TUTELA
REPORTE DE CONSULTA
RELEVANTE
SALA DE CASACIÓN CIVIL Y AGRARIA
ID : 697210
M. PONENTE : AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO
NÚMERO DE PROCESO : T 1100102030002020-00912-00
NÚMERO DE PROVIDENCIA : STC3701-2020
CLASE DE ACTUACIÓN : ACCIÓN DE TUTELA - PRIMERA
INSTANCIA
TIPO DE PROVIDENCIA : SENTENCIA
FECHA : 10/06/2020
DECISIÓN : NIEGA TUTELA / ÓRDENES
ADICIONALES PARA EL CUMPLIMIENTO
DE LA SENTENCIA
ACCIONADO : SALA CIVIL-FAMILIA DEL TRIBUNAL
SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE
CUNDINAMARC
ACCIONANTE : POWERSEG LTDA.
FUENTE FORMAL : Código de Procedimiento Civil art. 424
núm. 2 par. 2 / Decreto Ley 579 de 2000
art. 1, 6 / Código General del Proceso art.
385, 384 núm. 9
ASUNTO:
1. ¿Las providencias proferidas en el proceso de restitución de inmueble
bajo la modalidad de leasing que, rechaza el recurso de apelación contra la
sentencia, y niegan el recurso de súplica contra dicha decisión, y su
adición, vulneran los derechos fundamentales de la accionante? 2. ¿Es
posible realizar la diligencia de desalojo ordenada en el proceso, con base en
la exclusión de las acciones de tal naturaleza, dispuestas por el Gobierno
Nacional durante la emergencia sanitaria por Covid-19?
TEMA: ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL -
Procedencia excepcional de la acción: reiteración
Tesis:
«Conforme al artículo 86 de la Constitución Política, la acción de tutela es
un mecanismo jurídico concebido para proteger los derechos
fundamentales, cuando son vulnerados o amenazados por los actos u
omisiones de las autoridades públicas y, en determinadas hipótesis, por los
particulares, cuya naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o
desplazar a los jueces funcionalmente competentes, ni los medios comunes
de defensa judicial.
Por lineamiento jurisprudencial, en tratándose de actuaciones y
providencias judiciales, el resguardo cabe de manera excepcional y limitado
a la presencia de una irrefutable vía de hecho, cuando “el proceder ilegítimo
no es dable removerlo a través de los medios ordinarios previstos en la ley"
(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se cumpla el
requisito de inmediatez».
DERECHO AL DEBIDO PROCESO - Proceso de restitución de inmueble
arrendado bajo la modalidad de leasing: razonabilidad de la decisión que
niega el recurso de apelación contra la sentencia proferida en única
instancia, por cuanto la causal invocada fue la mora en el pago de los
cánones de arrendamiento
DERECHO AL DEBIDO PROCESO - Proceso de restitución de inmueble
arrendado bajo la modalidad de leasing: razonabilidad de la providencia que
niega el recurso de súplica contra el auto que rechaza la apelación y la
nugatoria de su adición
DERECHO PROCESAL - Procesos de restitución de inmueble arrendado
bajo la modalidad de leasing: la protección constitucional para escuchar al
demandado, sancionado por falta de pago de los cánones de arrendamiento,
no implica el reconocimiento de la doble instancia en el proceso (c. j.)
Tesis:
«Sobre el entendimiento de que lo censurado son los autos proferidos por la
Sala Civil-Familia del Tribunal Superior de Cundinamarca el 28 de octubre,
3 de diciembre de 2019 y el 22 de enero de 2020, procede la Corte a
auscultarlos, precisando que en el primero esa corporación esgrimió, de cara
a la inadmisibilidad de la apelación propuesta por la aquí activante contra la
sentencia dictada en el proceso cuestionado, que:
“(…)[N]o cabe duda que las vicisitudes del proceso de restitución de
inmueble arrendado bajo esa modalidad [leasing - restitución de tenencia
(artículo 385 del C. G. del P.)] y atribuyéndose la causal de mora, conlleva a
darle aplicación a las consecuencias previstas en el numeral 9 del canon
384 del Código General del Proceso, según la cual “cuando la causal de
restitución sea estrictamente mora en el pago del canon de arrendamiento,
el proceso se tramitará en única instancia”… (folio 248 vuelto).
Consecuentemente, en el segundo proveído referenciado (3 dic. 2019) negó
la súplica intentada por la accionante respecto a aquella providencia, con
respaldo en que:
“(…)La apelante alega que si bien se aplican reglas propias de los procesos
de restitución de inmueble arrendado, ello no es absoluto, dado que la
legislación sobre leasing no contempla las limitaciones existentes para los
contratos de arredramientos comunes. Sobre el tema la Corte Suprema de
Justicia en sentencia del 22 de febrero de 2017, con ponencia del
magistrado Dr. Luis Armando Tolosa Villabona, STC2280-2017 (…), expuso:
“(…)Ahora, si bien esta Sala ha concedido el amparo en procesos de tenencia
originados en la mora del pago de las cuotas de un “leasing”, lo ha hecho no
para declarar la existencia de la doble instancia de esa actuación, sino con
el fin de permitirle “al locatario participar y defenderse en el juicio” sin
exigirle para ello la obligación adjetiva de acreditar la cancelación de los
instalamentos por él adeudados.
(…)Debe indicarse que esta Corporación, en casos análogos, en torno a la
procedencia del enunciado recurso de apelación, ha manifestado:
(…)
(…)si bien el demandado, en dicho trámite abreviado, tiene derecho a ser
oído, cuando razonadamente controvierta la existencia o naturaleza jurídica
del contrato invocado como soporte de la pretensión restitutoria, apelando
para ese efecto a la inaplicación del numeral 2° del parágrafo 2° del artículo
424 del Código de Procedimiento Civil, la concesión de esa prerrogativa no
convierte el trámite de única instancia arriba reseñado en uno de primera…
(…)
Conforme lo anterior, el recurso de apelación formulado contra la sentencia
proferida el 15 de agosto de 2019 por el Juzgado Segundo Civil del Circuito
de Zipaquirá, resulta improcedente, por tratarse de un proceso de única
instancia, puesto que invocó exclusivamente la mora en el pago de los
cánones de arrendamiento…” (folios 261 a 263).
Y optó por desestimar la adición de la impulsora del auxilio frente a la
precitada providencia, luego de acotar el 22 de enero postrero que la
solicitud contemplada en el precepto 287, numeral 3° del Código General del
Proceso “no comporta el derecho a controvertirla ni cuestionar los
razonamientos que sirvieron de estribo para adoptar la respectiva decisión,
sino simplemente resolver sobre “cualquier punto que de conformidad con la
ley debía ser objeto de pronunciamiento” y no lo fue…" (folio 271).
3. Bajo ese contexto, se evidencia que los autos acabados de analizar no
lucen arbitrarios o caprichosos, pues se supeditaron a una respetable
hermenéutica del ordenamiento; circunstancia que, con independencia de
que se acoja, descarta la vulneración aducida por la promotora en torno a la
inadmisibilidad del remedio vertical contra la sentencia dictada en la
“restitución de tenencia” n.° 2019-00050 por “neg[árse]le la posibilidad de
ser escuchada” lo que, de paso, conduce a la inviabilidad del amparo
suplicado, pues véase que, en últimas, el colegiado de Cundinamarca
concluyó improcedente la alzada al ser el juicio -sustentado en la “mora en
el pago de los cánones de arrendamiento”-, de “única instancia”, a voces del
artículo 384, numeral 9° de la norma adjetiva vigente.
No en vano, esta Corte ha planteado en cuanto al tema en estudio que:
“(…) las decisiones controvertidas no lucen antojadizas, caprichosas o
subjetivas, al margen de que se compartan, descartándose la presencia de
una vía de hecho, de manera que la queja de los peticionarios no halla
recibo en esta sede excepcional.
Y es que, en rigor, lo que aquí plantearon los inconformes es una diferencia
de criterio acerca de la forma en la que el Tribunal interpretó las normas
que regulan el trámite de los procesos de restitución de tenencia y concluyó
que al haberse invocado como causal de terminación del contrato de leasing,
únicamente, la mora en el pago de los cánones, dichos litigios eran de única
instancia, de conformidad con lo previsto en el numeral 9° del artículo 384
del Código General del Proceso, aplicable a dicho tipo de juicios (sustentados
en contratos de leasing), en virtud de la remisión normativa consagrada en
el canon 385 ibídem.
Además, el ad quem enjuiciado descartó la aplicación de la sentencia T-734
de 2013 proferida por la Corte Constitucional, a efectos de resolver las
quejas sometidas a su conocimiento, por cuanto en dicho pronunciamiento
fue analizada una situación distinta a la planteada en los prenotados
recursos, pues allí se examinó la aplicación de la restricción que existe para
escuchar al demandado (arrendatario), hasta tanto pague los rubros que se
pregonen insatisfechos por su antagonista, mientras que lo discutido en
tales asuntos era la apelabilidad del fallo dictado en procesos de restitución
de tenencia, en los que sólo se aducía la mora como causal de
terminación…” (se resaltó - CSJ STC821-2019, 31 en., rad. 2019-00040-00).
Ya está decantado que disentir del fundamento de una resolución judicial,
de por sí no desemboca en una “vía de hecho”, si en cuenta se tiene que “no
se puede recurrir a la acción tutelar para imponer al fallador una
determinada interpretación de las normas procesales aplicables al asunto
sometido a su estudio o una específica valoración probatoria, a efectos de
que su raciocinio coincida con el de las partes” (CSJ STC, 18 abr. 2012, rad.
2012-0009-01; CSJ STC, 27 jun. 2012, rad. 2012-00088-01; y CSJ STC, 12
ago. 2013, rad. 2013-00125-01; reiterada en STC18711, 10 nov. 2017)».
ESTADO DE EMERGENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y ECOLÓGICA -
Emergencia sanitaria por Covid-19 - Medidas transitorias adoptadas por el
Gobierno Nacional en materia de propiedad horizontal y contratos de
arrendamiento - Suspensión de las acciones de desalojo: exclusión de los
contratos de leasing habitacional y financiero
ESTADO DE EMERGENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y ECOLÓGICA -
Emergencia sanitaria por Covid-19 - Medidas transitorias por motivos de
salubridad pública adoptadas por el Consejo Superior de la Judicatura: la
suspensión de términos comprende los procesos de restitución de tenencia
de los contratos de leasing financiero y habitacional, excluidos de la
suspensión de las acciones de desalojo, adoptada como medida transitoria
en materia de propiedad horizontal y contratos de arrendamiento, dispuesta
por el Gobierno Nacional
ESTADO DE EMERGENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y ECOLÓGICA -
Emergencia sanitaria por Covid-19 - Medidas transitorias por motivos de
salubridad pública adoptadas por el Consejo Superior de la Judicatura: la
suspensión de términos abarca las audiencias y diligencias de entrega de
bienes inmuebles dados en arrendamiento, leasing, depósito, comodato,
entre otros, así como las de secuestro, allanamiento, inspección judicial,
comiso, etc., por cuanto generan riesgo potencial para la salud de las partes,
los servidores judiciales y terceros
ESTADO DE EMERGENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y ECOLÓGICA -
Emergencia sanitaria por Covid-19 - Medidas transitorias por motivos de
salubridad pública adoptadas por el Consejo Superior de la Judicatura:
imposibilidad de celebrar diligencias de secuestro, allanamiento, comiso,
etc., por las limitaciones de movilidad dispuestas por las alcaldías y
gobernaciones
ÓRDENES IMPARTIDAS EN LA SENTENCIA - La Sala ordena al Juzgado
Segundo Civil del Circuito de Zipaquirá la postergación de la diligencia de
desalojo, mientras perdure la suspensión de términos judiciales, adoptada
por el Consejo Superior de la Judicatura
Tesis:
«(…) en lo atañedero a la “diligencia de lanzamiento” que se llevará a cabo en
el rito de restitución 2019-00050 con el “comisorio” n.° “011”, conviene
precisar que aun cuando el decreto legislativo 579 de 2020, mediante el que
“se adoptan medidas transitorias en materia de propiedad horizontal y
contratos de arrendamiento” con ocasión del “Estado de Emergencia
Económica, Social y Ecológica”, excluye los contratos de leasing financiero
de la “suspensión de acciones de desalojo” (parágrafo del artículo 6°), lo
cierto es que desde el punto de vista procesal se torna inviable celebrar tal
diligencia en los tiempos actuales, habida cuenta que este tipo de
convocatorias se hallan inmersas en la “suspensión de términos judiciales”
dispuesta por el Consejo Superior de la Judicatura a raíz de la pandemia
“Covid-19”, la cual, como es sabido, mantiene en crisis sanitaria al país y a
la humanidad.
Expresado en otros términos, el mentado decreto extraordinario consagró
diversas disposiciones de orden sustancial dirigidas a la regulación de los
regímenes de propiedad horizontal así como los contratos de arrendamientos
vigentes al inicio de la Emergencia Económica, Social y Ecológica citada,
pero omitió regular los aspectos procesales de las causas que estuvieren en
curso ante la administración de justicia, ya fuera en una etapa previa a la
sentencia o con posterioridad a esta.
Así las cosas, resultaba indispensable que la judicatura se pronunciara
sobre estas temáticas, por vía judicial o administrativa, lo cual sucedió a
través de los actos administrativos referidos, expedidos por el Consejo
Superior de la Judicatura, que suspendieron las actuaciones judiciales,
como regla de principio, hasta tanto se supere la emergencia o se adopten
las medidas forzosas para enfrentarla.
Dicha suspensión, por supuesto, abarca la celebración de audiencias y
diligencias de entrega de bienes inmuebles entregados en arrendamiento,
leasing, depósito, comodato, entre otros tipos contractuales, así como
secuestros, allanamientos, inspección judicial, comiso, etc., en la medida en
que la práctica de esos actos procesales genera riesgo potencial para la
salud de las partes, servidores judiciales e incluso terceros que deban
colaborar en esa actuación, entre otras personas.
Además, porque los procedimientos citados, al tener que ejecutarse por
fuera de los estrados judiciales, igualmente requieren la coordinación de
estos estamentos con las autoridades pertinentes de las entidades
territoriales que correspondan, en tanto la existencia de restricciones de
movilidad en una determinada circunscripción territorial cobija a los
servidores judiciales y a las demás personas intervinientes en el proceso,
coordinación que desborda la competencia de los funcionarios judiciales
desde el punto de vista individual, pues ello debe corresponder a una
política sectorial.
Esto último, toda vez que la prohibición de desplazamiento decretada por las
alcaldías o gobernaciones, según sea el caso, se vería conculcada con el
despliegue que las partes de una contienda judicial, sus abogados y los
servidores judiciales que deban intervenir en aras de llevar a cabo una
diligencia de entrega o cualquiera otra dispuesta dentro de un juicio y por
fuera de la sede del estrado judicial (secuestros, allanamientos, inspección
judicial, comiso, etc.).
Todo esto traduce, en suma, que desde el punto de vista procesal resulta
inviable la celebración de diligencias como las referidas, por lo cual el
fallador cognoscente debe diferir su ejecución hasta que se supere la
situación que generó la declaración de emergencia económica, social y
ecológica o se adopten las medidas de rigor para enfrentarla, tal cual se
dispondrá en el presente proveído respecto del proceso judicial sometido al
conocimiento de esta Corte por vía constitucional.
Lo consignado impone, para el caso concreto, (i) declarar carente de
prosperidad la salvaguarda implorada y, no obstante, (ii) ordenar al Juzgado
Segundo Civil del Circuito de Zipaquirá la postergación de la diligencia de
desalojo en el juicio verbal n.° 2019-00050 mientras perdure la suspensión
de términos judiciales adoptada por el Consejo Superior de la Judicatura,
acorde se motivó en precedencia».
JURISPRUDENCIA RELACIONADA: Rad: CSJ STC821-2019