Fisioterapia Geriátrica.
Ejercicio terapéutico y recuperación funcional
Actividad 2.
Recuperación muscular.
Alumno: Oswaldo Alfredo Hernández de la Rosa.
Aguascalientes, Ags. 05 de Junio 2022
PARTE 1
Introducción.
La condición física es el estado dinámico de energía y vitalidad que permite a las
personas realizar las tareas diarias y habituales, así como disfrutar del tiempo de
ocio activo, y enfrentar los imprevistos sin fatiga excesiva. Al mismo tiempo
combate la inactividad física (sedentarismo) y desarrolla al máximo las
capacidades físicas e intelectuales de cada persona, estimulando plenamente la
alegría de vivir por medio de la práctica de actividades físicas de una forma sana.
Las lesiones de tejidos blandos pueden incluir lesiones de estructuras cutáneas,
músculos, tendones, ligamentos o cápsulas de tejido que rodean ciertas
articulaciones.
Hablar de la tercera edad es hablar de una época muy amplia de la vida que
engloba aquellas edades situadas más allá de los 60-65 años y cuyo límite
superior es el propio límite de la vida.
Encontramos además en esta época una gran disociación entre la edad
cronológica y la edad biológica que es la que determina un mayor o menor grado
de envejecimiento orgánico, envejecimiento que depende de un factor individual,
originado tanto por la determinación genética (reloj biológico) como por el modo en
que se ha vivido y del que siempre aislamos un factor común que es el mayor
grado de involución y degeneración orgánica que se traduce en una disminución
de la reserva funcional de los sistemas, en una menor adaptabilidad a los cambios
y en una menor resistencia frente a las agresiones externas, que en definitiva
hacen al organismo más susceptible de enfermar. Pero no se debe confundir esa
estrecha relación entre tercera edad y morbilidad con todos aquellos cambios
orgánicos ligados al envejecimiento y que son más atribuibles al desuso que a la
enfermedad.
La causa más frecuente de lesión muscular o articular es el uso excesivo
(sobrecarga). Si se continúa con el ejercicio cuando aparece el dolor se puede
empeorar la lesión. El uso excesivo puede deberse a no respetar el descanso de
al menos 48 h tras un ejercicio intenso, independientemente del grado de
preparación.
Los músculos, tendones y ligamentos se pueden lesionar cuando están débiles
para el ejercicio (se pueden fortalecer mediante ejercicios de resistencia, con
pesos progresivos). Los huesos se pueden debilitar por osteoporosis. Las
articulaciones se lesionan con más frecuencia cuando los músculos y ligamentos
que las estabilizan se encuentran débiles.
Las anomalías estructurales pueden ejercer una sobrecarga irregular en
determinadas regiones corporales (p. ej., dismetría). La carrera en pistas con
bancada o terrenos con desnivel requiere un mayor esfuerzo de la cadera de la
pierna que golpea contra el suelo, aumentando el riesgo de dolor o lesión en esta
zona.
El factor biomecánico que produce con más frecuencia lesiones en el pie, pierna o
cadera es la pronación excesiva (giro del pie después de contactar con el suelo)
durante la carrera. Después de la pronación, el pie gira hacia la cara plantar lateral
(supinación), después se eleva sobre los dedos antes de despegar del suelo y
desplazar el peso hacia el otro pie. La pronación ayuda a prevenir las lesiones
distribuyendo la fuerza del impacto contra el suelo. La pronación excesiva puede
producir lesiones por un giro medial excesivo de la zona inferior de la pierna,
provocando dolor en pie, pierna, cadera y rodilla. Los tobillos son tan flexibles que,
durante la deambulación o carrera, los arcos tocan el suelo haciendo que éste
parezca poco profundo o ausente.
PARTE 2
EVALUACION FUNCIONAL
Luego de que se produce una lesión articular, se genera una alteración en el
sistema encargado de generar y regular los movimientos normales; estamos
hablando del sistema nervioso, que, si bien funciona integradamente, en este caso
lo que se altera específicamente es el sistema nervioso periférico.
Los aumentos de fuerza, resistencia y flexibilidad son totalmente necesario para
recuperar de modo seguro y eficaz el nivel de competición; pero sin una
coordinación neuromuscular que integre estos aspectos para que funcionen como
es debido, no se puede producir un aumento del rendimiento digno de
consideración.
La progresión funcional no sólo es útil en la restauración, sino también en la
evaluación de la estabilidad de la articulación. La progresión funcional se pude
utilizar para evaluar la estabilidad funciona de los atletas de forma objetiva y
subjetiva.
Los criterios específicos para la reincorporación a la actividad plena después de la
rehabilitación de la rodilla y el tobillo lesiones vienen determinados en su gran
medida por la naturaleza y gravedad de la sesión especifica, pero también
dependen de la filosofía y el juicio médico.
El rendimiento en pruebas funcionales debe servir como principal determinante de
la capacidad de la persona para reincorporarse plenamente a la actividad.
Tradicionalmente, el retorno a la actividad ha venido dictado por evaluaciones
tanto objetivas como subjetivas.
Las técnicas de evaluación objetivas utilizan la evaluación isocinética y la
astrometría.
El test isocinético, permite objetivar la fuerza y la potencia muscular que generan
los distintos grupos musculares de las articulaciones de hombro, cadera, rodilla y
tobillo. Ya que éstas son más demandadas al hacer deporte o sufren un
compromiso mayor tras sufrir una lesión, o después de una cirugía.
El test isocinético determina si la fuerza muscular generada por el paciente o
deportista se encuentra dentro de los rangos normales en relación a su sexo, peso
y edad. “Se trata de resultados objetivos que dan cuenta de si la persona puede
iniciar o volver a su práctica deportiva de manera segura”.
Se trata de un sistema conectado a un software que registra la fuerza/potencia
generada por un grupo muscular, a distintas velocidades angulares (expresada en
newton), y la potencia (expresada en watt) y compara la articulación derecha e
izquierda, o entre la que está lesionada y la sana.
Además, el programa registra la relación muscular fisiológica. Esta es la
encargada de acelerar o desacelerar el movimiento (musculatura agonista y
antagonista) en una misma articulación.
Al momento de la evaluación de la musculatura el deportista o paciente debe:
Realizar un calentamiento o activación de la zona a estudiar.
Sentarse en la máquina de isocinética y apoyar bien el tronco en el respaldo de la
silla.
Ejecutar movimientos de flexión y extensión de la rodilla en un rango de 0 a 90° en
dos velocidades angulares. La primera, a una velocidad de empuje de
180°/segundos y la segunda a una velocidad de empuje de 60°/ segundos
Astrometría funcional, estudia las medidas compuestas de un ser humano en
movimiento como ser el estiramiento para alcanzar algo, los rangos angulares de
varias articulaciones, entre otros.
Existen multitud de métodos de valoración funcional. La mayoría de ellos se
ajustan a uno de los siguientes tipos:
Métodos clasificatorios. El más representativo en este ámbito es la Clasificación
Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (ICF) del la
OMS.
Instrumentos globales que proporcionan el perfil funcional completo del individuo,
como el PULSES, FLS (Functional Life Scale) y FAI (Functional Assessment
Inventory). Por ejemplo, el PULSES evalúa los miembros superiores e inferiores,
la función excretora, el estado mental y emocional, etc.
Sistemas globales de valoración de la discapacidad física. Se trata de sistemas
que, de forma conjunta o separada, permiten objetivar alteraciones de la movilidad
articular, marcha humana, manipulación, fuerza, coordinación y equilibrio. Uno de
los más representativos y completos es el sistema Ned/IBV. Puede obtenerse más
información de este sistema en el ámbito de Rehabilitación y Autonomía
Personal del IBV.
Instrumentos de valoración de actividades de la vida diaria (AVD) para determinar
el grado de dependencia/independencia del sujeto en cuanto a la movilidad y el
cuidado personal. Algunos de ellos son: Barthel Index, Katz Index of ADL y Kenny
self-care.
Instrumentos para valorar el perfil funcional de pacientes con una determinada
enfermedad o condición, o instrumentos que se limitan a un parámetro funcional
único. Por ejemplo, el BUSTOP (Burke Stroke Time-Oriented Profile) para
personas con accidente vascular cerebral, el QIF (Quadriplejia Index of Function)
para sujetos con tetraplejia, y el Test de Jebsen para valorar la función de la
mano.
PARTE 3
Ejercicio terapéutico.
Ejercicio terapéutico es la ejecución sistemática y planificada de movimientos
corporales, posturas y actividades físicas con el propósito de que el paciente
disponga de medios para:
-Corregir o prevenir alteraciones.
-Mejorar, restablecer o potenciar el funcionamiento físico.
-Prevenir o reducir factores de riesgo para la salud.
-Optimizar el estado general de salud, el acondicionamiento físico o la sensación
de bienestar.
Los programas de ejercicio terapéutico son personalizados según las necesidades
propias de cada paciente.
El ejercicio terapéutico influye de forma positiva en nuestro cuerpo, ya que incide
en muchos aspectos:
Mejora el sistema cardiovascular, disminuyendo el riesgo de patologías y
favoreciendo la circulación.
Influye de forma positiva en el sistema nervioso, mejorando la coordinación, el
tono muscular y el dolor.
Ayuda al aparato locomotor -huesos, músculos, articulaciones, tendones y
ligamentos-, mejorando el funcionamiento de estas estructuras y su elasticidad. El
ejercicio ayuda a mantener los efectos conseguidos con la terapia manual.
Mejora el estrés, la depresión, la calidad del sueño y disminuye la fatiga. La
realización de ejercicio favorece la liberación de sustancias analgésicas (opioides,
serotonina y endorfinas), que también contribuyen a mejorar el estado de ánimo.
Dentro del ejercicio terapéutico se encuentran técnicas como:
Ejercicios de movilidad activa libre
Ejercicio específico
Estiramientos miotendinosos
Pilates terapéutico
Técnicas de control motor
Ejercicios hipopresivos
Ejercicios propioceptivos
Ejercicios respiratorios
Circulatorios
Ejercicios de relajación
Ejercicios funcionales
Ejercicios de control postural
Es muy importante el empoderamiento del paciente en su proceso rehabilitador a
través del ejercicio activo, ya que reportará muchos beneficios en su recuperación.
Además, de esta manera, conseguimos que el proceso asistencial continúe más
allá de la sesión que el paciente realiza en nuestro centro, enriqueciendo el
tratamiento e integrándolo en su vida diaria.
Por lo tanto, es vital incluir el ejercicio en nuestra rutina. Encontrar el mejor
momento y saber que nos aportará numerosos beneficios, siempre respetando la
pauta que marque el profesional para conseguir un buen resultado.
Un programa de actividad física habitual debe formar parte de nuestro estilo de
vida. Aunque los efectos no sean inmediatos, la constancia será un elemento
clave para conseguir un resultado óptimo y prevenir recaídas.
Considerando incluidas las siguientes alteraciones: la artritis, dolor de cuello y
espalda, fracturas, lesiones de miembro inferior y miembro superior.
Artritis: Se muestra fuerte evidencia de que el entrenamiento aeróbico o de
fortalecimiento reducen el dolor y mejoran el nivel de actividad en paciente
con osteoartrosis de rodilla, no la hubo para otro tipo de artrosis, pero si moderada
evidencia para el ejercicio terapéutico en pacientes con espondilitis anquilosante.
Dolor de cuello y espalda: El ejercicio terapéutico se mostró más eficaz
comparado con no recibir ningún tratamiento en el dolor subagudo y crónico de
espalda, pero no en el caso de dolor agudo. En el caso del dolor de cuello ocurre
lo mismo, pero combinando con la terapia manual. Mientras que el entrenamiento
fuerza en piernas y tronco a las 4-6 semanas de una cirugía por discopatía
lumbar mostró fuerte evidencia de cara a la vuelta a la actividad.
En el caso de traumatismos severos con fractura la evidencia es limitada o
insuficiente en caso de fémur, humero o muñeca.
En lesiones de rodilla como el síndrome femoropatelar y la readaptación tras
rotura del ligamento cruzado anterior la evidencia de que fortalecer el cuádriceps
mejore la lesión por encima de otros ejercicios es limitada, y en el caso del
esguince tobillo los ejercicios de equilibrio tempranos no evidencia reducción en
las recaídas.
En miembro superior el ejercicio mejora a corto plazo la disfunción (dolor y rango
de movimiento) comparado con el reposo o no tratamiento en el tratamiento
del hombro doloroso. Mientras que en la epicondilalgia no hubo evidencia de
utilidad.
Alteraciones cardiopulmonares:
Se valoran las siguientes patologías: cardiopatía isquémica (fallo cardíaco),
insuficiencia cardiaca (lesión coronaria), asma, EPOC, hipertensión y lesión
medular cervical.
En el caso de las cardiopatías existe una fuerte evidencia que podemos resumir
en que un programa de ejercicio aeróbico de 30-60 minutos; 3-4 veces por
semana; durante al menos 12-16, reduce la mortalidad y mejora la capacidad al
ejercicio, ese mismo régimen muestra una moderada evidencia en la mejoría de
la hipertensión, tanto en la sistólica como en la diastólica.
En el abordaje con ejercicio terapéutico en pacientes con EPOC encontraremos
fuerte evidencia de mejoría en la capacidad de ejercicio y de la disnea realizando
ejercicios de fuerza con las extremidades. Sin embargo, hubo insuficiente
evidencia en el tratamiento del asma y en lesionados medulares con la realización
de entrenamiento de los músculos respiratorios.
PARTE 4
ESCOLIOSIS
La escoliosis es una disfunción musculoesquelética progresiva y deformante de la
columna vertebral, la cual tiene una inclinación lateral en el plano frontal.
Se considera como escoliosis del adulto (EA) a las curvas mayores de 10° en
pacientes mayores de 20 años o que han alcanzado la madurez esquelética.
Normalmente se acompaña de rotación de las vértebras y cifosis dorsal
disminuida.
Existen dos tipos de deformidad que se deben tener en cuenta:
- Escoliosis Funcional: La curvatura anormal está presente siempre excepto
cuando alguna fuerza es aplicada para corregirla, como la tensión muscular activa
del paciente o durante la flexión de tronco (prueba de Adams).
- Escoliosis Estructural: Es más rígida y no puede ser corregida. Esta curva
generalmente tiene componentes de deformidad vertebral, hay acuñamiento,
distorsión de la estructura ósea y el componente ligamentoso de la curva es rígido.
Cualquiera de las curvas puede tener componente rotatorio.
La escoliosis se presenta en 0.2-6% de la población, afectando mujeres en la
mayoría de los casos5. La prevalencia de escoliosis en adolescentes es de
aproximadamente 22%4. En esta fase de crecimiento y desarrollo, los jóvenes
pasan por varios cambios y adaptación física y psicosocial, resultando una amplia
gama de posturas, aumentando la susceptibilidad a cambios posturales.
La prevalencia de escoliosis en el adulto ha sido referida dentro de un rango muy
amplio que va del 2 al 32 %. El incremento de la edad y la calidad de vida de la
población en los países desarrollados ha aumentado la atención de estos
procesos constituyendo un problema de salud y consumo sanitario muy
importante.
Los factores genéticos influyen en la incidencia y progresión de la escoliosis. La
escoliosis idiopática en el adolescente está relacionada en el 97% de los casos,
con otros miembros de la familia con la misma patología.
Cuadro clínico
La escoliosis se presenta en 0.2-6% de la población, afectando mujeres en la
mayoría de los casos5. La prevalencia de escoliosis en adolescentes es de
aproximadamente 22%4. En esta fase de crecimiento y desarrollo, los jóvenes
pasan por varios cambios y adaptación física y psicosocial, resultando una amplia
gama de posturas, aumentando la susceptibilidad a cambios posturales. La
prevalencia de escoliosis en el adulto ha sido referida dentro de un rango muy
amplio que va del 2 al 32 %. El incremento de la edad y la calidad de vida de la
población en los países desarrollados ha aumentado la atención de estos
procesos constituyendo un problema de salud y consumo sanitario muy
importante. Los factores genéticos influyen en la incidencia y progresión de la
escoliosis. La escoliosis idiopática en el adolescente está relacionada en el 97%
de los casos, con otros miembros de la familia con la misma patología.
• Dolor a nivel dorsal y lumbar.
• Desnivel en la curvatura pélvica o escapular.
• Evidencia física de la desviación de la columna.
• Signo cresta-valle positivo (en la flexión del tronco se aprecia una depresión
escapular del lado contrario de la curvatura y en aumento del lado ipsolateral).
- Maniobra de Adams: el paciente flexiona el tronco hacia adelante con lentitud
con el tronco relajado y los brazos colgando a los costados, observándose un lado
de la espalda más elevada que el otro (signo de cresta valle) y la pierna contra
lateral más elevada.
• En los cuadros graves hay presencia de giba (joroba).
DIAGNÓSTICO
En la exploración raquídea se investigará: pérdida de talla, el equilibrio frontal C7-
S1 y las flechas sagitales, gibosidades, oblicuidad de las cinturas y reductibilidad
pasiva y activa.
Se practicará un balance neurológico, funcional (equilibrio, marcha, escritura...) y
psicológico (humor, funciones cognitivas, trastornos del comportamiento).
Valoración de postura, medición de longitud real y aparente de MMII, valoración de
flexibilidad, pruebas específicas
Tratamiento.
Objetivos:
1. Prevenir la progresión de la curva.
2. Evitar el deterioro de la función pulmonar.
3. Prevenir trastornos de la función pulmonar.
Ejercicios de Pilates para corrección postural de escoliosis.
Autoelongación de columna vertebral: El ejercicio de autoelongación vertebral es
fundamental para trabajar la musculatura de los erectores del raquis. Va
acompañado con estiramiento de isquiotibiales y elevación de hombros. Desde
esa posición se puede realizar respiraciones dirigidas. El mensaje dictado al
paciente es que sienta como tracciona hacia arriba su cabeza. Zona dorsal hacia
delante al máximo para eliminar posible cifosis dorsal y en la medida de lo posible
intentar lordosar lumbar, si no es posible en esa posición, se puede flexionar las
rodillas.
Desde la postura de autoelongación se puede cambiar y movilizar completamente
la curva para aumentar la flexión dorsal y aumentar el estiramiento de
isquiotibiales. La flexibilidad de la musculatura isquiotibial es básico para que la
pelvis pueda anteriorizarse y tenga libertad de movimiento. La movilidad de la
pelvis es importante para tener control motor a la hora de realizar corrección
postural cuando estemos de pie o sentados.
Ejercicio de inversión de cifosis dorsal.
Con ayuda del fisioterapeuta, una mano estabiliza la pelvis para que no bascule
demasiado hacia anterior y la otra mano le indica el sentido de la corrección
dorsal. El ejercicio va acompañado de respiraciones guiadas. En el momento de la
inspiración se intenta empujar la zona de la caja torácica hacia delante y sentir
como mantiene contacto la zona escapular. Con ayuda de la barra móvil del
Cadillac logramos una cocontracción de la musculatura dorsal ancho, abdominal,
pectoral.
Ejercicio de movilización dorsal.
El ejercicio con pelota se realiza con el control del cuerpo del paciente y con
asistencia del fisioterapeuta. El interés de este ejercicio es invertir en lo posible la
curva dorsal. Se estira a su vez la musculatura abdominal y psoas iliaco. Tener en
cuenta el control de la flexión cervical para realizar una posición neutra. El Psoas
Iliaco es importante su estiramiento para evitar la tracción de la zona costal y
vertebral hacia delante, evitando con ello la hiperlordosis lumbar.
El acortamiento del Psoas iliaco provoca una anteriorización de la pelvis y como
consecuencia un aumento de la curvatura lumbopélvica. Produciendo un aumento
de presiones discales y fricción facetario.
Los ejercicios de cuadrupedia son beneficiosos igualmente para realizar
movimientos de la región torácica. Durante el movimiento de lordosis lumbar se
realiza una inspiración lenta y ligera extensión cervical, seguido de un aumento de
la cifosis dorsal y flexión cervical cuando se exhala. Estos ejercicios ayudan a
movilizar curvaturas vertebrales.
En este ejercicio con Roller Foam nos permite trabajar sobre la zona dorsal y
lumbar. Se puede hacer de manera dinámica de la misma manera que en
cuadrupedia o estáticamente trabajando la respiración y manteniendo la postura.
Este ejercicio tiene como beneficio que trabaja la contracción isométrica del Dorsal
ancho, evitando que se mueva el roller.
Ejercicios con Pelota para rectificar cifosis dorsal y fortalecer músculos espinales.
En este primer ejercicio, el fisioterapeuta ayuda a estabilizar la pelota y que el
paciente pueda encontrar equilibrio. Se pide que a la misma vez que inspire,
realice una extensión de tronco. La extensión la podemos controlar de una manera
más precisa fijando la pelvis y evitar que hiperextienda a nivel lumbar. Con la
mano del fisioterapeuta se puede aumentar la extensión de los hombros para
producir una extensión dorsal más marcada. Se puede mantener unas segundos
en esa posición y luego descansar apoyando el resto del cuerpo en la pelota.
Ejercicio con balón para fortalecer musculatura glútea y lumbar.
Este ejercicio de arriba puede tener varias variantes. Por un lado, se puede
extender una sola pierna para trabajar más una zona más hipotónica (convexidad
de la curva escoliótica). Con la mano craneal del fisioterapeuta controla una
posible hiperextensión lumbar y con la mano caudal se asiste o resiste el
movimiento de extensión de la pierna. Como variante también se puede lateralizar
la pelvis para abrir más la abrir más la curva.
Fortalecimiento de musculatura posterior del tronco y miembros inferiores. Al
elevar la pelvis en exhalación el paciente mantiene el control del movimiento de la
pelota, eso hará trabajar la musculatura estabilizadora sobre todo de los lados de
la columna. Intentar hacer línea recta hombro-pelvis-rodilla.
PARTE 5
Justificación
Los procedimientos asociados con el ejercicio terapéutico abarcan una amplia
gama de actividades, acciones y técnicas. Las técnicas seleccionadas para un
programa de ejercicios terapéutico personalizado se basan en la determinación
por parte del fisioterapeuta de la causa o las causas que generan las alteraciones.
Los programas de ejercicio terapéutico son una modalidad de intervención
propuestas por organismos internacionales y nacionales. Le permiten al
fisioterapeuta manejar conceptos básicos del ejercicio dirigidos a nivel individual o
colectivo para intervenir limitaciones funcionales o restricciones en los roles de los
individuos. El profesional debe conocer los aspectos básicos a tener en cuenta
para elegir y diseñar programas de ejercicio acordes a los objetivos terapéuticos
derivados de su evaluación.
Las intervenciones con ET son un elemento esencial en la atención de
Fisioterapia, al cual se pueden adicionar otras modalidades para lograr una
mejoría funcional y reducir el impacto de la discapacidad.
Los factores que determinan el acierto en la elección de los ejercicios así como en
su dosificación están:
• Estadio del proceso de cicatrización del tejido: El estadio agudo, subagudo o
crónico de una lesión, depende de la transición desde la fase inflamatoria (1-3 días
aprox.), pasando por la proliferativa (3-7 días aprox.) hasta la de remodelación (>
9 días aprox.) y algunos procesos relacionados con los defectos en dicho
proceso y la cronicidad del mismo. Cabe resaltar que estos estadios dependen del
tejido lesionado y el efecto de estos sobre los diferentes órganos y sistemas
corporales así como de las características específicas del mecanismo de lesión.
Irritabilidad del tejido y presencia de síntomas: Antes de iniciar con un programa
de ET, se deben conocer las actividades, posturas o posiciones que agudizan los
síntomas, el tiempo que puede mantener la actividad antes que estos aparezcan,
si los síntomas aumentan a pesar de interrumpir la actividad o cambiar el
ejercicio, cuánto duran tras haber experimentado los síntomas o cuánto tiempo
trascurre entre cada episodio y si es posible hacer modificaciones para
atenuarlos.
• Tiempo disponible y adherencia al tratamiento: Concertar la responsabilidad
compartida ft/paciente en el tratamiento marca el éxito del proceso de
rehabilitación. Si el paciente dispone de poco tiempo o no tiene adherencia, el
terapeuta debe detectar los estadios en que inicia el tratamiento para hacer los
cambios respectivos. Referente a esto, los programas de ET involucran las
ciencias del comportamiento (todas las intervenciones son soportadas por
modelos teóricos cognitivo-conductua- les que promuevan la autoeficacia del
sujeto) para el logro de resultados .