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Sexualidades y Psicoanálisis Freudiano

El documento presenta una discusión sobre la perspectiva freudiana y lacaniana de la sexualidad humana. Aborda temas como la diversidad sexual, la biología freudiana, el inconsciente, el deseo, el amor, la elección de objeto y la orientación lacaniana. El resumen final de J.-A. Miller enfatiza que el pensamiento freudiano introdujo un corte radical en la comprensión de la sexualidad que fue inicialmente ignorado pero que luego se expandió de manera significativa.

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Sexualidades y Psicoanálisis Freudiano

El documento presenta una discusión sobre la perspectiva freudiana y lacaniana de la sexualidad humana. Aborda temas como la diversidad sexual, la biología freudiana, el inconsciente, el deseo, el amor, la elección de objeto y la orientación lacaniana. El resumen final de J.-A. Miller enfatiza que el pensamiento freudiano introdujo un corte radical en la comprensión de la sexualidad que fue inicialmente ignorado pero que luego se expandió de manera significativa.

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Lazos CUERPO

Posiciones
DIVERSIDAD
S E X UA L S exuadas

la ina
decua
ción sex
Biología Freudiana ual

sexualidades
Lo femenino
ACONTECIMIENTO
goce
de cuerpo
género &sexuación identificación

Deseo AMOR
Auto erotismo
Pulsión

inconsciente
Elección
de objeto

Falo
Bienvenida

Sexualidad en perspectiva

Los casos freudianos

Sublimaciones

Tras la huella de Freud

La erótica del sueño

Diversidad sexual

Conversaciones entre
feminismos y psicoanálisis

Lacan Freudiano
Perspectiva freudiana de la orientación lacaniana

“LACAN HABLÓ DEL ACONTECIMIENTO FREUD, SEÑALANDO CON ESE TÉRMINO


EL CORTE QUE FREUD HABÍA INTRODUCIDO Y AQUELLO QUE LUEGO SE HABÍA
EXPANDIDO DESDE ALLÍ. YO HABLARÍA POR MI PARTE DE TRAUMATISMO FREUD.
DIGO TRAUMATISMO FREUD, PORQUE EL ACONTECIMIENTO FREUD –y Lacan lo dice
una y otra vez en sus idas y vueltas– FUE DE ENTRADA IGNORADO, TAPADO, NEGADO,
A TAL PUNTO QUE LACAN DIJO, EN UN TEXTO QUE RETOMARÉ, QUE LA FAMOSA
PESTE QUE FREUD SE IMAGINABA LLEVAR A LOS ESTADOS UNIDOS SE REVELÓ
EN REALIDAD, LO CITO, “ANODINA ALLÍ DONDE CREÍA LLEVARLA, EL PÚBLICO SE
LAS ARREGLA CON ESO”. NOS QUEDA COMO ENSEÑANZA DE LACAN AQUELLO
QUE PROVIENE DE ALGUIEN QUE NO SE QUEDÓ CONFORME. SE PUEDE DECIR
QUE LA AMBICIÓN DE ESTA ENSEÑANZA ES TRASMITIR ESE TRAUMATISMO”.

( J.- A. MILLER, EL ULTIMÍSIMO LACAN)


Te damos la bienvenida a la revista de Psicoanálisis Freud 1
y Construcción de los conceptos psicoanalíticos.

Nota editorial – Una invitación al lector por ÁNGELES CÓRDOBA y GERARDO BATTISTA

Carta a la madre de un joven homosexual por SIGMUND FREUD

Las promesas del nuevo amor por ERIC LAURENT


NOTA EDITORIAL
Una invitación al lector

Freud en “El malestar en la cultura” afirma


que no hay satisfacción plena de la pulsión.
Osvaldo Delgado

Tenemos la alegría de presentarte la revista de Psicoanálisis Freud 1 y Construcción de los conceptos


psicoanalíticos que hemos llamado Traumatismo Freud. Nuestra revista tiene una perspectiva precisa,
transmitir cómo leemos a Sigmund Freud desde la orientación lacaniana. El nombre lo hemos extraído
de una cita de J.-A. Miller, quien se refiere al impacto del pensamiento freudiano en la cultura: “Lacan
habló del acontecimiento Freud, señalando con ese término el corte que Freud había introducido y
aquello que luego se había expandido desde allí. Yo hablaría por mi parte de Traumatismo Freud.
Digo traumatismo Freud, porque el acontecimiento Freud –y Lacan lo dice una y otra vez en sus idas
y vueltas– fue de entrada ignorado, tapado, negado, a tal punto que Lacan dijo, en un texto que reto-
maré, que la famosa peste que Freud se imaginaba llevar a los Estados Unidos se reveló en realidad,
lo cito, “anodina allí donde creía llevarla, el público se las arregla con eso”. Nos queda como enseñanza
de Lacan aquello que proviene de alguien que no se quedó conforme. Se puede decir que la ambición
de esta enseñanza es transmitir ese traumatismo”.
Con la revista nos proponemos conversar con vos sobre la actualidad del psicoanálisis, en éste
número específicamente: Sexualidades. Pensamos la conversación desde una lógica colectiva como
“un laboratorio de investigación”, donde no se trata de alcanzar un saber homogéneo sino de hacer
resonar múltiples voces que pueden muy bien ser disonantes entre sí, y partiendo más de lo que no se
sabe que de lo ya sabido producir una elaboración por venir. Entonces, ante la imposibilidad de una
enunciación colectiva, invitamos a docentes de nuestra Facultad, como de otras universidades del país
y del exterior a que tomen la palabra. A cada uno de ellos les enviamos una pregunta argumentada,
producto de las conversaciones en el comité de redacción, que ilumine alguna arista de la opacidad
inherente a la sexualidad. Como sabés, cuando conversamos los significantes que ponen otros, nos dan
ideas, ayudan y, finalmente, resulta –a veces– un ángulo nuevo para leer lo que estamos investigando.
El saldo de saber de los primeros intercambios con los escritos de los autores, nos permitió confeccionar
9 rúbricas o salas de conversación. Claro, escribir es una forma de conversar.
Empecemos entonces… El escándalo freudiano no fue tanto el descubrimiento de la sexualidad
infantil, sino más bien el de los rasgos propios de ésta. El sexo no es lo traumático, sino la ausencia de
saber y el enigma en el que esa ausencia deja al ser hablante. En efecto, el trauma como encuentro es
lógicamente posterior al agujero. Este encuentro con la imposibilidad provoca que el cuerpo devenga
Otro. Sí, el cuerpo siempre es disarmónico para todo ser humano.
Ante el escándalo freudiano, la sexualidad y el cuerpo disarmónico, te proponemos una hoja
de ruta para bordear el misterio del cuerpo hablante. Aunque el recorrido bien puede ser aleatorio,
te sugerimos este: Empezaremos por dos fuera de serie, “Carta a la madre de un joven homosexual”
del mismísimo Sigmund Freud y “Las promesas del nuevo amor” de Éric Laurent.
En el primero, Freud pronuncia su posición frente a la homosexualidad, ¡en absoluto es una pa-
tología! Eric Laurent trabaja sobre nociones centrales como ser la Conversación entre el psicoanálisis
y los feminismos, la violencia de género y la cuestión Trans.
Si te estás preguntando ¿Cómo leer a Freud?, la entrevista que le realizamos al Prof. Dr. Osvaldo
Delgado, a quien le agradecemos su generosa transmisión, sitúa las coordenadas fundamentales de la
sexualidad humana y cómo lo vive nuestra época.
En Sexualidad en perspectiva encontrarás cómo Freud produce una ruptura con la biología y con
cualquier idea de “normalidad”. Sí, la anatomía no es el destino. Freud en 1905 plantea que, ante
la ausencia de un objeto predeterminado para la pulsión, cada ser hablante debe inventar su propia
relación al sexo. La elección del sexo se produce en el punto de imposibilidad de saber sobre la vida
sexual humana, que en psicoanálisis llamamos lo femenino. Lo femenino, en tanto lo imposible de ser
dicho, es el punto de partida alrededor del cual las identificaciones, los síntomas, los fantasmas y las
fijaciones pulsionales instituyen un orden de determinación con el cual el sujeto se posiciona frente a
la sexualidad y determina su elección de objeto.
En Los casos de Freud podrás elucidar cómo Leonardo da Vinci, Sergei Pankeyeff y Sidonie
Csillag se las han arreglado para asumir una posición sexuada ante la ausencia de la inscripción de la
diferencia sexual en el inconsciente. Y también podrás localizar lo que del caso queda como resto de
toda clasificación, lo que no se puede formalizar.
Si te interesan las manifestaciones culturales y artísticas, no dudes de aventurarte en Sublimaciones
y déjate enseñar por las incidencias sociales de diversas obras de artes plásticas, teatrales, literarias y
mitológicas que agujerean la moral sexual de su época.
Los estudiantes también toman la palabra en Tras las huellas de Freud y en #UnaCitaConFreud.
Tras la huella de Freud alberga tres producciones de alumnos que han pasado por el dispositivo
Escuela de ayudantes y el Área de investigación de las cátedras. En #UnaCitaConFreud los estu-
diantes conversan sobre lo estructuralmente perverso de la sexualidad humana. Lacan califica a la
sexualidad como a-sexualidad, es su modo de nombrar lo perverso–polimorfo freudiano inherente a
ella. La a-sexualidad no es ni femenina ni masculina, es parcial, lo que condice con el carácter parcial
del objeto. En efecto, la conclusión que Lacan extrae es que el objeto a ocupa el lugar del partenaire
que falta. Por eso el objeto a es el articulador entre el amor y el goce. En este sentido, cobra todo su

Nota editorial
valor la fórmula no hay relación sexual, que quiere decir que los seres hablantes, como seres sexuados,
forman pareja, no a nivel del significante, sino a nivel del goce, y que este enlace es siempre sintomático
y por lo tanto singular.
La erótica del sueño pone de relieve que la práctica analítica nos fuerza a una exigencia de con-
temporaneidad, por tal razón nos parece fundamental precisar el contexto en que Freud realizó sus
elaboraciones para poner en valor su eficacia y conversar, de la buena manera, con los acontecimientos
epocales y sentar posición ante las derivas que se realizan de su obra. Sobre este punto, en Lacan
freudiano ubicamos que la asunción de una posición sexuada es un proceso cuya elección no es sin el
encuentro con otros cuerpos. De este modo, se hace evidente la vigencia del planteo freudiano respecto
a los dos tiempos de la sexualidad. La temporalidad de la sexualidad está escandida por “el origen de
ese famoso no hay relación sexual”, la latencia. Entonces, podemos ubicar que la elección de deseo se
produce en la infancia; mientras que la elección de objeto, el encuentro de los cuerpos y el consenti-
miento respecto a la posición de goce en el fantasma se pone en forma a partir de la pubertad. Para
atravesar este tiempo, el joven necesita de una elucubración, un argumento que le permita fijar un
partenaire a partir de lo que son sus condiciones de amor y de goce. La modalidad de lazo al otro como
partenaire sexual en un sentido será una invención y en otro una reedición corregida y aumentada de
la sexualidad infantil. Este nuevo anudamiento entre el goce, el cuerpo y el sentido, como respuesta al
no-hay relación sexual, propicia que “haya relación con el sexo”. Nos interesa enfatizar la función que
cumple el encuentro con otros cuerpos en la asunción del sexo. Para lo cual, te traemos una entrevista
que le realizase L. Dupont a M.-H. Brousse en “Lacan Web Télévision”, la analista francesa relata dos
artículos periodísticos en los cuales dos homosexuales tomaban la palabra diciendo que cuando eran
niños se habían preguntado si no eran trans. Y, de hecho, explicaban que era porque no conocían el
modo de gozar homosexual que estaba en gestación en ellos. Luego del encuentro con otros cuerpos
comprendieron que no eran trans, sino que eran propiamente homosexuales. Brousse concluye que el
pensamiento trans se impone como el signo de una cierta emancipación de lo real biológico en relación
con lo real de la palabra. Por su parte, la ciencia, ante las manifestaciones en los niños de preguntas o
certezas sobre fijaciones precoces en la sexuación infantil, empuja a dirimir una posición sexuada en
la infancia desentendiendo no solo que la sexuación es un proceso sino intentando borrar la noción
misma de cuerpo sexuado al reducirlo a lo biológico. La tecnociencia propicia la gestación fuera del
sexo, sin pasar por el cuerpo del otro, no solo sostiene que se puede tener una sexuación eludiendo la
función del encuentro con Otro cuerpo, sino que también intenta borrar la alteridad radical del Otro
en la elección del sexo.
El psicoanálisis de la orientación lacaniana no hace objeción alguna respecto de la Diversidad
sexual de los seres hablantes pero concibe que la asunción de una posición sexuada es singularísima
e inherente a los dos tiempos de la sexualidad, la infancia y la pubertad. Lo dispar de la sexualidad
articula la invención del sexo con lo incomparable que habita en cada uno, la singularidad. Es decir, lo
sexual es concebido como una diversidad que aloja lo singular.
Bueno, como te dijimos al inicio de este recorrido, Traumatismo Freud es nuestra propuesta para
conversar con vos sobre psicoanálisis, los feminismos, las tecnociencias y las TCC en la universidad.
Esta revista la inventamos no para dar respuestas sobre Sexualidades sino para hacer preguntas. Por
eso, abajo de estas líneas, encontrarás un email y nuestro IG para que te comuniques con nosotros para
hablar sobre el contenido de la revista, tus intereses y preocupaciones epistémicos-clínicos.
Por último, un agradecimiento especial a nuestro Comité de Redacción por su trabajo: Gisela
Contino (Secretaria), Santiago Hormanstorfer, Valeria Casali, Gabriela Cuomo, Natalia Rodríguez
Paso, Federico Giachetti, Eugenia Crivelli, Carolina Santoccono, Melina Farje, Ana María Careaga
y Verónica Wainszelbaum.
A nuestros Directores Editoriales, Osvaldo Delgado y Susi Epzstein, por el intercambio fructífero
y alojar y orientar nuestras ideas.
A las Consejeras Editoriales Sandra Rese, Viviana Mozzi y Silvia Pino por su atenta lectura.
Agradecemos a nuestro talentoso diseñador Iñaki Jankowski por su trabajo dedicado, creativo y serio
que hizo de nuestra revista un objeto precioso.
Nuestro agradecimiento a Julián Pilar y a Susana Cappellini por sus trabajos de traducción.
En la revista se encontrarán con un divino detalle, una muestra de la artista Andrea Pasut, le
agradecemos su generosa autorización.
Antes de despedirnos, queremos ubicar algo fundamental, en esta revista al lector no le es dictado
el saber de cada autor sino que los escritos mismos se hacen al deseo del lector. La revista no termina
de escribirse sin la incorporación de tu lectura. Como nos enseña Borges, la lectura funda escritura,
parafraseándolo, podemos decir que esta revista es solo una cosa más entre otras hasta que encuentre
un lector, sólo ahí podrá convertirse en un texto.
Sí, la invitación a la lectura también es un modo de mantener viva y abierta la conversación sobre
esa unión enigmática entre las palabras y el cuerpo del escrito que nos habita.

¡MUY BUENA EXPERIENCIA!


¡ESPERAMOS LEERTE!

ÁNGELES CÓRDOBA – GERARDO BATTISTA

Directores de la publicación

[email protected]
instagram @traumatismofreud
En la revista encontrarán 11 breves reflexiones de estudiantes sobre
#UnaCitaConFreud

“Sin duda habrán oído decir ustedes, estimados señores, que el psi-
coanálisis extiende de manera abusiva el concepto de lo sexual, con
el propósito de sustentar las tesis sobre la causación sexual de las
neurosis y sobre la significación sexual de los síntomas. Ahora pueden
juzgar por sí mismos si esa extensión es injustificada. Hemos ampliado
el concepto de la sexualidad sólo hasta el punto en que pueda abar-
car también la vida sexual de los perversos y la de los niños. Es decir,
le hemos devuelto su extensión correcta. Lo que fuera del psicoaná-
lisis se llama sexualidad se refiere sólo a una vida sexual restringida,
puesta al servicio de la reproducción y llamada normal”

(Freud, S., “20ª Conferencia. La vida sexual de los seres humanos”, Vol. XVI,
Buenos Aires, Amorrortu, 1992, p. 291.)
Carta a la madre de un joven homosexual
por SIGMUND FREUD

Freud recibió desde Norteamérica la carta de la madre de un joven homosexual que le pedía su consejo.
Para ella, la homosexualidad no era bien vista por lo que pensó que Freud a través del psicoanálisis
podría hacer algo para volver a su hijo un heterosexual. A continuación presentamos la carta:

Viena, 9 de abril de 1935

Querida señora:

Deduzco de su carta que su hijo es un homosexual. Me impresiona mucho el hecho


de que usted no menciona esta palabra en su información sobre él. ¿Puedo preguntarle
por qué evita el uso de ese término? La homosexualidad no es, desde luego, una ventaja,
pero tampoco es nada de que uno deba avergonzarse, un vicio o una degradación, ni
puede clasificarse como una enfermedad; nosotros la consideramos como una variante
de la función sexual, producto de una detención en el desarrollo sexual. Muchos indi-
viduos altamente respetables, de tiempos antigüos y modernos, entre ellos varios de los
más grandes (Platón, Miguel Angel, Leonardo da Vinci, etc.) fueron homosexuales.
Es una gran injusticia perseguir la homosexualidad como un crimen, y es también una
crueldad. Si usted no me cree a mi, lea los libros de Havelocq Ellis.
Cuando usted me pregunta si puedo ayudarle, debo suponer que lo que usted me
pregunta es si puedo abolir la homosexualidad y hacer ocupar su lugar por la heterose-
xualidad. La respuesta, en términos generales, es que no podemos prometer semejante
éxito. En cierto número de casos conseguimos desarrollar los marchitados gérmenes
de heterosexualidad presentes siempre en todo homosexual, pero en la mayor parte
de los casos eso ya no es posible. Ello depende de la cualidad y la edad del individuo.
No es posible predecir cuál será el resultado del tratamiento.
Lo que el psicoanálisis puede hacer por su hijo ya es cosa diferente. Si es desdi-
chado, neurótico, si vive desgarrado por sus conflictos, inhibiciones en su vida social,
el análisis puede traerle armonía, tranquilidad mental, completa eficiencia, ya sea que
siga siendo homosexual o cambie. Si usted se decide a ello, ¡¡podrá analizarse conmigo!!
¡¡no creo que usted lo haga!! Tendría que venir a Viena. No tengo intención alguna de
salir de aquí. No deje, sin embargo, de contestarme al respecto.
Sinceramente suyo y con los mejores deseos.

Sigmund Freud

Traducción: Susana Cappellini


#UnaCitaConFreud

El inconsciente en psicoanálisis, esa Otra escena opaca a la conciencia,


porta una significación eminentemente sexual. Sexualidad que tras-
ciende el campo de la genitalidad, que reviste un carácter disruptivo,
perverso, demoniaco, incluso, llega a decir Freud. Sexualidad que ha-
bita a todo ser parlante, que soporta una resistencia a cualquier ideal
tecno-científico, que nombra lo irreductible de cada sujeto.

Juani García. Escuela de formación de ayudantes alumnos 2021


Grupos de Investigación 2020
Las promesas del nuevo amor
por ERIC LAURENT

El título de este ENAPOL, “Lo nuevo en el amor. Este “nuevo” tan efimero cae en efecto sobre no-
Modalidades contemporáneas de los lazos”, articula sotros mismos. Lo nuevo en las formas del vincu-
una cuestión central para nuestra civilización, que lo social amoroso está particularmente marcado
no cesa de exigir una renovación de los vínculos por esta obsolescencia que acecha en nuestros
sociales que venga a responder a las novedades discursos, especialmente en las redes sociales,
que la ciencia no cesa de producir en las técnicas lugares de una búsqueda desenfrenada de nove-
y en los objetos que no cesan de renovarse. Esta dades y de nuevas formas de vivir propuestas por
exigencia de “nuevo”, fue sobre la que Baudelaire los influencers.
pone la última palabra en “Las flores del mal” en Mas allá de estas formas del vinculo, donde
1861, dice: “sumergirse en el fondo del abismo, la necesidad de novedad es caricaturesca, po-
Infierno o Cielo, ¿qué importa? ¡En el fondo demos considerar que las formas de lo nuevo
de lo desconocido para encontrar algo nuevo!”. aparecen en el movimiento general que toma
Pero, ¿Dónde hay que sumergirse?, ¿en el fondo en consideración la voz de las mujeres en un
de nosotros mismos?, ¿qué somos nosotros sino estilo, mas o menos marcado, según los paises.
este Otro fundamental, nuestro inconsciente? Este movimiento puede nombrarse el derrumbe
En el curso de Jacques-Alain Miller en el del sistema patriarcal, incluso la toma Kabul por
que participé en el 96 bajo el titulo El otro que parte de los talibanes en agosto de este año no
no existe y sus comités de ética,1 Jacques-Alain se parece a la toma del 96’, independientemente
tomo este poema de Baudelaire como objeto de de lo que suceda después.
su curso desarrollando lo que había presentado Una aceleración se hace sentir en el ascen-
primero en San Pablo. so en potencia de la voz de las mujeres en el
Subrayaba que no es fácil de traducir “du nouveau” discurso de la civilización. Cuatro movimientos
del francés al castellano por que el español y el distintos han marcado en los últimos años el
portugués no tienen el articulo “du”, del, por eso vinculo social.
se traduce como “algo nuevo” pero Jacques-Alain • En primer lugar la lucha contra el femicidio
seguía: “[…] sentimos en du nouveau algo distin- que se ha desplazado de América Latina a
to que en le nouveau [lo nuevo], incluso notorio. Europa y a los EE.UU.
Du nouveau no designa nada, ningún objeto en • A continuación el debate llevado a cabo por
particular que sería nuevo sino la dimensión mis- diversos movimientos feministas sobre la
ma de lo nuevo como una dimensión del ser”.2 inclusión o no del sexo ordinario conyugal
Esta dimension de lo nuevo tiene difi- en la categoria de la violación,
cultades para permanecer como tal en nuestra • En tercer lugar el movimiento #MeToo que
civilización, dura cada vez menos, en menos aparece en EE. UU. para ganar también los
tiempo y es uno de los nombres de las for- tres continentes.
mas contemporáneas de la pulsión de muerte. • Y finalmente “La cuestion trans”.
Estas cuatro formas de lo nuevo en el vínculo “Supongamos”, nos dice, “que alguien pretenda
social estan particularmente iluminadas por el no poder resistir a su pasión, cuando el obje-
discurso analítico en la medida en que éste es to amado y la ocasión se presentan, ¿acaso si
el único discurso que sostiene a la vez que no hubiera alzado un patíbulo delante de la casa
hay relacion sexual, es asi que su puesta a punto donde encuentra esa ocasión, para atarle a él
supera todas las definiciones sociales posibles. inmediatamente después de haber satisfecho su
Por otra parte el nuevo amor que pone al descu- deseo, le sería todavía imposible resistir a él?”.5
bierto el psicoanálisis, el amor de transferencia, Lacan objeta: “El deseo, que se llama deseo, basta
es un amor que se dirige al saber, un amor que para hacer que la vida no tenga sentido si produ-
pone en juego una creencia que no es ni narci- ce un cobarde”.6 Este hombre de deseo incluso
sista, ni busca la caridad, ni quiere el bien del no retrocede delante del patíbulo.
otro. Es una creencia donde el lugar de la defi- El hombre de deseo es aquel que se niega
nición “de lo que se ama” es crucial y este lugar, a perder lo que hace el sentido de su vida en
de lo que se ama, Lacan lo nombra “una mujer”. ese mismo deseo. Lacan cita en latín la máxi-
Es esto lo que hace que el discurso analitico ma de Juvenal, el hombre de deseo es el que se
cumpla su promesa de introducir algo nuevo en niega “Para vivir, a perder la razón de vivir”. Si
el amor como Lacan lo dice en “Televisión”.3 agregamos allí al hombre del goce, el perverso
sádico, como lo hizo Jacques-Alain Miller en un
Primer punto: comentario sobre esta “Ética del psicoanálisis”,
Importancia del movimiento entonces vemos cómo el perverso puede perfec-
de lucha contra la violencia tamente no retroceder ante nada para lograr su
hacia las mujeres. crimen y matar sádicamente a una mujer.
La violencia continua contra el cuerpo de las En el caso de feminicidios más ordinarios, es
mujeres hace particularmente eco con la frase de sorprendente el constatar que los hombres que ma-
Lacan, según la cual “Solo hay una cosa con la tan lo hacen a pesar de los recordatorios de la ley
que no se sabe literalmente qué hacer cuando, por y las prohibiciones policiales y judiciales después
ejemplo, se es un hombre: una mujer. No hay nada de largas peripecias. La recidiva también es muy
con lo que se sepa menos qué hacer que con una frecuente. La violencia ordinaria atestigua bien de
mujer. Interróguenselo. ¿Qué hay más embarazoso aquello del cuerpo del ser amado/odiado, lo único
para un hombre que un cuerpo de mujer? Hasta que un sujeto masculino tiende a hacer es marcarlo.
el punto que incluso Platón se dio cuenta de eso. “El Otro, al final de los extremos […], es el
Se dio cuenta en el Banquete, donde explica, a un cuerpo […] hecho para inscribir algo llamado la
nivel mítico es muy cómodo el mito, incluso indis- marca […]. Siempre lo hicimos, […] el primero
pensable que no hacían más que uno, un cuerpo y, comienzo del gesto de amor, siempre es, un poco,
cosa muy fastidiosa, algo que no ha vuelto a verse esbozar esto gesto”.7 Esto va de las cosquillas a
nunca. Freud cayendo en la trampa, nos cuenta la marca violenta.
que el Eros es la tendencia hacia el Uno. Es preci- En el feminicidio o la violencia contra las
samente aquí donde está toda la cuestión– lo real mujeres en el sentido mas extendido podriamos
es definitivamente dos. A partir de ahí está muy hablar de una absolutización ordinaria del goce
claro que lo real, tal como yo como me expreso es que viene a velar el agujero dela no relación sexual.
Lacan quien habla, es precisamente lo imposible.
A saber, lo imposible de lo que daría un sentido a Segundo punto:
esa relación llamada sexual”.4 La extension de la violación
El feminicidio testimonia que, frente al enig- a las relaciones sexuales ordinarias.
ma del sexo, una exigencia de goce del cuerpo de La cuestión de la violación habia sido plan-
una mujer puede hacerse absoluta sin límites. En teada como un tema en los lazos sociales por
su “Kant con Sade”, Lacan se opone al ejemplo las feministas norteamericanas en los años 70’
de Kant, que dependía en gran medida de la Ley del siglo pasado y en particular por la feminis-
para proteger a las mujeres: ta australiana Germaine Greer, en su best seller
La mujer eunuca, publicado precisamente en el 70’, por la mediación de la posesión reciproca de las
la misma Germaine Greer en el 2018, retoma y personas”10. Para Kant el consentimiento explicito
desplaza la cuestión publicando un libro sobre la era formulado en el contrato matrimonial y, des-
violacion On rape donde expone sus nuevos puntos pués, en nuestra civilización, a medida que el lazo
de vista sobre la violación ordinaria distinguiendo- matrimonial pierde su necesidad y su brillo, es, mas
la de la violación violenta y que quiere introducir bien, introducir otras formas de consentimiento
como delito penal nuevo. Antes de su publicación, explícito, sea bajo todas las formas inventadas desde
en una entrevista define esta violación ordinaria, en los países del norte de Europa, muy formales, a las
la cual incluye el sexo conyugal, como no violenta, cosas menos formales de otros países.
pero con tres adjetivos importantes, la cito: “una Sobre este punto el psicoanálisis se separa
relación perezosa, negligente, insencible”. de la solución contractual, por un lado, o de la
Esta consideración sobre la violación ordina- denuncia de la pura relación de fuerzas. Lacan
ria ha sido muy comentada y algunas feministas hace del apareamiento sexual, sea cual sea su
consideran hiriente su minimización de la violen- forma, el vínculo de goce que viene en lugar de lo
cia, algunas otras han señalado que tienen un eco que hace impasse en el significante, y que siempre
de su transfobia. Germaine Greer, habia afirmado lo hará, sean cuales fueran las inclusiones sutiles
que: “no alcanza con cortarse el sexo y ponerse con las que intentemos convencer al otro.
una falda para convertirse en una verdadera mu- Tenemos una doble lectura, a nivel del signifi-
jer”, en su definición de la verdadera mujer esto cante y a nivel sexual, Lacan hace del apareamien-
pasa también por su afirmación de que la con- to de los cuerpos a nivel sexual un apareamiento
dición de mujer supone esta violación ordinaria. sintomático haciendo del impasse a nivel signifi-
El libro es mas matizado que las incisivas decla- cante una solución, es lo que Jacques-Alain Miller
raciones y otras feministas han considerado de extrajo como teoria del partenaire-sintoma y que
interés la nueva penalización de la violencia que supone dos maneras de leer la relación que no hay.
ella propone, desearía que haya mas condenas y En este sentido lo nuevo del amor en los
afirma que sería necesario un delito nuevo mas lazos sociales viene de lo que el discurso psicoa-
liviano que el crimen de violación para calificar nálitico subraya. Cito a Lacan en “Televisión”:
la violación ordinaria. Es un debate ahora muy “No se puede por la observación de lo que cae
actual en Europa, especialmente en España don- bajo nuestros sentidos, es decir la perversión,
de la calificación de simples abusos sexuales es construir nada nuevo en el amor”11.
a menudo retenida por los jueces para definir Del lado de la perversión no hay nada nuevo,
lo que era una violación. Un debate que proba- todo ha sido explorado y clinicamente descrito, lo
blemente va a desembocar en, efectivamente, la nuevo viene de estas exigencias “nuevas” de ins-
creación de algo nuevo en el lazo social, con este cripción de la relación sexual y de como calificarla.
nuevo delito.
El hecho de considerar la recalificación El movimiento #MeToo
del sexo ordinario, no solamente es de los años Esta separación entre perversión y lo nuevo
70, como lo subrayó Jean-Claude Milner8. en el amor se acentúa con la problemática #MeToo
El problema parte de Kant, porque Kant señala que desplaza la voluntad de contractualismo, si
bien que la cópula carnalis implica: “Un uso igual- en Estados Unidos la preocupación explícita era
mente recíproco de las características sexuales”9. menos marcada que en Europa, se suponía que
Entonces,surge un problema mayor, cada uno de los la teoría del consentimiento mutuo regía en la
partenaires contrariamente a los principios de la éti- relaciones sexuales entre adultos y permitía re-
ca trata al otro como una cosa, como un medio para solver las asimetrías de poder entre partenaires.
su goce. La solución para Kant reside en la forma Según Milner, el caso del predador Weinstein ha
contractual, suponiendo un consentimiento explí- arruinado la creencia en la posibilidad del consen-
cito que justifica esta falta de ética. Este contrato es: timiento mutuo. “El caso de Weinstein ha hecho
“la consecuencia jurídica de nuestra obligación de explotar estas creencias, las relaciones estaban
no comprometernos en un vínculo sexual mas que todas basadas en la desigualdad”12.
Este hecho, lo constataba a su manera Germaine un hecho de discurso. Se inscribe en la cháchara
Greer, comentando sobre el movimiento #MeToo y sobre el sexo que hace olvidar lo inconmensurable
tomando distancia de lo que ella llamaba el #MeToo de los placeres y del goce de los lados hombre y
“business”, un movimiento que encuentra “quejum- mujer de la sexuación.
broso”. Ella considera que no funcionará porque: Un lado puede soñar localizarse en un órga-
no, el otro lado no. A partir de ahí Lacan ubica
[…]todos estos hombres poderosos que están en dos maneras lógicas de hacer con el significado
problemas ya están desarrollando su defensa con abo- fálico, la del transexual, la de la homosexual.
gados. Será el juicio de O.J. Simpson, una y otra vez, El transexual ya no lo quiere como signifi-
(…) y tengo temor de que las mujeres que testifica- cante, sale del discurso y pasa a lo real a través
ron se rompan en pedazos, porque el poder es el poder de la cirugía. La homosexual tampoco quiere
y aquellas que se quejan no tienen poder13. mas el falo como significante pero se queda en el
discurso sexual, desarrolla el discurso amoroso de
Finalmente lamenta que este movimiento no manera que arruina todo prestigio del falo, cito
esté dirigido a mujeres pertenecientes a minorías a Lacan: “al romper el significante en su letra”14.
que tienen empleos comunes y corrientes. El ejemplo prínceps de esto es el movimiento
Al revés, Milner subraya la diferencia en- literario de Las Preciosas, Les précieux.
tre feminismo universitario y el movimiento Para el transexual Lacan muestra la lógica que
#MeToo, por que el #MeToo permite incluir en se desarrolla en dos etapas, en primer lugar la posi-
una serie a mujeres ordinarias sin estatuto es- ción del sujeto transexual participa del error común,
pecial. El hashtag MeToo tiene en su enuncia- de encarnar la diferencia sexual en un órgano, cito:
do incluso una lógica agregativa sin límites. “[…] la pequeña diferencia, que pasa engañosa-
Implica “un mecanismo de adición indefinido”. mente a lo real a través del órgano […]”15.
Mecanismo que puede incidir sobre las muje- En un segundo momento después de ha-
res como tal y renovar el lazo social y el lugar berse sometido al error común nace una pasión
de estas mujeres. El movimiento #MeToo tiene particular, nueva, cito: “Su pasión, la del transe-
una oportunidad de volver a empezar y marcar xual, es la locura de querer liberarse de este error,
una ruptura con el feminismo universitario, ya el error común” pasando a lo real”16.
no se trata de microagresiones identitarias en Allí Lacan habla de pasión y de locura, la
los campus, sino de la redefinición de lo que es liberación deseada por el transexual apunta al ór-
la relación sexual en los discursos del amo y la gano como medida común, esta liberación quiere
opinión publica en general. ignorar que los dos sexos son inconmensurables
por la no relación de los goces mas allá del ór-
La cuestión trans. gano, “Su único yerro es querer forzar mediante
En la cual se juega el nivel de definición, el la cirugía el discurso sexual que, en cuanto im-
mas general de lo que es la relación sexual, co- posible, es el pasaje de lo real”.
mentando en su Seminario …o peor, las posiciones Aquí se lee la distinción del paso de lo real y
transexuales y las posiciones de las homosexuales el paso a lo real, el paso de lo real como se dice “el
femeninas frente a la relación sexual Lacan subra- paso de un tifón”, es lo imposible de la relación
ya que estas dos maneras de abordar la imposi- sexual en el discurso, el error lógico es querer
bilidad de inscribir la relación sexual implican en inscribirlo pasando a lo real. El sujeto transexual
su discurso que la diferencia sexual es hecho de por su pasión de pasar al otro lado esencializa la
discurso y no de esencia. Tanto los transexuales diferencia sexual y hace existir la identidad de
como las homosexuales femeninas, testimonian uno y otro bando sin tener en cuenta la alteridad
que el hecho de que haya un órgano que constitu- radical del goce femenino.
ye una diferencia imaginaria entre los sexos, no es Es por eso que al sujeto transexual operado
mas que una ilusión de encarnación, el órgano no no le importa si la prótesis del pene o de la vagina
da la ilusión de acceder al otro sexo sino dejando le dará sensaciones no es una pasión sensualista,
de ser órgano para convertirse en significante, en es más allá, siempre habrá suficientes sensaciones.
La pasión transexual hace que la imposibilidad ERIC LAURENT es Psicoanalista, Psicólogo y Doc-
de la relación entre los sexos pasa a ser real, si tor del Tercer Ciclo de Psicoanálisis, cuya disciplina
estudió con Jacques Lacan. Es miembro de la École
bien se trata de una imposibilidad de una medida
de la Cause Freudienne (ECF) desde sus comienzos.
común de los goces se transforma en una pola- Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis
ridad radical entre esencia masculina y esencia (AMP), de la que fue presidente en 2006-2010. Ense-
femenina encarnada en cuerpos sexuados según ña dentro de la Cátedra de la Sección Clínica del De-
el voto del sujeto. partamento de Psicoanálisis de París 8. Publica, desde
1974, más de 130 artículos traducidos a siete lenguas.
En esto se separan la pasión transexual y la
pasión trans, la pasión trans es pasión de la au- Conferencia en el X ENAPOL, “Lo nuevo en el amor.
todeterminación de la elección del sexo, pasión Modalidades contemporáneas de los lazos”, 8 de oc-
del self made, del cambio, de la reversión de los tubre de 2021. Publicación electrónica de X ENA-
cambios, y quieren inscribir esta posibilidad en las POL-FAPOL. Agradecemos al autor su autorización

leyes que permiten el cambio de estado civil, sin para publicarlo en nuestra revista.

acompañarlo necesariamente de un tratamiento


NOTAS
hormonal y/o quirúrgico. Al revés un teórico tran-
sexual como como Jay Prosser17 de la Universidad 1
Miller, J.-A., El otro que no existe y sus comités de
de Leeds, ha expresado en su obra, en sus propios ética, Paidós, Buenos Aires, 2005.
términos, su rechazo decidido a la reducción de 2
Ibíd., p. 329.
su propia transición a un camino trans o queer. 3
Lacan, J., “Televisión”, Otros Escritos, Paidós,
Parece ser la revelación de estas diferencias,
Buenos Aires, 2012.
de estas oposiciones, de estos callejones sin salida 4
Lacan, J., “El fenómeno lacaniano”, Uno por Uno
en feroces e irreductibles luchas diferenciales
46, Eolia-Paidós, Barcelona, 1998, pp. 19-20.
que han alejado finalmente a Judith Butler de la
5
Kant, E., Crítica de la razón práctica, Paris, PUF, 1971,
disputa sobre el género, ahora esta en otra parte
p.30.Citado por Lacan en “Kant con Sade”,Escritos 2,
haciendo del racismo el verdadero fundamen-
Siglo veintiuno,Buenos Aires,2002,p.742.
to interseccional de las reivindicaciones de las
6
Lacan, J., “Kant con Sade”, op. cit., p. 743.
minorías, de los precarios y de los dominados.
Allí en ese más allá del género la reunión parece
7
Lacan,J.,clase del 10 de mayo 1967,Seminario 14,
posible, no lo es en el género. “La lógica del fantasma” (1966-1967), inédito.
Para terminar, quiero subrayar que la cuestión 8
Milner,J.-C.,“Reflections on the Me-Too move-
trans es, de los cuatro movimientos que hemos ment and its philosophy”, Problem International,
examinado y que marcan el surgimiento en el Vol. 3, n° 3, 2019, p. 65.
amor de nuevas pasiones. La pasión trans es la que 9
Kant, E., Metafísica de las costumbres, Doctrina
acentúa mas la definición de lo que es una mujer universal del derecho, §27, t. 3 de las obras filo-
como crucial en nuestra civilización o mas bien, sóficas, Gallimard, Pléiade, París, 1986, p. 539.
como dice Lacan, se trata de examinar las formas 10
Ibíd.
que toma la creencia en una mujer, las formas 11
Lacan,“Televisión”,Otros Escritos,Paidós,Buenos
del nuevo amor de “lo que ama a la mujer”, por Aires, 2012, p. 559.
eso, la exploración del “algo nuevo” que realizaran 12
Milner, J.-C., “Reflections...”, op. cit., p. 74.
los trabajos de este ENAPOL se inscriben en 13
Beard, M., « The Greer Method », London
lo que Jacques-Alain Miller ha llamado “El año Review of books, 24 de octubre del 2019.
trans” que moviliza y orienta los trabajos en toda 14
Lacan,J., El Seminario, Libro XIX, ...o peor, Paidós,
la Asociación Mundial de Psicoanálisis.
Buenos Aires, 2012, p. 17.
15
Ibíd.
Buen trabajo en este ENAPOL
16
Ibíd.
17
Prosser J. & Buttlerr J., “Queer Feminism,
Transgender, and the Transubstantiation of
Sex”, Stryker S. & Whittle S., The Transgender
studies reader, Routledge, 2006.
“ Me vi incrustado en ese lugar
De mentiras y de irrealidad
Maquillado para lo perfecto
¿Acaso es real?
Pues la vida es mucho más
Que una oda para lo normal
Y un mundo robotizado
No es natural
Y dije no no
Ese no soy yo yo
Ya no quiero condición
Solo amor libre”
Javiera Mena (Amor libre)
¿Cómo leer a Freud?

Entrevista a Osvaldo Delgado por ÁNGELES CÓRDOBA y GERARDO BATTISTA


Entrevista al Prof. Dr. Osvaldo Delgado
por ÁNGELES CÓRDOBA y GERARDO BATTISTA

...

ÁC En tu libro, Leyendo a Freud desde un diván lacaniano, planteas: “si Freud formula que la anatomía
es el destino, entonces, en el empuje actual –vía las cirugías, las hormonas, etcétera–, se
busca reconfigurar la anatomía a lo que se entiende como identidad sexuada, como si fuera
una restitución de la anatomía. Pero en verdad, no es del orden de la naturaleza sino que es
una operación sobre lo real y se produce un real nuevo”.1 ¿Cómo pensar el postulado freudiano
“la anatomía es el destino” desde la perspectiva de la orientación lacaniana y qué deriva realiza
de éste el discurso capitalista hermanado con las tecno-ciencias?
OD En primer lugar, la referencia freudiana “la anatomía es el destino” es una lectura imaginaria,
Freud dice exactamente todo lo contrario en el mismo texto, es más, en los últimos párrafos, se
encarga explícitamente de situar “que la anatomía no es el destino” y que no hay una sexuación
definida anatómicamente ya que encontramos identificaciones, fijaciones.
Cuando Freud plantea la sexualidad infantil, trabaja sobre la elección de objeto, los desvíos de
la meta y del objeto, ya está diciendo que la anatomía no es el destino, porque si la anatomía
fuera el destino, no habría desvió de meta y de objeto, sería una contradicción lógica y abso-
luta. Por lo tanto, para el psicoanálisis, y Freud lo postula claramente, se trata de fijaciones,
identificaciones y habría que agregar el deseo de los padres. La sexuación responde a esos
tres órdenes articuladamente.
Para Freud el Edipo es un ordenamiento del campo del goce que vela que la satisfacción plena
de la pulsión es imposible. Es un montaje que se ordena en el campo del goce pero también
está al servicio de velar el encuentro con ese imposible.
ÁC Ahora, cómo pensar la anatomía es el destino ante la deriva que realiza el discurso capitalista
y las tecnociencias.
OD “La anatomía es el destino” en esta época es propia del reinado yoico, porque la “anatomía es el
destino” es congruente con la supuesta autopercepción. El yo autopercibe la identidad y busca
ajustarla anatómicamente a lo que se autopercibe, la autopercepción yoica está al servicio de la
ideología imperante en esta época. Sabemos desde el psicoanálisis que el yo no autopercibe
nada, es un lugar de absoluto desconocimiento. El yo no percibe ni la anatomía, ni la supuesta
realidad, sino que es un síntoma. Lacan lo trabaja muy bien cuando se refiere a la neurosis
obsesiva, pero no solo para la neurosis obsesiva es un síntoma. El yo da una consistencia
imaginaria y está al servicio de mantener siempre una distancia respecto de la relación del sujeto
con su propio deseo inconsciente, lo cual fracasa todo el tiempo. El yo para el psicoanálisis es
una defensa, una defensa respecto a su deseo inconsciente, o sea que se desconoce lo que
en verdad se desea, es una defensa respecto del encuentro con el otro partenaire, respecto al
encuentro con la vida misma, ya que el yo es un refugio que está al servicio de mantener un
tratamiento de aislamiento y anulación con el conjunto de la existencia humana.
GB Entendemos que nuestra época, con los desarrollos en el campo de la ciencia y del derecho,
ante las manifestaciones en los niños de preguntas o certezas sobre una posible elección
sexual, se empuja a dirimir una posición sexuada en la infancia desatendiendo no solo la
sexuación como proceso, sino intentando borrar la noción misma de cuerpo sexuado al reducirlo
a lo biológico. Sabemos que, ante la ausencia de la relación sexual, cada ser hablante debe
inventar su propia relación al sexo. ¿Cuál sería la vigencia y relevancia de la noción freudiana
de la sexualidad en dos tiempos?
OD Cada posición sexuada es absolutamente singular, no hay dos iguales, eso es imposible. Para

Entrevista
el psicoanálisis, la sexualidad da cuenta de la radicalidad de la singularidad. La posibilidad de
las elecciones del sexo, las elecciones de partenaire van a tener que ver con la llegada de la
pubertad y la adolescencia. Freud ubica dos tiempos en la sexualidad: la sexualidad infantil,
el período llamado por Freud de latencia y finalmente la pubertad, donde se pueden producir
las diferentes modalidades de elecciones, de despliegue del deseo.
La pubertad tiene un valor absolutamente traumático porque desestabiliza la posición fantas-
mática lograda en la infancia, la cual adquiere consistencia en la llamada latencia. La latencia
es el período de la consistencia fantasmática. Esta construcción se produce en la primera
infancia, se trata de la fijación de la pulsión a un objeto, que Freud llamó objeto parcial, el
objeto a en términos de Lacan. La constitución de un trayecto pulsional es algo propio de la
infancia. En la latencia esto se sostiene y se despliega con una consistencia importante, pero
al llegar a la pubertad, la seguridad fantasmática alcanzada se viene a pique. No solo por las
transformaciones del cuerpo a nivel orgánico sino por acontecimientos en el cuerpo a nivel
de los goces. El encuentro con lo femenino como tal es conmocionante, traumatizante. A su
vez, la capacidad reproductora, es un nuevo real, produce efectivamente una conmoción que
genera angustia ante la cual se responde con síntomas.

...
GB Me parece interesante lo que has puesto de relieve, la latencia otorga consistencia al fantasma,
podrías decirnos algo más.
OD Cuando Freud habla de latencia no se va a referir a una fase como la niñez o como la pubertad,
es otra cosa. La latencia es el punto donde, efectivamente, la construcción fantasmática
adquiere una consistencia importante que le permite a los niños, niñas, niñes aprender, estudiar,
etc. Una cierta estabilidad, no sin conmociones, pero es una época un poco más tranquila
respecto de lo que fue la conmoción tremenda de la niñez, la cual coincide con la llamada
escolaridad de los niños, su relación con el campo del saber, los estudios, etc. Es una época
que se va a ver conmocionada de un modo tremendo con la llegada de la pubertad, con la
irrupción del cambio del cuerpo, con la pérdida de un cuerpo y la adquisición de otro cuerpo,
con la adquisición de la capacidad reproductora, con el encuentro con lo femenino, cualquiera
que sea la posición sexuada.
ÁC En ese sentido el segundo tiempo no es un reencuentro.
OD No, es una conmoción subversiva y traumática. La pubertad tiene valor absolutamente trau-
mático y conmocionante, justamente no hay ningún reencuentro. Se trata de responder con lo
adquirido en la niñez como consistencia fantasmática pero eso se desestabiliza todo el tiempo.
GB ¿Qué pensás del empuje a que se dirima una posición sexual en la infancia? Teniendo en cuenta
la función que cumple la latencia, y que, aunque se disponga de un fantasma consistente,
hay que arreglárselas con lo real puberal, ¿qué implicancias tiene para un ser hablante que
se haga dócil al empuje de dirimir una posición sexuada en la infancia prescindiendo de los
arreglos posteriores que se pueden producir en la pubertad y la salida de la adolescencia
como síntoma de la pubertad?
OD Lo que ocurre es que allí interviene otro factor, la caída del Nombre del Padre en la cultura.
El complejo de Edipo ha sido sustituido por lo que Lacan llama “ser nombrado para”2, que
tiene una modalidad de ley de hierro. El “ser nombrado para” implica que se presente con
mayor crudeza en la pubertad la conmoción del orden fantasmático. El ser hablante tie-
ne un problema suplementario, el debilitamiento del recurso del Nombre del Padre genera
una angustia pura. ¿Cómo se responde a esa angustia? Con el “nombrar para” soy hetero-
sexual, soy bisexual, soy homosexual, soy travesti, soy transexual, con un “soy” que remite a
una pluralización de nominaciones. El “nombrar para” es un denominador rígido: “soy eso”.
Soy eso porque yo me autopercibo, es el reinado del yo como una maquinaria absoluta, ideal del
capitalismo contemporáneo. Es decir, el yo está en el cenit de la cultura, es lo que yo hago, lo que
yo decido, lo que yo quiero, lo que yo pretendo. En la adolescencia contemporánea encontramos
una proliferación de nombres que intentan morder algo del real en juego en la conmoción
irreductible de lo que ocurre con la elección sexuada, con los deseos, con las identificaciones.
Entonces, se trata de estas cuestiones que acabo de mencionar, lo que la nominación, “soy
esto”, intenta localizar. Ese nombre es un intento de tratamiento para atemperar toda la con-
moción que produce ese momento. Siempre lo fue, pero ahora tiene los agregados de nuestra
contemporaneidad y las respuestas son vía ese “nombrar para”, “yo tengo tal identidad”, primero
como si fuera posible tener una identidad y como si se pudiera decidir qué identidad tener.
Lo que estoy haciendo es una lectura del empuje de la época a la religión del yo, de ningún
modo es un cuestionamiento a la solución de cada uno. Asistimos a una promoción de una
religión pagana del dios yo. La religión del yo es una aplicación totalitaria de una ideología que
aplasta, anula las singularidades en pos de las individualidades, y produce efectos tremendos.
Como ser, la caída del campo de la metáfora propiciando un empuje a la literalidad.
El Nombre del Padre garantizaba los efectos metafóricos, mientras que “el nombrar para” es
un empuje a la literalidad. Cabe aclarar que cuando hablamos de metáfora paterna no estamos
hablando de patriarcado, estamos hablando del campo de la metáfora y sin el campo de la
metáfora dejamos de ser seres humanos, no hay humanidad con la literalidad.
El reinado del yo actual es un endiosamiento de una patología nombrada por Freud como
neurosis obsesiva llevada al extremo. Además de otras cuestiones peores aun como ser la
promoción de las figuras del cínico y del canalla. Promoción que anula la existencia del campo
del amor, porque tratan de tomar el cuerpo del otro al servicio del goce.
Miller formuló una cuestión muy importante para los analistas, al modo de la docilidad de
Freud con la histeria que le permitió inventar el psicoanálisis, “ser dóciles a lo trans” y, yo le
agregué, ser dócil pero sin identificarse. No se trata de estar marchando ni con el patriarcado,
ni tampoco de pasar a sostener el reinado del “nombrar para”. El psicoanálisis se ubica como
un discurso a favor de sostener la dignidad del ser humano.
ÁC ¿Qué valor asume el falo en tanto operador estructural de los Complejos Edipo–Castración, en
sus efectos sobre la sexualidad y en el plano de las identificaciones en el malestar cultural actual?
OD Una cuestión es que el falo haya perdido la consistencia imaginaria que tenía a partir del
patriarcado. Y otra cosa es que nosotros llamamos falo a la articulación significante y efecto
de significación.
El reinado imaginario del falo ha caído, es un factor muy importante en la cultura. Esto ha tenido
que ver no con el despliegue del capitalismo, sino con el ejercicio de los DDHH, el empuje
de las luchas feministas.
Otra cuestión a situar es que la proliferación de posiciones sexuadas, dan cuenta de que el
papel del falo en tanto ordenador de dichas posiciones ya no es lo que era. Sin embargo, no
han caído los efectos de articulación significante-significado, de la significación fálica.
Hay un problema de lecturas que tienen que ver no solo con Freud sino con el primer Lacan
y lo que ha elaborado el último Lacan. Efectivamente en el primer Lacan vamos a encontrar
una concepción del falo más cercana a ciertas elaboraciones freudianas, a ciertas referencias

Entrevista
falocéntricas en el campo de la sexualidad. El último Lacan hace caer la dimensión falocéntrica.
Más bien lo falocéntrico tiene el valor de una defensa respecto del encuentro con lo femenino,
ya que permite ciertos efectos de posicionamiento subjetivo pero, en verdad, en la operación
analítica, el coraje analítico es –como lo dice Miller– ir más allá del campo fálico. Ese coraje no
implica hacer estallar lo que el campo fálico puede otorgar en los modos de anudamiento. La
última enseñanza de Lacan, con la dimensión topológica, refiere a anudamientos que permiten
una existencia posible y digna, sin que esté privilegiada la dimensión del falo. Toda la cuestión
de los nudos es que puede haber un cuarto que anude RSI, –real, simbólico, imaginario– y
que no sea necesariamente el Nombre del Padre. La caída del Nombre del Padre, la caída del
orden edípico, no implica la caída de un cuarto que anude RSI porque sin ese anudamiento,
no hay posibilidad de existencia humana. Ese cuarto nudo, el sinthome, tiene una dignidad
fundamental hoy para nosotros.
Frente a las operaciones de las cirugías, a las propagandas del imperialismo capitalistas,
a la supuesta autonomía del yo, etc., nosotros tenemos una herramienta fundamental que
es el sinthome. El sinthome es nuestro mejor instrumento ante las versiones imaginarias al
servicio de un imperativo de goce actual. Cuando me refiero a que hay que ser dóciles
sin identificarnos implica poder operar en la línea de lo que pueda permitir en ciertos su-
jetos un modo de anudamiento, el anudamiento que sea, el cual es singular, no repetible.
El analista tiene que poder leer de qué modo se puede instituir el sujeto o instituir un cuarto
nudo que le permita una existencia digna.

...
GB Es interesante lo que planteas porque ponés en tensión la autopercepción, la literalidad, las
identificaciones coaguladas con las respuestas del psicoanálisis, en tanto reverso del discurso
de la época. En esa tensión subrayás que el psicoanálisis pone en valor el invento de cada ser
hablante, el cual se encuentra lejos de cualquier totalitarismo. La invención de cada quien es
singular, y es lo que permite una nueva alianza con el goce que hace que una vida sea más vivible.
OD Justamente, tal cual, el invento de cada uno es absolutamente singular y ya no tiene que ver
con las identificaciones, con el deseo de los padres, es una invención de cada uno, que le
permite una vida digna como ser humano. Esta es la operación del psicoanalista y es nuestra
respuesta a toda esta parafernalia capitalista, a la proliferación de este yo todopoderoso, a
las identidades, etc. Es necesario un cuarto que permita anudar RSI. ¿Cuál? El que sea para
cada uno, y uno no lo decide yoicamente, no tiene nada que ver con una cuestión yoica.
ÁC Es por ello que vos decías que el analista debe leer cuál es el cuarto para cada quien.
OD Exactamente, trabajar en función de que ese cuarto nudo permite una estabilización de la
existencia, una vida digna. Como dice Lacan, en su Conferencia en EEUU, que un ser hablante
pueda ser “feliz por vivir”, o como dice Freud, que el sujeto tenga la capacidad de trabajo, de
creatividad y de amar. Lacan lo reduce a que alguien pueda ser feliz por estar vivo. Esto no es
un detalle menor, ahí se ubica la operación del analista. Hay límites éticos en nuestra práctica, la
operación analítica no sostiene modos de goce que impliquen lo indigno, torturar, matar, estafar,
engañar, asesinar. Parafraseando a Javier Aramburu, la ética del psicoanálisis es congruente
con la Ley Universal de DDHH, ya que toma en cuenta lo que es la diferencia limitada del modo
singular de goce de cada uno. Hay una diferencia que es ilimitada la cual es sancionada por
la Ley Universal de los DDHH que es el goce de matar a otros, etc. El psicoanálisis comparte
esa ética. El analista es un partenaire para que cada uno pueda encontrar su modo singular de
sostener la dignidad de su existencia que implica la capacidad de desear, amar, crear, etc.
Me gustaría concluir y acentuar que si el psicoanálisis nació como subversivo de la cultura de su
época. Nosotros tenemos una posición subversiva en esta época, que no es la victoriana, sino es la
del empuje al goce. El ideal no es patriarcal, sino más bien la figura del ideal de este tiempo es la del
canalla. El día que el psicoanálisis deje de ser subversivo de la moral de su época, no existirá más.
El psicoanálisis es subversivo porque agujerea la consistencia de la moral de su época.
No podemos, bajo ningún punto de vista, identificarnos con la moral de ninguna época. El día
que los psicoanalistas se identifiquen a la moral de una época, sea la moral que sea, anula
cualquier tipo de singularidad porque trabaja la pulsión de muerte, diciéndolo de un modo
más duro. Identificarse a la moral de una época, es caducar su valor ético y pasar a ser una
ideología más o una cuasi religión.

¡MUCHAS GRACIAS, OSVALDO DELGADO!

OSVALDO DELGADO es Psicoanalista. Profesor Titular de Psicoanálisis Freud 1 y Construcción de los Conceptos Psicoanalíticos
de la Facultad de Psicología (UBA). Co-Director editorial de la publicación Traumatismo Freud. Doctor en Psicología (UBA).
Docente en diferentes universidades e institutos nacionales e internacionales. AE (2021-2024) y AME de la EOL y de la AMP.

ÁNGELES CÓRDOBA es Psicoanalista. Profesora adjunta a cargo de Construcción de los Conceptos Psicoanalíticos y Profesora adjunta de
Psicoanálisis: Freud 1 de la Facultad de Psicología (UBA). Co-Directora de la publicación Traumatismo Freud. Miembro de la EOL y de la AMP.

GERARDO BATTISTA es Psicoanalista. Jefe de Trabajos Prácticos de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de Psicología (UBA).
Co-Director de la publicación Traumatismo Freud. Magíster en Clínica psicoanalítica (UNSAM). Miembro de la EOL y de la AMP.

NOTAS

1
Delgado, O., Leyendo a Freud desde un diván lacaniano, Grama, Buenos Aires, 2021, pp. 68-71.
2
Lacan, J., Seminario 21, “Los no incautos yerran (o Los nombres-del-padre)”, inédito.
#UnaCitaConFreud

A Freud le era inconcebible pensar la sexualidad si no era considerándo-


la desde sus diversas aristas, siendo dos de estas la sexualidad infantil
y la perversión. Plantear que la infancia es una época donde la sexualidad
florece, y aún más, que esta posee un fuerte vínculo con las perversio-
nes fue una postura totalmente disruptiva, especialmente en un contexto
que se esmeraba por mantener al niño como asexuado y puro.
De esta manera, en 1916, hace ya más de 100 años, Freud hacía especial
énfasis sobre el impacto de la sexualidad en la psique. En la medida que la
sexualidad humana se encuentra siempre desviada de su meta biológica
–la reproducción– y que nos enfrentamos a la falta de complementariedad
sexual surge la necesidad, la obligación de encontrar formas de hacer con
ella, nunca acordes a fin.

Catalina Fiori. Grupo de Investigación 2020


Escuela de formación de ayudantes alumnos 2021
Sexualidad en perspectiva

La elección de sexo por GRACIELA BRODSKY

Anatomía analítica, entre subversión y enigma por GABRIEL RACKI

El falo: localizador del impasse y conector por SILVIA PINO

¿Cómo se articulan el campo del amor, del deseo y de la pulsión en la elección de objeto? por SILVIA NIETO
Parejas y sus goces por FABIÁN NAPARSTEK

Condiciones de elección de objeto por SILVIA ELENA TENDLARZ


La elección de sexo
por GRACIELA BRODSKY

Para ilustrar el tipo de problemas que debemos Se la obligó a retirarse del equipo español, se le
afrontar en esta nuestra época, permítanme ha- prohibió participar en las competiciones a partir
blarles de María y de Sergio. de ese momento y se retiraron los trofeos que
había ganado. Su novio la dejó y tuvo que apa-
Yo soy ñárselas para hacer otras cosas en la vida.
María Patino es una campeona de carreras atlé-
ticas que representó a su país, España, en los Juegos “Fui excluida del mundo, como si no hubiera
Olímpicos de 1988. Llevada por el entusiasmo y la existido jamás. He consagrado veinte años de
excitación de los preparativos, olvidó presentar ante mi vida al deporte.”
el Comité Olímpico Internacional su certificado
de feminidad. Con anterioridad a la competición Esta historia fue contada por Anne Fausto–
recibió la indicación, como tantas otras, de que debía Slerling en las primeras páginas de su libro
pasar por la oficina principal a fin de que le extra- Sexing the body: gender politics and the cons-
jeran varias células de la parte interna de su mejilla. truction of sexuality. Sirvió de argumento para
Desde 1968 las quejas de las concursantes fueron demostrar que el sexo de un cuerpo es algo muy
en aumento por considerar humillante que tuvieran complejo que no se define en un sentido u otro
que permanecer desnudas y en pie ante un comi- –se es un hombre o se es una mujer. Uno puede
té examinador. Así, cuando el test del ADN tomó servirse de los conocimiento científicos como
una mayor difusión en 1989, el Comité Olímpico ayuda para tomar una decisión, pero es sólo la
Internacional decidió reemplazar el examen visual creencia en el género y no la ciencia la que puede
por pruebas más modernas y científicas. Horas des- definir el sexo.
pués de someterse a la prueba, María fue llamada par La distinción entre sexo y género se con-
realizarle un segundo test y cuando ya se preparaba virtió en popularmente conocida gracias a los
para iniciar su primera carrera fue abordada por fun- sexólogos John Money y Anke Ehrhardt que
cionarios que le comunicaron que no había superado por un lado definieron el sexo según los atributos
la prueba sobre el sexo. Quizás tenía el aspecto de una físicos y su determinación anatómica y fisioló-
mujer, su fuerza, y nadie hubiera supuesto que no lo gica, y por el otro consideraron que el género es
era, pero el test había revelado que las células de María la transformación psicológica del self –la certeza
Patino contenían un cromosoma Y, de acuerdo con interna de que uno es un hombre o una mujer– y
la definición del Comité Olímpico internacional no las expresiones del comportamiento que tradu-
era una mujer. cen dicha certeza.
Dicho brevemente, se trata de la diferencia en- En una ocasión firma un dibujo con su nombre
tre el sexo, en cuanto algo de lo real y el género y el apellido de la psicoanalista, ella le pregunta
como algo que se construye. La distinción entre cómo ha sabido su apellido y responde que su
sexo y género es considerada por muchos como mamá se lo dio. Añade que su mamá se llama
el hecho más trascendente de las últimas décadas G. G. y que su padre no le dio su apellido a su ma-
en lo referente a las políticas de discriminación dre, sino que fue su propia madre quien se lo dio.
sexual y sus consecuencias se han hecho sentir Un año más tarde su situación escolar había me-
en la psicología, sociología, política y en la vida jorado sensiblemente. En el curso de una sesión
cotidiana, pues lo que ha cambiado es la manera construye dos corazones con la masa para mode-
de dirigirse los unos a los otros. En EEUU, por lar y los cuece en el horno como si se tratara de
ejemplo, y en muchos países de Latinoamérica pequeños pasteles.
que pertenecen a su área de influencia, el uso del La psicoanalista hace una alusión a la dife-
masculino como genérico tiende a desaparecer rencia de los sexos y él afirma: “Si, yo quiero ser
por ser políticamente incorrecto. Esto abarca des- una niña”, y añade: “Mi madre tiene tres chicos
de las cosas más insignificantes de la vida cotidia- y quiere una niña”. La psicoanalista señala: “Si,
na hasta enmiendas a la constitución para que esté tú quieres ser esa niña que le falta a tu mamá”.
dirigida a ciudadanos y ciudadanas. No sé si los Él replica: “No, a mi me gustaría ser una niña”.
psicoanalistas belgas tienen la misma sensibilidad. La psicoanalista le dice: “¿Y con tu pirulin, qué
A decir verdad, la tesis de Fausto–Sterling va harás?” A lo que el niño responde: “Lo escondo
más allá del “sexo y género” porque sugiere la idea o lo corto”.
de lo que llama “the sexual continuum” que ilustra Dado que se viste de una forma bastante
con la banda de Moebius. En 1993 la autora provocó equívoca, la psicoanalista pide que no lleve ropas

Sexualidad en perspectiva
un verdadero escándalo al proponer reemplazar el femeninas. El padre respeta la sugerencia, pero la
sistema de dos sexos por otro que comprendía cinco madre añade siempre algún accesorio femenino:
o seis: hombres, mujeres, herms, merms y ferms. un pequeño collar, una sortija. Una vez, cuando
El caso Patino se cerró dos años y medio Sergio salía del despacho, se giró, abrió su camisa
después cuando la Federación Internacional de y mostró una camiseta con leopardos.
Atletas Amateurs la aceptó como mujer y en Aunque Sergio dice y hace cosas inquietan-
1992 pudo nuevamente formar parte del Equipo tes sobre la asunción de su sexo, no sabemos lo
Olímpico Español, aunque el Comité Olímpico que hará cuando se enfrente al otro sexo: ¿será
se negó a revisar la exigencia de la prueba del sexo. un exhibicionista que abrirá su gabardina para
provocar miedo a las niñas a la salida del cole-
Quiero ser gio? ¿Esconderá su pene a la vez que mostra-
Mientras María Patino recorre los palacios de rá sus accesorios femeninos, será un travesti-
justicia para tratar de demostrar que es una mujer, do que se ofrecerá a la mirada del entendido?
Sergio, puede dar a conocer su deseo de ser una ¿Consultará a un médico para tratar de corregir
mujer, o más exactamente, de ser una niña. Tiene por medio de la cirugía el error de la naturale-
siete años y sus padres lo llevaron a ver a un za? ¿Qué podrá hacer el psicoanálisis por él?
psicoanalista porque tiene problemas escolares Ya se verá, prosigue su tratamiento.
y también porque prefiere jugar con las niñas.
A veces dice que es una niña, le gusta limpiar y La sexuación
cocinar, se viste de mujer y se pone pelucas para Como se puede apreciar entre el querer ser
bailar como Xuxa y para que le miren. de Sergio y el yo soy de María, entre el anhelo
En la soledad del despacho dibuja el joroba- y la certeza, hay un vasto dominio que denomi-
do de Notre–Dame y señala con flechas algunas namos “sexuación”. Para el psicoanálisis hablar
partes del cuerpo que enumera: cabellos violetas, de sexuación supone que más allá de las deter-
joroba, brazo, “falda de muchacho”. En el curso minaciones biológicas, es necesaria una impli-
de las sesiones siguientes trae barbies, las viste, las cación subjetiva del sexo que, a lo largo de toda
peina y cuenta que, con su abuela, hacen vestidos su enseñanza, Lacan llamó asunción. Podría,
para las muñecas. quizás, pensarse que se trata de decir lo mismo
con otras palabras y que eso que los americanos El primero es un cuerpo visible, es la imagen del
denominan gender, la transformación psicoló- cuerpo. El segundo es un cuerpo habitado por
gica del self, nosotros lo llamamos asunción, la un goce que debe inscribirse como goce fálico.
implicación subjetiva del sexo. El esquema es el mismo: transformación signi-
No. Tampoco se trata de asumirse, como se ficante tanto del cuerpo como del goce que está
decía en los años setenta, o de salir del armario asociado a él.
como se dice en la actualidad en el mundo gay. He dicho antes que la condición de la sexua-
Para precisar lo que llamamos sexuación hay que ción para Lacan era, como él mismo dice, asumir
tener en cuenta que, en primer lugar, la condición “de alguna manera inscribirse de acuerdo con el
de la sexuación es como dice Lacan asumir “de significante fálico”. ¿Qué quiere decir este “de
alguna manera inscribirse de acuerdo con el signi- alguna manera”? Supongamos que tenemos un
ficante fálico” y, en segundo lugar, que la sexuación cuerpo y supongamos también que el significante
es un asunto del cuerpo. fálico forma parte del Campo del Otro –eso no
Más aún, puede decirse que la sexuación es ocurre por ejemplo con el significante de la mujer
el encuentro del cuerpo con el significante fálico, que no forma parte del Campo del Otro. Faltaría
lo que habitualmente llamamos la significanti- aún determinar de qué forma se encuentran para
zación. Cuando se habla de significantización que se produzca significantización en términos
deben diferenciarse dos registros: el primero fálicos. Evidentemente, si se plantea la cuestión
permite significar la diferencia evidente de los es porque puede suceder que dicho encuentro
sexos a partir de la observación. Hasta el presente fracase, tal como se constata en ciertas psicosis.
cuando nace un niño se dice que es un chico Llegados a este punto hallamos dos respuestas.
o una chica sin haberles practicado la prueba La primera, la que Freud dio a esta cuestión y que
de ADN, aunque lo real del sexo no se decide es la que Lacan explora en la primera parte de su
echando una mirada sino en el nivel genético e enseñanza, hace depender esa articulación de la
incluso si la simple mirada puede diferir de lo identificación, es decir, del Edipo.
que revelen los exámenes. Si vamos a la Clase 9 de El Seminario 5, po-
Nadie osaría decirle a la nueva madre, hasta demos leer que el Edipo supone la asunción por
ahora, que no se sabe el sexo de su hijo, que se parte del sujeto de su propio sexo, lo que significa
practicarán los análisis y que se le dirá después si que el hombre asume el tipo viril y la mujer un cier-
se trata de un chico o una chica. Habitualmente, to tipo femenino. Algunas líneas después plantea
a menos que uno quiera ser campeón de carreras que para el hombre consiste en identificarse con
atléticas, basta con observar la diferencia que el padre en tanto que posee un pene, para la mu-
implica la presencia o ausencia de los caracteres jer reconocer al hombre como el que tiene pene.
sexuales primarios. Cabe añadir que no piensa que el final del com-
Hay que añadir que esta presencia o ausencia plejo de Edipo femenino se lleve a cabo a partir
se determina por la imagen prevalente de falo de la identificación. En El Seminario 5 Lacan
que permite nombrar el cuerpo en tanto que presenta la sexuación simplemente como el re-
sexuado y, al mismo tiempo, que el falo produce sultado de la identificación con el padre en el
una significación a partir de la cual ser hombre o caso del chico o de la elección del objeto paterno
mujer “quiere decir alguna cosa”, incluso si no se en el caso de la niña.
sabe demasiado bien qué, pero que gira alrededor La solución de la sexuación a partir de la identi-
del tenerlo o no tenerlo, del serlo o no serlo, etc. ficación es, por ejemplo, la que utiliza Lacan para
El primer efecto de la significantización afecta, explicar la posición de Juanito. Así éste responde
pues, al cuerpo en tanto que imaginario. a los emblemas de la masculinidad en el plano
Un cuerpo, sin embargo, es más que una imaginario y, sin embargo, aunque sus eleccio-
imagen en el espejo del Otro, un cuerpo es algo nes de objeto sean heterosexuales, su posición
vivo, que vibra, y es erógeno, para servirnos de los sexuada inconsciente es femenina, producto de
términos de Freud. Así la acción del significante la identificación de su deseo con el deseo ma-
no se ejerce sólo sobre el cuerpo imaginario, sino terno. El hombre de los lobos, para continuar
también sobre el goce que lo parasita y lo agita. con los casos paradigmáticos de nuestra clínica,
fue pensado por Freud para distinguir, entre fálico, pero también de la posición del sujeto en
otros, los rasgos de identificación viril de los de relación con ese significante y, aún, de la acep-
la identificación femenina que se verifican, por tación o el rechazo del significante.
ejemplo, en los síntomas intestinales. Por otra Esta perspectiva, este lazo que Lacan es-
parte, en Schreber, aunque crea que es la mujer tablece entre el sujeto y el falo según haya
que falta a todos los hombres, eso no le lleva a aceptación o rechazo –y no según la identifi-
una identificación imaginaria con los ropajes que cación–, es lo que le permite hablar de sexua-
cubren el objeto i(a), ni a una posición sexuada ción como si se tratara de una elección que,
inconsciente, sino a un esfuerzo por limitar lo más allá de las identificaciones imaginarias y
real de un goce que irrumpe bajo la forma de: simbólicas, pone en juego “la insondable deci-
“¡Ah, qué bien estaría ser una mujer en la cópu- sión del ser”, para retomar una referencia anti-
la!”. Se comprende entonces que en un mismo gua de Lacan, que encontramos por ejemplo en
sujeto pueden coexistir posiciones opuestas que “De una cuestión preliminar a todo tratamiento
provienen de la diferencia entre lo que se debe posible de la psicosis”, cuando indica que el niño
a lo imaginario, a lo simbólico y a lo real en la puede decidir rechazar la impostura paterna. En
sexuación. Cuando se habla de identificación se la misma línea, afirma cuando toma las cosas
trata de un campo complejo porque uno no se del lado en que se coloca el hombre: “Colocarse
identifica siempre con la misma cosa. allí es, en suma, electivo, y las mujeres pueden
El Edipo explica cómo se asume el sexo y, hacerlo, si les place”1.
al mismo tiempo, proporciona las variaciones O bien dice: “A todo ser que habla, sea
por las cuales, a causa de su resolución fallida, el cual fuere, esté o no provisto de los atribu-
sujeto no asume el sexo que debería tener. Así, tos de la masculinidad –aún por determi-

Sexualidad en perspectiva
por ejemplo, el sujeto puede quedar identificado nar– le está permitido (...) inscribirse en esta
al deseo de la madre, es decir, desear el falo como parte”2, cuando se está refiriendo al lado mu-
hace su madre. Es el caso de Juanito. Puede que jer de las fórmulas de la sexuación. ¡Cuidado!
no se identifique con el deseo de la madre, sino Dice que le está “permitido”, puesto que no se
con el objeto de su deseo, lo que no es lo mismo, trata de una determinación. Siempre somos
es decir que se identifique con el falo. No se trata responsables de nuestra posición de sujetos.
entonces de una identificación con la posición ¿Es una exageración preguntarse si lo somos
de la madre que desea el falo, sino con el falo también de nuestra posición de sujetos sexuados?
mismo, en posición de fetiche. Creo haber dado dos interpretaciones posi-
En el caso del hombre de los lobos se trata, bles a ese “de alguna manera” al indicar que no
por el contrario, de una identificación con el goce hay sexuación más que a partir de la acción del
de la madre tal como se lo imagina en la céle- significante fálico, lo que no impide que para
bre observación de la escena primordial y ello es un sujeto haya diversas maneras de inscribir su
confirmado sobre todo por los síntomas intesti- cuerpo y su goce en relación a este significante.
nales. El campo de la identificación es muy vas- De ello depende para el psicoanálisis que haya
to, pues, proporciona una variedad clínica muy hombres y mujeres y eso es lo escriben las céle-
importante que se aclara si se distingue la iden- bres fórmulas de la sexuación.
tificación en relación a los tres registros I, R. S.
En realidad creo que lo que los americanos lla- El reconocimiento
man género, lo que creen explicar con la trans- Para finalizar diré algunas palabras sobre el
formación del self, es el resultado de la identifi- reconocimiento. ¿Cuál es la crítica más dura que
cación en tanto tal, cuyo resorte ignoran. Lacan realizó al recurso a la identificación para
zanjar la cuestión de la sexuación? La encuentro
Un resultado, no sin resorte en su Seminario ...o peor cuando plantea que el
Para Lacan, sin embargo, la identificación hecho que los hombres y las mujeres sean reco-
no agota el campo de la sexuación. La idea de nocidos por lo que les distingue es un error que
asumir el propio sexo implica que uno puede no consiste en reconocerles en función de criterios
hacerlo. La sexuación depende del significante que dependen del lenguaje. Pero no son ellos
quienes se diferencian, al contrario, se recono- GRACIELA BRODSKY es Psicoanalista. AME de la
cen como seres hablantes cuando rechazan esa EOL y la AMP (2012-2015). Directora del Instituto
diferencia a través de las identificaciones3. Clínico de Buenos Aires (ICdeBA). Directora de la
Maestría en Clínica psicoanalítica del IDAES- UNSAM.
Lo que podría llamarse el trabajo de la se-
Ex Presidente de la AMP.
xuación –para tomar una expresión que proviene
del dominio de las psicosis– supone no sólo la
NOTAS
asunción del propio sexo, sino también la acep-
tación del sexo del Otro, es decir, que el hombre 1
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós,
reconozca que hay mujeres y también, incluso Buenos Aires, p. 88.
si no se trata de algo reciproco, que la mujer
reconozca que hay hombres.
2
Ibíd, p. 97.
No se trata, ciertamente, sólo de reconocer 3
Lacan, J., “La pequeña diferencia”, El Seminario,
la diferencia en el nivel de lo imaginario cor- Libro 19, Aun, Paidós, Buenos Aires.
poral, momento traumático privilegiado para
Freud. Más allá de ese mal encuentro, la tarea
que se impone a cada sexo y alrededor de la cual
se organiza no sólo la neurosis sino también la
dirección de la cura, es la de confrontarse con
una relación diferente respecto de la castración,
con otra posición en el deseo, con otro estilo en
el amor y Otro goce distinto al del Uno.
Dado que empiezo mi periplo europeo en
Bruselas, tendré ocasión de desarrollar dentro
de una semana en Barcelona las consecuencias
clínicas de los tres aspectos de la sexuación: iden-
tificación, elección y reconocimiento.
“ Y ahora me voy a gozar lo que no viví
por estar contigo...
Volveré a llamar a viejas amigas, viejos amigos”
Rels B (La última canción)
Anatomía analítica, entre subversión y enigma
por GABRIEL RACKI

I– Anatomía y subversión freudiana: nerviosa sino al saber inconsciente que afecta al


¿Qué lectura podemos darle hoy al postulado cuerpo. El cuerpo afectado por deseo y satisfac-
freudiano de 1924 “la anatomía es el destino” 1? ciones ya dejó de ser un cuerpo anatómico.
Freud, con su espíritu científico, ¿acaso so- Esa “locura” surgió en medio de la civili-
ñaba con una sexualidad escrita en la anatomía? zación moralista “victoriana”, y del incipiente
o más bien agitado por el deseo vivo en cada despliegue de la psiquiatría clásica que concebía
analista hasta hoy de descubrir la existencia del su campo como “enfermedades mentales”.
inconsciente, nos anuncia que la relación del ha- La subversión Freudiana introduce una
blante con su cuerpo y la sexualidad es inexora- ética de escuchar en el padecimiento psíqui-
blemente enigmática. co a un sujeto afectado por una palabra que
Podemos acercar la frase “la anatomía es desconoce, con una sexualidad polimorfa
el destino”, usada en textos en los que se in- desde la infancia, pulsiones que fragmentan
terrogaba por las posiciones sexuadas, a otro la unidad del cuerpo, y un principio que rige
axioma freudiano: “la sexualidad humana es el aparato psíquico no hacia la homeostasis
traumática”. La sexualidad no viene en la do- y el equilibrio con el Otro y la cultura, sino que
tación instintiva, por lo tanto, siempre tiene un empuja hacia el desequilibrio y la muerte. Freud,
factor disruptivo e inconciliable con ninguna un loco genial que también nos enseñó que los
representación, es un agujero simbólico incu- monos parlantes no tenemos instinto, ni chip
rable en el lugar del acople macho–hembra. para orientarnos en el mundo simbólico y libi-
Eso nos permite articular el oráculo freudiano dinal, que solo contamos con el invento de un
sobre la anatomía a un destino inevitable del ser síntoma para soportar las angustias e incerti-
hablante: arreglarse con la dimensión siempre dumbres de la vida.
traumática del encuentro del sujeto con el cuerpo Entonces, si nos orientamos por la ética
y la sexualidad. siempre subversiva de Freud, bien merece que
Para exaltar eso en su postulado, es cierto que pueda escucharse en su frase sobre el destino,
hay que amar al genio Vienés, amar su locura sub- nada escrito en la anatomía sino una sentencia
versiva. Una “locura” que comenzó como médico para el sujeto dividido por un saber no sabi-
neurólogo estudiando síntomas que se padecían do: el cuerpo que por contingencia le toca al
en la época como las parálisis motrices. Esa in- ser hablante será un enigma con el que deberá
vestigación a partir de la cual salta el abismo entre arreglárselas toda la vida, con angustias, pre-
el cuerpo anatómico y cuerpo analítico, establece guntas, dolores, satisfacciones e incertidum-
que dichas parálisis no responden a la inervación bres. Toda la vida… ¡Hasta el último suspiro!
Tal vez ese sea su destino como cuerpo hablante Es una declinación de la anatomía: el cacho-
o “mono infectado por la palabra”: por no te- rro humano es infectado por la palabra del
ner una relación natural con su cuerpo, siempre Otro, eso produce dos consecuencias sobre el
tendrá que arreglárselas con él, inventarse una cuerpo hablante: sus orificios se negativizan
manera de soportarlo y asumirlo. Es una brújula como funcionamiento de necesidades, quedan
posible para leer hoy sus elucidaciones de 1924 marcados y libidinizados por el intercambio
sobre cómo los niños y las niñas de la época con el Otro. Y segunda consecuencia: el cuerpo
respondían con sentimiento de amenaza o de- queda así desnaturalizado de toda relación con
cepción a la angustia por los cuerpos que habitan un objeto de la necesidad, y de todo sueño de
y el encuentro con el cuerpo del Otro. goce absoluto, el destino o “Ananké” es con-
En estas coordenadas de amor a la subver- frontarse con el significante y eso lo condena
sión freudiana, “la anatomía es el destino”, puede a ser un cuerpo deseante del reencuentro con
leerse como una observación de aguda fineza el objeto perdido.
clínica: es parte del padecimiento psíquico el Como cuerpos sexuados, a su vez la estruc-
destino de un acto inacabable de subjetivación tura significante que atraviesa al sujeto condena
del cuerpo sexuado, el sujeto no está identificado a una lógica de diferencia, de alteridad con el
a su cuerpo, no “es su cuerpo”, está a distancia de otro, no importa que se trate de H – M, o una
su cuerpo, lo tiene y no lo es, por eso sobrelleva múltiple gama de opciones o géneros, el efecto
la carga subjetiva de asumir una posición, a di- del inconsciente estructurado como un lenguaje
ferencia de los animales que andan con su “ser es que cada sujeto vive de modo inexorable su
animal” paseando erguidos por la selva. identidad simbólica y narcisista con su cuerpo
Así se constata por ejemplo en el his- como: “yo soy” en oposición y diferencia con

Sexualidad en perspectiva
torial de Juanito en el que sitúa su fobia el otro. Freud lo vislumbro en su época como
como construcción correlativa a la irrup- dialéctica presencia –ausencia del falo. Se trata
ción de sensaciones en el órgano, o con la de una consecuencia estructural de la incidencia
enuresis o síntomas de tos y afonía en Dora. de lo simbólico en el hablante. La lógica binaria
Cada historial vale como paradigma de lo que es inexorable, ¡pero eso no agota la sexuación
Freud escuchó desde fines del siglo 19: ¡al sujeto del sujeto!, solo le da cierta identidad precaria e
hablante, por no ser animal instintivo no le que- inevitablemente relativa.
da otra opción! está destinado a fabricarse alguna Hasta aquí, por la determinación simbólica
solución nunca armoniosa y absoluta, sino que del cuerpo hablante. El destino de la anatomía es
siempre fallida y sintomática, para responder al un cuerpo agujereado, deseante, y sexuado como
cuerpo anatómico que por contingencia le tocó diferente al Otro.
y al enigma de la sexualidad. Sin embargo, la orientación analítica no deja
de escuchar otra dimensión del cuerpo sexuado,
II– Anatomía analítica: que va más allá de la marca significante, las iden-
El destino para el cuerpo parlante es arre- tificaciones, y el narcisismo de las diferencias. Se
glárselas con el lenguaje. Es un cuerpo fatalmen- trata de la experiencia real de goce sexual que cada
te marcado por el significante. uno siente en su cuerpo como Otro. No entra en
Así lo leemos en Jacques Lacan en dos citas ninguna relación de articulación ni alteridad con
de El Seminario 10 2: en la que relaciona la fórmula el otro. Es la alteridad o diferencia absoluta del
“la anatomía es el destino”, con el sentido etimológi- goce sexual de su cuerpo, incomparable.
co: la ana–tomía como función de corte. El destino Allí habita un enigma que no es absorbi-
es la relación del hombre con el deseo, animada en do por ninguna representación o imagen, ni en
la medida que se efectúa la separación de partes del ninguna dialéctica de deseo, ni de demanda con
cuerpo propio. En esta lógica cuerpo anatómico el Otro, no entra en ninguna serie. Una sexua-
equivale a cuerpo cortado, atravesado por la dialécti- lidad “unaria”, pues se vive en el cuerpo como
ca lenguajera con el Otro, por lo cual la vida libidinal un “Uno” que no se comparte, y sin embargo
transcurre entre el cuerpo agujereado y la apetencia forma parte de la elección insondable, más allá
de encontrarse con el objeto perdido en el Otro. de la conciencia.
Esta subjetivación del cuerpo sexuado está des- GABRIEL RACKI es Psicoanalista. Jefe de Trabajos
tinada entonces a “trans–itar” un espacio infinito Prácticos de Psicopatología 1 de la Facultad de Psicología
(UBA). Magíster en Clínica psicoanalítica (UNSAM).
entre el Uno y el Otro de una diferencia absoluta 3.
Miembro de la EOL y de la AMP
El síntoma que cada uno inventa para responder al
trauma sexual anuda también esta zona indecible, NOTAS
quizá nombrable como “femenina” por no entrar
en ningún universal.
1
Freud, S., “El sepultamiento del complejo
Esta dimensión es lo más realista que cada de Edipo” (1924), Obras completas, Vol. XIX,
Amorrortu, Buenos Aires, 1992, p. 185.
uno puede decir de su cuerpo sexuado: que algo
de lo que se siente en el cuerpo no entra en nin- 2
Lacan, J., El Seminario, Libro 10, La angustia,
guna palabra, sentido, ni casillero. Paidós, Buenos Aires, 2006, pp. 193 y 256.
El destino de la anatomía analítica, para el 3
Bassols, M., La diferencia de los sexos no existe en
hablante, entonces es: cuerpo agujereado,deseante, el inconsciente, Grama, Buenos Aires, 2021, p. 65.
sexuado como diferencia y como alteridad radical. 4
Lacan, J., Clase del 6 de enero de 1972, “El
Saber del psicoanalista”, Charlas en Sainte
III– Pasión analítica: Anne, inédito.
Para concluir destaquemos que posiblemente
la “anatomía sin sujeto”, sea el destino de diversos
tratamientos contemporáneos. Podemos adver-
tirlo en los usos de objetos tóxicos y tecnológicos
para colmar las ansias, la pasión por identidades,
algunos modos de intervención sobre el cuerpo
anatómico, o en modos de respuesta apresurados
del derecho y la medicina a ciertas demandas que
saturan todo espacio para la pregunta. Las diver-
sas variantes tienen el hilo común anunciado por
Jacques Lacan4 como indicio del funcionamien-
to del discurso pseudocapitalista: la forclusión
del sujeto. Ritmos de respuesta que colapsan el
intervalo necesario entre la demanda acuciante
y el deseo, para una pregunta que preserve la
relación de un sujeto afectado por lo que no sabe
y su cuerpo.
En el mismo texto Lacan se refiere a la for-
clusión del amor. Tal vez la partida del analista en
la época se juegue en cada caso en hacer palpitar
un cuerpo analítico, y por lo tanto un cuerpo que
nunca deja de encarnar el enigma, eso puede hacer
del destino escrito una contingencia viva. Eso es
una definición del amor: de lo escrito a la contin-
gencia, tal vez así la pasión analítica no dejará de
estar a la altura de la loca subversión freudiana.
#UnaCitaConFreud

Introducir la diversidad en el discurso epistemológico de la época, fue seguro


su movimiento más subversivo. Un acto vital como respuesta a la ruptura
del pacto social. Allí donde vacilaba la singularidad ante el arrasamiento
subjetivo, donde la violencia bélica era la única certeza, colocó preguntas
y redobló la apuesta para demostrar que la biología nos queda corta, que
el cuerpo significa.

Marianela Follonier. Grupos de Investigación 2021


El falo: localizador del impasse y conector
por SILVIA PINO

I. Lacan en “La significación del falo” orienta el simbolismo de la diferencia de los sexos. La
y despeja en la obra de Freud lo que podemos relación con el falo se establece con independencia
llamar el problema del falo. Toma el valor de de la diferencia sexual anatómica, lo que deja si-
concepto central en tanto el falo es el localizador tuado que en la doctrina psicoanalítica el concepto
del impasse fundamental entre los seres sexua- de falo no tiene como objeto resolver la relación
dos, a la vez que el conector entre el campo del de los sujetos con el cuerpo sexuado, sino la rela-
significante y el del goce. ción entre significante y goce en el inconsciente.
Esta operación la realiza ubicando el falo El psicoanálisis no otorga ningún primado al
como la respuesta de lo real a lo que va a llamar falo sino que lo reconoce en lo que le presenta
las “aporías” 1 de la experiencia freudiana: “Está su experiencia. Freud parte de la causa fálica que
aporía no es la única pero es la primera que la postula como “premisa universal” para ubicar la
experiencia freudiana y la metapsicología que re- clave en su valor renegatorio de la “castración ma-
sulta de ella introdujeron en nuestra experiencia terna”–castración en el campo del Otro. Del falo
del hombre”2. ¿De qué se trata esa aporía que a la castración situando su nudo en el psiquismo.
Lacan lee tan claramente en el texto freudiano?
“un desarreglo no contingente, sino esencial en la II. Lacan en este texto distingue el significante
sexualidad humana”3. La misma, dice, es insoluble del falo de la significación del falo y de la signifi-
a la reducción a la biología y el mito de Edipo cancia 5 del falo6. Distinción quien tiene un valor
muestra la necesidad de un artificio simbólico central para la orientación clínica del deseo, de
para su tratamiento. la sexuación y del goce sexuado.
En la obra de Freud podemos recortar dos “El falo aquí se esclarece por su función.
lugares centrales donde el problema de la sexua- El falo en la doctrina freudiana no es una fantasía,
lidad se localiza como aporía, allí la castración si hay que entender por ello un efecto imaginario.
toma estatuto de imposible lógico. No es tampoco como tal un objeto (parcial, inter-
Por un lado, en “Malestar en la Cultura”, no, bueno, malo, etc…) en la medida en que ese
cuando no pone a cuenta de la Cultura y sus término tiende a apreciar la realidad interesada en
prohibiciones la imposibilidad de la satisfacción una relación. Menos aún es el órgano, pene o clí-
plena de la pulsión, sino que presenta el “no hay” toris, que simboliza. Y no sin razón tomó Freud su
por obstáculo interno. Por otro, en “Análisis ter- referencia del simulacro que era para los antiguos” 7.
minable e interminable”, cuando presenta que “El falo aquí se esclarece por su función”.
respecto de la diferencia de los sexos el falo Tenemos que pensar la función en términos ma-
como impasse, en tanto “envidia del pene” o “pro- temáticos, su característica es que en tanto fun-
testa masculina” dan cuenta de los enredos de los ción se mantiene constante y afecta al conjunto
sujetos, mientras que “desautorización de la femi- de los significantes que le corresponden. El falo
neidad habría sido desde el comienzo la descrip- como función nos permite ubicar su lugar de ex-
ción correcta de este fragmento tan asombroso cepción, es un significante que no se define como
de la vida anímica de los seres humanos”4. “lo que representa al sujeto para otro significante”,
El falo como respuesta a la aporía, no implica sino que vale como elemento impar.
Freud en “La organización genital infantil” propo- término desconocimiento {leugnen}, que Lacan
ne al falo, en el inconsciente, como un elemento llamará “desconocimiento inauténtico”12. Este
impar. Recorto dos citas del texto que dan la clave término encontrará su perspectiva presentado
para encontrar la raigambre freudiana del falo, como verleugnen, en un contexto distinto, en “La
símbolo que le permite a Lacan elevarlo a la cali- pérdida de la realidad en neurosis y psicosis”.
dad de significante por su función. “(…) para am- La significancia del falo es la clave para dis-
bos sexos, sólo desempeña un papel un genital, el tinguir la dimensión simbólica y la dimensión
masculino. Por tanto, no hay un primado genital, imaginaria del falo.
sino un primado del falo”, “sólo puede apreciarse Lacan reintroduce la sexualidad por la vía
rectamente la significatividad del complejo de del falo en términos de causa de deseo y castra-
castración si a la vez se toma en cuenta su génesis ción, ubicando al falo como el significante del
en la fase del primado del falo”8. deseo en su valor de “falta de lo que no hay”, en
Lacan plantea que aun no contando con la tanto el pene del que se trata es el pene que no
noción de significante, en tanto se opone a la existe (castración en la madre). Esta operación
de significado en la lingüística, Freud lo anti- de anulación {Aufhebung}, lo eleva a la catego-
cipa con el orden que les da a los fenómenos ría de significante, mientras que la dimensión
inconscientes.9 imaginaria es la degradación o rebajamiento
¿Cómo leemos esta tesis de Lacan respecto {Erniedrigung} 13 del falo simbólico a su dimen-
de Freud? Entiendo, que podemos pensar la sión representacional. Todas las imágenes que
equivalencia entre la significancia del falo y el en la obra de Freud se ponen en juego como la
sentido sexual del inconsciente. “El sentido in- ecuación simbólica: pene, hijos, regalos, dinero,

Sexualidad en perspectiva
consciente siempre es sexual” podría leerse como heces,…, dan cuenta de la representación ima-
“el sentido inconsciente es propio de la signifi- ginaria del falo que tiene su paradigma en las
cancia del falo”. En la presencia del falo como imágenes el complejo de Edipo.
significante se reconoce la dimensión poética El falo como significante se torna indispen-
del inconsciente freudiano, donde la significan- sable para poder pensar la clínica del deseo y de
cia nos presenta que significante y significado la sexuación, en tanto vale para los sexos como
no están abrochados, y nos da la clave del plus símbolo de goce y símbolo de castración.
poético en la huida del sentido.
“Pues el falo es un significante, un signifi- III. La función fálica como operador simbóli-
cante cuya función, en la economía intrasubjetiva co, liga sexualidad y castración pero no permite
del análisis, levanta tal vez el velo de la que tenía diferenciar un sexo de otro, más que por la vía
en los misterios. Pues es significante destinado a de las identificaciones al tipo ideal de cada sexo.
designar en su conjunto los efectos de significado En la conclusión de “33ª conferencia. La
en cuanto el significante los condiciona por su feminidad”, Freud desagrega dos dimensiones
presencia de significante”10. El falo está “des- respecto de lo femenino; por un lado, presenta
tinado”, tiene el privilegio de ser el que indica sus desarrollos respecto de la sexualidad feme-
cómo el lenguaje permite el advenimiento del nina ubicando las tres salidas articuladas al falo
deseo. Es el significante, la marca de la pérdida (inhibición o neurosis, complejo de masculini-
del referente. dad y femineidad normal) y por otro lado lo
Tal como Lacan lo formulará en El Seminario femenino como aquello que ni la sexualidad
19 “el falo es la significación, es aquello mediante por la vía del deseo, ni las identificaciones, ni
lo cual el lenguaje significa. No hay más que una la ciencia han podido escribir: “Eso es todo lo
sola Bedeutung: el falo”11. que tenía para decirles acerca de la feminidad.
Ésta es la clave para volver, en la obra de Es por cierto incompleto y fragmentario, y no
Freud, al problema de la pérdida de la realidad siempre suena grato. Pero no olviden qué hemos
y la ausencia de referencia. A partir de una nota descrito a la mujer sólo en la medida en que
al pie de Strachey, en “La organización geni- su ser está comandado por su función sexual.
tal infantil”, podemos seguir la pista del uso del (…) Si ustedes quieren saber más acerca de la
feminidad, inquieran a sus propias experiencias SILVIA PINO es Psicoanalista. Profesora adjunta de
de vida, o diríjanse a los poetas, o aguarden hasta Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de Psicología (UBA).
Miembro de la EOL y de la AMP.
que la ciencia pueda darles una información más
profunda y mejor entramada14. NOTAS
Freud tropieza15 en sus desarrollos con la
pregunta por lo femenino más allá de la lógica 1
La aporía es una dificultad lógica insuperable.
falo castración. Quizá este tropiezo freudiano 2
Lacan, J., “La significación del falo”, Escritos 2,
se hace presente en el desarrollo lacaniano si Siglo veintiuno, Buenos Aires, 1987, p. 665.
pensamos que trabaja casi en el mismo momen- 3
Ibíd.
to “La significación del falo” e “Ideas directivas 4
Freud, S., “Análisis terminable e intermi-
para un congreso sobre la sexualidad femenina” nable” (1937), Obras completas, Vol. XXIII,
donde presenta la sexualidad femenina como Amorrortu, Buenos Aires, 2004. p. 252.
“el esfuerzo de un goce envuelto en su propia 5
Significancia es el término que propone Lacan
contigüidad, que se realiza a porfía del deseo para la traducción de la Traumdeutung ( J-A.
que la castración libera en el varón dándole su Miller, en La fuga del sentido, Paidós, Buenos
significante en el falo”16. Aires, p. 128).
Punto que retomará en …o peor al situar 6
Lacan, J., El Seminario, Libro 5, Las forma-
que “Lo universal sólo hace surgir para la mujer ciones del inconsciente, Paidós, Buenos Aires,
la función fálica, en la que ella participa, como 2012, p. 492.
ustedes saben –tal es la experiencia– demasiado 7
Lacan, J., “La significación del falo”, op. cit.,
cotidiana, por desgracia, como para que no vele pp .669-70.
la estructura. Pero ella sólo participa allí que- 8
Freud, S., “La organización genital infantil”
riendo arrebatársela al hombre, o bien, Dios mío, (1923), Obras completas. Vol. XIX, Amorrortu,
imponiéndole el servicio, en el caso, ... o peor , Buenos Aires, 1990, p. 146.
viene al caso decirlo, de que ella se lo devuelva. 9
Tesis que Lacan presenta en su texto “La
Pero eso no universaliza a la mujer, aunque sólo significación del falo”, op.cit., p. 668.
sea porque la raíz del no toda es que ella esconde 10
Lacan, J., “La significación del falo”, op. cit.,
un goce diferente del goce fálico, el goce llama- pp .669-70.
do estrictamente femenino, que no depende en 11
Lacan, J., El Seminario. Libro 19, …o peor,
absoluto de aquel”17.
Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 68.
Respecto del régimen del goce como tal,
12
Lacan, J., “La significación del falo”, op. cit.,
que Lacan localizara como goce suplementario,
p. 666.
respecto a lo que designa como goce la función
fálica, es el enigma de lo femenino lo que orienta
13
Erniedrigung: término alemán que utiliza en
“Sobre la más generalizada degradación de
en el psicoanálisis.
la vida amorosa” (1912).
“Notaran que dije suplementario. ¡Donde
estaríamos si hubiese dicho complementario!
14
Freud, S., “33ª Conferencia. La femineidad”
(1916-1917), Obras completas, Vol. XXII,
Hubiéramos ido a parar otra vez al todo” 18.
Amorrortu, Buenos Aires, 2001. p. 125.
15
Stolpersteine (lit: piedra para tropezar) es una
palabra de la lengua alemana intraducible;
implica que el caminante se detenga para leer
aquello con lo que ha tropezado-lo escrito.
16
Lacan, J., “Ideas directivas para un congre-
so sobre la sexualidad femenina”, Escritos 2,
Siglo veintiuno, Buenos Aires, 1987, p. 160.
17
Lacan, J., El Seminario, Libro 19, …o peor.
op.cit., p. 101.
18
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós,
Buenos Aires, 1991. p. 89.
#UnaCitaConFreud

La lectura superficial, ingenua, reduccionista, incompleta, prejuiciosa


o malintencionada de la obra de Freud anula la posibilidad de com-
prender su valioso legado. Los descubrimientos freudianos potencian
y liberan el concepto de sexualidad, limitado en su época por fuertes
condicionamientos culturales. Su lectura genuina es mucho más una
defensa de las diversidades que una sanción normalizadora.
Bernardo Piñero. Grupos de Investigación 2021
¿Cómo se articulan el campo del amor, del deseo
y de la pulsión en la elección de objeto?
por SILVIA NIETO

¡La respuesta a esta pregunta bien merecería un que se ha de admitir que la sexualidad no está
seminario! Pero si tengo que elegir una manera necesariamente vinculada a la genitalidad y mu-
sencilla de cómo se articulan estos conceptos en cho menos la consecución del placer estaría al
la elección de objeto, no puedo dejar de recordar servicio de la reproducción.
la frase de Jacques Alain Miller donde enuncia: Más adelante en “Algunas consecuencias psí-
“Si hay elección de objeto– según Freud– es quicas de la diferencia anatómica entre los sexos”4
porque no hay relación sexual”1. transmite que esta diferencia radica en que el
Axioma de Lacan que en ningún caso des- complejo de castración será considerado como la
miente que haya encuentros sexuales, sencilla- salida del complejo de Edipo para el niño. Para
mente apunta a que no hay un modo universal de la niña, en cambio, será precisamente el complejo
cómo hacer con los otros en materia de amor y de castración el que facilite el acceso al complejo
de sexo, sino que hay inventos diversos y variados de Edipo. El efecto que recoge el lenguaje de esta
uno por uno. Y avanzo que será en el fantasma operación, Lacan lo nombró significante fálico.
donde se constituye de modo singular la articu- Como señala Mercedes de Francisco en su libro
lación entre el amor, el deseo y la pulsión. En femenino singular: “(…) vemos cómo Freud
La diversidad de configuraciones que exis- sostiene una diferencia sexuada hombre–mu-
ten relativas a la vida sexual ya fue vislumbrada jer que tiene como referencia exclusivamente la
y transmitida por Freud en su texto “Tres en- lógica fálica y cómo desde esta perspectiva, y a
sayos sobre teoría sexual”2, donde además de pesar de las disarmonías habría la posibilidad de
transmitir esta diversidad de configuraciones, creer en una “normalización” considerada como
también consideraba el ideal de la vida sexual madurez genital, que conlleva la ilusión de una
del adulto calificada como normal, donde las complementariedad entre hombres y mujeres”5.
pulsiones parciales que andaban desconectadas Lacan advertido de los escollos de la lógica fálica,
entre sí finalmente estarían bajo la primacía de fue más allá en su investigación hasta llegar a dis-
una única zona erógena, donde la consecución tinguir el goce fálico del goce femenino. Camino
de placer estaría al servicio de la reproducción, que no tomaré en esta ocasión pues he de arribar
y cuya sólida organización lograría la meta sexual al fantasma concernido en la lógica fálica.
en un objeto ajeno; también señalaba en este texto Venimos viendo ideales de normalidad, per-
la disposición perversa polimorfa en la infancia versiones que se salen del cauce calificado como
cuando no están operativos los diques para hacer normal, y nos recuerda Jacques Alain Miller al
con el exceso sexual, y donde la seducción pro- respecto: “Es por eso que hay –si se plantea la
piciaría una desorientación de la ruta “normal”. perversión con respecto a lo que sería la relación
En la “21ª Conferencia. Desarrollo libidinal sexual si existiera– “perversión generalizada”6.
y organizaciones sexuales”3 da cuenta de las afi- Habría entonces versiones singularizadas al ser-
nidades que encuentra en la vida sexual infantil vicio de la ilusión de complementariedad.
y las perversiones en los adultos; afirma que a la Será entonces una versión singular en donde
vida sexual adulta considerada normal, rara vez el amor, el deseo y lo pulsional, según Freud, el
le falta algún rasgo perverso, haciendo tambalear goce, según Lacan, se anudan para cada sujeto.
lo considerado normal en un inicio, señalando Una ficción singular llamada fantasma.
Como venimos viendo, las experiencias más tem- la interpretación que cada uno hace, será tanto
pranas, las obtenciones de placer de tal o cual ob- un modo de hacer con el propio goce, como un
jeto en concreto, la fuerza pulsional, el goce que modo de vincularse con los otros. Es una pregunta
habita cada sujeto, los complejos familiares, serán cuya respuesta podría decir que contiene: el Otro
el caldo de cultivo para la constitución del apara- quiere que haga esto, si hago esto, soy esto para el
taje del fantasma. Esta fórmula, que responde a Otro; donde estará privilegiado un objeto pulsio-
la interpretación que cada uno hace a la pregunta nal en concreto, constituyendo de este modo el
¿Qué quiere el Otro de mí? ¿Cómo hacerse un marco desde el cual ve el mundo, las coordenadas
lugar en el deseo del Otro?; no será sin las marcas del modo de relacionarse con los otros, así como
de aquello que precede a este momento. una defensa a ese goce autoerótico.
Antes del nacimiento los deseos de los otros De este modo, las condiciones de amor, las
ya están ahí. Pueden haber deseado que sea un condiciones de goce, vía el deseo del Otro in-
niño, que sea una niña, o deseos explícitos de este auguran de ahí en adelante lo que determinará
niño o esta niña de mayor será… lo que fuere, o la elección de objeto, la elección de partenaire.
deseos no tan explícitos, o secretos, vehiculizados Matriz que se constituye en la infancia, que
en el nombre que le dieron, por ejemplo. requerirá de un objeto ajeno por fuera de lo fa-
Cuando por fin se llega al mundo, se pue- miliar, aunque no dejará de ser “familiar” por estar
den encontrar recibimientos diversos por par- elegido desde el fantasma. Será la pubertad un
te de los otros. También nos encontramos que momento en donde la sexualidad en perspectiva
hay un modo singular de estar en el mundo de se vuelva real en el encuentro sexual, y donde este
ese cuerpo vivo –hay quienes lloran especial- marco del fantasma, ficción que se construyó para

Sexualidad en perspectiva
mente, o están muy despiertos, o muy dormi- intentar desmentir que la relación sexual no existe,
dos, o rechazan la comida…– donde ya están se pondrá a prueba.
comprometidos los objetos pulsionales. Y el
lenguaje que maneja el Otro que nos recibe,
Lacan lo llama lalangue porque para el bebé es SILVIA NIETO es Psicoanalista en Madrid. Miembro
pura sonoridad fuera de sentido. En un momen- de la ELP y de la AMP. AE (2016-2019).
to concreto percutirá en el cuerpo inaugurando
NOTAS
un goce de ahí en adelante. Marca un antes y
un después, hay una elección insondable de ese 1
Miller, J-A., Introducción al método psicoanalí-
cuerpo vivo por un modo de goce u otro. tico, Paidós, Buenos Aires, p. 171.
A partir de ahí continuará su trayecto con 2
Freud, S., “Tres ensayos de teoría sexual”
estas marcas: los relatos y deseos que precedieron
(1914), Obras Completas, Vol. VII, Amorrortu,
su nacimiento, ese Otro que le recibe, lalangue Buenos Aires, 2000, p. 109.
y un goce en el cuerpo. Y va chapurreando con
su lalangue hasta que ésta va tomando forma
3
Freud, S., “21ª Conferencia. Desarrollo libi-
dinal y organizaciones sexuales” (1917 (1916-
en significantes, los cuales a su vez se van ali-
17)), Obras Completas, Vol. XVI, Amorrortu,
mentando de sentidos. Aquí podemos ubicar al
Buenos Aires, 2004, p. 292.
Otro del lenguaje. El cual cumplirá una función
de mediación fundamental en un momento in-
4
Freud, S., “Algunas consecuencias psíquicas de
la diferencia anatómica entre los sexos” (1925),
augural, facilitando que este goce del cuerpo se
Obras Completas, Vol. XIX, Amorrortu,
vehiculice en los avatares del deseo.
Buenos Aires, 2000, p. 259.
La frase de Lacan “sólo el amor permite al goce
condescender al deseo” 7 facilita en este momento
5
De Francisco, M., Femenino en singular,
Grama, Buenos Aires, p. 42.
dar cuenta de cómo, por amor, vía el amor, ese goce
autoerótico puede articularse al deseo del Otro. 6
Miller, J-A., Introducción al método psicoanalí-
Así, retomando la pregunta que formulaba ¿Qué tico, op. cit.
quiere el Otro de mí? o ¿cómo hacerme un lu- 7
Lacan, J., El seminario, Libro 10, La angustia,
gar en el deseo del Otro?, esa respuesta que es Paidós, Buenos Aires, p. 194.
“Parece que saber hacerse bien es todo un desafío
Que rabia me da el amor
Voy a arrancármelo”

“No es eterno el carnaval si es etéreo lo carnal”

“Encontraremos algún otro canal


para juntar el plexo,
de fondo un saxo y queremos sexo”

Wos (Arrancármelo)
Parejas y sus goces
por FABIÁN NAPARSTEK

El príncipe se despertó de aquel sueño fantástico para acceder a una mujer. En él, el fetiche estaba
y a partir de allí alcanzó algo muy importante para al servicio de hacerle de puente a la elección de
su existencia. Desde aquel sueño supo de una ma- una dama; que sería aquella que encaje en el
nera muy precisa cómo salir a buscar mujeres por zapato. El fetichismo ha mostrado –entre otras
la vida. La mujer de sus sueños sería aquella que cosas– que el ser humano puede encontrar un
encajaría en el molde de aquel zapato fantástico. partenaire sexual en el otro sexo, en el propio y
Aquel zapato se convirtió en la linterna que también en un objeto cualquiera. Ha mostrado
alumbraría en el mundo oscuro de lo femeni- –si uno lo sabe leer– que las elecciones sexuales
no lo que sería para él su propia elección. Sin no están determinadas por la especie humana.
embargo, siguiendo a S. Freud se podría decir Que no hay un objeto predeterminado por la
que aquel sueño masculino era verdaderamen- raza que fije de manera previa y universal el tipo
te fantástico, pero no tenía nada de novedoso. de elección que cada sujeto hará en su vida. Sin
Cada hombre tiene su propio zapato incons- embargo, una vez que cada individuo logra hacer
ciente que lo guía en el mundo de las elecciones su propia elección inconsciente, eso permanece
sexuales. Aquello que Freud solía llamar una de manera inalterable a lo largo de su existencia.
condición fetichista. El psicoanálisis ha demostrado, y se lo puede ver
Con mucha astucia Freud mismo lograba dis- cada vez que un sujeto está dispuesto a hacer un
tinguir lo que era un verdadero fetichista de aquel análisis, que el amor hace creer en ciertas for-
que solo tenía dicha condición. Si el príncipe del mas mágicas del encuentro entre los partenaires
sueño hubiera sido un verdadero fetichista se hu- de un lazo amoroso. Se podrá argumentar que
biese quedado con el zapato y habría podido go- hubo química, como una manera de explicar
zar sexualmente de él prescindiendo del otro sexo. la razón que ha hecho que dos seres en ciertas
Sin embargo, nuestro príncipe era un hetero- circunstancias encuentren una conexión sexual
sexual que precisaba de cierta condición erótica muy especial.
Sin embargo, aquel vienés del siglo pasado podía FABIÁN NAPARSTEK es Psicoanalista. Profesor Titular
explicar que había ciertas condiciones incons- de Psicopatología 1 y de Clínica de las Toxicomanías y el
cientes –y por ende desconocidas para el indi- Alcoholismo de la Facultad de Psicología (UBA). AME de
la EOL y de la AMP. AE (2002-2005)
viduo– que determinaban aquellas elecciones y
fundamentalmente la algarabía del encuentro con Trabajo publicado en Rosario/12, el 24 de octubre
alguien que diera en la horma. Esto mismo llevó a de 2013.
J. Lacan, muchos años después, a decir que la
mujer es un sueño del hombre. Teniendo en
cuenta que los sueños son la puerta de entrada
al inconsciente. La mujer es un sueño del hom-
bre y no todas van, solo aquellas que hacen con-
sonancia con el inconsciente de dicho hombre.
Aquellas que encajan en la matriz inconsciente
del zapato masculino. Se ve así que la pareja
desde la perspectiva masculina ha tenido una
orientación muy precisa. El hombre en cuestión
tendrá los problemas o no de encontrar lo que
busca, pero sin embargo sabe muy bien –aunque
no conscientemente– aquello que busca.
No obstante, el príncipe famoso ha sido un
fiel representante de una época en extinción. Cada

Sexualidad en perspectiva
vez más encontramos hombres que llegan al cam-
po de la elección sexual sin su zapato iluminador.
Cada vez más encontramos muchachos desorien-
tados sexualmente. Cada vez más encontramos
mujeres que rechazan el amor como forma de
dejarse tomar por el inconsciente de algún prín-
cipe neurótico, pero enamoradizo. Las parejas y
sus goces cambian y se transforman al ritmo de
un movimiento incesante y frenético en la épo-
ca actual. Una época que va en contra de todo
fetichismo antiguo. Una época que empuja a
que cada sujeto abandone su viejo zapato orien-
tador para comprar uno nuevo. Una época que
no acepta las condiciones fijas del inconsciente
para las parejas y sus goces, ya que nos quiere
imponer modos universales y globalizados para
gozar con y sin el otro. Esos cambios seguramen-
te nos seguirán sorprendiendo y seguirán siendo
motivo para que nuevos príncipes desorientados
nos enseñen cómo se las arreglan en un campo
siempre movedizo.
#UnaCitaConFreud

En 1917, Freud cuestionaba la normalización de la sexualidad. Un si-


glo después, nuevas teorías proponen críticas similares, leídas como
revolucionarias. Si bien el psicoanálisis implica su reformulación, des-
de su inicio esboza la deconstrucción de lo hétero-alo-normativo. Así,
es fundamental transmitir aquello que ya estaba allí, esperando a ser
leído para pensar nuevas escrituras posibles.
Julieta Goldsmidt. Escuela de formación de ayudantes alumnos 2017
Condiciones de elección de objeto
por SILVIA ELENA TENDLARZ

La “psicología de la vida amorosa” desarrollada Freud y los tipos de elección


por Freud cobra la forma de la “lucha entre los de objeto
sexos”. Desprecio y degradación de la mujer por Freud distingue el amor de la sexualidad.
parte del hombre. Hostilidad y odio de la mujer Si bien la vida amorosa involucra los dos términos,
hacia el hombre. es necesario distinguir la pulsión sexual del amor
El siglo XXI lleva a interrogarse sobre la enlazado al concepto de narcisismo con la libido
relación entre el amor y la sexuación, y si acaso allí involucrada.
los cambios operados han variado la manera de En la elección de objeto sexual no hay nada
amar dado que se han modificado las posiciones orgánicamente establecido. La atracción de un
de los sujetos en la distribución sexuada. ¿Qué hombre por una mujer, o de una mujer por un
resonancia tiene decir que un hombre ama a una hombre, no es un dato biológico dado por la
mujer o una mujer ama a un hombre cuando anatomía sino una pregunta solidaria a la propia
las categorías “hombre” y “mujer” se han puesto posición sexuada.
en cuestión? Desde el psicoanálisis es posible Frente a la libido única, Freud plantea dos
diferenciar la “sexuación” de la “sexualidad”. La finalidades –activa y pasiva– con las que estudia el
sexualidad existe desde siempre, en cambio, la devenir sexual. La libido siempre es masculina, así
sexuación corresponde al término de Lacan con se presente en el hombre o en la mujer, y por fuera
que nombra cómo los seres hablantes se incluyen de que su objeto sea hombre o mujer, y la pulsión
en posiciones sexuadas. De allí la pregunta ¿cuál siempre es activa aunque tenga un objetivo pasivo.
es el destino del amor en los seres sexuados? Freud distingue en “Introducción del nar-
Amor que no se restringe a posiciones hetero- cisismo” (1914)1 la libido yoica y la objetal.
sexuadas sino que incluye la diversidad de estilos La libido que se vuelca sobre el yo es narcisis-
de goces que presenta el mundo contemporáneo. ta, verdadero depósito de libido. En cambio, la
Ser hombre o mujer no depende de los ca- libido objetal se desplaza de un objeto a otro y
racteres sexuales secundarios. La diferencia no permite que los objetos se vuelvan amables. En el
es anatómica sino de goce. Los seres-hablantes narcisismo, el yo se presenta como un objeto de
se distribuyen del lado masculino o femenino amor, al mismo tiempo que se constituye como
en las fórmulas de sexuación y se confrontan a tal y da unidad a la imagen corporal, en contra-
un goce relativo al falo y otro más allá del falo. posición a las peripecias de la elección del objeto.
El autoerotismo queda del lado de la pulsión El primer texto de esta serie examina las condi-
sexual, y el narcisismo del lado del amor, ante- ciones específicas que determinan un tipo par-
cedentes de la antinomia entre el amor y el goce. ticular de elección de objeto en el hombre. La
Distingue dos tipos de elección de objeto de mujer elegida debe pertenecer a otro hombre.
amor: según el tipo narcisista y según el tipo del El sujeto queda situado en el lugar del tercero
apuntalamiento: a la mujer nutricia o al hombre excluido. Ella debe tener una mala reputación,
protector. De esta manera, el amor nace a partir es decir, su fidelidad debe ser dudosa. Solamente
de un modelo extraído de los primeros objetos de cuando el sujeto llega a estar celoso, el amor llega
satisfacción que nunca es una totalidad, sino que a su apogeo y la mujer adquiere todo su valor.
se trata de pequeños detalles que condicionan la Simultáneamente, es sobrevalorada. Y, finalmen-
emergencia del amor. te, se añade la condición de salvar a la dama. Las
El amor narcisista expresa el valor del obje- mujeres se vuelven objetos idealizados o degra-
to. Se establece así una economía libidinal que dados de acuerdo a su valor libidinal.
determina el valor que el sujeto se otorga a sí En el texto de 1912 explica que, en tanto que el
mismo en función del valor que ha tomado el objeto de amor se vuelve un sustituto del prototipo
objeto. La elección del hombre preferentemen- infantil materno, el hombre debe poder rebajar un
te es por apuntalamiento y toma como modelo poco a la mujer para poder desearla sexualmente.
a la madre. Esta alta estima libidinal surge del En caso contrario, su proximidad con el objeto de
narcisismo originario del niño que es transferido amor idealizado incestuoso vuelve imposible todo
hacia el objeto sexual. En realidad, la sobrestima- contacto sexual. Se produce así una divergencia
ción sexual es característica del enamoramiento entre el objeto de amor y el objeto de deseo.

Sexualidad en perspectiva
y de la pasión amorosa, y esto puede involucrar La verdadera fuente del desprecio de los
tanto a los hombres como a las mujeres. hombres hacia las mujeres se nutre de la extra-
Del lado de las mujeres, Freud indica que ñeza que experimentan frente al Otro radical que
predomina el tipo narcisista. Las mujeres buscan ellas representan, tanto para los hombres como
ser amadas más que amar, y aman al hombre para las mujeres mismas, en tanto que encarnan
que cumple esta condición. La sobrestimación el misterio de la sexualidad femenina.
en las mujeres recae sobre ellas mismas o sobre En “El tabú de la virginidad” Freud subraya
los hijos. la “sujeción amorosa” de la mujer al hombre e
Esta primera teoría del amor corresponde a indica que la dependencia de la mujer es equi-
la constitución del registro imaginario: se ama a valente a la que se produce en la hipnosis. Ahora
su propia imagen narcisista reflejada en el objeto bien, tanto la prohibición como el secreto ocu-
de amor. La pasión amorosa tiene como base pan lugares diferentes dentro de la sexualidad
este amor imaginario, la naturaleza profunda- femenina. La prohibición es una modalidad del
mente narcisista de todo enamoramiento, que obstáculo que realza el valor del objeto. En cam-
incluye tanto la vertiente libidinal como la agre- bio, el secreto de la relación amorosa, incluso si
sividad narcisista que despierta la relación con la es construido artificialmente, es decir, sin nin-
propia imagen. guna necesidad de ocultar el lazo en cuestión, es
utilizado por la mujer como una coartada para
Las condiciones de amor lograr hurtarse: nunca está donde se la busca. En
Freud utiliza un término específico cuando se cuanto a la hostilidad que experimenta la mujer
refiere a la elección amorosa: la Libesbedingung, hacia el hombre, es una herencia directa del odio
la condición de amor, que podemos entender hacia la madre.
como los rasgos que diseñan el objeto amable. El secreto, el misterio femenino, no son las
Presenta entonces una trilogía de la vida amorosa: pruebas de la mala fe, de la insinceridad o la
“Sobre un tipo particular de elección de objeto mentira que Freud atribuía a las mujeres. En
en el hombre” (1910)2, “Sobre la más generali- realidad, es la expresión de Otro goce que forma
zada degradación de la vida amorosa” (1912)3 y parte de la sexualidad femenina y que no fue
“El tabú de la virginidad” (1918)4. formalizado por Freud.
La teorización freudiana se detiene en el lazo SILVIA ELENA TENDLARZ es Psicoanalista.
que une a la mujer al significante fálico a través Profesora adjunta a cargo de la Cátedra Clínica del
autismo y de la psicosis en la infancia de la Facultad
de la sujeción al hombre o por su vínculo nece-
de Psicología (UBA). Doctora en Psicología (USAL).
sario a la prohibición, que supone la inscripción Doctora en Psicoanálisis (Universidad de París VII).
de un principio de regulación fálico que funciona AME de la EOL, de la ECF y de la AMP.
a modo de ley.
De esta manera, la relación de la mujer con NOTAS
la prohibición tiene una doble función. Por un 1
Freud, S., “Introducción del narcisismo”
lado, en tanto que la prohibición del incesto se
(1914), Obras Completas, Vol. XIV, Amorrortu,
relaciona en ambos sexos a la madre, regla el Buenos Aires, 2006, p. 65.
goce fálico dando lugar al deseo. Pero, por otro
lado, el esfuerzo por sortearla, a través del se-
2
Freud, S., “Sobre un tipo particular de elec-
ción de objeto en el hombre (Contribuciones
creto, permite que la mujer se hurte en un goce
a la psicología del amor, I)” (1910), Obras
más allá del falo.
Completas, Vol. XI, Amorrortu, Buenos Aires,
La vida amorosa no forma parte de “la natura- 2003, p. 155.
leza de las cosas” sino que corresponde a un enca-
3
Freud, S., “Sobre la más generalizada degra-
minamiento psíquico específico que establece las
dación de la vida amorosa (Contribuciones
condiciones de amor y sus tropiezos. Si bien Freud
a la psicología del amor, II)” (1912), Obras
trabaja en detalle la determinación edípica en la Completas, Vol. XI, Amorrortu, Buenos Aires,
identificación sexuada y en la elección de objeto, 2003, p. 169.
la dialéctica fálica examinada por Lacan y la teoría 4
Freud, S. “El tabú de la virginidad”
de los goces que introduce al final de su enseñanza
(Contribuciones a la psicología del amor,
darán nuevas perspectivas a estas cuestiones. III)” (1918 [1917]), Obras Completas, Vol XI,
Amorrortu, Buenos Aires, 2003, p. 185.
#UnaCitaConFreud

Contribuyendo al feminismo actual en su relación con la clínica, la teo-


ría freudiana, nos ha dejado una resignificación del lugar de la mujer
basada en herramientas como la palabra, y la escucha.
Partiendo de la histeria con casos estudiados como el de Elizabeth
o Dora en distintos momentos de la teoría freudiana, y generando un
vínculo con su tesis sobre la causación sexual de la neurosis, visuali-
zamos un movimiento de privilegio donde la mujer logra un decir.

Celeste Russo. Alumna 2021


Los casos freudianos

Leonardo da Vinci: El trauma y un grado de libertad por ROBERTO BERTHOLET

El hombre de los lobos. Acerca de la Liebesbedingung por SANDRA RESE

La joven homosexual, varios años después… por FABIAN FAJNWAKS


Leonardo da Vinci:
El trauma y un grado de libertad
por ROBERTO BERTHOLET

Poderosas pasiones Freud señala algunos síntomas de Leonardo da


de índole pulsional Vinci, como son la lentitud en su modo de tra-
La profunda atracción provocada por bajar; su desgano en tomar el pincel, dejando
Leonardo da Vinci (1452/1519) lo hace escri- inacabado lo que había comenzado; su incons-
bir a Freud: “Leonardo, uno de los hombres que tancia; su fría desautorización de lo sexual y la
ejerció el influjo más decisivo sobre su tiem- pobreza de amores y odios en su vida 4.
po. Nos ha legado obras maestras de la pintura.
Estimaba todos los refinamientos de la vida y “Recuerdo infantil”
disponía de una festiva aptitud para el goce. De “Me acude, como un tempranísimo recuer-
encantadores modales, cálido y amable con to- do, que estando yo todavía en la cuna un buitre
dos, era un maestro del discurso” 1. descendió sobre mí, me abrió la boca con su cola
Reconoce haber “sucumbido a la atracción y golpeó muchas veces con esa cola suya contra
que irradia de ese grande y enigmático hombre, mis labios” 5.
en cuyo ser uno cree percibir unas poderosas pa- Freud interpreta que tal “recuerdo” debe ha-
siones de índole pulsional a las que, empero, sólo ber sido una fantasía que Leonardo formó más
se les permite una exteriorización curiosamente tarde y trasladó a su infancia.
asordinada” 2. Llama la atención que sea interpretado como
“fantasía”, cuando el mismo Leonardo no dudó de
Rarezas y enigmas de su ser su realidad. Parece tener las características de un
Muy confiado en que Leonardo compar- sueño, de una realización alucinatoria de deseo.
tiría su misma posición ética, Freud sostiene: Pero Leonardo no lo consideró así. Si lo recor-
“El propio Leonardo, con su amor a la verdad daba como habiendo ocurrido efectivamente,
y su esfuerzo de saber, no habría rechazado el podríamos preguntarnos si no habrá sido una
intento de colegir, desde las pequeñas rarezas y alucinación. La objeción se alzaría por el mo-
enigmas de su ser, las condiciones de su desarro- mento de la vida en que ocurrió –“estando yo
llo anímico e intelectual. Lo honramos apren- todavía en la cuna”–, objeción que se derrumba
diendo algo en él. No menoscaba su grandeza aplicando el mismo razonamiento que para la
que estudiemos los sacrificios que debió costarle fantasía: una alucinación que tuvo más tarde y
su desarrollo desde niño y resumamos los facto- trasladó a su primera infancia. Una fantasía tal,
res que imprimieron a su persona el sesgo trágico con alto grado de certeza, indica un borde, una
del fracaso” 3. proximidad con el trauma.
Puntos de fuga presentando a la madre con falo. Una madre,
Propongo leer el texto desde dos “puntos entonces, de la que recibe: una satisfacción oral,
de fuga”: “un eco del goce” del amamantamiento, como
– El “mayor trauma de la vida”, expresión de también una satisfacción en condición de objeto,
Freud en “Esquema del Psicoanálisis” 6. homosexual y pasivo.
– “Un grado de libertad”, según Freud en el En este mismo sentido, Jacques Lacan
escrito sobre Leonardo 7. sostiene: “¿qué novedad introduce el ensayo
Recordemos que los llamados “puntos de fuga” sobre Leonardo da Vinci? La importancia de la
dan la perspectiva en una escena, de un cuadro, a función madre fálica y mujer fálica. No para la
partir de ser situados en el horizonte. El ejemplo que es el sujeto de esta función, sino para el niño
intuitivo del punto de fuga es el lugar en el hori- que depende de dicho sujeto” 10.
zonte donde se ven confluir los dos rieles de una vía Por la represión del amor por la madre, se
de tren. Más conceptualmente, el “punto de fuga” define una actitud homosexual. Y allí es la pri-
es un lugar geométrico en el cual convergen las mera vez que aparece el concepto de “narcisis-
proyecciones de las rectas paralelas, a una dirección mo”, cuando Freud quiere referirse a la elección
dada en el espacio. “Punto de fuga” es un concepto de objeto en Leonardo, en tanto amor ideal por
que usa Jacques Lacan al finalizar su “Proposición los muchachos11.
del 9 de octubre de 1967…” 8. “Si nos atrevemos a relacionar la hiperpo-
tente pulsión de investigar de Leonardo con la
Primer punto de fuga, “el máximo trauma de mutilación de su vida sexual, que se limita a la
la vida”: homosexualidad llamada ideal (…) el núcleo y el
Esa fantasía de Leonardo da Vinci, ¿es trau- secreto de su ser sería que, tras un quehacer in-

Los casos freudianos


mática? No, no lo es, aunque sí es la consecuencia fantil del apetito de saber al servicio de intereses
de un trauma, “el máximo trauma de la vida”, al sexuales, consiguió sublimar la mayor parte de su
decir de Freud. libido como esfuerzo de investigar” 12.
“El varoncito entra en la fase edípica, inicia
el quehacer manual con el pene, junto a unas Segundo punto de fuga, “un grado de libertad”:
fantasías simultáneas sobre algún quehacer se- Al ir concluyendo su escrito, Freud destaca
xual de este pene en relación con la madre, has- que, si analizamos el valor de la causa y sus con-
ta que el efecto conjugado de una amenaza de secuencias, dejándonos sorprender por lo “inson-
castración y la visión de la falta de pene en la dable” de lo más singular, finalmente o desde un
mujer le hacen experimentar el máximo trauma principio, nos encontramos con un cierto “grado
de su vida” 9. de libertad” de cada sujeto.
Sabemos, por la clínica psicoanalítica, que Claramente, Freud sostiene: “Esta represión,
hay una representación ominosa (unheimlich), tras las primeras manifestaciones eróticas de la
insoportable, para todo varón: la falta de falo en infancia, no necesariamente debió producirse;
la madre. De ahí la fijeza que adquiere la madre acaso no habría sobrevenido en otro individuo,
fálica y sus variadas consecuencias en la vida de o se habría producido de una manera mucho
los hombres: la condición fetichista del deseo menos vasta” 13.
masculino, la misoginia, la impotencia psíquica Destaquemos: en otro individuo podría ha-
y/o sexual, las fantasías que llevan al consumo de ber ocurrido algo muy diferente ante las mismas
pornografía y algunas formas de homosexualidad circunstancias; quizás no habría sobrevenido esa
masculina. represión que sí ocurrió en Leonardo, o se habría
El trauma vivido por Leonardo, que no re- producido de una manera menos amplia.
cuerda, tiene relación con la “fantasía” que sí re- Y agrega: “Aquí tenemos que admitir un gra-
cuerda. El mismo Freud explica en su texto cómo do de libertad que no puede resolverse mediante
un elemento del “trauma” se corresponde con un el psicoanálisis” 14.
elemento de la “fantasía”: la cola del buitre es un ¿”Un grado de libertad”? ¿Qué es la “liber-
sustituto del falo y la escena figura una fellatio, tad” en la pluma de Freud?
Y no sólo lo considera inevitablemente presente hace responsable, como sujeto, a Leonardo da
en la represión sino también en el desenlace de Vinci. Resulta toda una enseñanza la que Freud
la oleada represiva: “De igual modo, tampoco transmite respecto de la posición sexuada, singu-
es lícito suponer que el desenlace de esta olea- lar, de cada sujeto. Muy lejos de la “autopercep-
da represiva sea el único posible. Es probable ción”, nos propone tomar en cuenta ese “grado de
que otra persona no hubiera tenido la suerte de libertad”, del cual el sujeto es siempre responsable.
sustraer de la represión lo principal de su libido
por vía de su sublimación en apetito de saber;
bajo las mismas influencias que Leonardo, habría
ROBERTO BERTHOLET es Psicoanalista. Profesor
sufrido un deterioro permanente de su trabajo Titular de Psicoanálisis 2 en la Universidad Nacional de
de pensamiento o recibido una predisposición, Rosario (UNR). Miembro de la EOL y la AMP.
no dominable, a la neurosis obsesiva”15.
“Un grado de libertad” es equivalente, desde NOTAS
cierto ángulo, a lo que Jacques Lacan nombró como
1
Freud, S., “Un recuerdo infantil de Leonardo
“la insondable decisión del ser”, en 1946 cuando se
da Vinci” (1910), Obras completas, Vol. XI,
refiere a la causalidad psíquica y la locura16.
Amorrortu, Buenos Aires, 1979, pp. 59- 61.
Veinte años más tarde, en 1966, Lacan sostenía 2
Ibíd., p. 125.
un juicio ético aplicable tanto al “grado de libertad”,
como a “la insondable decisión del ser”: “de nuestra
3
Ibíd., p. 121.
posición de sujeto, somos siempre responsables” 17. 4
Ibíd., pp. 61-5.
No se refería sólo a la responsabilidad que se 5
Ibíd., p. 77.
espera en un analizante –y que el deseo del analis- 6
Freud, S., “Esquema del psicoanálisis”
ta hace comparecer–, sino a la responsabilidad de (1938/1940), Obras completas, Vol. XXIII,
todo sujeto, en tanto nadie es mera víctima de las Amorrortu, Buenos Aires, 1979, p. 153.
condiciones subjetivas, infantiles, traumáticas, que 7
Freud, S., “Un recuerdo infantil de Leonardo
le ha tocado vivir. La respuesta que cada uno ha da Vinci” (1910), op. cit., p. 126.
articulado a esas condiciones, de modo que cada 8
Lacan, J., “Proposición del 9 de octubre de
inhibición, cada síntoma, cada angustia, viene a 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”,
presentar ese “grado de libertad” que tan genial- Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pp.
mente reconoce Freud. En la respuesta subjetiva 261-277.
a cada acontecimiento está la responsabilidad del 9
Freud, S., “Un recuerdo infantil de Leonardo
sujeto en juego, ese “grado de libertad”, lo que da Vinci” (1910), op. cit., p. 77.
Lacan ha llamado “la insondable decisión del ser”. 10
Lacan, J., “De Juan el fetiche al Leonardo del espe-
De esa “libertad”, de esa “singularidad”, de jo”,capítulo XXIV,El Seminario, Libro 4, La relación
esa elección de goce, es que el sujeto se hace de objeto, Paidós, Buenos Aires, 2001, pp. 429-30.
responsable en su experiencia de análisis, no para 11
Freud, S., “Un recuerdo infantil de Leonardo
eliminar su inconsciente o sus pulsiones, sino da Vinci” (1910), op. cit., p. 93.
para leer su síntoma y esclarecer su programa 12
Ibíd., p. 75.
de goce, incidiendo en el mismo para que deje
de repetirse sin solución de continuidad, para
13
Ibíd., p. 126.
que deje de ser su inexorable destino ya escrito. 14
Ibíd.
Leemos en Freud: “Entonces, estas dos pe- 15
Ibíd.
culiaridades de Leonardo restan como algo no 16
Lacan, J., “Acerca de la causalidad psíquica”,
explicable mediante el empeño psicoanalítico: Escritos 1, Siglo veintiuno, Buenos Aires,
su particularísima inclinación a represiones de 2009, p. 175.
lo pulsional y su extraordinaria aptitud para la 17
Lacan, J., “La ciencia y la verdad”, Escritos 2,
sublimación de las pulsiones primitivas”18. Siglo veintiuno, Buenos Aires, 2009, p. 816.
De ese peculiar trabajo del aparato psíquico 18
Freud, S., “Un recuerdo infantil de Leonardo
–represión, fijación y sublimación– es que Freud da Vinci” (1910), op. cit., p. 126.
“ No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe”
Luis Cernuda (No decía palabras)
El hombre de los lobos
Acerca de la Liebesbedingung
por SANDRA RESE

Soy un emigrado ruso de ochenta y tres años y


fui uno de los primeros pacientes psicoanalíticos de Freud:
el conocido como el Hombre de los Lobos.
Heme aquí sentado, dispuesto a escribir mis recuerdos de infancia.1
SERGEI PANKEYEFF

Sergei Konstantinovitch Pankeyeff 2 decide cosas de la vida. Un amor que no prospera y el


escribir su biografía sesenta años después del suicidio de su hermana, dos años antes, lo con-
encuentro con Freud analista. ducen a un estado de agonía psíquica, incapaz de
Recorrer las distintas escrituras acerca del interesarse por nada4. Había pasado por muchos
Hombre de los Lobos ilumina, entre otras co- tratamientos, había sido paciente de los psiquia-
sas, respecto del nudo entre contingencia, sin- tras más distinguidos, había huido de sanatorios
gularidad e invención, en la elección del objeto de internación, y cuando ya pensaba que no po-
sexual3, que se articula en la condición de amor, día aliviarse es derivado por un médico a Freud.
la Liebesbedingung freudiana. El amor por Teresa lo lleva a la consulta, lo
El Hombre de los Lobos comenzó su aná- atormentan sus encuentros y rupturas, y la no
lisis en febrero de 1910 y lo finalizó en julio de aprobación del mismo tanto por su familia como
1914. Freud publica su historial bajo la forma de por su círculo médico.
la historia de una neurosis infantil. “Esto es la huida hacia la mujer”5, es la in-
Un interés político-epistémico rodea su terpretación freudiana que sorprende a Sergei,
escritura y se enmarca en la discusión con dos y lo instala en el dispositivo.
de sus discípulos, Adler y Jung, respecto de la En su biografía, Sergei sostiene que fue deci-
causación de la neurosis, el valor de las fantasías sivo el consentimiento de Freud a su relación con
y la importancia del factor infantil sobre el que Teresa, en caso contrario no se hubiera analizado.
se edifica la neurosis del adulto. Por esta razón Sin embargo, su deseo de reencontrarse y
Sigmund Freud afirma que solo la neurosis in- casarse con Teresa estaba acompañado de la pa-
fantil será tema de sus comunicaciones. radojal queja de no poder cohabitar con la mujer.
A los 23 años el paciente sufría de una neu- Detalle que llevará a Freud a indagar la modalidad
rosis grave al punto de no poder ocuparse de las de la asunción de su posición sexuada.
El análisis con Freud oscilación entre las corrientes sexuales activa y
y la singularidad del caso pasiva en la infancia.
El ocasionamiento de la neurosis en la vida Esta peculiar conformación manifiesta, por un
adulta, se localiza a partir del contagio de una lado, su respuesta subjetiva a un encuentro trau-
enfermedad de transmisión sexual, que compro- mático con el goce y, por otro, tal como lo señala
mete sus genitales (gonorrea) a los 18 años. Este Lacan en Los cuatro conceptos fundamentales del psi-
episodio conmueve una creencia que el paciente coanálisis, lo que en la diferencia sexual sigue siendo
tenía y que le permitía funcionar en la vida: se insondable9, entramado en este caso a la extrañeza
consideraba un afortunado al que nada podía de la desaparición y reaparición del pene.
pasarle, por haber nacido con una cofia fetal. El sueño de los lobos como índice del inicio de
Una carta de Freud dirigida a Ferenczi el su neurosis conduce a Freud en la interpretación, al
13 de febrero de 1910, revela dos elementos supuesto de la escena primordial que construye10.
centrales que, entiendo, orientaron la dirección Las asociaciones del sueño en conexión a
de la cura y la construcción del caso: “Un ruso otros elementos del análisis, proporcionarán la
joven y rico, al que acogí en tratamiento por ena- clave de que en ese sueño se pone en juego la cas-
moramiento obsesivo, me confesó después de tración de la mujer. Quedará entonces el trauma
la primera sesión las transferencias siguientes: articulado a la escena primaria, como encuentro
embustero judío, le gustaría darme por detrás, y con la castración materna, encuentro que consti-
cagarse en mi cabeza”6. tuye, “la rayadura primitiva que marca su ser”11.
Enamoramiento obsesivo y prevalencia del ero- Miller en “Observación sobre padres y cau-
tismo anal, que en el historial es puntualizado sas”, considera la observación de la escena pri-
por Freud como lo más llamativo de la vida amo- maria como la imposibilidad de traducir el coito

Los casos freudianos


rosa del sujeto en la madurez. Su enamoramiento entre los padres en términos de proporción se-
sensual compulsivo de enigmática secuencia y xual, y sitúa que la condición de amor encuentra
desaparición, ingobernable, producía como efec- un lugar como solución a dicha imposibilidad,
to una gran energía, aun en estado de inhibición constituyendo una fórmula que da cuenta de
en otros terrenos de su vida7. la relación del sujeto con el goce equivalente al
El sujeto se enamora ante el encuentro con fantasma fundamental12 ; encuentro contingente
mujeres en determinada posición y realizando que se vuelve necesario en la repetición de las
determinada tarea. Singular programa de goce marcas de goce, que en Sergei se presentan en
del sujeto que se entrama con sus síntomas. su enamoramiento compulsivo.
Freud se pregunta: “¿No descansan los síntomas Freud se dirige a localizar en el análisis las
intestinales en la concepción, probablemente más marcas que para Sergei determinaron la compul-
antigua, de que el recto es el lugar del comercio sión amorosa y la Liebesbedingung, la condición de
sexual, concepción que contradice por completo amor, y de ese modo situar su especificidad para
a la angustia de castración?”8. el ejercicio de la vida amorosa, tal como refiere la
La problemática de la castración y la angus- noción freudiana de clisé, en “Sobre la dinámica
tia de castración recorren el historial y se articu- de la transferencia”, en tanto que remite a ubicar
lan a su posición sexual. las condiciones de satisfacción que para un sujeto
Freud irá ordenando lógicamente el caso y se fijan y repiten en la vida, en tanto repetición de
su estructuración en conexión a las referencias una modalidad singular de goce.
que surgen por vía asociativa a partir del análisis Las intervenciones de Freud tuvieron como
del sueño de los lobos, en torno a tres ejes: su efecto en el último tramo del análisis, la emer-
posición respecto de la castración, la prevalencia gencia de un recuerdo encubridor, la angustia
del erotismo anal y la corriente homosexual re- frente a la mariposa, que posibilitó separar la
primida, en una conformación libidinal peculiar, compulsión amorosa de la condición de amor.
que concierne a su aptitud para la fijación y la Es en este sentido que Jacques-Alain Miller en
regresión, y en la que pueden coexistir y conser- “El porvenir de Mycoplasma laboratorium”, sos-
varse investiduras diversas junto a una marcada tiene: “Un análisis debe permitir repetir, aislar,
volver legible la escritura del programa del goce SANDRA RESE es Psicoanalista. Profesora adjunta de
que prevalece para un sujeto, abriéndole así la Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de Psicología (UBA).
Responsable del Módulo I del Curso de nivelación en
posibilidad de ganar un cierto grado de libertad
Psicoanálisis de la Maestría en psicoanálisis de la Facultad
con relación a aquel, y, al menos, de inscribirse de Psicología (UBA).
[en él] con el menor malestar posible”13.
La elucidación de la función de su enamo-
ramiento compulsivo en el análisis posibilitó la NOTAS
resolución de la tarea de la cura. Parafraseando 1
AAVV., “Las Memorias del Hombre de
a Freud, a partir de allí no se presentaron resis-
los lobos”, Los casos de Sigmund Freud: El
tencias, solo restaba reunir y componer. hombre de los lobos por el hombre de los lobos,
Nueva visión, Buenos Aires, 2002.
2
Obholzer, K., Conversaciones con el Hombre
de los Lobos. Un psicoanálisis y las consecuen-
cias, Nueva visión, Buenos Aires, p. 95.
3
Miller, J.-A., “El porvenir de Mycoplasma
laboratorium”, El caldero de la Escuela, Nueva
serie 6, EOL-Grama, Buenos Aires, 2008.
4
AAVV., Los casos de Sigmund Freud…, op.
cit., p. 34.
5
Obholzer, K., Conversaciones con el Hombre
de los Lobos. op. cit., p. 40.

Los casos freudianos


6
Freud, S., Ferenczi, S., Correspondencia com-
pleta (1908-1911), Vol. I, Síntesis, Madrid,
2001, pp. 182-183.
7
Freud, S., “De la historia de una neurosis
infantil” (1918 [1914]), Obras completas, Vol.
XVII, Amorrortu, Buenos Aires, 1990, p. 40.
8
Ibíd., p. 73.
9
Lacan, J., El Seminario, Libro 11, Los cua-
tro conceptos fundamentales del psicoanálisis,
Paidós, Buenos Aires, 1987, p. 199.
10
La observación del coito entre los padres,
coito a tergo, a los 18 meses, a las 5 de la
tarde.
11
Lacan, J., El Seminario, Libro 11…, op. cit.,
p. 84.
12
Miller, J.-A., “Observaciones sobre padres y
causas”, Introducción al método psicoanalítico,
Eolia-Paidós, Buenos Aires, 1998.
13
Miller, J.-A., “El porvenir de Mycoplasma
laboratorium”, op. cit.
#UnaCitaConFreud

En la “20° Conferencia”, Freud se dirige a un público que restringe lo


sexual a la genitalidad y a la reproducción. Desmiente esta concepción
describiendo las prácticas indiscutiblemente sexuales de los perversos
y de los niños.
Estas elucidaciones freudianas deben ser tomadas en cuenta,
sobre todo en el área clínica, para evitar cometer el error de patologizar
distintos modos de vivir la sexualidad.
Nicole Claps. Grupos de Investigación 2021
La joven homosexual, varios años después…
por FABIAN FAJNWAKS

El libro Sidonie Csillag, La “joven homosexual” de lazo de amor pasional y devoto, marcado por
Freud 1 se puede leer como una biografía de la una fascinación por los rasgos femeninos de sus
joven homosexual escrita a partir de entrevistas partenaires. Seducción, cortejo, citas –más o me-
con dos periodistas alemanas, Diana Voigt e Ines nos clandestinas–, cartas de amor serán el guión
Rieder. Su lectura aporta elementos fundamen- que se repetirá cada vez hasta que sus partenaires
tales a la comprensión de este caso, en cuanto a terminen dejándola, fastidiadas la mayoría de las
su dinámica como en su relación a las mujeres, veces por su acoso amoroso.
a los hombres, a la sexualidad y al amor, no así Un encuentro sexual con una mujer la dejará
respecto de sus elementos diagnósticos. La lec- completamente paralizada por las sensaciones
tura del caso no aporta ningún elemento suple- fisicas que experimenta en su cuerpo, como si
mentario a la interpretación de Freud, aunque esta escena genital no tuviera relación con el
busca desmentir algunos pasajes accesorios del cortejo amoroso en el que se encontraban unos
caso, no hacen más que confirmar enteramente minutos antes.
el abordaje freudiano. La relación con el padre, En cuanto al padre, se lee aquí su deseo
con la madre y con la cocotte, encuentran en su obstinado de “normalizarla” buscando llevarla a
relato el mismo lugar que Freud describiera, una relación con un hombre, de buena situación
agregando detalles que confirman enteramen- social –en la Viena de la época el “status social”
te las coordenadas que se establecen en el caso. cuenta mucho– y económica.
La continuación de la vida de la joven, varios Sidonie pone especial énfasis en desmentir que
años después de Freud, nos aporta una proyec- haya cruzado al padre en la escena que precede el
ción que permite retroactivamente leer aún me- pasaje al acto, relatado en el caso freudiano, una vez
jor los elementos del caso. que la baronesa le pida interrumpir sus encuentros.
La relación con la cocotte, Léonie Von Describirá que si bien se paseaba con la baronesa en
Puttkamer –una baronesa que, a pesar de las inmediaciones del trabajo del padre, este nunca
su título de nobleza, se hacía mantener por las cruzó, sino que una vez que ella lo percibió de
parejas adineradas de la capital austríaca– lejos, y luego de informarle a la baronesa que su
tuvo efectivamente el rasgo de servidumbre padre se encontraba enfrente de donde ellas esta-
amorosa que Freud evoca. Sidonie seguirá vien- ban, ésta, sintiéndose un objeto en un juego que
do a la baronesa muchos años después de las ignoraba, la insta a que cesen sus encuentros, lo que
entrevistas con Freud. Fue una relación marcada lleva a Sidonie a dejarse caer luego de atravesar un
por celos y anhelo de posesión ya descripta en parapeto que bordea las vías del tranvía. El pasaje
el caso freudiano. La relación se interrumpirá al acto se precipita sin que la mirada del padre in-
cuando la baronesa abandone Viena para vivir tervenga. Es el único elemento que Sidonie aporta
en Berlin con otra mujer, lo que hará sufrir a para desmentir el relato de Freud. El mencionado
la joven por muchos años. Sidonie conocerá a pasaje al acto no impedirá que siga frecuentando y
otras mujeres con quienes mantendrá el mismo cortejando a la baronesa por muchos años.
El padre se revelará como el verdadero objeto de No muere, solo se lesionó un pulmón. Aquí po-
amor de Sidonie. Ella se casará con un antiguo demos situar un segundo pasaje al acto frente al
oficial del ejército para complacerlo. Al poco rechazo del Otro, como en el primer incidente
tiempo, Sidonie sufrirá mucho por la muerte con la baronesa.
inesperada de su padre. Sidonie nunca trabajó y Estos pasajes al acto dan cuenta de su difi-
vivió de la renta de su padre. cultad para simbolizar la posibilidad que el Otro
La madre, en el libro, aparece como la bella la deje caer y la abandone. Podemos ubicar como
mujer “aún en edad de gustar a los hombres”, tal hipótesis que Sidonie no dispone de un fantas-
como la describe Freud. Ella –la madre– pre- ma fundamental que le permita negociar con la
gonaba y jugaba con su belleza haciendo creer partida del Otro. Es decir, no cuenta con una
a algún hombre que la seducía que Sidonie era ficción con qué responder.
su hermana menor. Esto desencadenaba la ira El divorcio con Eduard se produce en el
de la hija. Tal como Freud relata, la madre no momento de la Anschluss, Sidonie era de origen
se molesta en absoluto por la posibilidad que judío y esto podía afectar la carrera del joven ofi-
su hija sea homosexual. De este modo, le deja a cial por las Leyes de Nüremberg votadas en 1935
su madre todos los hombres para seducirla y se y que comenzaban a ser aplicadas en Austria.
desplaza del lugar de una eventual rival. Sidonie se sintió beneficiada por esta situación
En la presentación del apuesto hombre que ya que la liberaba de su matrimonio que se le
Sidonie elegirá como marido, la madre estará había vuelto insoportable y la precipita a aban-
más excitada por la presencia de un bello hombre donar la hostil Austria nazificada. Allí comienza
en la familia que por la alegría de ver a su hija, su errancia por el mundo que la llevará a atra-
finalmente, casada. Lo que verifica la relación vesar la Unión Soviética, durante la guerra, de

Los casos freudianos


de rivalidad de la madre con su hija, en el eje allí a Japón –país que debe abandonar luego del
imaginario a – a’. ataque a Pearl Harbor en 1941–. Luego realiza
Varios hechos merecen nuestra atención: la una gira por Panamá, Cuba, y de allí a París, a
perplejidad relatada de Sidonie frente al primer Viena, Bangkok, Brasil, USA y de vuelta a Viena
encuentro sexual con el que será su marido, su donde morirá en 1999. Esa errancia la encontra-
verdadera ausencia y frigidez generalizada frente mos en sus partenaires femeninas, más o menos
a la sexualidad con este hombre. Ella lo descri- estables, en relaciones inciertas. Lo que permite
be como si se encontrara como un pez delante deducir que Sidonie no ha podido encontrar un
de una manzana. La joven estaba literalmente significante que la ancle en el Otro, por lo tanto,
desposeída de todo apoyo fálico para abordar al su cuerpo estará librado a errar por el mundo.
Otro sexo. Lo que confirma el valor puramente “No pasa un solo día sin que piense en ella”
imaginario del amor cortés que prodigaba a las confesará ya en su vejez a una amiga. Ella, es la
bellas damas. Se puede leer como una puesta en baronesa, quien, en el lugar del Otro, hubiera po-
escena del don amoroso que viene a sustituir al dido, quizás, acoger su inconmensurable demanda
verdadero intercambio entre faltas que el amor amorosa y alojar su ser a través del reconocimiento
supone en su dimensión simbólica –“Dar lo que imaginario que le permitiera dar una vestimenta
no se tiene a quien no lo es”–. a su frágil y etérea inconsistencia corporal.
Paralelamente a la relación que comien-
za con quien será su marido, Eduard Von
Weitenneg, Sidonie mantenía una relación de
FABIAN FAJNWAKS es Psicoanalista en París. Docente
amistad–amorosa, cortés, con otro hombre, Fritz del Departamento de psicoanálisis de París VIII de la
Dietz. Esta relación será no correspondida, y Universidad de la Sorbona. AME de la ECF y de la AMP.
hará sufrir mucho a la joven. Una noche, cercana
a la inminente boda, en un ataque de angustia y NOTAS
de desesperación por ver precisarse este evento, 1
Rieder, I. y Voigt, D., Sidonie Csillag. La
y viendo que la relación con Fritz no llegará a
«joven homosexual» de Freud, Cuenco del
buen puerto, Sidonie se pega un tiro en el pecho. plata, Buenos Aires, 2004.
“ Puedo ser injusta si vos me venís a buscar”.
“ Nadie más hace que yo sienta esta química
tensión sexual”.
Nathy Peluso (Delito)
Sublimaciones

Entrevista a Andrea Pasut por GABRIELA CUOMO y SANTIAGO HORMANSTORFER

Freud y las zonas oscuras del alma por BATTISTOZZI

Afrodita no-toda por SUSI EPSZTEIN

Esquirlas de una letra por SOLANA GONZÁLEZ BASSO

“Sueño de una noche de verano” ¿Eros o Tánatos? por GABRIELA BASZ

Una casa de muñecas Entrevista a Jorge Dubatti por NATACHA DELGADO


Entrevista a Andrea Pasut
por GABRIELA CUOMO y SANTIAGO HORMANSTORFER

...

SH Siguiendo la tradición, tanto de Freud como de Lacan, de dejarnos enseñar por el arte y por
los artistas, hemos decidido invitar a Andrea Nogueira Pasut. Bienvenida a Traumatismo Freud.
GC Andrea, un gusto poder conversar contigo. Nos gustaría que nos comentes cómo surge y de
qué se trata el proyecto Identikit, la diversidad al desnudo.
AP Primero que nada, gracias por la convocatoria y por estar en el primer número, qué propicia-
torio, espero que así lo sea. El proyecto surge de una crisis y del final de un duelo, eso es
lo más interesante, me parece, para este contenido. En una de mis primeras salidas de una
crisis depresiva, voy a ver el recital que hace Susy Shock en Brandon. Venía pensando hacía
tiempo cómo representar la diversidad. Trabajé mucho, tanto el retrato como el concepto de
cuerpo y de conciencia. Es decir, el cuerpo desde lo visual pero también desde la conciencia.
Esa noche volví a sentir la música, volví a sentir placer.
Y me pregunté cómo podía transmitir lo que Susy transmitía desde la música y la poesía.
Cómo podía trasladar ese discurso, todo lo que ella proponía conceptualmente, hacia la
pintura. Había trabajado previamente una serie que es la primera, que fue además itineran-
te, que se llamó Huellas de una identidad. Trabajé desde mi persona, desde mi percepción,
desde mi transición, desde mi sentir como una mujer trans. Y desde ahí creé una obra
que fue el registro de mi operación y lo que me pasó trasladado a la poesía. Podría decir
que uní el cuerpo y lo subjetivo a la pintura y a la poesía. Esa noche puedo decir que se
me ocurrió todo: el nombre, la idea y además a quién pintar. Una fue Susy, la primera que
convoqué, le dije: “Mirá, Susy, se me acaba de ocurrir esta idea, ¿te copás?, ¿te animás?,
tenés que elegir un cuadro, tenés que desnudarte, se llama Identikit, la diversidad al desnudo.”
Me dice: “No, yo a los veinte me desnudé, me vuelvo a desnudar a los ochenta, ahora no”.
Y ahí me doy cuenta que estaba proponiendo un desnudarse más allá de sacarse la ropa.
Entonces le dije: “Susy, desnudarse no es solo sacarse la ropa” y también le dije a Marlene,
a varixs compañerxs. Ahí empecé y se fue construyendo desde la experiencia. Me fui dando
cuenta que estaba proponiendo entrevistas, encuentros, un trabajo que ya no era sólo mío.
No elegía el cuadro, no elegía el estilo, había un montón de cosas que recién cuando empecé
a hacerlo me di cuenta dónde me estaba metiendo.
SH ¿Originalmente surge la idea de que elijan un cuadro clásico?
AP Eligen un cuadro de cualquier momento de la historia del arte que ellxs sientan que les gustaría
estar representadxs. Esto parte de una premisa de que, en la mayor parte de la historia del arte, no
hay representación de cuerpos disidentes. En la obra les pedía que plasmen una autopercepción
sobre su género, la orientación sexual… y un retratade me dice: “vos que hablás de energía, ¿por
qué no ponés eso?”. Y así fue. Me di cuenta de que las palabras que eligieron formaron una cosa
muy diversa de lo que yo esperaba. Por eso, luego, me gustaría unirlos y leerlos por lo que signi-
fican poéticamente, como si fuera un cadáver exquisito. Son treinta y ocho obras y quiero llegar
a las cincuenta. Es un laburo de catálogo que tengo que ir haciendo porque las voy ordenando.
Una de las obras forma parte del patrimonio, ya no es mía, entonces tendré que pedirla si quiero
exponerla [risas]. Y se fue complejizando. Primero necesitaba hacer un registro fotográfico y
una pose, entonces tenía que ver cómo hacer ese registro para que sea bueno, fue toda una
apuesta. Algunos cuadros me exigieron una puesta en escena, maquillaje, luces. Después
del primer año de trabajo y de las primeras diez obras, tengo un encuentro, en una de las
muestras en donde se me ocurrió la idea, con una persona con la que había trabajado hacía
unos años en DesTravArte –una de las primeras muestras dedicadas a artistas disidentes,
trans, travestis, disidencias en general– y terminamos integrando un grupo nuevo con un
objetivo nuevo: construir un registro audiovisual de la producción que estábamos contando.
Es decir, agregar la dimensión audiovisual con una obra que es del proyecto como comunidad. Entonces
dejó de ser solamente mío el proyecto. En las muestras se proyecta Identikine que es la producción
audiovisual. Inclusive ahora están haciendo un documental sobre la construcción del proyecto.
Todo eso fue sumando fuerza, fue sumando posibilidades. El proyecto se fue construyendo con la gente,
con la experiencia de hacer. Y después surgieron cosas como semillas, como murales, una continuidad.

Sublimaciones
Hay por ejemplo una continuidad de una de las imágenes que salieron de la muestra que
reversioné, me cité a mí misma en varias producciones, quedó icónica. Ya era icónica, estaba
basada en la libertad guiando al pueblo. Es un proyecto que se abre a pesar de que siento
que está finalizando porque se me están ocurriendo nuevas ideas. De hecho, hice una pintura
que es un homenaje a todo el proyecto y a toda la gente que lo construye. Una de las cosas
que a mí me pegó en la pandemia era pensar cómo íbamos a volver a ese encuentro físico,
con el juntarse, hacer performance, hacer un abrazo. Yo hacía un abrazo colectivo en todas
las muestras, cómo volvíamos a eso me preguntaba a principio de la pandemia.

GC Interesante cómo se gesta el proyecto y cómo va cobrando un movimiento propio y se va


expandiendo en diversas direcciones.
AP Sí, tengo una necesidad de cierto control con lo que hago, más que con lo que hago con cómo
lo digo y qué digo, porque tiene un ribete político que quiero que sea claro y también tiene un
ribete pedagógico, de visibilización que se junta con lo político y que me interesa controlar.
Pero al ser colectivo, ya deja de estar solo en mi intento de control.

...
GC Justamente una de las cuestiones que nos interesaba escuchar de vos era, dado este cruce
entre el arte y lo político, en especial en este proyecto. ¿Cómo pensás vos en la historia del
arte, la historia de los artistas, la representación de cuerpos y disidencias sexuales?
AP Soy una apasionada de la historia del arte. Tuve la suerte de formarme, entonces no solo
era lo que había leído o buscado por mi cuenta, sino la formación que había recibido en
La Pueyrredón... Tuve una formación, después te das cuenta que es un discurso sesgado. Me
propuse desde muy temprano estudiar por mi cuenta, por ejemplo, una gran parte ignorada
que es la América precolombina, la china, la india, la japonesa, con la dificultad de no tener
todavía Wikipedia ni Google, es inevitable lo político en lo artístico. En mi caso, no solo soy
militante sino muy consciente de eso. Me involucré, el compromiso se reforzó y me dirigí hacia
eso en particular, porque me di cuenta que es muy difícil encontrar una idea del cuerpo que
no sea cisgénero. Y no hablemos después de lo que nosotrxs entendemos como disidencias
sexuales, sino una lectura cisexista y heterosexista en general, a pesar de que hay otras
representaciones. Estoy dando un seminario en una Diplomatura de Filosofía que se acaba
de inaugurar el año pasado, donde hacemos esa revisión. Estoy haciendo un estudio de la
imagen, de la representación. Empecé, por ejemplo, a ver mucho en Youtube, hay poco pero
aparece, sobre todo de feminidades, porque era blanco, heterosexual y masculino quien hacía
arte. Me enteré de un montón de historias haciendo un programa de radio, tenía una columna
sobre este tema y terminó siendo un programa sobre distintos aspectos de esa invisibilización.
Fue muy interesante y tuve que rever todo el discurso que había tenido en la escuela sobre
la historia, qué me habían enseñado, de quiénes no me habían hablado jamás. Y todas esas
historias aparecen en el video, que eso está buenísimo. Al lado de los cuadros hay un apartado
muy importante, a veces tuve que luchar para que esté, que es un pequeño cartel, pero está
diseñado por mi hermana, que es como un celular donde hay un texto de la persona retratada
que empieza con: “¿Cómo llegamos al cuadro?”.

SH Entonces por un lado las cuerpas disidentes no están reflejadas en las obras y tampoco están
representados los artistas disidentes.
AP Tienen su espacio invisibilizado, pero fui encontrando..

GC Lo que vos contás es un trabajo de visibilización, ¿no? Quizás no hay tanta representación,
pero además la que hay, –no puedo juzgar el volumen– cuesta mucho visibilizarla, hay que ir
a buscarla muy especialmente.
AP No es solo eso. Lo que llamamos historia del arte es un constructo que necesariamente acota,
pero acota con una perspectiva y que está en este momento re-escribiéndose a partir de la
irrupción de un sector de la ciudadanía que empiezan a poder pensarse como artistas. Pero
el discurso sigue estando, sigue estando en las escuelas, sigue estando en el cine, sigue
estando en discusión todavía, eso es la invisibilización: no es que no estén... Por ejemplo, la
invisibilización de las feminidades, recién ahora se están descubriendo la autoría de feminidades
detrás de nombres de masculinidades en la historia del arte en general. Y cuántos borramientos
no podemos saber porque ni siquiera había una categoría como persona trans, por ejemplo.
Ese borramiento no solo está en la representación, está también en muchas capas.

...
SH Nos interesa conversar de las derivaciones que tuvo el proyecto, por ejemplo con murales, con
ciertas intervenciones en espacios públicos. Hemos visto hace poco el mural en la estación
del subte, incorporado a la ciudad. ¿Cómo pensás el arte como herramienta para visibilizar
en lo público estas disidencias, esta diversidad?
AP Para mí es fundamental, es una forma de exponerlo a lo público. Tengo una apuesta política de
integrar lo que a mí me apasiona, que son las artes visuales, al común de las personas. Y el arte
puesto en la escena pública, me doy cuenta de que estoy trabajando la imagen de la manifestación.
Ese cuadro que les mencioné fue una experiencia muy interesante, yo fui a registrar una marcha
real, no es que hicimos una puesta en escena. No, eso lo había visto y, al mismo tiempo, es una cita.
Trabajo con la memoria porque lo visual tiene que ver con nuestra memoria colectiva. Tal vez porque
soy muy sensible, desde muy chica, a las imágenes que pasan y que están en nuestra cabecita,
sobre todo el inconsciente colectivo, que tiene que ver con quienes somos, con la identidad y con
la memoria. Cuando me invitan a lo del subte para mí fue un sueño cumplido porque como artista,
quedar en el lugar donde una habita con lxs demás es muy hermoso. Poder brindar algo represen-
tando a un colectivo, tantas veces postergado, que integro es muy lindo. Porque fui abrazada por
ese colectivo en el momento de crisis, de lucha y de violencia que está todavía. Es muy duro ver
todavía el celular y ver recuentos de muertes y pensar en Marlene Wayar que dice: “tenemos un
cementerio atrás”. Es fuerte. Por ejemplo, tener una obra en Ushuaia me permite hablar en lugares
donde esos derechos están aún más postergados. Y poder hermanarse. Un profesor me dijo una
vez: “es muy difícil ser artista pero te puede llevar a muchos viajes” y es cierto, lo comprobé, no
solo físicos, sino en todo sentido. Esos viajes son los que me hacen no claudicar.

SH ¿Y qué podrías decir de lo diferencial de que tu herramienta política sea el arte?, ¿qué

Sublimaciones
particularidad brinda el arte como herramienta política?
AP Creo que ahí se mete mi parte utópica. Yo soy anarquista y me parece que el arte es uno de
los pocos lugares donde no está la jerarquía en su construcción, no en su mercantilización
y donde puedo ser subjetiva y puedo ser yo y hablar desde lo colectivo también. Puedo
provocar un ida y vuelta en la construcción de una idea, es un cambio de conciencia, no solo
propia, sino colectivo. Mi intención es pensar un mundo distinto, un mundo no violento, esta
otra humanidad que plantea Susy. Estoy buscando una respuesta, si se me ocurre una idea,
porque creo que es posible. Y como no encuentro fácilmente una propuesta en lo partidario,
a pesar de que me acerco y estoy, pero tengo un interior muy anarco y donde la base está en
la no jerarquía y en lo poético. Creo que es una respuesta lo poético porque implica aceptar
la muerte, es una de las respuestas más fuertes al miedo a la muerte, el poder como jerarquía.

SH ¿Y con este proyecto podrías decir que vos también, más allá de visibilizar, pudiste extraer
algún saber, algún aprendizaje sobre las diversidades?
AP Primero sobre mí misma, ese principio de final de una crisis lo procesé pintando, era una respuesta
a una posibilidad de volver a pensar. Cuando pienso desde el placer, me sale el arte, ahí me
di cuenta de eso. Ese es el primer aprendizaje. Me consolidó en la lucha de ser artista, porque
también hay una cuestión sobre todo con lxs artistas visuales que trabajamos bastante hacia
adentro, a diferencia de la experiencia que tengo yo misma con el teatro, donde una trabaja desde
otro lugar. Mantenerse en el oficio con el hecho de que me he resistido mucho a entrar en la
comercialización, no en el mercado, porque afecta lo que podés producir. Me consolidé en eso,
mis dudas se fueron, mi compromiso no solo era a través del arte visual. Y después el hecho de
hablar tan profundamente con personas, porque como la charla muchas veces se daba pintando,
había una especie de catarsis que me hizo conocer a personas muy interesantes. Creo que muy
rápidamente empecé a deconstruirme en espejo con todas esas experiencias y permitirme en
poco tiempo tener una perspectiva mucho más amplia de mí misma también.
SH Y en relación a estas tres palabras que pedís, ¿ahí hubo algo de la sorpresa también?
AP Completamente, sí.

SH Género, orientación y carácter.


AP Sí, en algunos una resistencia impresionante, otras unas dudas, otras unas risas. Una dice:
“Bueno, en mi experiencia, fue toda una lucha autodefinirme lo mejor posible hacia los demás.”
Alguna gente dice: “¡Uh!, ¿qué hago?, ¿qué digo?”. El de la energía o carácter es el más
interesante, porque se produce una conversación cuando hay duda, qué significa el género,
la orientación sexual. Algunas personas al interior del colectivo no diferencian eso.

SH ¿No diferencian el género de la orientación sexual?


AP Sí. Yo me encuentro como docente aclarando eso ya tantas veces que es parte de mi speech.
Y eso es aprendizaje.

GC ¿Y esa no distinción que planteás, que te impulsa a la cuestión más docente, como decías,
vos la considerás un efecto de este proceso de invisibilización, de la cuestión de los discursos
imperantes? ¿Te parece que es un efecto subjetivo que obedece a todos estos factores
más sociales, culturales, de política dominante, etc. en relación al tratamiento de cuerpos y
sexualidades?
AP Y es una mezcla muy particular. Supe que quería dedicarme a las artes visuales a los doce
años, sin saber muy bien qué significaba eso y qué posibilidades tenía. Y a los diecisiete años
quería ser docente. Mi arte también es docencia, militancia, se mezclan todas esas cosas. Y en
el contexto no sólo político, sino personal, porque lo estoy vivenciando, hay una invisibilización
muy concreta. Me siento responsable y comprometida a que no suceda, a aportar en todos
esos aspectos: en mi arte, en mi docencia, etc. Mis charlas tienen que ver con la historia del
arte, o con mi obra, o con el análisis de imágenes y en un momento aparece algo de interés
por esto. Esta entrevista llega por ahí. Entonces va creciendo con el compromiso y el tiempo
que una pueda darles a todos esos aspectos.

SH Y llegar a muchos más que no conocen el proyecto, que se van a acercar, se van a interesar
también a partir de entrevistas, de otras intervenciones en público.
AP A mí me pone muy orgullosa y muy contenta que al principio de la serie decía: “La misma gente
va a llevar la obra al lugar donde tenga que estar”. Yo me siento parte del proyecto y, tal vez, el
timón. Como artista quiero trascender en la obra, dejar algo, por eso me dedico a hacer obra
con las luchas del colectivo LGTBQ.

...
GC Un gusto escucharte y creo que la inscripción de tu intervención en la revista también forma
parte del movimiento de la obra. Y va a tener un impacto en muchas generaciones que están
formándose en el ámbito universitario.
AP Hace años que tengo tres ejes: la identidad, el género y el tiempo. Y creo que le envidio
a la música el hecho de que es un arte que sucede en el tiempo. Y de alguna manera el
hecho de saber que estas conversaciones van a tener un registro... A mí me gustan mucho
los libros, son una especie de mundo en el que me puedo meter y conversar con alguien
que ya no está, tal vez. Y saber que estas conversaciones aportan a que se vaya gene-
rando una memoria en algunos de los futuros lectores. Me parece un juego entre todxs,
me siento parte, metiéndome en ese mundo que empecé como ajena y que ahora formo
parte. Por ejemplo, el hecho de saber que estoy en la historia del arte argentino porque
una de mis obras forma parte del patrimonio que llamamos Institución argentina argentina.
Tuve la suerte de ir a ver todo el patrimonio que está guardado y empecé a encontrarme con
colegas que conozco y: “¡Mirá esto que está acá!”, es impresionante. Soy parte, estoy ahí con
ellxs. Es un momento donde siento que en ese juego que empecé, ya soy parte de lxs jugadorxs.

¡MUCHAS GRACIAS, ANREA PASUT!

Sublimaciones
ANDREA PASUT es artista visual, pintora, ilustradora, tatuadora, muralista, escenógrafa, docente tanto en escuelas como
en el taller propio que se llama “Claroscuro”, actriz, poeta y militante transfeminista.

GABRIELA CUOMO es JTP en la Cátedra Psicoanálisis Freud 1. Docente de la Cátedra Construcción de los conceptos
psicoanalíticos. Analista miembro de EOL y AMP.

SANTIAGO HORMANSTORFER es JTP en la Cátedra Psicoanálisis Freud 1. Docente de la Cátedra Construcción de los
conceptos psicoanalíticos.

MUESTRA ANDREA PASUT


SUSY #COLIBRÍ #ARTE #GARRA
130 x 80 cm óleo s/tela
2017
Serie: Cuerpas Disidentas - Proyecto IDENTKIT
PAOLIN #INTERGENERO #TORTA #NUCLEAR
100 x 150 cm óleo s/tela
2017
Serie: Cuerpas Disidentas - Proyecto IDENTKIT

Sublimaciones
EL CORAJE DE LAS MARIPOSAS II (Mural)
Látex y Spray s/persiana
2021
CCEBA
30 MARIPOSAS VOLANDO (Mural)
Látex s/madera
2021
Estación Retiro subte línea C

EL CORAJE DE LAS MARIPOSAS


Látex y Spray s/persiana
2021
Realizado en Ushuaia en el marco del
2º Encuentro Internacional de Muralistas (EMUSH)
#UnaCitaConFreud

Freud rompe con el saber de la ciencia y el discurso médico. Choca


con la cultura y lo que está establecido como sexualidad en la sociedad,
vista como tabú. Freud considera a la sexualidad más allá, busca dar
cuenta de cómo la sexualidad es la etiología de las neurosis y cómo
ello incide en la salud mental de los sujetos. Recibió críticas pero lo
innovador de su teoría y más allá siguen vigentes.
Martina Frljanic. Grupos de Investigación 2021
Freud y las zonas oscuras del alma
por ANA MARÍA BATTISTOZZI

En 1903 aparece por primera vez, editada en envuelve y marca su cuerpo que vuelve una y otra
alemán, la novela de Wilhelm Jensen Gradiva vez en los sueños del arqueólogo que la descubrió.
Ein pompejanisches phantasiestück (Gradiva: una La de Dalí subraya aún esa sexualidad sugeri-
fantasía pompeyana), publicación que provocó da representándola con los senos que sobresalen
un gran impacto en el ámbito de la cultura de de la túnica y sus cabellos flotando en el viento.
Mitteleuropa. El joven psicoanalista Carl G. La relación del Surrealismo con Freud y sobre
Jung fue uno de tantos fascinados por los ri- todo con sus teorías de los sueños es bastante
betes ambiguos entre realidad y fantasía de la conocida, dado el interés que sus miembros ma-
narración y sugiere su lectura a Sigmund Freud, nifestaron desde siempre por todas aquellas ex-
quien la llevó consigo durante las vacaciones presiones que escapan a los dominios de la razón.
que en 1906 pasó junto al lago Lavarone en el Pero lo cierto es que en modo alguno po-
Trentino. Un año después, la novela que le había dría afirmarse que tal interés fuera algo propio
sugerido Jung inspiró el ensayo conocido como o singular de comienzos del siglo XX, como
El delirio y los sueños en la Gradiva de Jensen en el podría sugerir el que despertó la aparición de
que Freud se aventura en las zonas brumosas del la novela de Jensen. Lejos de ello, es algo que
alma para afirmar su hipótesis sobre los sueños se remonta mucho antes al siglo XVIII y no
y la relación de éstos con los deseos reprimidos. sólo refleja de manera muy temprana las luces
Sin duda la obra de Jensen adquirió una y sombras de la Razón Ilustrada sino que pone
proyección mayor a partir del trabajo de Freud. abiertamente de manifiesto un tipo de sensibi-
Y fue a través de él que llegó a ser conocida por lidad fascinada con todo aquello que subvier-
los poetas y pintores surrealistas; Paul Eluard, te de modo sigiloso el universo de la razón.
Salvador Dalí y André Breton, quien llegó a Una sensibilidad irresistiblemente atraída por la
llamar Gradiva a la galería surrealista que creó. hechicería, lo demoníaco, los oscuros territorios
Dalí le dedica a la heroína de Jensen y, de de la maldad, la depravación, la muerte y las
algún modo también de Freud, una sugestiva pin- pulsiones destructivas de un erotismo atormen-
tura en 1931 que titula Gradiva descubre las ruinas tado. En ese marco habría que agregar también,
antropomorfas. La Gradiva de Dalí, como la de un profundo interés por el complejo universo
Jensen, es una mujer, imaginariamente muerta del inconsciente, que a menudo era potenciado
en Pompeya, que avanza en una túnica que la por el consumo de estupefacientes.
El crítico italiano Mario Praz denominó a la liberación de las costumbres que habilitó el
Romanticismo negro a esa singular sensibilidad proceso de secularización y pérdida de la tutela
que no pertenece a ninguna época ni geogra- religiosa y política sobre la vida de los hombres
fía en particular sino que se presenta como un y mujeres de la época. Sin embargo, no se ha
estado del espíritu, común a artistas y escrito- insistido lo suficiente sobre la desilusión que
res y atraviesa el tiempo en Inglaterra, Francia, pudo haber provocado las derivaciones de la
Alemania, Suiza, España Noruega y Suecia a los ideología revolucionaria del Terror. Esa prime-
largo de varios siglos. ¿Cuál es el rasgo común ra frustración ante la utopía moderna llevó a
de este estado particular del espíritu que desde el muchos artistas, pensadores y poetas a refugiarse
siglo XVIII encontró expresiones tan atractivas en la idealización de la naturaleza que plasmaron
en la pintura, la literatura, la poesía y el cine de distintas expresiones del Romanticismo, en espe-
comienzos del siglo XX? cial las alemanas. Pero es preciso no olvidar otra
En el año 2013 el Museo de Orsay de Paris vertiente que Mario Praz llamó Romanticismo
intentó una respuesta visual a esta pregunta a Negro y, como hemos ya mencionado, impli-
través de una exhibición que se llamó L´ange du ca un largo derrotero temporal y espacial en la
bizarre, (El ángel de lo extraño, el romanticismo cultura europea que llega a Freud y va más allá
negro de Goya a Max Ernst). La concepción de la de los círculos en que él se movió. A su con-
misma, apoyada en un erudito despliegue curato- temporaneidad correspondería asociar el desfile
rial, reunió innumerables visiones de artistas que simbolista de figuras mórbidas, fantasmales que
incursionaron en esos universos oscuros. Desde revelan una fascinación de época por la hipno-
las visiones negras y la brujería de Goya o el sis, el sonambulismo y el espiritismo. Algo de
suizo Füsli, al expresionismo del cine de Murnau esto aparece en la figuración inquietante y por
o el surrealismo de Buñuel, todo había sido con- momentos satánica de la representación feme-

Sublimaciones
vocado en las sucesivas salas de aquella exhibi- nina. La tradición de las brujas actualizada y
ción. Una relación de contigüidad articulaba en personificada por mujeres seductoras, de ojos
aquella muestra un sugestivo paisaje nocturno sombríos, cabellos enmarañados y dientes de
de Friedrich y la escena de El perro andaluz en vampiro. Visión que para muchos surgió de
que el propio Buñuel sale a un balcón, expulsa el asociar el sexo con las enfermedades sexuales
humo de su cigarrillo que se funde con las nubes y la muerte, representada en pinturas como el
que cubren la luna en el cielo. Y ésta, a su vez, con Vampiro de Edward Munch (1916-18) o los di-
el ojo que será rasgado con una navaja. Extraña bujos del inglés Aubrey Beardsley
convivencia entre un paisaje del romanticismo Todo esto nos habla de una crisis de los prin-
alemán de comienzos del siglo XIX y la escena cipios de la razón que no es nueva. Lo había ad-
de El Perro Andaluz. vertido ya Goya en su famoso grabado de 1799:
Los encuentros de realidades distantes, pro- El sueño de la razón produce monstruos, más allá
pios de la arbitrariedad de los sueños, que tan- que resulte imposible impedir que los monstruos
to fascinaron a dadaístas y surrealistas habían ejerzan en los sujetos una especial fascinación.
sido ya exaltados en el siglo XIX, entre otros La modernidad aportó a un tiempo en-
por Isidore Ducasse, el poeta francés conocido tusiasmos y angustias lo que se tradujeron en
como el conde de Lautréamont. sentimientos ambivalentes y en expresiones que
Importa señalar en ese sentido que un sinnúme- aluden a la conjunción de lo monstruoso, la be-
ro de imágenes literarias y pictóricas precedieron lleza y la muerte. O lo conocido que de pronto
largamente a la novela de Jensen que a su vez se nos vuelve amenazante. Antecedente que nos
inspiró el ensayo de Freud. Algo que permite su- lleva al otro conocido ensayo de Freud de 1919
poner la existencia de un vasto sustrato cultural sobre lo Siniestro que, aunque abordado desde la
como fundamento de sus trabajos. perspectiva psicoanalítica, no puede negar cierta
Es posible imaginar el efecto que en esto deuda con la existencia previa de lo Siniestro
pudo haber tenido la radicalización de ideas como categoría estética. Categoría que fue teori-
que acompañó la Revolución Francesa sumado zada por primera vez en el ámbito de la Estética
Empirista desde lo Sublime, al promediar el siglo ANA MARÍA BATTISTOZZI es Licenciada en Historia
XVIII. La idea es que lo oscuro, lo muy grande del Arte (UBA). Crítica de arte. Curadora.

o muy profundo, atemoriza, pero a la vez atrae.


BIBLIOGRAFÍA
Hasta que George Berkeley acuñó el término de
Pleasing Horror (horror placentero) considerán- Jeffet, W., “El amor y la memoria en Gradiva”,
dolo tan importante como el placer que produce Dali:Gradiva, Madrid, Museo Thyssen
la belleza, el miedo no había sido considerado Bornemisza, 2002.
esencial a la experiencia estética.
Guillaume, F., “Un mouvement anté par des
Por su propia naturaleza, la experiencia esté- pulsions destructive e un erotisme tourmenté”,
tica sustrae al sujeto de su realidad y lo transporta L´ange du bizarre: le romantisme noir, de Goya a
a un territorio que, aún habitado por el horror, Max Ernst, París, Revista Beux Arts, 2013.
produce placer. Fue ese inquietante sentimiento
Ríos,T., Genealogías de lo siniestro como categoría esté-
de placer ante el horror lo que llevó a teóricos tica,Tesis doctoral, Universidad de Barcelona, 2015.
del empirismo estético del siglo XVIII a pensar
nuevas categorías de la sensibilidad que tomaron
distancia del equilibrio clásico y admitieron las
experiencias perturbadoras del Romanticismo ne-
gro. En el camino de un rumbo exploratorio de
la subjetividad que, habría que señalar se dio de
manera muy temprana en el ámbito de lo estético.
“Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo
mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo”
Octavio Paz (Palpar)
Afrodita no-toda
por SUSI EPSZTEIN

¿Qué nos enseña la mitología para pensar lo feme- mismo pagaría su deuda casándose con la diosa.
nino? ¿Qué devela la diosa de la belleza y el amor? Así es como Ares fue puesto en libertad y volvió
Afrodita, personificación de lo divino fe- a Tracia, mientras que Afrodita fue a la isla de
menino, diosa de amplios poderes que “surgió Pafos –su centro de culto más famoso– donde
del Caos” y “bailaba sobre el mar”. Deseada por renovó su virginidad en el mar.
dioses y no tan dioses sabe mostrar aquello que Lacan dice: “Venus, para llamarla por su
da cuenta de un goce “de ella, de esa ella que no nombre, nace todos los días”.
existe y nada significa”. El mito nos enseña que la diosa de la be-
lleza y el amor renueva su virginidad en el mar,
Pieza suelta del mito renaciendo día a día en un acto único. Podemos
Cuenta el mito que Zeus había encargado a suponer allí lo fulgurante, lo vivo. Venus en su
Afrodita en matrimonio con Hefesto pero que existencia contingente y singular. Cada vez, Una,
el verdadero padre de sus tres hijos era Ares, el cada vez, la encarnación de lo femenino más allá
impetuoso dios de la guerra. de lo materno.
Hefesto, despechado, tendió una trampa que
sorprendió a los amantes. Y convocó a Apolo, Dos Afroditas
Hermes y Poseidón para que sean testigos de su No hay Afrodita sin amor, pero hay dos
deshonor. Es entonces cuando anunció que no Afroditas señala Lacan: Afrodita hija del amor,
liberaría a su esposa hasta tanto le devolvieran y la que hoy me interesa, Afrodita “nacida de
los valiosos regalos nupciales que había entre- la espuma”. La que nada tiene que ver con el
gado a Zeus. Nombre del Padre, la que no le debe nada a la
Pero los dioses, lejos de despreciar a Afrodita, duplicidad de los sexos. La Uniana, la que no
la deseaban. Poseidón enamorado, fingió simpa- encarna la ilusión del dos. Símbolo de la belle-
tizar con Hefesto, ofreciéndose a ocuparse de que za, apasionada de la pasión, Afrodita “isla sin
Ares pague por la liberación el equivalente a los amarras, (…) isla que va a la deriva”, no es una
regalos matrimoniales y si Ares no cumpliera, él madre. Esa, es la que renace cada día.
La diosa de los múltiples nombres SUSI EPSZTEIN es Psicoanalista. Profesora adjunta de
“el S(Ⱥ), ¿qué es, si no la imposibilidad de Psicoanálisis: Freud 1 de la Facultad de Psicología (UBA).
Co-Directora editorial de la publicación Traumatismo
decir todo lo verdadero?”.
Freud. Miembro de la EOL y de la AMP.
Las apariciones más antiguas de la Diosa
que personifica lo divino femenino, muestran BIBLIOGRAFÍA
que en el Imperio Romano era nombrada como
la Diosa de los muchos Nombres. En Roma la Campbell, J., Diosas, Atalanta, España, 2013.
conocemos como Venus, en Egipto aparece
Graves, R., Los mitos griegos, Vol. 1, Alianza edi-
como Isis, en la antigua Babilonia como Ishtar, torial, Madrid, 1985.
en Súmer como Inanna; entre los semitas del
Lacan, J., El Seminario, Libro 8, La Transferencia,
Oeste, es nombrada como Astarté.
Paidós, Buenos Aires, 1991.
A la vez, Afrodita recibió diversos títu-
los, nombres incoherentes con su belleza. Por Lacan, J., Seminario 9, “La Identificación”,
ejemplo en Atenas se la llamaba La Mayor de inédito.
las Parcas y Hermana de la Erinias. Plutarco Lacan, J., El Seminario, Libro 19, …o peor, Paidós,
la llamaba Epitimbria (la de las tumbas). En Buenos Aires, 2012.
otros lugares era conocida como Melanis (la
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós,
negra), Escotia (la oscura), Andrófona (asesina Buenos Aires, 2009.
de hombres).
Constatamos que no se la puede nombrar
de una sola manera. Sus múltiples nombres ve-
tan toda universalidad, encarnando el no-todo

Sublimaciones
femenino.
No hay un significante que la nombre, in-
atrapable como la espuma del mar, Venus nace
cada día.
#UnaCitaConFreud

Una de las ideas más interesantes de Freud es que la pulsión no tiene


objeto. Lo cual implica que no haya un programa biológico que deter-
mine un objeto sexual dado naturalmente. El objeto entonces no es
necesario, sino contingente.
Por tal motivo es que no hay lo normal cuando hablamos de las
sexualidades. A partir de lo cual, el psicoanálisis se configura como una
praxis que tiene en su fundamento un profundo respeto por la relación
singular que cada sujeto establece al Otro sexo.
Juanse Monzón. Escuela de formación de ayudantes alumnos 2021
Grupo de Investigación 2020
Esquirlas de una letra
por SOLANA GONZÁLEZ BASSO

Alan Pauls presenta a los escritos inéditos de habilita la relectura del signo de la mujer “en él
Proust como esquirlas que no se reabsorben en ella hace valer su ser, fundándolo fuera de la ley,
el universo de En busca del tiempo perdido. Esa que la contiene (…) en posición de significante,
decisión de lectura que trata a los textos como e incluso de fetiche”2. Esa posición de extimidad
astillas singulares no todas sujetas a la consis- con relación a la ley despeja para la letra el lugar
tencia de una obra, será el hilo a partir del cual de lo imposible de escribir 3.
buscaremos aproximarnos a una letra. Aquella Si el texto de Poe permitió a Lacan ilustrar
a la que Lacan vuelve, cuando en una torsión la ley del orden simbólico como “determinación
retoma sus elaboraciones acerca de La carta ro- fundamental que el sujeto recibe del recorrido de
bada, despejando otro lugar para el efecto de un significante”4 y lo que escapa a él como goce
feminización. También aquella que juega en la fuera del significante; en las manos de Proust La
insistente escritura del desdoblamiento de las carta robada retorna con un aire contemporáneo.
enamoradas en El remitente misterioso. La elección del autor de archivar estos textos
Como veremos la fluidez de Proust –señal lleva a Fraisse a sostener que la causa radica en
para Pauls de su orientación por la lógica del que ellos ponen en escena el deseo homosexual.
deseo– produce en la escritura intercambiable Para no extraviarnos en un supuesto coming out,
de la amante y la amada, algo que, lejos del or- que se juega a nivel del discurso público, nos
den de la reversibilidad introduce lo que esca- orientaremos por las esquirlas. Estos fragmentos
pa en esas tachaduras “la continua confusión dan cuenta de lo que escapa al orden simbóli-
de nombres en que incurre el autor: Francoise co, sea por la vía del deseo como lo sitúa Pauls,
y Christiane se invierten una y otra vez, lo que sea por la vía de la extimidad del goce como lo
provoca tachaduras frecuentes y hasta olvidos”1. testimonia Assef. Dos serán las que tomaremos.
Del mismo modo la letra como función en su as- Por un lado “lo que interesa a una mujer”, frase
piración a la inscripción total del goce despierta que Lacan recorta como el picante que Baudelaire
en el Seminario 18 al punto de imposibilidad que deja escapar en una traducción que no da lugar
señala al goce que no tiene representación por al equívoco. Por otro lado, lo que no cesa en la
la palabra . El efecto feminizante como torsión confusión escritural de Francoise y Christiane.
Dislocación Miller dirá que la consecuencia principal de El
La carta robada aparece dislocada en el texto Seminario 6 es que no hay normalidad del deseo
de Proust. El mensaje de las cartas está develado, porque atado al fantasma instaura que “Todo
un lapsus calami introduce antes del final el género deseo es perverso en la medida que el goce nunca
femenino del remitente junto a la persistencia de está en el lugar que querría el llamado orden
su disfraz masculino, una intercambiabilidad que simbólico”11. Es en este punto que el deseo apa-
insiste entre el secreto y la confesión, la enferma y rece como excéntrico al comig out.
la sana, el sueño y la realidad alejada de cualquier
idea de un orden. Signos que permiten atrapar en Traducción, equívoco
el nivel microscópico de El remitente misterioso “la Una vez introducida la relación que la carta
inestabilidad y zozobra que la narración hace ju- mantiene con el espacio y señalar a través de un
gar en la dimensión de la identidad de género y el equívoco la materialidad de la letra como dese-
deseo” 5. Leer el relato en esa inestabilidad sitúa cho, Lacan se detiene en el efecto de feminiza-
un Proust fluido quien orientado en lo maleable ción. La declinación de estos tres momentos de
no se reduce “a la espectacularidad del coming out “El Seminario de la Carta robada” permite situar
–con su irreversibilidad, su rígido binarismo, su la relectura de la letra, que vía su materialidad
dirección directa y unilateral”6. En su lugar lo que admite el efecto de lo que irrumpe como exclu-
se enfatiza es una escritura que nunca se encuentra sión interna: el signo de la mujer. El efecto de
donde debería, propia de “esa lógica [que] se llama feminización de la letra leído en su doble valen-
deseo, en Proust” 7. Lejos de reducirse a la carto- cia en tanto mascarada y en tanto goce femenino
grafía genérica de la “homosexualidad femenina” señala que la relación con el espacio es a la vez la
lo que cincela el relato de El remitente misterioso es del goce encarcelado en el significante como la
del goce asimétrico a él. Tomar como esquirla la

Sublimaciones
una erótica sostenida en el ardor amoroso entre
Francoise y Christiane. La carta dislocada – signifi- objeción de Lacan a la traducción de Baudelaire
cante de claras resonancias derrideanas– enfatiza el apunta a que esta última no admite esa torsión
deseo al no estabilizarse en ninguna significación. al no darle lugar al equívoco: “those unbecoming
“No es un factor de identidad, no se define, ni se fija, as well as those becoming a man, lo cual quiere
es una fuerza que se mueve y cambia”8. Exaltando decir: lo que es indigno tanto como lo que es
el carácter metonímico del deseo como irregular y digno de un hombre, y cuyo picante deja escapar
en permanente deriva se opone a la detención de Baudelaire traduciendo: lo que es indigno de un
la metáfora que supone el orden cerrado del padre. hombre tanto como lo que es digno de él. Pues
El deseo como una fuerza que no se fija, definido en su forma original, la apreciación es mucho
solo en términos significantes, hace a la fluidez más adecuada a lo que interesa a una mujer” 12.
contemporánea de Proust punto que permite leer La introducción del pronombre no da lugar
la influencia que Derrida tuvo en la actual inter- al viraje de la letra, por lo tanto, no admite lo ex-
pretación del género. Una de las consecuencias de céntrico. ¿Cómo leer entonces la metamorfosis
esta influencia es que al no admitir la fijación ex- del ministro y el goce que extrae de ella? ¿Cómo
cluye redefinir el deseo más allá de su dimensión marcar lo imposible que se señala en “que la carta
significante. Así, en tanto escritura que se calca haya escapado a las búsquedas, puesto que el campo
del significante, supone paradojalmente que nada que éstas agotaron la contenía de hecho”?13 ¿Cómo
escapa al dominio del Nombre del Padre y de la separar el significante de la letra que “parece más
metáfora paterna. Antes de la discusión de Lacan adecuada para decir lo íntimo porque puede señalar
con Derrida en torno a la letra, la redefinición lo indecible”? 14 Sin el punto de extimidad la letra
del deseo a partir del objeto que se inscribe en el no puede señalar lo imposible. Es como exclusión
fantasma constata “la impotencia del Nombre del interna en relación a la ley que el desdoblamiento
Padre para reabsorber todo el goce bajo su signo”9. del goce adviene, inscribiendo un espacio topo-
Lo que Freud anticipa con los restos sintomáticos lógico entre borde y ausencia. Es a causa de esa
cuyo “estatuto de letra” 10, como señala Delgado, exterioridad interior que “el closet [tiene] que ver
son otro nombre de lo imposible. con la extimidad ante el propio goce” 15.
Lapsus, tachaduras SOLANA GONZÁLEZ BASSO es Psicoanalista. Ayudante
“El participio que revela el género del re- de Trabajos Prácticos de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad
de Psicología (UBA). Doctora en Psicología (UNT).
mitente en el original francés se convierte en
español en un pronombre personal, la”16. De esta
manera Luc Fraisse ilumina el lapsus calami que
devela el misterio del remitente mucho antes que
se precipite el final del relato. Sin embargo, como
el disfraz masculino del remitente se mantiene NOTAS
hasta el final se reabsorbe en la intercambiabili- 1
Proust, M., El remitente misterioso y otros rela-
dad. La introducción del pronombre no se pre-
tos inéditos, Penguin Random House, Buenos
senta distinto a la traducción de Baudelaire, otro Aires, 2021, p. 54.
será el caso de la confusión escritural. “Francoise
y Christiane se invierten una y otra vez” 17, la
2
Íbid., p. 42.
supuesta inversión reabsorbida en el sentido, no 3
Laurent, E., “El unarismo del goce y la varia-
permite leer lo que provocan las “tachaduras fre- ción de las conductas sexuales”, Psicoanálisis
cuentes”18. La insistencia de esa confusión como Lacaniano, 2020. https://psicoanalisislaca-
repetición desarma la intercambiabilidad de la niano.com/2020/03/07/elaurent-unaris-
mo-lacaniano-variacion-conductas-sexua-
fluidez proustiana no solo por su fijación sino por
les-20200307
el desdoblamiento de la tachadura . La confusión
escritural disuelve el semblante de la liquidez
4
Lacan, J., “La carta robada”, Escritos 1, Siglo
por la escritura de una perturbación de lo que veintiuno, México, 2009, p. 24.
allí insiste y de lo que escapa. Desligada del es- 5
Proust, M., El remitente misterioso y otros re-
pacio fenoménico intercambiable, puede señalar latos inéditos, op.cit, p. 16.
lo extimo del coming out, “cómo se descentra la 6
Ibíd., p.13.
perspectiva centrada en el goce prohibido hacia
el goce imposible” 19.
7
Ibíd., p. 15.
8
Loc.cit
9
Miller, J.-A., “El Otro sin Otro (Una lectu-
ra del Seminario 6)”, Revista Freudiana 68,
BIBLIOGRAFÍA Barcelona, 2013.
10
Delgado, O., Huellas Freudianas en la última
Assef, J., “Testimonio 1”, Lacaniana 30, Grama,
enseñanza de Lacan. Vol. III: La clínica de lo real
Buenos Aires, 2021.
en Freud, Grama, Buenos Aires, 2018, p. 36.
Delgado, O., Huellas freudianas en la última en- 11
Loc.cit
señanza de Lacan, Vol. III: La clínica de lo real en
Freud, Grama, Buenos Aires, 2018. 12
Lacan, J., Escritos 1, op.cit, p.24.

Freud, S.,“Análisis terminable e interminable”, Obras 13


Ibíd., p. 34.
completas, t. XXIII, Amorrortu, Buenos Aires, 1989. 14
Laurent, E., El reverso de la biopolítica, Grama,
Lacan, J., Escritos 1, Traducido por Tomás Buenos Aires, 2016, p. 30.
Segovia y Armando Suarez, 3ª edición, Siglo 15
Assef, J., “Testimonio 1”, Lacaniana 30,
XXI, México, 2009.
Grama, Buenos Aires, 2021, p.109.
Laurent, E., El reverso de la biopolítica, Grama 16
Proust, M., El remitente misterioso y otros re-
Ediciones, Buenos Aires, 2016.
latos inéditos, op. cit., p. 54.
Miller, J.–A., “El Otro sin Otro (Una lectura del 17
Loc.cit
Seminario 6)”, Revista Freudiana 68, Barcelona, 2013.
18
Loc.cit
Proust, M., El remitente misterioso y otros rela-
tos inéditos, Penguin Random House Grupo 19
Laurent, E., “El unarismo del goce y la varia-
Editorial, Buenos Aires, 2021. ción de las conductas sexuales”, op. cit.
#UnaCitaConFreud

A partir de la “extensión correcta” de Freud que retoma Lacan con su “no


hay relación sexual”, es posible pensar un más allá del paradigma biolo-
gicista. La presencia de otros significantes para nombrar(se) dentro del
campo de la sexualidad constituye un norte para seguir trabajando dentro
del psicoanálisis, manteniendo las coordenadas que nos permiten ubicar
toda posición subjetiva (el amor, el deseo y el goce), la elocuencia de Freud
en la vigencia de sus conceptos y los aportes de otros discursos colectivos.

Florencia Sol Gallelli. Grupos de Investigación 2020


“Sueño de una noche de verano”
¿Eros o Tánatos?
por GABRIELA BASZ

Sabemos que en el inconsciente freudiano no hay los duendes en la obra de Shakespeare poseen la
rastros de la diferencia sexual, al menos no los hay clave del inconsciente freudiano.
en términos de hombre–mujer. El inconscien- “Pueden todos regresar a Atenas creyendo
te piensa a través de representaciones ligadas a que los incidentes de esta noche sólo fueron
presencia–ausencia, activo–pasivo, ver–ser visto, turbaciones de un mal sueño”, dice uno de los
polaridades que confrontan a Freud con distin- personajes en “Sueño de una noche de verano”.
tos obstáculos a la hora de teorizar acerca de las Sabemos de la complejidad del sueño y su inter-
sexualidades. Un excedente de sexualidad, loca- pretación. ¿Turbaciones o cumplimientos de de-
lizado muy tempranamente en su práctica, es la seo? Antes de que cada una de las parejas se case
base del trauma, la base de las neurosis. Excedente como “corresponde y manda la ley”, digamos
que da cuenta de lo que nunca encontrará armo- que se dieron algunos gustos. Ariel, el duende
nía: sí distintos tratamientos. En “Tres ensayos de de “La tempestad” y Puck, el de “Sueño de una
teoría sexual”, el fabuloso “La metamorfosis de la noche de verano”, tienen mucho en común. Son
pubertad”, nos enseña el valor de la fantasía en dos diablos que engañan a los viajeros, les indi-
el enorme trabajo subjetivo que desemboca en el can mal el camino y preparan maldades en cada
hallazgo de objeto, según sus términos. escena. O más bien, ponen en escena las meta-
Pero vamos al teatro, gran pilar de los de- morfosis del deseo y el mecanismo pulsional.
sarrollos freudianos, para pensar con él en esta Las pociones del duende pueden trastocar los
metamorfosis. ¿Cómo leería Freud la obra de sentimientos en el bosque. En las obras de
Shakespeare “Sueño de una noche de verano”? Shakespeare el bosque es siempre el lugar de
No lo sabemos, pero juguemos con esa pregunta. la transgresión, del pecado, lo prohibido. Por
Lo más conocido de la obra: en el bosque hay eso no sorprende que el mismo joven que hasta
intercambio de parejas y Titania, una de las pro- hace minutos le jurara amor eterno a Hermia, se
tagonistas, se excita sexualmente con un burro. despierte, después de haber recibido una poción
Echarle la culpa a los duendes y sus sortilegios de manos del duende, enamorado de Helena.
de las acciones de los personajes no nos contenta. Tan fascinado está con Helena que no va a ocul-
Pero nos aproxima a la idea que quiero proponer: tar su odio hacia Hermia, su prometida.
“Sueño de una noche de verano” es la obra más Pero para Titania es un burro y su deseo sexual,
provocadora de Shakespeare. El erotismo se casi irrefrenable, es con el burro, no con el actor
muestra de forma brutal, con crudeza. Las pa- disfrazado. Las escenas amorosas entre Titania y
labras que debían ser de amor se transforman el asno surgen en una zona de irrealidad donde
en flechas envenenadas. Dice Lisandro: “Quita, no están ausentes ni la repugnancia ni el terror.
gata, lapa! ¡Suéltame engendro o te sacudiré Eso es Shakespeare leyendo y escribiendo la
como una víbora!” Hermia, más que desconcer- sexualidad.
tada, responde: “¿Por qué te pones tan grosero? Todos en el bosque terminan en un sue-
¿Por qué este cambio, amor mío?”. Y él replica: ño profundo. Oberón los libera del hechizo de
“¿Amor tuyo? ¡Aparta, negra zíngara! ¡Quita amor. Los enamorados solucionan sus diferen-
medicina vil, repugnante pócima!”. cias: Lisandro ahora con Hermia, Demetrio con
Casi con humor podríamos preguntarnos Helena. La locura duró una noche de junio. Los
cómo va a regresar de semejantes agresiones y amantes se avergüenzan de esa noche y no quie-
casarse con ella. Para Shakespeare no es impo- ren hablar de lo que sucedió. Es probable que
sible. En la escena final todos consideran que lo Freud pensara que esa noche, a través de ese sue-
que pasó en el bosque no ocurrió. O si sucedió ño, les fue posible liberarse de la censura, hasta
fue por culpa de los duendes y las pesadillas de cierto punto liberarse de ellos mismos. En sus
la noche. Helena ama a Demetrio, Demetrio sueños cumplieron ciertos deseos inconscientes,
ama a Hermia, Hermia ama a Lisandro. Después lejos de la mentira y el sometimiento.
Lisandro persigue a Helena, Helena persigue a En la época de Shakespeare los casamientos
Demetrio, Demetrio persigue a Hermia. Esta rara vez se realizaban por amor. Los padres ele-
circularidad mecánica con la que cambian los gían lo que consideraban buenos partidos para
objetos de deseo y el intercambio de pare- sus hijas e hijos. En el caso de las mujeres la

Sublimaciones
jas resultan la columna vertebral de la obra. dote ocupaba un lugar importante. Entonces,
Pero hay algo aún más inquietante, y quizá el rasgo ¿dónde estaba el amor? El deseo furtivo ocupaba
más actual. Algunos personajes carecen de nombre su lugar. La oscuridad de la noche y el bosque
y de rostro. Son solamente compañeros amorosos, posibilitaban el encuentro amoroso, que es lo
o lo que se tiene más a mano, o la nada misma. que ocurre en “Sueño de una noche de verano”.
La idea de unidad del yo aquí desaparece. No Entiendo que para valorar la potencia dramática
hay una sola Hermia ni un solo Lisandro. Está de Shakespeare y también de Freud es funda-
la Hermia que se acostó con Lisandro y la otra mental leerlos en su contexto histórico.
Hermia, con la que Lisandro no quiere acostarse. Puck no es el duende simpático de un cuen-
Del mismo modo hay un Lisandro que se acues- to infantil. Su naturaleza ambigua (propia del
ta con Hermia y un Lisandro que huye de ella. inconsciente freudiano) es notable: pasa de in-
El caso de Titania merece un renglón aparte. Ella ofensivo duende a la encarnación del mal. Se
es un hada que llega al bosque con su séquito. desdobla y multiplica; para él no existen el tiem-
Pero no cuenta con que Oberón, otro duende, po ni el espacio. Se transforma, metamorfosea y
compite con ella y la detesta. Oberón dice con ¡mueve los hilos de todos los personajes!
claridad que Titania tendrá que dormir con un Por otra parte, es interesante destacar que
animal como castigo. Incluso aclara que puede en Shakespeare el amor suele ser un estallido
ser un oso, lince o gato, jabalí o leopardo. Todos repentino y maravilloso. Fascinación y pasión
estos son animales que representan un papel surgen a primera vista. Un amor que lo llena
importante en la demonología sexual. Pero el todo: pura exaltación y deseo. En cambio, en
burro, desde la antigüedad al renacimiento, fue “Sueño…” hay una suerte de fragmentación de
considerado el animal de mayor potencia sexual deseos, pulsiones, posiciones eróticas y agresi-
y el cuadrúpedo con el falo más grande y duro. vas. Asimismo, en este cuarteto hay momentos
Al leer la obra nos enteramos que Bottom es en que los amantes casi no se distinguen unos
un actor que está ensayando en el bosque y que de otros. A diferencia de otros personajes de
el duende Puck le puso una cabeza de burro. Shakespeare de tan fuerte impronta, ellas, ellos,
son intercambiables. Intercambio de parejas GABRIELA BASZ es Psicoanalista. Jefa de Trabajos Prácticos
amorosas, pero más allá… seres intercambiables de Psicopatología 2 de la Facultad de Psicología (UBA).
Doctora en Psicología (UBA). AME de la EOL y la AMP.
en sus caracteres sexuales. ¡Una obra de amor
posmoderna!
BIBLIOGRAFÍA
Las metáforas del amor, el erotismo y el sexo
atraviesan diferentes momentos en la obra: desde Freud, S., “Tres ensayos de teoría sexual” (1905), Obras
sus formas más tradicionales (el arco de Cupido) Completas, Vol. VII, Amorrortu, Buenos Aires, 1986.
hasta las zonas más inquietantes de ambigüedad:
Kott, J., Shakespeare, nuestro contemporáneo, Alba, Madrid, 1990.
“A lo que es grosero, deforme y vulgar, Amor
puede darle forma y dignidad. Amor ve con la Shakespeare, W., “Sueño de una noche de verano”, Obras
Completas, Vol. II, Losada, Buenos Aires, 2007.
mente, no con la vista; por eso a Cupido dios
ciego lo pintan”
Cupido… ¿fuerza incontrolable y ciega?
Violenta ruptura con la idealización del amor
puro. “Sueño de una noche de verano”: ¿locura
de una noche? Sí. Y a la vez la locura de todo
ser hablante frente al trauma de las sexualidades.
#UnaCitaConFreud

Freud sostiene su posición sobre el modo que externamente al psi-


coanálisis perciben la sexualidad, planteando que es desmesurada su
concepción. Cuestiona su condición limitada, destacando que la vida
sexual no es meramente reproductiva, normal o patológica.
La sexualidad ocurre en un sujeto capaz de elección, que puede
resultar afectado. Plantea la conceptualización al término, abarcando a
todos los sujetos, renovando su paradigma y dejando ideas abiertas.
Andrea Ríos. Grupos de Investigación 2021
Una casa de muñecas
Entrevista a JORGE DUBATTI por NATACHA DELGADO

...

N D El título de la obra de Henry Ibsen escrita en 1879, que en general conocemos como “Casa de
muñecas” en la traducción más cercana a las instrucciones del texto en noruego es “Una casa
de muñecas”: Et Dukkehjem. Entonces: ¿Casa de muñecas o Una casa de muñecas?
JD Ibsen quiere acentuar la singularidad del acontecimiento de Nora. Es un individuo, un caso, y esto
al servicio de la tesis, la prioridad del individuo sobre el ciudadano. La confrontación entre la doxa
de las/los ciudadanos/as (en plural) y una nueva visión de mundo que abre punta de vanguardia,
que es herramienta de progreso social. El “una” es, en términos de poética, radicalización del
realismo-naturalismo del drama moderno: el valor de la observación de los comportamientos
sociales y a partir de allí el despliegue de su dimensión simbólica. Una nueva dialéctica entre
lo particular de la observación social y lo abstracto. El drama moderno (el que encarna con sus
estructuras, trabajo y concepción los grandes valores de la Modernidad) busca romper con el
protocolo aristotélico de la idealización y la universalidad. Ibsen enfrenta un protocolo de siglos
y en ese gesto se cifra una revolución estético-ideológica. Persigue una visión más cercana a los
hechos concretos de las dinámicas sociales. Recordemos que Una casa de muñecas genera la
ilusión de basarse en un caso real. Por eso en la traducción de Clelia Chamatrópulos (Colihue
Clásica) se rescata el Et, sin duda significativo.

N D ¿Por qué en Argentina se tradujo casi siempre como Casa de muñecas?


JD Es un rasgo compartido en todo el mundo: se pone el acento más en el valor simbólico universal,
que en el estudio de un caso individual contra la doxa imperante. No es que el “Et” haga perder
su dimensión simbólica al título que organiza la lectura, Ibsen quiere llegar a lo simbólico a través
de lo particular social, de la experiencia de un individuo que abre camino a las transformaciones
y lo nuevo, contra la corriente. El artículo tiene aquí un valor adjetivante, pone la marca en la
singularidad, la excepcionalidad, en el caso que rompe la serie y se aparta de la regla.
N D ¿Qué implicancias desde el punto de vista dramático conlleva esta diferencia?
JD Es la revolución del drama moderno. Ibsen es –como diría Michel Foucault– mucho más que un
dramaturgo es un “instaurador de discursividad”, está introduciendo otra manera anti-aristotélica
de concebir el drama y el teatro. Esa discursividad es de tal potencia que se irradia rápidamente
a todo el mundo (en nuestra dramaturgia ya está presente a principios del siglo XX) y marca la
historia del teatro contemporáneo. El drama moderno (poética que es metáfora epistemológica
de los valores de la Modernidad, como hemos estudiado en el libro Henrik Ibsen y las estructuras
del drama moderno) es clave para comprender fenómenos posteriores, como la vanguardia, el
drama crítico-dialéctico brechtiano, el teatro del absurdo, el drama posmoderno, etc. Incluso la
estructura del drama moderno pasa al cine, a la televisión, al video documental. Es una poética,
como diría Julia Kristeva, cuya productividad sigue viva hasta hoy.

N D ¿Qué quiere decir a nivel de la historia del teatro que con Ibsen nace el drama moderno?
JD Con un grupo de textos de fines de los setenta y principios de los ochenta, Ibsen lleva a la
perfección las formas de esta revolución dramática y escénica que pronto se convertirán en
patrimonio internacional. Esos textos fundamentales son: Las columnas de la sociedad (1877),
Una casa de muñecas (1879), Espectros (1881), Un enemigo del pueblo (1882) y El pato sal-
vaje (1884). Los rasgos estructurales inmanentes del drama moderno pueden sistematizarse en
seis niveles, interrelacionados y a la vez subsumidos al efecto fundante de ilusión de contigüidad
metonímica entre mundo real objetivo y mundo poético: realismo sensorial, realismo narrativo,
realismo referencial, realismo lingüístico, realismo semántico y realismo intencional o voluntario
en la pragmática del espectador.

Sublimaciones
N D ¿Qué significa desde el punto de vista sociocultural que en una obra de teatro se proponga el
pasaje del ciudadano al individuo?
JD El individuo es el medio social de transformación al servicio del progreso y de lo nuevo. Es el
que abre camino a la sociedad del futuro. Es vector de modernización. Ibsen sostiene en Una
casa de muñecas que Nora está marcando el nuevo camino. La organización integral de la obra
responde a la intención de exponer una tesis: la prioridad del individuo sobre el ciudadano para
el progreso social. Se articula a partir de un sujeto individual (Nora) que, en busca de su verdad
y en ejercicio de su libertad, enfrenta los mandatos de la sociedad (encarnados principalmente
en las iniciativas de su marido Torvaldo). Ese sujeto elabora una visión de mundo individual, ade-
lantado y contrastante respecto de la doxa común, y en consecuencia muy discutida en 1879 y
años subsiguientes. Posee, entonces, estructura de drama de personaje: Nora es el personaje
referencial que deviene de ciudadano a individuo. Escribe Robert Brustein al respecto: “El ciuda-
dano es el hombre domesticado, el miembro de las instituciones, el que identifica sus necesidades
con las necesidades de la comunidad según las determinaciones de la mayoría: Karsten Bernick
[Las columnas de la sociedad], Torvald Helmer [Una casa de muñecas], el Pastor Manders
[Espectros]. El individuo es un hombre revolucionario, superior a todos los imperativos sociales,
políticos y morales, que se fija como propósito la búsqueda de su propia verdad personal: el
Pastor Brand [Brand], el doctor Stockmann [Un enemigo del pueblo], el maestro constructor
Solness [El maestro Solness]. En la mente de Ibsen, estos dos tipos son como esclavo y amo,
tan fundamentalmente opuestos que la victoria de uno implica indefectiblemente la derrota del
otro, de modo tal que los derechos del ciudadano se ganan siempre a costa de la libertad del
individuo. Ibsen puede tener en sus obras una actitud sumamente ambigua hacia sus héroes
rebeldes, pero no hay dudas respecto de su posición personal en tal sentido: la autorrealización
constituye el valor más elevado, y si esto crea conflictos al bienestar público, entonces el bien-
estar público se puede ir al diablo”. Las acciones de Nora dibujan una parábola que inscribe la
fascinación de Ibsen por el individuo que rechaza la doxa común y funda un sistema de valores
y saberes diversos a los instituidos. La dimensión simbólica del personaje excede, en tanto
individuo, la problemática de sexo y género. La tesis reubica al sujeto como el símbolo del indi-
viduo enfrentado a las circunstancias históricas que se le imponen al ciudadano y éste acepta.
Nora es mucho más que un personaje femenino, es una metáfora del individuo enfrentado a la
sociedad. La génesis de la escritura de la pieza demuestra el valor que Ibsen otorga no sólo
al autoconocimiento sino también a la observación de los comportamientos sociales. Karina
Giberti escribe: “Las primeras anotaciones para la obra remiten al 19 de octubre de 1878 y se
aglutinan bajo el título “Notas para una tragedia contemporánea”. Allí el autor reflexiona acerca
de las diferencias en el tratamiento a hombres y mujeres, afirmando la existencia de “dos tipos
de leyes espirituales y dos tipos de conciencia, una para los hombres y una para las mujeres.
No se entienden entre sí, pero en los asuntos prácticos de la vida las mujeres son juzgadas por
la ley de los hombres, como si fueran hombres y no mujeres”. También recuerda que la historia
de Nora le habría sido sugerida a Ibsen a partir de la experiencia de una joven escritora, Laura
Smith Petersen, quien –como Nora después– para salvar la vida de su marido enfermo pidió un
préstamo y cometió fraude. Al descubrirse la estafa, el marido solicitó el divorcio y la custodia
de los hijos. Laura Smith Petersen fue internada en un manicomio, del que sólo podía salir bajo
la custodia de su ex-marido. En Una casa de muñecas la tesis a favor del individuo se refuerza
con la idea de que todo hombre debe realizar un proceso de crecimiento, hacer un pasaje de
la infancia a la madurez. Transformarse en un adulto, dejar de ser un niño, exige construir una
propia visión de mundo, poseer parámetros, construir una posición frente a la realidad.

N D ¿Por qué es tan interesante la estructura interna de la obra y el desenlace?


JD José Sanchís Sinisterra (“Cinco preguntas sobre el final del texto”) pone el acento entre la pri-
mera escena de ingreso de Nora y su salida final en el cierre del Acto III. Sanchís Sinisterra invita
a detenerse en “el sonido del portal que se cierra [en el final]: no olvidemos que al principio de
la obra hay un sonido significativo, la campanilla de la puerta, que anuncia la llegada de Nora
hecha un pajarito, cargada de regalos para Navidad, ocultando toda una serie de cosas. En el
final vemos la clara contraposición de Nora marchándose con una pequeña maleta y desnuda, es
decir, con toda su verdad expuesta. Hay una extraordinaria serie de analogías y antítesis entre el
principio y el final de la obra”. Toda la pieza está escrita para el encuentro personal entre Nora y
su marido en el Acto III, que desemboca en el final incompleto y abierto. El encuentro personal
permitirá por primera vez saber qué ha estado pensando y sintiendo Nora durante estos tres
días, y a qué conclusiones reveladoras ha llegado. Por primera vez la acción interna (destacada
por George Bernard Shaw en La quinta esencia del ibsenismo, 1913) se transforma en acción
verbal (las palabras de Nora a su marido) y remata en acción física (dejar la casa).
La gradación de conflictos crea las condiciones que hacen posible ese diálogo en
clave de realismo canónico. Ibsen necesita mostrar, a través del procedimiento presentificador
de la escena, episodios que ocurren en tres días y un poco más: la pieza se abre en la víspera
de Navidad, un 24 de diciembre, con los preparativos para la celebración (Acto I); continúa el
día de Navidad, ya pasada la fiesta (25 de diciembre); se cierra en las primeras horas del 27
de diciembre. Ibsen puede concentrarse en esos tres días porque, como señala Arthur Miller
(“Ibsen and the drama of today”), todo lo importante ya ha acontecido en el pasado. Escribe
Miller: “Hay un elemento en el método de Ibsen que no debería dejarse de lado, ni desecharse
como se hace frecuentemente hoy en día. Sus obras y su método no hacen más que revelar la
evolución cualitativa de la vida. Y el recurso magistral de Ibsen, señalado por G. B. Shaw, es la
acción interna de Nora. Frente a los acontecimientos la conciencia de Nora se agita, plena de
emociones y pensamientos que no se traducen en el momento en acciones físicas ni verbales.
Mario Parajón observa que los sucesos del presente hacen que Nora esté permanentemente
cambiando su manera de entender el mundo y el pasado, sus relaciones con su marido y con sus
hijos, sin que esto se refleje en sus acciones externas hasta el final del Acto III. La acción interna
está conectada a la reducción –al borde de la anulación– de las estructuras monologales en la
pieza. El espectador casi no accederá a la palabra interna de Nora hasta el encuentro personal
con Torvaldo en el Acto III. El médico Rank –personaje ilustrado que posee autoridad por su
formación científica– le dice a Nora palabras que explicitan todo lo que Nora calla y desplaza a
la acción interna y que el espectador puede compartir en cuanto a falta de acceso a la interiori-
dad de Nora: “Es usted un enigma para mí”. Las palabras de Nora apenas dejan ver, como
puntas de iceberg, la dimensión de su acción interna y dan señales de que Ibsen está contando
simultáneamente dos historias: la visible o externa (el entramado de relaciones sociales que afecta
a Nora), y la interna (la transformación de la visión de mundo de Nora), ambas con el mismo nivel
de relevancia. El espectador tendrá una pregunta sin respuesta: “¿qué va a pasar con Nora?”.
La última escena no es para Nora, sino para Torvaldo, quien parece reflexionar y responder de
alguna manera al pedido de Nora. Obsérvese la didascalia: “La esperanza parece renacer en él”.
¿Qué pasó con Nora y Torvaldo momentos después de la caída del telón? ¿Se marcha ella direc-
tamente a su pueblo de origen, como afirmó? ¿Va a verla a Cristina y se queda con ella? ¿Llega
hasta la esquina y en medio de la noche piensa en sus hijos y regresa? ¿Su rebelión durará cuánto
tiempo: sólo una noche o es definitiva? ¿Torvaldo siente el “prodigio” en su alma y sale corriendo
a buscarla? ¿Torvaldo y Nora piensan en lo mismo cuando hablan de “prodigio”? El final abierto
llama a imaginar y según se imagine se construyen ideologemas muy diversos.
El final abierto otorga a Una casa de muñecas entidad de problem-play, pieza dilemática.
Nora debe elegir entre dos opciones que se oponen radicalmente y que en ambos casos implican
pérdidas. Si se va de su casa conquista una libertad y una autoafirmación indispensables como

Sublimaciones
individuo, pero se verá limitada en el acceso a muchas esferas de su vida que la comprometen
profundamente (en especial, los hijos).

N D Hay quienes interpretan la obra como posicionada en el feminismo. ¿Qué opinás al respecto?
JD Ibsen no la pensó como feminista, pero sí puede ser fácilmente apropiada desde el feminismo
coetáneo y posterior.

N D Y en cuanto a lo femenino, ¿pensás que Ibsen tematiza esta cuestión?


JD Sí. Ibsen observó atentamente la forma de estar en el mundo, construirlo y habitarlo de las mu-
jeres de su época. Émile Zola explicita en su manifiesto de 1879: “El naturalismo en las letras es,
igualmente, el regreso a la naturaleza y al hombre, es la observación directa, la anatomía exacta,
la aceptación y la descripción exacta de lo que existe [...] No más personajes abstractos en las
obras, no más invenciones falseadoras, no más absoluto, sino personajes reales, la verdadera
historia de cada uno, la relación de la vida cotidiana [...] No somos más que sabios, analistas,
anatomistas, y nuestras obras tienen la certeza, la solidez y las aplicaciones de las obras de
ciencia”. En “Nuestros teatros en los noventa”, uno de los máximos cultores del drama moderno
y gran admirador de Ibsen, George Bernard Shaw, afirma: “[El teatro debe ser] una fábrica de
pensamiento, un incitador de la conciencia, un elucidador de la conducta social, un arsenal
contra la desesperación y la estupidez, y un templo del Ascenso del Hombre”. Ibsen fue un gran
observador social, y al mismo tiempo, a través de esas observaciones, un poeta universal. Todo
lo que tiene de universal y abstracto lo tiene desde lo particular singular de la observación social.
Una dialéctica nueva en la historia del teatro que consolida en la segunda mitad del siglo XIX la
experiencia de la Modernidad, con sus logros y sus limitaciones constitutivas.

N D Jorge Dubatti nos ilumina a través de su lectura que subraya la singularidad con el adjetivo
“Una” en lugar de la generalidad con el artículo “La” (teniendo en cuenta la traducción del título
de la obra), y con sus estudios sobre las características del drama moderno y particularmente
de Ibsen como precursor del drama de personaje. Ibsen pone la marca en la singularidad, la
excepcionalidad, en el caso que rompe la serie y se aparta de la regla, afirma Dubatti. En el
título, pero consecuentemente en el armado de la trama y sobre todo de la estructura interna
del personaje de Nora y su acción interna desdoblada entre lo que dice y hace, y lo que está
pensando y sintiendo. El Doctor Rank, quien posee autoridad por su formación científica,
pero enamorado de ella le dirá: “Usted es un enigma para mí”. Este mismo enigma le quedará
quizás al espectador al final de la obra cuando Nora se va de su casa. Queda la pregunta:
¿Se fue realmente? ¿Vuelve en algún momento? Queda un vacío, un vacío activo para que
cada espectador haga algo con eso. O para que otros dramaturgos realicen sus versiones,
pongan en acto los conflictos o las hipótesis que se les presentan. En el año 2019 Lucas
Hnath hizo su reescritura que tituló “Después de Casa de muñecas”. Daniel Veronese hizo la
suya y la tituló “El desarrollo de la civilización venidera”.
JD Una casa de muñecas es un texto al que volvemos permanentemente, en la Argentina y todo
el mundo, para marcar sobre él políticas de la diferencia y políticas de revelación. Políticas de
la diferencia para implementarle reescrituras, cambios como cifras de la contemporaneidad,
de nuestra singularidad histórica, por ejemplo Veronese reescribe a Ibsen desde Ingmar Bergman
(Escenas de la vida conyugal). Políticas de la revelación, porque cada nueva versión revela mati-
ces, aspectos, sentidos que están en el espesor del clásico, más allá del proyecto de Ibsen. Como
Sófocles con Antígona, Ibsen no pudo imaginar todo lo que la posteridad revelaría en su texto.

N D Tenemos también el caso de una dramaturga mujer, Griselda Gambaro quien escribió “Querido
Ibsen: soy Nora”. Nora, en esta versión, dialoga, discute con su autor, Ibsen, ya que Gambaro
lo integra a la escena como un personaje más. El autor (personaje encarnado por un actor) en
este texto presenta sus dudas de cómo escribir determinadas escenas o qué destino darles, y
en otros momentos está totalmente decidido sobre cómo cerrar tal escena, mientras el personaje
de Nora le demuestra su no estar de acuerdo con el lugar que le quiere otorgar. Lo interesante,
entonces, es cómo Gambaro pone a jugar en escena lo que se debe, lo que puede y no puede
ser dicho, lo que puede y debe o no puede hacerse. Y lo que, a pesar de todo, y contrariando lo
establecido, se hace igual. En esta propuesta Nora restablece su libertad: la libertad de discutir
la identidad. Es una lucha por la autoría. La joven que falsifica la firma del padre para hacerse
del dinero necesario que le permita viajar para salvar la vida de su esposo, descubre que tomar
decisiones implica transgredir el texto escrito de los hombres, de la doxa, de lo socialmente
correcto, de lo universal. En esta puesta que excede la poética realista, que se acerca a proce-
dimientos brechtianos y expresionistas se tomó el cuerpo de los actores, sobre todo de la actriz
que interpreta a Nora como encarnación de esos textos desplegados en los cuerpos hablantes
que producen acontecimiento.

¡MUCHAS GRACIAS, JORGE DUBATTI Y NATACHA DELGADO!

JORGE DUBATTI es Doctor en Historia y Teoría de las Artes (UBA). Director de IAE (UBA). Vicedirector del Teatro
Nacional Cervantes.

NATACHA DELGADO es Lic. Prof. Artes Combinadas (UBA). Coordina el Área de investigación en Artes del espectáculo
y educación, IAE (UBA).
Tras la huella de Freud

Sobre la ética del psicoanálisis: desarrollo libidinal y responsabilidad subjetiva por MARTINA KLAINER

De lo universal de la enseñanza a lo singular de la transmisión: reflexiones en torno a


la articulación entre psicoanálisis y feminismos por ECHAGÜE, ELISABETH PAOLA; FERRARI,
LUCIANA; FIGUEROA, MATIAS EZEQUIEL; GIULIANO, VALENTINA; KLAINER, MARTINA; LEYLA
QUINTEROS; TOMMASI, LUCILA BELÉN.

Lo visto y lo oído en el sueño de “El hombre de los lobos” por CONTINO, GISELA; COSTANZO LOUIT,
LARA; BENÍTEZ, JULIETA; DEVESA COSSALI, ROCÍO; LAGO, SOFIA; MEDINA LARIN, LUDMILA.

Psicoanálisis y DDHH ante el malestar en la civilización por ANA MARÍA CAREAGA


Sobre la ética del psicoanálisis:
desarrollo libidinal y responsabilidad subjetiva
por MARTINA KLAINER

Introducción en el respeto por el modo singular de satisfac-


A partir de la propuesta freudiana, mucho ción. Está guiada por la dignidad y en su cúspi-
se ha escrito acerca de la ética del psicoanálisis y de resalta la cuestión del deseo del analista. Se
su relación con la función del analista que fun- centra en la responsabilidad absoluta del sujeto
da. Siguiendo esos aportes, en esta oportunidad y es su función, función que inventa Freud, que
se hará un esfuerzo por ubicar si las nociones el analista debe comenzar por hacer al sujeto
de Freud sobre la sexualidad podrían funcio- responsable de su posición frente al deseo que
nar como base para continuar con la formaliza- lo habita y su modo de satisfacción.
ción del concepto de la ética del psicoanálisis. Esta responsabilidad no es creada por de-
La elaboración se hará en relación tres puntos: creto, resulta de una operación interpretativa en
consideraciones sobre la ética del psicoanálisis, el relación íntima con la regla fundamental y la
modo singular de satisfacción pulsional y frente transferencia.
a esto, la responsabilidad subjetiva. Entonces, si lo que se busca poner a trabajar
es un reconocimiento del modo de satisfacción
Consideraciones sobre la ética pulsional y, frente a esto, asumir una responsa-
y la ética del psicoanálisis bilidad subjetiva: ¿Es válido plantear una ética
Para introducir la cuestión que se va a trabajar, de lo singular?
se partirá de la definición que da la RAE sobre Para varios estudiosos de la filosofía, fue
la moral: adj. perteneciente a las acciones de las Schopenhauer quien definió singular como
personas, desde el punto de vista de su obrar en “núcleo de nuestro ser” en tanto una voluntad
relación con el bien o el mal. Está en función de su inconsciente. Freud, retoma esta definición y
vida individual y, sobre todo, colectiva. Mientras reemplaza la noción de voluntad por Deseo.
que la ética es definida como: un conjunto de nor- Identifica a ese núcleo del ser (singularidad) con
mas morales que rigen la conducta de la persona las mociones de deseos inconscientes que entra-
en cualquier ámbito de la vida. ñan, a partir de su segunda tópica, la compul-
Tanto la moral como la ética pueden tener sión a la repetición en lo tocante a las relaciones
su función en plural y frente a esto, se estudiará eróticas. Lacan en el seminario 7 y en todo su
la cuestión específicamente en nuestro campo. retorno, rescata de Freud esta interpretación de
Para Lacan el descubrimiento freudiano es un singularidad, la cual resume el valor que su obra
descubrimiento ético. Revela, al modo de un otorga a la peculiaridad de los lazos eróticos. Si la
conjunto específico de normas, a las determi- ética reposa sobre el lazo y toda singularidad en
naciones inconscientes como guía del sujeto. Por psicoanálisis refiere al lazo y a la relación erótica
esto él no habla de ética y psicoanálisis sino de con el objeto, una ética de la singularidad es más
La ética del psicoanálisis. que posible.
Siguiendo con la definición de diccionario, Además de leer el aval de Freud para las
se puede ubicar que toda ética tiene vocación producciones teóricas sobre la ética en relación
de lazo, de relación con lo otro, en tanto aúna con las especificidades lingüísticas, se desarro-
normas morales colectivas. Mientras que, por llarán ciertos aspectos de la noción ampliada de
su parte, y parafraseando a Lacan, la ética en sexualidad que elabora, para situar allí lo que
psicoanálisis apunta a la singularidad: se basa podría funcionar como aval teórico.
Caracterización freudiana de Freud llega a pensar entonces, que todas las incli-
los lazos eróticos naciones perversas arraigan en la infancia. Dirá
Aunque, aún hoy, no es fácil la creencia en el que “La sexualidad perversa no es otra cosa que
concepto “sexual” más allá de su relación con la la sexualidad infantil aumentada y descompuesta
función de reproducción, desde el comienzo de en sus mociones singulares”7. Es así que, además
su obra Freud hace un uso harto más abarcativo de desmentir la infancia asexuada, introduce un
de la noción, en la medida que le otorgan mate- campo más para pensar la relación de las per-
rial sus pacientes histéricas. Desde “La histeria versiones con la vida sexual “normal”. Tanto la
se comporta como si la anatomía no existiera o sexualidad normal como el modo perverso, surge
como si no la conociera”3, hasta la formalización de la sexualidad infantil.
del concepto de pulsión en 1915, lo guía la si- Propone entonces, que las primeras mo-
guiente preocupación: “Si convierten a la función ciones de la sexualidad aparecen en el lactante
de la reproducción en el núcleo de la sexualidad, apuntaladas en otras funciones importantes para
corren el riesgo de excluir toda una serie de cosas la vida. La recepción del alimento, el mamar el
que no apuntan a la reproducción y, no obstante, pecho materno, pasa a ser el modelo inalcanzable
son con seguridad sexuales” 4. y punta pie inicial de toda la vida sexual.
Clínicamente Freud presenta grupos de in- La zona de los labios se enlazará por primera
dividuos cuya vida sexual se aparta de la habi- vez al placer sexual. El pecho materno como pri-
tual. Por una desviación de la meta o del objeto, mer objeto de la pulsión sexual, sufrirá diversas
los “perversos” han renunciado a participar de la mudanzas y sustituciones. Será resignado por el
reproducción. Se pregunta qué actitud adoptar chupeteo y sustituido por una parte del cuerpo
frente a estas maneras inusuales de satisfacción propio. Se independiza del mundo exterior se

Tras la huella de Freud


sexual y la clave la encuentra comprendiendo a irá sumando la excitación de una segunda zona
estas conformaciones patológicas de la sexualidad, de su cuerpo. De esta forma va elaborando teó-
en relación a la vida sexual “pretendidamente” 5 ricamente un desarrollo que la pulsión sexual
normal (o no desviada) y a la sintomatología de (libido) va sufriendo. La satisfacción se produce
la neurosis, para poder a fin de cuentas, compren- de manera parcial y con un objeto autónomo
der algo más acerca de esta última cuestión; las en cada estadio: fase oral, anal y más tarde fá-
necesidades de los llamados perversos también lica, son las que corresponden al periodo que
serán incluidas dentro de las necesidades sexuales denomina pregenital. A partir de aquí, se sabe
y como los síntomas neuróticos, se tratará de su que antes que advenga el periodo de latencia, el
satisfacción. La histeria lo lleva a comprender que objeto hallado resulta ser casi idéntico al pri-
a los órganos del cuerpo se les debe reconocer mer objeto de la pulsión oral. Es la madre el
una significación sexual-erógena. En esta línea se primer objeto de amor, si se destacan las aspira-
puede pensar a las perversiones como mostran- ciones anímicas a las que se anuda, además los
do, en un sentido manifiesto/consciente, aquella requerimientos pulsionales. Veremos cómo se
satisfacción-otra que en la histeria se descubre enlaza esto al desarrollo del complejo de Edipo
tras un rodeo interpretativo, con relación a lo in- y sus consecuencias.
consciente. Lo esencial de las perversiones, como Desde su inicio es evidente que el niño tiene
cualidad de satisfacción y no como estructura, una vida sexual que no puede sino ser perversa,
consistiría en la trasgresión de la meta sexual de le falta la función de reproducción y sólo apunta
manera exclusiva teniendo, además, “que pagar a la obtención del placer de órgano. Solo más
un precio altísimo por esa satisfacción que tan tarde en el desarrollo de la libido, se llegará a la
trabajosamente conquistan” 6. subordinación de las pulsiones parciales a la fun-
Siguiendo con la elaboración freudiana acer- ción de reproducción para unificar los diferentes
ca de los síntomas en la histeria para pensar las objetos de la pulsión.
perversiones, se halla pertinente tomar en consi- Tras estas formulaciones acerca del concepto de
deración también la vida sexual de los niños. sexualidad, podrían acercarse los fundamentos
Por lo general el análisis de los síntomas teóricos que sostienen el uso de la noción de sin-
reconducía a los primeros años de la infancia. gularidad para pensar a la ética del psicoanálisis.
La cuestión de la singularidad como el modo haya reprimido, desalojado de su conciencia, es-
único, en base a deseos inconscientes, que poseen tas mociones malignas y pueda decirse que no
los sujetos para formular sus lazos eróticos en- es responsable por estas, por fuerza sufrirá esta
cuentra su molde en estas formas infantiles-per- responsabilidad” 9.
versas en que se constituyen los objetos de la
pulsión para cada quien, dejando su marca de A modo de conclusión
valor en el aparato psíquico para funcionar como Se podría decir, luego de lo trabajado has-
guía y modelo de los futuros lazos eróticos. ta aquí, que efectivamente se encontraría en la
Si se pone la lupa en la fase fálica se puede, justificación para la ampliación del concepto de
además, anudar allí otra cuestión que se busca sexualidad, algunas bases interesantes para seguir
abordar: la responsabilidad frente a estos modos pensando una ética que le sea propia al psicoaná-
de enlazarse. lisis. Los textos freudianos nos orientan a pensar
que el “núcleo de nuestro ser”, reemplazado por
Sobre la responsabilidad la noción de deseo, que justifica la repetición en
frente a los lazos amorosos las relaciones eróticas hunde sus bases en el de-
Se sabe que a la elección de la madre como sarrollo de la libido y el modelo que la sexualidad
objeto de amor se le anuda todo lo que el esclare- infantil-pregenital le otorgan al sujeto. El valor
cimiento analítico ha llamado complejo de Edipo. fundamental que la obra le da a esta cuestión
Si se retoma la historia de Edipo rey, Freud dirá permite encontrar allí la posibilidad de leer al
que “es una pieza inmoral, elimina la responsabi- respeto por el modo singular de satisfacción.
lidad ética del hombre, presenta los poderes divi- Por el lado de la responsabilidad subjetiva a la
nos como los que ordenan el crimen y muestra la que apunta la ética del psicoanálisis, en su relación
impotencia de las inspiraciones éticas del hombre íntima con el complejo nuclear de las neurosis, en
que se defiende de cometerlo”8. Aquí podemos palabras de Freud y una vez esclarecida la cuestión
abordar de dos maneras el uso de la noción ética: por la vía del análisis “en vano te revuelves contra
la primera acepción, “responsabilidad ética” refiere tu responsabilidad y protestas lo que hiciste para
a la respuesta del sujeto por sus propios lazos pul- contrariar esos propósitos criminales. Eres bien
sionales, inconscientes. Mientras que la segunda culpable, pues no has podido aniquilarlos; persis-
acepción “inspiraciones éticas” refiere a lo que hoy ten todavía inconscientes en ti” 10.
denominaríamos moral con relación al bien o el
mal en una comunidad.
Se lee en Freud que el espectador reaccio-
na frente al sentido secreto de la saga. Es decir,
frente a la primera acepción situada. La voluntad
de los dioses y allí los disfraces de su propio in-
consciente; el complejo de Edipo muestra que
los neuróticos fueron Edipo y que la elección
de objeto infantil no fue sino un débil preludio
de la elección de objeto de la pubertad, aunque
alejada de la conciencia. Es más, por los sueños
perversos e incestuosos de los llamados norma-
les y con el desarrollo previo de su relación con
la sexualidad infantil, Freud afirmará que ellos
también han recorrido las investiduras de objeto
del Edipo. Entonces, se podría decir que es en
el encuentro con el Edipo, vía el análisis, que el
sujeto puede ubicar lo propio, lo que le concierne
de esa forma única de relacionarse pulsional-
mente con los objetos: “Aun cuando el hombre
BIBLIOGRAFÍA MARTINA KLAINER es Psicoanalista. Ayudante de
Trabajos Prácticos de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad
Freud, S.,“Algunas consideraciones con miras a de Psicología (UBA).
un estudio comparativo de las parálisis motrices Texto producido en el marco del dispositivo de Escuela de
orgánicas e histéricas”(1893[1888-1893 ]), Obras Ayudantes de la cátedra Psicoanálisis Freud 1 en el año 2019.
completas, Amorrortu, Buenos Aires, 2006.
Freud, S., “20° Conferencia. La vida sexual de los NOTAS
seres humanos”(1916-17), Obras completas, Vol.
XVI, Amorrortu, Buenos Aires, 1998.
3
Freud, S., “Algunas consideraciones con miras
a un estudio comparativo de las parálisis motri-
Freud, S., “21° Conferencia. Desarrollo libidinal ces orgánicas e histéricas”(1893[1888-1893]),
y organizaciones sexuales” (1916-17), Obras com- Obras completas, Amorrortu, Buenos Aires,
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Freud, S., “Tres ensayos de teoría sexual” (1901- 4
Freud, S., “20° Conferencia. La vida sexual de los
05), Obras completas, Vol VII, Amorrortu, Buenos seres humanos”(1916-17), Obras completas, Vol
Aires, 1995. XVI, Amorrortu, Buenos Aires, 1998, p. 277.
Freud, S., “Pulsiones y destinos de pulsión” 5
Ibíd., p. 280.
(1915), Obras completas, Vol. XIV, Amorrortu,
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6
Freud, S., “21° Conferencia. Desarrollo libi-
dinal y organizaciones sexuales” (1916-17) ,
Delgado, O., La aptitud de analista, Grama, Obras completas, Vol XVI, Amorrortu, Buenos
Buenos Aires, 2018. Aires, 1998, p. 293.
Arenas, G., En busca de lo singular, Grama, 7
Freud, S., “20° Conferencia. La vida sexual de los
Buenos Aires, 2010.

Tras la huella de Freud


seres humanos” (1916-17), Obras completas, Vol
Aramburu, J., El deseo del analista, Tres haches, XVI, Amorrortu, Buenos Aires, 1998, p. 284.
Buenos Aires, 2004. 8
Ibíd., p. 302
Lacan, J., El seminario, Libro 7, La Ética del psi- 9
Ibíd.
conálisis, Paidós, Buenos Aires, 2003.
10
Ibíd.
“ Aunque es de noche en esta viva fuente de deseo
En este pan de vida yo la veo”
Rosalía (Aunque es de noche)
De lo universal de la enseñanza a lo singular
de la transmisión: reflexiones en torno a la
articulación entre psicoanálisis y feminismos
por ECHAGÜE, ELISABETH PAOLA; FERRARI, LUCIANA; FIGUEROA,
MATIAS EZEQUIEL; GIULIANO, VALENTINA; KLAINER, MARTINA;
LEYLA QUINTEROS; TOMMASI, LUCILA BELÉN.

El presente escrito se enmarca en las reflexio- el psicoanálisis nace por y a pesar del obstáculo.
nes que surgieron a partir de los encuentros de la Freud se acerca a la práctica del psicoanálisis a
Escuela de Ayudantes de Psicoanálisis Freud 1 partir de sus primeras pacientes histéricas, quienes
cuyo titular es el Prof. Dr. Osvaldo Delgado. Nos representaban un obstáculo para el saber médico
convoca la pregunta: ¿basta la enseñanza del mar- de la época, ya que no se lograba comprender el
co teórico psicoanalítico para formar analistas? origen orgánico en ese tipo de afección. Obstáculo
Por un lado, esbozamos colectivamente al- que se transformó en motor intelectual a partir
gunas respuestas que llevaron a la diferenciación del deseo y que acompañó los tres momentos de
de la enseñanza y la transmisión del psicoanálisis. la obra de Freud. Se trata del mismo tropiezo
Mientras se entiende a la enseñanza como la mera con el que también nos encontramos nosotros a
adquisición de conceptos, la transmisión se presen- la hora de transmitir o de querer aprehender los
ta como un modo de considerar el campo del deseo. conceptos psicoanalíticos.
Lo que el psicoanálisis hace con la enseñanza es En el texto “¿Debe enseñarse el psicoaná-
agujerearla. El desafío se revela, entonces, en torno lisis en la universidad?”3, Freud señala que la
a la transmisión de su esencia: la falta. enseñanza del psicoanálisis en la universidad
Por otra parte, nos encontramos con cier- solo podrá tener un carácter dogmático-crítico
tos obstáculos al nivel de la enseñanza: apare- en forma de clases puramente teóricas; lo que
cen interlocutores que interpelan las nociones descarta cualquier posibilidad de acceder a de-
del psicoanálisis. Sin embargo, no entendemos mostraciones prácticas.
el obstáculo como un estorbo, sino como aquello En este escrito se remarca que no alcanza
que funciona como motor de la investigación y con que el alumno asimile los conceptos psi-
la producción teórica. A partir de los textos de coanalíticos como meros constructos teóricos,
Delgado, “Valor epistemológico del obstáculo en sino que es necesario pasar por el análisis pro-
la reforma de la razón freudiana”1, y de Mozzi, pio, sumado al ejercicio práctico del análisis para
“El Psicoanálisis como praxis”2, deducimos que hacerse analista.
Otra cuestión interesante que cabe resaltar de analista para sostener su función: con palabras
este texto, es que el psicoanálisis no solo se limita en sus interpretaciones, con su persona en la
a cuestiones psicopatológicas, sino que también transferencia y con su juicio en lo concerniente
concierne a problemas de índole artísticos, filo- a su acción. Este último punto se refiere a que el
sóficos, políticos y hasta religiosos, que corres- analista es altamente consciente de que no pue-
ponden a sus distintos interlocutores según la de saber qué hace en psicoanálisis, una parte de
época y el contexto socio-cultural. esa acción permanece velada a sí mismo. Esto da
Por otro lado, en “Análisis terminable e intermi- cuenta del desconocimiento acerca del fin de sus
nable”, Freud dice que la enseñanza del psicoa- actos. Aprender a ser psicoanalista se nos presenta
nálisis queda del lado del orden de lo imposible: como aprender a transitar, sin perderse, por un
“pareciera que analizar sería la tercera de aquellas camino que carece de destino final. No hay mapas,
profesiones «imposibles» en que se puede dar pero sí instrucciones sobre cómo caminar.
anticipadamente por cierta la insuficiencia del Entonces, la falta de norte se refiere a la es-
resultado. Las otras dos, ya de antiguo consabi- tructura del punto de excepción. En este sentido,
das, son el educar y el gobernar” 4. ni la creación artística, ni el pensamiento político,
Esto nos lleva a plantearnos el desafío de sa- ni el acto analítico, pueden entenderse si no se
lir de este imposible. Una solución a esta cuestión repara en la singularidad. Es por esto que cuando
es la que nos propone Eric Laurent en ¿Cómo se un acto analítico tiene éxito, es sólo para uno.
enseña la clínica?5 mediante la transmisión del Con esto arribamos a la dificultad de en-
psicoanálisis como un saber vivo, poniendo en señar una técnica que implica aprender a tener
juego el deseo del enseñante. en cuenta que cada intervención va a servir sólo

Tras la huella de Freud


en un determinado paciente, que no se puede
El valor de la clínica universalizar una regla, no se puede generalizar.
en la transmisión del psicoanálisis Por el contrario, se busca tomar a un sujeto como
En 1977, en su discurso de inauguración de la único y singular.
enseñanza en la Universidad de París VIII, Lacan En “Más allá del Principio de Realidad”8
pronuncia la “Apertura de la sección clínica” 6; allí Lacan rescata, como primeras orientaciones, a
propone interrogar a los psicoanalistas y empu- las dos actitudes básicas dispuestas por Freud que
jarlos a declarar sus razones. De esta manera, permiten que se dé lugar al Sujeto del inconscien-
insta a dar las razones de su práctica, recono- te en el trabajo analítico. En primer lugar, dar la
ciendo que hay lo indecible. La transmisión se palabra al otro, es decir, reconocer que el saber está
alza sobre la posibilidad de darle lugar a aquello en el paciente y que no se debe elegir qué escu-
que es del orden del no saber. char de sus dichos, sino que se debe dejar aflorar
Lacan define a la clínica psicoanalítica como por asociación libre aquello que el sujeto traiga al
lo que se dice en un psicoanálisis. Esta afirmación análisis. En segundo lugar, escuchar lo que no se
encuentra su fundamento en las restricciones que comprende, no obturar con falsas comprensiones.
tiene la libertad de asociación. Para acceder al sa- De esta manera, empieza a figurarse un “cómo
ber que se encuentra en el sujeto, el inconsciente llegar” aunque no se sepa a dónde.
deja huellas y abre el camino a través de la sobre-
determinación. Señala también, que hacer clínica Los interlocutores actuales
conlleva producir un saber con respecto a la ex- “Que renuncie quien no pueda incluir en
periencia que la va a modificar retroactivamente. su horizonte la subjetividad de su época”9 dijo
Por lo tanto, no hay clínica absoluta, siempre es Lacan y leemos allí la indicación para no desa-
posible continuar con las construcciones de sa- tender la implicancia de los contextos en la pro-
ber. En este sentido, así como lo ha enseñado la ducción de subjetividad y de saber.
epistemología freudiana, la experiencia clínica nos El gran despliegue que el movimiento feminis-
brinda herramientas para (re)construir la teoría. ta viene teniendo en nuestro país y en latinoaméri-
En esta línea, en la clase 22 de El Seminario 7 7, ca, marca la necesidad imperiosa de una relectura
Lacan habla de los pagos que debe realizar el en clave feminista de las relaciones cotidianas.
En este panorama, desde algunos sectores se le Con todo esto, la obra de Freud sigue vigen-
exige al psicoanálisis la revisión de sus conceptos, te y es punto crucial de referencia en las produc-
calificados como patriarcales. Se cuestiona so- ciones teóricas y en la práctica. Es con Lacan
bre la teoría freudiana la mitología especulativa que leemos el retorno a Freud y podemos incluir
patriarcal del creador del psicoanálisis, su mito como horizonte para su lectura y tratamiento la
falocéntrico del origen de la humanidad (el mito subjetividad de su época.
de la horda primitiva y la instauración de la ley La exigencia de los feminismos evidenciaría
del padre en “Tótem y tabú”10). Como así los “lo que ya era una urgencia para la disciplina”.
orígenes históricos de prejuicios machistas de La problematización de sus discursos sobre las
Freud sobre la constitución subjetiva “normal” cuestiones de género y sexualidad para poder,
femenina (complejo de castración y envidia del así y solo así, rescatar en el psicoanálisis sus
pene, ecuación “niño-pene”, etc.).” aportes más subversivos y emancipadores para
En este marco, cabe situar la época histórica la psicología.
en la que Freud realiza su producción teórica para En base a esto nos preguntamos ¿son las cues-
poder atender las posibilidades de verdad con las tiones de género, en estos términos, una urgencia
que contaba y sobre las que pudo ir aún más allá. para la disciplina? Si no lo fueran, ¿debería la dis-
Además de los modelos científicos que lo rodea- ciplina responder a una urgencia que no es suya
ron teóricamente, las posibilidades de producción pero que aun así es propia de su época? Creemos
estuvieron fuertemente marcadas por el contexto que es necesario devolverle al psicoanálisis el tinte
cultural, político y social que habitaba en la Viena subversivo que lo caracteriza, incluso en el imagina-
del siglo XX. La apertura de los mercados capitalis- rio social; habrá que dar lugar a las interpelaciones
tas, la expansión territorial que llevó a un eufórico de la época. La crítica que los feminismos le hacen
nacionalismo que culminó con la primera y segun- al psicoanálisis no está a nivel de su práctica y su
da guerra mundial. Es allí donde el psicoanálisis de lógica sino más bien, a sus conceptos teóricos, al
Freud surgió como parte de la protesta al rechazo calificarlos de patriarcales. Y es que el psicoanáli-
de las emociones y la sexualidad. sis, por ser una lengua específicamente freudiana,
La mujer se encontraba sometida en todos los contiene en su corpus teórico términos que no solo
ámbitos de su vida a estrictas normas morales, los se vuelven incomprensibles para otras disciplinas,
casos de histeria crecían y su etiología se buscaba sino que muchas veces, sus connotaciones dan lugar
en factores orgánicos. Freud fue un autor excluido a cuestionamientos por parte de los movimientos
en los polos científicos por el escándalo que sus actuales.
ideas suponían para la emancipación de las sin- Entonces si partimos de considerar que cada
gularidades, pero aún así fue siempre solicitado contexto sociocultural específico engendra las
clínicamente por sus curas milagrosas. posibilidades de producción teórica y subjetiva,
Su obra marca un antes y un después para la no sería el punto crucial para una crítica efectiva
emancipación del sujeto. Entendemos que, aún del cuerpo teórico ir contra el lenguaje que cons-
yendo más allá del sentido común de su época, truye y las respuestas que da a problemáticas de
Freud usa los recursos simbólicos disponibles y una época determinada. Frente a la pregunta por
no deja de responder a esas coordenadas con- un problema que no le es propio, es la ética del
textuales. Por ejemplo, la propuesta de las tres psicoanálisis la que nos orienta a dar razones de
salidas posibles del Edipo en la mujer son una nuestra práctica y nuestra teoría. Encontramos
muestra clara de que, aún iluminando a la noción en la noción de la transmisión la posibilidad de
de falo como operador simbólico, hoy no ha- responder a las exigencias actuales; transmisión
blamos de esas salidas como las únicas posibles que nunca podría realizarse a partir de un pro-
y no nos alcanza para el análisis ese postulado tocolo o una receta. No hay instrucciones siem-
freudiano. Como este, son varios los conceptos pre efectivas. Entonces, luego de la enseñanza
de Freud que no responden exactamente a las fundamental del marco teórico, se presenta el
producciones sintomáticas actuales y convocan desafío de transmitir el saber hacer del analista
a pensar por el estatuto de su actualidad. como cuestión fundamental.
Con el valor que encuentra Freud en los obs- Trabajo grupal presentado por los Ayudantes alumnos de
la Cátedra Psicoanálisis Freud 1 en el marco del dispositivo
táculos que clínicamente le van apareciendo, se
Escuela de ayudantes del año 2019.
entiende con Lacan que estos obstáculos son
propios de cada época. El psicoanálisis se rein- NOTAS
venta por el surgimiento de nuevos obstáculos y
frente a estos, las posibilidades de su transmisión. 2
Delgado, O., “Valor epistemológico del obs-
táculo en la reforma de la razón freudiana”,
Conjeturas psicoanalíticas, Buenos Aires, JCE
Ediciones, 2011.
3
Mozzi, V., “El psicoanálisis como praxis”, La
sospecha freudiana, Buenos Aires, Tres Haches,
2012. pp. 22-29.
4
Freud, S., “¿Debe enseñarse el psicoanálisis en
la universidad?” (1919 [1918]), Obras completas,
Vol. XVII, Buenos Aires, Amorrortu, 1992.
5
Freud, S., “Análisis terminable e intermi-
nable” (1937) , Obras completas,Vol. XXIII,
Amorrortu, Buenos Aires, 1992, p. 249.
6
Laurent, E., ¿Cómo se enseña la clínica?,
Cuadernos del Instituto Clínico de Buenos
Aires (ICdeBA), Buenos Aires, 2007.

Tras la huella de Freud


7
Lacan, J., “Apertura de la sección clínica”,
Ornicar? 3, Petrel, Buenos Aires, 1981.
8
Lacan, J., “La demanda de felicidad y la pro-
mesa analítica”, El Seminario, Libro 7, La ética
del psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires.
9
Lacan, J., “ Más allá del principio de realidad”,
Escritos 1, Siglo veintiuno, Buenos Aires.
10
Lacan, J., “Función y campo de la palabra y
el lenguaje”, Escritos 1, Buenos Aires, Siglo
veintiuno, 1988, p. 309.
11
Freud, S.,” Tótem y tabú” (1913 [1912-13]),
Obras completas, Vol. XIII, Amorrortu, Buenos
Aires, 1988.
“Ey, y ahora ellas me piden a mí
Lo que te pedí tiempo atrás
Asegurando que nuestros cuerpos
No tengan encuentros con ninguno más”
FMK, Estani y Rusherking (Bandido)
Lo visto y lo oído en el sueño de
“El hombre de los lobos”
por CONTINO, GISELA; COSTANZO LOUIT, LARA; BENÍTEZ, JULIETA;
DEVESA COSSALI, ROCÍO; LAGO, SOFIA; MEDINA LARIN, LUDMILA

El siguiente escrito surge de modo conjunto con formulamos el postulado de que también ese
estudiantes investigadores en el marco de la cátedra sueño incomprensible tiene que ser un acto de
Psicoanálisis Freud a cargo del Profesor Osvaldo pleno derecho, rebosante de sentido y de valor,
Delgado en la Facultad de Psicología (UBA). que podemos usar en el análisis como a cual-
La propuesta de investigación se centra en quier otra comunicación” 3. El sueño tiene un
los desarrollos freudianos respecto del sueño, sentido que está cifrado, un acertijo en imáge-
su estatuto clínico, tomando como eje el con- nes, un rebus: “Entonces la puesta en imágenes
tenido del sueño, respecto de ello realizamos implica que las imágenes del sueño no puedan
una operación de lectura de la que se infiere ser leídas como tales, ya que se trata de pensa-
que los sueños son el escenario privilegiado mientos expresados como imágenes, y el trabajo
en el cual se activan los restos de lo visto y lo de interpretación es a la inversa, de la imagen al
oído, serán las escenas de la vida infantil por- pensamiento inconsciente, al deseo inconsciente
menorizadas por Freud como vivencias impre- que se expresó en ella. O sea que el trabajo de
sionantes, su materia prima: “entre el material la interpretación es desmontar desde la puesta
psíquico de los pensamientos oníricos se en- en imágenes el texto escrito que le dio origen” 4.
cuentran, en general, recuerdos de vivencias im- Freud se interesa por lo que la persona cuen-
presionantes –no es raro de la primera infancia–, ta, delega al soñante el trabajo de interpretación.
que por tanto, en sí misma han sido aprehendi- Dos son sus fuerzas impulsoras, los restos diur-
das como contenido casi siempre visual”. nos y un deseo inconsciente, tras el introito del
Nos serviremos de las conceptualizaciones deseo de dormir: “entonces, los dos elementos
sobre el sueño tras el nuevo ordenamiento que componentes principales del sueño son: el resto
exigió el “Más allá del Principio de placer” 1, diurno y el deseo indestructible “el deseo es in-
tomando como material clínico los efectos del destructible porque es un efecto de la primera
sueño del Hombre de los lobos, el vínculo con la experiencia de satisfacción, y sexual e infantil
angustia y el estatuto de las vivencias infantiles porque sus contenidos, sus significaciones pro-
tempranísimas, como efecto del análisis. vienen de la trama de la sexualidad infantil, los
amores incestuosos por ejemplo” 5.
Algunas consideraciones En este sentido los pensamientos latentes
sobre el sueño luego de 1920 se dramatizan en imágenes sensoriales y escenas
La doctrina de los sueños, “ha permaneci- visuales, el efecto de ello es un material novedoso
do como lo más distintivo y propio de la joven y extraño para el soñante tras la condensación y
ciencia” 2. expresa Freud en su “29 Conferencia” desplazamiento como los principales medios de
“el sueño no es en sí, una manifestación social, desfiguración onírica considerados como dos de
no lo comprendemos ni tampoco el soñante pero los operadores del trabajo del sueño.
La escena que despierta El despertar de
El sueño paradigmático con el cual Freud “El hombre de los lobos”
inaugura el capítulo 7 de “La interpretación El pequeño conocido como Sergei sueña tras
de los sueños”, ¡Padre, no ves que me abraso! una construcción de Freud: “He soñado que es
Paradójicamente es un sueño que despierta, de noche y estoy en mi cama. (Mi cama tenía los
fallando el guardián del dormir ¿por qué des- pies hacia la ventana, frente a la ventana había
pierta este padre? Antes de 1920, los sueños una hilera de viejos nogales. Sé que era invierno
gobernados por el principio de placer, tenían el cuando soñé, y de noche.) De repente la ventana
estatuto de realización de deseo, el trabajo del se abre sola y veo con gran terror que sobre el
sueño como desfiguración lo hacía posible. La nogal grande frente a la ventana están sentados
novedad que este padre que despierta sobresal- unos cuantos lobos blancos. Eran seis o siete. Los
tado tras el sueño en el que su hijo muerto, le lobos eran totalmente blancos y parecían más
toma el brazo y le susurra el siguiente reproche bien como unos zorros o perros ovejeros, pues
“padre, ¿entonces no ves que me abrazo?”, qué tenían grandes rabos como zorros y sus orejas
resulta ser lo paradigmático en este momento de tiesas como de perros de acecho. Presa de gran
producción teórica, por un lado, falla el guardián angustia, evidentemente de ser devorado por los
del dormir, por otro, el cumplimiento del deseo, lobos, rompo a gritar y despierto” 8.
¿por qué despierta? Sergei asocia “creo que este fue mi primer sue-
“Más allá del Principio de Placer” es un texto ño de angustia (...) desde entonces, y hasta los once
bisagra en el que se produce una ruptura concep- o 12 años, siempre tuve angustia de ver algo terrible
tual, un nuevo dualismo pulsional, que instaura en los sueños”9. El soñante destaca en el contenido
otro principio que gobernará el aparato psíquico, manifiesto los aspectos de mirar atento y de inmo-

Tras la huella de Freud


no todo responde al principio de placer. Por otro vilidad, como algunos jirones de reconstrucción
lado, se vislumbra una satisfacción de otra índo- durante el trabajo del análisis. Freud señala que
le, quedando unos años después el masoquismo “Lo que esa noche se activó del caos de las huellas
como primario. De esta manera, el más allá le de marcas inconscientes fue la imagen de un coito
permite situar y reordenar fenómenos que hasta entre los padres bajo circunstancias no del todo
entonces no podían ser explicados sólo por el habituales y particularmente favorables a la obser-
principio del placer, a partir de tres referentes: vación”10. En tanto que poco a poco las respuestas
la “compulsión a la repetición en transferencia” que fue dando se anudaron a esas escenas en el
como un eterno retorno de lo igual, el juego del circuito de la cura, lo que destacamos es la edad del
fort–da y el tercer referente que remite a los “sue- hombre de los lobos al momento de la observación:
ños de las neurosis traumáticas”: Freud había “opino que lo comprendió en la época del sueño, a
postulado que los sueños son un cumplimiento los 4 años, no en la observación. Cuando contaba
de deseo. Ahora, con los sueños de las neurosis 1 ½ año recibió las impresiones cuya comprensión
traumáticas , esa hipótesis cae ya que no puede con efecto retardado (nachtraglich) le fue posibili-
tener que ver con el principio del placer, fracasa tada luego, en la época del sueño, por su desarrollo,
la función del sueño. Podemos decir que en la su excitación sexual y su investigación sexual” 11.
medida que la compulsión de repetición implica El sueño del historial del hombre de los lobos,
una ganancia que excede el principio de placer, nos ilustra como el mismo desemboca en angustia
es lo que pone a Freud en la pista de la pulsión “en tales circunstancias acontece que uno se vuelva
de muerte “en 1920, con la compulsión de re- insomne, que renuncie a dormir por angustia frente
petición, reaparece el carácter de la insistencia, a los fracasos de la función del sueño (...) es preciso
de una fuerza continúa pulsional que se infiltra conceder carácter traumático también a las vivencias
a pesar de la represión”6. Bajo la premisa de que infantiles, y no hará falta asombrarse si se producen
“no puede rehusarse al principio de placer el tí- perturbaciones menores de la operación onírica tam-
tulo guardián de la vida”7, ¿nos preguntamos de bién bajo esas condiciones”12. Podemos decir que el
qué se trata entonces? rebajamiento de la represión permite que se active la
pulsión aflorante de la fijación traumática.
Para concluir Trabajo producto del Grupo de investigación de alumnos de la
cátedra Psicoanálisis Freud 1. Presentado en XIII Congreso
El sueño como repetición “es el sustituto,
Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psi-
modificado por transferencia a lo reciente, de la
cología, XVIII Jornadas de Investigación, XVII Encuentro
escena infantil” 13. En donde lo visto y lo oído de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. III En-
irrumpen de modo traumático. Destacamos en cuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. III En-
este sentido como Freud define al trauma a la cuentro de Musicoterapia, Buenos Aires, noviembre de 2021.
altura de Moises: “los traumas son experiencias
en el cuerpo propio o bien percepciones senso- NOTAS
riales, la mayoría de las veces de lo visto y lo oído, 1
Freud, S., “Más allá del Principio de Placer”
vale decir, vivencias o impresiones” 14.
(1920 [1920-22]), Obras completas, Vol. XVIII,
En este sentido Osvaldo Delgado localiza Amorrortu, Buenos Aires, 2017.
un nuevo estatuto del trauma: “El concepto de
2
Freud, S., “29° conferencia. Revisión de la doctrina
trauma ya no va a referir a ningún episodio, a
de los sueños” (1933 [1932]), Obras completas, Vol.
ningún acontecimiento sino que trauma va a
XXII, Amorrortu, Buenos Aires, 2017, p. 7.
referir directamente a la exigencia pulsional, a
la pulsión de muerte. Lo que va a venir a ocupar
3
Ibíd., p. 9.
el lugar del trauma como inasimilable y como 4
Delgado, O., Lecturas freudianas 1, UNSAM
aquello que pone a su vez a trabajar al aparato edita, Buenos Aires, 2012, p. 36.
psíquico es el trauma como interno a la estruc- 5
Ibíd., p. 130.
tura, la pulsión de muerte”15. El trauma por lo
tanto da cuenta de la imposibilidad de incorpo-
6
Mozzi, V., “El psicoanálisis como praxis”, La
sospecha freudiana, Tres Haches, Buenos Aires,
rar esos restos en lo simbólico y nos conduce a
2012, p. 180.
la materialidad del inconsciente.
7
Freud, S.,“El problema económico del masoquis-
mo”(1924) [1923-25]), Obras completas, Vol. XIX,
Amorrortu, Buenos Aires, 2011, p. 167.
8
Freud, S.; “De la historia de una neurosis in-
fantil” (1918 [1914]), Obras completas, Vol.
XVII, Amorrortu, Buenos Aires, 2018, p. 29.
9
Ibíd.
10
Ibíd., p. 36.
11
Ibíd., p. 37.
12
Freud, S.,“29° conferencia. Revisión de la doctrina
de los sueños” (1933 [1932]), op. cit., p. 28.
13
Freud, S., “La interpretación de los sueños”
(1901 [1900-01]), Obras completas, Vol. V,
Amorrortu, Buenos Aires, 2012, p. 540.
14
Freud, S., “Moisés y la religión monoteis-
ta” (1939 [1934-8]), Obras Completas, Vol.
XXIII, Amorrortu, Buenos Aires, 2017, p.72.
15
Delgado, O., “Angustia y trauma”, Virtualia 23,
Revista digital de la Escuela de la Orientación
Lacaniana. revistavirtualia.com/articulos/310/
lecturas-freudianas/angustia-y-trauma
“Cara de gitana, dulce apasionada
Me diste tu amor con una espada
Hoy en los caminos vagas tu destino
Vives el amor, robas cariño”
versión de Julieta Laso (Cara de Gitana)
Psicoanálisis y DDHH
ante el malestar en la civilización
por ANA MARÍA CAREAGA

Pensar desde la perspectiva del psicoanálisis a en términos absolutos es imposible, que siempre
los Derechos Humanos como una respuesta al va a haber un resto inasimilable y esto se expresa
malestar en la cultura nos permite anudar un tanto a nivel de lo singular como de la civilización.
discurso del campo del derecho universal con la Sostiene también allí que, bajo determinadas
posición ética que, desde el campo psicoanalítico, circunstancias, “cuando están ausentes las fuerzas
propicia hacer lugar al sujeto singular. anímicas contrarias que suelen inhibirla”, los
Partimos, con Lacan, de los siguientes pos- seres humanos se revelan “como bestias salvajes
tulados que enmarcan nuestra posición enuncia- que ni siquiera respetan a los miembros de su
tiva, en su texto “Función y campo de la palabra propia especie” 6.
y del lenguaje en psicoanálisis”1 Lacan afirma Contemporáneo a dos guerras mundiales,
“Mejor pues que renuncie quien no pueda unir Freud da cuenta de su propia “actitud defensiva
a su horizonte, la subjetividad de su época”2. cuando por primera vez emergió en la biblio-
También va a decir, en su “Proposición del 9 de grafía psicoanalítica la idea de la pulsión de des-
octubre de 1967…”3 sobre el psicoanalista de trucción”7, que describe como la exteriorización
la Escuela, que “Nuestro porvenir de mercados de la pulsión de muerte.
comunes será balanceado por la expansión cada Y relata que frente a esta inclinación del ser
vez más dura de los procesos de segregación” 4. humano al mal y a la crueldad hubo de volverse
Es decir, en el primer enunciado implica al finalmente receptivo, se impuso ante sus ojos
psicoanálisis y a los psicoanalistas con la realidad tanto en el plano social como en la clínica. Los
de la época, y después nos anticipa la época ac- Derechos Humanos surgen, precisamente, como
tual, en relación al mercado y la globalización a respuesta a los flagelos de la guerra.
escala planetaria. E introduce, en el plano de la singularidad, que
Freud, en su obra “El malestar en la cultura” 5 “discernir la dicha posible en ese sentido moderado
da cuenta de la necesidad de regular las relaciones es un problema de la economía libidinal del indi-
entre los seres humanos, de ahí el surgimiento del viduo. Sobre este punto no existe consejo válido para
derecho, y que al mismo tiempo esta regulación ge- todos; cada quien tiene que ensayar por sí mismo la
nera malestar, que el domeñamiento de la pulsión manera en que puede alcanzar la bienaventuranza” 8.
En esta intersección entre propiciar el deseo La Ley funda un espacio de poder limitado al
singular en el sujeto y el respeto por los dere- reconocimiento de las diferencias. Sin embargo,
chos humanos ubicamos la posición ética del no basta con el reconocimiento de las diferencias,
psicoanálisis. esto no es suficiente, las peores experiencias de la
Osvaldo Delgado subraya que “no hay satis- humanidad demuestran que se puede reconocer
facción plena de la pulsión por obstáculo interno. la diferencia para aniquilarla. “En nombre de
Por lo tanto, no por prohibición, sino como un la diferencia se pueden fundar todas las atro-
modo de lo imposible. ¿Cómo pensar al hombre, cidades”12. Allí está la base del odio. Entonces
a la cultura, a partir de ese imposible que no es no alcanza con reconocer la diferencia sino con
histórico, que no depende de cada cultura ni de respetarla concediéndole igualdad de derechos
cada humano?” 9. para todas las diferencias limitadas (a una ley
Y agrega: “de lo que se trata es de crear las igualitaria). Entonces DDHH es un nombre
condiciones sociales que inhiban, que no posi- para ese lazo social que se funda en el límite al
biliten que se realicen en el mundo las pasiones poder del Otro, como Otro de la ley13.
oscuras bajo el modo de la crueldad, la tortura, También Eric Laurent va a abonar a esta
el asesinato. Una sociedad más justa, democrá- perspectiva cuando dice que: “Toda sociedad
tica, con pleno desarrollo de las funciones del tiene (...) su límite, el cual está definido según
Estado, garantizando salud, educación, vivienda, procesos internos. El límite de la obra clasifi-
trabajo; permitiendo construcción de proyectos catoria de nuestra civilización tiene un nombre
individuales y colectivos, permite la sintomatiza- preciso: son los derechos humanos”14.
ción de los modos de satisfacción pulsional. Una Una de las expresiones de esto en nuestra

Tras la huella de Freud


sociedad donde no se garanticen los derechos práctica es la tarea llevada adelante desde nues-
ciudadanos, donde se promueva como ideales tras cátedras con el colectivo de personas que
las figuras del cínico y el canalla, capturada en habían padecido tormentos y tratos inhumanos
la ley de hierro que impone la relación de la ley y degradantes durante la última dictadura en la
del mercado con el desarrollo científico-tecno- Argentina. Se trató de una investigación, vin-
lógico no da lugar a la sintomatización sino que culada al dispositivo de Psicoanálisis y Derechos
promueve las prácticas directas de goce, sin la Humanos, realizada a partir de la propuesta de
operatividad de los recursos simbólicos e ima- la Asociación de Sobrevivientes de la Tortura de
ginarios, para vérselas con lo real pulsional. Una incluir en los protocolos, anamnesis e historias
sociedad burocrática y totalitaria, que tome a clínicas de las instituciones de salud pública (hos-
lo diferente como hostil, como enemigo, impo- pitales, centros médicos, etc.), la información co-
niendo una uniformidad que aplaste lo singular rrespondiente a prácticas de torturas, tormentos,
y realice un empuje a la masa, se transforma en vejaciones y malos tratos padecidos por sujetos
una cruel pesadilla”10. durante los años del terrorismo de Estado en la
También el psicoanalista Javier Aramburu Argentina, tomando como referencia normativa
aborda el cruzamiento entre psicoanálisis y jurídica el Protocolo de Estambul. En esta pers-
Derechos Humanos para destacar que “el de- pectiva, desde la Cátedra Psicoanálisis Freud I,
recho es un sistema de reconocimiento de lo que a cargo del Prof. Dr. Osvaldo Delgado como
una persona puede y no puede hacer, y tiene director de la investigación, hemos orientado ese
valor de ley. Esa ley se supone justa porque trata trabajo en el marco de la tarea que venimos rea-
a todos por igual; todos y cada uno tienen igual lizando respecto de las consecuencias subjetivas
derecho a poder vivir libremente. Libremente del terrorismo de Estado, centrándonos en este
quiere decir: dentro del espacio de lo que esa ley caso específicamente en torno a los efectos de
reconoce y prohíbe”11. estas prácticas inhumanas y aberrantes en rela-
Así, lo esencial en lo humano es la dife- ción con el cuerpo y la subjetividad.
rencia, los Derechos Humanos no dicen que Queremos destacar la fundación de un dis-
todos somos iguales, sino que todos renunciamos positivo inédito que, a partir de las entrevistas a
igualmente al goce de aniquilar las diferencias. los miembros de la Asociación de Sobrevivientes
de la Tortura, recibió desde una escucha analí- ANA MARÍA CAREAGA es Psicoanalista. Profesora
adjunta de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de Psicología
tica el testimonio de personas afectadas por la
(UBA). Prof. Universidad Atlántida Argentina (UAA).
metodología represiva. En tal sentido citamos Directora del Instituto Espacio para la Memoria (AC).
la expresión de una de las integrantes de dicha
Asociación, quien consideró este dispositivo NOTAS
como “un acto de justicia con nuestra memoria, 1
Lacan, J., “Función y campo de la palabra y
(...) con nuestros cuerpos y con cuarenta años
del lenguaje en psicoanálisis”, Escritos 1, Siglo
de secuelas psicofísicas”, afirmando que “es la veintiuno, Buenos Aires, 1988.
primera vez que un equipo académico toma la
decisión de oír nuestro relato y darle un marco
2
Ibíd., p. 309.
diferente al asistencial”15. Esta investigación 3
Lacan, J., “Proposición del 9 de octubre de
fue declarada de interés por la Legislatura de la 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”,
Ciudad de Buenos Aires. Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012.
Entendemos los Derechos Humanos como 4
Ibíd., p. 276.
una operación convergente con la operación ana- 5
Freud, S., “El malestar en la cultura” (1930),
lítica cuyo escenario común propicia una praxis
Obras completas, Vol. XXI, Amorrortu, Buenos
desde una posición ética. Aires, 1992.
6
Ibíd., p. 108.
7
Ibíd., p. 116.
8
Ibíd., p. 83.
9
Delgado, O., “Actualidad de El malestar en la
cultura”, Leyendo a Freud desde un diván laca-
niano, Grama, Buenos Aires, 2021, p. 25.
10
Delgado, O., “Actualidad de El malestar en la
cultura”, op. cit., p. 28.
11
Aramburu, J., “Derechos Humanos”, El deseo
del analista, Tres Haches, Buenos Aires, 2000,
p. 294.
12
Ibíd., p. 296.
13
Ibíd., pp. 296-297.
14
Laurent, E., Síntoma y nominación, Colección
Diva, Buenos Aires, 2002, p.101.
15
Delgado, O. et al. (2018). Informe Equipo
de Investigación sobre la tortura, (inédita),
Cátedra Psicoanálisis: Freud 1 de la Facultad
de Psicología (UBA).
La erótica del sueño

El inconsciente, Aun... por VICENTE PALOMERA

Sobre “La interpretación de los sueños” por DAMASIA AMADEO DE FEDRA

Cada sueño produce lo que precisa por VALERIA CASALI

La función de los sueños en la práctica analítica por NIEVES SORIA


El inconsciente, Aun...
por VICENTE PALOMERA

Es un gran honor y un gran gusto estar con to- del inconsciente estructurado como un lenguaje
dos vosotros en esta ocasión, en una reunión de y lo hace a partir de este concepto de lalengua
trabajo que me solicitó Guillermo Belaga para –en una sola palabra– sin que ponga en cuestión
presentar algo sobre el tema de las Jornadas el inconsciente anterior. Entonces se trata en
Nacionales: “Hablemos del inconsciente, Aun...”. primer lugar cuando hablamos de inconsciente
Me dijo que iba a disponer de un tiempo, –el que nosotros manejamos en la actualidad– de
pero parece ser que podré disponer de un poco explicar el término inconsciente en relación con
más de tiempo por lo que podré extenderme un el significante y con el goce, y también ver las
poquitín más. El otro día estuve entrenando en incidencias en la cura, es decir, en qué medida
la Universidad de La Plata, ante un auditorio este giro joyceano de Lacan incide o modifica la
mayor, con una gran cantidad de estudiantes, cura analítica misma. Entonces un primer punto
cuando vienes a Argentina hay que multiplicar que voy a tratar es: Inconsciente y letra.
lo que reúnes en España por diez. Entonces, si en
España nos reunimos 40 en La Plata había 400. Inconsciente y letra: lalengua
De modo que voy a desarrollar el tema que En Aun Lacan da esta nueva definición del
vais a explorar en estas jornadas dentro de dos inconsciente a diferenciar, en diversos momentos
meses, a partir de los ejes que pienso que son cla- del seminario, entre lenguaje y lalengua. Dice
ves. Durante treinta años Lacan se presentó ante que el lenguaje tal como lo conocemos en su
su público –en el seminario regular que mantenía construcción, no es algo que nos venga dado de
en París– para dar cuenta de lo que era la práctica golpe, es decir, el lenguaje en tanto conjunto de
psicoanalítica, la práctica de un psicoanalista, oposiciones, de diferencias, tal como lo define
pero fundamentalmente pienso que lo que hizo la lingüística desde Saussure, no es un concepto
durante treinta años –hasta el Seminario 20– era originario sino derivado. En la página 167 de
interrogar sobre qué cosa era esa que llamamos Aun dice que el lenguaje es derivado de lalengua,
inconsciente, responder la pregunta: ¿Qué es el primera cuestión importante a resaltar, que no
inconsciente? es primario sino secundario, apuntará a la idea
El Seminario Aun 1 es un punto de inflexión, de que el lenguaje es una elucubración de saber
por eso lo he tomado como punto de arranque sobre eso que llama lalengua.
de esta intervención. Es lo que en una ocasión ¿Qué es lalengua entonces? La respuesta es
reciente el filósofo Jean-Claude Milner, ha lla- simple, es la palabra en tanto separada de la es-
mado en una conferencia que dio en Berlín, “el tructura del lenguaje y separada de la comunica-
giro Joyceano”. Es oportuno porque lo que Lacan ción. En la página 166 dice que lalengua designa
renueva a partir del seminario Aun, es precisa- lo que es nuestro asunto particular, a saber, la
mente el concepto de inconsciente a partir de lengua materna. Designa lo que queda en cada
este neologismo que es lalengua. Lo que hace uno de nosotros, de la relación que tenemos con
Lacan es introducir nuevas articulaciones entre nuestra lengua materna en una edad en la que no
la definición de inconsciente estructurado como sabiendo leer ni escribir nos encontramos con-
un lenguaje y sus relaciones con el goce y con el frontados con la dimensión del equívoco propio
significante. O sea, que renueva la concepción del lenguaje.
Cuando iba el otro día a La Plata –hago un Jacques-Alain Miller cita un ejemplo del re-
pequeño paréntesis para introducir qué sería cuerdo que quedó grabado en la memoria del
lalengua– vi en la ruta un anuncio escrito que pequeño Michel Leiris, la famosa anécdota del
decía “Hudson y Berazategui”, y entonces me soldadito de plomo con el que estaba jugan-
acordé de una analizante argentina que había do y se le cayó; cada vez que él mostraba una
grabado una cosa, en su inconsciente se había expresión de júbilo usaba una misma palabra:
depositado esta palabra Berazategui, porque en “Reusement”, era lo que le daba goce, placer, era
el momento del control de esfínteres cuando ella la palabra mágica que empleaba, y al ver que se le
había hecho sus necesidades en la pelela –como había caído el soldado pensaba que había pasado
decís vosotros– la madre había cogido los restos una desgracia y que se había estropeado, roto, al
y tirado por el inodoro, y la niña –la paciente– ver que estaba intacto, dijo “Reusement”, al lado
había preguntado ¿Y a dónde va a parar eso? La estaba no sé si su madre o una tía que le dijo
madre le contestó que va a Berazategui, y ella “no se dice Reusement”, le corrigió, le dijo que
pensó, va a ver a Zategui, al Sr. Zategui. Esto es debe decirlo como todo el mundo, tal como en la
una ilustración de lo que es lalengua. Lalengua escuela enseñan cómo hay que decir las cosas, y
está hecha como Berazategui, es decir con este eso, tal como lo describe, fue como una verdadera
equívoco, es lo que resulta de esta dimensión de pérdida, un verdadero trauma, el hecho de perder
equívoco propia del lenguaje, se construye así. esa palabra que era tan íntima, tan propia, ha sido
En “El Atolondradicho”2, el escrito de Lacan, un encuentro con algo de orden traumático. Este
contiene una definición de lalengua que es la si- comentario que desarrolla Jacques-Alain Miller,
guiente: lalengua no es sino la integral de los él lo utiliza para demostrar lo que impacta, lo
equívocos que su historia, la de cada lengua, deja que caracteriza lo que llamamos lalengua en el

La erótica del sueño


persistir”. En efecto, estos significantes de lalengua sentido de que algo se va a depositar como una
se forjaron a partir de lazos que no responden a la marca, una huella, una traza, una escritura, en
gramática o al ordenamiento léxico-gráfico. esta relación que cada uno mantiene con su len-
Hay un autor que empezamos a conocer más gua propia, con su lengua materna.
a partir de una referencia de Jacques-Alain Miller A partir de esta nueva definición del in-
en el curso de La Orientación Lacaniana La fuga consciente, Lacan dice que el inconsciente no
de sentido3, donde Miller toma una serie de autores es sino más que ese saber indeleble depositado
franceses y habla de Michel Leiris, se refiere a un en lalengua. Ahí tenemos varias cosas: saber in-
libro que se llama Biffures –que ha sido traducido deleble, es decir, que no se borra; que se deposita
al castellano como Tachaduras– este libro forma en lalengua, es decir, un saber que se presenta
parte del conjunto de una obra que se llama La como una huella, como una inscripción, como un
règle du jeu (Las reglas del juego). Allí encontramos trazo, como una escritura, de lo que fue la rela-
la definición que da Leiris de lo que es lalengua, ción originaria del sujeto con la lengua materna.
dice que son “monstruos orales” que son el efecto Retengamos entonces estas expresiones “escritu-
de embrollos, de enredos, de asonancias donde la ra indeleble” y “saber depositado en lalengua”. La
frase más banal, porque se la oye un poco a través, cuestión que se plantea a continuación es: ¿Qué
puede convertirse en la sentencia más oscura. Por hace que este saber sea indeleble?
ejemplo, cita el caso en que el niño, de pequeño, Al menos aislamos dos razones: la primera,
había oído algo que aconteció en “Billancourt”, y él concierne al carácter enigmático de los signifi-
escuchaba literalmente “habillé” (vestido en francés) cantes que están en juego en este saber, o sea, la
– “cour” (de la corte, de la realeza) “vestido de corte”; cuestión es porqué estos significantes de lalengua
entonces había habido un incendio, un accidente son enigmáticos y desprovistos de sentido. Si
en la ciudad de “Billancourt” , y él pensaba que se estos significantes de lalengua se presentan con
trataba de un “habillé”– “cour” (vestido de la corte un carácter enigmático es porque están aislados
real, de la monarquía de Versalles); hay todo un en la cadena significante, dicho de otra manera,
desarrollo muy divertido, la locura de lalengua tal no articulados en la cadena significante por estar
como la captaba Michel Leiris. separados de cualquier valor de significación.
Recordemos aquello que dice Lacan ya en El dice tal, se dice tal”, hubiera dicho por ejemplo:
Seminario 3: “el significante, en cuanto tal, no “Michel acaba de inventar una nueva frase, ha
significa nada”4. Habla del significante idiota dicho Reusement”, hubiera sido muy distinta su
para referirse al fenómeno elemental, para refe- vida. Según Laurent se trata de alguien más bien
rirse a la relación del sujeto con el significante. depresivo, un famoso etnólogo que participaba
Este significante de lalengua es un significante en el grupo de Bataille de los surrealistas –el
que funciona como una letra, podemos decir que grupo de la College de Sociologie que había en
ya Lacan advierte aquí que el significante en el París en los años 30–, que tuvo un pasaje al acto
inconsciente puede presentarse de dos maneras: suicida en una noche turbulenta y que ese acto
como significante vinculado en una cadena, en lo llevó a pedir un análisis y tuvo una experiencia
relación con otro significante, o bien, el signifi- de análisis durante un tiempo, antes de irse a una
cante solo como letra. Este saber del que habla expedición a África. A partir de esta expedición
Lacan, depositado en lalengua –que dice que eso publicó su primer libro que se llama L’Afrique
es el inconsciente– es un saber construido por fantôme (La África Fantasma) donde recoge una
una serie de significantes aislados, de letras que especie de diario de bitácora de la experiencia de
el sujeto no sabe lo que eso quiere decir, o sea, el los etnólogos en el trabajo de campo en África.
carácter enigmático de estos significantes remite Lo importante para recapitular es que tal
precisamente al carácter de funcionamiento del como señala Laurent, Michel Leiris escribió
significante como letra. toda su obra para rebatir o para decir que nadie
La segunda razón que podemos añadir, es la le puede decir como se dice algo. Digamos que
cuestión de por qué, ese saber, ese significante toda su obra La règle du jeu es escribir precisa-
va a fijarse –a depositarse– de manera indeleble. mente para que nadie le pueda corregir, entonces
Ese saber inconsciente va a fijarse porque esos puede escribir libros como Langage tangage, es
significantes que llamamos significantes Uno, pura lalengua toda su escritura, constantemente
significantes amo, encarnados en lalengua, Lacan está trabajando para que nadie le pueda decir
dice en El Seminario Aun, “es algo que queda que “esto no se dice así se dice asá”. Según dice
indeciso entre el fonema, la palabra, la frase y Leiris: “la observación cortó mi alegría de tajo” o
Aun el pensamiento todo”5. más bien, lo dejó pasmado, “Reusement” era una
¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que estos expresión que solía emplear sin ninguna con-
significantes Uno, estos significantes amo van a ciencia del sentido real, como una pura jacula-
fijar algo del cuerpo en el momento mismo en que ción y constituía para él, el significante adecuado
el sujeto hace la experiencia de un imposible, cada para decir su alegría, su júbilo.
vez que el sujeto hace la experiencia del imposible Por cierto, he anotado aquí que ya en 1897
algo se va a soltar y fijarse. –en una carta a Fliess fechada el 6 de abril–
Entonces, volvemos al ejemplo que cita Miller Freud señalaba la importancia de este fenómeno
en La fuga de sentido, este famoso “Reusement”, al subrayar que el niño se encuentra a menudo
este ejemplo luminoso de Leiris: “no se dice confrontado a experiencias que van a quedar in-
Reusement”, se dice heuReusement”. La traduc- comprendidas, guarda el recuerdo de cosas oídas,
ción al castellano “no se dice “lizmente”, se dice grabadas en su memoria, mientras se le escapa el
felizmente” no es muy buena, en la traducción sentido; es lo que llamo migajas freudianas: “cosas
última del libro de Leiris en España, la traducto- que los niños oyeron en época temprana y sólo
ra ha jugado con “Nosmal” –“Menosmal”, “no se con posterioridad (nachträglich) entendieron” 6.
dice “nosmal”, se dice menosmal”. ¿Qué dice una Nos acercamos un poco a la idea de una in-
expresión de este tipo con esta alegría, más bien tuición freudiana que atisba que la dimensión
entrecortada? Lo que me parece importante de de aquello que predomina es el significante, y
la observación del adulto es que corta la alegría el significado va después. Es precisamente esta
del niño. Dice Laurent, con ese estilo que da en característica de lo oído, pero no comprendido
el punto incisivo de la cuestión que, si hubiera lo que va a determinar la naturaleza de ese saber
sido una madre que en lugar de decirle “no se que se deposita en el inconsciente.
Podemos decir entonces que la palabra de Leiris es que este saber inconsciente deja un sedimento
que era tan personal y que quedaba como cerrada que se produce en cada uno.
venía a condensar una forma de goce. Toda la te- Cuando comienza el seminario siguiente,
sis de Lacan es que es el significante el que causa “Los no incautos yerran o los nombres del pa-
al goce, el significante en tanto se presenta como dre”, Lacan dice que el saber inconsciente: “Es
estos significantes de los que estamos hablando, un depósito. Es un sedimento que se produce en
que están depositados en el inconsciente. Leiris cada uno cuando comienza a abordar esa relación
habla en su testimonio del desgarramiento que sexual a la que por cierto no llegará nunca”10.
sintió cuando se le pidió que dijera como todo Apuntando al encuentro del sujeto con la fac-
el mundo “heureusement”, es decir que insertara ticidad del sexo y de la existencia, porque también
eso en una estructura del lenguaje, con su orden lo que plantea el caso de Leiris es la existencia del
léxico y gramatical, y reduciendo su significación sujeto en su relación con el lenguaje. Entonces
a algo preciso y comunicable, en detrimento del Lacan pone en tensión: de un lado, la realidad
goce que obtenía. Podemos decir que por tener sexual, es decir, la experiencia de goce que hace
que pasar por el lenguaje articulado algo de este el sujeto; y del otro, lo imposible, al que está con-
goce había caído, pero quedaba sin embargo una frontado en su intento por alcanzar esta relación
huella, una marca indeleble, escrita, de esos sig- sexual que Lacan dice nunca llegará. Nunca lle-
nificantes Uno, significantes amos de lalengua gará ya que en ningún lado existe un saber que le
en la que consiste el saber inconsciente. permitirá estar en perfecta adecuación, en perfecta
En resumidas cuentas, tal es la constatación armonía con el otro, en el sentido del Eros freu-
que lleva a Lacan a introducir –hace cuarenta y seis diano, definido como fusión.
años en El Seminario Aun– la tesis nueva de que el En la “Conferencia de Ginebra sobre el sínto-

La erótica del sueño


significante en su estatuto de letra funciona sepa- ma” en 1974, Lacan habla de coalescencia, solda-
rado de la significación y es lo que causa el goce. dura que encontramos en la fórmula del fantasma,
Según plantea Lacan en El Seminario Aun: entre lo que corresponde al sujeto como efecto del
“El significante es la causa del goce”7. lenguaje y un objeto, que es de la dimensión que
llamaban los anglosajones, la relación de objeto.
¿El inconsciente qué es? La relación del lenguaje y la relación con el objeto
Esta es la pregunta que surge en el debate que de amor. Lacan sostiene que esta coalescencia,
vamos a explorar en estas jornadas nacionales. esta soldadura que se opera entre realidad sexual
Lacan declara en Aun: “el inconsciente es y lenguaje es lo que responde al encuentro que
que el ser, hablando, goce y, agrego yo, no quiera inevitablemente el sujeto hace con este imposible,
saber nada más de eso”8. con este agujero en el saber que concerniente al
Se trata del inconsciente en tanto hecho de goce. Agujero en el saber que es revelado en el
lalengua, en tanto los significantes amo que la momento mismo del surgimiento del goce. Lacan
constituyen, tienen ese valor de goce en el cuer- llama real a este agujero en el saber y lo dice con
po, en el momento mismo en que el sujeto hace este neologismo que es el troumatisme.
la experiencia de un imposible concerniente a Es importante la tesis que Lacan desarrolla
ese goce. Lacan insiste en esta dimensión de en El Seminario 21 en la que sostiene que el saber
lo imposible a lo largo del seminario, y dice que del inconsciente, en tanto está hecho de estos S1
el saber inconsciente es un depósito. También de lalengua que va a fijar las puntas de goce, es
he encontrado esta referencia en el texto de un invento, un truco, que hacemos para colmar
“Lituratierra”, donde habla de depósito, de una el agujero de lo real. O sea, el saber del incons-
cubeta. Hay varias metáforas que utiliza Lacan. ciente es un saber que testimonia del encuentro
En la “Conferencia en Ginebra sobre el síntoma”9 con un real, es un saber que “toca en los bordes
habla del flujo del lenguaje que pasa por el tamiz de lo real”, encuentran esta cita en la clase del 21
y que deja unos sedimentos, unos desechos, res- de mayo de 1974, invención de saber que intenta
tos. La idea es no pensar tanto en el receptáculo, colmar ese agujero en lo real, suplir la ausencia
sino en que deja un sedimento, la idea de Lacan de la relación sexual.
Entonces, este saber que estamos explorando, –la estructura del inconsciente. Lo que llamamos
este saber inconsciente que ha llegado a depo- inconsciente transferencial, ya sería la manera de
sitarse en lalengua, es pues un saber del que se funcionar del inconsciente, es la puesta en juego
puede decir, no hay ningún sujeto que lo sepa. de un significante o una serie de significantes en
Es un saber que un sujeto no sabe saber. Dice cadena con un S2.
que es un saber indeleble y, al mismo tiempo, es El inconsciente, según Lacan, no hace cadena,
un saber absolutamente sin subjetivar. Dicho de incluso habla de enjambre, jugando de nuevo con
otro modo, de este saber inconsciente depositado la equivocidad del lenguaje dice el “essaim” –el en-
en lalengua y que le concierne, en lo que tiene jambre de S1–, la estructura del inconsciente no es
de más íntimo el sujeto, el sujeto no puede decir una estructura de cadena, es un enjambre. Lacan
nada. Es un saber que en francés se diría en sou- lo escribe así: “S1 (S1(S1(S1——– S2)))”, la única
ffrance, a la espera. El sujeto sabe que ese saber manera de que estos significantes en souffrance –a la
inconsciente le concierne, sabe que debe tener espera–, estas letras del inconsciente puedan tomar,
una significación, pero no sabe cuál. En este sen- revelar, adquirir una significación es conectándolo
tido, es un saber que tiene la misma estructura con un S2. Sabemos que significante cualquiera
que el fenómeno elemental porque pone en jue- y significante de la transferencia es la operación
go el estado originario de la relación del sujeto que Lacan ya había anticipado en el matema de la
con la lalengua. Cuando decimos el fenómeno transferencia en la “Proposición del 9 de octubre
elemental, lo decimos porque justamente sabe de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”.
que el dicho le concierne, que tiene significación, Lo que nos interesa aquí es el resorte de esta
pero no sabe cuál. Existe una opacidad por tanto operación, lo que va a permitirle a estos S1 in-
irreductible en la relación del sujeto con lalengua. comprensibles tomar sentido es la implicación de
otro significante que venga a conectarse con los
¿Qué es el inconsciente entonces? primeros y es lo que permitiría que emergiera un
Diríamos que el inconsciente no es otra cosa sentido nuevo. El resorte de esta operación no es
que esta opacidad irreductible, ligada al hecho de otro que el que ya está en juego en la estructura
que el significante aislado es siempre un enigma. misma del après–coup que es el Nachträglichkeit
Podemos decir que, en definitiva, lo que Lacan freudiano, el mecanismo del a posteriori. Freud
formula, es que el inconsciente es lo que se mani- fundamenta todos los casos clínicos –vamos a
fiesta, de un determinado estado del significante ver ahora a continuación– a partir de esta ley de
separado de su significación. après-coup, pensaba que hay una serie de aconteci-
Una pregunta que concierne a la práctica psi- mientos que solamente van a tomar significación
coanalítica es: ¿Cómo subjetivar este saber que no cuando el sujeto llega a la pubertad y retroactiva-
se sabe? ¿Qué va a permitirle interpretar ese saber mente van a producir un síntoma.
inconsciente en souffrance, a la espera? Esto se ha Como lo señaló Jacques-Alain Miller en mu-
explorado muchos años y se ha dicho en relación chas ocasiones, el problema que Lacan constata es
a la oposición entre inconsciente real e incons- que esta operación de après-coup, de puesta en juego
ciente transferencial, que lo que permite a estos S1 de una serie de significantes con otro significante
incomprensibles tomar sentido es implicar a otro que va a dar retroactivamente una significación, esto
significante, un S2. De hecho, en El Seminario ya está en juego en el propio inconsciente, es decir,
Aun, hay un esquema al final, donde creo que el inconsciente opera así, funciona así. Recordemos
Lacan marca la diferencia entre la estructura del el texto de 1995 que marcó época, “El reverso de la
inconsciente y lo que es el funcionamiento de lo interpretación”, allí Miller señala que el inconsciente
que llamamos las formaciones del inconsciente, o se realiza en las formaciones del inconsciente. El
sea cómo funciona el inconsciente. De hecho, fue inconsciente ya ha procedido por interpretación en
Freud quien aisló las leyes del funcionamiento del los sueños, en los lapsus, en los síntomas, que en
inconsciente, la maquinaria. Lo que Lacan va a la operación de interpretación, ante interpretar el
decir es que conviene diferenciar, lo que es el fun- inconsciente mejor guardar silencio porque el in-
cionamiento del inconsciente de cómo está hecho consciente siempre lo hace mejor que el analista.
Entonces, lalengua no es sino las pequeñas mi- dimensión del inconsciente estructurado como
gajas, los guijarros desprendidos, estos S1 de la un lenguaje es un modo de tratar los significantes
vida del sujeto y lo que hace el analista es invitar insensatos de la lengua.
a seguirlos en los significantes del sujeto, en lugar En El Seminario Aun, en la página 167, dice
de comprenderlos. Lacan: “El lenguaje sin duda está hecho de lalen-
gua. Es una elucubración de saber sobre lalengua.
Sobre los sueños Pero el inconsciente es un saber, un saber hacer,
Otro punto que nos introduce toda esta pro- una habilidad, un savoir-faire con lalengua”.
blemática, que he pensado que sería interesante El sueño puede ser una lectura o una inter-
abordar, ya que el tema que se ha anunciado es pretación, puede mostrarse difícil como lo prue-
también en relación a la perspectiva del congreso ban los sueños traumáticos de repetición. Freud
de la AMP sobre los sueños. Pues, ¿qué podemos en “El uso de la interpretación de los sueños en
decir de todo esto en la perspectiva del acer- el psicoanálisis”, en las páginas 89-90, dice: “…
camiento a la problemática del sueño? Lo que varios sueños ocurridos la misma noche tal vez no
realiza el sueño, que Freud tiene la preocupación sean más que unos intentos por figurar un mismo
y la prudencia de distinguir del inconsciente, es contenido con diversas maneras de expresarlo.
una conexión de significantes aislados de lalen- Podemos tener esta plena y universal certidum-
gua, de S1, con otros significantes. bre: cada moción de deseo que hoy se procura un
Freud dice en la Carta a Fliess del 10 de sueño retornará en otro mientras no sea entendida
marzo de 1898, “me parece que la vida onírica ni se sustraiga del imperio de lo inconsciente”.
parte por entero de los restos de la época pre- Interesante, porque lo que podemos añadir
histórica de la vida”. a esto es que esta operación que realiza el sueño

La erótica del sueño


¿No suena un poco a la idea de las letras que no es sólo una operación de interpretación, sino
quedaron fijadas de manera indeleble? Lo que que también es una operación de ciframiento
podemos traducir ahora diciendo que la vida onírica del goce. Y es lo que Lacan señala en “Los no
encuentra su fuente en los restos, en los residuos, incautos yerran o los nombres del padre”, en la
los detritos, los despojos, los escombros de lalengua. “Clase del 20 de noviembre de 1973”, escribe:
Freud añade que: “un deseo reciente sólo lle- “en el sueño se lo ve (…) que la operación
varía al sueño cuando pudiera ponerse en cone- del cifrado está hecha para el goce”.
xión con un material de ese período prehistórico”. O sea, que es en el ciframiento donde está
Es decir, conectando estos materiales pre- el goce. Por consiguiente, la operación de cifra-
históricos a un deseo reciente, al que nosotros miento de goce que ha llegado a fijarse sobre estos
llamamos S2. Los restos prehistóricos, los restos significantes de lalengua, ciframiento del goce que
óseos serían S1, los significantes depositados en puede también fracasar y dar lugar a la pesadilla.
lalengua y el deseo reciente sería el S2 que atrapa Para concluir y antes de pasar al ejemplo freu-
esos materiales. A Freud le gustaban mucho las diano, esta perspectiva que Lacan introduce en lo
metáforas arqueológicas y de la historia, es esta que llamamos la última enseñanza, es evidente
conexión descripta por Freud, que pone en juego que incide en la dirección de la cura. Y tal como
la estructura del après–coup, es ahí que se produce Miller lo ha subrayado, lo ha puesto de relieve
un efecto de significación. desde hace muchos años, toda interpretación no
En esta perspectiva, se podría decir final- consiste sino en añadir sentido sexual, alimentar
mente, que el sueño es una interpretación de la el sentido sexual. Esto, en el fondo –dice Miller
letra del inconsciente, de estas letras del incons- en el “El reverso de la interpretación”– lo hace
ciente depositadas ahí como restos a la espera. mejor el inconsciente que el analista; y esta es la
Lo dice Freud en relación a los sueños traumá- razón por la cual, siguiendo a Lacan, señala que
ticos, cuando un sueño se repite varias veces, el reverso de la interpretación consiste en cernir el
no logra cifrar bien estos S1, el deseo actual no significante como fenómeno elemental del sujeto.
consigue interpretar la letra del inconsciente. Se trata de cernir estos significantes Uno de lalengua,
El sueño, en la medida que manifiesta estar en la como tal insensatos, sobre los que el sujeto en su
neurosis ha delirado produciendo significación en castellano perdemos totalmente el juego de
hasta el infinito. En suma, de lo que se trata en lo que es lalangue.
la operación analítica es de cernir el sin sentido, La amiga dice: “wir haben zu mittag Eis ge-
non sense, que está en el corazón del inconsciente, habt” –“Ayer a mediodía tuvimos hielo”. Entonces
más que alimentar el sentido. la niña replicó: “¡Bah! Hielo –Eis– nosotros te-
nemos todos los días”. Eis en alemán es hielo y
Un ejemplo freudiano también helado.
He traído un ejemplo freudiano, muy breve. En realidad, ella no comprendía siquiera lo
Es una viñeta de un artículo de 1913 de Freud que podía significar tener hielo en el almuerzo.
que se llama “Dos mentiras infantiles”11, que Ni conocía el hielo más que en los largos bloques
todos conocéis. Hay dos casos. El primero, no en que es repartido por los coches de la fábrica,
lo voy a trabajar porque no toca directamente la pero supone que las palabras de su compañera alu-
cuestión del estatuto de la noción misma de in- dían a algo muy distinguido y no quiso ser menos.
consciente si no que presenta más bien el manejo El segundo recuerdo, –y allí es donde yo creo
de la transferencia y sus efectos, es un caso donde que falta tener el texto de Freud al lado– tenien-
Freud le dice a una paciente que no le traiga flo- do diez años le encargaron en clase de dibujo que
res. En el segundo caso se trata de la naturaleza trazara a pulso una circunferencia –“Kreis”. (Si
misma de los significantes, estos significantes yo traduzco y escribo circunferencia y helado no
que hemos dicho que son incomprensibles para tienen nada que ver. Pero si pongo Eis y Kreis,
el niño, que están siempre repletos de equívocos, ya el oído se nos despierta.)
que suscitan además los juegos infantiles y los Entonces, le pidió al maestro que hiciera a pul-
chistes que tanto agradan. so una circunferencia, pero ella usó el compás y de
Freud en este texto nos ilustra en esta pers- ese modo trazó enseguida una curva perfecta que
pectiva, presentando el caso de una mujer adulta, enseñó triunfante a su vecina de clase. El profesor
que durante la adolescencia se había distinguido que la oyó vanagloriarse, examinó el dibujo y al des-
por su seriedad y su amor por la verdad. Gracias cubrir en él las huellas del compás, la incitó a que
al análisis, puede rememorar una infancia menos confesara su engaño, la niña lo negó tenazmente,
ejemplar donde ella había sido una niña terca, sin dejarse convencer por prueba alguna, acabó en-
obstinada e insatisfecha. Freud aclara que esta cerrándose en un osco mutismo. El profesor puso
mujer había enfermado a consecuencia de una el hecho en conocimiento del padre, pero la buena
dura frustración de la vida real. No se nos dice conducta general de la muchacha los determinó a
nada más sobre este trauma, sólo que de niña no dar al suceso consecuencia alguna.
había sido trabajadora, juiciosa y amante de la Hay que señalar que, con esta segunda men-
verdad, convirtiéndose luego en mujer de fina tira, leemos ya el equívoco homofónico entre el
sensibilidad y muy cariñosa para con su marido. helado y el círculo –Eis y Kreis.
Dice Freud:“en los primeros años de su vida, fue Freud va a interpretar las dos mentiras evi-
una niña caprichosa y descontentadiza, y mien- dentemente por el lado Edípico, es decir, por el
tras variaba con bastante rapidez hacia una bon- lado de la estructura del après-coup. Nosotros
dad y escrupulosidad excesivas, ocurrieron cosas hubiéramos puesto el relieve, a partir de la última
(estando todavía en la escuela primaria) que en enseñanza de Lacan, en la homofonía Kreis/Eis,
la época de su enfermedad la llevaron a hacerse lo cual hubiera conducido al sujeto a desarmar
graves reproches y que juzgó como unas pruebas un poco al Otro.
de radical corrupción. Su recuerdo le decía que Freud interpreta primero las dos mentiras
en ese tiempo a menudo se jactaba y mentía”12. por separado y dice que están motivadas por un
Entre los recuerdos se destacaron dos men- mismo complejo. Señala: “Siendo la mayor de
tiras que la acusaban de haber sido culpable. cinco hermanitos, la pequeña desarrolló desde
El primero, un día caminando a la escuela una temprano una dependencia de intensidad no
compañera se vanaglorió de haber tenido aquel común respecto de su padre, en la cual después,
día helado. Aquí hay un problema, la traducción, en sus años maduros, estaba destinada a encallar
su dicha en la vida. Ahora bien, pronto hubo de En el segundo recuerdo, cuando se dice que a
descubrir que el padre amado no poseía toda la la niña le dieron la tarea de trazar un círculo a
grandeza que ella estaba presta a atribuirle. Tenía mano alzada, en alemán es imposible no leer el
que luchar con dificultades de dinero, no era tan equívoco de hielo/Eis y círculo/Kreis de las dos
poderoso ni tan notable como ella había creído. mentiras infantiles. Y esta articulación deja ver
Pero no pudo admitir esa deficiencia de su ideal. una vía para situar las coordenadas de la angustia
A la manera de la mujer, ponía todo su orgullo y de los vidrios rotos al identificar la palabra Eis
en el hombre amado, y entonces se le hizo un con Glace/Glas.
motivo hiperintenso apoyar al padre contra el Tenemos pues la interpretación que hace
mundo. Así, era jactanciosa ante las colegialas Freud del trauma a partir del Complejo de
para no tener que empequeñecer al padre”13. Edipo; podemos decir que la teoría de Freud es
Es decir, la interpretación apunta evidente- que toda mentira siempre es edípica, remite al
mente a la relación del sujeto con el ideal, con Edipo podríamos generalizar. El trauma tam-
el ideal paterno. bién ocurre en el primer caso, en la primera men-
Luego, Freud nos descubre cómo aparece tira infantil, que no comentamos aquí. Pero lo
un síntoma –aquí me parece la observación más recomiendo porque apunta a la misma dirección.
importante para nosotros:“Cuando más tarde Podemos atisbar una segunda interpretación,
aprendió a traducir “hielo –eis– en el almuerzo” esta vez literal, lo que ilustra este caso, digamos
por “Glace” (postre helado) se le facilitó el camino a mi entender, es que el caso muestra dos modos
por el cual el reproche por esta reminiscencia de concebir el inconsciente. En Freud se ven las
pudo desembocar en una angustia que ella tenía dos posiciones. Se ven muy bien como hay dos
ante la rotura y astilladura de vasos. (Glas)”14. maneras de concebir el inconsciente. Depende

La erótica del sueño


Esta expresión: angustia por rotura y astilla- de la manera en que yo entienda el inconsciente,
dura de vasos que era muy pronunciada en este voy a intervenir de una manera u otra y creo que
caso es “Angst vor Glasscherben und Splittern”, este es el valor que muestra este caso.
de nuevo aparece el tema Glace/Glas, –helado/ Podríamos extendernos un poco más en el
cristales rotos. detalle, pero lo dejo aquí, como una manera de
Lo que es interesante es que Freud se da recuperar algo, unas de estas migajas freudianas
cuenta de la serie homofónica significante que que quería comentar también en La Plata y no
lleva de Eis, Glace a la astilladura de vasos (Glas). tuve tiempo de hacer.
Y Freud continúa: “El padre era un eximio Y creo que con esto he tratado un poco de
dibujante y a menudo las demostraciones de su contribuir también a vuestro impulso de trabajo
talento habían arrobado y admirado los niños. aquí en las jornadas de la EOL en el próximo mes.
Identificada con el padre dibujó ella en la es-
cuela aquel círculo (Kreis), que sólo pudo lograr
por medios fraudulentos. Era como si quisiera
vanagloriarse: “¡Mira lo que puede hacer mi pa-
dre!”. La conciencia de culpa que adhería a la
inclinación hiperintensa por el padre halló su
expresión en el fraude intentado”15. VICENTE PALOMERA es Psicoanalista en Barcelona.
Lo extraordinario de esta viñeta para mí, es AME de la ELP, de la EOL y de la AMP. AE (1999-
2002). Docente del ICF. Autor de varios libros y director
que si bien Freud propone una interpretación
de dos colecciones, “Escuela Lacaniana de Psicoanálisis”
que apunta al sentido, al mismo tiempo agrega y “Mente, Salud, Sociedad”.
unas líneas que nos dan otro modo de entender
la interpretación. Esto es lo que nos enseña el Conferencia dictada el 3 de octubre de 2019 en la Escuela
texto leyéndolo atentamente desde la última en- de la Orientación Lacaniana (EOL) en el marco de una
Noche preparatoria de las XXVIII Jornadas Anuales de
señanza de Lacan.
la EOL y del XII Congreso de la Asociación Mundial de
En efecto, en la traducción castellana, perde- Psicoanálisis. La noche ha sido convocada y preparada
mos la materialidad de los significantes en juego. por el Consejo Estatutario de la EOL.
NOTAS

1
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun,
Paidós, Buenos Aires, 2004.
2
Lacan, J., “El Atolondradicho”, Otros
Escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 514.
3
Miller, J.–A., La fuga del sentido, Paidós,
Buenos Aires, 2012.
4
Lacan, J., El Seminario, Libro 3, Las psico-
sis, Paidós, Buenos Aires, 1984
5
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun,
Paidós, Buenos Aires, 2004, p. 173.
6
Freud, S., “Fragmentos de corresponden-
cia con Fliess”, Obras Completas, Vol. I,
Amorrortu,Buenos Aires, 1989.
7
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun,
Paidós,Buenos Aires, 2004, p. 33.
8
Ibíd, p. 128.
9
Lacan, J., “Conferencia en Ginebra so-
bre el síntoma”, Intervenciones y textos 2,
Manantial, Buenos Aires, 1988.
10
Lacan, J., “Clase del 12 de febrero de
1974”, Seminario 21, “Los no incautos
yerran o los nombres del padre”, inédito.
11
Freud,S.,“Dos mentiras infantiles”,Obras Completas,
Tomo XII,Amorrortu,Buenos Aires,1989.
12
Ibíd., p. 325.
13
Ibíd., p. 326
14
Ibíd., p. 326
15
Ibíd., p. 326
“Una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío”
Alejandra Pizarnik (Amantes)
Sobre “La interpretación de los sueños”
por DAMASIA AMADEO DE FREDA

“La interpretación de los sueños” es el texto de sirve, de modo de darle forma a la pequeña joya
Freud que más se acerca al modelo de investiga- refulgente de su hallazgo, piedra preciosa que irá
ción de una tesis universitaria. Con una estruc- incrementando su fulgor a todo lo largo de un
tura diferente a la de los artículos característicos siglo, cuanto menos.
de su prolífica obra, este es más metódico que Freud tiene la osadía de colocarse en el cen-
otras investigaciones que sí se le asemejan como tro mismo de su descubrimiento, de volverse el
Tótem y tabú o Moisés y la religión monoteísta. investigador y el investigado, el agente y el objeto.
La pregunta que lo lanza a la búsqueda: Es el científico que se desdobla para escarbar en
¿cómo se interpreta un sueño?, es un disparador el dominio de los propios sueños: los infantiles,
peculiar. Y la hipótesis que impulsa y sostiene los lejanos, los olvidados y recuperados para esta
el recorrido: el sueño es una realización de de- tarea en la que está inmerso desde hace algunos
seos, inédita. Para contrastar su novedad, Freud años. También aquellos sueños contemporáneos
deja asentada una extensísima literatura sobre al texto que está escribiendo –los propios y los
el tema, que remonta desde el presente hasta las ajenos–, y como confeccionados a medida, son
civilizaciones más antiguas. consignados en una crónica diaria que va anotan-
La diversidad de las fuentes de los sueños do en una libretita aparte. Material onírico que
(reciente, externa, interna, somática o psíquica) interesa justamente por ese signo que encuentra
es ya una lección sobre la finísima distinción allí de una Spaltung del sujeto cuya expresión
entre estímulo y resultado, en cuyo medio tran- es una incógnita que concierne al soñante en lo
sita la idea de un sentido a interpretar acerca de más profundo de su ser, pero que no obstante le
un deseo inconsciente del que el sueño sería su es muy difícil de despejar. Bruma de la memoria
transporte. que se escurre de las manos ni bien desvanecida,
Su primera conclusión es apabullante: la rea- jirones de un texto que se desintegra para nada
lización del deseo no se encuentra en el conteni- quedar de él, o casi nada; solamente confusión,
do manifiesto del sueño sino en las ideas latentes rompecabezas, desmantelamiento de una esce-
en torno a las asociaciones libres surgidas a partir na que ni siquiera allá, en el dormir que ahora
de su relato. Primera demostración de maestría también se aleja, estuvo bien armada. Relato
en una mente obstinada capaz de derribar de un nunca claro, remolino en torno a un hueco que
solo golpe las concepciones hasta entonces reli- empuja lo soñado hacia abajo para hundirlo en
giosas, filosóficas, folclóricas, míticas o científicas un no saber acerca de un deseo indestructible
sobre el sueño, para ir despejando y recolectar del que, tozudo, pugnará siempre por volver a salir
amasijo de saber acumulado todo aquello que le a la superficie.
Esos productos inasibles son la estela a partir de la que, al igual que en los juegos de múltiples espejos,
cual el descubridor naciente, el tenaz, el solitario, reflejan rivalidades varoniles disfrazadas, tentacio-
irá tejiendo la madeja de los principios de una teo- nes extramatrimoniales censuradas, ambiciones
ría mucho más abarcadora, mucho más ambiciosa profesionales desmedidas, innominables deseos
y no menos estrafalaria para un contexto de época de muerte hacia abajo, entre pares y hacia arri-
de ciencias de la naturaleza. Contexto del que él ba. Ese enorme juego de puzle recolectado, irá
mismo emerge para escabullirse de ese mundo en conformando un tesoro invalorable cuyas líneas
un abrir y cerrar de ojos, igual que esos sueños que directrices sentarán las bases de la sexualidad in-
ahora lo desvelan y lo mantienen en una vigilia fantil y del complejo de Edipo y de castración,
atenta. Sueños que va registrando hoja tras hoja como su inseparable correlato.
para engrosar la obra que crece gracias a esa sin Y ahí está también el sueño como un jero-
razón que tanto lo entusiasma, materia prima que glífico que se opone al signo, y las ideas latentes
le sirve de savia vital para erigir un sistema nuevo del soñador, opuestas a cualquier idea de simbo-
de razones cuya lógica es de su pura cepa y de una lismo. Lo cual no le impide a Freud enumerar
originalidad monumental. las excepciones: sueños con flores = deseos de
Pero ahí acechan también sus contemporá- desfloraciones; sueños con cofrecillos, estuches
neos, los hombres de ciencia están escandalizados. o monederos = genitales femeninos; sueños con
Los anteriores compañeros de ruta no le dan un varas, bastones, escaleras, espadas o galeras =
espaldarazo, ahora le muestran sus espaldas pla- ostentaciones fálicas, en mujeres y varones; así
nas, vacías, blancas –muy lejos de cualquier idea de como la vanguardista idea de fluidez del sexo
tabula rasa–; espaldas chatas como toda manifes- –¿por qué no?–, según el movimiento que adopte
tación de unas expresiones horrorizadas que, igual el ala del sombrero en la cabeza de aquél que el
que el sentido de los sueños, se ocultan. Rostros soñador recuerda fue el modo en que lo habría

Lacan Freudiano
agrios que entre pares se destapan y se solazan, acomodado dentro de su sueño.
caída de las máscaras en privado de esos bien pen- Juego de las escondidas entre el detective y el
santes y entendidos, que en bambalinas conspiran ladrón, pesquisa orientada a desarmar la coartada
y no dudan en calificar de esoterismo el hallazgo. dejada por la elaboración onírica a lo largo de las
Esos sabios de la ciencia moderna, donde muchas páginas dedicadas a describir la psico-
ufana se yergue la conciencia, aunando gestos logía de los sueños: la duda, el olvido, el detalle
de desagrado llegarán a la conclusión de que no insignificante, la condensación, el desplazamien-
vale la pena siquiera recorrer con una mirada rá- to, la figuración plástica, la sustitución, la repe-
pida ese libro blasfemo, al que, pese al gai savoir tición; todo ahí entra en línea de cuentas para
que destilan sus más de cuatrocientas páginas, el que interpreta las huellas que habría dejado a
le llevará casi diez años agotar los seiscientos su paso el sueño, en su tarea de desfigurarlas en
ejemplares de su primera edición. el camino que va del reposo a la vigilia. Es que
Obra viva y en constante movimiento, ates- el principio rector es no dejar nada de lado, todo
tiguado esto que decimos en las reformulaciones puede volverse evidencia, prueba de la existencia
hechas en las sucesivas reediciones, signo del coraje del deseo inconsciente, el reprimido. Hasta llegar
de un precursor que no teme retractarse de las ideas al ombligo, a ese tejido reticular que forman las
que ya no le sirven, para dar lugar a otras mejores. palabras en torno a lo desconocido; asomo del
Y ahí está lo escuchado en la infancia, pa- soñante al borde del abismo de un no saber que
labras oídas que, como epifanías joyceanas, ex- sin embargo no se olvida, recuerdo de una huella
citan el deseo infantil, responsable de formar el de la cual la conciencia no tendrá nunca la menor
sueño, para hacer brotar al niño cuyos impulsos idea de su existencia. Marca, traza, palote con
se mantienen intactos en el soñante ya adulto. el que de golpe nos topamos, en un cambio de
Formación del sueño cual encastre de cajas registro del hasta ahí escritor exquisito, quien de
chinas o muñecas rusas, montaje por procuración pronto sustituye la letra por un dibujo más bien
de deseos sexuales en mujeres histéricas cuyos torpe del aparato psíquico. Es que no hay tiempo
desafíos al analista semejan exquisitos pases de co- para detenerse ni tregua con las ideas, ni que
media. Miríada de rostros masculinos deformados hablar de darse por vencido; hay que buscar con
tenacidad representarlo, agarrarlo, palparlo, o al
menos rozar con los dedos lo demoníaco, como
él decía. Porque, aunque invisible, aunque in-
efable, al interpretador del sueño no se le escapa
que en algún lugar de uno, o algo en uno mejor
dicho, acusa su recibo de lo que sin embargo no
se sabe, de eso que nunca encontrará la palabra
justa para poder ser representado, para lograr ser
del todo esclarecido. Roca, ombligo o agujero, ese
núcleo no es pasible de ser interpretado.
En este punto Lacan toma su relevo. Desde el
Grafo del deseo hasta la topología borronea busca
darle forma a ese problema, aunque hay pistas del
asunto a lo largo de su enseñanza entera…
Hoy, a más de un siglo de la aparición del
libro, la cuestión que Freud se esforzó en res-
ponder con tanto ahínco, como un bumerang,
nos retorna en la forma de una pregunta: ¿Qué
queda de esas ideas que el padre del psicoanálisis
dejara por escrito, bujía refulgente que arroja
algo de luz sobre las tinieblas para ayudarnos a
interpretar los sueños?

DAMASIA AMADEO DE FEDRA es Psicoanalista.


Miembro de la EOL y de la AMP AE (2019-2022).
Directora de la colección Tyché y Subdirectora del
Centro de Estudios Psicoanalíticos de la UNSAM.
“En la otra orilla de la noche
el amor es posible
–llévame–
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria”
Alejandra Pizarnik (El olvido)
Cada sueño produce lo que precisa
por VALERIA CASALI

El arte de la noche ha ido penetrando en el arte del día.


La invasión ha durado siglos.
JORGE LUIS BORGES

En su lugar fundante del psicoanálisis el sueño es dar una versión respecto de lo que lo femenino
presentado como estructura de funcionamiento es para ella, y el psicoanálisis es una experiencia
de lo inconsciente y como clave para explorar que puede elucidar algo de este enigma que cada
un deseo que Freud nombra sexual, infantil, in- una es para sí misma.
mortal e indestructible. Su abordaje vía la inter-
pretación es el recurso privilegiado de la cura. Bella
El deseo sexual infantil ubicado como mo- Ana Lucía sitúa que inicia su análisis “de-
tor del sueño está en la base misma de uno de vastada por el amor”3. Destaca de su modo de
los conceptos fundamentales del psicoanálisis. vínculo amoroso una oscilación entre ubicarse
El que constituye el movimiento más subversivo como objeto supervaluado, amado al modo del
frente a su época y abre las vías culturales para amor cortés, y un goce masoquista en el que se
pensar cuerpo y sexualidad como disyuntos de sometía a exigencias sin límite.
lo biológico: el concepto de pulsión. En el trabajo analítico recorta un significante
Hay entre sueño, pulsión e interpretación una que se destaca: Bella. Lo ubicará como su identi-
solidaridad clínica que orienta la experiencia analítica. ficación fálica: Bella en una posición permanente
Me interesa trabajar aquí, el uso del sueño en de seducción, se resignifica como Bella frente
ciertas operaciones cruciales en un análisis: por a la mirada materna. La madre hacía existir la
un lado, cómo un sueño puede señalar la dimen- familia feliz vistiendo y desvistiendo a las niñas,
sión del semblante fálico. Por otro, cómo localiza en una familia de tradiciones patriarcales donde
la fijación de objeto. Y en el par sueño-inter- el padre, idealizado, era atendido y encantado
pretación, ubicar el movimiento de separación por sus niñas, a la espera del hijo varón.
y vaciamiento de los mismos que la experiencia ¿A qué nos referimos en psicoanálisis con
analítica promueve. fálico? Basándose en el impacto de la impresión
Tomaré como material clínico un sueño del causada por la comparación de los cuerpos entre ni-
testimonio de pase1 de Ana Lucía Lutterbach ños y niñas relatada por sus pacientes, comparación
Holck2. Allí, sitúa lo fálico como semblante de la sostenida en la impronta imaginaria del pequeño
posición sexuada, ubica el objeto de goce al cual apéndice corporal, Freud consignó al falo como eje
inadvertidamente estaba identificada y que tenía de la rivalidad, reivindicación y sentimientos de in-
un lugar central en diversos modos de mortifica- ferioridad referidos por los sujetos femeninos de su
ción que afectaban su vida, especialmente en la época. Advirtió también su valor metafórico como
experiencia amorosa; y también enseña que, para ilusión de totalidad y unificación del cuerpo. En
cada sujeto sexuado en una posición femenina, Freud, el concepto de falo es un equivalente sim-
es necesario encontrar un modo de arreglárselas bólico del valor narcisista del cuerpo y de su lugar
con aquello que no va a tener jamás represen- de objeto privilegiado para un otro suficientemente
tación en el lenguaje, ni por el arreglo fálico, ni interesado en el niño, tanto como para otorgarle el
por el arreglo fantasmático. Cada mujer se va a lugar de “his majesty, the baby”4.
Freud construye con el par falo-castración, las fundamental. Una suerte de aparato de lectura
operaciones simbólicas para pensar las posicio- del mundo, que articula las marcas contingentes
nes sexuadas. Esta dupla conceptual funciona del Otro con un exceso que se introduce como
también como manera de nombrar que allí don- plus de goce. El objeto queda situado como resi-
de hay un imposible de significar, allí donde se duo de aquel “investimiento primitivo de nuestro
presenta una hiancia que no va a tener jamás ser, resultante del hecho de existir como cuerpo”9.
representación en el lenguaje, el neurótico in- La travesía del fantasma en el trabajo analíti-
tentará significarlo fálicamente. co consiste en localizar el sentido que el sujeto da
Lacan toma estos desarrollos y avanza. Por al enigma del deseo del Otro, el objeto que se hace
un lado, situando la significación fálica como un ser como respuesta a ese enigma y su encuentro
operador y un signo de lo que hace pasar al vi- con lo que ese sentido nunca podrá recubrir.
viente por el significante. Es decir, somos cuerpo Por eso, para el semblante, hay un segundo
más lengua. Por otro lado, situando la dimensión valor en psicoanálisis: el objeto, semblante que
de velo que lo fálico encarna, recubriendo tanto deja ver “lo que hay”10. Así, la mascarada feme-
una falta constitutiva, como modos de goce. nina vira de signo hacia una positividad, dejando
Lo interesante de esta perspectiva es que su- ver un plus de goce.
braya el carácter de artificio, ficción, construcción Hacia esa dimensión nos lleva este sueño en
que lo fálico representa. Su carácter de semblante, el testimonio de Ana Lucía: “Un perro defecando
que recubre lo que del goce escapa al significante. un paté, es mirado por un joven”. Y la interpreta-
Podemos decir, con Lacan, que un semblante es lo ción del analista: “Ese paté es usted”11, que per-
que provee al goce de ciertas escafandras5. mite la separación entre el significante bella y el
Respecto de este semblante, las posicio- objeto que construye el fantasma, localizando que

La erótica del sueño


nes clásicas de hombre y mujer toman lugar. bella recubría lo que le parecía feo: el objeto anal.
Sosteniendo la impostura del tener, en un caso, Su identificación es entonces a una doble
enmascarando la falta, en el otro. vertiente de goce: objeto fálico precioso, bella
La mascarada como “parecer que enmascara imagen falicizada del cuerpo, identificada al ob-
la falta”6, velo de lo que no hay, constituye un jeto ideal y retenida por el Otro, por un lado.
semblante femenino que, si bien se mantiene en Identificación al objeto resto y su concomitante
la lógica del tener, suscita el deseo confesándose dolor de existir, por otro.
“mascara de nada”7. Un recuerdo infantil elucida el lugar de ob-
jeto desecho que se repetía en el modo de lazo
Hacerse paté amoroso. La madre pierde en su quinto parto al
Pero, si bien en la construcción de semblan- que hubiera sido su único hijo varón y cae en una
tes tienen su peso los significantes amo que va- mortificación depresiva. Ella, al lado de la cama
rían epocalmente, es decir, la dimensión colecti- de la madre por horas, sin palabras, se dejaba caer
vizante de ideales y discursos; en las posiciones en un abismo infinito. Entre la bella y el bebé
sexuadas se juega el goce particular de cada uno. muerto, nos dice, “caía des-ligada en un deseo de
En psicoanálisis ese goce particular es explorado desaparecer”12. Bella cubría una “identificación
en la dimensión de objeto. petrificante al objeto resto que producía dolor y
Para Freud, en el desarrollo libidinal, se pro- humillación, goce masoquista mortífero, con el
ducen fijaciones de la pulsión a determinados que quedaba perdida en lo ilimitado”13.
objetos que instituyen modalidades privilegiadas El análisis permitió señalar la mascarada
de satisfacción. Juegan su papel en las condicio- como “una especie de piel que contenía lo que
nes de amor que se establecen y las pulsiones que no se contiene”14, y localizar el objeto en que el
se satisfarán, dando por resultado lo que Freud propio modo de goce estaba concernido.
llama “un clisé (o varios) que se repite de manera La asociación libre –en portugués– desplaza:
regular en la trayectoria de la vida”8. hacerse paté/para tener, pavé/para ver, pacumé/
Para Lacan, la escritura del goce pulsio- para comer, pra tudo/para todo. Un objeto a ser
nal como objeto a, se establece con el fantasma tenido por el Otro.
Finalmente, patú, un significante nuevo que no VALERIA CASALI es Psicoanalista. Jefa de Trabajos
forma parte de la lengua materna y que asocia al Prácticos en Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de
Psicología (UBA). Profesora en Enseñanza Media y
pas tout –no toda– con el que Lacan se refiere a la
Superior en Psicología (UBA). Residencia en Hospital
mujer. No toda en el campo del Otro, no toda en
P. Piñero. Miembro de la EOL y de la AMP.
la significación fálica. Vía este intraducible, que
no significa nada en su lengua materna pero sí
en la lengua lacaniana en la que está concernida NOTAS
por su deseo, puede decir: no toda bella, no toda
1
Lacan introduce el dispositivo del pase en
para tener, no toda resto. No toda para el Otro.
1967, con múltiples propósitos: establecer
e investigar su idea de fin de análisis, de
Escribir la lengua del cuerpo
transmisión del psicoanálisis y de funcio-
Se abrió a partir de allí, para ella, una es-
namiento de la escuela de analistas. Existen
critura que describe como no-toda narrativa y
publicados en libros y revistas especializa-
que presenta como “Biografema”15. Un texto que
das, múltiples registros escritos de los testi-
hace pasar fragmentos dispersos, como en vue-
monios de pase de Analistas de las Escuelas
lo, de algunos instantes de vida, rasgos, gustos,
de la Orientación Lacaniana.
detalles; y que le permite cierto acceso a lo fe-
menino contando con el cuerpo en la escritura. 2
Lutterbach Holck, A.L., La erótica y lo fe-
Lo resume con la fórmula escritura vida. menino, Grama, Buenos Aires, 2012.
El trabajo analítico hizo posible así, habitar y 3
Ibíd., p. 21.
hablar la lengua del cuerpo de una mejor manera,
vaciando el peso y la mortificación del objeto y 4
Freud, S., “Psicología de las masas y análisis
permitiendo un uso advertido del semblante, tam- del yo” (1921), Obras completas, Vol. XVIII,
bién, más liviano. “Una nueva distribución de las Amorrortu, Buenos Aires, 1999, pp. 63-137.
cosas con consecuencias en la vida”16. 5
Lacan, J., El Seminario, Libro 18, De un
discurso que no fuera del Semblante, Paidós,
Buenos Aires, 2009.
6
Miller, J.-A., De la naturaleza de los semblan-
tes, Paidós, Buenos Aires, 2002, p. 156.
7
Ibíd., p. 152.
8
Freud, S., “Sobre la dinámica de la trans-
ferencia” (1912), Obras completas, Vol. XII,
Amorrortu, Buenos Aires, 2001, pp. 93-105.
9
Lacan, J., El Seminario, Libro 10, La angus-
tia, Paidós, Buenos Aires, 2006. p. 72.
10
Ibíd., p. 205.
11
Lutterbach Holck, A.L. , op. cit. p. 25.
12
Ibíd., p. 22.
13
Ibíd., p. 23.
14
Ibíd., p. 31.
15
Barthes, R. Sade, Fourier, Loyola, Cátedra,
Buneos Aires, 2011.
16
Tarrab, M., “Prólogo al libro”, La erótica y
Lo femenino, op. cit. p. 12.
“Sexo
¿cómo poder ocultar eso
que es tu canción?

Sexo, tu paso es confundir


los besos con el dolor
y es por eso.”
Luis Alberto Spinetta (Sexo)
La función de los sueños en la práctica analítica
por NIEVES SORIA

Los sueños suelen tener un lugar determinante al servicio de los hombres de la familia, comien-
en el trabajo con el inconsciente que se realiza en za a advertir que la reproduce en la familia que
el análisis de sujetos neuróticos, al punto que fue formó, con hijos varones, abandonando a partir
indicado por Freud como vía regia de acceso al in- de su maternidad una incipiente y prometedora
consciente1. Su actualidad en la práctica analítica carrera profesional por decisión propia.
puede verificarse en la función fundamental que Esta posición se le vuelve especialmente
suelen cumplir en los testimonios de pase, ya sea dolorosa cuando está en la cama con su pareja,
como ocasiones de hallazgos que pueden decan- y se encuentra con que, para su propia mirada
tar a partir de una interpretación del analista, ya vigilante, sólo cuenta el goce de él, poniendo una
como interpretaciones del inconsciente del sujeto barrera a cualquier intento suyo de provocarle
en momentos de franqueamiento en el análisis. placer. Lo que desconoce es su propio goce en
En la práctica analítica se confirma el valor, juego allí, atrincherada en el lugar del Otro ma-
tanto de los sueños llamados confirmatorios, terno que, a la manera de un panóptico, controla
como de aquellos designados como sueños de todos los movimientos de la escena familiar, a
curación por Freud, valor que adquieren en la costa de su feminidad.
medida en que se entraman en la lógica de la
cura por la vía del inconsciente transferencial, El goce fálico materno
que se verifica ser entonces también un incons- Un primer viraje es operado a partir de la
ciente real, en tanto se trata de sueños que dan localización de este goce en un sueño, en el
cuenta de modificaciones en la relación del su- que Elena mira por un telescopio. Asocia con
jeto tanto con el falo como con la pulsión. el planetario, con “La ventana indiscreta”, con
Examinaremos la lógica de una cura situan- su curiosidad por husmear el interior de las vi-
do en ella tres momentos cruciales plasmados en viendas a través de las ventanas. Dice: “parece
el trabajo con tres sueños. que quisiera poder verlo todo”. Subrayo: “poder”,
Elena, una mujer madura, trae como síntoma localizando a través de la interpretación el valor
una frigidez que la acompaña desde siempre. fálico de su posición en relación con la pulsión
Ella me hace saber de su disconformidad con escópica2. La emergencia del afecto de la ver-
su vida de pareja en general, a la que siente falta güenza rubrica un primer registro de ese goce
de poesía, y con su vida sexual en particular, de fálico por parte del sujeto.
la que nunca ha podido disfrutar. Su posición de dominio materno comienza
En el primer tiempo del análisis reconstru- a hacerle síntoma. En una sesión habla de su
ye el camino que la llevó hasta su actual posi- embrollo con ciertas dificultades de sus hijos
ción, cuando no se deja invadir por la mirada adolescentes, de los que siempre se ocupaba sin
de su adorada madre muerta, bajo la forma de ninguna participación del marido. Le pregunto
recuerdos que la llenan de angustia y desolación. por qué no dar lugar al padre en esos asuntos,
Colocada por ella en una posición de sacrificio cortando la sesión.
Vuelve a la sesión siguiente indignada, plantean- cierta complicidad que comienza a construirse
do que no va a continuar su análisis conmigo: entre ellos y su padre.
“Esas concepciones que plantean diferencias
entre el padre y la madre son retrógradas y au- La última sesión
toritarias. Yo creo en la igualdad de los sexos”. En “Análisis terminable e interminable”
Le respondo que mi experiencia como analizante Freud se pregunta: “¿Acaso nuestra teoría no
y como analista me demostraron que un padre reclama para sí el título de producir un estado
no es igual a una madre, así como un hombre no que nunca preexistió de manera espontánea en
es igual a una mujer. el interior del yo, y cuya neocreación constituye
Elena queda un rato en silencio. Llora an- la diferencia esencial entre el hombre analizado y
gustiada. Con sorpresa recuerda en ese momento el no analizado?”3. También sitúa allí la desauto-
escenas olvidadas con el padre que se repetían rización de la feminidad como la “roca de base” a
en su infancia, en las que compartían charlas, la que se llega en un análisis, planteando: “Difícil
música y lecturas. Se trataba de momentos de es decir si en una cura analítica hemos logrado
calma, de disfrute y de entusiasmo con el saber dominar este factor, y cuándo lo hemos logra-
y con el arte. do. Nos consolamos con la seguridad de haber
A partir de este momento las sesiones se su- ofrecido al analizado toda la incitación posible
ceden entre recuerdos a borbotones de aquellos para reexaminar y variar su actitud frente a él”4.
momentos con el padre. Indagaremos si es posible verificar ambas
cuestiones en el sueño con el que Elena arriba a
Perdiendo la mirada un momento conclusivo en su cura.
Trae un sueño crucial, que dará cuenta de la “Anoche tuve un sueño: Estaba en una ha-

La erótica del sueño


caída del objeto mirada del lugar fálico en el que bitación. Estaba Nieves. Me decía que íbamos
se encontraba: ella se encuentra al pie de la esca- a hacer un experimento, pero que, como se lo
lera de la casa familiar, mira hacia arriba, algo cae había enseñado su marido, en esta oportunidad
por el hueco de la escalera, revisa el suelo: no hay él iba a estar presente. Este hombre me muestra
nada. Dice: “algo cayó, finalmente no era nada”. una cajita. Me dice que debo mirar en su interior,
Asocia con la mirada de la madre, controlando que voy a ver algo oscuro. Miro y veo agua muy
la vida familiar desde arriba. Le digo: “algo cayó, transparente. Había un poco de moho pegado
esa mirada finalmente era nada”. en los bordes de la caja, pero no me importaba.
A partir de ese momento, Elena recuerda Veía claro. En ese momento en su lugar se hacía
raramente a su madre, ya no con angustia sino presente mi marido, de un modo luminoso”.
con cierta lástima. Deja de ocuparse de todo, en Agrega: “Es evidente que este sueño ya es
la casa y en la cama, dando lugar a la calma y el una interpretación. Lo que estaba oscuro ahora
disfrute. Recupera el interés por el saber y el arte es transparente. Ahora me doy cuenta de que un
que había perdido junto con los recuerdos de su hombre puede estar, de modo más o menos opa-
padre. Acepta una propuesta laboral en la que co. Pero todavía hay que verlo. Lo importante es
pone en juego esta relación con el saber. que ahora lo veo. Y de un modo luminoso. Como
Comienza una época de enfrentamiento con aquella vez que me fue a buscar al trabajo. Ahí
su pareja. En este momento de crisis, marcado estaba, brillante, buenmozo. Qué alegría poder
por intensos celos de ambos, Elena tiene sus tomar su mano”.
primeras experiencias de goce sexual, tanto en la En este sueño es posible verificar que el nue-
vía del orgasmo como del encuentro con cierto vo estado al que llega Elena en su análisis está
espacio íntimo en el que puede descansar de la directamente ligado con cierta salida de la des-
mirada en el encuentro entre los cuerpos. Es una autorización de la feminidad, que se plasmaba
época en la que debe llevar a cabo un verdadero en su síntoma de frigidez, modo en que Elena
duelo del falo que eran sus hijos para ella hasta anestesiaba su feminidad, atrapada en un uso
ese momento. Deja de ser la confidente exclusiva fálico de la pulsión escópica voyeurista, posición
de sus hijos, de a poco acepta quedar excluida de de dominio por la mirada: poder verlo todo.
Las intervenciones de la analista efectivizan la NIEVES SORIA es Psicoanalista. Profesora adjunta en
función simbólica de la castración, Elena sale Psicopatología 2 de la Facultad de Psicología (UBA).
Docente en las maestrías en psicoanálisis de la UBA, la
de su posición de madre fálica, encontrándose
UNC y la UNSAM. Doctora en Psicología. Miembro de
con su feminidad, ligada al surgimiento de una la EOL y de la AMP.
mirada deseante que remueve la mirada materna,
cuya caída se verifica en el sueño de la escalera. NOTAS
En esta nueva mirada hay lugar para un
hombre, que aparece de dos maneras en el último
1
Freud, S., “La interpretación de los sueños”
sueño. Primero como alguien que puede enseñar (1900), Obras completas, Vol. V, Amorrortu,
desde la lógica fálica, edípica; allí la feminidad se Buenos Aires, 1984, p. 597.
presenta como algo oscuro. Es por su intermedio 2
Freud, S.,“Observaciones sobre la teoría
que Elena arriba a un abordaje de la feminidad y la práctica de la interpretación de los
desde un lugar femenino, lo que le posibilita ver sueños” (1923), Obras completas, Vol. XIX,
claro, no sin mancha. Allí lo femenino no con- Amorrortu, Buenos Aires, 1992, p. 114.
siste en ningún saber, sino un lugar desde donde
ella puede ver al hombre como tal, y desearlo.
3
Freud, S.,“Análisis terminable e intermi-
nable” (1937), Obras completas, Vol. XXIII,
Amorrortu, Buenos Aires, p. 229.
4
Ibíd., p. 254.
Diversidad sexual

Un acercamiento a lo trans en psicoanálisis por VIVIANA MOZZI


Un acercamiento a lo trans en psicoanálisis
por VIVIANA MOZZI

El psicoanálisis, que tiene sus raíces en las ela- logros jurídicos. De hecho, Argentina es van-
boraciones de Sigmund Freud, está concernido guardia en estos movimientos: por un lado, la
por los nuevos modos de presentación de los Ley de Matrimonio Igualitario sancionada en
sujetos en relación con la sexualidad y por el 2010 produjo una ruptura del orden jurídico con
modo de armar lazos familiares; y nuevos modos el supuesto orden “natural”, reconociendo los
no implica que no existiesen antes o que su- mismos derechos y obligaciones para lazos he-
pongamos que hay un modo “normal” de armar terosexuales y homosexuales abriendo la posibi-
familia ya que, en verdad, siempre son disfun- lidad de armar familias. Por otro lado, con la Ley
cionales cualquiera sea el que ocupe los lugares. de Identidad de Género, promulgada en 2012,
Sin embargo, habrá que especificar el estatuto quedó más claro el impulso dado por el colectivo
de algunos conceptos cuya perspectiva incluye de la FALGBTIQ 2; colectivo que prácticamen-
las diferencias singulares. te fue el redactor de la Ley. Esto indica que en
Asistimos hoy a una subversión de las cate- relación con los avances y los logros jurídicos los
gorías hombre y mujer, a partir de una supuesta colectivos son cruciales: toda reivindicación de
libertad de elegir identidades al momento de igualdad a nivel legal es válida.
indicar el sexo. Sin embargo, desde el psicoanálisis, lo que
Cabe aclarar, que lo trans ya no atañe solo se debe tener en cuenta es la asimetría radical,
a la transexualidad que ha existido en todos los la imposible complementariedad entre los sexos,
tiempos, en la actualidad el término la ha rebasa- se trate de la elección de objeto de que se trate.
do, situando una lucha y política de identidades En psicoanálisis no hablamos de identi-
en relación con el género, que dirige a la legisla- dad ni de sexo como algo dado por “natura-
ción. 1 El riesgo allí, es volver a quedar atrapado leza”. Los conceptos que introduce son los de
en nominaciones simbólicas que siempre con- identificación y sexuación, para dar cuenta de
ducen a un ideal que elimina la singularidad del que la posición que toma un sujeto respec-
síntoma y la fijación de goce que lo determina. to a un partenaire no tiene nada de “natural” 3.
Me parece importante aclarar que todos los Por lo tanto, no hay identidad para el psicoaná-
“colectivos” han sido cruciales para conseguir lisis –tampoco de género–, sino identificaciones.
Del mismo modo, dejarlo solamente en térmi- “si el psicoanálisis abriga la última nobleza en
nos de identificaciones, tampoco da cuenta del tiempos de epidemiologistas, es que trata a cada
alcance de las conceptualizaciones, en tanto es uno, uno por uno, como incomparable y no como
a partir de ellas que se puede llegar a modos de muestra” 5.
goce singular, lugar privilegiado al que sí se di- El cuerpo es real y habrá que situar la varie-
rige un psicoanálisis. Ordenarse en el campo de dad de los síntomas de la época y no desestimar
las identificaciones lleva también a la posibilidad las diferencias anatómicas, porque –parafrasean-
de armar colectivos, y la clínica psicoanalítica se do a Silvia Ons–, desconocerla en pos de un
dirige a la imposibilidad de armar conjuntos que funcionalismo absoluto –que todo es función–
unifiquen a los seres parlantes en una nomina- abre un debate, entre una posición conservadora
ción, que vuelve a dejar las cosas sometidas a un reaccionaria que entroniza la naturaleza, y un
nuevo significante amo. funcionalismo “optimista” en el que lo que im-
No hay un saber de antemano que le diga a porta son las funciones y no quien las ocupe. “El
un sujeto qué es un hombre o qué es una mujer. cuerpo en el psicoanálisis tiene una dimensión
La no complementariedad entre los sexos, dada real que lo hace éxtimo al yo, el sexo jamás puede
desde el origen, ubica a la sexualidad como “trau- identificarse con lo que percibe la conciencia” 6.
mática”, haciendo la homofonía con la palabra Miller y Eric Laurent, tempranamente nom-
francesa trou, que significa agujero. De ese modo braron la época como la del Otro que no existe 7,
el neologismo de Jacques Lacan troumatisme, lógica que en lo social produce efectos de mul-
no implica patología, sino que se trata de un tiplicación y una clínica identitaria, a diferencia
universal, se trata del pathos compartido cuya de la clínica de los goces. Asimismo, Lacan an-
singularidad será la respuesta de cada uno. ticipaba que la disolución de las identificaciones,

Diversidad sexual
El mismo Freud propone en el origen ese se cristaliza en una identidad8, que promueve la
agujero, ese desconocimiento respecto del sexo: creencia de que hay un modo de escribir la no
no saber o enigma al que cada ser hablante res- relación sexual y obtener como ideal un sujeto
ponde con un modo singular de goce que no es desidentificado. Es allí donde las identidades se
lo mismo que goce sexual. Podríamos situar an- multiplican y el deseo del derecho trata las par-
tecedentes, pero se puede poner el acento en su ticularidades del goce en términos identitarios 9.
texto de 1905, “Tres ensayos de teoría sexual” 4, Es una creencia también suponer que iden-
en el que ubica que la pulsión –aún sin concep- tificarse a un significante amo implica la pacifi-
tualizar– no tiene objeto predeterminado, que cación en la relación del sujeto con el goce o un
es parcial y que le sirve de soporte a su único saber hacer con el goce. El goce no se reabsorbe
objetivo que es la satisfacción; lo que da cuenta solo con la práctica sexual, el síntoma lo verifica.
de la inadecuación entre el sujeto y el objeto Podemos ubicar una flecha de lo vislumbra-
para todos. do por Freud en 1905 hasta 1937 cuando for-
Del mismo modo podemos pensar la opo- mula que tanto hombres y mujeres desestiman
sición decidida del psicoanálisis a las Terapia la feminidad10, que logra alcanzar el centro en la
Cognitivo Conductuales (TCC) o al auge de la lectura de Lacan, acerca de que el psicoanálisis
epidemiología. La epidemiología hace estadísti- responde a la discordancia pulsión/objeto, resul-
ca, hace grupos para obtener muestras plurales; tante del choque entre el lenguaje y el cuerpo que
las TCC apoyadas en la brevedad como un valor, deja las marcas del trauma. Es alrededor del te-
ayuda a modificar pensamientos, sentimientos y jido de esas marcas que se arma el destino de un
comportamientos negativos. ¿Quién define qué sujeto, entendido en modos de vivir la pulsión.
sentimiento, comportamiento o pensamiento es Freud enuncia, aludiendo a la teoría de
negativo? Siempre en estas decisiones interviene Aristófanes en El banquete de Platón, esta ilu-
la moral, incluye prejuicios, lo que cada uno cree sión: “La fábula poética de la partición del ser
que está bien o está mal; mientras que el cam- humano en dos mitades –macho y hembra– que
po epistémico del psicoanálisis está en relación aspiran a reunirse de nuevo en el amor se co-
con una ética. Jacques-Alain Miller sostiene que rresponde a maravilla con la teoría popular de
la pulsión sexual”: como si existiese un “a cada VIVIANA MOZZI es Psicoanalista. Profesora adjunta
de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad de Psicología
cual su cada cual”. La casuística le revela que la
(UBA). Miembro de la EOL y de la AMP.
vertiente edípica e identificatoria no es suficiente
para explicar las discordancias e irregularidades NOTAS
del sexo que se presentan a su consulta.
Lacan toma el relevo dando cuenta de que
1
Miller, J.-A., “La cuestión trans en el
hay un real sin ley que no se deja reducir por el psicoanálisis y para los psicoanalistas”,
significante; que lo más propio del sujeto es ese Intervención del 5 de septiembre de 2021.
goce innombrable. psicoanalisislacaniano.com/2021/05/29/
jam-cuestion-trans-psicoanalisis-psicoana-
listas-20210529
2
Federación Argentina de Lesbianas, Gays,
Bisexuales, Trans, Intersex y Queer.
3
El encomillado es para señalar que no hay
lo “natural” para el psicoanálisis.
4
Freud, S., “Tres ensayos de teoría se-
xual” (1905), Obras completas, Vol. VII,
Amorrortu, Buenos Aires, 1990.
5
Miller, J.-A., “Iluminaciones profanas”,
inédito.
6
Ons, S., Amor, locura y violencia en el si-
glo XXI, Paidós, Buenos Aires, 2016, pp.
50-51.
7
Miller, J.-A., (en colaboración con Eric
Laurent), El Otro que no existe y sus comités
de ética, Paidós, Buenos Aires, 2005.
8
Lacan, J., clase del 16 de noviembre de
1976, Seminario 24, “L’insu que sait de
l’une-bevue s’aile à mourre”, inédito.
9
Laurent, D., El analista mujer, Tres Haches,
Buenos Aires.
10
Freud, S., “Análisis terminable e intermi-
nable” (1937), Obras completas, Vol. XXIII,
Amorrortu, Buenos Aires, 1989.
Conversaciones entre feminismos y psicoanálisis

Feminismo y psicoanálisis por SILVIA ONS

Las primeras pibas por MÓNICA TORRES

El esfuerzo del lenguaje inclusivo. Desbaratar el standard de la lengua por MARIANA GÓMEZ
Feminismo y psicoanálisis
por SILVIA ONS

En muchos sentidos, el psicoanálisis


da lo mejor de sí cuando es atacado
ANNA FREUD

Las críticas del feminismo radical al psicoanálisis Un poco de historia


consisten fundamentalmente en ubicarlo como Dice Foucault 2 que, en el pensamiento griego
uno de los máximos exponentes del régimen pa- clásico, es la relación con los muchachos la que
triarcal que enarbola al falo y a lo masculino y constituye el punto más delicado y el foco más acti-
deja a la mujer en posición de carencia. Antes vo de reflexión y de elaboración. En el curso de una
de detenerme en tales argumentos, quisiera re- lenta evolución el foco se desplaza y los problemas
cordar ese momento inaugural del psicoanálisis irán centrándose progresivamente alrededor de la
como un encuentro inédito entre el médico y la mujer. Será la relación con ella la que marcará los
histérica. Original sin duda, ya que allí se selló el tiempos más duros de la reflexión moral sobre los
pasaje del campo de la mirada al de la escucha, placeres sexuales. En efecto, en ningún momento
para notar tal diferencia basta tener presente el de la historia la mujer ha sido más objeto de in-
famoso cuadro1 que muestra a Charcot con sus quietud que en la Edad Media; de hecho, Duby3
alumnos apuntando a la joven en plena crisis se pregunta si no hubo una promoción de la con-
como objeto de observación. Pero Freud eligió dición femenina en la época feudal, y los que así
otra vía que fue la de la escucha y ello primó por lo afirman, se basan en la aparición en la Francia
sobre sus propias ideas al punto de modificarlas del siglo XII del amor cortés. Ciertamente, para el
de acuerdo a lo que ellas le revelaban, era muy trovador, la dama ocupa un lugar tan relevante al
grande su interés por descifrar el enigma que punto de dedicarle su vida como consagrado juglar.
representaban. A diferencia de la mayoría de sus Pero ella no habla o está condenada a decir siem-
congéneres nunca abusó del poder que le daba pre lo mismo: negarse al amor para seguir siendo
la transferencia, cuando para cualquier hombre inaccesible o consentir al mismo y dejar de ser …
resulta difícil sustraerse de los reclamos de amor una dama. Es por eso que Lacan afirma que ella
sexual de una joven mujer. Así, a diferencia de está vaciada de toda sustancia real.4
lo que opinan muchas feministas, las mujeres le Si en la Edad Media se jerarquiza a la mujer
deben mucho al psicoanálisis y por eso mismo lo será por ser hablada por los caballeros. Su voz
se cuentan tantas y tantas en sus filas. sí se levanta cuando hacia 1400 en la declinación
de la Edad Media y el anuncio del Renacimiento,
Christine de Pizan inicia con su libro La ciu- hombres antes que Freud que estuvieron atentos
dad de las damas, una verdadera “querella de las a sus voces. Sin embargo, el creador del psicoa-
mujeres”5. Ese texto es la respuesta de Pizan a nálisis no las escuchará desde la perspectiva de
la popular La novela de la rosa de Guillaume de la igualdad de derechos, o sea no como sujetos
Lorris, las afirmaciones que hay allí sobre las vacíos de singularidad, sino desde su singulari-
mujeres son combatidas por Pizan mediante una dad sintomática.
ciudad alegórica en la que las defiende, citando
una amplia gama de figuras femeninas ilustres, Aportes del feminismo
que estarán alojadas en La ciudad de las damas. al psicoanálisis
A medida que Pizan construye su metrópoli, Tal como señalé, las críticas del feminismo
nombra a mujeres ilustres para combatir los ar- radical al psicoanálisis pecan de ser injustas por no
gumentos misóginos vertidos por numerosos y considerarlo en su profundidad, es decir, por to-
sabios autores. Cada una de ellas nombrada, será mar determinados aspectos, coagularlos; y des-
un ejemplo de esa contraargumentación. cuidar el desarrollo de la teoría, sus modulaciones
Fue necesario el paso cartesiano en el siglo y matices. Sin embargo, si las consideramos ya no
XVII, para que el sujeto, producto y única certe- como ensañamiento, sino como aporte podrían
za de la cogitación, se afirme como tal luego de funcionar como una suerte de recordatorio para
un total vaciamiento, no solo de los saberes cons- los analistas. Me refiero a algunos de sus cuestio-

Conversación entre feminismos y psicoanálisis


tituidos, sino también del hecho de ser hombre namientos respecto a: la idea de Freud de ubicar
o mujer. Por eso no es casual que haya sido la femineidad normal en torno a la maternidad,
un cartesiano –Poullain de la Barre– el primer reducir la escena de seducción a una fantasía his-
pensador en la Europa moderna que construye térica, dar un estatuto nodal al Complejo edípico
toda su filosofía social en un concepto universa- descuidando lo pre edípico, cercenar el devenir
lista de igualdad. Es que el sujeto cartesiano no histórico en el estructuralismo lacaniano, ocul-
dice nada respecto de si es hombre o mujer, no tar la homosexualidad en los círculos analíticos
discrimina, ha borrado sus atributos sensibles. tanto freudianos como lacanianos, sumado a la
Quizás por eso mismo Descartes fue tan amigo infatuación de los analistas y a su pretensión de
de las mujeres como Isabel de Bohemi 6 y la reina superar otros saberes. No se trata de defender al
Cristina de Suecia7. Su discípulo Poullain de la psicoanálisis frente a ese ataque, sino de to-
Barre incorporó en esa filosofía el movimiento mar esa ofensiva como una lupa para iluminar
de Las Preciosas. sus principios en su valor ético, ya que a veces
En sí, en el amor cortés se trataba de amar se olvidan, y es por eso que son evocados en El
a la Dama aun sin conocerla y ella permane- Seminario 7, La ética del psicoanálisis. Allí Lacan
cía casi muda, no ocurrirá lo mismo con Las cuestiona a los ideales analíticos haciendo obstá-
Preciosas, que interesadas ante todo por las cosas culo a esos principios y señala como el primero
del corazón y solo del corazón, trazan la Carte du al amor genital: “…amor que supone modela por
Tendre8 para guiar a los hombres en el camino sí solo una relación de objeto satisfactoria-amor
de cómo abordarlas en las cuestiones del amor. médico diría si quisiera acentuar en sentido cómi-
Condenaron todas las expresiones que evocaban co el tono de esta ideología-higiene del amor diré
groseras realidades fisiológicas y se negaron a para ubicar aquí aquello a lo que parece limitarse
aplicar el verbo “amar” al mismo tiempo a las la ambición analítica”9.
cosas materiales y a las espirituales: se ama a la ¿Y si leemos con atención esta cita no parece
amante, se gusta del melón. Era necesario que el acaso consonar con ciertas denuncias feministas
estilo fuese puro y elevado y el pensamiento sutil, acerca de la “moralina” psicoanalítica?
un verdadero programa enciclopédico ridiculi- Debo confesar que muchas de las objeciones
zado por Molière, de manera un poco injusta y feministas no son para mí una novedad, ya que
caricaturesca, en las comedias Las mujeres sabias son las mismas que yo misma me formulé hace
y en Las preciosas ridículas. Oponiéndose a tal tiempo y que, sin embargo, nunca disiparon mi
burla Poullain las considera y muestra que hubo fervor por el psicoanálisis. Es que su riqueza sólo
puede aprehenderse con una lectura que no pier- autoerótico de su quehacer sexual. Se ahorra la
da de vista su propio movimiento y fundamen- vergüenza de la masturbación fantaseando re-
talmente desde la práctica analítica, único lugar trospectivamente, para estas épocas más tem-
desde donde pueden reformularse sus conceptos, pranas, un objeto anhelado. No crean ustedes,
junto con una fina mirada de la psicopatología por lo demás, que los abusos sexuales cometidos
de la vida cotidiana. Es por eso que las obser- contra las niñas por sus parientes masculinos
vaciones “extra muro” pecan de sesgadas10 y, en más próximos pertenecen por entero al reino de
general, estas intelectuales preocupadas por los la fantasía. La mayoría de los analistas habrán
aspectos misóginos de Freud se desinteresan de tratado casos en que esas relaciones fueron reales
lo fundamental de su descubrimiento: la eco- y pudieron comprobarse inobjetablemente; sólo
nomía libidinal, el conflicto psíquico y la vida que correspondían a años más tardíos de la in-
pulsional que no puede domesticarse porque fancia y se atribuyeron a una época anterior”13.
nuestra morada está habitada por aspectos que Para terminar, quisiera tomar un aspecto en
no queremos reconocer, ya que no entran en ar- el que paradójicamente Freud y las feministas se
monía con nuestros ideales. No cabe asombrarse, dan la mano al retroceder él primero frente a su
afirma Freud, que el yo no le otorgue su favor al propio descubrimiento. Si analizamos determina-
psicoanálisis y se obstine en rehusar su crédito. dos textos, advertimos que Freud considera que el
Diremos que tanto ayer como hoy. complejo de Edipo cumple una función de desco-
Podemos ubicar como ejemplo de esas lec- nocimiento y entonces, no se trata solo del más allá
turas parciales, la que cuestiona que Freud no le del Edipo pregonado por la comunidad lacaniana,
crea a la neurótica para reducir la escena de se- sino también de su “más acá”, En la 21ª Conferencia
ducción a una fantasía. Personalmente me rebelé dice: “Para la época en que la madre deviene obje-
frente a semejante conclusión por estar basada en to de amor, ya ha empezado en el niño el trabajo
una suposición, ya que uno de sus fundamentos psíquico de la represión, que sustrae de su saber el
consiste en lo inverosímil que le resulta a Freud conocimiento de una parte de sus metas sexuales.
¡que haya tantos perversos! Ahora bien, a esta elección de la madre como obje-
Sin embargo, si nos detenemos, no en des- to de amor se anuda todo lo que el esclarecimiento
mentir la realidad de la escena, sino en indagar psicoanalítico de las neurosis ha adquirido impor-
la razón de su fijación monotemática, podemos tancia tan grande bajo el nombre del “complejo de
entender el gran paso freudiano en descubrir la Edipo”14. El amor edípico se enmarca entonces en
realidad psíquica. Y si a la fantasía de seducción el trabajo de sustracción y de represión de las metas
ya no la consideramos como contraria al hecho pulsionales. Para entender, por ejemplo, la manera
de haberla vivido sino como encubridora del au- en la que opera esta elisión vale recordar lo dicho
toerotismo de los primeros años infantiles11, no por Freud en otro texto:
es cierto que Freud haya privilegiado el Edipo “Creo, por extraño que suene, habría que
a riesgo de desmerecer lo preedípico12. En sus ocuparse de que haya algo en la naturaleza de la
cartas a Fliess confiesa que el Edipo es defensivo pulsión sexual misma desfavorable al logro de
respecto a la sexualidad y que el develamiento de una satisfacción plena” 15.
su propio complejo tenía un carácter encubridor. Retrocediendo frente a su propio descubri-
Sería ese un ejemplo de cómo una lectura sin miento Freud ubicará al Edipo en la base del
perspectiva clausura la potencia de una teoría, malestar que hay en la vida pulsional misma: si
cuya fortaleza no consiste en decir siempre lo no se puede gozar como se anhela, si se goza
mismo, leemos así que, en el historial del hom- de manera insuficiente, se debe a que la plena
bre de los lobos, la escena de seducción tiene un satisfacción ha sido prohibida por el padre. Aquí
estatuto indudablemente real contrariando las se hermanaría con ciertas vertientes feministas
afirmaciones vertidas en sus comienzos. que atribuyen el malestar al patriarcado, al que
Y en la 23ª Conferencia dirá: “Con la fantasía habría que deconstruir ya que es esa cultura la
de la seducción, cuando no la ha habido,’ el niño responsable de la desdicha.16
encubre {decken} por regla general el período
SILVIA ONS es Psicoanalista. AME de la EOL
y de la AMP.

NOTAS

1
‘Une leçon clinique à la Salpêtrière’ pintado por 10
Como también ocurre respecto a otras disci-
André Brouillet (1857-1914). Representación plinas, por ejemplo, no leer a Aristóteles por
de Jean-Martin Charcot en La Salpêtrière con ser uno de los fundadores del patriarcado y
el sujeto histérico Blanche Wittman desechar así el caudal notable de su filosofía.
2
Foucault, M.,” El uso de los placeres”, 11
Siguiendo la propia afirmación de Freud.
Historia de la sexualidad, Siglo veintiuno,
12
Todas las feministas de la época, comenzan-
Buenos Aires, 1986.
do por Karen acordaban en que el epicentro
3
Duby, G., “El amor cortés”, Historia de las mu- de la construcción de la feminidad se loca-
jeres, Vol. 2, Santillana, Madrid, 2000, p. 319. lizaba en el período preedípico.
4
Lacan, J., El Seminario, Libro 7, La ética del psi- 13
Freud, S., “23ª Conferencia. Los caminos
coanálisis, Paidós, Buenos Aires, 1988, p. 183. de la formación de síntoma” (1916-1917),
5
Duby, G., Historia de las mujeres, op. cit., p. 21. Obras Completas, Vol XVI, Amorrortu,

Conversación entre feminismos y psicoanálisis


Buenos Aires, 1976.
6
Véase el capítulo “Descartes, Isabel y lo que
Freud escuchó” en mi libro Amor, locura y
14
Freud, S., “21ª Conferencia. Desarrollo li-
violencia en el siglo XXI, Paidós, Buenos bidinal y organizaciones sexuales” (1916-
Aires, 2016. 1917), op. cit., p. 300.

7
Mujer culta, amante de las artes desafió los
15
Freud, S., “Sobre la más generalizada degra-
estereotipos femeninos de la época, gustaba dación de la vida amorosa” (1912), op. cit.,
vestirse como varón, no quiso tener hijos y se Vol XI, p.182.
la supone lesbiana, es de hecho un ícono gay. 16
No me refiero a la gran importancia ligada
8
El mapa que representa el camino hacia el a la reivindicación de derechos a la que ad-
amor de acuerdo con los principios del pe- hiero, sino a la atribución de la infelicidad
ríodo de tiempo. al patriarcado.

9
Lacan, J., El Seminario, Libro 7, La ética del
psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, p. 17.
“Te podría devolver mi
amor
Lo que pasa es que ya
no lo tengo”
Julieta Rada (Sencillo)
Las primeras pibas
por MÓNICA TORRES

Como ustedes saben, cada año al empezar el que quería otra cosa que ser linda, casarse, tener
curso, suelo evocar mis lecturas, mis “experien- hijos y dedicarse a “sus labores”, como dicen los
cias” cinéfilas y todo lo que le dé una apertura a españoles. Una chica que tenía sus propias am-
lo que desarrollaremos durante el año. biciones: escribir y sustentarse con su trabajo.
Este año hablaré de una película que me Así como Hemingway afirmaba que toda
evocó un clásico de mi infancia. Bueno, podría la literatura estadounidense (escrita por hom-
decir un clásico a secas, si no fuera porque el bres, por cierto) derivaba de Tom Sawyer y
título Little women (1868) lo hizo para mujeres: Huckleberry Finn de Mark Twain, podríamos
para “niñas” o adolescentes; o quizás no sea solo decir, que Little women es un antecedente
el título. Y aún, están en discusión los expertos de toda la literatura femenina, de todas las
sobre si es o no un clásico. escritoras mujeres. Muchas han dicho: “Yo
He leído (además de una versión ampliada soy Jo March” y es, sin dudas, la que todas
de Mujercitas), el libro de una profesora de lite- queríamos ser.
ratura de New Orleans, Anne Boyd Rioux, El Escritoras famosas han reconocido la in-
legado de Mujercitas. Construcción de un clásico en fluencia de Mujercitas en su literatura. J. K.
disputa.1 Allí la autora desmenuza la controversia Rowling, la autora de Harry Potter, pensó que
alrededor de este clásico ‒que ya lleva 152 años había encontrado a alguien que se parecía a ella
en disputa. y que tenía ¡su mismo apodo!
Mujercitas es un libro que divide aguas: para En Argentina, hay un libro de Adriana
algunos, es un antecedente del feminismo en el Lanzi, que no pude conseguir, y que se llama
siglo XIX, ya que se atrevió a pintar a las niñas y La influencia de Mujercitas en la Argentina.
futuras mujercitas de un modo diferente y arries- Carson McCullers, una escritora de culto
gado. Sobre todo, al tomar como protagonista a para todos los que amamos la literatura, la tenía
Jo March, con la cual nos identificábamos casi entre sus favoritas.
todas las niñas que leíamos y queríamos estu- Simone de Beauvoir dijo que se identificaba
diar y escribir (por muchas generaciones y en con Jo (la leyó cuando tenía 10 años): “Sentía una
infinidad de lenguas y culturas), una heroína identificación muy fuerte con Jo, la intelectual
(...) me decía que yo era como ella y que también solo podían tener dos destinos posibles, casarse
algún día, iba a encontrar mi lugar”. o morir...
Recientemente, en la tetralogía de Elena En esta última versión, la directora encuen-
Ferrante, sobre dos mujeres en Nápoles, las tra una solución al problema al que Louisa May
protagonistas se obsesionan con el libro y sus Alcott tuvo que sucumbir. Proponiendo a la vez,
protagonistas (La amiga estupenda). dos finales.
Y Anne Boyd llega a compararla con las cua- La autora no casa a Jo con su amigo Laurie,
tro protagonistas de Sex and the city. Katherine tal como todas las lectoras esperaban ‒una espe-
Mansfield reconoce su temprana inspiración en cie de encantador alter ego masculino, en la línea
el personaje de Jo. de lo que hoy llamamos “una nueva virilidad”.
Sin embargo, pese a todo esto, los críticos Pero finalmente, le encuentra un profesor, no
literarios y los educadores que programan las tan apuesto, ni tan joven, y la hace renunciar a
lecturas en los colegios, no logran ponerse de la escritura para armar una escuela y enseñar.
acuerdo al respecto. ¿Es un retrato realista de una Pero Gerwig no se resigna y nos da un fi-
familia de Nueva Inglaterra durante los años de nal alternativo para Jo. Nos muestra a la vez,
la Guerra Civil? o ¿es la historia de la rebeldía los dos finales; uno como escritora exitosa y el
y la resistencia de una joven a las restricciones otro, como lo dice el libro, casada y profesora. El
de su época? En una palabra: ¿es innovadora y primero fue el de la propia Louisa.

Conversación entre feminismos y psicoanálisis


feminista o tradicionalista y conservadora? En La verdad es que la vida de Alcott fue mucho
150 años no han podido ponerse de acuerdo. más dura que lo que muestra la novela.
Hay siete películas que llevaron la historia El padre, ausente en las dos partes de la no-
al cine. He visto cuatro. La de 1933, dirigida por vela –se publicó en dos partes la primera edi-
George Cukor, una joya del cine que hizo so- ción‒ no es un héroe de guerra en la vida real. Es
bresalir a una joven, Katherine Hepburn, que se un padre irresponsable y fanático hasta extremos
había identificado desde chica con Jo y se cortaba de hacer pasar hambre y frío a su mujer y a sus
el pelo como un muchacho. George Cukor llevó cuatro hijas ‒quienes sobrevivieron. Por sus prin-
el personaje al extremo de su masculinidad, ella cipios, no las dejaba comer casi nada y tampoco
no quería ser una chica. abrigarse (con nada que derivara de animales).
La versión de LeRoy de 1949 es la primera Se vestían con lino en pleno invierno.
en technicolor. Elizabeth Taylor tenía el papel de Así, las hijas mayores tuvieron que traba-
Amy, la bella. También la he visto; es inferior al jar como institutrices desde muy jóvenes y no
libro y a la película de Cukor. pudieron terminar sus estudios. Y la madre y la
Se han hecho innumerables versiones para propia Alcott, tuvieron que trabajar limpiando
teatro, televisión y también, varias óperas, una de casas, en los días de mayor pobreza. Así, para
las cuales parece ser la que más fiel es al libro, ella, por mucho que amara la literatura, triunfar
incluso más que las películas. era una cuestión de vida o muerte (Beth-Lizzie
En 1907, Chester Tom manifestaba que muere, y no precisamente de escarlatina, parece).
Mujercitas se adelantó al realismo unos treinta Por lo tanto, tuvo que consentir a su editor. Tenía
años, tal como Jane Austen lo había hecho cien que mantener a la familia. En esos tiempos, las
años antes (1775-1817). También ha sido com- mujercitas tenían que casarse o morir. En la pe-
parado con Madame Bovary (1856). lícula, se cuentan las dos partes de Mujercitas
La última versión de Greta Gerwig, que me al mismo tiempo, es una lectura après coup; y es
llevó a releer Mujercitas y a toda esta investiga- Louisa ‒y no su hermana Amy‒ la que salva a
ción, es una versión excelente y, a mi gusto, la la familia de la pobreza. En la novela, Amy se
única que verdaderamente no traiciona el es- casa con Laurie, el joven con dinero que fuera
píritu de Louisa May Alcott, su autora, pues- pretendiente de Jo.
to que introduce en el relato datos que conoce En la realidad, Louisa tuvo éxito y fue muy
por la biografía de la autora. Por ejemplo, que famosa en su tiempo, con lo que pudo mante-
el editor le dice que las heroínas de sus novelas ner a su madre y a sus dos hermanas y hasta los
hijos de ambas. Ella misma nunca se casó ni MÓNICA TORRES es Psicoanalista. AME de la
EOL y de la AMP. Responsable del Departamento
parece haber consentido a ninguno de sus tardíos
de estudios psicoanalíticos sobre la Familia – Enlaces
pretendientes. (ICdeBA).
Muchas generaciones leímos Mujercitas.
Trabajo presentado en el Seminario Enlaces
Estaba en la colección Robin Hood, que leí casi “Invenciones en la sexuación”. Clase de apertura, 6 de
por entero, incluyendo los libros que eran para abril de 2020.
“varones”; mi novela más amada era La niña de
los cuentos y estaba escrita por un hombre. NOTAS
L. M. Alcott escribió y publicó varios libros 1
Boyd Rioux, A., El legado de Mujercitas.
más: Hombrecitos, Los muchachos de Jo, Ocho pri- Construcción de un clásico en disputa.
mos, Una niña anticuada. Ampersand, Buenos Aires, 2018.
Son pocos los hombres que la leyeron, aun-
que nosotras leíamos a Tom Sawyer, todas las
novelas de Mark Twain y también, la serie de
Bomba, Sandokán y otros.
Fue una sorpresa que un psicoanalista (hom-
bre) escribiera sobre la película y otro me contara
que había leído el libro y, finalmente, viera la
película, no sin la influencia de mis comentarios
en Facebook.
Es increíble que 152 años después, y en
plena revolución de las “pibas” y con el me too
como bandera, la directora mujer de la última
versión estuviera tan condenada por la academia
de Hollywood como lo estuvo L. M. Alcott hace
un siglo y medio por su editor. La película estuvo
nominada a los Oscars, pero no su directora. Y de
las muchas nominaciones que recibió el increíble
trabajo de investigación de Greta Gerwig, solo
ganó en el rubro vestuarios. ¡Una vez más, di-
rectamente, mandaron a esas primeras pibas de
hace 150 años, a coser!
Si tengo que tomar partido, diría que Little
women o Mujercitas es un antecedente decidido
del feminismo.
Aunque muchas queríamos tener la inteli-
gencia de Jo y la belleza de Amy...
“Caldos de venus que
Son como agua bendita
Y un par de raunds de amor
Con la tele encendida

Con lo que cuesta armar un full


Armar un puto full
Y jugarlo en este paño, dios!”

Los redonditos de ricota (Gualicho)


El esfuerzo del lenguaje inclusivo.
Desbaratar el standard de la lengua
por MARIANA GÓMEZ

La adopción de un lenguaje inclusivo o no bi- hombre como sinónimo de la especie humana2.


nario, en tanto instrumento de visibilización y Uno de los primeros documentos en reco-
reconocimiento de quienes, históricamente, han nocer la necesidad de evitar la discriminación de
sido objeto de segregación, especialmente las género en el lenguaje es Recomendaciones para un
mujeres, viene cristalizándose en el discurso so- uso no sexista del lenguaje, de la UNESCO, donde
cial desde hace ya tiempo. se hace una revisión teórica y se ofrecen varias
Los distintos movimientos feministas han recomendaciones para el empleo no sexista del
captado muy bien que aquello que no se nombra idioma3. La necesidad de poner bajo la lupa esta
o se invisibiliza, suele ser también ignorado y cuestión se debe a que atender a un lenguaje
degradado. Surge, desde esta perspectiva, el uso inclusivo de género requiere de mayores estra-
de un lenguaje transformador, con la incorpora- tegias que cuando nos referimos a otro tipo de
ción de nuevos significantes, que ha producido lenguajes. Por ejemplo, un cambio de términos
algunos cambios innegables. Así, con el efecto (etnia en vez de raza; personas con necesidades
de producir un punto de reflexión, se escucha el especiales o personas con alguna discapacidad,
esfuerzo de dislocar el standard de la lengua1. en vez de discapacitados) resuelve, de alguna
En castellano, sabemos que los sustantivos manera, el asunto; mientras que en lo relativo al
de género masculino se emplean no solo para género, necesitamos cambios en la gramática y
referirse a personas de ese sexo, sino, también, semántica del texto (la concordancia de adjeti-
para designar a todo el conjunto de individuos. vos, artículos y sustantivos, etc.).
Por ejemplo, en la oposición los empleados/las No obstante, la demanda de reglamentar un
empleadas, la forma masculina abarca la forma lenguaje inclusivo se viene apoyando en el ar-
femenina. Hay también significantes paradig- gumento de la “invisibilización” de las mujeres
máticos que ha sido objeto de estas reflexiones: en el idioma. Donde, durante siglos, no estu-
el caso de la palabra “hombre”, discutida con vieron incluidas o no se sintieron convocadas
frecuencia cuando se atiende a un lenguaje inclu- como trabajadoras, por ejemplo, en consignas tan
sivo, la gramática tradicional permite deducir si contundentes como “¡Trabajadores del mundo
se habla del hombre como varón o si se habla del uníos!”, por citar un clásico.
De todos modos, al menos en Argentina, ya na- De todos modos, hay voces indignadas que sostienen
die dice “la genio” o “la juez”. Allí donde aparecía que estos cambios destruyen el lenguaje, en línea con
la marca de la segregación, el discurso actual lo la posición de la Real Academia Española.
viene desbaratando y empujando hacia nuevos
modos de decir, pero también, de hacer. Y donde Del standard gramático
la posición política y disidente es central4. a lo vivo de las lenguas
Estas situaciones dan cuenta de la reflexión Desde esta perspectiva, podríamos decir en-
que se viene haciendo de los usos del lenguaje. Ya tonces, que si un conjunto o movimiento dis-
que, como vemos, el lenguaje en continuo movi- cursivo y político ha intentado ir más allá del
miento produce, inventa nuevos significantes y deja discurso del amo y producir una nueva escritura,
también, como en este caso, sus marcas políticas en como es la del llamado lenguaje inclusivo, en
las palabras. Así, los significantes hij@s, hijxs, hijes, ese decir diferente se ha producido también una
como nuevos modos de nombrar determinados reversión de ese discurso.
conjuntos, portan la marca de lo político y de la Y así, frente al universal masculino los, el
acción. Se trata, en definitiva, de deconstruir un discurso inclusivo actual, en un esfuerzo del
lenguaje para poder construir algo diferente. lenguaje, busca incluir el las para dar respuesta
Y esto no es tan nuevo. En la década del 80, a ese todo masculino. Ubicándose del lado fe-
por ejemplo, se hizo una hermosa recopilación de menino, o más precisamente en la lógica del no

Conversación entre feminismos y psicoanálisis


escritos literarios, cartas, poemas, ensayos, que en todo. Y si bien la invención de usar la e (todes)
ingles se llamó: This bridge called my back. Podría o la x o el @ pareciera borrar la diferencia en el
ser: Este puente llamado mi espalda. discurso –o, como lo ha dicho Eric Laurent, “el
Sabemos que en ingles no está presente la jugar de modo inclusivo con el género no toca
diferencia de género para los objetos ni para las lo femenino” 7– al mismo tiempo, es cierto que
personas: she/he is kind. Pero cuando se hizo la esta invención lo dinamiza, lo vivifica.
edición en castellano, las editoras eligieron tra- Estas marcas en el lenguaje generan pregun-
ducir This bridge como “Esta puente” en femeni- tas, adhesiones, reflexiones, y también rechazos,
no, y no en masculino como sería lo gramatical- pero lo que nadie puede negar es que nos pone
mente correcto. Decidieron traducir This bridge a pensar y a trabajar. Introduce libido en la len-
como “esta puente”, en vez de “este puente”, por- gua. Estas invenciones se oponen a la idea de lo
que “la” puente recuperaba la marca femenina integral, más bien consideran la imposibilidad
de mejor manera en esa edición. Además, esta de lo integral, del no-todo.
traducción tenía que ver con hacer “una puente” Si la Real Academia de la Lengua Española
sobre las diferencias que históricamente sepa- no ha podido escuchar aún el real de este asunto,
raron a las mujeres de color, es decir, superar los movimientos sociales no se detienen en su
tanto las divisiones políticas como las geográficas empuje a las transformaciones. A contrapelo del
reconociendo que existían opresiones múltiples estancamiento, sin ninguna pregunta, de las reglas
que las atravesaban más allá de esas distancias. y usos de la gramática oficial o tradicional, la len-
Así, Gloria Anzaldúa escribía: “Soy una puente gua en tanto goce vivo, nos muestra sus modifica-
columpiada por el viento, un crucero habitado por ciones y sus soluciones. Dice Lacan en su propia
torbellinos”5. reseña de El Seminario 23: “…es en los nudos de
De allí que, desde una perspectiva de género, lo simbólico donde el intervalo situado por una no
estos cambios puedan ser leídos como un trabajo relación debe localizarse en su ortografía, la cual,
deconstructivo, en el sentido derridiano. Pero por hacer mundo para el hombre, puede también
también, desde el análisis de Austin con su libro decirse muro y procedente del (a)muro”8.
Cómo hacer cosas con palabras6, quien trabaja con l@s, lxs, les son invenciones lenguajeras. No
la teoría de los actos de habla, que dará lugar a se trata solamente de una cuestión de los femi-
la lingüística pragmática contemporánea pro- nismos o de un asunto de perspectiva de género.
poniendo la idea de un enunciado performativo. Son, más bien, operaciones de la lengua, en su
Uno que sea capaz de realizar un acto. condición de no-toda y de infinita. Más allá de
los muros del lenguaje. Más allá de los muros
MARIANA GÓMEZ es Psicoanalista. Profesora Titular
de la segregación. En estos dislocamientos de Regular Cátedra Psicoanálisis en la Facultad de Psicología
la lengua algo incomoda. Desbarata un poco la de la Universidad Nacional de Córdoba. Directora Maestría
en Teoría Psicoanalítica Lacaniana (UNC). Miembro de la
cosa. Un tropiezo en el lenguaje que hace detener
EOL y de la AMP.
algo del decir para indicarnos: eso está ahí.
Una versión ampliada de este trabajo, titulado “El lenguaje
inclusivo como tropiezo de la lengua. Una invención femenina,
Gloriosas derrotas
más allá de los muros”, se puede encontrar en el libro
Borges, citándola a Virginia Wolf, dice que Invenciones de la sexuación, Grama, Buenos Aires, 2021.
el Ulises y Finnegans wake, de Joyce, podrían con-
siderarse como “gloriosas derrotas”. Derrotas en
NOTAS
el sentido, de que sus lecturas son no para todos.
Pero dice Borges que estas obras son “una suerte 1
Sin embargo,ser feminista o tener perspectiva de gé-
de reducción al absurdo de la máxima ambición nero,no necesariamente lo impone.Conversaciones
literaria”. muy interesantes que he podido mantener con mi-
Esta reflexión borgeana me permite pen- litantes feministas como así también con referentes
sar que hay algo del absurdo en ciertas palabras y pensadores de los Estudios de Género, me han
inclusivas y también algo de derrota, es cier- enseñado que cada quien practica su lucha como
to... Pero, a su vez, hay mucho de glorioso, en quiere y puede.
el sentido de cómo pensamos, desde el discurso
analítico, la invención de significantes nuevos. Y
2
Rojas Blanco, L. y Rojas Porras, M. Guía de uso del
de lo que podemos hacer con ellos. lenguaje inclusivo de género,Instituto de Estudios de
Si consideramos el inconsciente del Otro, el la mujer y UNA, Costa Rica, 2015.
de las leyes del lenguaje, el de la gramática, esta 3
UNESCO, Recomendaciones para un uso no sexista
invención en la lengua, este trastocar con una e o del lenguaje, Servicios de Lenguas y Documentos,
con una x, o con una @, imposible de pronunciar, Paris, 1991, p. 18.
¿no es hacer fracasar al discurso y al sentido, para
hacer existir algo nuevo, perforando un poco el
4
La cuestión del lenguaje como herramienta polí-
a muro el lenguaje? tica y de resistencia no es nueva. Por ejemplo, en
De cualquier modo, y para concluir, debemos Irlanda el uso de su propia lengua, el gaélico, como
saber que estos cambios ya están sucediendo 9. una forma de resistirse a la colonización de los in-
Que somos protagonistas de estas transforma- gleses y escoceses ocurre desde el siglo XVI.
ciones en las lenguas, que siempre son vivas. Que, 5
Busquier, L., “Esta puente, mi espalda: literatura y
tal vez, no interesa demasiado si estamos a favor resistencia”, Aesthethika. Revista Internacional sobre
o en contra, o si estos modos de hablar borran las Subjetividad,Política y Arte. Vol.13,UBA,2016,p.25.
diferencias, o si consideramos que solo se trata de
una cuestión discursiva, sino más bien de poder
6
Austin,J.L., Quand dire, c’est faire,Seuil,Paris,1970.
captar que estos nuevos inventos ya están en uso 7
Laurent, E., “Reflexiones sobre tres encuen-
y que responden, como tantos otros fenómenos, tros del feminismo con la no relación sexual”,
a la subjetividad de cada época y a sus disidencias. Acontecimientos, Grama, Buenos Aires, 2016, p. 84.
8
Lacan, J., El Seminario, Libro 23, El Sinthome,
Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 238.
9
La Universidad Iberoamericana de México, a
través de su Programa de Género e Inclusión,
en conjunto con la Universidad de Valencia, creó
CaDi, el primer traductor de lenguaje inclusivo,
una herramienta que ayuda a emplear el lengua-
je incluyente en la redacción de textos. flacsi.net/
noticias/mexico-la-ibero-desarrolla-el-primer-tra-
ductor-de-lenguaje-incluyente
Lacan Freudiano

Algunas puntualizaciones sobre las nuevas sexualidades en la infancia por SILVIA BERMÚDEZ

...latencia por OSVALDO DELGADO

Violencia en la escuela o Por 13 razones por MARÍA INÉS SOTELO


Algunas puntualizaciones sobre
las nuevas sexualidades en la infancia
por SILVIA BERMÚDEZ

Aquello que constituye la masculinidad o la feminidad


es un carácter desconocido que la anatomía no puede aprehender.1
JACQUES LACAN

Época de prisas Los niños son seres sexuados, entendiendo la


Vivimos en una época de empujes sin lí- sexuación como un proceso que no concluye en la
mites y, cuando digo empujes, me refiero a que infancia. Se precipitan urgencias subjetivas traslada-
nos vemos compelidos a mandatos y controles das a crisis de angustia en relación con sus propios
que producen un aplastamiento de la dimensión cuerpos en ese querer saber qué son; ellos quieren
deseante de los sujetos, reduciendo su capacidad saber y tramitar la urgencia en respuestas y solucio-
de elección y decisión. nes, con un saber escucharlos sin prisas y con pausa.
Ese particular empuje a un hacer sin límites,
a mi entender, anula momentos esenciales de Hay soluciones/invenciones
pausas y esperas fundamentales para no caer en Si “no sabemos qué son el hombre y la mujer” 2,
las marañas del Amo de la prisa. entonces qué para las infancias.
Las esperas, las pausas ya no forman parte En algunos niños surge un conflicto por la
de nuestro diario vivir. no coincidencia entre el sexo asignado y vivencias
Prisas siempre hubo, pero sus variaciones se auto percibidas, por esto mismo no se trataría de
imponen hoy con otra peculiaridad, Freud ya se un mero signo social de época hay algo más.
asombraba de la prisa americana y nos advertía La experiencia del psicoanálisis nos muestra
que la ética del psicoanálisis es la prudencia y que la vida sexual de los seres hablantes es una
un saber esperar. invención absolutamente singular, aun cuando
Actualmente se han pulverizado los tiempos ciertos ideales normativos intenten descalificarla.
lógicos. Comandan los instantes de ver y se des- Los goces sexuales toman la forma de crea-
estima el tiempo de comprender y el momento ciones, invenciones siempre contingentes, que
de concluir. Así se forma el par: <ver-concluir, agujerean la genitalidad y las definiciones uni-
ya>. Prêt-à-porter. versales para los roles masculinos y femeninos.
He observado, a través de mis investigacio- Esta concepción ya está en la letra freudiana des-
nes sobre infancias trans, que algunas están ali- de el inicio y atraviesan toda su obra con diversas
neadas en un empuje identitario, ímpetu como modulaciones de acuerdo al constructo teórico
un signo social de época. que va investigando, Freud muy tempranamente
Empujes que no permiten abordar e inte- sostuvo que “la pulsión sexual es al comienzo
rrogar los enigmas y avatares de la sexualidad independiente de su objeto, y tampoco debe su
humana, siempre singulares. génesis a los encantos de este” 3.
Cuando la función de anudamiento del Nombre puede arribar a soluciones.
del Padre es sustituida por lo social, las institu- Lo auto percibido posee un lugar importante
ciones, las leyes dan un marco y una nominación en las coordenadas de la lógica de la cura, y damos
a los individuos4. un paso más, debemos localizar en el hablanteser
La Ley de identidad de género en Argentina infante cuatro dimensiones constitutivas que tie-
(26743) es muy importante como un derecho nen el carácter de una anterioridad lógica.
humano. Sostengo que, para la infancia posee Las ordené en cuatro dimensiones. Una, lo
sus diferencias y especificidades. pulsional con sus fijaciones; dos, el campo de las
A diferencia del discurso jurídico, el discur- identificaciones; tres, lo fantasmático; y cuatro,
so analítico prioriza la trama entre castración, las fórmulas de la sexuación.
goce, deseo y amor. Apuntando así a tramitar Ir en contra de lo rápido y furioso de la época es
esa tensión paradojal entre ley y goce, género y escuchar a los analizantes en su verdadera biografía.
sexuación, puesto que no hay una ley natural que Aquí me guío por una preciosa orientación
normativice el goce. clínica de Lacan en su seminario De un Otro al
Justamente, esas especificidades conllevan otro cuando se refiere a lo que es la verdadera
que la infancia es un proceso donde no está todo biografía para el psicoanálisis, o sea, en la ex-
dicho, la pubertad hará su pronunciamiento periencia analítica “el analista admitirá las rela-
como nueva oleada pulsional que dejará marcas ciones de tensión infantiles que surgen entre el
e identificaciones que no pueden omitirse. sujeto y cierto número de términos la madre, el
Sostengo que, si bien es importante en los padre, el nacimiento de un hermano/a, y juzga
sujetos infantiles su decir sobre su “género auto estos términos como primitivos y solo adquieren
percibido”, también es necesario y fundamental sentido y peso debido al lugar que ocupan en la ar-
verificar las vivencias e interrogantes que con- ticulación del saber, del goce y de cierto objeto”5.

Lacan freudiano
llevan la auto percepción, en ese “soy”. En otros términos, como fue transmitida
El ser no se corresponde con el género, es “la articulación del saber, del goce y de cierto
prioritario en la clínica de la infancia general, objeto”, articulación entre saber, goce y objeto a.
y en la infancia trans en particular, armar un Encuentro un antecedente en Freud en su
espacio de escucha en el que se formalice una texto “Tótem y Tabú”, del siguiente modo “nin-
localización subjetiva de sus vivencias, angustias, guna generación puede ocultar a la siguiente
incertezas o certezas tempranas. Arreglos y des- procesos psíquicos (anímicos) de importancia”.
arreglos del goce o, en otros términos, incertezas Y se interroga sobre qué grado de continuidad se
del hablanteser en esa relación siempre perturba- puede suponer en la serie de generaciones y de
da con su propio cuerpo que se denomina goce. qué medios se vale una generación para transferir
La auto percepción, el self, son elementos a la siguiente sus estados psíquicos. Interrogante
que participan de lo trans, en el plano de la con- inédito, hasta entonces6.
ciencia, pero no es todo. Si la identidad deviene No se trataría de un ocultar consciente ni
urgente hay un obstáculo y un problema. del orden de la mentira, lo que queda oculto es
Verificar en la clínica psicoanalítica qué lu- por imposibilidad estructural.
gar cabe para la invención singular en los niños Ese punto de imposibilidad, el decir de una
nombrados trans, teniendo en cuenta, y esto es verdad no alcanza para que el hablanteser diga
crucial, lo autopercibido, no como un punto de toda la verdad sí, al decir de Lacan, el goce siem-
llegada, sino como un punto de partida. pre porta un inconfesable.
El género auto percibido puede leerse como Insimbolizable.
un punto de arribo a descifrar, en el derrotero de
la constitución subjetiva, a indagar a través de Una pausa a la prisa
la experiencia de lo real o sea los tratamientos. de los diagnósticos rápidos
El síntoma como acontecimiento en el cuer- Para ir concluyendo, las infancias nos inter-
po es afín a tener un cuerpo, acontecimientos de pelan con sus sufrimientos; es crucial y priorita-
discursos que dejan huellas en un cuerpo, huellas rio, desde mi perspectiva ofrecerles un espacio
que perturban; y si el sujeto es capaz de leerlas desde la clínica psicoanalítica donde puedan
volcar sus interrogantes, certezas tempranas, psíquico; y en cuanto la incerteza en los enuncia-
incertezas, angustias en ese no saber qué son, dos infantiles, se debe; a la deriva de su fantasía,
lo que sienten sobre ese significante amo de la lo mismo que la incerteza en los enunciados de
época que se impuso con frenesí, poner un lí- los adultos deriva del hiperpoder de sus prejui-
mite al vértigo del discurso capitalista que nos cios. En lo demás el niño no miente sin razón, y
comanda, hacer una pausa para no ser devorados en general se inclina más que los grandes por el amor
por este u otros significantes amos, tomar esa a la verdad” 9.
distancia necesaria prudente, o parafraseando a
Jacques-Alain Miller, colocarnos en el lugar del
ojo del tifón y no dejarnos sugestionar por los
significantes amos de cada época7.
Infancias libres es respetar lo íntimo de su
cuerpo en la singularidad del uno por uno. Lacan
nos ofreció a los psicoanalistas, tal como lo afir-
ma Daniel Roy, la posibilidad de hacer que los
niños con los que nos encontramos, sean más
libres. Y tengan, agrego, la ocasión de elaborar SILVIA BERMÚDEZ es Psicoanalista. Investigadora y
una inscripción propia. Así los niños nombrados Profesora adjunta de Psicoanálisis Freud 1 de la Facultad
trans no cargarían con más sufrimientos siendo de Psicología (UBA). Miembro de la EOL y de la AMP.

segregados. Nuestra clínica psicoanalítica es una


praxis anti segregativa. NOTAS
Estamos así en el terreno de soluciones e 1
Freud, S.,“Nuevas conferencias de introducción al
invenciones singulares, respetando sus tiempos
psicoanálisis” (1933 [1932]), Obras completas, Vol.
sin diagnósticos rápidos.
XXII, Amorrortu, Buenos Aires, 1984, p. 106.
Sin frenesí y con prudencia construir un lu-
gar y un lazo para su invención singular que los
2
Lacan, J., El Seminario, Libro 19, …o peor,
autorice como seres sexuados. Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 32.
Nuestros orientadores son la función deseo 3
Freud, S., “Tres ensayos de teoría sexual”
del analista y el amor de transferencia. Así como (1905), Obras completas, Vol. VII, Amorrortu,
el amor hace condescender el goce al deseo, el Buenos Aires, 1984, p. 134.
amor de transferencia hará condescender la li- 4
Lacan, J., clase del 19 de marzo de 1974,
teralidad en metáfora.
Seminario 21, “Los non-dupes errent (Los
Un modo de ejercer como psicoanalistas
Nombres del Padre)”, inédito.
“la función de intérprete en la discordia de los
lenguajes”. En estos tiempos que corren y nos
5
Lacan, J., El Seminario, Libro 16, De un Otro
corren. Poder hacer una pausa y disfrutar del al otro, Paidós, Buenos Aires, 2016. p. 301.
“aroma del tiempo” 8. El subrayado es mío.
Es mi deseo terminar este artículo compar- 6
Freud, S., “Tótem y Tabú” (1913), Obras com-
tiendo con los lectores uno de los disparadores, pletas, Vol. XIII, Amorrortu, Buenos Aires,
entre muchos otros, que provocaron este frag- 1990, pp. 159-160.
mento, de una investigación mayor. Un detalle, 7
Miller, J.-A., Todo el mundo es loco, Paidós,
justamente de Freud, que citaré textual, por la Buenos Aires, 2015, p. 12.
riqueza epistémica y ética que contiene, escrito
8
Han, B.-Ch., El aroma del tiempo. Un ensa-
en 1909 a propósito del análisis de la fobia de
yo filosófico sobre el arte de demorarse, Herder,
un niño de cinco años (el pequeño Hans): “Yo
Buenos Aires, 2021.
no comparto el punto de vista, que hoy goza de
predilección, según el cual los enunciados de los 9
Freud, S., “Análisis de la fobia de un niño de cinco
niños serían por entero arbitrarios e inciertos. años” (1909), Obras completas, Vol. X, Amorrortu,
Arbitrariedad no la hay, absolutamente en lo Buenos Aires, 1982, p. 85. El subrayado es mío.
“ El amor ya está, siempre está.
Falta sólo el golpe de gracia
—que se llama pasión”

Clarise Lispector (La pasión)


...latencia
por OSVALDO DELGADO

Lacan sitúa este dato tan trivial del período de latencia en Freud
como el origen de ese famoso no hay relación sexual.1
JACQUES-ALAIN MILLER

I La adolescencia pone en juego el cuerpo, el


En “Decolaje” o “Despegue de la Escuela”, enigma de la femineidad y la aptitud reproduc-
Lacan llama a conformar la Causa Freudiana. tora. Los niños, niñas, niñes, en la mayoría de
En ese acto, además, se propone terminar con los casos, disponen de sus fijaciones, sus identi-
un malentendido respecto del goce fálico en las ficaciones, de su constitución fantasmática y de
mujeres. Ellas “pueden tener con uno solo, elegido sus respuestas sintomáticas al encuentro con la
por ellas, la satisfacción verdadera-fálica”. castración materna.
Debemos formular que esta cuestión, por el Cuando Freud habla del reencuentro con el ob-
contrario, no las distancia del goce más allá del jeto –aclaremos: reencuentro imposible– refiere a las
falo. Esa satisfacción es posible con uno elegido neurosis. No obstante sabemos que no es lo mismo
por ellas, que le hable de acuerdo a su fantasma advenir como síntoma de la pareja de los padres,
fundamental –el de ella. como fetiche materno o como caído de todo deseo.
Además de la satisfacción, dice Lacan que Miller, en El partenaire–síntoma4, precisa
una mujer extrae de la palabra del hombre efec- las condiciones de la sexuación, diferenciando el
tos de amor, a veces, y de deseo, siempre. Por lo plus del orgasmo masculino como emergencia
que constatamos, que esto es posible, siempre y del goce fálico, que se distingue por su lugar
cuando el hombre consienta a distanciarse de fuera del cuerpo. Del goce femenino, en tanto
su condición fetichista, y una mujer pueda no que el cuerpo mismo se convierte en otro para sí
advenir a encarnar el objeto fantasmático de su mismo y se presenta con fenómenos de apertura
partenaire siempre, al servicio de la insatisfacción y de ilimitación.
como goce de la privación. El sujeto contemporáneo presenta una di-
Además, para esto es necesario que, en El ficultad suplementaria para arreglárselas con el
despertar de la primavera2, la posición llamada goce, puesto que uno de los efectos del ascenso
hombre, pueda situarse como uno entre otros, del objeto a en la civilización implica que se di-
por incluirse entre sus semejantes, tal como lo suelva la temporalidad propia de la pubertad y
formula Lacan, sino el destino “es el reino de los la adolescencia.
muertos” donde “los no incautos yerran” 3. Podemos ubicar en los sectores sociales más
El Uno entre otros, diferencia la virilidad del desfavorecidos, la inserción precipitada a trabajos
machismo y distingue la ética de la canallada. precarios; en los sectores medios, el imperativo
Es en la adolescencia donde se crean las con- del consumo; y en las clases altas la promoción
diciones para que advenga una posición sexuada acelerada de jóvenes CEOs que fetichizan el
entendida como respuesta a lo real. También objeto anal. El incentivo del consumo de drogas,
pueden advenir las figuras del canalla y la que el aislamiento, los ataques en manadas, en fin: el
se somete al imperativo fetichista del mercado. objeto a en el cenit.
II.
Formulo una pregunta: si la latencia como de la adolescencia, no sin angustia, con nuevos
tal es una puesta en suspenso de la elección de síntomas y/o desencadenamientos.
objeto y de la asunción de una posición sexuada, Para concluir, quiero recordar que Freud en
¿es también una puesta en suspenso respecto de “El malestar en la cultura” 6 afirma que no hay
la estructura? satisfacción plena de la pulsión.
La latencia nunca fue nombrada como fase
por Freud, sino período. Cuestión que no tiene
el mismo estatuto.
Es efecto de la instalación de los llamados
diques morales, los cuales se presentan como for- OSVALDO DELGADO es Psicoanalista. Profesor Titular
maciones reactivas y aptitud para la sublimación de Psicoanálisis Freud 1 y Construcción de los Conceptos
como destino pulsional. Psicoanalíticos de la Facultad de Psicología (UBA). Doctor
en Psicología (UBA). Docente en diferentes universidades
Pero Freud aclara que sobre las leyes y pe- e institutos nacionales e internacionales. AE y AME de la
ríodos de este proceso evolutivo oscilante no se EOL y de la AMP AE (2021-2024).
conoce nada con seguridad5.
Es un período que no carece de síntomas y BIBLIOGRAFÍA
también de posibilidades de desencadenamien-
tos, incluso con despliegues de rasgos notorios – Freud, S., “El malestar en la cultura” (1930),
de perversión. Sin embargo, al mismo tiempo, Obras completas, Vol. XXI, Amorrortu, Buenos
goza de cierta estabilidad. Aires, 1992.
Por lo tanto, se presenta como una interfase – Lacan, J., Seminario 22, “RSI”, inédito.

Lacan freudiano
necesaria para dar cuenta de dos tiempos lógicos – Miller, J-A., La experiencia de lo real en la cura
en las conceptualizaciones freudianas. psicoanalítica, Paidós, Buenos Aires, 2016.
En el primerísimo Freud, la V.S.P.T. –vi-
vencia, sexual, prematura y traumática– deja una NOTAS
huella, que es significada recién en la pubertad,
no antes. Ciertamente, en ese momento, Freud 1
Miller, J-A., La experiencia de los real en la
no hablaba de sexualidad infantil pero ese “pe- cura psicoanalítica, Paidós, Buenos Aires,
ríodo” ya se encontraba presente. 2003. p. 31.
Incluso, lo sigue sosteniendo, cuando pos- 2
Parafraseando el escrito de Lacan.
tula el concepto de realidad psíquica. Tengamos
presente que para Lacan, la realidad psíquica es 3
Lacan, J., “Prefacio a El despertar de la pri-
el cuarto que anuda R.S.I. –real, simbólico, ima- mavera”, Otros escritos, Paidós, Buenos Aires,
ginario. Y en la pubertad como el despertar de la 2012. p. 589.
primavera, la misma, es afectada conmoviendo la 4
Miller, J-A., El partenaire –síntoma, Paidós,
regulación fantasmática y sintomática obtenida,
Buenos Aires, 2008.
con diferentes destinos.
De un modo similar pero más reducido, 5
Freud, S., “Tres ensayos de teoría se-
cuando se produce el despertar angustiante de xual” (1905), Obras Completas, Vol. VII,
un sueño, éste –como nombre de la realidad psí- Amorrortu, Buenos Aires, p. 160.
quica– no ha podido anudar R.S.I. 6
Freud, S., “El malestar en la cultura” (1930),
Lacan lo dice desde el Seminario 11 al 25,
Obras completas, Vol. XXI, Amorrortu,
no hay despertar, nos despertamos para seguir
Buenos Aires, 1992.
soñando, creer que hay despertar es un sueño.
La latencia es un sueño más plácido –aún
con sus obstáculos– que nos permite descan-
sar de la conmoción de la sexualidad infantil
y nos prepara para lo triplemente traumático
“ Y fue tan cuerpo que fue puro espíritu”
Clarice Lispector (Cerca del corazón salvaje)
Violencia en la escuela o Por 13 razones
por MARÍA INÉS SOTELO

En 1891, el dramaturgo y periodista alemán de objeto homosexual, y el misterioso caballero


Frank Wedekind 1 (1864-1918) escribió la obra enmascarado.
teatral El despertar de la primavera. En ella se La serie Por 13 razones (13 Reasons Why)
despliegan los más variados abanicos de con- está basada en la novela de 2007 de Jay Asher y
flictos, ilusiones y deseos de un grupo de ado- adaptada por Brian Yorkey para Netflix.
lescentes de 14 y 15 años. La serie relata, en cada episodio, el drama
El despertar de las pulsiones, el encuentro de la adolescencia a través del relato que casette
con la sexualidad, el desencuentro de los sexos, tras casette nos ofrece Hannah, y que salen a la
el deseo, la transgresión y las experiencias ponen luz luego de que ella ha pasado al acto suicida.
en juego el amor, el deseo, la agresividad. Clay Jensen, un estudiante de preparatoria
Los personajes de la obra nos acercan a de 17 años, vuelve a casa desde la escuela un
Wendla, una adolescente que se inicia sexual- día para encontrar un paquete anónimo en la
mente haciéndose pegar por su partenaire y entrada de su casa. Al abrirlo, descubre que se
terminando su vida a causa de una mala praxis trata de una caja de zapatos con 7 cintas de cas-
por un aborto concertado por su madre, quien sette grabadas por ambas caras, por la fallecida
previamente le había negado el acceso al saber Hannah Baker, su silenciosa y obsesivamente
sobre la sexualidad en un intento de mantenerla amada compañera de clase que recientemente
como ‘la nena’, estragada, de mamá que la em- se suicidó. En las cintas, Hannah le explica a
pujará a la ruina en un trágico final. trece personas, compañeros de colegio, la forma
Sexualidad, muerte, violencia, agresividad, en que jugó un papel en su muerte, dando trece
goce, suicidio, homosexualidad y promiscuidad, razones para explicar por qué se quitó la vida,
atraviesan esta obra como a la adolescencia mis- mientras que para sus padres ni una sola palabra.
ma en su despertar. Ambas obras, con más de un siglo de dis-
Melchor y Mauricio, quien se suicida em- tancia, con otras adolescencias como protago-
pujado por la ferocidad del superyó, buscan nistas, tienen sin embargo en común cuestiones
en el saber de los libros aquello que irrumpe de estructura, tal como el ponerse en cruz con
como enigma de la sexualidad. Hans y el au- toda pedagogía, y con la normativa moral de los
toerotismo, Marta y la violencia familiar, Ilse y padres, tensión necesaria para dirigirse al afuera
la promiscuidad, Hans y Ernesto en la elección de la exogamia.
La obra de Wedekind produjo interés en el ám- Empuje a la experimentación sexual temprana
bito psicoanalítico y fue discutida el miércoles 13 y riesgosa a través de las pantallas, donde el sexo
de febrero de 1907 en la sociedad psicoanalítica cae en las redes del hiperconsumo, sin reglas,
de Viena, estando presentes Freud, Adler, Federn, pactos e ilusoriamente sin consecuencias.
Rank, entre otros. Lacan dirá años después en Para Miquel Bassols: “el poder de penetración
1974, que “Un hombre se hace El hombre al si- de las imágenes se muestra hoy creciente en una
tuarse a partir del Uno–entre–otros, al incluirse realidad que admitimos cada vez más como una
entre los semejantes”. En ambas obras, al excep- realidad virtual, separada de lo real imposible de
tuarse de sus semejantes2, Mauricio y Hannah, representar”3.
con sus suicidios, se excluyen en el más allá, allí Sin embargo, estas descripciones no parecen
se cuentan, entre los muertos, excluidos de lo real. ser muy diferentes a las de otras épocas, en que la
La adolescencia atraviesa, no solo el empuje dificultad para poner el cuerpo, para hacerse “uno
biológico de las transformaciones en el cuerpo entre otros” en la metamorfosis de la pubertad,
sino el empuje discursivo, lo que se dice de él o conduce a los sujetos al encierro, al aislamiento, a
ella, el decir del otro; pero fundamentalmente, la desconexión con los padres y el desinterés por
confronta con la falta de saber sobre el sexo. Ya todo lo que acontece en la vida familiar y escolar.
que habiendo perdido el recurso de jugar a ser Una joven4 es llevada a la consulta por vó-
amantes –posible en la infancia– todo se volve- mitos y atracones. Comanda algo que podría
rá serio, con consecuencias, tal como lo vivirá denominarse como su dispositivo anónimo de
Wendla. En ambas obras irrumpen a través de mostración, constituido a partir de las redes so-
sus personajes más preguntas que respuestas. ciales. Allí encontrará un patrón identificatorio.
Inventar una versión de sí mismo para abordar Participa de varias cuentas anónimas en las que

Lacan freudiano
la sexualidad será un doloroso camino de la ado- expresa sus pensamientos, su fuerte dolor y exhibe
lescencia, entre identificaciones que lo llevan a fotografías tomadas con su celular, tanto de su
responder desde el Ideal I(A) o desde la imagen cuerpo adelgazado como de sus cortes, sus bra-
especular i(a). Circuito mortificante y sin salida zos o sus piernas llenos de sangre. Dice que así
que conduce del “esto es lo que soy” al “esto es lo se descarga y puede encontrar a otros que en-
que debería ser”, del piso inferior del grafo. Los tienden lo que le pasa. Se realiza un intercam-
grupos, las segregaciones, los rechazos, burlas y bio bajo seudónimos entre jóvenes de distintas
acosos, responden en muchos casos a esta lógi- partes del mundo, un intercambio de fotografías
ca defensiva, que rechazando la castración nada de autolaceraciones, de recetas para cortes o para
quieren saber de la dialéctica del deseo que el su prevención. Las intervenciones de la analista
piso superior del grafo abriría. fueron hacia el lugar de cuestionar esa presenta-
ción y su posición risueña sobre aquello que le
La barrera del pudor acontece. Otra intervención fue el ofrecimiento
Para Lacan, nadie puede librarse del asunto de un espacio dentro de aquella virtualidad que
de que la sexualidad hace agujero en lo real, nadie parecía constituir su único lazo con los otros. Así
puede zafarse de eso. Hablará del pudor, lo que fue que comenzó a escribir mails en un intento
designa a la sexualidad como un asunto privado. de circunscribir algo de su angustia a través de
En ambas obras –El despertar de la primave- la palabra escrita. Vemos descarnadamente un
ra y Por 13 razones– hay un levantamiento de la fenómeno de la época: el maltrato del cuerpo que
barrera del pudor, de la privacidad. Por rumor en se viraliza, se multiplica y se expande por las redes
1891 o por viralización de imágenes íntimas en sociales. El sujeto lastima el cuerpo, pero lo central
el 2017. Antes y ahora el misterio del lenguaje es darlo a ver, ¿A quién? ¿Dónde está el goce allí?
abriendo el enigma de la no relación que vale En el cuerpo y en verse luego en una pantalla.
en lo real. En “La tercera”, Lacan sostenía que el recuerdo
La vida sexual contemporánea, está caracte- de la primera masturbación “revienta la panta-
rizada para Jean Baudrillard por el alineamien- lla”: “El cuerpo se introduce en la economía de
to del orden erótico sobre el orden económico. goce –de allí partí yo– por la imagen del cuerpo.
La relación del hombre (…) con el cuerpo, si algo deseo de ver y darse a ver se frenan por el pudor
subraya muy bien que es imaginaria es el alcance de mostrar un cuerpo atravesado por la falta, que
que tiene en ella la imagen” 5. no deja de desajustarse. Los juegos de la infancia
Nos interesa pensar los efectos de goce so- se tornan serios y como dice Julio Cortázar en
bre el cuerpo que producen estas imágenes. Estos Rayuela, se llega a esa edad en la que se olvida
sujetos, en el dispositivo analítico, presentan una que para llegar al “Cielo” solo hace falta una pie-
singular relación con la imagen, modalidad de dra, una tiza y la punta de un zapato. Ese “olvido”
goce para la que se necesita un cuerpo… y que las es precisamente efecto del velo. Ya no se puede
pantallas posibilitan. En El Seminario 20 Lacan jugar sin consecuencias como en la niñez y el
nos enseña que se ama el vestido que cubre el pudor aparece cuando el sujeto se vuelve objeto
objeto a, ese hábito que llamamos cuerpo y que frente a la mirada del otro al que se ofrece.
“quizás no es más que ese resto que llamo objeto La obra muestra que la época nos ha quitado
a”6, resto que permite que la imagen se mantenga. lo privado sosteniendo que si se ama a alguien se
La época propone e impone un modo de lo protege de la peligrosidad de la transparencia.
subjetividad y cada quien puede hacer surgir allí Jóvenes desalojados, des-amados y desarmados
el síntoma, lo que no anda, lo que necesita de cuando la angustia irrumpe.
un intérprete con quien sostener un lazo libidi-
nal cuerpo a cuerpo, juego a juego, mail a mail, El adolescente y la urgencia
casette a casette. En nuestros días la adolescencia vive la pul-
El film da cuenta del empuje a la transpa- sión tal como Miller nos dice en Sutilezas analí-
rencia propio de la época, tal como la describe ticas, como urgencia de satisfacción, urgencia que
Byung-Chul Han7, quien hablará de aquello que empuja dando cuenta de la pulsión que tiende
se transforma en pornografía cuando se produce a satisfacerse. La irrupción de goce confronta
el contacto inmediato entre la imagen y el ojo, con la no relación sexual, con el no saber cómo
cuando liberadas de toda dramaturgia, coreo- responder, con el desajuste del cuerpo en el en-
grafía y escenografía, las imágenes se despojan cuentro con el partenaire, desajuste que también
de su singularidad. es uno por uno en tanto parlêtre.
Esta obra cinematográfica se adentra tam- No hay armonía, hay desajuste ante el agu-
bién en aquello que Lacan llamó los complejos jero de lo real y a lo sumo el joven podrá soste-
familiares, procesos que dan cuenta de la sub- nerse de las identificaciones con las que cuenta
versión radical “de toda fijeza instintiva, de las para responder ante el abismo del ¿qué quiere
que surgen formas fundamentales, ricas en va- una mujer? Frente a la angustia, que en la serie
riaciones infinitas, de la cultura”8. Celos, separa- se verifica en los personajes, el adolescente por
ción, reconocimiento, fraternidad, paternidad y fuera del análisis, responde frecuentemente con
filiación, pactos, se despliegan recordándonos la su cuerpo. Con las variedades que cubren el am-
no-relación sexual, el malentendido fundamental plio arco de la inhibición absoluta al pasaje al
en la comedia de los sexos. Frente al vacío del acto suicida pasando por el consumo excesivo,
parlêtre, el velo de la palabra, de las ficciones y la anorexia, los cortes en el cuerpo, las mostra-
del inconsciente, serán recursos del neurótico ciones, el acoso y violencia escolar, o dentro de
para hacerlo soportable aún en el análisis. Allí la un grupo de pertenencia.
regla fundamental es propuesta sabiendo que no
todo puede ser dicho, y que aunque se pesque lo La adolescente entre
pulsional en juego, habrá que esperar la ocasión el acting out y el pasaje al acto
para comunicarlo vía la interpretación orientada La obra muestra con toda crudeza, el sufri-
por lo real, por el sinsentido. miento gozoso de Hannah quien llama deses-
En el extraordinario despertar de la prima- peradamente al Otro a través de mostraciones y
vera, la irrupción de lo pulsional, la curiosidad, de las grabaciones que toman la forma del testi-
las pasiones, los amores, tienen también su corre- monio que como llamado pensamos homólogo
lato en la angustia, la vergüenza, la inhibición: el a un diario íntimo.
Allí planea su venganza, los hará sufrir por todo BIBLIOGRAFÍA
aquello de lo que se siente víctima, sin torcer su
posición subjetiva. Maltrato, mostraciones, exce- – Bassols, M., “El imperio de las imágenes y el goce
sos, transgresiones y hasta violaciones la ubican del cuerpo hablante”, Boletín del VII ENAPOL,
en ese borde entre la responsabilidad y la victi- El imperio de las imágenes, San Pablo, 2014.
mización. En Hannah podemos suponer un no – Cortázar, J., Rayuela, Losada, Buenos Aires, 1984.
consentimiento de la joven a su posición de goce – Han, B.-Ch., La sociedad de la transparencia, Herder,
inconsciente en el fantasma y, al no responsabili- Barcelona, 2012.
zarse por su goce, se precipita el acting out. – Han, B.-Ch., Psicopolítica: Neoliberalismo y nuevas
Sin embargo, es la desafortunada interven- técnicas de poder, Herder, Barcelona, 2015.
ción del tutor lo que provoca en ella la caída, el – Lacan, J., “Prefacio a El despertar de la primavera”,
pasaje al acto suicida, lo cual nos permite pensar Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2010.
en el lugar estratégico de alojar las urgencias que – Lacan, J.,. El Seminario, Libro 6, El deseo y su inter-
irrumpen en los jóvenes abriendo un tiempo de pretación, Paidós, Buenos Aires, 2020.
comprender, ante el instante del despertar en el – Lacan, J.,“La significación del falo”, Escritos 2, Siglo
que desde lo pulsional y desde la cultura se invita veintiuno, Buenos Aires, 2008.
a una precipitación de una conclusión anticipada. – Lacan, J., El Seminario, Libro 5, Las formaciones del
Pasaje al acto suicida, que no solo es mo- inconsciente, Paidós, Buenos Aires, 2005.
vimiento sino transgresión, atravesamiento del – Lacan, J.,“La tercera”, Intervenciones y textos 2,
código que supone que un adolescente tiene “su Manantiales, Buenos Aires, 1988.
vida por delante”. Se abandonan los equívocos de – Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun, Paidós,
la palabra y queda por fuera de toda suposición, Buenos Aires, 1990.

Lacan freudiano
con un NO proferido al Otro, sin escena pero
con certeza y tomando su valor en un universo NOTAS

de lenguaje con un decir que encuadra el acto. 1


Wedekind con Asney y Yorkey En 1891,
Entendemos así que Hannah, arma una escena
el dramaturgo y periodista alemán Frank
para el Otro, lo llama, lo intenta conmover dán-
Wedekind (1864- 1918) escribió esta obra
dole “una última oportunidad” hasta que la caída
teatral El despertar de la primavera (2013).
de la escena la separa definitivamente del Otro. 2
Lacan, J., “Prefacio a El despertar de la
primavera”, Otros escritos, Paidós, Buenos
Conclusión
Aires, 2010, p. 588.
Entendemos con Freud, que la pulsión no 3
Bassols, M., “El imperio de las imágenes y
es educable ni pasible de prevenciones del acoso,
el goce del cuerpo hablante”, Boletín del
violencia o bullying, sin embargo, los signos de
VII ENAPOL, El imperio de las imágenes,
lo que no anda en los adolescentes por la vía del
San Pablo, 2014.
acting, o de la inhibición, síntoma, angustia, de 4
Esta viñeta fue aportada por Agostina
las que Hannah daba cuenta, podrán ser leídos
Taruschio, a quien le agradezco su trabajo.
por aquellos que acompañan y orientan a los 5
Lacan, J.,“La tercera”, Intervenciones y textos
jóvenes, reconduciéndolos a un espacio analítico
2, Manantiales, Buenos Aires, 1988, p. 91.
en el que grito se haga llamado. 6
Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aun,
Paidós, Buenos Aires, 1990, p. 14.
7
Han, B.-Ch., La sociedad de la transparencia,
Herder, Barcelona, 2012.
8
Lacan, J., “Los complejos familiares en la
MARÍA INÉS SOTELO es Psicoanalista. Profesora formación del individuo”, Otros escritos,
Titular Regular e Investigadora de la Facultad de Psicología Paidós, Buenos Aires, 2010, p. 38.
(UBA). Directora de la Carrera de Especialización en
Psicología Clínica (UBA) y Co-Directora de la Maestría en
Clínica psicoanalítica (UNSAM). Doctora en Psicología.
Miembro de la EOL y de la AMP.
“Los psicoanalistas debemos seguir el acto inaugural del 22 de mayo
de 1889: “Y hete aquí que me dice (Emmy Von N.): con expresión de
descontento, que no debo estarle preguntando de dónde viene esto
y estotro, sino dejarla contar lo que tiene para decirme. Yo convengo en
ello, y prosigue sin preámbulos (S. Freud)”1. En ese instante, se inventó
el psicoanálisis. “Convenir en ello” implica una caída de la pasión de
dominio que se producía bajo la modalidad sintomática del goce del
investigador. Pasión que tomaba al otro como objeto a ser investigado.

El coraje de Freud implicó un atravesamiento de la pasión fálica y,


junto con Emmy Von N., inventar el psicoanálisis.”

Osvaldo Delgado

1
Freud, S. “Estudios sobre la histeria”. En Obras completas, Buenos Aires:
Amorrortu, Vol. II, p.84
Perspectiva freudiana de la orientación lacaniana
La revista de Psicoanálisis Freud 1 y Construcción de los conceptos psicoanalíticos

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Facultad de Medicina - La Rioja)


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Traducciones SUSANA CAPPELLINI y JULIÁN PILAR

Diseño gráfico editorial IÑAKI JANKOWSKI

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