IMPORTANCIA DE LA PRESERVACIÓN DE LOS MANGLARES EN LA ISLA DE
SALAMANCA
Por:
GINA CASALINS MARES
ELEANA MONTILLA GARCIA
UNIVERSIDAD DEL MAGDALENA
NEGOCIOS INTERNACIONALES
SANTA MARTA D.T.C.H.
2017
OBJETIVOS
GENERAL
-Analizar la importancia de preservar los manglares en la Isla de Salamanca,
Magdalena.
ESPECÍFICOS
-Estudiar el impacto que ha tenido en la vegetación de la isla de salamanca la
modificación y alteración del entorno.
- Recalcar las ventajas que se obtienen al conservar este entorno acuático.
-Plantear posibles soluciones a los problemas que se presentan en este ecosistema
CAPÍTULO 1
MANGLAR
En el lugar donde se unen el final de las afluentes de agua dulce con el mar se
forma uno de los ecosistemas vegetativos acuáticos más complejos; los manglares
son bosques pantanosos, son lugares de encuentro relativamente tranquilos:
estuarios, bahías, lagunas, canales y ensenadas viven estos árboles que muestran
a quien quiera ver sus raíces aéreas. Todo un espectáculo para amantes de la
naturaleza y fotógrafos diestros, pero mucho más que esto: los manglares son
fuente de vida y de alimento. Estos ecosistemas autosuficientes reciben el nombre
de manglar porque así se llama el árbol que es la especie vegetal dominante.
Los manglares son capaces de adaptarse a distintos grados de salinidad según el
estado de las mareas. En marea alta por ejemplo, las raíces aéreas de estos
árboles captan el oxígeno y lo transportan a las raíces que se encuentran bajo el
agua - las encargadas de anclar cada árbol a la tierra inundada. A su vez, estas
captan los nutrientes del agua del mar para que circulen por la planta y se
conviertan en alimento al mezclarse con el oxígeno, expulsando por sus hojas lo
que no sirve: la sal. A través de este asombroso mecanismo los manglares pueden
vivir con una parte de sus raíces bajo el agua, en un suelo sin oxígeno, con altas
concentraciones de sal y al mismo tiempo aprovechar los sedimentos de los ríos
que también le brindan nutrición.
CARACTERÍSTICA DE LOS MANGLARES
Su nombre deriva de los árboles que los forman, los mangles, el vocablo mangle de
donde se deriva mangrove (en alemán, francés e inglés) es originalmente guaraní y
significa árbol retorcido. Normalmente se dan como barreras para proteger a las
costas de la erosión producida por la marea y generan estabilidad en el suelo a las
orillas de los afluentes. También sirven de hábitat para numerosas especies y
proporcionan una protección natural contra catástrofes naturales del tipo de fuertes
vientos, olas producidas por huracanes e incluso por maremotos. En zonas
costeras de Vietnam, Tailandia, las Filipinas y la India se realizan plantaciones de
mangles con estos fines.
Los manglares son biotopos (conjuntos de hábitat) tropicales y subtropicales
anfibios (con características acuáticas y terrestres), localizados en la zona inter-
mareal (entre pleamar y bajamar), de costas protegidas o poco expuestas -golfos y
ensenadas, marismas y estuarios o desembocaduras de ríos- con fondos blandos
(de arenas, limos o arcillas, nunca rocosos) y que reciben periódicamente agua
dulce por escorrentía. Los manglares están caracterizados por la predominancia, en
un sitio dado, de unas pocas especies de una cohorte de 20 géneros y 54 especies
de árboles (mangles) pertenecientes a muy diversas familias (16), a las cuales se
asocian muchas otras especies de plantas herbáceas y leñosa.
Todas las especies de manglares poseen en común la propiedad de tolerar
condiciones extremas de salinidad y bajas tensiones de oxígeno en aguas y suelo,
para lo cual han evolucionado adaptaciones especiales fisiológicas o anatómicas.
Los manglares desempeñan una función clave en la protección de las costas contra
la erosión eólica y por oleaje. Poseen una alta productividad, alojan gran cantidad
de organismos acuáticos, anfibios y terrestres; son hábitat de los estadios juveniles
de cientos de especies de peces, moluscos “Los estudios de manglares en
Colombia son numerosos, sin embargo, todos ellos se limitan a investigaciones mas
no a su protección y conservación” (Rodríguez, 1997).
El manglar es un bosque bajo, que no suele sobrepasar 15 m de altura, aunque en
algunas zonas, que coinciden con la desembocadura de los ríos, llega a alcanzar 30
metros. Está constituido por árboles de troncos rectos y esbeltos que presentan
raíces fúlcreas (raíces epigeas o aéreas que sirven de sostén a la planta) que
pueden superar los 5 m por encima de la base (Polanía, 1998). Manglar, es el
nombre común que reciben las formaciones vegetales siempre verdes que se
desarrollan en la interface tierra – agua (en plena zona de influencia de las mareas:
estuarios, lagunas y ensenadas), presentes en la zona intertropical (Encarta, 2004).
A pesar de la pobreza del suelo, se trata de uno de los ecosistemas con más alta
productividad, con un considerable flujo de nutrientes provenientes de otros
ecosistemas y aporte a otros (Cifuentes, 1980. Citado por Rodríguez, 1997).
Los manglares proveen hábitat, refugio y sitio de anidación a muchas especies
acuáticas, terrestres y arbóreas. Los espacios entre sus raíces zanco son utilizados
como área de criadero por un gran número de especies juveniles, camarones,
cangrejos, moluscos puesto que allí encuentran protección de sus predadores y
gran cantidad de alimento, también estabilidad física a ciertas costas y contribuyen a
su protección y a prevenir su erosión. Además, consolidan terreno a partir de la
depositación de sedimentos entre sus raíces. Y crustáceos y por ende desempeñan
un papel fundamental en las pesquerías litorales y de la plataforma continental. Son
hábitat temporal de muchas especies de aves migratorias septentrionales y
meridionales. Representan un recurso insustituible en la industria de la madera
(maderas pesadas, de gran longitud, de fibra larga y resistentes a la humedad) y de
los taninos empleados en curtimbres y tintorería.
DISTRIBUCIÓN DE MANGLARES EN COLOMBIA
Según las estimaciones más recientes los manglares de Colombia tienen una
extensión aproximada de 285.049 Ha, hallándose distribuidos en los litorales Caribe
con 90.160 Ha y el pacífico con 194.880 Ha, (Ministerio de Ambiente, Colombia
2016). Por su distribución geográfica se pueden distinguir dos tipos de manglar: los
orientales, muy ricos en especies y presentes en las costas del océano Índico y en
las costas occidentales del océano Pacífico; y los occidentales, más pobres en
especies y localizados en las costas de América y en la costa oriental del océano
Atlántico.
Se puede hacer también otra diferenciación dependiendo de la localización
topográfica, ya que existen manglares de costa que no tienen aporte de agua dulce
desde el interior; manglares de desembocadura que se sitúan en los deltas de los
ríos y que suelen presentar una gran extensión; y manglares de arrecife. En la
costa pacífica y Atlántica, en un mismo bosque de manglar se pueden presentar
diferentes tipos de bosque. Es posible observar variaciones en el desarrollo
estructural de los manglares (altura, densidad de árboles, especie dominante), como
la geomorfología costera, la amplitud de las mareas, gradientes de salinidad en el
suelo, aporte de nutrientes, oferta de agua dulce, condiciones climáticas imperantes,
tensores, entre otros.
CLASIFICACIÓN DE LOS MANGLARES
Manglares Ribereños
Se desarrollan a lo largo de los cauces de los ríos y zonas bajas de los mismos,
influenciados por las mareas y agua salada o salobre. Alcanzan en el pacífico
colombiano su máximo desarrollo; el dosel puede superar los 30 m de altura. En el
caribe el dosel alcanza alturas de 20 m y los géneros dominantes son Rhizophora,
Avicennia y Laguncularia (Prahl 1989; Olaya et al. 1991 citado en Ecosistemas
Marinos y Costeros).
Manglares de borde
Se desarrollan en bahías y lagunas costeras protegidas del embate directo de las
olas por una barrera y sus árboles no superan los 20 m de altura; están dominados
por el mangle rojo (Rhizophora mangle o R. racemosa), que ocupa la franja
expuesta a las mareas sobre sustratos inestables, mientras que la plataforma
estable está ocupada por bosques mixtos de mangle Negro (Avicennia germinans o
A. bicolor) y mangle blanco (Laguncularia racemosa).
En el pacífico, la zona estabilizada está dominada por el mangle piñuelo (Prahl. et al
1990a). En zonas secas como la del Caribe, predomina el Mangle Negro. El manglar
de borde está presente en Bahía Portete (Guajira), Parque Tayrona, Ciénaga
Grande de Santa Marta, Bahía de Cartagena y en la isla de Providencia. En el
pacífico hay bosques de este tipo en la ensenada de Utría, Bahía Málaga,
Buenaventura y Tumaco (Prahl 1989).
Manglares de Barra
Son comunes en el Pacífico colombiano y tienen la característica de estar
protegidos por una barra arenosa; están bien desarrollados, estructuralmente son
muy semejantes a los manglares de borde (Prahl 1989) y están compuestos por
mangles Rojos, Negros y Natos. Manglares de Cuenca o Batea Se desarrollan por
lo general en cuencas, en las cuales el intercambio de la masa de agua es lento y el
material liberado se acumula en el fondo de la batea. Predominan los mangles
Negros y Blanco según la salinidad del suelo. Se encuentra en el Pacífico y Caribe;
el más importante es el de la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Manglares Enanos
Se desarrollan en zonas marginales, sobre sustratos poco favorables, como
plataformas de rocas sedimentarias y coralinas en regiones con condiciones
ambientales extremas, como por ejemplo; baja temperatura y suelos con alta
concentración de sal. No sobrepasan los 4 metros de altura y presentan desarrollo
anormal. Son bosques altamente susceptibles a tensores adicionales. Se
encuentran en las islas coralinas del Rosario, o en zonas rocosas como la
Bahía de málaga y la Guajira.
ESPECIES DE MANGLE
Existen aproximadamente 55 especies de árboles de mangle que se conocen
mundialmente en esta investigación se recalca el tener en cuenta que una de las
características de los mangla que ayuda a su supervivencia es la capacidad e
evolucionar de acuerdo a los cambios que presenta el área donde se encuentren,
creando así nuevas especies. El mangle negro crece en una amplia variedad de
climas, desde climas tropicales y subtropicales secos hasta los húmedos, con
regímenes de precipitación de 800 a 7,000 mm al año; esta es la especie de
manglar con más tolerancia a las bajas temperaturas.
Las condiciones climáticas y edáficas son responsables de la variabilidad y la altura
de los árboles de mangle negro; por ejemplo, en el Caribe, los manglares que
crecen sobre suelos de origen calcáreo no excedan los 15 m de altura e incluso por
lo general están alrededor de los 5 m. El mangle botoncillo tiene una distribución
más restringida que las otras especies de mangle en parte debido al clima y en
parte debido a otros factores. El mangle botoncillo es un árbol, o arbusto
perennifolio, que normalmente no sobrepasa los 10 m de altura y los 30 cm de DAP
aunque, excepcionalmente, en algunos sitios llega a medir hasta 20 m y el DAP
puede ser de hasta 80 cm. La corteza externa es fisurada y se desprende en
escamas muy delgadas, de color pardo-amarillento a moreno oscuro.
El mangle blanco es un árbol o arbusto perennifolio, que puede tener una altura
promedio de hasta 20 m El mangle blanco crece en una amplia variedad de
condiciones. Generalmente esta especie se encuentra hacia la parte posterior de los
manglares, en suelos elevados donde la inundación por la marea es menos
frecuente y en cuencas aluviales donde el flujo de la marea es limitado. Es muy raro
encontrarlo en los bordes externos del ecosistema de manglar. En cuencas donde la
salinidad es baja, el mangle blanco es la especie dominante. El mangle rojo es un
árbol perennifolio, por lo regular hasta de 25 m de altura, con numerosas raíces
zancudas o fulcrantes.
El crecimiento del mangle rojo se caracteriza por ser continuo y existen registros de
alturas de entre 40 y 50 m. El sistema de raíces fulcrantes del mangle rojo es su
principal ventaja para colonizar los bordes de lagunas y estuarios. Los individuos
adultos de mangle rojo desarrollan numerosas raíces aéreas que emergen
perpendicularmente desde el tronco y que con el paso de los años se van
engrosando hasta formar troncos horizontales que parecen formar individuos
independientes del árbol paterno. Tanto en las raíces fulcrantes como en las aéreas
existen numerosas lenticelas que tienen la función del intercambio gaseoso con el
agua durante la marea alta La biomasa aérea ha sido estimada en alrededor de 571
toneladas por hectárea, pero en lugares pobres en nutrientes, existen poblaciones
con individuos de 1 m de altura y biomasas de solo 17 toneladas por hectárea
FACTORES FÍSICOS DE MANGLARES
En las condiciones edáficas extremas indicadas, el efecto del clima es menos
señalado, y no parece necesario hacer un resumen especial de tales factores,
excepto mencionar que la formación de manglar ocupa una dilatada zona de
distribución. Aunque los efectos climáticos no son pronunciados, Stehle (1945 - 46)
observa que las intensas lluvias invernales, igual que ocurre en el Caribe, pueden
disipar la salinidad del limo salobre, que es el preferido de los manglares halófilos,
influyendo así sobre su distribución, a la vez que los vientos, al arrastrar las arenas
de médanos cercanos, pueden contribuir al relleno del pantano, influyendo con esto
sobre la composición y desarrollo. Por otra parte, las condiciones de habitación, en
lo que se refiere a estación y a las resultantes condiciones edáficas e hidrológicas,
influyen sensiblemente sobre la composición, sucesión y ordenación silvícola.
En realidad, uno de los caracteres más notables del hábitat típico de manglar es
que, en todo lugar, el nivel del suelo no sólo va elevándose gradualmente, sino que
al mismo tiempo se aleja cada vez más de la orilla a medida que la costa penetra en
el mar como resultado de la continua deposición del limo arrastrado por las aguas
de los ríos, especialmente en las zonas de elevada precipitación. En consecuencia,
se producen cambios en la frecuencia y duración de la inmersión y en el grado de
salinidad del agua marina, y en cualquier región que se considere es posible
apreciar una amplia variación en estos factores ambientales al alejarse de las orillas
limosas de reciente deposición e irse internando en terreno de gradual elevación.
Estos factores son probablemente de importancia mucho mayor que la calidad del
suelo por sí misma. En su mayor parte, el suelo, en casi todas las formaciones
marginales, contiene una elevada fracción arcillosa, casi siempre compacta, de color
azul y con un bajo contenido de materia orgánica. En los depósitos más recientes
situados frente al mar, así como en los limos depositados por los ríos en sus propias
orillas, el suelo es más friable, de color pardo negruzco, y contiene cierta cantidad
de arena y una importante proporción de materias orgánicas. El desarrollo óptimo
del tipo de manglar coincide con la existencia de suelos profundos y bien aireados,
ricos en materia orgánica y con poca arena.
Se observa también un satisfactorio desarrollo cuando el suelo consiste en arcilla
compacta cubierta por un horizonte delgado de limo y humus ácido. En las zonas
que quedan inundadas por las mareas, el subsuelo consiste en una arcilla cruda
azul, mientras que en zonas más áridas el subsuelo suele ser arenoso. Esta misma
descripción sirve aproximadamente para casi todos los manglares de las zonas
oriental y occidental.
FACTORES BIOECOLÓGICOS
Los factores propios de la habitación para cada lugar peculiar y especial tienen
también un señalado efecto sobre los caracteres bioecológicos. En su mayor parte,
los manglares están compuestos por arbustos y árboles que forman una
característica masa densa siempre verde de aspecto impenetrable y poca altura
(desde uno hasta 30 o más metros). En cuanto a su fisonomía y relaciones
ecológicas, las formaciones de la zona oriental y occidental son fundamentalmente
semejantes. Por ejemplo, las especies típicas poseen caracteres fisiológicos
especiales y una adaptación estructural para soportar las inundaciones periódicas,
la salinidad del agua y la consiguiente «aridez fisiológica».
Las especies de Rhizophora poseen raíces zanco y las de Bruguiera y Heritiera
raíces con excrecencias cónicas, mientras que las de Sonneratia, Carapa, Avicennia
y Armora echan neumatóforos puntiagudos semejantes a los turiones de espárrago.
Las especies típicas se caracterizan también por una tendencia general hacia la
viviparidad. Casi todas poseen frutos o semillas grandes y flotantes y hojas gruesas,
coriáceas, de color verde oscuro y con estructura xerofítica. Como Richards (1952)
hace observar, los manglares constituyen probablemente el ejemplo más notable de
plantas con señaladas analogías que se desarrollan en ambientes parecidos, pero
muy alejados entre sí.
Ecológicamente, los manglares representan una fase de transición bastante
abrupta entre el entorno marino y de agua dulce. Por lo tanto, sólo aquellas
especies de flora y fauna con una amplia tolerancia fisiológica pueden sobrevivir en
este medio. Ninguna otra asociación de plantas leñosas y pastos echa raíces o se
desarrolla para formar un bosque en la zona de inter-mareas de ninguna parte del
mundo. Pese a las estrictas condiciones del ambiente, los ecosistemas de
manglares sustentan una amplia gama de diversidad biológica animal y vegetal. En
cuanto a la biodiversidad animal, los ecosistemas de manglares sirven de hábitat a
muchas especies de aves, mamíferos, reptiles, peces, moluscos y crustáceos,
además de una gran diversidad de especies de microorganismos hasta ahora
desconocidos. Si bien es rara la existencia de fauna endémica de los manglares,
algunas especies dependen en alto grado de estos ecosistemas.
IMPORTANCIA DE LOS MANGLARES
Los manglares constituyen un ecosistema irremplazable y único, que alberga una
sorprendente biodiversidad por lo que se les considera como una de las cinco
unidades ecológicas más productivas del mundo, con niveles de productividad
primaria que superan la de muchos sistemas agrícolas. Un 80 % de las especies
marinas dependen del ecosistema de manglar para subsistir (MINAMBIENTE), por
lo que la destrucción del mismo incide en la disminución de la pesca. Otras razones
por las cuales es importante conservar estos ecosistemas son.
A. Son los ecosistemas naturales de mayor productividad debido a su alta
producción de materia orgánica.
B. Actúan come criaderos para muchas especies de peces y otros mariscos.
C. Sirven de habitáculo para una gran variedad de aves y otros organismos marinos.
D. Protegen la costa contra la erosión, las marejadas, tormentas y huracanes.
E. Similar a otras plantas y árboles, funcionan como “pulmones’ del medioambiente
porque producen oxígeno y usan el bióxido de carbono del aire.
F. Son usados para la recreación pasiva, los deportes acuáticos y actividades
turísticas.
G. Son importantes para la educación e investigación científica.
IMPACTOS AMBIENTALES DEL MANGLAR
Respecto a su importancia de conservación, el ecosistema de manglar es uno de los
más importantes tropicalmente debido a los beneficios directos e indirectos que éste
produce. Juega muchos papeles importantes como el de estabilizador costero
básico para la conservación de la línea litoral, ya que evita la erosión que producen
las corrientes y las olas que golpean la costa (Rodríguez, 1997). Este ecosistema,
también sirve como dispersante de la energía de las tormentas, mareas y vientos,
además de fuente de recursos forestales, sirve de albergue a especies animales de
importancia ecológica como peces, camarones y cangrejos entre otros.
Obtención de recursos pesqueros: en especial de peces, crustáceos, moluscos y
actividades de acuicultura (INDERENA, 1991). El principal valor económico derivado
de los manglares radica en su función dentro del sostenimiento de la productividad
pesquera a corto y mediano plazo (Hernández Camacho, 1976 Citado por
Ecosistemas marinos y costeros).
Tradicionalmente han sido considerados como fuente de madera para construcción,
leña y carbón, y tratamiento de carbón y fibras vegetales. Se emplean también para
la obtención de pulpa para la industria del papel, astillas y taninos. Cacería: en estos
sistemas se practica la caza deportiva, de subsistencia y comercial de reptiles
(caimán y babilla) y mamíferos (manatí). (Hernández Camacho, 1976 Citado por
Ecosistemas marinos y costeros). En el caso del turismo; estas prácticas se han
limitado a las ciénagas y manglares del parque nacional natural Isla de Salamanca.
En la agricultura; la Tala, sedimentación, polución por pesticidas y fertilizantes,
variaciones en el suelo (híper salinización). Desarrollo de infraestructuras:
Construcción de carreteras. Construcción y actividades de puestos.
CAPÍTULO 2
CIÉNAGA GRANDE DE SANTA MARTA (ISLA DE SALAMANCA)
La ecorregión ciénaga grande de santa marta está localizada en el noroccidente del
departamento del Magdalena al norte de Colombia. El área también es conocida
como la llanura deltaica del río Magdalena (Bernal 1995), limita al oriente con la
Sierra Nevada de Santa Marta y al norte está separada del mar caribe por la isla de
salamanca. La isla de salamanca constituye una barrera natural cuyos procesos
erosivos acelerados han presentado tasas promedio de 2m año (Martínez y Molina
1992, en: Bernal y Betancur 1996) por el efecto del sobre-lavado de las olas de
tormenta y el arrastre de las dunas por los vientos. Se ha impulsado la preservación
de la riqueza y diversidad del área a través de la declaración de dos zonas de
reserva: Parque Nacional Natural Isla de Salamanca con una extensión de 21. 000
Ha y el Santuario de Fauna y Flora de la Ciénaga Grande de Santa Marta con 23.
000 Ha (Álvarez-León, 1980; Mancera Pineda, 1996).
A partir de 1998 Min Ambiente categorizo la zona de reserva del parque; le redefinió
sus límites y amplio a 56. 000 Ha su extensión, denominándola “vía parque isla de
salamanca” y también fijó nuevos límites al santuario de fauna y flora de la ciénaga
grande de santa marta. A finales de la década de los 90, la zona fue incluida en la
lista de la convención Ramsar relativa a los Humedales de Importancia
internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas. El consejo
internacional de coordinación del programa sobre el hombre y la biosfera de la
UNESCO, aprobó la corrección de ciénaga grande como una de las 391 reservas de
biosfera en 94 países (UNESCO, 2001).
ISLA DE SALAMANCA
La isla de salamanca recibió la denominación “vía parque” porque permite al
visitante contemplar bosques de manglar, ciénagas y playas increíbles desde la
carretera que comunica a Barranquilla con Santa Marta. la isla de salamanca es en
realidad, un agregado de pequeñas islas formadas por la acumulación de
sedimentos de delta del Río Magdalena, sobre el fondo de una antigua bahía;
comunicadas por pequeños canales, integran una barrera que separa la Ciénaga
Grande de Santa Marta del mar caribe. Y se declaró parque nacional debido a sus
características naturales, económicas y culturales, las cuales merecen ser
protegidas. En ella se protege el área más significativa de manglar en el caribe
colombiano.
En la actualidad, si se decide a visitar la isla de salamanca se podrá apreciar la
devastación que ha producido el cambio climático ya que está situada en la zona
ecuatorial, además la transformación que se ha llevado a cabo en la carretera
Ciénaga-Barranquilla, las ramificaciones que se le han hecho a la desembocadura
del río Magdalena disminuyendo la cantidad de agua dulce que pasa por esta zona
provocando así, que aumente el nivel de salinidad en la isla de salamanca y la
excesiva quema y tala de las especies de flora en la Ciénaga Grande. El último
reporte de quemas expuesto en los medios fue en septiembre del año pasado -
Patricia Saldaña, directora del Vía Parque Isla Salamanca, aseguró en diálogo con
EL HERALDO que las quemas ocurrieron después del mediodía dentro de la zona
de reserva, en un sector conocido como Las Playitas, frente al barrio Las Flores-. En
este proyecto se tomarán como punto de partida el análisis del anterior problema
mencionados, estudiando a fondo sus causas y exponiendo las consecuencias que
es uno de los objetivos planteados.
REFERENCIAS
- EL HERALDO (2017), Noticia “Reportan quemas en la Isla Salamanca”,
recuperado https://www.elheraldo.co/wasapea-el-heraldo/reportan-quemas-en-
la-isla-salamanca-283384 Consultado el 14 de marzo de 2017
- Base de datos de MIN. AMBIENTE. Colombia 2017
- Vives de Andréis José Benito, 2001, MANGLARES DE LA ECORREGIÓN
CIÉNAGA GRANDE DE SANTA MARTA, Instituto de investigación marinas y
costeras.
- Página oficial de Parques Nacionales-COLOMBIA (2017)
http://parquesnacionales.gob.co Consultado el 12 de marzo de 2017.
- MAYA DUQUE ANDRES FELIPE, LAGO CRUZ NATALIA Y BAQUERO JULIO
CESAR, 2008, Manglares Colombianos, recuperado de
http://manglrecolombianos.blogspot.com.co/2008/06/manglares-
colombianos.html Consultado el 02 de marzo de 2017
- PNAMA, 2012, PROYECTO MANGLARES: Manejo integrado de las zonas
costeras y gestión sostenible de los manglares de Guatemala, Honduras y
Nicaragua, recuperado de http://www.pnuma.org/manglares/definicion.php
Consultado el 02 de marzo de 2017