Acontecimientos importantes para la psicología clínica
Peniel Jael Dadai Armendariz Mendoza
Centro Universitario Hidalguense
Psicología clínica
LP102
MTRA. Luz Maria Paz Bautista
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Introducción
El presente documento se a elaborado con el fin de saber un poco sobre los que para mi
son acontecimientos importantes en la psicología clínica, ya que como psicólogos en formación
es necesario saber de su historia y como esta a través del tiempo se ha transformado a lo que es
actualmente, tomando en cuenta un antes y después de su evolución, ya que la psicología nace de
la filosofía y es una ciencia joven ya que ha luchado a través de los años para que se le
reconociera como una.
La psicología clínica es según la División de psicología clínica de la APA publicó esta
definición:
El campo de la psicología clínica integra ciencia, teoría y práctica para entender, predecir y
aliviar el desequilibrio, la invalidez y la incomodidad; también promueve la adaptación humana,
el ajuste y el desarrollo personal. La psicología clínica está enfocada en los aspectos
intelectuales, emocionales, biológicos, psicológicos, sociales y del comportamiento humano que
funcionan a través de la existencia en las diferentes culturas, y en todos los niveles
socioeconómicos. Cullari, S. (2001)
A través de los años la psicología se ha ido modificando y transformando, tomando en
cuenta la investigación del estudio del comportamiento humano y la mente y cómo este
interactúa con el medio ambiente que le rodea.
Comienzo con que en el mundo antiguo, se ha considerado Aristoteles como el primer
psicólogo, él empezó con sus estudios sobre la mente y el alma donde Aristóteles mencionaba
que alma tenían todos los seres vivos y el alma daba vida al cuerpo, según él existían tres tipos
de alma, la sensitiva, vegetativa y racional.
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En estos tiempos no existían conocimientos concretos sobre las conductas o trastornos
mentales de las personas, es así como las conductas consideradas como anormales eran mal
vistas ante la sociedad, y ante el desconocimiento de esto hacían procedimientos que eran
altamente peligrosos para quienes padecen algún tipo de “conducta anormal” inclusive
ocasionando que estos procesos de descubrimiento fueran altamente dolorosos inclusive
ocasionando muertes prolongadas y agonizantes.
James, N. Susan, M. Jill, M. (2007) nos menciona que se trataban ciertos tipos de
trastornos mentales (probablemente fuertes dolores de cabeza acompañados de ataques
convulsivos) mediante una operación que conocemos como trepanación. Esta operación se
realizaba con instrumentos de piedra y consistía en romper una zona circular del cráneo. Esta
abertura, denominada trépano, aparentemente permitía escapar al espíritu diabólico que se
pensaba era el causante de los problemas del individuo.
Estas personas que estaban trastornadas mentalmente eran consideradas como personas
endemoniadas, inclusive se les quemaba vivas o se les trataba como “brujas o brujos” o se les
desterraba de su ciudad, dejándolos completamente solos, también todo depende del lugar de
nacimiento.
James, N. Susan, M. Jill, M. (2007) nos menciona que por ejemplo los chinos, egipcios,
hebreos y griegos atribuían esas conductas a demonios o a dioses que habían tomado posesión
de la persona. El hecho de que la «posesión» se atribuyera a un
dios o a un demonio dependía generalmente de los síntomas del individuo. Si el lenguaje
o la conducta de la persona parecían tener un significado religioso o místico, se pensaba que
había sido poseído por un espíritu bueno o un dios. En consecuencia esas personas eran
tratadas con gran deferencia y respeto, ya que se creía que tenían poderes sobrenaturales.
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Poco después Hipócrates con los estudios del cuerpo humano, dejó una huella muy
grande a la historia con sus conocimientos y estudio en medicina ya que N. Susan, M. Jill, M.
(2007) describe.
Hipócrates no creía que los demonios y las deidades interviniesen en el desarrollo de la
enfermedad, e insistía en que los trastornos mentales, como cualquier otra enfermedad, tenían
causas naturales y eran susceptibles de ser tratados. Consideraba que el cerebro era el órgano
principal de la actividad intelectual y que los trastornos mentales se debían a una patología del
mismo. También destacaba la importancia de la herencia y de las predisposiciones, y señalaba
que los golpes en la cabeza podrían llegar a causar trastornos sensoriales y motores. Hipócrates
clasificó los trastornos mentales en tres categorías generales —manía, melancolía, y frenitis
(fiebre cerebral)— y ofreció descripciones clínicas muy detalladas de alguno de los trastornos
incluidos en cada categoría. Confiaba mucho en la observación clínica, y sus descripciones, que
estaban basadas en registros clínicos diarios de sus pacientes, resultan sorprendentemente
minuciosas, tambien se creia que había cuatro fluidos esenciales del cuerpo: sangre (sanguíneo),
flema (flemático), bilis (colérico) y bilis negra (melancólico). Estos fluidos podrían combinarse
en diferente proporción en diferentes individuos, con lo que el temperamento de una persona
dependía de cuál de esos humores era el predominante.
Remontándonos al año 1879 cuando se fundó por primera vez el primer laboratorio de
psicología fundado por Wundt donde no había más que un escritorio y sillas.
Sin embargo, no fue hasta 1896 que otro de los alumnos de Wundt, Lightner Witmer,
combinó la investigación con la aplicación y fundó la primera clínica psicológica americana en
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la universidad de Pennsylvania. Witmer se centró en los niños con deficiencia mental, tanto
desde un punto de vista clínico como investigador. Considerado el fundador de la psicología
clínica. Rodríguez-Marín, J. (1998)
Otro acontecimiento importante también fue que después de wundt freud comienza con
sus estudios sobre la histeria y sexualidad, dando otro aporte igual de importante a la terapia
hacia los trastornos mentales como su estudio sobre la histeria
Saldías, P., & Lora, M. E. (2006) mencionan que “ Freud define a la histeria como esta
neurosis que tiene origen en un incidente sexual, cuyo recuerdo no ha podido ser elaborado
asociativamente, transformándose en patógeno y provocando un síntoma”.
Es así como la aparición formal de la Psicología Clínica puede establecerse en 1896, en
la Universidad de Pennsylvania, y ligada a Lighner Witmer y a su grupo de trabajo, que se
centró fundamentalmente en niños, y en pacientes con trastornos del lenguaje y del aprendizaje
(McReynolds, 1987).
También otro acontecimiento importante fue que en 1919 se estableció la División de
Psicología Clínica de la APA (previamente había existido una Asociación Norteamericana de
Psicólogos Clínicos). Los esfuerzos de Witmer y su grupo se basaban en la idea de que los
psicólogos no sólo debían generar información acerca del comportamiento humano, sino
también buscar las aplicaciones de los principios y de las técnicas psicológicas a los problemas
de una persona individual (Watson, 1951). De esa manera estos clínicos sugerían ya que la
psicología era una ciencia además de una profesión. El concepto de Psicología Clínica quedó
formalmente establecido cuando, en 1912, Witmer presentó el primer número de Psychological
Clinics diciendo: "En cuanto a los métodos de la psicología clínica, intervienen necesariamente
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siempre que se determina cómo funciona la mente de un individuo, mediante la observación y
experimentación, así como cuando se aplica un tratamiento pedagógico para lograr un cambio,
es decir, el desarrollo de dicha mente"
También durante la primera guerra y segunda guerra mundial fue tomada muy en cuenta
la psicología, sobre todo dio pie a que se desarrollaran los primeros test psicológicos para evaluar
a los hombres que eran aptos para ir a la guerra y los que eran menos aptos los ponían frente al
batallón siendo percibidos como personas mas debiles o menos aptas, esto como presas o
cardada para recibir el primer impacto
La Psicología Clínica lo dio a la Segunda Guerra mundial. En EEUU, casi 20 millones
de soldados y civiles fueron evaluados psicológicamente mediante pruebas escritas o entrevistas
(Reisman, 1976). Además se generó una impresionante cantidad de personas con necesidad de
tratamiento psicológico, y eso contribuyó a que definitivamente los psicólogos clínicos se
convirtieran en terapeutas, y se vieran reconocidos como una profesión sanitaria. El proceso
quedó culminado con el establecimiento de los primeros programas de doctorado, para la
formación en Psicología Clínica.
Desde el comienzo del siglo la Psicología Clínica se desarrolló crecientemente, y fueron
las dos guerras mundiales las que contribuyeron a su consolidación. La Primera Guerra
Mundial estimuló el desarrollo de baterías de tests que pudieran ser usados para medir las
diferencias individuales en adultos. Ese énfasis en la evaluación continuó durante los años
veinte con la publicación de muchos de los tests más conocidos y usados en la clínica
psicológica (el Rorschach, o el Goodenough, por ejemplo). La evaluación centrada en las
diferencias individuales entre las personas estimuló los análisis teóricos de la naturaleza y
función de la personalidad, dentro de una perspectiva intrapsíquica. Esa perspectiva se vio, a su
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vez, reforzada por la aparición del modelo freudiano de los trastornos de la conducta. Los
psicólogos clínicos comenzaron a ligar los trastornos del comportamiento con los trastornos del
desarrollo y estructura de la personalidad. Rodríguez-Marín, J. (1998)
Fue también que con los sobrevivientes de la guerra se dio paso a investigar y estudiar los
trastornos que vinieron por consecuencia y secuela de esta, como lo fue el estrés post traumático
siendo un trastorno que padecen las personas que han estado en un evento traumático y la
neurosis de guerra donde los hombres que regresaban de la guerra tenían alteraciones en su
mente y organismo por consecuencia de esta.
En el comienzo del conflicto bélico, la suposición de que los síntomas de los soldados
dependían de una alteración orgánica producto de la onda expansiva de una explosión estaba
aun muy extendida en Inglaterra, como lo atestigua el nombre que se le otorgaba a la patología:
shell-shock (literalmente, “choque de granada”). Sanfelippo, L. C. (2017)
Por consiguientes con la segunda guerra mundial se construyeron nuevos instrumentos
de evaluación así como tratamientos para estos y se consideró la terapia para los trastornos de
conducta que hubo en consecuencia de la guerra, así como la desadaptación que presentaban los
soldados.
Como objetivo de la psicología clínica según Rodríguez-Marín, J. (1998) se puede decir
que “ Es identificar y aplicar los principios psicológicos para prevenir y tratar problemas
psicológicos del individuo”.
Es por esto que Rodríguez-Marín, J. (1998) nos dice que el comportamiento juega,
además, no sólo un papel causal en el desarrollo, curso y resultado de la enfermedad, sino
también como causa de discapacidad física. Cada año unos 400 millones de personas son
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heridos por accidentes (de tráfico o no) debidos a comportamientos inadecuados, o por
comportamientos violentos intencionales o autolesiones, lo bastante serios como para exigir
cuidados médicos.
Es por esto que el papel del psicólogo clínico es fundamental, por que a parte de evaluar,
observar, entrevistar, tratar y dar un diagnóstico, guiará al paciente para que sea una persona
funcional en la sociedad y si no es así se le podrá canalizar a los profesionales o lugares
correspondientes, pero siempre será con la finalidad de que el paciente tenga una mejor
adaptación.
Otro hecho importante que también se debe abarcar es que, no hace mucho tiempo se le
llamaban asilos a donde se albergaba gente con trastornos o discapacidades mentales, y no
necesariamente estaban en lugares salubres o los cuidaban, si no que utilizaban instituciones
abandonadas y eran “acondicionadas” para albergar a esta gente, esto para que no estuvieran
entre la sociedad.
Los primeros asilos se crearon para poder eliminar de la sociedad a los individuos
problemáticos que no eran capaces de cuidar de sí mismos, sin embargo los primeros asilos
conocidos como «manicomios» no eran precisamente placenteras residencias, sino más
bien almacenes para enfermos. Los desgraciados que residían en ellos vivían y morían
en condiciones de suciedad y crueldad increíbles. Rodríguez-Marín, J. (1998)
A estas personas las trataban prácticamente como animales, y lo que menos hacían era
cuidarlos, tratarlos y guardalos, inclusive se lucraba con ellos utilizándolos para pedir limosna a
los que mentalmente eran menos agresivos, fue después que con los años se dieron cuenta de lo
deplorable que era su sobrevivencia y se tomó conciencia y atención en estos asilos
acondicionando los lugares donde estas personas se encontraban,
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Rodríguez-Marín, J. (1998) mencionan que el año 1946 señaló el inicio de un
importante período de cambio. Ese año Mary Jane Ward publicó un libro de gran influencia, El
pozo de las serpientes, que fue popularizado en una película del mismo título. Este libro llamaba
la atención sobre la desesperación de los pacientes mentales y contribuyó a destacar la
preocupación de proporcionar una asistencia más humanizada en la propia comunidad, en
sustitución de los hospitales mentales masificados. Ese mismo año se creó el Instituto Nacional
de Salud Mental para apoyar activamente la investigación y la formación de los profesionales.
Mientras tanto en méxico también existió una institución para los enfermos mentales
conocido como la castañeda, este fue construido durante el periodo de porfirio Diaz, conforme
fue pasando el tiempo había cada dia mas y mas ingresos de personas con enfermedades
mentales al grado que ya no había espacio, a parte de que los tratos en la castañeda eran igual de
deplorables, insalubres y con muy malos tratos, estas no eran las condiciones para los pacientes
ya que lejos de ayudarlos, bajo estas condiciones solo empeoraba más al grado de que se
suicidaban, fue así como se desmanteló la castañeda y se hicieron granjas en diferentes partes del
país donde se mandaron a los enfermos.
Molina, C. A. R. (2007) nos menciona que, a lo largo de los 58 años de vida del Manicomio
fueron internados más de 68.000 pacientes estos eran llamados “locos” se clasificó a una
heterogénea multitud compuesta por enfermos mentales, alcohólicos, sifilíticos, ancianos
dementes, epilépticos, militares con traumas de guerra, jovencitas histéricas, lesbianas,
heroinómanos, fumadores empedernidos de marihuana, peleadores callejeros, hombres de
negocios melancólicos frente a la bancarrota, niños con retraso mental.
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Muchos de estos pacientes, eran ingresados a estos asilos por sus mismas familias ya que
los consideraban “locos”, algunos pacientes dentro de estos asilos, murieron, otros se suicidaron,
mientras que otros pasaron toda su vida encerrados, y algunos si llegaron a recuperarse.
En conclusión con el paso de los años la psicología clínica ha ido marcando,
modificando, preparando e investigando de forma objetiva, utilizando diferentes tipos de
herramientas para un mejor psicodiagnóstico, empatizando, respetando y utilizando la ética que
como profesional debe tener, así como utilizando estrategias de acuerdo al paciente, es
importante mencionar que el psicólogo clínico no solo se enfoca en los trastornos mentales, si no
también la, prevención, consulta, asesoramiento etc. dando todo un panorama para la
investigación científica.
También dentro de la evolución de la psicología clínica, se han investigado y modificado
los tratamientos, así como las teorías y su metodología.
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Referencias
Cullari, S. (2001). Fundamentos de psicología clínica. Pearson Educación.
James, N. Susan, M. Jill, M. (2007) Psicologia clinica. Addison Wesley.
Molina, C. A. R. (2007). La locura durante la Revolución mexicana. Los primeros años del
Manicomio General La Castañeda, 1910-1920. El Colegio de México.
Rodríguez-Marín, J. (1998). Psicología de la salud y psicología clínica. Papeles del psicólogo,
69, 41-47.
Sanfelippo, L. C. (2017). Concepciones y tratamientos de las neurosis de guerra durante la
primera guerra mundial. Revista Psicologia e Saúde, 9(2), 5-20.
Saldías, P., & Lora, M. E. (2006). Síntoma conversivo en la histeria. Ajayu Órgano de
Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP, 4(2), 68-83.