Ingeniería, investigación y tecnología
versión On-line ISSN 2594-0732versión impresa ISSN 1405-7743
Ing. invest. y tecnol. vol.7 no.3 Ciudad de México jul./sep. 2006
Estudios e investigaciones recientes
Comportamiento mecánico de concreto fabricado con
agregados reciclados
I.E. Martínez–Soto y C.J. Mendoza–Escobedo
Instituto de Ingeniería, UNAM
E–mails:
irismartinezs@[Link]
cjm@[Link]
Recibido: mayo de 2005
Aceptado: noviembre de 2005
Resumen
El desperdicio producido por las plantas premezcladoras de concreto representa un
problema de residuos sólidos que necesita solución. Este concreto puede ser utilizado
para fabricar agregados. En este trabajo, se presenta el desempeño de concretos
fabricados con agregados reciclados obtenidos a partir de cilindros de concreto
premezclado y diferentes consumos de cemento. Los resultados experimentales
mostraron que el comportamiento del concreto con agregados reciclados es similar al
del concreto con agregados naturales, lo que sugiere que puede ser utilizado como un
concreto clase dos, de acuerdo con el Reglamento de Construcción del Distrito Federal
(RCDF).
Descriptores: Agregado reciclado, concreto reciclado, propiedades mecánicas del
concreto.
Abstract
The solid wastes produced by the ready mixed concrete industry represent a serious
problem that need an immediately solution. This concrete might be used to fabricate
recycled concrete aggregate (RCA). In this paper the mechanical properties of concrete
fabricated with RCA and different cement contents are presented. The RCA were
fabricated using old laboratory specimens made of ready mixed concrete. The results
showed the properties of the recycled concrete are similar to that of natural concrete.
Accordingly, the recycled concrete can likely be used as type two concrete in
agreement with Mexico City Building Code (RCDF).
Keywords: Recycled concrete aggregate, recycled concrete, mechanical properties of
the concrete.
Introducción
Las plantas premezcladoras de concreto generan un porcentaje importante de
desperdicio (estimado en un 10%) del concreto producido. Esto representa una pérdida
de las materias primas que componen el concreto, principalmente del agregado
natural, ya que este insumo es un recurso natural no renovable. Además, este
desperdicio también implica la necesidad de un sitio para su disposición final, lo que a
su vez, representa un problema debido a la escasez de áreas disponibles para ello. Por
lo tanto, resulta imperativo dar una solución al problema. En este trabajo se propone
el reciclaje del concreto premezclado para fabricar agregados gruesos como una
posible solución. Para mostrar la factibilidad de la propuesta, en esta investigación se
evaluaron las propiedades mecánicas de concretos elaborados con agregados gruesos
producto del reciclaje de especímenes de concreto premezclado, y se compararon, ante
igualdad de condiciones de fabricación, con las propiedades de concretos naturales
(hechos con agregados naturales). Las propiedades mecánicas comparadas fueron el
módulo de elasticidad y las resistencias a la compresión, tensión y flexión, todas
obtenidas mediante pruebas de laboratorio. Los resultados experimentales obtenidos
mostraron que los agregados, producto del reciclaje de concreto premezclado,
producen concretos reciclados que pueden utilizarse como concretos clase dos, de
acuerdo con el Reglamento de Construcción del Distrito Federal (RCDF, 2003). Estos
resultados muestran la factibilidad del reciclaje de concreto como una solución al
problema, reutilizando el concreto premezclado y el obtenido de la demolición de
estructuras existentes.
Agregados
En este trabajo, los agregados gruesos naturales utilizados fueron calizas, y a éstos se
les llama como tal (agregados naturales). Por otra parte, a los agregados gruesos
producto de la trituración de concreto premezclado, se les llama agregados reciclados.
Estos agregados son también de caliza, ya que se tuvo especial cuidado de que el
concreto premezclado utilizado para fabricarlos, estuviera compuesto solamente de
caliza natural. Respecto del agregado fino, sólo se utilizó arena andesítica natural.
Para los dos tipos de agregados gruesos, naturales y reciclados, se consideró un
tamaño máximo de agregado (TMA) de 19 mm (3/4''). De acuerdo con este TMA, se
utilizó un intervalo granulométrico correspondiente a un material bien graduado, según
la norma ASTM C 33.
Fabricación
La granulometría original de los agregados naturales estaba fuera de los límites
establecidos en la norma ASTM C 33 para el TMA considerado, por lo que fue necesario
triturar el material para recomponer sus tamaños y cumplir así con la norma. Esta
recomposición de tamaños se hizo considerando una proporción del 35% de partículas
que pasan la malla de 9.5 mm (3/8'') y 65% que pasan la malla de 19 mm (3/4'').
Esta proporción permitió cumplir con lo establecido en la norma ASTM C 33.
El proceso de recomposición granulométrica aplicado a los agregados naturales se
muestra en la figura 1.
El equipo de trituración utilizado fue la trituradora eléctrica de muelas del laboratorio
de materiales del Instituto de Ingeniería, UNAM (IIUNAM), la cual acepta un TMA de 75
mm (3''). Para el cribado del material, se utilizó la criba eléctrica del laboratorio de
mecánica de rocas del IIUNAM. Este equipo cuenta con las mallas de 19 mm (3/4''), la
de 9.5 mm (3/8''), y la de 4.76 mm (#4). La criba entrega por separado cuatro tipos
de materiales: retenido 19 mm (R19), pasa la 19 mm (P19), pasa la 9.5 mm (P9.5) y
el que pasa la malla de 4.76 mm (P4.76).
Los tamaños utilizados para la recomposición granulométrica fueron el P19 y el P9.5.
Respecto de los agregados reciclados, éstos se fabricaron de acuerdo al mismo
procedimiento de trituración y cribado utilizado en los agregados naturales (Figura 1),
con la diferencia de que la materia prima fue concreto premezclado. En este caso se
realizó una trituración primaria manual y posteriormente se siguió con el proceso de
fabricación mostrado en la figura 1.
Propiedades físicas
Las propiedades físicas estudiadas para los agregados gruesos fueron la granulometría,
coeficiente de forma, humedad, absorción, densidad relativa y peso volumétrico
compactado. Los resultados se presentan en conjunto para los agregados naturales y
reciclados con fines de comparación.
Las propiedades físicas estudiadas para el agregado fino fueron la granulometría,
módulo de finura, humedad, absorción, densidad relativa y peso volumétrico
compactado.
Granulometría
La granulometría de los agregados gruesos, naturales y reciclados, se controló de
acuerdo a la norma ASTM C 33 para tener las mismas condiciones y así tener una base
de comparación. En la figura 2 se muestran las curvas granulométricas de los dos tipos
de agregados gruesos.
En el caso del agregado fino, no se hizo una corrección granulométrica, ya que se
consideró que su granulometría era aceptable para ser utilizada en las mezclas de
concreto. La figura 3 muestra la curva granulométrica de la arena.
El módulo de finura de la arena se obtuvo de acuerdo con la norma ASTM C 125. El
valor fue de 3.15, lo que indica que la arena es gruesa.
Coeficiente de forma
El cálculo del coeficiente de forma se hizo de acuerdo con la norma francesa NFP 18–
301. La tabla 1 presenta los resultados obtenidos. En esta tabla se observa que el
coeficiente de forma de los agregados gruesos naturales y reciclados es similar, lo cual
era de esperarse debido a que ambos materiales son producto de trituración. La forma
de las partículas de ambos agregados cumple los límites establecidos por el RCDF.
Humedad
La humedad que todos los agregados (naturales, reciclados y arena) tenían en el
momento de los experimentos se midió siguiendo el procedimiento establecido en la
norma ASTM C 566. Los valores obtenidos se presentan en la tabla 2. Se observa
claramente que los agregados gruesos reciclados tenían una humedad mayor que la de
los naturales. Estos valores de humedad se utilizaron para realizar los
proporcionamientos de las mezclas de concreto, ya que se previnieron variaciones en
las mismas.
Absorción
Esta propiedad se midió de acuerdo con la norma ASTM C 127 y 128, para agregados
gruesos y finos, respectivamente. Los resultados se muestran en la tabla 3. Es
evidente que los agregados gruesos reciclados son notablemente más absorbentes que
los naturales. Sin embargo, ambos están dentro de los rangos normales, al igual que la
arena.
Densidad relativa
La densidad relativa de los agregados se midió de acuerdo con las normas ASTM C 127
y 128, para agregados gruesos y finos, respectivamente. En la tabla 4 se presentan los
resultados. Se aprecia que la densidad de los agregados reciclados fue menor que la
de los naturales, lo cual podía esperarse, ya que el contenido de pasta de cemento en
el material reciclado disminuye la densidad global del agregado.
El intervalo normal de densidad relativa para la mayoría de los agregados naturales es
de 2.40–2.90 (Kosmatka et al. 1992), por lo que el agregado reciclado tiene una
densidad relativa ligeramente baja respecto a la de un agregado natural. Sin embargo,
el valor medido en el laboratorio (2.36) es muy bueno para ser un agregado reciclado
ya que está muy próximo al rango de variación de los agregados naturales.
Peso volumétrico compactado
Esta propiedad se midió de acuerdo con la norma ASTM C 29. De acuerdo con
Kosmatka (1992), el peso volumétrico compactado de un agregado usado para
concreto de peso normal, varía de 1200 a 1760 kg/m 3. Los valores obtenidos en el
laboratorio están dentro de este intervalo (Tabla 5).
Elaboración de concretos
De aquí en adelante, a los concretos fabricados con los agregados naturales se les
llama "concretos naturales", y a los fabricados con agregados reciclados se les llama
"concretos reciclados". En ambos tipos de concreto se utilizó arena natural de andesita
con las propiedades físicas descritas anteriormente.
Proporcionamientos
Para la elaboración de las mezclas de concreto se utilizó un procedimiento modificado a
partir del método ACI 211 (Martínez–Soto, 2005).
El procedimiento seguido fue el siguiente: primero se fijaron los consumos de cemento
a utilizar en cada mezcla, es decir, 200, 300 y 400 kg/m 3 para los dos tipos de
agregados, naturales y reciclados. A partir del TMA considerado y el revenimiento
fijado para todas las mezclas en 10 cm, se encontró un consumo de agua establecido
por el método ACI. Después se definieron los volúmenes absolutos en porcentaje para
agregados finos y gruesos que se consideraron congruentes para cada consumo de
cemento, ya que el volumen de agregado grueso que establece el método ACI, era el
mismo para todas las mezclas, pues depende del módulo de finura de la arena. En
la figura 4 se muestra el procedimiento de dosificación de las mezclas.
Las mezclas resultado de estas proporciones se nombraron de la siguiente manera: las
elaboradas con agregado de caliza natural se etiquetaron como CN200, CN300 y
CN400, y las elaboradas con agregado de caliza reciclada como CR200, CR300 y
CR400 para cada consumo de cemento de 200, 300 y 400 kg/m 3, respectivamente.
En la tabla 6 se presentan las cantidades correspondientes al agua de mezclado
utilizada y a la cantidad de cemento ajustadas al peso volumétrico obtenido en el
laboratorio, ya que el rendimiento de la mezcla en muchos casos fue ligeramente
mayor que uno. Cuando se observa la tabla 6, es posible notar que los porcentajes de
agregado que se muestran en la figura 4, no corresponde directamente a los pesos de
agregados mostrados en la tabla, principalmente en los naturales. Esto se debe a que
los agregados gruesos naturales tienen un peso específico mucho mayor que la arena
utilizada, mientras que los agregados reciclados tanto finos como gruesos, tienen
pesos específicos muy semejantes, además las cantidades presentadas están afectadas
por la humedad que el material contenía en el momento que se hicieron los
proporcionamientos.
Ensayes de laboratorio
Los ensayes de laboratorio practicados a los concretos elaborados, fueron en estado
fresco: el revenimiento, el peso volumétrico fresco y el contenido de aire, y en estado
endurecido: las resistencias a compresión, a tensión y a flexión, así como el módulo de
elasticidad, según los procedimientos establecidos en las normas ASTM
correspondientes.
Para el estudio de estas propiedades se fabricaron cilindros y vigas de concreto
estándar de 0.15 x 0.30 m y 0.15 x 0.15 x 0.60 m, respectivamente.
Las propiedades de resistencia a la compresión se estudiaron a las edades de 7, 14 y
28 días, mientras que el resto de los ensayes se estudiaron para 28 días solamente.
Resultados y discusión
Propiedades en estado fresco
Revenimiento
Para obtener el revenimiento de las mezclas de concreto se utilizó el procedimiento
establecido en la norma ASTM C 143. En la tabla 7 se presentan los revenimientos
obtenidos. Como se puede apreciar la mayoría de los revenimientos se encuentran
dentro de los límites de tolerancia (± 2.5 cm) que están establecidos en la fracción
6.1.2 de la norma ASTM C 94. Sólo la mezcla CR300 estuvo fuera de los límites.
Los resultados de otras investigaciones similares muestran que la trabajabilidad de las
mezclas recicladas es menor que la de las mezclas naturales (e.g., Sagoe, 2001). Los
resultados obtenidos en este trabajo concuerdan con esta tendencia generalizada,
según se observa en la figura 5 donde se presentan los valores de revenimiento para
los concretos reciclados y naturales.
Peso volumétrico fresco
Los pesos volumétricos frescos obtenidos de acuerdo con el procedimiento establecido
en la norma ASTM C 138, se presentan en la tabla 8. En ésta se observa que los pesos
volumétricos de los concretos reciclados fueron bajos en relación con los que
alcanzaron los naturales. Lo cual era de esperarse. Otras investigaciones realizadas
(Sagoe, 2001) con agregado reciclado de mayor peso específico como el basalto, han
reportado mezclas recicladas de pesos volumétricos mayores a los aquí obtenidos. Esto
es congruente con los resultados presentados en este trabajo donde se utilizó
agregado reciclado de caliza.
Por otra parte, según lo establecido en el RCDF, este concreto reciclado se clasifica
como concretos clase dos, ya que tiene pesos volumétricos frescos de 1,900 a 2,200
kg/m3, mientras que los naturales están clasificados como concretos clase uno por
tener pesos volumétricos frescos mayores a 2,200 kg/m 3.
Contenido de aire
El contenido de aire de las mezclas de concreto se obtuvo de acuerdo con el
procedimiento que se establece en la norma ASTM C 231. En la tabla 9 se presentan
los contenidos de aire obtenidos de las seis mezclas elaboradas.
En esta tabla se observa que todas las mezclas tuvieron contenidos de aire normales
entre, el 1.5, y 2.0 %, sólo la mezcla CR300 obtuvo un contenido de aire ligeramente
mayor.
Propiedades en estado endurecido
Resistencia a la compresión
La resistencia a la compresión de las mezclas de concreto se obtuvo siguiendo el
procedimiento establecido en la norma ASTM C 39. Las resistencias a la compresión
obtenidas se presentan en la tabla 10.
Si se representan las relaciones agua–cemento (a/c) y las resistencias a la compresión
(fc) a 28 días en una gráfica, se observa que los concretos reciclados tienen mayores
resistencias respecto de los naturales para una misma relación a/c. Hay que tomar en
cuenta que los concretos reciclados requieren de mayores consumos de agua que los
naturales para alcanzar revenimientos similares (Figura 6). En general, en la literatura
técnica relacionada se han publicado valores de resistencia a la compresión simple,
menores a los aquí obtenidos. Sin embargo, las referencias disponibles hasta el
momento (Sagoe, 2001; Katz, 2003) no presentan los valores de sus concretos
naturales homólogos, por lo que no es posible saber si la situación obtenida en esta
investigación ha sido obtenida por otros autores.
Ahora, si se relaciona el consumo de cemento con la resistencia a la compresión
obtenida, se puede observar que cuando se tiene un consumo de hasta 300 kg/m 3 de
cemento, la eficiencia en los concretos reciclados es mayor que en los naturales,
mientras que para consumos mayores a 300 kg/m3 la eficiencia es mayor para los
concretos naturales como se observa en la figura 7, aunque las diferencias son
pequeñas.
Resistencia a la tensión
Para un concreto de peso normal, la resistencia a la tensión se estima en 1.20 a 1.50
veces la raíz cuadrada de la resistencia a la compresión, para concretos clase dos y
clase uno, respectivamente (RCDF). Esta propiedad se obtuvo siguiendo el
procedimiento establecido en la norma ASTM C 496. Las resistencias a la tensión que
alcanzaron las mezclas de concreto se presentan en la tabla 11. Como se puede
observar en esta tabla, los concretos reciclados alcanzaron valores de resistencia a la
tensión, ligeramente menores que los concretos naturales: 96% para el CR200, 92%
para el CR300 y 84% para el CR400. Abdol et al., (2001) obtuvo la misma tendencia
en sus investigaciones con concretos reciclados de caliza, lo cual respalda los
resultados obtenidos en esta investigación.
Al representar en una gráfica los valores obtenidos y los establecidos en el reglamento
como tendencias centrales, se puede observar que los concretos reciclados pueden
considerarse dentro de la clasificación para concretos clase dos, mientras que los
naturales como concretos clase uno (Figura 8).
Resistencia a la flexión
La resistencia a la flexión o módulo de ruptura para un concreto de peso normal se
considera como 2 y 1.4 veces la raíz cuadrada de la resistencia a la compresión para
concretos clase uno y clase dos, respectivamente. Para obtener los valores de
resistencia a la flexión que alcanzaron los concretos, se siguió el procedimiento
establecido en la norma ASTM C 78.
En la tabla 12 se presentan las resistencias a la flexión de los concretos estudiados.
Como se observa en la tabla 12, nuevamente los concretos reciclados presentaron
valores menores que los que alcanzaron los concretos naturales, a excepción del
CR200 que fue mayor que su homólogo natural. Sin embargo, los valores que
alcanzaron todas las mezclas de concreto estudiadas tienen líneas de tendencia que
caben dentro de la clasificación de concretos clase uno en ambos tipos de concretos
como se aprecia en la figura 9.
Módulo de elasticidad
Para obtener el módulo de elasticidad de las mezclas de concreto, se utilizó la norma
ASTM C 469. De acuerdo con el RCDF el módulo de elasticidad puede estimarse como
14,000 veces la raíz cuadrada de fc para concretos clase uno y como 8,000 veces la
raíz cuadrada de fc para concretos clase dos.
En la tabla 13 se presentan los valores alcanzados de módulo de elasticidad para los
concretos estudiados.
En la misma, se observa que los concretos reciclados como en todas las propiedades
mecánicas estudiadas, presentaron valores por debajo de los alcanzados por los
concretos naturales.
Como se observa en la figura 10, los valores alcanzados por los concretos reciclados
tuvieron módulos de elasticidad superiores a los correspondientes a concretos de clase
dos (RCDF), mientras que los concretos naturales se clasificaron dentro de los
concretos clase 1.
Las deformaciones unitarias máximas que alcanzaron los concretos reciclados fueron
del mismo orden que los naturales y se encontraron en el intervalo de 0.0029 a
0.0036, como se muestra en la figura 11. Los trabajos disponibles en la literatura
técnica hasta el momento, no presentan resultados comparables a los obtenidos en
esta investigación, ya que las condiciones de los ensayes de otros autores (e.g., Katz,
2003) no son las mismas que las de este trabajo.
Conclusiones
El reciclaje de concreto para fabricar agregado grueso y sustituir al natural es una
práctica que debe empezar a realizarse a la brevedad posible, ya que la disponibilidad
de bancos de materiales pétreos es cada día más escasa.
Este trabajo de investigación reveló que el agregado reciclado con granulometría
adecuada produce mezclas de buena calidad y con un comportamiento mecánico
similar al de los concretos naturales.
Los concretos reciclados pueden ser utilizados como concretos clase dos, lo que lo
convierte en un concreto con una cantidad de aplicaciones nada despreciables.
En las resistencias a la tensión y flexión, se encontró que para consumos de cemento
de 300 kg/m3 y mayores, la relación ft/fc1/2 y MR/fc1/2 eran menores para los concretos
reciclados, lo que se puede deber a que a bajas relaciones agua–cemento, domina el
comportamiento del agregado grueso y a altas relaciones agua–cemento domina el de
la pasta. Lo que conlleva a pensar que el agregado reciclado tiene su mejor aplicación
en consumos de cemento bajos hasta 300 kg/m3, debido a que para consumos
mayores pueden resultar mezclas antieconómicas.
Por último, esta investigación constituye el punto de partida de investigaciones
complementarias.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó gracias a las facilidades prestadas por el IIUNAM para la
realización de los experimentos en su laboratorio de estructuras y materiales.
Asimismo, se agradece el apoyo moral y económico que el Instituto brindó para la
realización de esta investigación.
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Semblanza de los autores
Iris Esmeralda Martínez–Soto. Obtuvo el título de ingeniera civil en la Escuela de
Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Sinaloa en el año de 2001.
Cursó sus estudios de maestría en ingeniería (construcción) en la Universidad Nacional
Autónoma de México, obteniendo el grado en el año 2005. A lo largo de tres años de
carrera profesional como ingeniero civil, ha participado en diversos proyectos de
desarrollo de infraestructura, tanto en el sector privado como en el público, en el área
de construcción e ingeniería de costos. En la investigación, colaboró en el Instituto de
Ingeniería de octubre de 2003 a agosto de 2005, como becaria, en proyectos de
investigación dentro del área de concreto, relacionados con el distribuidor vial del
Distrito Federal, la aplicación del concreto reciclado en edificacione s y sobre el aspecto
térmico del uso del material para el ahorro de energía en edificios de concreto.
También ha dictado conferencias en el ACI México sobre el desarrollo de sus
investigaciones. Asimismo, ha sido coautora en publicaciones del área de matemáticas
aplicadas a la construcción y autora en los boletines informativos del ACI México.
Actualmente se desempeña como coordinadora de precios unitarios en el Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México.
Carlos Javier Mendoza–Escobedo. Es ingeniero civil por la Universidad Autónoma de
Yucatán y maestro en ingeniería por la Universidad Nacional Autónoma de México. Es
investigador del Instituto de Ingeniería desde 1971. Es secretario del Comité Asesor en
Seguridad Estructural del Distrito Federal, presidente de la Comisión de Especialidad de
Ingeniería Civil de la Academia de Ingeniería, miembro de la Comisión evaluadora del
PRIDE de la ENEP Acatlán, UNAM y miembro del Consejo Técnico del Organismo
Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción. Sus campos de interés
son la tecnología y las estructuras de concreto, y sobre estos temas, ha publicado 146
trabajos técnicos, ha participado en la elaboración de varias Normas Mexicanas y en la
preparación de las nuevas Normas Técnicas Complementarias del Reglamento de
Construcciones del Gobierno del Distrito Federal.