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91 Terneros Calostro

Estos ensayos evaluaron factores que afectan la absorción de calostro en terneros como el momento de la administración, volumen suministrado y calidad del calostro. Se determinó que solo el 49% del calostro tenía buena calidad y que las vacas primíparas producían calostro de menor calidad. Administrar el calostro en las primeras horas y evaluar su calidad es importante para lograr una adecuada transferencia de inmunidad pasiva.

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91 Terneros Calostro

Estos ensayos evaluaron factores que afectan la absorción de calostro en terneros como el momento de la administración, volumen suministrado y calidad del calostro. Se determinó que solo el 49% del calostro tenía buena calidad y que las vacas primíparas producían calostro de menor calidad. Administrar el calostro en las primeras horas y evaluar su calidad es importante para lograr una adecuada transferencia de inmunidad pasiva.

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Sitio Argentino de Producción Animal

Estación Experimental Agropecuaria Rafaela

MANEJO Y ALIMENTACIÓN DE CALOSTRO EN


TERNEROS: RESPUESTAS SIMPLES A PREGUNTAS
COMPLEJAS

Daniel Scándolo, Martín Maciel

Enero 2017

Publicación Miscelánea (ISSN en línea: 2314-3126)


Año V Nro 1

1 de 12
Sitio Argentino de Producción Animal

1 Introducción
En una encuesta sobre manejo y alimentación del calostro realizada a veterinarios de Santa Fe
y Córdoba que asesoran tambos con rodeos chicos (< 100 vacas), medianos (100 a 200 vacas) y
grandes (> 200 vacas) se determinó que:
a) el suministro de 2 a 3 litros de calostro durante la primera toma es la práctica mas
frecuente, con un leve incremento a medida que crece la escala productiva. No obstante, una
quinta parte de los establecimientos no lo tienen establecido,
b) independientemente del tamaño de los tambos, las tres cuartas partes de los mismos
suministran calostro mediante botella o mamadera, con un incipiente empleo de sonda
orofaringea en los tambos grandes. El amamantamiento directo es una práctica que se realiza
en menos del 10 % de los tambos encuestados,
c) alrededor del 85 % de los establecimientos calostra a sus terneros antes de las 6 horas
de nacidos,
d) la totalidad de los tambos chicos suministran a los terneros calostros de sus madres,
disminuyendo la proporción en un 20 % a medida que los tambos van pasando a medianos y
grandes. Por otra parte, se observa un incremento proporcional similar en la práctica de pool de
calostro a medida que los tambos pasan de chicos a medianos y de medianos a grandes.
e) la determinación de calidad de calostro no es una práctica de rutina en los tambos.
Sólo el 50 % de los mismos la realiza, con un incremento en la proporción de empleo a medida
que los tambos pasan de medianos a grandes.

En síntesis, y de acuerdo a los encuestados, el manejo más frecuente consiste en


suministrar con mamadera 2 a 3 litros de calostro de su madre o de un pool de
vacas antes de las 6 horas de nacidos. Solo la mitad determina la calidad
inmunológica del calostro que suministra de manera indirecta.

En el INTA1 se generó información conducente a mejorar el crecimiento de stock lechero, al


realizarse una serie de trabajos experimentales tendientes a optimizar algunos factores que afectan la
absorción de calostro, a saber,
- la transferencia de inmunidad pasiva en terneros alimentados con calostro al nacimiento o
a las 6 horas posteriores, alimentados con 2,5 o 4,0 litros de calostro,
- la administración de 4 litros en una sola toma o en dos tomas de 2 litros cada una,
- la administración de manera natural de calostros adecuados e inadecuados según la calidad
inmunológica.
En todas las experiencias se realizó un monitoreo de la calidad de calostro de vacas para
determinar y cuantificar la proporción de calostros adecuados.
El objetivo general de este trabajo fue generar y analizar información proveniente de una serie
de estudios (ensayos) sobre el manejo alimenticio del calostro ofrecido a terneros Holando

1
Módulo 2 del Proyecto Específico 1126042 del Integrador Leche Bovina.

2 de 12
Sitio Argentino de Producción Animal

2 Ensayos realizados
Estos ensayos fueron publicados en el 2015 y 2016 en congresos de Producción Animal

2.1. Concentración de sólidos totales en calostro de vacas Holstein según el número de parto
Los refractómetros digitales (% Brix) presentan aceptable sensibilidad y especificidad para
estimar IgG en calostro, indicando que permiten diferenciar calostros de buena y mala calidad
(Bielmann y col., 2010). El punto de corte recomendado para calostro de alta calidad (>50 g of IgG/L)
es de 21 % Brix (Quigley, col., 2013) a 22 % Brix (Bielmann y col., 2010). Una recomendación
estratégica es el descarte de calostro de vacas de 1ra y 2da lactancia. Esto significaría que,
aproximadamente, el 30 % de las vacas a partir de su tercera lactancia deben producir calostro para
el 100 % de los terneros (Weaver y col., 2000). El objetivo del trabajo fue medir la concentración de
sólidos totales (ST) de calostro del primer ordeño obtenido de vacas de primer, segundo y tercer o
más partos.
El trabajo se realizó en un tambo de la EEA INTA Rafaela con 113 vacas Holando paridas entre
9/4 al 19/9/15. Se obtuvieron muestras del primer ordeñe posparto de vacas primíparas (n=31), de
segundo (n=25) y del tercer parto o posteriores (n=56). En ellas se determinaron los sólidos totales
(ST) con un refractómetro digital (Brix) (ATAGO PAL-1). Se realizó estadística descriptiva, un
ANOVA para detectar diferencias en la calidad del calostro según el número de partos (Di Rienzo y
col, 2011).
Cuadro 1: % Brix de calostros obtenidos durante el primer ordeñe de vacas Holsteins de
primero, segundo y tercero o más partos
Parto n Media D.E. Mín Máx

1 31 19,0 a 4,4 11,2 27,4

2 25 21,4 b 4,8 11,1 28,4

≥3 56 21,9 b 4,4 12,4 31,0


Medias con una letra común no son significativamente diferentes (P<0,05)
Las vacas de primer parto presentaron entre 2,4 y 2,9 % Brix menos que las vacas de segundo,
tercero o más partos respectivamente (P=0,0179), no observándose diferencias entre las vacas
multíparas. Del total hembras, el 51 % presentan calostro de mala calidad (inferior a 21 % Brix). En
la Figura 1 se presenta la frecuencia relativa acumulada según el número de partos.
1,00
Frecuencia relativa acumulada

0,75

0,50

0,25

0,00
10 12 14 17 19 21 23 25 28 30 32
% Brix

1 2 ≥3
Figura 1: Frecuencia relativa acumulada de % brix en calostro de vacas Holsteins de 1, 2 y ≥ 3
partos.
El 74 % de las vacas de primer parto, el 44 % de las de segundo y el 41 % de las de tercero o
más partos presentaron calostro inferior a 21 % Brix (P<0,01). Se concluye que solo el 49 % del
calostro obtenido de vacas durante el primer ordeñe es de buena calidad, existiendo marcadas

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diferencias entre primíparas y multíparas. Según estos resultados, más del 50 % de los terneros
estarían propensos a tener una falla en la transferencia pasiva por la administración de calostro de
mala calidad. Este efecto sería mayor aún en los hijos de primíparas. De todas maneras, es necesario
realizar mediciones de calidad independientemente del número de partos y estudios complementarios
para corroborar este supuesto si el “calostrado” se realiza de manera natural.

Conclusiones prácticas:
- Si nos basamos en la literatura internacional, la mitad de las vacas tienen calostro de
mala calidad y esto debería considerarse al momento de guardar o preservar si se
pretende tener suficiente calostro de calidad para proteger a todos los terneros.
- No sería recomendable realizar pool de calostro sin determinar su calidad ya que se
estaría diluyendo el de buena calidad.
- No se puede realizar una selección al azar de las vacas por su número de parto si no se
determina la calidad de su calostro previamente ya que, por ejemplo, si se utiliza el
criterio de dar calostro de multíparas y descartar el de primíparas, se estaría omitiendo
un 26 % de primíparas que tienen calostro de buena calidad y utilizando entre un 54 a
59 % de vacas de segundo o mas partos con calostro de mala calidad. 2
- .

2.2. Transferencia de inmunidad pasiva en terneros alimentados con calostro al nacimiento o a


las 6 horas posteriores
Dentro de los factores que afectan la transferencia de inmunoglobulinas (IgG) en terneros se
encuentra el tiempo de ingestión de calostro, que resulta óptima en las primeras 4 horas posparto y
comienza a declinar rápidamente luego de las 12 horas. El objetivo del trabajo fue evaluar el efecto
de dos momentos de administración de calostro sobre la absorción de sólidos totales (ST) séricos. El
trabajo se realizó en la EEA INTA Rafaela con 13 terneros Holando (6 machos y 7 hembras) con un
peso al nacimiento de 33,1±4,5 kg. Estos fueron divididos al azar en dos grupos según el momento
de calostrado: H1 (n=6, calostrados dentro de la primera hora de nacidos) y H6 (n=7, calostrados a
las 6 horas de nacidos). El calostro utilizado en todos los animales provenía de un pool de dos vacas
que fue almacenado congelado hasta su empleo. Previo y posterior al descongelado se obtuvieron
muestras para comprobar su calidad. La administración del calostro fue realizada por sonda
orofaringea. Se obtuvieron muestras de sangre por venopunción yugular a las 0, 2, 4, 12, 24, 48 y 72
horas de suministrado el calostro para obtención de suero. La concentración de ST en el calostro y
suero fue determinada mediante uso de refractómetro digital (Brix) (ATAGO PAL-1). Se estimó la
eficiencia de absorción aparente (EAA) de IgG por la fórmula: (suero IgG (g/L) x 0,099/IgG ingerida
(g)) x 100. Se estimó la cantidad de IgG en suero y calostro utilizando fórmulas de regresión lineal
ya publicadas. Se evaluaron las diferencias entre tratamientos mediante un análisis de varianza con
medidas repetidas en el tiempo (α=0,05).
El contenido de ST del calostro previo y posterior al descongelado fue 25,1±0,52 y 22,4±1,01
Brix.

2
No obstante, también se realizaron determinaciones de sólidos totales mediante refractometría digital de terneros en
estaca que se amamantaron naturalmente de primíparas y multíparas (datos no publicados) y se observó que el 100 % de
los terneros presentaron una adecuada protección pasiva. Esto contradecía lo enunciado en este punto, lo que nos motivó
a realizar el trabajo que se presenta en el punto 2.5 para dilucidar otras causas de las fallas en la transferencia pasiva

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30%
A

Incremento
20%

10%

0%

12
B
11
10
% Brix

9
8
7
H0 Hora 6
6
0 12 24 36 48 60 72
Tiempo (horas)

Figura 1: Incremento porcentual (A) y % Brix sérico (B) de terneros calostrados inmediatamente de
nacido (H0) y a las 6 horas (H6) de nacidos.
Los terneros H6 presentaron mayores concentraciones de ST que H1 (P<0,05), mientras que no
se observaron diferencias en la EAA entre grupos (P>0,05).
40

35

30
EEA (%)

25

20

15

10 H0 H6
5
0 12 24 36 48 60 72
Tiempo (horas)

Figura 2: Eficiencia de Absorción Aparente (% EEA) de terneros calostrados inmediatamente de


nacido (H0) y a las 6 horas (H6) de nacidos.
Por otra parte, se detectaron diferencias entre horas para ST y EAA (P<0,001). A partir de las
12 horas las concentraciones de ST incrementaron a > 9 Brix para mantenerse entre 9 y 10 Brix hasta
las 72 horas; representando un incremento del 17% al 28% en relación al momento previo al
calostrado. Al respecto, la EAA varió entre 32,1% a 36,0% entre las 24 a 72 horas. A su vez, no se
observaron interacciones entre grupo*hora para las concentraciones de ST, así como tampoco para a
EAA (P>0,05). Se concluye que la absorción de ST es mayor en terneros que reciben calostro a las 6
horas de nacidos, no obstante, esta situación no se vería reflejada en el EAA.

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Conclusiones prácticas
- Existe una ventana de 6 horas para alimentar a los terneros sin perjudicar su
transferencia pasiva. Si una vaca pare a la noche sin percepción del tambero, se le puede
dar calostro por sonda o mamadera (asumiendo que no mamó) en el primer ordeñe del
día siguiente a la madrugada, y la transferencia pasiva de ese ternero no se verá afectada.
- Deben transcurrir como mínimo 12 horas de la administración de calostro hasta tomar
una muestra de sangre para determinar la transferencia pasiva del ternero mediante
refractometría. Si se obtiene antes, posiblemente estaremos considerando que el ternero
está mal calostrado cuando en realidad se trata de un falso negativo. Así, tenemos una
ventana de 12 a 72 horas para tomar la muestra de sangre y realizar la determinación de
“ST”, lo que permitiría determinar transferencia pasiva los martes y los jueves. De esta
manera, con dos muestreos a la semana es posible muestrear el 100 % de los terneros
nacidos durante la semana.
- La eficiencia de absorción aparente indica que, del total de calostro suministrado, se
absorbe alrededor del 30%. Dicho en otras palabras, 21-22 Brix indican que el calostro
contiene 50 g IgG/L. Se recomienda suministrar 4 litros de calostro antes de las 12 horas
de nacidos porque de esta manera se estarían suministrando 200 g IgG totales. A una
eficiencia de absorción del 30 % se estarían absorbiendo 60 g IgG totales, cantidad
necesaria para cubrir inmunológicamente a los terneros. En el siguiente trabajo se
abordó este tema con mayor detalle.

2.3. Transferencia de inmunidad pasiva de terneros alimentados con 2,5 o 4,0 litros de calostro
Al menos 150-200 g inmunoglobulinas calostrales (IgG) son requeridas para alcanzar una
adecuada transferencia pasiva. Una manera indirecta de estimarla es con uso de un refractómetro
digital (50 g IgG/L=21-22Brix). Este es una herramienta rápida, segura, barata y simple para
determinar calidad de calostro y concentraciones de IgG séricas. El objetivo del trabajo fue comparar
la administración de 2,5 L o 4,0 L de calostro sobre la absorción de sólidos totales (ST) en terneros.
El trabajo se realizó en la EEA INTA Rafaela con 12 terneros Holando (6 machos y 6 hembras) con
un peso al nacimiento de 37,2 ± 5,9 kg. Los terneros fueron divididos al azar en dos grupos de 6
animales cada uno donde recibieron, antes de las 2 horas de nacidos y en una toma, 2,5 L o 4,0 L de
calostro congelado; obtenido de un mismo pool, y administrado mediante sondaje orofaringea. Previo
y posterior al descongelado del calostro se obtuvieron muestras para comprobar su calidad. Se
obtuvieron muestras de sangre por venopunción yugular a las 0, 2, 4, 12, 24, 48 y 72 horas para
obtención de suero. En el calostro y en los sueros se determinaron los ST con un refractómetro digital
(Brix) (ATAGO PAL-1). Para calcular la eficiencia de absorción aparente (EAA) de IgG se utilizó
la fórmula: (suero IgG (g/L) x 0,099/IgG ingerida (g)) x 100. Para estimar la cantidad de IgG en
suero y calostro se utilizaron fórmulas de regresión lineal ya publicadas. Se evaluó las diferencias
entre grupos mediante ANDEVA con medidas repetidas en el tiempo (=0,05).
La calidad del calostro previo y posterior al descongelado fue de 25,1±0,47 y 24,3±1,0 Brix.

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30% A

Incremento
20%

10%

0%

10 B

9
% Brix

35
C
30

25
EEA (%)

20

15

10
2,5 L 4L
5
0 12 24 36 48 60 72
Tiempo (horas)

Figura 3: Incremento porcentual (A), % Brix sérico (B) y EAA (C) de terneros calostrados con
2,5 L o 4 L.
Las concentraciones de ST y la EAA fueron similares entre terneros que consumieron 2,5 o 4,0
L de calostro (P>0,05). Por otra parte, se observaron diferencias significativas (P<0,001) entre horas
tanto para ST como para EAA. A partir de las 12 horas de calostrado los terneros de ambos
tratamientos incrementaron sus concentraciones de ST, alcanzando valores superiores a 9 Brix. Este
incremento se sostuvo hasta las 72 horas, representado en promedio un 20% de aumento en relación
al momento previo al calostrado. La EAA promedio entre las 12 y 72 horas fue de 32,5 %. No se
observaron interacciones entre grupo*tiempo para las concentraciones de ST o para EAA (P>0,05).
Se concluye que la administración de 4,0 L de calostro no incrementaría los ST en suero ni la EAA,
lo que no justificaría incrementar el volumen administrado si el calostro es de buena calidad.

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Conclusiones prácticas
- Es importante recordar que el calostro suministrado es el mismo para todos los terneros
y que es de muy buena calidad.
- No se obtiene ningún beneficio en la protección inmunológica (% Brix, % incremento
ni % EEA) incrementando la cantidad de calostro de 2,5 L a 4 L.
- Aquí se debe destacar que los terneros que recibieron 4 L de calostro de una sola vez
por sonda orofaringea permanecieron echados durante gran parte del día y con una
distensión importante de abomaso. De todos modos, en ninguno se observó dificultad
respiratoria que comprometiese su bienestar.
- Este trabajo corrobora lo observado en el primero en relación al incremento porcentual
del 20 % observado a partir de las 12 horas y que se mantiene hasta las 72 horas, como
así también que el % EEA es del 30 aproximadamente. Suponiendo que cada litro de
calostro suministrado tenía 25 % Brix (equivalente a 59,5 g IgG/L) los terneros que
fueron alimentados con 2,5 L recibieron al menos 148,7 g IgG totales, mientras que a
los terneros que recibieron 4 L se les suministraron al menos 238 g IgG totales. Como
ambos grupos tuvieron la misma EAA, es posible calcular que los terneros de 2,5 L
absorbieron 44,6 g Ig G totales y que el grupo de 4 L absorbió 71,4 g IgG totales.
- A pesar de la diferencia en la cantidad suministrada, con 2,5 L sería suficiente para
brindar protección inmunológica a teneros que reciben calostro de buena calidad.

2.4. Transferencia pasiva de inmunidad en terneros alimentados con 4 litros de calostro


administrados en una o dos tomas

En terneros recién nacidos el suministro de 1,75 L calostro por sonda orofaríngea produce un
llenado de retículo y rumen que llega incluso a abomaso e intestino delgado ya que inhibe el cierre
de la gotera esofágica. No obstante, la salida de calostro y otros fluidos desde el retículo-rumen hacia
el abomaso e intestino delgado ocurre dentro de las 3 horas (Lateur‐Rowet and Breukink, 1983). Esta
falla en el cierre de la gotera esofágica no trae consecuencias clínicas, solo una moderada depresión
que no dura más de 24 horas en terneros con < 40 kg de peso y alimentados dentro de la hora de vida
con 4 L de calostro por sonda (Kaske y col., 2005). El objetivo del trabajo fue determinar el efecto
de la administración de 4 litros en una sola administración o en dos suministros de 2 litros cada uno,
sobre la transferencia de inmunidad pasiva determinada por la absorción de sólidos totales (ST) en
terneros.
El trabajo se realizó en un tambo de la EEA INTA Rafaela desde el 29/4/15 al 20/5/15. Se
utilizaron 17 terneros (5 machos y 12 hembras) Holando con un peso 38,1 ± 6,7 kg al nacimiento, de
partos normales o con una leve asistencia. Se realizaron muestras de sangre por venopunción yugular
a las 0 y 24 horas de nacidos para obtención de suero. El calostro suministrado fue obtenido de un
pool de dos vacas y congelado hasta su empleo. Previo al congelado y posterior al descongelado se
obtuvieron muestras para la determinación de su calidad. En el calostro y en los sueros se
determinaron Sólidos Totales (ST) en % Brix con un refractómetro digital (ATAGO PAL-1). El
calostro fue administrado antes de las 6 horas del nacimiento mediante una sonda orofaríngea. Los
terneros fueron divididos al azar en dos grupos de animales: el grupo 4 L, recibió 4 litros de calostro
congelado en una sola toma (n=9) y grupo 2x2 L, 4 litros en dos administraciones de 2 litros cada una
(n=8) separadas por 4 horas. Se realizó estadística descriptiva y ANOVA para detectar diferencias
entre grupos empleando la hora 0 como covariable. Además, se realizó una prueba T apareada previo
y posterior al suministro de calostro (Di Rienzo y col, 2011).

Cuadro 1: % Brix en suero de terneros previo (0) y posterior (24) al suministro de calostro en
una (4 L) y dos tomas (2x2 L) de 2 L cada una

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Grupo Hora Media D.E. CV Mín Max


2x2 L 0 7,6 0,4 5,8 6,9 8,2
4L 0 7,5 0,5 6,2 6,7 7,9
2x2 L 24 9,5 1,2 12,9 7,7 11,3
4L 24 9,5 0,8 8,8 8,3 11,4

El calostro suministrado a los terneros fue 25,7± 0,2 % Brix. No se detectaron diferencias
significativas entre tratamientos (P>0,05), no obstante se observó un incremento de 2 % Brix sérico
posterior al suministro de calostro (P<0,001) en relación a la hora 0. Esto representa un incremento
del 21 % en relación al momento previo al calostrado. Se concluye que la administración de 4 litros
de calostro en una sola o en dos administraciones de 2 litros cada una separadas por 4 horas no afecta
la absorción de ST en terneros. En los dos casos hubo un incremento en los ST a las 24 horas de
suministrado el calostro que sugiere una adecuada transferencia de inmunidad pasiva.

Conclusiones prácticas
- No se justifica realizar sondeos adicionales repartidos en el tiempo para tratar de
incrementar la transferencia pasiva de inmunoglobulinas. Esto implica mayor mano de
obra por parte del tambero o encargado (descongelado escalonado de calostro y
administración) que no se ve reflejada en una mejora en la transferencia pasiva. En el
trabajo previo se demostró que no se mejora la protección inmunológica si
incrementamos el volumen suministrado por encima de los 2,5 L.
- Nuestra experiencia indica que una persona entrenada demora 90 segundos para
administrar calostro por sonda orofaringea, considerando el tiempo que tarda en
introducir la sonda y suministrar 2 a 2,5 L de calostro. Esta metodología es aceptada y
adoptada por aquellos tamberos que tienen varios partos en un día ya que agilizan y
optimizan su trabajo si se lo compara con el uso de mamadera.

2.5.- Efecto de la calidad de calostro de vacas lecheras sobre la transferencia pasiva de


inmunidad en terneros

La cantidad de IgG en el calostro materno varía entre vacas (<1-235 g/L) El 29,4-57,8 % de las
muestras no alcanzan la cantidad deseada de 50 g IgG/L. La mejor manera de cuantificar
indirectamente el contenido de IgG es mediante el uso de un calostrímetro (50 g IgG/L = densidad de
1045) o por medio de un refractómetro brix (50 g IgG/L =21-22 Brix) (Meganck y col., 2014). Por
otra parte, el 33 % de los terneros no maman durante el tiempo que permanecen con sus madres,
constituyéndose en una de las causas principales de fallas en la transferencia pasiva (Wesselink y col.,
1999).
Los objetivos del trabajo fueron determinar el efecto de la calidad de calostro de vacas lecheras
sobre la transferencia de inmunidad pasiva de sus crías que calostran de manera natural y determinar
el porcentaje de terneros que calostran antes de las 12 horas de nacidos.
El trabajo se realizó en un tambo de la EEA INTA Rafaela desde el 1/3/16 al 30/3/16. Se
utilizaron 23 terneros (14 machos y 9 hembras) con un peso al nacimiento de 36,0 ± 6,6 kg, paridos
con un parto sin ayuda o con una leve asistencia. Los terneros fueron monitoreados durante 24 horas
para determinar el momento de calostrado desde el nacimiento. Todos los terneros fueron separados
de sus madres a las 24 horas. Si a las 12 horas de nacidos no mamaban, se los separaba de la madre
y se les administraba calostro de buena calidad (> 21 % Brix) mediante una sonda orofaringea.
Durante su primer ordeñe posparto se obtuvieron muestras de calostro de todas las madres y se

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determinó la concentración de Sólidos Totales (ST). Los tratamientos se realizaron de manera


retrospectiva según la calidad del calostro: calostro adecuado (Calade, n=6) ≥ 21 % Brix, calostro
inadecuado (Calinade, n=5) ≤ 20,9 % Brix y no calostrados antes de las 12 horas (Nocalo, n=12). Se
obtuvieron muestras de sangre por venopunción yugular a las 0, 12 y 24 horas para obtención de
suero. En los sueros y en los calostros se determinaron los ST con un refractómetro digital (Brix)
(ATAGO PAL-1). Se realizó estadística descriptiva, prueba de comparación de medias y ANOVA
para detectar diferencias entre grupos en intervalo parto-primer calostrado, % Brix leche y en suero
de terneros (Di Rienzo y col, 2011).
El 47,8 % de los terneros consumieron calostro de sus madres mediante mamado natural antes
de las 12 horas de nacidos, mientras que el 52,2 % restante no mamaron. El calostro de Calade fue de
24,9 ± 3,5 % Brix mientras que el de Calinde fue de 17,2 ± 2,0 % Brix. El intervalo parto-primer
calostrado fue de 6,1 ± 2,5 horas en Calade (rango 4,1 a 9,3 horas) y de 5,8 ± 4,5 horas en Calinade
(rango 1,0 a 11,35 horas) (P>0,05). El 63,6 % de los terneros, que calostraron lo hicieron antes de las
6 horas de nacidos. En el Cuadro 1 se presenta el % Brix en suero de terneros que recibieron calostro
de diferente calidad
Cuadro 2: Promedio (± EE) % Brix en suero de terneros previo y posterior al consumo de
calostro de adecuada e inadecuada calidad.

% Brix
Grupo

Hora 0 Hora 12 Hora 24

Calade 7,9 ± 0,2 8,7 ± 0,4 b 10,1 ± 0,6

Calinde 7,9 ± 0,2 9,0 ± 0,5 b 9,6 ± 0,6

Nocalo 7,8 ± 0,1 7,6 ± 0,3 a 8,7 ± 0,4

a, b en la misma columna son diferentes (p<0,05)

No se detectaron diferencias significativas entre tratamientos (P>0,05) previo al calostrado. A


las 12 horas los terneros que no calostraron presentaron menor concentración de ST (P=0,0292) en
relación a los terneros Calade y Calinade, mientras que a las 24 horas los ST séricos fueron similares
(P>0,05) en los tres grupos.
Se concluye que mas de la mitad de los terneros no calostran de manera natural antes de las 12
horas de nacidos. Los ST séricos de terneros que maman calostros de diferente calidad son similares
durante las primeras 24 horas de vida. Esto indicaría que las fallas en la transferencia pasiva de
inmunoglobulinas estarían asociadas a una incapacidad del ternero en mamar antes de las 12 horas de
nacidos y no a la calidad del calostro de las vacas. Por otra parte, la administración de calostro de
adecuada calidad mediante sonda orofaringe a las 12 horas de nacidos en aquellos terneros que no
maman durante este período, evitaría una falla en la transferencia pasiva de estos animales.

Conclusiones prácticas:
- El suministro de calostro de 17 % Brix sería apto para que los terneros reciban suficiente
cantidad de inmunoglobulinas por transferencia pasiva. Si esto es correcto, todas las

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categorías de vacas, sin diferenciar el número de parto, podrían ser utilizadas para
obtener calostro.
- En este trabajo se pesaron los terneros luego del nacimiento, una vez que estaban secos,
y se volvieron a pesar a las 12 y 24 horas, es decir, luego de haber calostrado. La
finalidad era calcular el volumen de calostro que pudieran haber tomado. Las
diferencias de peso fueron muy erráticas entre horarios por lo que no es una práctica
que permita obtener datos confiables. Con esto se pretendía registrar el volumen que
consumían los terneros y de esta manera calcular la cantidad de ST que ingerían.
- Casi el 70 % de los terneros que mama de manera natural lo hace antes de las 6 horas
de nacidos. La recomendación práctica para este caso sería que si el ternero no mama
antes de las 6 horas se lo ayude a hacerlo, ya que el 30 % restante lo hace entre las 6 y
12 horas.
- La falla en la transferencia pasiva estaría dada por una incapacidad del ternero de mamar
y no por la calidad de calostro de su madre. La incapacidad para mamar estuvo dada
por ubres grandes, falta de atención de sus madres o bien por una inexperiencia del
ternero en localizar el pezón. Esta situación puede ser resuelta si se ayuda al ternero a
localizar el pezón de su madre. De todos modos y según la encuesta realizada a
veterinarios de Santa Fe y Córdoba, esta es una práctica poco frecuente en la actualidad
(10 %).
- Sería posible proteger a los terneros si se les suministra calostro a las 12 horas de
nacidos. Esto está fundamentado en que a los terneros que no mamaron hasta las 12
horas, se les suministró mediante sonda calostro de buena calidad y a las 24 horas
presentaron la misma protección que los que mamaron.

3.- Bibliografía
Los trabajos presentados en los ítems 2.1; 2.2; 2.3; 2.4 y 2.5 expuestos en congresos de producción
animal, corresponden a las siguientes referencias bibliográficas:

Fornero, S., Cuatrín, A., Maciel, M., Reynals, V., Noro, M., Scándolo, D. 2015. Transferencia
de inmunidad pasiva en terneros alimentados con calostro al nacimiento o a las 6 horas posteriores.
XXIV Congreso Asociación Latinoamericana de Producción Animal (ALPA) y XL Congreso
Sociedad Chilena de Producción Animal (SOCHIPA), pp 1058, 9 al 13 de Noviembre de 2015. Puerto
Varas, Chile
Fornero, S., Cuatrín, A., Maciel, M., Reynals, V., Noro, M., Scándolo, D. 2015. Transferencia
de inmunidad pasiva de terneros alimentados con 2,5 o 4,0 litros de calostro. XXIV Congreso
Asociación Latinoamericana de Producción Animal (ALPA) y XL Congreso Sociedad Chilena de
Producción Animal (SOCHIPA), pp 1057, 9 al 13 de Noviembre de 2015. Puerto Varas, Chile
Scándolo, D., Cuatrín, A., Maciel, M. 2016. Transferencia pasiva de inmunidad en terneros
alimentados con 4 litros de calostro administrados en una o dos tomas. 39° Congreso Argentino de
Producción Animal. Revista Argentina de Producción Animal Vol 36 Supl 1 pp 68, 19 al 21 de
octubre de 2016, Tandil, Buenos Aires
Scándolo, D., Cuatrín, A., Maciel, M. 2016. Concentración de sólidos totales en calostro de
vacas Holstein según el número de parto. 39° Congreso Argentino de Producción Animal. Revista
Argentina de Producción Animal Vol 36 Supl 1 pp 67, 19 al 21 de octubre de 2016, Tandil, Buenos
Aires
Scándolo, D., Cuatrín, A., Maciel, M. 2016. Efecto de la calidad de calostro de vacas lecheras
sobre la transferencia pasiva de inmunidad en terneros. 39° Congreso Argentino de Producción
Animal. Revista Argentina de Producción Animal Vol 36 Supl 1 pp 69, 19 al 21 de octubre de 2016,
Tandil, Buenos Aires

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4.- Bibliografía consultada


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Di Rienzo, J.A., F. Casanoves, M.G. Balzarini, L. Gonzalez, M. Tablada, C.W. Robledo,
2011, InfoStat.
Kaske, M., A. Werner, H.-J. Schuberth, J. Rehage and W. Kehler. 2005. Journal of Animal
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Lateur‐Rowet, H. J. M. And H. J. Breukink. 1983. Veterinary Quarterly, 5:2, 68-74.
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