REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
“SIMÓN RODRÍGUEZ”
NÚCLEO CARICUAO
CURSO: ECONOMÍA GENERAL
UNIDAD II
Participante:
Fabiola Rivero C.I.: V-26.794.819
Sección: 201
Facilitador: Jesús Perez
Carrera: Administración, mención RRHH
Caracas: Diciembre 2021
La evolución del Pensamiento Económico de nuestra humanidad ha sido producto del
desarrollo de eventos sociales, cuyo origen ha sido la supervivencia en ambientes hostiles,
producto de la escasez de recursos e insumos para dicha supervivencia.
Se denomina mercantilismo a un conjunto de ideas políticas o ideas económicas que se
desarrollaron durante los siglos XVI, XVII y la primera mitad del XVIII en Europa. Se
caracterizó por una fuerte intervención del Estado en la economía, coincidente con el
desarrollo del absolutismo monárquico.
Un monopolio es el nombre que se utiliza para designar a un tipo de mercado donde hay un
solo oferente, es decir, un solo vendedor. En el caso del comercio exterior nos estaríamos
refiriendo a que en un determinado país hay un solo exportador pero también importador de
bienes de afuera. O sea, un solo intermediario.
Cuando se menciona la balanza comercial o balanza de mercancías se puede decir que es el
registro económico de un país donde se recogen las importaciones y exportaciones de
mercancías, es decir, son los ingresos menos los pagos del comercio de mercancías de un
país. A través de la balanza comercial, se puede obtener más información sobre las
exportaciones e importaciones que se llevan a cabo en un país y en un momento determinado.
En concreto, esta balanza indica la diferencia existente entre los bienes que un país vende al
exterior y los bienes que adquiere a otros países.
Luego partimos con la fisiocracia, como se denomina a esta corriente, fue una escuela de
pensamiento económico fundada en el siglo XVIII por el economista francés François
Quesnay. Esta corriente nace y se desarrolla exclusivamente en Francia, como respuesta al
mercantilismo y su ideología.
La riqueza de una nación procede de la capacidad de producción y no de la cantidad de oro y
plata que poseyera. El pensamiento mercantilista tiene la riqueza, la complejidad, y las
contradicciones de la propia vida económica. Una forma de empezar es preguntarnos ¿cuál es
para estos autores la finalidad de la actividad económica y, en consecuencia, de sus
recomendaciones? La respuesta simple es que el objetivo de la economía es el aumento de la
riqueza de la nación. El gran tema de reflexión es entonces por qué medios enriquecer la
nación. Más allá de su diversidad, los mercantilistas comparten entonces una cierta idea de la
nación, del Estado y del poder. Algunas veces se ha dicho que el mercantilismo está basado
en una falacia de composición: si algo es bueno para una persona (por ejemplo un mercader),
también es bueno para la sociedad en su conjunto (es decir, para la nación). La Nación, como
el comerciante, se enriquece cuando hace beneficios; es decir, cuando vende más y más caro
de lo que compra. Además, estas ganancias del intercambio con otras naciones se suman unas
a otras y pueden acumularse en stock monetarios de metales preciosos. El enriquecimiento se
concibe entonces como una acumulación de la riqueza por excelencia: los metales preciosos.
Los mercantilistas no entienden la riqueza como bienestar o como mejora en los niveles de
vida de los súbditos, más bien de lo que se trata es de construir e incrementar un patrimonio.
De ahí que los dos temas principales del mercantilismo sean precisamente el dinero y la
balanza comercial.
La economía clásica (llamada economía política) estudia lo que determina los salarios
recibidos por los trabajadores en general más que lo que cada trabajador individual recibe; o
qué ocasiona que la tasa de ganancia suba o baje, más que los factores que ocasionan la
ganancia de una empresa particular, etc.
Eso nos lleva a que el liberalismo económico afirma que la economía de mercado constituye
la mejor manera de garantizar el crecimiento económico y de mejorar el nivel de vida de la
población de una sociedad dada. Cuando se habla de mejorar el nivel de vida, se refiere a
todos los estratos sociales y en particular a los más desamparados. Este punto merece
destacarse dada la opinión ampliamente aceptada según la cual el liberalismo es una
ideología al servicio de la clase social menos favorecida. Lo contrario es, en general,
verdadero: los partidarios del liberalismo adoptan esta posición porque piensan que este
sistema ofrece las condiciones para mejorar la suerte de las clases desfavorecidas de la
sociedad. Así, yo hablé de economía de mercado, pero podría también hablar de economía
capitalista. Una economía de mercado no capitalista, es decir, una economía de mercado
compuesta de productores independientes o empresas autogestionadas, es un concepto que
nunca se ha personificado históricamente. En los hechos, sólo hay economías de mercado que
eran también economías capitalistas. Los dos términos serán pues utilizados indistintamente.
Se trata de un sistema basado en la propiedad privada y en el cual las decisiones de
producción se hacen por la iniciativa descentralizada de los agentes económicos,
principalmente por las empresas, con el objetivo de obtener beneficios, bajo la señal del
sistema de precios y en un contexto de competencia. La obtención del beneficio recompensa
el hecho de que la iniciativa privada anticipó correctamente las necesidades sociales, tal y
como se manifiestan en una demanda en los mercados. La falta de obtención de los beneficios
sanciona la situación opuesta, es decir, un error en cuanto a la anticipación de la demanda
social.
Existe una teoría llamada la mano invisible es una metáfora que señala a la economía de
mercado como herramienta con capacidad para alcanzar el bienestar social máximo mientras
se busque el propio interés. Esta teoría fue elaborada por el economista Adam Smith.
Sostiene que la libre competencia es la mejor manera de funcionar de la economía, ya que las
posibles contradicciones y problemas sistemáticos que las leyes del mercado crean pueden
tener solución por “la mano invisible” del sistema. La mano invisible es la manera metafórica
con la que el histórico economista Adam Smith se refirió a la capacidad de autorregulación
que el libre mercado tiene intrínseco según sus teorías y estudios. En su obra “Teoría de los
Sentimientos Morales”, publicada en el año 1759, fue el primer lugar donde este término vio
la luz, aunque alcanzó mayor notoriedad en su otro libro de 1776 “La Riqueza de las
Naciones”.
De esta manera, Smith indicaba que el papel del mercado es básico y fundamental y que
cuanto menos control político o gubernamental exista en las economías, más fácilmente estas
encontrarán sus caminos y el máximo bienestar. Según su ideario, el juego natural ejercido
por la demanda y la oferta es suficiente para el alcance del equilibrio de la economía y la
fijación natural de los precios.
La mano invisible presupone que existe una inercia por la cual el mercado y su
autorregulación lleva a los individuos a tomar las mejores decisiones para que la mayoría de
la población alcance el bienestar. En otras palabras, se trata de una especie de mecanismo de
control automático que compensa las acciones tomadas en su conjunto regulando
conformaciones sociales.
La teoría económica clásica se refiere a una escuela de pensamiento económico cuyos
principales exponentes son Adam Smith, Jean-Baptiste Say y David Ricardo. Es considerada
por muchos como la primera escuela económica moderna. Incluye también a autores como
Karl Marx, Thomas Malthus, William Petty y Frédéric Bastiat, algunos incluyen, entre otros,
a Johann Heinrich von Thünen. Habitualmente se considera que el último clásico fue John
Stuart Mill. Con esta escuela, podemos afirmar que se crea el marco general para el modelo
capitalista a fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX.
La riqueza de las naciones, Adam Smith reflexiona sobre las causas que han perfeccionado
las facultades productivas del trabajo y del orden, así como la relación entre estos dos y la
distribución de los productos entre las diferentes clases sociales; posteriormente realiza un
análisis sobre los tipos de fondos o capitales y cómo estos se ven reflejados en la prosperidad
de las naciones o su falta de la misma. Smith compara los diversos tipos de sistemas
económicos existentes en su época (como la fisiocracia y el mercantilismo), y reflexiona
sobre el papel del gobierno en la economía.
Sus ideas fundamentales:
● En 1776 Adam Smith sentó las bases de la economía política clásica con su obra La
riqueza de las naciones.
● Critica la intervención dirigista del mercantilismo en la estructura económica; rechaza
los aranceles proteccionistas y otras medidas que obstaculizan el libre comercio.
● El sistema del mercantilismo protege solo a los productores, mientras que los
consumidores resultan perjudicados.
● En Smith el intercambio de personas y la división del trabajo son prerrequisitos
importantes para la producción eficiente y el intercambio de bienes.
● El intercambio de bienes requiere un mercado que cuanto más grande sea, mejor
funcionará el intercambio de mercancías.
● El dinero como medio de intercambio reduce los costos de transacción porque es
ampliamente aceptado y duradero.
● El valor real de un bien es el valor del trabajo que contiene; este precio real no
fluctúa, mientras que el precio nominal está sujeto a cambios.
● El precio de mercado surge del acuerdo entre proveedores y compradores.
● La parte de los activos utilizados para obtener ganancias se denomina capital.
● Cuanto más libremente pueda actuar la gente respecto a la economía, más productiva
y eficiente será.
El Estado no debe intervenir en la economía, sino únicamente proporcionar defensa nacional,
jurisprudencia y determinadas instituciones públicas.
La riqueza de las naciones inspiró a muchos representantes de la economía política clásica y
neoclásica; por ejemplo, a Ricardo, Mill, Pareto, Von Hayek y Friedman.
La teoría de los costes comparativos sostiene que el comercio entre dos países es beneficioso
para los dos países incluso en el caso que un país es más eficaz que otro en la producción de
todos los productos.
El comercio internacional forma parte de la vida diaria, en todo el mundo. Podemos ver que
los americanos conducen vehículos japoneses, los franceses toman whisky escocés, los suizos
comen queso francés, los canadienses importan computadoras coreanas, los italianos utilizan
petróleo libio, los rusos comen trigo americano, los dominicanos utilizamos celulares
americanos. Como vemos esto hace que los consumidores y empresas sean de países
diferentes, lo que mejora la calidad de vida y la utilización de monedas diferentes.
Los países no pueden vivir solos más efectivamente de lo que podrían hacerlo los individuos.
Cada país tiende a especializarse en la producción de aquellos bienes que puede producir más
baratos que los demás, para intercambiar luego sus excedentes por los del resto del mundo.
Este proceso origina una división internacional del trabajo que hace posible para todos los
países consumir más de todos los bienes y servicios de lo que consumían en ausencia de tal
especialización. Teniendo en cuenta el anterior análisis sobre los beneficios mutuos del
comercio, se esperaría que el flujo de comercio de bienes entre las fronteras nacionales
estuviera libre de interferencias gubernamentales. Sin embargo, por cientos de años las
naciones del mundo han impedido el libre flujo de comercio internacional a través de
distintas barreras comerciales. En general, estas políticas se encuentran influidas por
consideraciones sociológicas y económicas que reducen el bienestar y la eficiencia mundial
Jhon Stuart Mill: El bienestar común como felicidad para el individuo
¿El pensamiento exclusivamente utilitario afecta el bienestar común? ¿Quien solo tiene en
mente su propia felicidad es un egoísta? ¿Una moral orientada al placer es depravada? Todo
lo contrario, afirma John Stuart Mill en su texto en defensa del utilitarismo. Todas las
personas aspiran a ser felices, este es un hecho empíricamente observable. Los utilitaristas
concluyeron entonces, a principios del siglo XIX, que lo que produce placer es moralmente
bueno y, por el contrario, lo que produce dolor, es malo. El pensamiento de Mill no tiene un
sustento académico, sino que es una filosofía muy práctica y en el territorio angloamericano
sigue siendo una de las teorías más influyentes y controvertidas.
Sus ideas fundamentales:
● El utilitarismo de John Stuart Mill es una apasionada defensa de la utilidad como
principio básico de la ética.
● Según Mill, todas las acciones humanas buscan obtener placer y evitar el dolor.
● Una acción es moralmente correcta si proporciona placer e incorrecta si ocasiona
dolor.
● Hay un placer meramente físico y animal, y otro más elevado y espiritual.
● La verdadera felicidad no se alcanza a través de las alegrías sensoriales, sino
comprometiéndose con otros.
● La felicidad de todas las personas es, entonces, el bienestar común, no es una mera
idea abstracta. Se construye a partir de la felicidad concreta de muchos individuos.
● Una educación adecuada y un progreso constante pueden eliminar los males que
aquejan al mundo, como la pobreza y las enfermedades.
● Mill defiende su teoría frente a los reproches de hedonismo y egoísmo.
● Mientras desarrollaba su idea de la felicidad verdadera, sufrió de una severa
depresión.
● El libro fue un éxito y tuvo cuatro ediciones durante la vida de Mills.
● Ejerció una gran influencia en la Teoría de la justicia y de la igualdad de
oportunidades de John Rawls.
El marxismo es una filosofía de la sociedad que propone una interpretación del desarrollo de
la historia desde coordenadas materialistas y dialécticas. No es fácil caracterizar al marxismo
con precisión, y quizás por ello ha sido no pocas veces caricaturizado.
La teoría del valor de Karl Marx sostiene que el valor de una mercancía depende del trabajo
socialmente necesario para producirla. Es decir, se calcula en base al tiempo promedio
requerido por las empresas del sector para fabricar un determinado bien
Entre las características de la teoría del valor de Karl Marx destacan:
Sigue la línea de la teoría del valor en la economía clásica al considerar al trabajo como el
factor clave. Sin embargo, incluye el concepto de competencia. Así, el oferente que invierta
menos horas hombre en fabricar un bien, obtendrá mayores beneficios. Marx sostiene que el
intercambio se genera cuando dos bienes satisfacen necesidades diferentes, es decir, cuando
no poseen el mismo valor de uso (concepto desarrollado por Adam Smith). Por ejemplo, una
persona puede vender alguna de sus prendas para luego comprar los audífonos que le hacen
falta. Según la teoría marxista, todas las mercancías tienen en común una sustancia: el
trabajo. Dicha variable permite establecer equivalencias para aceptar el intercambio. Por
ejemplo, supongamos que se requieren 10 horas para confeccionar un par de zapatos y 5
horas para fabricar un polo. Entonces, se necesitará entregar o vender dos polos para adquirir
un par de zapatos.
Marx distingue entre los conceptos de producto y mercancía. La segunda tiene una utilidad
(valor de uso) y un valor de cambio porque es creada para venderse. Sin embargo, un
producto se fabrica con el único fin de cubrir una necesidad de quien lo crea (o de sus
familiares o amigos). Marx sostiene que una mercancía siempre es la materialización de
cierta cantidad de trabajo abstracto, medido por las horas hombre requeridas.
El tiempo no es una medida exacta del valor, según Marx. Si asumimos simplemente que a
más horas trabajadas, más valioso es un bien, es posible concluir que los empleados más
productivos son los que más demoran en cumplir su labor.
Sin embargo, la realidad es que una persona es más eficiente que otra si logra realizar la
misma faena en menos tiempo. Por esa razón, Marx considera que debe tomarse como
medida del valor las horas hombres promedio requeridas en la industria. Es decir, se calcula
una media con los datos de todas las empresas que fabrican un determinado bien.
La circulación mercantil simple comienza con la venta y termina en la compra, la circulación
del dinero como capital principia en la compra y finaliza en la venta. Allí es la mercancía la
que constituye tanto el punto de partida como el término del movimiento; aquí, el dinero.
Este es un proceso de transformación del capital al pasar de su forma monetaria a su forma
mercantil y de ésta a la forma monetaria; parte del ciclo del capital que transcurre en la esfera
de la circulación, en el mercado.
La economía neoclásica es una escuela de pensamiento económico que se basa en la idea de
que el valor de los bienes es una función de la utilidad o satisfacción que le asignan los
consumidores. La escuela neoclásica surge en la década de 1870. El término neoclásico es
muy criticado por algunos economistas, argumentando que trata de aglutinar al pensamiento
económico marginalista que hubo entre 1870 y 1920. Dichas ideas apuntaron a formalizar la
economía para asimilar de una forma más matemática. Uno de los aspectos fundamentales
que diferenció el neoclasicismo de la escuela clásica es la forma en que explicaban los
precios y el valor relativo de los bienes. De acuerdo con la escuela clásica, el valor de los
bienes se explica por sus costes (por el lado de la oferta). Para los neoclásicos, en cambio, el
valor de los bienes se explica por la utilidad marginal, esto es, el valor que se asigna a la
última unidad consumida (por el lado de la demanda).
Una de las principales preocupaciones de los neoclásicos fue la asignación y distribución
óptima de los recursos en una sociedad. Además, apoyaron firmemente el libre comercio
como motor de desarrollo económico y como una forma de aprovechar las ventajas
comparativas de los países.
La oferta es la cantidad de bienes y servicios que se ponen a la venta, que pueden ser frijoles,
horas de clases de matemáticas, dulces o cualquier otra cosa que se nos ocurra. Por otro lado,
la demanda es igual a la cantidad que desean comprar los interesados.
Por lo general, el precio de un producto o servicio no se fija de manera arbitraria, éste varía
según la interacción entre la oferta y demanda existente del mismo, en el lugar de reunión.
Por ejemplo, si hay muchas naranjas para vender y pocas personas que las quieren comprar,
el precio va a bajar ya que los productores no se quieren quedar con ellas y prefieren bajar su
precio. Ahora bien, si hubo una sequía y se perdieron cosechas, la oferta de naranjas baja y el
precio sube, ya que hay mucha gente que quiere naranjas y está dispuesta a pagar más.
El marginalismo es una escuela de pensamiento económico surgida a mediados del siglo
XIX, en parte, como reacción a la escuela clásica y su teoría del valor-trabajo. Se centra en el
"margen", es decir, en la última unidad producida o pérdida de un bien. Su principal aporte
fue la ley de la utilidad marginal decreciente según la cual el valor de un bien para su
poseedor (partiendo así de la teoría del valor subjetivo) determina la utilidad de la última
unidad producida de ese bien, decreciendo mientras más unidades [Link] escuela de
análisis marginal hizo notables contribuciones a la teoría económica, en cuanto a
sistematización y formalización. Sus representantes más significativos fueron Jevons,
Williams Stanley (Ingles, 1835-1882), Menger Karl (Austríaco, 1841-1921), y Walras, Marie
Espirit León ( Francés, 1834-1910). Sus aportes abarcaron temas como Investigación del
Equilibrio y Análisis Económico, Utilidad, Valor, Cambio y Distribución de los Bienes.
El Keynesianismo es una de las teorías económicas más conocidas, su principal característica
es que apoya el intervencionismo como mejor manera para salir de una crisis. El
keynesianismo se basa en el intervencionismo del Estado, defendiendo la política económica
como la mejor herramienta para salir de una crisis económica. Su política económica
consiste en aumentar el gasto público para estimular la demanda agregada y así aumentar la
producción, la inversión y el empleo.
El objetivo de la ciencia económica es estudiar la asignación de recursos. Hasta entonces la
mayoría de los economistas se habían centrado en la escasez de recursos. Keynes, por el
contrario, se centró en el exceso de recursos. Años antes, Karl Marx ya había dicho que “la
crisis es el resultado de la imposibilidad de vender”. Keynes se preguntó cómo era posible
que habiendo demasiados recursos hubiera crisis. ¿Cuál fue su solución para que no hubiera
exceso de recursos?, estimular la demanda para que se consuman esos recursos sobrantes.
El desempleo es uno de los principales problemas de las crisis, Keynes argumentó que el paro
no existe debido a la escasez de recursos, sino por la escasez de demanda, que provoca que
no se consuma lo suficiente como para tener que producir una cantidad de bienes que dé
trabajo a todos. Dicho de otra manera, el problema del paro es la falta de demanda y no la
falta de recursos. El desempleo surge además por la rigidez de los salarios a la baja. Al bajar
los precios aumenta el poder adquisitivo de los trabajadores, pero por otro lado, resultan
demasiado caros para las empresas, que comienzan a despedir, provocando paro. Al haber
menos empleados en una economía, baja el consumo agregado y por tanto, bajan de nuevo
los precios, dirigiendo la economía a un círculo vicioso, del que, según el keynesianismo,
solo se puede salir estimulando la demanda, para generar el proceso inverso y aumentar el
consumo, los precios y el empleo.
La Teoría general del empleo, el interés y el dinero se considera la obra más destacada del
economista británico John Maynard Keynes. En gran medida, creó la terminología de la
moderna macroeconomía. Se publicó en febrero de 1936, en una época marcada por la Gran
Depresión (1929-1932). El libro desencadenó una revolución en el pensamiento económico,
comúnmente denominada la "Revolución Keynesiana", en la forma en la que los economistas
pensaban en el fenómeno económico, y especialmente en la consideración de la viabilidad y
conveniencia de la gestión del sector público del nivel agregado de la demanda en la
economía.
La CEPAL denominó a este patrón de desarrollo de la periferia como “modelo exportador
primario” o “desarrollo hacia afuera”. La superación del subdesarrollo latinoamericano
implicaba modificar este modelo de “desarrollo hacia afuera” por uno de “crecimiento hacia
adentro”, cuyo núcleo debía ser la promoción de un proceso de industrialización
que permitiera sustituir las importaciones de bienes elaborados.
Así, para los estructuralistas, el desarrollo de un aparato industrial competitivo y consolidado
permitiría alcanzar un desarrollo dinámico y autónomo que fuese menos vulnerable frente al
exterior. De igual manera, permitiría absorber el exceso de mano de obra existente en estos
países, elevar la productividad y mejorar el nivel de vida de la población (Rosales, 1985).
Una de las grandes contribuciones del pensamiento estructuralista de la CEPAL fue la
vinculación de la estrategia de industrialización a la integración económica. Este enfoque
significaba una ruptura con el pensamiento clásico 1. En vez de ello, la CEPAL proponía que
la industrialización debía acompañar a la integración regional. La integración, en este
contexto, sería un instrumento para recuperar y promover el crecimiento económico, crear
nuevas corrientes de comercio y ampliar los mercados internos; impulsando la
industrialización
Luego de la segunda guerra mundial, se crea el sistema de Naciones Unidas, como
mecanismo internacional para resguardar la paz mundial y promover el desarrollo; desde allí,
específicamente la CEPAL (Comisión económica para América Latina), creada en 1948, se
haría cargo de promover políticas públicas de desarrollo económico para la región. Los
coletazos económicos generados por la guerra, la emergencia de la industrialización en
América Latina2y las concepciones keynesianas tendientes a fortalecer el papel del estado en
las economías nacionales, son ingredientes adicionales para la expansión económica en la
región.
El neoliberalismo es una corriente de pensamiento económico y político que surge en el siglo
XX. Se basa en la defensa de un sistema capitalista. Dicha corriente trata de resurgir las ideas
del liberalismo clásico. El neoliberalismo fue acuñado por primera vez en 1938, por el
economista alemán Alexander Rüstow. Así, a través del liberalismo, dicho economista
buscaba el hallazgo de una estrategia que permitiese encontrar nuevas vías entre el
liberalismo y la planificación económica por parte del Estado. Si bien es cierto, todo sea
dicho, que Rüstow no fue el primero en mencionar la palabra. Es decir, fue el primero en
definirla, pero el concepto ya había sido mencionado anteriormente por Max Adler en 1922
con relación a una crítica hacia Ludwig von Mises
El neoliberalismo, como decíamos anteriormente, no es un concepto que, como el
neomarxismo, se muestre en contra de la corriente liberal. Sin embargo, matiza en aspectos
que salen del terreno económico, destacando una corriente más conservadora.
Aun así, la palabra neoliberalismo no hace referencia a una corriente concreta, pues gran
parte del elenco liberal no reconoce dicho concepto como una corriente nueva dentro del
liberalismo. Entre los principios del neoliberalismo destacan varios del ideario liberal. Es
decir, existe una gran similitud entre el ideario neoliberal y el liberal, pues ambos presentan
los mismos principios:
● Libertad absoluta.
● Defensa de la propiedad privada.
● Predominio pleno del mercado.
● Individualismo.
● Libre mercado.
● Orden político.
● Peso mínimo del Estado.
La corriente ideológica del neoliberalismo posee las siguientes características:
● Propiedad privada: Esta es una de las características más importantes del
neoliberalismo. Defiende que la mayor parte de los bienes y factores de producción
debe ser de propiedad privada.
● Papel del Estado: No plantea la supresión del Estado pero sí que plasma una gran
limitación de sus funciones.
● Libre mercado: Defiende la total libertad del mercado ya que afirma que es la manera
óptima de optimizar la asignación de recursos.
● Desregulación: Aboga por una desregulación de los mercados, permitiendo una mayor
libertad en ellos.
● Impuestos: Persigue una reducción de los impuestos, derivando en un menor gasto
público.
● Diferencia entre liberalismo y neoliberalismo
● El liberalismo y el neoliberalismo no presentan diferencias destacadas. Al menos, eso
sí, en la superficie. Sin embargo, sí existen una serie de matices que distinguen ambos
conceptos por su naturaleza.
Se pueden explicar multitud de ejemplos relacionados con el neoliberalismo. Cualquier
acción dirigida a fomentar la libertad de empresa o la privatización puede ser asociada a este
modelo económico. A continuación detallamos algunos ejemplos:
● Reducción de ayudas públicas: La reducción de las prestaciones concedidas a los
ciudadanos puede ser considerada una medida neoliberal.
● Reducción de los impuestos: Esto supone un menor presupuesto del Estado por lo que
se reducirá su peso en la economía.
● Privatización: La privatización de determinadas empresas o servicios públicos
fomentará la privatización de los factores de producción.
● Desregulación: Las medidas que suponen una desregulación de los mercados,
fomentará la libertad de empresa.
En conclusión, el neoliberalismo es una corriente ideológica que defiende la libertad
de empresa y una menor intervención del Estado. De este modo, se fomenta la
privatización de los factores de producción y la libertad de mercado.
Preguntas Generadoras:
¿Cómo ha sido la evolución histórica de la economía?
Desde su óptica
Sabemos que la historia de la economía estudia la economía desde sus inicios: desde el
simple y local trueque que, con el paso de los milenios, ha acabado evolucionando en el
complejo y globalizado capitalismo, pasando por otros modelos, como el esclavista, el feudal
o el mercantilista. Se puede decir que el objeto de la historia económica es entender cuál ha
sido y qué ha causado el desenvolvimiento de la economía en general, de un sector, de una
actividad o grupo poblacional en un lugar y periodo determinados. Se pretende aclarar cuál
ha sido el desempeño de la economía, sus causas y características, así como sus
consecuencias inmediatas y a más largo plazo. La historia económica es una rama
fundamental del estudio de la economía, que brinda un contexto a lo que se estudia en la
teoría con el apoyo de los métodos [Link] historia económica nos brinda más
memoria, más pistas para entender la realidad, y por lo tanto más posibilidades para explicar
el presente y vislumbrar el futuro. Saber historia económica es un instrumento más del
análisis económico, que nos facilita el entendimiento de nuestra realidad, del funcionamiento
de una sociedad y de sus perspectivas a futuro.
¿Cuál de las teorías, enfoques o escuelas de pensamiento, le resulta más clara o precisa
en el abordaje de los fenómenos económicos? Fundamente ¿Por qué?
Considero que la teoría del Keynesianismo es un poco más clara al tratarse de algún
fenómeno económico, ya que, los fenómenos económicos es la manifestación en la realidad
de un suceso con impacto en la economía de un territorio, es decir, es todo aquello que tiene
un impacto en la economía. Por ello, debido a que la economía es una ciencia social, muchas
de las relaciones sociales que se producen entre individuos de una sociedad conforman los
hechos económicos. Por lo que puede generar:
● Cambio en los gustos de los consumidores
● Cierre de empresa
● Despido de trabajadores
● Reducción del consumo.
Mientras que el keynesianismo se basa en el intervencionismo del Estado, defendiendo la
política económica como la mejor herramienta para salir de una crisis económica. Su política
económica consiste en aumentar el gasto público para estimular la demanda agregada y así
aumentar la producción, la inversión y el empleo.