Publicación 176 - MapaProvCordoba
Publicación 176 - MapaProvCordoba
MAPA GEOLÓGICO
DE LA PROVINCIA
DE CÓRDOBA
Escala 1:750.000
ISSN 0328-2317
Es propiedad del SEGEMAR • Prohibida su reproducción
CONTENIDO
RESUMEN ……………………………………………………………………………………............................................……………… 1
ABSTRACT ………………………………………………………………………………………………….............................................. 3
I- INTRODUCCIÓN ……………………………………………………………………………………………………............................... 5
AGRADECIMIENTOS…………………………………………………………………………………………………........……………………… 69
TRABAJOS CITADOS EN EL TEXTO …………………………………………………………………………………………………………… 70
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 1
RESUMEN
Córdoba, una de las veintitres provincias de la República Argentina, está situada en la región central y limita al norte con
Catamarca y Santiago del Estero, al este con Santa Fe, al sureste con Buenos Aires, al sur con La Pampa y al oeste con San Luis y
La Rioja. Su capital es la ciudad homónima. Con una superficie de 165.321 km², es la quinta provincia más extensa del país (5,94%
del total). Su población es de 3.308.876 habitantes (Censo Nacional 2010), la segunda provincia más poblada. Posee un clima
continental templado, con temperaturas que varian entre 40º C en verano y 0º C en invierno.
En el sector occidental de la provincia resaltan cordones montañosos que forman las Sierras Pampeanas de Córdoba y planicies
y valles intermontanos, como el Bolsón de las Salinas Grandes y de Ambargasta. En los sectores oriental y sur de la provincia se en-
cuentran las grandes planicies que forman parte de la Llanura Chacopampeana. El sector serrano abarca aproximadamente un tercio
de la superficie provincial y sus cordones principales son (de este a oeste): Sierra Chica (altura máxima 1.950 m s.n.m., cerro Uritorco);
Sierra Grande-Sierra de Comechingones (2.884 m s.n.m., cerro Champaquí); y Sierras de Pocho-Guasapampa (1.568 m s.n.m., cerro
Yerba Buena). Las Sierras Pampeanas de Córdoba son el grupo más oriental de la provincia geológica de Sierras Pampeanas Orientales.
Están integradas por un tramo central (Sierras de Córdoba) y uno norte (Sierra Norte), separados por el valle de Deán Funes.
Las Sierras de Córdoba están constituidas por una serie de cordones montañosos formados por rocas metamórficas polidefor-
madas, con intercalaciones de rocas máficas–ultramáficas parcialmente serpentinizadas (Neoproterozoico-Cámbrico). Estas rocas
están imbricadas por fajas de deformación dúctil contraccionales, de probables edades cámbricas, ordovícico-silúricas y devónico-
carboníferas. El conjunto está intruido por granitoides cámbricos, ordovícicos y devónico-carboníferos. Entre estos últimos, se
destacan por su extensión los batolitos de Achala y de Cerro Áspero-Alpa Corral. Las rocas metamórficas están representadas por
migmatitas (metatexitas y diatexitas), con menor proporción de gneises, anfibolitas, mármoles, esquistos y filitas. Localmente,
los granitoides produjeron rocas metamórficas de contacto (corneanas). Los cordones montañosos están orientados norte-sur,
limitados por fallas inversas vergentes al oeste y separados por sedimentos intermontanos cenozoicos (paleógeno-neógenos y
cuaternarios). Existe además una escasa cubierta sedimentaria discontinua, de edades paleozoica superior (sedimentitas conti-
nentales carbonífero-pérmicas), mesozoica (sedimentitas continentales y volcanitas cretácicas) y cenozoica (paleógeno-neógena
y cuaternaria). En el sector noroeste de las sierras, volcanitas traquiandesíticas y depósitos piroclásticos neógenos se sobreponen
al paisaje de bloques basculados al este. Estos cordones emergen de la Llanura Chacopampeana de edad cuaternaria (sedimentos
continentales y suelos, Pleistoceno-Holoceno).
La Sierra Norte y su continuación hacia el noreste en las sierras de Ambargasta y Sumampa (provincia de Santiago del Estero)
están constituidas por un gran bloque mesetiforme, en el que se destacan cordones montañosos suaves con rumbo NNE. Están
formados mayoritariamente por intrusiones de granitoides calcoalcalinos (batolito de Sierra Norte-Ambargasta) del Neoproterozoico-
Cámbrico. Éstos alojan grandes colgajos de un complejo metamórfico neoproterozoico integrado por metamorfitas paraderivadas
de bajo grado (pizarras, filitas y esquistos), mediano grado (anfibolitas, mármoles y gneises) y alto grado (migmatitas y gneises
calcosilicáticos). Sedimentitas relictuales de cuencas fanerozoicas se disponen a modo de colgajos o en depresiones invertidas
tectónicamente. Colectivamente todas estas rocas han sido cartografiadas como sedimentitas y metasedimentitas neoproterozoico-
cámbricas. Localmente, estas rocas han sido metamorfizadas por contacto (corneanas). También se reconocen rocas subvolcánicas
de la misma edad que los granitoides. En la parte central de la Sierra Norte, una enorme faja de deformación dúctil de naturaleza
transcurrente dextral, de probable edad cámbrica temprana, separaría dos ambientes tectomagmáticos contrastados. Además,
se encuentran escasos afloramientos de sedimentitas continentales carbonífero-pérmicas, diques basálticos pérmico-triásicos y
sedimentitas continentales cretácicas.
En las Sierras Pampeanas de Córdoba, estructuras de deformación dúctil y frágil, de distintas edades, se superponen en un
patrón complejo. Dada la escala del mapa, no se han representado las estructuras internas del basamento metamórfico neopro-
terozoico-cámbrico (foliaciones y pliegues) y solamente han sido cartografiados las fajas de deformación dúctil paleozoicas y las
principales fallas y lineamientos de la deformación frágil cenozoica.
En la estructura interna de los bloques de basamento metamórfico neoproterozoico-cámbrico se ha adoptado el concepto
orogénico de una tectónica en pisos (niveles estructurales): superestructura e infraestructura. Las rocas que afloran pertenecen
mayoritariamente a la infraestructura, con restos dispersos de la superestructura. Las unidades de la superestructura comprenden
rocas metasedimentarias de grado bajo como filitas, esquistos micáceos y esquistos bandeados, en las que se reconocen estructuras
como clivaje, esquistosidad, plegamiento similar y kink-bands. La superestructura presenta contactos transicionales, intrusivos y
tectónicos con la infraestructura. La infraestructura comprende rocas metamórficas de grado medio a alto, principalmente mig-
matitas (metatexitas y diatexitas), gneises, anfibolitas, mármoles y rocas calcosilicáticas. La principal estructura reconocida en la
infraestructura es una foliación metamórfica estratiforme, muy penetrativa y de distribución regional. Esta foliación tiene una
tendencia estructural con rumbo dominante N 330º y buzamiento al este con ángulos medios a bajos. Esta foliación fue retrabajada
formando pliegues en vaina, pliegues isoclinales oblicuos y pliegues reclinados, por deformación no coaxial en los niveles medios
a bajos de la corteza neoproterozoica-paleozoica inferior. Esto dio como resultado una fábrica penetrativa S (planar) + B (plegada),
reconocible a todas las escalas de observación en las Sierras Pampeanas de Córdoba.
2 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
El complejo metamórfico fue afectado por fajas de deformación dúctil localizadas, de naturaleza contraccional y con cinemática
inversa. Estas fajas habrían producido el desenraizamiento del orógeno Pampeano y una inversión metamórfica generalizada: las
rocas de más alto grado quedaron por encima de las de bajo grado en términos relativos. Con esta deformación contraccional,
habría comenzado el enfriamiento de este sector de la corteza en las Sierras de Córdoba, generando retrogradación en las meta-
morfitas. Las fajas de deformación produjeron rocas de la serie de las milonitas, en distintas etapas (cámbricas, ordovícicas-silúricas
y devónicas). Han sido identificadas veintiún fajas de deformación dúctil en las Sierras de Córdoba, entre las que se destacan las
de Los Túneles y Guacha Corral por su rol en la exhumación tectónica. Otras fajas son las de Guamanes, La Higuera-Dos Pozos,
Ambul-Mussi, Pachango, Altautina, La Laja, Soconcho, Carapé, San Marcos e Ischilín. En la Sierra Norte, la faja de deformación
Sauce Punco afectó a los granitoides neoproterozoicos del batolito de Sierra Norte-Ambargasta, separando dos ambientes tecto-
magmáticos contrastados.
Las principales fallas morfogenéticas que levantaron los bloques de basamento que conforman las Sierras de Córdoba, de
oeste a este y de norte a sur, desde la más antigua a la más moderna, son las siguientes: falla de la Sierra de Pocho, falla de Ciénaga
del Coro-La Sierrita, falla de Cumbre de Gaspar-falla de Nono, falla de la Sierra Grande-Sierra de Comechingones, falla de la Sierra
de San Marcos-Cunuputo-Perchel, falla de la Sierra Chica y falla de la Elevación Pampeana. Además de las fallas mencionadas, se
reconocen fallas inversas menores en las terminaciones de las sierras y antiguos lineamientos casi verticales, de rumbo NNO y NNE,
oblicuos al rumbo general de las sierras. Entre éstos, se destacan los lineamientos Ojo de Agua, Candelaria, Corral del Carnero,
Rincón Grande, Guasta y Retamito, que afectaron al sector noroeste de las sierras y al batolito de Achala; y lineamientos asociados
a fajas de deformación dúctil como La Higuera-Dos Pozos, Pachango, Carapé y Soconcho, entre otros. El lineamiento Deán Funes
separa la Sierra Chica de la Sierra Norte y tiene rumbo NNO, coincidente con una de las tendencias estructurales más acentuadas
de la tectónica cretácica en territorio argentino, y se extendería hasta el margen atlántico, en la actual cuenca del Salado.
La provincia de Córdoba comprende dos regiones geomorfológicas de primer orden: la zona de montañas y las grandes llanuras.
La primera abarca la zona oriental de la provincia geomorfológica de Sierras Pampeanas y comprende cinco unidades mayores: Sierra
Norte, Sierra Chica-Las Peñas, Sierra Grande-Comechingones, Sierras de Pocho-Guasapampa y Valles Estructurales. Esta provincia
comprende, además, las grandes cuencas intermontanas como el Bolsón de las Salinas Grandes y de Ambargasta, correspondiente
a una extensa área alargada en dirección norte-sur y con escaso relieve. Las planicies de la provincia de Córdoba son parte del
sector sudoccidental de la gran provincia geomorfológica de la Llanura Chacopampeana que, a su vez, se divide en tres grandes
regiones naturales a partir de sus características morfosedimentarias: Chaco, Pampa Norte y Pampa Sur. En la llanura cordobesa,
se diferencian cuatro ambientes geomorfológicos mayores: Depresión de la Laguna de Mar Chiquita, Planicie Fluvioeólica Central,
Planicie Arenosa Eólica del Sur y Ambientes Pedemontanos.
La producción minera de la provincia de Córdoba se restringe a minerales y rocas industriales, ya que no se registra producción
de minerales metalíferos desde fines del siglo XX. En orden de importancia, lideran los áridos de origen fluvial y de trituración,
seguidos en un orden de magnitud menor por los mármoles y otras rocas carbonáticas para diversos usos (cemento, cal, molienda)
y las arcillas. Sustancias como la serpentinita (esencialmente para uso siderúrgico) y cuarzo y feldespatos tienen una producción
importante, con un fuerte crecimiento de la primera en la última década. A pesar de que el volumen producido no es muy alto,
Córdoba es líder nacional en la producción de fluorita y de rocas ornamentales (granitos y mármoles); en cambio, la producción
de sal común o halita es muy variable, ya que está controlada por el factor climático. Los yacimientos metalíferos de Córdoba
tuvieron una importancia relativa dentro de la minería nacional del siglo XX, entre los que se destacan los distritos de wolframio
y manganeso por el volumen producido.
Palabras clave: Sierras Pampeanas de Córdoba, Sierra Norte, llanura Chacopampeana, litoestratigrafía, estructura dúctil y frágil,
geomorfología, recursos minerales.
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ABSTRACT
Córdoba, one of the twenty threeprovinces of the Argentina Republic, is located in the Central Region and limits to the north
with Catamarca and Santiago del Estero, to the east with Santa Fe, to the southeast with Buenos Aires, to the south with La Pampa,
and to the west with San Luis and La Rioja. Its capital is the homonymous city. With an area of 165,321 km², it is the fifth-largest
province in the country (5.94% of its total area). Its population is 3,308,876 inhabitants (2010 National Census), the second-most
populous province. It has a temperate continental climate, with a thermal amplitude variable between 40º C in summer and 0º
C in winter.
In the western sector of the province stand out mountain ranges that form the Sierras Pampeanas of Córdoba and intermontane
plains and valleys, such as the Bolsón de las Salinas Grandes and Ambargasta. In the eastern and southern sectors of the province
are the large plains that are part of the Chacopampeana Plain. The mountain sector covers approximately one third of the provincial
surface and its main ranges are (from east to west): Sierra Chica (maximum height 1,950 m a.s.l., Uritorco hill); Sierra Grande-Sierra
de Comechingones (2,884 m a.s.l., Champaquí hill); and Sierras de Pocho-Guasapampa (1,568 m a.s.l., Cerro Yerba Buena). The Sierras
Pampeanas of Córdoba are the easternmost group in the Argentina geological province named Sierras Pampeanas Orientales. They
are integrated by a central tract (Sierras de Córdoba) and one north (Sierra Norte), separated by the Deán Funes Valley.
The Sierras de Córdoba are made up of a series of mountain ranges composed of polydeformed metamorphic rocks, with
intercalations of partially serpentinized mafic-ultramafic rocks (Neoproterozoic-Cambrian). These rocks are imbricated by contrac-
tional ductile shear zones of probable Cambrian, Ordovician-Silurian and Devonian-Carboniferous ages. The whole is intruded by
Cambrian, Ordovician and Devonian-Carboniferous granitoids. Among the latter, the Achala and Cerro Áspero-Alpa Corral batho-
liths stand out for their extension. Metamorphic rocks are represented by migmatites (metatexites and diatexites), with a minor
proportion of gneisses, amphibolites, marbles, schists, and phyllites. Locally, the granitoids produced contact metamorphic rocks
(hornfels). The mountain ranges are north-south oriented, limited by reverse faults vergent to the west and separated by Cenozoic
intermontane sediments (Paleogene-Neogene and Quaternary). There is also a scarce discontinuous sedimentary cover, of late
Paleozoic (Carboniferous-Permian continental sediments), Mesozoic (Cretaceous continental sedimentary and volcanic rocks) and
Cenozoic ages (Paleogene-Neogene and Quaternary). In the northwestern sector of the ranges, Neogenic trachyandesitic volcanic
rocks and pyroclastic deposits overlap the landscape of blocks basculated to the east. These ranges emerge from the Chacopam-
pean Plain of Quaternary age (continental sediments and soils, Pleistocene-Holocene).
The Sierra Norte and its continuation towards the northeast in the Sierras de Ambargasta and Sumampa (province of San-
tiago del Estero) are constituted by a large plateau-like block, in which smooth mountain ranges with NNE direction stand out.
They consist mostly of intrusions of calc-alkaline granitoids (Sierra Norte-Ambargasta batholith) of the Neoproterozoic-Cambrian,
with large roof-pendants of a Neoproterozoic metamorphic complex composed of paraderivated low-grade (slates, phyllites, and
schists), medium-grade (amphibolites, marbles and gneisses) and high-grade rocks (migmatites and calc-silicate gneisses). Relict
sedimentary rocks from Phanerozoic basins are arranged in roof-pendants or in tectonically inverted depressions. Collectively all
these rocks have been mapped as Neoproterozoic-Cambrian sedimentites and metasedimentites. Locally, these rocks have been
metamorphized by contact (hornfels). Subvolcanic rocks of the same age as granitoids are also recognized. A large ductile shear zone
with transcurrent dextral movement, of probable early Cambrian age, would separate two contrasted tectomagmatic environments
in the central part of the Sierra Norte. Scarce outcrops of Carboniferous-Permian continental sedimentary rocks, Permian-Triassic
basaltic dikes and Cretaceous continental sedimentary rocks are also found.
In the Sierras Pampeanas of Córdoba, ductile and brittle deformation structures of different ages overlap in a complex pat-
tern. Given the scale of the map, the internal structure of the Neoproterozoic-Cambrian metamorphic basement (foliations and
folds) have not been represented and only Paleozoic ductile shear zones and main faults and lineaments of the Cenozoic brittle
deformation have been mapped.
In the internal structure of the Neoproterozoic-Cambrian metamorphic basement blocks, the orogenic concept of structural
levels or tiers has been adopted: superstructure and infrastructure. Outcropping rocks belong mainly to the infrastructure, with
scattered remains of the superstructure. The superstructure units comprise low-grade metasedimentary rocks such as phyllites,
mica schists, and banded schists, in which structures such as cleavage, schistosity, similar folding and kink-bands are recognized.
The superstructure has transitional, intrusive and tectonic contacts with the infrastructure. The infrastructure comprises medium
to high-grade metamorphic rocks, mainly migmatites (metatexites and diatexites), gneisses, amphibolites, marbles, and calc-silicate
rocks. The main structure recognized in the infrastructure is a stratiform metamorphic foliation, very pervasive and regionally dis-
tributed. This foliation has a structural trend with dominant N 330º striking and medium to low angles east-dipping. This foliation
was reworked forming sheath folds, oblique isoclinal folds and reclined folds, by non-coaxial deformation in the medium to low
levels of the Neoproterozoic-lower Paleozoic crust. This resulted in a pervasive S (planar) + B (folded) fabric, recognizable at all
observation scales in the Sierras Pampeanas of Córdoba.
The metamorphic complex was affected by localized deformation in ductile shear zones, contractional and with reverse kin-
ematics. These shear zones would have caused the unroofing of the Pampean orogen and a generalized metamorphic inversion:
4 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
the highest grade rocks were above those of low grade in relative terms. With this contractional deformation, the cooling of this
sector of the crust in the Sierras de Córdoba would have begun, generating retrogradation in the metamorphic rocks. Shear zones
produced rocks of the mylonites series, in different stages (Cambrian, Ordovician-Silurian, and Devonian). Twenty one ductile shear
zones have been identified in the Sierras de Córdoba, among which those of Los Túneles and Guacha Corral stand out for their role
in the tectonic exhumation. Other shear zones are those of Guamanes, La Higuera-Dos Pozos, Ambul-Mussi, Pachango, Altautina,
La Laja, Soconcho, Carapé, San Marcos and Ischilín. In the Sierra Norte, the Sauce Punco shear zone affected the Neoproterozoic
granitoids of the Sierra Norte-Ambargasta batholith, separating two contrasted tectomagmatic environments.
The main morphogenetic faults that raised the basement blocks that form the Sierras de Córdoba, from west to east and
from north to south, from the oldest to the most modern, are the following: Sierra de Pocho fault, Ciénaga del Coro-La Sierrita
fault, Cumbre de Gaspar-Nono fault, Sierra Grande-Sierra de Comechingones fault, Sierra de San Marcos-Cunuputo-Perchel fault,
Sierra Chica fault and Elevación Pampeana fault. In addition to the aforementioned faults, minor reverse faults are recognized in
the terminations of the mountain ranges and old, almost vertical lineaments, oriented NNO and NNE, oblique to the general direc-
tion of the mountain ranges. Among these, the Ojo de Agua, Candelaria, Corral del Carnero, Rincón Grande, Guasta and Retamito
lineaments stand out, which affected the northwest sector of the mountains and the Achala batholith; and lineaments associated
with ductile shear zones such as La Higuera-Dos Pozos, Pachango, Carapé, and Soconcho, among others. The NNO-striking Deán
Funes lineament separates the Sierra Chica from the Sierra Norte, coinciding with one of the most marked structural trends of
Cretaceous tectonics in Argentina territory, and would extend to the Atlantic margin, up to the Salado basin.
The province of Córdoba comprises two first-order geomorphological regions: the mountain area and the great plains. The first
covers the eastern part of the geomorphological province of Sierras Pampeanas and comprises five major units: Sierra Norte, Sierra
Chica-Las Peñas, Sierra Grande-Comechingones, Sierras de Pocho-Guasapampa, and Structural Valleys. This province also includes
large intermontane basins such as the Bolsón de las Salinas Grandes and Ambargasta, corresponding to a north-south elongated
area with smooth relief. The plains of the province of Córdoba are part of the southwestern sector of the great geomorphological
province of the Chacopampean Plain, which, in turn, is divided into three large natural regions based on their morphosedimentary
characteristics: Chaco, Pampa Norte and Pampa Sur. In the Córdoba plain, four major geomorphological environments are distin-
guished: Laguna de Mar Chiquita Depression, Central Fluvioeolian Plain, Southern Sandy Eolian Plain, and Piedmont Environments.
Mining production in the province of Córdoba is restricted to industrial minerals and rocks, since there has been no production
of metal ores since the end of the 20th century. In order of importance, they lead the fluvial and crushing aggregates, followed
by marbles and other carbonaceous rocks for various uses (cement, lime, grinding) and clays. Substances such as serpentinite
(essentially for steelmaker uses) and quartz and feldspar have an important production, with strong growth of the first in the last
decade. Although the volume produced is not very high, Córdoba is a national leader in the production of fluorite and ornamental
rocks (granites and marbles); on the other hand, the production of common salt or halite is very variable, since it is controlled
by the climatic factor. Metalliferous deposits of Córdoba had relative importance within the national mining of the 20th century,
among which the tungsten and manganese districts stand out for the volume produced.
Keywords: Sierras Pampeanas of Córdoba, Sierra Norte, Chacopampean plain, lithostratigraphy, ductile and brittle structure,
geomorphology, mineral resources
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(1984, 1987). Martino y Guereschi (2014) realizaron cuentran ladepresión de la laguna de Mar Chiquita,
una descripción e interpretación actualizada de la la planicie fluvioeólica central, la planicie arenosa
estructura neoproterozoico-cámbrica del complejo eólica del sur y ambientes pedemontanos.
metamórfico. En Córdoba se reconocen cinco grandes abanicos
La Sierra Norte y su continuación hacia el no- aluviales, generados por los ríos mayores que drenan
reste en lassierras de Ambargasta y Sumampa están las Sierras Pampeanas en dirección a la llanura (Su-
constituidas por un gran bloque mesetiforme, en quía, Xanaes, Ctalamochita, Chocancharava y Popo-
el que se destacan cordones montañosos suaves, pis), y abanicos más pequeños asociados a cursos de
orientados con rumbo nornoreste. Están formados menor jerarquía. Estos sistemas fluviales, en especial
mayoritariamente por intrusiones de granitoides sus partes distales, han sido modificados por acción
calcoalcalinos (batolito de Sierra Norte-Ambar- eólica durante los períodos glaciales, lo que favoreció
gasta) del Neoproterozoico-Cámbrico, que alojan la formación de las llanuras de loess (Ramos, 1999).
grandes colgajos de un complejo metamórfico,
localmente metamorfizado por contacto e integra-
do por metamorfitas paraderivadas de bajo grado II - LITOESTRATIGRAFÍA
(pizarras, filitas y esquistos), mediano grado (anfi-
bolitas, mármoles y gneises) y alto grado (migma- Se describen las distintas unidades litológicas
titas y gneises calcosilicáticos). Las edades de estas cartografiadas, ordenadas estratigráficamente de
metamorfitas han sido asignadas al Precámbrico acuerdo con su edad, que fueasignada a partir de
superior. También se reconocen sedimentitas relic- correlaciones regionales, relaciones locales de aflo-
tuales de cuencas fanerozoicas sin metamorfizar, ramiento teniendo en cuenta estructura y litología,
a modo de colgajos o dispuestas en depresiones y datos geocronológicos disponibles. En algunas
invertidas tectónicamente. Colectivamente estas unidades se dispone de dataciones radimétricas
rocas han sido cartografiadas como sedimentitas locales pero que no siempre son representativas de
y metasedimentitasneoproterozoico-cámbricas. toda la unidad [Link] descripciones están
Localmente, estas rocas han sido metamorfizadas basadas principalmente en los capítulos correspon-
por contacto (corneanas). Se reconocen rocas sub- dientes del libro “Geología y Recursos Naturales de
volcánicas de la misma edad que los granitoides. la Provincia de Córdoba”,Relatorio del XIX Congreso
Una enorme faja de deformación dúctil (milonitas) Geológico Argentino (Martino y Guereschi, editores,
de naturaleza transcurrente dextral, de probable 2014) y bibliografía citada allí.
edad cámbrica temprana, que afecta a la parte
central de la Sierra Norte, separaría dos ambientes 1. ROCAS ULTRAMÁFICAS
tectomagmáticos contrastados (Lucero Michaut, SERPENTINIZADAS NEOPROTEROZOICAS
1979; Lira et al., 1997; Martino et al., 1999a). (NPmP)
Además, se encuentran escasos afloramientos de
sedimentitas continentales carbonífero-pérmicas, En el complejo metamórfico neoproterozoico-
diques basálticos pérmico-triásicos (O’Leary et al., paleozoico inferior de las Sierras Pampeanas de
2014) y sedimentitas continentales cretácicas. Se Córdoba,se encuentran una serie de cuerpos de
reconocen mineralizaciones de sulfuros de cobre rocas ultramáficas(Villar, 1975, 1985; Mutti, 1991,
y molibdeno asociadas al magmatismo cámbrico, 1992,1997; Escayola et al., 1996, 2004; Anzil et al.,
y de hierro, manganeso y bario epitermales del 2014 y bibliografía allí citada). En la Sierra Grande,
Cretácico. al norte del batolito de Achala, se encuentran pe-
La Llanura Chacopampeana es una extensa uni- queños cuerpos ultramáficos dispersos al este de
dad que en Córdoba abarca una superficie de más Cumbres de Gaspar y en Pampa de Olaen. Al sur del
de 100.000 km2 y se extiende al este de las Sierras batolito de Achala, en la sierra de Comechingones,
Pampeanas Orientales. Constituye una gran cuenca se reconocen los afloramientos de Los Congos, La
distal del antepaís andino (Ramos, 1999), cuya sedi- Mabel, La Bélgica, Los Guanacos, Resistencia, El
mentación cenozoica se destaca por el predominio Destino, 12 de Noviembre, La Maga y Los Perma-
de depósitos distales de sistemas fluviales y aluviales nentes (Mina El Cromo), entre otros. En la Sierra
efímeros y depósitos eólicos, mayormente loéssicos, Chica afloran los cuerpos Cerro Sapo-La Saltona al
siendo el lugar de tránsito de esos sedimentos hacia norte y, a la latitud de Alta Gracia, los cuerpos Loma
la plataforma y talud continental atlánticos (Chebli Negra, Bosque Alegre, La Cocha (Fig.1) y Santa Cruz,
et al., 1999).Dentro de la llanura cordobesa se en- entre otros.
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Figura 1. Rocas ultramáficas serpentinizadas neoproterozoicas (NPμP) en el cerro La Cocha, Sierra Chica, vista hacia el sur.
Los cuerpos ultramáficos afloran como lentes mando estructuras plegadas (Martino et al., 2010).
elongados cuya máxima longitud es de ~1.700 m y Se han propuesto diferentes interpretaciones
su ancho máximo de ~800 metros. Están constitui- en cuanto al origen e importancia regional de es-
dos por serpentinitas formadas principalmente por tos cuerpos. Desde los primeros estudios, fueron
reemplazo de harzburgitas (forsterita + enstatita) agrupados en una Faja Ultramáfica Oriental y otra
y lherzolitas (forsterita + enstatita + clinopiroxeno) Faja Ultramáfica Occidental (Villar, 1975, 1985),
subordinadas. Las harzburgitas tienen una foliación interpretadas como parte de suturas de terrenos
interna de origen mantélico definida por capas acrecionados en el margen de Gondwana durante
ricas en olivino y en ortopiroxeno (Anzil y Martino, el Proterozoico al Paleozoico inferior (Mutti, 1991,
2009). En el interior de los cuerpos ultramáficos se 1992, 1997; Kraemer et al., 1995, Escayola, et al.,
encuentran lentes o capas de piroxenitas espinélicas, 1996, 2004; Ramos et al., 2000). Los últimos estudios
hornblenditas, metabasitas y, en menor cantidad, consideran que son cuerpos ultramáficos aislados,
cromititas. Las serpentinitas preservan minerales que no conforman fajas, sino que serían escamas
relícticos de la paragénesis original, principalmente del manto superior emplazadas en un prisma de
olivinos, piroxenos y espinelos (Escayola et al., 2004; acreción y que habrían sido retrabajadas durante la
Anzil et al., 2012). Estas rocas fueron intensamente orogenia Pampeana (Martino et al., 2010).
serpentinizadas en el fondo oceánico por ingreso Son escasos los datos geocronológicos dispo-
de agua al sistema, transformando las rocas ultra- nibles para las rocas ultramáficas de las Sierras de
máficas originales en serpentinitas, afectadas luego Córdoba. Escayola et al. (2007), mediante estudios
por el metamorfismo regional. La asociación de isotópicos Sm-Nd, determinaron una edad de
reemplazo corresponde a minerales del grupo de 647± 77 Ma para las rocas ultramáficas de La Mabel
la serpentina, minerales opacos, clinocloro, talco, y Resistencia. Las rocas del cuerpo Los Guanacos
anfíboles y carbonatos. fueron datadas por Cábana et al. (2011), mediante
Los cuerpos ultramáficos están asociados a el método Sm-Nd en roca total, en nueve muestras,
gneises, migmatitas, anfibolitas y mármoles, y se dando cinco de ellas una edad de 672 millones de
encuentran, en general, como grandes clastos de- años. Estas edades fueron interpretadas como de
formados en áreas metamórficas complejas, confor- cristalización magmática,y permitieron asignar
8 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 3. Rocas máficas (metabasitas) neoproterozoico-cámbricas (NPЄδP) (metagabros) del cerro San Lorenzo,
sierra de Comechingones, vista hacia el oeste.
1979). Afloran a modo de bancos y lentes centi- de Comechingones (desde Atos Pampa, alrededores
métricas a decamétricas, asociados comúnmente de Cerro Áspero hasta el complejo Monte Guazú al
a mármoles e intercalados con paragneises y mig- sur); en la Sierra Grande (Las Jarillas, Bosque Ale-
matitas dentro de la secuencia metasedimentaria. gre, embalse Los Molinos) y en la Sierra Chica (área
Las paragénesis metamórficas predominantes son de Berrotarán, en inmediaciones de la falla de Las
anfíbol + plagioclasa ± cuarzo ± calcita (grado medio Peñas y como enclaves en el granito de Las Peñas).
alto) y plagioclasa ± clinopiroxeno ± olivino ± calcita/ Forman cuerpos tabulares a ovoides, con espesores
dolomita (grado alto). generalmente métricos a decamétricos, intercala-
Las rocas máficas de origen ígneo pueden ser dos con gneises, migmatitas y rocas ultramáficas,
divididas en función de su afinidad geoquímica a veces asociados a mármoles, y con relaciones de
en tres grandes grupos: rocas máficas toleíticas, contacto neto y concordancia con la foliación regio-
calcoalcalinas y transicionales a alcalinas (Tibaldi nal. Las paragénesis metamórficas predominantes
et al., 2014). son hornblenda + plagioclasa + cuarzo ± diópsido ±
Las rocas máficas toleíticas, de acuerdo con ortopiroxeno, con titanita e ilmenita como acceso-
sus relaciones de yacencia, se diferencian en dos rios, y con epidoto y clorita como minerales secun-
grandes grupos (Tibaldi et al., 2014): rocas máficas darios. Las ortoanfibolitas presentan características
toleíticas paraconcordantes con la secuencia meta- isotópicas y geoquímicas que permiten dividirlas en
sedimentaria (denominadas anfibolitas de campo) toleítas de fondo oceánico, con una edad mínima de
y rocas máficas intrusivas (gabro Cañada del Puerto; cristalización previa al pico metamórfico Pampeano
Gaido y Miró, 1998). (≥ 530 Ma;Tibaldi et al., 2014).
Las anfibolitas de campo (ortoanfibolitas) son El gabro Cañada del Puerto (Gaido y Miró, 1998)
rocas relativamente abundantes en todas las Sierras aflora al norte de la Sierra Grande, donde intruyea
de Córdoba, aunque no constituyen afloramientos migmatitas del complejo anatéctico de San Carlos.
arealmente importantes (Gordillo y Lencinas, 1979; La variedad litológica principal es un metagabro hor-
Mutti et al., 2002; Fagiano, 2011; Anzil y Martino, nbléndico constituido por hornblenda + plagioclasa
2012; Tibaldi et al., 2014). Son comunes en la sierra + clinopiroxeno + cuarzo. También reconocen un
10 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
nivel cumular conformado por peridotitas del tipo de San Pedro Norte y, por último, los afloramientos
hornblenditas y diferenciados anortosíticos. de la zona de La Lidia-Talayaco (Lucero Michaut,
Las rocas máficas con carácter transicional a 1979; Martino y Guereschi, 2014).Von Gosen y Pro-
alcalino se han reconocido al norte de la sierra zzi (2010) proponen dos secuencias sedimentarias:
de Comechingones (cuerpos de Sol de Mayo-Inti lainferior formada por conglomerados y areniscas
Yaco, Suya Taco, cantera Champaquí y Río Grande), procedente de materiales ígneos félsicos y la supe-
asociadas generalmente a migmatitas, granulitas, rior formada por areniscas (cuarcitas ± grauvacas)
gneises, anfibolitas y mármoles. De acuerdo con con transiciones a limolitas y arcilitas procedente de
su paragénesis mineral y el contenido de anortita sedimentitas cuarzosas previas. Ambas secuencias
en plagioclasa, las rocas se clasifican como noritas, tienen intercalaciones de dacitas, que a la vez for-
gabronoritas, dioritas y gabros. Están compuestas man la base de la secuencia. Los autores citados las
por plagioclasa + ortopiroxeno + clinopiroxeno + describen como un continuo, pero en la zona de El
biotita, ocasionalmente olivino, raramente cuarzo Zapallar se observa que las cuarcitas de El Resbala-
y con anfíbol como mineral tardío (Demichelis dero se disponen en discordancia angular sobre una
et al., 1996; Tibaldi y Otamendi, 2008; Tibaldi secuencia buzante al oeste, con ángulos moderados,
et al., 2008, 2014). Tibaldi et al. (2008) sugieren compuesta por conglomerados, areniscas y dacitas
que las unidades máficas-ultramáficas de Suya porfíricas. Esto indicaría que podrían existir dos
Taco y Sol de Mayo (sierra de Comechingones) grupos distintos de rocas clásticas (Martino y Gue-
son contemporáneas con granitos anatécticos y reschi, 2014). Todo el conjunto está metamorfizado
granulitas del mismo sector datados en 520 ± 3 Ma regionalmente en grado muy bajo, alcanzando la
(U-Pb en monacita), es decir que el magmatismo facies de esquistos verdes. El metamorfismo crece
máfico alcalino-transicional y toleítico se habría de oeste (rocas sin metamorfismo) a este (leptome-
emplazado y cristalizado durante o levemente tamorfitas), lo mismo que la intensidad de la defor-
posterior al pico metamórfico Pampeano (520- mación, generando pliegues apretados, con clivaje
530 Ma). Otras unidades básicas han dado edades de plano axial incipiente al oeste y penetrativohacia
proterozoicas y paleozoicas, como los gabros del el este. En las filitas de San Francisco del Chañarhay
área de Río Grande y Cerro Los Guanacos (sierra un desarrollo incipiente de biotita (Martino et al.,
de Comechingones) con edades de 622 a 631 Ma 2004). Basados en las relaciones intrusivas con el
y 512 ± 15 Ma (edades K-Ar en biotita y anfíboles granito del batolito de Sierra Norte-Ambargasta
respectivamente; Ramos, 1999). (Cámbrico medio; Candiani et al., 2001b), se estima
Las rocas máficas calcoalcalinas han sido una edad más antigua (neoproterozoico-cámbrica)
reconocidas en la parte sur de la sierra de Come- para estas filitas.
chingones, donde se destaca el gabro Cerro San Filitas La Mermela. En el margen occidental
Lorenzo (Toselli et al., 1977; Villar et al., 1993; de la sierra de Pocho afloran filitas(Formación La
Chincarini et al., 1998). Se trata de parte de un Mermela, Hünicken y Pensa, 1980; Filitas de Pocho,
cuerpo de gabro estratificado, con cúmulos de Olsacher, 1960; Gordillo y Lencinas, 1979) (Fig.4)
olivino, plagioclasa, clinopiroxeno y ortopiroxeno. a modo de una lente (10 km de largo y 1,5 km de
Estas rocas se encuentran emplazadas tectónica- ancho máximo) en planta. Está limitada por fallas
mente y no se dispone de edades radimétricas inversas por el oeste (falla de la sierra de Pocho)
paraese magmatismo. y este (zona de falla La Mermela), formando es-
tructuralmente un caballo de falla (horse) en tres
4. METASEDIMENTITAS dimensiones (Martino et al., 2002, 2014b). Hacia el
NEOPROTEROZOICO-CÁMBRICAS (NPЄfiP) este, la zona de falla La Mermela pone en contacto
tectónico a las filitas La Mermela con la faja de defor-
Metasedimentitas de bajo grado de Sierra mación dúctil Los Túneles y, hacia el oeste, la falla de
Norte Occidental. Se reconocen una serie de fajas la sierra de Pocho pone en contacto a las filitas con
de metasedimentitas (<10 km de largo y <2,5 km la Fomación Chancaní (sedimentitas continentales
de ancho)alargadas en dirección noreste (~N 15°), carbonífero-pérmicas). Las filitas se disponen en
distribuidas dentro de los granitoides y de cuerpos una secuencia formada por metagrauvacas pardas,
dacíticos (Complejo Simbol Huasi-La Lidia). De norte metapelitas macizas y laminadas verdes y, en menor
a sur, los principales afloramientos se encuentran proporción, metacuarcitas verdosas, cuyos protoli-
dentro o alrededor del cuerpo de dacita Las Burras, tos habrían sido depositados en una cuenca marina.
luego se hallan una serie de cuerpos en las cercanías La asociación mineralógica dominante es cuarzo +
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 11
plagioclasa (albita) + muscovita (2M1) + clorita (IIb) + decamétricos o centimétricos dentro de las migma-
feldespato potásico, con hematita, pirita, turmalina, titas regionales en las Sierras de Córdoba y como
calcita ankerítica, apatita y circón como accesorios fajas kilométricas en otros sectores de las Sierras
(Bertolino y Baldo, 1998). El metamorfismo que las Pampeanas y del Noroeste Argentino (Martino et al.,
afectóse desarrolló en condiciones de la facies de 2009), formando una gran faja entre los 64° 00' - 66°
subesquistos verdes (zona de clorita, T ≤ 300° C, P 30' LO y 25° 00' - 41° 34' LS, de ~2.000 km de largo y
~2,5 kb; Bertolino y Baldo, 1998). Estas rocas se 150 km de ancho. Martino et al. (2009) propusieron
habríangeneradoen el Cámbrico inferior durante integrar todas estas rocas en la cuenca Puncovis-
el ciclo Pampeano (525 ± 18 Ma, errorcrona Rb-Sr; cana, ya que existe evidencia de campo de que los
Rapela et al., 1998). esquistos bandeados pasan transicionalmente por
transposición a rocas filíticas típicas de esta cuenca
metamorfizada, la que abarcaría así una región de
~300.000 km2.
rocas bandeadas con capas oscuras ricas en micas, principales son tremolita, diópsido y forsterita. En los
de 2-5 mm de ancho (biotita + muscovita ± granate mármoles calcodolomíticosy dolomíticos se recono-
± turmalina) y capas claras ricas en cuarzo, de 1-4 cen además espinelo y flogopita. Especialmente en al-
mm de ancho (cuarzo + plagioclasa). Se reconocen gunos mármoles aparece clinohumita (Martino y Gay,
intercalaciones de metacuarcitas micáceas junto a 1992; Guereschi y Martino, 1999). Como minerales
lentes de anfibolitas. Estas rocas han sido intruidas retrógrados, aparecen talco, clinocloro y serpentina.
concordantemente por granitos pegmatoides folia- Los mármoles cálcicos contienen plagioclasa, cuarzo
dos de formas tabulares, pegmatitas muy ricas en y tremolita, y algunos son ricos en grafito. En ciertos
turmalina y aplitas (Bonalumi et al., 1999a). El con- casos, las proporciones de cuarzo y plagioclasa son
junto esquistos + gneises, junto a los granitoides, se altas con respecto a calcita y dolomita, apareciendo
halla plegado en estructuras de tamaño kilométrico minerales calcosilicáticos como escapolita, wollas-
(Martino y Guereschi, 2014). tonita, grosularia y epidoto, dando origen a gneises
calcosilicáticos (Martino y Guereschi, 2000).
6. MÁRMOLES NEOPROTEROZOICO- Hacia el noreste de una línea imaginaria entre
CÁMBRICOS (NPЄmaP) las ciudades de Cruz del Eje y Alta Gracia, afloran
mármoles cá[Link] el sudoeste y sur, lo hacen
Según la proporción de calcita a dolomita presen- mármoles dolomíticos y calcodolomíticos. Los már-
tes, se distinguen tres grandes grupos de mármoles: moles cálcicosafloran en el ámbito de la Sierra Chica
cálcicos, calcodolomíticosy dolomíticos. Las texturas (Yocsina-Malagueño, La Calera-Dumesnil, Candonga,
gradan de granoblásticas dominantes para los prime- Carapé) y en el bloque bajo de la sierra de Cuniputo
ros hasta porfidoblásticas dominantes para los últi- (Quilpo-La Fronda, Pampa de Olaen). Los mármoles
mos. También se encuentran sectores intensamente dolomíticos y calcodolomíticos afloran, de norte a
deformados que generan milonitas calcáreas, como sur, en las áreas de Cuchilla Nevada (Santa Sabina,
en el área de Yocsina-Malagueño, o milonitas calcodo- Corral del Carnero, Iguazú, Characato, Candelaria),
lomíticas como en el área de Santa Sabina (Martino, Bosque Alegre, San Agustín, Cañada de Álvarez y La
1988). Los mármoles están compuestos por calcita y Laja (Fig. 6). En la parte centro-norte de las Sierras de
dolomita en variadas proporciones. Los accesorios Córdoba se encuentran mármoles calcodolomíticos
Figura 6. Mármoles dolomíticos forsteríticos neoproterozoico-cámbricos (NPЄmaP), en Santa Sabina, Sierra Grande.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 13
clinohumíticos, junto con los otros tipos de mármo- Metasedimentitas de medio-alto grado de
les (Santa Sabina, Bosque Alegre, Pampa de Olaen). Sierra Norte Oriental. Se encuentran afloramien-
Las principales paragénesis reconocidas son las tos xenolíticos aislados, de tamaños decimétricos
siguientes: diópsido + dolomita + cuarzo; forsterita a hectométricos, de unidades metasedimentarias
+ diópsido + dolomita + calcita; diópsido + tremolita de medio-alto grado en el batolito de Sierra Norte-
+ calcita + cuarzo y clinohumita + forsterita + calcita Ambargasta. Se reconocen seis afloramientos, de
+ dolomita (Martino, 1988; Martino y Gay, 1992; norte a sur: Pozo del Macho, San Miguel, camino a
Guereschi y Martino, 1999; Guereschi, 2000; entre El Jordán, Guayascate, Pisco Huasi, Chacras Viejas
otros). Estas paregénesis son indicativas de condicio- y sierra de Macha Oriental (Martino y Guereschi,
nes de grado medio a alto, asumiendo condiciones 2014). En Pozo del Macho, en el sur de Santiago
barrovianas de presión (~5 kb). del Estero (fuera del mapa), aflora un colgajo de
Utilizando las curvas seculares del agua oceáni- metamorfitas en el basamento granitoide de la sierra
ca en función de las relaciones isotópicas de Sr, O de Sumampa formado por gneises cuarzo biotíticos
y C de las rocas carbonáticas, se ha obtenido para bandeados, intercalados con metacuarcitas, rocas
los mármoles de Córdoba una edad de sedimen- calcosilicáticas y un granito porfírico foliado (Mar-
tación ediacariana, inmediatamente posterior a tino y Guereschi, 2004). En San Miguel existe un
la glaciación Marinoense (~637 Ma; Murra et al., colgajo de forma tabular, de tamaño hectométrico,
2014). En cuanto al metamorfismo, Fantini et al. de rocas gnéisicas intruidas por material ígneo ácido.
(1998) obtuvieron una edad de 509 ± 2 Ma para una Son ortogneises tonalíticos porfíricos, groseramente
titanita proveniente de un mármol del sector de El bandeados, con estructura gnéisica, compuestos por
Saucecito. Siegesmund et al. (2010) aportaron datos plagioclasa, cuarzo, biotita y muscovita (Martino y
similares de 506 ± 7 Ma y 506± 26 Ma en titanitas de Guereschi, 2014). Castellote (1982, 1985) dató estos
gneises calcosilicáticos del Macizo de San Carlos y gneises en 600 ± 20 Ma y 665 Ma (K-Ar en biotita).
de mármoles del grupo Yacanto, respectivamente. Siegesmund et al. (2010) fecharon las mismas rocas
mediante U-Pb (SHRIMP), obteniendo valores de
7. GNEISES NEOPROTEROZOICO- 533 ± 12 Ma (Cámbrico inferior) y 492,2 ± 3,6 Ma
CÁMBRICOS (NPЄgnP) (Cámbrico superior).Camino a El Jordán, al sudoes-
te del colgajo anterior, existen una serie de septos
En la Sierra Norte, dominada por rocas gra- compuestos por esquistos bandeados, metagabros
nitoides de tamaño batolítico, los gneises y otras y corneanas con granate; también hay gneises gra-
metasedimentitas se encuentran como colgajos dis- natíferos con intercalaciones de gneises calcosilicá-
tribuidos en una faja en el sector oriental de la sierra, ticos (Martino y Guereschi, 2014). En Guayascate
mientras que en las Sierras de Córdoba los gneises se reconocen rocas tonalíticas muy deformadas,
se hallan interpuestos entre todas las variedades con enclaves microgranulares máficos de distinto
litológicas, principalmente migmatitas, mármoles, tamaño, intruidas por aplitas granatíferas (Martino
anfibolitas y rocas calcosilicáticas. De acuerdo con y Guereschi, 2014). En Pisco Huasi, al noroeste de
su protolito se pueden distinguir dos variedades en San José de la Dormida, afloran gneises biotítico-
ambas sierras: paragneises (origen sedimentario) y sillimaníticos de grano fino, con filones tonalíticos
ortogneises (origen ígneo). Dada las dimensiones de y venas cuarzosas concordantes. En Chacras Viejas
los afloramientos, esta distinción es más importante se encuentra uno de los colgajos de techo más
en las Sierras de Córdoba que en la Sierra Norte. Otra extensos, compuesto por varias fajas de metamor-
variedad reconocida son los denominados gneises fitas a modo de septos, de tamaños decamétricos
de ojos, con desarrollo de ojos de feldespatos o de a hectométricos, con direcciones de alargamiento
feldespatos + cuarzo. Estas rocas, en algunos casos, NO a NNO (Martino y Guereschi, 2014). De oeste a
han sido redefinidas como milonitas producto de la este, de Tulumba a Simbolar, se reconocen felses
deformación dúctil de rocas de grano grueso, por- (rocas metamórficas granudas muy poco foliadas o
fíricas, derivadas de rocas ígneas o de migmatitas sin foliación) compuestos por cuarzo, feldespatos,
(Martino et al., 2003). En otros casos, la blástesis de biotita, granate ± muscovita, con apatita. Aparecen
feldespato potásico en áreas de grado alto originó luego corneanas nodulares con charcos leucocráti-
rocas de aspecto similar. Los gneises cartografiados cos de cuarzo + feldespato potásico envolviendo a
en el Mapa Geológico pertenecerían, en general, a granate que es reemplazado por biotita, cordierita
gneises de origen claramente metamórfico (parag- y andalucita. Luego se encuentra un septo de rocas
neises y ortogneises). básicas de grano medio y muy fino (metagabros)
14 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
compuestas por hornblenda, plagioclasa, ilmenita y de estos accesorios, otras variedades se clasifican
titanita, retrogradadas a una asociación compuesta como gneises granatíferos y/o sillimaníticos. Serían
por actinolita, biotita, epidoto y clorita. Por último, protolitos más pelíticos y muchas veces pasan en
se encuentran gneises compuestos por cuarzo, transición a migmatitas (metatexitas y diatexitas).
plagioclasa, feldespato potásico, biotita, muscovita En algunos casos estas rocas poseen grado variable
y cordierita (?). En la sierra de Macha Oriental, las de biotita, pasando a términos más esquistosos
metamorfitas se presentan en septos y colgajos de (micacitas gnéisicas). Normalmente presentan un
decenas de metros formados por esquistos cuarzo bandeado composicional, lo que a veces ha ocasio-
biotíticos (cuarzo + plagioclasa + muscovita + bioti- nado que se las clasifique como migmatitas. Como
ta) y corneanas cordieríticas (cuarzo + plagioclasa + ejemplos de áreas con gneises dominantes, se
feldespato potásico + cordierita + biotita ± granate). puede mencionar la parte norte de la Sierra Chica
La textura indicaría un primer evento de grado me- (Fig. 7), la zona de Cañada de Álvarez, la Cumbre de
dio M1 (biotita + granate) afectado por un evento Gaspar y la parte norte de la sierra de Guasapam-
térmico de presión baja M2 (cordierita + feldespato pa. Las descripciones detalladas de los distintos
potásico), con temperaturas estimadas de 600° C y afloramientos pueden encontrarse en Bonalumi
3-3,5 kb de presión (Kirschbaum et al., 1997). et al. (1999a, 2005), Candiani et al. (2001a,b) y
Paragneises de las sierras de Córdoba. To- bibliografía compilatoria citada allí.
mando en cuenta la faja migmatítica central de las Estas rocas están metamorfizadas en condicio-
Sierras de Córdoba, ésta se encontraría marginada nes de mediano a alto grado, que pasan en transición
por gneises de distinto tipo. La variedad más común a la zona de anatexis o fusión parcial con la genera-
de paragneises son los gneises tonalíticos biotíticos ción de migmatitas (Gordillo y Lencinas, 1979). En
(gneis común de Pastore, 1932; Gordillo y Lencinas, estas condiciones se encuentran las paragénesis de
1979), compuestos por cuarzo, plagioclasa y biotita, granate + cordierita + sillimanita, granate + cordierita
en ocasiones con granate o sillimanita. Estaurolita + biotita, granate + biotita + sillimanita (Guereschi y
y cianita pueden aparecer esporádicamente. Estos Martino, 2002a; Martino et al., 2010; entre otros).
materiales derivarían de sedimentos arenosos, con Los gneises paraderivados se encuentran entre
escasa proporción de material pelítico, probable- las rocas más antiguas del complejo metamórfico
mente grauvacas. De acuerdo con la abundancia de las sierras de Córdoba, con edades de 561 ± 10
Figura 10. Migmatitas neoproterozoico-cámbricas, estromatitas (NPЄmgP) en el río Chávez, Sierra Grande.
Figura 11. Migmatitas neoproterozoico-cámbricas, diatexitas (NPЄdaP) de Cañada del Sauce, sierra de Comechingones.
Figura 12. Panorámica hacia el oeste. En primer plano afloramiento de granitoides anatécticos cámbricos (ЄγaP), Juan XXIII
(Sierra Grande); cordón más oscuro, milonitas cámbricas (ЄmiP) de la faja de deformación Ambul-Mussi (La Sierrita); color
pardo claro, Pampa de Pocho; recortada en el horizonte, sierra de Pocho; margen derecho, volcanes de Pocho.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 19
Figura 13. Migmatitas neoproterozoico-cámbricas, granitoides anatécticos cámbricos (ЄγaP), Juan XXIII,
Complejo San Carlos, Sierra Grande.
tos, granodioritas y un domo dacítico-riolítico que edad de cristalización de 533± 2 Ma (U-Pb SHRIMP
representan las etapas pre-sincolisional (pre-sin- en circón) fue obtenida por Rapela et al. (1998).
deformación milonítica); también integran el ciclo,
aunque en porcentaje muy reducido, los intrusivos b) Granitos porfíricos foliados (Unidad Ischilín -
tonalíticos, mayormente en la zona sur (Kirschbaum Ojo de Agua) (NPЄγp)
et al., 1997; Lira et al., 1997, 2014; Iannizzotto et El área sudoriental del batolito de Sierra Norte-
al., 2013). Cuerpos plutónicos menores de monzo- Ambargastay sucontacto con la Sierra Chica está
granitos peraluminosos, algunos miarolíticos, otros constituido mayoritariamente por granitos porfíri-
miarolítico-granatíferos, más un conjunto de diques cos (Fig. 15) y granulares con relaciones intrusivas
hipabisales dacíticos a riolíticos y pórfidos andesí- transicionales y contemporáneas, caracterizadas
ticos y lamprófiros se intruyeron posteriormente a por la presencia de biotita, hornblenda, titanita y
la deformación milonítica y colisión (O´Leary et al., allanita y ausencia de muscovita, que evidenciaría
2009). un magmatismo metaluminoso a débilmente pera-
Todos los granitoides son de tipo I, dominante- luminoso. Ambas unidades son ricas en en claves to-
mente metaluminosos a débilmente peraluminosos, nalíticos y granodioríticos y portadoras de xenolitos
con enriquecimiento en Ca representado por la de esquistos cuarzo - micáceos. El granito porfírico
presencia de anfíboles cálcicos y accesorios como presenta una textura hipiomórfica a alotriomórfica
epidoto primario, allanita y titanita. Los miembros inequigranular seriada, con megacristales de mi-
más máficos son dioritas como enclaves micro- croclino pertítico de hasta 10 cm de largo inmersos
granulares, hasta un cuerpo mayor (La Aguada) en en una matriz constituida por cuarzo, microclino,
el margen centro-occidental del batolito. Las relacio- plagioclasa y biotita; esta facies posee ocasional-
nes SiO2 versus #FeO distinguen a las unidades pre-y mente textura rapakivi. El granito granular tiene
sincolisionales como granitoides ricos en magnesio, una mineralogía principal similar, acompañada de
de los granitos, aplitas y diques hipabisales postco- accesorios como hornblenda, titanita, allanita, cir-
lisionales, ricos en hierro. Los contenidos de SiO2 cón y apatito. Los granitos tienen una alineación de
varían entre ~50 y <60 % para las dioritas, 60 a ~75 % los megacristales de microclino y una orientación de
para tonalitas, granodioritas y monzogranitos, y >73 los enclaves vinculado a un flujo magmático durante
hasta 78 % en los granitoides evolucionados post- su emplazamiento (Mazzieri y Baldo, 1994). Todos
colisionales. La evolución geoquímica de elementos estos granitoides registran deformación milonítica
mayoritarios evidencia fraccionamiento continuo de indicada por anastomosamiento de mafitos, hasta
Ca, Mg, Fe y Ti y enriquecimiento progresivo de Na y “ojos” de plagioclasa muy fracturada y cuarzo fu-
K con el aumento del SiO2 (Kirschbaum et al., 1997; siforme sigmoidal en algunas de las litologías. Las
Lira et al., 1997; Baldo et al., 1998; Iannizzotto et al., unidades intrusivas pre-sinmilonitización fueron
2011, 2013; Lira et al., 2014). datadas en 537 ± 4 Ma (U-PbSHRIMP en circón;
Iannizzotto et al., 2013).
a) Granodioritas-monzogranitos (Unidad La Isla)
(NPЄγ)
El área centro-occidental del batolito de Sierra
Norte-Ambargasta está compuesta mayoritaria-
mente por granodioritas y monzogranitos (Unidad
La Isla), con contacto transicional entre ellos. Son
rocas de grano grueso a medio (1 a 0,2 cm), con
textura hipidiomórfica inequigranular, formadas por
proporciones variables de plagioclasa, cuarzo, fel-
despatopotásico, biotita y anfíboles cálcicos; apatito,
magnetita-ilmenita, pirita, circón, titanita y allanita
constituyen los minerales accesorios. Contienen
abundantes en claves microgranulares diorítico-
tonalíticos interpretados como los representantes
menos evolucionados del magmatismo calcoalcalino
y que evidencian mezcla de fundidos máficos y fél- Figura 15. Granitoides neoproterozoico-paleozoico
inferior, batolito de Sierra Norte-Ambargasta, granitos
sicos (Lira et al., 1997; Lira et al., 2014). El rango de porfíricos foliados (Unidad Ischilín-Ojo de Agua)
edades es de 555 a 525 Ma (Lira et al., 2014). Una (NPЄγp), Villa Tulumba, Sierra Norte.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 21
c) Granitos leucocráticos peraluminosos (Unidad rojo ladrillo. De acuerdo con su edad y su grado de
Villa Albertina) (Єγ) deformación, el granitoide Las Peñas se correlaciona
El granito Villa Albertina es un intrusivo leu- con la Unidad Ischilín-Ojo de Agua del batolito de la
cocrático equigranular, con muscovita, que puede Sierra Norte-Ambargasta.
contener biotita y granate. No tiene evidencia de
deformación y no se han encontrado en claves ni 11. CORNEANAS NEOPROTEROZOICO-
xenolitos. Forma un cuerpo de cerca de 200 km2 CÁMBRICAS (SIERRA NORTE)(NPЄhoP)
cerca de la localidad homónima, con afloramien-
tos dispersos e irregulares en la sierra de Ischilín, Las litologías encajonantes en el sector norocci-
discordantes tanto con respecto a la faja milonítica dental del batolito de Sierra Norte-Ambargasta en
Sauce Punco-Ischilín, como con las otras unidades varios lugares han sido afectadas por metamorfismo
granitoides del batolito Sierra Norte-Ambargasta térmico. Las metasedimentitas clásticas de bajo gra-
y con el basamento metamórfico (Iannizzotto et do metamórfico han sido localmente transformadas
al., 2011, 2013). Los granitos emplazados poste- en corneanas con biotita o cordierita-andalucita
riormente al evento deformacional, denominados (Martino y Guereschi, 2005; Lira et al., 2014 y bi-
genéricamente Villa Albertina, arrojaron una edad bliografía citada allí). Camino a El Jordán existen una
de 530 ± 4 Ma (U-Pb SHRIMP en circón; Iannizzotto serie de septos compuestos por esquistos bandea-
et al., 2013). dos, metagabros y corneanas con granate (Martino
y Guereschi, 2014). En Chacras Viejas, en uno de los
d) Granitoide Las Peñas(NPЄγp) colgajos de techo más extensos, se reconocen cor-
En la sierra de Las Peñas, en el extremo sur neanas nodulares con charcos leucocráticos de cuar-
de la Sierra Chica, aflora un cuerpo plutónico de zo + feldespato potásico envolviendo a granate que
dimensiones batolíticas y composición granítica. es reemplazado por biotita, cordierita y andalucita.
Tiene 25 km de longitud en sentido norte-sur y 8 km En la sierra de Macha oriental hay septos y colgajos
de ancho en sentido este-oeste. Es parcialmente de decenas de metros que contienen corneanas cor-
concordante con las rocas gnéisicas encajonantes. dieríticas (cuarzo + plagioclasa + feldespato potásico
Sus límites laterales con las rocas metamórficas co- + cordierita + biotita ± granate; Martino y Guereschi,
inciden con dos megafracturas, en el borde oriental 2014). Las condiciones estimadas para el evento
con la falla de Las Peñas y en el occidental con la térmico de presión baja son de 600° C de tempera-
falla de la Sierra Chica. Los afloramientos permi- tura y 3-3,5 kb de presión (Kirschbaum et al., 1997).
ten caracterizaral cuerpo como un granitoide sin En el cerro Resbaladero (borde centro-occidental
genético, muy deformado y con alto contenido de del batolito), existen afloramientos de corneanas
magnetita. Es un granitoide porfírico biotítico, de cordierítico-biotíticas que han sido explotadas como
color rosado a rojo por desferrización de la escasa triturados pétreos (O´Leary, 2004), con condiciones
biotita, con texturas protomiloníticas a miloníticas, de presión y temperatura similares a las estimadas
con un bandeado más o menos marcado, lo que le para las corneanas La Clemira (T = 530 - 670° C y P
confiere a las rocas el aspecto de un gneis granítico ≤ 3 kb, Guereschi y Martino, 2002b), en la sierra de
(ortogneis). Se intercalan rocas básicas, pegmati- Ambargasta (sudoeste de Santiago del Estero).
tas, aplitas ácidas y un granito rosado granular sin
enclaves que intruye al granitoide porfírico. Todas 12. ROCAS SUBVOLCÁNICAS
estas litologías comparten la foliación milonítica con CÁMBRICAS (SIERRA NORTE, Єρ)
el granitoide dominante. La edad de estas rocas,
realizada en una granodiorita hornblendo-biotítica Dentro del batolito de Sierra Norte-Ambargasta,
muy deformada, sería de ~525 Ma (U-Pb SHRIMP en las litologías subvolcánicas paleozoicas aparecen
circón, Schwartz et al. 2008). Demichelis et al. (2004) como filones métricos a kilométricos y cuerpos
y Miró y Gromet (2005) citan y describen rocas dio- dómicos de gran extensión areal. Tienen una mar-
ríticas indeformadas de 464 ± 7 Ma pertenecientes cada variabilidad composicional, desde riolitas
al ciclo Famatiniano que cortarían a los granitoides extremadamente ácidas a andesitas y lamprófiros
deformados. Posteriormente, la foliación milonítica emparentados con magmas primitivos (O´Leary
fuere trabajada en un régimen de deformación más et al., 2006, 2009, 2014). Son representantes de un
frágil, desarrollando cataclasitas representadas magmatismo calcoalcalino que estaría vinculado a
por brechas y harina de falla, esta última con un un arco magmático cámbrico que perduró, al menos,
fuerte estado de oxidación que le confiere color hasta el Cámbrico tardío.
22 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 16. Fajas de deformación (milonitas) cámbricas (ЄmiP). Faja de deformación Los Túneles, Sierra de Pocho.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 23
plagioclasa o lentes leucocráticas de plagioclasa + asociado a la fábrica S-C. Usando los porfidoclastos
cuarzo en una matriz de grano fino, cintas de cuarzo sigma y delta y fábricas S-C-C' como indicadores
fuertemente recristalizadas, grandes láminas de cinemáticos, se deducen movimientos paralelos
muscovita y, en algunos sectores, fajas de sillimanita. al rumbo de naturaleza dextral. El desarrollo de
Concomitantemente con la deformación, habrían la faja estaría probablemente ligado a un margen
ingresado fluidos que habrían retrogradado las convergente con transcurrencia paralela al arco
migmatitas regionales, produciendo sillimanita y instalado durante el Cámbrico temprano (Ramos,
luego abundante muscovita a partir de plagiocla- 1995, Rapela et al., 1998).
sa y biotita. Las condiciones de deformación van Las milonitas localizadas al sur de Deán Funes
desde la facies de anfibolitas superiores hasta la reciben el nombre de Faja de Ischilín, cuya edad ha
de esquistos verdes. Se interpreta como una faja sido acotada entre los 538 y 528 Ma mediante la
de deformación dúctil, con movimiento inverso del datación U-Pb SHRIMP en circón de los granitos sin- a
techo hacia N 230°, que superpone rocas en zona de premilonitización y postmilonitización (Iannizzotto
sillimanita + feldespato potásico sobre rocas en zona et al., 2013).
de sillimanita + muscovita. El período de actividad
tectónica estimado oscila entre el Cámbrico superior 14. PEGMATITAS CÁMBRICO-
y el Ordovícico inferior (~509- 474 Ma; Martino ORDOVÍCICAS (ЄOπ)
et al., 2003), y coincidiría con el acercamiento de la
Precordillera al margen gondwánico y con las etapas En distintos sectores de las sierras de Córdoba
contraccionales póstumas de la colisión del terreno se reconocen enjambres de cuerpos filonianos
Pampia con el margen occidental de Gondwana. pegmatíticos de composición granítica que intruyen
Otra faja de deformación importante es la de al basamento metamórfico (Gamkosian, 1960; He-
Sauce Punco (Martino et al., 1999a) que afecta a rrera, 1968; Rinaldi, 1968; Minera Tea, 1968; Ange-
los granitoides neoproterozoicos del batolito Sierra lelli et al., 1980; Technostone, 1990; Galliski, 1993;
Norte. Se extiende por más de 50 km con un rumbo Morteani et al., 1995; Bonalumi et al., 2001a,b;
de N 30° y con un ancho variable entre 7 y 2 km. Demartis et al., 2012, entre otros). Se trata de peg-
Está compuesta de oeste a este por protomiloni- matitas diferenciadas ricas en feldespato potásico
tas, milonitas y ultramilonitas micáceas derivadas y muscovita, que frecuentemente se presentan
de rocas granitoides. Las primeras muestran una zonadas. Están mayoritariamente agrupadas en
alternancia de bandas grises ricas en cuarzo y de distritos económicos,algunos elongados en dirección
bandas rosadas ricas en feldespato potásico con norte, como Alta Gracia y Altautina. Alta Gracia es
porfidoclastos de este último con formas de tipo un distrito de pegmatitas de clase muscovita, gene-
sigma predominante y delta subordinados. Parale- radas posiblemente durante el segundo estadio de
lamente a las bandas se dispone biotita y abundante migmatización de la orogenia Pampeana (Cámbrico
hematita que tiñe la roca de rojo. Las ultramilonitas inferior). Altautina es un distrito con pegmatitas (Fig.
tienen el aspecto de esquistos y se separan en lajas 17) que varían desde clase muscovita-elementos
casi perfectas, poseen una foliación milonítica fina raros al norte en el grupo Pocho, hasta pegmatitas
muy bien desarrollada, con orientación preferente litíferas de clase elementos raros en la parte sur
de las láminas de biotita y muscovita, de algunos ([Link]., pegmatita Las Tapias), que se habrían gene-
granos elongados de cuarzo, de minerales opacos rado durante los últimos estadios de la orogenia
euhedros y de prismas de turmalina. Los porfidoclas- Pampeana (~526-465 Ma; Galliski y Sfragulla, 2014
tos son escasos, tienen formas lenticulares y están y bibliografía citada allí).
constituidos por feldespato potásico, plagioclasa o
un agregado de cuarzo policristalino con recristali- 15. GRANITOIDES CÁMBRICO-
zación perigranular; ocasionalmente se encuentran ORDOVÍCICOS (ЄOτ)
porfidoclastos sigmoidales de mica blanca. La matriz
es abundante y está formada por un agregado lepi- Pequeños plutones y diques de composición
dogranoblástico de biotita, muscovita y cuarzo, con tonalítica, trondhjemítica, granodiorítica y minorita-
escasos feldespatos. Ese agregado forma una fábrica riamente granítica (magmatismo TTG famatiniano)
S-C bien desarrollada, en la que los planos S son de se emplazaron en el complejo metamórfico de las
muscovita y los C están conformados por biotita + Sierras de Córdoba entre el Cámbrico superior y el
muscovita. La foliación milonítica está desplazada Ordovícico medio (510-460 Ma, Gordillo y Lencinas,
por un clivaje de crenulación extensional (planos C') 1979; Lyons et al., 1997; Rapela et al., 1998; Bonalu-
24 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 17. Pegmatitas cámbrico-ordovícicas (ЄOπ), pegmatita zonada, Los Molles (distrito Altautina),
Las Palmas, Sierra de Pocho.
mi et al., 1999a; Candiani et al., 2001a y b; Bonalumi Y (1-23 ppm) y U (0,2-1,5 ppm). Presentan además
y Baldo, 2002; D’Eramo et al., 2014 y bibliografía muy bajas relaciones de Rb/Sr (0,015-0,12), ausen-
citada allí). Los plutones tienen formas circulares cia de anomalías negativas de Eu (Eu/Eu* = 0,9 -2,4),
o elípticas en planta, cortan las foliaciones meta- relaciones (La/Yb)n entre 20-55,relaciones iniciales
87
mórficas del Cámbrico inferior y generan aureolas Sr/ 86Sr relativamente bajas (0,705- 0,707) y eNd
metasomáticas de alta temperatura en contacto con entre +1,5 a -4,8. La fuente habría sido magmática
los mármoles. Se encuentran principalmente en el profunda, probablemente vinculada con el manto
sector oriental de las Sierras de Córdoba. Los plu- astenosférico (D’Eramo et al., 2014 y bibliografía
tones de composición mayormente trondhjemítica citada allí). Según la información geocronológica
se encuentran en la Sierra Chica: al norte, Güiraldes disponible, las trondhjemitas son las unidades más
y La Fronda y al sur, Calmayo (Fig. 18), El Hongo y antiguas, con edades máximas entorno a los 500 Ma,
San Agustín. Los plutones y diques tonalíticos se en- le siguen las unidades granodioríticas con edades
cuentran en la Sierra Chica central (quebrada del río de 474-478 Ma (La Playa y Paso del Carmen) y por
Suquía), en la sierra de Cuniputo, en la Sierra Grande último, las filonianas con edades de 460 ± 6 Ma
(tonalitas Piedra Grande, Cuesta de Los Romeros y (D’Eramo et al., 2014 y bibliografía citada allí).
Paso del Carmen). En lassierras Grande y de Guasa-
pampa afloran plutones de composición granítica 16. FAJAS DE DEFORMACIÓN
(Loma Ancha, Mesa del Coro, La Yeya Norte, Cóndor (MILONITAS) ORDOVÍCICO-SILÚRICAS
Huasi, El Hueco) y granodiorítica (Cruz del Eje, La (OSmiF)
Playa o Charquina y Agua de Ramón). Otras rocas
reconocidas son dioritas (sierra de las Peñas) y ortog- Entre las fajas de deformacióndúctil ordovíci-
neises sintectónicos (sierra de San Marcos, El Dique- co-silúricas se encuentran las de Guacha Corral,
cito, Huerta Grande, Monte Guazú). La distribución Pachango, Altautina, San Marcos, La Estanzuela,
geográfica sugiere una variación sistemática de la Casa Bamba, Carapé y [Link] de las más
composición de estos plutones con las variedades importantes por su rol en la exhumación tectónica
trondhjemíticas-tonalíticas al este y un incremento esla faja de deformación Guacha Corral. Esta es una
de las variedades graníticas-granodioríticas hacia el zona de cizalla dúctil mayor, de rumbo norte-sur a
oeste (D’Eramo et al., 2014). Este magmatismo se NNO-SSE, desarrollada al sur de los 32° de latitud sur.
caracteriza por ser rico en Na2O (6,5-3%), CaO (3,4- Es una de las fajas de deformación más complejas
2,6%) y Sr (800- 400 ppm), muy deprimido en K2O y más extensas de las Sierras de Córdoba: desde el
(0,65-2,02%), FeOt (0,70- 1,20%), Cs (0,2-2,3 ppm), batolito de Achala hasta el extremo sur de la sierra
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 25
de Comechingones, donde se hunde bajo la cubierta km2)de dirección NNE (~105 km de largo por 25 a
sedimentaria. Está compuesta por milonitas forma- 43 km de ancho) que aflora en la parte central de las
das a partir de migmatitas, con fuerte retrogresión a Sierras de Córdoba (Figs. 19 y 20). Se halla intruido
filonitas en cercanías de las fallas frágiles modernas discordantemente en rocas metasedimentarias
que hacen de límite oriental (lineamiento Guacha cámbricas a neoproterozoicas de la orogenia Pam-
Corral). El límite occidental, en su parte norte, abarca peana. Está compuestopor varias series magmáticas
el ancho completo de la sierra de Comechingones, y numerosas facies (Bracaccini, 1936; Lira, 1985,
mientras que en la parte sur está formado por una 1987; Kirschbaum, 1987; Patiño y Patiño Douce,
serie de fajas menores intercaladas con rocas no 1987; Lira y Kirschbaum, 1990; Demange et al.,
deformadas (Fagiano et al., 2002b; Martino, 2003). 1996; Zarco Ambrosio, 2006; Lira y Sfragulla, 2014 y
Esta faja de deformación dúctil es un límite tectónico bibliografía citada allí). Las litologías dominantes son
importanteya que superpuso rocascámbricas sobre monzogranitos biotítico-muscovíticos, mientras que
rocas ordovícicas, con diferenteevolución tectotér- granodioritas y tonalitas están restringidas areal-
mica (Martino, 2003). mente. Los representantes más félsicos aparecen
localmente como cuerpos menores evolucionados
17. PEGMATITAS ORDOVÍCICO- de leucomonzogranito moscovítico ± granatífero. Los
SILÚRICAS (OSπ) componentes más máficos son reducidos y escasos
(cuarzodiorita y sienodiorita). La evolución finaliza
El distrito llamado Comechingones, elongado en con diferenciados pegmatíticos intragraníticos de la
dirección norte-sur, está formado por pegmatitas de familia mixta, mineralizados con Be-P-F-Nb-Ta-U-Li
clase muscovita-elementos raros de signatura LCT y diques aplo-pegmatíticos de mineralogía simple.
(Li-Cs-Ta), con recursos de minerales industriales y Se lo considera colectivamente como resultado de
escasa mineralización de Be, U y Ta, emplazadas sin- magmatismo tipo A aluminoso. Su elevado conte-
cinemáticamente con la faja de deformación dúctil nido primario de flúor redistribuido postmagmáti-
Guacha Corral, posiblemente durante la orogenia camente lo distingue de los granitoides orogénicos
Famatiniana (inicio a ~480 Ma; Galliski y Sfragulla, pampeanos y famatinianos. Otras características
2014 y bibliografía citada allí). geoquímicas sobresalientes son su quimismo de alto
potasio, granitos calco-alcalinos a álcali-cálcicos con
18. GRANITOIDES DEVÓNICOS (Dγ) un rango de SiO2 variable entre ~60 y 76 %, bajos
contenidos de Ca, Mg y Ti, y relativamente altos
Granitoides del batolito de Achala. Este bato- contenidos de elementos traza incompatibles y Nb,
lito es un cuerpo groseramente elíptico (ca. 2.500 baja relación K/Rb y muy elevada razón Rb/Sr, indi-
26 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 19. Granitoides devónicos (Dγ), batolito de Achala, Sierra Grande, vista aérea hacia el sur.
Figura 20. Granitoides devónicos (Dγ), batolito de Achala, Sierra Grande, vista hacia el oeste desde mina Schlagintweit.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 27
covíticos, leucogranitos en diques y dioritas o to- puesto por monzogranitos biotíticos porfiricos de
nalitas como enclaves microgranulares. El magma color rosado y leucogranitos muscovíticos rosados y
se generó mayormente de fuentes corticales que blancos. Ambos plutones granitoides tienen edades
incluían rocas plutónicas intermedias (Otamendi del Carbonífero inferior (336 Ma; Saavedra et al.,
et al., 2002, 2014 y bibliografía allí citada). 1998; Gómez, 2003), por lo que probablemente
pertenecerían a un ciclo magmático posterior al
19. GRANITOIDES CARBONÍFEROS (Cγ) de Achala.
Figura 21. Granitoides carboníferos (Cγ), Serrezuela Occidental, norte de la sierra de Guasapampa, vista hacia el oeste.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 29
tipo A del batolito de Achala, durante el Devónico- rosadas-rojizas del Pérmico. Los afloramientos de
Carbonífero (350± 30 y 356±10 Ma, K-Ar; Galliski y Tasa Cuna rellenan un paleovalle de origen glaciar
Sfragulla, 2014 y bibliografía citada allí). (Fig. 22). Paleofloras carboníferas y pérmicas se
encuentran representadas por plantas fósiles halla-
23. SEDIMENTITAS CONTINENTALES dasen afloramientos de las formaciones Chancaní
CARBONÍFERO-PÉRMICAS (C4P1c) y Tasa Cuna (Leguizamón, 1972a, b; Césari, 2014).
En cercanías de la localidad de Sampacho aflora
Pequeños afloramientos de rocas sedimenta- un conjunto de areniscas dispuestas en asomos
rias continentales se reconocen en las Sierras de aislados de tipo cerros testigo (Olsacher, 1935;
Córdoba, al pie de la sierra de Pocho y en el borde Hünicken et al., 1981).
noroccidental de la sierra de Guasapampa (forma- En Sierra Norte, las rocas representativas son
ciones Chancaní y Tasa Cuna, respectivamente; las areniscas de Cerro Colorado que se apoyan en
Hünicken y Pensa, 1980; Astini y Del Papa, 2014), no concordancia sobre el basamento granítico del
y en el extremo sur de la sierra de Comechingones batolito Sierra Norte-Ambargasta (Lucero Michaut,
(Areniscas de Sampacho, Hünicken et al., 1981). En 1979). Una sección inferior está compuesta por
la Sierra Norte, rocas similares afloran en las loca- areniscas arcósicas con intervalos conglomerádicos
lidades de Cerro Colorado, Caminiaga, Estancia La y areno-conglomerádicos, que pasan hacia arriba
Lidia y Orcosuni (Lucero Michaut, 1979; Astini y Del a cuerpos tabulares de areniscas, limoareniscas y
Papa, 2014 y blibliografía citada allí). pelitas rojizas, originadas en un ambiente de ríos
En las localidades de Chancaní y Tasa Cuna, meandriformes entrelazados (Astini y Del Papa,
estas rocas sedimentarias se disponen sobre el 2014). Mediante estudios paleomagnéticos, las
basamento metamórfico en relación de no con- areniscas de Cerro Colorado se asignan al intervalo
cordancia, y se pueden separar en dos unidades Carbonífero-Pérmico (Geuna y Escosteguy, 1999).
(Hünicken y Pensa, 1980), una basal formada por En Estancia La Lidia aflora una unidad areno-con-
conglomerados con intercalaciones de pelitas, de glomerádica rojiza apoyada en no concordancia
origen glaciar y posglaciar, de edad carbonífera sobre el basamento granítico, que habría sido de-
(Pensilvaniano) y otra superior, con un cambio positada en un valle en U de origen glaciar (Astini
litológico progresivo, dominado por areniscas y Del Papa, 2014).
Figura 22. Sedimentitas continentales carbonífero-pérmicas (C4P1c). Pelitas y diamictitas en el valle de Tasa Cuna.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 31
Figura 23. Sedimentitas continentales cretácicas (K1c) en el cerro Colchequín, Sierra Chica.
32 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Se trata de un sistema de hemigrábenes asi- Excepto por el registro marino de dos episodios
métricos hacia el este, en los cuales se identifican transgresivos bien diferenciados en la región de la
brechas y conglomerados pertenecientes a abanicos llanura (cuenca Chacoparanense), la generalidad
aluviales, que pasan hacia el este a areniscas conglo- de los sistemas depositacionales incluye ambientes
merádicas y areniscas tabulares con intercalaciones continentales (abanicos aluviales, sistemas fluviales,
pelíticas pertenecientes a ríos entrelazados, y por fluvioeólicos, lacustres y de llanuras). Las dos trans-
último a pelitas y evaporitas típicos de sistemas gresiones no alcanzaron la región serrana ni interse-
lacustres y barreales (Schmidt et al., 1995; Astini rrana actual, por loque se interpreta una altura media
y Oviedo, 2014). Todo este conjunto de rocas se de esta región por encima del nivel de base regional.
dispone en no concordancia sobre el basamento
ígneo-metamórfico, conformando una asociación a) Sedimentitas continentales paleógenas (Ec)
petrotectónica de rift. Este sistema de rift habría El registro es bastante discontinuo y está poco
sido controlado por fallas directas, reactivadas en las documentado, con una tectónica incipiente,con es-
actuales fallas inversas de la Sierra Chica y Elevación tructuración de nuevos depocentros que se habría
Pampeana. La tectónica terciaria habría provocado iniciado en el Eoceno: conglomerados arenosos
la inversión de las cuencas cretácicas y el alzamiento rojizos; arcosas conglomerádicas rojizas, pelitas y
y conformación actual de las Sierras Pampeanas, limolitas calcáreas rojizas y conglomerados arcósi-
dejando relictos desmembrados de sedimentitas cos; conglomerados gruesos arenosos y fangosos,
cretácicas (Martino et al., 2014a). areniscas, limolitas y pelitas rojas (formaciones
Villa Belgrano,Cosquín y Valle del Sol; Gordillo y
26. VOLCANITAS CRETÁCICO- Lencinas, 1967a; Lencinas y Timonieri, 1968; Santa
PALEÓGENAS (KEb) Cruz, 1972) (Fig. 25).
Figura 25. Sedimentitas continentales paleógeno-neógenas (Ec-Nc). Conos de deyección de la Barranca de los Loros,
Cosquín, Valle de Punilla. Vista aérea hacia el este, Sierra Chica.
Figura 26. Sedimentitas continentales neógenas (Nc) de la Formación Brochero, en el valle de Nono, departamento San Alberto.
Figura 27. Rocas volcánicas neógenas (NV) del cerro Ciénaga, Complejo Volcánico Pocho.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 35
Figura 29. Rocas volcaniclásticas neógenas (NVc) del Complejo Volcánico Pocho.
b) Sedimentos fluvioeólicos pleistoceno medio - muy variados, incluidos en una matriz limo-arenosa
superior (Q1fe) que contiene carbonato de calcio pulverulento o en
Gravas, arenas y limos fluviales con intercalacio- forma de pequeños nódulos mientras que, en las
nes de sedimentos limosos (Formaciones General Paz, zonas medias y distales del piedemonte, se compone
Mina Clavero, Río Primero, Chocancharava, Charbo- de sedimentos limo-arenosos y areno-arcillosos de
nier) (Fig. 31). Son depósitos de abanico aluvial for- origen fluvioeólico (loess retransportado mezclado
mados por conglomerados con rodados de tamaños con arenas fluviales) y costras calcáreas o calcretes.
36 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 31. Sedimentos continentales cuaternarios (pleistoceno-holocenos). Gravas, arenas y limos fluviales (Q1fe) de la
Formación Mina Clavero (mitad superior del perfil), cubriendo discordantemente al miembro superior de la
Formación Brochero. Valle de Nono, departamento San Alberto.
Figura 32. Sedimentos continentales cuaternarios (pleistoceno-holocenos). Sedimentos fluvioeólicos (q4flo) (limos, limos
arenosos y loess primarios) de la Formación Carcarañá (mitad inferior del perfil) y Formación Lucio López (mitad superior),
barrancas del río Ctalamochita (Tercero), San Marcos Sur, departamento Unión.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 37
Figura 33. Sedimentos continentales cuaternarios (pleistoceno-holocenos), arenas eólicas 1 -paleodunas- (q4e),
Formación Laguna Oscura, Cuatro Vientos, departamento Río Cuarto.
38 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
es más grosera. Todos estos depósitos tienen una co- m) Limos arcillosos palustres holocenos (Q2p)
loración pardo grisácea y la selección que presentan Sedimentos palustres de tamaño limo, de color
es moderada; además, se destacan por el elevado negro cuando están húmedos y gris oscuro en seco,
contenido en minerales pesados. con un alto contenido de materia orgánica.
cos, arenas eólicas y limos y arenas fluviales, vincu- Invernada. En el interior de las fajas fluviales princi-
lada a condiciones climáticas áridas. Las unidades pales de la planicie fluvioeólica central, se generaron
representativas de este período son la Formación el miembro inferior de la Formación Lucio López y
Charbonier (depresión de las Salinas Grandes), la la parte inferior de la Formación Arroyo Las Lajas
Formación General Paz y la Formación Pampeana (Kröhling y Carignano, 2014 y bibliografía citada allí).
(planicie fluvioeólica central), y la Formación Palo El Óptimo Climático del Holoceno (ca. 9-5 ka AP)
Negro (bloque elevado de San Guillermo) (Kröhling se caracteriza por una significativa disminución de la
y Carignano, 2014 y bibliografía citada allí). tasa de sedimentación loéssica y su reemplazo por
El EIO 3 (65/60-30/25 ka AP) está caracterizado la acumulación de sedimentos finos enambientes
por un mejoramiento climático con características deprimidos (con alto contenido de materia orgánica
complejas e irregulares, con una significativa pausa y frústulos de diatomeas), por el desarrollo de suelos
en la sedimentación eólica, la estabilización de los muy evolucionados, y por la expansión general de
interfluvios con el desarrollo de suelos, la disipación lagos y de las redes de drenaje de la llanura. El suelo
generalizada de las formas eólicas, el desarrollo de las enterrado holoceno resulta un distintivo marcador
grandes fajas fluviales de la llanura y la formación de pedoestratigráfico en las áreas de interfluvio de
grandes lagos. Las formaciones que han sido recono- la planicie (geosuelo El Ranchito; suelo Las Tapias;
cidas en el ámbito de la planicie fluvioeólica central Hypsithermal soil), coronando los depósitos eólicos
para el EIO 3 sonla Formación Carcarañá, la Formación del EIO 2. En las secuencias de paleovalles fluviales,
Chocancharava y la Formación Lagunilla del Plata éste forma un pedocomplejo acrecionario compuesto
(Kröhling y Carignano, 2014 y bibliografía citada allí). por horizontes hidromórficos separados por capas
El retorno de condiciones áridas a semiáridas se loéssicas o por lentes de ceniza volcánica (miembro
produjo durante el EIO 2 (30/25-16 ka AP), represen- medio de la Formación Lucio López; Formación Cho-
tado por un patrón morfosedimentario comparable cancharava). El período seco del Holoceno superior
al del EIO 4. En el bolsón de las Salinas Grandes, este (4/3,5 - 1,4/1 ka AP) estuvo dominado por la erosión
estadio generó la removilización de las arenas flu- y deflación de suelos y sedimentos de superficie,
viales, con formación de dunas y mantos de arenas depositación de una unidad loéssica (Formación San
(Formación La Batea). En la llanura y en las cuencas Guillermo), generación de campos de dunas en el
del noroeste, se formó una nueva generación de bolsón de Salinas Grandes (Formación Las Ollas) y en
abanicos aluviales, con menor desarrollo que la la depresión de Mar Chiquita (arenas de Las Saladas),
precedente (Formación Chuña). En el ambiente de y la retracción de los paleolagos. En el sur de la pro-
la planicie fluvioeólica central y la Elevación Pampea- vincia se generaron campos de dunas representadas
na, se depositaron los mayores espesores de loess, por la Formación Laguna Oscura y la Formación San
especialmente durante el Último Máximo Glacial, Gregorio. El Período Cálido Medieval (1,4/1-800 a AP,
representado por las formaciones General Paz, Te- años antes del presente) favoreció la pedogénesis
zanos Pinto (miembro inferior) y La Invernada. Los incipiente de las unidades generadas en el período
paleolagos de Salinas Grandes y Ambargasta fueron previo, las geoformas eólicas fueron parcialmente
ocupados nuevamente por salares y playas salinas, disipadas y los lagos se expandieron nuevamente.
mientras que la laguna Mar Chiquita fue reemplaza- Durante la Pequeña Edad del Hielo (700-150 a AP),
da por pequeñas lagunas dispersas. Los materiales se reactivaron los procesos erosivos que afectaron
fluviales y deltaicos fueron retrabajados por acción principalmente a los interfluvios y los lagos del no-
eólica, formando dunas a lo largo de la costa sur de roeste fueron reemplazados por el actual salar. La
la laguna. En el sur de la provincia, durante el EIO 2 laguna Mar Chiquita sufrió una notable retracción. En
se acumularon depósitos de arenas eólicas, repre- la planicie fluvioeólica central se produjo la removili-
sentados por la Formación Teodolina. Una corta zación de arenas asociadas a derrames de los cursos
fase subhúmeda correspondiente al final del Último principales, formando pequeños campos de dunas
Máximo Glacial (ca. 16,5-15 ka AP) está indicada (Kröhling y Carignano, 2014 y bibliografía citada allí).
por un depósito de disipación de dunas (Formación
Lomita del Indio) de la costa sur de la laguna Mar
Chiquita, entre otros indicadores. El período seco III - ESTRUCTURA
del Pleistoceno final, equivalente al Dryas Reciente
(Younger Dryas, ca. 14-11 ka AP), está presente en En las Sierras de Córdoba se reconocen estruc-
los interfluvios a través del miembro superior de la turas de deformación dúctil y frágil de distintas
Formación Tezanos Pinto y parte de la Formación La edades, que se superponen en un patrón complejo.
40 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Dada la escala del mapa, no se han representado las kink-bands. La superestructura tiene contactos transi-
estructuras internas del basamento metamórfico cionales, intrusivos y tectónicos con la infraestructura.
neoproterozoico-cámbrico (foliaciones y pliegues) La infraestructura comprende rocas metamórfi-
y solamente han sido cartografiadas las fajas de de- cas de grado medio a alto, principalmente gneises,
formación dúctil paleozoicas y las principales fallas y migmatitas (metatexitas y diatexitas), anfibolitas,
lineamientos dela deformación frágil cenozoica. La mármoles y rocas calcosilicáticas. En la infraes-
información que sigue ha sido tomada fundamen- tructura, la principal estructura reconocida es una
talmente de Martino (2003), Martino y Guereschi foliación metamórfica estratiforme (Fig. 36), muy
(2014) y Martino et al. (2014 a, b). penetrativa y de distribución regional. La tendencia
estructural de la foliación metamórfica se orienta
1. ESTRUCTURA NEOPROTEROZOICO- con un rumbo dominante N 330°, buzante al este,
PALEOZOICA con ángulos medios a bajos, hasta horizontales
en algunas lugares. Esta foliación fue retrabajada
Las Sierras de Córdoba están constituidas por formando pliegues en vaina (Fig. 37), pliegues isocli-
un complejo metamórfico del Neoproterozoico- nales oblicuos y pliegues reclinados. Todas estas es-
Paleozoico formado por una serie de dominios tructuras habrían sido producidas por deformación
litológicos y estructurales, separados por fajas de no coaxial, con distinto grado de intensidad, cuyo
deformación dúctil y con intercalaciones de rocas resultado final es una fábrica penetrativa S (planar)
máficas y ultramáficas intensamente deformadas. + B (plegada), reconocible a todas las escalas de
Estructuralmente, habría una transición de una su- observación, generada en los niveles medios de la
perestructura a una infraestructura. Las rocas que corteza neoproterozoico-paleozoica inferior de las
afloran pertenecen mayoritariamente a la infraes- Sierras Pampeanas de Córdoba (Fig. 38). Dada la
tructura, con restos dispersos de la superestructura. complejidad local de estas estructuras, la foliación
Las unidades de la superestructura comprenden metamórfica y los plegamientos no han sido carto-
rocas metasedimentarias de grado metamórfico bajo grafiados en la capa Estructura del Mapa Geológico.
como filitas, esquistos micáceos y esquistos bandea- La cartografía y descripción detallada, así como una
dos (Fig. 35), en las que se reconocen estructuras interpretación general de todas estas estructuras
como clivaje, esquistosidad, plegamiento similar y puede encontrarse en Martino y Guereschi (2014).
Figura 39. Fajas de deformación dúctil paleozoicas, lineación de estiramiento en foliación milonítica.
Faja de deformación Los Túneles, sierra de Pocho.
Figura 41. Fajas de deformación dúctil paleozoicas, foliación milonítica con lentes pegmatoides tipo delta en la faja
de deformación Guacha Corral, sierra de Comechingones.
llamaban “pampas” a las llanuras de altura y, como cretácico (Martino et al., 2012, 2014b). Otras fallas
el aspecto general del paisaje era de “sierras” y de más antiguas, oblicuas al rumbo dominante actual,
“pampas” que las conectaban, Stelzner les dio el también habrían sido reactivadas. Se establecieron
nombre de “Pampinas”, devenido a Pampeanas, a dos eventos deformacionales importantes para el
nuestras sierras. González Bonorino (1950) fue el fallamiento descripto, que habrían ocurrido a los
primero que abordó el problema del alzamiento 2 Ma (evento B) y a los 0,8 Ma (evento A; Martino
en bloques. Cuerda (1973) aplicó el concepto de et al., 1995). Asociado al ciclo Andino, se produjo
“pilar puente” al hundimiento hacia los extremos un magmatismo representado por las volcanitas
que muestran los bloques levantados, con máximo de Pocho (7,9 - 4,5 Ma, Kay y Gordillo, 1994). Se
rechazo en sus partes centrales. reconocen desplazamientos cuaternarios en la falla
La compresión andina terciaria, al momento de El Molino, en las cercanías de Merlo, y en la falla
del arribo de la placa de Nazca subducida con de la Sierra Chica (Costa y Vita Finzi, 1996; Costa et
bajo ángulo, produjo la inversión de las cuencas al., 2001; Costa et al., 2014). Löbens et al. (2011)
cretácicas (Schmidt et al., 1995), el fallamiento proponen una edad aún más antigua (Carbonífero),
en bloques y su basculamiento horario (mirando por lo que los relieves podrían ser relictos paleo-
hacia el norte) quedando así configurado el paisaje zoicos y no solamente haber sido producidos por
actual. El alzamiento de los bloques del basamento la orogenia andina (Löbens et al., 2011; Martino et
habría comenzado hace unos 10 Ma, según Jor- al., 2012; Richardson et al., 2013).
dan y Allmendinger (1986), pero actualmente se Las principales fallas y lineamientos reconocidos
tienen evidencias de levantamiento lento desde en el basamento de las Sierras Pampeanas de Cór-
el Carbonífero (Löbens et al., 2011; Martino et al., doba han sido cartografiados utilizando el criterio
2012; Richardson et al., 2013), a través de: (a) fallas de escarpa de falla para una geoforma coincidente
inversas de bajo ángulo (corrimientos, Kraemer et o groseramente coincidente con un plano de falla
al., 1988, 1995), modificadas localmente a ángu- que ha afectado la superficie del suelo. Martino et al.
los mayores por apilamiento de cuña bajocorrida (2014b, 2016) realizaron dos secciones transversales
(Kraemer y Martino, 1993), y (b) reactivación por a las Sierras de Córdoba, que son representativas de
inversión de fallas directas de alto ángulo del rift la morfología de la tectónica frágil cenozoica que
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 45
las afectó. En ambas secciones geológicas se han b) Falla de Ciénaga del Coro - La Sierrita
representado e interpretado, además de la geología La falla de Ciénaga del Coro posee una orienta-
observable en superficie, los principales cabalga- ción aproximada N 175°, curvándose hacia el este en
mientos y lineamientos que deforman y levantan su tramo sur, con un buzamiento de 40° a 50° hacia el
las sierras cordobesas en profundidad, a partir de este, y levanta la sierra homónima sobre la sierra de
datos geofísicos obtenidos por Favetto et al. (2008), Guasapampa. Se encuentra profusamente cubierta
Perarnau et al. (2012) y Orozco et al. (2013). de vegetación, tanto en el bloque del techo como en
Las principales fallas morfogenéticas que le- el del piso, lo que dificulta el acceso y el estudio pe-
vantaron los bloques que conforman las Sierras de trológico de los materiales involucrados. Se trata de
Córdoba, en sentido oeste a este, de norte a sur, una falla inversa con una imponente escarpa hacia
desde la más antigua a la más moderna, son las si- el norte, que se hace menos pronunciada hacia el
guientes (Martino et al., 2014b): la falla de la sierra sur, hasta desaparecer debajo de lasrocas volcánicas
de Pocho, la falla de Ciénaga del Coro-La Sierrita, la terciarias (Complejo Volcánico Pocho).
falla de Cumbre de Gaspar- falla de Nono, la falla de La falla de La Sierrita se levanta como un blo-
la Sierra Grande- sierra de Comechingones, la falla que menor, de buzamiento bajo (~30°-40°) hacia
de la sierra de San Marcos- Cuniputo- Perchel, la el este. Es ligeramente oblicua (rumbo NNO) a la
falla de la Sierra Chica y la falla de la Elevación Pam- Sierra Grande y está formada esencialmente por las
peana. Además de las mencionadas, se reconocen milonitas y rocas asociadas de lafaja de deformación
fallas inversas menores en las terminaciones de las dúctil Ambul - Mussi. Hacia el sur, termina en la falla
sierras y lineamientos subverticales, generalmente de Nono.
de rumbo NNO, oblicuos al rumbo general de las
sierras (Martino et al., 2014b, 2016). c) Falla de Cumbre de Gaspar - Falla de Nono
Esta falla aflora en dos arcos de convexidad con-
a) Falla de la sierra de Pocho trastada: la falla de la Cumbre de Gaspar convexa
El escarpe de esta falla forma un gran frente hacia el este y la falla de Nono convexa hacia el
de montaña que levanta casi 1.000 m por sobre el oeste. Integrada, forma la única falla de las Sierras
vallede Chancaní, a la sierra de Pocho en su parte de Córdoba no vergente al oeste (antitética) como
central, a la sierra de Guasapampa al norte y a la el resto de las fallas (sintéticas). La Sierra Grande
sierra de Altautina al sur, describiendo un gran arco está flanqueada por el oeste por la falla de la Sierra
convexo hacia el oeste. Hacia el sur de la sierra de Grande, con un resalto de 100 m con respecto al blo-
Altautina, continuaría en una falla paralela a la falla que dela Cumbre de Gaspar, el que a su vez se eleva
de El Molino (Costa et al., 2014), cubierta por los 100 m sobre el cauce del río que recorre su trazado.
materiales modernos del valle de Conlara. Es la falla La falla de Nono ha sido descripta por Kraemer
más larga de las Sierras Pampeanas, extendiéndose et al. (1993) y Richardson et al. (2013)en el margen
hacia el norte de las Sierras de Córdoba casi por oriental de la sierra de Achalita, que se levanta 17 m
700 km, entre los 26° y los 33° latitud Sur, con un por encima del valle de Nono (sedimentos fluviales
rumbo aproximado de N 350°. Su techo afecta a cenozoicos). Se trata de un corrimiento cuyo plano
rocascámbricas, como las filitas La Mermela y la se orienta con rumbo N 331°, con buzamiento de 40°
faja de deformación dúctil Los Túneles (Martino al oeste. Esta falla ha sido interpretada por Kraemer
et al., 2002). El piso, coincidente con el valle de et al. (1993) como un retrocorrimiento de la falla de
Chancaní, está representado por un gran pliegue la sierra de Pocho.
sinformal asimétrico, vergente al oeste, en rocas
sedimentarias continentales pérmico-carboníferas, d) Falla de la Sierra Grande - sierra de
cubiertas parcialmente por relleno moderno con Comechingones
profusa vegetación. De la cartografía se deduce que Esta falla levanta el cordón central de las sie-
la falla de la sierra de Pocho y la zona de falla La rras cordobesas, la Sierra Grande, situada entre la
Mermela se conectan mediante un rejoining splay, Sierra Chica (al este) y la sierra de Pocho (al oeste),
que tiene como efecto en 3D conformar un caballo aproximadamente a los 65° de longitud oeste. Se
de falla (horse) integrado por el cuerpo lentiforme extiende por más de 250 km con dirección norte,
de las filitas La Mermela. Se reconoce el desarrollo desde la localidad de Villa de Soto al norte hasta el
de clivaje de fractura, kink-bands, cataclasitas y extremo sur de la sierra de Comechingones. En su
pseudotaquilitas en un régimen frágil (Martino et tramo central, coincidente con el extremo sur del
al., 2002, 2014b, 2016). batolito de Achala, se subdivide en una serie de fallas
46 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
paralelas. Esta porción sur del batolito de Achala es escarpa de falla se extiende por más de 200 km,
un pilar tectónico (horst), afectado en sus dos flan- desde la localidad de Capilla del Monte, en el norte
cos por una serie de fallas, buzantes al este las del del valle de Punilla, hasta la sierra de las Peñas al
flanco occidental y buzantes al oeste las del oriental. sur. Su mayor elevación es el cerro Uritorco (1.950
El resultado es una pampa de altura llamada Pam- m s.n.m), al este de Capilla del Monte. También se
pa de Achala, más o menos escarpada, inclinada destaca el cerro Pan de Azúcar, de 1.260 metros
levemente al este, de probable herencia paleozoica sobre el nivel del mar. La deformación frágil andina
(Schmieder, 1921; Jordan et al., 1989). Los resaltos habría sido controlada parcialmente por estructuras
provocados por este fallamiento en los flancos previas, como la foliación regional del basamento
oeste de las sierras Grande y de Comechingones se metamórfico proterozoico tardío-cámbrico. Otro
encuentran entre los 1.800 y los 2.000 m, mientras control importante está dado por la tectónica exten-
que en la pendiente este de las mismas sierras es sional cretácica que produjola apertura del océano
de ~1.500 metros. Uno de estos resaltoslevanta al Atlántico. La traza actual de la falla presenta tramos
cerro Champaquí, formando la máxima elevación rectos, de alto ángulo (~50-60°) y vinculadoscon de-
conocida en las Sierras de Córdoba de 2.884 metros pósitos cretácicos, que son interpretados como reac-
sobre el nivel del mar. tivación de fallas directas previas, y tramos curvos
de bajo ángulo (~30°, corrimientos de basamento,
e) Falla de la sierra de San Marcos - Cuniputo - figs. 42 y 43), que no se asocian a ningún depósito
Perchel en particular,que serían nuevas fallas inversas origi-
Se trata de una falla menor comparada con las nadas por la tectónica terciaria (Martino et al., 2012,
otras, si bien levanta un importante cuerpo de sie- 2014b, 2016). A lo largo de su trayectoria,la falla de
rra. En su tercio norte se desprende la falla de San la Sierra Chica cabalga sobre distintos materiales, de
Marcos que produce un bloque menor denominado diferentes litologías y edades de depositación: cretá-
sierra Baja de San Marcos y que posee actividad neo- cicos, terciarios, cuaternarios hasta suelos actuales
tectónica en dos etapas durante el Holoceno tardío, (Castellanos, 1944, 1951; Gross, 1948; Schlagint-
puestas en evidencia por modificaciones de la red weit, 1954; Lencinas y Timonieri, 1968; Massabie,
de drenaje, terrazas y depósitos lacustres (Massabié, 1976, 1982; Gordillo y Lencinas, 1979; Kraemer et
1982; Massabié et al., 2003; Costa et al., 2014). al., 1988; Massabie y Szlafstein, 1991; Kraemer y
Martino, 1993; Martino et al., 1995; Schmidt et al.,
f) Falla de la Sierra Chica 1995). El bloque del techo está constituido por el ba-
Es una de las fallas inversas más importantes samento metamórfico. Una serie de fajas miloníticas
y mejor estudiadas de las Sierras de Córdoba; su antiguas, oblicuas al rumbo general, denominadas
Figura 42. Estructura mesozoico-cenozoica. Falla de la Sierra Chica, corrimiento de basamento El Tanque, Villa Carlos Paz, Sierra Chica.
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 47
Figura 43. Estructura mesozoico-cenozoica. Falla de la Sierra Chica, corrimiento de basamento Santa Rosa, Sierra Chica.
lineamientos Carapé, Quebrada Honda y Soconcho, desde los 590 m s.n.m. (Alta Gracia) hasta los 700
producen la segmentación general de la falla de la m s.n.m. (Cerro Largo, La Calera). Según Gordillo y
Sierra Chica en tres grandes láminas de corrimiento. Lencinas (1979), esta fractura limita por el oeste a
Durante la compresión terciaria, dichos lineamientos los estratos cretácicos del flanco oriental de la Sierra
fueron reactivados como fallas de deslizamiento de Chica. Hacia el este, el límite de los estratos cretáci-
rumbo dextral, queactuaron como rampas laterales cos es erosivo o éstos se hunden bajo los sedimentos
mientras las láminas de corrimiento se desplazaban modernos de la Llanura Chacopampeana. Al igual
en sentido NNO (~N 330°). La forma convexa hacia que las restantes fracturas morfogenéticas de las
el oeste se debería al efecto del fallamiento inverso Sierras Pampeanas, esta fractura actualmente es
de bajo ángulo asociado a la expansión de la parte una falla inversa que buza al este. Si bien se desco-
frontal de la lámina de corrimiento (Martino et al., noce la edad del último movimiento de la falla de
2012, 2014b). Se reconocen dos episodios de defor- la Elevación Pampeana, se estima que su formación
mación (Kraemer et al., 1988; Kraemer y Martino, es un episodio que ha sido más reciente que la falla
1993): un evento A, que sería el último episodio de la Sierra Chica.
de movimiento de la estructura, post- Pleistoceno
medio (¿Pleistoceno superior?) y un evento B, del h) Lineamientos oblicuos (estructuras antiguas
Plioceno superior (?). reactivadas)
Son rasgos lineales, oblicuosal rumbo general de
g) Falla de la Elevación Pampeana las sierras, de más de un centenar de kilómetros de
Esta falla da lugar a la formación de una pequeña largo en algunos casos y no más de un centenar de
cadena montañosa de rumbo norteque se extiende metros de ancho, con un patrón de fracturamiento
entre Río Ceballos y el lineamiento Soconcho al sur interno profuso (Gross, 1948); a veces sólo visibles
(Bodenbender, 1929; Gordillo y Lencinas, 1979). Se como un rasgo geomorfológico lineal. Petrográfica-
trataría de una falla directa invertida durante la oro- mente suele observarse una retromorfosis marcada
genia Andina terciaria (Martino et al., 2014b) y es el por la aparición de muscovita secundaria y clorita
último corrimiento de esa edad que limita las Sierras ([Link]. lineamiento Rincón Grande, Martino, 1988).
de Córdoba con la Llanura Chacopampeana, con En el sector noroccidental del batolito de Achala
influencia en la morfología del paisaje. Localmente se reconocen una serie de lineamientos, espaciados
se percibe aquí también el estilo predominante de 2,5- 5 km, denominados de norte a sur: Candelaria,
pendiente occidental empinada y pendiente oriental Corral del Carnero, Rincón Grande, Guasta y Retami-
suave que presentan las Sierras Pampeanas. Tam- to (Fig. 44). El rumbo general de estos lineamientos
bién se aprecia su levantamiento hacia el norte, es NNO, las trazas son rectas a ligeramente curvadas
48 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 44. Estructura mesozoico-cenozoica. Lineamiento Retamito (estructura antigua reactivada), Sierra Grande.
y algunos tienen ramificaciones menores en forma coincidente con la faja de deformación dúctil La
de Y (Candelaria). Estos lineamientos forman pro- Higuera-Dos Pozos. Similares características tiene
fundos valles en V y segmentan al granito de Achala el lineamiento Pachango, pero esta vez con la faja
y al encajonante metamórfico noroccidental en de deformación dúctil en el techo. Este lineamien-
una serie de bloques alargados en dirección NNO to retrabaja la faja de milonitas de Pachango y
(Martino, 1988; Martino et al., 2012, 2014b, 2016). pone en contacto rocas de alto gradoy de la faja
El lineamiento Retamito es una falla transtensional de deformación Los Túneles con esquistos y gnei-
dextral, de rumbo noroeste y casi vertical, que se ses de grado medio que afloran hacia el sur en la
extiende por más de 80 km y que elevó el bloque sierra de Altautina.
granítico del cerro Los Gigantes (2.400 m s.n.m). El lineamiento Deán Funes separa la Sierra
Esta estructura segmentó, casi en su parte media, Chica de la Sierra Norte, tiene anchos variables del
al batolito de Achala y a su encajonante metamór- orden del kilómetro y una extensión de más de 200
fico inmediato, conformando dos grandes bloques kilómetros. Tiene un rumbo N 330°, coincidente con
basculados diferencialmente. una de las tendencias estructurales más acentuadas
El lineamiento Ojo de Agua (Caro Montero et de la tectónica cretácica en territorio argentino, y
al., 2018) es una macroestructura subvertical, de se extendería hasta el margen atlántico, en la ac-
rumbo noroeste, de más de 80 km de profundidad tual cuenca del Salado (Martino et al., 2014b). El
y unos 160 km de longitud, que atraviesa oblicua- movimiento actual, de naturaleza sinistral con com-
mente los cordones montañosos principales del ponente directa (transtensivo o cizalla divergente
sector noroeste de las Sierras de Córdoba. Es una oblicua), se reconoce hasta más de 40 kilómetros
estructura frágil, sísmicamente activa, de cinemática de profundidad, donde desplaza la discontinuidad
transpresiva sinistral (cizalla oblicua convergente). de Mohorovicic (Gilbert et al., 2010).
Durante el Neógeno habría canalizado el ascenso En la Sierra Chica, los lineamientos Carapé y
de material mantélico que habría formado el vol- Soconcho estarían ligados a la tectónica cretácica,
canismo de Pocho. siendo límites de las cuencas extensionales (pull-
El lineamiento La Higuera-Dos Pozos nuclea apart) de las sierras de Pajarillo, Copacabana y Masa
la falla inversa de La Higuera, con bloque del te- y de la sierra de Los Cóndores, respectivamente
cho hacia el norte y bloque del piso hacia el sur, (Martino et al., 2014b). El lineamiento Soconcho
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 49
puede continuarse hacia el noroeste, integrándose por lo tanto, profundas alteraciones en el equilibrio
con los lineamientos Retamito y Ojo de Agua. existente, desencadenando o acelerando procesos
Muchos de los lineamientos reconocidos en las que derivan en una rápida degradación del terreno.
Sierras de Córdoba están asociados a fajas de defor- Es en este contexto donde se pretende contribuir con
mación dúctil y frágil con historias deformacionales esta sistematización, pues el conocimiento geomorfo-
complejas (Martino, 2003; Martino et al., 2014b, lógico de una región es fundamental, ya que permite
2016). Algunos de ellos son sísmicos actualmente, definir, con precisión, cuál es el estado del ambiente
afectan profundamente la corteza y llegan hasta y cómo evolucionará. Los rasgos morfodinámicos son
el manto (lineamiento Deán Funes; lineamiento una extraordinaria fuente de información, pues la
Ojo de Agua, Caro Montero et al.,2018). Diques de morfología de una comarca está en función de com-
nefelinitas olivínicas paleocenas se encuentran a lo plejas relaciones existentes entre formas, procesos,
largo del lineamiento Guasta (Gordillo et al., 1983). materiales y clima (Rice, 1983).
El lineamiento Retamito sería un metalotecto de En este sentido, el análisis y la clasificación de
primer orden en las Sierras de Córdoba ligado a las geoformas y su génesis son primordiales en los
yacimientos de uranio dentro del batolito de Achala estudios de evaluación y planificación territorial,
(Mina Schlagintweit, Blasón, 1999). Se reconoce la pues la evaluación del territorio implica el proceso
presencia de cuarzo aurífero, emplazado como ve- de valoración de las aptitudes de la tierra para un uso
tas, a lo largo del lineamiento La Higuera-Dos Pozos. determinado. Por ello, en la medida que se conozca
Estos lineamientos, o parte de ellos, se inter- mejor la evolución de una región en el transcurso
pretan como rasgos antiguos heredados de es- del tiempo geológico, mejor preparación se tendrá
tructuras pan- Gondwánicas (Daly, 1988; Tankard para evaluar y hacer un uso racional de los recursos.
et al., 1995), que habrían funcionado durante un El análisis de la geomorfología de la provincia se
tiempo prolongado, controlando la deformación realizó a nivel de regiones geomorfológicas y siste-
paleozoica, mesozoica y cenozoica (Martino et al., mas geomorfológicos (grandes unidades geomorfo-
2014b, 2016). lógicas), teniendo en cuenta que éstas son la base
fundamental de la clasificación geomorfológica a
escala regional (Carignano, 1997a). Se entiende a
IV - GEOMORFOLOGÍA las primeras como áreas caracterizadas por un es-
tilo condicionado por la recurrencia de caracteres
La provincia posee en su territorio un variado tectónicos, litológicos y eventos morfogenéticos
conjunto de geoformas resultantes de procesos endógenos y exógenos, con una dinámica contro-
exógenos y endógenos que permiten reconocer lada por las condiciones climáticas (por ejemplo,
los cambios tectónicos, ambientales y climáticos Sierras Chicas, bolsón de las Salinas Grandes, etc.);
registrados en el pasado, especialmente durante y a los segundos como zonas caracterizadas por un
el Cuaternario. Para su visualización, se presenta conjunto relativamente homogéneo de geoformas,
un ordenamiento de unidades geomorfológicas y resultantes de procesos morfogenéticos y morfodi-
unacartografía geomorfológica a escala regional que námicos condicionados por la geodinámica externa
muestra de manera sintética la distribución de las que presentan interacciones sistémicas o relaciones
formas de relieve y los paisajes cuaternarios y pre- funcionales. Se considera que una unidad abarca un
cuaternarios, incluyendo geoformas muy antiguas, área caracterizada por uno o más tipos de elementos
relictas y exhumadas. geomorfológicos que se repiten regularmente, pu-
Gran parte de la provincia de Córdoba está diendo ser mono o poligenética y mono o policíclica.
afectada por problemas de erosión, inundaciones, El elemento corresponde a las geoformas unitarias
sedimentación, colapso de suelos, entre otros pro- con identidad morfogenética propia, sin considera-
cesos, que constituyen amenazas para las personas, ciones de su grado de conservación y funcionalidad
recursos naturales y obras de infraestructura. Ya (Carignano, 1997a); este nivel identifica los compo-
existen situaciones irreversibles derivadas del manejo nentes básicos del paisaje que se muestran en el
inadecuado del territorio y muchos sectores están en mapa geomorfológico.
franco deterioro por esta misma causa. Esto es conse- La provincia de Córdoba comprende dos re-
cuencia directa del poco conocimiento que se tiene giones geomorfológicas de primer orden: la zona
sobre la dinámica y evolución geomorfológica en de montañas y las grandes llanuras (sensu Iriondo,
cada región. Las modificaciones que se producen en 1989, 1990a y b). La primera abarca la zona oriental
el ambiente no consideran estos aspectos y causan, de la provincia geomorfológica de Sierras Pampea-
50 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
nas y comprende cinco unidades mayores: Sierra Las Sierras Pampeanas, desde el Paleozoico
Norte, Sierras Chicas-Las Peñas, Sierras Grandes- superior, tuvieron una prolongada y compleja
Comechingones, sierras de Pocho-Guasapampa y evolución geomorfológica caracterizada principal-
valles estructurales. Esta provincia incluye, además, mente por la alternancia de extensos períodos de
grandes cuencas intermontanas como el bolsón de estabilidad, con exposición de la roca a los agentes
las Salinas Grandes y de Ambargasta, correspon- de meteorización, y eventos de actividad tectónica,
diente a una extensa área elongada norte-sur y con la subsecuente activación de los procesos de
con escaso relieve. Las planicies de la provincia de erosión. El resultado es un paisaje de bloques de
Córdoba son parte del sector sudoccidental de la basamento elevados y basculados tectónicamente,
gran provincia geomorfológica de la llanura Chaco- que están truncados por restos de antiguas superfi-
pampeana que, a su vez, se divide en tres grandes cies de aplanamiento y erosión que tienen diferen-
regiones naturales a partir de sus características tes orígenes y edades premiocenas, muchas veces
morfosedimentarias: Chaco, Pampa Norte y Pam- coronados por remanentes de profundos perfiles de
pa Sur, de acuerdo con la clasificación de Iriondo meteorización (Carignano et al., 1999; Rabassa et al.,
(2010). Cuatro ambientes geomorfológicos mayores 2010, 2014). Por ello, sus principales características
se diferencian en la llanura cordobesa: depresión geomorfológicas están relacionadas con su origen
de la laguna de Mar Chiquita, planicie fluvioeólica fundamentalmente estructural-denudacional, dado
central, planicie arenosa eólica del sur y ambientes el contexto de elemento positivo que tuvo la región a
pedemontanos (Carignano et al, 2014). lo largo de casi toda su historia geológica. En conse-
cuencia, los procesos erosivos predominaron sobre
1. PROVINCIA GEOMORFOLÓGICA los depositacionales, conformando un complejo
SIERRAS PAMPEANAS paisaje dominado por antiguas superficies de ero-
sión, paleozoicas, mesozoicas y paleógenas, labradas
Las Sierras Pampeanas se extienden en un amplio sobre bloques de basamento (Carignano et al., 1999;
sector del centro-oeste de la Argentina, conforman- Rabassa et al., 2010, 2014), que durante el Neógeno
do el antepaís andino central. Esta región del cintu- fueron elevadas y basculadas tectónicamente, con
rón andino es conocida como antepaís fragmentado la subsiguiente erosión (Gordillo y Lencinas, 1979).
(broken foreland de Jordan y Allmendinger, 1986),
ya que muestra altos de basamento emergentes a) Sierras Pampeanas de Córdoba
que desarrollan un patrón morfológico limitando La región serrana del territorio de Córdoba, que
valles intermontanos. Las Sierras Pampeanas de se extiende entre los 29° 00’ S y 33° 30’ S, y los 63°
Córdoba se encuentran ubicadas en la región distal 10’ O y 65° 30’ O, conforma una unidad alargada
del antepaís andino que se desarrolla sobre la faja de y estrecha de 430 km de longitud y 130 km en su
subducción de bajo ángulo de la placa de Nazcapor parte más ancha, con una superficie de 35.000 km2.
debajo de la placa Sudamericana, entre los 27° y Está compuesta por bloques de basamento fallados
33° latitud Sur. Su historia de alzamiento cenozoico y basculados hacia el este, deperfil asimétrico, con
y exhumación habría sido lenta y de escasa magnitud laderas orientales tendidas y occidentales escar-
(Jordan et al., 1989; Carignano et al., 1999), y en ellas padas (Gordillo y Lencinas, 1979), cuyos extremos
aún se pueden reconocer remanentes de geoformas altitudinales van de los 550 a los 2.790 m s.n.m.
precenozoicas (Carignano et al., 1999; Rabassa (Capitanelli, 1979). Estos bloques están separados
et al., 2010, 2014). Esta región está formada casi por valles estructurales, cuyos ejemplos más sobre-
enteramente por un conjunto de sierras elongadas salientes son los de Alta Gracia-San Agustín (nuevo
en sentido general norte-sur, limitadas por fallas in- nombre para la depresión periférica de Capitanelli,
versas de alto ángulo (>50-60°; Gordillo y Lencinas, 1979), Deán Funes, Ischilín, Charbonier, Dolores
1979), que exponen basamento ígneo-metamórfico (San Esteban), Punilla, Los Reartes, Calamuchita,
en su núcleo, y que comparten características tanto La Cruz, San Carlos, Guasapampa, Pampa de Pocho,
morfoestructurales como tectónicas y litoestratigrá- San Alberto y Conlara.
ficas. Ese núcleo de las sierras está constituido por Orográficamente, las Sierras de Córdoba pueden
un macizo neoproterozoico-paleozoico inferior, frac- ser divididas en cuatro cordones principales de orien-
turado y elevado en diferentes bloques, que están tación norte-sur: Sierra Norte-Ambargasta, Sierra
separados por amplias depresiones intermontanas Chica-Las Peñas, Sierras Grandes-Comechingones y
(Gordillo y Lencinas, 1979) que conforman cuencas, sierra de Pocho-Guasapampa. Todos estos cordones
en su mayoría de edad neógena (Dávila et al., 2005). serranos tienen la típica morfología asimétrica de las
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 51
Sierras Pampeanas, presentando una ladera occi- kas y Tauber, 2012). La característica dominante
dental corta y abrupta, caracterizada por la escarpa de estos depósitos cumbrales es que, aún con
de falla que representa al frente de levantamiento espesores diferentes, su disposición, extensión
andino de los bloques y una ladera oriental con mayor y morfología están relacionadas a las formas
extensión areal y menor gradiente topográfico. Una del basamento, que a su vez están fuertemente
excepción a este esquema de basculación es el caso condicionadas por las estructuras. Se ha podido
de las sierras de La Higuerita y Nono,en las que la comprobar que la distribución de los depósitos
escarpa se halla en la vertiente oriental. cumbrales no es homogénea, tanto en espesor
Las escarpas de fallas que limitan estos cordones como en su disposición areal y altitudinal. La
serranos se caracterizan por sus elevadas pendien- acumulación se produce en aquellos sitios que
tes, generadas por las fallas inversas que elevan a las cuentan con características particulares: áreas
sierras, y presentan las máximas alturas en la parte cumbrales relativamente planas a cóncavas, limi-
central, disminuyendo progresivamente los resaltos tadas por bordes elevados.
hacia los extremos. En general,están disectadas por Las paleosuperficies de mayor altura correspon-
ríos y torrentes que generan en su frente espolones den a un etchplain, originado principalmente por
y formas triangulares (similares a un facetado tra- meteorización química, bajo condiciones ambien-
pezoidal o triangular), con algunas acumulaciones tales posiblemente cálidas y húmedas, durante el
de pie de talud en las partes bajas. intervalo Triásico tardío-Jurásico medio (Carignano
En el flanco oriental (estructural) de estas sie- et al., 1999; Cioccale, 1999b; Rabassa et al., 2010,
rras, existen restos de superficies de erosión, cuya 2014). Un etchplain es una paleosuperficie de
posición queda evidenciada por la regular alineación aplanamiento de gran extensión, asociada a zonas
de las cimas de cerros y lomas que, por lo general, cratónicas, que no manifiesta relieves primarios
tienen una inclinación al este de 8 a 12°. Estas super- de origen tectónico y corresponde a un frente de
ficies poseen una notoria uniformidad morfológica meteorización regional, desarrollado en condicio-
y generalmente se sitúan en las áreas cumbrales de nes tropicales o subtropicales, persistentes durante
las sierras (Carignano et al., 1999; Cioccale, 1999b), mucho tiempo.
distinguiéndose por su forma característica de cuasi Las paleosuperficies que se escalonan en torno
planicies muy condicionadas por el sustrato rocoso al núcleo de cada uno de los bloques mayores de las
(Carignano et al., 1999; Cioccale, 1999b). Están in- sierrasson el resultado de la acción de agentes de
tegradas por un mosaico de relieves que van desde erosión relacionados con climas semiáridos, funda-
planicies onduladas (pampas) a colinas y lomas con mentalmente pedimentación, y corresponden a un
laderas convexas suaves, de cimas redondeadas o prolongado ciclo de denudación producido durante
algo achatadas, separadas por amplios valles de el Jurásico tardío-Paleógeno (Carignano et al., 1999;
fondo plano. Estas paleosuperficies, que se localizan Cioccale, 1999b; Rabassa et al., 2010, 2014).
a diferentes alturas sobre las laderas orientales de
los cordones serranos, están parcialmente cubiertas b) Valles estructurales (valles interserranos)
por coluvios y sedimentos cretácicos, terciarios o Entre los cordones principales de sierras hay
cuaternarios,especialmente preservados en anti- grandes valles longitudinales de origen estructural
guos valles labrados sobre las rocas del basamento. que mantienen, en general, el rumbo aproximada-
Las situadas a mayor altura, como Pampa de Acha- mente norte-sur de aquéllos. Son valles largos y
la, Pampa de San Luis y sectores cumbrales de la estrechos, asimétricos en sentido transversal, con
sierra de Comechingones (1.700 -2.200 m s.n.m.) su zona más deprimida ubicada por lo general al
prácticamente carecen de cubierta sedimentaria, oriente (excepto los valles de Deán Funes-Ischilín,
excepto unas aisladas y delgadas acumulaciones San Alberto y Conlara). En planta, presentan una
de materiales loessoides y coluviales con espesores forma sinuosa que está controlada por la traza de
promedio menores a 3 metros. En Atum Pampa y las fallas que los limitan. Pueden agruparse en dos
Atos Pampa (1.000-1.100 m s.n.m.), como asimismo categorías: a)depresiones tectónicas -aquellos valles
en las pampas de Olaen (1.000-1.300 m s.n.m.), de comprendidos entre las fallas inversas responsables
Pocho (1.000-1.150 m s.n.m.), superficie cumbral del ascenso de las sierras que los flanquean- y b)
de Sierra Chica (1.100- 1250 m s.n.m.) y en Sierra valles estructurales longitudinales -aquellos com-
Norte -Ambargasta (600 - 900 m s.n.m.), se han prendidos entre un escarpe de falla (piso de la
acumulado sedimentos neógenos de consideración falla) y el flanco estructural (tendido) de un bloque
(Capitanelli, 1979; Carignano et al., 1999; Krapovic- basculado (techo de la falla).
52 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Las depresiones tectónicas mayores son los va- pendientes se disponen con dirección al salar de las
lles de Deán Funes-Ischilín, San Marcos Sierra, San Salinas Grandes, por ser el nivel de base de las sierras
Alberto y Conlara, mientras que los principales valles que la rodean. Las Salinas Grandes y de Ambargasta
estructurales longitudinales son Alta Gracia-San Agus- pertenecen a cuencas hidrológicas diferentes, sepa-
tín (nuevo nombre para la Depresión Periférica de radas por un alto estructural de aproximadamente
Capitanelli, 1979), Charbonier, Dolores (San Esteban), 100 km de longitud (orientado en dirección NO-SE)
Punilla, Los Reartes, Calamuchita, La Cruz, Quilpo, San con un ancho de 18 a 25 km y una altura promedio
Carlos, Guasapampa, Pampa de Pocho y Avellaneda. de 150-250 m.s.n.m. La salina de Ambargasta forma
parte de la cuenca del río Dulce, ya que por su extre-
c) Bolsón de las Salinas Grandes y de Ambargasta mo norte es atravesada por un paleocauce de ese
Los bolsones son extensas depresiones intermon- río (brazo más occidental del mismo) que aguas abajo
tanas de origen tectónico, situadas en el ambiente se integra al cauce principal del río Dulce (Cioccale,
de las Sierras Pampeanas, que alojan cuencas endo- 1999a; Piovano et al., 2006). En ocasiones, este cauce
rreicas en su interior. Están limitados por el conjunto efímero (río Saladillo) actúa como drenaje natural de
de sierras generadas por la compresión andina, que los excedentes de agua acumulados en Ambargasta.
controla su distribución, extensión y formas. El bolsón de las Salinas recibe desde el territorio
El bolsón de las Salinas Grandes, que es el mayor cordobés los aportes de los cursos de las sierras más
de los bolsones de las Sierras Pampeanas, ocupa el occidentales y de los valles de Traslasierra -entre
oeste y el extremo noroeste de la provincia y parte otros los ríos Conlara, de Los Sauces y Chancaní-,
de las provincias de San Luis, La Rioja, Catamarca de los cauces que bajan desde el oeste de la Sierra
y Santiago del Estero, entre 28° 00’ S y 31° 30’ S y Norte -los ríos Copacabana y Saguión- y los desagües
63° 00’ O y 66° 30’ O, abarcando una superficie de de las estribaciones norte de la Sierra Chica, las
aproximadamente 13.000 km2 (Iriondo, 2010). Es sierras de Pajarillo, Copacabana y Masa y las aguas
una extensa depresión en cuyo interior se sitúa una que aportan los ríos Cruz del Eje, Soto, Pichanas y
de las mayores playas de Sudamérica (en el sentido Guasapampa desde las Sierras Grandes (Carignano,
de Dargám, 1994), las Salinas Grandes; y uno de los 1997a, 1999). En las zonas proximales a las sierras
sistemas hipersalinos más grandes del mundo, como se observa una morfología variada, especialmente
lo es el conjunto de los salares de Salinas Grandes por la presencia de remanentes de grandes abanicos
(4.700 km2), Ambargasta (4.200 km2), La Antigua aluviales pleistocenos, mientras que hacia las zonas
(410 km2) y San Bernardo (7,2 km2), de las cuales, bajas (partes distales de los sistemas de abanicos
solamente parte de las dos primeras están incluidas aluviales), la morfología se suaviza y se convierte
en el territorio provincial. Este bolsón está limitado en un terreno extremadamente plano con escasa
al este por la Sierra Norte de Córdoba y la sierra de o nula inclinación (zona de playa salina), excepto
Ambargasta, al sur por la Sierra Grande de San Luis, el los sectores que están ocupados por campos de
cordón de Santa Rita (o del Tigre)-Altautina, el cordón dunas y algunos altos estructurales que segmentan
de Pocho-Guasapampa-Serrezuela, y las sierras Chica internamente el bolsón (Monte Negro, Monte de
y Grande de Córdoba, al occidente por las sierras de Las Barrancas y Alto de las Salinas obloque de Lucio
Ulapes, Las Minas, Chepes, Malanzán, de Los Llanos y V. Mansilla).
Brava, y finalmente, por el norte linda con las sierras El salar de las Salinas Grandes es la depresión
de Velazco, Ambato, Ancasti y Guasayán. remanente de un lago pleistoceno desecado durante
Las Salinas Grandes se ubican aproximadamente el Pleistoceno tardío-Holoceno (Carignano 1997a,
en la zona central del bolsón, mientras que las sa- Carignano 1999). Este paleolago se habría formado
linas de Ambargasta lo hacen en el sector noreste, por el levantamiento de la dorsal (o alto) de Lucio V.
ocupando el centro de la depresión comprendida Mansilla que embalsó el agua que se concentraba
entre la sierra homónima y la de Guasayán. en la parte más baja del bolsón, para desaguar por
El bolsón de las Salinas Grandes constituye el el noreste hacia el bajo de la salina de Ambargasta.
área de sedimentación de los sistemas de escurri- Como relicto de ese paleosistema de drenaje, in-
miento que drenan parte de las sierras menciona- tegrado por los bajos alargados y estrechos de las
das. Está conformado por grandes abanicos aluviales salinas La Antigua y San Bernardo, en ambas aún se
muy extendidos, generados por la agradación fluvial conservan rasgos morfológicos de valles fluviales
de los numerosos ríos y arroyos que descienden con terrazas y extensas planicies de inundación
de las sierras vecinas. Sus extremos altitudinales (Carignano 1997a, b; 1999). Posteriormente al levan-
se ubican entre los 550-500 y 175 m s.n.m., y las tamiento de la dorsal de Lucio V. Mansilla, siguieron
SERIE PUBLICACIÓN Nº 176 53
los alzamientos del Monte de Las Barrancas y el abarcando el centro-este de la Argentina y limita
Monte Negro. Todas estas estructuras son flexuras al oeste con las provincias geológicas de Sierras
monoclinales generadas por un plegamiento por Subandinas y Pampeanas, al sur de éstas continúa
propagación de falla activo, asociado al lineamiento por debajo de la cota de 250 m hasta el río Colora-
Deán Funes y a las fallas de Pajarillo-Copacabana- do, al sudeste limita con las sierras de la Ventana y
Masa y del río Cruz del Eje. Tandil y al este con el litoral atlántico. Constituye
El paleolago de Salinas Grandes estuvo limitado una extensa cuenca distal del antepaís andino, en
al este por la dorsal de Lucio V. Mansilla, por los gran- especial de las Sierras Pampeanas y Subandinas
des abanicos aluviales de los ríos Copacabana, Cruz (Ramos, 1999), cuya sedimentación cenozoica se
del Eje, Soto y Pichanas en el sector sudeste, por el destaca por el predominio de depósitos distales de
abanico aluvial que generó el sistema de drenaje sistemas fluviales y aluviales efímeros y depósitos
que se canalizaba por el valle de la salina La Antigua eólicos, mayormente loéssicos, siendo el lugar de
en el oeste y por un abanico aluvial formado por el tránsito de esos sedimentos hacia la plataforma y
drenaje proveniente del sector norte (al oeste de talud continental atlánticos (Chebli et al., 1999).
la sierra de Ancasti). Observando el perímetro de El Chaco argentino está constituido por unos
la salina, se destacan los límites de esas geoformas pocos mega-abanicos aluviales que nacen en las
perfectamente preservados, así como en muchos Sierras Subandinas: los abanicos de los ríos Pil-
tramos de los bordes oeste, sur y este, donde aún comayo y Bermejo, correspondientes a la cuenca
se conservan restos de terrazas fluviales y lacustres del río Paraná, y el mega-abanico del río Salado
asociados a ese paleolago (Carignano, 1996, 1997a del Norte, del que son parte los sistemas delos
y b, 1999). Durante su evolución, el paleolago habría ríos Saladillo y Dulce (Petri), pero que desaguan
sufrido períodos de expansión y retracción equiva- en la laguna Mar Chiquita (Chebli, et al., 1999;
lentes a lo que, en tiempos históricos, sucede con la Iriondo, 2010). El sector lindante con las Sierras
laguna Mar Chiquita. Esto se puede constatar en el Pampeanas replica ese modelo en menor escala,
registro sedimentario expuesto en el Monte de las reconociéndose cinco grandes abanicos aluviales
Barrancas (Dargám, 1994; Carignano, 1997a, 1999). generados por los ríos mayores que drenan las
Durante los períodos de desecamiento, se formaron Sierras Pampeanas Orientales en dirección a la
salinas y campos de dunas en la periferia, los que llanura (Suquía, Xanaes, Ctalamochita, Chocan-
luego eran erosionados por el oleaje durante las charava y Popopis: nuevos nombres para los ex
fases de expansión del lago, quedando como eviden- ríos Primero, Segundo, Tercero, Cuarto y Quinto),
cia de ello restos de barrancas labradas por efecto y abanicos más pequeños asociados a cursos de
del oleaje sobre las paleodunas (Carignano, 1997a, menor jerarquía. Estos sistemas fluviales, en es-
1999). Durante el período seco del Holoceno inferior pecial sus partes distales, han sido modificados
a medio, el paleolago desapareció definitivamente y por acción eólica durante los períodos glaciales,
fue reemplazado por el actual salar, siendo disipados lo que favoreció la formación de las llanuras de
y retrabajados los campos de dunas (Carignano, loess (Ramos, 1999).
1997a y b, 1999). La llanura Pampeana está dominada por depó-
En el sector de la provincia que corresponde sitos eólicos pleistocenos y holocenos que confor-
al bolsón de las Salinas Grandes se reconocen los man un potente manto de sedimentos que cubre
siguientes ambientes geomorfológicos: a)abanicos la mayor parte de su superficie. Estos depósitos
aluviales del piedemonte, b)planicies y terrazas fueron agrupados por Iriondo (1990a, b) en una
fluviales, c)campos de dunas y zonas con mantos gran unidad geomorfológica denominada Sistema
de arenas o médanos aislados, d) barreales y playas Eólico Pampeano, que se compone de un núcleo
salinas, e)lagunas salinas, f) elevaciones estructura- de sedimentos arenosos denominado Mar de Arena
les y g)depresión estructural con drenaje deficiente. Pampeano y de una extensa Faja Periférica Loéssica
(Iriondo, 1990a, b; Iriondo y Kröhling, 1995 y 1996),
2. PROVINCIA GEOMORFOLÓGICA en transición lateral hacia el sotavento en el patrón
LLANURA CHACOPAMPEANA depositacional. El contacto entre ambos se ubica en
la zona donde convergen las provincias de Córdoba,
La llanura Chacopampeana es una extensa Santa Fe y Buenos Aires, con un rumbo aproximado
unidad geomorfológica mayor (en Córdoba com- NNO-SSE, siguiendo el alineamiento de las ciudades
prende una superficie de más de 100.000 km2) que de Río Cuarto y Venado Tuerto hasta Junín (Iriondo
se extiende desde Bolivia y Paraguay hacia el sur, y Kröhling, 1995, 2007).
54 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
En las últimas etapas del Pleistoceno, toda la La laguna Mar Chiquita o Mar de Ansenuza es el
región sufrió una secuencia de episodios áridos y cuerpo de agua más grande de la Argentina y el quin-
húmedos (Cantú y Degiovanni, 1984; Carignano, to lago salado endorreico más grande del planeta.
1996, 1997a y b, 1999; Iriondo y Kröhling, 1996, Según los hemiciclos húmedo y seco (inundación/
2007) que condicionaron la dinámica geomorfo- sequía) que la afectan, tiene una extensión variable
lógica y, por consiguiente, los rasgos morfológicos desde 1.800 km2 (en las épocas secas con bajo nivel)
que destacan a esta llanura. El paisaje actual resulta hasta casi 6.000 km2 (crecida registrada a partir de fi-
fundamentalmente de la influencia del período nes de los años 70) con profundidades máximas que
húmedo correspondiente al Estadio Isotópico de oscilan entre 2 y 14 m respectivamente, ubicándose
Oxígeno (EIO) 3 (64-36 ka), en el que se labró la red la cota de su superficie entre 65 y 72 metros sobre
fluvial actual de llanura (Iriondo y Kröhling, 2007), el nivel del mar. Dadas esas variaciones extremas en
y de la actividad eólica durante los episodios secos su volumen presenta una salinidad muy fluctuante
del Pleistoceno tardío (ca. 30-1 ka) y del Holoceno entre valores máximos de 360 g L-1 en 1911 y 29 g L-1
tardío (3,5-1,4 ka), destacándose la generación de en 1986 (Martínez, 1991).
un manto de loess (Último Máximo Glacial -UMG-, Durante los períodos de nivel bajo, es posible
24-18 ka) que suavizó las formas menores del pai- diferenciar una serie de lagunas conocidas como de
saje (elementos estructurales, geoformas fluviales y Los Porongos, Yacumisqui, de Los Patos, Palma, de
eólicas), el desarrollo de campos de dunas (mayor- las Tortugas, Los Mistoles, entre otras, que pueden
mente longitudinales y parabólicas) y la generación quedar unidas a la laguna principal durante fases de
de numerosas cubetas de deflación, la mayoría de niveles altos. En su extremo sudoeste existe una la-
ellas actualmente ocupadas por lagunas. guna periférica menor llamada laguna del Plata, que
Desde el Plioceno la región está controlada por también queda aislada del cuerpo de agua principal
deformaciones neotectónicas originadas en esfuer- durante períodos de niveles bajos.
zos compresivos (Brunetto e Iriondo, 2007) que se La zona ocupada por la laguna Mar Chiquita es
han propagado incluso hasta su borde atlántico el depocentro de la mayor cuenca endorreica (ca.
(Chebli et al., 1999). Ello influye significativamen- 75.000 km2)cuaternaria de la Argentina, que abarca
te en la configuración general del drenaje y en la las cuencas de los ríos Suquía, Xanaes, Dulce, Sala-
dinámica hidrogeológica a través de la formación dillo y numerosos ríos y arroyos menores que bajan
de altos estructurales (Lomas de Otumpa, Bloque desde las Sierras Chicas y Norte.
de San Guillermo, Alto de Levalle, entre otros) y de El origen neotectónico de la depresión (por
depresiones tectónicas (Mar Chiquita, Curapaligüe- subsidencia tectónica y reactivación de fallas) fue
Saladillo, Tigre Muerto, entre las más importantes). invocado varias veces (Martínez, 1991; Brunetto,
La geografía de la llanura de la provincia de 2008; Brunetto y Giménez, 2012 y bibliografía allí
Córdoba está caracterizada por la presencia de tres citada). La falla Tostado-Selva limita la depresión
grandes ambientes: al norte y noreste la depresión de Mar Chiquita por el este y escarpas flexurales
de Mar Chiquita, al centro la planicie fluvioeólica rectilíneas ubicadas en el borde sur de la laguna,
central (Carignano, 1996, 1997a, 1999) formada por conjuntamente con los abanicos aluviales de los ríos
los extensos abanicos aluviales de los ríos Suquía, Suquía y Xanaes, ubicados en el borde sudoeste y
Xanaes, Ctalamochita y Chocancharava (Cantú y sur, provocan el embalse de las aguas del río Dulce
Degiovanni, 1984; Carignano, 1996, 1997a, 1999) que fluye desde el norte y dan origen a la laguna Mar
y al sur y sudeste la planicie eólica arenosa del sur Chiquita (Kröhling e Iriondo, 1999; Brunetto, 2008;
(Carignano, 1996, 1997a, 1999) que constituye el Brunetto y Giménez, 2012). La estructuración de la
extremo norte del Mar de Arena Pampeano (Iriondo, depresión tectónica con la configuración geomor-
1990a, b; Iriondo et al., 2011). fológica actual tiene una edad máxima de ~100 ka
(Kröhling e Iriondo, 1999; Brunetto,2008; Brunetto
a) Depresión tectónica de la laguna Mar Chiquita y Giménez, 2012; Kröhling et al., 2013).
La depresión de Mar Chiquita está ubicada en Hacia el norte, oeste y sur de la depresión de
el noreste de la provincia Córdoba y sudeste de Mar Chiquita se extiende una gran planicie confor-
Santiago del Estero, entre 30° 00’ S y 31° 00’ S y 62° mada por inmensos abanicos aluviales muy extendi-
10’ O y 63° 20’ O. En su parte más baja alberga un dos y de escasa pendiente, generados por los cursos
lago salino somero bordeado por bañados y panta- de agua arriba mencionados, que presentan una
nos que colecta las aguas de los ríos Dulce, Suquía importante cubierta eólica. Los extremos altitudi-
y Xanaes. nales de esta planicie se ubican en 450 y 75 metros
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sobre el nivel del mar. La zona proximal del sistema de la distancia al frente serrano y de las condiciones
está constituida por un ambiente de piedemonte y climáticas predominantes durante su formación.
derrames aluviales, mientras que en las zonas bajas Este ambiente incluye tanto los remanentes de dos
la morfología está dominada por la dinámica lacustre generaciones de abanicos aluviales que se acumula-
y el sistema fluvial distal del río Dulce. ron durante el Pleistoceno temprano y el Pleistoceno
En una franja intermedia, bordeando a la lagu- medio a tardío, como también una tercera acumu-
na por el oeste y sudoeste, se ubica el gran campo lación aluvial de abanicos holocenos aún activos.
de dunas disipado de Las Saladas-Campo Mare El piedemonte oriental de las sierras puede secto-
(Carignano, 1999; Kröhling e Iriondo, 1999). Las rizarse en tres segmentos principales: a)piedemonte
dunas de mayor extensión y dimensiones (y más oriental norte, b)piedemonte oriental central y c)
antiguas) que componen este campo se habrían piedemonte oriental de la sierra de Comechingones.
formado durante los períodos secos del Pleistoceno
tardío-Holoceno (Carignano, 1999; Kröhling et al., c) Planicie fluvioeólica central
2013). Gran parte de los materiales han sido defla- La Planicie fluvioeólica central, definida por
cionados de sedimentos del fondo expuesto de la Carignano (1996, 1997a y b, 1999), es una extensa
laguna durante los períodos de máxima retracción, llanura situada al este de las Sierras de Córdoba,
en los que prácticamente ésta desaparecía, como lo aproximadamente entre los 31° 00' S y 33° 20' S y
muestran las crónicas y cartografía de fines del siglo entre los 62° 00' O y 64° 00' O. Tiene una superficie
XVIII (Cioccale, 1999a). La deflación generalizada del de más de 35.000 km2 y sus extremos altitudinales
fondo de la laguna en sus estadios más efímeros ha se hallan entre 400 y 80 metros sobre el nivel del
sido cíclica, al igual que las fluctuaciones de niveles mar. Está formada por grandes abanicos aluviales
de agua. coalescentes generados por los ríos que tienen sus
En el sector ocupado por la depresión propia- nacientes en las Sierras Grandes y descargan sus
mente dicha, se reconocen los siguientes ambientes aguas hacia oriente: Suquía y Xanaes, que desem-
geomorfológicos: a)laguna (cuerpo de agua), b) bocan en la laguna Mar Chiquita y Ctalamuchita
planicie lacustre, c) paleoabanicos aluviales, d)cam- y Chocancharava, que se unen para formar el río
po de dunas Las Saladas-Campo Mare, e)planicie Carcarañá y desaguar en el río Paraná. La planice
aluvial distal del río Dulce, f)paleodelta del Dulce y g) está conformada entonces por los paleoabanicos
depresión de Jeanmaire (paleofaja fluvial del Dulce). aluviales y las fajas fluviales de cada uno de los cuatro
ríos principales citados.
b) Ambientes pedemontanos Tal como lo señalara Carignano (1996, 1997a y b,
Todo el conjunto de las Sierras de Córdoba está 1999), cada uno de estos mega-abanicos está cons-
bordeado por un piedemonte que constituye una truido por yuxtaposición, incisión y progradación de
faja de transición entre el ambiente serrano y la sucesivos abanicos aluviales generados por el mismo
llanura. Este cinturón se extiende desde los últimos río en diferentes estadios, y cuya posición estuvo
afloramientos del área serrana hasta aproximada- fuertemente controlada por los cambios climáticos
mente la curva de nivel de 300 m s.n.m., donde se ocurridos durante el Cuaternario y por la actividad
observa un cambio de la pendiente general. Se trata neotectónica (Degiovanni et al., 2005). Estos aba-
de una faja de 20 a 25 km de ancho que mantiene nicos se formaron por acumulación de sedimentos
una altura promedio de 450 m s.n.m. y posee carac- aluviales y fluviales y a expensas de la removilización
terísticas bien diferenciadas en cada sector de sierra. hídrica del loess que se acumuló en gran parte del
El límite occidental del piedemonte es irregular, área durante los períodos secos del Cuaternario
y presenta numerosos afloramientos aislados de superior. Así, se conformó un complejo ambiente
basamento y rocas sedimentarias pre-cuaternarias. donde el depósito primario de loess fue alterado por
El frente montañoso llega a la planicie con un pai- los ríos con significativa capacidad de transporte de
saje de colinas suaves y lomas bajas y el ambiente sedimentos. Eso dio origen a depósitos de apariencia
pedemontano se integra progresivamente con la loéssica con evidencia de acción fluvial.
Planicie fluvioeólica central (llanura Pampeana). El La extensión y forma muy suavemente convexa
piedemonte oriental evolucionó como un complejo a casi plana de los grandes abanicos los hace im-
sistema que combina depósitos de abanicos aluvia- perceptibles en la morfología plana del loess. Es así
les y depósitos eólicos retrabajados por arroyadas como en casi todos los trabajos se mencionan sedi-
mantiformes de pendiente, que se interdigitan y mentos loéssicos en general y subordinadamente
superponen, avanzando uno sobre otro en función sedimentos aluviales. Los abanicos aluviales están
56 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
compuestos por facies de canales entrelazados, cambios en los caudales líquidos y sólidos y en el
canales meandriformes, llanuras de inundación y gradiente de los cursos y han desencadenado o bien
palustres. Dentro de la unidad, tanto en sentido potenciado cambios en el diseño del canal, incisión
vertical como lateral, las típicas facies fluviales y erosión retrocedente en cuencas medias y bajas,
alternan con facies netamente eólicas. Excepto la incremento de sedimentación en áreas de descarga
zona apical, casi toda la unidad está constituida por y pérdida de condiciones endorreicas, entre otras.
sedimentos finos a muy finos, fundamentalmente En la parte distal de la planice predominó la
limos y arenas finas. En los interfluvios y en las áreas acumulación de limos eólicos sobre los fluviales, por
distales de la planicie, el depósito de loess aparece lo que este sector se ha discriminado bajo la deno-
en su estado primario. En estos lugares se observan minación planicie loéssica de Marcos Juárez-Corral
los típicos perfiles de loess ampliamente descriptos de Bustos. Esta parte de la planicie está atravesada
por numerosos autores (Cantú y Blarasin, 1987; por la faja fluvial del río Carcarañá.
Kröhling 1998, 1999; Kröhling e Iriondo, 1999, y
trabajos allí citados). d) Planicie eólica arenosa del sur
La complejidad estratigráfica de este ambiente Abarca el sector sur de la provincia, al sur de los
se simplifica desde el punto de vista geomorfológi- 33° 00' S, y se caracteriza por la presencia de gran-
co. Con la ayuda de imágenes satelitales se pueden des formas de deflación (Iriondo, 1990b), campos
distinguir los cuatro extensos abanicos aluviales de dunas y mantos de arena que se sobreimponen
formados por el Suquía, Xanaes, Ctalamochita y a las geoformas fluviales de los ríos Popopis y Cho-
Chocancharava, separados en sus zonas apicales cancharava conformando un complejo ambiente de
por grandes interfluvios (donde exclusivamente se interferencia eólico-fluvial.
depositó loess) e interdigitados en sus zonas medias Esta unidad, definida por Carignano (1996,
y distales (Carignano, 1996, 1997a y b, 1999). 1997a y b, 1999), es parte del extremo noreste del
Esta planicie se caracteriza por un paisaje plano extenso sistema eólico del Pleistoceno tardío de-
o casi plano dominado por la dinámica de los gran- nominado Mar de Arena Pampeano (MAP; Iriondo,
des ríos que han formando amplias llanuras aluvia- 1990a y b; Iriondo y Kröhling, 1996) que abarca
les, donde se reconocen diversos tipos de canales, el centro del país. Este sistema se prolonga en el
terrazas, lagunas semicirculares, así como llanuras sudeste de San Luis, sur de Santa Fe, centro-norte
de inundación abandonadas y una gran cantidad de de Buenos Aires y norte de La Pampa, exhibiendo
paleocauces, entre otras formas fluviales. Esta mor- un complejo patrón de construcción-reactivación, y
fología típica de la planicie demuestra la ocurrencia estabilización-disipación de dunas con el desarrollo
de numerosos cambios en su dinámica acontecidos de geoformas erosivas eólicas y fluviales (Iriondo et
durante el Cuaternario tardío (Carignano, 1996, al., 2011). La evolución del paisaje de esta parte de
1997a y b, 1999; Degiovanni et al., 2005; Degiovanni, la provincia se produjo básicamente por la acción de
2008; Kröhling e Iriondo, 1999). En la zona pede- cuatro procesos actuantes en el Cuaternario tardío:
montana y apical de los mega-abanicos, las fajas deflación, disipación de dunas, desarrollo de fajas
fluviales de casi todos los ríos, y consecuentemente fluviales y pedogénesis. Las geoformas mayores de
la dirección de los cursos, tienen un marcado control la planicie arenosa del sur son megadunas y depre-
estructural, que provoca cambios muy notables en siones de origen fluvial, que posteriormente fueron
la orientación y diseño de cauce, generándose valles retrabajadas por acción eólica. Debido al elevado
fluviales relativamente angostos y con varios niveles grado de disipación que actualmente presentan,
de terrazas, además de una variación significativa estas geoformas son poco perceptibles en el terreno
en el diseño de la traza del cauce principal, entre y más fácilmente identificables en imágenes satelita-
sistemas entrelazados y meandriformes. les. Localmente pueden hallarse enmascaradas por
Se observa que el drenaje y la dinámica actual de depósitos más jóvenes,que señalan que la dinámi-
estos cursos principales conservan las características ca hídrica actual y las geoformas resultantes en el
desarrolladas durante el Pleistoceno tardío (Carig- sudeste de la provincia están fuertemente influen-
nano, 1996, 1997a y b, 1999). Especialmente en la ciadas por los relieves heredados de paleoformas
última centuria se han producido profundos cambios eólicas y fluviales.
por acción antrópica, ya sea en las áreas de interflu- En el ámbito de la planicie arenosa del sur se re-
vio como en la red de drenaje (presas, canalizacio- conocen los siguientes ambientes geomorfológicos:
nes, trasvases, drenaje de humedales, extracción de a)depresión de Curapaligüe-Saladillo, b)planicie su-
áridos, entre otras). Estas intervenciones provocaron doriental con campos de dunas, c) planicie arenosa
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mario. Cuando se reconocen relictos mineralógicos como los que se reconocen en los mármoles y en los
de este metamorfismo M1, hay presencia de cianita gneises calcosilicatados, excepto en las estromatitas
± estaurolita ± biotita ± granate(poiquilíticos, con que presentan sus leucosomas deformados con el
una foliación interna (= S1) e inclusiones) indican- mismo estilo pero con un desarrollo menor (Martino
do un metamorfismo de mayor presión con cierta y Guereschi, 2014).
progresión dentro del grado medio a alto (Gordillo Se han obtenido edades cámbrica inferior a
y Lencinas, 1979). La edad de este evento A está cámbrica superior para el pico metamórfico M2,
poco constreñida, el tratamiento estadístico de las utilizando el método U/Pb en circón (Stuart-Smith
datos publicados (Linares y González, 1990) indican et al., 1996, 531 ± 9 Ma; Rapela et al., 1998, 522 ±
una edad probable del pico metamórfico de 640 8 Ma, ~525 Ma) y titanita (Fantini et al., 1998, 509
Ma (Kraemer et al., 1995). Edades ca. 580 Ma en ± 2 Ma).
granates y en monacitas de esquistos pelíticos (Bach- Posteriormente, se habría producido un evento
mann y Grauert, 1987a,b; Sims et al., 1998) podrían descompresivo M3, registrado por importantes
pertenecer a este evento antiguo, luego obliterado texturas en corona presentes en vastas extensiones
por el evento IB, sobre todo la parte descompresiva del complejo metamórfico, desarrolladas por retro-
del mismo (ver más adelante). gradación de granate a plagioclasa y cordierita en
Posteriormente, en el segundo evento (IB) se anatexitas y de forsterita a clinohumita en mármo-
habría formado la foliación principal S2, subhorizon- les. Este evento descompresivo se habría producido
tal, la que sería concomitante con el metamorfismo mediante una extensión regional D3 registrado por
principal de la región M2, durante el cual se habría fallas dúctiles S3 que cortan con bajo ángulo a S2.
producido anatexis con generación de estromati- Este evento habría provocado la exhumación post-
tas y diatexitas en rocas de composición pelítica, y colisional de esta parte de la corteza en condiciones
paragénesis de alto grado en mármoles y gneises cuasi-estáticas.
calcosilicatados. La asociación mineral dominante
en pelitas es granate-biotita-cuarzo-plagioclasa- b) Ciclo Orogénico Famatiniano
feldespato potásico ± sillimanita ± cordierita. Las Los pliegues F1 + F2 habrían sido afectados pos-
condiciones en el pico varían, siguiendo una ten- teriormente por un plegamiento asimétrico suave
dencia actual hacia la dirección NNO-SSE desde F3, a escala megascópica, con ejes inmersos hacia el
~6 Kb-700 °C a ~8 Kb-800 °C (Baldo et al., 1996; este y planos axiales S4 con rumbo noreste-sudoeste
Rapela et al., 1998; Guereschi y Martino, 2008) con y buzantes al sur. En otros lugares del orógeno, tie-
profundización del orógeno hacia el SSE (Martino et nen rumbo NNO y buzan tanto al norte como hacia
al., 1995). Esta foliación S2 actualmentees la estruc- el sur. Este evento deformacional tardío, denomi-
tura más penetrativa en el interior de los distintos nado D4, no generó foliaciones metamórficas pero
bloques de sierra, está orientada NNO y buza al este habría estado acompañado por enfriamiento (M4),
con ángulos desde bajos a moderados (Martino y registrado por las coronas, pobremente preservadas
Guereschi, 2014). y con algo de deformación, de biotita alrededor de
La foliación S2 posee una importante defor- granate en las anatexitas y de tremolita +dolomita
mación posmetamórfica en condiciones de alta alrededor de forsterita en los mármoles.
plasticidad, la que habría producido un intenso Luego sobrevino una intensa deformación com-
plegamiento nocilíndrico F2, a escala mesoscópica, presiva D5 que se localizó, produciendo milonitiza-
registrado principalmente en los mármoles y gnei- ción en fajas (S5) de escala centimétrica, a decenas
ses calcosilicatados, en el que se han reconocido de kilómetros y una intensa imbricación en bloques
pliegues cónicos, tubulares, en vaina, oblicuos e (Martino, 2003; Steenken et al., 2010). Estas fajas
isoclinales replegados (Martino y Guereschi, 2014). poseen una foliación milonítica orientada NNO, con
La geometría de estos pliegues y su génesis pro- buzamientos hacia el E, a la que se asocia una linea-
ducida en un régimen de cizalla simple permiten ción de estiramiento con un fuerte cabeceo. Las fajas
asignarlos a una etapa de engrosamiento cortical, mayores conforman cuatro grandes cabalgamien-
estaría ligado a un evento cizallante penetrativo a tos dúctiles. Este evento compresivo D5 se asocia
la misma escala, producido por colisión continental tentativamente con el ascenso y cabalgamiento de
(Kraemer et al., 1995). bloques, acompañados por hidratación (M5).
El escaso registro de esta deformación en las La edad de los eventos compresivos descriptos
rocas de composición pelítica se debería a que en sería postcámbrica y pertenecería a la expresión de
ellas no existen contrastes reológicos importantes, la Orogenia Famatiniana dentro del ámbito de las
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Sierras Pampeanas Orientales. La deformación loca- al., 2002; Rapela et al., 2008).
lizada que produjo las fajas de deformación dúctil
durante D5, sobre la base de consideraciones regio- d) Ciclo Tafrogénico Gondwánico
nales, puede asignarse a la Fase Oclóyica de la men- Durante el Carbonífero-Triásico, las Sierras
cionada orogenia, la que se situaría en el entorno del Pampeanas fueron un retroarco con tectónica
límite Ordovícico-Silúrico. Por ejemplo, el plutón de extensional sobre las que se desarrolló el Grupo
La Playa (474±6 Ma, Rapela et al., 1998) corta a una Paganzo, con dos secuencias limitadas por discor-
de las fajas de deformación más importantes, como dancias. Esta sedimentación está representada a lo
es la denominada Los Túneles (Simpson et al., 1998; largo del margen occidental de la sierra de Pocho
Martino et al., 2003). Este magmatismo interior, por sedimentitas continentales de la Formación
emplazado hacia el este del arco famatiniano de las Chancaní dispuestas en una faja subaflorante de
Sierras Pampeanas Occidentales (Otamendi et al., rumbo norte-sur, cubierta casi totalmente por de-
2008, 2009), ha sido reconocido por Rapela et al. pósitos cuaternarios. Representan probablemente
(1998) como un arco interno (inner arc) de edad bordes de cuenca de depósitos más espesos perte-
ordovícica inferior. necientes a lo que Hünicken y Pensa (1977, 1980)
La Orogenia Famatiniana coincidiría con la llamaron subcuenca Cordobesa-Riojana. Tienen una
colisión y amalgamamiento del Terreno Cuyania al estructura general de sinclinal asimétrico, vergente
margen gondwánico (Astini et al., 1995; Astini et al., al oeste, provocado por la deformación terciaria con
1996; Dalziel, 1997). arrastre e inversión de su flanco este. Se trataría de
depósitos tafrogénicos episuturales asociados a un
c) Ciclo Achaliano rift de techo (hanging-wall rift), asociados a la sutu-
Durante el Devónico inferior y ligado a procesos ra entre el bloque cratónico de Pampia, el terreno
convergentes en el margen gondwánico, se produ- Córdoba y entre este último y el cratón del Río de La
jo una deformación compresiva generalizada que Plata (Ramos et al., 2010). Hacia el noroeste de las
reactivó y retrogradó a facies de esquistos verdes Sierras de Córdoba, en Tasa Cuna, se encuentran se-
las fajas de cizalla configuradas durante el Ciclo Fa- dimentitas continentales de este ciclo (Leguizamón,
matiniano. Stuart-Smith et al. (1996) dataron esta 1972a, b). Recientemente, Astini y Del Papa (2014)
deformación en 355± 1 Ma (Ar- Ar en biotita) en han propuesto que estos depósitos se asocian con
gneises milonitizados aflorantes en el río Candelaria. la etapa de recesión glaciar ocurrida durante este
Durante este período se produjoel emplazamiento ciclo y habrían sido depositados en valles glaciares.
del batolito de Achala, uno de los cuerpos batolíticos Asociados a la extensión, se reconocen granitos ano-
mayores de las Sierras Pampeanas, con un rango de rogénicos carboníferos (plutones Capilla del Monte
edades de 362-383 Ma (Dorais et al., 1997; Rapela y Serrezuela; Saavedra et al., 1998; Gómez, 2003;
et al., 2008). Esto produjo un evento metamórfico Dahlquist et al., 2010, 2015) y basaltos alcalinos en
de contacto en sectores localizados de las rocas Sierra Norte de edad pérmica superior (Koukharsky
metamórficas encajonantes, cuyas condiciones de et al., 2002). Los plutones menores produjeron cor-
presión y temperatura fueron aproximadamente neanas en condiciones similares a las del batolito de
485-560 °C y 2-2,2 kb (Baldo y Verdecchia, 2014). Achala ([Link]. plutón de Capilla del Monte; ver Lira y
Este ciclo Achaliano abarcaría una serie de de- Sfragulla, 2014 y bibliografía citada allí).
formaciones localizadas, reactivaciones de rasgos
estructurales previos y emplazamiento de granitos e) Ciclo Tafrogénico Patagonídico
ocurridos durante el Devónico (Sims et al., 1998; Durante el Cretácico temprano y asociado a la
Stuart- Smith et al., 1999). Estos autores correlacio- fragmentación inicial de Gonwana, se produjo un
naron esta deformación con la fase Precordilleránica rifting generalizado en la Placa Sudamericana que
de Astini (1996) que estaría asociada con la colisión y se tradujo en fallamiento extensional y reactivación
amalgamación del Terreno Chilenia, ocurrida duran- de rasgos estructurales previos, principalmente
te el Devónico en el margen occidental de Gondwana a lo largo del margen más oriental de las Sierras
a estas latitudes (Ramos et al., 1984). Sin embargo, Pampeanas. Se produjo sedimentación continental
Ramos et al. (2014) postulan que no se acepta del dominada por abanicos aluviales y sedimentitas
todo que este ciclo sea orogénico sensu stricto. Una lacustres dispuestos en hemigrábenes (Schmidt et
razón importante es que los granitos de esta edad, al., 1995) de forma rómbica (pull-apart basins), en
que se observan en Córdoba y en otros sectores de échelon, a lo largo de una zona transcurrente conti-
las Sierras Pampeanas, son anorogénicos (Pinotti et nental (Martino et al., 2014a). Se asoció volcanismo
60 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
derivado de fusión parcial de un manto de compo- (Arnosio et al., 2014 y bibliografía citada allí). Este
sición de basalto oceánico (Kay y Ramos, 1996) que volcanismo se asocia genéticamente al sector de
produjo capas de basaltos y diques. La edad de estas subducción subhorizontal de la Placa de Nazca por
volcanitas tiene un rango que varía entre 150 a 55 Ma debajo de la Placa Sudamericana (28°- 33° LS).
(Linares y González, 1990; Gordillo et al., 1983). La Los estudios termocronológicos de Bense et al.
generación de estos basaltos ha sido asociada a la (2013) en las sierras de Córdoba indican que las Sie-
parte periférica de la pluma mantélica que generó el rras Pampeanas se habrían exhumado hasta cerca de
volcanismo basáltico de Paraná (Kay y Ramos, 1996) su superficie actual durante el Cretácico más tardío y
a los 130 millones de años. Un modelo tectónico más el Paleógeno. Recientemente, Martino et al. (2012)
elaborado es presentado por Vizán y Lagorio (2011) encontraron que las diferencias geobarométricas
y Lagorio et al. (2014). Estos autores interpretan actuales (equivalentes a ~5.000 m) entre los bloques
este volcanismo en el marco de una inmensa celda exhumados a ambos lados de la falla de la Sierra
convectiva, provocada por subducción con enfria- Chica, a la latitud de Alta Gracia (31° 36’ S), todavía
miento lateral, que habría formado, a su vez, una reflejarían los efectos de la tectónica extensional
celda convectiva menor entre el cratón del Río de cretácica y que no estarían compensados por la
La Plata y el terreno Pampia (conducción por borde). inversión terciaria.
Otra manifestación importante de este mag- Durante el ciclo Andino, los depósitos cenozoicos
matismo serían los lamprófiros (Daziano, 1986), si fueron formados en ambientes continentales por
bien no se dispone de edades que certifiquen esta abanicos aluviales, sistemas fluviales, fluvioeóli-
pertenencia. Además, se reconocen mineralizacio- cos, lacustres y de llanuras durante el Pleistoceno
nes epitermales de fluorita de esta edad (Galindo superior- Holoceno (Kröhling y Carignano, 2014
et al., 1996, 1997), que podrían estar relacionadas y bibliografía citada allí), que abarcan la mayor
al magmatismo, si bien hay estudios (Coniglio et al., parte de la cubierta sedimentaria cenozoica de la
2000) que afirman que fueron originadas por fluidos provincia. En sectores restringidos, especialmente
meteóricos calentados, que lixiviaron parte del con- del piedemonte y en los valles intermontanos, se
tenido de flúor de los granitos, como en el batolito localizan sedimentos más antiguos paleógenos,
de Cerro Áspero. neógenos y pleistocenos. El registro paleógeno es
El fallamiento oblicuo de rumbos NO-SE y buza- bastante discontinuo, mientras que el neógeno está
miento vertical a subverticales, que afectan a todas mucho más distribuido regionalmente y se relaciona
las sierras a esta latitud, es en parte tensional y estaría con el fallamiento y levantamiento en bloques de las
relacionado con reactivaciones de rasgos estructu- sierras a partir del Mioceno medio (Gordillo y Len-
rales previos durante este período (Martino, 1988). cinas, 1979; Astini et al., 2014 y bibliografía citada
allí). La inversión- reactivación tectónica de anti-
f) Ciclo Orogénico Andino guas estructuras localizadas (fallas) y la generación
La repercusión de la Orogenia Andina, al mo- de nuevas fallas produjo en la región serrana una
mento del arribo de la Placa de Nazca subducida fuerte segmentación, con desarrollo diferencial de
con bajo ángulo, produjo la inversión de las cuencas sistemas aluviales, a diferencia de la llanura oriental,
cretácicas (Schmidt et al., 1995) y el fallamiento en donde el registro sedimentario es más continuo y
bloques y su basculamiento horario (mirando hacia condensado.
el norte), configurando el paisaje actual que llamó la En la actualidad, las sierras se levantan a tasas
atención de los primeros geólogos que estudiaron milimétricas anuales, con generación de sismicidad
estas sierras (Stelzner, 1875). Este alzamiento habría por sectores de las llamadas fallas activas ([Link].
comenzado hace unos 10 Ma (Jordan y Allmendin- Sierra Chica, Las Lagunas, El Molino, entre otras),
ger, 1986), a través de fallas inversas de bajo ángulo coincidentes con la somerización de la Placa de
(Kraemer et al., 1988; Kraemer et al., 1993), modifi- Nazca que converge a una tasa de 6,7 cm/año a lo
cado localmente a ángulos mayores por apilamiento largo de un rumbo N 78° (Ramos et al., 2002).
de cuña bajocorrida (Kraemer y Martino, 1993), en
el que se destacan dos eventos deformacionales 2. SIERRA NORTE
importantes, a los 2 Ma (Evento B) y 0,8 Ma (Evento
A; Martino et al., 1995). Asociado a este ciclo se La secuencia evolutiva del basamento ígneo-
produjo un magmatismo entre los 7,9-4,5 Ma repre- metamórfico neoproterozoico-paleozoico de la
sentado por las volcanitas de Pocho dominantes en Sierra Norte es menos conocida que la del resto de
el margen occidental-central de la Sierra de Córdoba las sierras de Córdoba. A continuación se hace un
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Figura 45. Planta de procesamiento de áridos fluviales, Chacras de la Merced, Departamento Capital.
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Figura 48. Cantera de mármol dolomítico, Bosque Alegre, Departamento Santa María.
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d) Cuarzo hidrotermal tipo greisen de cuarzo- landita), asociada a muscovita de grano fino y berilo
sericita o fosfatos (Bonalumi et al., 2001b y bibliografía allí
Este tipo de yacimiento dentro de las Sierras citada, Bonalumi et al., 2014).
de Córdoba constituye una importante fuente de
provisión para la industria del silicio metálico y 7. SAL COMÚN O HALITA
ferroaleaciones. Han sido explotados y se destacan
por su importancia y reservas los yacimientos del La producción de sal en Córdoba se realiza en la
grupo minero La Suerte (al sur de Serrezuela), Achi- cuenca de las Salinas Grandes, ubicadas al noroeste
ras (minas Centauro, Gigante, El Enojo) y la mina Dr. de la provincia de Córdoba y que se extienden a las
Gordillo cercana a Mina Clavero (Lira et al., 1999, de Catamarca y La Rioja, entre los 26° 30’ y 30° 40’
Bonalumi et al., 2001a). latitud sur y 63° 15’ y 65° 25’ longitud oeste, a una
altura de 180 m s.n.m. Se accede a las salinas por la
6. FELDESPATO ruta nacional N° 60, destacándose por su cercanía
las localidades de Quilino, San José de las Salinas y
Córdoba ha sido uno de los mayores producto- Lucio V. Mansilla (Fig. 50). Esta salina es totalmente
res nacionales de feldespato potásico, aunque se endorreica y concentra salmueras en la época de
estima que actualmente hay menos de una decena sequía, que han permitido la existencia de explo-
de yacimientos en explotación y dos moliendas de taciones por cosecha. Dentro de la salina, las sales
feldespato en actividad. Como en el resto de los cristalizan por evaporación y fraccionamiento en
sectores productivos de nuestro país, ubicados en las playas de las lagunas o bajos salinos y es la que
el ambiente geológico de las Sierras Pampeanas, se explota comercialmente, ya que puede formar
en Córdoba el feldespato potásico es recuperado una costra aprovechable que va de los 2 a los 10 cm
de las zonas intermedias y núcleos de yacimientos por año, según la zona. Los datos históricos indican
pegmatíticos, ubicados geográficamente en las valores de producción superiores a 170.000 t/año,
mismas zonas que los yacimientos de cuarzo de este así como inferiores a 30.000 t/año. De no mediar
origen. En cuanto a la albita, aparece mayormente una temporada de lluvias que se prolongue más
como cuerpos de reemplazo de pequeño tamaño allá de lo normal del mes de abril o de cuestiones
en pegmatitas con buen desarrollo de zonas inter- de escurrimiento impedido, la sal cosechada será
medias, sobre las cuales se han emplazado cuerpos siempre superior a las 40.000 t/año (Bonalumi et
de reemplazo de albita sacaroide o lamelar (cleave- al., 2014y bibliografía allí citada).
Figura 51. Cantera Valenzuela (granodiorita Gris Mara), La Playa, Departamento Minas.
68 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Figura 52. Cantera Risso, Granito Rumi Huasi (migmatita San Carlos). Rumi Huasi, Departamento Minas.
y se presenta como vetas y mantos de cuarzo- 2002). La mineralización vetiforme se alojó en es-
turmalina con scheelita/wolframita, generalmente tructuras distensivas de edad cretácica.
asociados espacialmente con la tipología a. Está
representado en los distritos Altautina (Ametrano,
1999), La Bismutina (Fernández, 1999) y Agua de AGRADECIMIENTOS
Ramón (Lapidus, 1959). El tipo c se vincula gené-
ticamente con rocas graníticas muy evolucionadas Los autores agradecen el apoyo financiero de la
(leucogranitos) del magmatismo devónico. Alberga Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnoló-
las concentraciones de wolframio que fueron eco- gica (ANPCyT), Fondo para la Investigación Científica y
nómicamente las más importantes de las Sierras Tecnológica (FonCyT), PID-2009-00013 (2010-2016);
de Córdoba, contenidas fundamentalmente en de la Secretaría de Ciencia y Técnica (SeCyT), Univer-
depósitos vetiformes y diseminados. Se incluyen sidad Nacional de Córdoba (UNC), Proyecto 05/I641
también las mineralizaciones con atributos geoló- (2010-2016); del Departamento de Geología Básica,
gicos asimilables a los de la asociación plutónica de Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,
exocontacto (distritos Cerro Áspero y Los Mogotes). Universidad Nacional de Córdoba; del Centro de
Al norte de la provincia, al norte de la localidad Investigaciones en Ciencias de la Tierra (CICTERRA,
de Chuña Huasi, se encuentra un extenso distrito CONICET–UNC); del Consejo Nacional de Investigacio-
de manganeso-hierro, que abarca una franja norte- nes Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Secretaría
sur de más de 40 km de largo (Angelelli, 1984; Leal, de Minería, Gobierno de la Provincia de Córdoba.
70 MAPA GEOLÓGICO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
TRABAJOS CITADOS EN EL TEXTO Astini, R.A., Ramos, V.A., Benedetto, J.L., Vaccari, N.E.,
Cañas, F.L., 1996. La precordillera: un terreno exótico
Ametrano, S., 1999. El distrito scheelítico de la sierra de a Gonwana. 13° Congreso Geológico Argentino y 3°
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