INTRODUCCIÓN
No imaginas la mezcla de emociones que siento al ponerme delante de este folio en
blanco. Y es que tengo tanto que contarte ….. que casi me cuesta arrancar.
Para llegar a este momento y ponerme delante de ti con un libro sobre RELACIONES que
realmente te pueda aportar, he recorrido un camino que ahora, cuando miró hacia atrás
me parece increíble y mágico, pero que a momentos me supo duro y hasta tortuoso. Y es
que se aprende andando, o al menos yo aprendo así.
He vivido un divorcio muy doloroso en su momento. He vivido el dolor del que deja al otro,
cuando la que ahora es mi mujer dejó a su pareja. He vivido la intensidad de una relación
con una pasión desbordante, y el dolor de las discusiones sin sentido. He vivido 3 cursos
de pareja y creo que más de 20 libros buscando la excelencia en mi relación. He ayudado
a centenares de personas a mejorar sus relaciones a través de cursos y conferencias. Y
hay algo que puedo decirte con absoluta seguridad:
No existe otra cosa en el mundo NADA, NADA, NADA ... que te pueda
elevar hasta el cielo o hacerte bajar a los infiernos, tanto como las
relaciones de pareja.
Así de claro. Puedes tener los resultados que tengas en tu vida, si tu relación de pareja
no está bien, tu vida será un infierno.
Puede irte regular, más o menos tirando en otras áreas de tu vida. Si tu relación de pareja
está bien, aguantarás el resto.
Cuidar tu relación de pareja debería de ser prioritario en tu vida, pero lamentablemente es
una de las áreas que más descuidamos. Las estadísticas no mienten. De cada 10 parejas
que se casan 7 acaban separándose.
De las 3 que quedan, dos se soportan, y solo una de cada 10 tiene una relación
satisfactoria. Esta estadística tan abrumadora no puede ser casualidad.
Cuando cayó en mis manos esta estadística tan demoledrora hice lo que hago siempre
ante un problema de estas características: enfocarme en investigar qué patrones de
comportamiento tienen las parejas que rompen una relación y qué patrones de
comportamiento tienen las parejas felices.
De ese estudio y de mi propia experiencia nace este libro que no solo quiere ayudarte en
tu relación de pareja, sino que te servirá para mejorar en tus relaciones de trabajo, con
tus amigos, con tu familia, y contigo mismo.
Eres el resultado de cómo gestionas tus relaciones con los
demás.
Si tus relaciones van mal, tu vida irá mal. Si tus relaciones van bien, sentirás paz y armonía
para poder enfrentar el resto de áreas de tu vida. Así que aunque este libro está basado
en PAREJAS, vas a aprender conceptos que te ayudarán a mejorar en todas tus
relaciones, incluso cómo te decía, contigo mismo.
Este libro no va de teorías psicológicas. Está apoyado en la ciencia como no podía ser de
otra manera, pero te puedo asegurar que he aplicado estas claves en mi vida de pareja
antes de compartirlas contigo, e incluso en mi relación con mis hijos, y estás se han
transformado. Y no por que ellos han cambiado (que también). Sino por que el que he
cambiado he sido yo al aplicar estas herramientas sin enfocarme en el otro, cómo espero
que tu hagas en tu vida, y cómo han hecho ya las cientos de parejas a las que he podido
ayudar.
Quiero emprender contigo un camino de autoconocimiento, así que te voy a pedir que no
te limites a leer el libro. Subráyalo, pega pos-it en las esquinas. Trabájalo como hago yo
cuando quiero que un libro me impregne. Y mantén estas 3 preguntas en tu cabeza
mientras vas pasando sus páginas.
¿Me veo reflejado-a en esto que me comparte Emilio?
¿Habría ido mejor mi relación hasta ahora si hubiera tenido en cuenta esto?
¿Puedo aplicar esta página a mis relaciones desde hoy?
Solo puedo prometerte algo: si tienes HAMBRE, este libro te ayudará. Si me conoces ya
sabes que no soy de crear ninguna formación, ni siquiera grabar un video, si no creo que
estoy aportando algo de valor para los demás. El relleno no es para mi.
Así que voy a pedirte que no creas nada de lo que vas a leer, pero que lo pruebes TODO.
Merecerá la pena, ya lo verás …
Así que sin más dilación … ARRANCAMOS !!!!!!
CAPÍTULO 1 ¿POR QUÉ NECESITAMOS LAS RELACIONES?
El ser humano por definición es un ser de relaciones. Llevamos grabados en nuestros
genes el no vivir aislados y crear relaciones. El convivir con otras personas ha asegurado
nuestra supervivencia desde los tiempos de las cavernas. Era más seguro conseguir
comida y caza viviendo en grupo que en solitario. Teníamos más posibilidades de cuidar
nuestra cueva en compañía que por nuestra cuenta en soledad. Si alguien caía enfermo
estando en una tribu o un clan, siempre habría otra persona que pudiera echarnos una
mano. Y más allá de esta necesidad de convivencia, evidentemente hemos necesitado
vivir en pareja para procrear y perpetuar nuestra especie (al menos hasta la llegada de
las clínicas de fertilidad asistida). Pero claro, hace siglos elegías a tu pareja solo para
eso, para procrear y sobrevivir.
Hoy elegimos a nuestra pareja para tener un confidente cada tarde, un amigo, alguien
con quien compartir nuestros logros, también nuestras tristezas, alguien que nos
reconforte con un abrazo y que nos acompañe en este camino de crecimiento llamado
vida.
Me gustaría pedirte que te pares un momento, que leas con calma la pregunta que te voy
a hacer, y que cierres los ojos y te des unos segundos antes de contestarme.
El día que te mueras ¿quién te gustaría que estuviese junto a ti y
te diese la mano?
¿El director de tu banco? ¿El que te vendió ese coche que tanto te emociona? ¿Quieres
tener a tu lado al contable que administra tus cuentas? ¿Quizás te gustaría estar rodeado
de todas tus posesiones materiales? Seguro que si pudieras elegirías, eligiera tener a tu
lado a tu pareja ¿verdad?
Pues bien, por si llega ese día sin que tu lo esperes (y nadie sabe cuando va a llegar)
HOY puedes y debes ELEGIR trabajar para tener una relación de pareja PLENA. Y esto
no es algo que suceda por casualidad. Si quieres que tu pareja esté ahí cuando la
necesites, tienes que decidir tomarte TÚ la responsabilidad de que tu relación sea la que
te gustaría tener. Este libro quiere ayudarte a ello.
El ser humano ha nacido para vivir en amor, y el amor es la herramienta que ha asegurado
nuestra supervivencia, fíjate:
Lo más habitual es que un niño nazca por una relación de amor entre 2 personas.
Luego el amor de padre nos mantiene vivos. Si no existiera el amor nadie aguantaría a
un niño con cólico de lactante llorando a las 4 de la mañana, ni diez cambios de pañales
malolientes cada día. También nosotros como niños necesitamos sentir el amor de
nuestros padres. Esa emoción nos da la seguridad de que somos aceptados, de que no
nos echarán del clan. Sentir el amor de los padres nos aporta seguridad y confianza.
Más tarde, aunque en otro grado, necesitaremos sentir el amor y la aceptación de
nuestros amigos, de nuestros compañeros de trabajo, de nuestro jefe .. y casi sin darnos
cuenta (vamos de amor en amor) buscaremos el amor de pareja, que nos asegure como
os decía antes, que esa persona siempre estará ahí, en los buenos momentos, en los no
tan buenos, o incluso si puede ser en nuestros últimos días. Y la rueda del amor se vuelve
a cerrar cuando somos viejecitos y el amor de nuestros hijos y nuestros nietos nos
reconforta el espíritu ¿verdad?
¿Te das cuenta de porqué el amor es tan importante para el ser humano?
El amor debería de ser lo más importante en nuestras vidas, sin
embargo le damos prioridad a otras cosas
El sentirnos amados no es algo a lo que podamos renunciar. Lo llevamos en nuestros
genes. Incluso lo llevan otros animales. Se hizo un experimento con gatos a los que se
les quitaba el contacto con sus padres y aunque estaban bien alimentados con una
máquina especial, los cachorros de gato enfermaban.
En los años 50 Harry Harlow llevó a cabo una serie de experimentos que cambiarían para
siempre la idea que se tenía sobre cómo criar a los niños. En aquella época el papel de
la madre estaba relegado a poco más que alimentar y cuidar a los bebés y no se le
concedía especial importancia al papel del cariño y el amor. Los experimentos fueron
considerados por muchos como unos de los más crueles de la historia, pero la verdad es
que sirvieron para que nos diésemos cuenta de la necesidad del amor de una madre. Te
los cuento brevemente resumidos y espero no herir tu sensibilidad (ten en cuenta que
eran otros años).
PRIMER EXPERIMENTO:
Harlow separó a unos monos recién nacidos de su madre y los alimentó y cuidó con sumo
cuidado. Al principio parecía que los monos criados en este ambiente artificial eran más
saludables que los que se criaban con su madre. Pero a pesar de parecer que los monos
no necesitaban más que los cuidados básicos, al llegar a la edad adulta Harlow se dió
cuenta que los monos caminaban encorvados, que se chupaban los dedos observando
al infinito vacío, y que no sabían emparejarse machos con hembras. Los animales no
tenían ni la menor idea de qué es lo que se suponía que tenían que hacer entre ellos, ni
rastro de alguna conducta social. El investigador empezó a relacionar que las muestras
de cariño de las madres mono, jugaba un papel más importante de lo que se esperaba,
asíq ue pasó al segundo experimento.
SEGUNDO EXPERIMENTO:
Harlow construyó una madre para los monos cuya cabeza estaba hecha con una bola de
billar, los ojos eran realmente unos reflectores de bicicleta, y el cuerpo era un esqueleto
de alambre envuelto en un trapo mullido como un peluche. Junto a esta madre de felpa
colocó una segunda versión con la misma forma, con la diferencia de que ésta última
estaba hecha únicamente de alambres, sin ningún tipo de relleno suave, aunque con un
biberón de leche donde el bebé mono podía comer cada vez que quisiera. Se creía que
los bebés monos adoptarían a la madre de alambre con el biberón ya que esto les
garantizaba el alimento. ¿Qué ocurrió? Lo contrario. Los monos se aferraron a la madre
de felpa durante más de 12 horas al día de media, y únicamente se subían a la madre de
alambre brevemente cuando tenían sed, y si podían, manteniendo el contacto con el
muñeco de felpa.
Harlow había demostrado sin querer hacerlo, que el afecto de un bebé se centra
principalmente en la suavidad de la madre, en su calidez cuerpo a cuerpo, con
independencia de que también sea la fuente de alimentación. En otras palabras, había
demostrado lo importante y vital que resulta el contacto para el desarrollo de un niño.
TERCER EXPERIMENTO
A partir de aquí la escalada de experimentos comenzaron a ser más crueles. Para su
siguiente prueba construyó unas madres monstruo. En este caso con la forma muy similar
a las madres de felpa, aunque realmente eran un engaño cruel. Una de estas madres
había sido diseñada con un sistema que sacudía al bebe en varias ocasiones, otra versión
estaba diseñada para asustar al bebé enviando ráfagas de aire comprimido de vez en
cuando y otra de ellas estaba equipada con puntas de metal ocultas que se movían
cuando el bebé intentaba abrazar a la madre ¿Cuál fue la reacción de los bebés? Tan
pronto como las supuestas madres se habían calmado volvían a ella y la acariciaban.
Esta situación se repitió una y otra vez, lo que para el propio Harlow fue algo
impresionante, mientras las madres monstruo agredían a los bebés, estos no cesaban en
su empeño de buscar el contacto con ellas a pesar de los sustos y de los pinchazos.
CUARTO EXPERIMENTO
Llegados a este punto Harlow fue más allá de lo que nunca pensó que iría. En primer
lugar creando lo que llamó el “pozo de la desesperación”, en esencia unas jaulas de
aislamiento separadas del resto con forma de embudo. En el punto más bajo colocaba al
bebé mono. A los dos o tres días trataría en vano de trepar por las paredes de la jaula,
luego desistiría al darse cuenta de que no podía subir. Sin ningún tipo de estimulación,
allí se les enjaulaba al poco de nacer para permanecer entre 30 días y un año entero. El
resultado fue que en algún punto con el paso de los días y las semanas los animales
renunciaban a todo y simplemente se quedaban sentados sin hacer nada en un clima de
desesperación y tristeza profunda. Los monos se convertían en lo que llamaríamos en
términos médicos, un depresivo.
Aquellos que estuvieron en aislamiento un año entero, a su vuelta a la “sociedad” se les
juntaba con un grupo de control. El resultado era una ausencia absoluta del componente
social junto a la falta total de interés por el sexo opuesto. En algunos casos incluso se
negaban a ser alimentados.
QUINTO EXPERIMENTO
El último de los experimentos que el psicólogo llevó a cabo, te va a hacer ver hasta donde
llegó Harlow en su estudio. Una vez que había comprobado que el aislamiento entre
madres y crías afectaba a la propia conducta social, el hombre decide averiguar si estos
efectos (el aislamiento) también se podrían dar en una interacción entre una madre y un
bebé. Para ello aisló a una serie de hembras mono que debían quedar embarazadas.
Harlow diseñó un sistema donde a través de una mesa con correas podía atar a las
hembras, de forma que estas, indefensas, debían esperar a la entrada de los machos
para fecundarlas sin ningún tipo de interacción social entre ellos (como si fuesen
violadas). Cuando estas hembras aisladas quedaban embarazadas y tenían a la cría,
eran incapaces de ofrecerles algún cuidado. Al contrario muy depresivas, su actitud era
violenta como el mismo psicólogo comentaría:
Nunca, ni en nuestros sueños más retorcidos, pensamos que seríamos capaces de designar
sustitutos que fueran tan crueles con sus crías como las auténticas madres. La ausencia
de experiencias sociales hace que no sean capaces de interactuar socialmente con sus
crías. Una de las madres aplastó la cara de su cría contra el suelo y comenzó a comerle los
pies y los dedos. Otra machacó la cabeza de la cría. El resto, simplemente las ignora.
Llegados a este punto el experimento se detuvo. Harlow había sido capaz de mostrar
cómo las crías necesitan sentir el contacto y la protección de una madre. El hombre nunca
negó que los monos fueron sometidos a un gran sufrimiento en sus experimentos. Al
contrario, el psicólogo llegó a comentar a los medios:
Ustedes deben recordar que por cada mono maltratado, hay un millón de niños
maltratados. Si mi trabajo ayuda y es capaz de salvar a los niños humanos,
entonces no estoy demasiado preocupado por 10 monos.
Resultó casi irónico que Harlow ayudará a hacernos ver la importancia del roce y el cariño,
porque este adicto al trabajo, obsesionado como ninguno por encontrar la razón del apego
y el amor de una madre, en vida nunca se preocupó por sus propios hijos. Su esposa lo
abandonó y se llevó a los hijos con ella, ya que como decía, vivir con Harlow era el
equivalente a vivir sola.
Nos tenemos que rendir a las evidencias:
El ser humano está diseñado para vivir en el amor
Somos seres de amor. Y el lugar donde el amor más se expande es en una relación de
pareja. No es con los hijos, a ellos les vas a querer hagan lo que hagan, lo llevas en tus
genes para asegurar la supervivencia de las crías. Es en la pareja donde vas a tener que
aprender a aceptar cosas de esa persona a la que amas. Aprender a convivir, dar lo mejor
de ti, negociar, tragar, aceptar, perdonar …. Vas a tener que trabajar para ser la mejor
versión de ti mismo. En una relación de pareja es donde te das cuenta de que tenemos
un concepto muy equivocado gracias a los cuentos románticos de Disney y las películas
románticas de siempre:
Amar a otra persona es una emoción que llega sola
Borra de tu cabeza este concepto y esa escena idílica donde aparece tu príncipe azul y
te enamoras perdidamente para el resto de tus días. Amar (hablando de relaciones) no
es una emoción. Está más que demostrado por la ciencia (luego te contaré) que el primer
enamoramiento es químico y hormonal. Hay algo en esa “hembra” o en ese “macho” que
me atrae. Luego ese calentón pasa (gracias a Dios), llega el día a día, el paso del tiempo,
y la fase hormonal deja paso a lo que es una verdadera relación.
Llegados a este punto hay dos tipos de parejas:
Las que creen que con la decisión que tomaron el primer día ya está todo hecho y se
dejan caer en la rutina y en las creencias heredadas, y las parejas que quieren tener una
relación EXTRA-ordinaria. Estás parejas tienen un concepto grabado que me gustaría
compartirte:
Amar a otra persona es una decisión
Y has de tomar esa decisión cada mañana .... ¿Has oído bien lo que he dicho? Has de
decidir cada día amarla, cada día dar lo mejor de ti. Solo así te podrás asegurar de que
tu relación es un lugar de crecimiento y amor, y no un espacio de sufrimiento y dolores
de cabeza.
En este libro vas a descubrir que NO son las circunstancias las que crean o destruyen
una pareja o una relación. Hay dos elementos que hacen que una relación se acabe:
Haces cosas heredadas de otros modelos de relación que no funcionan, y dejas de hacer
cosas que te funcionaban al principio, sin que siquiera te des cuenta que has dejado de
hacerlas
Si ha quedado demostrado que el amor es tan importante, si ha quedado constatado que
vivir en pareja es algo necesario para nuestro crecimiento personal y no solo para
perpetuar la especie ¿Por qué nos cuesta tanto vivir en pareja? ¿Por qué 7 de cada 10
parejas se separan?
En los próximos capítulos te voy a compartir lo que hacen y no hacen las parejas que se
rompen, y lo que hacen y no hacen las parejas que funcionan.
Te voy a compartir Creencias que rompen parejas, y Creencias que unen relaciones.
Y te voy a enseñar los 7 PILARES sobre los que se sustenta una relación de pareja de
DIEZ, esa que todos sueñan tener.
Pero antes haremos un breve repaso a algunos datos científicos que necesitas conocer
(no te preocupes que será ameno y divertido) para entender que para que una relación
de pareja funcione hay 3 planos que debes trabajar:
El plano mental (nuestra mente dirige y crea nuestra vida)
El plano más espiritual y emocional (hay algo dentro de nosotros que nos mueve más allá
de nuestro cerebro)
El plano físico y biológico (nuestro cuerpo es animal)
Y vamos a empezar por esta parte en el siguiente capítulo.
Vamos a ver cómo la naturaleza y la genética juegan un papel vital en las relaciones
humanas, y cómo hoy en día esto se está olvidando en PRO de una igualdad
EXAGERADA que nos está trayendo más confusión que beneficios (me vuelvo a remitir
a las estadísticas de separaciones).
Pero antes ….
RESUMEN DE ESTE CAPÍTULO:
El ser humano ha nacido para vivir relacionándose.
Las relaciones han asegurado nuestra supervivencia.
Dentro de esas relaciones el amor y el cariño juegan un papel vital (recuerda los pobres
monos)
El lugar donde más se expande el amor y el cariño (y tú) es en una relación de pareja.
Para que una relación de pareja funcione has de dejar de creer lo que cree la mayoría,
dejar de hacer lo que hace la mayoría (7 de cada 10 parejas se separan)
Amar no es una emoción, es una decisión.