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Vargas Llosa y Alexievich contra fascismo ruso

El documento presenta información sobre las actividades realizadas el primer día de la sesión 9. La Actividad 1 consistió en leer una noticia sobre Vargas Llosa y Alexievich advirtiendo desde Berlín sobre el "nuevo fascismo" ruso e identificar el propósito de la noticia y si se está de acuerdo con el término usado. La Actividad 2 implicó identificar las ideas clave sobre el impacto de la Gran Depresión en la economía e Italia y su política exterior según una fuente. Finalmente, la Actividad 3 solicitó identificar más ideas importantes
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Vargas Llosa y Alexievich contra fascismo ruso

El documento presenta información sobre las actividades realizadas el primer día de la sesión 9. La Actividad 1 consistió en leer una noticia sobre Vargas Llosa y Alexievich advirtiendo desde Berlín sobre el "nuevo fascismo" ruso e identificar el propósito de la noticia y si se está de acuerdo con el término usado. La Actividad 2 implicó identificar las ideas clave sobre el impacto de la Gran Depresión en la economía e Italia y su política exterior según una fuente. Finalmente, la Actividad 3 solicitó identificar más ideas importantes
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ANEXO SESION 9

DIA 1

Actividad 1: Lee la noticia y responde a la pregunta

VARGAS LLOSA Y ALEXIEVICH ALERTAN


DESDE BERLÍN CONTRA “NUEVO
FASCISMO” RUSO

El nobel se dirigió a los asistentes en un mensaje


grabado, en el que felicitó a la “resistencia
ucraniana” y llamó a movilizarse contra la
invasión de Ucrania por parte de Rusia.

“Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo


fascismo”, aseguró Alexievich, en una
intervención virtual ante la concentración de
centenares de personas de apoyo a Ucrania
convocada este domingo en Berlín.

Vargas Llosa se dirigió a los asistentes en un


mensaje grabado, en el que felicitó a la
“resistencia ucraniana” y llamó a movilizarse
contra la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

La concentración en solidaridad con Ucrania tuvo


lugar en la céntrica Bebelplatz de Berlín, junto a la
Staatsoper Unter den Linden -ópera nacional- y a
unas manzanas de la embajada de Rusia, lugar
por el que discurren casi a diario manifestaciones
contra la invasión.

Gestión (06 de marzo de 2022). Vargas Llosa y


Alexievich alertan desde Berlín contra “nuevo
fascismo” ruso. Gestión. Consultado el 28 de
marzo de 2022. [Link]
rusia-ucrania-vargas-llosa-y-alexievich-alertan-
desde-berlin-contra-nuevo-fascismo-ruso-noticia/?
ref=gesr

En referencia a la noticia responde las siguientes preguntas:

⮚ ¿Cuál es el propósito de la noticia?

⮚ ¿Estás de acuerdo con lo que menciona Vargas Llosa y Alexievich con el término “nuevo fascismo”

ruso? Explique.
Actividad 2: Identifica las ideas importantes que sugiere la fuente A sobre el impacto de la Gran Depresión en la
economía de Italia y política exterior
Fuente A: Los autores Eucine Price y Daniela Senés han escrito el libro The move to global war. Este libro cubre de
manera integral el tema 3 prescrito, incluido un enfoque en la comparación entre regiones y el contexto más amplio
que rodea el tema.
El Impacto de la Gran Depresión en la Economía de Italia y Política Exterior
La economía italiana ya estaba experimentando algunas dificultades como resultado de las políticas de Mussolini
(como la revalorización de la lira), cuando la Gran Depresión creó una carga adicional. El comercio internacional se
vio gravemente afectado y las exportaciones de los italianos no fueron una excepción. Como el resto de Europa, Italia
perdió apoyo de los Estados Unidos. Mussolini vio por primera vez la crisis como un problema estadounidense y
consideró que las políticas italianas dirigidas a la autarquía protegerían a su país de la Depresión. Pero la
revalorización de la Lira, así como los altos niveles de gasto público, no había preparado bien la economía italiana.
Con una disminución de la demanda internacional, la producción industrial cayó un 25 por ciento entre 1929 y 1932.
Esto había un impacto negativo en los salarios y los niveles de empleo: en 1932, el desempleo había alcanzó 1 millón.
Mussolini respondió a los efectos de la Depresión aumentando la intervención estatal. Introdujo políticas para limitar el
desempleo, como la expansión de las obras públicas y rearme. Como resultado, la marina y la fuerza aérea se
expandieron rápidamente. Mussolini También vio la Depresión como una oportunidad para la expansión ya que las
potencias extranjeras estaban preocupadas por encontrar soluciones para superar la crisis. Creía que en la revisión
exitosa de los tratados de posguerra - mediante la expansión del territorio italiano - podría ayudar mitigar los efectos
de la Depresión en Italia; además, guerras cortas y exitosas podría desviar la atención de los problemas internos de
Italia.
Price and Senés (2016). The move to global war. Londres: Pearson. p.98

Recuerda que identificar es establecer, reconocer o encontrar una respuesta en gama de posibilidades. Para
ello usamos el resaltador, identificamos la respuesta y la trasladamos con nuestras propias palabras. Por
ejemplo:

Actividad 3: Ahora es tu turno de seguir identificando más ideas importantes, ¡Tú puedes lograrlo!

La economía italiana tuvo dificultades por el manejo político, a ello se sumó el problema de la Gran
Depresión, lo cual afectó de manera significativa a las exportaciones de los italianos, lo cual
conllevo a una crisis económica.

DIA 2

LECTURA 1 ¿Quién controlaba la política exterior italiana en los años treinta?


Cuando llegó al poder en 1922, Mussolini quería controlar él mismo la política exterior. En 1929, una vez que su
autoridad parecía segura, nombró a Dino Grandi como ministro de relaciones exteriores. Grandi era un fascista
comprometido que favorecía una política exterior "fuerte". Quería alejarse de las políticas anglófilas y demostrar la fuerza
italiana, y en última instancia, preparar a las fuerzas armadas para la "guerra venidera". Grandi creía que no debía
confiar en la Liga de las Naciones. Sin embargo, Mussolini todavía dirigía la política exterior y en julio de 1932 trasladó a
Grandi al cargo de embajador en Gran Bretaña.
En 1936, Mussolini nombró a su yerno, el conde Galeazzo Ciano, para trabajar en política exterior. Ciano había apoyado
inicialmente vínculos más estrechos con Alemania. Sin embargo, Ciano se desilusionó con Hitler y discutió contra el
Pacto de Acero, firmado en mayo de 1939. Ciano aconsejó a Mussolini crear una zona de amortiguamiento en los
Balcanes contra Alemania y apoyó la invasión de Albania. Ciano perdió el favor de Mussolini por su postura antigermana
cuando Hitler barrió victoriosamente en toda Europa. Ciano finalmente cedió y apoyó a Italia para unirse a la guerra con
Alemania en junio de 1940.

LECURA 2. J. Calvitt Clarke y C. Foust. Rusia e Italia contra Hitler: el acercamiento bolchevique-fascista
de los años treinta (1991).
A mediados de la década de 1930, Italia recibió el 86 por ciento de sus importaciones por mar, y de éstas, el 13 por
ciento pasó por los Dardanelos, el 17 por ciento por Suez y el 70 por ciento por Gibraltar. De ahí la convicción fascista de
que Italia debe dominar o ser prisionera de su Nostro Mare, el Mediterráneo. Italia tampoco podría ceder voluntariamente
a ninguna otra hegemonía de poder en el interior del Mediterráneo: el Danubio (incluidas Austria y Hungría) y las zonas
balcánicas.
Primera pregunta, parte a - 3 puntos.
¿Qué puntos clave se señalan en esta Fuente con respecto a las necesidades económicas italianas y su influencia en la
política exterior italiana en la década de 1930?
Actividad 4: Identifica las ideas importantes que sugiere la fuente B sobre la política económica del fascismo italiano
desde 1922 hasta 1943

Fuente B: breves consideraciones para su Comprensión. Giusseppe De Corso. Director Doctorado en Modelado en
Política y Gestión Pública, Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano
La Política económica del fascismo italiano desde 1922 hasta 1943
La crisis golpeó duramente el balance económico de los tres mayores bancos italianos, altamente expuestos con la
industria desde la Primera Guerra Mundial: Banca Commerciale, Banca di Roma y Credito Italiano. Estos bancos, por vía
de la participación accionaria mayoritaria o minoritaria, guardaban en sus bóvedas acciones y obligaciones de
centenares de empresas de servicios, industriales y agrícolas, ahora en dificultades para honrar sus deudas. En un
primer momento, la intervención para rescatarlos quedó en manos del Banco Central de Italia, pero dicho respaldo
financiero creó graves problemas en el balance financiero del Banco y un incremento excesivo de la circulación
monetaria. Después de varias y complejas operaciones financieras, todas infructuosas, se resolvió crear el Instituto para
la Reconstrucción Industrial (IRI), que nació como un ente transitorio con el fin de salvar tanto los bancos como el
aparato industrial vinculado a los mismos. Las acciones de los tres bancos pasaron a manos del IRI, que los declaró
bancos de interés nacional y los privó de la potestad de realizar préstamos a mediano y largo plazos al sector industrial;
para tal propósito se creó un ente especial del Estado, el Istituto Mobiliare Italiano (IMI), que a través de la emisión de
obligaciones se encargaría de los préstamos a largo plazo destinados al sector industrial. Las circunstancias
paulatinamente llevaron al IRI a transformarse en el cigüeñal del proceso de saneamiento tanto del sistema financiero
como del industrial, sustituyendo al Banco Central. Su función principal era captar ahorro nacional y suministrar créditos
bajo estricta supervisión técnica a las empresas que podían reflotar, y colocarlas de nuevo en manos privadas. Pero en la
medida que sus funciones se extendían en el sistema económico, ascendían las posibilidades de evolucionar hacia un
instrumento de control estatal sobre la economía. Para 1934, el IRI controlaba el 21% de todo el capital de las
sociedades por acciones (SPA) del país, sumando alrededor de 10 billones de liras corrientes de la época. Mussolini,
aconsejado por Alberto Beneduce, uno de los técnicos más importantes del régimen y presidente del IRI , advirtió la
oportunidad de asumir el control de los sectores estratégico de la economía italiana, fundamentalmente la industria
pesada y de producción bélica, pues ya en el horizonte se perfilaban la guerra de expansión imperial en el cuerno de
África y el choque con Inglaterra y Francia. Por otra parte, el capitalismo italiano –según Mussolini y muchos técnicos del
gobierno fascista, con contadas excepciones– había demostrado su incapacidad para superar la crisis del 29 sin el
decidido apoyo del Estado y no poseía una cultura económica capaz de abordar las grandes inversiones necesarias para
desarrollar las potencialidades de la nación. Fue una crítica constante en sectores ligados al fascismo que el capitalismo
italiano se distinguía por medrar a la sombra del Estado y que su estructura y escala familiar eran un impedimento para
el progreso del país.
En efecto, en el pensamiento íntimo de Mussolini, el IRI era un mecanismo idóneo para fortalecer la defensa nacional,
valorizar las colonias, implementar la política autárquica, y, por último, un dispositivo ideal para concretar il Piano
Regolatore (Plan Regulador) de la economía italiana. 26 El Plan Regulador no debe confundirse con la planificación de
las economías de comando central, como en el caso de la Unión Soviética o Alemania Oriental; más bien tiene puntos de
coincidencia con la planificación indicativa, implementada en Francia e Inglaterra en la segunda posguerra, si bien hay
un mayor grado de coerción en el cumplimiento de las metas. El Plan Regulador se descomponía en planes sectoriales
con asignación de recursos y metas; en él participaban los organismos técnicos de las corporaciones, veintidós en total,
en que se dividían los tres sectores (primario, secundario y terciario) de la economía italiana, así como los sindicatos de
trabajadores, empresas privadas y entes económicos paraestatales.

De Corso, G. (2015). La política económica del fascismo italiano desde 1922 hasta 1943: breves consideraciones
para su comprensión. CORE AC UK. Consultado el 29 de marzo de 2022.
[Link]

Al igual que el ejercicio anterior, usa el resaltador digital y subraya las ideas importantes de la fuente a fin de
identificar las ideas importantes.
Actividad 6: Teniendo como base las ideas fuertes identificadas en la fuente A y B, seguidamente te invitamos a
completar el siguiente cuadro de comparación y contrate en relación a la política económica italiana en el contexto
de la Gran Depresión.

CUADRO DE COMPARACIÓN Y CONTRASTA ENTRE LA FUENTE A Y B

COMPARACIÓN (SEMEJANZAS)

8
- Ambas fuentes mencionan que la economía de Italia decayó debido a
la Gran Depresión de 1929.
- Ambas fuentes mencionan sobre el interés de expandirse
territorialmente Italia hacia África
COMPARE Y
CONTRASTE LA
FUENTE A Y B EN
RELACIÓN A LAS
IDEAS QUE
IDENTIFICASTE

CONTRASTE (DIFERENCIA)FUENTE A CONTRASTE (DIFERENCIA) FUENTE B


- Menciona sobre las - Menciona las acciones que
consecuencias que trajo la tomo Mussolini frente a la
consigo la Gran Depresión crisis económica de Italia
hacia la economía de Italia. - Menciona sobre la creación
- Menciona la revalorización del BCI para el apoyo a los
de la Lira. bancos italianos.

DIA 3:

LECTURA 3 CAMBIO DE ALINEAMIENTOS DIPLOMÁTICOS EN EUROPA DESPUÉS DE 1933.


Extracto del diario de Dino Grandi, 1932.
Me he preguntado por qué el jefe está tan ocupado con Hitler. [Mussolini] ha buscado sin aliento durante los
últimos diez años más o menos, dondequiera que se encuentren, en busca de "aliados" para una política
exterior evolutiva destinada a crear un "nuevo orden" en Europa, un nuevo orden del cual se considera
supremo pontífice. No solo en el sentido espiritual sino también en el material... Una acción internacional
fundada exclusivamente en el Partido, en el Régimen, en una ideología revolucionaria.

Discute la siguiente pregunta con un compañero.


¿Qué sugiere la cita del diario de Grandi (arriba) que Mussolini quería obtener de los "aliados"
potenciales?

Actividad 7: Teniendo en consideración la fuente C y D elabore un cuadro de contraste propuesto sobre las posturas
de ambas fuentes en relación al IMPACTO DEL FASCISMO Y CUESTIONES ECONÓMICAS NACIONALES EN LA POLÍTICA
EXTERIOR ITALIANA
Fuente C: Gloria M. Delgado de Cantú, es licenciada en antropología social, Maestra en Metodología de la
Ciencia, Maestra emérita de la Preparatoria Eugenio Garza Sada del Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey
POLÍTICA EXTERIOR DEL RÉGIMEN FASCISTA
En la política exterior de Mussolini anterior a la alianza que establecería con Alemania, en 1936, se pueden distinguir dos
etapas. La primera, entre 1922 y 1930, muestra un claro intento por conseguir para Italia la hegemonía sobre los
territorios balcánicos y mediterráneos. Durante esos años, Mussolini realizó algunos movimientos expansionistas y
ocupó, en 1923, la isla de Corfú, situada al noroeste de Grecia, hecho que provocó la protesta inútil de la Sociedad de
Naciones. Al año siguiente firmó un tratado de amistad con Yugoslavia, por el que renunciaba a sus aspiraciones sobre
la costa dálmata a cambio del Fiume; el mismo año ocupó la totalidad de Somalia basándose en un tratado de 1889. Por
último, intervino en los asuntos internos de Albania y en 1927 la convirtió prácticamente en un protectorado. La
conciliación con El Vaticano, correspondiente a esta primera fase de la política exterior del gobierno fascista, significó
para Mussolini contar prácticamente con la bendición papal para sus acciones y, a partir de ese momento, empezó a
perfilarse como el principal defensor de la lucha europea contra el comunismo. Durante todo este periodo mantuvo
buenas relaciones con Gran Bretaña y Francia, al grado de que, en 1935, en la Conferencia de Stressa, condenó junto
con estos dos países el expansionismo alemán. Incluso el propio Mussolini había movilizado tropas hacia la frontera con
Austria, amenazando con intervenir, cuando en 1934 este país sufrió un primer intento de anexión por parte de la
Alemania de Adolf Hitler. La segunda fase de la política exterior fascista, entre 1935 y 1936, estuvo marcada por la meta
de Mussolini de conseguir la reconstrucción del antiguo Imperio, en momentos en que era necesario desviar la opinión
pública para hacerle olvidar, o cuando menos relegar a segundo término, los problemas económicos derivados de la
Gran Depresión. Las acciones en este sentido se concretaron en la conquista de Libia y Etiopía. En el caso de Libia, los
tratados internacionales reconocían el derecho italiano a la expansión colonial en ese territorio, pero la ocupación no se
logró plenamente. En 1925 se llegó a un acuerdo fronterizo y, 10 años después, Italia ocupó Libia de manera efectiva.
Respecto a Etiopía, que formaba parte del sueño imperial de Mussolini, fue atacada por los italianos sin previa
declaración de guerra en el otoño de 1935. En mayo del año siguiente los ejércitos italianos ocuparon Addis Abeba, la
capital, y proclamaron al rey Víctor Manuel III como emperador de Etiopía. La acción imperialista de Italia fue el primer
caso de agresión, de una nación sobre otra, realizado después de los tratados de paz, a pesar de todos los intentos por
evitar nuevas violaciones al derecho internacional. La protesta de los países miembros de la Sociedad de Naciones —
dirigida por Francia y Gran Bretaña— fue unánime, pero este organismo fracasó en su intento por castigar a Italia, y sólo
consiguió la aprobación de un boicot internacional que impedía vender a este país armas y carburantes, además de que
prohibía concederle créditos. El fascismo se anotó así el primer triunfo en su carrera imperialista y habría de dar
comienzo a una nueva aventura bélica cuyos resultados envolverían al mundo en una guerra más cruenta incluso que la
primera.

Delgado, G. (2010). Historia Universal. De la era de las revoluciones al mundo globalizado. Tercera Edición. Pearson.
México

Fuente D: D´Auria, Chiara, historiadora del Dipartimento di Studi Umanistici, Universita degli Studio di
Salerno Italia (Historiadora del Departamento de Humanidades, Universidad de
Salerno

LA POLÍTICA EXTERIOR FASCISTA DESDE 1932 AL 1936

El periodo comprendido entre el fin del conflicto etíope y la segunda guerra mundial se
presenta generalmente como un proceso calculado y de constante acercamiento a la Alemania
nazista, según el concepto expreso en la fórmula “del eje al Pacto de Acero”. En realidad,
como han demostrado los estudios de Mario Toscano (1963) y de otros historiadores, el
periodo entre el verano del 1936 y el de 1939 es la fase en la cual Mussolini, adoptando una
línea alternativa de la proyectada en 1925, sustituyó su amistad anglo-francesa con la alemana para llevar a cabo su
política exterior. El apoyo al Tercer Reich tenía un objetivo instrumental ya que se constituyó no sólo para entrar en
el conflicto con las democracias europeas sino para lograr los objetivos tradicionales de la política exterior italiana
(expansión en el Mediterráneo, en África, en Albania, etc.). Estos propósitos los podía alcanzar Mussolini sólo
gracias al apoyo alemán porque invadieron los intereses anglo-franceses.

Para comprender este punto de vista, debemos recordar que Mussolini había conducido su propia política exterior
antes con el apoyo de Gran Bretaña, y después, a partir del 1934, con el de Francia, con la que no se había
provocado nunca una verdadera brecha, a pesar de las divergencias. En cambio, para separar a Mussolini de la
Alemania nazista fue necesario resolver un problema importante: la cuestión austríaca.

La situación, como se mencionó anteriormente, cambió radicalmente después de la guerra de Etiopía: el duce no
podía consentir que Italia quedara políticamente aislada. Por lo que, a cambio de la garantía de Brennero, Mussolini
estuvo dispuesto a aceptar el Anschluss. Esto habría dado lugar a la iniciación de una amistad incondicional y
exclusiva con Alemania.

En el curso del trienio 1936-1939 fueron numerosas las ocasiones en que Mussolini valoraba la consolidación de
ese enlace.

Sin embargo, el duce, a pesar de ser consciente del peso y del significado de la amistad con el Tercer Reich, pensó
que podía proceder igualmente a nivel internacional a través de la política del peso decisivo: ya sea en la guerra de
España como con los contactos de la Alemania de Hitler, intentó “balancear” el papel de Italia entre el Tercer Reich
y las potencias europeas en modo de consolidar la actuación de la línea del peso decisivo.

D´Auria, Ch. (2015). La Política Exterior Fascista desde el 1932 al 1936: De la Equidistancia al Eje.
ANUERIA CIEP. Consultado el 29 de marzo de 2022.
[Link]

Recuerda usar estas palabras a fin de desarrollar la actividad propuesta:


✔ Mientras la fuente D menciona…, la fuente C dice…
✔ La fuente D menciona …, no obstante, la fuente C sostiene que…
✔ En cuanto la fuente D menciona …, por el contrario, la fuente C dice ….
✔ La fuente D establece …, sin embargo, la fuente C sostiene …

Posturas en relación IMPACTO DEL FASCISMO Y CUESTIONES


FUENTES
ECONÓMICAS NACIONALES EN LA POLÍTICA EXTERIOR ITALIANA
- La fuente D se hace mención el pacto de acero donde Italia y
Alemania acuerdan un apoyo mutuo mientras que en la fuente C
no se menciona de este suceso

- En la fuente C a diferencia de la fuente D, se hace mención del


apoyo del Vaticano hacía Mussolini, lo que para él significó el
propio apoyo y así mismo bendición papal.

- En la fuente D se hace mención de la Conferencia de Stresa en la


Fuente C cual Italia se alude al acuerdo alcanzado por Reino Unido, Francia
e Italia reafirmando el espíritu de Locarno, y frenar cualquier
y intento alemán de revisar el Tratado de Versalles, mientras que
en la fuente c no se menciona nada de este acto.
Fuente D
- La fuente C a diferencia de la fuente D, se habla más acerca de la
invasión imperialista por parte de Italia en Addis Abeba, y así
mismo la proclamación de Víctor Manuel III como emperador de
Etiopía.

- Mientras la fuente D menciona las acciones del gobierno exterior


Fascista la fuente C sostiene los actos ocurridos dentro del
gobierno fascista y a lo que conllevo los desacuerdos.

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