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Nanotecnologia

Este documento explica qué son las nanotecnologías y cómo funcionan a escala nanométrica. Las nanotecnologías se basan en nuestra capacidad de diseñar y manipular materiales a escala de nanómetros. A esta escala, las propiedades de los materiales dependen de su tamaño y forma.

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Nanotecnologia

Este documento explica qué son las nanotecnologías y cómo funcionan a escala nanométrica. Las nanotecnologías se basan en nuestra capacidad de diseñar y manipular materiales a escala de nanómetros. A esta escala, las propiedades de los materiales dependen de su tamaño y forma.

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Este ejemplar fue editado por el programa Leé Ciencia.

Leé Futuro, una inicia-


tiva del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación que se pro-
pone acercar lecturas de ciencia a niños, niñas, adolescentes y jóvenes como
un modo de garantizar el acceso a la cultura científica.
¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia / 3

¿Qué es la Nanotecnología?

La nanotecnología o, mejor dicho, las numerosas nanotecnologías, en con-


junto, que existen, constituyen un mundo nuevo y fascinante, que ya está
entre nosotros. Se meten por todos lados: en nuestros autos, nuestra ropa,
los deportes, los alimentos, nuestra salud y el medio ambiente. Vivimos ro-
deados de nanotecnologías, aunque no lo sepamos. En los próximos cien
años, las nanotecnologías van a cambiar el mundo: nos van a curar, dar ener-
gía, alimentar y mejorar nuestro medio ambiente. Nuestros hijos y nietos las
van a disfrutar más que nosotros, las van a considerar moneda corriente. Las
nanotecnologías son centrales para nuestra civilización actual, y la base de
su desarrollo futuro.

Las nanotecnologías se basan en nuestra capacidad, desarrollada en los


últimos veinte o treinta años, de diseñar, fabricar, ver, controlar y ensamblar
nanomateriales. Los nanomateriales son materiales como los que conoce-
mos y utilizamos todos los días (metales, cerámicos, vidrios, polímeros) pero
de dimensiones reducidas a algunos nanómetros. Y el nanómetro es algo ca-
pital en este asunto. Aunque un nanómetro (nm) sea, simplemente, una uni-
dad de medida. Así como un centímetro es cien veces menor que un metro,
un nanómetro es mil millones de veces más chico que un metro. Es decir, un
nanómetro es 0,000000001. Nuestra vida diaria se desarrolla en el ámbito
de los metros, así que tenemos que acostumbrarnos a esta pequeña unidad.

Para tener una idea de la diferencia de escalas, la diferencia relativa de


tamaño entre un científico y la nanopartícula que está fabricando o mani-
pulando es la misma que entre el tamaño de nuestro planeta y el de una
aceituna: unos nueve órdenes de magnitud. Hace poco más de sesenta años,
en 1959, Richard Feynman, Premio Nobel de Física 1975 y uno de los más
grandes científicos del siglo XX, hizo una pregunta provocadora: “¿Por qué
no podemos escribir los 24 volúmenes de la Enciclopedia Británica sobre la
cabeza de un alfiler?” Feyman concluyó que para poder imprimir todo en ese
tamaño tan pequeño, cada “pixel” de la enciclopedia tendría que tener unos
8 nm de diámetro. Y que cada uno de esos píxeles contendría aún unos mil
átomos.

Explorar el nanomundo es comenzar a dejar el mundo que nos han en-


señado, y al que estamos acostumbrados, para sumergirnos en lo nuevo,
para ver cómo funcionan otras leyes de la naturaleza, que son las que pre-
dominan en la nanoescala. Son leyes cuyas grandes líneas ya conocemos, no
4 \ ¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia

hay que preocuparse. Lo que sí conviene es tomar conciencia de los resul-


tados extraordinarios que se obtienen cuando comprendemos las leyes que
rigen la materia a escala microscópica. Básicamente, aplicando esas leyes y
nuestro conocimiento sobre la materia, podemos cambiar el mundo de una
manera sorprendente.

Desde nuestro primer curso de Ciencias Naturales nos han enseñado que
las propiedades de la materia dependen de su naturaleza. Se trata de las
famosas propiedades intensivas, que no dependen del tamaño del sistema,
y que son inmutables para cada sustancia: sus puntos de fusión y de ebulli-
ción, su conductividad eléctrica, su color y muchas otras. Nos habituamos
entonces a vincular esas propiedades con la estructura de la materia. Cuan-
do aprendemos un poco de física o química, comprendemos que la estruc-
tura de la materia implica la composición atómica y la estructura espacial
que esos átomos adoptan. Nos enseñan las moléculas, y su estructura, y sus
puntos de fusión y ebullición, que dependen de sus formas y de las interac-
ciones entre ellas.

Por ejemplo, el oro es un metal, dorado, que conduce el calor y la co-


rriente, y que funde a más de 1000°C. Uno puede tomar un cablecito de oro,
cortarlo en pedazos o limaduras, y sus propiedades intensivas no cambia-
rán: el oro es tan dorado y conductor como antes. Nos lo enseñan así des-
de siempre: las propiedades de los materiales no dependen del tamaño del
objeto. Y acá viene un giro maravilloso. Cuando se trata de nanomateriales,
cuyos tamaños son del orden de los nanómetros, las propiedades intensi-
vas sí cambian. Y no solo eso: cambian según su tamaño y su forma. Esto
provoca una revolución muy profunda en nuestros conocimientos. El caso
del oro es un buen ejemplo. Imaginemos que podemos construir piezas de
oro muy chiquititas, digamos de 5 nm de diámetro. Nuestro “nanooro” de 5
nm es rojo, ya no conduce tan bien la corriente y ¡funde a 900°C! Más aún si
fabricamos oro de 20 nm, estas partículas son de un intenso color violeta,
y si las partículas son alargadas y de 100 nm, ¡son verdes! Y todas tienen
propiedades diferentes, que dependen de su tamaño y de su forma. ¿Se nos
queman los libros? No, la materia se comporta así.

¿Qué es un nanómetro?

El nanómetro es lo que determina las nanotecnologías. Viajemos hacia aba-


jo, al nanomundo. Nuestra escala de longitudes habitual es el metro así que
será un largo viaje. Imaginemos que nos achicamos mil veces: estamos en la
¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia / 5

escala del milímetro (103m, escrito en notación científica), el tamaño habi-


tual de los insectos. Si nos reducimos mil veces más, llegamos a la escala del
micrón, micra o micrómetro (106m), escala típica de las células, granos de
polen y bacterias. Pero tenemos que reducir mil veces más nuestro tamaño,
es decir, un total de mil millones de veces, para llegar al nanómetro (109m).
Esta es una pequeña unidad de medida. Aún así los átomos son menores
que un nanómetro y sus medidas están típicamente en angstroms (Å); 10 Å
forman un nanómetro.

En esta escala, ocurren dos cosas importantes: por un lado, empiezan a


manifestarse propiedades del mundo atómico-molecular; por otro, comien-
zan a predominar fuerzas que en nuestro mundo cotidiano no vemos, como
las interacciones entre átomos, moléculas, superficies.

Átomos, electrones y moléculas

Los átomos son los bloques de construcción de nuestro universo, y todos


sabemos que existe una relación entre la estructura atómico-molecular de
la materia con sus propiedades. Los átomos tienen una anatomía relativa-
mente simple; más del 99,99% de su masa está concentrada en el núcleo
atómico, una región densa, que ocupa una cienmilésima parte del volumen
de cada átomo. El núcleo está compuesto por protones y neutrones; los pro-
tones tienen carga positiva, y le dan su identidad química al átomo, lo que
llamamos número atómico. Un núcleo con un protón, y tenemos un átomo
de hidrógeno; dos protones, y el átomo es de helio. El carbono tiene seis pro-
tones; el oxígeno, ocho, y así sucesivamente se forma toda la tabla periódica.
Los neutrones, a efectos prácticos, cumplen el rol de cohesionar el núcleo.
El núcleo está cargado positivamente, y está rodeado por electrones, mucho
más pequeños que los protones y neutrones, y de carga negativa. Un átomo
es eléctricamente neutro, por lo que hay igual número de protones que de
electrones. Si hay un exceso de protones o de electrones, tendremos un ion,
es decir, un átomo con carga positiva o negativa, respectivamente. Los elec-
trones se sienten atraídos por el núcleo, pero se repelen entre ellos. De sus
interacciones con el núcleo, y con los núcleos y electrones vecinos, depen-
den las propiedades físicas y químicas de cualquier sustancia.
6 \ ¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia

Materiales

En nuestra vida cotidiana, los materiales son generalmente sólidos: los me-
tales, la madera, el vidrio, las fibras que forman parte de nuestra ropa. Todos
estos materiales están formados también por colecciones de átomos, que se
encuentran organizados en sistemas extendidos en el espacio. ¿Qué diferen-
cia hay entre las moléculas y los materiales? La más importante es el tamaño:
los materiales son grandes colecciones de átomos, que a menudo forman
complejas estructuras. Para tener una idea, una humilde molécula de agua
tiene tres átomos; un cablecito de cobre de unos pocos gramos de peso está
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formado por unos 10 átomos ([Link].000.000.000), ¡muchos más
que todas las estrellas de nuestra galaxia! En consecuencia las propiedades
de los materiales tienen que ver con la coexistencia de todos estos átomos, y
de cómo se define la estructura de sustancias que tienen tantos electrones.
En los materiales, los electrones también tienen estados de energía, pero a
diferencia de las moléculas, son colectivos, y muy cercanos en energía. Los
electrones de un material en general tienen la posibilidad de deslocalizarse,
y por decirlo de alguna manera, estar presentes en todo el material.

Los efectos nano

Si bien los efectos de la nanoestructura dependen del material y de la forma,


comienzan a verse cambios típicamente por debajo de los 100 nm, y muy
marcadamente por debajo de los 10 nm. Para tener un comportamiento típi-
co de un nanomaterial basta con que al menos una de sus dimensiones sea
nanométrica. Las características más importantes de nanoescala pueden
resumirse en dos aspectos:

- un efecto asociado a los cambios en la estructura electrónica, vincula-


dos a la mecánica cuántica, y la dependencia de las propiedades electrónicas
al tamaño y la forma;

- un tipo de efecto relativamente continuo, que tiene que ver con el rol de
la superficie.

Lo primero que cambia en un nanomaterial con respecto a un material


“grande”, es la distribución de sus electrones, que están confinados en un
pequeño espacio. Un nanomaterial está en una posición intermedia entre
las moléculas y los materiales extendidos. Sin adentrarnos en detalles, su es-
tructura electrónica (y por lo tanto sus propiedades) depende del número de
¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia / 7

átomos, es decir, del tamaño. Tamaños chicos llevan a estados localizados,


cuyas energías dependen mucho de la conectividad, y de cuantos átomos se
comunican. Tamaños grandes llevan a que el material se parezca a un sólido,
con estados electrónicos deslocalizados en bandas.
Resumiendo, en un nanomaterial, la localización y disponibilidad de los
electrones depende de la cantidad de átomos, es decir del tamaño. Eso trae
consecuencias en su conductividad, su color y su magnetismo.

Un nuevo paradigma

El de las nanotecnologías es un nuevo paradigma, ni más ni menos. Antes de


las nanotecnologías, teníamos una concepción relativamente rígida, según la
cual las relaciones estructura-propiedad de la materia eran unívocas, y por
así decirlo, casi sagradas. El hecho de que las propiedades de los nanomate-
riales dependan de la estructura del material, pero también de su tamaño y
de su forma, es equivalente a abrir un espacio nuevo, dar múltiples opciones
a una ruta que era lineal. Por eso puede hablarse de revolución. Una revo-
lución que simplemente tiene en cuenta que la materia en esa particular
escala tiene un comportamiento parecido a la materia molecular, con sus
interacciones y sus leyes, a caballo entre el mundo microscópico y el macros-
cópico. Los nanomateriales se portan, en suma, como grandes y complejas
moléculas, cuyo comportamiento, una vez que uno sintoniza esa frecuencia,
es relativamente fácil de comprender.
Vista en ese contexto, la nanotecnología parece simple: fabricar o confi-
nar objetos o moléculas en la escala del nanómetro, y aprovechar las nuevas
propiedades que surgen. Como veremos, este es un concepto muy podero-
so, y lleva a un mundo inmenso, un universo propio. Las nanotecnologías
entran en todas las tecnologías que el ser humano desarrolla actualmente. Y
el futuro viene aún mejor: existen potencialidades enormes para cambiar el
mundo en diversos aspectos: en medicina (“nanonaves” que exploran y cu-
ran nuestro cuerpo), electrónica (microprocesadores más rápidos), nuevas
energías ( solar, del hidrógeno, biomasa, etc.) y medio ambiente (sensado,
descontaminación y destrucción de contaminantes), entre otras. Hoy en día,
las nanotecnologías están presentes en todos lados: en los procesadores y
discos rígidos, en los alimentos, en los neumáticos ecológicos, y en la raque-
ta de Juan Martín Del Potro. Más aún, la nanotecnología aparece en muchos
fenómenos de la naturaleza, y en sus materiales: los huesos, los caparazo-
nes, la superficie de las hojas, los poros biológicos. Estamos descubriendo
cada vez más y más nanosistemas naturales, y aprendiendo a imitarlos, para
obtener propiedades impensadas. Y este es solo el comienzo.
8 \ ¿Qué es la Nanotecnología?, de Galo Soler Illia

Sobre el autor

El primer contacto de Galo Soler Illia con la química fue cuando quemó la
mesa del comedor de su casa a los seis años haciendo un experimento. Lue-
go obtuvo una licenciatura y doctorado en Química en la Universidad de Bue-
nos Aires y un posdoctorado en la Universidad Pierre-et-Marie-Curie (París).
Ha publicado más de 200 artículos y ha presentado cinco patentes. Coordina
proyectos nacionales e internacionales con socios académicos e industria-
les. Fundó y dirigió el grupo Química de Nanomateriales de la CNEA (2003-
2015), y el Instituto de Nanosistemas de la UNSAM (2015 a la actualidad). Es
profesor en UNSAM y UBA. Ha sido elegido Académico por la Academia Na-
cional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y por la Academia de Ciencias
de América Latina.
Recibió varios premios nacionales: Premio Houssay a investigadores jóvenes
(2006 y 2009), Konex de Platino (2013), Gran Premio Innovar (2016) y Premio
Bunge & Born en al área Nanociencias (2022).
Su trabajo de investigación se centra en el desarrollo de métodos químicos
para diseñar y producir nanosistemas con comportamiento inteligente, con
aplicaciones en salud, medio ambiente y energías renovables.

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