0% encontró este documento útil (0 votos)
2K vistas112 páginas

John-Macarthur-El Primer Libro de Moisés Llamado Genesis

El documento resume el libro de Génesis, incluyendo su autoría atribuida a Moisés, los temas históricos y teológicos que cubre, y su estructura en dos secciones principales sobre la historia primitiva y la historia patriarcal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2K vistas112 páginas

John-Macarthur-El Primer Libro de Moisés Llamado Genesis

El documento resume el libro de Génesis, incluyendo su autoría atribuida a Moisés, los temas históricos y teológicos que cubre, y su estructura en dos secciones principales sobre la historia primitiva y la historia patriarcal.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Descargado de http://www.yahwehjireh.

org

venida de Jesucristo. Ninguna declaración formal marcó el final de las profecías del
AT, pero el pueblo de Israel se percató poco a poco de que en Israel no había
aparecido algún profeta por un período considerable de tiempo (cp. 1 Mac. 9:27).
Desde la perspectiva de tiempos posteriores, se hizo evidente que el gran
movimiento profético del AT había terminado y que se habían iniciado los 400
“años de silencio”, luego de los cuales comenzó el ministerio escrito de los
apóstoles y profetas del NT, comparable con el anterior.

El primer libro de Moisés llamado


GÉNESIS

Título
El título en castellano, Génesis, viene de la traducción griega (Septuaginta, LXX)
que quiere decir “orígenes”; mientras que el título hebreo se deriva de la primera
palabra de la Biblia, traducida “en el principio”. Génesis sirve para introducir el
Pentateuco (los primeros cinco libros del AT) y la Biblia entera. La influencia de
Génesis en las Escrituras es demostrada por el hecho de que es citado más de treinta
y cinco veces en el NT y cientos de veces se hace referencia al mismo en ambos
Testamentos. La línea de la historia de la salvación que comienza en Génesis 3 no
es terminada sino hasta Apocalipsis 21, 22 donde el reino eterno de creyentes
redimidos es gloriosamente retratado.

Autor y fecha
Mientras que 1) el autor no se identifica a sí mismo en Génesis y 2) Génesis
termina casi tres siglos antes de que Moisés naciera, tanto el AT (Éx. 17:14; Nm.
33:2; Jos. 8:31; 1 R. 2:3; 2 R. 14:6; Esd. 6:18; Neh. 13:1; Dn. 9:11, 13; Mal. 4:4)
como el NT (Mt. 8:4; Mr. 12:26; Lc. 16:29; 24:27, 44; Jn. 5:46; 7:22; Hch. 15:1;
Ro. 10:19; 1 Co. 9:9; 2 Co. 3:15) atribuyen esta composición a Moisés, quien es el

cp. compare

LXX Septuaginta; una traducción antigua del Antiguo Testamento en griego

78
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

autor indicado a la luz de su contexto académico (cp. Hch. 7:22). Ninguna razón de
peso ha sido presentada para desafiar el papel de Moisés como autor. Génesis fue
escrito después del éxodo (ca. 1445 a.C.), pero antes de la muerte de Moisés (ca.
1405 a.C.) Para ver un breve bosquejo biográfico de Moisés lea Éxodo 1–6.

Contexto histórico
El contexto inicial para Génesis es la eternidad pasada. Dios en ese entonces, por
un acto deliberado y por la Palabra divina, habló e hizo que la creación existiera, la
adornó, y finalmente exhaló vida a una masa de polvo que el formó a su imagen
para volverse Adán. Dios hizo de la humanidad el punto de coronación de su
creación, esto es, sus compañeros quienes disfrutarían de comunión con Él y
traerían gloria a su nombre.
El contexto histórico para los primeros acontecimientos en Génesis es claramente
mesopotámico. Mientras que es difícil señalar con precisión el momento histórico
para el cual este libro fue escrito, Israel primero oyó Génesis en algún momento
previo a cruzar el río Jordán y entrar en la Tierra Prometida (ca. 1405 a.C.)
Génesis tiene tres contextos geográficos distintos y secuenciales: 1)
Mesopotamia (caps. 1–11); 2) la Tierra Prometida (caps. 12–36); y 3) Egipto (caps.
37–50). Los marcos de tiempo de estos tres segmentos son: 1) Creación hasta ca.
2090 a.C.; 2) 2090–1897 a.C.; y 3) 1897–1804 a.C. Génesis cubre más tiempo que
el resto de los libros de la Biblia combinados.

Temas históricos y teológicos


En este libro de principios, Dios se reveló a sí mismo y una manera de ver la vida
a Israel que contrastaba, algunas veces fuertemente, con la manera de ver la vida
por parte de los vecinos de Israel. El autor no hizo intento por defender la existencia
de Dios o por presentar una discusión sistemática de su persona y obras. En lugar de
esto, el Dios de Israel se distinguió a sí mismo claramente de los supuestos dioses
cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

79
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

de sus vecinos. Fundamentos teológicos son revelados los cuales incluyen a Dios el
Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo, el hombre, pecado, redención, pacto,
promesa, Satanás y los ángeles, reino, revelación, Israel, juicio y bendición.
Génesis 1–11 (historia primitiva) revela los orígenes del universo, esto es, los
principios del tiempo y el espacio y muchos de los inicios en la experiencia
humana, tales como el matrimonio, la familia, la caída, el pecado, la redención, el
juicio y las naciones. Génesis 12–50 (historia patriarcal) le explicó a Israel cómo
llegaron a existir como una familia cuyo linaje podía ser rastreado a Heber (de aquí
los “hebreos”; Gn. 10:24, 25) y aun remontándose más atrás a Sem, el hijo de Noé
(de quí los “semitas”; Gn. 10:21). El pueblo de Dios llegó a entender no solo su
linaje e historia familiar, sino también los orígenes de sus instituciones, costumbres,
idiomas y diferentes culturas, especialmente experiencias humanas básicas tales
como el pecado y la muerte.
Debido a que se estaban preparando para entrar a Canaán y expulsar a los
habitantes cananeos de sus hogares y propiedades, Dios reveló el contexto de sus
enemigos. Además, necesitaban entender la base de la guerra que estaban a punto
de declarar a la luz de la inmoralidad de matar, coherente con los otros cuatro libros
que Moisés estaba escribiendo (Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio).
Finalmente, la nación judía entendería una porción selecta de historia mundial
anterior y el contexto inaugural de Israel como una base mediante la cual vivirían
en sus nuevos principios bajo el liderazgo de Josué en la tierra que había sido
previamente prometida a su ancestro patriarca original: Abraham.
Génesis 12:1–3 estableció un enfoque primario en las promesas de Dios a
Abraham. Esto estrechó su perspectiva del mundo entero de naciones en Génesis 1–
11 a una pequeña nación, Israel, a través de quien Dios progresivamente llevaría a
cabo su plan redentor. Esto afirmó la misión de Israel de ser una “luz de las
naciones” (Is. 42:6). Dios prometió tierra, descendientes (simiente) y bendición.
Esta promesa triple se volvió, a su vez, en la base del pacto con Abraham (Gn.
15:1–20). El resto de las Escrituras registra el cumplimiento de estas promesas.
A una escala más grande, Génesis 1–11 establece un mensaje singular de la
persona y obras de Dios. En la secuencia de los relatos que constituyen estos
capítulos de las Escrituras, un patrón emerge el cual revela la gracia abundante de
Dios conforme respondió a la desobediencia deliberada de la humanidad. Sin
excepción alguna, en cada relato Dios aumentó la manifestación de su gracia. Pero
también sin excepción, el hombre respondió con una rebelión pecaminosa mayor.

80
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

En palabras bíblicas, mientras más abundó el pecado, más abundó la gracia de Dios
(cp. Ro. 5:20).
Un tema final tanto de importancia teológica como histórica aparta a Génesis de
otros libros de las Escrituras, en que el primer libro de la Biblia se corresponde de
cerca con el libro final. En el libro de Apocalipsis, el paraíso que fue perdido en
Génesis será recuperado. El apóstol Juan claramente presentó los acontecimientos
registrados en su libro como resoluciones futuras a los problemas que comenzaron
como resultado de la maldición en Génesis 3. Su enfoque se encuentra en los
efectos de la caída al deshacer la creación y la manera en la que Dios libra a la
creación del efecto de la maldición. En las propias palabras de Juan: “Y no habrá
más maldición” (Ap. 22:3). No es sorprendente que, en el capítulo final de la
Palabra de Dios, los creyentes se hallarán de regreso en el Huerto del Edén, el
paraíso eterno de Dios, comiendo del árbol de la vida (Ap. 22:1–14). En ese tiempo
participarán vestidos de túnicas lavadas en la sangre del Cordero (Ap. 22:14).

Retos de interpretación
Entender los mensajes individuales de Génesis que constituyen el plan mayor y
propósito del libro no presenta un reto pequeño ya que tanto los relatos individuales
como el mensaje general del libro ofrecen importantes lecciones para la fe y las
obras. Génesis presenta la creación por fiat divino, ex nihilo, esto es, “de la nada”.
Tres acontecimientos traumáticos de proporciones épicas, específicamente la caída,
el diluvio universal y la dispersión de las naciones, son presentados como contexto
histórico para entender la historia mundial. Desde Abraham en adelante, el patrón
es enfocarse en la redención y bendición de Dios.
Las costumbres de Génesis con frecuencia difieren considerablemente de
aquellas de nuestro día moderno. Deben ser explicadas a la luz de su contexto del
Oriente Medio. Cada costumbre debe ser tratada de acuerdo al contexto inmediato
del pasaje antes que cualquier intento sea hecho por explicarla basado en
costumbres registradas en fuentes extrabíblicas o aun en otras partes de las
Escrituras.

Bosquejo

cp. compare

81
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Por contenido, Génesis está constituido de dos secciones básicas: 1) historia


primitiva (Gn. 1–11) e 2) historia patriarcal (Gn. 12–50). La historia primitiva
registra cuatro acontecimientos principales: 1) creación (Gn. 1, 2); 2) la caída (Gn.
3–5); 3) el diluvio (Gn. 6–9); y 4) la dispersión (Gn. 10, 11). La historia patriarcal
se enfoca en cuatro grandes hombres: 1) Abraham (Gn. 12:1–25:8); 2) Isaac (Gn.
21:1–35:29); 3) Jacob (Gn. 25:21–50:14); y 4) José (Gn. 30:22–50:26).
La estructura literaria de Génesis está construida sobre las frases que
frecuentemente se repiten “los orígenes / las generaciones” y son la base del
siguiente bosquejo.
Bosquejo

I. La creación del cielo y la tierra (1:1–2:3)


II. Las generaciones de los cielos y la tierra (2:4–4:26)
A. Adán y Eva en el Edén (2:4–25)
B. La caída y sus resultados (cap. 3)
C. Asesinato de un hermano (4:1–24)
D. Esperanza en los descendientes de Set (4:25, 26)
III. Las generaciones de Adán (5:1–6:8)
A. Genealogía: Set a Noé (cap. 5)
B. Pecado desenfrenado previo al diluvio (6:1–8)
IV. Las generaciones de Noé (6:9–9:29)
A. Preparación para el diluvio (6:9–7:9)
B. El diluvio y liberación (7:10–8:19)
C. El pacto noéico de Dios (8:20–9:17)
D. La historia de los descendientes de Noé (9:18–29)
V. Las generaciones de Sem, Cam y Jafet (10:1–11:9)
A. Las naciones (cap. 10)
B. Dispersión de las naciones (11:1–9)
VI. Las generaciones de Sem: Genealogía de Sem a Taré (11:10
VII. Las generaciones de Taré (11:27–25:11)
A. Genealogía (11:27–32)
B. El pacto abrahámico: Su tierra y pueblo (12:1–22:19)
1. Viaje a la Tierra Prometida (12:1–9)
2. Redención de Egipto (12:10–20)
3. División de la tierra (cap. 13)

82
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

4. Victoria sobre los reyes (cap. 14)


5. El pacto ratificado (cap. 15)
6. Rechazo de Agar e Ismael (cap. 16)
7. El pacto confirmado (cap. 17)
8. Nacimiento de Isaac predicho (18:1–15)
9. Sodoma y Gomorra (18:16–19:38)
10. Encuentro filisteo (cap. 20)
11. Nacimiento de Isaac (cap. 21)
12. El acto de fe de Abraham con Isaac (22:1–19)
C. La Simiente prometida de Abraham (22:20–25:11)
1. Contexto de Rebeca (22:20–24)
2. Muerte de Sara (cap. 23)
3. Matrimonio de Isaac con Rebeca (cap. 24)
4. Isaac el único heredero (25:1–6)
5. Muerte de Abraham (25:7–11)
VIII. Las generaciones de Ismael (25:12–18)
IX. Las generaciones de Isaac (25:19–35:29)
A. Competencia entre Esaú y Jacob (25:19–34)
B. Bendiciones de pacto para Isaac (cap. 26)
C. Engaño de Jacob para la bendición (27:1–40)
D. Bendición de Jacob en una tierra extranjera (27:41–32:32
1. Jacob enviado a Labán (27:41–28:9)
2. El ángel en Bet-el (28:10–22)
3. Desacuerdos con Labán (29:1–30)
4. Simiente prometida (29:31–30:24)
5. Partida de Aram (30:25–31:55)
6. Ángeles en Mahanaim y Peniel (cap. 32)
E. Reunión con Esaú y reconciliación con Jacob (33:1–17)
F. Acontecimientos y muertes desde Siquem hasta Mam
35:29)
X. Las generaciones de Esaú (36:1–37:1)
XI. Las generaciones de Jacob (37:2–50:26)
A. Sueños de José (37:2–11)
B. Tragedia familiar (37:12–38:30)
C. Vicerregencia sobre Egipto (caps. 39–41)

83
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

D. Reunión con la familia (caps. 42–45)


E. Transición al éxodo (caps. 46–50)
1. Viaje a Egipto (46:1–27)
2. Ocupación en Gosén (46:28–47:31)
3. Bendiciones sobre las doce tribus (48:1–49:28)
4. Muerte y sepultura de Jacob en Canaán (49:29–50:14)
5. Muerte de José en Egipto (50:15–26)

1:1–2:3 Esta descripción de la creación de los cielos y la tierra por parte de Dios
se comprende como:1) reciente, es decir, hace miles, no millones de años; 2) ex
nihilo, es decir, de la nada; y 3) especial, es decir, en seis períodos consecutivos de
24 horas llamados “días” y que se distinguen además como tales por esta frase:
“tarde y mañana”. Las Escrituras no sustentan una fecha de creación anterior
alrededor de unos 10.000 años. En el principio. En tanto que Dios existe
eternamente (Sal. 90:2), esto señaló el principio del universo en el tiempo y en el
espacio. Al explicar la identidad y el propósito de Israel a esta nación en los campos
de Moab, Dios quería que su pueblo conociese acerca del origen del mundo en el
que se encontraban. creó. Esta palabra se usa aquí de la actividad creativa de Dios
sola, aunque ocasionalmente se emplea en otros lugares de materia ya existente (Is.
65:18). El contexto exige en términos concluyentes que esta fue una creación sin
materia preexistente (como lo hace otra Escritura: cp. Is. 40:28; 45:8, 12, 18; 48:13;
Jer. 10:16; Hch. 17:24). Dios. Elohim es un término general para la deidad y un
nombre del Dios verdadero, aunque se usaba también en ocasiones para designar
dioses paganos (31:30), ángeles (Sal. 8:5), hombres (Sal. 82:6) y jueces (Éx. 21:6).
Moisés no intentó defender la existencia de Dios, que se da por clerta, ni explicar
cómo era Él en su persona y en sus obras, lo cual se trata en otras partes (cp. Is.
43:10, 13). Ambas cosas deben creerse por fe (cp. He. 11:3, 6). los cielos y la
tierra. Toda la creación de Dios queda incorporada en esta declaración sumaria que
incluye todos los 6 días consecutivos de la creación.

cp. compare

cp. compare

cp. compare

84
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

1:2 desordenada y vacía. Esto significa “no acabada en su forma y todavía sin
habitar por criaturas” (cp. Is. 45:18, 19; Jer. 4:23). Dios iba pronto a decorar (en
seis días) su creación inicial (1:2–2:3). abismo. A veces designadas como aguas
primordiales, este es el término que se emplea para describir la superficie de la
tierra cubierta por las aguas antes de que emergiera la tierra seca (1:9, 10). Jonás
usó esta palabra para describir el abismo de aguas en el que se encontró sumergido
(Jon. 2:5). Espíritu de Dios. Dios el Espíritu Santo no solo participó en la creación,
sino que también lo hizo Dios el Hijo (cp. Jn. 1:1–3; Col. 1:16; He. 1:2).
1:3 dijo Dios. Sin esfuerzo alguno, Dios habló la luz a la existencia (cp. Sal.
33:6; 148:5). Esto disipó las tinieblas del v. 2. luz. Las lumbreras mayor y menor (el
sol y la luna) fueron creadas más tarde (1:14–19) en el cuarto día. Aquí, Dios fue el
dador de la luz (2 Co. 4:6) y será en la eternidad futura la fuente de la luz (cp. Ap.
21:23).
1:4 buena. Buena para los propósitos para los que estaba designada (cp. 1:31).
1:4, 5 separó… llamó. Después de la creación inicial, Dios siguió completando
su universo. Cuando Dios separaba ciertas cosas, luego las nombraba. Separar y
nombrar eran actos de dominio y sirvieron como modelo para el hombre, que
también iba a poner nombres a una parte de la creación de Dios sobre la que Dios le
dio el dominio (2:19, 20).
1:5 un día. Dios estableció el modelo de la creación en siete días, lo que
constituyó una semana completa. “Día” puede referirse a: 1) la parte iluminada de
un período de 24 horas (1:5, 14); 2) un período extenso de tiempo (2:4); o 3) el
período de 24 horas que se refiere básicamente a un giro completo de la tierra sobre
su eje, llamado tarde y mañana. Esto no puede referirse a una era, sino solo a un día,
contado por los judíos desde la puesta del sol hasta la siguiente puesta del sol (vv. 8,
13, 19, 23, 31). En hebreo, “día”, cuando se usa con adjetivos numéricos, se refiere
siempre a un período de 24 horas. La comparación del orden de la semana en Éx.
20:8–11 con la semana de la creación confirma esta comprensión del elemento

cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

85
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

temporal. Un ciclo así de luz y tinieblas significa que la tierra estaba girando sobre
su eje, de modo que había una fuente de luz a un lado de la tierra, aunque el sol no
había sido creado todavía (v. 16).
1:6 expansión. La parte de la creación de Dios designada como “los cielos”,
aquello que el hombre veía cuando levantaba los ojos, es decir, el cielo atmosférico
y estelar.
1:7 debajo de la expansión. Se refiere a las acumulaciones subterráneas (cp.
7:11). sobre la expansión. Esto podría haber sido una cubierta de vapor de agua
que actuaba para hacer la tierra como un invernadero proporcionando una
temperatura uniforme, inhibiendo los movimientos masivos de aire, provocando la
caída de rocío, y filtrando los rayos ultravioletas, protegiendo con ello la
longevidad.
1:9, 10 lo seco. Esto fue causado por una tremenda convulsión cataclísmica de la
superficie de la tierra, con el surgimiento y hundimiento de la tierra, lo que hizo que
las aguas se retiraran a las partes bajas, formando los mares, los continentes y las
islas, los ríos y los lagos (cp. Job 38:4–11; Sal. 104:6–9).
1:11 que su semilla esté en él. El principio de la reproducción que caracteriza
toda la vida (cp. vv. 22, 24, 28).
1:11, 12 según su género. Dios puso en marcha un proceso providencial por el
que el reino vegetal podía reproducirse mediante semillas que mantendrían sus
características singulares. La misma frase se usa para describir la reproducción
continua de animales dentro de su especie creada (vv. 21, 24, 25), e indica que la
evolución, que propone la reproducción que cruza las líneas de las especies es una
falsa explicación de los orígenes.
1:14 lumbreras. Cp. v. 16. Durante 3 días había existido la luz (v. 4) en el día
como si hubiera un sol, y una luz más tenue en la noche como si estuvieran la luna y
las estrellas. Dios hubiera podido dejarlo de esta manera, pero no lo hizo. Creó
“lumbreras, sol, luna y estrellas”, no para dar luz, sino para servir como señales
para las estaciones, para los días y los años. señales. Desde luego para incluir: 1) el
clima (Mt. 16:2, 3); 2) el testimonio de Dios (Sal. 8, 19; Ro. 1:14–20); 3) juicio
cp. compare

cp. compare

cp. compare

Cp. compare

86
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

divino (Jl. 2:30, 31; Mt. 24:29); y 4) la navegación (Mt. 2:1, 2). estaciones. Es el
movimiento de la tierra con relación al sol y a la luna lo que determina las
estaciones y el calendario.
1:15–19 dos grandes lumbreras… para separar la luz de las tinieblas. Fue
Dios (no ninguna otra deidad) quien creó las lumbreras. Israel procedía
originalmente de Mesopotamia, donde se rendía culto a los cuerpos celestiales, y
más recientemente de Egipto, donde el sol era adorado como una deidad principal.
Dios les estaba revelando que las mismas estrellas, la luna y los planetas que habían
estado adorando los vecinos de Israel eran producto de la creación de Dios.
Posteriormente, ellos mismos se convirtieron en adoradores de “el ejército de los
cielos” (vea la nota sobre v. 2 R. 17:16), lo que condujo a que fuesen tomados
cautivos y expatriados de la Tierra Prometida.
1:20 seres vivientes. Estos seres, incluyendo los extraordinariamente grandes,
incluían toda clase de peces y mamíferos, incluso dinosaurios (vea las notas sobre
Job 40:15–41:34).
1:22 bendijo. Esta es la primera aparición de la palabra “bendecir” en las
Escrituras. La exhortación de Dios, “Fructificad y multiplicaos”, era el contenido de
la bendición.
1:24, 25 bestias… animales. Esto probablemente representa a todas las clases de
animales cuadrúpedos grandes.
1:24 animales de la tierra. Diferentes del ganado y más grandes que el mismo,
este grupo incluiría dinosaurios como Behemot (Job 40:15ss).
1:26 Hagamos… nuestra. La primera clara indicación de la triunidad de Dios
(cp. 3:22; 11:7). El nombre mismo de Dios, Elohim (1:1), es una forma plural de Él.
hombre. El punto de coronación de la creación, un humano viviente, fue hecho a
imagen de Dios para gobernar la creación. nuestra imagen. Esto definió la singular
relación del hombre con Dios. El hombre es un ser viviente capaz de encarnar los
atributos comunicables de Dios (cp. 9:6; Ro. 8:29; Col. 3:10; Stg. 3:9). En su vida
racional, era como Dios en que podía razonar y que poseía intelecto, voluntad y
emoción. En el sentido moral, era como Dios porque era bueno y sin pecado.
1:26–28 señoree… sojuzgadla. Esto definía la singular relación del hombre con
la creación. El hombre era el representante de Dios en su gobierno sobre la

cp. compare

cp. compare

87
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

creación. El mandamiento de gobernar lo separaba del resto de la creación viviente


y definía su relación como por encima del resto de la creación (cp. Sal. 8:6–8).
1:27 varón y hembra. Cp. Mt. 19:4; Mr. 10:6. En tanto que estas dos personas
compartían en igualdad la imagen de Dios y que juntas ejercían el dominio sobre la
creación, eran por designio divino físicamente diferentes a fin de cumplir el
mandamiento de Dios de multiplicarse, es decir, el uno no podría reproducir
descendencia sin el otro.
1:28 bendijo. Esta segunda bendición (cp. 1:22) incluía la reproducción y el
dominio. Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla… Dios, que
acababa de crear el universo, creó a su representante (gobierno) y la representación
(cp. imagen y semejanza). El hombre llenaría la tierra y supervisaría su operación.
“Sojuzgar” no sugiere una condición salvaje y rebelde para la creación, porque Dios
mismo la había declarado como “buena”. Más bien se refiere a un ordenamiento
productivo de la tierra y de sus habitantes para que rindan sus riquezas y cumplan
los propósitos de Dios.
1:29, 30 para comer… para comer. Antes de la maldición (3:14–19), tanto la
humanidad como las bestias eran vegetarianos.
1:31 bueno en gran manera. Lo que había sido declarado bueno
individualmente (vv. 4, 10, 12, 18, 21, 25) era ahora llamado “bueno en gran
manera” de forma colectiva. Las palabras anticipaban la conclusión de Dios de que
“no era bueno” para el hombre estar solo (2:18), lo cual tuvo lugar en el día sexto.
2:1–3 Estas palabras afirman que Dios había concluido su obra. Se dice cuatro
veces que había acabado su obra, y tres que esto incluía toda su obra. Los procesos
actuales del universo reflejan la actividad de Dios sosteniendo esta creación
acabada, no más creación (cp. He. 1:3).
2:2 acabó… reposó. Desde luego, Dios no reposó debido a fatiga; más bien, al
establecer el modelo para el ciclo de actividad humana, solo ejemplificó la
necesidad de reposo. Posteriormente, la ordenanza del sábado dada por Moisés se

cp. compare

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

88
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

fundamentó en la semana de la creación (cp. Éx. 20:8–11). El sábado fue el día


sagrado de Dios ordenado para el ciclo semanal. Jesús dijo: “El día de reposo fue
hecho por causa del hombre” (Mr. 2:2) y en Gn. 2:3 se dice que Dios “santificó” o
apartó el sábado porque Él reposó en dicho día. Posteriormente fue separado como
día de culto en la ley de Moisés (vea las notas sobre Éx. 20:8–11). Hebreos 4:4
distingue entre el reposo físico y el reposo redentor al que señalaba. Colosenses
2:16 deja claro que el “día de reposo” mosaico no tiene un lugar simbólico ni ritual
en el nuevo pacto. La iglesia comenzó a adorar en el primer día de la semana para
conmemorar la resurrección de Cristo (Hch. 20:7).
2:4–4:26 La historia de los cielos y de la tierra (v. 4).
2:4–25 los orígenes de. Esta sección provee los detalles de la creación del
hombre en el sexto día, que no se incluyeron en 1:1–2:3. ¿Cómo consiguió Moisés
este relato, tan diferente de las absurdas ficciones de los paganos? No de alguna
fuente humana, porque el hombre no había estado presente para ser testigo de ello.
Tampoco de la luz de la razón, porque aunque el intelecto puede conocer el poder
eterno de la deidad (Ro. 1:18–20) y que Dios ha hecho todas las cosas, no puede
saber cómo. Nadie más que el Creador mismo pudo dar esta información y, por ello,
es por la fe que entendemos que el universo fue constituido por la Palabra de Dios
(He. 11:3).
2:4, 5 toda planta del campo antes. El versículo 4 da un sumario de los días
uno y dos, antes de la vegetación del día 3.
2:6 subía de la tierra un vapor. Esto debe ser traducido “flujo”. Indica que
agua subía desde abajo del suelo como manantiales y se esparcía por toda la tierra,
en un ciclo constante de agua. Después de la caída, la lluvia se convirtió en el
medio primordial de regar la tierra e hizo posible que hubieran inundaciones y
sequías, que no existían inicialmente. Las lluvias también permitieron que Dios
juzgara mediante inundaciones y sequías.
2:7–25 Este relato detalla el día 6 (cp. 1:24–31).
2:7 formó. Muchas de las palabras empleadas en este relato de la creación del
hombre retratan a un maestro artesano trabajando, conformando una obra de arte a
la que da vida (1 Co. 14:40). Esto añade detalles a la declaración del hecho en sí en

cp. compare

cp. compare

89
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

1:27 (cp. 1 Ti. 2:13). Cp. Sal. 139:14. Hecho de barro, el valor del hombre no reside
en sus componentes físicos que constituyen su cuerpo, sino en la calidad de la vida
que constituye su al ma (vea Job 33:4).
2:8 huerto… Edén. Los babilonios llamaban edenu a la tierra verde exuberante
de la que brotaba agua; en la actualidad el término “oasis” describe un lugar así.
Este era un magnífico paraíso, diferente de cualquier otro que el mundo haya visto
desde entonces, donde Dios tenía comunión con aquellos que Él había creado a su
imagen. Se desconoce el emplazamiento exacto de Edén; si “al oriente” se usa en
relación con el lugar donde estaba Moisés cuando escribía, entonces podría tratarse
de la región de Babilonia, el Valle de Mesopotamia.
2:9 el árbol de vida. Un verdadero árbol, con propiedades especiales para
sustentar la vida eterna. Estaba situado en el centro del huerto, donde debió ser visto
por Adán, que quizás consumía su fruto, con lo que sustentaba su vida (2:16). En
los cielos nuevos y en la tierra nueva habrá un árbol así, símbolo de la vida eterna
(vea las notas sobre Ap. 22:2, 14). árbol… ciencia. Cp. 2:16; 3:1–6, 11, 22. Quizás
recibió este título porque era una prueba de obediencia por la que fueron probados
nuestros primeros padres, si serían buenos o malos, si iban a obedecer a Dios o si
desobedecerían su mandamiento.
2:10 salía. Es decir, “la fuente”, y probablemente se refiere a algún gran
manantial brotando en el interior del huerto, procedente de algún depósito
subterráneo. No había lluvia en aquel tiempo.
2:11 Pisón… Havila. Sus emplazamientos son indeterminados. Esto pertenece a
la geografía antediluviana, ahora dramáticamente alterada.
2:12 bedelio. Una gomorresina. Se refiere más a su apariencia que a su color, es
decir, tenía la apariencia de una resina pálida.
2:13 Gihón… Cus. El emplazamiento de este río es incierto. Cus podría ser la
actual Etiopía.
2:14 Hidekel… Asiria. El río Tigris posdiluviano corre del NO al SE pasando
por el este de la ciudad de Babilonia, atravesando el Valle de Mesopotamia.
Eufrates. Un río que corre paralelo (NO a SE) del Tigris y que desemboca en el
Golfo Pérsico después de confluir con el Tigris.

cp. compare

Cp. compare

Cp. compare

90
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

2:15 labrara… guardase. El trabajo era una parte importante y dignificada de


representar la imagen de Dios y de servirle, incluso antes de la caída. Cp. Ap. 22:3.
2:17 ciertamente morirás. “Morir” conlleva la idea básica de separación. Puede
denotar separación espiritual, tanto física como eterna. En el momento de su
pecado, Adán y Eva murieron espiritualmente, pero debido a que Dios tuvo
misericordia de ellos no murieron físicamente hasta un tiempo después (5:5). No se
da razón alguna para esta prohibición, aparte de que fue una prueba (vea la nota
sobre v. 9). No había nada mágico en aquel árbol, pero comer de él después de
haber sido prohibido por Dios proporcionaría ciertamente al hombre el
conocimiento del mal, por cuanto el mal se puede definir como la desobediencia a
Dios. El hombre ya tenía el conocimiento del bien.
2:18 No es bueno. Cuando Dios vio su creación como muy buena (1:31), la
contempló como que era hasta aquel punto el resultado perfecto de su plan creador.
No obstante, al observar el estado del hombre como no bueno, comentó acerca de
su condición incompleta antes del final del sexto día, por cuanto la mujer, la pareja
de Adán, todavía no había sido creada. Las palabras de este versículo resaltan la
necesidad que tiene el hombre de una compañera, de una ayudadora y de una igual.
Él estaba incompleto sin alguien que lo complementase en el cumplimiento de la
tarea de llenar, de multiplicarse y de sojuzgar la tierra. Esto señala la incompetencia
de Adán, no la insuficiencia de Eva (cp. 1 Co. 11:9). La mujer fue hecha por Dios
para suplir la deficiencia del hombre (cp. 1 Ti. 2:14).
2:19 Esta no es una nueva creación de animales. Habían sido creados antes que
el hombre en los días quinto y sexto (1:20–25). Aquí Jehová Dios llama la atención
al hecho de que Él los había creado “de la tierra” como lo había hecho con el
hombre, pero el hombre, que era un alma viviente a imagen de Dios debía ponerles
nombres, lo que significaba su dominio sobre ellos.
2:20 puso… nombre a. Nombrar es un acto de discernir algo acerca de la
criatura para identificarla apropiadamente, y también un acto de mando o autoridad
sobre aquello que ha sido nombrado. No hay parentesco con ningún animal, por
cuanto ninguno de ellos era un compañero idóneo para Adán.

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

91
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

2:21 una de sus costillas. Esto podría ser también “costados”, incluyendo la
carne que rodeaba (“carne de mi carne”, v. 23). La cirugía divina por parte del
Creador no presentaba ningún problema. Esto implicaría también el primer acto de
sanidad en las Escrituras.
2:23 hueso de mis huesos. El poema de Adán se centra en nombrar al deleite de
su corazón en esta compañera recién hallada. El varón (ish) la nombra “varona”
(isha), porque ella tenía su origen en él (la raíz de la palabra “mujer” es “suave”).
Verdaderamente fue hecha de hueso de sus huesos y de carne de su carne. Cp. 1 Co.
11:8. Las palabras varón / varona mantienen la misma relación que las palabras
hebreas, haciendo alusión a aquella creación original.
2:24 dejará… se unirá. La relación conyugal se estableció como la primera
institución humana. La responsabilidad de honrar a los padres de uno (Éx. 20:12) no
cesa con la partida y con la unión del marido con su mujer (Mt. 19:5; Mr. 10:7, 8; 1
Co. 6:16; Ef. 5:31), pero sí que representa la inauguración de una nueva
responsabilidad primordial. “Unirá” conlleva el sentido de una unión permanente o
indisoluble, de modo que no se consideraba el divorcio (cp. 2:16). “Una carne”
habla de una total unidad de partes que constituyen un todo, p.e., un racimo, muchas
uvas (Nm. 13:23) o un Dios en tres personas (Dt. 6:4); así esta unión conyugal
quedaba completa e íntegra con dos personas. Esto implica también su suficiencia
sexual. Un hombre y una mujer constituyen la pareja para reproducirse. La “una
carne” se ve primordialmente en el hijo que nace de esta unión, el resultado perfecto
de la unión de dos personas. Cp. los usos de este versículo en Mt. 19:5, 6; Mr. 10:8;
1 Co. 6:16; Ef. 5:31. La monogamia permanente era y sigue siendo el designio y la
ley de Dios para el matrimonio.
2:25 ambos desnudos… no se avergonzaban. Sin conocimiento del mal antes
de la caída, incluso la desnudez era sin vergüenza e inocente. Ellos encontraban su
total gratificación en el gozo de su unión mutua y su servicio a Dios. Sin ningún
principio interior de maldad en operación, la solicitación al pecado tenía que venir
de fuera, y así sucedió.

Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

92
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

3:1 la serpiente. El apóstol Juan identifica a esta criatura como Satanás (cp. Ap.
12:9; 20:2), lo mismo que Pablo (2 Co. 11:3). La serpiente, una manifestación de
Satanás, aparece por primera vez antes de la caída del hombre. Por ello, la rebelión
de Satanás había tenido lugar en algún momento después de 1:31 (cuando todo en la
creación era bueno), pero antes de 3:1. Cp. Ez. 28:11–15 para una posible
descripción de la deslumbrante hermosura de Satanás, e Is. 14:13, 14 para el motivo
de Satanás para desafiar la autoridad de Dios (cp. 1 Jn. 3:8). Satanás, como arcángel
caído, y por ello un espíritu sobrenatural, había poseído el cuerpo de una serpiente
en su forma anterior a la caída (cp. 3:14 para su forma posterior a la caída). astuta,
más que. Engañosa; cp. Mt. 10:16. a la mujer. Ella fue el objeto de su ataque,
siendo la parte más débil y necesitando la protección de su marido. La halló a solas
y sin la fortaleza de la experiencia y el consejo de Adán. Cp. 2 Ti. 3:6. Aunque sin
pecado, era susceptible de ser tentada y seducida. ¿Conque Dios… ha dicho…?
Satanás de hecho dijo: “¿Es cierto que Él os ha privado de los deleites de este
lugar? Esto no corresponde a uno que es verdaderamente bueno y benévolo. Debe
haber algún error”. Insinuó duda acerca de la comprensión que ella tenía de la
voluntad de Dios, manifestándose como un ángel de luz (2 Co. 11:14) para
conducirla a la supuesta interpretación verdadera. Ella lo recibió sin temor ni
sorpresa, sino como a un mensajero creíble del cielo con el verdadero
entendimiento, debido a su astucia.
3:2, 3 En su respuesta, Eva exaltó la gran libertad que tenían; con solo una
excepción, podían comer de los frutos de todos los árboles.
3:3 ni le tocaréis. Una adición a la prohibición original tal como ha quedado
registrada (cp. Gn. 2:17). Adán pudo haberla instruido así para su protección.
3:4, 5 No moriréis. Satanás, envalentonado por la apertura de Eva hacia él,
pronunció esta mentira directa. Esta mentira llevó de hecho a ella y a Adán a la

cp. compare

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

Cp. compare

cp. compare

93
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

muerte espiritual (separación de Dios). Así, Satanás es designado como mentiroso y


homicida desde el principio (Jn. 8:44). Sus mentiras siempre prometen grandes
beneficios (como en el v. 5). Eva experimentó este resultado, ella y Adán
conocieron el bien y el mal; pero a causa de la corrupción personal, no conocieron
como Dios conoce con perfecta santidad.
3:6 bueno… agradable… codiciable. Ella decidió que Satanás le estaba
diciendo la verdad, y que había comprendido mal a Dios, pero no sabía lo que
estaba haciendo. No fue una rebelión abierta contra Dios, sino una seducción y un
engaño que la hicieron creer que su acción era la correcta (cp. v. 13). El NT
confirma que Eva fue engañada (2 Co. 11:3; 1 Ti. 2:14; Ap. 12:9). comió. Una
transgresión directa, sin engaño (vea la nota sobre 1 Ti. 2:13, 14).
3:7 abiertos… conocieron… cosieron. La inocencia observada en 2:25 había
sido reemplazada por la culpa y la vergüenza (vv. 8–10), y desde entonces tuvieron
que apoyarse en su conciencia para distinguir entre el bien y su nueva capacidad
adquirida de ver y conocer el mal.
3:8 Dios se apareció, como antes, con tonos de bondad y benevolencia, andando
en alguna forma visible (quizás la luz de la Shekiná en la que se apareció
posteriormente en Éx. 33:18–23; 34:5–8, 29; 40:34–38). No acudió airado, sino de
la misma forma condescendiente en la que había caminado antes con Adán y Eva.
3:9 ¿Donde estás tú? Esta pregunta fue el modo en el que Dios llevó al hombre
a explicar por qué estaba escondiéndose, no una expresión de ignorancia acerca de
dónde estaba el hombre. La vergüenza, el remordimiento, la confusión, la culpa y el
temor los llevaron a su conducta furtiva. No había lugar donde ocultarse; nunca lo
hay. Vea Sal. 139:1–12.
3:10 tu voz. La voz de 3:8, que era probablemente Dios llamando a Adán y Eva.
Adán respondió con el lenguaje del temor y de la tristeza, pero no con confesión.
3:11 El pecado de Adán quedó patente por su nuevo conocimiento del mal de la
desnudez, pero Dios seguía esperando que Adán confesase aquello que Él sabía que
habían hecho. La resistencia fundamental de los pecadores acerca de admitir su
iniquidad queda establecida aquí. La cuestión sigue siendo el arrepentimiento.
Cuando los pecadores rehúsan arrepentirse, sufren juicio. Cuando se arrepienten,
reciben perdón.

cp. compare

94
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

3:12 La mujer que me diste. De una manera miserable, Adán pasa la


responsabilidad a Dios por haberle dado a Eva. Esto solo intensificó la tragedia, por
cuanto Adán había transgredido a sabiendas la prohibición de Dios, pero seguía sin
estar dispuesto a abrir su corazón y confesar su pecado, bajo la responsabilidad
plena por su acción, que no había llevado a cabo bajo engaño (1 Ti. 2:14).
3:13 La serpiente me engañó. El desesperado esfuerzo de la mujer por pasar la
culpa a la serpiente, lo cual era en parte verdad (1 Ti. 2:14), no la absolvió a ella de
su responsabilidad por su falta de confianza y desobediencia a Dios.
3:14 a la serpiente. El ganado y el resto de la creación quedaron bajo maldición
(vea Ro. 8:20–23; cp. Jer. 12:4) como resultado del pecado de Adán y Eva de comer
el fruto prohibido, pero la serpiente fue maldita de una forma singular haciéndosele
arrastrarse sobre su pecho. Es probable que tuviera patas antes de la maldición.
Ahora las serpientes representan todo lo que es odioso, repugnante y bajo. Están
marcadas con infamia y son evitadas con temor. Cp. Is. 65:25; Mi. 7:17.
3:15 Después de maldecir a la serpiente física, Dios se volvió a la serpiente
espiritual, al mentiroso seductor, Satanás, y lo maldijo. te herirá en la cabeza… le
herirás en el calcañar. Este “primer evangelio” es profético de la lucha y de su
resultado entre “tu simiente” (Satanás y los incrédulos, que son llamados hijos del
diablo en Jn. 8:44) y la simiente de la mujer (Cristo, descendiente de Eva, y
aquellos en Él), que comenzó en el huerto. En medio del pasaje de la maldición
resplandeció un mensaje de esperanza, la descendencia de la mujer designada como
“ésta” es Cristo, que un día derrotará a la serpiente. Satanás podría solo “herir” el
calcañar de Cristo (hacerlo sufrir), mientras que Cristo herirá la cabeza de Satanás
(lo destruirá con un golpe fatal). Pablo, en un pasaje que fuertemente evoca Génesis
3, alentó a los creyentes en Roma: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás
bajo vuestros pies” (Ro. 16:20). Los creyentes deberían darse cuenta de que están
participando en el aplastamiento de Satanás porque, junto con su Salvador y debido
a su obra consumada en la cruz, ellos también pertenecen a la simiente de la mujer.
Para más acerca de la destrucción de Satanás, vea He. 2:14, 15; Ap. 20:10.
3:16 preñeces… dolor. Este es un constante recordatorio de que una mujer dio
nacimiento al pecado en la raza humana y que lo transmite a todos sus hijos. Puede
ser liberada de esta maldición criando hijos piadosos, como se indica en 1 Ti. 2:15

cp. compare

Cp. compare

95
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

(vea la nota sobre dicho lugar). tu deseo… él se enseñoreará. Así como la mujer y
su simiente entablarán una guerra con la serpiente, es decir, contra Satanás y su
simiente (v. 15), debido al pecado y a la maldición, el hombre y la mujer
enfrentarán luchas en su propia relación. El pecado ha transformado el armonioso
sistema de papeles ordenados por Dios en desagradables luchas de voluntad
personal. Compañeros de por vida, los maridos y las mujeres necesitarán la ayuda
de Dios para llevarse bien. El deseo de la mujer será enseñorearse de su marido,
pero el marido gobernará por designio divino (Ef. 5:22–25). Esta interpretación de
la maldición se basa en que en 4:7 se usan las palabras y gramática hebreas
idénticas (vea la nota allí) para mostrar el conflicto que tendrá el hombre con el
pecado, conforme este último busca gobernarlo.
3:17 Por cuanto obedeciste. La razón que se da para la maldición sobre la tierra
y sobre la muerte humana es que el hombre volvió la espalda a la voz de Dios para
seguir a su esposa al comer de aquello que Dios les había prohibido. La mujer pecó
por actuar en forma independiente de su marido, desdeñando su guía, consejo y
protección. El hombre pecó debido a que hizo abandono de su papel de guía y en
cambio siguió los deseos de su mujer. En ambos casos los papeles que Dios había
establecido fueron invertidos.
3:17, 18 maldita será la tierra por tu causa. Dios maldijo el objeto del trabajo
del hombre e hizo que cediera con resistencia, aunque ricamente, su alimento a
través de un duro trabajo.
3:19 vuelvas a la tierra. Es decir, morir (cp. 2:7). Por el pecado, el hombre se
volvió mortal. Aunque no murió en el momento mismo en el que comió (por la
misericordia de Dios), fue cambiado inmediatamente, y se volvió susceptible a
todos los sufrimientos y a todas las desgracias de la vida, a la muerte, y a las penas
eternas del infierno. Adán vivió novecientos treinta años (5:5).
3:21 túnicas de pieles. Las primeras muertes físicas debieran haber sido las del
hombre y su mujer, pero fue un animal, una sombra de la realidad de que Dios daría
un día muerte a un sustituto para redimir a los pecadores.
3:22 como uno de nosotros. vea la nota sobre 1:26. Esto fue dicho en
compasión por el hombre y la mujer, que solo de una forma limitada eran como la
Trinidad, conociendo el bien y el mal, no mediante una santa omnisciencia, sino por
experiencia personal (cp. Is. 6:3; Hab. 1:13; Ap. 4:8).
cp. compare

cp. compare
96
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

3:22, 23 y viva para siempre. vea la nota sobre 2:9. Dios había dicho al hombre
que ciertamente moriría si comía del árbol prohibido. Pero puede que lo que Dios
contemplaba era que el hombre no fuese a vivir para siempre en aquel penoso
estado de condición maldita. Tomado en el más amplio contexto de las Escrituras,
la expulsión del hombre y de su mujer del huerto fue un acto de misericordiosa
gracia para impedir que fuesen sustentados para siempre por el árbol de la vida.
3:24 querubines. Más adelante en la historia de Israel, dos querubines o figuras
angélicas guardaban el arca del pacto y el Lugar santísimo en el tabernáculo (Éx.
25:18–22), donde Dios tenía comunión con su pueblo. una espada encendida. Un
fenómeno inexplicable, quizás asociado directamente con los querubines o con la
presencia de la llameante, ardiente Shekiná que manifestaba la presencia del mismo
Dios.
4:1 Conoció Adán a su mujer Eva. El acto de la relación sexual se consideraba
solo como el medio por el que Dios mismo daba hijos. Se le reconocía a Él como el
soberano dador de toda vida.
4:2 Después dio a luz. Algunos creen que los niños pueden haber sido mellizos,
por cuanto no interviene ningún elemento temporal entre los vv. 1 y 2. pastor de
ovejas… labrador de la tierra. Ambas actividades eran respetables; de hecho, la
mayoría de las personas subsistían mediante una combinación de ambas
ocupaciones. El enfoque de Dios no recae en su trabajo, sino en la naturaleza de sus
respectivas ofrendas.
4:3 fruto de la tierra. Los productos del campo en general.
4:4 primogénitos… gordo. Los mejores animales.
4:4, 5 La ofrenda de Abel fue aceptable (cp. He. 11:4), no solo debido a que era
un animal, no solo porque era lo mejor entre lo que tenía, ni siquiera porque se
tratase de la culminación de un corazón lleno de celo por Dios, sino debido a que
fue dado totalmente en obediencia con lo que Dios debió haber revelado (aunque no
se registra en Génesis). Caín, desdeñando las instrucciones divinas, trajo
simplemente lo que quiso traer: algo de su cosecha.
4:5, 6 se ensañó. En lugar de arrepentirse por su pecaminosa desobediencia,
reaccionó con hostilidad frente a Dios, a quien no podía matar, y lleno de celos de
su hermano, a quien sí podía matar (cp. 1 Jn. 3:12; Jud. 11).

cp. compare

cp. compare

97
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

4:7 Si bien hicieres… serás enaltecido. Dios recordó a Caín que si hubiera
obedecido a Dios y ofrendado los sacrificios animales que Dios pedía, sus
sacrificios hubieran sido aceptables. No fue por causa de una parcialidad de parte de
Dios, ni de menosprecio por la actividad de Caín, ni de la calidad de su producto,
que Dios rechazó su sacrificio. el pecado está a la puerta. Dios dijo a Caín que si
rehusaba obedecer sus mandamientos, el pecado, siempre al acecho y agazapado
para saltar sobre su presa como un león, cumpliría su deseo de subyugarlo (cp.
3:16).
4:8 El primer homicidio en las Escrituras (cp. Mt. 23:35; Lc. 11:51; He. 12:24).
Caín rechazó la sabiduría que le había sido enseñada por el mismo Dios. Rechazó
hacer el bien, rehusó arrepentirse, y por ello el pecado agazapado saltó sobre él y lo
transformó en un homicida. Cp. 1 Jn. 3:10–12.
4:9 ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? El sarcasmo de Caín se centró en
un juego de palabras, basado en que Abel era “guarda” de ovejas. La mentira fue el
tercer pecado como resultado de la actitud de Caín de indiferencia a los
mandamientos de Dios. El pecado estaba enseñoreándose de él (v. 7).
4:10 voz… sangre. Una figura retórica que indica que Dios conocía muy bien la
muerte de Abel.
4:11 maldito… de la tierra. Una segunda maldición vino de parte de Dios
afectando solo a la productividad de la tierra que Caín labraría. Para un labrador
como Caín, esta maldición revestía una suma gravedad, y significaba que Caín sería
toda su vida un vagabundo, “errante y extranjero” (vv. 12, 14).
4:14 cualquiera… me matará. Esto muestra que para aquel entonces había
aumentado ya mucho la población de la tierra. Como errante y trabajador precario
en un mundo agrario, Caín constituiría una fácil presa para los que buscasen su
vida.
4:15 señal. Aunque no se describe aquí, involucraba alguna marca identificable
de que estaba bajo la protección divina, que fue otorgada misericordiosamente por
Dios a Caín. Al mismo tiempo, la señal que lo salvaba pasó a ser su marca de
vergüenza de por vida.
4:16 Nod. Lugar desconocido.

cp. compare

cp. compare

Cp. compare

98
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

4:17 conoció Caín a su mujer. Evidentemente, la esposa de Caín habría sido


una de las hijas posteriores de Adán (5:4). Para los tiempos de Moisés quedó
prohibido el matrimonio entre estos parentescos estrechos (Lv. 18:7–17), debido al
deterioro genético. Enoc. Su nombre significa “iniciación”, y es simbólico de la
nueva ciudad donde Caín iba a tratar de atenuar su maldición.
4:19 dos mujeres. Lamec no da razón alguna para este primer ejemplo
registrado de bigamia. Él encabezó a los cainitas en una rebelión abierta contra Dios
(cp. 2:24) por su violación de la ley matrimonial.
4:20 Jabal. Inventó las tiendas y la vida nómada de los ganaderos tan común en
el Cercano Oriente y en otros lugares.
4:21 Jubal. Inventó los instrumentos de cuerda y de viento.
4:22 Tubal-caín. Inventó la metalurgia.
4:23, 24 Lamec mató a alguien en defensa propia. Dijo a sus mujeres que no
tendrían que temer que les viniese mal alguno por esta muerte, porque si alguien
intentaba tomar represalias, él se vengaría y lo mataría. Pensó que si Dios había
prometido una séptupla venganza sobre quien matase a Caín, que haría venganza
setenta veces siete por un ataque contra Lamec.
4:25 Set. Excluido Caín como hermano mayor y heredero de la bendición
familiar, y muerto Abel, Dios concedió en gracia un hijo piadoso a Adán y a Eva,
por medio de quien se perpetuaría la simiente de la redención (3:15) hasta Jesucristo
(Lc. 3:38).
4:26 los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová. Según los
hombres se hacían conscientes de su inherente pecaminosidad sin medios humanos
para aplacar la justa indignación e ira de Dios por sus múltiples iniquidades, se
volvieron a Dios buscando misericordia y gracia con la esperanza de la restauración
de una relación personal.
5:1–6:8 las generaciones de Adán. Se mencionan diez familias específicas. Lo
más probable, en conformidad con otras genealogías bíblicas, es que esta lista sea
representativa en lugar de exhaustiva (cp. Rt. 4:18–22).
5:1–32 Adán… Noé. La genealogía vincula Adán con la familia de Noé, que no
solo sobrevivió al diluvio, sino que también fue cabeza en la renovación de la
creación por parte de Dios. Hay dos frases repetitivas que llevan adelante la historia

cp. compare

cp. compare

99
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

de la redención: “y engendró hijos e hijas”, “y murió”. Estas líneas, que se van


repitiendo para cada sucesivo descendiente de Adán, se hacen eco de dos realidades
en contraste; Dios había dicho: “ciertamente morirás” (2:17), pero también les había
mandado: “Fructificad y multiplicaos” (1:28).
5:1 a semejanza de Dios. Vea las notas sobre 1:26.
5:2 llamó el nombre de ellos Adán. Al nombrar al hombre, Dios declaró su
propia autoridad sobre toda la creación (Mt. 19:4; Mr. 10:6).
5:3 a su semejanza, conforme a su imagen. La imagen humana y semejanza en
la que Dios había creado a la humanidad pasó a la segunda generación y a todas las
generaciones que siguen.
5:5 novecientos treinta años. Estos son años literales que marcan una
procreativamente inusual, que se explica por el ambiente antediluviano en el que la
tierra estaba bajo una cubierta de agua, que filtraba los rayos ultravioleta del sol, y
que producía una condición mucho más moderada y sana. Vea las notas sobre 1:7;
2:6. y murió. Dios dijo a Adán que si comía del fruto del árbol, ciertamente moriría
(2:17). Esto incluía la muerte espiritual inmediata, y luego la muerte física más
tarde.
5:24 Caminó,… con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Enoc es la
única excepción en el capítulo del incesante comentario “y murió”. Cp. 4:17, 18; 1
Cr. 1:3; Lc. 3:37; He. 11:5; Jud. 14. Hay solo otro hombre de quien se menciona
que gozó de esta relación de intimidad de caminar con Dios, Noé (6:9). Enoc tuvo
la experiencia de que Dios lo trasladase vivo al cielo, como sucedió posteriormente
con Elías (2 R. 2:1–12).
5:25–27 Matusalén. El hombre que vivió la vida más larga que se registra.
Murió durante el año en el que sobrevino el juicio del diluvio (cp. 7:6).
5:29 Este nos aliviará. Este consuelo vendría mediante la piadosa vida de Noé,
que es “heredero de la justicia” que es por la fe (He. 11:7).
6:1–4 El relato que sigue registra un acto degradante que revela el punto final de
la paciencia de Dios.
6:1 Unas vidas tan longevas como las que se indican en el capítulo cinco
llevaron a un enorme aumento en la población de la tierra.

Cp. compare

cp. compare

100
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

6:2 viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas. Los
hijos de Dios, identificados en otros pasajes exclusivamente como ángeles (Job 1:6;
2:1; 38:7), vieron y tomaron mujeres de la raza humana. Esto produjo una unión
antinatural que violó el orden divino del matrimonio y de la procreación humanos
(Gn. 2:24). Algunos han argumentado que los hijos de Dios eran los hijos de Set
que cohabitaron con las hijas de Caín; otros sugieren que se trataba quizás de reyes
humanos que querían formar harenes. Pero este pasaje resalta intensamente el
contraste entre el elemento angélico y el humano. El NT pone este relato en
secuencia con otros acontecimientos de Génesis y lo identifica como involucrando
ángeles caídos que moraron en hombres (vea las notas sobre 2 P. 2:4, 6; Jud. 6).
Mateo 22:30 no niega necesariamente la posibilidad de que los ángeles sean
capaces de procrear, sino que afirma sencillamente que no se casan. Para procrear
físicamente, tuvieron que poseer cuerpos humanos masculinos.
6:3 mi espíritu. Cp. Gn. 1:2. El Espíritu Santo tuvo un papel sumamente activo
en el AT. El Espíritu había estado esforzándose por llamar a los hombres al
arrepentimiento y a la justicia, especialmente, como se observa en las Escrituras,
mediante la predicación de Enoc y de Noé (1 P. 3:20; 2 P. 2:5; Jud. 14). ciento
veinte. El plazo de tiempo hasta el diluvio (cp. 1 P. 3:20), durante el que el hombre
tuvo la oportunidad de responder a la advertencia de que el Espíritu de Dios no iba
a alargar indefinidamente su paciencia.
6:4 gigantes. La palabra nefilim procede de una raíz que significa “caer”, lo que
indica que eran hombres fuertes que “cayeron” sobre otros en el sentido de
subyugarlos (el único otro uso de este término aparece en Nm. 13:33). Ya estaban
en la tierra cuando nacieron los “valientes” y “los varones de renombre”. Los caídos
no son la descendencia de la unión en 6:1, 2.
6:5 del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Esta es una de las
más enérgicas y claras declaraciones acerca de la naturaleza pecaminosa del
hombre. El pecado comienza en la mente (vea las notas sobre Stg. 1:13–15). Las
personas de la época de Noé eran extremadamente malvadas, de dentro hacia
afuera. Cp. Jer. 17:9, 10; Mt. 12:34, 35; 15:18, 19; Mr. 7:21; Lc. 6:45.

Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

101
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

6:6 se arrepintió… le dolió. El pecado entristeció a Dios, que es santo y sin


mancha (Ef. 4:30). Cp. Éx. 32:14; 1 S. 15:11; Jer. 26:3.
6:7 Dios prometió destrucción total cuando llegara el final de su paciencia (cp.
Ec. 8:11).
6:8 Pero Noé halló gracia. Para que nadie piense que Noé fue preservado solo
debido a sus buenas obras (cp. He. 11:7), Dios deja claro que Noé era un hombre
que creía en Dios como Creador, Soberano y el único Salvador del pecado. Él halló
gracia para sí, porque se humilló y la buscó (cp. 4:26). Vea las notas sobre Is. 55:6,
7; además, fue obediente (6:22; 7:5; Stg. 4:6–10).
6:9–9:29. Las generaciones de Noé.
6:9 varón justo… perfecto… caminó. Cp. Ez. 14:14, 20; 2 P. 2:5. El orden es
el de una calidad espiritual creciente ante Dios: “justo” denota vivir según las rectas
normas de Dios; “perfecto” lo aparta en comparación con aquellos de su época; y
que “con Dios caminó” lo pone en la misma categoría que Enoc (5:24).
6:11 se corrompió… llena de violencia. Cp. 6:3, 5. La simiente de Satanás, los
caídos que habían rechazado a Dios, engañosos y destructores, dominaban el
mundo.
6:13 los destruiré con la tierra. Destruir no significa aniquilación, sino que mas
bien se refería al juicio del diluvio, tanto de la tierra como de sus habitantes.
6:14 arca. Un cofre hueco, una caja diseñada para flotar en el agua (Éx. 2:3).
madera de gofer. Probablemente cedro o ciprés, abundantes en los montes de
Armenia.
6:15, 16 En tanto que el arca no había sido diseñada para la estética o la
velocidad, estas dimensiones proporcionaron una extraordinaria estabilidad en las
tumultuosas aguas del diluvio. Un codo era de alrededor de 45 centímetros, lo que
da al arca las dimensiones de 135 metros de longitud, 22,50 metros de anchura y
13,50 metros de altura. Una gigantesca caja de estas dimensiones gozaría de una

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

Cp. compare

Cp. compare

102
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

gran estabilidad en el agua, y sería imposible volcarla. El volumen del arca era de
poco más que 41.000 metros cúbicos, una capacidad equivalente a 522 vagones
cerrados de carga de ferrocarril, que podrían transportar 125.000 ovejas. Tenía tres
pisos, cada uno de ellos de 4,5 metros de altura. Cada cubierta estaba dotada de
varios aposentos (lit. “nidos”). “Brea” era una sustancia resinosa para sellar las
juntas y las grietas de la madera. La “ventana” puede haber sido realmente una
pared baja a lo largo del techo plano para recoger agua para todos en el arca.
6:17 diluvio de aguas. Otros notables pasajes de las Escrituras acerca del diluvio
mundial que trajo Dios incluyen: Job 12:15; 22:16; Sal. 29:10; Is. 54:9; Mt. 24:37–
39; Lc. 17:26, 27; He. 11:7; 1 P. 3:20; 2 P. 2:5; 3:5, 6.
6:18 Mas estableceré mi pacto contigo. En contraste con el resto del orden
creado que Dios iba a destruir, Noé y su familia iban no solo a ser preservados, sino
a gozar de la provisión y protección de una relación de pacto con Dios. Esta es la
primera mención de “pacto” en las Escrituras. Este pacto prometido se celebra de
hecho y explica en 9:9–17 (vea las notas en dicho pasaje).
6:19, 20 En la actualidad existen menos de 18.000 especies terrestres. Este
número podría doblarse para tener en cuenta seres actualmente extintos. Con dos de
cada una, es razonable una cifra total de 72.000 criaturas como se indica en la nota
sobre 6:15, 16; el espacio cúbico podría contener 125.000 ovejas, y por cuanto el
tamaño medio de los animales terrestres es menor que el de una oveja, quizás se
empleó menos del sesenta por ciento del espacio. Los animales muy grandes
seguramente estuvieron representados por ejemplares juveniles. Habría también
lugar de sobras para el millón de especies de insectos, así como para alimentos para
un año para todos (v. 21).
7:1 justo. Cp. 6:9; Job 1:1.
7:2, 3 siete. Los seis pares extra de animales y aves limpios se usarían para
sacrificio (8:20) y alimentación (9:3).
7:3 para conservar viva la especie. Para que Dios pudiera usarlas para repoblar
la tierra.
7:4 Dios dio una semana más de tiempo para dar oportunidad a los pecadores
para que se arrepintieran. llover… cuarenta días y cuarenta noches. Una lluvia
mundial durante este período de tiempo es imposible en las condiciones

lit. literalmente

Cp. compare

103
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

atmosféricas postdiluvianas, pero no en ese entonces. La cubierta que protegía toda


la tierra (vea la nota sobre 1:7), una cubierta térmica de agua que rodeaba la tierra,
iba a condensarse y a precipitarse sobre todo el globo (v. 10).
7:11 mes… día. Se desconoce el sistema de calendario de la época de Noé,
aunque parece que un mes era de treinta días. Si se calcula mediante el calendario
hebreo de la época de Moisés, sería alrededor de mayo. El período de la gracia de
Dios había llegado a su fin (cp. 6:3, 8; 7:4). fueron rotas todas las fuentes del
grande abismo. Las aguas subterráneas brotaban del seno de la tierra para formar
los mares y los ríos (1:10; 2:10–14), que no eran producto de la lluvia (por cuanto
no caía ninguna), sino de profundos manantiales de la tierra. las cataratas de los
cielos. Las aguas celestiales en la cubierta que rodeaba el globo fueron precipitadas
sobre la tierra y juntadas con las aguas terrestres y subterráneas (cp. 1:7). Esto puso
fin a la cubierta de agua que rodeaba a la tierra y desató el agua sobre la tierra.
Juntos, estos fenómenos dieron inicio al nuevo sistema hidrológico que ha
caracterizado desde ese entonces a la tierra (vea Job 26:8; Ec. 1:7; Is. 55:10; Am.
9:6). La secuencia en este versículo indica que la corteza de la tierra se rompe
primero y luego los cielos sueltan su agua, es interesante porque las explosiones
volcánicas que habrían tenido lugar cuando se fracturó la tierra hubieran lanzado
magma y polvo a la atmósfera, junto con gigantescos rocíos de agua, gas y aire,
todo esto penetrando en la cubierta y provocando su precipitación.
7:16 Jehová le cerró la puerta. No se omite ningún suceso, por insignificante
que parezca, en la narración de este episodio, aunque los detalles son escasos.
7:19 todos los montes altos. Esto describe la extensión del diluvio como
universal. Para que no quepa ningún género de dudas, Moisés añade “debajo de
todos los cielos” (cp. 2 P. 3:5–7). Existen más de doscientas setenta historias del
diluvio que se cuentan en culturas por toda la tierra, que deben su origen a este
acontecimiento global.
7:20 Los montes más altos quedaron al menos bajo 6,8 metros de agua, de modo
que el arca flotaba libremente por encima de las cumbres. Esto incluiría el monte
más alto de la región, el monte Ararat (8:4), que tiene alrededor de 5.160 metros de

cp. compare

cp. compare

cp. compare

104
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

altitud. Esta profundidad es prueba adicional de que no se trató de una inundación


local, sino universal.
7:24 ciento cincuenta días. Estos días incluyen el período de cuarenta días y
cuarenta noches de lluvia (7:12, 17). El diluvio llegó a su punto más alto en este
punto (cp. 8:3). Luego pasaron más de dos meses y medio antes de que el agua se
retirase lo suficiente para dejar a descubierto otras cumbres (8:4, 5). Más de cuatro
meses y medio antes de que la paloma pudiera encontrar tierra seca (8:8–12), y casi
ocho meses antes de que los ocupantes pudieran abandonar el arca (8:14).
8:1 Y se acordó Dios de Noé. El pacto de Dios con Noé trajo provisión y
protección en medio de este severo juicio. El remanente fue preservado y Dios
emprendió acciones para el restablecimiento del orden creado sobre la tierra.
disminuyeron las aguas. Dios usó el viento para secar la tierra; la evaporación
devolvió agua a la atmósfera.
8:4 los montes de Ararat. Estaban en la región del Cáucaso, conocida también
como la antigua Urartu, donde la elevación supera los 5.160 metros.
8:7–12 un cuervo… una paloma. Los cuervos subsisten con una amplia
selección de tipos de alimento. Si había cualquier clase de alimento fuera del arca,
el cuervo sobreviviría. En cambio, una paloma es mucho más selectiva en su
elección de alimento. La elección de alimento de la paloma indicaría que había
comenzado a brotar vida nueva; así Noé y su familia podrían también sobrevivir
fuera del arca.
La cronología del diluvio

1. En el año seiscientos de Noé (segundo mes, décimo día), Noé


entró al arca (Gn. 7:4, 10, 11).
2. En el año seiscientos de Noé (segundo mes, a los diecisiete días
del mes), el diluvio comenzó (Gn. 7:11).
3. Las aguas inundaron la tierra durante ciento cincuenta días
(cinco meses de treinta días cada uno), que incluyen los
cuarenta días y las cuarenta noches de lluvia (Gn. 7:12, 17, 24;
8:1).
4. En el año seiscientos de Noé (séptimo mes, séptimo día), las
aguas comenzaron a disminuir (7:24; 8:1).

cp. compare

105
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

5. Más tarde las aguas disminuyeron al punto de que el arca reposó


sobre los montes de Ararat (año seiscientos, séptimo mes, a los
diecisiete días del mes, Gn. 8:3, 4).
6. Las aguas continuaron disminuyendo de tal manera que se
podían ver las cimas de los montes (año seiscientos, décimo
mes, primer día, Gn. 8:5).
7. Cuarenta días más tarde Noé envió un cuervo y una paloma (año
seiscientos, onceavo mes, décimo día, Gn. 8:6). En los
siguientes catorce días, Noé envió dos palomas más (Gn. 8:10,
12). En resumen, esto tomó sesenta y un días o dos meses y un
día.
8. Para el año seiscientos uno de Noé, en el primer mes, el primer
día, el agua se había secado (Gn. 8:12, 13).
9. Noé esperó un mes y veintiséis días antes de que desembarcara
en el segundo mes, a los veintisiete días del mes de su año
número seiscientos uno. De principio a fin, el diluvio duró un
año y diez días desde Gn. 7:11 hasta Gn. 8:14.

8:14–16 Noé y su familia habían estado en el arca durante trescientos setenta y


ocho días (cp. 7:4, 10, 11).
8:17–19 fructifiquen y multiplíquense. En el proceso de repoblar el orden
creado que Él había juzgado con destrucción, Dios repitió las palabras de bendición
que había pronunciado sobre las criaturas no humanas (1:22). Noé se encontró con
un nuevo mundo en el que la longevidad de la vida humana comenzó de inmediato
a disminuir; la tierra estaba sometida a tempestades y a un clima severo, calor, frío,
actividad sísmica y desastres naturales.
8:20 edificó… un altar. Esto lo hizo Noé como acto de adoración en respuesta a
la fidelidad de pacto de Dios en la preservación de él mismo y de su familia.
8:21 percibió… olor grato. Dios aceptó el sacrificio de Noé. maldecir…
destruir. Independientemente de lo pecaminosa que se volviera la humanidad en el
futuro, Dios prometió no volver a involucrarse en una catástrofe global otra vez (cp.

cp. compare

cp. compare

106
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

9:11). Vea las notas sobre 2 P. 3:3–10 acerca de cómo Dios destruirá la tierra en el
futuro.
8:22 Mientras la tierra permanezca. Con muchas alteraciones debidas al
diluvio universal, Dios restableció el ciclo de las estaciones después de la
interrupción catastrófica.
9:1 Bendijo Dios a Noé… Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. Dios
bendijo a Noé y le volvió a mandar que llenase la tierra (cp. 1:28).
9:2, 3 El temor… de vosotros. La relación del hombre con los animales parece
haber sufrido un cambio, en cuanto que el hombre queda libre para comer animales
para su sustento (v. 3).
9:4 sangre. La sangre cruda no debía consumirse como alimento. Representaba
simbólicamente la vida. El derramamiento de sangre representaba simbólicamente
la muerte (cp. Lv. 17:11). La sangre de los animales, al representar su vida, no se
debía comer. De hecho, era la sangre lo que Dios había dispuesto como cubierta por
el pecado (Lv. 17:11).
Los principales montes de la Biblia

Monte Ararat (en Turquía moderna), donde el arca de Noé reposó


(Gn. 8:4).
Monte Carmelo, donde Elías obtuvo la victoria sobre los profetas
de Baal (1 R. 18:9–42).
Monte Ebal (frente al monte Gerizim), donde Moisés mandó que
un altar fuera construido después de que los hebreos entraran a
la Tierra Prometida (Dt. 27:4).
Monte Gerizim, donde Jesús habló con la mujer samaritana en el
pozo (Jn. 4:20).
Monte Gilboa, donde murieron el rey Saúl y sus hijos en una
batalla en contra de los filisteos (1 Cr. 10:1, 8).
Monte Hermón, una cordillera montañosa que marcaba el límite
norte de la conquista de Canaán (Jos. 11:3, 17).
Monte Líbano, la fuente de madera de cedro para el templo de
Salomón en Jerusalén (1 R. 5:14, 18).

cp. compare

cp. compare

107
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Monte Moriah, donde Abraham llevó a Isaac para el sacrificio (Gn.


22:2) y el lugar del templo de Salomón (2 Cr. 3:1).
Monte Olivo, o Monte de los Olivos, donde Jesús pronunció el
discurso de su Segunda Venida (Mt. 24:3).
Monte Pisga, o Nebo, desde donde Moisés vio la Tierra Prometida
(Dt. 34:1).
Monte de Seir, al sur del Mar Muerto, el lugar al que se mudó Esaú
después de la muerte de Isaac (Gn. 36:8).
Monte Sinaí, u Horeb (cerca de Egipto), donde la ley fue dada a
Moisés (Éx. 19:2–25).
Monte Tabor, nueve y medio kilómetros al este de Nazaret, sirvió
como frontera entre Isacar y Zabulón; también Barac lanzó su
ataque en contra de Sísara desde Tabor (Jue. 4:6–15).
Monte Sión, originalmente limitado al sector SO (2 S. 5:7), fue
usado más tarde para designar a toda Jerusalén (Lm. 1:4).

9:5 animal… hombre. Se invoca la pena capital sobre todo animal (Éx. 21:28) u
hombre que arrebatase una vida humana de forma ilegítima. Cp. Jn. 19:11; Hch.
25:11; Ro. 13:4 para un claro apoyo en el NT de esta pena.
9:6 porque a imagen de Dios. La razón de que el hombre pudiera matar
animales, pero que ni los animales ni el hombre pudiera dar muerte al hombre, se
debe a que solo el hombre fue creado a imagen de Dios.
9:9–17 Este es el primer pacto que Dios estableció con el hombre, que después
recibió el nombre del pacto noéico.
9:9, 10 con vosotros… con vuestros descendientes… con todo ser viviente. El
pacto con Noé incluía a los seres vivientes, como se había ya prometido en 6:18.
9:11 con aguas. La promesa específica de este pacto, de nunca volver a destruir
el mundo con agua, queda limitada por el medio, porque Dios ha prometido desde
entonces que destruirá un día el mundo con fuego (2 P. 3:10, 11; Ap. 20:9; 21:1).
9:12 la señal del pacto. El arco iris es el recordatorio simbólico perpetuo de esta
promesa de pacto, como lo sería la circuncisión de todos los varones para el pacto
abrahámico (17:10, 11).

Cp. compare

108
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

9:15 me acordaré. No un simple reconocimiento, sino el compromiso de Dios


de guardar la promesa.
9:16 el pacto perpetuo. Este pacto con Noé es el primero de cinco pactos
originados por Dios en las Escrituras y descritos explícitamente como “perpetuos”.
Los otros cuatro incluyen: 1) el abrahámico (Gn. 17:17); 2) el sacerdotal (Nm.
25:10–13); 3) el davídico (2 S. 23:5), y 4) el nuevo pacto (Jer. 32:40). El término
“perpetuo” puede significar bien 1) hasta el fin del tiempo, o 2) por toda la
eternidad futura. Nunca se enfoca en la eternidad pasada. De los seis pactos de esta
clase que se mencionan explícitamente en las Escrituras, solo quedó anulado el
pacto mosaico o antiguo.
9:18 Cam es el padre de Canaán. La descendencia de Canaán, los enemigos
idólatras de Israel, y cuya tierra iban a tomar posteriormente los descendientes de
Abraham (15:13–16), devienen el centro de atención principal en el capítulo diez.
Este pasaje es importante porque Moisés estaba escribiendo el Pentateuco justo
antes que los israelitas tomasen Canaán (vea la Introducción: Autor y fecha,
Contexto histórico).
9:19 de ellos fue llena toda la tierra. Todos los hombres que han vivido desde
el diluvio han procedido de estos tres hijos de Noé (cp. 10:32). La “una sangre” de
Hechos 17:26 es la de Adán por medio de Noé. Todos los rasgos físicos de toda la
raza estaban presentes en la genética de Noé, sus hijos y sus esposas.
9:21 se embriagó. La fermentación, que lleva a la embriaguez, puede haber sido
causada por un cambio en las condiciones ecológicas como resultado del diluvio.
Puede que se quitase la ropa debido al calor, o que quedase involuntariamente
expuesto debido a su embriaguez.
9:22 vio la desnudez. No hay ningún apoyo razonable para la suposición de que
hubiera ninguna actividad perversa, además de ver la desnudez. Pero es evidente la
implicación de que Cam contempló con algún pensamiento pecaminoso, aunque
fuera solo por unos momentos, antes de salir para informar a sus hermanos. Quizá
se sintió contento de ver la dignidad y autoridad de su padre rebajada a tal
debilidad. Pensó que sus hermanos podrían compartir sus sentimientos, y por esto
fue a decirlo a ellos de buena gana. Además, ellos no compartieron esta actitud (v.
29).
9:24 hijo más joven. En el sentido del más pequeño.

cp. compare

109
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

9:25–27 Maldito sea Canaán. El cambio de Cam a su hijo Canaán estableció la


legitimidad histórica de la conquista posterior de Israel de los cananeos. Este era el
pueblo con quien Israel iba a ir a la batalla poco después de haber oído por primera
vez a Moisés leer este pasaje. Aquí, Dios dio a Israel el fundamento teológico para
la conquista de Canaán. Los descendientes de Cam habían recibido una sentencia de
juicio por los pecados de su progenitor. En 10:15–20 se ve que los descendientes de
Canaán son los antiguos habitantes de la tierra posteriormente prometida a
Abraham.
9:26 sea Canaán su siervo. Los pueblos vencidos eran considerados siervos,
incluso si no eran esclavos domésticos o privados. Sem, el antecesor de Israel, y los
demás “semitas”, serían los amos de los cananeos, descendientes de Cam. Estos
últimos cederían su tierra a los primeros.
9:27 habite en las tiendas. Esto significa que las bendiciones espirituales
vendrían a los jafetitas por medio del Dios de Sem (v. 26) y de la línea de Sem de la
que procedería el Mesías.
10:1–11:9 La genealogía de Sem, Cam y Jafet (v. 1).
10:1–32 Vea el mapa “Las naciones de Génesis 10” para la ubicación de los
descendientes de Noé.
10:5 se poblaron cada cual según su lengua. Este acto describe la situación
después de la narración de la Torre de Babel en el capítulo once.
10:6–20 Los hijos de Cam. Muchos de ellos fueron enemigos de Israel.
10:8–10 Nimrod. Este poderoso dirigente fue evidentemente el instigador de la
edificación de Babel (vea 11:1–4).
10:10 Babel. El comienzo de lo que posteriormente demostraría ser Babilonia, la
destructora del pueblo de Dios y de su ciudad Jerusalén (ca. 605–539 a.C.).
Las naciones de Génesis 10

10:11 para Asiria, y edificó Nínive. Este fue el principal enemigo de Israel en el
este. Nimrod es el antiguo prototipo guerrero enemigo de Israel, y su nombre en
hebreo significa “rebelde” (cp. Mi. 5:6).
ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

110
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

10:15–19 Canaán. En esta sección se da un destacable giro, y se pasa de los


nombres de lugares a los habitantes mismos (observen la terminación en “eo”).
Estos no son solo el pueblo maldito de Canaán por la escena en la embriaguez de
Noé, sino también aquellos que poseen la Tierra Prometida que Israel como nación
debía conquistar. Pero la maldición de Noé por sí sola no determinaba la culpa de
estos pueblos, porque Dios dijo a Abraham que la iniquidad de los amorreos debía
quedar colmada antes de que sus descendientes pudieran ocupar la Tierra Prometida
(15:16).
10:21–31 Los hijos de Sem, es decir, los semitas.
10:21 Sem… hermano mayor de Jafet. La traducción sigue la variante
marginal, que da la lectura correcta y que hace de Sem el mayor de los tres hijos de
Noé.
10:25 fue repartida la tierra. Esto mira al futuro, a la dispersión de naciones en
Babel (11:1–9).
11:1 una sola lengua y unas mismas palabras. Dios, que había creado al
hombre como la criatura con la que podía hablar (1:28), iba a tomar el don del habla
y a usarlo para dividir la raza, porque el culto apóstata de Babel indicaba que en su
soberbia el hombre se había vuelto en contra Dios (11:8, 9).
11:2 cuando salieron de oriente. Dios había reiterado su mandamiento al
hombre de “fructificad y multiplicaos y llenad la tierra” (9:7). Fue en el curso de su
extensión que tuvieron lugar los acontecimientos que se narran aquí.
11:3, 4 hagamos ladrillo… edifiquémonos una ciudad y una torre,…
hagámonos un nombre. Mientras se dispersaban, una parte del grupo
postdiluviano, bajo la dirección del poderoso Nimrod (10:8–10) decidieron
detenerse y fundar una ciudad como monumento a su soberbia y para su fama. La
torre, aunque formaba parte del plan, no fue el acto central de rebelión. Lo fue la
soberbia humana, que condujo a estos hombres a desafiar a Dios. Ellos rehusaban
seguir extendiéndose, es decir, dispersarse para llenar la tierra como se les había
mandado. De hecho, se trataba de un esfuerzo de Nimrod y del pueblo por
desobedecer el mandamiento de Dios en 9:1, y con ello frustrar el requerimiento del
cielo. Tenían que hacer ladrillos porque en la llanura había poca piedra.
11:4 cuya cúspide llegue al cielo. No se significa que la torre llegaría realmente
a la morada de Dios ni que la cima representaría los cielos. Querían que fuese una
torre alta como monumento a su capacidad, una torre que fuese un monumento a su
fama. En esta empresa desobedecieron a Dios e intentaron robar su gloria.

111
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

11:6 nada… hacer. Estaban tan unidos que harían todo lo que desearan hacer.
11:7 descendamos, y confundamos. vea la nota sobre 1:26 (cp. 3:22).
11:8 los esparció. Dios confrontó su soberbia rebelión en su primer acto. Ellos
habían decidido asentarse; Él los forzó a esparcirse. Este relato cuenta cómo fue que
las familias de la tierra se separaron “cada cual según su lengua” (10:5) y “se
esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio” (10:32).
11:9 fue llamado el nombre de ella Babel. Este nombre está relacionado con un
término heb. que significa “confundir”. Mediante este relato, Israel comprendió por
primera vez no solo cómo surgieron tantas naciones, pueblos y lenguas, sino
también los orígenes rebeldes de su enemigo arquetípico, Babilonia (cp. 10:5, 20,
31). los esparció. Debido a que no querían llenar la tierra tal como Dios les había
mandado, Dios confundió su lengua, de modo que se vieron forzados a separarse y
a reunirse en regiones donde se hablase su propia lengua.
11:10–26 Sem… Abram. La genealogía de Sem (v. 10). Israel, tras oír la lectura
de esta sección, aprendió la relación que tenía la generación que sobrevivió al
diluvio con el padre de ellos, Abram (v. 26), posteriormente conocido como
Abraham (cp. 17:5). Estaba en marcha el acortamiento de la longevidad.
11:14 Heber. Progenitor de los hebreos (esto es, los descendientes de Heber).
11:26 setenta años. La edad en que Taré comenzó a engendrar hijos. Abram
nació posteriormente, cuando Taré tenía ciento treinta años (ca. 2165 a.C.). Cp.
11:32 con 12:4.
11:27–25:11 La genealogía de Taré (v. 27).
11:27 Abram. Este nombre significa “padre enaltecido”. Cp. 17:5.
11:28 Ur de los caldeos. Una próspera y populosa ciudad de Mesopotamia.
11:31 de Ur… hasta Harán. Cp. Hch. 7:2–4; He. 11:8–10. Abram emprendió
viaje siguiendo el Éufrates hasta llegar a Harán, una ciudad comercial en una

cp. compare

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

Cp. compare

Cp. compare

112
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

encrucijada en el norte de Mesopotamia, en Siria, la mejor ruta por la que descender


a Canaán y evitar cruzar con toda su gente y animales el gran desierto (vea 12:4).
12:1–3 Jehová… a Abram. Este pasaje registra la promesa cuyo cumplimiento
se extiende por todas las Escrituras (bien en hecho, bien en expectativa) hasta Ap.
20. El pacto abrahámico específico se presenta en 12:1–3, queda establecido de
manera efectiva en 15:18–21, reafirmado en 17:1–21, y renovado luego también
con Isaac (26:2–5) y Jacob (28:10–17). Es un pacto perpetuo (17:7, 8; 1 Cr. 16:17;
Sal. 105:7–12; Is. 24:5) que contiene cuatro elementos: 1) simiente (17:2–7; cp. Gá
3:8, 16, donde se refiere a Cristo); 2) tierra (15:18–21; 17:8); 3) una nación (12:2;
17:4); y finalmente, 4) bendición y protección divina (12:3). Este pacto es
incondicional en el sentido de su cumplimiento definitivo de un reino y salvación
para Israel (vea las notas sobre Ro. 11:1–27), pero condicional en términos de su
cumplimiento inmediato (cp. 17:4). Su importancia nacional para Israel queda
acentuada por las repetidas referencias al mismo y como punto al que se apela en
todo el AT (cp. 2 R. 13:23; 1 Cr. 16:15–22; Neh. 9:7–8). Su importancia espiritual
para todos los creyentes la expone Pablo (vea las notas sobre Gá 3, 4). Esteban cita
12:1 en Hch. 7:3.
12:1 a la tierra. Abram estaba todavía en Harán (11:31) cuando le fue reiterado
el llamamiento (Hch. 7:2) de que fuese a Canaán.
12:2 engrandeceré tu nombre. La formidable reputación y el magno legado de
Abram se cumplieron tanto en sentido material (13:2; 24:35) como espiritual
(21:22) y social (23:6).
12:3 a los que te maldijeren maldeciré. Los que “maldicen” a Abram y a sus
descendientes son los que lo tratan con frivolidad, lo menosprecian o lo afrentan. La
maldición de Dios por tal falta de respeto y desdén iba a implicar los más duros
juicios divinos. Lo contrario sucedería a los que le bendijesen a él y a su pueblo. y
serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Pablo identificó estas palabras
como “de antemano la buena nueva a Abraham” (Gá. 3:8).
12:4 Harán. vea la nota sobre 11:31. Deben haber pasado un cierto tiempo en
este lugar, porque acumularon un grupo de personas (probablemente siervos).

cp. compare

cp. compare

cp. compare

113
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

12:5 a… de Canaán llegaron. ca. 2090 a.C.


12:6 Siquem. Ciudad cananea situada en el valle entre el monte Ebal y el monte
Gerizim (cp. Dt. 27:4, 12), a unos veinticuatro kilómetros al oeste del Jordán, y
unos cuarenta al norte de Jerusalén. More era probablemente un residente de la
región por quien fue nombrada la encina. el cananeo estaba entonces en la tierra.
Moisés estaba escribiendo aproximadamente setecientos años después de que
Abram entrase en la tierra (ca. 1405 a.C.). Los cananeos de los que escribía iban
pronto a ser los enemigos de Israel cuando entrasen en Canaán.
12:7 daré esta tierra. Cp. 13:15; 15:18; 17:7, 8; Gá 3:16. Dios estaba haciendo
tratos con Abram, no con una promesa privada, sino con vistas a unos sublimes y
sagrados intereses a largo plazo en el futuro, es decir, tocante a la tierra que su
posteridad iba a habitar como pueblo separado. Las semillas de la verdad divina
debían sembrarse allí para beneficio de toda la humanidad. Esta tierra fue escogida
como la más apropiada para el otorgamiento de la revelación y salvación divinas
para el mundo. altar a Jehová. Por este acto, Abram hizo una abierta confesión de
su religión, estableció el culto del Dios verdadero, y declaró su fe en la promesa de
Dios. Este fue el primer lugar de culto verdadero que se levantó jamás en la Tierra
Prometida. Isaac levantaría posteriormente un altar para conmemorar la aparición
del Señor a él (26:24, 25), y Jacob levantó también uno en Siquem (33:18–20).
Los viajes de Abraham

12:8 Bet-el… Hai. Bet-el, a once kilómetros al norte de Jerusalén, fue así
nombrado posteriormente por Jacob (28:19). Hai estaba a tres kilómetros al este de
Bet-el, donde Josué libró posteriormente una batalla (Jos. 7, 8).
12:9 hacia el Neguev. Abram se dirigió al sur hacia el Neguev, una tierra menos
deseable para la agricultura, pero mejor para su vocación de ganadero, quizá
dedicado también a la actividad mercantil.

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

114
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

12:10 hambre en la tierra. El hambre no era un fenómeno desacostumbrado en


Canaán; también se dieron otras dos grandes hambrunas durante el período
patriarcal (26:1; 41:56). La severidad y ocasión de ésta forzó a Abram, poco
después de su llegada y viajes por la Tierra Prometida (vv. 5–9), a emigrar a Egipto,
donde generalmente había alimentos en abundancia. Sin embargo, confiando en la
promesa de Dios, no regresó a Ur, aunque las circunstancias se habían vuelto muy
difíciles (cp. He. 11:15).
12:11 mujer de hermoso aspecto. A los sesenta y cinco años seguía siendo
joven y excepcionalmente atractiva, con solo la mitad de la edad que tenía al morir
(ciento veintisiete). Los patriarcas tuvieron gran longevidad; Abram murió a los
ciento setenta y cinco años.
12:12, 13 El temor que tenía Abram de que Sarai fuese llevada al harén de
Faraón y que a él lo asesinaran lo indujo a ocultar su verdadera relación con ella
(cp. 20:13). Abram buscó por su propia iniciativa cuidar su futuro, creyendo así que
ayudaba a Dios a cumplir sus promesas.
12:13 hermana. Esta era una media verdad mentirosa, porque Sarai era medio
hermana de Abram (20:12).
12:15 llevada… a casa de Faraón. Los oficiales egipcios se dieron cuenta de
Sarai e informaron a su monarca acerca de su belleza. El resultado no fue
inesperado; ¡acabó en el harén de Faraón!
12:17 Jehová hirió a Faraón… con grandes plagas. La separación de Abram y
Sarai tenía la suficiente gravedad como para suscitar la dramática intervención
personal de Jehová. Abram había ideado una artimaña para protegerse (v. 13, “y
viva mi alma”), aparentemente sin pensar demasiado en Sarai; pero la reacción de
Dios se centró en la protección de Sarai (“por causa de Sarai”).
12:18, 19 ¿Qué es esto que has hecho conmigo? …tómala, y vete. Por alguna
razón, que no es explicada, las plagas revelaron el engaño de Abram al Faraón. El
monarca de Egipto humilló a Abram con sus preguntas, mostrando más carácter del
que Abram había estado dispuesto a creer de él y expulsando a Abram de su país.
12:20 y le acompañaron. La mentira de Abram fue causa de una salida
ignominiosa de Egipto para él y toda su extensa familia, de la que debieron hablar

cp. compare

cp. compare

115
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

los siervos entre ellos, con alguna pérdida de la integridad y reputación de Abram
entre ellos. vea la nota sobre 13:9.
13:1–4 Cosa significativa, después de esta desastrosa situación en Egipto, Abram
fue de regreso al lugar donde antes había levantado un altar, y de nuevo adoró allí
(vea 12:8).
13:5 ovejas, vacas. La riqueza, en el mundo antiguo, se medía no por la tierra
que se poseía, sino por la magnitud del ganado que se poseía, y de plata, oro y
alhajas (cp. v. 2; Job 1:1–3).
13:6, 7 No inesperadamente, se suscitó un conflicto debido a la falta de espacio y
de pastos. El tío y el sobrino habían acumulado mucho durante el lento viaje desde
Ur, a través de Harán y por Egipto, hasta que llegaron a la región de Bet-el / Hai.
13:7 ferezeo. Una tribu cananea. Cp. 34:30; Dt. 7:1; Jue. 1:4; 3:5, 6; 1 R. 9:20,
21; Esd. 9:1.
13:8 somos hermanos. La reacción de Abram en la resolución de las contiendas
entre las dos familias y su personal nos exhibe un Abram diferente del que hemos
visto en Egipto; aquí su actitud no es egocéntrica. Cede sus derechos de ancianidad
y deja la elección a su sobrino Lot.
13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Abram pidió bien dispuesto a Lot
que él escogiera por sí mismo (vv. 10, 11) lo que quería para su familia y rebaños.
Después que Lot hubiera escogido, él aceptaría lo que quedase. Quizás esto hizo
mucho por restaurar la integridad y reputación de Abram a ojos de los siervos (vea
la nota sobre 12:20).
13:10 antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Cuando Moisés
estaba escribiendo (setecientos años después de la llegada de Abram a Canaán)
hacía ya largo tiempo que había quedado devastada aquella región como resultado
de un cataclismo originado por Dios (19:23–29), y que borró totalmente cualquier
evidencia de su riqueza agrícola. como el huerto de Jehová… como …Egipto.
Esta doble valoración del valle del Jordán, con sus prados a cada lado del río, a lo
que Lot se sintió tan atraído, destacaba su naturaleza exuberante y fértil. Moisés, al
leer esto a los israelitas a punto de entrar en Canaán y asemejándolo al huerto de
Edén, remitía al oyente y al lector a la descripción que da del mismo la revelación
de Dios (Gn. 2:8–15). Al asemejarlo a una región bien conocida y bien irrigada de

cp. compare

Cp. compare

116
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Egipto, los remitía a un lugar que probablemente los israelitas habían conocido bien
durante su estancia en Egipto. Zoar. Cp. 4:2. Una ciudad situada en el extremo
meridional del Mar Muerto, nombre que significa “pequeña” (vea 19:22).
13:11, 12 Una elección excelente pero egoísta, tomada desde un punto de vista
mundano, pero desastrosa espiritualmente porque lo llevó a la impiedad de Sodoma
(v. 13).
13:13 los hombres de Sodoma eran malos… en gran manera. Las decisiones
de Lot lo pusieron en una peligrosa proximidad con aquellas ciudades los nombres
de las cuales llegarían a ser un equivalente de perversión y de maldad sin freno. Su
maldad es el tema del cap. 19.
13:14–17 Una vez Lot partió, el Señor reafirmó su promesa del pacto con Abram
(Gn. 12:1–3). De una forma impresionante y sin ambigüedades, el Señor concedió
la tierra (v. 14, mira en todas direcciones, y v. 17, recórrela en todas direcciones) en
perpetuidad a Abram y a su descendencia, que declaró que sería realmente
innumerable (v. 16, como el polvo).
13:18 el encinar de Mamre. Una arboleda particularmente grande posesión de
Mamre el amorreo (14:13), situada en Hebrón, a alrededor de treinta kilómetros al
SO de Jerusalén, a una elevación que sobrepasa los 1.000 metros. edificó allí altar.
Cp. 12:7, 8; 13:4. Abram estaba consagrado al culto de Dios.
14:1–12 Las incursiones, conquistas y el sometimiento de otros reyes y ciudades-
estado como vasallos formaban parte del mundo del Creciente Fértil en tiempos de
Abraham. Estos lugares que se mencionan se encuentran desde Sinar en el este (la
región de Babilonia en Mesopotamia), pasando por la región al sur del Mar Salado
(Mar Muerto), por el Valle del Jordán, la tierra de Moab, al SO del Mar Muerto, y
hasta el Monte Seir (posteriormente Edom). Los amalecitas (vea la nota sobre Éx.
17:8) no existían todavía en época de Abram (cp. 36:12), pero sí cuando Moisés
escribía. Los amorreos que se habían esparcido por Palestina devinieron cananeos.
Los estados vasallos, cuando creían que podían deshacerse del yugo de su soberano
con impunidad, se rebelaban no pagando el tributo exigido, y se preparaban para
cualquier posible reacción militar. Esta vez la rebelión suscitó una expedición
militar en toda regla de parte del soberano ultrajado Quedorlaomer, con sus aliados

Cp. compare

Cp. compare

cp. compare

117
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

(vv. 5–7); en la batalla que siguió con Sodoma, Gomorra y sus aliados (vv. 8–10),
los vasallos hicieron un mal cálculo, y perdieron. Lot, que entonces era residente de
Sodoma, fue llevado cautivo.
14:10 el valle de Sidim. Quizá se trata de la gran península que entra en el Mar
Muerto desde la ribera oriental. En el tiempo de Abram, pudo haber cruzado hasta
la ribera occidental (cerca de Masada). de modo que la tercera parte inferior del
actual Mar Muerto formaba este seco valle. pozos de asfalto. Yacimientos de brea
que proporcionaban material para sellar e impermeabilizar para toda clase de usos.
14:13 uno de los que escaparon. Uno de los supervivientes que había escapado
de los invasores huyendo a los montes (v. 10) fue más allá y localizó al tío de Lot
(todos sabían quién era pariente de quién). Un hombre tan rico como Abram no
sería difícil de encontrar, y es evidente que se pensaba que él podría hacer algo
tocante a aquella crisis que había afectado a uno de sus parientes próximos. el
hebreo. Por primera vez en el registro bíblico se aplica a Abraham este apelativo
étnico, “descendiente de Heber” (cp. 11:15–17). Los extranjeros lo usaban para
designar a los israelitas, y los israelitas lo empleaban para designarse a sí mismos en
presencia de extranjeros (cp. 34:14; 40:15; 43:32). el encinar de Mamre. vea la
nota sobre 13:18.
14:14 sus criados. La milicia privada de Abram, miembros de su familia (“los
nacidos en su casa”), sumaba un total de trescientos dieciocho hombres, y
constituían una guardia personal muy instruida dedicada a la protección de sus
posesiones. Estos, junto con los aguerridos hombres de sus aliados (vv. 13, 24),
fueron llamados y emprendieron la persecución de los secuestradores y sus
cautivos, para impedir que éstos fuesen llevados a oriente, a Sinar (el antiguo
nombre de Mesopotamia) o aún más al oriente, a Elam.
14:15, 16 cayó… atacó… siguiendo… recobró. Un Abram ducho en batalla, a
quien no le era ajena la estrategia militar, persiguió al enemigo por más de
doscientos cuarenta kilómetros (al norte de Damasco) y derrotó aquella alianza de
merodeadores, alcanzando un éxito total.
14:17 el valle de Save. vea la nota sobre 2 S. 18:18. El rey de Sodoma, una vez
liberado, fue al encuentro de Abram cerca de Jerusalén.

cp. compare

cp. compare

118
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

14:18 Melquisedec, rey de Salem. La falta de detalles biográficos y


genealógicos de este gobernante, cuyo nombre significa “rey de justicia” y que fue
rey-sacerdote de Jerusalén, permitió que una revelación posterior lo emplease como
tipo de Cristo (cp. Sal. 110:4; He. 7:17, 21). Su posición de superioridad en tiempos
de Abram es testificada por 1) el rey de Sodoma, el primero en encontrarse con el
victorioso Abram a su regreso, que cedió el puesto a Melquisedec antes de
proseguir con su petición (vv. 17, 21) y 2) por Abram, que sin poner objeciones
aceptó una bendición de Melquisedec y que además dio el diezmo a este sacerdote-
rey (vv. 19, 20). Cp. He. 7:1, 2. sacerdote del Dios Altísimo. El uso de El Elyon
(Dios soberano) como nombre de Dios indicaba que Melquisedec, que usó este
título dos veces (vv. 18, 19), adoraba, servía y representaba no a ninguna deidad
cananea, sino al mismo Dios a quien Abram designa también como Yahweh El
Elyon (v. 22). Que esto es así queda confirmado por la descripción adicional:
“Creador de los cielos y de la tierra”, título que emplean tanto Abram como
Melquisedec para referirse a Dios (vv. 19, 22).
14:20 que entregó tus enemigos en tu mano. El crédito por la victoria sobre
una coalición militar superior es dado correctamente al Dios soberano (El Elyon) y
no a la capacidad militar de Abraham (vea la nota para vv. 15, 16). Para
Melquisedec, y para Abram también, esto equivalía a un verdadero culto al
verdadero Dios. los diezmos. Esta es la primera mención en las Escrituras de dar un
diez por ciento (cp. 28:22). Esta ofrenda del diez por ciento fue puramente
voluntaria, y puede que fuese solo una décima de lo mejor, no una décima del total
(vea la nota sobre He. 7:4). Este diezmo no es como los diezmos mandados que
Israel debía dar según la ley de Moisés (vea las notas sobre Nm. 18:21–28; Dt.
14:22; 26:12).
14:21–24 Si Abram hubiese aceptado el ofrecimiento del rey de Sodoma, habría
dejado que aquel malvado rey atribuyese las riquezas de Abram a la generosidad del
rey, lo que hubiera distorsionado el claro testimonio de las bendiciones de Dios
sobre su vida. ¡Aceptar tal compensación hubiera significado una negación de su
confianza en Dios! Este compromiso personal no lo podía imponer a sus aliados,
que podían tomar sus propias decisiones. Por lo que respectaba a sus siervos, sus

cp. compare

Cp. compare

cp. compare

119
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

comidas, tomadas de los despojos, sería suficiente compensación. Sin duda alguna,
los siervos recordarían la reacción y el testimonio de su amo; esto debió allanar
muchos de los aspectos negativos del recuerdo de la anterior salida de Egipto (vea
12:20).
15:1 yo soy tu escudo. Dios sirvió a Abram como su divino protector (cp. Sal.
7:10; 84:9).
15:2 ando sin hijo. En respuesta al aliento y amonestación de Dios (v. 1),
Abram manifestó lo que le inquietaba. ¿Cómo podía cumplirse la promesa de Dios
de muchos descendientes (13:16) y de llegar a ser una gran nación (12:2) siendo
que no tenía hijos? ese damasceno Eliezer. Para Abram, la promesa de Dios se
había atascado; de modo que la adopción de un siervo como heredero varón, una
costumbre mesopotámica coetánea bien conocida, era desde una perspectiva
humana la mejor disposición oficialmente aceptable para llevarla a su
cumplimiento.
15:3–5 La pregunta: “¿qué me darás?” (v. 2) se convirtió en una acusación: “no
me has dado” (v. 3). El rechazo de parte de Dios de la solución de Abram (v. 4)
precedió a la reiteración de la promesa por parte de Dios de una cantidad
innumerable de descendientes (v. 5).
15:5 Cp. Ro. 4:18.
15:6 creyó… contado… por justicia. El apóstol Pablo citó estas palabras como
ilustración de la fe por encima de las obras y en contraste a las mismas (Ro. 4:3, 9,
22; Gá 3:6; Stg. 2:23). ¡Abram fue regenerado por la fe! Vea las notas sobre Ro. 4 y
Gá 3 para un tratamiento más completo de la justificación por la fe.
15:7 para darte a heredar esta tierra. Que una tierra específicamente
identificable (vea los vv. 18–21) quedó íntimamente vinculada con que Abram
fuese a tener muchos descendientes en el propósito de Dios y en el pacto
abrahámico fue claramente revelado, y, con una ceremonia formal (vv. 9–21), sería
irrevocable e indiscutiblemente establecido.
15:8 ¿en qué conoceré que la he de heredar? Una pregunta que ya no es una
acusación velada ante el retardo en el cumplimiento, sino una genuina petición de
información y certidumbre. Como respuesta, Dios estableció su pacto con Abram en
una extraordinaria ceremonia (vv. 9–21).

cp. compare

Cp. compare

120
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

15:9, 10 los partió por la mitad. La señal de los antiguos pactos involucraba
con frecuencia el corte de animales en dos, para que las partes pactantes pudieran
andar entre las piezas divididas, afirmando que lo mismo debería sucederles a ellos
si quebrantaban el pacto (vea Jer. 34:18, 19).
15:12 sueño. Dios lo durmió porque el pacto no incluía promesa alguna de parte
de Abram. Él no iba a andar en medio de las piezas como compromiso (vea el v.
17).
15:13, 14 Las palabras de Dios en la ceremonia del pacto aseguraron a Abram
que sus descendientes poseerían definitivamente la tierra, aunque un penoso rodeo
por Egipto retardaría el cumplimiento hasta mucho tiempo después de su muerte.
Cp. Hch. 7:6, 7.
15:13 cuatrocientos años. Esto representa un número aproximado que es
exactamente de cuatrocientos treinta años (cp. Éx. 12:40).
15:16 no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo. Un aplazamiento del
juicio ocasionó el aplazamiento del cumplimiento del pacto. El juicio sobre Egipto
señalaría la partida de los descendientes de Abram hacia su tierra, y el juicio sobre
los cananeos (ampliamente definidos étnicamente como amorreos) señalaría su
entrada en aquella tierra.
15:17 un horno humeando… una antorcha de fuego. Cp. Éx. 13:21. Estos
artículos simbolizaban la presencia de Dios, que prometió solemnemente con
juramento divino cumplir sus promesas a Abram al pasar en solitario en medio de
los animales divididos (vv. 9–11).
15:18–21 el río de Egipto hasta… el río Eufrates. Las Escrituras registran una
doble descripción de la Tierra Prometida, la general (Éx. 23:31; Nm. 13:21; Dt.
11:24; 1 R. 8:65; 2 R. 14:25; Is. 27:12) y la específica (Nm. 14:1–12; Jos. 15:1, 2;
Ez. 47:15–20; cp. Ez. 48:1, 28), centradas en la antigua tierra de Canaán. Una
demarcación geográfica tan precisa no permite ninguna clase de redefinición que
sirva para mutilar la promesa de Dios para eliminar su carácter específico. El río de
Egipto es muy probablemente lo que hoy se conoce como Wadi El Arish, el límite
meridional de Judá. ceneos… jebuseos. Se hace mención de los diversos pueblos
Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

cp. compare

121
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

que habitaban la tierra. Esta mención tan detallada de las naciones en la tierra de
Canaán es un testimonio adicional de la especificidad de la Tierra Prometida en las
promesas de Dios.
16:1 Vea Gá 4:21–31, donde Pablo usa Agar como ilustración.
16:3 la dio por mujer a Abram su marido. Después de diez años de esterilidad
(cp. 12:4), ella recurrió a una costumbre de la época por la que una esposa estéril
podía conseguir un hijo por medio de sus propias criadas (v. 2, “tendré hijos de
ella”). Abram, olvidando la reacción divina y las seguridades en respuesta a su
anterior intento de designar heredero (cp. 15:2–5), cedió pecaminosamente a la
insistencia de Sarai, y nació Ismael (v. 15).
16:5 Mi afrenta sea sobre ti… me mira con desprecio. Sarai, que no había
anticipado este menosprecio de parte de Agar (v. 4) como resultado de su solución a
la esterilidad, echó a Abram la culpa de su disgusto y pidió que actuase para
rectificar esta relación irregular entre la criada y la ama. Abram delegó su
responsabilidad a Sarai, dándole libertad para actuar como quisiera (“tu sierva está
en tu mano…”). Entonces Sarai la trató con tanto rigor que ella huyó.
16:7 el ángel de Jehová. Esta especial persona habló como si fuese distinto de
Yahweh (Jehová), y sin embargo, habló en primera persona como si Él debiera ser
identificado como el mismo Yahweh, reconociendo Agar que al ver este ángel había
visto a Dios (v. 13). Otros tuvieron la misma experiencia y llegaron a la misma
conclusión (cp. Gn. 22:11–18; 31:11–13; Éx. 3:2–5; Nm. 22:22–35; Jue. 6:11–23;
13:2–5; 1 R. 19:5–7). El Ángel de Jehová, que no aparece después del nacimiento
de Cristo, es a menudo identificado como el Cristo preencarnado. vea la nota sobre
Éx. 3:2. Shur. Al sur de Palestina y al este de Egipto, lo que significa que Agar
intentó volver a su hogar en Egipto.
16:8 Agar, sierva de Sarai. Tanto la salutación como la instrucción (v. 9,
“Vuélvete… ponte sumisa”) pronunciada por el ángel, así como la respuesta de
Agar, trataron la relación ama-sierva como si todavía estuviera intacta. ¡La rebelión
y la huida no eran la solución (v. 9)!

cp. compare

cp. compare

cp. compare

122
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

16:10 Multiplicaré. Puede que hubiera sido sierva, pero también llegaría a ser
madre de multitudes, haciendo así de Abram el padre de dos grupos de
innumerables descendientes (vea 13:16; 15:5).
16:11 llamarás su nombre Ismael. Con el significado del nombre de su hijo,
“Dios oye”, la sierva Agar no podría olvidar nunca cómo Dios había escuchado su
clamor de aflicción.
16:12 hombre fiero… contra todos. El indómito onagro del desierto (un asno
salvaje) es la mejor descripción de la naturaleza fieramente agresiva e
independiente que Ismael iba a manifestar, lo mismo que sus descendientes árabes.
16:13 Tú eres Dios que ve. El reconocimiento del ángel como Dios y la
atribución de este nuevo nombre para Él surgió del asombro de Agar al verse objeto
de la atención de Dios en gracia. La teofanía y revelación la llevaron a llamarlo
también “el que vive y me ve”, literalmente (v. 14).
16:15 del hijo… Ismael. ca. 2079 a.C.
16:16 ochenta y seis años. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de
Harán (12:4). Habría un intervalo de trece años hasta que se reanuda la narración en
17:1.
17:2 mi pacto entre mí y ti. Otra reafirmación de su pacto unilateral con Abram,
lo cual no significaba que no habría responsabilidades para sus beneficiarios. Vea
las notas sobre vv. 7–9 más abajo y sobre 12:1–3; 15:13–18.
17:4 muchedumbre de gentes. La triple reafirmación de la promesa divina de
muchos descendientes, quizás incluyendo los de Isaac e Ismael, enmarca el cambio
de nombre (vv. 4–6), resaltándolo de manera significativa.
17:5 será tu nombre Abraham. Cp. 11:27. El nombre, que significa “padre de
muchas naciones”, reflejaba la nueva relación de Abraham con Dios, así como su
nueva identidad sobre la base de la promesa que Dios le había hecho de
descendencia. Cp. Ro. 4:17.
17:6 reyes saldrán de ti. Esta promesa destaca la realidad de que más de un
grupo étnico o nación por propio derecho procederían de Abraham.
17:7 estableceré mi pacto. Esta relación fue establecida por iniciativa de Dios y
también designada como “pacto perpetuo” (v. 7), aplicándose así a la posteridad de

ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

Cp. compare

123
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Abraham con la misma eficacia y suscitando la declaración: “y seré el Dios de


ellos” (v. 8). Este compromiso se volvió la norma de la relación de pacto entre
Yahweh, es decir, Jehová, e Israel.
17:8 toda la tierra de Canaán. La reafirmación de parte de Dios de sus
promesas del pacto con Abraham no tuvo lugar sin mención de que la tierra
quedaba concedida por derecho divino a él y a sus descendientes como “heredad
perpetua”. Cp. Hch. 7:5.
17:9 guardarás mi pacto. A pesar de las repetidas desobediencias de parte de
los patriarcas y de la nación, la fidelidad de Dios a su compromiso de pacto nunca
vaciló (p.e., Dt. 4:25–31; 30:1–9; 1 Cr. 16:15–18; Jer. 30:11; 46:27, 28; Am. 9:8;
Lc. 1:67–75; He. 6:13–18). Las declaraciones divinas acerca de la obediencia de
Abraham (22:16–18; 26:3–5) fueron pronunciadas años después del establecimiento
formal del pacto de Dios (12:1–3; 15:12–18). Aunque la nación fue apóstata,
siempre hubo un remanente obediente de israelitas fieles (vea Sof. 3:12, 13).
17:11 señal del pacto. La circuncisión (la escisión del prepucio del varón) no era
algo totalmente nuevo en este período de la historia, pero la importancia religiosa y
teocrática especial entonces aplicada a la misma era totalmente nueva, y así
identificando al circuncidado como perteneciente a la descendencia física y étnica
de Abraham (cp. Hch. 7:8; Ro. 4:11). Sin la revelación divina, el rito no hubiera
adquirido este significado distintivo, de modo que permaneció como un distintivo
teocrático de Israel (cp. v. 13). Esto comportaba un beneficio sanitario, porque
podían anidar enfermedades en los pliegues de la piel, de modo que su eliminación
prevenía esta posibilidad. Históricamente, las mujeres judías han presentado la
menor incidencia de cáncer de cuello de útero. Pero el simbolismo tenía que ver con
la necesidad de cortar el pecado y de ser purificados. Era el órgano masculino lo
que más claramente exponía la profundidad de la depravación, porque era portador
de la simiente que producía pecadores depravados. Así, la circuncisión simbolizaba
la necesidad de una profunda purificación para contrarrestar los efectos de la
corrupción.
17:12 ocho días. Este mismo marco temporal se repite en Lv. 12:3.

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

124
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

17:14 será cortada de su pueblo. Ser cortado de la comunidad del pacto


significaba la pérdida de los beneficios temporales que se derivaban de formar parte
de la nación especial, escogida y teocrática, hasta el punto incluso de la muerte por
juicio divino.
17:15 Sarai… Sara. De modo bien apropiado, por cuanto Sarai (“mi princesa”)
sería la antecesora de las naciones y de los reyes prometidos, Dios cambió su
nombre a Sara, eliminando el pronombre posesivo limitativo “mi”, y llamándola
“princesa” (v. 16).
17:16 madre de naciones. Cp. 17:5.
17:17 se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón. Una apropiada
reacción de adoración ante las promesas de Dios fue distorcionada por la
incredulidad de Abraham. Él sabía que tenía que ser padre (12:2; 15:4), pero esta
era la primera mención de que su estéril anciana esposa debía ser la madre.
17:18 Ojalá Ismael viva delante de ti. El ruego de Abraham de que un hijo ya
viviente fuese el beneficiario de las promesas de Dios revela hasta qué punto era
imposible que él y Sara tuviesen hijos (cp. Ro. 4:17).
17:19–21 De nuevo, con paciencia pero rechazando con firmeza la solución
alternativa que proponía Abraham, Dios resolvió la cuestión de manera enfática
enmarcando su otorgamiento en gracia de mucha posteridad a Ismael (vea 25:12–
18) con afirmaciones de que el hijo de Sara sería ciertamente el heredero del “pacto
perpetuo”. Por primera vez Dios nombró al hijo.
17:19 llamarás su nombre Isaac. El nombre del hijo prometido significaba “se
ríe”, un apropiado recordatorio para Abraham de su inicial reacción de incredulidad
a la promesa de Dios.
17:23–27 en aquel mismo día. Sin esperar más, Abraham cumplió plenamente
el mandamiento de Dios sobre sí mismo, sobre “todo varón”, y sobre “todos los
varones de su casa” (vv. 23, 27).
18:1 le apareció Jehová. Otro ejemplo de una teofanía, aunque Abraham quizá
no reconoció al principio que uno de sus visitantes, a los que saludó humildemente
y agasajó (vv. 2–8) y que envió cortésmente de camino (v. 16) era Yahweh. encinar
de Mamre. vea la nota sobre 13:18.

Cp. compare

cp. compare

125
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

18:3 Señor. Aunque quizás usó primero este título acostumbrado de


interpelación respetuosa de un anfitrión a un visitante, más adelante en la
conversación Abraham lo usó conscientemente de que se dirigía a su verdadero y
soberano Señor, a quien se dirige como “mi Señor” (vv. 22, 30–32), y a quien debió
reconocer cuando el visitante se refirió a sí mismo como “Dios” (v. 14).
18:9–13 A pesar de una promesa claramente reminiscente de las palabras de
Dios a Abraham, Sara reaccionó con una incredulidad similar a la que había
exhibido su marido (cp. 17:17). Ella no estaba pensando en milagros divinos, sino
en la providencia divina operando solo dentro del normal curso de la vida,
convencida de que, a su edad, dar a luz era desde el punto de vista natural
sencillamente imposible.
18:10, 14 Cp. Ro. 9:9.
18:14, 15 Una pregunta retórica (“¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”) y una
declaración divina (“Al tiempo señalado…”), junto con el evidente conocimiento de
sus pensamientos (“rió, pues, Sara entre sí”), llevaron a Sara a darse cuenta con
temor de cómo había errado en su percepción de cómo operaba Dios.
18:17 ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,…? La razón del Señor
para comunicar a Abraham el juicio que iba a aplicar resalta su especial papel en el
plan de Dios y el resultado cierto de su pacto con Abraham, mucha descendencia y
gran bendición.
18:18 Cp. Gá 3:8.
18:19 Porque yo sé que mandará. Una expresión de divina confianza, esto es,
un tributo a la fidelidad, obediencia y coherencia.
18:20 Por cuanto el clamor… se aumenta más y más. La iniquidad de las dos
ciudades, completa para entonces (cp. 15:16), había llegado al punto de no retorno
delante del Señor, que demostró ante Abraham cuán justamente había determinado
el tiempo para el juicio: (v. 21, “descenderé ahora, y veré …”).
18:23 ¿Destruirás también al justo con el impío? La intercesión por las dos
malvadas ciudades comenzó con una pregunta que presenta la aguda percepción de

cp. compare

Cp. compare

Cp. compare

cp. compare

126
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Abraham de la misericordia de Dios para con los rectos, y la distinción que Él hace
entre los buenos y los malos (v. 25).
18:24 cincuenta justos. Entre los justos estaba Lot (vea 2 P. 2:7, 8).
18:25 El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? La clara
comprensión de la naturaleza de Dios como capaz de hacer únicamente lo bueno, y
totalmente irreprochable, queda expuesto con esta pregunta retórica.
18:27 aunque soy polvo y ceniza. La negociación de Abraham, lejos de ser
necia o egoístamente manipuladora, expresaba de una manera humilde y compasiva
su interés por los demás (cp. 13:8, 9), e intercedió en particular por el lugar donde
vivían su sobrino Lot y su familia. Tampoco quería airar al Señor con sus
insistentes peticiones (vv. 28, 30, 32).
18:32 por amor a los diez. Que el número de personas justas necesarias para
detener el juicio quedase reducido de cincuenta a diez podría reflejar la conciencia
que tenía Abraham de la profunda maldad de las ciudades así como de la ineficacia
del testimonio de Lot en aquel lugar. Es probable que Abraham tuviera en mente a
toda la familia de Lot.
18:33 Jehová se fue… Abraham volvió a su lugar. No se podía hacer nada
más; ¡el juicio era inevitable!
19:1 dos ángeles. Eran los ángeles que, con Dios, habían visitado a Abraham
(18:22). Habían adoptado forma humana (v. 10; se les llama “varones”). Lot estaba
sentado a la puerta. Por cuanto los funcionarios de la ciudad y otros ciudadanos
destacados dirigían los asuntos de la comunidad a la puerta, Lot participaba allí
como juez (v. 9).
19:2 os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo. La invitación de Lot a los
dos ángeles (vv. 1–3) a que aceptasen su hospitalidad fue con toda probabilidad no
fue solamente un acto de cortesía, sino un esfuerzo por protegerlos de la conocida
perversidad de los sodomitas (cp. v. 8, “pues que”).
19:3 él porfió con ellos mucho. Tal era la preocupación de Lot por estos
extranjeros que no les permitió su preferencia expresa de pasar la noche en la plaza
de la ciudad.
19:4 los hombres de la ciudad,… todo el pueblo junto. Tanto el tamaño de la
multitud llena de lascivia pululando de manera alborotada alrededor de la casa de

cp. compare

cp. compare

127
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Lot como la gran extensión de la perversión moral de Sodoma quedan resaltadas


con los calificativos adicionales que se usan (“todo el pueblo junto”, y “desde el
más joven hasta el más viejo”), así como por la demanda que hacían (v. 5, “que los
conozcamos”, esto es, carnalmente). Incluso el reconocimiento de una exageración
legítima en este uso de “todos” no detraería de este énfasis, ¡que era desde luego
una ciudad malvada!
19:5 que los conozcamos [carnalmente]. Querían unas relaciones homosexuales
con los visitantes. La actitud de Dios para con esta vil conducta quedó clara al
destruir Él la ciudad (vv. 23–29). Cp. Lv. 18:22, 29; 20:13; Ro. 1:26; 1 Co. 6:9; 1
Ti. 1:10, donde Dios prohíbe y condena toda conducta homosexual.
19:6–8 La respuesta de Lot reveló una tensión en su ética. Su ofrecimiento de
satisfacer la concupiscencia de ellos contradecía su ruego de “no hagáis tal
maldad”. Esta contradicción puso en claro también la aflicción de espíritu bajo la
que vivía en la malvada Sodoma (cp. 2 P. 2:6, 7).
19:8 haced de ellas como bien os pareciere. Los límites condicionantes de la
hospitalidad oriental, y el mismo propósito para el que Lot había invitado a los
visitantes a alojarse con él (vv. 2, 3), constriñeron a Lot a ofrecer a sus hijas para
una clase de maldad menos pervertida (vea las notas sobre Ro. 1:24–27), a fin de
proteger a sus huéspedes. Este insensato esfuerzo muestra que aunque Lot era justo
para con Dios (2 P. 2:7, 8), se había contentado con algunos pecados y una débil fe
en lugar de abandonar Sodoma. Pero Dios le mostró gracia por cuanto era justo, por
la fe, ante Dios.
19:9 ¿…habrá de erigirse en juez? Su acusación sugiere que Lot había tomado
posiciones morales antes de esta ocasión, pero que su evaluación ya no la iban a
tolerar. hacían gran violencia. La desviación homosexual conlleva un anhelo
incontrolable que desafía a todo freno. Incluso tras haber sido cegados intentaban
satisfacer su lascivia (v. 11).
19:10, 11 ¡Lot estaba ahora bajo la protección de aquellos que había estado
tratando de proteger!

Cp. compare

cp. compare

128
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

19:13 Jehová nos ha enviado para destruirlo. Con la maldad de aquel lugar
confirmada de manera tan gráfica (vv. 4–11), el juicio divino era la consecuencia
ineludible, pero la familia de Lot podría escapar del mismo (vv. 12, 13). Cp. Jud. 7.
19:14 pareció… como que se burlaba. Las advertencias de Lot acerca del
inminente juicio cayeron en la categoría de burla para sus yernos (o quizá
prometidos de sus hijas).
19:16 según la misericordia de Jehová para con él. Esta razón, descrita en otro
lugar en términos de que Dios se acordó de Abraham (v. 29), es la razón de que,
ante la aparente renuencia de Lot de abandonar la ciudad (“deteniéndose él”), los
ángeles lo acompañaron sacándolo físicamente, a él y a su familia, más allá de los
límites de la ciudad.
19:17–21 Un estilo de vida urbano era aparentemente superior a vivir de manera
solitaria en los montes, y podría ser la razón de que Lot, jugando con la
misericordia que ya se le había mostrado, negoció una huida alternativa, ¡otra
ciudad! La respuesta del ángel (v. 21) indica que esta ciudad estaba incluida en el
plan original de juicio, pero que sería eximida por causa de Lot.
19:24 azufre… de parte de Jehová desde los cielos. Cuando llegó la mañana
(v. 23) sobrevino el juicio. Cualquier explicación natural acerca de cómo el Señor
usó depósitos de azufre para destruir aquella región se tambalea ante esta indicación
enfática de un juicio milagroso. “Azufre” denota en el original cualquier sustancia
inflamable; quizás una erupción volcánica y un terremoto unidos a una violenta
tempestad eléctrica “destruyó” (v. 25) la región. En la actualidad se cree que esta
región se encuentra bajo el extremo meridional del Mar Muerto. Cayeron gases
ardiendo, azufre y magma lanzados al aire, sepultando la región.
19:26 la mujer de Lot miró atrás. La mujer de Lot pagó el precio de despreciar
la advertencia angélica de huir sin mirar atrás (v. 17). Al hacerlo, no solamente
quedó sepultada bajo la sal, sino que se convirtió en un patético ejemplo de la
desobediencia que producirá una indeseada reacción en el día del juicio (cp. Lc.
17:29–32), así como sus ciudades patrias se convirtieron en un ejemplo y refrán del
juicio de Dios sobre el pecado (cp. Is. 1:9; Ro. 9:29; 2 P. 2:5, 6).

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

129
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

19:29 las ciudades de la llanura. La mejor evidencia arqueológica sitúa


Sodoma y Gomorra al sur de la región del Mar Muerto, es decir, en el área al sur de
la Península Lisán que se adentra en la ribera oriental (vea la nota sobre 14:10).
Dios se acordó de Abraham. Cp. 18:23–33.
19:30 tuvo miedo de quedarse en Zoar. Quizá porque las personas de esta
población lo considerasen responsable de toda la devastación, o quizá temió que un
mayor juicio sobre la región pudiera afectar a esta ciudad (vv. 17–23).
19:31–36 La filosofía inmoral de Sodoma y Gomorra había corrompido de tal
manera la forma de pensar de las hijas de Lot ¡que decidieron, sin ninguna
vacilación, quedar fecundadas por su propio padre! Eran vírgenes (v. 8), las hijas
casadas habían muerto (v. 14) y no quedaban hombres para ser sus maridos (v. 25).
Temiendo que no tendrían hijos, concibieron esta despreciable iniquidad.
19:37, 38 Los dos hijos nacidos de este incesto llegaron a ser los progenitores de
Moab y Amón, antiguos enemigos de Israel.
20:1 Gerar. Una ciudad filistea en el límite entre Palestina y Egipto, a unos
dieciséis kilómetros al sur de Gaza.
20:2 Es mi hermana. Veinticinco años después de salir ignominiosamente de
Egipto por haber mentido acerca de su mujer (12:10–20), Abraham recayó en la
misma artimaña. Abimelec. Este rey que llevó a Sara a su harén fue probablemente
el padre y abuelo del Abimelec que Isaac conoció. vea la nota sobre 26:1.
20:3 Dios vino… en sueños. De nuevo el Señor de Abraham intervino para
proteger a Sara, que se había unido en la mentira de su marido (v. 5), engañando a
un rey que hizo fervientes protestas de inocencia e integridad ante Dios (vv. 4–6) y
que, junto con sus siervos, mostró un apropiado sometimiento a la advertencia de
Dios (v. 8).
20:6 te detuve de pecar. Aparte de la restricción de Dios sobre Abimelec, le fue
demandado con todo que devolviera a Sara a fin de evitar el juicio.
20:7 es profeta. Abraham, a pesar de su mentira, sirvió con todo como
intermediario e intercesor de Dios por Abimelec (cp. vv. 17, 18). Esta es la primera
vez que aparece en las Escrituras el término hebreo para “profeta”. Aquí designa a
Abraham como reconocido por Dios para hablar con Él en favor de Abimelec.
Generalmente se usa para describir no a alguien que habla a Dios en representación
de alguien, sino que habla a alguien de parte de Dios.
Cp. compare

cp. compare
130
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

20:9 Lo que no debiste hacer. La confrontación entre el profeta y el rey da


testimonio de la gravedad de las acciones de Abraham. ¡Qué humillante para un
profeta de Dios recibir una reprensión así de parte de un rey pagano!
20:11–13 Abraham ofreció tres razones para haber mentido: 1) su percepción en
base de los horribles vicios de Sodoma que todas las demás ciudades no tenían
temor de Dios, incluyendo Gerar; 2) su temor a la muerte como atenuante por lo
que había hecho; y 3) su esposa era realmente su medio hermana como justificación
para la mentira y la ocultación de su relación matrimonial. Abraham no necesitaba
ningún fraude para protegerse. Dios podía procurarle seguridad.
20:16 vindicada. Esto es, justificada.
21:1 Visitó Jehová a Sara. A la anciana pareja (vv. 2, 5, 7) les nació un hijo,
exactamente como les había sido prometido, y la espera de veinticinco años llegó
finalmente a su fin, con la risa de la incredulidad dando paso al regocijo (v. 6).
Había terminado la esterilidad de Sara (11:26).
21:4 circuncidó. vea la nota sobre 17:11.
21:5 cuando nació Isaac su hijo. Ca. 2065. Dios cumplió su promesa a
Abraham (12:2; 15:4, 5; 17:7).
21:8 fue destetado. Esto solía tener lugar al segundo o tercer año.
21:9 el hijo de Agar… se burlaba. La celebración del paso de Isaac de la
infancia a la niñez dejó oír la risa de la burla (una forma intensiva del hebreo para
reír) y ofendió a Sara, y la llevó a demandar la expulsión de Ismael y de su madre
del campamento (v. 10).
21:10 Echa… no ha de heredar. Los códigos legales de la época de Abraham,
p.e., de Nuzi y de Hammurabi, prohibían la expulsión del hijo de una criada si nacía
un heredero legítimo, natural. Así, la demanda de Sara contravenía la ley social, la
sensibilidad de Abraham y su amor por Ismael (v. 11). Pero Abraham recibió la
sanción divina y seguridades para que venciese sus escrúpulos antes de despedir a
Agar e Ismael al desierto (vv. 12–15). Cp. Gá 4:22–31.
21:12 Cp. Ro. 9:7; He. 11:18.

Ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

Cp. compare

131
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

21:13 Cp. v. 18; vea las notas sobre 16:11, 12. Ismael tenía unos diecisiete años,
un tiempo en el que se acostumbraba que los hijos se marchasen a establecerse por
su propia cuenta.
21:14 el desierto de Beerseba. Un amplio espacio desértico en el límite
meridional de Palestina.
21:17 oyó Dios la voz del muchacho. Cuando la desesperación transformó la
voz burlona del muchacho en un clamor de angustia ante su posible muerte de sed
(vv. 15, 16), aquel Dios que le había nombrado años atrás cuando oyó el clamor de
Agar (16:11) le oyó. También recordó a la madre la promesa que Abraham había
recibido acerca del hijo de ella (17:20). ángel de Dios. La misma persona que el
Ángel de Jehová. vea la nota sobre Éx. 3:2.
21:18 vea la nota sobre v. 13.
21:21 el desierto de Parán. Situado en el sector NE de la península del Sinaí, la
región llamada Arabia.
21:22–34 Un tratado paritario concertado de manera formal entre Abimelec y
Abraham garantizaba el control adecuado y la participación justa en los limitados
recursos hídricos de la región, y aseguraba también al rey de los patriarcas un trato
honroso y equitativo para los años venideros.
21:31 Beerseba. Este lugar se encuentra a unos setenta y dos kilómetros al
sudoeste de Jerusalén.
21:32 tierra de los filisteos. Abraham tuvo contacto con unas primeras
migraciones de mercaderes egeos que se asentaron por las regiones costeras del
sudoeste de Canaán y que fueron predecesoras de las migraciones filisteas del siglo
12 a.C., los futuros opresores de Israel.
21:33 árbol tamarisco. Este árbol se levantaba como recuerdo del tratado
concertado entre dos coetáneos bien conocidos, y también como señal de uno de los
lugares de culto de Abraham. Jehová Dios eterno. Un nombre divino que para
Abraham significaba la naturaleza inquebrantable y perdurable del pacto que Dios
había celebrado con él, a pesar de que él era solo un residente extranjero y forastero
en aquella tierra (cp. 23:4).

Cp. compare

cp. compare

132
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

22:1 probó Dios a Abraham. No fue una tentación, sino un examen de parte de
Dios del corazón de Abraham (cp. Stg. 1:2–4, 12–18).
22:2 Toma… tu hijo… y ofrécelo. Este estremecedor mandamiento puso en
marcha una especial y severa prueba para Abraham, esto es, el sacrificio de su hijo,
“su único” (repetido tres veces por Dios, vv. 2, 12, 16). Esto significaría dar muerte
al hijo (de más de 20 años) y, con ello, el fin de la promesa del pacto abrahámico.
Una acción así parecería irracional, pero Abraham obedeció (v. 3). Moriah.
Tradicionalmente asociada con Jerusalén, y el lugar sobre el que más adelante se
iba a levantar el templo de Salomón (cp. 2 Cr. 3:1).
22:4 Al tercer día. Sin muestra alguna de desgano o dilación, Abraham se
levantó muy de mañana (v. 3) para el viaje de dos días desde Beerseba a Moriah,
uno de los montes alrededor de Jerusalén.
22:5 yo y el muchacho iremos… y volveremos. El viaje de tres días (v. 4) dio
mucho tiempo para reflexionar acerca de los mandamientos de Dios, pero, sin
vacilar ni cuestionar la moralidad del sacrificio humano, ni los propósitos de Dios,
Abraham aseguró confiadamente a sus siervos que él e Isaac volverán, y emprendió
luego los preparativos para el sacrificio (v. 6). Hebreos 11:17–19 revela que él tenía
tanta confianza en la realidad de la promesa divina que creía que si Isaac era
muerto, Dios lo resucitaría de entre los muertos (vea las notas), o que Dios
proporcionaría un sustituto para Isaac (v. 8).
22:9, 10 Los preparativos de Abraham para dar muerte a su único hijo muestran
de forma insuperable su confianza en Dios. Cp. He. 11:17–19.
22:11 el ángel de Jehová. vea la nota sobre Éx. 3:2.
22:12 ya conozco. Abraham había superado la prueba (v. 1). Exhibió una fe a la
que Dios responde con justificación. vea la nota sobre Stg. 2:21.
22:13 en lugar de su hijo. Se presenta aquí el concepto de la expiación vicaria,
que encontraría su cumplimiento en la muerte de Cristo (Is. 53:4–6; Jn. 1:29; 2 Co.
5:21).
22:15–18 En esta reafirmación formal de su pacto abrahámico, el Señor
mencionó los tres elementos de la tierra, la descendencia y la bendición, pero con la

cp. compare

cp. compare

Cp. compare

133
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

atención dirigida de forma gráfica a la conquista de la Tierra Prometida (v. 17:


“poseerá las puertas de sus enemigos”).
22:16, 17 Cp. 12:1–3; 15:13–18; 17:2, 7, 8, 9; He. 6:13, 14.
22:17 poseerá las puertas de sus enemigos. Cp. 24:60. Se refiere a la victoria
sobre los enemigos, para llegar al control de sus ciudades.
22:18 Cp. Hch. 3:25.
22:20–24 fue dada noticia. Esta es una clara indicación de que, a pesar de la
separación geográfica, la información acerca de las genealogías familiares se
transmitía de ida y vuelta por la región del Creciente Fértil. Esta actualización
hablaba de manera especial acerca de una hija, Rebeca, hija de un primo de Isaac,
Betuel (v. 23). También recuerda a los lectores que Abraham y Sara no se habían
desvinculado enteramente de su hogar original. Nacor, hermano de Abraham,
seguía viviendo en Mesopotamia, aunque no se habían visto por unos sesenta años.
23:1, 2 Aunque la edad de Sara, la única edad de mujer a la muerte que se
registra en las Escrituras, podría sugerir su importancia en el plan de Dios, nos
recuerda de una manera más importante el nacimiento de su único hijo mucho más
allá de la edad de dar a luz (a los noventa años de edad, cp. 17:17) y la intervención
de Dios para llevar al cumplimiento su promesa a ella y a Abraham. La muerte de
Sara tuvo lugar ca. 2028 a.C.
23:2 Hebrón. vea la nota sobre 13:18.
23:3 los hijos de Het. Un establecimiento de los heteos, cuya patria original
estaba en Anatolia (la actual Turquía), y que ya se habían establecido en Canaán,
lejos de su patria.
23:4 dadme propiedad. Las negociaciones para la compra (“dad” significa aquí
“vended”) de una propiedad hetea se llevaron a cabo de forma apropiada en
conformidad con la costumbre hetea (hitita) de la época, queriendo Abraham pagar
su valor justo de mercado (v. 9).

Cp. compare

Cp. compare

Cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

134
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

23:6 príncipe de Dios entre nosotros. El rango y la reputación le


proporcionaban a Abraham una posición de liderazgo y digna de respeto lo que
llevó a sus vecinos (los heteos) a ofrecerle gratuitamente sus mejores sepulcros.
Luego pasaron a aceptar que Abraham comprase una cueva que pertenecía a un rico
vecino llamado Efrón (vv. 7–9), a quien Abraham no conocía.
23:10 estaba. Lit. “estaba sentado”, quizás en la puerta de la ciudad donde
generalmente se llevaban a cabo las transacciones.
23:11 te doy la heredad. Esto sugiere no que Efrón se sintiese generoso, sino
que estaba obligado por la política feudal hetea, que ataba la propiedad de la tierra
con el servicio al gobernante. La transmisión de la tierra a Abraham transferiría
también responsabilidades feudales a Abraham, sujetándole a todas las cargas y
tributos. Efrón estaba aparentemente deseoso de hacer esto, y de ahí su ofrecimiento
de regalar la tierra.
23:14, 16 siclos de plata, de buena ley entre mercaderes. Los metales
preciosos no se presentaron en forma de monedas para su intercambio hasta siglos
después. Los mercaderes mantenían el siclo como peso estándar de valoración para
las transacciones comerciales. Un siclo equivalía a alrededor de 14,4 gramos.
23:17, 18 Con las palabras de la transacción, la descripción cuidadosa de la
propiedad, y el pago del precio citado, todo ello llevado a cabo ante testigos y en el
lugar propio para las transacciones, la propiedad de la tierra pasó oficialmente a
Abraham. Esto seguía estando en pie años después en tiempos de Jacob (49:20–32;
50:12, 13).
23:19 Después de esto. Consumada la compra, Abraham sepultó a Sara. Moisés
observa que el lugar es Hebrón en Canaán, al que sus lectores iniciales iban pronto
a dirigirse.
23:20 quedó la heredad y la cueva… recibida. Este es un resumen importante,
porque finalmente, tras años de peregrinación nómada, Abraham poseía una
pequeña propiedad en medio de la tierra que Dios le había prometido a él y a sus
descendientes. La cueva también se convirtió muchos años después en el sepulcro
familiar para Abraham, Isaac, Rebeca, Lea y Jacob (cp. 25:9; 49:31; 50:13), con
Raquel como excepción (35:19).

Lit. literalmente

cp. compare

135
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

24:2 un criado suyo, el más viejo… el que gobernaba. Eliezer, a los ochenta y
cinco años, había ascendido hasta mayordomo, o “jefe de personal”, una posición
de gran autoridad (que se indica en el v. 10). Él hubiera recibido todas las riquezas
de Abraham si éste no hubiera tenido hijo (vea 15:1, 2), pero cuando Isaac nació, la
herencia vino a pertenecer a Isaac. De modo que no solo sirvió lealmente a su amo a
pesar de haber sido desplazado por otro heredero (cp. 15:2–4), sino que también
sirvió fielmente al heredero mismo (v. 67).
24:2–4 Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré. Vea la nota
sobre el v. 9. Un solemne compromiso mencionando el nombre del Señor y
formalizado por un gesto socialmente aceptado que indicaba la seriedad de aquella
empresa en consideración de Abraham. A su edad (v. 1), Abraham estaba
preocupado por la perpetuación de su pueblo y de la promesa de Dios en la
generación siguiente, de modo que hizo un pacto con su siervo para que éste
emprendiese viaje a Mesopotamia y que volviera con una esposa para Isaac.
24:3, 4 Los arreglos matrimoniales los hacían los padres, y los cónyuges
escogidos debían proceder de la propia tribu. Parece que era costumbre casarse
entre primos hermanos. Pero el más elevado motivo de Abraham era impedir que
Isaac se casase con una pagana cananea después de la muerte de Abraham, con el
posible apartamiento del pueblo del verdadero Dios.
24:6, 7 que no vuelvas a mi hijo allá. Si los planes no se cumplían (v. 5),
entonces el compromiso del juramento quedaba anulado (v. 8), pero la opción de
que Isaac fuese estaba categóricamente rechazada porque habría sugerido la
anulación de la promesa y del llamamiento de Dios para la tierra prometida (v. 7).
24:7 él enviará su ángel delante de ti. Una declaración de la fe de Abraham de
que la expedición de setecientos veinte kilómetros a Mesopotamia estaba
claramente bajo supervisión divina.
24:9 su mano debajo del muslo. Una antigua costumbre del Cercano Oriente
por la que un toque íntimo constituía una afirmación de un juramento (cp. 47:29).
24:10 la ciudad de Nacor. Sin duda la ciudad del hermano de Abraham, Nacor.
24:12–14 La oración del mayordomo manifiesta no solamente su confianza en
Dios para dirigir sus asuntos, sino también la carencia de egoísmo con la que servía
a Abraham. Su paciencia después de la oración (v. 21), su acto de adoración ante la

cp. compare

cp. compare

136
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

respuesta a la oración (v. 26), y su reconocimiento de la conducción divina (v. 27)


también nos exhiben su fe.
24:14 de beber a tus camellos. La hospitalidad exigía dar agua a un extraño
sediento, pero no a los animales. Una mujer que hiciera esto se mostraba
inusualmente bondadosa y servía más allá de su deber. La buena actitud de servicio
de Rebeca se puso de manifiesto (vv. 15–20), así como su belleza y pureza (v. 16).
24:20 todos sus camellos. Un solo camello puede retener cien litros de agua, y él
tenía diez de ellos. Servirlos fue un enorme trabajo para satisfacerlos (v. 22).
24:22 siclo. vea la nota sobre 23:14, 16.
24:24 Soy hija de. En las presentaciones formales, una genealogía abreviada
proporcionaba una identificación específica (cp. 22:23). Ella era prima de Isaac.
24:29–31 Labán. Por lo que se expone acerca de su falta de virtud (cap. 29), hay
razón para creer que su buena acogida fue suscitada por ver a toda la comitiva y
todos los camellos.
24:33 No comeré hasta que. Su prioridad era identificar a su amo y explicar su
misión, pero no sin destacar las bendiciones que Dios había conferido sobre su amo
y sobre su viaje (vv. 34–48), y también no sin tratar de concluir inmediatamente su
tarea y volver a casa (vv. 49, 54–56). ¡Este es el retrato de un siervo consagrado,
fiel y carente de egoismo!
24:49 diestra… siniestra. Una expresión que indicaba la dirección que debería
tomar a continuación.
24:50, 51 La convicción y el centro de atención del siervo era evidente e intensa,
y excluía todo lo que no fuese el reconocimiento inmediato de la dirección de Dios
y nada que no fuese una plena conformidad con su petición de parte del padre y del
hermano de Rebeca (vv. 50, 51).
24:53 Mediante esta dote, Rebeca quedó desposada con Isaac.
24:54 Enviadme a mi señor. El protocolo y la cortesía demandaban que un
emisario fuese despedido por el destinatario.
24:57, 58 ¿Irás tú con este varón? Cosa encomiable, Rebeca se mostró de
acuerdo con una partida inmediata, y mostró su confiada aceptación de lo que
estaba sucediendo providencialmente en su vida.
24:59 su nodriza. Vean 35:8.

cp. compare

137
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

24:60 bendijeron a Rebeca, y le dijeron. Estaban conscientes de que su oración


convencional deseando una numerosa descendencia a Rebeca se ajustaba de manera
apropiada con las promesas de Dios de muchos descendientes a Abraham por medio
de Sara e Isaac. También expresaron el deseo de que su descendencia fuese
victoriosa sobre sus enemigos (“posean… la puerta de sus enemigos”), quizá
haciéndose eco de las promesas de Dios de que poseerían la tierra de los cananeos
(13:17; 15:7, 16; 17:8).
24:62 del pozo del Viviente-que-me-ve. Vea 16:14. Situado en la frontera entre
Palestina y Egipto, a unos cuarenta 40 kilómetros al noroeste de Cades-barnea.
Isaac vivió allí después de la muerte de Abraham (25:11).
24:63 a meditar. Se desconoce cómo Dios condujo a Isaac desde su hogar al
lugar donde Agar había encontrado al Ángel de Jehová (cp. 16:14), pero estaba en
el lugar adecuado para encontrarse con la caravana que volvía con su prometida.
Quizás estaba contemplando en oración las circunstancias de su vida y el vacío
dejado por la muerte de su madre (v. 67), así como meditando acerca de la misión
del mayordomo, y esperando que no volviera con las manos vacías.
24:65 tomó el velo, y se cubrió. La costumbre ordenaba que la novia se pusiera
un velo en su rostro en presencia de su prometido hasta el día de la boda.
24:67 la tienda de su madre Sara. Estableció así su aceptación como su esposa
antes de haber visto su hermosura. Cuando la hubo visto, “la amó”.
25:1–4 Los hijos de Abraham por medio de Cetura (una concubina, cp. v. 6, 1
Cr. 1:32), una esposa de menor categoría que Sara, llegaron a ser progenitores de
diversas tribus árabes al este de Canaán.
25:5, 6 Al dar dones a estos otros hijos y despedirlos luego, y al otorgar la
herencia a Isaac aseguraba que Isaac sería considerado como el legítimo heredero
sin competencia o amenaza de parte de sus medio hermanos. El mayordomo,
Eliezer, había informado a los parientes de Rebeca que todas las posesiones de
Abraham pertenecían a Isaac (cp. 24:36).
25:8 unido a su pueblo. Un eufemismo para la muerte, pero también una
expresión de la continuidad de la persona más allá de la muerte, denotando una

cp. compare

cp. compare

cp. compare

138
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

reunión con amigos que habían partido con anterioridad (ca. 1990 a.C.). Cp. Mt.
8:11; Lc. 16:22, 23.
25:9, 10 lo sepultaron… sus hijos. El funeral de Abraham reunió a dos hijos
que en caso contrario hubieran permanecido algo apartados (cp. 35:29). Fue
sepultado en el lugar que había adquirido en Hebrón (cap. 23).
25:12–18 los descendientes de Ismael. Con la muerte de Abraham y siendo que
la atención va a centrarse en Isaac, la narración confirma la promesa de Dios de
doce príncipes para Ismael (cp. 17:20, 21).
25:13–16 La tradición árabe afirma que éstos son sus primeros antecesores.
25:16 por sus villas y por sus campamentos. Además de servir como
testimonio de las promesas de Dios (17:20), la información que se encuentra en
genealogías como ésta ayudaba a Israel a comprender los orígenes de sus vecinos en
la Arabia central y septentrional.
25:19–35:29 La genealogía de Isaac.
25:20 Padan-aram. La “llanura de Aram” en la Mesopotamia superior, cerca de
Harán, al NNE de Canaán.
25:21 era estéril. Después de veinte años de esterilidad de su esposa (vv. 19,
20), Isaac hizo frente a la prueba y se volvió a Dios en ferviente oración,
reconociendo evidentemente con ello el calendario de Dios en la promesa de la
descendencia.
25:22 luchaban dentro de ella. La condición sumamente incómoda de su
embarazo (“¿para qué vivo yo?”) llevó a Rebeca, sin duda siguiendo el ejemplo de
su marido, a dirigirse a Dios en ferviente oración. Supo directamente de parte del
Señor que las severas sacudidas en su vientre prefiguraban el futuro antagonismo
entre las dos naciones que surgirían de sus dos hijos mellizos (v. 23).
25:23 el mayor servirá al menor. Esto era contrario a la costumbre de los
tiempos patriarcales en los que el primogénito gozaba de los privilegios de la
precedencia en el hogar y que a la muerte del padre recibía la doble porción de la
herencia y era reconocido como la cabeza de familia (cp. Éx. 22:29; Nm. 8:14–17;
ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

139
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Dt. 21:17). Las ofensas graves podían anular estos derechos de primogenitura (cp.
Gn. 35:22; 49:3, 4; 1 Cr. 5:1) o la primogenitura podía sacrificarse o transferirse
legalmente a otro en la familia, como en este caso (vv. 29–34). En este caso, Dios
declaró una situación diferente por cuanto su propósito electivo y soberano no tenía
que seguir necesariamente la costumbre (cp. Ro. 9:10–14; esp. v. 12).
25:24 se cumplieron sus días. Esaú y Jacob nacieron ca. 2005 a.C.
25:25 rubio. Esto constituiría la base lingüística para llamar “Edom” al país de
Esaú.
25:27, 28 La diferencia entre los dos hijos se manifestó en diversos aspectos: 1)
como progenitores, Esaú de Edom y Jacob de Israel; 2) en su manera de ser, Esaú
un tosco e impetuoso cazador que prefería la vida al aire libre, y Jacob un hombre
llano y amable, que prefería las comodidades domésticas; y 3) en el favoritismo
paterno, Esaú favorito de su padre, y Jacob de su madre. ¡Estos eran los
ingredientes para conflictos y sufrimientos!
25:30 Edom. En un juego de palabras para recordar para siempre que Esaú nació
rubio rojizo y peludo (v. 25) y que vendió su primogenitura por un guiso rojo, fue
también llamado Edom, es decir, “Rojo”.
25:31 primogenitura. Una doble porción de la herencia (Dt. 21:17) y el derecho
a ser la cabeza y sacerdote de la familia (Éx. 4:22).
25:34 menospreció… la primogenitura. La evaluación definitiva de la pelea
verbal y del trueque que tuvo lugar entre los mellizos, todo lo cual era indicativo de
discusiones o disputas anteriores, que habrían sido suficientes para llevar a Jacob a
deducir cuán poco la valoraba Esaú. Y por esto llegó a ser conocido como una
persona irreligiosa, esto es, “profano” (He. 12:16).
26:1 hambre en la tierra. Una vez más la Tierra Prometida forzó a los
beneficiarios del pacto a un traslado para escapar de los efectos de una hambruna.
Abimelec. Muy probablemente un título dinástico filisteo, tratándose de un rey
diferente de aquel que había conocido a Abraham (v. 20). vea la nota sobre 20:2.
los filisteos. Esta tribu de pueblos que originalmente navegaban por el Mar
Mediterráneo llegaron a ser fieros enemigos de Israel cuando se asentaron en la

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

140
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

costa SO de Palestina. Amistosos con Isaac, fueron los antepasados de unos


descendientes enemigos.
26:2–11 Obediencia y engaño en yuxtaposición. Obedeciendo a Dios y
permaneciendo en la tierra (vv. 2, 3, 6), pero mintiendo acerca de su esposa ante los
habitantes de la tierra (vv. 7–11), lo que es un reflejo familiar de la estrategia de
Abraham para sobrevivir (vea 12:10–14; 20:1–4).
26:3–5 Dios confirmó el pacto abrahámico con Isaac, destacando los mismos tres
elementos que antes: la tierra, la descendencia y la bendición. A modo de apéndice
hace una honrosa mención de la obediente respuesta de Abraham a todos los
mandamientos de Dios. Vea las notas sobre 12:1–3; 15:13–18; 17:2, 7, 8, 9.
Aunque Abraham fue elogiado por sus hechos, el pacto abrahámico era un pacto
incondicional fundado en la voluntad soberana de Dios (cp. Lv. 26:44, 5).
26:4 Cp. Hechos 3:25.
26:6–9 A diferencia de su antecesor, a quien Dios le reveló soberanamente la
relación entre Abraham y Sara (20:3), este rey descubrió providencialmente la
relación de Rebeca con Isaac al coincidir que miró por una ventana y vio unas
caricias que eran evidencia de matrimonio e intimidad.
26:11 mandó a todo el pueblo… de cierto morirá. Un rey pagano que imponía
la pena de muerte sobre cualquiera que molestase a Isaac o Rebeca sugiere que Dios
estaba obrando para preservar su descendencia escogida (cp. vv. 28, 29). Cp. Sal.
105:14, 15.
26:12–14 Isaac se contentó de permanecer en aquel lugar y cultivar alguna tierra.
Dios bendijo sus esfuerzos, ¡pero fue objeto de envidia por parte de los filisteos!
26:15 los pozos… los filisteos los habían cegado. El agua era tan preciosa en
aquella tierra desértica que los pozos eran una necesidad básica. Cegar el pozo de
alguien era un gran perjuicio y constituía una grave agresión, que con frecuencia
llevaba a la guerra. Isaac hubiera podido tomar represalias, pero no lo hizo; se
limitó a cavar nuevos pozos (vv. 16–19).
26:22 Rehobot. Esta palabra significa “lugares espaciosos”. Finalmente había
abierto un pozo sin que surgieran altercados (vv. 20, 21). Ahora que ya no se les
cp. compare

Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

141
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

consideraba como usurpadores de territorios de otros, Isaac seleccionó un nombre


adecuado para aquel lugar que reflejaba como él contemplaba a Dios solucionando
su situación de forma providencial.
26:24, 25 Esta reafirmación abreviada del pacto abrahámico estaba destinada a
aplacar la ansiedad de Isaac ante la envidia, altercados y hostilidad con que se
enfrentaba (vv. 14, 20, 27), y para asegurar a Isaac que había razonado bien, que en
la posteridad prevalecería la fertilidad. Que fue un recordatorio lleno de significado
para Isaac se ve en una respuesta reminiscente de su padre, edificó un altar de
adoración para marcar el lugar donde Dios se le había aparecido (12:7).
26:26 Abimelec… y Ficol. Debido a que habían transcurrido noventa años desde
que Abraham había recibido unos visitantes con los mismos nombres, debe tratarse
de títulos y no de nombres propios (cp. 21:22). Vea la nota sobre el v. 1.
26:28 juramento… pacto. Una imagen espejo de una ocasión anterior (21:22–
32), Abimelec en compañía de un amigo y del oficial superior de su ejército (v. 26)
buscó un tratado con uno que ellos consideraban como superior y más fuerte que
ellos mismos y una posible amenaza (v. 29). Por su parte, Isaac los percibió como
hostiles (v. 27). El resultado fue inmejorable para ambos: paz entre ellos (v. 31).
26:30 La ratificación de un pacto involucraba frecuentemente un banquete.
26:33 Beerseba. Lit., “el pozo del juramento”. El mismo lugar donde su padre
Abraham había hecho juramento con otro Abimelec y Ficol (Vea la nota sobre el v.
26) y que Abraham había nombrado como Beerseba (21:32).
26:35 amargura de espíritu. La elección por parte de Esaú de esposas entre las
mujeres vecinas heteas entristeció a sus padres. Su acción constituía un repudio de
la norma establecida por Abraham para Isaac (24:3). Cp. 27:46.
27:1 Isaac envejeció. Isaac, que había quedado ciego, pensó evidentemente que
estaba cerca de la muerte (v. 2) y que no llegaría mucho más allá de los ciento
treinta y siete años que tenía entonces, y que era la edad de Ismael cuando murió
(25:17). Desde luego, no esperaba que iba a vivir los otros cuarenta y tres años que
realmente vivió todavía (35:28; cp. 30:24, 25; 31:41; 41:46; 45:6; 47:9 para calcular

cp. compare

Lit. literalmente

Cp. compare

cp. compare

142
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

la edad de Isaac como de ciento treinta y siete, y la de sus mellizos como de setenta
y siete años).
27:4 para que yo te bendiga. Ignorando las palabras de Dios a Rebeca (25:23),
olvidando que Esaú había vendido su primogenitura (25:33), y pasando por alto los
malos casamientos de Esaú (26:35), Isaac persistía en considerar a Esaú como el
primogénito y tenía la intención de concederle la bendición de la primogenitura, de
modo que pidió su comida favorita antes de conceder su definitiva bendición
paterna sobre su hijo favorito.
27:5 Y Rebeca estaba oyendo. La desesperación por conseguir la bendición
patriarcal para Jacob engendró el engaño y la superchería, convencida Rebeca de
que su destreza culinaria podría hacer que la carne de cabrito gustase y oliera como
la caza más escogida (vv. 8–10), y que podría hacer pasar a Jacob por Esaú (vv. 15–
17).
27:12 me tendrá por burlador. Para crédito suyo, Jacob se opuso al principio.
Las diferencias entre él y Esaú llevarían a que su padre no fuese engañado y pudiera
tener como resultado que la bendición le fuese cambiada en maldición como justo
castigo por su engaño.
27:13 sea sobre mí tu maldición. Al aceptar su madre la plena responsabilidad
por la estrategia engañosa y de llevar ella la maldición si se daba, Jacob consintió y
siguió las instrucciones de Rebeca.
27:15 los vestidos de… su hijo mayor, los preciosos. Esaú, que había estado
casado durante treinta y siete años (cp. v. 1; 26:35), habría dispuesto de sus propias
tiendas y de sus propias esposas para cuidar de él; de esta manera, no se sabe cómo
y por qué Rebeca disponía de algunas de sus mejores prendas en su propia tienda.
Quizás estas prendas fuesen las que estaban asociadas con las funciones
sacerdotales del cabeza de la casa, que se guardaban en su casa hasta que se
transmitían al hijo mayor. Quizás Esaú las había llevado ya en algunas ocasiones, y
de ahí el olor del campo (v. 27).
27:20 Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí. La
pregunta perfectamente legítima de Isaac en el v. 20 (cazar tomaba mucho tiempo y
Jacob había llegado muy rápido con los cabritos del corral) proporcionó a Jacob una
vía de escape: ¡confesar y detener el engaño! En lugar de ello, Jacob, con una
facilidad consumada, sabiendo que necesitaba la confirmación irrevocable de Isaac

cp. compare

143
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

aunque había comprado la primogenitura, atribuyó el éxito en la caza a la


providencia de Dios. Una mentira tenía que sostener a otra mentira, y había
comenzado a tejer una enmarañada red (vv. 21–24). Aunque Jacob recibió aquel día
la bendición de Isaac, el engaño fue causa de graves consecuencias: 1) nunca volvió
a ver su madre después de aquello; 2) Esaú prometió matarlo; 3) Labán, su tío, le
engañó a su vez; 4) su vida familiar estuvo llena de conflictos; y 5) estuvo exiliado
durante años y alejado de su familia. Por la promesa de Dios, habría recibido su
primogenitura (25:23). No tenía necesidad de tramar este engaño con su madre.
27:27–29 Finalmente, eliminadas todas las dudas que pudieran quedar, Isaac
pronunció la bendición sobre Jacob, aunque las palabras iniciales muestran que
creía que quien la recibía era Esaú, el hombre del campo. Su oración y deseo evocó
prosperidad y superioridad y acabó con una repetición de las palabras de Dios a
Abraham (v. 29; cp. 12:1–3). Las palabras indicaban que Isaac creía que la línea del
pacto debiera haber continuado a través de su hijo mayor, Esaú.
27:33 se estremeció Isaac grandemente. Visiblemente conmocionado cuando
quedó el escándalo a descubierto con la llegada de Esaú, el padre, recordando las
palabras del Señor a Rebeca (25:23), rehusó retirar su bendición y afirmó de manera
enfática su validez, “será bendito” y un poco más adelante, “He aquí yo le he puesto
por señor tuyo” y también “a tu hermano servirás” (vv. 37, 40). La repentina
conciencia de que había estado resistiendo la voluntad de Dios todos aquellos años
debió agravar tanto más su agitación.
27:34 Bendíceme también a mí. Esaú esperaba recibir la bendición completa,
porque se había identificado ante su padre como su primogénito (v. 32). Angustiado
ante la pérdida de esta importante bendición paterna y actuando con amargura como
una víctima inocente (v. 36), Esaú culpó a Jacob de su pérdida de la primogenitura
y de la bendición, y suplicó alguna palabra de bendición de su padre como
compensación (vv. 36, 38).
27:39, 40 La oración y deseo evocó prosperidad e inferioridad, es decir, a la vez
que se mantenía la validez de las palabras a Jacob y que sustituía las palabras “Sé
señor de tus hermanos” por “a tu hermano servirás” (vv. 29, 40). Esta bendición
secundaria no podría deshacer ni desharía la primera.
27:40 descargarás su yugo de tu cerviz. En la historia posterior, los edomitas,
que descendían de la línea de Esaú, lucharon una y otra vez contra Israel y se

cp. compare

144
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

deshicieron del control israelita en diversas ocasiones (2 R. 8:20; 2 Cr. 21:8–10;


28:16, 17).
27:41 los días del luto de mi padre. Evidentemente, Esaú también creía que su
padre estaba a punto de morir (27:1), y así, por respeto a su padre, pospuso el
asesinato. Isaac vivió otros cuarenta y tres años (vea la nota sobre 27:1).
27:45 privada de vosotros ambos en un día. Rebeca comprendía que estaba en
peligro de perder a ambos hijos, porque, después que Jacob fuese asesinado, el
vengador de la sangre, esto es, el pariente más próximo, debería perseguir y ejecutar
a Esaú.
27:46 hijas de Het. Las mujeres heteas locales. vea la nota sobre 26:35.
28:1, 2 toma allí mujer. Ansiosa por la seguridad de su hijo, Rebeca convenció
fácilmente a su marido de que había llegado el momento de que él buscase una
esposa no cananea en su patria, y preferiblemente entre los parientes próximos (vv.
2, 5), tal como se había ido a buscar a Rebeca para Isaac (vea 24:1–4).
28:2 Padan-aram. vea la nota sobre 25:20.
28:3, 4 Esta bendición patriarcal adicional descubrió donde estaba Isaac en su
pensar. Había llegado a comprender que las bendiciones divinas pasarían a través de
Jacob, a quien se aplicaban también las promesas del pacto abrahámico de
posteridad y de la tierra, de manera opuesta a sus anteriores deseos y comprensión
(cp. 27:27–29). La carencia de posesión de la tierra en aquel tiempo, descrita con la
frase “la tierra en que moras” [heb., “la tierra de tus peregrinaciones”], no le llevó a
dudar de la seguridad de la promesa de Dios.
28:3 el Dios omnipotente. De manera significativa, El Shaddai fue el nombre
escogido por Isaac al bendecir a Jacob. Era el nombre de poder soberano con el que
Dios se había identificado ante Abraham en la reafirmación del pacto (17:1), lo que
debe haber sido un factor de aliento tanto para él como para su hijo.
28:5 envió Isaac a Jacob. ca. 1928 a.C. Esta debió ser una difícil despedida para
Jacob, tan orientado a la vida doméstica.
28:9 se fue Esaú a Ismael. Parece que volverse a casar dentro de la línea de
Abraham por medio de la familia de Ismael fue una treta para ganarse el favor de su
padre (vv. 6, 8) y para mostrar una obediencia similar a la de su hermano (v. 7).
Esperaba que dando satisfacción a sus padres expiaría sus pasados extravíos, y que

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

145
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

quizá conseguiría que su padre cambiase su testamento. En realidad aumentó su


culpa al añadir a sus mujeres paganas (26:34, 35) una esposa de una familia que
Dios había rechazado.
28:10–15 Por primera vez, y de forma significativa mientras Jacob estaba de
camino saliendo de la tierra de Canaán, Dios se reveló a él y le confirmó el pacto
abrahámico en todos sus tres elementos de tierra, descendencia y bendición (vv. 13,
14). Posteriormente, Dios recordaría este acontecimiento a Jacob cuando le mandó
que regresase a la tierra (31:13) y Jacob recordaría a su familia esto mismo cuando
les mandó que debían limpiar la vida de cada uno de ellos antes de volver a Bet-el
(35:3).
28:10 Harán. vea la nota sobre 11:31.
28:11 un cierto lugar. Identificado en el v. 19 como Bet-el, a unos ochenta
kilómetros al norte de Beerseba, y a unos diez kilómetros al norte de Jerusalén. Allí
pasó la noche al campo raso.
28:12 una escalera… ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Una
gráfica descripción de que el Señor del cielo estaba involucrado personalmente en
los asuntos de la tierra, y aquí en especial en lo que tenían que ver con las promesas
del pacto divino en la vida de Jacob (vv. 13–15). Este sueño tenía como propósito
alentar al solitario viajero. Los mensajeros designados por el mismo Dios
aseguraban el cumplimiento de su voluntad y planes. Es más que probable que los
ángeles subieran y descendieran por una majestuosa escalinata y no por una
escalera de mano.
28:15 te guardaré… volveré a traerte. Una promesa sumamente oportuna,
consoladora y llena de certidumbre que permaneció grabada en el corazón de Jacob
durante su estancia en Harán (vea 30:25). Su obligada partida de Canaán no
abrogaba ni podía abrogar ninguna de las promesas que Dios le había hecho.
28:18–21 señal. Marcar un lugar en particular como poseyendo un significado
religioso especial por medio de un pilar de piedra era una práctica conocida. Una
ofrenda de libación, un cambio de nombre del lugar y un voto de adhesión al Señor
a cambio de la protección y bendición que le había sido prometida completaron la
consagración ceremonial por parte de Jacob de Bet-el, “casa de Dios”.
28:22 el diezmo. El diezmo, aunque no había sido mandado por Dios, era
evidentemente ya conocido y practicado de forma voluntaria, y servía para
reconocer el beneficio providencial de Dios en la vida del dador (vea la nota sobre
14:20). Jacob puede haber estado regateando con Dios, como para comprar su

146
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

favor, en lugar de adorar a Dios de una manera pura con su diezmo, pero es mejor
traducir el “si” (v. 20) como “por cuanto”, y contemplar el voto y la ofrenda de
Jacob como una adoración genuina basada en su confianza en la promesa de Dios
(vv. 13–15).
29:1–4 Con este encuentro tan oportuno al llegar a su destino, los pastores, que
conocían tanto a Labán como a Raquel, fueron un reflejo de la mano de Dios en su
vida, tal como le había sido prometido (28:15).
29:2, 3 una gran piedra. Quizá debido a que este pozo de agua preciosa
almacenada podría evaporarse rápidamente bajo el sol, o llenarse de polvo llevado
por el viento, o ser usado de forma indiscriminada, había sido cubierto, y su uso
estaba regulado (vv. 7, 8).
29:5 Labán hijo de Nacor. La fluidez genealógica en el uso del término “hijo”,
con el significado de descendiente varón, se hace evidente en la indagación de
Jacob acerca de Labán, porque en realidad era nieto de Nacor (cp. 22:20–23).
29:6–8 Parece que Jacob estaba tratando de conseguir que estos hombres
abrevasen inmediatamente sus ovejas y se fuesen, para poder quedar a solas para su
encuentro con Raquel.
29:9 hablaba con ellos. La lengua de Harán era el arameo o caldeo, y es
evidente que Abraham y sus hijos la conocían. No hay comentario acerca de cómo
hablaban estos patriarcas con los cananeos y egipcios en sus viajes, pero es
razonable suponer que se habían convertido en diestros lingüistas, y que sabían
otros idiomas aparte del hebreo y del arameo.
29:10–14 Unas salutaciones formales y unas presentaciones personales pusieron
fin a noventa y siete años de ausencia desde que Rebeca había partido (vea las notas
sobre 25:21; 27:1), y el sobrino de Labán recibió la bienvenida al hogar.
29:14 un mes. La tradición en aquella antigua región permitía que un extraño
fuese acogido durante tres días. Al cuarto día tenía que revelar su nombre y misión.
Después de ello podía quedarse si trabajaba de alguna manera convenida.
29:17 los ojos… eran delicados. Probablemente se refiere a que eran de un
color claro en lugar de los ojos oscuros y brillantes más comunes. Esta claridad era
considerada como un defecto.
29:18–30. El amor y su trabajo para dar su servicio como dote (vv. 18–20) se
combinaron para hacer que Jacob permaneciera feliz durante los primeros siete años

cp. compare

147
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

en la familia de Labán, casi como un hijo adoptado en lugar de un simple empleado.


Pero Jacob, el engañador (27:1–29), estaba a punto de ser engañado (vv. 22–25).
Las costumbres matrimoniales locales (v. 26), su amor por Raquel, y el deseo que
tenía Labán de más dote (vv. 27–30) conspiraron juntamente para dar a Jacob no
solo siete años adicionales de servicio bajo Labán, sino dos esposas que iban a verse
involucradas en una celosa competencia de crianza de hijos (30:1–21).
29:23 El engaño fue posible debido a la costumbre de velar la novia y de la
oscuridad nocturna (v. 24).
29:23, 30 él se llegó a ella. Un eufemismo que se refiere a la consumación del
matrimonio.
29:27, 30 Parece que Labán accedió a dar Raquel a Jacob después de la semana
de celebraciones por el matrimonio de Lea con él, y antes de los siete años
adicionales de trabajo.
29:28 Raquel… por mujer. Esta consanguinidad no era voluntad de Dios (vea
la nota sobre Gn. 2:24) y el código mosaico posterior la prohibió (Lv. 18:18). La
poligamia siempre conllevó aflicción, como en la vida de Jacob.
29:31 Lea era menospreciada… Raquel era estéril. Había un gran contraste
cuando la tiernamente amada (vv. 18, 20, 30) no tenía hijos, mientras que la
desechada sí. Jacob hubiera podido rebajar a Lea, pero Dios emprendió acción en
favor de ella. Lea había orado también acerca del rechazo de su marido (v. 33) y se
había sentido dolida por él, como se ve en los nombres que dio a sus primeros
cuatro hijos (vv. 32–35).
30:1 o si no, me muero. En la cultura del antiguo Cercano Oriente, una mujer
estéril no era mejor que una esposa muerta, y se convertía en un grave estorbo para
su marido (vea v. 23).
30:2 ¿Soy yo acaso Dios,…? Aunque estas palabras fueron dichas en un
momento de frustración cuando Raquel estaba rogando tener hijos y la envidia con
la que fue expresado, las palabras de Jacob indican su comprensión de que en
último término Dios abría y cerraba el vientre.
30:3 sobre mis rodillas. Cuando la madre de alquiler daba a luz sentada
materialmente sobre las rodillas de la esposa, ello simbolizaba a la esposa dando un
hijo a su marido.
30:1–21 La rivalidad entre las dos hermanas / esposas se manifiesta en el uso de
sus criadas como madres de alquiler (vv. 3, 7, 9, 12), en su declaración de que Dios
juzgaba la respectiva causa en favor de la apelante (v. 6), en sus trueques por tener

148
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

tiempo con el marido (vv. 14–16), en acusar a una de robar el favor de su marido (v.
15), y en el nombre dado a uno de los hijos: “he contendido con mi hermana”
(Neftalí, v. 8). La carrera por los hijos fue también acompañada de oraciones al
Señor o por el reconocimiento de su providencia (vv. 6, 17, 20, 22; también 29:32,
33, 35). Esta amarga e intensa rivalidad, tanto más apasionada aunque eran
hermanas, e incluso a pesar de que ocupaban diferentes moradas con sus hijos como
era costumbre, muestra que el mal residía en el sistema mismo (la bigamia), que, al
ser una violación de la ordenanza de Dios (Gn. 2:24), no podía dar felicidad.
30:14 mandrágoras. Para entonces, Jacob tenía ocho hijos de tres mujeres y
habían transcurrido alrededor de cinco años desde sus casamientos. El hijo mayor,
Rubén, tenía unos cinco años. Mientras jugaba en el campo durante la siega del
trigo, encontró estas pequeñas frutas de color naranja y “las trajo a Lea su madre”.
En el mundo antiguo eran contempladas con superstición como “manzanas de
amor”, un afrodisíaco, o narcótico inductor de la fertilidad.
30:15, 16 Este extraño y desesperado regateo de Raquel fue un intento de quedar
embarazada con ayuda de las mandrágoras, un remedio tradicional que mostraba la
falta de entendimiento de que Dios da los hijos (vv. 6, 17, 20, 22).
30:20 ahora morará conmigo mi marido. La queja lastimera de una todavía
privada de amor (cp. 29:31), como queda confirmado por las frecuentes ausencias
de Jacob de la morada de ella. Ella esperaba que tras haber dado seis hijos a Jacob,
conseguiría que él se quedase permanentemente con ella. Zabulón. El nombre
significa “morada”, y expresaba la esperanza de que su marido moraría con ella.
30:21 Dina. Aunque no es la única hija que nació a Jacob (cp. 37:35. 46:7), se
menciona su nombre anticipando la posterior tragedia en Siquem (cap. 34).
30:22 se acordó Dios de Raquel. Todo el desesperado anhelo (vea 30:1) y los
ruegos culminaron al final de siete años con la respuesta de Dios. Luego Raquel
atribuyó apropiadamente el fin de su esterilidad al Señor, en quien depositó su
confianza para tener otro hijo (vv. 23, 24).
30:24 José. ca. 1914 a.C. Su nombre significa “añadirá” o bien “añada”,
indicando tanto su gratitud como su fe de que Dios le daría todavía otro hijo.

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

149
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

30:25 Envíame… a mi tierra. Catorce años de ausencia no habían embotado la


aguda conciencia de Jacob de pertenecer a la tierra que Dios le había dado. Por
cuanto Mesopotamia no era su patria y que su contrato con Labán había concluido,
deseaba volver “a mi lugar” y “a mi tierra”. El anhelo de Jacob de regresar a
Canaán no era desconocido por Labán (v. 30).
30:27 he experimentado. Lit., “por adivinación”. vea la nota sobre Dt. 18:9–12.
30:28 Señálame tu salario. En las dos ocasiones en las que Labán pidió esto a
Jacob fue para apremiarle a que se quedase. La primera vez (19:15) Labán había
querido compensar a un pariente, pero esta vez se debía a que él había salido
beneficiado, por cuanto “Jehová me ha bendecido por tu causa” (v. 27). Jacob
confirmó en el acto la evaluación de Labán en tanto que aquello “poco” se había
verdaderamente convertido en “gran número” (v. 30) desde que él había llegado a la
escena. No se debería confundir la generosidad superficial de Labán con una
verdadera bondad (vea 31:7). Estaba tratando de engañar a Jacob para que se
quedase porque era una ventaja potencial para él.
30:31–36 ¿Qué te daré? Labán quería que Jacob se quedase y le preguntó
cuánto le costaría. Jacob no quería otra cosa que encontrarse en una posición en la
que Dios le bendijera. Estaba dispuesto a quedarse, pero no a identificarse más con
el intrigante y egoísta Labán. Ofreció a Labán un plan que le podría bendecir, y que
no le costaría nada a Labán. Seguiría cuidando de los animales de Labán, como lo
había estado haciendo hasta entonces. Su paga consistiría en animales todavía no
nacidos, animales que podrían parecer menos deseables para Labán debido a sus
marcas y colores. Jacob no tomaría ninguno de los animales de colores uniformes, y
si alguno de ellos nacía en los rebaños de Jacob, Labán podría tomarlos (se
considerarían como hurto). Solo los animales manchados y salpicados, rayados o
con colores anormales pertenecerían a Jacob. Evidentemente, la mayoría de los
animales serían blancos (ovejas), negros (cabras) y color café (vacas). Pocos de
ellos caerían dentro del grupo pedido por Jacob. Además, Jacob no podría ni
siquiera usar los animales manchados o anormalmente coloreados para criar más
como ellos. Los separaría en un rebaño propio, aparte de los animales de coloración
normal. Solo los descendientes manchados o anormalmente coloreados nacidos en
el futuro de los normalmente coloreados serían suyos. Debido a que le pareció a
Labán que el nacimiento de estos animales anormalmente coloreados era

Lit. literalmente

150
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

improbable en una cantidad significativa respecto de los normalmente coloreados,


accedió. Creyó que esta sería una concesión pequeña y favorable de su parte para
conservar los capaces servicios de Jacob para aumentar más sus manadas y rebaños.
Por su parte, Jacob, con esto, se ponía enteramente en manos de Dios. Solo el Señor
podría determinar qué animales serían de Jacob. Para asegurar que Jacob no iba a
defraudarlo en este excelente trato, Labán separó los animales con marcas
anormales de aquellos que quedaban al cuidado de Jacob (vv. 34–36).
30:37–42 varas. Jacob era buen conocedor de las ovejas, cabras y el ganado,
habiendo cuidado de los animales de su padre durante la mayor parte de sus noventa
años, y de los de Labán durante los últimos catorce años. Sabía que cuando nacía un
animal con alguna marca no común (con un gen recesivo), podría luego comenzar a
criar selectivamente aquel gen para producir rebaños y manadas con animales con
marcas anormales, que no eran en absoluto físicamente inferiores a los de
coloración normal. Cuando comenzó este proceso de crianza selectiva, trató de
estimularlo mediante algunos métodos que pueden parecer supersticiosos y sin
sentido para nosotros (como las mandrágoras en el v. 14). Pero es muy probable que
se hubiese dado cuenta de que cuando pelaba las cortezas, se liberaba algún
estimulante en el agua que inducía a los animales a la actividad sexual. En el v. 38,
la palabra “procreaban” es, literalmente, en heb., “estar calientes”, que equivale en
los animales a “estar en celo”. Su plan tuvo éxito (v. 39) y mantuvo su propio
rebaño separado de los anormalmente coloreados de Labán. Su sistema funcionó
para ventaja suya, no de Labán (v. 42), que durante años se había aprovechado de
él. Jacob dio crédito a Dios por el éxito de sus esfuerzos (31:7, 9).
31:1, 2 De tendencias materialistas y envidioso ante el éxito de Jacob, los hijos
de Labán murmuraban ante lo que ellos consideraban como una disminución de los
bienes de su padre, que con ello dañaba la propia herencia de ellos. Si Jacob supo
de estas quejas, también lo supo Labán, y saber esto le irritó hasta el punto de
volverse áspero con su yerno (cp. 31:20). Aprovecharse de las bendiciones de Dios
a través de Jacob (30:27, 28) era una cosa, pero ver que solo Jacob era bendito era
un asunto diferente, y no suscitó ninguna alabanza ni gratitud de parte de Labán
hacia Dios.
31:3 Vuélvete a la tierra. Cuando Jacob había intentado partir al final de su
contrato (30:24), no era todavía el tiempo señalado por Dios. Ahora lo era, de modo

cp. compare

151
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

que Dios dirigió la partida de Jacob, y en confirmación le aseguró su presencia. De


modo que, después de otros seis años, era tiempo de partir (vv. 38–41).
31:4 llamó… al campo. En la privacidad del campo abierto, Jacob podría tratar
acerca de sus planes con sus esposas de manera confidencial.
31:5 vuestro padre… mi padre. Un contraste, quizá no intencionado, pero
observable debido a que el padre de ellas había mostrado rechazo hacia Jacob,
mientras que el Dios de su padre le había aceptado.
31:6–9 Tal como Jacob lo explicó, a su servicio devoto al padre de ellas había
respondido Labán con cambios salariales que tenían la intención de frustrar la
prosperidad de su yerno, pero Dios había intervenido para impedir el mal deseado
(v. 7) y anulando los cambios salariales mediante una gran prosperidad (v. 9).
31:10–12 Vea las notas sobre 30:37–42.
31:11 el ángel de Dios. Cp. 21:17. El mismo que el Ángel de Jehová (16:11.
22:11, 15). vea la nota sobre Éx. 3:2.
31:13 Yo soy el Dios de Bet-el. El Ángel de Dios (v. 11) se identificó
claramente como el Señor, señalando con ello al anterior y crítico encuentro con
Dios en la vida de Jacob (28:10–22).
31:14–16 Las dos esposas se mostraron de acuerdo en que, en el contexto de
unas relaciones familiares gravemente tensas, la herencia de ellas podría quedar
cuestionada, por cuanto los vínculos afectivos habían dejado de atarlas allí.
También mostraron su asentimiento a que la intervención de Dios había
efectivamente compensado lo que el padre de ellas había retenido ilícitamente y
gastado.
31:19 los ídolos. Lit. terafim (cp. 2 R. 23:24; Ez. 21:21). Estas imágenes o
figurillas de diversos tamaños, generalmente de diosas desnudas con rasgos
sexuales acentuados, señalaban bien una especial protección, bien derechos de
herencia, o bien una garantía de fidelidad para quien las poseyera. O quizá su
posesión por parte de Raquel haría que Jacob fuese reconocido como cabeza de la
familia a la muerte de Labán. Vea las notas sobre vv. 30, 44.

Cp. compare

Lit. literalmente

cp. compare

O Oeste

152
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

31:20 engañó. Por miedo a lo que Labán pudiera hacer (v. 31), Jacob dispensó
de la cortesía usual que antes no había olvidado (30:25), y partió clandestinamente
en una ocasión apropiada (v. 19). Con todo su séquito, esta no era tarea fácil. La
aspereza de Labán (vv. 1, 2) exhibía suficiente hostilidad como para que Jacob
temiese una represalia violenta y para reaccionar huyendo de un peligro que no
podía definir con certeza.
31:21 el Eufrates… al monte de Galaad. Pasando a la región del sur de Galilea
al este del Jordán.
31:23 camino de siete días. Que Labán y su partida necesitasen tantos días para
alcanzar un grupo mucho más grande y cargado con posesiones y animales indica
que la familia de Jacob había emprendido el viaje a marchas forzadas,
probablemente motivados por el temor de Jacob.
31:24 Guárdate… no hables… descomedidamente. De nuevo Dios le protegió
soberanamente, como lo había hecho con Abraham e Isaac (12:17–20; 20:3–7;
26:8–11), para impedir que su hombre sufriera daño. En una expresión proverbial
(cp. Gn. 24:50; 2 S. 13:22) se advierte a Labán que no emplee nada en toda la gama
de opciones que tiene abiertas ante él, literalmente “ni bueno ni malo”, para alterar
la situación presente y hacer volver a Jacob.
31:26 mis hijas como prisioneras de guerra. Evidentemente, Labán no creía
que sus hijas hubieran podido estar de acuerdo con la partida y pensaba que habían
sido obligadas a irse.
31:27–29 Las preguntas de Labán constituyen una manifestación de su derecho
de haber dispuesto una apropiada despedida de su familia, y sirvieron como
reprensión a Jacob por su desconsideración hacia él.
31:30 ¿por qué me hurtaste mis dioses? Su deseo de volver a Canaán (cp.
30:25) podría haber excusado su partida sin advertencia, pero no podía excusar el
robo de sus ídolos (31:19). El exhaustivo registro que hizo Labán buscando estos
ídolos (vv. 33–35) demuestra también lo importante que eran para él como idólatra.
Vea las notas sobre vv. 19, 44.
31:31 miedo. Jacob experimenta un temor razonable, siendo que había acudido a
buscar una esposa, y se encontró con que tuvo que quedarse al menos veinte años
(v. 38) bajo las egoístas manipulaciones de Labán.

cp. compare

cp. compare

153
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

31:34, 35 Una actuación engañosa demandó un engaño y astucia adicional para


encubrirla.
31:35 la costumbre de las mujeres. Raquel pretendió estar con su período
menstrual.
31:37 juzguen entre nosotros. El robo y el encubrimiento engañoso de Raquel
precipitaron un conflicto grave entre su padre y su marido, que solo podría quedar
resuelto con una pesquisa judicial ante testigos.
31:38–42. Jacob presentó su queja de que había sufrido injustamente pérdidas
normalmente sufridas por el dueño y que había sufrido muchas penalidades en el
cumplimiento de su deber. Jacob también expuso la conclusión de que si no hubiera
sido por la intervención de Dios, Labán lo habría despojado del todo.
31:42 el temor de Isaac. Vean también “aquel a quien temía Isaac su padre” (v.
53). Este era otro nombre divino, que significaba la identificación de Jacob con el
Dios que había hecho que Isaac le reverenciase.
31:43 Labán arguyó su causa, que resultó no ser otra cosa que una manifestación
de su carácter codicioso, al afirmar que todo era suyo.
31:44 hagamos pacto. Aunque Labán consideraba como suyo todo lo que
pertenecía a Jacob, a fin de cuentas Jacob había llegado hacía veinte años con nada
en sus manos, sin embargo la cuestión estaba decidida claramente en favor de
Jacob, porque Labán se fue sin nada. Se celebró un pacto en la forma acostumbrada
(vv. 45–51) en la que convinieron no volver a actuar el uno contra el otro (v. 52).
Con el levantamiento y nombramiento de unos montones de piedras como
testamentos (vv. 47–49), con las comidas de consagración ya consumidas (vv. 46,
54), y tras haberse pronunciado los juramentos y las declaraciones en el nombre del
Dios de ellos (vv. 50, 53), el pacto quedó sancionado y formalizado de manera
apropiada, y así se separaron. Parece que en este punto finalizó todo contacto entre
la familia de Abraham en Canaán y en Mesopotamia.
31:47–49 Jegar Sahaduta… Galaad… Mizpa. Los dos primeros términos
significan en arameo y hebreo, respectivamente, “majano del testimonio”. La
tercera palabra significa “torre del vigía”.
Dioses falsos en el Antiguo Testamento

1. Los dioses de la casa de Raquel (Gn. 31:19)


2. El becerro de oro en Sinaí (Éx. 32)
3. El dios de la luna en Ur, adorado por Abraham antes de su

154
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

salvación (Jos. 24:2)


4. Asera, la principal diosa de Tiro, a la cual se hace referencia
como la dama del mar (Jue. 6:24–32)
5. Dagón, el principal dios filisteo de la agricultura y el mar, y
padre de Baal (Jue. 16:23–30; 1 S. 5:1–7)
6. Astarot, una diosa canaanea, otra consorte de Baal (1 S. 7:3,
4)
7. Moloc, el dios de los amorreos y el ídolo más horrible en las
Escrituras (1 R. 11:7; 2 Cr. 28:14; 33:6)
8. Las dos imágenes hechas por el rey Jeroboam, establecidas
en Dan y Bet-el (1 R. 12:28–31)
9. Baal, la principal deidad de Canaán (1 R. 18:17–40; 2 R.
10:28; 11:18)
10. Rimón, el dios sirio de Naamán el leproso (2 R. 5:15–19)
11. Nisroc, el dios asirio de Senaquerib (2 R. 19:37)
12. Nebo, el dios babilonio de la sabiduría y la literatura (Is.
46:1)
13. Merodac, el principal dios del panteón babilonio (Jer. 50:2)
14. Tamuz, el esposo y hermano de Istar (Asera), diosa de la
fertilidad (Ez. 8:14)
15. La imagen de oro en el campo de Dura (Dn. 3)

31:53 Dios de Nacor. El probable paralelismo sincretista de Labán entre el Dios


de Abraham y el de Nacor y Taré, su hermano y padre, respectivamente, impulsó a
Jacob a usar de nuevo el término de “el temor de Isaac”, en referencia al verdadero
Dios (v. 42), porque desde luego no podría haber dado crédito a ninguna de las
alusiones sincretistas de Labán.
32:1 ángeles de Dios. Con una crisis detrás de él y ante él la incertidumbre de
tener que encontrarse con Esaú, Jacob se encontró primero con una hueste de
ángeles, lo que debió recordarle Bet-el, y que sirvió también como recuerdo
oportuno y aliento de que en la tierra se cumple la voluntad de Dios (28:11–15).
32:2 Campamento de Dios… Mahanaim. Este término significa “doble
campamento”, esto es, uno de ellos de Dios, y el otro el suyo. El lugar estaba al este
del río Jordán, en Galaad, cerca del río Jaboc.
32:3 Seir… Edom. El territorio de Esaú, al sur del Mar Muerto.
155
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

32:7 tuvo gran temor, y se angustió. Él había tratado de reconciliarse con Esaú
(vv. 4, 5), pero el informe de los mensajeros que había enviado solo sirvió para
confirmar sus más profundas sospechas de que la antigua amenaza de Esaú contra él
(27:41, 42) no había cedido con el paso de los años, y que su llegada con una fuerza
armada solo presagiaba el desastre (vv. 8, 11). Así, se preparó para el ataque
distribuyendo a toda su comitiva de personas, sus ganados y rebaños.
32:9–12 Cosa digna de encomio, a pesar de los planes para aplacar a su hermano
(vv. 13–21), Jacob oró pidiendo liberación, rememorando los propios
mandamientos de Dios y la promesa del pacto que le había hecho (v. 12; vean
28:13–15), reconociendo su propia ansiedad, y confesando ante el Señor su propia
indignidad. Esta es la primera oración que se registra de Jacob desde su encuentro
con Dios en Bet-el de camino a Labán (28:20–22).
32:13–21 Los cuidadosos preparativos logísticos de Jacob para su estrategia de
aplacamiento (quinientos cincuenta animales que Esaú valoraría) pueden resaltar su
capacidad de planificación, pero resalta todavía más, dada la declaración de
objetivos al final (v. 20), su falta en orar y creer que Dios cambiaría el corazón de
Esaú.
32:22–32 Esta singular lucha durante toda una noche en Peniel concluye con un
cambio de nombre para Jacob a sus noventa y siete años de edad (v. 28) y con la
designación del lugar por un nuevo nombre (v. 30) a fin de que sirviera de
recordatorio para Jacob y para posteriores generaciones. La cojera con la que salió
de la lucha (vv. 25, 31) sirvió también como recordatorio de este acontecimiento.
Jacob regresa a Canaán

32:22 Jaboc. Una corriente de unos ciento cinco km de longitud al este del
Jordán, y que desemboca en este río a mitad de la distancia entre el Mar de Galilea
y el Mar Muerto (ca. 72 km al sur del Mar de Galilea).

km kilómetro

ca. cerca de, aproximadamente

km kilómetro

156
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

32:24 luchó con él un varón. El lugar, llamado Peniel, o “rostro de Dios”,


nombre puesto por Jacob (v. 30), y el comentario que hace Oseas (Os. 12:4),
identifican a este Varón con quien luchó Jacob como el Ángel de Jehová que es
también identificado como Dios, una aparición preencarnada del Señor Jesucristo.
vea la nota sobre Éx. 3:2.
32:28 No se dirá más… Jacob, sino Israel. El nombre personal de Jacob
cambia de uno que significa “asidor de talón” o “engañador” a uno que significa
“peleador de Dios” o “él pelea con Dios” (cp. 35:10). con Dios y con los hombres.
Una evaluación asombrosa de lo que Jacob había conseguido, es decir, salir
victorioso de la lucha. En el registro de su vida desde luego dominó la lucha: 1) con
su hermano Esaú (caps. 25–27); 2) con su padre (cap. 27); 3) con su suegro (caps.
29–31); 4) con sus esposas (cap. 30); y 5) con Dios en Peniel (v. 28).
32:30 Peniel. vea la nota sobre v. 24.
32:32 no comen… del tendón que se contrajo. Esto podría referirse al músculo
/ tendón ciático. Esta observación de que hasta los tiempos de Moisés (“hasta hoy
día”) la nación de Israel no comía esta parte de un muslo es intrigante porque no se
menciona en ningún otro lugar del AT ni aparece incorporada en la ley de Moisés.
Sí que aparece mencionada en el Talmud judío como ley sagrada.
33:1, 2 he aquí venía Esaú. Jacob distribuyó apresuradamente su familia en tres
grupos (cp. 31:7) y emprendió el camino a la cabeza de ellos al encuentro de su
hermano. La división y situación relativa de su familia con respecto al peligro que
se percibía da una clara indicación de a quién favorecía Jacob.
33:3, 4 Con temor y deferencia, Jacob se acercó a su hermano como un inferior
lo haría ante un protector muy respetado, mientras que feliz y anhelante Esaú corría
a saludar a su hermano sin reserva alguna. “Lloraron” porque, después de veintiún
años de separación atormentada, los viejos recuerdos habían quedado desterrados y
las amenazas de muerte pertenecían a un distante pasado; los corazones habían
cambiado, ¡los hermanos estaban reconciliados! Vea el v. 10.
33:5–11 Las presentaciones familiares (vv. 5–7) y una explicación del presente
de los quinientos cincuenta animales (vv. 8–10; cp. 32:13–21) fueron acompañadas
de un apropiado reconocimiento de la provisión de Dios en gracia en su vida (vv. 5–

cp. compare

cp. compare

cp. compare

157
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

11). El concurso de generosidad lo ganó Jacob cuando Esaú, que había primero
rehusado aceptar algo de su hermano, accedió finalmente a ello (v. 11).
33:10 tu rostro… el rostro de Dios. Jacob reconoció cómo Dios había
cambiado tan evidentemente a Esaú, como se indica por su expresión facial, que no
era una de hosco odio, sino de un amor fraternal divinamente obrado y restaurado.
33:15 Halle yo gracia. Jacob no quería que le dejasen personas de Esaú con él,
por temor de que pudiera suceder algo que de nuevo perjudicase sus relaciones.
33:16, 17 a Seir… a Sucot. Con la escolta de Esaú cortésmente despedida, se
separaron. La intención de Jacob de volverse a encontrar en Seir (vea la nota sobre
32:3) no se materializó. En lugar de ello, Jacob puso fin a su viaje primero en
Sucot, luego en Siquem (v. 18). Sucot está al este del río Jordán, a treinta y ocho km
al este de Siquem, que está a ciento ocho km al norte de Jerusalén, situada entre los
montes Ebal y Gerizim.
33:18 llegó sano y salvo. ca. 1908 a.C. Una referencia al cumplimiento del voto
de Jacob pronunciado en Bet-el cuando, al partir de Canaán, buscó a Dios para tener
un regreso sano y salvo. Tras la llegada a Canaán, diezmaría de sus posesiones
(28:20–22). Es de suponer que Jacob cumplió su promesa en Siquem o
posteriormente en Bet-el (35:1).
33:19 compró una parte del campo. Esta compra pasó a ser solo la segunda
propiedad en posesión legal del linaje de Abraham en la Tierra Prometida (cp.
23:17, 18; 25:9, 10). Sin embargo, la tierra no era de Abraham y de sus
descendientes porque la comprasen, sino porque Dios era el poseedor de toda ella
(Lv. 25:23) y la dio a ellos para su posesión exclusiva (vea las notas sobre 12:1–3).
33:20 erigió allí un altar. En el lugar donde Abraham había primero levantado
un altar (12:6, 7), Jacob también dio un nombre nuevo al lugar, incorporando su
propio nuevo nombre (32:28), “El-Elohe-Israel”, es decir, “Dios, el Dios de Israel”,
declarando que adoraba al “Omnipotente”. “Israel” quizá prefiguraba su uso para
designar la nación con la que rápidamente quedó asociado, incluso cuando se
componía de no mucho más que la familia extendida de Jacob (34:7).

km kilómetro

km kilómetro

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

158
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

34:1–31 De nuevo se narran por completo los sórdidos detalles del maltrato
sexual de Dina y la venganza de Leví y Simeón. Quizás esto se hizo para advertir a
los lectores de que al entrar en Canaán con facilidad los descendientes de Abraham
podrían mezclarse y casarse con cananeos de manera contraria al deseo patriarcal
(cp. 24:3; 27:46; 28:1) y a la voluntad de Dios (Éx. 34:6; Dt. 7:3; Jos. 23:12, 13;
Neh. 13:26, 27).
34:1 a ver a las hijas. Dina no estaba consciente (vea 30:20, 21) de que su
excursión a la cercana ciudad para observar cómo vivían las otras mujeres
produciría unos resultados tan horribles.
34:2 vio… tomó… la deshonró. Las Escrituras clasifican la acción de Siquem
como una violación, no importa cuán sinceramente expresase su amor por ella
después (v. 3) y desease casarse con ella (vv. 11, 12). Otras expresiones en este
relato resaltan la naturaleza claramente inaceptable de este crimen, p.e.,
“amancillado” (vv. 5, 13), “y se entristecieron… y se enojaron mucho” (v. 7),
“vileza… que no se debía haber hecho” (v. 7), y “tratar a nuestra hermana como a
una ramera” (v. 30).
34:5 calló Jacob. En ausencia de datos adicionales, no se debería criticar la
reticencia de Jacob para responder. La sabiduría dictaba que esperase y tomase
consejo con sus hijos, pero la reacción, dolor, ira y venganza de ellos desbarataron
las conversaciones entre Jacob y Hamor (v. 6), y llevaron por fin a la dura
reprensión pronunciada por Jacob (v. 30).
34:6–10 El príncipe de Siquem presentó una imagen de una armónica
integración (v. 16, “seremos un pueblo”). Sin embargo, realmente prevalecían los
intereses de los siquemitas para su propio enriquecimiento (v. 23).
34:7 en Israel. La familia de Jacob ya está recibiendo el nombre que Dios había
dado al padre de la nación en ciernes (32:28).
34:13–17 Fingiendo interés en las propuestas presentadas, y usado mal, si no
abusando, de la señal de la circuncisión del pacto abrahámico (vea las notas sobre
17:11–14), los hijos de Jacob engañaron tanto al padre como a su hijo para
convencer a todos los hombres de la ciudad a que se sometieran a la circuncisión,
porque su resultado sería su favor con matrimonios (v. 9) e integración social y
económica (v. 10).

cp. compare

159
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

34:19 él era el más distinguido. Significando que todos los hombres estuvieron
de acuerdo en aceptar una intervención quirúrgica tan dolorosa (vv. 24, 25) porque
lo respetaban mucho y porque les había prometido un beneficio personal por ello (v.
23).
34:20 la puerta de su ciudad. El lugar acostumbrado para las reuniones
públicas.
34:25–29 La matanza de todos los hombres y el saqueo general de la ciudad fue
más allá de todo el castigo razonable, prudente y justamente merecido de un
hombre. Esta era una venganza que excedía con exceso a la que la ley de Moisés
legislaría con posterioridad (cp. Dt. 22:28, 29).
34:27 los hijos de Jacob. Simeón y Leví pusieron en marcha la barbaridad de
ese día y la atención de la narración se centra con razón en ellos (vv. 25, 30; cp.
49:5–7), pero sus hermanos se unieron a ellos en el saqueo, aprobando de esta
manera los crímenes de asesinato y mutilación como retribución justificable por la
deshonra de su hermana (v. 31).
34:30 Me habéis turbado. La venganza cumplida significaba una expectativa de
represalias. La falta total de respeto (“con hacerme abominable”) y de relaciones
pacíficas (v. 21) le ponían en peligro, con una gran probabilidad de no sobrevivir.
Esta amenaza puso a prueba la promesa de protección de parte de Dios, y causó
gran ansiedad a Jacob (28:15; 32:9, 12). ferezeo. Ven la nota sobre 13:7.
35:1 Bet-el. Era el lugar donde Dios había confirmado el pacto abrahámico con
Jacob (28:13–15).
35:2–4 Quitad los dioses ajenos. El viaje a Bet-el demandaba una preparación
espiritual más allá del nivel de un ejercicio de logística. La posesión de símbolos
idolátricos como figurillas, amuletos o talismanes (v. 4, “zarcillos”) ya no era
tolerable, incluyendo los problemáticos terafines de Raquel (31:19). El sepultar a
los ídolos, su baño y la puesta de una muda de ropas limpias, todo ello sirvió para
manifestar la purificación de toda contaminación por idolatría y la consagración del
corazón al Señor. Habían transcurrido ocho o diez años desde su regreso a Canaán
y, de forma muy justa, un tiempo suficiente para limpiar todos los rastros de
idolatría.

cp. compare

cp. compare

160
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

35:4 una encina… Siquem. Es posible que fuese el mismo árbol que el de los
tiempos de Abraham (12:6).
35:5 el terror de Dios. Un temor a Israel de origen sobrenatural hizo que las
ciudades-estado de alrededor no estuvieran dispuestas y fueran impotentes para
intervenir, e hizo que el temor de Jacob fuese inconsecuente (34:30).
35:7 edificó allí un altar. Por este acto de adoración, el cumplimiento de su voto
(28:20–22) y el nuevo nombramiento del lugar, Jacob volvió a confirmar su
adhesión a Dios, que también afirmó su compromiso con Jacob volviéndose a
aparecer a él, reiterando el cambio de nombre (v. 10; cp. 32:28), y también las
promesas abrahámicas (vv. 11, 12). Como respuesta, Jacob repitió el rito que había
efectuado cuando se encontró con Dios por vez primera en Bet-el (v. 14) y reafirmó
el nombre del lugar (v. 15).
35:11 reyes saldrán de tus lomos. Las palabras de Dios, incluidas aquí por
primera vez desde sus promesas en la circuncisión de Abraham (17:6, 16), sirvieron
como recordatorio de la realeza futura.
35:13 se fue. La presencia de Dios estaba allí en alguna forma visible.
35:14 Una forma común de concertar un pacto (vea la nota sobre 28:18–21).
35:16 Efrata. Un nombre más antiguo para Belén (v. 19; 48:7; cp. 5:2).
35:18 Benoni… Benjamín. La moribunda madre llamó apropiadamente a su
recién nacido “hijo de mi tristeza”, pero el dolido padre lo llamó “hijo de mi
diestra”, asignándole así un lugar de honor en el hogar. La oración de la madre en el
nacimiento de su primogénito recibió así respuesta (30:24).
35:20 El monumento recordatorio de Raquel podía verse todavía en tiempos de
Moisés, como a un kilómetro y medio al norte de Belén.
35:21 Migdal-edar. Es probable que fuera una torre de vigilancia para pastores,
cerca de Belén.
35:22 los hijos de Jacob. El nacimiento de Benjamín en Canaán (v. 18) daba pie
a una simple reseña de los hijos nacidos fuera de Canaán, son solo una triste nota
que la precede, es decir, el pecado de Rubén, que manchó el calificativo de “el
primogénito de Jacob” en la lista (vea 49:3, 4; Dt. 22:30; 1 Cr. 5:1, 2).
35:27 Mamre… Hebrón. vea la nota sobre 13:18.

cp. compare

cp. compare

161
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

35:29 Esaú y Jacob sus hijos. ca. 1885 a.C. El funeral de Isaac reunió de nuevo
a sus dos hijos, como lo había hecho el funeral de Abraham con Isaac e Ismael
(25:9). Jacob, de vuelta a la tierra antes de la muerte de su padre, cumplió otra parte
de su voto de Bet-el (28:21, “volviere en paz a casa de mi padre”).
36:1–37:1 La genealogía de Esaú (v. 1).
36:1–19 La narración de “la historia de… Jacob” (37:2), el siguiente patriarca,
va precedida de una genealogía bastante detallada de Esaú, a la que se unen tanto la
genealogía de Seir horeo, cuyos descendientes eran los habitantes coetáneos de
Edom, y una lista de reyes y jefes edomitas. Las posteridades de Jacob y Esaú,
como iba a verse en la historia posterior, no estarían aisladas entre sí como había
sido la intención original (vv. 6–8). Llegarían a ser acerbos enemigos, enfrentados
en guerra entre sí.
36:1 Edom. Cp. v. 8; vean la nota sobre 25:30; vean la introducción a Abdías.
36:7 los bienes de ellos eran muchos; y no podían habitar juntos. Las
atestadas condiciones para el pastoreo y asentamiento llevaron por fin a Esaú a
decidir desplazarse permanentemente a Edom, donde ya había establecido una base
(cp. 32:3; 33:14, 16). Por cuanto eran los descendientes de Abraham a través de
Isaac y Jacob los que iban a poseer la tierra, era justo que Dios fuese obrando las
circunstancias de forma providencial para mantener el linaje de Jacob en la tierra y
desplazar fuera de ella al linaje de Esaú. No se revela si Esaú había comprendido y
llegado a aceptar las promesas de Dios a Jacob, aunque sus descendientes desde
luego intentaron privar a Israel de todo derecho a su tierra y a su vida.
36:8 monte de Seir. Este fue el lugar divinamente asignado como lugar de Esaú
(Dt. 2:5; Jos. 24:4).
36:10–14. Cp. 1 Cr. 1:35–37.
36:15 los jefes. Este término, “jefe de millar”, aparte de una excepción (Zac.
12:5, 6), se emplea de forma exclusiva de los príncipes tribales o de jefes de clanes
de Edom, sus dirigentes político-militares. Puede sugerir una confederación tribal
descohesionada.
36:20–28. Cp. 1 Cr. 1:38–42.
ca. cerca de, aproximadamente

Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

162
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

36:31–39 reyes… antes que reinase rey… de Israel. Introducido en los detalles
genealógicos de Edom aparece una declaración profética señalando a la monarquía
en Israel (17:6, 16; 35:11; 49:10; Nm. 24:7, 17, 18; Dt. 17:14–20). Esta lista de
reyes no introduce una dinastía, siendo que cada gobernante no era hijo de su
predecesor. “Reyes” sugiere más probablemente el gobierno sobre un pueblo más
estabilizado que grupos tribales.
36:43 padre de los edomitas. El título final de la genealogía llama la atención a
las palabras de Rebeca en el nacimiento de sus hijos: “Dos naciones hay en tu seno”
(25:23); aquí tenemos la nación del mayor.
37:1 donde había morado su padre. Esta línea introductoria de la historia de
José, hijo de Jacob, informa al lector que Isaac, el padre de Jacob, y en
consecuencia también sus hijos, aunque en la tierra, no había entrado todavía en la
posesión de su heredad. Por el sentido del verbo “había morado” en el heb. original,
seguían siendo extranjeros y forasteros en la tierra.
37:2–50:26 La genealogía de Jacob (v. 2).
37:1 tierra de Canaán. En realidad Jacob y su familia estaban en Hebrón (v.
14). vea la nota sobre 13:18.
37:2 José, siendo de edad de diecisiete años. Habían transcurrido once años
desde que había entrado en la tierra de Canaán con su familia (cp. 30:22–24), ya
que José había nacido seis años antes de la partida de Harán. mala fama. No se
informa si José informó a su padre por propia iniciativa o si lo hizo por petición
precisa de su padre acerca de cuatro de sus hermanos (p.e., vv. 14), ni se cita de
forma específica como causa del intenso odio de los hermanos contra José (cp. 4, 5,
8, 11, 18, 19).
37:3, 4 El favoritismo abierto por José y la designación tácita del mismo como
hijo principal por parte del padre (vea la nota sobre 37:3) ayudaron a aislarlo de sus
hermanos. Lo aborrecían y envidiaban (vv. 4, 5, 11) y no podían relacionarse con él
sin conflicto y hostilidad. José debió darse cuenta de esta situación.
37:3 túnica de diversos colores. La Septuaginta (LXX) favorece esta traducción
de la frase heb. usada por Moisés, aunque algunos prefieren “una túnica de mangas
Cp. compare

cp. compare

cp. compare

LXX Septuaginta; una traducción antigua del Antiguo Testamento en griego

163
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

largas” o “una túnica adornada”. Señalaba a su propietario como aquel a quien el


padre quería designar como futura cabeza de familia, un honor normalmente dado al
primogénito.
37:5–10 El contenido de los sueños que José refirió exacerbó la hostilidad
fraternal, en tanto que el segundo sueño suscitó también una reprensión paterna. El
simbolismo del sueño no precisaba de ninguna interpretación especial para que
pudiera apreciarse su significativa elevación del hijo favorecido a la posición de
autoridad sobre sus hermanos (vv. 8–10).
37:11 meditaba. A diferencia de los hermanos, que inmediatamente rechazaron
cualquier significado de las palabras de José, pero que dejaban que el sueño los
irritase acerbamente a un mayor resentimiento contra su hermano (v. 19), el padre, a
pesar de su pública amonestación a José, siguió ponderando el significado de los
sueños.
37:12–17 La misión a Siquem llevó providencialmente a José a Dotán, un lugar
más adecuado para el contacto con mercaderes que usaban la principal ruta de
camino a Egipto.
37:12, 14 Siquem… Hebrón. Siquem (vea la nota sobre 12:6) estaba situada a
unos ochenta km al norte de Hebrón (vea la nota sobre 13:18).
37:17 Dotán. Casi a veinticuatro kilómetros al norte de Siquem.
Viaje de José a Egipto

37:18–27 Los planes de los hermanos para el asesinato y encubrimiento, fruto


del odio y de la envidia, fueron frustrados por dos hermanos: primero por Rubén,
que tenía la intención de liberarlo completamente (vv. 21, 22), y luego por Judá,
que, impulsado por una caravana de mercaderes que pasaba, propuso una alternativa
provechosa en lugar del fratricidio (vv. 25–27).
37:25 ismaelitas. También conocidos como madianitas (cp. vv. 28, 36; 39:1).
Los descendientes de Ismael y de Abraham a través de Cetura y Madián (25:1, 2)
estaban suficientemente entremezclados por matrimonios o eran unos viajeros y

km kilómetro

cp. compare

164
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

mercaderes tan antiguos, que eran considerados como un mismo grupo. Estos se
dirigían hacia el oeste desde Galaad. Galaad. vea la nota sobre 31:21.
37:27 Esta conducta criminal quedaría posteriormente prohibida por la
legislación mosaica (Éx. 21:16; Dt. 24:7).
37:28 veinte piezas de plata. Este era el precio medio de un esclavo en aquellos
tiempos, en el segundo milenio a.C. Aunque la mayor parte de esclavos eran botín
de conquistas militares, también era común el comercio de esclavos privado y
comercial. José fue vendido a la esclavitud ca. 1897 a.C.
37:29 Rubén… rasgó sus vestidos. Aunque estaba ausente en el momento de la
venta, sería considerado responsable de aquel acto de perfidia, y por ello se unió al
encubrimiento (vv. 30–35). Su dolor manifestó hasta qué punto había querido
realmente rescatar a José (vea 42:22).
37:31–35 El engañador de Isaac (27:18–29) fue engañado por la mentira de sus
propios hijos. El castigo por el pecado llega a menudo con mucho retraso.
37:35 el Seol. Este es el primer uso en el AT de este término para designar la
morada de los muertos (en 35:20 se usa para referirse a un sepulcro terrenal). Es un
término hebreo general para denotar el lugar de los muertos (Sheol, empleado
sesenta y cinco veces en el AT), y que tiene referencia bien al cuerpo en su
estadocorruptible, o al alma en su vida consciente en el más allá.
37:36 Potifar. Era un destacado funcionario de la corte y alto oficial en Egipto,
quizá capitán de la guardia real (cp. 40:3, 4). Su nombre, una forma gramatical
sumamente insólita para aquel período, significaba bien “dado por el dios Ra” o
“puesto en la tierra por Ra”, haciendo del mismo más un calificativo descriptivo
que un nombre personal. vea la nota sobre 40:3, 4.
38:1–30 El interludio de Judá, como se le designa a veces, está encuadrado
dentro de referencias a la venta de José a Potifar (37:36; 39:1). Este paréntesis en la
historia de José demanda una explicación de por qué un capítulo repleto de maldad
e inmoralidad tenía que ser situado en este lugar. La respuesta es que los
acontecimientos que se registran están todos en su sitio, siendo coetáneos con el
tiempo de la esclavitud de José en Egipto (v. 1, “en aquel tiempo”). El relato está
también genealógicamente en su sitio, esto es, con José desaparecido
(aparentemente para siempre), con Rubén, Simeón y Leví caídos en desgracia (por

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

165
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

incesto y por perfidia), Judá era quien tenía la mayor probabilidad de acceder al
puesto de primogénito. Proporciona un contraste, porque también expone el carácter
inmoral de Judá, en comparación con la virtud de José. La religión sincrética y el
incluir a los cananeos amenazaban con absorber la cuarta y posteriores generaciones
de los herederos de Abraham, pero el exilio en Egipto y el exclusivismo racial de
los egipcios produjeron no la pérdida de su identidad étnica, sino su preservación.
38:1 adulamita. Adulam era una población situada aproximadamente a
kilómetro y medio al NO de Hebrón.
38:2–5 El alejamiento de Judá de sus hermanos estaba marcado por más que la
distancia geográfica; implicaba integración. Su esposa cananea tuvo tres hijos para
su línea familiar.
38:6–10 Dos hijos murieron a manos del Señor, uno por una maldad no
especificada, y uno por rechazar de forma deliberada y rebelde su deber de casarse
con la viuda de un pariente, conocido como matrimonio levirato. Esta era una
distinción muy dudosa para la línea de Judá. Para detalles acerca del matrimonio
levirato según la posterior ley de Moisés, vea la nota sobre Dt. 25:5–10; vea
Introducctió.
38:11 Quédate viuda… hasta… mi hijo. Aceptando la promesa de su suegro y
residiendo en casa de su padre como haría una viuda, Tamar esperó en vano al
tercer hijo de Judá para proteger los derechos de herencia de su difunto esposo (v.
14) y finalmente recurrió a una excusa para obtener sus derechos (vv. 13–16). Con
ello, puede que fuese influida por prácticas hititas de la herencia que incluían
pecaminosamente al suegro en el matrimonio levirato en ausencia de hijos que lo
llevaran a cabo.
38:12 Timnat. Se desconoce su emplazamiento específico en el país montañoso
de Judá. Cp. Sansón, Jue. 14:1.
38:13 a trasquilar sus ovejas. Un acontecimiento así estaba frecuentemente
asociado, en el mundo antiguo, con festejos y con una conducta licenciosa
característica de las prácticas paganas de los cultos de fertilidad.
38:14, 15 Dándose cuenta de que nadie iba a darle un hijo, Tamar recurrió a
disfrazarse como prostituta, evidentemente sabiendo que podría seducir a Judá, lo
que habla pobremente de su reputación moral a ojos de ella. El amigo cananeo de
Judá, Hira (vv. 1, 20), la llamó “prostituta de santuario”, lo cual no hizo más

Cp. compare

166
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

excusable la acción de Judá solo porque una prostituta sagrada fuese una parte
aceptada de la cultura cananea. Él solicitó la iniquidad al proponerse a ella (v. 16), y
ella actuó el papel de una prostituta negociando el precio (v. 17).
38:18 Tu sello, tu cordón, y tu báculo. Un hombre importante en el antiguo
Cercano Oriente sellaba contratos con el sello cilíndrico que llevaba pendiendo
alrededor de su cuello con un cordón. Que pidiera el báculo sugiere que también
tenía suficientes marcas que lo identificaban (cp. v. 25, “Mira ahora de quién son
…”). La costumbre de usar tres piezas de identificación está atestiguada en la
literatura ugarítica (cananea).
38:20–23 No era bueno para la propia reputación andar preguntando dónde
estaba una prostituta.
38:24 sea quemada. Prevalecía el doble rasero en el sentido de que Judá, que no
era menos culpable que Tamar, ordenó su ejecución por inmoralidad. La posterior
legislación de Moisés prescribió esta forma de pena capital para una hija de un
sacerdote que se prostituyera o para los culpables de ciertas formas de incesto (Lv.
20:14; 21:9).
38:26 Más justa es ella que yo. Esto no era una alabanza por el carácter moral y
la fe de ella, sino un elogio por parte de Judá por su atención a los derechos de la
herencia de su línea familiar, y el vergonzoso descuido que él había mostrado
acerca de lo mismo. Su sentencia de muerte quedó anulada.
38:29 Fares. El primero de los mellizos, nacido de la prostitución e incesto a
Tamar, quedó sin embargo incorporado a la línea mesiánica, que pasó por Booz y
Rut al Rey David (Rt. 4:18–22; Mt. 1:3). Su nombre significa “rotura” o “empuje”.
39:1 Potifar. vea la nota sobre 37:36. ismaelitas. vea la nota sobre 37:25.
39:2 Jehová estaba con José. Cualquier idea de que José, dos veces víctima de
la injusticia, hubiera sido abandonado por el Señor queda categóricamente
descartada con el empleo de frases que hacen resaltar la supervisión de Dios de sus
circunstancias, p.e., “con él” (vv. 3, 21), “todo lo que él hacía… lo hacía prosperar”
(vv. 3, 23), “halló… gracia / le dio gracia” (vv. 4, 21), “bendijo / bendición” (v. 5),
y “le extendió misericordia” (v. 21). Tampoco los hechos de que fuese injustamente
vendido a la esclavitud y sacado a la fuerza de la Tierra Prometida (37:28) y de que
fuese acusado injustamente de acoso sexual y encarcelado por ello (vv. 13–18)
indicaron ni por un momento ninguna pérdida siquiera temporal de la

cp. compare

167
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

superintendencia divina de la vida de José y del propósito de Dios para su pueblo


Israel.
39:2–4 próspero… mayordomo de su casa. Esto implicaba la autoridad y
confianza como administrador de todas las propiedades (v. 5, “así en casa como en
el campo”, y v. 9, “no hay otro mayor”), para lo que uno de los criterios era la
confianza. No hay duda de que José era buen conocedor de la lengua egipcia (vea la
nota sobre 29:9).
39:5 bendición de Jehová. José estaba experimentando el cumplimiento del
pacto abrahámico, incluso en un tiempo anterior a que Israel entrase en posesión de
la tierra (véase 12:1–3).
39:6 sino del pan que comía. Por cuanto José demostró ser de confianza como
para no precisar de supervisión, su amo se preocupaba solo de sus propias comidas
o de sus asuntos más personales. José mismo observó que Potifar le había confiado
tanto, que ya ni sabía el alcance de sus propios negocios (v. 8); de hecho, solo sabía
lo que le ponían delante (v. 6).
39:9 este grande mal. José explicó, al ser tentado por primera vez, que el
adulterio sería una crasa violación de sus convicciones éticas que exigían 1) el más
absoluto respeto por su amo y 2) una vida de santidad delante de su Dios. Había
más involucrado en ello que el cumplimiento a la letra de un antiguo código legal
del Cercano Oriente, muchos de los cuales prohibían el adulterio, más bien la
obediencia a las reglas morales que pertenecían a uno que andaba con Dios, y ello
mucho antes de que fuesen de aplicación las prescripciones del código mosaico (cp.
Sal. 51:4).
39:10–18 Los incesantes esfuerzos de la mujer por seducir a José fracasaron ante
sus firmes convicciones a no ceder ni a contemporizar. ¡En el momento más crucial,
José huyó! En base de falsas acusaciones, José fue considerado culpable y
encarcelado. Cp. 2 Ti. 2:22 para una descripción más detallada de la actitud de José
en el NT.
39:12 su ropa. Vea 37:31–35 para la otra ocasión en que la ropa de José fue
usada en una conspiración contra él.
39:17 siervo hebreo. Este término fue el empleado por la esposa de Potifar
como peyorativo, con la intención de amontonar escarnio sobre alguien considerado

cp. compare

Cp. compare

168
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

como decididamente indigno de cualquier respeto. Su uso puede sugerir también


algunas actitudes latentes hacia los habitantes de Canaán, que podrían agravarse
para ventaja de ella. La esposa de Potifar también desvió limpiamente la culpa a su
marido por haber comprado al siervo hebreo en primer lugar (vv. 16–18), lo que
también fue dicho delante de los siervos (v. 14).
39:19, 20 La pena de muerte por adulterio pudiera no haberse aplicado a una
acusación de intento de adulterio, de intento de seducción o violación (cp. vv. 14,
18), de modo que Potifar encerró a José en la prisión reservada para los siervos
reales, desde donde, en la providencia de Dios, sería llamado a la presencia de
Faraón y comenzaría la siguiente etapa de su vida (cp. caps. 40, 41). vea la nota
sobre 40:3, 4.
39:21 le extendió su misericordia. Dios no permitió que este inicial y penoso
encarcelamiento prosiguiera (cp. Sal. 105:18, 19).
39:22, 23 Una vez más José, aunque en circunstancias considerablemente menos
cómodas que las del hogar de Potifar, ascendió a la posición de confianza y
autoridad y demostró ser suficientemente digno de confianza para no necesitar
ninguna supervisión.
40:1 el rey de Egipto. Que debe identificarse como Senusert II, ca. 1897–1878
a.C.
40:2 el jefe de los coperos y… el jefe de los panaderos. Estas dos ocupaciones
y categorías en la corte de Faraón están atestiguadas en antiguos documentos
egipcios que han llegado hasta nosotros. El “copero” le presentaba sus bebidas. El
panadero horneaba su pan. Los dos habían de ser dignos de confianza y fuera de la
influencia de los enemigos del monarca.
40:3, 4 del capitán de la guardia. vea la nota sobre 37:36. Si este era Potifar, el
capitán de la guardia, entonces el antiguo amo de José mandó que él sirviera a los
dos siervos reales encarcelados bajo su custodia hasta que se pronunciase la
sentencia. Esta cárcel era también conocida como “la casa del capitán de la guardia”
(v. 3), “la casa de su señor” (v. 7) y “la cárcel” (40:15; 41:14), a no ser que José
hubiera sido trasladado a otras instalaciones carcelarias.
cp. compare

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

169
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

40:5 un sueño. La oniromancia, la ciencia o práctica de la interpretación de los


sueños, había florecido en Egipto, porque se creía que los sueños determinaban el
futuro. Tanto Egipto como Babilonia desarrollaron una clase profesional de
intérpretes de sueños. Deuteronomio 13:1–5 muestra que estos intérpretes de sueños
formaban parte de la antigua falsa religión y que debían ser evitados por el pueblo
de Dios. Unos quinientos años después se había recopilado un detallado manual de
interpretación de sueños. A diferencia de José, ni el copero ni el panadero
comprendieron el sentido de sus sueños (cp. 37:5–11).
40:8 son de Dios las interpretaciones. José tenía cuidado en dar crédito a su
Señor (cp. 41:16). Daniel, el único otro hebreo a quien Dios permitió interpretar
sueños de una forma precisa, tenía la misma solicitud en ello (Dn. 2:28). Una cosa
significativa, Dios escogió a ambos hombres para que tuvieran un importante papel
para Israel mientras servían a monarcas paganos y para que intervinieran en el
momento crucial para interpretar sus sueños y revelar el futuro de cada uno de ellos.
40:9–13 el jefe de los coperos. En consecuencia con sus deberes como copero
del rey, soñó de una bebida preparada para Faraón. Esto era una señal de que sería
puesto en libertad y devuelto a su posición (v. 13).
40:14, 15 Acuérdate… de mí. Un patético llamamiento al copero, cuyo futuro
quedaba asegurado, de que hablase en favor de la liberación de José, porque él sabía
que los coperos tenían la confianza de los reyes. El copero se olvidó pronto de José
(v. 23) hasta que su memoria despertó justo en el momento adecuado dos años más
tarde (41:1, 9).
40:15 la tierra de los hebreos. Por esta designación que da para la tierra de
Canaán, se indica que José comprendía la promesa de la tierra del pacto
abrahámico.
40:16 había interpretado para bien. El panadero, observando alguna
semejanza en los sueños, se sintió alentado a pedir la interpretación de su sueño.
Las palabras de José emplean un sutil juego de palabras: la cabeza del copero sería
“levantada arriba” (v. 13), pero la del panadero sería “levantada fuera” (v. 19).
40:20 el cumpleaños de Faraón. La Piedra de Rosetta (descubierta en 1799; se
trata de un artefacto trilingüe procedente de la antigüedad egipcia, de ca. 196 a.C., y

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

170
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

cuyas inscripciones en griego hicieron posible para los lingüistas llegar a


comprender el lenguaje de los jeroglíficos) registra una costumbre de liberar a los
presos de Faraón, pero en esta fiesta celebrada para sus siervos, Faraón pronunció
dos sentencias muy diferentes (vv. 21, 22).
41:1 junto al río. Probablemente el Nilo, que dominaba la vida de Egipto.
41:8 no había quien los pudiese interpretar. La erudición combinada de todo
un consejo al pleno de los consejeros y expertos en sueños de Faraón, todos los
cuales habían sido convocados ante su presencia, encontró imposible dar una
interpretación de los dos perturbadores sueños. Sin saberlo, acababan de preparar el
escenario para la entrada de José en la historia de Egipto.
41:9 Entonces el jefe de los coperos habló. Con la memoria despertada de esta
manera, el copero pidió disculpas por su olvido (“Me acuerdo hoy de mis faltas”), y
habló a Faraón acerca del preso hebreo y de su precisa interpretación de los sueños
de hacía dos años (vv. 10–13).
41:14 Entonces Faraón envió y llamó a José. Este apremiante llamamiento
hizo que José compareciera ante Faraón con el mínimo retardo, en un apreciado
estilo egipcio limpiamente afeitado para aparecer de manera decorosa.
41:16 No está en mí; Dios será el que dé. Negando cualquier capacidad innata
en él mismo, José anunció ya al principio que la respuesta que Faraón demandaba
podía venir solo de Dios.
41:25 Dios ha mostrado. La interpretación de José se mantuvo centrada en lo
que Dios había determinado hacer respecto a Egipto (vv. 28, 32).
41:33–36 Después de haber interpretado el suelo, José explicó a Faraón cómo
sobrevivir a los siguientes catorce años. Una cosa incongruente fue que, José, un
esclavo y preso, añadió a la interpretación una estrategia a largo plazo para
establecer reservas a fin de afrontar la necesidad futura, incluyendo el consejo
acerca de las cualidades del hombre que debía encabezar el proyecto. Egipto ya
había sido azotado antes por hambrunas, pero esta vez la advertencia divina
permitía una planificación seria y sostenida.
41:37–41 Para Faraón y su corte real no había mejor candidato para la tarea de
llevar a cabo este buen plan que el mismo José, porque reconocieron que estaba
pronunciando una revelación y un conocimiento procedentes de Dios (v. 39). La
atención de José centrada en su Señor lo llevó pronto de la cárcel al palacio (v. 41).

171
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

41:38 espíritu de Dios. Los egipcios no tenían entendimiento acerca de la


tercera persona del Dios trino. Sencillamente significaba que Dios había ayudado a
José, y así es más apropiado “espíritu” en minúscula.
41:41 te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. La jurisdicción de José sobre
todo el país que fue dada a José es mencionada con frecuencia en la narración (vv.
43, 44, 46, 55; 42:6; 45:8).
41:42 anillo… ropas… collar de oro. Los emblemas del cargo y una
recompensa en vestidos y joyas adecuados a su nuevo rango acompañaron a la
designación (por parte de Faraón) de José como visir o primer ministro, el segundo
en el reino (v. 40; 45:8, 26). José llevaba el anillo en su dedo, que lo autorizaba para
llevar a cabo los asuntos de estado en nombre del mismo Faraón.
41:43–45 También se concedieron a José otras recompensas adecuadas a su
ascenso, como un medio de transporte oficial y reconocible (v. 43), un nombre
egipcio (v. 45) y una esposa egipcia (v. 45). Además, se mandó al pueblo que
mostrase deferencia ante su presencia (v. 43: “¡Doblad la rodilla!”). Todos estos
sueños habían sido revelados por Dios, en una rara exhibición de manifestar la
verdad por medio de paganos, a fin de establecer a José como dirigente en Egipto y,
exaltado de esta manera, emplearlo para la preservación del pueblo de Dios cuando
sobreviniera el hambre en Canaán. Así, Dios cuidaba de su pueblo y cumplía sus
promesas (vea la nota sobre 45:1–8).
41:43 su segundo carro. Esto significaba ante todos que José era el segundo en
el reino.
41:45 Zafnat-panea. Este nombre probablemente significa “El Nutridor de las
dos tierras, el Viviente”, pero se han propuesto varias otras propuestas; la
certidumbre de su significado sigue eludiendo a los eruditos. Se sabe de extranjeros
a los que se asignaron nombres egipcios.
41:46 de edad de treinta años. ca. 1884 a.C. Solo habían transcurrido trece años
desde su involuntaria partida de “la tierra de los hebreos” (cp. 40:15). José tenía
diecisiete años cuando comenzó la narración (37:2).
41:50 On. Una de las cuatro grandes ciudades, también conocida como
Heliópolis, considerada como la ciudad principal del dios sol Ra. Estaba situada a
alrededor de treinta km. al norte de la antigua Menfis.

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

172
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

41:51, 52 Manasés… Efraín. Estos nombres, que significan “olvido” y


“fructífero”, asignados a sus hijos junto con sus explicaciones, exponen la
centralidad de Dios en la visión de José del mundo. Años de sufrimiento, la
presencia pagana y al alejamiento de su familia no habían mermado su fe.
41:54–57 El uso de la hipérbole con “todos” (vv. 54, 56, 57) resalta de manera
enfática la extensión de los estragos causados por la hambruna más allá de los
límites de Egipto. La nación se había convertido verdaderamente en “el granero”
del mundo antiguo.
41:55, 56 Id a José. Después de siete años, la autoridad de José permanecía
intacta, y Faraón seguía confiando plenamente en él. Él suministraba los alimentos
vendiéndolos a los egipcios y a otros (v. 47).
42:1–3 Los hijos de Jacob estaban paralizados por la hambruna, y Jacob se sentía
mal al permitir que su familia volviese a Egipto, no sabiendo qué les iba a suceder
(v. 4). Pero, no quedándole alternativa alguna, los envió a comprar trigo en Egipto
(v. 2).
42:4 Benjamín. Vea 35:16–19. Era el más joven de todos, el segundo hijo de
Raquel, el amado de Jacob y el favorito de su padre desde que pensaba que José
había muerto.
42:6 se inclinaron. Sin que se dieran cuenta de esto entonces, el sueño de José
se convirtió en realidad (37:5–8). Que ellos reconociesen a José era cosa
improbable porque: 1) habían transcurrido más de quince años y el adolescente
vendido a la esclavitud era ahora un adulto maduro; 2) se había vuelto egipcio en
apariencia y vestimenta; 3) los trataba sin indicación alguna de conocerlos (vv. 7,
8); y 4) ellos pensaban que habría muerto (v. 13).
42:9–22 La evaluación final de los hermanos tras haber sufrido un
encarcelamiento de tres días, después de haber negado una acusación de espionaje,
y después de oír el criterio regio para establecer su inocencia (vv. 15, 20), manifestó
su conciencia culpable y su comprensión de que probablemente les había llegado la
retribución por el mal que habían cometido contra José (vv. 21, 22). Declararse
“hombres honrados” (v. 10) no era desde luego una estimación correcta.
42:9 se acordó de… los sueños. José recordó sus sueños de mocedad acerca de
sus hermanos inclinándose ante él (37:9) al hacerse éstos realidad.

km kilómetro

173
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

42:15 Vive Faraón. El pronunciamiento de un juramento en nombre del rey


habría servido muy probablemente para ocultar la identidad de José ante sus
hermanos. Quizá también les impidió que comprendiesen el sentido de su
declaración: “Yo temo a Dios” (v. 18). cuando vuestro hermano menor viniere.
José quería saber si habían hecho lo mismo que a él o algo parecido con Benjamín.
42:19, 20 Si sois hombres honrados. José aceptó la valoración que ellos habían
hecho de sí mismos al demandarles que respondieran a sus propuestas, pero con
todo exigió un rehén.
42:21 la angustia de su alma. Los hermanos habían endurecido el corazón de
cada uno de ellos al vender a José a los madianitas (37:28, 29), pero no podían
olvidar los fervientes ruegos y la voz llena de terror del adolescente arrastrado lejos
del hogar como esclavo. Rubén les recordó su advertencia en aquel tiempo y las
consecuencias presentes.
42:22 se nos demanda su sangre. Esta declaración se refería a la pena de
muerte (9:5).
42:24 tomó… a Simeón. Mantuvo como rehén no al primogénito, Rubén, sino a
Simeón, el hermano mayor de los que participaron bien dispuestos en el crimen
contra José (37:21–31).
42:28 ha hecho Dios. Su conciencia culpable y el temor de la venganza de Dios
volvió a surgir en esta respuesta a la devolución del dinero con el que habían
comprado el trigo, y encontrado en el saco que habían abierto. Más tarde, después
de descubrir que todo el dinero les había sido devuelto, su temor aumentó todavía
más (v. 35).
42:36 Jacob no podía hacer frente a la perspectiva de perder otro hijo, y no
confiaba en los hermanos que ya le habían privado de dos hijos por lo que puede
haber pensado que eran sus intrigas. contra mí son todas estas cosas. Toda esta
situación abrumaba a Jacob, que se quejó contra sus hijos (cp. 43:6) y que no estaba
dispuesto a permitir partir a Benjamín (v. 38).
42:37 El siempre benéfico Rubén hizo a su padre una oferta fácil de rechazar:
¡dar muerte a sus nietos!
43:3 nos protestó con ánimo resuelto. La gravedad de las palabras de José
presagiaba el fracaso de otra misión para comprar alimentos, excepto que se
cumpliera estrictamente el criterio que había establecido.

cp. compare

174
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

43:9 Yo te respondo por él. El ofrecimiento de Rubén de garantizar la seguridad


de Benjamín había sido rechazado (42:37, 38), pero el de Judá fue aceptado (v. 11)
debido al rigor de la hambruna y a la posibilidad de que todos muriesen (v. 8) si
esperaban mucho más tiempo (v. 10).
43:11 un poco. Probablemente, se trataba de un presente lleno de significado,
porque les quedaba poco. Pero no había ningún futuro después de este poco si no
conseguían trigo de Egipto.
43:14 El consentimiento de Jacob para la partida de Benjamín (v. 13) concluyó
con una oración por la seguridad de los hermanos y de Benjamín y con una
exclamación de ser una víctima impotente de las circunstancias. Parece que el
pesimismo había entrado en su corazón y que se había ahondado después de la
pérdida de José.
43:23 vuestro Dios… os dio. Una indicación de que el administrador de José
bien había llegado a la fe en Dios o que se había familiarizado mucho con la forma
en la que José hablaba de su Dios y de la vida. Tan preocupados estaban los
hermanos en anunciar su desconocimiento del medio por el que el dinero les había
sido devuelto y en expresar su deseo de ajustar su deuda (vv. 20–22), que pasaron
por alto la clara referencia del administrador al Dios de Israel (“el Dios de vuestro
padre”) y su supervisión de los acontecimientos en los que él había tenido parte
(“yo recibí vuestro dinero”).
43:26 se inclinaron. Una vez más se había hecho realidad el sueño de la
mocedad de José (37:5–8; cp. 42:6).
43:29 Dios tenga misericordia. José empleó fácilmente el nombre de Dios en su
conversación, pero los hermanos no oyeron el nombre de su propio Dios del pacto
pronunciado por aquel que parecía nada más que un egipcio (cp. 42:18).
43:30 llorar. José se sintió conmovido hasta las lágrimas en diversas ocasiones
(42:24; 45:2, 24, 25; 46:29).
43:32 no pueden comer pan con los hebreos. El exclusivismo mantenía
sensibles a los egipcios al estigma que conllevaba compartir una comida a la mesa
con extranjeros (cp. 46:34). La discriminación también prevalecía a otro nivel: José

cp. compare

cp. compare

cp. compare

175
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

comía solo, siendo que su rango lo ponía por delante de los demás y le daba su
propia mesa y puesto para la comida.
43:33 el mayor… el menor. Ser sentados a la mesa por orden de edades en la
casa de un oficial egipcio era sorprendente: “¿Cómo sabía él esto de ellos?” Ya
habían aparecido suficientes indicios en las anteriores preguntas de José acerca de
la familia y con su empleo del nombre de Dios para que se sintiesen perplejos
acerca de él y se preguntasen acerca del conocimiento que tenía de ellos.
Evidentemente, no pensaban que José vivía (44:20) y desde luego no como un
personaje con una influencia y autoridad tan inmensas. Probablemente se habían
estado riendo todos aquellos años al recordar los sueños de superioridad de José.
43:34 la porción de Benjamín. El favoritismo evidente hacia el hijo de Raquel
puso silenciosamente a prueba sus actitudes; cualquier envidia, o animosidad
restantes no podrían dejar de hacerse evidentes. No surgió nada de esto.
44:2 mi copa, la copa de plata. La propia y especial copa de José, también
descrita como una copa relacionada con adivinación (vv. 5, 15) o hidromancia (la
interpretación de los movimientos del agua), era una copa sagrada que simbolizaba
la autoridad de su oficio de visir egipcio. La mención de su naturaleza y propósito
supersticiosos no implica necesariamente que José fuese realmente un practicante
de ritos religiosos paganos. Vea la nota sobre el v. 15.
44:5 adivinar. vea la nota sobre Dt. 18:9–12.
44:7–9 Los hermanos, al verse ante una acusación de hurto, hicieron protestas de
inocencia haciendo observar primero la integridad que habían mostrado al devolver
el dinero del último viaje, y luego pronunciando muerte sobre el perpetrador y
esclavitud para sí mismos.
44:12 desde el mayor comenzó. Una vez más apareció una manifestación de
conocimiento íntimo de la familia, que debiera haberles servido de indicación de
algo a los hermanos. vea la nota sobre 43:33.
44:13 rasgaron sus vestidos. Una costumbre bien conocida en el Cercano
Oriente de exhibir de manera visible el dolor de corazón que se experimenta. Se
sentían muy conmocionados al pensar que Benjamín podría llegar a ser un esclavo
en Egipto (v. 10). Parece que Benjamín quedó sin habla. Habían pasado una
segunda prueba de devoción hacia Benjamín (la primera en el v. 34).

176
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

44:14 se postraron delante de él. De nuevo se hacía realidad el sueño (cp. 37:5–
8; 42:6); pero ahora postrados ante él, habían acudido a suplicar misericordia tanto
para su hermano menor Benjamín como para su padre Jacob (vv. 18–34).
44:15 sabe adivinar. Vea las notas sobre los vv. 2, 5. José, que seguía
haciéndose pasar por oficial egipcio delante sus hermanos, les dejó pensar que era
así.
44:16 Entonces dijo Judá. Judá pasa al frente como portavoz de la familia, por
cuanto era él quien había venido con sus hermanos a la casa de José y él quien
presentó su alegato (cp. vv. 14, 18); Rubén, el primogénito, había quedado en
segundo plano. Dios ha hallado la maldad. Judá, exhibiendo que su corazón había
cambiado, reconoció la providencia de Dios al exponer la culpa de ellos (observe la
forma en “nosotros” en las preguntas), y no emprendió desviar sus culpas a otros, ni
siquiera sobre Benjamín.
44:18–34 Un elocuente y contrito ruego por misericordia, repleto de referencias
al gozo y cariño abrumador del anciano padre sobre el hijo menor (vv. 20, 30) y al
golpe mortal que supondría su pérdida (vv. 22, 29, 31, 34). La evidente compasión
de Judá por Jacob y su buena disposición a presentarse como sustituto de Benjamín
en esclavitud abrumaron finalmente a José, estos no eran los mismos hermanos del
pasado (45:1).
45:1–8 Aturdidos ante la revelación de quién era realmente la persona con quien
habían estado tratando, los hermanos oyeron entonces la expresión de una obra
maestra de reconocimiento y de sometimiento a la soberanía de Dios, esto es, de su
gobierno providencial sobre los asuntos de la vida, tanto los buenos como los
malos. vea la nota sobre 41:43–45.
45:6 dos años. José debía tener treinta y nueve años y apartado de sus hermanos
durante veintidós años (37:2).
45:7 para preservaros posteridad. Palabras que reflejan, de parte de José, una
comprensión del pacto abrahámico y su promesa de una nación (cp. caps. 12; 15;
17).
45:8 padre de Faraón. Título que pertenecía a los visires y que designaba a
alguien que, no pariente de Faraón, cumplía sin embargo valiosas funciones y que

cp. compare

cp. compare

cp. compare

177
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

poseía una elevada posición, que en el caso de José era “señor de todo Egipto” (v.
9). Ahora reinaba otro Faraón más joven, Senusert III, ca. 1878–1841 a.C.
45:10 tierra de Gosén. Esta región, situada al NE de la zona del Delta del Nilo,
era adecuada para el pastoreo de las manadas de Jacob (cp. 47:27; 50:8). Más de
cuatrocientos años después, en la época del Éxodo, los judíos seguían viviendo en
Gosén (cp. Éx. 8:22; 9:26).
45:14, 15 La reconciliación tuvo lugar con gran emoción, lo que evidenciaba
claramente que José no guardaba rencor alguno y que los había perdonado, lo que
es marca de un hombre espiritualmente maduro. vea la nota sobre 50:15–18.
Habían transcurrido veintidós años desde que los hermanos habían vendido a José
como esclavo.
45:16 esto agradó en los ojos de Faraón. El sello final de aprobación para que
los parientes de José inmigrasen a Egipto vino de Faraón sin ser solicitado (vv. 17–
20).
45:24 No riñáis por el camino. Una amonestación necesaria, porque tendrían
mucho que pensar en su pecado mientras preparaban la confesión que debían
presentar a su padre.
45:26 el corazón de Jacob se afligió. Lo mismo que sus hijos (v. 3), Jacob
quedó aturdido ante aquellas buenas noticias tan inesperadas. Aunque el relato pasa
esto en silencio, esta sería la ocasión apropiada para que los hijos confesasen el
crimen a su padre.
46:1 ofreció sacrificios. La ruta a Egipto para Jacob pasaba por Beerseba, un
lugar distinguido a unos cuarenta km al SO de Hebrón y un lugar favorito de
adoración tanto para Abraham como para Isaac (21:33; 26:25).
46:2–4 habló Dios… en visiones de noche. La ansiedad de Jacob acerca de su
partida hacia Egipto quedó disipada por la aprobación dada por el Señor y por la
confirmación de que sus descendientes regresarían como nación. Dios se había
aparecido antes y hablado con Jacob en 28:10–17; 32:24–30; 35:1, 9–13.
46:4 la mano de José cerrará tus ojos. Una promesa de que moriría en paz en
presencia de su hijo amado (cp. 49:33).
ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

cp. compare

km kilómetro

178
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

46:6 vinieron a Egipto. ca. 1875 a.C. Permanecieron cuatrocientos treinta años
(Éx. 12:40) hasta el Éxodo en 1445 a.C.
46:8–27 El registro genealógico, que da una lista separada y una totalización de
hijos por esposa y criada, va envuelto con la notificación de que registra los hijos /
personas de Jacob que descendieron a Egipto (vv. 8. 27). Las antiguas genealogías
del antiguo Cercano Oriente podían incluir notas históricas como sucede aquí, esto
es, la muerte de Er y Onán (v. 11), y que Labán dio las criadas a sus hijas (vv. 18,
25).
46:8 los hijos de Israel. Esta es la primera vez que el autor Moisés se refiere a la
familia como un todo de esta manera, aunque “en Israel” había sido usado antes por
los hijos de Jacob (cp. 34:7).
46:26 personas… sesenta y seis. El total de los vv. 8–25 es de setenta, de los
que deben eliminarse Er, Onán, Manasés y Efraín.
46:27 setenta. Jacob, José, Manasés y Efraín deberían añadirse a los sesenta y
seis. Los setenta y cinco de Hechos 7:14 incluye otras cinco personas, nacidas en la
tierra, que se añadieron en la lectura de la LXX de 46:8–25 (cp. Éx. 1:5; Dt. 10:22).
Estos cinco incluían dos hijos de Manasés, dos hijos de Efraín y un nieto de este
último. vea la nota sobre Éx. 1:5.
46:28 envió… a Judá delante de sí. Una vez más Judá era el principal, que se
adelantaba como representante de Jacob, no Rubén. vea la nota sobre 44:16.
Gosén. vea la nota sobre 45:10.
46:31–34 Las instrucciones de José acerca de su entrevista preparatoria con
Faraón tenían la intención de asegurar para sus parientes un lugar algo separado de
la corriente principal de la sociedad egipcia. El estigma social de que eran objeto los
hebreos (43:32), que eran también pastores de ovejas (v. 34), tuvo un papel crucial
en proteger a Israel de mezclarse y perder su identidad en Egipto. Vea las notas
sobre 43:32; 47:1.

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

LXX Septuaginta; una traducción antigua del Antiguo Testamento en griego

cp. compare

179
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

47:1–6 en la tierra de Gosén. Al informar a Faraón acerca de adónde había


instalado su familia (cp. 45:10; 46:28) y presentando luego a cinco representantes
de la familia para que con toda cortesía pidiesen permiso para residir en Gosén (vv.
2, 4), José, un buen conocedor de la política cortesana, abrió el camino para la
confirmación y aprobación de parte de Faraón (v. 6).
47:7, 10 Jacob bendijo a Faraón. Las salutaciones del anciano patriarca
pronunciaron, indudablemente en nombre de Dios, una bendición sobre el Faraón
Senusert III (vea la nota sobre 45:8) por su generosidad y su donación de un lugar
seguro para la familia de Jacob. Aunque Senusert III había ascendido al trono antes
del final de la hambruna, honró los compromisos de sus padres.
47:9 mi peregrinación… pocos y malos. Por cuanto ni Jacob ni sus padres
habían realmente poseído la tierra de Canaán, describir su vida como una
peregrinación era una evaluación adecuada. Además, sus años parecían pocos en
contraste con los de los dos patriarcas que habían visitado Egipto mucho antes que
él, Abraham e Isaac (175 y 180 años, respectivamente). Y todavía sumido en el
pesimismo, aquellos días habían sido “malos”, en el sentido de penalidades y
aflicciones, de muchas tristezas, desdichas y crisis. vea la nota sobre 48:15.
47:11 tierra de Ramesés. Una designación alternativa para Gosén (cp. 46:34;
47:1, 6), con este nombre quizás usado posteriormente para describir de manera
más precisa la región para los lectores coetáneos de Moisés. vea la nota sobre Éx.
1:11 tocante al nombre Ramesés. Esta región también recibe el nombre de Zoán en
otros pasajes (cp. Sal. 78:12, 43).
47:12 según el número de los hijos. Evidentemente, estaba en marcha un
sistema de racionamiento.
47:13–24 Cuando la hambruna agotó por fin el dinero de los egipcios, José
comenzó a aceptar animales a cambio de grano (v. 17). Cuando se acabaron los
animales, las personas se sintieron tan desesperadas como para ofrecer sus tierras
(vv. 19, 20). Al final, Faraón poseyó toda la tierra, excepto la de los sacerdotes (v.
22), aunque se permitió al pueblo trabajar la tierra y pagar un quinto de su
producción al Faraón (v. 24). Fuese cual fuese el sistema de tenencia de la tierra en
aquel tiempo, al principio existía alguna propiedad privada de la tierra, pero

cp. compare

cp. compare

cp. compare

180
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

finalmente, como en el sistema feudal, todos trabajaban la tierra para Faraón. La


nobleza terrateniente perdió y decayó durante unas reformas sociales radicales
emprendidas bajo Senusert III. Esta es la primera mención en las Escrituras de un
impuesto nacional sobre la renta, y ascendía al veinte por ciento. Posteriormente,
después del Éxodo, Dios prescribiría diezmos para Israel como impuestos
nacionales sobre la renta para sustentar la teocracia (vea Mal. 3:10).
47:15 Acabado el dinero. La dureza de la hambruna dejó finalmente en
bancarrota a todos en Egipto y Canaán. Sin instrumentos monetarios disponibles
como medio de intercambio, se estableció un sistema de trueque.
47:16–18 La tierra pronto reemplazó a los animales como medio de intercambio.
47:25, 26 Las medidas adicionales impuestas por José para controlar la
incidencia de la hambruna, es decir, desplazar sectores de población a las ciudades
(v. 21) y demandando un impuesto de una quinta parte del rendimiento de las
cosechas (v. 24) no afectó a su popularidad (v. 25). Fuese cual fuese la ganancia de
Faraón, evidentemente el pueblo comprendió que José no se había enriquecido a su
costa.
47:27, 28 se aumentaron, y se multiplicaron. Durante diecisiete años, Jacob
fue testigo del crecimiento; pudo vislumbrar que la promesa de Dios a Abraham,
Isaac y a él mismo estaba en proceso de cumplimiento.
47:29 tu mano debajo de mi muslo. Cp. Abraham y Eliezer en Gn. 24:9. no me
entierres en Egipto. Con la señal acostumbrada de un juramento en aquellos
tiempos, José prometió sinceramente sepultar a Jacob según su petición en la cueva
de sepulcro familiar en Canaán (cp. 49:29–32).
47:31 Cp. He. 11:21.
48:3–6 Tras recapitular la declaración del pacto abrahámico que Dios le había
hecho a él mismo, Jacob / Israel, agradecido por la gran generosidad de José y su
preservación del pueblo de Dios, proclamó de manera formal la adopción de los
hijos de José en igualdad con los hermanos de José en su herencia, concediendo así
a los dos hijos de José (José y Benjamín) tres territorios tribales en la Tierra

Cp. compare

cp. compare

Cp. compare

181
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

Prometida (cp. v. 16). Esto puede explicar por qué se emplea el nuevo nombre,
Israel, en todo el resto del capítulo.
48:4 Cp. Hch. 7:5.
48:8 ¿Quiénes son éstos? El ciego Jacob pidió la identificación de los hijos de
José antes de pronunciar sus bendiciones. Quizás en este momento recordó el
tiempo de bendición ante su propio padre y el engaño que había sufrido el ciego
Isaac (27:1–29).
48:14 colocando así sus manos adrede. Cruzando sus manos de forma
intencionada, Jacob alteró lo que José esperaba, y puso la diestra sobre el más
joven, no sobre el primogénito. Cuando José trató de corregir el error de Jacob (vv.
17, 18), descubrió que Jacob sabía muy bien lo que estaba haciendo (vv. 19, 20). La
bendición patriarcal adquirió un sentido profético con esta acción y sus palabras,
porque Efraín llegaría a ser el más influyente de los dos hermanos, hasta el punto de
que Efraín llegaría a ser un nombre alternativo para Israel (vea la nota sobre 48:19).
48:15 bendijo a José. Con las manos sobre la cabeza de cada uno de sus hijos,
Jacob pronunció su oración y deseo por José, que indicaba por su fraseología que
estos dos ocuparían el puesto de su hijo bajo Abraham e Isaac. Vea la nota sobre los
vv. 3–6.
48:15, 16 El pesimismo ya no cubría más el testimonio de Jacob; reconoció que
cada día había estado bajo la mano de Dios o la de su Ángel (vea la nota sobre
16:13). Esta era una evaluación diferente de su vida respecto a la que había dado
anteriormente (47:9).
48:16 me liberta. Esta es la primera mención de Dios como redentor, libertador
o Salvador.
48:19 pero su hermano menor será más grande. Efraín llegó desde luego a ser
la tribu dominante entre las diez tribus septentrionales, llegándose a usar en los
profetas su nombre como designación de las diez tribus (Is. 7:2, 5, 9, 17; Os. 9:3–
16).
48:21 os hará volver. El moribundo Jacob expresó su confianza imperecedera
de que Dios devolvería a sus descendientes a Canaán.
48:22 una parte… con mi espada. La historia de Jacob no registra ninguna
conquista de tierra amorrea. Sí que compró propiedad de los hijos de Hamor (Gn.

cp. compare

Cp. compare

182
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

33:19), pero no fue mediante la conquista. En algún momento de su vida tuvo lugar
este acontecimiento militar, pero por alguna razón desconocida no ha quedado
registrado en la revelación de Dios.
49:1–28 La bendición del padre, en la que Judá y José reciben la mayor atención
(vv. 8–12, 22–26), desvela la historia futura de cada hijo, aparentemente en base de
sus caracteres hasta aquel momento. La naturaleza críptica de la poesía exige un
riguroso análisis para correlacionar la historia de las tribus con la última palabra y
testamento de Jacob. Vea la bendición de Moisés sobre las tribus en Dt. 33, ca.
1405 a.C.
49:1 en los días venideros. La expresión clave que lleva al contenido poético de
la predicción de Jacob para cada hijo se refiere a menudo a los últimos días en la
literatura profética (Is. 2:2; Ez. 38:16) o señala más generalmente a “los postreros
días” (Dt. 4:30; 31:29), esto es, en el sentido de “en días posteriores”.
49:2–27 Los nombres de los hijos no aparecen en orden de nacimiento (cp.
29:32–30:24; 35:18), ni en la secuencia de esposa y luego criada (cp. 46:8–25). El
orden es por la madre: 1) los seis hijos de Lea; 2) un hijo de Bilha; 3) dos hijos de
Zilpa; 4) un hijo de Bilha, y 5) los dos hijos de Raquel. Aparte de la inversión de los
hijos quinto y sexto de Lea, los otros permanecen en orden cronológico en relación
con la madre de cada uno de ellos. No se puede discernir ninguna otra secuencia.
Puede que no fuese otra cosa que un instrumento mnemónico, o como Jacob
personalmente los recordase en aquel momento.
49:3, 4 La gravedad del pecado de Rubén (35:22) no había sido olvidada. Sus
consecuencias fueron la pérdida de la primogenitura (1 Cr. 5:1–3), y toda dignidad
y majestad que hubiera podido poseer, su tribu recibe apenas mención en la historia
de Israel, y no proporcionó un solo juez, profeta, jefe militar ni ninguna otra
persona importante (cp. Jue. 5:15; 1 Cr. 5:1). Moisés oró que esta tribu no se
extinguiera (Dt. 33:6). “Impetuoso como las aguas”, lit., denota “hirviente”, y se
refiere a su inestabilidad.

ca. cerca de, aproximadamente

cp. compare

cp. compare

cp. compare

lit. literalmente

183
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

49:5–7 La crueldad y la ira de Simeón y Leví en Siquem no habían sido


olvidadas (34:25). Sus consecuencias afectaron a Simeón que: 1) pasó a ser la más
pequeña de las tribus en el segundo censo de Moisés (Nm. 26:14); 2) quedó omitida
de la bendición de Moisés (Dt. 33:8); y 3) posteriormente compartió territorio con
Judá (Jos. 19:1–9). Leví fue “esparcido” (v. 7) por todo Israel; esta tribu llegó a ser,
por la gracia de Dios y a causa de la lealtad de ellos a Él (Éx. 32:26), la tribu
sacerdotal y residentes de las ciudades de refugio. Ninguna de las dos poseyeron
una región propia designada en la Tierra Prometida, aunque la posición sacerdotal
de Leví era ciertamente privilegiada (cp. Dt. 33:8–11; Jos. 21:1–3). “Desjarretar”
significa cortar los tendones de la pierna como manera de destruir la utilidad del
animal.
49:8–12 Tan fuerte como un cachorro de león y agazapado como león viejo, a la
línea de Judá pertenecían la preeminencia nacional y la condición regia, incluyendo
David, Salomón y su dinastía (seiscientos cuarenta años después de esto), así como
“Siloh”, el criptograma para el Mesías, aquel a quien pertenece el cetro, también
designado como el “león de la tribu de Judá” (Ap. 5:5). En la marcha por el
desierto, Judá iba en primer lugar (Nm. 10:14) y tenía la mayor población en el
censo de Moisés (cp. Nm. 1:27; 26:22). Este lenguaje (vv. 11, 12) describe una
prosperidad tan grande que la gente atará su pollino a una vid escogida, dejándole
comer porque hay tanta abundancia; el vino será tan abundante como el agua y
todos serán sanos. Esta es probablemente una profecía milenaria.
49:13 Aunque el territorio de Zabulón no limitaba con el Mediterráneo ni con el
Mar de Galilea, la tribu estaba situada de tal manera que se beneficiaba de la
importante ruta comercial, la Vía Maris, recorrida por los comerciantes marinos que
cruzaban su territorio.
49:14, 15 Isacar, una tribu laboriosa, robusta, intrépida y valiente, honró el
nombre de su fundador, cuyo nombre significaba “hombre asalariado” (cp. 1 Cr.
7:1–5; 12:32).
49:16–18 Dan, cuyo nombre significaba “juez”, fue padre de una agresiva tribu
que también juzgaría en la nación pero que no sería conocida por entereza moral ni

cp. compare

cp. compare

cp. compare

184
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

por fidelidad religiosa (cp. Jue. 13:2; 18:1ss.; 1 R. 12:28–30; 2 R. 10:29). Dan
abandonaría posteriormente la tierra que le había sido asignada (Jos. 19:40–48) y
emigraría al extremo norte de Israel (Jue. 18:1–31). El clamor final de Jacob
expresó esperanza para Dan en el día en el que la salvación vendrá finalmente a
Israel. Sin embargo, Dan se omite en la lista de tribus en Ap. 7:4–8.
49:19 El asentamiento en Transjordania expondría a la tribu de Gad a invasiones,
y haría de ellos valientes guerreros dignos de la victoria y del elogio (cp. 1 Cr.
5:18–22; 12:8–15).
49:20 Aser se benefició mucho de su ocupación de la rica región agrícola litoral
al N del Carmelo, y proporcionaba deliciosos alimentos para el palacio. Cp. Jos.
19:24–31.
49:21 Una velocidad y agilidad cervina marcaban la capacidad militar de Neftalí
(cp. Jue. 4:6; 5:18). El cántico de Débora y Barac, que pertenecían a Neftalí (Jue.
4:6), es representativo de sus elocuentes palabras (Jue. 5).
49:22–26 Dirigidas a José, pero aplicables a sus dos hijos (cp. 48:15–20), estas
palabras exponen una experiencia contrastada de crecimiento y prosperidad en un
contexto de hostilidad y conflicto. Los versículos 23, 24 pueden ser una biografía de
José. Ninguna otra tribu es puesta en relación tan directa con Dios el Señor (vv. 24,
25) en su bendición como la que se pronuncia sobre José. Los cuatro nombres dados
a Dios reflejan bien el énfasis de José en la soberanía de su Dios, fuese cual fuese el
infortunio y dolor que hubiera encontrado en su camino (cp. v. 23). Samuel
procedía de Efraín, y Gedeón de Manasés.
Desde Adán hasta las doce tribus de Israel

cp. compare

cp. compare

N Norte

Cp. compare

cp. compare

cp. compare

cp. compare

185
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

49:27 La naturaleza belicosa de la pequeña tribu de Benjamín llegó a ser bien


conocida, como se vio con sus arqueros y honderos (Jue. 20:16; 1 Cr. 8:40; 12:2; 2
Cr. 14:8; 17:17) y en su desvergonzada defensa de su maldad en Gabaa (Jue. 19,
20). Los dos Saúles de la Biblia procedían de esta tribu: el primer rey en Israel (1 S.
9:1, 2) y el apóstol Pablo (Fil. 3:5).
49:29–32 Las últimas voluntades de Jacob fueron totalmente cumplidas (cp.
50:12–14). Vea las notas sobre 23:6–20.
49:31 allí también sepulté yo a Lea. Finalmente Lea recibió honra en la muerte
y en la petición de Jacob de ser sepultado junto a su esposa, como lo habían sido sus
padres. No pidió ser sepultado junto a Raquel, la esposa amada.
49:33 Jacob… expiró. ca. 1858 a.C. reunido con sus padres. vea la nota sobre
25:8.
50:2, 3 médicos que embalsamasen. José llamó a médicos, que eran plenamente
competentes para embalsamar, en lugar de embalsamadores religiosos, a fin de
evitar la magia y el misticismo asociados con sus prácticas. Generalmente, en
Egipto la momificación era un proceso que duraba cuarenta días, y que incluía
desentrañar el cuerpo, secarlo y envolverlo.
50:3–6 Tras haber llevado a cabo el embalsamamiento y haberse observado el
tiempo de duelo según la costumbre egipcia, José quedó libre para pedir permiso
para llevar a cabo un funeral en Canaán.
50:7–11 Por respeto a José, él y sus parientes fueron acompañados de una fuerte
escolta militar a la tierra de Canaán. Este extraordinario acontecimiento dio certeza
a generaciones posteriores, porque el cuerpo de los tres patriarcas estaban en
Canaán, y los huesos de José esperarían ser transportados allí, por última voluntad
de José, cuando se comenzasen a cumplirse las promesas de Dios.
50:15–18 Las conciencias culpables de los hermanos se volvieron a manifestar, y
les llevaron a subestimar muy gravemente la realidad del perdón y del afecto de
José hacia ellos. La preocupación de Jacob por rogar en favor de sus hijos también
subestimaba las palabras y acciones de José hacia sus hermanos.

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

186
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

50:19 ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Esta concisa pregunta condujo la


memoria de ellos a su explicación de cómo Dios le había puesto donde estaba (cp.
45:3–8), en el lugar que Dios había dispuesto para él en aquel tiempo.
50:20 mas Dios lo encaminó a bien. La sabia respuesta teológica de José ha
traspasado la historia como la declaración clásica de la soberanía de Dios sobre los
asuntos de los hombres. vea la nota sobre 45:1–8.
50:24 Dios ciertamente os visitará. José murió como había vivido, confiando
firmemente en que Dios cumpliría sus promesas (cp. He. 11:22). Casi cuatro siglos
después, Moisés sacó de Egipto los restos de José (Éx. 13:19) y Josué los sepultó en
Siquem (Jos. 24:32). a Abraham, a Isaac y a Jacob. La muerte de Jacob permitía
finalmente mencionar a los tres patriarcas juntos.
50:26 ciento diez años. ca. 1804 a.C. En aquella época, en Egipto, la longevidad
de José era considerada como ideal. Amenemhet III (ca. 1841–1792 a.C.) era el
Faraón reinante. Éxodo reemprende la narración histórica, después de un silencio de
doscientos ochenta años, ca. 1525 a.C., con el nacimiento de Moisés. vea la nota
sobre Éx. 1:6–8.
José: Un tipo de Cristo

José Paralelos Jesús

37:2 Un pastor de lasJn. 10:11, 27–29


ovejas de su padre

37:3 Su padre lo amabaMt. 3:17


profundamente

37:4 Aborrecido por susJn. 7:4, 5


hermanos

cp. compare

cp. compare

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

187
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

37:13, 14 Enviado por su padreHe. 2:11


a sus hermanos

37:20 Otros planearonJn. 11:53


dañarlos

37:23 Túnicas quitadas deJn. 19:23, 24


ellos

37:26 Llevado a Egipto Mt. 2:14, 15

37:28 Vendido por el precioMt. 26:15


de un esclavo

39:7 Tentado Mt. 4:1

39:16–18 Acusado falsamente Mt. 26:59, 60

39:20 Atado con cadenas Mt. 27:2

40:2, 3 Colocado con otrosLc. 23:32


dos prisioneros, uno
que fue salvo y el otro
se perdió

41:41 Exaltado después delFil. 2:9–11


sufrimiento

41:46 Ambos tenían 30 añosLc. 3:23


de edad al inicio del
reconocimiento
público

42:24; 45:2, 14, 15;Ambos lloraron Jn. 11:35

188
Descargado de http://www.yahwehjireh.org

46:29

45:1–15 Perdonaron a los queLc. 23:34


les hicieron mal

45:7 Salvaron a su nación Mt. 1:21

50:20 Lo que los hombres1 Co. 2:7, 8


hicieron para
dañarlos, Dios lo
encaminó a bien

El segundo libro de Moisés llamado


ÉXODO

Título
Las versiones de la Septuaginta griega (LXX) y la Vulgata latina en el AT
asignaron el título “Éxodo” a este segundo libro de Moisés, debido a que la partida
de Israel de Egipto es el hecho histórico dominante en el libro (19:1). En la Biblia
hebrea, las palabras de apertura: “Y (o: Ahora) estos son los nombres”, servían
como el título del libro. La apertura “Y” o “Ahora” en el título hebreo sugiere que
este libro debía ser aceptado como la continuación obvia de Génesis, el primer libro
de Moisés. Hebreos 11:22 reconoce la fe de José quien, mientras estaba en su lecho
de muerte (ca. 1804 a.C.), habló de la “salida’ o “partida” de los hijos de Israel,
viendo hacia adelante unos trescientos cincuenta años al éxodo (ca. 1445 a.C.).

LXX Septuaginta; una traducción antigua del Antiguo Testamento en griego

ca. cerca de, aproximadamente

ca. cerca de, aproximadamente

189

También podría gustarte