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Waldmann, Peter El peronismo 1943-1 955 ; Buenos Aires, Hyspamérica, 1986. . CUATRO FASES DEL y GOBIERNO PERONISTA Luego de haber desentraiado los raxgos fundamentales de ia extratepia politica y del estilo politico de Perén, analizamos la relacin entre el gobiemo y tres de lot incipales factores de poder: las fuer d Sty aa pei itn ta eatructura interna del sistema de poder peronista asi ista mucho de ser completa. Para 7 atl ‘nds completo y diferenciado del sistema politico i 1955, ria sido nt de la Argentina entre 1943 y 1955, habria sario iar _mis a fondo las medidas de gobierno y, {odo habria sido necemario tomar también gn cuenta factores de poder de segundo orden, como la Iglesia, : universidades las agrupaciones politica. Las investiga, ciones que ello habria xg, habrian excedido i tudio, no sdlo por la inves Y dinero, sino tambien por la exteri Fr oua pate » sino t ext r el material analizado en estas paginas deberia bastar para iti ‘traer algunas conclusiones generale: Ben catnacuaracon y desaroll del siteres politica en la in oe soe resultados, sobre todo, que merecen ser extraidos. Uno de ellos se refire a i falta de unidad y homogeneidad de la era peronista. T. andlisis ii fialan una evolucién dinamica durante Pin: en la cual se destacan especialmente los aos 1950, 1981 y 1962 como etapa de cambio y de viraje politi Yi. FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 227° co. Este giro se insinué primero dentro del dmbito del’ Poder, en el paso del estilo autoritario a tendencias totalitarias, y se puso de manifiesto con particular ctarit dad en el andlisis de la disminucion de realizaciones del sistema politico después de 1950. El segundo resultadol Principal es, a nuestro juicio, que el viraje descripto no fuel Provocado por factores externos al sistema o, por lo menos, lo fue en grado minimo. Como se ha visto, el régimen peronista entra en crisis en un momento en que, Parecia haber alcanzado su triunfo definitivo, pues habia | ganado prestigio en el exterior y habia logrado despojar | de su poder y someter a las fuerzas opositoras dentro del | Pais, Por eso las tasones ie los cambios no se buscaran Ya, fuera del sistema de gobiemo peronista, sino que deberdn extraerse de sus contradicciones y limitaciones inmanentes. Ademés de estas dos conclusiones generales, gacién ha aportado una serie de resull fon de importancia capital para comp la evolucién histérica del régimen. Por ejemplo, hemoe ado a la conclusion de que Petén proyectaba, en Primer lugar, la domesticacion de los trabajadores y no su Tovilizacion politica que, contrariamente a lo que opinan algunos autores, la llamada burguesia nacional tuve sein tuna influencia relativa en el campo de fuerzas sociopoliti. cas; que Peron comietié un grave error al tratar de semeter a Jas fuerzas armadas, durante los tiltimos afios de su gobierno, recurriendo a manipulaciones y a la coercion, ete, Ia invesii- | itados que también render la estructura | = g & 2 g BS 3 z 8 < cronista en varios perfodos o fases. En total Pueden distinguirse cuatro fases, de igual duracin sroxi-| mada: tres a cuatro afios, La primera se prolongs dees ‘ & ro 1g 1945; la segunda, desde 1946 hasta 1949; la eee petde 1980 hasta 1952, y la cuarta desde 1953 hes 1943-1945 constituyen la fase preparatoria ‘idel régimen, Se caracterizaron por los violentos en! ren tamientos entre distintas corrientes y fuereas y, al mismo tiempo, por el surgimiento de esa estructura poder que dejaria su impronta en el resto del proceso iti 5. Poe airentamicntos fueron desencadenados por 1 golpe militar de junio de 1943, el cual, al alejar de oder a la élite tradicional, provocé una pugna entre los demés factores de poder, que se esforzaron por ocupar la posicién de liderazgo politico vacante. punto de partida de Perén no era particularmente favorable, comparado con el de otros oficiales. que luchaban’por el mismo objetivo, pues su grado militar no era muy alto, Sin embargo, compensd esa desventa ja muy pronto al destacarse como lider programatico de los oficiales que habian intervenido en el. golpe y ganar prestigio y poder por medio de una liga inform de oficiales, el G.0.U, Su energia, su habilidad y sus jas le valieron, ademds, muchos adeptos entre la oficialidad joven y la proteccién de algunos de los jefes militares de mayor jerarquia ¢ influencia, Gon su ayuda fue anulando a todos sus tivales y comenzé a acumular importantes funciones de gobier- no, de modo que a mediados de 1944, un ato después del golpe, era el Ifder politico reconocido de las fuerzas Come ya se scfialara, el triunfo de Peron sobre sus adversarios se debis, entre otras cosas, a que él Con objetivos politicos y un programa polit mayoria de ‘os oficiates que habfan intervenido en el golpe carecia de ideas precisas acerca de lo que se debia hacer con el poder repentinamente adquirido y por eso s ofientaban segin el ejemplo de otros regimenes \autoritarios, sobre todo el de los gobiernos de Franco y FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 229i): de Mussolini, Sélo por influencia de Peron, la cispide i del gobierno militar comenzé a desarrollar una estrate- © gia Politica mds adaptada a la situacion particular y a los problemas tipicos de la Argentina, * A instancias de Perén, a partir de 1944, el gobierno encaré la solucién del problema de distribucién. Entre 1944 y 1945 dicté una serie de leyes, que mejoraron sensiblemente la situacién legal y econémica de los estratos bajos. También por iniciativa de Perén, se inicié una politi- ca de proteccién y fomento de la industria. Por prime: ra vez, el Estado tomaba en cuenta la creciente necesis dad de autonomia econémica del pais. - El Estado abandoné la actitud Prescindente dé anteriores gobiernos en lo concerniente a la solucisn de problemas socioeconémicos e intervino en el acontecer social con una funcidn reguladora. Ya no se consideraba a si mismo como guardién y como instan’, cia de control del progreso nacional, sino como su. conductor y su verdadero motor, Esta nueva postura de la élite politica se puso de manifiesto en la creacion de una serie de instituciones, de Jas cuales merecen destacarse dos: el Consejo Nacional de Posguerra, organismo de planeamiento politico, en el cual se recogian los informes sobre la situacién de los diversos sectores socioeconémicos, que eran utilizados como fundamento para las decisiones y medidas politicas, y la Secretaria de Trabajo y Prev. sion, organismo que ditigia y controlaba el mejora. miento material y la integracién social de las capas sociales més bajas. Estas dos instituciones, en su combi- nacién de estatismo y de marcado apoyo a la clase trabajadora, anticipaban ya el concepto global que del gobierno tendrfa Perén durante su primera presidencia. Las medidas del gobierno militar no favorecieron a todos los sectores de la poblacién por igual y por eso no fueron aceptadas en la misma medida por todos ellos. capas acomodadas, sobre todo, se mostraron cada ' ‘ex mas irritadas por la legislacin social progresista de 30 EL PERONISMO 1948-1955 eee “Peron. Los cit dirigentes del agro, la industria y ¢ seernerco re neyaren acer erédta aus afimaciones de dave 36 ia a las capas mas bajas hasta hab A ee Pe le sbeto eee nes por gual a todos los sectoressocioecons- ‘nicos, las consideraron, un fraude y rechazaron sus \ propuestas de colaboracin, En 1943 y 1944, la resis iene contra el régimen mi ar partis en primer lua instituciones ais! I te eel pncees politico. Bao cambio, las voces de, estos sectores que exigfan el inmediato rei del gobierno, encontraron cae ez mas cco 20 dit ta. la cai e bi faucsta de Europe, la burguesia argentina c1ey6 iege do el momento de arrebatar el poder al regimen autoritario imperante en £4 propio pale y, sobre todo, jar a Perdn. Su presion sol ¢ sedis Tuando Perén pudo probar pot medio de una in masiva, en octubre tue tas eleciones de febrero de 1946-- que su politi ea apoyada por la mayoria de la poblacion. «a sigui ae atoria siguié, entre 1946 y 1949, fa de cohselidactin i cl Pesén perfeceond lt ade dominac ti tiyas bases a habfan sido echadas durante bs afios precedentes—'y las aflanz6. La exabiided ‘de su i lapso se explica por la vinculacién rela- Eamente perdursble que loge establecer entre i sohiciin de los problemas nacionales més ungentes aguellos problemas globales que nosotros hemos af loptando ni ‘mand Byer" Tos interesespartculristas de is principales factores de poder. Las crisis en cuya solu- Gién se empes el gobierno de Berén, eran la misma bieno militar a instancias suyas, ee deat cade legiimldad a criss de datebucon de dependencia. es. 1 'Siendo el primer presidente llegado al poder sn frau aE FASES DEL GOBIERNO PERONISTA. ‘th de electoral desde hacia més de quince afios, Peron tenia buenas perspectivas de superar la crisis de legiti- midad. Su proceder en este aspecto coincidié en medida con los principios rectores que ya proclamara durante el gobierno militar. Rompié los vinculos del fistema politico con algunos grupos privilegiados y lo colocé al servicio de sectores mas amplios de la pobla. encargado de defender sus intereses y los insio 2 formular sus exigencias ante el Estado. Finalmente, Procuré demostrar la responsabilidad social del Estade haciendo intervenir a determinados organismos publi cos en los conflictos sociales, con una fancion coordi- nadora y moderadora, y convirtiendo a otres on Promotores del desarrollo en el sector econémicn instituciones y grupos sociales que obstaculizsbon Sus planes estatizantes eran desplazados sin el menor miramiento, Limits las competencias del Congreso, rive a la justicia de su autonomia, redujo en tele fora yur influencia de los partidos opositores, se apo. deré de casi todas las radioemiconce y periédicos y gitablecié un estricto control sobre las universidaded Tanto las medidas constructivas para superar le aise de legitimidad, como los procedimientos empleadoe os Sontra de las fuerzas de Ia oposicion, contaron con el Gove, de aquellos grupos que responsabilizaban a ls titucién liberal de 1 i i instituciones Peliticas y de la corrupcién de los politi Cos, y esperaban una restauracion del orden estetal social por via de un fortalecimiento vo. Dichos grupos estaban constitu dos ‘nacionalistas”, un limitado gruy de clase media, elementos del ‘cl estatal, la mayorfa de los sindicato: sobre todo, los militares. A instancias de estas fuerzi se encaré la reforma constitucional de 1949, la eq | ~junto con algunas leyes dictadas ese mismo afiol| , ik del Poder Ejecuti- idos por los llama. po de intelectuales lero, la burocracia s, Fecién creados, y, ., 232 EL PERONISMO 1943-1955, resent la culminacién de esta fase estatizante del gobierno. ; * Como lo sefialara de tanto en tanto, en 1946 Peron consideraba Ia crisis de distribucién practicamente superada, después de la ola de leyes, dos tarifarios surgidos del gobierno militar, por va suya. Pero, sobre todo, consideraba conjurado el peligro de una revolucién comunista, motivo principal de sus preocupaciones en materia de politica social. A pesar de ¢s0, el incremento de salarios continud durante los afios 1947, 1948 y 1949, se completé la proteccion al trabajador en caso de enfermedad, acci- dente, embarazo, despido, etc., se mejoré en forma permanente Ia asistencia a la ancianidad, se crearon cada vez mas organismos asistenciales y culturales destinados a los esiratos bajos, se multplicaron los centros de esparcimiento y descanso para dichos secto- res, lo mismo que el niimero de sindicatos, cuyo mime- ro de afiliados aumenté en forma vertiginosa en pocos afios. Todas estas concesiones a la clase trabajadora deben ser consideradas en funcidn de la situacién polf- tica ante la cual se veia confrontado Perén. Privado del apeyo de la mayor y mas importante parte de las clases acomodadas, su gobierno tenia como principal sostén politico los estratos mas bajos de la sociedad y esa situacion se mantendria mientras el Estado tomara el partido de los trabajadores en los enfrentamientos entre el sector laboral y el patronal. La experiencia de Primera Guerra Mundial habfa ensefiado a Perén que la coyuntura favorable continuaria solo durante un Tapso limitado después de la Sequnda Guerra, Temia, con cierta razén, que en caso de reducirse el apoyo estatal a los obreros, éstos comenzaran a retirar su apoyo politico al gobierno. Procurd, pues, adelantarse a los acontecimientos ligando a las ¢lases mas deposei- das al régimen, merced a generosas medidas de ayuda material, al mismo tiempo que sometia a los érganos representativos de las mismas, a los sindicatos. Es relativamente facil establecer qué grupos sociales FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 25a: apoyaron a Perén en sus medidas tendient io" nar la crisis de legitimidad y de distinc ost dificil es definir cuales fueron las fuerzas que secunda: | on su politica destinada a lograr una mayor indepen. | dencia econémica. En lo que se refiere a la cancelation | de Ia deuda externa, a la adquisici6n por parte del Esta- | do de las empresas de servicios piblicos que se encom: traban en manos extranjeras y al mayor control estatal sobre los bancos y las exportaciones, sin duda el Principal apoyo partié de los nacionalistas, que. se encontraban sobre todo entre los militares, en It clase media y —por influencia ideolégica de Peron— cade vez mds en los estratos bajos, Es muy dudoso en cambio, que las medidas de defensa y fomente de la industria ‘hayan reflejado realmente el aumento de influencia de la Hamada burguesia nacional, segin afirman algunos autores. Es indudable que laf lif de Perén favorecia en primer lugar a ut determinate sector del empresariado, el de los industriales menores, establecidos en el interior y dedicados exclusivamente a satisfacer los requerimientos del mercado interne Sin embargo, no se ha demostrado que tales medidas hayan sido ‘un producto de la presion de dicho grupo $ Posible que algunos cmpresarios de la burguecta nacional hayan logrado hacer Sentr st influencia en las C ntales; sin embargo, ignific que la totalidad del sector haya adquirido mayor nudes Y fonciencia de grupo. A falta de pruebas en contra, Icbemos suponer, mas bien, que el grueso del grupo se Parece despertar en determinados sectores di guesia nacional una conciencia mas clare demi sn Sho Yad S05intereses, como lo demuestran, por jem. ry entativas de organizacié, industri pe srendemtatives de organizacion dels industries de ‘ara explicar la estabilidad del régimen en fo sélo debe tenerse en cuenta el feb Tooa Arete | jerno encaré las reformas més urgentes, sito cleres 34 EL PERONISMO 1943-1955 condiciones suplementarias, que ayudaron a Perén a cimentar su posicion. Las mas importantes fueron la situacion favorable del presupuesto estatal a comienzos de su gobierno y la prosperidad general del pais duran- te la época de posguerra. Las finanzas estatales no solo ayudaron a Peron a mantener a los sindicatos ligados al gobierno. Su generosa distribucion sirvio también para asegurar la complacencia de las fuerzas armadas, de la administracion publica y de determinados secto- tes de la economia, $i se exceptia a los terratenientes —para quienes el monopolio estatal de la exportacion de cereales significd grandes pérdidas—, las subvencio- nes estatales favorecieron en forma directa 0 indirec- ta a todos los importantes factores sociopoliticos de ‘oder. Por eso pareceria justificado considerar al esti- jo distributivo del régimen como el rasgos predéminan- te de esta fase, como tendencia que alcanza por igual a todos los anibitos parciales del sistema politico. ‘Un aporte extraordinariamente importante a la consolidacién del sistema peronista de dominacién, fue el de Eva Peron. Sélo merced a su ayuda, Peron logrd superar durante esos afios la tension existente en su organizacion politica, una tension entre autorita- rismo elitario y elementos de una democracia plebisci- taria, Pues al concentrar cada vez ms la adoracién de las clases bajas en su persona, Eva Perén libero a su marido del papel de lider de los trabajadores, lo cual ermitié que su pretendido rol de representante imparcial del Estado y de arbitro de la Nacion resultara ms plausible. También el sometimiento de los sindica- tos fue obra de Eva Perén, quien atacé despiadadamen- te a los dirigentes tradicionales, que luchaban por la autonomia sindical-y los remplaz6 por hombres de su confianza, adictos al régimen. Para finalizar, cabe mencionar también algunos factores ambientales que favorecieron a Peron. Entre ellos figura, por ejemplo, la falta de desgaste de mu bierno, la sensacion de seguridad y de empuje que ste despertaba, asf como la confianza que gran parte FASES DEL GOBIERNO PERONISTA ess de la poblacién deposits en él. Para medir la i ae deme depen end Pas med impor la limitacién y la ineficiencia de los gobiernos anterio. res a 1943. La crisis en que encontrd Peron al sistema Politico al hacerse cargo del poder no sdlo representa una hipoteca para é1. Tambien le brindé la posibilidad le destacarse sobre sus predecesores. La energia con la cual emprendié reformas que debian haberse encara- do mucho antes en los distintos ambitos de la sociedad, y la forma implacable en que procedié para ello contra todos los factores de poder establecidos, le ganaron répidamente el apoyo de todos los [Link] el Progreso econdmico, social y politico del pais ¢ hizo que su régimen fuera aceptado por la mayoria de los gtupos de poder y por el grueso de la poblacion. 3.A partir de 1949, Perén fue modifican i mente su estrategia politica, Acentud ia peso ‘ae control politico sobre los factores sociopoliticos de poder, pero al mismo tiempo comenzé a darles mas ertad de accién en el aspecto social y econémico or ejemplo. La trasformacion del Estado autoritario lel primer periodo presidencial, en un nuevo tipo de gobierno, en parte mas represivo, en parte més liberal demoré unos tres afios, desde 1950 hasta 1952. Estos afios representan asi-‘otra etapa preparatoria o de transicién hagia la cuarta y altima etapa del régimen, Para apreciar el viraje de Perén no. hay mejor pard. metro que su cambio de actitud respecto'a las crisis nacionales. Asi como hasta 1949 habia intentado superar la crisis de legitimidad aliviando en la medida de lo posible las tensiones sociales y borrando las antinomias politicas, ahora recurria a todos los medios le propaganda y de sancidn a su alcance para dividir el sistema politico en dos bloques: el leal al gobierno y el antiperonista. Si hasta ese momento los obreros habyan Podido confiar en el celo reformista de Perén y en su apoyo en los casos de conflictos tarifarios y demas enfrentamientos entre el sector laboral y el patrdnal, jnal, ar) 236 EL PERONISMO 1948-1955 * ahora el gobierno reprimia con dureza todo intento de huelga y se colocaba, cada vez con mayor frecuencia, del lado de los empleadores en las negociaciones tarifa- rias. Si la politica econdmica de Perén partia del stulado de que el Estado no podia confiar el desarro- fe econémico exclusivamente a las fuerzas sociales y, ¢ menos ain a las empresas extranjeras, ahora se limita ba de nuevo la actividad econdmica estatal y el control del Estado sobre la economia, y se establecian nuevos contactos con los centros econémicos del exterior. Para apaciguar a los grupos cuyos intereses, derechos y objetivos se vefan menoscabados, Perén echd mano a medios demagégicos y represivos. Monté un culto politico a su persona y a su gobierno, haciendo difun- dir en forma permanente su imagen y su doctrina a través de los diarios y demas medios de Propaganda del Estado, intensificando la relacion masa-lider carismati- co —merced a concentraciones masivas, cada vez mas frecuentes— y exigiendo de sus colaboradores politicos un total sometimiento y adulacién. Al mismo tiempo recurrio a todos los medios de sancién imaginables para forzar tanto a sus opositores como a sus partidarios a la conformidad politica. Son varias las razones que pueden aducirse para explicar este cambio en la estrategia peronista de gobierno. En primer lugar debe sefialarse la desapari- cion del factor que, probablemente, contribuyé mas que ningin otro a la eficacia del sistema autoritario de gobierno entre 1946 y 1949: la prosperidad econdmi- Ca. Hacia 1950 se habian agotado las cuantiosas reser- vas de divisas acumuladas al terminar la guerra mun- dial, la situacién econédmica favorable’ de los afios de posguerra legd a su fin, los terms of trade para la exportacion de productos agropecuarios empeoré y la agricultura argentina sufri algunas malas cosechas que causaron irreparables dafics a este sector. Al solucio- narse por via pacifica el conflicto de Corea, posible unto de partida de una tercera guerra mundial que ria brindado un renovado impulso econdmico al FASES DELGOBIERNOPERONISTA | 87 pais, éste se encontré en una situacién ecari 3, éste se enco una muy precarial Perén se vio obligado a limitar en forma didetice 4 actividad econémica estatal y a suprimir las subvenciones cuya gencrosa ‘istribucidh duarte Ie Primeros afios de gobierno le habia asegurado Mociided de los principales factores de poder, elecciones nacionales previstas para 195 i buyeron aendurecer la situacién politica. Hike induje! ron a Perén a confundir cada vez mas el rol del jefe de! Estado, que se mantiene por encima de todos los! Partidos, con el de agitator partidario. Con su interito de dividir el sistema politico en un bloque-leal al gobiemo y otro antiperonista, procuré forzar a los grupos atin indecisos, a tomar abiertamente partido en favor de su gobierno y de su persona, 4 En 1946, habian sido los sindicatos los encargados le librar la lucha electoral en su favor; ahora debfa acelerd la tendencia ya presente a una radicalizacion Politica. Como resultado de su decsvo panwaen amplia victoria electoral de Perén, se convirtié en un | factor dominante dentro del movimiento peronistn fot"? de 10s motivos del cambio de actitud de Perén fue Ia muerte de Eva Peron, en el afio 1952. El dicta, dor quedé asi privado de si principal sostén politico in adelante se vio obligado a concentar su atencién en ¢l mantenimiento de una base de apoyo indispensable Para su gobierno: la de los estratos bajos, Evta tarea exigia gran esfuerzo personal, dado que ahora debi Privar a esos estratos de gran parte del apoyo materma Senerosamente brindado en afios anteriores amfinalmente, mencionaremos como uno de los importantes motivos de la creciente coercion ejercida Por el gobierno, el intento de golpe de Estado dirigide or jun alto jefe del arma de caballeria, el general . Menéndez. El golpe estuvo mal preparado y. visto Con objetividad, no representd un peligto sério para el en. Sin’ embargo debe de haber despeitado sospechas en Perén acerca de la confianga politied-que 238 EL PERONISMO 1948-1955 ain merecfan las fuerzas armadas. Lo cierto es que a artir de ese suceso comenzé a depurar los cuadros de [Poticialided y a eliminar de ellos a todos los elemen- tos poco confiables desde el punto de vista politico, y no se conformé con la prescindencia politica de Is fuerzas armadas, sino que reclamo pruebas de sa lealtad. oo . Pero ni las acciones de limpieza, ni la campafa de adoctrinamiento de las fuerzas armadat lograron solidi el vinculo entre las instituciones mi | fubiemo. La mayor parte de la oficialidad considers fis medidas del gobierno como injustificada intromi- sion y como violacion de la autonom/a de las fuerzas armadas. Los oficiales dados de baja oretirados por no merecer la confianza politica del gobierno actuaron como fermento de la resistencia al régimen, que se iba gestando bajo superficie. En general puede comprobarse que el nuevo rumbo adoptado por el gobierno de Perén era visto con cre- ciente disgusto por aquellos grupos « insituciones que lo habia llevado al poder en 1946. Aparte de las fuer- zas armadas, figuraban entre ellos determinados secto- res del clero, la administracion publica y los intelectua- les de tendencia nacionalista. La resistencia que todos ellos opusieron al viraje politico de Perén no se explica simplemente como una reaccién anté el perjuicio sufrido por sus intereses. Lo que més los indispuso con- tra la nueva orientacién politica fue el hecho de que ésta echaba por la borda los principios rectores del movimiento, el hecho de que Perén traicionara su primitiva concepcién y, al hacerlo, traicionara también a los grupos que habjan compartide con él dicha concepcién. Ellos habjan brindado su apoyo al Estado autoritario 'y reformista anterior a 1949, ahora se lo retiraban al régimen represivo que lo habia sucedido y se disponian a combatirlo. ; Por otro lado, no debe olvidarse que el paulatino paso de Perén hacia una politica econémica y social més liberal fue acogido con gran beneplicito por las FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 1939 clases acomodadas. El hecho de que-el gobiégio renunciara a tomar partido por las clases bajas, que redujera sus intervenciones en el [Link]émi- co, que volviera a establecer contacto con los centros econdmicos del exterior, todo eso fue acogido por Jos sectores del agro, el comercio exportador y la indus- tria —que se habfan visto perjudicados entre los afios 1946 y 1949— como concesiones a° sus intereses y como un estimulo a sus reclamos de una répida y total revisién de la politica econémica y social. A pesar del creciente conformismo politico exhibido por esos sectores es indudable que las fuerzas econdmicas tradicionales tenfan plena conciencia de que’ iban recuperando su poder - Los tiltimos afios de gobierno peronista —de 1953 a 1955— se caracterizaron, una vez mas, por una relativa consolidacién de las estructuras politicas. La fase de transicion habia demostrado que —pese a algunos pro- gresos innegables— el desarrollo del pais durante los afios de posguerra habia sido mucho mis lento de lo jue él gobierno habia esperado y que, sobre todo, éste s6lo habia logrado solucionar en forma transitoria los principales problemas del pais, es decir, las crisis nacionales. Por eso, a partir de 1953, debid conformar- se con objetivos menos ambiciosos. Ya no consagrd sus esfuerzos a la solucién de las crisis nacionales, sino a conservar su propia posicién en el poder, a despecho de las crisis. Para lograrlo recurrié a medios represivos, Procuré equilibrar las desventajas cteadas por las crisis a determinados grupos de poblacién y, finalmente, aplicé estrategias idcolégicas y manipulativas y demas maniobras de diversion, ! Al intensificar la coercién, Perén se mantuvo conse- cuente a la orientacién represiva iniciada en 1950, Un importante indicio en este sentido fue el rapido creci- miento y el brusco aumento de poder del partido ‘onista. No solo tuvo lugar una parcial fusion fi yurocracia partidaria y ciertas reparticiones nacio % ez ELPERONISMO 1948-1988 dfdefender sus intereses, aunque sin tomar partido en “forma unilateral, como en ‘Teses anteriores de su go- bierno. Exhortaba constantemente a los empresarios a mantener una disciplina en materia de precios y los instaba a trasladar parte de sus crecientes ganancias a los trabajadores, en forma de aumentos salariales. El resultado de esas iniciativas fue gue al mejorar la situa- cién econémica general después de 1953, también Iejoré la situacién econémica de la clase trabajadora, cuya participacion en Ja renta naci i 6 cava wt pack nacional casi alcanz6 los Pero esos tres caminos, la coercién, la crisis moral de valores artificialmente provocada y la politica de ‘simetria social, no cumplieron su funcién de estabilizar n de Perén, sino que contribuyeron a debili- tarla. Provocaron perplejidad ¢ inseguridad entre los Partidarios del régimen y acicatearon el resentimiento de sus opositores, cada vez mas numerosos, hasta lle- varlos a una ablerta rebelién. ‘Como ya se sefialara, con su intento de someter el sistema politico a su absoluto control, Perén obtuvo con frecuencia resultados contrarios a los esperados. Algunos factores de poder dispuestos a mantener una actitud de prescindencia politica e incluso de apoyo al régimen, se convirtieron en enemigos declarados a causa de esa estrategia. Este fue, sobre todo, el caso de Jas fuerzas armadas, un elemento clave en el pais, Gran parte de la o| id se convencid de que la autono- mia de las instituciones militares se vefa seriamente amenazada por el afan de sometimiento del gobierno. Ademés no podian petdonar a Perdn, que con su viraje Politico, a partir de 1950, hubiera arrojado por la da los principios rectores de su primitivo programa de gobierno y, en especial, que provocara nuevamente tuna crisis de legitimidad ¢ hiciera peligrar la indepen- ‘ dencia econémica del pais, ya asegurada en apariencia. : También causaron profundo desagrado algunos escan. dalos y casos de corrupcién, lo mismo que el estilo de ida de Perén, refiido con la moral tradicional, Todas FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 243 esas circunstancias contribuyeron a que, después del 1953, fueran cada vez mas los partidarios de un derro- camiento del régimen dentro de las fuerzas armadas. Los ataques de Perén al orden moral y a la tradicio- nal escala de valores levaron a que también entrar: la lidia un factor de poder cuya mision habéa consis do siempre en defender y conservar esos valores: la Iglesia. El clero se mostraba ya intranquilo por la difusién del culto a la persona del dictador, por los métodos cada vez més represivos de éste y por la corrupcin de la administracién publica; pero el inter to del régimen de conquistar a la juventud y de dismi- nuir la influencia de la Iglesia en la educacién fue visto por este sector como una: abierta provocacién. Las demostraciones de protesta contra el régimen organiza- das por la Iglesia fueron el punto de partida de un pro- ceso de solidarizacién de todos los grupos opositores, que culminéd con el abierto estallido del conflicts. | Incluso las tentativas de distribuir la riqueza entre las diferentes clases sociales tavo un efecto politico | negativo para Perén, Justamente en esos tltimos afios, en cuyo trascurso sé aproximé mas que nunca a su | ideal de proteccién estatal pareja para todos los grupos sociales, quedé demostrado que, en el fondo, éste era | impracticable y que la estabilidad de su gobierno habia | dependido de su estrecha union a las clases bajas. Nin- gun grupo social se sentia auténticamente representado por un gobierno que funcionaba como drbitro situado por encima de todos los partidos. Las clases acomoda- | das veian en la liberalizacion de la politica econémica | una confirmacién del fracaso de la politica dirigista y sblo aguardaban a que el cambio de orientacién econé- | mica fuera seguido por un cambio politico total, es decir por la caida del régimen. Tampoco la clase trabajadora estaba dispuesta a brindar al régimen el! ilimitado apoyo de antes, pues las esporadicas interven-| ciones de Peron. en su favor no suplian la intensival proteccién del gobierno de la cual habian disfrutado antes de 1950. i 240 EL PERONISMO 1943-1955, - sino que incluso se utilizaron instalaciones estatales que fueron colocadas al servicio del partido. Servicios secretos se encargaron de controlar la confiabilidad litica de los empleados y funcionarios publicos. La influencia de dichos servicios también crecié rapida- mente dentro del movimiento peronista. La organiza- cién estatal se centralizé mis atin y fue objeto de un ajuste. A diferencia de las reformas institucionales de los afios anteriores, que procuraban disminuir la fragmentacién del poder y alcanzar una coordinacion mas fluida y una orientacion uniforme de los organis- mos oficiales, el objetivo perseguido ahora por Peron iba mas alla. Trasformé al Estado en una maquinaria centralmente dirigida, que podia ponerse en funciona- miento con rapidez y eficacia para combatir a los adversarios politicos. Los métodos de los cuales se valia para eliminar a esos adversarios se volvieron tam- bién més duros y represivos, Si bien es cierto que solo en casos excepcionales se Ilegaba a la agresion fisica, fueron pocas las personalidades mas conocidas de la clase alta, consideradas como sospechosas por el gobierno, ‘que no debieron sufrir encarcelamiento —aunque s6lo fuera en forma transitoria— 0 no debie- ron huir al exilio. En este aspecto cabe mencionar, por , el aumento de la presion ideolégica por intensifica- cién de la campaha de adoctrinamiento. Los encarga- dos de esta carnpafia —las oficinas de propaganda del Estado y los medios de comunicacién de masa dirigidos desde la ctispide del gobierno— machacaban incesante- mente a la poblacion los dichos y sentencias del dictador. Perén no confiaba sélo en los medios coercitivos y de propaganda para contener la oposicién contra su gobierno, sino que desarroll6 al mismo tiempo algunas. estrategias de diversion. El culto a su gobierno y a su persona montado por él puede considerarse como una maniobra de ese tipo. También el intento de provocar tuna crisis de moral y de valores figura entre las manio- bras de distraccién, Para esto ultimo sacé provecho de FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 241 una tendencia a la secularizaci6n latente desde hacia’ ya bastante tiempo en la sociedad argentina. El gobietno inicié una amplia revision de todas aquellas leyes en las cuales se reflejaba con mayor claridad la escala de valores vigente hasta entonces: la prohibicién de ‘la prostitucion, la prohibicién del divorcio y la obligato- Fiedad de la ensefianza religiosa. Ciertas iniciativas que no parecen tener importancia desde un punto de vista moral, como por ejemplo la organizacion de un turis- mo masivo, el fomento intensivo del deporte y la atencion especial concedida a la juventud, llevan impli- cita la misma intencion, la cual también se pone de manifiesto en ciertas apariciones en piiblico, bufonés- cas y poco compatibles con la dignidad de un jefe de Estado, a las cuales parecié aficionarse el dictador. "A causa de las medidas represivas y las maniobras de distraccién aplicadas por Perén durante la tltima fe de su gobierno se pasa facilmente por alto que aun entonces permanccia fiel a sus ideas rectoras del comienzo, por lo menos en un aspecto, y que hasta se habia aproximado a su realizacion. Ese aspecto eraila litica social y, en especial, la politica de redistribu- Gian de ingresos. Por ejemplo: desde el comienzo de'su carrera politica, Peron habia exhortado continuamen- te al pueblo a organizarse. Durante su primera prési- dencia, las ramas Tel trabajo ain no organizadas, habfan creado sus propios sindicatos; despues de 1950, tam- bign los empretaros del interior y las profesioneslibe- rales constituyeron asociaciones. En postrimeris de su gobierno casi no existia un sector de la poblacion que no estuviéra representado por una organizacion consagrada a la defensa de sus intereses. Entre los objetivos de Peron haba figurado siempre una distribu- cién equitativa de la riqueza nacional, lo mismo que un oyo estatal equilibrado a los diferentes estratos|so- ciales. También en este aspecto se aproximé més a sus ideales durante los tiltimos afos de gobierno: Después de descuidar a las clases bajas en la fase de la recesion econémica, a partir de 1953 comenzé nuevamente a EL PERONISMO 1943-1955 Perén habria podido demorar su caida, y quizd hasta evitarla, si hubiera estado dispuesto a defender su gobierno. Pues por mas que las bases que lo sostenian se iban desmoronando, al iniciarse e| conflicto final contaba atin con el apoyo de una importante parte de las fuerzas armadas y los sindicatos también estaban de su parte. El hecho de que haya preferido abandonar el poder sin lucha puede!tener dee explicaciones, Por una parte, es posible que, ain como politico, Peron haya conservado esa conviccion caracteristi¢a del soldado profesional, de que es preciso evitar en cual- quier forma una guerra civil que ponga en peligro la unidad nacional. Por otra parte debemos recordar su miedo a una revolucién comunista, ese miedo que irasuntan todos sus discursos, desde 1944 hasta 1955. Se negé a autorizar la entrega de armas a los obreros Para que defendieran su gobierno por temor a que los dirigentes comunistas aprovecharan. la situacién para lograr un cambio politico y social en profundidad,

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