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Waldmann, Peter
El peronismo 1943-1 955 ;
Buenos Aires, Hyspamérica, 1986.
. CUATRO FASES DEL
y GOBIERNO PERONISTA
Luego de haber desentraiado los raxgos fundamentales
de ia extratepia politica y del estilo politico de Perén,
analizamos la relacin entre el gobiemo y tres de lot
incipales factores de poder: las fuer d
Sty aa pei itn
ta eatructura interna del sistema de poder peronista asi
ista mucho de ser completa. Para 7
atl ‘nds completo y diferenciado del sistema politico
i 1955, ria sido nt
de la Argentina entre 1943 y 1955, habria sario
iar _mis a fondo las medidas de gobierno y,
{odo habria sido necemario tomar también gn cuenta
factores de poder de segundo orden, como la Iglesia, :
universidades las agrupaciones politica. Las investiga,
ciones que ello habria xg, habrian excedido i
tudio, no sdlo por la inves
Y dinero, sino tambien por la exteri Fr oua pate
» sino t ext r
el material analizado en estas paginas deberia bastar para
iti ‘traer algunas conclusiones generale:
Ben catnacuaracon y desaroll del siteres politica en la
in oe soe resultados, sobre todo, que merecen ser
extraidos. Uno de ellos se refire a i falta de unidad y
homogeneidad de la era peronista. T. andlisis
ii fialan una evolucién dinamica durante
Pin: en la cual se destacan especialmente los aos 1950,
1981 y 1962 como etapa de cambio y de viraje politi
Yi.
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 227°
co. Este giro se insinué primero dentro del dmbito del’
Poder, en el paso del estilo autoritario a tendencias
totalitarias, y se puso de manifiesto con particular ctarit
dad en el andlisis de la disminucion de realizaciones del
sistema politico después de 1950. El segundo resultadol
Principal es, a nuestro juicio, que el viraje descripto no fuel
Provocado por factores externos al sistema o, por lo
menos, lo fue en grado minimo. Como se ha visto, el
régimen peronista entra en crisis en un momento en que,
Parecia haber alcanzado su triunfo definitivo, pues habia |
ganado prestigio en el exterior y habia logrado despojar |
de su poder y someter a las fuerzas opositoras dentro del |
Pais, Por eso las tasones ie los cambios no se buscaran
Ya, fuera del sistema de gobiemo peronista, sino que
deberdn extraerse de sus contradicciones y limitaciones
inmanentes.
Ademés de estas dos conclusiones generales,
gacién ha aportado una serie de resull
fon de importancia capital para comp
la evolucién histérica del régimen. Por ejemplo, hemoe
ado a la conclusion de que Petén proyectaba, en
Primer lugar, la domesticacion de los trabajadores y no su
Tovilizacion politica que, contrariamente a lo que opinan
algunos autores, la llamada burguesia nacional tuve sein
tuna influencia relativa en el campo de fuerzas sociopoliti.
cas; que Peron comietié un grave error al tratar de semeter
a Jas fuerzas armadas, durante los tiltimos afios de su
gobierno, recurriendo a manipulaciones y a la coercion,
ete,
Ia invesii- |
itados que también
render la estructura |
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g
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2
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3
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cronista en varios perfodos o fases. En total
Pueden distinguirse cuatro fases, de igual duracin sroxi-|
mada: tres a cuatro afios, La primera se prolongs dees
‘
&ro
1g 1945; la segunda, desde 1946 hasta 1949; la
eee petde 1980 hasta 1952, y la cuarta desde 1953
hes 1943-1945 constituyen la fase preparatoria
‘idel régimen, Se caracterizaron por los violentos en! ren
tamientos entre distintas corrientes y fuereas y, al
mismo tiempo, por el surgimiento de esa estructura
poder que dejaria su impronta en el resto del proceso
iti 5.
Poe airentamicntos fueron desencadenados por 1
golpe militar de junio de 1943, el cual, al alejar de
oder a la élite tradicional, provocé una pugna entre
los demés factores de poder, que se esforzaron por
ocupar la posicién de liderazgo politico vacante.
punto de partida de Perén no era particularmente
favorable, comparado con el de otros oficiales. que
luchaban’por el mismo objetivo, pues su grado militar
no era muy alto, Sin embargo, compensd esa desventa
ja muy pronto al destacarse como lider programatico
de los oficiales que habian intervenido en el. golpe y
ganar prestigio y poder por medio de una liga inform
de oficiales, el G.0.U, Su energia, su habilidad y sus
jas le valieron, ademds, muchos adeptos
entre la oficialidad joven y la proteccién de algunos de
los jefes militares de mayor jerarquia ¢ influencia,
Gon su ayuda fue anulando a todos sus tivales y
comenzé a acumular importantes funciones de gobier-
no, de modo que a mediados de 1944, un ato después
del golpe, era el Ifder politico reconocido de las fuerzas
Come ya se scfialara, el triunfo de Peron sobre sus
adversarios se debis, entre otras cosas, a que él Con
objetivos politicos y un programa polit mayoria
de ‘os oficiates que habfan intervenido en el golpe
carecia de ideas precisas acerca de lo que se debia
hacer con el poder repentinamente adquirido y por eso
s ofientaban segin el ejemplo de otros regimenes
\autoritarios, sobre todo el de los gobiernos de Franco y
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 229i):
de Mussolini, Sélo por influencia de Peron, la cispide i
del gobierno militar comenzé a desarrollar una estrate- ©
gia Politica mds adaptada a la situacion particular y a
los problemas tipicos de la Argentina,
* A instancias de Perén, a partir de 1944, el gobierno
encaré la solucién del problema de distribucién. Entre
1944 y 1945 dicté una serie de leyes, que mejoraron
sensiblemente la situacién legal y econémica de los
estratos bajos.
También por iniciativa de Perén, se inicié una politi-
ca de proteccién y fomento de la industria. Por prime:
ra vez, el Estado tomaba en cuenta la creciente necesis
dad de autonomia econémica del pais. -
El Estado abandoné la actitud Prescindente dé
anteriores gobiernos en lo concerniente a la solucisn
de problemas socioeconémicos e intervino en el
acontecer social con una funcidn reguladora. Ya no se
consideraba a si mismo como guardién y como instan’,
cia de control del progreso nacional, sino como su.
conductor y su verdadero motor,
Esta nueva postura de la élite politica se puso de
manifiesto en la creacion de una serie de instituciones,
de Jas cuales merecen destacarse dos: el Consejo
Nacional de Posguerra, organismo de planeamiento
politico, en el cual se recogian los informes sobre la
situacién de los diversos sectores socioeconémicos, que
eran utilizados como fundamento para las decisiones y
medidas politicas, y la Secretaria de Trabajo y Prev.
sion, organismo que ditigia y controlaba el mejora.
miento material y la integracién social de las capas
sociales més bajas. Estas dos instituciones, en su combi-
nacién de estatismo y de marcado apoyo a la clase
trabajadora, anticipaban ya el concepto global que del
gobierno tendrfa Perén durante su primera presidencia.
Las medidas del gobierno militar no favorecieron a
todos los sectores de la poblacién por igual y por eso no
fueron aceptadas en la misma medida por todos ellos.
capas acomodadas, sobre todo, se mostraron cada '
‘ex mas irritadas por la legislacin social progresista de30 EL PERONISMO 1948-1955
eee
“Peron. Los cit dirigentes del agro, la industria y ¢
seernerco re neyaren acer erédta aus afimaciones de
dave 36 ia a las capas mas bajas hasta hab
A ee Pe le sbeto
eee nes por gual a todos los sectoressocioecons-
‘nicos, las consideraron, un fraude y rechazaron sus
\ propuestas de colaboracin, En 1943 y 1944, la resis
iene contra el régimen mi ar partis en primer lua
instituciones ais! I
te eel pncees politico. Bao cambio,
las voces de, estos sectores que exigfan el inmediato
rei del gobierno, encontraron cae ez mas cco 20
dit ta. la cai e bi
faucsta de Europe, la burguesia argentina c1ey6 iege
do el momento de arrebatar el poder al regimen
autoritario imperante en £4 propio pale y, sobre todo,
jar a Perdn. Su presion sol ¢
sedis Tuando Perén pudo probar pot medio de una
in masiva, en octubre tue
tas eleciones de febrero de 1946-- que su politi ea
apoyada por la mayoria de la poblacion.
«a sigui ae
atoria siguié, entre 1946 y 1949,
fa de cohselidactin i cl Pesén perfeceond lt
ade dominac ti
tiyas bases a habfan sido echadas durante bs afios
precedentes—'y las aflanz6. La exabiided ‘de su
i lapso se explica por la vinculacién rela-
Eamente perdursble que loge establecer entre i
sohiciin de los problemas nacionales més ungentes
aguellos problemas globales que nosotros hemos
af loptando ni
‘mand Byer" Tos interesespartculristas de is
principales factores de poder. Las crisis en cuya solu-
Gién se empes el gobierno de Berén, eran la misma
bieno militar a instancias suyas,
ee deat cade legiimldad a criss de datebucon
de dependencia. es.
1 'Siendo el primer presidente llegado al poder sn frau
aE
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA. ‘th
de electoral desde hacia més de quince afios, Peron
tenia buenas perspectivas de superar la crisis de legiti-
midad. Su proceder en este aspecto coincidié en
medida con los principios rectores que ya proclamara
durante el gobierno militar. Rompié los vinculos del
fistema politico con algunos grupos privilegiados y lo
colocé al servicio de sectores mas amplios de la pobla.
encargado de defender sus intereses y los insio 2
formular sus exigencias ante el Estado. Finalmente,
Procuré demostrar la responsabilidad social del Estade
haciendo intervenir a determinados organismos publi
cos en los conflictos sociales, con una fancion coordi-
nadora y moderadora, y convirtiendo a otres on
Promotores del desarrollo en el sector econémicn
instituciones y grupos sociales que obstaculizsbon
Sus planes estatizantes eran desplazados sin el menor
miramiento, Limits las competencias del Congreso,
rive a la justicia de su autonomia, redujo en tele
fora yur influencia de los partidos opositores, se apo.
deré de casi todas las radioemiconce y periédicos y
gitablecié un estricto control sobre las universidaded
Tanto las medidas constructivas para superar le aise
de legitimidad, como los procedimientos empleadoe os
Sontra de las fuerzas de Ia oposicion, contaron con el
Gove, de aquellos grupos que responsabilizaban a ls
titucién liberal de 1 i i
instituciones Peliticas y de la corrupcién de los politi
Cos, y esperaban una restauracion del orden estetal
social por via de un fortalecimiento
vo. Dichos grupos estaban constitu
dos ‘nacionalistas”, un limitado gruy
de clase media, elementos del ‘cl
estatal, la mayorfa de los sindicato:
sobre todo, los militares. A instancias de estas fuerzi
se encaré la reforma constitucional de 1949, la eq |
~junto con algunas leyes dictadas ese mismo afiol|
, ik
del Poder Ejecuti-
idos por los llama.
po de intelectuales
lero, la burocracia
s, Fecién creados, y,., 232 EL PERONISMO 1943-1955,
resent la culminacién de esta fase estatizante del
gobierno. ;
* Como lo sefialara de tanto en tanto, en 1946 Peron
consideraba Ia crisis de distribucién practicamente
superada, después de la ola de leyes,
dos tarifarios surgidos del gobierno militar, por
va suya. Pero, sobre todo, consideraba conjurado el
peligro de una revolucién comunista, motivo principal
de sus preocupaciones en materia de politica social.
A pesar de ¢s0, el incremento de salarios continud
durante los afios 1947, 1948 y 1949, se completé la
proteccion al trabajador en caso de enfermedad, acci-
dente, embarazo, despido, etc., se mejoré en forma
permanente Ia asistencia a la ancianidad, se crearon
cada vez mas organismos asistenciales y culturales
destinados a los esiratos bajos, se multplicaron los
centros de esparcimiento y descanso para dichos secto-
res, lo mismo que el niimero de sindicatos, cuyo mime-
ro de afiliados aumenté en forma vertiginosa en pocos
afios. Todas estas concesiones a la clase trabajadora
deben ser consideradas en funcidn de la situacién polf-
tica ante la cual se veia confrontado Perén. Privado del
apeyo de la mayor y mas importante parte de las clases
acomodadas, su gobierno tenia como principal sostén
politico los estratos mas bajos de la sociedad y esa
situacion se mantendria mientras el Estado tomara el
partido de los trabajadores en los enfrentamientos
entre el sector laboral y el patronal. La experiencia de
Primera Guerra Mundial habfa ensefiado a Perén que
la coyuntura favorable continuaria solo durante un
Tapso limitado después de la Sequnda Guerra, Temia,
con cierta razén, que en caso de reducirse el apoyo
estatal a los obreros, éstos comenzaran a retirar su
apoyo politico al gobierno. Procurd, pues, adelantarse
a los acontecimientos ligando a las ¢lases mas deposei-
das al régimen, merced a generosas medidas de ayuda
material, al mismo tiempo que sometia a los érganos
representativos de las mismas, a los sindicatos.
Es relativamente facil establecer qué grupos sociales
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 25a:
apoyaron a Perén en sus medidas tendient io"
nar la crisis de legitimidad y de distinc ost
dificil es definir cuales fueron las fuerzas que secunda: |
on su politica destinada a lograr una mayor indepen. |
dencia econémica. En lo que se refiere a la cancelation |
de Ia deuda externa, a la adquisici6n por parte del Esta- |
do de las empresas de servicios piblicos que se encom:
traban en manos extranjeras y al mayor control estatal
sobre los bancos y las exportaciones, sin duda el
Principal apoyo partié de los nacionalistas, que. se
encontraban sobre todo entre los militares, en It clase
media y —por influencia ideolégica de Peron— cade
vez mds en los estratos bajos, Es muy dudoso en
cambio, que las medidas de defensa y fomente de la
industria ‘hayan reflejado realmente el aumento de
influencia de la Hamada burguesia nacional, segin
afirman algunos autores. Es indudable que laf lif
de Perén favorecia en primer lugar a ut determinate
sector del empresariado, el de los industriales menores,
establecidos en el interior y dedicados exclusivamente
a satisfacer los requerimientos del mercado interne
Sin embargo, no se ha demostrado que tales medidas
hayan sido ‘un producto de la presion de dicho grupo
$ Posible que algunos cmpresarios de la burguecta
nacional hayan logrado hacer Sentr st influencia en las
C ntales; sin embargo, ignific
que la totalidad del sector haya adquirido mayor nudes
Y fonciencia de grupo. A falta de pruebas en contra,
Icbemos suponer, mas bien, que el grueso del grupo se
Parece despertar en determinados sectores di
guesia nacional una conciencia mas clare demi sn
Sho Yad S05intereses, como lo demuestran, por jem.
ry entativas de organizacié, industri
pe srendemtatives de organizacion dels industries de
‘ara explicar la estabilidad del régimen en
fo sélo debe tenerse en cuenta el feb Tooa Arete |
jerno encaré las reformas més urgentes, sito cleres34 EL PERONISMO 1943-1955
condiciones suplementarias, que ayudaron a Perén a
cimentar su posicion. Las mas importantes fueron la
situacion favorable del presupuesto estatal a comienzos
de su gobierno y la prosperidad general del pais duran-
te la época de posguerra. Las finanzas estatales no solo
ayudaron a Peron a mantener a los sindicatos ligados
al gobierno. Su generosa distribucion sirvio también
para asegurar la complacencia de las fuerzas armadas,
de la administracion publica y de determinados secto-
tes de la economia, $i se exceptia a los terratenientes
—para quienes el monopolio estatal de la exportacion
de cereales significd grandes pérdidas—, las subvencio-
nes estatales favorecieron en forma directa 0 indirec-
ta a todos los importantes factores sociopoliticos de
‘oder. Por eso pareceria justificado considerar al esti-
jo distributivo del régimen como el rasgos predéminan-
te de esta fase, como tendencia que alcanza por igual
a todos los anibitos parciales del sistema politico.
‘Un aporte extraordinariamente importante a la
consolidacién del sistema peronista de dominacién,
fue el de Eva Peron. Sélo merced a su ayuda, Peron
logrd superar durante esos afios la tension existente
en su organizacion politica, una tension entre autorita-
rismo elitario y elementos de una democracia plebisci-
taria, Pues al concentrar cada vez ms la adoracién de
las clases bajas en su persona, Eva Perén libero a su
marido del papel de lider de los trabajadores, lo cual
ermitié que su pretendido rol de representante
imparcial del Estado y de arbitro de la Nacion resultara
ms plausible. También el sometimiento de los sindica-
tos fue obra de Eva Perén, quien atacé despiadadamen-
te a los dirigentes tradicionales, que luchaban por la
autonomia sindical-y los remplaz6 por hombres de su
confianza, adictos al régimen.
Para finalizar, cabe mencionar también algunos
factores ambientales que favorecieron a Peron. Entre
ellos figura, por ejemplo, la falta de desgaste de mu
bierno, la sensacion de seguridad y de empuje que
ste despertaba, asf como la confianza que gran parte
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA ess
de la poblacién deposits en él. Para medir la i
ae deme depen end Pas med impor
la limitacién y la ineficiencia de los gobiernos anterio.
res a 1943. La crisis en que encontrd Peron al sistema
Politico al hacerse cargo del poder no sdlo representa
una hipoteca para é1. Tambien le brindé la posibilidad
le destacarse sobre sus predecesores. La energia con
la cual emprendié reformas que debian haberse encara-
do mucho antes en los distintos ambitos de la sociedad,
y la forma implacable en que procedié para ello contra
todos los factores de poder establecidos, le ganaron
répidamente el apoyo de todos los [Link] el
Progreso econdmico, social y politico del pais ¢ hizo
que su régimen fuera aceptado por la mayoria de los
gtupos de poder y por el grueso de la poblacion.
3.A partir de 1949, Perén fue modifican i
mente su estrategia politica, Acentud ia peso ‘ae
control politico sobre los factores sociopoliticos de
poder, pero al mismo tiempo comenzé a darles mas
ertad de accién en el aspecto social y econémico
or ejemplo. La trasformacion del Estado autoritario
lel primer periodo presidencial, en un nuevo tipo de
gobierno, en parte mas represivo, en parte més liberal
demoré unos tres afios, desde 1950 hasta 1952. Estos
afios representan asi-‘otra etapa preparatoria o de
transicién hagia la cuarta y altima etapa del régimen,
Para apreciar el viraje de Perén no. hay mejor pard.
metro que su cambio de actitud respecto'a las crisis
nacionales. Asi como hasta 1949 habia intentado
superar la crisis de legitimidad aliviando en la medida
de lo posible las tensiones sociales y borrando las
antinomias politicas, ahora recurria a todos los medios
le propaganda y de sancidn a su alcance para dividir el
sistema politico en dos bloques: el leal al gobierno y el
antiperonista. Si hasta ese momento los obreros habyan
Podido confiar en el celo reformista de Perén y en su
apoyo en los casos de conflictos tarifarios y demas
enfrentamientos entre el sector laboral y el patrdnal,
jnal,
ar)236 EL PERONISMO 1948-1955
* ahora el gobierno reprimia con dureza todo intento de
huelga y se colocaba, cada vez con mayor frecuencia,
del lado de los empleadores en las negociaciones tarifa-
rias. Si la politica econdmica de Perén partia del
stulado de que el Estado no podia confiar el desarro-
fe econémico exclusivamente a las fuerzas sociales y,
¢ menos ain a las empresas extranjeras, ahora se limita
ba de nuevo la actividad econdmica estatal y el control
del Estado sobre la economia, y se establecian nuevos
contactos con los centros econémicos del exterior.
Para apaciguar a los grupos cuyos intereses, derechos
y objetivos se vefan menoscabados, Perén echd mano
a medios demagégicos y represivos. Monté un culto
politico a su persona y a su gobierno, haciendo difun-
dir en forma permanente su imagen y su doctrina a
través de los diarios y demas medios de Propaganda del
Estado, intensificando la relacion masa-lider carismati-
co —merced a concentraciones masivas, cada vez mas
frecuentes— y exigiendo de sus colaboradores politicos
un total sometimiento y adulacién. Al mismo tiempo
recurrio a todos los medios de sancién imaginables para
forzar tanto a sus opositores como a sus partidarios a
la conformidad politica.
Son varias las razones que pueden aducirse para
explicar este cambio en la estrategia peronista de
gobierno. En primer lugar debe sefialarse la desapari-
cion del factor que, probablemente, contribuyé mas
que ningin otro a la eficacia del sistema autoritario de
gobierno entre 1946 y 1949: la prosperidad econdmi-
Ca. Hacia 1950 se habian agotado las cuantiosas reser-
vas de divisas acumuladas al terminar la guerra mun-
dial, la situacién econédmica favorable’ de los afios de
posguerra legd a su fin, los terms of trade para la
exportacion de productos agropecuarios empeoré y la
agricultura argentina sufri algunas malas cosechas que
causaron irreparables dafics a este sector. Al solucio-
narse por via pacifica el conflicto de Corea, posible
unto de partida de una tercera guerra mundial que
ria brindado un renovado impulso econdmico al
FASES DELGOBIERNOPERONISTA | 87
pais, éste se encontré en una situacién ecari
3, éste se enco una muy precarial
Perén se vio obligado a limitar en forma didetice 4
actividad econémica estatal y a suprimir
las subvenciones cuya gencrosa ‘istribucidh duarte Ie
Primeros afios de gobierno le habia asegurado
Mociided de los principales factores de poder,
elecciones nacionales previstas para 195 i
buyeron aendurecer la situacién politica. Hike induje!
ron a Perén a confundir cada vez mas el rol del jefe de!
Estado, que se mantiene por encima de todos los!
Partidos, con el de agitator partidario. Con su interito
de dividir el sistema politico en un bloque-leal al
gobiemo y otro antiperonista, procuré forzar a los
grupos atin indecisos, a tomar abiertamente partido en
favor de su gobierno y de su persona,
4 En 1946, habian sido los sindicatos los encargados
le librar la lucha electoral en su favor; ahora debfa
acelerd la tendencia ya presente a una radicalizacion
Politica. Como resultado de su decsvo panwaen
amplia victoria electoral de Perén, se convirtié en un |
factor dominante dentro del movimiento peronistn
fot"? de 10s motivos del cambio de actitud de Perén
fue Ia muerte de Eva Peron, en el afio 1952. El dicta,
dor quedé asi privado de si principal sostén politico
in adelante se vio obligado a concentar su atencién en
¢l mantenimiento de una base de apoyo indispensable
Para su gobierno: la de los estratos bajos, Evta tarea
exigia gran esfuerzo personal, dado que ahora debi
Privar a esos estratos de gran parte del apoyo materma
Senerosamente brindado en afios anteriores
amfinalmente, mencionaremos como uno de los
importantes motivos de la creciente coercion ejercida
Por el gobierno, el intento de golpe de Estado dirigide
or jun alto jefe del arma de caballeria, el general
. Menéndez. El golpe estuvo mal preparado y. visto
Con objetividad, no representd un peligto sério para el
en. Sin’ embargo debe de haber despeitado
sospechas en Perén acerca de la confianga politied-que238 EL PERONISMO 1948-1955
ain merecfan las fuerzas armadas. Lo cierto es que a
artir de ese suceso comenzé a depurar los cuadros de
[Poticialided y a eliminar de ellos a todos los elemen-
tos poco confiables desde el punto de vista politico, y
no se conformé con la prescindencia politica de
Is fuerzas armadas, sino que reclamo pruebas de sa
lealtad. oo .
Pero ni las acciones de limpieza, ni la campafa de
adoctrinamiento de las fuerzas armadat lograron solidi
el vinculo entre las instituciones mi |
fubiemo. La mayor parte de la oficialidad considers
fis medidas del gobierno como injustificada intromi-
sion y como violacion de la autonom/a de las fuerzas
armadas. Los oficiales dados de baja oretirados por no
merecer la confianza politica del gobierno actuaron
como fermento de la resistencia al régimen, que se iba
gestando bajo superficie.
En general puede comprobarse que el nuevo rumbo
adoptado por el gobierno de Perén era visto con cre-
ciente disgusto por aquellos grupos « insituciones que
lo habia llevado al poder en 1946. Aparte de las fuer-
zas armadas, figuraban entre ellos determinados secto-
res del clero, la administracion publica y los intelectua-
les de tendencia nacionalista. La resistencia que todos
ellos opusieron al viraje politico de Perén no se explica
simplemente como una reaccién anté el perjuicio
sufrido por sus intereses. Lo que més los indispuso con-
tra la nueva orientacién politica fue el hecho de que
ésta echaba por la borda los principios rectores del
movimiento, el hecho de que Perén traicionara su
primitiva concepcién y, al hacerlo, traicionara también
a los grupos que habjan compartide con él dicha
concepcién. Ellos habjan brindado su apoyo al Estado
autoritario 'y reformista anterior a 1949, ahora se lo
retiraban al régimen represivo que lo habia sucedido y
se disponian a combatirlo. ;
Por otro lado, no debe olvidarse que el paulatino
paso de Perén hacia una politica econémica y social
més liberal fue acogido con gran beneplicito por las
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 1939
clases acomodadas. El hecho de que-el gobiégio
renunciara a tomar partido por las clases bajas, que
redujera sus intervenciones en el [Link]émi-
co, que volviera a establecer contacto con los centros
econdmicos del exterior, todo eso fue acogido por Jos
sectores del agro, el comercio exportador y la indus-
tria —que se habfan visto perjudicados entre los afios
1946 y 1949— como concesiones a° sus intereses y
como un estimulo a sus reclamos de una répida y total
revisién de la politica econémica y social. A pesar del
creciente conformismo politico exhibido por esos
sectores es indudable que las fuerzas econdmicas
tradicionales tenfan plena conciencia de que’ iban
recuperando su poder
- Los tiltimos afios de gobierno peronista —de 1953 a
1955— se caracterizaron, una vez mas, por una relativa
consolidacién de las estructuras politicas. La fase de
transicion habia demostrado que —pese a algunos pro-
gresos innegables— el desarrollo del pais durante los
afios de posguerra habia sido mucho mis lento de lo
jue él gobierno habia esperado y que, sobre todo,
éste s6lo habia logrado solucionar en forma transitoria
los principales problemas del pais, es decir, las crisis
nacionales. Por eso, a partir de 1953, debid conformar-
se con objetivos menos ambiciosos. Ya no consagrd sus
esfuerzos a la solucién de las crisis nacionales, sino a
conservar su propia posicién en el poder, a despecho de
las crisis. Para lograrlo recurrié a medios represivos,
Procuré equilibrar las desventajas cteadas por las crisis
a determinados grupos de poblacién y, finalmente,
aplicé estrategias idcolégicas y manipulativas y demas
maniobras de diversion, !
Al intensificar la coercién, Perén se mantuvo conse-
cuente a la orientacién represiva iniciada en 1950, Un
importante indicio en este sentido fue el rapido creci-
miento y el brusco aumento de poder del partido
‘onista. No solo tuvo lugar una parcial fusion fi
yurocracia partidaria y ciertas reparticiones nacio%
ez ELPERONISMO 1948-1988
dfdefender sus intereses, aunque sin tomar partido en
“forma unilateral, como en ‘Teses anteriores de su go-
bierno. Exhortaba constantemente a los empresarios
a mantener una disciplina en materia de precios y los
instaba a trasladar parte de sus crecientes ganancias a
los trabajadores, en forma de aumentos salariales. El
resultado de esas iniciativas fue gue al mejorar la situa-
cién econémica general después de 1953, también
Iejoré la situacién econémica de la clase trabajadora,
cuya participacion en Ja renta naci i 6
cava wt pack nacional casi alcanz6 los
Pero esos tres caminos, la coercién, la crisis moral
de valores artificialmente provocada y la politica de
‘simetria social, no cumplieron su funcién de estabilizar
n de Perén, sino que contribuyeron a debili-
tarla. Provocaron perplejidad ¢ inseguridad entre los
Partidarios del régimen y acicatearon el resentimiento
de sus opositores, cada vez mas numerosos, hasta lle-
varlos a una ablerta rebelién.
‘Como ya se sefialara, con su intento de someter el
sistema politico a su absoluto control, Perén obtuvo
con frecuencia resultados contrarios a los esperados.
Algunos factores de poder dispuestos a mantener una
actitud de prescindencia politica e incluso de apoyo al
régimen, se convirtieron en enemigos declarados a
causa de esa estrategia. Este fue, sobre todo, el caso de
Jas fuerzas armadas, un elemento clave en el pais, Gran
parte de la o| id se convencid de que la autono-
mia de las instituciones militares se vefa seriamente
amenazada por el afan de sometimiento del gobierno.
Ademés no podian petdonar a Perdn, que con su viraje
Politico, a partir de 1950, hubiera arrojado por la
da los principios rectores de su primitivo programa
de gobierno y, en especial, que provocara nuevamente
tuna crisis de legitimidad ¢ hiciera peligrar la indepen-
‘ dencia econémica del pais, ya asegurada en apariencia.
: También causaron profundo desagrado algunos escan.
dalos y casos de corrupcién, lo mismo que el estilo de
ida de Perén, refiido con la moral tradicional, Todas
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 243
esas circunstancias contribuyeron a que, después del
1953, fueran cada vez mas los partidarios de un derro-
camiento del régimen dentro de las fuerzas armadas.
Los ataques de Perén al orden moral y a la tradicio-
nal escala de valores levaron a que también entrar:
la lidia un factor de poder cuya mision habéa consis
do siempre en defender y conservar esos valores: la
Iglesia. El clero se mostraba ya intranquilo por la
difusién del culto a la persona del dictador, por los
métodos cada vez més represivos de éste y por la
corrupcin de la administracién publica; pero el inter
to del régimen de conquistar a la juventud y de dismi-
nuir la influencia de la Iglesia en la educacién fue visto
por este sector como una: abierta provocacién. Las
demostraciones de protesta contra el régimen organiza-
das por la Iglesia fueron el punto de partida de un pro-
ceso de solidarizacién de todos los grupos opositores,
que culminéd con el abierto estallido del conflicts. |
Incluso las tentativas de distribuir la riqueza entre
las diferentes clases sociales tavo un efecto politico |
negativo para Perén, Justamente en esos tltimos afios,
en cuyo trascurso sé aproximé mas que nunca a su |
ideal de proteccién estatal pareja para todos los grupos
sociales, quedé demostrado que, en el fondo, éste era |
impracticable y que la estabilidad de su gobierno habia |
dependido de su estrecha union a las clases bajas. Nin-
gun grupo social se sentia auténticamente representado
por un gobierno que funcionaba como drbitro situado
por encima de todos los partidos. Las clases acomoda- |
das veian en la liberalizacion de la politica econémica |
una confirmacién del fracaso de la politica dirigista y
sblo aguardaban a que el cambio de orientacién econé- |
mica fuera seguido por un cambio politico total, es
decir por la caida del régimen. Tampoco la clase
trabajadora estaba dispuesta a brindar al régimen el!
ilimitado apoyo de antes, pues las esporadicas interven-|
ciones de Peron. en su favor no suplian la intensival
proteccién del gobierno de la cual habian disfrutado
antes de 1950. i240 EL PERONISMO 1943-1955,
- sino que incluso se utilizaron instalaciones estatales
que fueron colocadas al servicio del partido. Servicios
secretos se encargaron de controlar la confiabilidad
litica de los empleados y funcionarios publicos. La
influencia de dichos servicios también crecié rapida-
mente dentro del movimiento peronista. La organiza-
cién estatal se centralizé mis atin y fue objeto de un
ajuste. A diferencia de las reformas institucionales de
los afios anteriores, que procuraban disminuir la
fragmentacién del poder y alcanzar una coordinacion
mas fluida y una orientacion uniforme de los organis-
mos oficiales, el objetivo perseguido ahora por Peron
iba mas alla. Trasformé al Estado en una maquinaria
centralmente dirigida, que podia ponerse en funciona-
miento con rapidez y eficacia para combatir a los
adversarios politicos. Los métodos de los cuales se
valia para eliminar a esos adversarios se volvieron tam-
bién més duros y represivos, Si bien es cierto que solo
en casos excepcionales se Ilegaba a la agresion fisica,
fueron pocas las personalidades mas conocidas de la
clase alta, consideradas como sospechosas por el
gobierno, ‘que no debieron sufrir encarcelamiento
—aunque s6lo fuera en forma transitoria— 0 no debie-
ron huir al exilio. En este aspecto cabe mencionar, por
, el aumento de la presion ideolégica por intensifica-
cién de la campaha de adoctrinamiento. Los encarga-
dos de esta carnpafia —las oficinas de propaganda del
Estado y los medios de comunicacién de masa dirigidos
desde la ctispide del gobierno— machacaban incesante-
mente a la poblacion los dichos y sentencias del
dictador.
Perén no confiaba sélo en los medios coercitivos y
de propaganda para contener la oposicién contra su
gobierno, sino que desarroll6 al mismo tiempo algunas.
estrategias de diversion. El culto a su gobierno y a su
persona montado por él puede considerarse como una
maniobra de ese tipo. También el intento de provocar
tuna crisis de moral y de valores figura entre las manio-
bras de distraccién, Para esto ultimo sacé provecho de
FASES DEL GOBIERNO PERONISTA 241
una tendencia a la secularizaci6n latente desde hacia’ ya
bastante tiempo en la sociedad argentina. El gobietno
inicié una amplia revision de todas aquellas leyes en las
cuales se reflejaba con mayor claridad la escala de
valores vigente hasta entonces: la prohibicién de ‘la
prostitucion, la prohibicién del divorcio y la obligato-
Fiedad de la ensefianza religiosa. Ciertas iniciativas que
no parecen tener importancia desde un punto de vista
moral, como por ejemplo la organizacion de un turis-
mo masivo, el fomento intensivo del deporte y la
atencion especial concedida a la juventud, llevan impli-
cita la misma intencion, la cual también se pone de
manifiesto en ciertas apariciones en piiblico, bufonés-
cas y poco compatibles con la dignidad de un jefe de
Estado, a las cuales parecié aficionarse el dictador.
"A causa de las medidas represivas y las maniobras de
distraccién aplicadas por Perén durante la tltima fe
de su gobierno se pasa facilmente por alto que aun
entonces permanccia fiel a sus ideas rectoras del
comienzo, por lo menos en un aspecto, y que hasta se
habia aproximado a su realizacion. Ese aspecto eraila
litica social y, en especial, la politica de redistribu-
Gian de ingresos. Por ejemplo: desde el comienzo de'su
carrera politica, Peron habia exhortado continuamen-
te al pueblo a organizarse. Durante su primera prési-
dencia, las ramas Tel trabajo ain no organizadas, habfan
creado sus propios sindicatos; despues de 1950, tam-
bign los empretaros del interior y las profesioneslibe-
rales constituyeron asociaciones. En postrimeris
de su gobierno casi no existia un sector de la poblacion
que no estuviéra representado por una organizacion
consagrada a la defensa de sus intereses. Entre los
objetivos de Peron haba figurado siempre una distribu-
cién equitativa de la riqueza nacional, lo mismo que un
oyo estatal equilibrado a los diferentes estratos|so-
ciales. También en este aspecto se aproximé més a sus
ideales durante los tiltimos afos de gobierno: Después
de descuidar a las clases bajas en la fase de la recesion
econémica, a partir de 1953 comenzé nuevamente aEL PERONISMO 1943-1955
Perén habria podido demorar su caida, y quizd hasta
evitarla, si hubiera estado dispuesto a defender su
gobierno. Pues por mas que las bases que lo sostenian
se iban desmoronando, al iniciarse e| conflicto final
contaba atin con el apoyo de una importante parte de
las fuerzas armadas y los sindicatos también estaban
de su parte. El hecho de que haya preferido abandonar
el poder sin lucha puede!tener dee explicaciones, Por
una parte, es posible que, ain como politico, Peron
haya conservado esa conviccion caracteristi¢a del
soldado profesional, de que es preciso evitar en cual-
quier forma una guerra civil que ponga en peligro la
unidad nacional. Por otra parte debemos recordar su
miedo a una revolucién comunista, ese miedo que
irasuntan todos sus discursos, desde 1944 hasta 1955.
Se negé a autorizar la entrega de armas a los obreros
Para que defendieran su gobierno por temor a que los
dirigentes comunistas aprovecharan. la situacién para
lograr un cambio politico y social en profundidad,
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