Reencuentro de Renovación Cristiana:
“INCONFÓRMATE”
© Derechos Reservados IAFCJ
Dirección Editorial
Pastor Eleuterio Uribe Villegas
Secretario de Educación Cristiana
Autores del Expositor
Samuel Sánchez Armenta
Eleuterio Uribe Villegas
Joel Mireles
Salvador Sánchez Landero
Isaac López Tamayo
Joel Segovia Fraire
Revisión de estilo
Eleuterio Uribe Villegas
Diseño de Portada
Julio César García Blanco
Publicado por
Secretaría de Educación Cristiana
Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús A. R.
Impreso en Guadalajara, Jal.
México 2019
Citas bíblicas
Salvo que se indique lo contrario, todas las citas de la Biblia
son de la Versión Reina-Valera, Revisión de 1960 (RV60).
Abreviaturas de otras citas bíblicas
LBLA La Biblia de Las Américas
NTV Nueva Traducción Viviente
NVI Nueva Versión Internacional
RV60 Reina-Valera Revisión de 1960
RVC Reina-Valera Contemporánea
PDT Palabra de Dios Para Todos
CONTENIDO
PRESENTACIÓN ………………………………………………….………..…………………… 4
PLENARIA 1: INCONFÓRMATE CON TU STATU QUO DEL MUNDO .………….………. 5
PLENARIA 2: INCONFÓRMATE CON TU MOLDE DE VIDA …………-………………......10
PLENARIA 3: INCONFÓRMATE CON TU CARÁCTER ……..…………………..….………16
PLENARIA 4: INCONFÓRMATE CON TU TIBIEZA ….……………………………..……… 21
PLENARIA 5: INCONFÓRMATE CON TU UNCIÓN Y SANTIDAD ..……………………… 25
PLENARIA 6. INCONFÓRMATE CON LOS LOGROS PASAJEROS ………………….….. 30
PRESENTACIÓN
Amado Cuerpo Pastoral de la IAFCJ.
Paz de Cristo…
Por la gracia de Dios hemos iniciado el año 2019, año en el cual la Iglesia Apostólica
estará impulsando a nivel general el tema de la “Renovación”. Basando nuestro enfoque en
el exhorto que el apóstol Pablo hace a los cristianos en Roma: Así que, hermanos, os ruego
por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo,
agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12.1-2)
La renovación en la vida del discípulo y de la Iglesia de Cristo, debe ser un proceso
constante, consiente, voluntario y dinámico, que lo mantenga permanentemente ocupado
en su crecimiento integral, siempre en sintonía con la perfecta voluntad de Dios. Como bien
lo afirmaba el padre de la reforma; “Una Iglesia Renovada, siempre Renovándose” (Martín
Lutero)
Para Jesús, la fe verdadera, la que es capaz de responder a la voluntad de Dios,
agradable y perfecta, precisa de constante renovación, pues “nadie echa vino nuevo en
odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los
odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar” (San Marcos 2.22)
Creo que Dios ha estado trayendo a su Iglesia una visitación especial a través del
“Vino Nuevo”, presencia de su Espíritu Santo, Sanidades, Revelación, Conversión de
Nuevos Creyentes en su Sacrificio Redentor así lo confirman, no obstante, mucha de esa
bendición sea perdido al no tener los contenedores, u odres adecuados para que lo
retengan, un gran crecimiento comienza por una verdadera y profunda renovación.
Nuestra oración y deseo, es que este año 2019, tu vida, ministerio, y congregación,
experimenten un crecimiento sin precedentes ¡En el Nombre de JESUCRISTO, así se hará!
Un abrazo con aprecio renovado para ti,
Samuel Sánchez Armenta
Pastor General de la IAFCJ
PLENARIA 1:
INCONFORME CON EL STATU QUO DEL MUNDO
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y
perfecta. (Romanos 12.2)
Inconforme: Hostil a lo establecido en un orden, sea político, social, moral, estético, etc.
STATU QUO. (Abreviatura de la expresión lat. in statu quo ante, estado de cosas anterior).
Se refiere al estado actual de las cosas o el estado de cosas en un momento determinado.
Mantener el sq (statu quo) quiere decir dejar las cosas como estaban, continuar con la
misma situación.1
“Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su
neutralidad en épocas de crisis moral.” (Dan Brown)
NO CONFORMISMO—Ideología teológico-política, cuya tónica consiste en no conformarse
con la religión establecida y mantenida por el estado. Uno de los primeros no conformistas
fue el inglés John Wycliffe. Los lombardos y episcopales escoceses también se volvieron
notorios por el no conformismo.2
Los cristianos somos llamados a “no amoldarnos” a los parámetros de vida que están
presentes y rigen al “sistema mundo”, San Pablo exhorta a los hermanos en Roma a que
sean “Sistemáticamente” contrarios al pensamiento predominante que rige al mundo, el
cual, a su vez, se resiste a reconocer el Señorío de Cristo.
El apóstol, exige no vivir al estilo del mundo (lit. no os acomodéis, no os amoldéis, al
esquema, al sistema de criterios y actitudes, de este siglo). No dice que salgamos del
mundo (Jn. 17:15), ni que huyamos de la compañía de los mundanos (1 Co. 5:9, 10), sino
que no vivamos conforme al estilo de vida del mundo actual, estamos en una nueva era (2
Co. 5:17). La frase griega para «no os amoldéis» únicamente vuelve a salir, en todo el
Nuevo Testamento, en 1 Pedro 1:14, que, por cierto, está en un contexto similar. 3
El estilo de vida “cristiano”, es por naturaleza y constantemente, un caminar “contra
corriente”. Así fue la vida de Jesús, de los apóstoles, y de la misma Iglesia primitiva.
1
Deiros, P. A. (2006). Prefacio a la Edición Electrónica. En Diccionario Hispano-Americano de la misión (Nueva edicion revisada). Bellingham, WA:
Logos Research Systems.
2
De Andrade, C. C. (2002). En Diccionario Teológico: Con un Suplemento Biográfico de los Grandes Teólogos y Pensadores (p. 234). Miami, FL:
Patmos.
3
Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bı́blico de Matthew Henry (p. 1594). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.
Según el planteamiento bíblico, existen dos cosmovisiones en la tierra generando
un gran conflicto, por un lado, el pensamiento y vida del mundo, mismo que no solamente
a desconocido a su Creador y Dios, sino que se ha revelado contra Él, y una vez caído en
pecado, intenta disuadir, influenciar, y/o avasallar a los hijos de Dios para que no vivamos
en comunión con Él, de allí, la desesperada exhortación de un padre: “Hijo mío, si los
pecadores te quisieran engañar, No consientas” (Proverbios 1:10). San Pablo también
exhorta a los Romanos: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”
(Romanos 12.21)
De acuerdo con lo anteriormente puntualizado, quisiera enumerar tres aspectos a los
que debemos renunciar, para avanzar hacia una posición de mejores y más grandes
resultados en nuestra vida y ministerio.
Para ello, es necesario matar nuestra primera vaca… (Video 1)
I. Renunciemos a la Mediocridad.
Pero por cuanto eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitaré de mi boca (Apocalipsis
3.16)
La falta de definición en el carácter “por cuanto eres tibio”, se evidencia en el
ejercicio de una vocación mediocre y sin resultados alentadores. Cuando estamos correcta
y fuertemente conectados a la vid, de forma natural nuestra vida es fructífera, Cristo dijo:
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva
mucho fruto; porque separados de mi nada podéis hacer”. (Juan 15.5)
No obstante, la mediocridad está íntimamente ligada a “la manera en cómo hacemos
las cosas”. Jesús dice a la congregación de la Odisea “Yo conozco tus obras, que ni eres
frio ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!”. (Ap. 3.15) La Odisea es un ejemplo bíblico,
de que, toda una Iglesia, por descuido negligente puede caer en la mediocridad.
¿Cómo se define la mediocridad?
Mediocre.
1. Que es mediano o regular, tirando a malo, en cuanto a su calidad, valor, interés, etc.
2. Persona que no tiene un talento especial o no tiene suficiente capacidad para la
actividad que realiza.4
¿Tendrá justificación alguna delante de Dios, a la luz de la Escritura, la mediocridad en la
vida de la Iglesia, específicamente en el ejercicio de algún ministerio? (Apocalipsis 3.15-16,
Mateo 25.14-30)
4 Cayuela, N. L. (Ed.). (1997). Diccionario general de la lengua española Vox. Barcelona: VOX.
(Video. 2.)
II. Renuncia al Fracaso Permanente. (No es opción para ti)
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece5” (Filipenses 4:13)
“Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará; los malvados,
en cambio, se hundirán en la desgracia6”. (Proverbios 24:16)
“…Sino sean transformados mediante la renovación de su mente7…” (Romanos
12.2b)
(Video 3)
Resiliencia:
1. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado
o situación adversos.
2. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial
cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.
Uno de los resultados de la postmodernidad, es un vertiginoso estilo de vida. Este
nos lleva a tomar constantemente decisiones a prisa, esperando en su propia lógica,
resultados inmediatos. Lo anterior condiciona y genera en el individuo y la sociedad, una
dosis ampliamente generalizada de frustrante desencanto.
En este marco, los estudiosos del comportamiento humano hablan de la importancia
determinante, de que, los seres humanos, tengamos hacia nosotros mismos y frente a las
adversidades que recurrentemente enfrentamos, una gran capacidad de “Resiliencia”.
Dicha palabra, gramaticalmente, puede sonar relativamente nueva, no obstante, su
etimología, es ampliamente conocida y recomendada en la Biblia, en ella, su significado y
propósito se vuelve imprescindible para el cristiano de cualquier época que su
determinación es agradar al Señor. La psicología moderna solo confirma lo que la Biblia
estableció como algo necesario e inherente a la vida y a la fe, la “Renovación”.
Renovación es la virtud que entraña un gran potencial para renunciar al pasado o al
fracaso como estilo de vida, levantarse y reinventarse.
(Video 4)
5 RVR1960. Filipenses 4:13.
6 NVI. Proverbios 24:16.
7 Ibid. NVI.
III. Renuncia a la Autojustificación.
“Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja halla perdón8”
(proverbios 28.13)
El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no
habrá para él medicina. (Proverbios 29.1)
Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de
los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres
tienen por sublime, delante de Dios es abominación. (Lucas 16.15)
Nada obstaculiza más la renovación del cristiano como la autojustificación. Ese era
el gran problema de la Iglesia “la Odisea”, la autocomplacencia, o la auto aprobación,
creyendo ser ricos y de ninguna cosa tener necesidad, Dios dice que Él los mira como
desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos. Recomendándoles una serie de
pasos en los que deberían accionar para alcanzar a través del verdadero arrepentimiento
la Gracia y el Perdón Divino.
Autojustificación:
Una actitud egoísta por la cual la gente defiende sus acciones y creencias sin
referencia a Dios. Las Escrituras insisten en que la confianza y la justificación última de los
creyentes se encuentran con Dios, y condena a los que las buscan en otro lugar.9
La auto justificación según la Biblia proviene de la ignorancia, del orgullo, del
legalismo, etc. Pero en todos sus matices ésta es condenada y castigada por Dios.
Permítame compartirle un ejemplo: La autojustificación, es como un equipo de futbol
que juega mediocremente, finalmente es derrotado y ellos terminan echándole la culpa al
árbitro, pero, además el resultado final fue una goliza.
Termino compartiendo la exhortación de Dios a la Iglesia en la Laodicea: Por tanto,
yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y
vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez;
y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que
amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno
oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo1Al que venciere,
le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado
con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
(Apocalipsis 3.18-22)
8 Ibid. NVI.
9
Manser, M. H. (2012). Diccionario de temas bíblicos. (G. Powell, Ed.). Bellingham, WA: Software Bíblico Logos.
Conclusión
Dios quiere renovar nuestras vidas, quiere renovar a su Iglesia a través de su
presencia, usando nuestros ministerios. Quizás nos a esperado mucho tiempo, tiempo que
hemos vivido en la tibieza, llorando nuestros fracasos, creyendo que jamás podremos
levantarnos de la condición espiritual, familiar, emocional, ministerial o económica en la que
nos encontramos, es probable que algunos llegamos ya al nivel de la autojustificación,
considerando que como estamos está bien, que así es la voluntad de Dios, es muy probable
que esa convicción venga de lo profundo de nuestro ser, más no del corazón de Dios.
La renovación comienza por reconocer nuestra necesidad de ella, como dijera el
salmista: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré y me presentaré
delante de mi Dios10?” (salmos 42.2) “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te
buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no
hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el
santuario11”(Salmos 63:1-2) debemos desearla apasionadamente, buscarla, aunque no
podamos entenderla o dimensionarla en toda su plenitud, pues proviene de Dios, y es Él
quien habrá de guiarnos en el proceso, lo que necesitamos es confiar en Él y abandonarnos
en su Gracia Eterna, para que aquel que nos llamó, perfeccione su obra en nosotros, hasta
el día de Cristo Jesús. (Fil. 1:3-6)
10 Ibid. RVR1960.
11 Ibid. RVR1960.
PLENARIA 2:
INCONFÓRMATE CON TU MODELO DE VIDA
No os amoldéis al mundo actual, sino sed transformados mediante la renovación de vuestra
mente. Así podréis comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta 12.
Entonces grité: «¡Ay de mí, que estoy perdido 13! Soy un hombre de labios impuros y vivo
en medio de un pueblo de labios blasfemos, ¡y no obstante mis ojos han visto al Rey, al
Señor Todopoderoso14!»
Objetivo de aprendizaje: Al terminar esta lección, los participantes valoraran la
importancia de la renovación del entendimiento como instrumento de transformación de
nuestros valores, criterios y principios equivocados que están afectando nuestro estilo de
vida, familia, ministerio y liderazgo.
INTRODUCCIÓN
¿Cuál es el molde que ha tomado tu vida? El apóstol Pablo, en Romanos 12:2,
claramente nos presenta dos fuentes principales de donde puede provenir nuestro molde
de vida, es decir, nuestras conductas, actitudes, modelos y valores, con los cuales hemos
sido influenciados para construir nuestra forma de ser y de vivir. Así, una de estas
influencias es el mundo, el cual, con sus criterios, normas, modelos de vida y valores hechos
a su manera de pensar, busca formar al ser humano a su imagen y semejanza, el cual,
sin la ayuda de Dios y alejado de Él, cae en la influencia poderosa de la sociedad presente
y queda esclavizado para vivir a la manera del mundo, precisamente, con sus valores,
modelos, creencias e ideologías huecas y falsas, pero, lamentablemente, vendidas a la
mente entenebrecida por el pecado como grandes verdades que la sociedad ha logrado
descubrir para vivir una vida feliz y plenamente realizada.
Pero, también, existe otra propuesta diferente al mundo de una nueva manera de
vivir, esta se construye por medio de una mentalidad renovada, la cual es obra del Espíritu
Santo, es decir, es un nuevo entendimiento que viene de Dios, esta fuente formativa del ser
humano logra crear una nueva persona trasformada a los propósitos, voluntad, planes y
deseos de Dios, en suma: a imagen y semejanza de Cristo. La pregunta es entonces:
12 Romanos 12:2. Biblia al Día (BAD).
13 Perdido, damá en hebreo, que significa también: “ser reducido a silencio”; “muerto”; “perecer”; “ser destruido”. Es
la expresión utilizada para expresar que cierta situación lo lleva irremediablemente a perderlo todo de manera absoluta.
Strong, James (2002). “Diccionario Strong de palabras originales del Antiguo Testamento”. Nashville, TN-Miami, FL. EE.
UU.; Editorial Caribe, Pág. 109.
14 Op. Cit., Isaías 6:5, RVR1960.
¿Estás creciendo a imagen y semejanza de la sociedad, o a imagen y semejanza de Cristo?
El pasaje de Isaías 6:1-9, en relación a este tema es extraordinario. Nos presenta a tres
personajes principales con una forma diferente de reaccionar frente a estos dos estilos de
vida, que afectó sus actitudes, conductas, valores y liderazgo. Estos personajes son: Uzías,
Isaías y los serafines. Veamos ésto a continuación.
I. El estilo de vida de los serafines15
Es interesante observar que los serafines, como parte central de la visión del profeta
Isaías, nos muestran un modelo de vida ideal de aquellos que somos servidores del que
está sentado en el trono, si es que queremos ser efectivos a los propósitos de Dios, como
también, congruentes con las misericordias y privilegios que el alto y sublime Dios nos ha
otorgado. Miremos a detalle sus modelos de vida.
A. Han entronizado a Dios en sus vidas. Los serafines que menciona Isaías
en su visión y llamamiento del Capítulo seis de su propio libro, desarrollan un estilo de vida
que gira en torno a Dios. El centro de sus vidas es el que está sentado en el trono, “el Rey
Jehová de los Ejércitos”. Sus valores, normas de vida, conductas, creencias y criterios
tienen como centro a Dios. Por eso, viven en una continua fiesta y alegría, celebrando que
Dios es el Rey de reyes, el sólo Soberano, y sus vidas sólo tienen sentido viviendo para
servirle, alabarle, hacer su voluntad y adorarle a Él en todo tiempo, y en todo lugar: en el
templo, o en la vida cotidiana. Pues Dios no sólo llena el templo con su presencia, sino
también llena toda la tierra y el universo entero. A Él hay que adorarle por entero, en todo
tiempo y en todo lugar.
B. Su modelo de vida está hecho para exaltar la naturaleza de Dios, su
Santidad. El texto bíblico de Isaías 6:1-9 nos muestra que los serafines viven solo para
exaltar la naturaleza de Dios: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos…” (v.3). Lo
hacen tanto con sus labios como con su vida misma. Alaban la santidad de Jehová, y viven
acordes con esa santidad, de tal forma, que saben que no son dignos siquiera de mirar al
que está sentado en el trono, por ello cubren su rostro, pero, además, cubren sus partes
inferiores, lo cual incluye sus partes íntimas de la cintura hacia abajo, como un acto de
reverencia y respeto a quien merece la gloria y la honra, como un estilo de vida permanente.
Saben que ellos no merecen nada, el que es digno de toda gloria y honor es Jehová. Así,
el uso de los labios, la actitud del rostro, el uso del cuerpo y la forma de cubrirlo, en todo
tiempo son utilizados para dar honra y gloria al que está sentado en el trono, el valor
supremo de sus vidas.
15 Wenham, G.J., Motyer, J.A., Carson, D.A., y France, R.T. (2003). “Nuevo Comentario Siglo Veintiuno”. El Paso, TX.,
Editorial Mundo Hispano. Págs. 1426-1428. Excelente Comentario Bíblico con una excelente exégesis. Recomiendo leer
estas páginas para quienes comprender más sobre el llamamiento de Isaías.
C. Su estilo de vida gira en torno a exaltar el Nombre sobre todo nombre.
Por eso, los serafines proclaman sin cesar “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos;
toda la tierra está llena de su gloria”. Son seres que saben que la gloria personal no es
verdadera gloria, es vanagloria de la vida. La verdadera gloria le pertenece al grandioso y
excelente Nombre de Jehová, el Nombre que es sobre todo nombre. Usted sabe, el ser
humano sin Dios invierte toda su existencia y sus fuerzas buscando la gloria de su nombre
para ser feliz y “eternizarse” (darle un sentido de eternidad a su existencia), pero la gloria
verdadera sólo le pertenece al glorioso nombre del que está sentado en el trono alto y
sublime: Jehová de los ejércitos. De hecho, ni siquiera sabemos el nombre de los
serafines, no hace falta, en este pasaje lo que importa es la revelación del Nombre sobre
todo nombre. ¿Vivimos con este criterio? ¿Lo que importa en nuestro ministerio y en nuestra
vida es la gloria del nombre de Dios, o nuestro propio nombre? Tengamos cuidado en esto,
puede afectar nuestro molde de vida y liderazgo si valoramos equivocadamente, pero
puede bendecirnos si lo hacemos atinadamente.
D. Viven para exaltar la suprema autoridad y Soberanía de Dios. Las
conductas, prioridades, actitudes y modelos de vida de los serafines giran en torno de la
Soberanía de Jehová, de su autoridad y señorío sobre toda la tierra. Si hay alguien a quien
se debe temer, respetar, adorar, servir y obedecer es a Jehová de los ejércitos. Solo Él es
quien posee suprema autoridad. No solo el templo, sino toda la tierra está llena de su gloria.
En todo el universo se manifiesta el peso de sus decretos, leyes, juicios, poder,
autoridad, pero también, el peso y la gloria de sus misericordias y favores. En sus
manos está la vida y la muerte. Uzías murió, Isaías fue perdonado y vivió. Vigilemos nuestra
vida de estar siguiendo el modelo correcto.
II. El modelo de vida de Uzías16
Como trasfondo a toda esa escena del trono y la corte celestial que rodea al gran
Rey Jehová de los ejércitos, Isaías nos menciona la muerte de Uzías, quien fue un gran rey
de Israel, próspero, bendecido por Dios, que hizo lo recto delante de Jehová como David
su padre, y que gobernó durante 52 años, pero lamentablemente le falló a Dios al final de
su vida: quiso ofrecer sacrificios a Jehová en el templo de Salomón, lo cual no le
correspondía, según la palabra de Dios por boca de Moisés, así que por su soberbia y
rebeldía, por querer tomar para sí algo que Dios no le había dado, fue herido por Dios con
lepra, símbolo de inmundicia, y murió leproso, recluido los últimos años de su vida. Su estilo
de vida, liderazgo, ministerio y familia iban bien, pero al final de sus días descuidó su modelo
de vida. copio el molde del mundo pagano haciendo lo siguiente:
• No hizo diferencia entre lo sagrado y lo profano como Dios lo enseñaba.
16 Ibid. Pág., 1427.
• No respetó la línea entre lo santo y lo inmundo, puso sus propias reglas y criterios.
• No respetó el templo.
• No obedeció las instrucciones de Dios sobre el culto.
• No respetó lo que Dios determinó que le correspondía como líder, con el ministerio
que se le había otorgado, quiso más, quiso tomar el ministerio sacerdotal que Dios
no le había dado, y lo quiso tomar por su propia cuenta.
• No respetó a su prójimo, ni a sus colaboradores, los avasalló.
• ¿Qué le sucedió a Uzías? ¿copió el modelo monárquico de las naciones paganas
que se adueñaban de todo, que buscaban su gloria personal, que sentían que lo
merecían todo, que se divinizaban? ¿se ensoberbeció?
• Cualquier cosa que haya sido, Dios lo hirió con lepra, lo tumbó del liderazgo, y vivió
leproso, inmundo los últimos años de su vida, y murió en afrenta. Ya no se levantó,
nada fue igual en su vida.
III. El modelo de vida de Isaías
El profeta Isaías, que es quien nos describe la visión majestuosa del trono, de la
gloria del que está sentado en él, del estremecimiento del templo, del humo, de la corte
celestial que le adora reconociendo a Jehová como el Santísimo (santo, santo, santo) con
un estilo de vida, de servicio y alabanza acorde con lo que Dios es, se siente confrontado
con su condición y confiesa cuán lejos se siente de estar viviendo el modelo de vida que
Dios espera de quienes son su pueblo. Sus palabras reflejan una profunda insatisfacción
con su molde de vida:
A. “¡Ay de mí!” Por la visión, Isaías descubre que su vida no está en sintonía con la
santidad de Dios, en él no se reflejan los propósitos y los valores del que está sentado en
el trono, no tiene la conducta de los serafines, se parece más bien a la de Uzías y a la de
la sociedad que le rodea, y eso lo preocupa y lo inconforma con su situación.
B. “Que soy muerto17”. Confiesa merecer el mayor de los castigos o rechazo. Tan
lejos se siente del ideal de Dios que él mismo declara su culpabilidad y la pena que merece.
El error de Uzías fue no haberlo reconocido y haberse empecinado en continuar con su
conducta sin dar marcha atrás.
17El mismo efecto se produjo en otros por el efecto de la sublime presencia y santidad de Jehová, compare Éxodo
33:20. Jamieson, Roberto, Fauset, A.R. y Brown, David. “Comentario Exégetico y Explicativo de la Biblia. Tomo I:
Antiguo Testamento”. El Paso, TX, E.E. U.U. Casa Bautista de Publicaciones. Pág. 652. Estar ante la presencia de Dios,
no sólo es descubrir nuestra pequeñez vs grandeza de Dios, Isaías descubre sobre todo su vida llena de imperfección,
inmundicia y pecado.
C. “Porque siendo inmundo de labios18”. Si hay alguien que sabe cómo está
nuestra vida, somos nosotros mismos, pero a veces creemos que nadie más lo sabe, sin
embargo, Dios sí lo sabe, y tarde o temprano nos recordará que Él lo sabe, y nos invitará a
manifestarnos inconformes con nuestra condición, si es que queremos su ayuda y su
perdón. La inmundicia de los labios contrasta de manera profunda con quienes alaban a
Dios con sus labios día y noche, los Serafines, y con la misión profética que Dios ha
diseñado darle, donde sus labios son muy importantes. El modelo de vida de Isaías,
inmundo de labios, no lo capacitaba para adorar a Dios, ni para ser profeta como Dios lo
había planeado, en sintonía a la grandeza de su Santidad.
D. “Y habitando en medio de un pueblo de labios inmundos 19”. Su vida se
amoldó a los criterios, normas y valores de la sociedad que lo rodeaba. En medio de un
pueblo que aprendió a utilizar sus labios para mentir, murmurar, calumniar, engañar,
manipular, amenazar, testificar falsamente, lisonjear con hipocresía para sacar provecho,
prometer sin cumplir, insultar, maldecir, blasfemar, etc.
E. “Han visto mis ojos al Rey Jehová de los ejércitos”. Ver a Jehová mismo
sentado en su trono era una profanación mucho más grande que haber entrado al lugar
santísimo, como lo hizo Uzías. Así que, estaba seguro que moriría, sin embargo, recibió
otra oportunidad de rehacer su vida, su ministerio y su misión a la imagen de Dios.
IV. Qué capacitó a Isaías para inconformarse a tiempo con su vida
A. La profunda experiencia de confrontación con la sublime grandeza de la santidad
de Dios.
B. La tragedia de Uzías, el precio que pagó por no inconformarse humildemente
con su conducta equivocada a tiempo. Los Sacerdotes, sus colaboradores trataron de
advertirle del error, no lo aceptó.
C. El modelo de vida correcto que vio en la corte celestial que desarrollaban los
serafines. Seres celestiales que habían entronizado a Dios en sus vidas y ministerios.
Ocupaban un lugar de servicio y ministerio que Dios les había otorgado. No lo tomaron ellos
para sí. Dios es el que quita y el que pone, el que humilla y exalta. Isaías aprendió de ellos.
Estaban en el lugar santo de Dios, pero, por honor que Dios les había concedido.
D. El toque divino que experimentó, a través del cual se le capacitó para renunciar
al molde de vida equivocado, el cual estaba acomodado a los criterios de la sociedad que
le rodeaba.
E. La experiencia de la misericordia de Dios: la expiación de sus pecados, cuando
él sabía que merecía la muerte. No obstante, Dios le había concedido una experiencia
18 Ibid. Págs. 652-653.
19 Op. Cit. Nuevo Comentario Siglo Veintiuno, Pág. 1427.
extraordinaria: ver, oír, ser tocado, experimentar la presencia y la gloria de Dios con el humo
que llenó en el templo.
Isaías aprovechó la oportunidad divina, optó por arrepentirse de su molde
equivocado, y una vez expiadas sus culpas, oyó la voz del que estaba sentado en el trono:
“¿Quién irá por nosotros? ¿y a quién enviaré? ¡Qué gran privilegio y bendición! No murió
como sabía que lo merecía, se le dio la oportunidad de enmendar el molde su vida,
ministerio y liderazgo, así que contestó: “Heme aquí, envíame a mí”.
Conclusión y aplicación
Y tú y yo ¿cuánto estamos dispuestos a examinar y reconocer si nuestra condición
o modelo de vida, de liderazgo o de familia están moldeados a los valores, principios y
criterios del mundo? O ¿diremos que todo marcha bien y no hay nada que confesar, ni
manifestarnos insatisfechos? Conviene recordar el consejo del apóstol Juan: “Si decimos
que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él
mentiroso, y su palabra no está en nosotros20”.
20 1 Juan 1:8-10. Santa Biblia Reina-Valera (RVR1960).
PLENARIA 3:
INCONFORMATE CON TU CARÁCTER
“Aconteció luego, que al volver él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios su
corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día. 10Y cuando llegaron allá al
collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu
de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos. 11Y aconteció que cuando todos
los que le conocían antes vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al
otro: ¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas? 12Y alguno de
allí respondió diciendo: ¿Y quién es el padre de ellos? Por esta causa se hizo proverbio:
¿También Saúl entre los profetas? 13Y cesó de profetizar, y llegó al lugar alto21”. (1 Samuel
10:9-13)
INTRODUCCIÓN
Todos los presentes hemos pasado por un proceso de conversión, al cual nuestro
padre espiritual nos sometió por la exposición de la Palabra. Oímos palabra, creímos a ella,
se nos engendró fe, ésta nos impulsó al arrepentimiento, para pasar al pacto con nuestro
salvador Jesucristo que consiste en: morir a nuestro viejo hombre y sepultarlo, (enterrar la
carne con sus pasiones y deseos) para luego resucitar a una nueva vida, todos los
presentes sabemos que este es el proceso que nos llevó a la conversión. Pero que, en
algún momento, al paso del tiempo de nuestra vida cristiana, en medio de la rutina, la
comodidad, la posición; la seguridad que sentimos por todo lo que nos rodea, las
oportunidades de placer, prosperidad económica, los muchos halagos, ganancias
deshonestas y problemas familiares, son situaciones que nos hacen cambiar nuestro
carácter. Que importante es que nos inconformemos con lo que ahora afecta nuestra
relación con Dios, la iglesia e incluso con nosotros mismos. Veamos algunas aportaciones
que la palabra nos da, con el propósito de ser lo que Jesucristo quiere que seamos, hasta
nuestro encuentro con Él.
I. Conversión genuina: Jesucristo en nosotros
A. Saúl fue convertido en un nuevo hombre. 1 Samuel v 6 dice:
En ese momento el Espíritu del Señor vendrá poderosamente sobre ti y profetizaras
con ellos. Serás transformado, mudado, convertido, en una persona diferente. El v. 9 dice:
Mientras Saúl se daba vuelta para irse, Dios le dio un nuevo corazón y todas las señales
de Samuel se cumplieron en ese día.
21 1 Samuel 10:9-13. RVR1960.
Pero ¿qué fue lo que hizo que Saúl perdiera el piso en su caminar como rey?
Podemos observar en la historia de Saúl que antes de su ungimiento poseía los siguientes
aspectos:
1. Era un hombre miedoso e indeciso.
2. Estaba dominado más por su timidez y cobardía que por la solemnidad del momento
al ser coronado.
Sin embargo, no tenía por qué tener miedo. Dios lo había escogido y también le
había dado todo lo necesario, podríamos recoger estas características en el libro de 1
Samuel:
(1) Un cuerpo fuerte, 10:23; (2) Una conciencia de sí mismo, 9:21; (3) Un nuevo
corazón, 10:9; (4) Poder espiritual, 10:10; (5) Amigos leales, 10:26; y sobre todo,
(6) La dirección y oraciones de Samuel.
Sin embargo, a pesar de sus ventajas, fracasó. ¿Por qué? Porque no le permitió
a Dios ser el Señor de su vida”
B. Saúl no se inconformó con su viejo carácter, y se dejó llevar por él. por su
propia boca ya había revelado el estado de su corazón auto-conmiserativo; además de un
bajo concepto de sí mismo y de los suyos. Observemos lo que había dicho ante el profeta
Samuel cuando éste le había comunicado que Dios le había escogido como rey:
"¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia
¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué,
pues, me has dicho cosa semejante?" (1 Samuel 9:21).
Qué Saúl tuviera consciencia de su inferioridad no era el problema. Su problema era
que no tenía una comunión tal con el Señor, que le permitiera ver más allá de su
capacidad y posición.
C. El llamado de Saúl no es diferente al nuestro. Algunos de nosotros fuimos
rescatados de la drogadicción, el alcoholismo, a otros de la vida promiscua; siendo
lujuriosos, morbosos, altivos y pendencieros. A otros nos llamó como hijos de hermanos o
hijos de pastor, pero comprendimos que aunque no experimentamos la vida de los que
fueron rescatados del mundo, estábamos tan perdidos y condenados como ellos. Puedo
asegurarles que sabemos todo sobre el pecado que oprime al mundo, pero la discusión que
trato de poner en relieve es, ¿Qué tanto estamos permitiendo que Jesucristo viva en
nosotros y gobierne desde nuestro interior?
Como varones de Dios debemos procurar tener una relación muy íntima con nuestro
Señor, que nos dé seguridad y estabilidad para la vida. Saúl no la tuvo, por eso era muy
inseguro, miedoso y pusilánime, (persona que muestra poco animo y falta de valor para
enfrentarse a peligros y soportar desgracias) dejó que sus traumas lo dominaran.
Examinémonos y veamos que es lo que nos domina, si es Cristo que esta en nosotros, no
con nosotros, o como Saúl nos domina nuestro pasado porque no nos atrevemos a
inconformarnos con él, por el contrario, nos conformamos a él.
Queridos hermanos, tengamos cuidado en condicionarnos a la expresión “Dios esta
conmigo”, esto en el pueblo de Israel era muy característico; Dios hizo para ellos muchos
prodigios, porque estaba con ellos, pero nunca permitieron que el los gobernara y fuera el
Señor de sus vidas, ellos vivían para sí y no para Dios, por eso fracasaron. Te invito a
pronunciar las palabras: del Apóstol Pablo: “Cristo vive en mi” y lo que vivo en la carne lo
vivo en la fe de aquel que me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:20)
II. Él fracasó por no ser balanceado en su posición como rey de Israel.
A. Saúl no supo asimilar su posición como Rey del pueblo de Dios. Se hizo
engreído, impaciente, miraba su apariencia y nada más. Su arrogancia le hizo creer que
podía hacer cualquier cosa por ser el Rey. Por esas decisiones impulsivas metió en muchos
problemas al Pueblo y a su propia familia, por no poder superar sus traumas. No supo
retener su llamado por su descuido, por negligencia.
B. Veía por sus intereses antes que por el Pueblo. Cuando Saúl supo que debido
a su desobediencia fue desechado, en vez de humillarse, quería que Samuel encubriera su
pecado. Debido a su obstinado corazón, se había vuelto tan descuidado que ahora sus
limitaciones no sólo le afectarían gravemente a él, sino también al pueblo y hasta a su
propio hijo. Esto lo podemos ver cuando Saúl había dado una orden bajo maldición de que
nadie probara ni un sólo bocado de comida hasta que haya tomado venganza de sus
enemigos, (14:24). Esta orden dada no sólo revela nuevamente su autosuficiencia, sino
también su incredulidad en Dios. Estaba tan ciego por sus impulsos que no midió las
consecuencias de sus actos, ni siquiera se le ocurrió que la maldición proferida de su propia
boca podría recaer sobre la vida de su hijo Jonatán, quien también estaba entre sus
soldados.
Nosotros podríamos preguntarnos: ¿Cómo es posible que el Rey envíe a la guerra a
sus soldados sin alimento?, ¿Cómo es posible dictar una sentencia absurda contra alguien
de gran influencia, aun cuando este ha dado la victoria al pueblo?
Esto nos enseña que al mismo tiempo que ponemos suma atención en nuestra
imagen ante los demás, debemos procurar trabajar diligentemente en nuestro carácter.
Todos nosotros como varones de Dios, tenemos que trabajar las zonas débiles de nuestro
carácter y fortalecerlas. Lo que otros crean de nosotros, los halagos de los demás, etc. no
es tan importante como lo que Dios ve y dice de nosotros.
C. Dios nos llama a tomar siempre decisiones con sabiduría, guiados por el
Espíritu de Dios. Los arrebatos de ira, decisiones apresuradas y la actitud arrogante, nos
pueden causar daños muy serios a las personas que amamos y servimos.
Proverbios 16:32 dice: Mejor es ser paciente que poderoso; mas vale tener control
propio que conquistar una ciudad.
Hermanos consiervos nuestro mejor aliado es la Palabra del Señor. Es muy difícil
para un hombre despojarse de “su razón”. Pero que privilegio de vida para aquel varón que
se deja guiar por los mandamientos de Dios, antes que por su parecer.
III. Actitudes que reprobaron a Saúl como rey.
A. Desobedecer al Señor y no hacer su voluntad. Desde el principio de su reinado,
Saúl tuvo la oportunidad perfecta para ser el punto de referencia mediante el cual todos los
futuros reyes podían ser evaluados. Todo lo que tenía que hacer era buscar al Señor de
todo corazón, obedecer sus mandamientos y alinear su voluntad con la de Dios, su gobierno
hubiera sido uno que honrara a Dios. Sin embargo, como muchos otros, Saúl escogió un
camino diferente y se desvió de Dios.
Encontramos un ejemplo perfecto de su desobediencia en el incidente donde Dios le
ordenó matar a todos los amalecitas, pero Saúl le perdonó la vida al rey y guardó parte del
botín de la guerra. Amán el agagueo, que más adelante trataría de matar a los judíos (ver
Ester), era un descendiente del rey a quién Saúl le perdonó la vida. Saúl agravó sus
problemas cuando le mintió a Samuel respecto al incidente. Afirmó que los soldados habían
guardado lo mejor de los animales para sacrificarlos a Dios (1 Samuel 15). Este hecho,
además de muchos otros en el transcurso de su reinado, dejaron bien claro que no se podía
confiar en él para ser un instrumento de la voluntad de Dios.
B. Abusar de la autoridad que se nos ha dado. No hay duda de que el rey Saúl
abusó del poder que Dios le había confiado. A menudo el orgullo se introduce en nuestros
corazones cuando las personas nos están sirviendo y honrando de corazón puro, con el
tiempo, el recibir "un trato de estrellas", puede hacernos creer que en realidad somos
especiales y dignos de elogio. Cuando esto sucede, nos olvidamos de que Dios es el único
que realmente está en control y que sólo Él gobierna sobre todo. Dios pudo haber elegido
a Saúl porque él era humilde, pero con el tiempo esa humildad se reemplazó por un orgullo
egoísta y destructivo que acabó con su gobierno.
C. Dirigir de manera egoísta. 1 Pedro 5:2-10, es la guía definitiva para conducir al
pueblo que Dios ha puesto a nuestro cargo, a la manera de Él:
"Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por
fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo
pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino
siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores,
vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad
sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad;
porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues,
bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente,
anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe,
sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros
hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su
gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él
mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca".
¿Qué tan diferente hubiera sido la vida de Saúl si hubiera sido inconforme a todo lo
anterior? Es un hecho que al rey Saúl no le hubieran faltado los sabios consejos. No
obstante, Saúl permitió que la salud espiritual de él y su pueblo se siguiera deteriorando,
distanciándolos de Dios.
Conclusión y aplicación
Estimados compañeros, si no estamos dispuestos a rechazar la apatía, descuido,
negligencia, abandono de la realidad mundana; el pecado, con el poco crecimiento que
tenemos y con el estatus espiritual decadente, vamos a tener un liderazgo carente de
sabiduría y sin respaldo divino en nuestros distritos e iglesia en general, dejando un patrón
corrupto, que los que vienen detrás de nosotros lo van a repetir. Busquemos ser líderes de
carácter, creíbles, certeros, generosos y valientes, para gloria de nuestro Dios y bendición
de la iglesia.
PLENARIA 4:
INCONFÓRMATE CON TU TIBIEZA
Texto Base: Apocalipsis 2.1–7 (RVC)
INTRODUCCIÓN
Las cartas que Jesús resucitado le envía a las iglesias son por demás interesantes.
Vamos a analizar la primera carta enviada, su destinataria fue la iglesia de Éfeso. Quizá
pueden haber sido los primeros creyentes (discípulos, Hch.19:1). En la iglesia primitiva, las
personas consideraban que Éfeso era líder e iglesia madre en la provincia de Asia, y de ahí
que fuera la primera de entre las siete iglesias que recibió una carta.
La carta comienza con una serie de alabanzas a la congregación. Dichas alabanzas
dadas por el Señor denotan que la destinataria es una iglesia madura cuyos miembros no
eran precisamente niños espirituales. Veremos algunas de las cualidades que le son
reconocidas: Arduo trabajo, paciencia, poner a prueba a los falsos maestros y ser
perseverantes al soportar dificultades por amor a su nombre. “Por causa de mi nombre has
resistido, sufrido y trabajado arduamente, sin rendirte”. (Apoc.2:3)
Estamos hablando de una iglesia madura, no hablamos de niños espirituales. Esta
iglesia era ejemplo para los demás. Representa al tipo de cristianos que tiene firmeza, que
no tienen duda de servir al Señor. Es el tipo de creyente que pase lo que pase seguirán
sirviendo al Señor. Mientras que otras iglesias se veían afectadas por falsos maestros,
Éfeso era capaz de distinguir entre los falsos y verdaderos.
Pero hay algo que el Señor le reclama: “Has abandonado tu primer amor”, el Señor
pasa de los elogios a las advertencias de juicio. Esta iglesia comenzó a servir a Dios de
manera automática y habían perdido el fuego de una relación profunda con Dios.
Esta misma situación nos puede pasar a nosotros los creyentes que tenemos un
liderazgo en la iglesia. Miembros de la Mesa Directiva y obispos somos el grupo que al igual
de Éfeso representamos el liderazgo de nuestra iglesia, debemos ser sinceros, los errores
y descuidos de Éfeso podrían ser los nuestros. No estamos hablando de un grupo de
creyentes indecisos, estamos hablando de hombres y mujeres trabajadores. Que aman el
Reino y trabajan por amor al nombre del Rey. Esta carta nos hace una fuerte y paradójica
advertencia: Se puede servir al Rey sin tener una relación con el Rey, podemos caer en el
error de trabajar para el Señor de la Mies sin relacionarnos con él. Caer en el error de ser
siervos y no hijos. Quisiera que analizáramos algunas de las razones por la que un grupo
de creyentes con liderazgo y madurez pueden caer en esta situación de tibieza espiritual.
I. La familiaridad
¿Recuerdas la primera vez que dirigiste la liturgia o predicaste en la iglesia donde te
desarrollaste? ¿Cuál es la emoción que tuviste? Es probable que la emoción de participar
te haya quitado el sueño días antes ¿Recuerdas cuando te ungieron como ministro?
Mientras se entonaba el himno “Desde hoy te consagro mi vida, la puedes usar mi Señor,
el vivir y el morir predicando, para mí no hay vida mejor”.
La familiaridad con las personas, situaciones o cosas nos hacen perder la capacidad
de sorprendernos y de ser agradecidos. Nos acostumbramos a tener reuniones, a predicar,
a dar conferencias de manera que podemos caer en el peligro de no valorar lo que Dios
nos ha dado. La familiaridad muchas veces nos lleva a que se nos haga de poco valor
algunos aspectos del ministerio.
Una de las cosas que he visto frecuentemente en mis viajes, es que las personas
suelen no visitar los lugares turísticos del lugar donde viven. Por ejemplo, vas a Cancún y
les preguntas a los hermanos que si han ido a Xcaret y muchos te responden que no.
Debemos analizar nuestro corazón y pedirle a Dios que no nos permita perder la
capacidad de sorprendernos y de ser agradecidos. Como los niños pequeños que son
capaces de sorprenderse de muchas cosas que a veces nosotros ya no tomamos en
cuenta. Un corazón que tiene la capacidad de sorprenderse es un corazón que es
agradecido y un corazón agradecido es un corazón feliz.
II. Las tradiciones
Marcos 7:13, dice: “Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra
de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas22”.
Algo que tiene el potencial de apagar el fuego son las tradiciones y las costumbres.
Son buenas y muchas veces necesarias, pero si no se cuidan tienen el potencial de opacar
la creatividad que Dios nos ha dado. Una persona que no ha manejado adecuadamente las
costumbres y las tradiciones suele decir “A mi así me enseñaron y yo así lo voy a enseñar”.
Debemos tener cuidado, pues a los fariseos les sucedió que anularon la Palabra fresca y
vida de Dios por las tradiciones.
Atrévete a llevar a cabo acciones creativas para el beneficio de tu Distrito e Iglesia.
Nos encontramos en el año de la renovación. Atrevámonos a hacer cosas diferentes.
22 (NVI) Mateo 7:13.
III. Las recompensas
¿Qué es lo que nos lleva a hacer lo que hacemos? Es nuestra motivación, los
teóricos de la motivación enseñan que lo que nos impulsa a hacer algo es la motivación.
Hay dos tipos de motivación: intrínseca y extrínseca.
La motivación intrínseca nos impulsa a participar en una actividad para nuestro
propio gozo, y no por alguna recompensa tangible que se pueda derivar de ella. En
contraste, la motivación extrínseca nos impulsa en una determinada dirección con el
propósito de obtener una recompensa tangible.
De acuerdo con investigaciones relativas a ambos tipos de motivación, somos más
capaces de perseverar, esforzarnos y realizar trabajos de mejor calidad cuando la
motivación para una tarea es intrínseca en lugar de extrínseca. Algunos autores consideran
que ofrecer recompensas para el comportamiento deseado puede provocar una
disminución de la motivación intrínseca y un aumento de la extrínseca. Para demostrar este
fenómeno, se le prometió una recompensa a un grupo de alumnos de jardín infantil si
realizaban dibujos utilizando «marcadores mágicos» (una actividad para la que antes
habían mostrado gran motivación). La recompensa sirvió para reducir su entusiasmo ante
la tarea, puesto que más tarde mostraron mucho menor interés por dibujar (Lepper y
Greene, 1978). Era como si la promesa de la recompensa debilitara su interés intrínseco
en el dibujo, convirtiendo en un trabajo lo que antes había sido un juego.
¿Recuerdas tu primera compensación como pastor? muchos iniciaron pastoreando
en congregaciones con muchas carencias, pero ahora son hombres y mujeres muy
bendecidos. Dios ha sido bueno. Pero una vez más debemos estar alertas, nuestro
ministerio inició con una motivación intrínseca, una pasión por servir al Señor. Estoy seguro
de que aún está esa pasión en ti.
Pero debemos advertir lo que acabamos de aprender con el experimento que se llevó
a cabo en el grupo de alumnos del jardín infantil. Las recompensas tienen el potencial de
ahogar la pasión interna por la cual hacemos las cosas. Alguien podría caer en la tentación
de hacer o no hacer ciertos trabajos, condicionando el hecho de recibir una recompensa o
no recibirla. No me refiero solo a la cuestión económica, hay otros tipos de recompensas o
privilegios que tienen el potencial de desviar nuestra mirada, como por ejemplo el vehículo
del distrito, la casa episcopal, la oficina, viajes, invitaciones, comidas, demostraciones de
afecto y reconocimientos, la autoridad, el ser tomados en cuenta todo el tiempo.
Recuerda, pues, hermano que todo esto es pasajero, como decía uno de nuestros
pastores: “El tiempo te da plaza y el tiempo te desplaza”. No se nos olvide que todos
nosotros antes de tener algún cargo honorable, fuimos llamados a ser pastores, que en
realidad es el cargo-ministerio más elevado que hay sobre la tierra, aunque otros cargos
pudieran tener mayor remuneración.
IV. Las amarguras
Todos en diferentes momentos de nuestra vida tenemos que lidiar con no permitir
que se desarrollen raíces de amargura en nuestras vidas. Hay muchas razones que tienen
el potencial de producir raíces de amargura en nuestras vidas. De hecho, cada expectativa
no cumplida nos puede traer decepción y frustración y así nacer raíces de amargura. El reto
que tenemos cada cristiano es que nuestro corazón esté tan cercano al corazón de Dios,
de manera que, soñemos Sus suelos. Cuando soñamos lo que Dios no suela para nosotros
vendrá a nuestra vida decepción. Pero recuerda que los sueños de Dios para tu vida son
100% alcanzables.
Ya dijimos que las decepciones pueden traer amargura a nuestras vidas, pero
quisiera enfocarme en una fuerte de amargura a la que todos los que nos encontramos en
este salón estamos expuestos; Las críticas. El libro de Eclesiastés nos da una pauta para
poder ser felices: “21No prestes atención a todo lo que se dice, y así no oirás cuando tu
siervo hable mal de ti, 22 aunque bien sabes que muchas veces también tú has hablado mal
de otros” (Ecl 7.21–22, NVI). Como todos sabemos, en nuestra posición somos blanco
constante de críticas. Y desafortunadamente hay líderes que fácilmente se amargan cuando
les llega información de que alguien hizo un comentario negativo de su persona. Esta
porción de la Escritura nos advierte que el líder es criticado. Si alguien cree que en su labor
episcopal o pastoral nadie hace comentarios negativos de su persona o trabajo está
equivocado. Te aseguro que sí, las personas que están alrededor de ti hacen comentarios
negativos de algún aspecto de tu personalidad o trabajo. Quiero asegurarte algo, es
completamente normal. Dios nos diseñó como seres sociales y esto va en el paquete. Por
eso Eclesiastés nos dice que nos prestemos atención a todo lo que se dice, de esta manera
no escucharemos cuando alguien habla mal de nosotros.
Un grave error, que se comete frecuentemente, es interpretar que cuando alguien
hace un comentario negativo de nosotros, es que esa persona que lo dijo nos está
descalificando totalmente, y damos por sentado que no nos quiere. Cuida tu corazón, no lo
tomes nunca así. Alguien podría no estar de acuerdo en algún aspecto. Pero no significa
que te rechace totalmente. Dios quiere que tengamos gozo y no amargura,
Conclusión
Cuidemos nuestro corazón. Por la Gracia de Dios, en este tiempo hemos sido
llamados a liderar a la IAFCJ en los mayores niveles. Éfeso era la iglesia líder entres las
demás. Era una iglesia madura, firme, perseverante, trabajadora. Pero que por diversas
razones se enfrió en su pasión por el Señor. Llama la atención que según la Escritura y la
tradición Timoteo fue pastor de Éfeso y, muy probablemente era el pastor receptor de la
carta. A este Timoteo el Apóstol Pablo, tal vez al ver síntomas de decadencias le dijo:” Por
lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de
mis manos” (2 Timo 1.6, RVR60). Hermano ¡Aviva el fuego de Dios en tu vida!
INCONFORME CON MI UNCIÓN Y SANTIFICACIÓN
"Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás
mudado en otro hombre y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a
la mano, porque Dios está contigo".
INTRODUCCIÓN
vivimos en la era de la insatisfacción y del desencanto, donde la humanidad anhela
una transformación, ya no se conforma solo con palabras de motivación o frases de
positivismo. ¡El pueblo apostólico queremos la transformación que el Espíritu Santo efectúa!
Hoy en día, muchos compañeros pastores viven sumidos en una inconformidad con sus
mismos ministerios, ya que no han visto la gloria de Dios como han anhelado, no han tenido
los resultados que han soñado. Esa falta de fruto esta llevando a mucho compañeros a
reflexionar ¿si en verdad han sido puestos por Dios o no?
La esterilidad ministerial se ha constituido en una de las enfermedades que más
aqueja a la pastoral de este tiempo. Esa falta de efectividad ministerial está llevando a
muchos compañeros a contemplar la necesidad de entregar esas iglesias e irse a dedicar
a otras cosas. La Biblia nos refiere casos, donde siervos de Dios se inconformaron con la
realidad que vivían y estos, movidos por el Espíritu Santo accionaron para cambiar esas
tristes realidades:
Esta “inconformidad santa”, la vivió David al mirar como el Gigante Goliat
intimidaba al pueblo de Dios (1 Samuel 17). David movido por el celo de un hijo de Dios, se
levantó y fue contra Goliat y en aquél día lo derrotó con una simple onda y una piedra, ¡que
impulsados por el Espíritu de Dios se la incrustó en medio de la frente!
Esta “inconformidad santa”, la vivió Isaías al contemplar la triste situación de
pecado en la cual se encontraba el pueblo delante de Dios (Isaías 6), llegó hasta lo más
profundo de su ser el mirar como su propio pecado le hacía indigno de contemplar aquella
maravillosa gloria de Dios, ante ello, se dispuso a ser purificado por el carbón encendido y
a ir a proclamar el mensaje de salvación y reconciliación con Dios “heme aquí, envíame a
mí”.
A continuación, pensaremos en la vida de Saúl, “pedido a Dios, deseado, el elegido,
aquél que ha sido pedido al Señor”, quién experimentó una transformación en su vida, de
lo ordinario pasó a lo extraordinario.
I. La vida ordinaria de Saúl
A. Saúl vivía en obediencia a su autoridad (1 Samuel 9:1-2), Saúl era sujeto a la
autoridad patriarcal de su hogar, era obediente a su padre Cis, era un hombre que sabía
estar sujeto, su formación le llevaba a amar la obediencia y vivirla de manera abnegada.
Además, estaba sujeto a la ley de Moisés, llevando una vida socialmente hablando,
correcta. Las ordenanzas de Moisés le daban sentido y marcaban la pauta en su diario vivir.
Amado pastor, quizás esta ha sido una de las virtudes que más destacan en nuestro
carácter como siervos de Dios y pastores de su iglesia. Al igual que Saúl, vivimos en
sujeción a la Palabra de Dios para dirigir nuestras vidas por la luz de la verdad; a las
autoridades para llevar una relación armoniosa con quienes nos presiden y a las normas
institucionales establecidas para alcanzar el buen hacer de la iglesia aquí en la tierra, en
nuestra generación.
B. Saúl se había preparado para ser un buen servidor (1 Samuel 9:2), la palabra
de Dios nos dice: “…entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros
arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo”, esto nos revela dos cosas, primero, la gracia
de Dios de contar con un físico sobresaliente. Segundo, denota la dedicación que el tuvo
para cultivar ese cuerpo y poder proyectar una gran apariencia. Definitivamente que quien
miraba a Saúl, inmediatamente lo calificaba, no solo para ser un ganadero, sino hasta un
rey para su pueblo.
¿Te identificas con este aspecto de Saúl, amigo pastor? Considero que todos los
que estamos aquí, tenemos de Dios talentos, esas capacidades naturales para desarrollar
este hermoso ministerio pastoral, tales como: facilidad de palabras, carismáticos,
visionarios, músicos y hasta buenos para cantar. Adjunto a ello, nos hemos preparado, en
lo secular hemos estudiado alguna profesión, cursos de manejo efectivo de equipos de
trabajo e incluso hasta algún posgrado hemos realizado, todo ello con la finalidad de ser
aptos para este gran quehacer. Que decir en lo teológico, hemos cursado materias con la
aspiración de saber interpretar mejor la Biblia, hemos estudiado la conducta humana
(psicología), los movimientos sociales tanto cristianos como agnósticos, pretendiendo
siempre estar mejor preparados para la obra que hemos sido llamados, todo esto, al igual
que Saúl.
C. Saúl cumplía con diligencia y responsabilidad sus tareas (1 Samuel 9:4-5),
cada tarea asignada era una meta que Saúl intentaba cumplir a cabalidad; en esta ocasión,
las asnas de su padre se habían extraviado, por lo tanto, era necesario salir a buscarlas.
Hacer el trabajo bien era una prioridad para este hombre, por ello, estaba dispuesto a
recorrer los alrededores de su casa, ciudad y toda palestina si fuera necesario, pero el
resultado tenía que alcanzarse, ¡encontrar las asnas!
Estimado pastor, es muy probable que nos sintamos identificados con esta virtud de
Saúl, dado que día con día nos esforzamos para cumplir a cabalidad con esos compromisos
que Dios a través de los acuerdos establecidos en la iglesia nos ha delegado. Servimos con
responsabilidad en organizar las iglesias, accionar los programas, hacer los envíos de los
porcentajes que nos corresponden, regularizar las propiedades de acuerdo a las leyes que
el gobierno de nuestra nación establece y otras tareas más por las cuales damos nuestro
tiempo.
Ii. El ungimiento de Saúl
A. Saúl llegó con el profeta de Dios (1 Samuel 9:18-19). Saúl se encuentra con
Samuel, el profeta de Dios en Israel. La necesidad de no poder encontrar las asnas de su
padre le llevó a consultar al profeta. Es curioso, pero una situación que comenzaba a
tornarse desesperante le llevó a buscar una alternativa divina.
Amado pastor, hay situaciones que aparecen en nuestras vidas que despiertan en
nosotros emociones de desespero, dolor, quebranto, frustración y ansiedad; es ahí donde
muchas veces decidimos acudir al profeta de Dios, a un buen consejero o a la misma Biblia,
para traer luz al momento que vivimos con la finalidad de resolver nuestra situación lo más
pronto posible.
B. Saúl recibe el plan de Dios para su vida (1 Samuel 9:20-21; ), Ahora Saúl tenía
una nueva asignación la cual venia de parte de Dios, Él jamás imaginó que aquella
búsqueda de asnas terminaría en encontrar el trono de Israel, algo que definitivamente él
no esperaba. Ante esta gran encomienda de vida, Saúl se siente rebasado, insignificante,
acomplejado para no poder llevar aquella encomienda “y Saúl respondió y dijo: ¿no soy yo
hijo de Benjamín, de la más pequeña tribu de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña
de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿porqué, pues, me has dicho cosa
semejante?”.
Estimado pastor, Dios nos ha llamado a este gran ministerio con la finalidad de
impactar y transformar las comunidades o ciudades que he puesto bajo nuestro pie; pero
muchas veces nos enfrentamos ante la sensación de que no podremos desarrollar ese
ministerio en la plenitud del propósito para el cual fuimos llamados. Al igual que Saúl, nos
sentimos pequeños y en ocasiones hasta nos escondemos bajo la paja huyendo de la
magnitud del ministerio al que se nos encomendó.
C. Saúl es ungido como rey de Israel (1 Samuel 10:1). La unción de Dios marca
la diferencia en la vida de Saúl. ¡Que momento tan especial! Samuel toma la redoma de
aceite y lo derrama desde el borde su cabeza, este desciende impregnando su cuerpo de
la presencia y gloria de Dios sobre su vida. Este ungimiento de Dios es lo que establecerá
un antes y un después en la vida de Saúl. Definitivamente que cosas maravillosas
comenzarían a suceder a partir de aquel momento, ahora Saúl era el hombre de Dios para
dirigir aquella gran nación a vivir en los propósitos de Dios.
Amado pastor, tú y yo hemos sido elegidos por Dios en este tiempo para llevar a la
humanidad a los pies de Cristo, cabe la posibilidad de que hasta este día hayas desarrollado
tu ministerio pastoral en la dimensión de lo natural, que el poder sobrenatural lo hayas
sustituido con el ministerio de otros compañeros pastores, pero algo que nos debe quedar
bien claro en este día es, ¡Dios trae una unción sobre tu vida para que las cosas
sobrenaturales sean realidad por medio de ti. Dios nos ha ungido para desbordar de su
Espíritu en las congregaciones que pastoreamos, para que los milagros sean una realidad
en cada culto, en cada oración que tú y yo hacemos, donde la gloria de Dios resplandezca.
III. Saúl y el camino para un ministerio extraordinario (sobrenatural)
Definitivamente, a partir de ese día, la vida de Saúl ya no sería la misma, jamás se
volvería a sentir igual, además que comenzarían a suceder cosas inimaginables para él.
Pero era necesario vivir el proceso que el profeta de Dios le estaba señalando:
A. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti con poder" (1 Samuel 10:6). Está es una
promesa que Dios ha hecho realidad a través de los tiempos, en el caso de Saúl habría una
señal que confirmaría que esta promesa se había cumplido “y profetizarás”. Aquí es
maravilloso ver como se ha dado el mover del Espíritu Santo en la historia.
El Génesis 1, la Biblia nos dice: “el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las
aguas”, esto nos indica que la presencia de Dios provocaba que las aguas no estuvieran
quietas, estas se movían de un lado hacia el otro, porque ahí estaba el Espíritu del
Todopoderoso.
El libro de Éxodo, capitulo 40 nos recuerda, que la presencia del Espíritu de Dios en
el Tabernáculo fue algo de gran impacto, mientras las 12 tribus estaban acomodadas en el
campamento en forma de cruz, la gente estaban en sus tiendas y Moisés había entrado al
Tabernáculo para encontrarse con Dios, en ese momento, una nube de fuego empieza a
provocar un temblor en el campamento y baja esa presencia maravillosa en el campamento
y la gente postrada en sus tiendas sentían ese Espíritu Todopoderoso que desbordaba el
Tabernáculo.
En Hechos 2, la Palabra de Dios nos da testimonio, de la forma tan maravillosa en la
que en el día del Pentecostés, como 120 personas estado reunidas, sintieron la presencia
de ese viento recio que llenó la casa y como el Espíritu Santo vino a sus vidas, cada uno
hablaba en las lenguas que el Espíritu le daba y todos los testigos en aquél lugar quedaban
atónitos.
Fue en Villa Aldama, Chihuahua, lugar donde el mover del Espíritu Santo se da en
nuestra nación, mientras la hermana Romanita de Valenzuela le hablada de Cristo y de su
Espíritu Santo a su familia, llegó esa presencia gloriosa y llenó a esas 12 personas, trayendo
las nuevas lenguas como señal de aquel acto del Espíritu de Dios.
Amado pastor, hoy tengo una excelente noticia que darte, ese Espíritu que mecía las
aguas del Génesis, que cubría de gloria el Tabernáculo, que se derramó el día del
pentecostés y que se manifestó en Villa Aldama, ahora está en este lugar ha venido para
llenarnos, ungir nuestras vidas y provocar un nuevo mover sobre nosotros, a fin de traer un
avivamiento de impacto y transformación ¡En nuestras vidas! ¡Aquí está, aquí está, deja
que te llene, que inunde tu vida y ministerio!
B. "Serás mudado en otro hombre"(1Samuel 10:6). Este Espíritu nos permite “ser
mudados”, es decir, a través de Él podemos experimentar una transformación en nuestra
vida personal y ministerio.
Metamorfosis, del griego µετα- (meta), que indica alteración, y µορφή (morphè),
forma. Es un proceso por el cual un objeto o entidad cambia de forma. De ahí pues, que
metamorfosis es cambio de forma, un proceso donde el gusano deja de arrastrarse en el
suelo y las hojas de los árboles, para convertirse en mariposa y salir del capullo para
extender sus alas y elevarse a las alturas. El Espíritu de Dios trae esa transformación, un
día dejamos de ser esos gusanos que se arrastraban en el lodo del pecado, en la inmundicia
de la vida, pero ahora, ¡El Espíritu Santo de Dios ha traído una transformación! Ya no
andamos más en el suelo arrastrándonos, ahora emprendemos el vuelo, levantamos las
alas que el Espíritu nos ha dado y nos elevamos a las alturas, donde la gloria de Dios es
manifestada en un ministerio sobrenatural que honra y exalta a nuestra salvador Jesucristo
(Isaías 40:28-31).
Ese poder transformador comienza en el interior de la persona (Hechos 1:8)
"Dynamis" de adentro hacia afuera. Por ello, cuando llegó el Espíritu Santo a nuestra vida
una trasformación comenzó a gestarse. Amado pastor, la experiencia que estamos teniendo
con Dios en este lugar, hará que nuestro ministerio sea transformado, quizás hasta este
momento tu has vivido más un pastorado en la dimensión humana o terrenal, pero Dios trae
un nuevo nivel en tu vida, Dios te transforma para comenzar a vivir en la dimensión de lo
sobrenatural, Dios trae milagros a tu ministerio, multitudes de conversión y señales de que
su gloria opera por medio de ti. Yo veo unción, fuego, poder y autoridad de Dios sobre tu
ministerio, ¡Declaro un ministerio de poder sobrenatural de Dios a través de ti, en el nombre
de Jesucristo!
C. “Haz lo que te viniere a la mano” (1 Samuel 10:7). Este imperativo denota la
unción (el gran respaldo que Saúl tendría de parte de Dios a partir de ese momento). Su
vida es catapultada porque ahora es Dios que acciona a través de Saúl.
"Haz lo que te viniere a la mano" implica una gran sensibilidad al Espíritu Santo, tiene
que ver con dejar que Dios tome el control de las cosas y accione esa sensibilidad a hacer
lo que el mismo Espíritu quiere hacer. Aún, cuando las cosas en el momento parecen
imposibles, es necesario confiar en que Dios hará aquello. Amado pastor, Dios trae esa
unción para que al poner las manos sobre los enfermos estos sanen, quizás tu mente te
diga, es difícil que esa persona que tienen cáncer sane, pero si el Espíritu te inquieta o hace
sentir el que ores por esa persona, ¡Ve y hazlo!, Dios está contigo y serás testigo, que al
momento del invocar el precioso nombre de Jesucristo, ¡El milagro sucederá!
Conclusión y aplicación
Hoy más que nunca, la obra de Dios demanda una pastoral llena del Espíritu Santo,
que acciones impulsada por los propósitos sobrenaturales de Jesucristo. Un cuerpo
pastoral que no tenga temor a vivir en el terreno de los sobrenatural, sumergidos en el
mover del Espíritu que trae liberación, que trae conversión, que trae sanidad, que trae
señales y prodigios del grande poder de Dios.
Ministración:
Hacer un acto de ungimiento al cuerpo pastoral, donde la redoma de aceite sea
usada y este sea derramado desde la cabeza y que descienda a sus vestiduras como una
réplica de la unción que Dios ya ha traído a su vida desde el momento que fue dedicado a
la vida pastoral.
Se le entrega una botellita de aceite especial al pastor que ha sido ungido de nuevo.
Ahora el pastor va con otro compañero pastor que tenga alguna enfermedad o necesidad.
Comienza a orar por él, ¡Dios va a hacer milagros en esta segunda oración!
INCONFÓRMATE CON LOS LOGROS PASAJEROS
Himnología sugerida: “Yo vengo pronto” 537, “Ayúdame a llegar a Ti” 30, “No todo el que
dijere: Señor” 339 y “Con vosotros está”23.
INTRODUCCIÓN
Después de haber escuchado y participado en las plenarias anteriores, llegamos al
momento en que debemos tomar decisiones que nos permitan gozar de una mejor relación
con nuestro Dios. Sabedores de que nuestro Dios es bueno y misericordioso podemos
acercarnos ante su trono de gracia para pedir el perdón que necesitamos y establecer el
compromiso de vivir en esa dimensión en la que nuestro espíritu no sea engañado. Un
examen de nuestra conciencia a estas alturas nos va muy bien porque dentro de nosotros
queremos agradar a Aquél que nos llamó y nos tomó como ministros del nuevo pacto. Por
lo tanto, les invito a analizar un momento la Palabra de Dios.
LUCAS 10:17-20
“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aún los demonios se nos sujetan en tu
nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad
de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero
no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres
están escritos en los cielos24”.
“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor,
¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre
hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí,
hacedores de maldad25” (Mateo 7:21-23)
En Lucas 10:1-9 está el encargo que Jesús da a los 70 discípulos enviados, podríamos
resumirlo de esta forma:
1. De dos en dos. (La importancia de involucrarnos como matrimonio).
2. Iban por delante a los lugares a donde se dirigiría Jesús. (Recordar que Jesús va
más allá de nuestra localidad).
23 Himnario de “Suprema Alabanza”. Editorial Apostólica.
24 RVR1960. Lucas 10:17-20
25 Ibid. Mateo 7:21-23.
3. Rueguen al Señor de la mies envíe obreros a su mies. (Debemos ser facilitadores y
reproducir nuestro liderazgo).
4. Como corderos en medio de lobos. (Conscientes del peligro en el que andamos).
5. Llevar paz. (Primeramente decid: Paz sea a esta casa.)
6. Coman y beban lo que les den. (El obrero es digno de su salario).
7. Sanad a los enfermos que haya en esa casa y anuncien que el Reino de Dios se ha
acercado a ellos.
El informe que dan éstos 70 discípulos del Señor fue sorprendente.
1. Venían gozosos.
2. Reconocieron que en el Nombre de Jesús, los demonios se sujetan.
3. Jesús confirma lo que testificaron los enviados. (Yo veía a Satanás caer como un
rayo).
4. Jesús señala un motivo aún más grande por el cual deben regocijarse: Porque
sus nombres están escritos en los cielos.
5. Es Jesús quien declara que sus nombres están escritos en los cielos.
En Filipenses 4:3 Pablo declara “Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que
ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente
también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida 26”.
El Apóstol Juan escribe en Apocalipsis 3:5
“El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la
vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles27”.
Debemos saber que Dios ha rechazado a hombres que un día el mismo escogió. El rey
Saúl es uno de los mejores ejemplos.
• Saúl fue escogido por Dios a través del profeta Samuel para ser el primer rey del
pueblo judío.
• Fue lleno del poder de Dios.
• Profetizaba.
• Pero no escuchó la voz de Dios.
• Hizo lo que él creyó era lo mejor.
• Por ese acto de desobediencia Dios lo rechazó.
• Saúl terminó suicidándose.
Pero también tenemos algunos ejemplos de hombres que han alcanzado el perdón por la
misericordia de Dios. Les invito a considerar 2 ejemplos claros de hombres que fueron
perdonados por Dios:
26 Ibid. Filipenses 4:3.
27 Ibidem. Apocalipsis 3:5.
I. PABLO
• Nació en Tarso dentro de una familia judía.
• Fariseo de fariseos.
• Aprendió a hacer tiendas.
• Persiguió a los cristianos pues los consideraba como una amenaza a sus creencias.
• Estuvo presente durante el apedreamiento de Esteban.
• Desde entonces se constituyó en un enemigo de los cristianos. Según Hechos 8:1-
3 nos dice: “Aquel día se desató una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén,
y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.
Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Saulo por
su parte, causaba estragos en la iglesia: entrando de casa en casa, arrastraba a
hombres y mujeres y los metía en la cárcel28”.
• Saulo se convierte ante el encuentro con Jesús. Hechos 9:3-16 dice: “Mas yendo por
el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un
resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo,
Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús,
a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y
temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y
entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo
se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo
se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la
mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en
visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y
ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo,
de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías,
que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías
respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha
hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales
sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve,
porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los
gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es
necesario padecer por mi nombre”.
II. Pedro
* Casado
* Era de Betsaida
28 Op. Cit. Hechos 8:1-3.
* Pescador
* Impulsivo
* Junto con su hermano decidieron seguir a Jesús.
* Negó en 3 ocasiones a Jesús y experimentó un dolor amargo por lo que hizo.
* El Señor lo perdonó.
CONCLUSIÓN
SALMO 32:1-2: “Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le
borran sus pecados. Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad y en
cuyo espíritu no hay engaño.”
Esta bienaventuranza o dicha no consiste en la posesión de los bienes de este mundo, ni
tampoco en el estatus en que tú te encuentras, sino en el favor de Dios: su perdón, su
gracia, sus bendiciones espirituales. No hay dicha más grande que ser reconciliado con
Dios y saber que nuestros pecados han sido perdonados.