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Efraín Bartolomé: Música Solar

Este poema de 3 oraciones resume un documento sobre el poeta mexicano Efraín Bartolomé. Describe que Bartolomé nació en 1950 en Ocosingo, Chiapas y se ha dedicado a la poesía y la enseñanza. Ha publicado varios libros de poesía incluyendo Música Solar que ganó el Premio de Poesía de Aguascalientes en 1984. El poema presentado es un extracto de este libro y describe el acto del amor en términos sensuales y espirituales.
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Efraín Bartolomé: Música Solar

Este poema de 3 oraciones resume un documento sobre el poeta mexicano Efraín Bartolomé. Describe que Bartolomé nació en 1950 en Ocosingo, Chiapas y se ha dedicado a la poesía y la enseñanza. Ha publicado varios libros de poesía incluyendo Música Solar que ganó el Premio de Poesía de Aguascalientes en 1984. El poema presentado es un extracto de este libro y describe el acto del amor en términos sensuales y espirituales.
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EFRAlN BARTOLOMÉ

Nació en Ocosingo, Chis., el 15 de dicitmbre d. 1950.


jurado d.l Premio d. Poes{a Aguascalienw 1984: Licenciado en psicologia por la UNAM y profisor de la misma.
Francisco Hernández, Mónica Mansour Ha ruibido, entre otros, los siguientes premios: Premio
y Álvaro Mutis Ciudad de México. 1982; Premio Nacional de Poda Car­
los Pellica. 1992; Premio Nacional de Literatura Gilberto
Owen. 1993 y Prmzio de Poesía jaime Sabines. 1996
Ha publicado los siguientes libros: Ojo de Jaguar, 1982;
Ci udad bajo el relámpago. 1983; Cuadernos contra el
ángel. 1987; Ojo de jaguar (edición aumentada). 1990;
Mínima animalia. 1991; Cantos para la joven concubi­
na y otros poemas dispersos. 1991; Música lunar, 1991;
Agua lustral. Poesía 1982-1987. 1994; Corazón del
monte, 1995; Trozos de sol, 1995; Ocosingo. diario de
guerra y otras voces. 1995; La Poesía. 1996 Música so­
lar. publicado en 1985, obtuvo el Premio de Po.sía
Aguascalientes en 1984.
r. MÚSICA SOLAR
Desde el más personal de todos los silencios
Movamos adtlanu, m u to non taTtkmos, tuvestido desciende
la matuia ~s lu~nga, mucho non danoumos, para aclarar el mundo
ca d~ las sus bondatÚs, magua mucho andtmos,
la milésima paru dtcirla non podranos. Cubres de sol mi piel
Propagas en mis muslos el motín de la carne
GON ZALO DE BERCEO
Mis párpados se cierran
Siento tu tacto hundiéndose
Buscando suaves luces
piel adentro.

*
Te contemplo desnuda

Soy
un cuch illo redondo
que te apunta

Se iluminan los cuadros


Los más lejanos soles resplandecen:
tus muslos lenros se abren .
266 EFRAIN BARTOLOMf M ÚSICA SO Lo\R 267

No existe un solo pensamiento De agua


Lo supe siempre
Sólo la claridad que nos habita
Eres de agua
La decidida vocación del pedernal Profunda
que a embates repetidos Transparente
quemó la historia
con su llama.

• Después te dormirás

Quema Bajo tuS ojos se dormirá el sueño


Pulsa
Tiembla
La piel no duerme nunca
Vibran
Me mantiene despierto
la carne que se yergue
y la que ciñe
Por eso no quiero ver tus labios
envuelve
en silencio
engulle
dormidos
carnemente .

Quisiera despertarte
• Traspasar la delgada película del sueño
Eres de agua Habla
Que todo viva
En ti No quiero más este apagado grito.
la claridad
a golpe de sí misma
se oscurece
268 EFRAlN B ARTOLOMt MÚSICA SO LAR 269

• y te amo
Amo el escándalo oscuro de tu cabello
Pero yaces ahí un poco más allá de mi piel y no te veo: La desolación pensativa de (U frente

me cocan Viajo despacio por tu roSltO


con ligero aletear Vago por rus labios
rus mOVlmlenros Voy por la plenitud fértil de (U cuello
Amo tu carne que alimenta mis brazos
Sé de tUS labios blandos Tus muslos por donde mi deseo navega
Sé del pensar solemne de tu respiración La forma hundida de tu piel bajo el vagabundear
y de la tibia caricia solar bajo tus dedos abandonado de mis dedos

EstOy aquí (Qué más deseo entonces Por qué no estOy rranquilo
y no sé dónde comienza el frío Qué torpe eternidad esroy buscando)
No sé si viene de los tejados negros
si nace de la luz bajo puerta Regreso EstOy de nuevo errando por tU rostro
o de la claridad que la ventana no detiene En cada retirada de las sombras
En los milímetros que el sol recorre borrando
No sé si existe en realidad la música la penumbra
o son ciertas las voces que recorren la calle
Afuera
Pero todo está ahí: la niebla se deshace en los brazos del día
la niebla gris vagando por San Diego por la isla y la Bajo el balcón crece la sombra indígena que vende
Almolonga Surgen voces más claras
Por el Asco del Carmen oscuramente antigua Ruidos
Rumor del vecindario
Pero tú estás aquí tan cerca de estOs labios de pronto que despierta
enmudecidos
270 EFRAlN BARTOLOMt
JI. EL CO RAZÓN TERRESTRE
Te vas entonces con la niebla
Desapareces por la hilera de cerros que bajan a Palenque
Hacia los grandes tíos a triste corazón de 10I humanos
Hacia la lejanía enrrañable de las imágenes.
rERCY B. SHELLEY

(Ciudad R.al d. ChiapaJ, dici.mbrr d. 1973.)


ELEGtA FRENTE AL RJo

Las once de la noche


yel trópico descansa de un combate feroz contra sí
mismo

Vuelan extrañas mariposas torpes


Hiende la luz el agua
. Canta un sapo en la sombra que parte en dos la noche:
denso muro de grillos

y estoy aquí
sin tus libros a mano

Oigo pasar el tío


que un kilómetro abajo se junta con el mar

Fluye despacio la memoria:


te conocí bajo el árbol de imágenes
con el que recons(fuis(e el universo

Pardeaban los sesenta


Se hacía más confusa la confusión de los dieciséis años
272 EFRAlN BARTOLOMÉ
l.,
M ÚS ICA SOlAR 273

Advino la palabra por (U voz entra Raúl Garduño al pensamiento


de algún modo
pero sucede que no será posible decínelo Adviene la palabra
ni oírle
ni moserane jamás mi primer libro Muerde el ciempo
las on ce de la noche
A veces
para 51em pIe
la vida muesera todo su obsceno resplandor
Entonces A LA ORILLA DEL SUEÑO
el (iempo es una gota congelada
un golpe suave que nos calla un segundo A la otilla del sueño algo de mí despiecea
y fija con eX(faño poder la circunseancia Brasas que miran la otra pane que
como Siempre
Sucedió hace dos noches
duerme
Iba a leer en p úblico
y alguien dijo tu muene de repence Hay una barca que se abre ame el mar como una espera
Hay una vertical sombra sin rasero que me invira a subir
Ahí empez6 todo esto
A irme de viaje por eseas aguas turbias
en estas horas que alzan su ramazón
Sembrada está en el fondo del oído esta semilla amarga su tallo oscuro
en el (iempo que crece ames del alba
A orillas de mi voz pienso en Mamique:
oigo el río de Tuxpam que un kílóme(fO abajo Hora de gallos asustados
se junta con el mar que concen([an pavor baj o sus alas
Estancias cibias en donde irrumpe el frío
El ([6pico descansa
como un silbido de cri"al
274 EFRAlN BARTOLOM~ MÚSICA SOlAR 275

Alza su pecho gris la incertidumbre La Coqui se abría Como una pregunta


Entra mi pie en la barca En su pecho se hacían los círculos concéntricos
Despierta la otra parte de mi del agua
que siempre duerme Una larga ternura era su mano
y unta un frío sudor sobre mi frente Una larga tibieza metiendo cinco cauces
calien tes en la sangre
Enciendo luz
Salm fuera del sueño El viento de la noche quemaba su cintura

Tiemblo. y yo miraba
Vela pasar la Luna en la mirada ebria de la noche
EN LA MIRADA EBRIA DE LA NOCHE Hendía con mis labios el deseo
yen el pequeño cráneo del instante la locura remblaba
Hincha su llama el día
(Le medamos mano a la ilusión:
Atrás quedó la noche el fruto la lengua de la Coqui tetina adentro vagaban golondrinas)
que sabía a uvas
cuando decía el Cantar de los Cantares Ascendimos por pendientes de alcohol
con la leve violencia del gemido al escarpe de falla de Copoya

Eran las tres de la mañana


(Había que destrozar al pavo teal de guardia
y liberar palomas con trópico en las alas)
Noche abajo su cuerpo se tendía
527 metros sobre el nivel del mar
La lengua de la Coqui: una sola uva larga entre mis
dientes leche y miel en la lengua
ap retando en sus muslos una soledad larga
(Todo es cOmo un recuerdo de gorjeos
Nos ganó el pavo real
sonando vagamente bajo el manto del mar)
Fría rabia escupían las estrellas del alba.
276 EFRAlN BARTOLOME MÚSICA SOlAR 277

LLUVIA La lluvia desbasaca su chasquido Se llena de sí misma


Hasca el fin
No hay sol No hay luna Hasca ahogarse en la sombra.
No existen ya los árboles
Ni el furioso verdor de los pmreros Purifica ndo
Ni las besrias de lomos como arroyos Lavando
Ni el pueblo y sus murmullos Disolviendo
Fecundando.
S6lo la lluvia
Río de necedades Silencio derramado haciéndose su voz UNA CARTA
su cuerpo su cam ino
(Derde La¡ POZOl, nacimiento
Ciega Tenaz Enferma da río Sabina/, m Tilxtln. )
Me ha dejado sin hijos Sin mujer S6lo co nmigo
Planea sin hojas Piedra Uuvia ral vez yo mismo Del esmeralda hacia el azul turquesa
cayendo hasra mi oscuro fondo la transparencia nada
con un braceo de criscal
Cae el cielo vacío Se desborda la mirada del agua Y yo
Uuvioso yo cayendo hacia mí mismo: Todo es can frágil
el mí y el yo fundiénd ose perdiéndose diluyendo
su brillo elemental Estoy bajo un sabino de dos siglos
en la maceria mineral del seif que derrama raíces y rasnajes
lluvioso yo cayendo hacia mí mismo
:follaje eronco espeso raicerío El agua es lenca como la memoria:
hundiéndose en el lodo en la cierra nutricia Hermoso Sabinal de lavanderas
en el agua macerna en el oscuro fondo de todas las lavando el sol bajo las horas de agua
Edades
Sin hablar
Quema un largo silencio enere las ráfagas camInamos
278 EFRAJN BARTOLOMt MÚSICA SOLAR 279

Entramos como a un túnel de silencio Pensé en ustedes


El río nace aquí Los niños que nadaron en la Poza del Cura
Donde no exisre el ruido Los que miraron lavanderas lavando el sol
y nada existe sino la m úsica del agua Los que ahora envejecen como el río

En el fondo del río hay hojas secas y pensé en mí


troncos que se deshacen En los kilómetros que hubo que recorrer
fina arena para muar como era
el Sabinal volando entre bejucos bajo las horas de agua
Por las breves cascadas caen imágenes antiguas
Por el lecho del río a contracorriente
¿Así era, Sabines, tu viejo Sabinal? viene un rumor de vidrios rotos
¿Así corría, límpido, inocente, por el centro de Tuxtla, Llega el sonido filoso de las latas
con este azul, con esta transparencia de (Por el/,cho del río
esmeraldas? ¿de donde salió el nombte si el río nunca duerme?)

Aho ra pienso en los otros los que vienen


Porque de esto ya no queda nada:
agua sucia tan sólo y botellas que bri1.lan
¿Qué habrán de hacet los otros'
turbiamente

¿Qué habrán de hacet


Cada día, Sabines, como todos nOSOtrOs
si el río empieza aquí
el Sabinal se acaba
y aq uÍ termina?
Olvida su inocencia
La deja atrás como las víboras la piel que ya no sirve
Novi,mb" d, J983

El río Sabinal es un punzó'n atravesando imágenes NOCTURNO AMARGO

Hoy conocí un sabino de dos siglos Escrito en tinca negra


Conocí el Sabinal Con la sangte o la saliva espesa de la noche
280 EFRAfN BARTOLOM c M ÚSICA SOlAR 28 1

Con su esperma donde


Oscura linfa amarga como una cicatriz del aire
Un capullo de algodonosa sombra arde el recuerdo de tu cuerpo
donde el agudo filo de la estrella
no enua La limpieza perfecla del espejo
me devuelve una imagen incomplela
Morada del búho
Vientre del silencio Estás de viaje en esle instante que se alarga
Fotografía del conocim iento y sé que tienes sueño
y sé que IÚ lambién miras la oscuridad
La noche que nos muele Tu mirada peneua los ojos de la noche
Nos traga diariamente y nos vomita y viaja hasta encontrar
hasta que un día el la misma no despierta como al fondo de un pozo
porq ue son noche ya Otra mirada
los ojos que nuestro cuerpo
le presta
Soy quien le ve desde la noche abierra más allá del
cristal
Respiración que llena las entrañas con sus alas de cuervo
Es la noche de T uxtla
Decir la noche
El rumor desleído en la dislancia
Derramada retina del ciego
El vaho del miedo como un m uro de imágenes
Pintar de negro el mar la roja llama el viento
Para empezar el sueño
YeI alelear lentísimo del sueño.
o caer mueno.

CICATRJ Z DEL AlRE

Descorro las cortinas de la noche


y entra el rumor de Tuxtla hasta el cuano de hOlel
282 EFRAIN BARTOLOM( MÚSICA SOu.R 283

FERROCARRIL NOCTURNO CRONOLOGIA DE CHICOASJ::N

El tren El Trayecto
y su ronquido de insecro colosal
emergiendo de! viemre bermellón de la momaña Sol rotal

Más allá de la bruma pasan pueblos famas mas Árido azul barriendo la cañada
Pasan destellos ígneos
Cerros:
Pasa e! aire lamiendo los cristales
un bosque de esqueleros vegetales
SIn atreverse a entrar
como manos hambrientas
De promo gris
Depromo
Bruma gris
surge un ciego rumor de viento enfermo
Lluvia gris
en la raíz profunda de la noche
El auro es un cuchillo rasgando la tiniebla
Cruje emonces e! tren que se vuelve a cerrar
Se hace un insecto mínimo y otra vez gris
a tientas [macro gris
avanzando
Estamos en la entraña de un húmedo silencio
Así mi cuerpo ahora desde donde miramos
Así la soledad que me rodea la nervadura de arra bosque muerto
sin atreverse a entrar. la niebla gris que empieza a disiparse
la bocaza de un túnel
esperando.
284 EFRAlN BARTOLOM( MÚSICA SOlAR 285

El tlÍnel Varas que se desrrozan con apagada furia


o sucia sed
(En qué noche he caído o sólo ganas de ponerse a llorar
como una vaca su becerro mueno
Un oscuro rincón de la memoria reproduce una herida:
una asfixia creciendo enere papeles y después nada
espaclOS cIegos
lep ra gris de oficiosos oficios oficiales La cabeza que rueda

El fururo como una fruta podrida


OtrO rincón de la memoria brilla
Ilumina otra herida:
Yel lúnel que se alarga.)
yo era el que vivía el que miraba el brore diario sobre
la hiedra El mirador
Yo cuidaba las planeas y con ellas florecían m is ojos
y mIS manos EslO es el centro de la plenirud
y ahora esroy aq uí Yo soy eSle vacío El vien tre del silencio
Es[a pluma que riembla
Colgada de las rocas arde la transparencia
Es[a sombra que no me perrenece
Cincela el sol mi sombra sobre las piedras blancas
Vuelve la imagen gris de la oficina
Al freme el árido paisaje
La ocre desolación
¿Qué estoy haciendo allí'

(¿De dónde viene esle lOro de luz que lo derrumba [Odo')


Algo quema
Un rorreme de vidrio y hojalala
Cerros [ajados Escarpaduras agrias Fil os de piedra
Esliércol o ceniza
colosal
Desgajada molicie cayendo al agua inmóvil
286 EFRAlN B ARTOLOMt MÚSICA SOlAR 287

y uno se vuelve agua (Irrealidad de Chicoasén)


Una raya en el agua
Atardecer vencido
Una arruga del agua
Una escama ligera de la serpiente azul
(Células incansables de la noche los grillos)
que se encalona
Ame la turbia pupila de la niebla se evapora la luz
El silencio se a!za sobre la punta de sus pies
y danza Sucesivos perfiles de la sierra se evaporan también

Un cuajarón de niebla crece sobre los cerros Agua roca cielo: indigo verdinegro agno VlO­

leta o gris
Un ave blanca brota de la espuma
La serranía cercena la opacidad inm óvil del Grijalva
Morir aquí
Caer a! cenrro inmóvil de las aguas Todo está a puntO de borrarse

¿De dónde viene el golpe que roda lo deriene' Sólo la luna es rea!
y su oro [rLs[e.
No hay respuesta
Nunca habrá respuesra TZINTZUNTZAN
(Visión desde las yácaras)
Aquí nada transcurre
sino la eternidad. Este íntimo rono de plácida dulzura
en que la luz deambula
El ocaso desnuda
por la rierra
¿Va cayendo la sombra desde los precipicios
o crece desde el jade profundo de las aguas?
288 EF!WN BARTOLOMt MÚSICA SOLAR 289

El sol niño que asoma su rosrro sobre e! lago LA PIEDRA FRENTE AL MAR

Los millares de flores amarillas danzando Para H,buto Padi''''

Dichoso el árhol que es apenas umitivo


A lo lejos
y más la piedra dura porque tUl ya no súnte
la leve línea azul de las colinas: RUBtN DARlo
ala del cielo añil lamiendo el agua
Voraz encono en que relumbra el mar
El rrino de los pájaros hiere la rransparencia Día como un cuchillo luminoso
Luz sin dempo
La quietud crece como un ramaje deslumbrame
El palpirante músculo rendido bajo el meral del sol
¿Es verdad ranra luz'
La enorme piedra freme al mar desierro
La derramada línea de! silencio oculra arra verdad: co mo un ojo de sombra.
ese CIego rerror:
el agudo punzón de los insecros 2 De la tierra que toca la sombra con sus alas
la arruga que se extiende sobre la piel del lago la podredumbre nace
la hoz del labrador que en un instante oscuro
cambia de dirección Fuego sobre los hombros de la piedra
el ramo más hermoso de flores amarillas
que las vacas desrrozan en su hocico babean re En sus ojos vaCÍos un infierno de sal.

Enronces nada queda: 3 La arena mira el lema rranscurrir de las aguas del
acaso la mirada mar hacia la piedra
perdiéndose
en el agua. En la momaña arrás crecen los árboles
El pájaro es más cama y menos vida
290 EFRAlN BARTOLO M(

III. COMUNiÓN DE SILENCIOSOS


Arriba hay OtrO mar:
espejo fijo:
en su pupila estalla la locura. (NACIMIENTO DEL POTRO)

4 El sol a punto de caer y ahogarse El pOtro negro del deseo


El mar delira Ancho Impacienre Sudoroso
Se rompe en llamas el desietto líquido: Viene
la ciega piedra
en calma. Sus cascos firmes quiebran la hojarasca
La hierba tierna tiembla y se marchita
5 El sol ahogado ya con la caricia humeante de sus belfos

En el instante previo al tOtal sueño Rompe el follaje


10 sé rodo:
¿cómo podría durat más que la piedra? Avanza

De mí no quedará sino esta humana voz: En sus ojos se encabrita el fulgor:


luz palpable un potro más salvaje.
que el tiempo no erosiona.

Primero es la mirada lento río
Superficie pulida sobre aguas turbulenras
que arrastran ramas troncos fl ores ahogadas lodo
292 EFRAlN BARTO LO M~ MÚSICA SO LAR 293

La luna pez brillante sobre la calle larga Las ráfagas que vienen de sus alas
zumban entre las ramas:
Orra vez la mirada congelan el roda en las ventanas

Me hundí en aguas donde peces rerribles esperaba n. Afuera todo es frío

Pero yo vengo de ru cuerpo


*
y esroy alegre
La tentación es una fruta limpia reposado
Despierta como la piel de las adolescen tes tibio.
Enloquecida como un ángel loco
Como un demonio que se ríe y se burla *
y se pone a llorar de pronto con las manos en llamas
y se rebela y grita Por las calles vacías sigo tu auro
mientras el eco de su carcajada
resuena y marca el tiempo el tiempo el tiempo. La madrugada arrastra su cabellera larga

(EL REGRESO) Vengo de estar en ti


Con cada fibra muscular bebí tu cuerpo
Las tres de la mañana
Fui por el rúnel del deslumbramiento
El invierno planea como el que va cayendo en sueños
entre jirones densos de la noche
y los pies trashumantes de la niebla Vengo de ahí
De los labios donde una herida roja
bebió la vida en o[[a
294 EFRAlN BARTOLOM~ MÚSICA SOl-"R 295

Ahora recortemos las calles somnolientas Hay un rierno vapor en sus sonrisas blancas

Vamos por la ciudad En ellas re adivino.


como si fuera una exrensión del lecho.
Mis ojos son velados por una rransparencia
• que me hace bueno suave .

Ante el golpe de luz Con que las hiere d auro La ribieza me envuelve
las piedras se incorporan van cerrando la calle
Una alegría animal crece en mi pecho
Los árboles arrancan su cuerpo de la sombra
Se dilara más allá de los ojos
Ahora somos la calma
E! reposo del mundo Ancha como la niebla
La oscuridad (respiración del día)
E! pozo de lo diario. inunda el pario los árboles el aire

(LA. SOMBRA) Las m uchachas se van:


florecerá mi sombra por el resro del día.
La mañana
La niebla en los jardines.
*
El aire y su letargo.
He hallado un lugar cerca del prado seco y he cerrado
Un desvelado sol avanza lentamente. los ojos. Como si deseara mirar con luz imerna la forma
en que se agira mi corazón desnudo.
En los parios pasean muchachas abrigadas.
296 E'RAlN BARTOLQM( MÚSICA SOLAR 297

(COMO UNA LENTA PIEDRA) Al fino talle prendo garras dulces


Mis brazos se hacen alas y te envuelven
La noche y sus lamentos Hundo sobre la alfombra cascos de minotauro
El rumor sordo de su respi ración Embisto
No sé qué sangre fluye bajo el piso de la ciudad Rasgo
Aúllo
Una imagen de mí como una lenta piedra Me despeño
llega de las finales marejadas del día
de las horas quemadas por el sol Soy agua derramada sobre ti
Viene del horizonte Soy la más tibia lengua
De la línea dolida de la sombra
El río más tierno
De las cenizas recientes del pasado
Agua.
Del fondo de esta noche sin fronteras

En estos días he visto tantas cosas de mí *


Me he aprendido en tu voz
Ahota quiero gtitar
En el atrevimiento de tus manos
Contárselo a mi sombra
En tu cuerpo arrojado al reposo después de la tormenta
A los geranios
reflejándome oyéndome

Te recuerdo de pie frente al espejo tocada apenas por Peto no


la luz Hay ojos que vigilan
Llenos de ti mis ojos Mis manos insaciables Cada ventana es una luz
El húmedo cabello derramado en el lecho La luz construye sombras
Tus hombros salpicados por la sombra Oh amante
La lengua de la luz en tus caderas blancas Sangre mía
¿A quién decirlo ahora '

Piedras descenderán sobre nosotros


298 EFRAlN BARTOLOM~ M ÚSICA SOLAR 299

Pero habrá que decírselo al frío ya mis manos Canto tu mirada Refugio de la luz
al perro y al silencio Casa del día como quien canta las pozas
Porque de arra manera bajo la espesura de los bosques
ranta felicidad me va a estallar adenrro.
Canro la frescura y el brillo
CANTO EN VOZ BAJA la calma y la tentación del hundimiento

Triunfará del oivido hl hermosura Éste es un río que de golpe avanza


FRANCISCO DE QUEVEDO y se rransforma en viento sobre los pastizales
y se hace luz sobre el espacio azul
Éste es un canro para ti
Entero como el aire que pasa y acaricia las flores Canto tus labios que tienen el grosor de la dicha
del durazno y se encienden como mínimos astros
Feliz como una noche roral en el instante en que los roza levísi ma el ala del
Dulce como los niños que se enamoran de su maesrra deseo
y no saben decir dónde les duele y lloran
Canto tu lengua frutal
Éste es el cantO de tu cabello largo como la rarde que deja reposar su tacro sobre los labios rojos
que se posa en los dientes y los envuelve y acaricia
Arroyo donde el sol se sumerge
Agua donde mis dedos arden como peces
y enloquece
y los hace morder
Red que sale del mat cargada de colores
raíz oscura
Arena fina eorre mis manos
la pulpa del deseo
Éste es el canto de tU mirada que hace danzar los árboles
Canto tu talle besado por el día
Que hace hermosos a los perros yal aire rriste de la
Luminoso tobogán que va de la razón hasra el delirio
ciudad
ya la ciudad y sus muenes innumerables Canto tu grupa tensa de poreanca
Viva como el rrino de rodas los pájaros del mundo
300 EFRAlN BARTOLOM~ MÚSICA SOlJ\R 301

Tus ancas plenas como sandías Canto (us pezones


jugosas y mordibles como manzanas madurísimas Canto el color de tuS pezones
bajo el ocio del sol Canto el color de tabaco en tUS pezones
Nido de mis manos hechas palomas ribias
Libro en que se lee la hisroria verdadera del hombre t.ste es en fin el río que gota a gota te construyo
De los hombres
He querido cantar sobre el papel como sobre tu cuerpo
Tus nalgas pesan en mis muslos con la densidad
de la tibieza He quedado rendido
Se mueven con un sentido exactO de la rotación Lacio y fatigado como los días después del temporal
Duermen junto a mí por el tiempo necesario
y no se sacian nunca D éjame descansar junto a tu cuerpo
y no me sacian nunca
Sobre tu vienue
Canto tus rodillas vivas relucientes
Tus m uslos tersos y fragantes como el interior Arrópame.
de un mango
Tus pies tibios y dulces suaves y delicados
amorosos y tiernos como la mirada del huérfano

Canto tus pechos que se levantan de la blancura total


Tus pechos y su redondez total
Tus pechos y su aureola perfectÍsima
impresionable como la planta sensi tiva al soplo
al toque mínimo
MÚSICA SOlAR 303
IV LAs MAÑANAS NEGRAS
Que e! corazón no se deshaga entre los dedos
Que los ojos no rueden
LAS MANANAS NEGRAS
Ha despertado la sucia soledad rostro de palo
Lavo mis ojos viendo el agua más limpia:
salen chorreando transparencia Me desrroza a mordiscos la impura lengua enferma.

Puedo mirar ru cuerpo reclinado en la luz: *


a su contacto el muro se: hace: terso
Qué ardor quema mis huesos
Qué aguda puma rompe e! esternón
Pero no
No sirve tamo mar para endulzar e! agua La mañana sanguínea se incorpora
y un día miro tu espalda reclinada en la sombra Loca Encendida Rora avanza
E! muro es e! escombro: C hoca con tanta piedra
vidrio rOtO de! sueño
Nos hemos integrado al horizonte
Adán ardiendo en furia S610 somos paisaje
mira pasar las nubes en un charco lodoso.
Llega la oscuridad
*
Un lento río de alas corre bajo la noche.
Quién dicta
Qué venenosa voz sube a la pluma *
Qué rorpe amargo amor rasga mis párpados
con un cuchillo rojo Pasó e! viento dorado de! deseo
Las palabras descienden y ha dejado esra cauda de pájaros muertoS
304 EFftAIN BARTO LOM " MÚSICA SOLAR 305

esre exceso de sal En la rersura olorosa de esre cedro


estos mínimos huesos [fáurados escribo
esros ligeros coágulos Hoy sólo soy mi sombra
manchándome
*
Febrero aún respira
pero ya nada queda Entre los sucios párpados del aire
Amo Bebo A veces muerdo la mano con que se
Sólo el pasto quemado del invierno m e acarICia
y el gruñir de los cerdos No siempre me arrepiento
hozando el basurero.
Como todos desciendo de Caí n
EL MURO Tengo una densa sed
La sangre suave
Sobre este ciego alrar Yel abdomen ardiendo bajo el puño del miedo.
página en blanco
pongo mi piel sin sol *
mi mano aficionada a la ternura
el cobarde que escondo Dos colibríes inundan mi casa si lenciosa
el nido de agua y viento y remolino
que me miró Crecer Quiebran
esre silencio a la mirad del día
Qué otra COsa es el hombre Este vacío
Este animal interno que nos roe
Pedazo de carbón ferozmente oprimido por el puño
del dIa
Sombra de cuáles dioses Pero se van
306 EFRAl N B ARTOLO Mt MOsrCA SOLAR 307

Se apaga De prontO e! muro


la roca negra en que la hiedra vive -la dureza de! muro que divide las casas­
Cesa y sombra
la carcajada de la buganvilia. y muro
y sombra
* y muro
y sombra.
El día tiene podrido e! corazón
Es un árbol rumbado
que no siente el avance voraz de las hormigas

Brilla un instante el sol:


apagado tizón que e! viento inflama

Las nubes otra vez:


densa ceniza.

*
Salgo de mí
Me deslizo entre piedras y hojas secas
hasta e! aroma rojo de! geranio
hasta el olor de la humedad
hasta la hierbabuena y el perejil y el apio

Fuera de mi:
la suavidad de! musgo anegada de luz
incendiando mi taCto

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