Augusto de la Torre: La brecha de
innovación de América Latina es un
reto difícil, pero abordable
IVÁN ROTHKEGEL
El economista Augusto de la Torre reconoce que cerrar la brecha de innovación
que separa a América Latina de otras partes del mundo no será una tarea difícil,
pero eso no le quita el sueño. Confiesa que por primera vez en su carrera
profesional, que incluye pasos como presidente del Banco Central de Ecuador e
investigador del Fondo Monetario Internacional, ve "a la región lista para
enfrentar este gran problema de innovación y crecimiento".
El camino, de todos modos, está repleto de obstáculos, como queda demostrado
en el reporte del Banco Mundial "El emprendimiento en América Latina: muchas
empresas y poca innovación". El economista, asimismo, advierte contra la
tentación de pensar que hay una varita mágica que resolverá los problemas de
la noche a la mañana.
Banco Mundial
Augusto de la Torre
A continuación presentamos algunos extractos editados de la conversación del
economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe con The Wall
Street Journal sobre la situación de la innovación y el emprendimiento en la
región.
Por qué la innovación es un reto apremiante en América Latina
Cuando uno ve en donde está la generación de empleos que pueden estar
asociados a crecimientos vigorosos, siempre encuentra que ese fenómeno… va
acompañado de firmas y empresas vigorosas. Particularmente, las firmas que
estén en crecimiento fuerte. Y no son necesariamente las pequeñitas.
Empresas pequeñas vs. empresas pequeñas que crecen
Uno de los principales mensajes de nuestro reporte es que si bien es muy
entendible que los gobiernos le presten mucha atención al fenómeno de las
pequeñas empresas porque son las que en nuestra región emplean a la mayoría
de los empleados, ese tipo de enfoque puede ser claramente insuficiente
cuando uno toma en cuenta que la presencia de tantas empresas pequeñas,
más que un problema en sí mismo, puede ser un síntoma de una problema más
grande,
Tenemos muchas empresas pequeñas porque las empresas grandes no están
creciendo ni están generando suficiente empleo. De manera que la gente se
topa con el hecho de que como no hay suficientes empleos formales con buenos
salarios, no tienen otro remedio que armar su pequeña empresita de venta de
utensilios en la esquina de la calle.
Déficit de crecimiento:
No toda pequeña empresa crece. Son pocas las que realmente despegan. Eso
pasa en todo el mundo y la región no es una excepción. Pero donde la región
parece muy distinta es que aquellas pocas empresas que terminan creciendo
crecen muchísimo menos que en otros países comparables. Entonces generan
mucho menos empleos y, al generar menos empleo, se genera un incentivo
natural para que haya pequeñas empresas que no tienen otra opción que abrir
sus negocitos pequeños.
Si tuviésemos un sector empresarial más vigoroso que creciese y generase
empleos, el primer efecto que veríamos es que hay una reducción significativa
de las empresas pequeñas… porque habría muchísimas más opciones de
empleo productivo y bien pagado en las empresas que son más grandes y están
creciendo. Lo que importa es que haya un suficiente universo de empresarios
que llamamos high end, que transforman la economía. Importa la calidad del
empresario más que el número.
Déficit de innovación:
El déficit de América Latina no está en la creación de empresas, sino en la
insuficiente innovación y capacidad de crecimiento de las empresas que
despegan. Los investigadores y los hacedores de política se han enfocado en la
pequeña y en el problema de informalidad porque la mayor parte de las
pequeñas son informales. Lo que decimos es que eso necesita complementarse
viendo la cosa desde el otro lado de la medalla: el insuficiente crecimiento de las
empresas que pueden despegar. Es ahí donde se cuecen las habas en términos
de crecimiento y la generación del empleo.
La importancia del ecosistema
Me parece que esos esfuerzos son muy prometedores. Creo que se están
facilitando por el gran cambio tecnológico que se difunde a través de la
globalización. Me da la impresión que estos cambios tecnológicos recientes
están generando mayores posibilidades de modularidad en el proceso
productivo… Lo que está pasando ahora es que con el cambio tecnológico y la
globalización y la reducción de los costos de comunicación es más fácil hacer
outsourcing… cuando puedes hacer outsourcing puedes tener redes más
modulares para hacer más eficiente el proceso productivo. Entonces, el nombre
del juego por así decirlo consiste en asegurarse que el desarrollo de tu sector
productivo esté interconectado a esta red global de especialización de la
producción.
Yo le veo promesa a eso, de que estemos haciendo esfuerzos para que
nuestras empresas que prometen puedan conectarse mejor a estas cadenas
globales de división de la producción.
Críticas al ecosistema
La principal crítica es que normalmente se piensa que hay una intervención o
una acción del Estado que hace la magia. Me gusta esta palabra ecosistema,
aunque a veces no es el término más feliz, pero tiene la ventaja de hacerte notar
que este es una interacción de componentes y de nódulos casi como con cierta
vida. Entonces es muy difícil decir que hay un solo instrumento de política que
hace funcionar eso bien, sino que es una interacción y un conjunto de
acciones... y de iniciativas privadas y públicas que conjuntamente generan este
tipo de sistema. El sistema es siempre más que la suma de las partes. A mí me
parece prometedor porque la región también tiene una gran deficiencia.
El déficit de innovación abarca a las multinacionales y las multilatinas:
Dos resultados que nos parecieron llamativos es que nuestras multilatinas
también parecen adolecer de este déficit de innovación comparado con las
multinacionales asiáticas. Nuestras empresas cruzan las fronteras y expanden
su producción y sus ventas más allá del país en donde nacieron, pero primero
no tienen el tipo de inversión en investigación y desarrollo que las empresas
parecidas de otras regiones emergentes tienen y, segundo, cuando cruzan las
fronteras y salen normalmente lo hacen para vender en otros mercados el
mismo producto que venden en su mercado local.
Nuestras multilatinas, en promedio, no buscan conectarse con las cadenas
globales de valor y hay ciertos estudios que empiezan a mostrar que cuando las
empresas se conectan, particularmente en la zona intermedia de las cadenas de
valor, hay más desarrollo… estás comprando de unas empresas ciertas cosas y
vendiendo de unas empresas ciertas cosas y entonces aprendiendo de los dos
lados.
Lo que vemos es que nuestras empresas tienden a estar o al final de la cadena,
vendiendo productos finales, o al comienzo de la cadena con los commodities.
No nos conectamos de una manera que sea particularmente virtuosa.
El factor cultural
Cuando empezamos el estudio mi argumento con el equipo era que nuestras
multilatinas se iban a parecer muchísimo a las empresas multinacionales
norteamericanas o del mundo porque por algo están en los mercados
internacionales. Yo había esperado a ver las prácticas de administración y
gerencia, los procesos de innovación, la inversión en investigación y desarrollo,
la conectividad, de manera parecida. Pero nos damos cuenta que también ahí
hay una especie de especificidad latinoamericana. Hay algo quizás más de
fondo que está limitando la capacidad innovadora de la región.
Factores históricos, quizás factores culturales asociados a la manera en que
está distribuida la riqueza y el poder que es mucho más desigual. No tenemos
un diagnóstico de fondo, pero es un resultado muy intrigante que se asienta
cuando ves el otro resultado de nuestro reporte que es cuando vemos a las
multinacionales que vienen de los países avanzados. Una multinacional que
está trabajando, por ejemplo, en América Latina pero también en Corea del Sur.
Cuando vemos el comportamiento de las dos subsidiarias vemos que la de
América Latina es menos innovativa que la subsidiaria de la misma multinacional
en un país asiático. Lo cual quiere decir que la cosa va más allá de los
empresarios latinos. Algo de fondo está pasando en el entorno fundamental en
el cual vivimos, por así decirlo.
La economía informal:
Hay dos datos que nos hacen revisitar este tema. Primero, en la mente de
mucha gente, la pequeñez de nuestras empresas está asociada a la
informalidad, pero cuando vemos los números y los comparamos
internacionalmente, vemos que la pequeñez es también parte de la formalidad.
Es decir, que el monopolio de las empresas pequeñas no está en el sector
informal, Hay muchísimas más empresas en el sector formal que son pequeñas
en Latinoamérica comparada con otros países. Entonces, este problema de
poco crecimiento no es sólo un problema de la informalidad. Eso da que pensar
que el tema va más allá de la informalidad.
Segundo, está clarísimo que los crecimientos importantes de la economía están
asociados a la generación de empleos por parte de las empresas grandes.
Tampoco el sector formal tiene un monopolio de las empresas grandes. Si bien
formalidad e informalidad es una distinción tremendamente útil, los problemas
no se reducen a eso.
Qué países entienden el desafío y cuáles se podrían estar quedando
rezagados
Lo que insinuamos en el reporte es que el programa de reformas y de políticas
económicas que se van a necesitar para despertar un espíritu innovador más
fuerte tiene que variar de un país a otro. Cuando vemos donde están los
grandes déficits, lo que encontramos es que varían de país a país. Por ejemplo,
en algunos países el problema de acceso al financiamiento apropiado es mucho
más importante y profundo que en otros países. En algunos países el problema
de ausencia de ingenieros y de graduados en los aspectos de ciencia y
tecnología parece ser un obstáculo más grande que en otros países, aunque es
un problema en toda América Latina. El problema de la seguridad de los
contratos que están detrás de la innovación, los temas de derechos de
propiedad intelectual que son importantes para la inversión en patentes e
Investigación y Desarrollo es más pronunciado en algunos países que en otros.
Menos pronunciado quizás en Chile que en Guatemala.
Problemas comunes en la región
Hay dos problemas que parecen que son comunes en toda la región que
sugieren que son obstáculos de altísima prioridad… la insuficiente competencia
en el sector de servicios y no transables… y el insuficiente número de
profesionales en ciencia y tecnología, el tema de la educación. Los dos
aparecen constantemente en todos los países. Eso sugiere que hay algunas
agendas que ya tienen algunas características regionales.
Diferencias entre los emprendedores latinoamericanos y de otros países
en EE.UU.
Es un resultado tremendamente llamativo e inesperado. Contrariamente a lo que
esperábamos nos damos cuenta que el latino, controlando por educación y otros
factores, es menos emprendedor, lo cual sugiere que hay una cierta persistencia
de factores quizás culturales e históricos que generan actitudes y valores que
les acompañan a las personas más allá de su entorno. Esto es un poco como
cuando Newton tuvo la ley de gravedad y decía yo sé porque esto funciona así,
pero es así. Lo documentamos en el reporte, aunque no pretendemos tener una
explicación completamente satisfactoria.
Hay muchas asignaturas pendientes. ¿Es optimista?
Como decía Menem, no estamos mal, pero vamos bien. Soy optimista porque
por primera vez en mi vida profesional veo a la región latinoamericana con la
energía, el interés y la intensidad de enfoque que se necesita en temas de
crecimiento, de innovación y de productividad. La Latinoamérica de los años 70,
80 y 90 fue una región muy concentrada en temas de estabilidad
macroeconómica. Nuestras mejores mentes estaban dedicadas a como
estabilizamos la inflación y arreglamos el problema macro y también muy
concentrados en como resolvemos los grandes problemas de desigualdad
social. Eso nos quitaba energías para pensar en innovación y crecimiento. Eso
ha cambiado y veo a la región lista para enfrentare este gran problema de
innovación y crecimiento.