UNIVERSIDAD NACIONAL OBRERA
=ABUSO ESCOLAR=
ALUMNO (A)
DANIEL CERVANTES VALDOVINOS
PROFESORA
LIC. RAQUEL CASAS SALGADO
MATERIA
PROYECTO DE NACION
Tepalcatepec, Mich. A 24 de Septiembre de2022
Objetivo
Hacer conciencia de una problemática que afecta a niños y adolescentes en su ambiente
escolar, pero que traspasa a su vida social. Tomar cartas en el asunto para tratar de
solucionar este problema que, muchas veces no le damos la importancia que requiere.
Definición
Es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre estudiantes de
forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de
las redes sociales.
Hablamos de acción negativa cuando alguien inflinge, de manera intencionada, o intenta
infligir mal o malestar a otra persona. Las acciones negativas se pueden llevar a cabo
mediante contacto físico, verbalmente o de otras maneras como hacer muecas o gestos
insultantes e implican la exclusión intencionada del grupo. Para emplear correctamente el
término “bullying” (acoso escolar) ha de haber un desequilibrio de poder o de fuerza (una
relación asimétrica): El escolar que está expuesto a las acciones negativas tiene mucha
dificultad para defenderse.
Hablando de manera más general, el comportamiento acosador puede definirse como
“comportamiento negativo repetitivo e intencional (desagradable o hiriente) de una o más
personas dirigido contra una persona que tiene dificultad en defenderse”. De acuerdo con
esta definición, que parece haber ganado una aceptación considerable entre los
investigadores y profesionales, el fenómeno de acoso escolar (bullying) se puede describir
cómo:
• Comportamiento agresivo o querer “hacer daño” intencionadamente
• Llevado a término de forma repetitiva e incluso fuera del horario escolar
• En una relación interpersonal que se caracteriza por un desequilibrio real o superficial de
poder o fuerza.
México es un país al que no le faltan retos. La pila de pendientes del gobierno es cada día
más alta y parece que no se sabe por dónde empezar. En materia de educación se
enfrentan grandes obstáculos: carencia de materiales, instalaciones en malas condiciones,
desigualdad de oportunidades y ausencia de docentes, por mencionar algunos.
Además, en los últimos años un desafío pasó de ser un “problema menor” a ser el foco de
atención: el acoso escolar.
En México los números son alarmantes: de acuerdo con la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en sus resultados PISA 2015, el 20% de los
estudiantes en México sufren de algún tipo de violencia por parte de sus compañeros.
El acoso escolar es una realidad: un problema con el que se enfrentan miles de niños y
que tiene consecuencias en su desarrollo personal y rendimiento escolar.
El recién eliminado Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en su
informe de 2018, La educación obligatoria en México, concluye que una escuela con altos
niveles de violencia no se puede considerar de calidad. Además, diversos estudios
internacionales afirman que los estudiantes víctimas de acoso escolar son más propensos
a tener dificultades académicas.
En México, los estudios acerca de este problema son limitados. Para poder realizar análisis
similares a los internacionales, la investigación El acoso escolar y otros factores en su
relación con la calidad educativa en México usó los resultados del Plan Nacional para la
Evaluación de los Aprendizajes (Planea) 2017 de educación media superior y los
cuestionarios de contexto.
Los cuestionarios identifican la frecuencia con la que un estudiante es víctima de golpes,
insultos, rechazos, robos u otros. De igual manera, muestran la frecuencia con la que los
estudiantes se sienten en un entorno de violencia, es decir, si han presenciado la posesión
de armas o si han sido testigos de actos de violencia entre compañeros.
Para conocer qué tanto afectan los niveles de acoso escolar en el rendimiento
académico de los estudiantes fue necesario usar un modelo econométrico, con el cual se
obtienen las probabilidades de un estudiante de alcanzar ciertos puntajes con base a
una serie de variables.
El resultado fue que tanto para español como para matemáticas, las asignaturas de la
prueba, el acoso escolar disminuye la probabilidad de alcanzar los niveles más altos de
aprendizaje (0.021 y 0.003 respectivamente). Es decir, frente a altos niveles de violencia
el estudiante tendrá dificultades para desenvolverse, lo que limitará su rendimiento.
Durante años, las agresiones entre compañeros eran minimizadas y normalizadas. Sin
embargo, los datos de acoso escolar, los resultados en las pruebas y las consecuencias de
estos actos se han salido de control. El acoso escolar dejó de ser cosa de niños para
convertirse en una preocupación de las instituciones responsables de la educación en
México.
Para que las políticas públicas implementadas por el Gobierno puedan tener un efecto
positivo en la disminución de problemas, es necesario que las instituciones con
capacidad de recopilar información al respecto cuenten con el apoyo de la
Administración federal. Esta información será indispensable para estudios que permitan
enfocar las acciones a disminuir y prevenir estos actos.
Estos actos de abuso pueden causar daños físicos, sociales o emocionales en quienes lo
sufren. Los estudiantes que son víctimas de acoso escolar no suelen defenderse, al
principio creen que ignorando a sus agresores, el acoso se detendrá. Tampoco suelen
decir a sus padres y maestros que están siendo acosados por temor. Por ello es necesario
generar en la familia apertura para que los hijos nos cuenten lo que ocurre en la escuela e
intervenir para poder detenerlo y así evitar que el problema pase a mayores.
Tienes derecho a convivir en paz, a ser tratado con respeto y a ser protegido de
situaciones de riesgo. También a recibir una educación en la que aprendas a convivir, a
seguir aprendiendo, a ser mejor persona cada día y a desarrollar tu potencial.
Por ello el H. Congreso del Estado de Michoacán de Ocampo decreto la LEY PARA LA
ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA ESCOLAR EN EL ESTADO DE MICHOACÁN
La cual tiene como objeto proteger y atender a los estudiantes en todos los ámbitos,
niveles y modalidades educativos, de las instituciones públicas y privadas, de cualquier
forma de violencia escolar, producida entre los mismos estudiantes, de forma intencional,
sea metódica, sistemática o reiterada, produciendo un daño apreciable; así como el
establecer los lineamientos para otorgar el apoyo asistencial a los receptores y
generadores de dicho fenómeno y a sus familias.
¿Q UI ÉNES PA RTICIPA N E N SIT UA CIO NE S DE ACO SO E SCOLAR?
En el acoso escolar intervienen: los agresores, las víctimas y los testigos. Los testigos son
los alumnos, docentes u otros miembros de la comunidad escolar que presencian las
agresiones hacia las víctimas. Estos últimos juegan un papel fundamental al apoyar a las
víctimas y denunciar el acoso, pues suelen estimular las agresiones, cuando se ríen,
aplauden o felicitan a los agresores.
¿CÓ MO SE RECONOCE E L ACO SO E SCO LA R?
El acoso escolar tiene características particulares que lo distinguen de otras formas de
violencia, por ejemplo:
-Una conducta violenta o agresiva que se repite y que se da de manera constante.
-Las agresiones se presentan durante un largo periodo.
-Es intencional. Las agresiones buscan provocar un daño.
-En el acoso escolar intervienen tres actores principalmente: las víctimas, los agresores
y los testigos (alumnos o docentes de la escuela que observan las agresiones).
C ON SE CUE NCI AS DEL A CO SO ESCO LA R
Además del daño físico y emocional que provoca la violencia, quienes viven en esas
condiciones corren el riesgo de aprender a reaccionar con violencia, acostumbrarse a ella
y a creer que es parte de la vida diaria ser maltratado, ofender a los demás o hacerles
daño. Además de mostrar un bajo nivel de aprendizaje escolar debido al trauma que el
abuso genera.
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