Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
JUZGADO PRIMERO CIVIL DEL CIRCUITO ESPECIALIZADO EN RESTITUCIÓN DE
TIERRAS DE CÚCUTA
San José de Cúcuta, catorce (14) de diciembre de dos mil veintitrés (2.023)
PROCESO SOLICITUD RESTITUCIÓN Y FORMALIZACIÓN DE
TIERRAS ABANDONADAS FORZOSAMENTE.
RADICADO 54-001-31-21-001-2018-00008-00
SOLICITANTES Mariela Hernández Patiño
Zamira Orozco Hernández
Miguel Ángel Orozco Hernández
Yennifer Orozco Hernández
Shirley Orozco Hernández
PREDIOS “Lote A Parcela No. 4”, se identifica con el folio de
matrícula inmobiliaria No. 260-195406 y cedula
catastral N° 54001000300020282000
“Lote B Parcela No. 4”, se identifica con el folio de
matrícula inmobiliaria N° 260-195407 y cedula
catastral N° 54001000300020283000
“El Diamante la Montaña" zona común y proindiviso
de mayor extensión que se identifica con el folio de
matrícula inmobiliaria N° 260-195415 y cedula
catastral N° 54001000300020095000
Ubicados en la vereda San Miguel del corregimiento
Palmarito del municipio de Cúcuta – Norte de
Santander
DECISIÓN
Se protege el derecho fundamental a la restitución
de tierras y se reconoce la calidad de segundos
ocupantes.
1. ASUNTO
Procede este despacho a emitir sentencia respecto de las solicitudes
tramitadas al interior del proceso de Restitución y Formalización de Tierras
radicado bajo el N° 54001-3121-001-2018-00008-00, debidamente
presentada por la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución
de Tierras Despojadas Territorial Norte de Santander, quienes en adelante se
denominarán UAEGRTD Territorial Norte de Santander, en representación de
los señores Mariela Hernández Patiño y Miguel Ángel Orozco Rincón QEPD,
este último que falleció dentro del trámite del proceso, continuándose el
curso del mismo con sus legitimados, esto es los señores Zamira Orozco
Hernández, Miguel Ángel Orozco Hernández, Yennifer Orozco Hernández y
Shirley Orozco Hernández, para que le sean reconocidos sus derechos en el
marco de la Justicia Transicional, concebida por la política de atención,
asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno,
establecida en la Ley 1448 de 2011; procediendo a tomar la decisión
respectiva luego de los siguientes:
1
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
2. ANTECEDENTES
La solicitud de Restitución y Formalización de Tierras recae sobre los
siguientes predios:
1. “Lote A Parcela No. 4", ubicado en la vereda San Miguel del
corregimiento de Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento de
Norte de Santander, con una extensión de 12 Ha + 3125 m2, que se
identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195406, y
cédula catastral N° 54001000300020282000.
2. “Lote B Parcela No. 4", ubicado en la vereda San Miguel del
corregimiento de Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento de
Norte de Santander, con una extensión de 8 Ha + 4000 m2, que se
identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195407, y
cédula catastral N° 54001000300020283000.
3. “El Diamante – La Montaña", zona común y proindiviso de mayor
extensión ubicada en la vereda San Miguel del corregimiento de
Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento de Norte de
Santander, con una extensión de 32 Ha + 7500 m 2, que se identifica
con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195415, y cédula
catastral N° 54001000300020095000.
Las circunstancias de tiempo, modo y lugar relacionadas con el
desplazamiento y consecuente abandono forzado de los predios objeto de
restitución, fueron narradas por los solicitantes así:
2.1 SÍNTESIS DEL CASO
2.1.2 HECHOS
Manifestó el señor Miguel Ángel Orozco Rincón, que el 11 de
diciembre de 1.996, junto a su esposa adquirieron una Unidad Agrícola
Familiar correspondiente a 2 parcelas y una zona en común y proindiviso
con 14 parceleros más, a través del subsidio otorgado por el INCORA y el
crédito complementario concedido por la Caja Agraria.
Que dichos predios estaban destinados a la ganadería y agricultura,
relata que tenía 87 cabezas de ganado, 15 gallinas, 25 pavos y 40 marranos
de cría, así como cultivo de plátano y yuca, una casa de habitación en
madera, potreros, horcones, alambrada y materiales de trabajo.
Precisó desde el año 1.996 conocieron parte de la guerrilla, pues el
predio reconocido como lote A parcela N° 4 era un corredor de este grupo
subversivo, sin embargo, señala que no se presentaban problemas, pero con
el tiempo empezaron a exigirles que cultivaran coca, y como ellos no
quisieron aceptar esa oferta, les solicitaban la colaboración en el sentido de
que sus hijos ingresaran al movimiento.
Posteriormente, con la llegada de las autodefensas unidas de
Colombia, empezaron a presentarse conflictos, hasta que en el año 2.002
este grupo empezó una masacre en la zona, asesinando a un docente y a
otras personas conocidas y vecinos de su heredad, por lo que el 1 de abril
de 2.002 decidió abandonar sus predios.
2
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Relató que para el mes de abril de 2.008 regresó a sus propiedades en
compañía de un funcionario del Banco Agrario de Colombia, pues con esa
entidad bancaria había contraído una obligación que ya se encontraba en
cobro jurídico, pero fue retenido contra su voluntad, siendo amenazado de
muerte, pues en los fundos se encontraba un grupo armado al mando de
un supuesto administrador de los mismos, siendo intimidado para salir de allí
y nunca más regresar.
3. IDENTIFICACIÓN CONCRETA DEL PREDIO OBJETO DE ESTUDIO
3.1 IDENTIFICACIÓN DEL PREDIO
3.1.1 Lote A Parcela N° 4
Identificadores institucionales del predio
Departamento: Norte de Santander
Municipio: Cúcuta
Corregimiento: Palmarito
Vereda: San Miguel
Nombre o dirección del predio: Lote A Parcela N° 4
Tipo de Predio: Rural
Matricula inmobiliaria: N° 260-195406
Área registral: 12 H +3125 m2
Número predial: 54001000300020282000
Área georreferenciada: 12 H + 3125 m2
3.1.2 Lote B Parcela N° 4
Identificadores institucionales del predio
Departamento: Norte de Santander
Municipio: Cúcuta
Corregimiento: Palmarito
Vereda: San Miguel
Nombre o dirección del predio: Lote B Parcela N° 4
Tipo de Predio: Rural
Matricula inmobiliaria: N° 260-195407
Área registral: 8 H + 4000 m2
Número predial: 54001000300020283000
Área georreferenciada: 8 H + 4000 m2
4. El Diamante – La Montaña
zona común y proindiviso de mayor extensión
Identificadores institucionales del predio
Departamento: Norte de Santander
Municipio: Cúcuta
Corregimiento: Palmarito
Vereda: San Miguel
Nombre o dirección del predio: El Diamante – La Montaña
Tipo de Predio: Rural
3
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Matricula inmobiliaria: N° 260-195415
Número predial: 54001000300020095000
Área georreferenciada: 32 H + 3481 m2
3.2 IDENTIFICACIÓN POR LINDEROS DEL PREDIO
3.2.1 Lote A Parcela N° 4
3.2.2 Lote B Parcela N° 3
3.2.3 El Diamante – La Montaña
4
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
3.3 COORDENADAS DEL PREDIO
3.3.1 Lote A Parcela N° 4
3.3.2 Lote B Parcela N° 4
3.3.3 El Diamante – La Montaña
3.4 IDENTIFICACIÓN DE LAS VÍCTIMAS
La señora Mariela Hernández Patiño identificada con cédula de
ciudadanía No. 37.223.080, y sus hijos, los Zamira, Miguel Ángel, Yennifer, y
Shirley Orozco Hernández, identificados con las cédulas de ciudadanía No.
60.388.473, 88.243.359, 37.443.828, y1.090.379.440, respectivamente, en
calidad de legitimados del señor Miguel Ángel Orozco Rincón, quien en vida
se identificó con cédula de ciudadanía No. 3.359.887.
4. DE LAS PRETENSIONES INVOCADAS
4.1 PRETENSIONES PRINCIPALES
Que se declare que los señores Mariela Hernández Patiño y Miguel
Ángel Orozco Rincón QEPD, son titulares del derecho fundamental a la
5
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
restitución de los predios solicitados, y se ordene a su favor, como medida
de reparación integral, su restitución jurídica y/o material, en concordancia
con lo dispuesto en el artículo 82 de la ley 1448 de 2011, relacionado con la
entrega y formalización de los predios inscritos en el Registro de la Unidad
Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.
Aplicar la presunción contenida en el literal a) numeral 2 del artículo
77 de la Ley 1448 de 2011, toda vez que fueron despojados de estos de los
fundos objeto de reclamo.
Que se cobijen los predios restituidos con la medida de protección
preceptuada en el art. 101 ibídem; y en caso de no encontrarse acreditadas
las causales previstas en el art. 97 ejusdem, se ordene al Fondo de la Unidad
Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas –
UAEGRTD la restitución por equivalencia en términos ambientales, de no ser
posible equivalente en términos económicos o en su defecto la
compensación económica.
Que se ordene a la UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL PARA LA
ATENCIÓN Y REPARACIÓN INTEGRAL A LAS VICTIMAS, la inscripción de los
reclamantes en el Registro Único de Víctimas (RUV), para que se activen las
medidas de asistencia y reparación como medida de reparación integral
de conformidad con lo establecido en la Ley 1448 de 2011.
Además, como pretensiones complementarias, las correspondientes
a alivios de pasivos, implementación de proyectos productivos,
reconocimiento de subsidio de vivienda, de reparación integral, y demás
encaminadas al mejoramiento de la calidad de vida de los solicitantes.
5. ACTUACIÓN PROCESAL
5.1 ETAPA ADMINISTRATIVA
Surtido el trámite administrativo contemplado en la ley 1448 de 2.011 y el
decreto 1071 de 2.015, modificado por el decreto 440 de 2.016, la UAEGRTD
TERRITORIAL NORTE DE SANTANDER mediante la Resolución N° RN00372 del
13 de abril de 2.016, se inscriben los predios reclamados en el Registro Único
de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente, a nombre de los
señores Mariela Hernández Patiño y Miguel Ángel Orozco Rincón QEPD.
5.2 TRAMITE JUDICIAL
Este despacho judicial mediante proveído del 20 de marzo de 2.018,
admitió, además de la presente Solicitud, las correspondientes a los
radicados N° 2018-00006 y 2018-00021, disponiéndose su acumulación con
el radicado 2017-00129, por tratarse de predios colindantes, emitiéndose las
respectivas órdenes a las distintas entidades involucradas como fueron:
Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Cúcuta y
Superintendencia de Notariado y Registro, Alcaldía Municipal de Cúcuta,
Gobernación de Norte de Santander, Personería Municipal de Cúcuta,
Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Victimas, Oficina de
Planeación Municipal de Cúcuta, Secretaria de Hacienda Municipal de
Cúcuta, e Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC.
6
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Trámite dentro del cual compareció, con el fin de ejercer oposición, el
señor José Cáceres Quintero, pero el término para ello se encontraba
vencido, lo que conllevó a no tenerse como opositor, y además, al decreto
de la ruptura de la unidad procesal, continuándose el proceso “sin
oposición”, con los radicados N° 2018-0008 y 2.018-00021, procediéndose a
declarar abierto el periodo probatorio, en el que fueron escuchados los
solicitantes.
Concluida la mencionada etapa, se corrió traslado de alegatos de
conclusión, y se ingresó el proceso al despacho para sentencia, pero
estando en estudio, se dispuso el decreto de otras pruebas, para mayor
claridad del caso concreto.
Posteriormente, se consideró, que para un mejor proveer de fondo, se
desacumuló la presente actuación, y se ingresó al despacho
individualmente para lo correspondiente a la presente providencia.
6. CONSIDERACIONES
6.1 COMPETENCIA
Esta judicatura es competente para decidir de fondo la presente
solicitud, de conformidad con lo señalado en el artículo 79, inciso 2 y artículo
8 de la ley 1448 de 2011, en razón que dentro de este proceso no se presentó
oposición y el predio se encuentra dentro de la territorialidad de
competencia de este juzgado.
6.2 PROBLEMA JURÍDICO A RESOLVER.
Conforme a las pretensiones, fundamentos de hechos y de derecho
expuestos en la solicitud de restitución y el caudal probatorio allegado al
proceso, le corresponde a esta judicatura establecer lo siguiente:
Inicialmente se estudiará si se dan las condiciones de víctimas del
conflicto armado sufrido por los solicitantes, de acuerdo con los
presupuestos consagrados en la ley 1448 de 2011; es decir haberse
demostrado la calidad de víctima, por hechos comprendidos en el artículo
75, relación jurídica con el predio, la demostración del despojo de acuerdo
con lo indicando en los artículos 74 y 77 de la ley mencionada, para acceder
a la Restitución o Formalización de los predios solicitados.
Igualmente brindar por parte del Estado todas las medidas necesarias
de atención a los reclamantes, y finalmente llegar a la conclusión si se
cumplen a cabalidad los requisitos para acceder a cada una de las
pretensiones invocadas.
Así las cosas, esta judicatura estudiara para resolver el asunto los
siguientes temas: 1. El derecho fundamental a la Restitución de Tierras.2.
Contexto de violencia en la vereda San Miguel del corregimiento Palmarito
del municipio de Cúcuta, donde se encuentran ubicados los predios
solicitados. 3. Caso concreto el hecho generador del abandono, despojo, y
la relación jurídica de los solicitantes con los fundos; titularidad del mismo;
por ende, procede a estudiarse el derecho a la Restitución de Tierras.
7
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Para resolver los problemas planteados, este despacho debe tener en
cuenta por una parte si se dan los requisitos para proferir una sentencia, es
decir competencia, requisitos de procebilidad; las victimas, el derecho a la
reparación integral y a la restitución de la tierras a favor de las victimas.
El agotamiento de requisito de procedibilidad, validez del proceso, los
presupuestos procesales para resolver de fondo, se encuentran satisfechos
a cabalidad, no hay nulidad que invalide lo actuado y deba ser declarada
de oficio.
Además, estando dentro de los parámetros de la ley 1448 del 2011, y
conforme lo señala el artículo 76 de la Ley 1448 de 2011 en el inciso 1º, en
concordancia con el artículo 18 del Decreto 4829.
7. EL DERECHO FUNDAMENTAL A LA RESTITUCIÓN DE TIERRAS.
Con el fenómeno de desplazamiento forzado de nuestro país, la
jurisprudencia en diferentes ramas del derecho, ha tenido innumerables
pronunciamiento respecto a los derechos de las víctimas, además a los
derechos que se les informe la verdad, justicia y reparación, sufridos por la
comisión de delitos, es decir tiene el derecho a saber qué fue lo que
realmente ocurrió, a que el estado investigue a los responsables del delito y
los sancione y que sean indemnizados por los daños ocasionado con el
hecho delictivo; además el reconocimiento de una indemnización.
Surgiendo entonces, la necesidad por parte del Estado de llevar a Ley
el derecho a la restitución de bienes inmuebles. A través de los legisladores
se empezaron a crear normas de protección a los derechos de los
desplazados, como es la Ley 387 para la atención, protección adaptación,
consolidación y estabilización socioeconómica de los desplazados internos
por violaciones internas en este país; adoptándose mecanismos
internacionales que reconocen los derechos a la reubicación y restitución
de las tierras a los desplazados apareciendo los principios rectores de los
desplazados, formulados en 1.998 por el secretariado de las Naciones Unidas
sobre este tema de desplazamiento interno, de los cuales nace el bloque
de constitucionalidad, refiriéndonos así.
7.1 BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD.
El Artículo 9 de la Constitución es claro al indicar que las relaciones
exteriores del Estado se fundamentan en el reconocimiento de los principios
del Derecho Internacional aceptados por Colombia, disposición
concordante con los artículos 93 y 94 de la Carta Magna.
Artículo 931 indica: “Los tratados o convenios internacionales ratificados
por el Congreso que reconocen los derechos humanos y se prohíben su
limitación en los estados de excepción, prevalece en el orden interno.
Los derechos y deberes consagrados esta carta se interpretan con los
tratados internacionales ratificados por Colombia.
1
Constitución Política Colombiana
8
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
El Estado Colombiano puede reconocer la jurisdicción de la Corte
Penal Internacional en los términos previstos en los estatutos de Roma
adoptados en 1998, por la Conferencia de Plenipotenciarios de las Naciones
Unidas y, consecuentemente, radicar este tratado de conformidad con el
procedimiento establecido es esta Constitución. La Admisión de un
tratamiento diferente en las materias sustanciales por parte del Estatuto
Roma con respecto a las garantías contenidas en la Constitución tendrá
efectos exclusivamente dentro del ámbito de la materia regulada en él.”
Artículo 942 de la Constitución señala:
“La enunciación de los derechos y garantías contenidos en la
Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no debe
entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona
humana no figuren expresamente en ellos”
Estos preceptos fueron el fundamento para que la jurisprudencia
constitucional desarrollará lo que fue llamado Bloque de Constitucionalidad,
mediante el cual se incorporan a la Constitución los tratados y convenios
internacionales sobre los derechos humanos que no pueden ser suspendidos
durante los estados de excepción, siempre que fueran sido ratificados,
constituyendo estos normas de derechos vinculantes para todas las
autoridades en aplicación del principio Pacta Sunt Servanda, pero
principalmente para los jueces en sus fallos, y además prevalentes conforme
a lo previsto en el artículo 4 superior.
Es así como el Estado Colombiano integró al texto constitucional los
llamados sistemas constitucionales de protección de derechos humanos
(SIPDH), estos son: el Sistema Universal de Protección de los Derechos
Humanos de las Naciones Unidas, con sus mecanismos convencionales y
extra convencionales, que de conformidad con la Declaración Universal de
los Derechos Humanos de 1948, tiene por objeto el logro de la libertad, la
justicia y la paz, con base en el reconocimiento de la dignidad humana y
la igualdad de derechos, paralelamente, el Sistema Interamericano de
Protección de Derechos Humanos (IDH) y la Corte IDH.
En forma congruente en el artículo 27 y 34 de la Ley 1448, se establece
el conocimiento de la prevalencia de los referidos instrumentos de derecho
internacional, como el compromiso de respetar los tratados y convenios
internacionales que hacen parte del bloque constitucionalidad.
7.2. ESTÁNDARES INTERNACIONALES RELATIVOS AL DERECHO DE LAS
VÍCTIMAS A LA REPARACIÓN INTEGRAL.
En la Resolución No. 147 del 24 de octubre del 2005, La Asamblea
General de las Naciones Unidas adoptó los principios de directrices básicos
sobre los derechos de las víctimas de violaciones graves manifiestas de las
normas internacionales de Derechos Humanos y de violaciones graves al
Derecho Internacional Humanitario a interponer recursos y obtener
reparaciones.
Entre otros que la reparación integral debe comprender por lo menos,
la restitución, que consiste en restablecer a la víctima de su situación
anterior, lo cual incluye el regreso a su lugar de residencia y la restitución de
sus bienes, la indemnización, que es la compensación por todos los
2
Constitución Política Colombiana
9
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
perjuicios; la rehabilitación, que comprende la recuperación mediante
atención médica y psicológica y la satisfacción y garantía de no repetición.
7.3 PRINCIPIOS RECTORES DE LOS DESPLAZAMIENTOS INTERNOS.
Como consecuencia del aumento considerable de víctimas de
conflictos armados y abusos de derechos humanos, la Comisión de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas encomendó al Sr. Francis M.
Deng, la redacción del marco normativo referente a las personas
internamente desplazadas, el cual fue presentado a la Comisión en el año
1998, con la advertencia que la responsabilidad por los desplazados
corresponde en primer término a los gobiernos nacionales y autoridades
locales.
Tales principios son derivación del Derecho Internacional Humanitario,
de los Derechos Humanos y de los refugiados; establecen derechos y
garantías para la protección de los desplazados en cualquiera de las
circunstancias propias del desplazamiento, del retorno o reasentamiento y
la reintegración.
Los principios proscriben cualquier forma de discriminación en perjuicio
de los desplazado a causa de su desplazamiento, por razones de su raza,
sexo, lengua, religión, origen social u otro, e igualmente, cualquier
interpretación en el sentido de limitar los Derechos Humanos o el Derecho
Internacional Humanitario; reafirman el derecho a no ser desplazados
arbitrariamente y prohíbe el desplazamiento por motivos étnicos, religiosos o
raciales, y la obligación de los estados de proporcionar protección y
asistencia humanitaria a las víctimas de ese flagelo.
En cuanto a la restitución, los principios estipulan:
“Principio 28.-13. Las autoridades competentes tienen la obligación y
responsabilidad primarias de establecer las condiciones y proporcionar los
medios que permitan el regreso voluntario, seguro y digno de los
desplazados internos a su hogar o su lugar de residencia habitual, o su
reasentamiento voluntario en otra parte del país. Esas autoridades tratarán
de facilitar la reintegración de los desplazados internos que han regresado
o se han reasentado en otra parte.
2. Se harán esfuerzos especiales por asegurar la plena participación
de los desplazados internos en la planificación y gestión de su regreso o de
su reasentamiento y reintegración.
Principio 29.-14. Los desplazados internos que regresen a su hogar o a
su lugar de residencia habitual o que se hayan reasentado en otra parte del
país no serán objeto de discriminación alguna basada en su
desplazamiento. Tendrán derecho a participar de manera plena e
igualitaria en los asuntos públicos a todos los niveles y a disponer del acceso
en condiciones de igualdad a los servicios públicos”.
7.4 PRINCIPIO DE LA RESTITUCIÓN DE LA VIVIENDA Y EL PATRIMONIO DE LOS
REFUGIADOS Y LAS PERSONAS DESPLAZADAS.
3 Principios Rectores de los Desplazados Internos Resolución 50 de la CDH del 17 de abril de 1998
4 Principios Rectores de los Desplazados Internos Resolución 50 de la CDH del 17 de abril de 1998
10
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
La Organización de las Naciones Unidas para el año 2005 adoptó en el
informe E/CN.4/SV.2/2005-17 los principios para la restitución de viviendas y
propiedades de las personas refugiadas, desplazadas siendo solicitada en
redacción al relator especial Sergio Paulo Pinheiro. Donde se destacó que
el regreso voluntario de los desplazados en condiciones de seguridad y
dignidad debe basarse en una elección libre, informada e individual.
Estos principios también son aplicables a todos los refugiados,
desplazados internos y cualquiera que se encuentre en esta situación,
quienes tienen derecho que se les restituya viviendas, tierras, patrimonio
como medio preferente de reparación, o que se les indemnice cuando sea
considerada imposible por un tribunal independiente e imparcial. También
hay la posibilidad de establecer presunciones en caso de desplazamientos
masivos respecto a la motivación del abandono de establecer mecanismos
de indemnización adquirientes secundarios de buena fe. Se establecen el
derecho de los refugiados y desplazados a obtener la plena y efectiva
indemnización como parte del proceso de restitución cuando esta resulta
imposible.
En la sentencia T-821/2007, la Corte Constitucional señaló los principios
de la restitución de la vivienda y el patrimonio de los refugiados y de las
personas desplazadas hacen parte del bloque de constitucionalidad.
7.5 PRINCIPIOS GENERALES DEL PROCESO DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS.
El legislador ha establecido principios generales de las víctimas del
conflicto armado que han sido desalojadas de sus tierras o forzadas a
abandonarlas: la dignidad, la buena fe, igualdad, debido proceso y justicia
transicional, entre otros • Dignidad. El fundamento axiológico de los
derechos a la verdad, la justicia y la reparación es el respeto a la integridad
y a la honra de las víctimas. • Buena fe.
El Estado presume la buena fe de las víctimas, permitiéndoles que
acrediten el daño sufrido, por cualquier medio legalmente aceptado. En
consecuencia, bastará a la víctima probar de manera sumaria el daño
sufrido ante la autoridad administrativa, para que esta proceda a relevarla
de la carga de la prueba.
Tiene por objeto el establecimiento de un conjunto de medidas en
beneficio de las víctimas de infracciones al derecho internacional
humanitario o de violaciones graves y manifiestas a los derechos humanos
ocurridos con ocasión del conflicto armado interno, dentro de un marco de
justicia transicional, que posibilite el efectivo goce de sus derechos a la
verdad, justicia y reparación, con garantías de no repetición.
La acción de restitución de Tierras, en lineamiento de la justicia
transicional, se debe dar un trato procedimental especial y distinto a un
proceso ordinario civil, ya que por ser su aplicabilidad flexible los instructores
debemos ser proactivos en la aplicación del procedimiento diligentemente
y responsable. Toda vez que se ha tenido a las victimas abandonadas por
parte del Estado, debiéndose recuperar el respeto del ordenamiento jurídico
y superarse la debilidad institucional; propósito donde deben contribuir los
jueces civiles transicionales, desde la función de administrar justicia, pero
con el deber y apego de los principios de la ley siendo imparciales, en
aplicación de la ley, siempre en beneficio de las víctimas.
11
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Esta Ley regula lo concerniente a la ayuda humanitaria, la atención,
asistencia y reparación de las víctimas con medidas específicas respecto a
las poblaciones indígenas y comunidades afrocolombianas; entre otros
principios se estableció la presunción de buena fe de las víctimas, garantía
del debido proceso, justicia transicional, progresividad, gradualidad,
derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación integral, medidas de
protección integral a las víctimas, testigos y funcionarios.
La reparación integral a las víctimas como un componente esencial a
la restitución de tierras, ha sostenido la Corte constitucional es un derecho
fundamental cuyo fundamento son la base de los principios indicados en la
constitución como el preámbulo y los artículos 2, 29, 93,229, y 250 de la
Constitución Política.
A partir de sus fuentes normativas, la acción de restitución de tierras su
esencia es de naturaleza constitucional como protección de derechos
fundamentales, siguiendo varias consecuencias, una de las más importantes
es que las disposiciones legales sobre restitución de tierras, debe
interpretarse de conformidad con la jurisprudencia constitucional y con el
fundamento de los principios de favorabilidad, buena fe, confianza legítima,
pro Homine, prevalencia del derecho sustancial y reconocimiento de la
condición de debilidad manifiesta de las víctimas.
7.6 PRESUPUESTOS DE LA ACCIÓN DE RESTITUCIÓN DE TIERRAS LEY 1448 DEL
2011.
De conformidad con lo lineado en el artículo 75 de la ley 1448 del 2011,
para la prosperidad de la acción de restitución de tierras se debe verificar
la existencia de los elementos de la titularidad del derecho, como es:
I). El solicitante debe ser víctima de despojo abandono forzado
derivado directa o indirectamente de violaciones al Derecho internacional
humanitario o a las normas internacionales de Derechos Humano, en el
contexto de conflicto armado interno. Es decir, se debe verificar el daño, el
hecho victimizaste y el nexo causal, con los contenidos propios y
condicionamientos dados por la norma. II). Los hechos victimizantes deben
haber ocurrido en el tiempo delimitado por la ley, esto es, a partir del 1° de
enero de 1991. III): El solicitante debe tener un vínculo jurídico de propiedad,
posesión u ocupación con el predio cuya restitución pretende.
Circunstancias que deben ser concurrentes a la prosperidad de las
pretensiones y que la consecuencia jurídica sea derivada de la ausencia de
una o varias de ellas, seria l no acogimiento de las mismas. En razón a que,
si se trata de un procedimiento flexibilizado en oposición a las normas
procesales del proceso civil ordinario, la finalidad del procedimiento de
restitución de tierras, va encaminado a la protección de las personas
producto del conflicto armado interno que se ha vivido en el país y en su
etapa más crítica donde sufrieron atropellos, trayendo como consecuencia
quebrantamiento a sus derechos consagrados en la constitución.
La condición de víctima, en el proceso de restitución de tierras, se
adquiere luego de sufrir un daño por hechos, indicados en los términos del
artículo 3° de la Ley 1448 del 2011, luego de la inscripción en el Registro único
de víctimas y demás exigencias de orden formal. Teniendo en cuenta las
12
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
interpretaciones de la Corte Constitucional, en sentencias C-253ª de 2012,
C-715 de 2012 y C-781 de 2012.
Respecto, a la calidad de víctima de desplazamiento forzado, la
posee quien haya sido obligado a abandonar en forma intempestiva su
lugar de residencia y sus actividades económicas habituales, trasladándose
a otro sitio dentro del territorio nacional, a consecuencia del conflicto
interno. Aunado a ello, encuadra en lo previsto en el artículo 1° de la Ley
387 de 1997. Donde se adoptaron medidas para la prevención del
desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación y
estabilización socio económica de los desplazados internos por la violencia
interna del país.
Conforme, a la jurisprudencia constitucional se ha establecido que el
desplazamiento forzado ocurrido en el contexto del conflicto armado
interno o está determinado a un espacio geográfico dentro del territorio
colombiano, porque para caracterizar los desplazamientos internos, hay dos
elementos; la permanencia dentro de las fronteras y la coacción del estar
allí, lo que hace necesario el traslado. Cumpliéndose con estas condiciones
no hay duda que estamos ante un problema de desplazados. (…). El
desplazamiento interno no surge de aspectos formales, ni de
interpretaciones restrictivas, sino de una realidad objetiva: el retiro del lugar
natural que los desplazados tenían y la ubicación no previamente deseada
en otro sitio. (..). En ninguna parte se exige, ni puede exigirse, que, para la
calificación del desplazamiento interno, tenga que irse más allá de los,
límites territoriales de un municipio.
La Ley 1448 del 2011; respecto a la definición de víctimas lo hace de
una manera restrictiva, en razón que de manera específica que se s refirió a
personas, indicar de manera específica que se trate de naturales o jurídicas.
El artículo 9 de la ley 1448 del 2011, reseña que a los individuos, esto es
de la especie humana, como titulares de los derechos a la verdad, justicia,
reparación y garantías de no repetición, pero a modo demarco conceptual
derivándose las medidas destinadas, conforme al sufrimiento soportado por
la víctimas, es decir que son medidas orientadas a la atención a las personas
víctimas del conflicto armado, indicando solo a las personas naturales que
ostenten dicha calidad, es lo que se extrae de señalar como fundamento
para su procedencia a los hechos de homicidio, desapariciones, torturas y
todos los demás, de los cuales solo pueden ser sujetos pasivos.
8. ANÁLISIS DEL CASO EN CONCRETO
8.1 CONTEXTO DEL CONFLICTO ARMADO EN LOS CORREGIMIENTOS DE
PALMARITO Y BUENA ESPERANZA DE LA ZONA RURAL DEL MUNICIPIO DE
CÚCUTA – NORTE DE SANTANDER
La UAEGRTD en ejercicio de la competencia conferida por el numeral
3° del artículo 150 de la Ley 1448 de 2011, que consistente en acopiar las
pruebas de despojos y abandono forzados, desarrollo un ejercicio de
investigación con el propósito de reconstruir las dinámicas políticas, sociales,
económicas y culturales que propiciaron el proceso de despojo o
abandono en la zona donde se ubica el predio solicitado en restitución
correspondiente a la presente demanda.
13
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
En ese orden de ideas, se explica brevemente la dinámica de toma
de tierras desde la perspectiva de los pobladores, la entrada y expansión de
las guerrillas ELN y FARC desde la década del setenta hasta la historia más
reciente, así como la presencia y acciones del Bloque Catatumbo y el Frente
Fronteras, y el proceso de rearme de los neoparamilitares en cabeza de “Los
Urabeños” y Los Rastrojos” desde 2005 hasta la actualidad, todos ellos
procesos que han marcado décadas de conflicto armado en los dos
corregimientos y en las zonas aledañas, con victimizaciones importantes en
los pobladores.
Palmarito y Buena Esperanza: zonas de frontera y de conflicto armado
El municipio fronterizo de Cúcuta está conformado por diez
corregimientos2 dos de los cuales Palmarito y Buena Esperanza, se ubican al
noroccidente y occidente respectivamente. Cúcuta cuenta con 630,971
habitantes de los cuales 21,315 3.38% se encuentran en la zona rural3. En una
extensión total de 1,139.65 km2 la gran mayoría (1,096.87 km2) corresponde
a esta última4. El territorio conformado por Buena Esperanza y Palmarito está
atravesado por el oleoducto Caño Limón- Coveñas, por numerosas
cañadas, dos ríos El Zulia y el Pamplonita y lo caracteriza una geografía de
montaña de poca elevación; esta zona de frontera ha sido transitada por
diferentes grupos armados ilegales desde la década de los setenta.
Los corregimientos de Palmarito y Buena Esperanza han desarrollado en
buena parte de su territorio actividades económicas agrícolas y ganaderas.
Para el caso de Palmarito la ganadería extensiva y los cultivos de pancoger
marcaron las dinámicas económicas hasta la llegada en los años ochenta
de la minería y en los noventa de la palma africana, la agroindustria del arroz
y la extracción maderera5.
Las solicitudes trabajadas en el presente documento están ubicadas en las
veredas6 del corregimiento de Buena Esperanza La represa, La Susanita, Los
Cámbulos, Caño Seco, Agua Blanca, Quebrada Seca, Oripaya, Reyes,
Zumacal, Capo Hermoso, Tasajero, El Plomo, Vega del Potro, Limoncito,
Pajarito, Bella Vista, la Floresta, Los Peracos, Zumacal, La Unión parte alta,
Patillales (El Salado) y Guayabal. En cuanto a Palmarito encontramos
predios ubicados en las veredas Monteverde, El Aceituno, El Suspiro, San
Miguel, Cerro González y Palmar.
Aproximadamente 54 de los 104 predios habrían sido presuntamente
despojados por algunos de los grupos ilegales presentes en la zona desde el
setenta hasta la fecha o bien vendidos a otros pobladores. Un aspecto, no
el único, que puede ayudar a entender los abandonos y despojos de los
predios ubicados en Buena Esperanza y Palmarito es la ubicación de estos
corregimientos.
En efecto, Palmarito y Buena Esperanza se constituyen en corredores
importantes para pobladores y grupos armados por cuanto sus vías terciarias
y secundarias comunican con el casco urbano de Cúcuta, al municipio de
El Zulia, al municipio de Tibú, al municipio de Puerto Santander, a la frontera
con Venezuela por Boca de Grita y Lago de Maracaibo.
Los pobladores de Palmarito describen la zona como sigue:
14
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
(es) “el corredor de las finanzas, porque es una zona estratégica militar para
los grupos organizados al margen de la ley, porque la guerrilla necesitaba el
paso del occidente al oriente, pasaban por el río Zulia en ápoca de veranos,
el cual se puede pasar a pie, en la zona entre Palmarito y Puerto Santander
no es navegable, entonces se quitan los uniformes los enterraban con las
botas pasaban caminando cogían la vía pavimentada y estaban en
Cúcuta. Hoy sigue teniendo videncia en el sentido que allá (en la zona de
frontera con Venezuela) conspiran todas las fuerzas, paramilitares, la Bacrim
(sic), los contrabandistas de ganado, la gasolina, etc. El fenómeno de la
cercanía a la frontera de estar rápidamente aquí en Cúcuta o están en
Venezuela. Es un corredor estratégico y los que no estábamos de acuerdo
nos mandaban a matar o nos secuestraban”.
Control social y acciones de las guerrillas ELN y FARC sobre la población
civil de los corregimientos de Buena Esperanza y Palmarito: 1985-1998
En Buena Esperanza y Palmarito los pobladores identifican estos grupos
guerrilleros desde 1985 y 1988 respectivamente. De hecho, en Palmarito los
pobladores identificaron los lugares específicos de permanencia en la zona
de cada uno de los grupos mencionados. Así, el EPL se ubicó en los
pobladores Agua la Sal, Montebello, Suspiro, 5 de mayo, Banco de Arena,
La Punta y La Silla. Las FARC por su lado se establecieron en toda la zona del
Distrito de Riego, […]
Permanencia y fortalecimiento de las guerrillas, presencia de los primeros
grupos de paramilitarismo en zona rural de Cúcuta: afectaciones a la
población entre 1990-1999
Antes de la incursión paramilitar del Frente Fronteras perteneciente al Bloque
Catatumbo en Cúcuta y la zona metropolitana a finales de los noventa, los
paramilitares ya hacían presencia en el Norte de Santander. Aunque no se
ha podido establecer con claridad los orígenes y los grupos específicos que
hicieron presencia en la zona rural de Cúcuta, algunos aspectos que a
continuación se describen pueden contribuir a ubicarlos temporalmente.
Las acciones de los grupos paramilitares de entonces, estaban asociadas a
acciones conjuntas con las Fuerzas Armadas. La Comisión Interamericana
de Derechos Humanos – CIDH plantea de la siguiente forma sus hallazgos en
la visita Conjunta realizada a Colombia en 1994:
“En las zonas de conflicto armado continúan registrándose violaciones y
abusos de los derechos humanos en gran escala por parte de los miembros
de las fuerzas de seguridad, de los grupos paramilitares o de "justicia
privada", de los que se dice con frecuencia que colaboran con ellas. (…) Se
dice que los enfrentamientos armados son especialmente frecuentes en los
departamentos de Antioquia, Santander, Norte de Santander, César, Bolívar
y Meta. En esas zonas, las fuerzas armadas continúan aplicando, al parecer,
una estrategia antisubversiva basada en el concepto de la "seguridad
nacional", en virtud del cual toda persona de la que se sabe o se sospecha
que está vinculada a los guerrilleros es considerada como un enemigo
interno. (...) La categoría de "enemigo interno", aplicada a toda persona de
la que se considera que apoya a la guerrilla de una u otra forma (incluso si
los insurgentes utilizan la fuerza para obtener, por ejemplo, alimentos o
dinero de los civiles), se ha hecho extensiva, al parecer, a todos los que
expresan insatisfacción ante la situación política, económica y social, sobre
todo en las zonas rurales. En consecuencia, los dirigentes y miembros de
15
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
sindicatos, partidos de la oposición política, organizaciones de derechos
humanos, trabajadores sociales, etc., han sido, junto con los campesinos, las
víctimas principales de las violaciones de los derechos humanos en zonas de
conflicto armado. Análogamente, muchos de los que se han atrevido a
denunciar abusos de derechos humanos por las fuerzas de seguridad han
sido muertos u obligados a abandonar sus zonas de residencia. Como
resultado de ello, los testigos de violaciones de los derechos humanos temen
por su vida y, en muchos casos, prefieren guardar silencio”.
Por otro lado, en algunos de los relatos ubicados en 1996 los solicitantes
nombran a las Autodefensas Unidas de Colombia AUC como los autores de
las amenazas y asesinatos. Es posible que los pobladores confundan esta
estructura con las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá ACCU
que hicieron presencia para ese momento en buena parte del territorio
nacional; aunque no se tiene certeza o registro de su paso por el Norte de
Santander, es una de las posibles explicaciones para ciertas afirmaciones
donde los solicitantes identificaron para 1996 a las AUC como sus victimarios,
aunque estas llegan solo hasta 1999,como está suficientemente
documentado en sentencias y otras fuentes:
“(1996) la solicitante manifiesta que las AUC llegan al corregimiento y matan
a un señor en la orilla de la carretera. La solicitante manifiesta que enviaron
un panfleto por debajo de la puerta y es de esta manera cómo las familias
deciden desplazarse a la ciudad de Arauca”.
“Ya para el año de 1996 llegan los primeros paramilitares, pero en los años
de 1997 y 1998 se veían muchos paramilitares. En el año de 1998 subía en la
moto a ver los lotes de arroz que tenía arrendados, Salí de la casa a las
5:30am, a eso de las 5:50 a unos tres km antes de llegar la finca CHANE, me
paró un retén de las AUC de unas 300 personas todas con armas de largo
alcance y cananas y camuflados, ese mismo día mataron a personas en las
veredas Pan de Azúcar y Campo Alicia. Los paramilitares, en el año de 1997
regaron panfletos en las calles, también escribían en las paredes informando
que habían llegado las AUC y que la intención era acabar con la guerrilla,
informaban que las personas que colaboraban con la guerrilla debían salir
de ese territorio si querían conservar sus vidas. Las AUC todos los días
mataban de a 4 o 5 personas, a los muertos los tiraban en el basurero, las
familias ni siquiera podían velar a sus muertos en las casas”.
En las narraciones también puede identificarse persecución a líderes
sociales y la estigmatización como colaboradores de las guerrillas a los
pobladores por parte de estos primeros grupos paramilitares:
“(1998) hicieron presencia en la zona un grupo de paramilitares preguntado
por unas personas que tenían en una lista y los mataban, el tesorero de la
Junta de Acción Comunal Francisco Carrillo y un sobrino fueron asesinados
por este grupo, mi marido como era el fiscal de la Junta de Acción Comunal
y al ver que estaban buscando a los de la junta para matarlos nos vinimos
para Cúcuta y dejamos todo abandonado”13 (…) (1998) el 20 de octubre
del año 98 llegaron los paramilitares y los citaron a una reunión donde les
informaron que eran considerados informantes de la guerrilla y por ello
objetivo militar, que era mejor que salieran del lugar y no volvieran si querían
conservar la vida”.
Bloque Catatumbo y Frente Fronteras de las Autodefensas Unidas de
Colombia- AUC en Palmarito y Buena Esperanza: violaciones al DIH en el
16
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
marco de la inserción del paramilitarismo en la institucionalidad y en la
economía local 1999-2004
“Los paramilitares cuando ya se demostraron como tal fue en 1999, pero
antes ya existían (…) estaban en la zona (…) recuperando información,
mirando de civil (…) haciendo inteligencia, cuando ya se dieron a conocer
como autodefensas (…) ya estaban trabajando en equis parcela, en equis
finca (…) aparecieron como comandantes con su bloque”.
El grupo de paramilitares que conformó el Frente Fronteras venía de delinquir
con el Bloque Catatumbo en connivencia con la Fuerza Pública. En efecto,
alias “Mauricio” declaró que la masacre realizada en julio de 1999 en el
casco urbano de Tibú después de haber pasado por La Gabarra, contó con
la colaboración del comandante del Batallón Contraguerrilla No. 46 Héroes
de Saraguro, Mayor Mauricio Llorente Chávez16 hoy condenado a 40 años
de prisión por la Corte Suprema de Justicia por haber permitido el ingreso de
los paramilitares a Tibú.17 Desde La Gabarra, los paramilitares se extendieron
al resto del departamento.
Estigmatizaciones, homicidios y otras violaciones al DIH contra la población
rural de Cúcuta por el Frente Fronteras: 1999- 2003
(…) una acción de exterminio selectivo y (…) (de) violencia sistemática
contra los pobladores considerados como miembros del grupo en
contienda –la guerrilla- o sus auxiliadores, específicamente en el área
metropolitana de Cúcuta y en las poblaciones de Puerto Santander (…)
Aguas Claras, La Floresta, Distrito del Riego, La Silla, Vigilancia (…)”.
Jorge Iván Laverde Zapata alias “El Iguano” fue puesto al mando del Frente
Fronteras dada su experticia en el manejo de grupos urbanos paramilitares
en el departamento del Chocó, con la orden de Carlos Castaño de
“tomarse a Cúcuta y toda la zona fronteriza”. Según un documento de la
Fiscalía, Laverde Zapata junto a otros paramilitares, se unieron a un grupo
de justicia privada que era auspiciado por agentes del Estado del Grupo
Mecanizado Maza 5 y con este apoyo lograron crecer exponencialmente
hasta establecer una base en el municipio de Puerto Santander que limita
con Cúcuta. Desde este lugar estratégico se planearon y ejecutaron las
acciones enmarcadas en la estrategia de toma del territorio Cucuteño, lo
cual aumentó el número de homicidios en el municipio en los años 2001 a
2003.
Desde la llegada del Frente Fronteras, los pobladores las zonas rurales de
Cúcuta como Palmarito, Agua Clara y Buena Esperanza fueron duramente
azotadas por el accionar paramilitar. Amenazas20, asesinatos,
desplazamientos, vinculación forzada de niños, niñas y jóvenes a sus filas,
entre otros hechos perpetrados por paramilitares del Frente Fronteras,
ocasionaron el abandono de predios que en la mayoría de los casos
terminaron en presuntos despojos como lo ilustra el siguiente relato:
“el día 28 agosto del 2003 ellos llegaron la finca me dijeron “que se iban
llevar mi hijos para ingresarlos a los paramilitares” y lo dije “primero muerto,
que podérselo llevar” ellos me respondieron “que tenía que irme de ahí
inmediatamente, si en la tarde estaba se iba llevar mis hijos”, tome la
decisión de irme para Cúcuta”
17
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Sin que ninguna autoridad local lo denunciara, los paramilitares cometieron
atrocidades contra los pobladores de Palmarito y Buena Esperanza. La
existencia fosas comunes en zonas aledañas y el testimonio de pobladores
de Palmarito acerca de la existencia de hornos crematorios en esa
población, dan cuenta de ello.
“yo salí de allá el sábado 14 de abril de 2007 para Cúcuta, ya teníamos el
plano hecho con el CTI de la Fiscalía y el Ejército, para ir a sacar a mi hijo el
lunes. Salimos de Cúcuta el lunes a las 9:00 am, llegamos a la vereda El
Núcleo, ahí lo desenterramos y llegamos a las 3:00 pm aquí a Cúcuta a
Justicia y Paz con el cadáver (...) para el centro de Cúcuta recibí una
llamada de una persona que no se identificó pero que me dijo (...) desde
que mi hijo se desapareció yo había empezado a joder buscándolo, que yo
tenía que bajar a la finca y que mí sí me mataban y me enterraban allá y
que de allá nadie me iba a sacar (...) Por eso yo no volví más por la finca”.
La repudiable práctica de incineración de cadáveres con mecanismos
rústicos llamados hornos crematorios, fue una de las acciones adelantada
por el Frente Fronteras contra la comunidad. Los habitantes de Palmarito
tienen en su memoria el detalle de estas acciones:
“(…) caños veraneros y había piedras entonces cogían esos caños
veraneros, colocaban llantas y encima ponían el muñeco, (sic) echaban
gasolina, la gasolina con el caucho se prendía, entonces el calor del
caucho con las piedras produce unas temperaturas muy altas que permiten
la calcinación del cadáver y cuando llegaban las lluvias los residuos de los
poquitos huesos se iban por eso era imposible el reconocimiento de
cadáveres porque el río de los llevó. Entonces Mancuso habló Mancuso de
los hornos crematorios en Pacolandia”
El señalamiento a pobladores que viven en medio de zonas de conflicto
armado se sustenta en el poder de los actores armados, que como el caso
de los paramilitares, deciden quiénes son y quiénes no son sus enemigos. Esta
clasificación binaria al parecer estaría aplicando el mismo enfoque de la
década de los setenta y ochenta respecto al enemigo interno descrita
brevemente en el capítulo III, en tanto el enemigo es aquel que el actor
dominante determina a partir de unos aspectos predefinidos, uno de los
cuales, para el caso que nos ocupa, sería el haber hecho parte de procesos
de toma de tierras o en general participar en procesos de organización
comunitaria como las Juntas de Acción Comunal, como lo ilustran los
siguientes relatos:
“a mí personalmente me acusaban de ser enlace entre la guerrilla y la
comunidad por que pertenecía la junta de acción comunal con el señor
(nombre), él era el presidente y yo el fiscal. Al señor (mismo nombre) ya lo
habían hecho desplazar de la misma zona, y el cual intercedió la Cruz Roja
para poderlo sacar vivo, dejando todo a la deriva, y también habían hecho
desplazar al señor (nombre), que lo acusaban por el mismo motivo de ser
colaborador de la guerrilla y el cual está fuera del país” (…) en el año 2001
que fue la entrada de los paramilitares, cada rato esa gente nos citaban a
reuniones con el objetivo de amedrantar que el que tenía problemas con la
guerrilla les contaran y más a nosotros que pertenecemos a la junta de
acción comunal; porque decían que eran el enlace entre la comunidad y
la guerrilla; decían que nosotros también le hacía sancocho y fiestas a la
guerrilla; de vez en cuando me pedían ganado; que había que colaborar
en los que ellos pedían”.
18
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
De lo anterior podemos deducir que no todas las personas que salieron
desplazadas de la zona rural de Cúcuta y se vieron obligadas a abandonar
sus predios, lo hicieron porque tuvieran vínculos, relaciones o intereses
compartidos con los grupos armados al margen de la ley, en este caso, las
guerrillas de las FARC o del ELN. Los siguientes relatos dan cuenta de ello:
“En el año 2003 (…) recibo de una persona una hoja donde me citaban que
en dos días me presentara en una vereda de la zona arrocera, donde tenía
el campamento las autodefensas ante quien le decían El Pato. (…) me dijo
que ellos tenían conocimiento que supuestamente yo era colaborador de
la guerrilla, que yo les organizaba fiestas, que les hacía asados y sancochos,
que les guardaba los vehículos y motos, entonces le dije que eso no era
cierto. (…) ese día nos dejaron ir porque mi sobrino habló con el señor y le
dijo quién era yo” (…) aproximadamente en el año del 2000 a finales de
este, envió a su hijo (…) a la tienda, regresando este asustado y diciendo a
su madre que los ‘paracos’ se habían metido y que estaban matando gente
que se escondieran; ellos atemorizados salen hacia el rio allá se estuvieron
hasta la tardecita y cuando llegaron nuevamente a su predio les comentan
las demás familias que era cierto y que los ‘paracos’ habían dicho que iban
a realizar reuniones y que a los jóvenes los iban a matar porque eran
colaboradores de la guerrilla. Escuchando esto ellos deciden al otro día muy
temprano salir hacia Cúcuta”.
9. CUMPLIMIENTO DEL REQUISITO TEMPORAL QUE TRATA EL ARTÍCULO 75 DE
LA LEY 1448 DEL 2011.
El artículo 75 de la Ley de víctimas y Restitución de Tierras indica que
las personas que fueron propietarios, poseedores u ocupantes de tierras
despojadas o que se hayan visto obligados a abandonarlas como
consecuencia de las infracciones descritas en el artículo 3 de la
mencionada ley, deben cumplir con el requisito de temporalidad, hechos o
eventos que han de presentarse entre el 1 de enero de 1991 y el término de
vigencia de esta ley.
Sobre este tópico no hay duda alguna, así se establece del material
probatorio obrante tanto documental, como testimonialmente que las
circunstancias de tiempo, modo y lugar, tuvieron ocurrencia dentro del
periodo que protege la norma, esto es, entre el 1 de enero de1.991 y el
termino de vigencia de la ley, toda vez que fue demostrado que los hechos
de abandono del fundo ocurrieron en el año 2.002, cuando los solicitantes
deben abandonar el predio reclamado, ante las constantes hechos de
violencia ocurridos en la zona, así como las amenazas de las que fueron
víctimas, cumpliéndose así el requisito de temporalidad que indica la norma.
9.1. LEGITIMACIÓN TITULARIDAD
El artículo 81 de la ley 1448 de 2011, indica quienes son los titulares de
la acción de restitución de tierras en los siguientes:
Artículo 81. LEGITIMACIÓN. Serán titulares de la acción regulada en
esta ley:
Las personas que hacen referencia el artículo 75.
19
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Su cónyuge o compañero o compañera permanente con quien se
conviva al momento en que ocurrieron los hechos o amenazas que llevaron
al despojo o al abandono forzado según el caso.
Cuando el despojado, o su cónyuge o compañera permanente
hubieran fallecido, o estuvieren desaparecidos podrán iniciar la acción los
llamados a sucederlos, de conformidad con el Código civil; teniéndose en
cuenta la convivencia marital o de hecho al momento que ocurrieron estos.
Dentro del presente proceso acudieron como solicitantes por
intermedio de la UAEGRTD Territorial Norte de Santander, los señores Mariela
Hernández Patiño y Miguel Ángel Orozco Rincón, este último quien falleció
en el curso del mismo, por lo que los llamados a sucederlo, esto es sus hijos
Zamira, Miguel Ángel, Yennifer, y Shirley Orozco Hernández, acudieron en
calidad de solicitantes legitimados conforme las normas en cita.
10. RELACIÓN JURÍDICA DEL PREDIO RECLAMADO
Del material probatorio arrimado a la actuación se puede inferir
razonablemente, que la relación de los predios reclamados con los
solicitantes data desde el año 1.996, en calidad de propietarios, por
adjudicación en liquidación de comunidad – unidad agrícola familiar
mediante Escritura Pública No. 3709 de la Notaría Sexta del Circulo de
Cúcuta.
Así las cosas, se evidenció en el trámite de restitución que los señores
Mariela Hernández Patiño y Miguel Ángel Orozco Rincón QEPD, ejercieron
actos de señor y dueño en los predios reclamados, explotándolo
económicamente hasta su abandono, cuando incluso, acudieron ante el
extinto INCORA para declarar su desplazamiento, registrándose ello como
medida cautelar.
10.1 ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DEL ACTUAL DEL PREDIO Y SEGUNDA
OCUPANCIA
En relación con los estándares internacionales vigentes en materia del
derecho fundamental a la restitución de tierras, la Corte en Sentencia C-330
de 2016 consideró que el concepto de segundos ocupantes comprende al
universo de personas que por diferentes motivos habitan en los predios que
fueron abandonados y despojados en el marco del conflicto armado,
definiendo, además, unos parámetros para determinar si en efecto, en un
caso particular se ostenta o no esa calidad.
Así mismo, ahondó en las condiciones que deben cumplirse para ser
considerado un “segundo ocupante”, y en ese marco, la Corporación
consideró que, desde una interpretación puramente literal de la Ley de
Víctimas y Restitución de Tierras, ciertas personas vulnerables, que ocuparon
un predio con el propósito de hacer efectivos sus derechos fundamentales
a la vivienda, el mínimo vital y el trabajo, y que no tuvieron relación alguna
con el despojo, ni directa ni indirecta, sí podrían verse afectados como
resultado de la restitución del bien ocupado.
Aclaró, sin embargo, que es posible construir una interpretación
conforme a la Constitución Política que, al integrar a los artículos
20
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
demandados los mandatos de igualdad material, protección de grupos
vulnerables, acceso a la vivienda y a la tierra para los trabajadores rurales,
permita adoptar medidas de protección a su favor, ámbito en el que el
Gobierno Nacional ha dado algunos pasos.
Ante dicho pronunciamiento, la Unidad Administrativa Especial en
Gestión de Restitución de Tierras, mediante Acuerdo N° 33 de 2.016
estableció las medidas de atención a los segundos ocupantes5, así como el
procedimiento para su aplicación.
Siguiendo estas premisas, procede este despacho a dilucidar si los
señores Joselito Pardo Gutiérrez, José Yolman Gutiérrez Rojas y José Manuel
Caicedo Pabón, ostentan la calidad de segundos ocupantes.
10.1.2 Joselito Pardo Gutiérrez
En primera medida, se tiene que el señor Joselito ingresó a los predios
reclamados en el año 2.017, cuando mediante documento privado
adquiere la posesión de éstos, sin embargo no acudió oportunamente al
proceso, y por tanto funge como tercero interviniente dentro del mismo, y
en virtud de lo cual, se ordenó a la UAEGRTD Territorial Norte de Santander
le realizara una caracterización socioeconómica, lo cual se llevó a cabo en
el mes de abril de 2.022, en donde se estableció que para ese momento
contaba con 52 años de edad, y que su grupo familiar se encontraba
conformado por su esposa, la señora Marleny Carreño Ovalles de 43 años, y
sus hijos Brayan Steven Pardo Carreño de 24 años y Jhosmar Pardo Carreño
de 17 años.
Así mismo se estableció, que este grupo familiar tiene sentada su
residencia en el predio rural denominado KDX 23D Parcela N° 10 ubicado en
la vereda La Colorada del municipio de El Zulia – Norte de Santander, predio
que, según lo dicho por el mismo Joselito, hace parte de los activos de la
sociedad Piscícola Los Compadres SAS ZESE, de la cual es accionista.
Así mismo, que el señor Joselito es el jefe de hogar, y sus ingresos
mensuales para ese año ascendían a la suma de un total de nueve millones
doscientos mil pesos ($9.200.000), derivados de la pensión que como
exmiembro del Ejercito Nacional de Colombia devenga; la actividad
comercial que desarrolla como piscicultor; el arriendo del apartamento
ubicado en la ciudad de Bogotá D.C. (FM 50S-675680) de propiedad de su
esposa y sus hijos; el arriendo de los fundos reconocidos como parcela N° 6
lote A (FM 260-195410) y parcela N° 7 lote A (FM 260-195412) de su propiedad
en un 50%; y el arriendo de la parcela N° 3 lote A en un total de 3 hectáreas,
sin embargo esta última fue reclamada en un proceso de restitución de
tierras conocido por este juzgado, donde se accedió a la pretensión a favor
de la parte solicitante, y examinadas las circunstancias del señor Pardo
Gutiérrez, se resolvió no reconocerlo como segundo ocupante.
5
Artículo 5. MEDIDAS A FAVOR DE SEGUNDOS OCUPANTES. La atención que se brindará a los segundos
ocupantes en el marco del presente reglamento, comprende el acceso a tierras, proyectos productivos, gestión
de priorización para el acceso a programas de subsidio de vivienda y traslado del caso para la formalización
de la propiedad rural y el pago en dinero. Esto, atendiendo a los principios de sostenibilidad, efectividad y
carácter transformador de la restitución de tierras.
PARÁGRAFO. Las medidas contempladas en el presente acuerdo se aplicarán por una sola vez y por núcleo
familiar para quienes tengan relación con el predio objeto de restitución, la cual deberá ser anterior a la
macrofocalización de la zona intervenida, reconocidos como tal en las providencias judiciales de restitución de
tierras.
21
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Entonces corresponde ahora evaluar sus condiciones actuales que
evidentemente han variado, principalmente por haber perdido la posesión
de la parcela N° 3 lote A en un total de 3 hectáreas, pues si bien ni de esa,
ni de las aquí reclamadas se deriva su vivienda en forma permanente, con
base en el estudio de caracterización elaborado por la UAEGRTD es posible
establecer, que los fundos solicitados sí son esenciales en la consecución de
sus ingresos para garantizar su mínimo vital, puesto que:
El señor Joselito tiene vocación campesina, sin embargo, devenga
una pensión, la cual de acuerdo a lo que manifestó en la entrevista para la
caracterización, asciende a la suma de un salario mínimo.
Que, como actividad comercial u oficio, ejerce la piscicultura, pero
esta no le genera un ingreso fijo, pues hay producciones que solo le generan
pérdidas por diferentes motivos, principalmente por el incremento de los
insumos.
Finalmente, los ingresos que percibe por arriendo, incluidos el de los
hoy reclamados, suplen en gran medida los gastos de su grupo familiar, el
cual se aprecia depende única y exclusivamente de él, pues ninguno de los
otros miembros labora o ejerce alguna actividad económica.
10.1.3 José Yolman Gutiérrez Rojas
En cuanto al señor José Yolman, ingresó junto con el señor Joselito
Pardo Gutiérrez a los predios reclamados en el año 2.017, cuando mediante
documento privado adquirieron la posesión de éstos, sin embargo, tampoco
acudió oportunamente al proceso, y por tanto actúa como tercero
interviniente dentro del mismo, ordenándose por ello a la UAEGRTD Territorial
Norte de Santander que le realizara una caracterización socioeconómica,
lo cual se llevó a cabo en el mes de abril de 2.022, en la que se estableció
que para ese momento contaba 40 años de edad, y que su núcleo familiar
se encuentra conformado por su hermano, Yeferson Danilo Gutiérrez Rojas
de 38 años, su cuñada Dayal Yuritzay Camargo Manrique de 24 años, y su
menor hija Alaila Sharlotte Gutiérrez Navarro de 7 años de edad, quien
convive con él los fines de semana y vacaciones; así mismo, que tienen
sentada su residencia en el predio urbano denominado KDX 451 – A barrio
Santander del municipio de El Zulia – Norte de Santander, vivienda frente a
la cual ostentan la calidad de arrendatarios.
También se estableció, que José Yolman se considera jefe de hogar,
determinando que el ingreso mensual de su grupo familiar asciende a cinco
millones de pesos ($5.000.000), que provienen principalmente de la
actividad comercial que desarrolla como piscicultor; el arriendo de los
predios denominados parcela N° 6 lote A (FM 260-195410) y parcela N° 7 lote
A (FM 260-195412) de su propiedad en un 50%; y el arriendo de la parcela N°
3 lote A en un total de 3 hectáreas, sin embargo esta última fue reclamada
en un proceso de restitución de tierras conocido por este juzgado, donde se
accedió a la pretensión a favor de la parte solicitante, y examinadas las
circunstancias del señor Pardo Gutiérrez, se resolvió no reconocerlo como
segundo ocupante.
Entonces corresponde igualmente evaluar sus condiciones actuales
que evidentemente han variado, igual como ocurrió con el señor Joselito
Pardo Gutiérrez, principalmente porque perdieron la posesión de la parcela
22
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
N° 3 lote A en un total de 3 hectáreas, pues si bien ni de esa, ni de las aquí
reclamadas se deriva su vivienda en forma permanente, con base en el
estudio de caracterización elaborado por la UAEGRTD es posible establecer,
que los fundos solicitados sí son esenciales en la consecución de sus ingresos
para garantizar su mínimo vital, puesto que:
José Yolman, como quedó demostrado, tiene al igual que su
coposeedor, vocación campesina, pero a diferencia de éste, no devenga
una pensión o salario fijo mensual.
Percibe ingresos por el ejercicio de su oficio - piscicultura, sin embargo,
esta no es una utilidad fija, pues hay producciones que solo le genera
pérdidas por diferentes motivos, principalmente por el incremento de los
insumos.
Finalmente, se pudo evidenciar que el producto de los arriendos,
incluidos el de los fundos reclamados, constituyen en gran medida la fuente
principal de ingresos, pues son rentas fijas, de donde sufraga además los
gastos suyos y de su menor hija, incluido el canon del inmueble donde reside.
Estudiados individualmente las actuales situaciones de los poseedores
de los predios reclamados, procede esta judicatura a analizarlas en
conjunto, del cual se colige que para ambos casos, privarlos de los fundos
podría derivar una grave inequidad, bajo criterios jurídicos de razonabilidad
y proporcionalidad, y por tanto, implicaría arrebatarles una parte importante
de lo que constituye su sustento y el de sus familias, muy a pesar de que
tengan la titularidad de otros inmuebles, pues es en total la suma de lo que
por cánones de arrendamiento que reciben mensualmente, que costean
los gastos propios y del hogar de cada uno.
Por lo anterior, esta judicatura adoptará las decisiones consecuentes
con este análisis, en aras de proporcionar el amparo que
constitucionalmente resulta procedente, y para ello, pese a que fue
pretendida la restitución jurídica y material de los predios como medida
preferente6, al ser interrogada la solicitante por la vía de reparación, esta
manifestó su intención de obtener un predio diferente para no retornar al
lugar del cual fue desplazada por temor. Por consiguiente, aunque la mera
voluntad de no retornar no es un elemento per se determinante, pues en
todo caso la restitución puede proceder con independencia del retorno 7,
con miras a respetar y consolidar su dignidad humana y su autonomía en la
elección de sus planes de vida y a fin de garantizar el principio de
participación8 y sus demás derechos fundamentales, teniendo en cuenta
además las condiciones en que se encuentran los actuales ocupantes o
poseedores, sin que su situación sea prevalente respecto de las víctimas, en
este asunto resulta ponderado y razonable otorgar la compensación por
equivalente, con mayor razón, cuando hace más de 19 años perdieron el
arraigo con esos fundos en particular, y además, el reconocimiento de
segundos ocupantes a los señores Joselito Pardo Gutiérrez y José Yolman
Gutiérrez Rojas, frente a los cuales se adoptarán las medidas que más
adelante se determinarán.
6
Art. 73.1 Ley 1448 de 2011
7
Art. 73.2 ejusdem
8
Numerales 4 y 7 art. 73 ibídem
23
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
11. EL PROCESO EJECUTIVO Y EL GRAVAMEN HIPOTECARIO QUE PESAN
SOBRE LOS PREDIOS EN RECLAMACIÓN
Se advierte en el seno del proceso, que sobre los predios objeto de
restitución recae un gravamen hipotecario producto de una obligación
crediticia suscritas por los accionantes con la extinta Caja Agraria, contrato
-hipoteca - que aparece debidamente inscrito en los certificados de
matrícula inmobiliaria y que aún conserva su vigencia.
Se avizora, además, que la Caja Agraria, formuló proceso ejecutivo
hipotecario en contra de los hoy reclamantes que se tramitó inicialmente en
el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Cúcuta bajo el radicado No. 1998-
464, el cual luego pasó al Juzgado Quinto Civil del Circuito de Cúcuta en
donde se dio por terminado mediante proveído del 23 de noviembre de
2.009, en donde además se dispuso el levantamiento de las medidas
cautelares decretadas9.
Así las cosas, y en atención a que tal obligación fue suscrita con
anterioridad al hecho victimizante de desplazamiento, y que además se
encuentra garantizada a través de una hipoteca, cuyo gravamen está
inscrito y vigente en los folios de matrícula inmobiliaria que corresponden a
los predios objeto de la presente solicitud de restitución, situación que
vislumbra la existencia de un pasivo que en los términos del artículo 121
numeral 2 de la ley 1448 de 2011 se cataloga como existente al momento
de los hechos del desplazamiento, resulta procedente desde ya, el
reconocimiento de la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, o a quien
esta haya cedido el crédito, como acreedor de los solicitantes por así
aparecer debidamente acreditado en el expediente.
Acreencia cuya existencia y exigibilidad no está dada a
desconocerse en el trámite de restitución de tierras, pues sin duda la ley 1448
de 2011 no contempla esa situación y tampoco aviene una causa jurídica
civil como un modo de extinción de la obligación principal, de la accesoria
o la configuración de nulidad de uno u otro contrato, que permitan
desconocerla o tenerle por declinada, de allí que no sea este despacho el
llamado a declarar la extinción del mutuo y la cancelación de su garantía,
situación que no quiere decir que frente a dicha acreencia y su garantía no
sea procedente ordenar al Grupo Fondo de Restitución de Tierras y Territorios
GFRTT de la UAEGRTD, la realización del análisis que a continuación se
procede a explicar.
Nótese que enmarcada la obligación en los postulados del artículo
121 de la ley 1448 de 2011 y consecuentemente reconocida la calidad de
acreedor a la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, o a quien esta
haya cedido el crédito, en los términos del artículo 44 del Decreto 4829 de
2011, además de ya haberse dilucidado la condición de víctima del
conflicto interno armado colombiano de los deudores, así como la calidad
jurídica que ostentan con los predios dados en garantía, se hace necesario
en pro de los derechos que le atañen tanto al acreedor, como los
solicitantes y los reconocidos segundos ocupantes, establecer que tal
circunstancia a -existencia de obligación crediticia y gravamen hipotecario
sobre los bienes materia de restitución - sea objeto de análisis del programa
de alivio de pasivos por el mencionado Grupo Fondo, siguiendo
estrictamente los lineamientos del Acuerdo No. 009 de 2013, esto es,
9 Consecutivo N° 108 -1 exp. Principal 2018-00008
24
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
identificando el tramo de la deuda - articulo 8 - el mecanismo de alivio
según el tramo que se determine, el cual deberá ejecutar con su
correspondiente seguimiento- artículos 9, 70, 77 y 72 - y para el caso
concreto, que existe vigente una hipoteca a favor del acreedor que recae
sobre los fundos objeto de la litis, dar aplicación al artículo 2510.
Así pues, queda determinado que, sin desconocer la existencia de la
obligación crediticia y su garantía hipotecaria, de los solicitantes en calidad
de obligados para con la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, o a
quien esta haya cedido el crédito, a quien se le reconoce como acreedor,
le corresponde al Grupo Fondo de Restitución de Tierras y Territorios GFRTT
de la UAEGRTD, ejecutar el programa de alivio de pasivos acorde al
Acuerdo No. 009 de 2013, de forma tal que se garanticen, en primer grado,
los derechos de los solicitantes en su condición de sujetos de protección
especial por ser víctimas del conflicto armado interno colombiano en los
lineamientos de la ley 1448 de 2011, y en segundo lugar, del acreedor, como
titular de un derecho crediticio en el que ha actuado de buena fe.
Además, habrá que ordenarse la cancelación de las anotaciones N°
8 y 9 de los folios de matrícula inmobiliaria N° 260-195406 y 260-195407,
respectivamente, en razón al reconocimiento de la segunda ocupancia.
12. CONCLUSIÓN.
En consecuencia, quedó demostrado las circunstancias de tiempo,
modo y lugar sufridas por los solicitantes al ser víctimas de grupos al margen
de la Ley, lo que conllevó al abandono de los bienes que hoy reclama, de
los que se estableció su relación y la temporalidad, cumpliéndose con los
presupuestos jurídicos contemplados en la ley 1448 del 2011, para
despachar favorablemente las pretensiones solicitadas en la demanda.
Por las razones expuestas, se reconocerá la calidad de víctimas del
conflicto armado a la señora Mariela Hernández Patiño, y sus hijos Zamira
Orozco Hernández, Miguel Ángel Orozco Hernández, Yennifer Orozco
Hernández y Shirley Orozco Hernández, estos últimos legitimados del Miguel
Ángel Orozco Rincón QEPD, concediéndose la protección del derecho
fundamental de Restitución de Tierras, optándose por la compensación por
equivalencia de un predio de similares características o mejores condiciones
del que fueran despojados, teniéndose en cuenta que la señora Mariela
manifestó ante esta judicatura, que su intención no es regresar a los predios
reclamados, pues su arraigo se encuentra en la ciudad, por lo tanto, las
condiciones para la restitución material del fundo objeto de restitución no
se encuentran demostradas, y emitirse una orden de retorno, vulneraría los
principios constitucionales consagrados en la sentencia C-715 del 2012, que
estableció:
“El derecho de todos los refugiados y desplazados a regresar
voluntariamente a sus anteriores hogares, tierras o lugares de residencia
habitual en condiciones de seguridad y dignidad. El regreso voluntario en
10
"Art. 25. -Manejo de las garantías. Advertida la existencia de hipotecas a favor de un acreedor del sector financiero, teniendo en cuenta
los posibles escenarios, el Fondo realizará las siguientes gestiones: a) Solicitará la cancelación del gravamen hipotecario en el caso que se
haya logrado la condonación de tramo 1 y el pago con descuento del tramo 2. b) Se mantendrá la hipoteca en los casos que no se haya
logrado la condonación del tramo 1 y que éste haya sido objeto de refinanciación. Si el beneficiario desea liberar la garantía deberá
cancelar este tramo al acreedor, o en su defecto ofrecerle otra garantía en calidad de sustitución. c) Se asegurará de la sustitución de la
garantía hipotecaria en los que los predios ingresen al Fondo por haber sido imposibles de restituir y sobre ellos pese la hipoteca que
garantice el tramo 1, esto en el evento que la condonación de dicho tramo no se haya logrado y haya sido objeto de refinanciación."
25
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
condiciones de seguridad y dignidad, debe fundarse en una elección libre,
informada e individual. Se debe proporcionar a los refugiados y desplazados
información completa, objetiva, actualizada y exacta, en particular sobre
las cuestiones relativas a la seguridad física material y jurídica en sus países
o lugares de origen”.
Ahora, teniéndose en cuenta lo dispuesto en los artículos 8, 69, 91, 97
y 98 de la Ley 1448 de 2011, y lo señalado en los Principios Deng Nos. 28, 29
y 30 y los Principios Pinheiro 17, 21 y 22, con los que se pretende garantizar la
reparación integral de las víctimas sin menoscabar los derechos de los
terceros en los términos ya reseñados, aunado a que la restitución de tierras,
como política que procura superar las condiciones de vulnerabilidad de las
víctimas del conflicto armado interno, no puede convertirse en una acción
que revictimice a otras víctimas, o personas que si bien, no padecieron las
consecuencias directas de dicha guerra, si sufren la violencia estructural que
los hace invisibles, los margina y los excluye; es necesario, no desatender
este contexto de complejidad social, pues en dicho evento, se podrían
generar situaciones adversas a las que se pretende disipar, como la
generación de rencores y el distanciamiento de la reconciliación.
Frente a ello, la Corte Constitucional, en Sentencia C- 404 de 2016,
dispuso:
“ … los riesgos en el proceso de restitución derivan también de
factores estructurales como el abandono estatal, pues la presencia de las
instituciones públicas en los territorios donde se desarrolla este trámite es
precaria, siendo ésta una situación que hace más vulnerable a los
accionantes y en ciertas ocasiones a los mismos opositores. En
consecuencia, se propone que el enfoque de la acción sin daño se
convierta en una herramienta para la interpretación de las normas y la
adopción de decisiones judiciales, con el fin de que las medidas que se
adopten en el proceso de restitución de tierras sean coherentes con la
Constitución, las disposiciones internacionales y, sobre todo, con el objetivo
de la justicia transicional de lograr la reparación de las víctimas y alcanzar
la paz”.
Lineamiento del que se concluye, que los poderes del juez de
restitución de tierras son mucho más amplios que en la jurisdicción civil. En
efecto, en su función de juez constitucional y de convencionalidad, está
facultado para que, desde el enfoque de la acción sin daño, efectúe una
interpretación finalista y razonable de la normativa, que tome en cuenta los
objetivos de la restitución como medida de reparación e instrumento para
la consolidación de la paz. Es decir, la decisión judicial debe considerar las
características de los sujetos procesales, consultar la realidad social y ofrecer
soluciones coherentes a la problemática que se pretende resolver.
En consecuencia, en interpretación de las normas que regulan la
acción restitución de tierras y el estudio de la realidad social, desde el
enfoque de acción sin daño, sumado a las condiciones anteriormente
estudiadas, este despacho como ya dijo reconocerá la calidad de
segundos ocupantes a los señores Joselito Pardo Gutiérrez y José Yolman
Gutiérrez Rojas, y como medida frente a ellos se mantendrá el statu quo
respecto de los predios solicitados.
Así mismo, se dispondrá, reconocer como acreedor de los solicitantes
a la Caja de Crédito, y, en consecuencia, ordenar al Fondo de la UAEGRTD
26
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
que realice el análisis del programa de alivio de pasivos siguiendo
estrictamente los lineamientos del Acuerdo No. 009 de 2013 y demás normas
concordantes.
Finalmente, se proferirán las demás órdenes que corresponden en
consideración a su condición de víctimas del conflicto armado interno
13. DECISIÓN.
En mérito de lo expuesto, el Juzgado Primero Civil del Circuito
Especializado en Restitución de Tierras, Administrando Justicia en nombre de
la República y por autoridad de la ley,
RESUELVE:
PRIMERO: RECONOCER como víctimas del conflicto armado a la
señora Mariela Hernández Patiño, y sus hijos Zamira Orozco Hernández,
Miguel Ángel Orozco Hernández, Yennifer Orozco Hernández y Shirley
Orozco Hernández, estos últimos legitimados del Miguel Ángel Orozco
Rincón QEPD, como ha quedado señalado en la parte motiva.
SEGUNDO: AMPARAR el derecho fundamental a la restitución de
tierras de Mariela Hernández Patiño (C.C. 37.223.080), Zamira Orozco
Hernández (C.C. 60.388.473), Miguel Ángel Orozco Hernández (C.C.
88.243.359), Yennifer Orozco Hernández (C.C. 37.443.828), y Shirley Orozco
Hernández (C.C. 1.090.379.440), según se motivó.
TERCERO: En consecuencia, ORDENAR a la UAEGRTD, y con cargo a
los recursos del Grupo Fondo de Restitución de Tierras y Territorios GFRTT de
esa misma entidad, que TITULE Y ENTREGUE a la señora Mariela Hernández
Patiño (50%), y sus hijos Zamira Orozco Hernández, Miguel Ángel Orozco
Hernández, Yennifer Orozco Hernández y Shirley Orozco Hernández (50%), un
predio equivalente, iguales características, o mejores condiciones de los que
fueran despojados, y que corresponden a los predios “Lote A Parcela No. 4
con una extensión de 12 Ha + 3125 m2, que se identifica con el folio de
matrícula inmobiliaria No. 260-195406, y cédula catastral N°
54001000300020282000; “Lote B Parcela No. 4" con una extensión de 8 Ha +
4000 m2, que se identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-
195407, y cédula catastral N° 54001000300020283000; y “El Diamante – La
Montaña", zona común y proindiviso de mayor extensión con un área de 32
Ha + 7500 m2, que se identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-
195415, y cédula catastral N° 54001000300020095000, todos ellos ubicados
en la vereda San Miguel del corregimiento de Palmarito, municipio de
Cúcuta, departamento de Norte de Santander, atendiendo para tal efecto
las reglas indicadas en el Decreto 4829 de 2011, compilado en el Decreto
1071 de 2015 y lo reglamentado mediante Resoluciones 461 de 2013 y 0145
de 2016. Así como lo previsto en el artículo 19 del Decreto 1420 de 1998,
frente a la vigencia de los avalúos realizados por el IGAC para lo propio, o
ajustándose como monto de compensación el del mínimo fijado para la
vivienda de interés social- VIS, para vivienda urbana, o la unidad agrícola
familiar UAF, para predio rural.
27
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
Se CONCEDE al Grupo Fondo de Restitución de Tierras y Territorios
GFRTT de la UAEGRTD, un término de dos (02) meses para concretar la
compensación mencionada.
CUARTO: ORDENAR al INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTÍN CODAZZI
TERRITORIAL NORTE DE SANTANDER, que dentro del término de un (1) mes
contado a partir de la notificación de esta providencia, proceda a AVALUAR
COMERCIALMENTE los predios “Lote A Parcela No. 4 con una extensión de 12
Ha + 3125 m2, que se identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-
195406, y cédula catastral N° 54001000300020282000; “Lote B Parcela No. 4"
con una extensión de 8 Ha + 4000 m2, que se identifica con el folio de
matrícula inmobiliaria No. 260-195407, y cédula catastral N°
54001000300020283000; y “El Diamante – La Montaña", zona común y
proindiviso de mayor extensión con un área de 32 Ha + 7500 m2, que se
identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195415, y cédula
catastral N° 54001000300020095000, todos ellos ubicados en la vereda San
Miguel del corregimiento de Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento
de Norte de Santander.
Se CONCEDE al IGAC Territorial Norte de Santander, un término de dos
(02) meses para concretar la compensación mencionada.
QUINTO: ORDENAR a la Unidad Administrativa Especial de Gestión
de Restitución de Tierras –Territorial Norte de Santander adelantar las
acciones siguientes:
5.1 Coadyuvar con los planes de retorno y cualquier otra acción que
se estime pertinente, para el disfrute de los predios restituidos a favor de los
reclamantes en condiciones de seguridad y dignidad. Esto, en conjunto con
la Unidad Administrativa Especial para la Atención y Reparación Integral a
las Víctimas como ejecutora de la política pública de atención, asistencia y
reparación a esta población y con las demás entidades que integran el
Sistema Nacional de Atención y Reparación a las víctimas.
5.2 Aplicar, si es del caso, a favor de los beneficiarios de la restitución
y a partir de la entrega del predio compensado, la exoneración del pago
de impuesto predial u otros conceptos, tasas o contribuciones del orden
municipal, en los términos contenidos en el acuerdo respectivo según lo
contemplado en el numeral 1° del artículo 121 de la Ley 1448 de 2011.
5.3 Emitir las órdenes pertinentes para iniciar la implementación de los
proyectos de generación de recursos que beneficie a los amparados con la
restitución, bajo los parámetros y criterios de racionalidad, sostenibilidad y
seguridad establecidos en los arts. 18, 19 y 73 de la Ley 1448 de 2011. La
UAEGRTD deberá diseñar proyectos a corto tiempo para que las víctimas
puedan proveerse por sí mismas su sustento.
5.4 Postular a los beneficiarios de manera prioritaria ante el Ministerio
de Vivienda en los programas de subsidio de vivienda urbana, para que se
otorgue, de ser procedente, la solución correspondiente conforme a la Ley
3 de 1991 y los Decretos 1160 de 2010, 900 de 2012, 1071 de 2015, 1934 de
2015 y 890 de 2017.
5.5 Diligenciar el formulario de “Identificación y Caracterización de
Sujetos de Especial Protección – SEP”, en aras de determinar si las víctimas
presentan alguna circunstancia manifiesta que las haga merecedoras de
28
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
un trato diferencial. Lo anterior, en cumplimiento del principio establecido
en el artículo 13 de la Ley 1448 de 2011.
Se le concede a la UAEGRTD el término de un (1) mes para el
cumplimiento de estas órdenes, luego de lo cual deberá rendir informes
bimestrales tendientes a la constatación de las condiciones de vida de la
víctima y su núcleo familiar.
SEXTO: ORDENAR a la Unidad Administrativa Especial de Atención
y Reparación Integral a las Víctimas, que teniendo en cuenta el municipio
en el que se encuentran radicados los beneficiarios, proceda a:
6.1 Incluir a los identificados en esta providencia, en el Registro Único
de Víctimas -RUV, respecto de los hechos victimizantes aquí analizados, si es
del caso.
6.2 Establecer el Plan de Atención Asistencia y Reparación Individual -
PAARI, sin necesidad de estudios de caracterización, para lo cual deberá
efectuar contacto con ellos, brindarles orientación, determinar una ruta
especial de apoyo.
6.3 Comprobar la viabilidad de la indemnización administrativa en
relación con los hechos acá analizados y previo estudio de caracterización,
disponer lo pertinente respecto de la entrega de las ayudas humanitarias a
que eventualmente tengan derecho si presentan condición de
vulnerabilidad. Para tales efectos deberá aportar los correspondientes
actos, debidamente notificados.
Para el cumplimiento de las anteriores disposiciones téngase en
cuenta que se trata de un mandato judicial, por lo que no es viable que las
víctimas sean sometidas a un trámite dispendioso y menos aún que, una vez
se defina la procedibilidad de la indemnización, se les asigne un turno para
el pago, máxime cuando el artículo 19 de la Resolución No. 01049 del 15 de
marzo de 2019, establece un enfoque diferente en relación con las
“obligaciones derivadas de órdenes emitidas por juzgados y tribunales
nacionales e internacionales”.
Se le concede a la UARIV el término de un (1) mes para el
cumplimiento de estas órdenes
SÉPTIMO: ORDENAR a las Fuerzas Militares de Colombia y a la Policía
Nacional que presten el acompañamiento y la colaboración necesaria, en
aras de garantizar la seguridad de los beneficiarios de la restitución. Esas
autoridades deberán presentar informes trimestrales con los soportes del
caso a este juzgado.
OCTAVO: ORDENAR a la Alcaldía de Cúcuta, donde actualmente
residen los reclamantes, que adelante las siguientes acciones:
8.1 Que a través de su Secretaría de Salud, o la que haga sus veces,
en colaboración con las entidades responsables a nivel asistencial como
E.S.E., I.P.S., E.P.S, entre otras, y los copartícipes y aliados estratégicos que
hacen parte del programa, le garantice a la señora Mariela Hernández
Patiño, y sus hijos Zamira Orozco Hernández, Miguel Ángel Orozco
Hernández, Yennifer Orozco Hernández y Shirley Orozco Hernández, de
29
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
manera prioritaria y con enfoque diferencial, la atención psicosocial y se
brinden las prestaciones requeridas por ellos.
8.2 Que, a través de su Secretaría de Educación, o la que haga sus
veces, verifique cuál es el nivel educativo de aquellas personas para
garantizarles el acceso a la educación básica primaria y secundaria sin
costo alguno, siempre y cuando medie su consentimiento, conforme al
artículo 51 de la Ley 1448 de 2011.
Para el inicio del cumplimiento de estas órdenes, disponen del término
de un (1) mes y deberán presentar informes detallados del avance de la
gestión de manera bimestral.
NOVENO: ORDENAR al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) –
Regional Norte de Santander que ingrese a la señora Mariela Hernández
Patiño, y sus hijos Zamira Orozco Hernández, Miguel Ángel Orozco
Hernández, Yennifer Orozco Hernández y Shirley Orozco Hernández, sin costo
alguno para ellos y mediando su consentimiento, en los programas de
formación, capacitación técnica y programas o proyectos especiales para
la generación de empleo rural y urbanos, de acuerdo a sus edades,
preferencias, grados de estudios y ofertas académicas y con el fin de
apoyar su auto-sostenimiento, de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 130 de la Ley 1448 de 2011.
Para el inicio del cumplimiento de esta orden, se concede el término
de un (1) mes y deberá presentar informes detallados del avance de la
gestión de manera bimestral.
DÉCIMO: RECONOCER como acreedor de los solicitantes a la Caja
de Crédito Agrario Industrial y Minero o quien esta le haya cedido el crédito,
en relación de las obligaciones que se encuentran garantizados a través del
contrato de hipoteca elevado a escritura pública No. 882 de fecha 25 de
abril de 1.997 que se encuentra inscrita en los folios de matrícula inmobiliaria
No. 260-195406 y 260-195407, que corresponde a los predios denominados
"Lote A Parcela N° 4" y "Lote B Parcela N° 4", que son objeto de la presente
restitución.
10.1 En consecuencia se le ordena al Grupo Fondo de Restitución de
Tierras y Territorios GFRTT de la UAEGRTD, que en relación a la referida
obligación crediticia y gravamen hipotecario, realice el análisis del
programa de alivio de pasivos siguiendo estrictamente los lineamientos del
Acuerdo No. 009 de 2013 y demás normas concordantes, esto es,
identificando el tramo de la deuda y el mecanismo de alivio a aplicar según
el tramo que se determine, el cual deberá ejecutar, con su correspondiente
seguimiento, al igual que teniendo en cuenta el gravamen hipotecario que
pese sobre los predios y el procedimiento a seguir respecto al mismo en
atención, se repite, del Acuerdo en cita, de forma tal que se garanticen los
derechos de los solicitantes en su condición de víctimas del conflicto
armado interno colombiano, y la Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero
o quien esta le haya cedido el crédito, como su acreedor, acorde a lo dicho
en la parte motiva de ésta providencia.
Para el inicio del cumplimiento de esta orden, se concede el término
de un (1) mes y deberá presentar informes detallados del avance de la
gestión de manera bimestral.
30
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
DÉCIMO PRIMERO: RECONOCER la calidad de segundos ocupantes a
los señores Joselito Pardo Gutiérrez y José Yolman Gutiérrez Rojas, y como
medida de asistencia bajo los presupuestos de tal condición, se mantiene el
statu quo sobre los predios rurales denominados “Lote A Parcela No. 4 con
una extensión de 12 Ha + 3125 m2, que se identifica con el folio de matrícula
inmobiliaria No. 260-195406, y cédula catastral N° 54001000300020282000;
“Lote B Parcela No. 4" con una extensión de 8 Ha + 4000 m2, que se identifica
con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195407, y cédula catastral N°
54001000300020283000; y “El Diamante – La Montaña", zona común y
proindiviso de mayor extensión con un área de 32 Ha + 7500 m2, que se
identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 260-195415, y cédula
catastral N° 54001000300020095000, todos ellos ubicados en la vereda San
Miguel del corregimiento de Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento
de Norte de Santander.
DÉCIMO SEGUNDO: ORDENAR a la Oficina de Registro de Instrumentos
Públicos de Cúcuta adelantar las siguientes acciones:
12.1 La cancelación de las medidas cautelares cuya inscripción fue
ordenada en la admisión, además de todas aquellas relacionadas con el
trámite administrativo adelantado por la UAEGRTD, en las matrículas
inmobiliarias N° 260-195406, 260-195407 y 260-195415, respectivamente.
12.2 La cancelación de las anotaciones N° 8 y 9 de las matrículas
inmobiliarias N° 260-195406 y 260-195407, respectivamente.
12.3 Inscribir a inscribir la transferencia de propiedad en común y
proindiviso de los predios reconocidos con los folios de matrícula inmobiliaria
N° 260-195406 y 260-195407 a favor de los señores Joselito Pardo Gutiérrez
identificado con la cedula de ciudadanía N° 79546988, y José Yolman
Gutiérrez Rojas identificado con la cedula de ciudadanía N° 88032953,
inscribiendo para el efecto la presente providencia, inscribiendo para el
efecto la presente providencia.
12.4 Inscribir a inscribir la transferencia de propiedad en común y
proindiviso, inclusive con los demás copropietarios, el predio con el folio de
matrícula inmobiliaria N° 260-195415 a favor de los señores Joselito Pardo
Gutiérrez identificado con la cedula de ciudadanía N° 79546988, y José
Yolman Gutiérrez Rojas identificado con la cedula de ciudadanía N°
88032953, inscribiendo para el efecto la presente providencia, inscribiendo
para el efecto la presente providencia.
Se concede el término de DIEZ (10) DÍAS para el cumplimiento de
dichas órdenes.
DÉCIMO TÉRCERO: ADVERTIR a las diferentes entidades receptoras de
las órdenes emitidas en esta providencia, que para su cumplimiento deben
actuar de manera armónica y articulada, según lo dispuesto en el artículo
26 de la Ley 1448 de 2011. Además, con el fin de ubicar a las víctimas
reconocidas en esa sentencia, pueden ponerse en contacto con el área
jurídica de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de
Tierras –Territorial Norte de Santander.
DÉCIMO CUARTO: Sin condena en costas por no encontrarse
configurados los presupuestos contenidos en el literal “s” del artículo 91 de
la Ley 1448 de 2011.
31
Solicitud de Restitución y Formalización de Tierras Despojadas Forzadamente
Rad. Nº 54001-3121-001-2018-00008-00
DÉCIMO SEXTO: REMÍTASE copia de esta providencia a la
Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, para los fines probatorios y de
reconstrucción de la verdad que estimen pertinentes.
DÉCIMO SÉPTIMO: NOTIFICAR esta decisión a los sujetos procesales por
el medio más expedito, y LÍBRENSE las comunicaciones y copias de esta
sentencia que se requieran para el efecto, a través de la secretaría de este
juzgado.
NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.
La Jueza
(firmado electrónicamente)
LUZ STELLA ACOSTA
32