Examen de Literatura: Guía y Respuestas
Examen de Literatura: Guía y Respuestas
UP 0: INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA
1. INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA
1. El concepto de literatura. La palabra “literatura” procede del latín littera, que significa letra
(aunque inicialmente, antes de la invención de la escritura, fue oral, pues las obras se transmitían
a través de canciones) y con ella nos referimos a la manifestación artística que utiliza como medio
de expresión la palabra. Frecuentemente, los estudiosos de esta disciplina se han preguntado qué
es lo que tiene de peculiar un determinado discurso lingüístico para ser considerado literatura, y
han sido varias y diversas las respuestas ofrecidas. Algunas de las más importantes son las que
insisten en los siguientes aspectos:
Es un discurso que utiliza el código lingüístico de una forma especial, desviándose entonces
del empleo habitual de la lengua mediante la selección de algunas de sus posibilidades y la
intensificación de otras.
Responde a una intención estética, es decir, no tiene sólo una finalidad práctica, sino que
se aleja del objetivo de “ser útil” y aspira a reproducir ideales de belleza y provocar emociones.
Es un producto social, de ahí que puedan establecerse estrechos lazos entre los discursos
literarios y el contexto socio-cultural en que se crean y reciben. Incluso hay quien afirma que, en
realidad, la consideración de una obra como literaria responde sobre todo a una especie de “pacto
social”.
Crea mundos imaginarios, pues presenta los hechos (con diferente grado de alejamiento
de lo real) como ficticios pero verosímiles en el universo literario. Es lo que se conoce como
“ficcionalidad”.
Presenta un “doble circuito comunicativo”, uno externo, en el que el autor de la obra se
dirige a un receptor real (lector, oyente o espectador) en una situación variable (pues el mensaje
tiende a la universalidad) y con un código específico (el lenguaje literario); y otro interno, en el que
el que transmite el mensaje (con intenciones varias y en una situación concreta) es el narrador, el
“yo poético” o un personaje.
Además, es un mensaje que, al tener una alta capacidad de sugerencia, admite diversas
interpretaciones (“plurivalencia significativa”), y busca ser reproducido sin variaciones, tal y como
fue creado, de forma literal.
1
2. Las disciplinas científicas que se encargan del estudio de la literatura. En el panorama
actual se pueden distinguir cuatro grandes bloques de disciplinas que tienen como objeto de
estudio la literatura:
La crítica literaria. Se centra en el análisis y valoración de obras concretas, por lo que llega
a desempeñar una importante labor social, ya que informa sobre un texto a quien no lo ha leído y
orienta al lector hacia determinados aspectos de la obra.
La Teoría de la Literatura (o “Poética”). Intenta descubrir cuáles son los rasgos específicos
que individualizan la comunicación literaria, realizando, pues, reflexiones teóricas y abstractas
sobre el conjunto de las obras.
La Historia de la literatura. Establece relaciones entre obras y secuencias temporales
(entendidas como marcos culturales), mostrando que los textos literarios no son entes aislados e
independientes, sino que reflejan los valores y preocupaciones de las etapas históricas en que
vivieron sus autores.
La literatura comparada. Estudia los lazos y contactos que se producen necesariamente
entre las distintas tradiciones literarias, además de las relaciones de la literatura con otras
manifestaciones artísticas y culturales.
3. Los géneros literarios. Entre las reflexiones de la Teoría de la literatura la cuestión del
género ha ocupado siempre una posición importante. Este concepto, muy utilizado en campos
diversos, remite a una agrupación de elementos que presentan rasgos similares. Así, llamamos
“géneros literarios” a las diferentes categorías en que agrupamos las obras literarias con
características comunes. Éstos, además de convertirse en un importante instrumento de estudio,
ofrecen a los autores modelos y a los receptores, claves de interpretación, constituyendo un
sistema de gran influencia en los procesos de creación y recepción de la obra literaria. En la época
actual, distinguimos normalmente los siguientes:
Género narrativo (o épico), en el que una voz ficticia (“narrador”) cuenta una historia.
Algunos de los subgéneros narrativos más importantes son la epopeya, el poema épico, el cuento,
la fábula, la leyenda y la novela.
Género lírico. Recoge la expresión de sentimientos, pensamientos o estados de ánimo del
emisor. Se trata, pues, de discursos muy subjetivos y variados en temas y tonos, cuya finalidad
principal es transmitir una emoción. Son subgéneros líricos el himno, la oda, la égloga, la elegía y la
canción, entre otros.
Género dramático (o teatral), que agrupa las obras que están destinadas a la
representación, pues la acción se presenta directamente a través de las palabras y acciones de los
personajes. Los principales subgéneros dramáticos son: la tragedia, la comedia y la tragicomedia.
Género didáctico-ensayístico. Se incluyen en este grupo las obras que tienen la intención
de enseñar, persuadir o hacer reflexionar al receptor sobre temas diversos. Su manifestación más
importante es el ensayo, que es un texto en prosa, de extensión variable, aunque generalmente
breve, temática diversa y carácter reflexivo. Otros subgéneros de este grupo son el diario y el libro
de viajes.
2
El lenguaje literario. Los estudiosos de la literatura han insistido siempre en que uno de los
elementos diferenciadores de lo literario es el uso especial de la lengua que hacen los autores. Así
pues, puede decirse que el lenguaje literario es el resultado de un proceso consciente de
alejamiento con respecto al discurso ordinario. En este proceso de desviación del uso normal de la
lengua, adquiere gran importancia el empleo de ciertos recursos formales (llamados figuras
retóricas, recursos estilísticos o recursos expresivos) que, aunque aparecen también en otros
discursos (como el publicitario o el periodístico), se suelen acumular con mayor intensidad en la
obra literaria. Estos recursos se pueden clasificar de diversas formas, aunque normalmente se
suelen distinguir los de repetición, de contraste, de pensamiento y los tropos, entre otras
categorías. En todo caso, el repertorio de dichos recursos es amplísimo. Por otro lado, en el campo
concreto de la literatura en verso, a los recursos expresivos habituales se unen otros muchos de
carácter rítmico o métrico (medida, acento, pausas y rima), que configuran las unidades textuales
conocidas como estrofas.
5. El estudio histórico de la literatura. Desde una perspectiva cronológica, puede afirmarse
que, aunque los inicios de la escritura se sitúan alrededor del año 3000 a. C. y se suele considerar
el Poema de Gilgamesh (de hacia el 2000 a. C.) como el primer texto auténticamente literario, es
evidente que existió una literatura oral antes de esas fechas. En la evolución hasta la actualidad, y
en el caso concreto de las literaturas occidentales, se distinguen las siguientes etapas, que
relacionamos en el cuadro con las fechas y los períodos históricos correspondientes:
3
movimiento pendular en el que predominan alternativamente un movimiento y otro que surge
del rechazo o superación del anterior. De todas formas, hay que tener en cuenta que esta
interpretación presenta frecuentes excepciones, por lo cual se hace difícilmente aplicable, sobre
todo en el caso de la literatura contemporánea.
4
La naturaleza, que a veces se presenta como un simple marco espacial (frecuentemente
paradisíaco) en el que suceden las cosas, mientras que otras refleja los estados de ánimo de los
personajes, estableciendo entonces una correspondencia directa entre mundos exterior e interior.
El gozo de vivir. Muy relacionado con el epicureísmo, según el cual el ser humano debe
centrar sus esfuerzos en evitar el dolor y buscar el bienestar, se trata de exhortar a disfrutar del
presente y de los placeres que nos ofrece la vida.
La belleza, concepto que ha ido cambiando con el tiempo, pero que suele centrarse en
aspectos como la belleza de la mujer (a veces cauce de elevación hacia lo divino) y la belleza de lo
natural o lo artificioso (depende de la época), entre otros aspectos.
El paso del tiempo, asunto que se presenta casi siempre con una visión amarga y vinculada
a la amenaza de la muerte, derivando así hacia perspectivas religiosas o vitalistas.
La creación literaria, de manera que a veces los autores vuelcan en sus obras sus
preocupaciones artísticas o sus consideraciones acerca de la propia literatura.
Además de a determinadas historias legendarias, protagonizadas por dioses o héroes, con los
que el ser humano ha intentado en épocas remotas explicar diversos aspectos del mundo, se
llaman mitos literarios a los personajes ficticios que, creados por autores concretos, se han
mostrado capaces de encarnar simbólicamente aspectos fundamentales de la condición humana,
por lo que, a menudo, han sido aludidos, matizados, recreados o parodiados por otros autores.
Algunos de estos personajes míticos muy conocidos son:
Roldán (Roland u Orlando), que encarna al enamorado que viaja incansablemente en busca
de su amada, quien se muestra esquiva e insensible.
Celestina, vieja alcahueta que hace de intermediaria para favorecer una relación sexual
ilícita a cambio de un beneficio económico.
Robinson Crusoe, prototipo del ser humano solo ante la naturaleza que es capaz de
sobrevivir gracias a su inteligencia y adaptación al medio.
Fausto, que representa al sabio, cuya insaciable curiosidad le hace incapaz de ser feliz, que
vende su alma al diablo a cambio del conocimiento o la felicidad (placer, amor, riqueza,
juventud...).
Don Juan, personaje masculino, caracterizado por su egoísmo y falta de respeto a las
normas, que se vanagloria de sus conquistas amorosas y las muertes que provoca, mostrándose
insensible y perverso.
Carmen, Salomé, Lulú, figuras femeninas que representan la “mujer fatal”, que provoca en
el hombre una pasión amorosa incontrolable.
Don Quijote, encarnación del caballero que entrega su vida a la defensa de los más nobles
ideales, actuando siempre de forma desinteresada y comprometida con la justicia, y que se deja
morir cuando la realidad impone su tiranía.
El Cid, figura ejemplar que, recogiendo los valores del héroe medieval, se caracteriza por
ser valiente, fuerte, astuto, prudente, sereno, religioso, tierno con su familia y leal ante su re
5
2. PRINCIPALES RECURSOS (FIGURAS) RETÓRICOS (ESTILÍSTICOS, LITERARIOS)
ALEGORÍA: Metáfora continuada en la que cada uno de los componentes de una esfera real se va
traduciendo a un plano metafórico, estableciéndose así una equivalencia miembro a miembro. Ej.
Pastor [Cristo] que con tus silbos [llamadas] amorosos // me despertaste del profundo sueño
[indiferencia, pecado] (Lope de Vega)
ALITERACIÓN: Repetición de uno o más sonidos, iguales o semejantes, a lo largo de uno o varios
versos u oraciones. Ej. Con el ala aleve del leve abanico (Rubén Darío)
ANADIPLOSIS: Repetición exacta de una o varias palabras al final de un verso o frase y al comienzo
del siguiente. Ej. Hablan las aguas y lloran, // lloran las almas y cantan (Juan Ramón Jiménez)
ANÁFORA: Repetición de una o más palabras al principio de varios versos o frases. Ej. ¿Soledad, y
está el pájaro en el árbol, // soledad, y está el agua en las orillas, // soledad, y está el viento en la
nube, // soledad, y está el mundo con nosotros, // soledad, y estás tú conmigo solos? (Juan Ramón
Jiménez)
ASÍNDETON: Omisión de conjunciones entre dos o más unidades lingüísticas que normalmente las
presentan para ofrecer una mayor sensación de rapidez o movimiento. Ej. Acude, corre, vuela, //
traspasa la alta sierra, ocupa el llano (Fray Luis de León)
CALAMBUR: Combinación de sílabas de dos palabras distintas para formar una tercera o, dicho de
otro modo, utilización conjunta de palabras que permiten una agrupación distinta de sus sílabas
para producir nuevos significados. Ej. ¿Este es conde? // Sí, éste esconde // la calidad y el dinero
(Ruiz de Alarcón)
DERIVACIÓN: Utilización cercana de palabras que tienen el mismo lexema o raíz. Ej. ¡No estás en
ti, belleza innúmera // que con tu fin me tientas, infinita, // a un sinfín de deleites! (Juan Ramón
Jiménez)
DILOGÍA: Empleo de una palabra con doble sentido (varios significados simultáneos). Ej. largo sólo
en el talle (Quevedo)
6
ELIPSIS: Supresión de una o más palabras en un verso o frase, sin que ello suponga mayor
dificultad para el receptor, pues éste puede deducirlas fácilmente a partir del contexto. Ej. Por una
mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo (G. A. Bécquer)
ENUMERACIÓN: Lista más o menos minuciosa de los elementos que componen un conjunto. Ej.
Mi amado, las montañas, // los valles solitarios nemorosos, // las ínsulas extrañas, // los ríos
sonorosos, // el silbo de los aires amorosos (San Juan de la Cruz)
EPANADIPLOSIS: Repetición de una o más palabras al principio y al final de varios versos o frases.
Ej. La princesa está triste..., ¿qué tendrá la princesa? (Rubén Darío)
EPÍTETO: Adjetivo que apenas aporta información nueva, pues es utilizado con fines artísticos. Ej.
Si a tu lado deslizo // mi oscura sombra larga (Vicente Aleixandre).
HIPÉRBATON: Alteración del orden lógico (sujeto+verbo+complemento) de la oración. Ej. Del salón
en el ángulo oscuro, // de su dueño tal vez olvidada, // silenciosa y cubierta de polvo, // veíase el
arpa (G. A. Bécquer)
IRONÍA: Consiste en dar a entender lo contrario de lo que realmente se dice. Ej. Gocemos, sí; la
cristalina esfera // gira bañada en luz: ¡bella es la vida! //¿Quién a parar alcanza la carrera // del
mundo hermoso que al placer convida? // Brilla radiante el sol, la primavera // los campos pinta
en la estación florida: // Truéquese en risa mi dolor profundo... // Que haya un cadáver más ¿qué
importa al mundo? (José de Espronceda).
METÁFORA: Identificación entre un término real y otro imaginario que, normalmente, es posible
por la existencia entre ambos términos de una relación de semejanza o parecido, salvo en el caso
de la llamada metáfora surrealista, visionaria o irracional, en la que la relación es puramente
arbitraria. Según su estructura y la relación entre sus términos se habla de diferentes clases de
metáfora: metáfora “pura” (B en lugar de A), cuando el término imaginario sustituye al real, que
7
desaparece de la expresión y debe ser, por tanto, deducido por el receptor. Ej. Su luna de
pergamino [pandero] // Preciosa tocando viene (García Lorca); metáfora “impura” o imagen,
cuando ambos términos coexisten (A es B; B es A; A de B; B de A; A,B, etc.). Ej. La jirafa es el
periscopio para ver los horizontes del desierto (Ramón Gómez de la Serna)
METONIMIA: Sustitución de un término por otro cuando entre ambos hay una relación de
proximidad o dependencia en la realidad o de contigüidad en el contexto. La relación que se da
entre los términos puede ser de diferentes clases: la causa por el efecto, el efecto por la causa, el
instrumento por el que lo maneja, el lugar por el producto que de él procede, el autor por la obra,
la parte por el todo, el todo por la parte, el continente por el contenido, etc. Ej. pero eran cuatro
puñales (hombres armados) // y tuvo que sucumbir (García Lorca). A algunos de estos tipos de
metonimia, especialmente a la que supone una relación de la parte por el todo o el todo por la
parte, se les llama SINÉCDOQUE. Ej. boca que vienes de lejos // a iluminarme de rayos (Miguel
Hernández)
ONOMATOPEYA: Tipo de aliteración que persigue reproducir o sugerir sonidos de la realidad. Ej.
En el silencio sólo se escuchaba // un susurro de abejas que sonaba (Garcilaso)
OXÍMORON: Tipo de antítesis en que dos palabras de significado contrario aparecen juntas en una
misma unidad lingüística. Ej. la música callada, // la soledad sonora (San Juan de la Cruz)
PERÍFRASIS: Se produce cuando se utilizan varias palabras para expresar lo que se podría decir con
menos o incluso con una sola; se trata, por tanto, de rehuir la expresión directa y dar a conocer
una idea mediante un rodeo. Ej. allegados, son iguales // los que viven por sus manos // y los ricos.
(Jorge Manrique)
8
POLÍPOTE (o poliptoton): Utilización cercana de la misma palabra con diferentes formas o
accidentes gramaticales. Ej. ¡Qué alegría vivir // sintiéndose vivido! (Pedro Salinas)
QUIASMO: Paralelismo cruzado, esto es, ordenación de dos grupos de palabras de forma que el
segundo invierte el orden del primero. Ej. cestillos blancos de purpúreas rosas (Garcilaso)
REDUPLICACIÓN: Repetición inmediata de uno o varios términos. Ej. Leer, leer, leer, vivir la vida //
que otros soñaron (Unamuno)
SINONIMIA: Consiste en presentar una serie de palabras de significado análogo, en una especie de
acumulación de términos sinónimos. Ej. No tengo ni dudas, ni celos, // ni inquietud, ni angustias, ni
penas, ni anhelos (Juana de Ibarbourou)
9
3. NOCIONES DE MÉTRICA
La métrica es la disciplina literaria que se encarga del análisis de uno de los elementos esenciales
de la poesía: el ritmo. Éste se consigue a través de diversos procedimientos, que aparecen en los
versos (unidades rítmicas menores, características de la poesía) y poemas. Los más importantes
son la reiteración en el número de sílabas, la distribución de pausas, la rima, el acento, y la
repetición de sonidos, palabras, estructuras sintácticas, ideas, etc.
LA MEDIDA DE LOS VERSOS. Según su número de sílabas, los versos se dividen en dos grandes
grupos: de arte menor, con menos de nueve sílabas (bisílabos, trisílabos, tetrasílabos,
pentasílabos, hexasílabos, heptasílabos y octosílabos), y de arte mayor, con más de ocho sílabas
(eneasílabos, decasílabos, endecasílabos, dodecasílabos, tridecasílabos y tetradecasílabos o
alejandrinos). Para realizar el cómputo silábico de los versos es preciso tener en cuenta los
siguientes aspectos:
La presencia o no de SINALEFA, es decir, la unión en una misma sílaba métrica de la sílaba final
de una palabra y la inicial de la siguiente, que se produce cuando la primera palabra termina
en vocal y la siguiente empieza con vocal o h muda. Recordemos que los signos de puntuación
no impiden la sinalefa, que sólo deja de realizarse cuando la segunda de las sílabas indicadas
lleva la carga acentual de la palabra.
La existencia o no de SINÉRESIS, que consiste en medir como una sola sílaba métrica dos
vocales distintas que habría que contar normalmente de forma separada, pues no forman
diptongo habitual; se crea, así, una especie de “falso diptongo”.
La posible DIÉRESIS, o destrucción de un diptongo, que se produce cuando dos vocales, unidas
normalmente en una misma sílaba, se cuentan como sílabas distintas, lo cual suele aparecer
en la escritura marcado con dos puntos encima de la vocal cerrada (ï, ü).
La posición del último acento del verso, esto es, la llamada “LEY DEL ACENTO FINAL”, que
supone que si la última palabra del verso es aguda hay que contar una sílaba más, y si es
esdrújula hay que restar una al cómputo normal.
LAS PAUSAS. Desde un punto de vista métrico, se considera pausa a todo silencio o detención
establecido en el desarrollo rítmico del poema. Ésta puede ser interna, si se encuentra en el
interior de un verso; versal, cuando se presenta al final del verso; y estrófica, la que aparece al
final de una estrofa. A la pausa interna que se encuentra en mitad de los versos compuestos (más
de once sílabas) se la llama CESURA. La cesura, que separa rítmicamente las dos mitades del verso
(hemistiquios), es equivalente, a efectos métricos, a una pausa versal, por lo que impide la
formación de sinalefa y hace que el cómputo de cada hemistiquio se realice como si fuese un
verso aislado, es decir, si la última palabra anterior a la cesura es aguda o esdrújula, se sumará o
restará una sílaba respectivamente.
10
A la ausencia de pausa versal se la denomina ENCABALGAMIENTO, y éste puede ser abrupto,
cuando la primera pausa después del final del verso en que hay encabalgamiento se encuentra
antes de la sexta sílaba, y suave, si esta pausa está después de la quinta sílaba.
LA RIMA. Es la coincidencia total o parcial de los sonidos finales de dos o más versos a partir de la
última vocal acentuada. Puede ser consonante (total o perfecta), cuando se repiten todos los
sonidos presentes (sean vocálicos o consonánticos) [cama, rama, dama...], y asonante (parcial o
imperfecta), cuando la repetición afecta sólo a los sonidos vocálicos, habiendo también
consonantes [cama, casa, mala...]. En este último caso, pueden aparecer también diptongos en los
que la vocal cerrada no cuenta a efectos de rima [cama, baila, caiga...], y que si los versos acaban
en palabra esdrújula la rima se apoya en la última vocal tónica y en la vocal final, prescindiéndose
de la vocal intermedia [cama, Fátima, ágora...].
EL ACENTO. Es la base esencial del ritmo y la musicalidad del verso. En nuestra lengua, el acento
poético es de intensidad y se basa en la alternancia entre sílabas tónicas y átonas. En nuestra
poesía el llamado axis rítmico está siempre situado en la penúltima sílaba del verso. A veces, la
posición del acento dentro del verso permite distinguir varias modalidades del mismo. Por
ejemplo, en los endecasílabos se suele diferenciar entre los endecasílabos de tipo A (con acento
en 6ª y 10ª sílabas) y los endecasílabos de tipo B (en 4ª y 10ª).
LAS ESTROFAS. Llamamos estrofa a la unidad métrica formada por la unión de dos o más versos
que comparten elementos rítmicos (rima, número de sílabas, disposición del acento, etc.). Las
principales estrofas en nuestra poesía son:
Dos versos:
• PAREADO: dos versos, de arte mayor o menor, con rima por lo general consonante (aa o AA).
Tres versos:
• TERCERILLA: tres versos octosílabos con rima consonante del primero con el tercero, quedando
suelto el segundo (a-a).
• SOLEÁ: tres versos de arte menor que riman de forma asonante y con el mismo esquema que la
tercerilla (a-a).
• TERCETO: La forma más habitual es la del llamado terceto dantesco o encadenado, conocido
también como terza rima, formado por versos endecasílabos con rima consonante, de manera que
el primer y tercer verso de cada terceto riman entre sí, mientras que el segundo enlaza con la
estrofa siguiente (ABA; BCB; CDC...). Pero existen también otras muchas formas de tercetos
independientes, con diferentes medidas y rimas.
Cuatro versos:
• REDONDILLA: cuatro versos de arte menor con rima consonante del primero con el cuarto y el
segundo con el tercero (rima abrazada: abba).
• CUARTETA: cuatro versos de arte menor con rima consonante del primero con el tercero y el
segundo con el cuarto (rima alterna: abab).
• COPLA o CUARTETA ASONANTADA: variante de la anterior en que sólo riman los versos pares y
lo hacen de forma asonante (-a-a).
11
. SEGUIDILLA: cuatro versos, los impares heptasílabos y los pares pentasílabos, con rima asonante
del segundo con el cuarto, quedando sueltos los otros (7-5a7-5a).
• CUARTETO: cuatro versos de arte mayor con rima consonante del primero con el cuarto y el
segundo con el tercero (rima abrazada: ABBA)
• SERVENTESIO: cuatro versos de arte mayor con rima consonante del primero con el tercero y el
segundo con el cuarto (rima alterna: ABAB).
• CUADERNA VÍA (o tetrástrofo monorrimo): cuatro versos alejandrinos (de 14 sílabas) con rima
consonante continua (AAAA).
Cinco versos:
• QUINTILLA: cinco versos de arte menor, con rima consonante, combinados a voluntad del
poeta, pero que tienen que cumplir las siguientes condiciones: no puede quedar ningún verso
suelto, no pueden rimar más de dos versos seguidos y los dos últimos versos no pueden formar
pareado (aabba, aabab, abaab, abbab, ababa).
• QUINTETO: cinco versos de arte mayor con la misma estructura y rima que la quintilla (AABBA,
AABAB, ABAAB, ABBAB, ABABA).
• LIRA: cinco versos (el primero, el tercero y el cuarto heptasílabos, y el segundo y el quinto
endecasílabos), con rima consonante del primero con el tercero, y del segundo con el cuarto y el
quinto (7a11B7a7b11B).
Seis versos:
• SEXTILLA: seis versos de arte menor, isométricos o plurimétricos, aunque predominan estos
últimos, con rima consonante, que puede presentar diversas combinaciones: sextilla paralela
(aabaab, aabccb), sextilla alterna (ababab), etc.
• COPLA DE PIE QUEBRADO o estrofa manriqueña: tipo de sextilla en que los versos primero,
segundo, cuarto y quinto son octosílabos, y el tercero y el sexto tetrasílabos, y que presenta la
siguiente estructura 8a8b4c8a8b4c.
• SEXTETO o SEXTINA: seis versos, con rima consonante, y estructura muy diversa.
Ocho versos:
• OCTAVILLA: ocho versos de arte menor, normalmente octosílabos, con rima consonante, que
puede presentar diversas combinaciones. Las dos formas más habituales son la COPLA DE ARTE
MENOR (con diversos esquemas, entre los que destaca el siguiente: 8a8b8b8a8a8c8c8a ) y la
COPLA CASTELLANA (que se diferencia de la anterior por presentar siempre cuatro rimas,
repartidas dos a dos en cada “semiestrofa” (abbacddc, ababcdcd, abbacdcd y ababcddc).
• OCTAVA: ocho versos de arte mayor, normalmente endecasílabos, con rima consonante, que
puede ofrecer diversas combinaciones. La forma más importante es la llamada OCTAVA REAL, que
presenta rima alterna en los seis primeros versos y un pareado con una nueva rima en los dos
últimos (11A11B11A11B11A11B11C11C).
12
• COPLA DE ARTE MAYOR: ocho versos dodecasílabos, con rima consonante, y diversos
esquemas, entre los que destacan los siguientes: 12A12B12B12A12A12C12C12A y
12A12B12A12B12B12C12C12B.
Diez versos:
• DÉCIMA: diez versos octosílabos, con rima consonante, que puede presentar diferentes
combinaciones; la más conocida es la décima espinela (que resulta de la unión de dos redondillas y
dos versos de enlace en su interior: 8a8b8b8a8a8c8c8d8d8c).
LOS POEMAS. El poema es la unidad rítmica superior en poesía y está formado por un conjunto de
versos, agrupados o no en estrofas. Por su forma, el poema puede ser estrófico y no estrófico.
POEMAS ESTRÓFICOS:
• ZÉJEL: composición de versos de arte menor, frecuentemente octosílabos, y rima consonante,
que consta de un estribillo (de uno o dos versos), una estrofa de tres versos monorrimos llamada
mudanza, y un verso de vuelta a la rima del estribillo. Así, su estructura habitual es la siguiente:
aabbbaaacccaaa...
• SONETO: catorce versos endecasílabos agrupados en dos cuartetos, que a veces pueden ser
serventesios, y dos tercetos, que pueden tener diferente ordenación
(11A11B11B11A11A11B11B11A11C11D11E11C11D11E). A veces, se encuentran también estos
poemas con versos tetradecasílabos (soneto alejandrino) o con versos de arte menor (sonetillo).
13
POEMAS NO ESTRÓFICOS:
• ROMANCE: serie indeterminada de versos octosílabos con rima asonante en los pares, quedando
sueltos los impares (8-8a8-8a8-8a8-8a8-8a...). Variantes del romance son: el romance endecha
(con versos heptasílabos), el romancillo (con versos hexasílabos) y el romance heroico (con versos
de arte mayor, normalmente eneasílabos).
• POEMA DE VERSOS SUELTOS O BLANCOS: agrupación de versos que no tienen rima, pero
que sí respetan otros procedimientos métricos, como el número de sílabas por verso.
14
4. LOS TÓPICOS LITERARIOS
Aetas aurea (edad de oro): evocación de un tiempo pasado que se añora, en el que los seres
humanos vivían en armonía en una generosa naturaleza que ofrecía su belleza y sus frutos; es,
pues, el recuerdo de un pasado imaginario de la historia de la humanidad donde se vivía mejor
que en el presente. Esta evocación nostálgica de la felicidad pasada se la conoce también con
el nombre de “paraíso perdido”.
Amor bonus (amor bueno): defiende la idea de que el amor es algo positivo; suele estar
asociado al amor divino, pero no siempre.
Amor ferus (amor salvaje): presenta los aspectos negativos del amor; crítica al amor
puramente sexual, sin sentimientos.
Amor mixtus (amor mixto): reflexión sobre el carácter complejo del amor cuando mezcla
elementos como el amor físico y el amor espiritual; es una mezcla de los dos anteriores, sin
valoración negativa.
Amor post mortem (amor más allá de la muerte): el amor se presenta como una fuerza
todopoderosa que se mantiene viva incluso después de la muerte.
Aurea mediocritas (dorada medianía): asociada a la idea de que todo lo bueno está en una
posición intermedia y nada bueno hay en los extremos (in medio virtus est), se busca un estado
intermedio y se elogia una vida sobria y discreta, que huya de los excesos y pasiones.
Beatus ille (dichoso aquel): alabanza de la vida retirada en el campo, lejos del bullicio de la
ciudad; se vincula al tópico de menosprecio de corte y alabanza de aldea, que contrapone la
corrupción y el artificio de la vida urbana con lo armonía y tranquilidad de la vida rural.
Buen salvaje: considerando que el hombre es bueno por naturaleza, ofrece una visión positiva
del mundo anterior a la civilización, que, no corrompido por la sociedad, conserva la bondad
primitiva.
Captatio benevolentiae (captación de la benevolencia): procedimiento mediante el cual el
autor de un texto, aludiendo a sus posibles errores o limitaciones, pretende lograr una buena
disposición por parte del receptor apelando a su bondad e inteligencia.
Carpe diem (atrapa el instante, vive el momento, aprovecha el día): incitación al disfrute de los
placeres del presente mientras dure la juventud, la belleza y la felicidad. A veces se presenta
con la fórmula metafórica Collige, virgo, rosas (coge, muchacha, las rosas), donde la
exhortación a aprovechar la juventud se vincula a la amenaza de las rosas marchitas por el
tiempo.
Contemptus mundi (desprecio del mundo): considera la vida terrenal como un lugar de
dolor y sufrimiento, como un valle de lágrimas pasajeras, y así como algo sin importancia,
por lo que solo cabe menospreciar el mundo.
15
Descriptio puellae(descripción física de una joven o una mujer):se trata de una descripción
idealizada (cabello rubio, ojos claros, piel pálida…), que sigue un orden determinado, desde la
cabeza hacia abajo.
Donna angelicata (mujer angelical): presentación de la mujer amada como una criatura casi
divina, símbolo de la perfección espiritual, cuya belleza es reflejo de la de la naturaleza, y a
través de la cual el enamorado se acerca a la divinidad.
Dum vivimus, vivamus (mientras estamos vivos, vivamos): invitación a disfrutar de la vida y a
aprovechar el instante, por lo que se trata de una idea muy cercana a la del carpe diem.
Fortuna imperatrix mundi (la fortuna es la emperadora del mundo): presentación de la
fortuna como una fuerza todopoderosa que puede trastocarlo todo; a veces se asocia con la
idea de la “rueda de la fortuna”.
Fortuna mutabile (fortuna cambiante): insistencia en que la fortuna o buena suerte es
tremendamente variable, siendo unas veces favorable y otras adversa.
Furor amoris (la enfermedad del amor): considera el amor como una dolencia que hace sufrir,
conduciendo al ser humano a perder la razón y cometer locuras.
Homo hominis lupus est (el hombre es un lobo para el hombre): consideración de que el ser
humano es malo por naturaleza, pues se trata de un ser ambicioso y malvado, al que no le
importa hacer daño a los demás.
Homo viator(hombre caminante): consideración de la vida como un viaje, una peregrinación o
una travesía que nos hace vivir distintas experiencias.
Ignis (o flamma) amoris (el fuego o la llama del amor): identificación de la pasión amorosa con
un fuego interior que vive en el ser humano.
Locus amoenus (lugar agradable): descripción de un paisaje idílico, de una naturaleza
caracterizada por rasgos de sencilla belleza (un prado, un río, unos árboles, unos pájaros) que,
con su tranquilidad, frescor y musicalidad, ofrece un espacio propicio para la reflexión y el
disfrute.
Magister dixit (el maestro ha dicho): defensa de una idea apoyándose en un argumento de
autoridad, esto es, en lo que dijo una figura destacada de las artes o el pensamiento.
Memento mori (recuerda que has de morir): advertencia y recordatorio de la inevitabilidad de
la muerte que, a veces, se asocia a la idea de su fuerza igualadora.
Militia (o bellum) amoris (la guerra del amor): presenta el amor como si fuera una batalla, una
empresa bélica o un enfrentamiento militar, donde el amante tiene que luchar contra
múltiples enemigos.
Nihil novum sub sole (nada nuevo bajo el sol): alude a la repetición constante, a que en
realidad nada cambia y todo sigue igual.
16
Omnia mors aequat (la muerte todo lo iguala): afirmación del poder igualatorio de la muerte,
que llega para todos por igual, afectando a todas las clases sociales y sin que nadie, por muy
poderoso que sea, pueda escapar a ella.
Puer et senex (niño y anciano): oposición entre la inexperiencia del joven y la sabiduría del
anciano; habitualmente se presenta bajo la forma de un joven que pide consejo a un anciano
experimentado, que se lo ofrece permitiéndole obtener un beneficio.
Quomodo fabula, sic vita (o theatrum mundi)( como una ficción, así es la vida, o el teatro del
mundo): identificación del mundo con una representación teatral, en la que cada ser humano
interpreta un papel y Dios es el director.
Quotidie morimur (morimos cada día): defiende la idea de que la vida es solo un tránsito que
avanza hacia la muerte a cada momento que pasa, avisando de que cada día nos acercamos
más a nuestro fin.
Religioamoris (la religión del amor): consideración del amor como una forma de religión, en la
que el amante se perfecciona por medio de la obediencia, la sumisión y el servicio a la amada.
Sapientia et fortitudo (sabiduría y fuerza, o “las armas y las letras”): oposición/unión de
quienes se dedican al estudio y a las actividades militares.
Tempus irreparabile fugit (el tiempo huye irremediablemente): aviso de la fugacidad y
brevedad de la vida y del inmisericorde paso del tiempo, que, con su fuerza destructora, lo
aniquila todo.
Ubi sunt? (¿dónde están?): pregunta por el destino de personajes ilustres que ya no están y de
sus bienes materiales para destacar el poder destructor del tiempo y el aniquilamiento que
supone la muerte.
Utile et dulce (útil y dulce): se trata de mezclar lo provechoso con lo agradable, de forma que
se haga más ameno el proceso de aprendizaje. En su formulación latina, delectare et prodesse
(entretener y aprovechar) se insiste en la conveniencia de combinar lo lúdico y lo didáctico.
Vanitas vanitatum (vanidad de vanidades): reflexión sobre la vanidad de la fama o la riqueza;
en el mundo hay muchos engaños y apariencias y al final todo es vano, nada merece la pena
porque ningún bien material puede ofrecer una satisfacción absoluta. Así, todo está vacío de
contenido y valor verdadero, pues cuando se consigue aquello que se perseguía, se desea más,
y esta insaciabilidad conduce a un tormento y una angustia permanente.
Vita flumen (la vida como río): presentación de la vida como un río que va a parar al mar, que
es la muerte. Es una variante del homo viator.
Vita punctum (la vida como un punto): identificación de la vida con un instante, subrayando la
idea de la fugacidad de la vida.
Vita somnium (la vida como sueño): identificación de la vida con un sueño para destacar lo
ilusorio de la existencia humana.
17
5. EL COMENTARIO LITERARIO DE TEXTOS
5.1. El comentario de textos narrativos
En los textos literarios pertenecientes al género narrativo en los que un narrador relata una
historia ficticia-podemos distinguir dos ámbitos o niveles de análisis:
o La historia (el contenido o que se cuenta). Incluye el argumento, los personajes, el
espacio y la época en la que se ambienta la acción.
o El discurso (la expresión o cómo se cuenta). Abarca la estructura, la problemática
del narrador y, en general, las técnicas narrativas y estrategias verbales empleadas
para expresar o dar forma a la historia.
Textos narrativos
Análisis del contenido (nivel de la historia)
El resumen
Los textos literarios narrativos desarrollan una acción -conjunto de acontecimientos encadenados
- protagonizada por unos personajes en unas coordenadas espacio-temporales determinadas.
El resumen de un texto narrativo -para el que podemos emplear los términos argumento o
asunto- debe recoger de manera condensada todos estos elementos. Constituye, así, una
narración breve y objetiva que sintetiza el texto original. En su elaboración debes tener en cuenta
los siguientes consejos:
o El resumen siempre se formula en tercera persona, aunque el texto esté narrado en
primera persona.
o No debes incluir expresiones literales del texto.
o En el resumen argumental predominan los verbos: los personajes hablan, luchan, se
besan, mueren..
El tema
Los temas son las ideas o conceptos en torno a los que gira la acción. El tema depende de la
intención del autor -qué aspecto de la condición humana desea, en última instancia, ilustrar-, y
debe ser reconocido por el lector a través de un proceso de interpretación.
Los temas se expresan por medio de sustantivos abstractos, acompañados de complementos (los
celos, el azar, la soledad, el honor, la venganza, el miedo a la muerte, el paso del tiempo, el deseo
de ascenso social...).
El espacio
Es el ámbito en el que se desarrolla la acción. Así, los hechos pueden ocurrir en uno o en varios
lugares; en un interior o en un espacio abierto; en un ámbito rural o urbano; en un espacio
realista, idealizado, fantástico...
El tiempo
En el comentario de un texto narrativo debes especificar en qué época se ambienta la acción (la
Antigüedad, la actualidad, el futuro...) y señalar los indicios que te han permitido deducirlo.
Otros aspectos relacionados igualmente con el tiempo (la duración de los hechos relatados, el
orden en que se presentan, el ritmo de la narración...) pertenecen al ámbito del discurso, y se
analizarán, por tanto, con los aspectos formales.
Los personajes
Especifica quiénes son, caracterízalos e indica a qué clase o estamento social pertenecen, qué
relación hay entre ellos qué móviles o carencias justifican sus actos y qué papel desempeñan en el
progreso de la acción.
Puede resultarte útil la siguiente clasificación:
o Según su importancia y su función en el avance de la narración, los personajes se
clasifican en principales (o protagonistas) y secundarios.
18
o Según su grado de complejidad, pueden ser planos (si están construidos a partir de
un único rasgo o clave) o redondos (si presentan una mayor ambigüedad y
profundidad psicológica)
o Según evolucionen o no a lo largo del relato, son estáticos: (si sus características
permanecen invariables) o dinámicos (si sus experiencias los transforman o
modelan). Al primer grupo pertenecen, por ejemplo, los héroes de los poemas
épico: y ficciones caballerescas (Roldán, Sigfrido, Arturo, Lanza rote...); al segundo,
los protagonistas de las novelas de aprendizaje (Wilhelm Meister, Oliver Twist...)
Por último, recuerda que los personajes pueden caracterizarse a través de sus actos, palabras y
pensamientos, o bien mediante una descripción. Esta, expresada por el narrador o por otro
personaje, puede ser una prosopografía (si se comentan exclusivamente rasgos fisicos), una
etopeya (carácter, cualidades morales, costumbres...) o un retrato (aspecto físico y forma de ser)
La estructura
Si es posible, indica en qué secciones está organizada la narración. Recuerda el esquema básico de
un episodio narrativo (planteamiento o estado inicial; nudo, conflicto o peripecia; y desenlace o
resolución), pero ten en cuenta que no siempre podrás establecer esta división.
19
Estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un
viajero. Relájate. Concéntrate.
Otras técnicas narrativas
En este apartado se incluyen el resto de estrategias o métodos que utiliza el autor para contar la
historia al lector. Como veras en el siguiente apartado, abarcan distintos aspectos (orden y ritmo
de la narración, multiplicación de planos narrativos, introducción de las palabras y de los
pensamientos de los personajes...).
La función poética
En los textos narrativos se emplean recursos estilísticos, en los que se materializa la función
poética del lenguaje.
En Literatura Universal leerás traducciones de los textos originales. Por ello, en el caso de los
poemas narrativos los poemas épicos medievales, los ejemplos de roman courtois, las narraciones
en verso de Lord Byron), no tendrás que realizar, en general, el análisis métrico del texto.
Las modalidades textuales
Identifica las modalidades textuales que se combinan en el fragmento - narración, descripción,
diálogo- y señala cuáles son sus características lingüísticas:
o En los pasajes narrativos, la utilización del pretérito perfecto simple o el presente
de indicativo, y de complementos circunstanciales de tiempo y de lugar.
o En los pasajes descriptivos, el empleo del pretérito imperfecto de indicativo y la
abundancia de adjetivos calificativos.
o En los pasajes dialogados, los rasgos propios de las funciones conativa y expresiva
del lenguaje.
Contextualización
Redacta, para terminar, una breve contextualización del texto.
Debe contener los siguientes apartados:
o Género y subgénero a los que pertenece el texto.
o Autor y obra de la que se ha extraído el texto.
o Localización del fragmento dentro de la obra. Esta operación solo podremos
realizarla cuando hayamos leído o estudiado esta obra. En ese caso, contaremos
brevemente su argumento general e indicaremos en qué momento se sitúa el texto.
o Época en la que fue escrito. Podemos especificar qué características del periodo se
reflejan en el texto.
o Movimiento literario en el que se inscribe el texto o la obra comentados.
Como en el caso de los textos líricos, podemos reconocer en el fragmento rasgos formales o temas
característicos de esa corriente o movimiento.
20
temporal que separa el presente del relato respecto de los hechos evocados- como
su amplitud -el tiempo que transcurre en el interior de la analepsis-.
o Prolepsis. Anticipación de acontecimientos posteriores.
o Comienzo in medias res. El relato comienza en mitad de la acción.
Planos narrativos
La coexistencia de varios niveles narrativos en una misma obra, o bien de varias narraciones que
avanzan en paralelo, da lugar a diversas técnicas:
o Marco narrativo / relato enmarcado. En la historia principal (el marco narrativo) se
inserta una narración (el relato enmarcado) contada por uno de los personajes. Si el
relato enmarcado sirve, a su vez, de marco para una nueva narración, estamos ante
una estructura de cajas chinas. Estudiaremos, a lo largo del curso, numerosos
ejemplos de esta técnica: Las mil y una noches, el Decamerón...
o El manuscrito encontrado. El relato principal es, supuestamente, el contenido de
un manuscrito encontrado por el narrador o por un personaje. Esta técnica será
empleada por Cervantes en el Quijote.
o Contrapunto. Se desarrollan alternativamente diversas historias o líneas
argumentales. Aparece sobre todo en novelas del siglo XX, como Contrapunto, de
Aldous Huxley; La vida, instrucciones de uso, de Georges Perec; Los demonios, de
Heimito von Doderer; o Vida y destino, de Vasili Grossman.
Las técnicas narrativas son las estrategias que emplea el autor para dar forma a la historia.
Pueden afectar al orden en la presentación de los hechos, al ritmo de la narración, a la
multiplicación de planos narrativos y a la introducción de las palabras y los pensamientos de los
personajes. A continuación se repasan las más importantes.
El ritmo de la narración
La relación entre el tiempo de la historia (el que transcurre par los personajes del relato) y el
tiempo del discurso (el que transcurre para el receptor durante la lectura del texto) da lugar cuatro
movimientos narrativos:
o Escena. El tiempo de la historia se corresponde con el tiempo del discurso. Se
produce, en general, en pasajes dialogados.
o Resumen. Horas, días o incluso años de la historia se condensan en unas frases o
párrafos. El tiempo de la historia e por tanto, mayor que el tiempo del discurso.
o Pausa descriptiva o digresiva. El narrador detiene el avance de la acción para
insertar descripciones o reflexiones. El tiempo del discurso es, en este caso, mayor
que el tiempo de la historia.
o Elipsis. Se omiten ciertos acontecimientos de la historia, que el lector deduce y que
pueden ser recuperados más adelante mediante una analepsis.
En general, el ritmo de la narración se acelera en los resúmenes y se detiene o ralentiza en las
pausas descriptivas o digresivas.
Introducción de las palabras y los pensamientos de los personajes
Para presentar la voz de los personajes aquello que estos dicen o piensan, el narrador puede
recurrir a diversas estrategias:
o Estilo directo. Las palabras del personaje se transcriben literalmente, tal como este
las pronuncia. Pueden ir introducidas aunque no es obligatorio- por un verbo
declarativo (decir, añadir, afirmar, contestar...).
o Estilo indirecto. El narrador cuenta lo que el personaje dice o está pensando. Para
ello, se utiliza necesariamente un verbo declarativo o verbo dicendi, y se realizan
algunas transformaciones.
21
o Estilo indirecto libre. El narrador refleja en tercera persona los sentimientos y
pensamientos propios del personaje, pero introduciéndose en la conciencia de este
e incorporando sus formas de expresión (por ejemplo, en las interjecciones,
exclamaciones...).
o Monólogo interior o corriente de conciencia. Los pensamientos del personaje se
expresan directamente, en primera persona, tal como pretendidamente se generan
en su mente, es decir, de un modo desordenado y caótico.
5.3. El comentario de textos líricos
Para identificar el tema de un poema debes reconocer los sentimientos o emociones expresados
por el emisor: la plenitud por el amor correspondido, el pesar por el paso del tiempo...
Puedes servirte de distintas estrategias:
o Localizar las palabras clave o testigo.
o Establecer las isotopías o campos asociativos (conjuntos de palabras que comparten
algún rasgo de significado) que dan coherencia al texto.
o Reconocer los tópicos literarios (homo viator, carpe diem, tempus fugit, locus
amoenus, vita somni....).
Recuerda que los textos líricos exigen una aproximación diferente de la que estudiaremos en los
textos narrativos o dramáticos. El objetivo de esta primera fase del comentario no es, en este caso,
resumir el contenido del texto, sino explicarlo, ofreciendo una interpretación coherente.
La estructura
Al realizar el comentario de un texto lírico, debes establecer las partes o bloques de contenido en
las que se organiza el poema, que pueden coincidir, o no, con la distribución estrófica.
22
La función poética
La voluntad de realzar la forma del mensaje y de aumentar la expresividad para transmitir ideas o
sentimientos de una manera más matizada y sugerente se traduce en los textos líricos en el
empleo del verso y en una alta densidad de recursos estilísticos.
Todos los textos líricos que comentarás en Literatura universal se presentan traducidos. En
general, no podrás apreciar, por tanto, los efectos rítmicos (el isosilabismo, la distribución de los
acentos, la rima) que sí son objeto de análisis en los textos poéticos escritos en castellano. El
análisis de las figuras retóricas sí será un apartado fundamental del comentario.
La función expresiva
Puesto que los textos líricos se caracterizan por la expresión de la subjetividad del emisor, en ellos
predomina la función expresiva o emotiva del lenguaje.
Debes identificar en el texto las marcas lingüísticas características de esta función: adjetivos
valorativos, interjecciones (ay, ah, oh), diminutivos o enunciados exclamativos, desiderativos y
dubitativos, que pueden incluir verbos en modo subjuntivo y formas verbales, posesivos y
pronombres personales de primera persona.
Contextualización
Para terminar - aunque este apartado puede situarse también al principio del comentario -
especifica:
o Género y subgénero en el que se inscribe el texto.
o Autor y obra a la que pertenece.
o Época en la que fue escrito.
o Movimiento literario al que se adscribe.
En el comentario de textos dramáticos o teatrales -aquellos que han sido concebidos para ser
representados- debes analizar los aspectos que se señalan a continuación.
23
o Unidad de acción. El cumplimiento de la unidad de acción no excluye la presencia
de tramas secundarias; lo importante es que estas no puedan suprimirse sin que la
trama principal se vuelva ininteligible. Todos los hilos argumentales deben estar
trabados, formando un conjunto coherente.
Estructura
En el análisis de la estructura, distingue los bloques de contenido en los que puede organizarse el
texto. Si se trata de obras completas, debes indicar, si procede, los actos, jornadas, escenas... en
los que se divide la pieza.
Análisis formal: cómo lo dice
Función poética
Los textos dramáticos tienen carácter literario; se cumple en ellos, por tanto, la función poética,
que se manifiesta en el empleo de recursos estilísticos. En caso de que la obra esté escrita en
verso, debes también analizar la métrica empleada por el autor.
Doble circuito comunicativo
En los textos dramáticos, encontramos un doble circuito comunicativo:
o El circuito externo se establece entre el dramaturgo y el lector, o bien, durante la
representación, entre el dramaturgo y el espectador. En este caso, encontramos
diversas instancias intermedias, como el director de escena y los actores, que son, a
la vez, receptores y emisores del texto dramático.
o El circuito comunicativo interno, que, en los diálogos del texto principal, se
establece entre los personajes del drama. En los monólogos, el personaje habla
consigo mismo; sería, por tanto, el receptor de su propio discurso.
Texto principal y texto secundario
El texto principal está constituido por las palabras que pronuncian los personajes (los actores,
durante la representación). Puede adoptar tres formas:
Diálogo: Son las conversaciones entre los personajes. En general, predominan las funciones
conativa (con enunciados exhortativos o interrogativos, formas verbales en imperativo y segunda
persona del singular) y expresiva (con enunciados exclamativos, desiderativos o dubitativos, y
formas verbales en subjuntivo y en primera persona).
Aparte: Es una intervención que el público escucha, pero no el resto de personajes de la escena.
Presupone una complicidad con el auditorio y sirve, con frecuencia, como mecanismo de
comicidad.
Monólogo: Es un parlamento pronunciado por un personaje que se encuentra solo en escena y
expresa en voz alta sus pensamientos o sentimientos.
El texto secundario está formado por las acotaciones o didascalias, que constituyen la parte no
recitada por los actores y contienen indicaciones sobre la puesta en escena. En tu comentario,
además de identificar las acotaciones, debes relacionarlas con los códigos no verbales que se
combinan durante la representación:
o Signos visuales: decorado, utilería, maquillaje, peinado, vestuario, iluminación,
gestos y movimientos de los personajes.
o Signos auditivos: entonación, sonidos, música...
Contextualización
Para finalizar, especifica el género, el subgénero (comedia tragedia, tragicomedia...), el autor, la
obra a la que pertenece, el lugar que ocupa dentro de su estructura y su desarrollo argumental, la
época en la que fue escrita y el movimiento literario en el que se inscribe.
24
25