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Embarazo no deseado en adolescentes

El documento trata sobre el tema del embarazo no deseado en la adolescencia. El grupo de estudiantes busca determinar las consecuencias del embarazo no deseado en las alumnas de su escuela e identificar posibles soluciones. Plantean hipótesis como el abandono escolar y problemas familiares. Luego revisan literatura sobre el tema, incluyendo estadísticas, causas, riesgos médicos y soluciones como educación sexual integral y acceso a anticonceptivos. El objetivo final es concientizar a los estudiantes y encontrar

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Embarazo no deseado en adolescentes

El documento trata sobre el tema del embarazo no deseado en la adolescencia. El grupo de estudiantes busca determinar las consecuencias del embarazo no deseado en las alumnas de su escuela e identificar posibles soluciones. Plantean hipótesis como el abandono escolar y problemas familiares. Luego revisan literatura sobre el tema, incluyendo estadísticas, causas, riesgos médicos y soluciones como educación sexual integral y acceso a anticonceptivos. El objetivo final es concientizar a los estudiantes y encontrar

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E.E.S.O.P.I.

N° 8169 “Gustavo
Martínez Zuviría”
SEMINARIO DE CIENCIAS SOCIALES

Integrantes: Antonela Avila, Eliel Bejarano, Ana Paula


Cañete, Aldana Corgniali.
Profesora: Melina S. Rodriguez
Año: 2023

Tema: embarazo no deseado


Problema: ¿Cuáles son las consecuencias que
ocasiona el embarazo no deseado en la adolescencia
en las alumnas del Instituto Gustavo Martínez
Zuviria?

Objetivos:
1. Conocer el tema.
2. Concientizar a nuestros compañeros sobre esta
problemática.
3. Trabajar en equipo y aprobar la materia.
HIPÓTESIS
1. Puede ocasionar el abandono escolar por vergüenza
hacia sus compañeros.
2. También puede ocasionar problemas familiares.

MARCO TEÓRICO
El embarazo no deseado (también denominado embarazo no previsto, no querido, no
planeado, no planificado, no intencional, inesperado, imprevisto o inoportuno) es aquel
que se produce sin el deseo o planificación previa y ante la ausencia o fallo de métodos
anticonceptivos préciales adecuados y la inefectividad o no administración de métodos
anticonceptivos de emergencia posteriores al coito que prevengan un posible embarazo.

El embarazo no deseado es un tema que interpela a la sociedad, a la escuela y nos hace


reconocer la sexualidad adolescente como un dato que ya no puede ser negado.
Por otro lado, aparece un lugar de contradicción para los adolescentes, ya que, por un
lado, son destinatarios de una sobreestimulación de mensajes desde los medios masivos
de comunicación en los que el erotismo y la sensualidad circulan con mucha fuerza y,
por otro, se les pide explícitamente que queden fuera de cualquier tipo de intercambio
sexual.
¿Qué puede hacer la escuela?
Pensemos que, si se trata de embarazos adolescentes, no podemos olvidar a la escuela
que, de muchas maneras deberá repensar su función.
La escuela puede intervenir en el campo de la prevención a través de la educación para
la salud, articulando dos áreas bien importantes: educación y salud. Una escuela debe
estar abocada no a la reproducción de conocimientos elaborados en los espacios
académicos, sino que debe hacer hincapié en su función primordial de formar personas
íntegras, que puedan utilizar los conocimientos que reciben en forma pertinente.
Según el censo de 1980, 14 de cada 100 adolescentes eran madres. Entre las jóvenes con
educación post-secundaria , dos de cada 100 eran madres, entre las sin educación
“secundaria”, 31 de cada 100, 17 de cada 100 con educación primaria,4 de cada 100
con educación secundaria.
Esto demuestra que la educación permitiría estilos de vida más saludables: mayor nivel
de instrucción, mejores condiciones de salud.
El embarazo no deseado en la adolescencia puede ocurrir por múltiples razones, algunas
de ellas son: Abuso, violación o explotación sexual.
El embarazo en la adolescencia, además de constituir un riesgo médico elevado, lleva
aparejado dificultades socioeconómicas y emocionales para su madre y su hijo.

a conlleva a riesgos como: Bebés con un peso más bajo, ya que el útero todavía no está
desarrollado de manera completa. Partos prematuros. En menores de 15 años, las
probabilidades de que el bebé nazca con malformaciones aumentan.

Cuando una adolescente queda embarazada o tiene un hijo, su salud, educación,


potencial de obtener ingresos y todo su futuro pueden estar en peligro, y puede quedar
atrapada en una vida sumida en la pobreza, la exclusión y la impotencia.

La mortalidad materna en América Latina y el Caribe se ubica entre las tres primeras
causas de muerte en las adolescentes entre 15 y 19 años. En las adolescentes menores de
15 años, el riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo es hasta tres veces
más que en mujeres mayores de 20 años. En América Latina se cree que el número
anual de abortos inseguros entre las adolescentes de 15 a 19 años, alcanza un número de
670 mil.
Las medidas e intervenciones eficaces para la prevención del embarazo deben estar
disponibles para las y los adolescentes. Esto incluye acceso a educación integral en
sexualidad, información veraz y de calidad, acceso a métodos anticonceptivos modernos
y de larga duración, aunado a intervenciones eficaces de apoyo social y comunitario,
mecanismos de protección social, y su adherencia a la escuela secundaria de calidad,
evitando la deserción escolar
En la Argentina, alrededor del 15% de los bebés que nacen al año tiene una madre
adolescente menor de 20 años. El 67% de esos embarazos no es intencional o
planificado. El embarazo no intencional en la adolescencia compromete seriamente las
posibilidades de inclusión social de adolescentes y jóvenes, en tanto se da en un
contexto de fuerte desigualdad socioeconómica y geográfica. Nueve de cada diez
madres de 15 a 19 años pertenecen al 30% de los hogares de menores ingresos y la
incidencia del fenómeno es mayor en ocho provincias del noreste y noroeste:
Catamarca, Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y Tucumán. Además, en
todo el país, la no intencionalidad del embarazo es siempre mayor en las madres
menores de 20 años que en las mujeres adultas.
Los determinantes del embarazo en la adolescencia están vinculados con la pobreza; las
desigualdades de género que atentan contra la autonomía de las mujeres; la falta de
oportunidades de inclusión social; la existencia de un clima educativo adverso y las
barreras de acceso a los servicios de salud sexual y salud reproductiva. Estos factores
representan obstáculos para el desarrollo de proyectos de vida alternativos a la
maternidad.
La magnitud de este fenómeno, así como sus consecuencias y determinantes deben
alertarnos sobre la necesidad de que el Estado fortalezca las políticas públicas tendientes
a prevenir y disminuir el embarazo en la adolescencia. La evidencia comparada
demuestra que una efectiva estrategia de prevención requiere fortalecer el acceso de los
adolescentes a: servicios de salud amigables, consejería en salud sexual y métodos
anticonceptivos y educación sexual integral en las escuelas.
La Educación Sexual Integral en las escuelas incorpora los aspectos psicológicos,
sociales, afectivos y éticos a la dimensión biológica. Asimismo, la concepción de
integralidad nos remite a que no sólo debe transmitirse información, sino que es
necesario promover competencias y capacidades que faciliten su uso crítico. Disponer
sólo de información no es condición suficiente para favorecer y garantizar el desarrollo
de conductas de cuidado. En este punto, la propuesta que aquí se presenta nos convoca a
escuchar cuáles son las ideas, los deseos, las necesidades, las preocupaciones, los
temores, las dudas, las dificultades reales que tienen las y los adolescentes. Es decir,
partiendo de la información que las y los jóvenes tienen, construir nuevos
conocimientos que se transformen en aprendizajes significativos para su vida cotidiana,
contextualizados en sus realidades y que, por ende, logren una efectiva apropiación que
derive en conductas de autocuidado.
Existen creencias que no se sostienen en evidencias y prejuicios sobre la adolescencia
presentes en la sociedad y, desde luego, en las escuelas que no estarían colaborando en
un sentido positivo con el desarrollo íntegro de las y los adolescentes, ya que funcionan
como obstáculos en la construcción sana de sus subjetividades. Se suelen escuchar
frases del tipo: “es una edad de riesgo”, “no se enferman”, “a esta edad los problemas
son solamente sexuales”, “es una etapa de transición”, “no saben lo que quieren”, entre
muchas otras. Si a estas ideas se les suman la circulación de imágenes estigmatizantes
con relación a la maternidad o la paternidad adolescente, nos encontramos frente a un
panorama que podría debilitar la estima de las y los adolescentes y, de este modo, poner
en riesgo la continuidad escolar. Las personas adultas de la escuela están llamadas a
habilitar la expresión de los sentimientos y así colaborar de un modo positivo en la
construcción de las sexualidades adolescentes. En muchas ocasiones, las estudiantes
embarazadas vieron vulnerado su derecho a la educación en la medida en que las
instituciones escolares no atendieron o acompañaron esta circunstancia con medidas de
apoyo para una cursada efectiva. La escuela, en consonancia con el artículo 8° de la Ley
de Educación Nacional Nº 26.206, sancionada en 2006, debe brindar las oportunidades
necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral y promover en cada
estudiante la capacidad de definir su proyecto de vida. Entender la adolescencia como
una etapa de enorme potencial es el desafío de la institución escolar para mirar a sus
adolescentes desde este lugar propositivo.
En nuestro país, las leyes Nº 25.273 (sancionada en 2000), de Creación de un Sistema
de Inasistencias Justificadas por Razones de Gravidez, Nº 25.584 (sancionada en 2002),
de Prohibición en Establecimientos de Educación Pública de Acciones que Impidan el
Inicio o Continuidad del Ciclo Escolar a Alumnas Embarazadas y Nº 25.808
(sancionada en 2003), de Estudiantes, Embarazadas y Progenitores, que modifica la
anterior, establecen que las instituciones educativas están obligadas a llevar adelante un
régimen especial para estudiantes embarazadas o en periodo de lactancia, y que no
pueden perturbar o impedir el inicio o la prosecución normal de sus estudios
considerando a los estudiantes progenitores en este último aspecto. Abordar esta
temática en la escuela con el conjunto de adolescentes requiere de un clima de respeto y
confianza. Para alcanzar un efectivo aprendizaje es necesario que cada participante
logre expresarse en un ambiente de libertad, respeto e interés por sus ideas y
sentimientos. La manera empática de percibir y valorar las expresiones de las y los
adolescentes será condición para alcanzar experiencias significativas en las que el
conocimiento responda de modo genuino a sus inquietudes y necesidades. El modo de
lograr aprendizajes en la escuela que permitan a cada persona llevar adelante una vida
sexual plena y desarrollarse de manera autónoma y libre de violencia es a través de la
toma de decisiones basadas en la reflexión y apropiación de conocimientos confiables
Hay niñas o adolescentes que al momento de sus embarazos estaban ya afuera de la
escuela, hay quienes dejan los estudios a partir de estos procesos, hay quienes los
continúan y hay quienes vuelven a estudiar. Algunas de ellas transitan estas
experiencias construyendo nuevos sentidos en relación con los estudios y se
reposicionan y les va mejor en la escuela, hay quienes siguen con los mismos intereses
que antes. Hay quienes encuentran dificultades, hay quienes pasan por diferentes
momentos y hay quienes logran organizar sus rutinas sin que se afecte su rendimiento
escolar. Los modos que adquiere el vínculo entre los embarazos en niñas y adolescentes
con la escolarización son variados y plurales. También en ellos se exponen
desigualdades.
En primer lugar, resulta necesario mencionar que los embarazos y las maternidades en
la adolescencia resultan más frecuentes entre quienes tienen menor nivel educativo; lo
cual expone una desigualdad social y económica previa a estos fenómenos. Según la
Encuesta sobre Condiciones de Niñez y Adolescencia casi un cuarto de las madres
adolescentes no llegó a terminar la educación primaria. A su vez, la literatura
especializada señala que la mayoría de quienes atraviesan estos fenómenos ya se
encontraban afuera de la escuela. Cuando las niñas o adolescentes se encuentran
estudiando, si bien la mayoría de ellas deja sus estudios a causa de embarazos o
nacimiento de sus hijos/hijas, esto resulta una situación variable. En un estudio
realizado en el año 2005 un 33,2% de adolescentes reportó que no continuó en la
escuela, un 28,1% continuó hasta el 7mo. mes y un 10,8% continuó hasta terminar el
secundario o aún continúa.
Lo educativo guarda una íntima relación con los embarazos y las maternidades en la
niñez y en la adolescencia y, también, con su prevención, en caso de no ser intencional.
Tanto como factor protector, como espacio de prevención y promoción de los derechos,
como así también como espacio de acompañamiento, contención, pero también de
garantía del cumplimiento del acceso a la educación. En muchas ocasiones, las
estudiantes embarazadas vieron vulnerado su derecho a la educación en la medida en
que las instituciones escolares no atendieron o acompañaron esta circunstancia con
medidas de apoyo para una cursada efectiva. La escuela, en consonancia con el artículo
8° de la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, sancionada en 2006, debe brindar las
oportunidades necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral y promover
en cada estudiante la capacidad de definir su proyecto de vida. Entender la adolescencia
como una etapa de enorme potencial es el desafío de la institución escolar para mirar a
los y las adolescentes desde este lugar propositivo.
En este sentido el Plan de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia
se propone un abordaje intersectorial que permita prevenir los embarazos no
intencionales, reducir sus riesgos y prevenir, en lo posible, los embarazos forzados
producto del delito de violación.
Pero la ESI también establece una modalidad de trabajo que resulta altamente potente
para la prevención de los embarazos no intencionales, evitar los embarazos forzados y el
acompañamiento de estas situaciones cuando se presentan en las alumnas. Las
instituciones educativas deberían poder ofrecer a todas y todos los y las estudiantes las
herramientas necesarias para promover conductas de cuidado en sintonía con los
derechos sexuales y reproductivos. También brindar información acerca de las
situaciones de vulneración de derechos y cómo actuar en esos casos. En esta búsqueda
resulta fundamental generar un marco de confianza en el cual las y los alumnas y
alumnos puedan encontrar un espacio para contar las situaciones que atraviesan y los
mecanismos institucionales correspondientes que las y los acompañe en la garantía y
restitución de sus derechos. La escuela debe ser un ámbito que propicie la convivencia,
teniendo en cuenta la diversidad de opciones y circunstancias de vida. Estas acciones de
las escuelas tendrán efecto si se consolida la articulación con los sistemas de protección
más cercanos (de salud, desarrollo social, municipal, etc.).
En lo que respecta a la educación secundaria, la obligatoriedad del nivel representa una
meta compleja y difícil de alcanzar. A pesar de los diferentes programas y estrategias
implementados en los últimos años por el Gobierno nacional y los gobiernos
provinciales, el sistema educativo argentino continúa mostrando limitaciones para
asegurar a los adolescentes no solo el acceso sino, fundamentalmente, la permanencia y
la terminal dad de la escuela secundaria. Según datos relevados por el último Censo
Nacional en el año 2010, solo el 47,8% de los jóvenes de 20 años había finalizado el
nivel secundario. para los años 2011 y 2012 señalan que el 10,2% de los adolescentes
de entre 15 y 17 años que dejaron de asistir a la escuela, lo hicieron por motivos
asociados al embarazo y la maternidad o paternidad, que constituye la cuarta causa de
deserción escolar.
Encuesta
¿Cuántos casos conoces de embarazo en la ado-
lescencia?
1 2 Mas de 2 Ninguno

13%

56% 31%

¿Cuáles crees que son las principales causas de


embarazo en la adolescencia?
La falta de acceso a educacion sexual El alcohol y la droga
Otro(especifica)

7%

27%

67%
¿Recibiste algun ti po de charla o capacitación
acerca de este tema?
Si No

14%

86%

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