REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELAF. C. G.
ASAMBLEAS DE DIOS DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN CRISTIANA
INSTITUTO BÍBLICO METROPOLITANO
EXTENSIÓN BARLOVENTO
AULA CAUCAGUA
La Trinidad De Dios
Facilitador; María Canache Integrantes
Héctor Mendoza
Yalimar sanz
Jemberly Hidalgo
Rudeika Longa
CAUCAGUA NOVIEMBRE 2023
LA TRINIDAD DE DIOS
Presentación de la doctrina. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que Dios es uno, y que
fuera de él no hay Dios. Podría surgir la pregunta siguiente: ¿Cómo podría Dios tener comunión
antes de que las criaturas finitas comenzaran a existir? Respondemos que la unidad divina es
una unidad compuesta, y que en esta unidad hay realmente tres personas distintas, cada una
de ellas es la Divinidad, empero consciente en grado supremo de las otras dos personas. Vemos
entonces que existía una eterna comunión antes de que los seres finitos fueran creados. Por lo
tanto, Dios nunca estuvo solo.
No es que existen tres Dioses, cada uno de ellos independientes, de existencia propia,
por sí mismo. Los tres cooperan con una mente y propósito, de manera que en el sentido más
exacto del vocablo, son "uno." El Padre crea, El hijo redime, y el Espíritu Santo santifica. Sin
embargo, en cada una de estas operaciones, los tres están presentes. El Padre es pre-
eminentemente Creador, y sin embargo, el Hijo y el Espíritu son presentados en la función de
cooperar en dicha labor. El hijo es pre-eminentemente el Redentor, no obstante lo cual el Padre
y el Espíritu son presentados en la función de enviar al Hijo para redimir. El Espíritu Santo es el
Santificador, no obstante lo cual el Padre y el Hijo cooperan en dicha labor.
La Trinidad es una comunión eterna, empero la obra de la redención del hombre
provocó su manifestación histórica. El Hijo entró en el mundo de una forma cuando se revistió
de naturaleza humana, y se le dio un nuevo nombre, Jesús. El Espíritu Santo entró en el mundo
en una nueva forma, es decir, como el Espíritu de Cristo, encarnado en la iglesia. Y sin embargo,
los tres operan o trabajan juntos. El Padre testificó del Hijo (Mateo 3:17); y el Hijo testificó del
Padre. Juan 5:19. El Hijo testificó del Espíritu (Juan 14:26), y mas tarde el Espíritu testificó del
Hijo. Juan 15:26.
¿Parece todo esto difícil de comprender? ¡Cómo podría ser de otra manera, puesto que
tratamos de describir la vida interior del Dios todopoderoso! La doctrina de la trinidad es
claramente una doctrina revelada, y no una concebida por la razón del hombre. ¿De qué otra
manera podríamos Aprender con respecto a la naturaleza interior de la Divinidad, excepto por
la revelación? 1Corintios 2:16. Es cierto que el vocablo "trinidad" no aparece en el Nuevo
Testamento. Se trata de una expresión teológica, inventada durante el sigo segundo para
describir la Divinidad. Empero el planeta Júpiter existió antes de que fuera designado con tal
nombre y la doctrina de la trinidad figuraba en la Biblia antes de que técnicamente se la
denominara por ese nombre.
2. DEFINICIÓN DE LA DOCTRINA.
Podemos comprender con toda facilidad por qué la doctrina de la trinidad fue a veces
malentendida y presentada erróneamente. Era difícil encontrar un vocabulario humano por
medio del cual expresar la unidad de Dios y al mismo tiempo la realidad y distinción o claridad
de las personas. Al poner énfasis con respecto a la deidad de Cristo, y a la personalidad del
Espíritu Santo, algunos escritores parecen estar en peligro de caer en el triteísmo, o sea la
creencia en tres Dioses. Otros escritores, al recalcar la unidad de Dios, parecen correr peligro
de olvidar la distinción entre las personas. Este último error es conocido con el nombre de
sabelianismo, que fue iniciado por el obispo de Sabelio, quien enseñaba que el Padre, el Hijo, y
el Espíritu Santo son simplemente aspectos o manifestaciones de Dios. Este error ha aparecido
muchas veces en la historia de la iglesia y es corriente aún en la actualidad.
Es evidente que esta doctrina carece de fundamento bíblico, y se la excluye mediante las
distinciones claras establecidas en las Sagradas Escrituras entre el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo. El Padre ama y envía al Hijo; el Hijo parte y retorna al seno del Padre. El Padre y el Hijo
envían al Espíritu Santo; el Espíritu Santo intercede ante el Padre. Si entonces el Padre, el Hijo y
el Espíritu Santo son Dios solamente bajo diferentes aspectos o nombres, luego el Nuevo
Testamento es una serie de confusiones. Por ejemplo, al leer la oración intercesora (Juan 17)
con la idea de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una sola persona, revelará lo absurdo
de la doctrina: "Como me he dado la potestad de toda carne, para que yo dé vida eterna a
todos los que me dí... Yo me he glorificado en la tierra, he acabado la obra que me dí a mi
mismo con la gloria que tenía conmigo antes de que el mundo fuera."
¿Cómo fue preservada la doctrina de la trinidad para que no cayera en el sabelianismo,
que niega la distinción entre las tres personas de la trinidad, y el triteísmo o sea la creencia en
tres Dioses distintos en la trinidad? Mediante la formulación de dogmas, esto es,
interpretaciones que definen la doctrina y la protegen del error. El ejemplo siguiente de un
dogma se encuentra en el Símbolo de Atanasio, formulado durante el siglo V, dice así:
Adoramos a un Dios en la trinidad, y la trinidad en la unidad, sin confundir las personas.
Ni separar la sustancia, puesto que la persona del Padre es una, y la del Hijo otra, y la del
Espíritu Santo otra. Empero del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo hay solo una divinidad,
igual gloria y majestad co-eterna. Lo que es el Padre, también lo es el Hijo y el Espíritu Santo. El
Padre es increado, el Hijo es increado, el Espíritu Santo es increado. El Padre es inmenso, el Hijo
es inmenso, el Espíritu Santo es inmenso. El Padre es eterno, el Hijo es eterno, el Espíritu Santo
es eterno. Y sin embargo, no hay tres eternos, sino uno solamente. De manera que no hay tres
seres increados, ni tres seres inmensos, sino un solo ser increado, un solo ser inmenso. De igual
manera El Padre es omnipotente, el Hijo es omnipotente, el Espíritu Santo es omnipotente. Y
sin embargo, no existen tres seres omnipotentes, sino un solo ser omnipotente. De manera que
el Padres es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. Y sin embargo, no hay tres Dioses,
sino un solo Dios. De igual manera el Padre es Señor, el Hijo es Señor y el Espíritu Santo es
Señor. Y sin embargo, no hay tres Señores, sino uno solo. Así como nos vemos obligados en
honor a la verdad cristiana a afirmar que cada una de las personas particularmente es Señor o
Dios, así también nos vemos imposibilitados de decir que hay tres Dioses o Señores. El Padre
no fue hecho de nadie, no fue creado, no fue engendrado. El Hijo salió del Padre solamente, no
fue hecho, ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo salió del Padre y del Hijo. No fue
hecho, ni creado, ni engendrado, sino que procede de ellos. Por lo tanto, hay un solo Padre y
no tres; un solo Hijo, y no tres; un solo Espíritu Santo, y no tres. Y en esta trinidad no existe
nada primero ni postrero; nada mayor o menor. Empero las tres personas co-eternas son co-
iguales o mutuamente iguales entre sí; de manera que a través de todo, como se ha dicho
arriba, tanto la unidad en la trinidad como la trinidad en la unidad debe de adorarse.
Esta declaración quizá nos parezca árida, complicada, llena de argumentos sutiles,
empero en los primeros siglos demostró su eficiencia para preservar la declaración correcta de
verdades que eran valiosas y vitales para la iglesia.
3. DEMOSTRACIÓN DE LA DOCTRINA
Puesto que la doctrina de la trinidad concierne a la naturaleza interior de la Trinidad, no
podía conocerse a menos que lo fuera por revelación. Esa revelación se encuentra en las
Sagradas Escrituras.
a. El Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento no enseña ni clara ni directamente la
doctrina de la trinidad., y la razón es evidente. En un mundo donde la adoración de muchos
dioses era cosa común, era necesario inculcar en el pueblo de Israel la verdad de que Dios era
un uno, y que no había nadie fuera de él. Si se hubiera enseñado con respecto a la trinidad
desde el principio, ello podría haber sido malentendido e interpretado erróneamente.
Empero aunque no se menciona en forma explícita, el germen de la doctrina puede
descubrirse en el Antiguo Testamento. Cada vez que un hebreo pronunciaba el nombre de Dios
(Elohim) decía realmente: Dioses, pues el vocablo hebreo está en plural, y a veces se emplea en
el idioma hebreo con un adjetivo plural, (Josué 24:18-19) y con un verbo en plural. (Génesis
35:7) Imaginémonos a un devoto e iluminado hebreo meditando sobre el hecho de que Jehová
es uno, y al mismo tiempo Elohim, o Dioses. Es posible imaginarse que llegaría a la conclusión
de que existía una pluralidad de personas en un Dios. Pablo el Apóstol jamás cesó de creer en
la unidad de Dios, tal como se le había enseñado desde la infancia. (1Timoteo 2:5; 1Corintios
8:4); más aún, recalcó que no enseñaba otras cosas que aquellas que se encontraban en la ley
y los profetas. Su Dios era el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. No obstante lo cual, predica con
respecto a la deidad de Cristo (Filipenses 2:6-8; 1Timoteo 3:16) y la personalidad del Espíritu
Santo (Efesios 4:30) y coloca a tres personas juntas en la bendición Apostólica. 2Corintios
13:14.
Cada uno de los componentes de la Trinidad es mencionado en el Antiguo Testamento: (1)
Padre. Isaías 63:16; Malaquías 2:10. (2) El Hijo de Jehová. Salmos 45:6-7; Salmos 2:6-7; Salmos
2:12; Proverbios 30:4. El Mesías es descrito con títulos divinos. Jeremías 23:5-6; Isaías 9:6. Se
hace mención del misterioso Ángel de Jehová que lleva el nombre de Dios, y que tiene poder
para ora perdonar pecados, o retenerlos. Éxodo 23:20-21. (3) El Espíritu Santo. Génesis 1:2;
Isaías 11:2-3; Isaías 48:16; Isaías 61:1; Isaías 63:10.
La Trinidad es representada en la triple bendición de Números 6:24-26 y en la triple
Doxología, Isaías 6:3.
b. El Nuevo Testamento. Los cristianos primitivos consideraban como base o fundamento
de su fe la verdad de la unidad d Dios. Tanto a los judíos como a los gentiles podían
testificarles, diciendo: "Creemos en un Dios." Pero al mismo tiempo tenían las palabras claras
del Señor Jesús para demostrar que reclamaba para sí una posición y autoridad que hubiera
sido blasfemia de su parte reclamarla si no hubiera sido Dios, y los escritores del Nuevo
Testamento, al referirse a Jesús, emplean un idioma que indica que reconocían a Jesús como
por "sobre todas las cosas, bendito por los siglos." Rm.anos_9:5. Y la experiencia espiritual de
los creyentes confirma y Apoya estas afirmaciones. Cuando conocían a Jesús, lo conocían como
Dios.
Lo mismo se puede decir del Espíritu Santo. Los cristianos primitivos no podían menos
que creer que el Espíritu que residía en ellos, que los guiaba, les enseñaba y los inspiraba para
caminar en novedad de vida, era un Ser a quien podían conocer, y con quien podían tener
verdadera comunión, y no una simple influencia o sentimiento. Y cuando leían el Nuevo
Testamento, descubrían que en sus páginas se le asignaba al Espíritu Santo los atributos de la
personalidad.
De manera entonces que confrontaban a la iglesia primitiva dos verdades, a saber: que
Dios es uno, y que el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. Y estas dos
grandes verdades relativas a Dios constituyen la doctrina de la trinidad. Dios el Padre era una
realidad para ellos; el Hijo era una realidad para ellos, y así también lo era el Espíritu Santo. Y la
sola conclusión a que se podía llegar de estas verdades fue que en la Divinidad existía una
distinción real pero misteriosa de la personalidad, distinción que se puso de manifiesto en la
obra divina para la redención del hombre.
Varios pasajes del Nuevo Testamento mencionan las tres personas divinas. Compare
Mateo 3:16-17; Mateo 28:19; Juan 14:16-17; Juan 14:26; Juan 15:26; 2Corintios 13:14; Gálatas
4:6; Efesios 2:18; 2Tesalonicenses 3:5; 1Pedro 1:2; Efesios 1:3; Efesios 1:13; Hebreos 9:14.
Una comparación de textos tomada de todas partes de las Escrituras nos demuestra lo
siguiente: (1) Cada una de las tres personas es Creadora, aunque se afirma que hay un solo
Creador. Job 33:4 e Isaías 44:24. (2) Cada una de las personas es denominada Jehová,
Deuteronomio 6:4; Jeremías 23:6; Ezequiel 8:1; Ezequiel 8:3, el Señor Romanos 10:12; Lucas
2:11; 2Corintios 3:18, el Dios de Israel Mateo 15:31; Lucas 1:16-17; 2Samuel 23:2-3, el
Legislador Romanos 7:25; Gálatas 6:2; Romanos 8:2; Santiago 4:12, omnipresente Jeremías
23:24; Efesios 1:22; Salmos 139:7-8, y la Fuente de Vida Deuteronomio 30:20; Col 3:4;
Romanos 8:10. Y sin embargo, se afirma que hay un solo Ser que se puede describir de esta
manera. (3) Cada una de las personas hizo a la humanidad. Salmos 100:3; Juan 1:3; Job 33:4,
resucita a los muertos Juan 5:21; Juan 6:33, resucitó a Cristo 1Corintios 6:14 Juan 2:19; 1Pedro
3:18, comisiona el ministerio 2Corintios 3:5; 1Timoteo 1:12; Hechos 20:28, santifica al pueblo
de Dios Judas 1:1; Hebreos 2:11; Romanos 15:16, y efectúa toda clase de operaciones de
carácter espiritual. 1Corintios 12:6; Colosenses 3:11 y 1Corintios 12:11. Y sin embargo, es claro
que solamente un Dios es capaz de hacer todo esto.
4. ILUSTRACIÓN DE LA DOCTRINA.
¿Cómo es que tres personas pueden constituir un Dios? es una pregunta que deja
perplejos. a muchos. No nos sorprende su perplejidad, puesto que al considerar o estudiar la
naturaleza interna del eterno Dios, estudiamos una forma de existencia muy distinta de la
nuestra. Al respecto dice el Dr. Pedro Green:
Supongamos que hubiera alguien, una especie de ángel por ejemplo, o un visitante del
planeta Marte, que jamás hubiera visto nada que tenga vida. ¡Qué difícil le sería comprender el
proceso del crecimiento! Entendería con facilidad de qué manera puede aumentar una cosa,
por así decirlo, desde afuera, como un montón de piedras, por ejemplo, que se hace mas
grande a medida que se le añaden piedras. Pero le sería difícil comprender cómo algo podría
crecer, por así decirlo, desde adentro hacia afuera y por sí mismo. La idea del crecimiento le
sería muy difícil de comprender. Y si se trataba de una persona engreída, impaciente, indócil,
era casi seguro que no lo comprendería.
Supongamos ahora que a este mismo ser extraño, después de haber Aprendido algo con
respecto a la vida y al crecimiento según se observa en los árboles y plantas, se le expusiera
una nueva verdad, es decir, la de la inteligencias, según se observa en los animales superiores.
¡Qué difícil le sería entender el proceso por el que una cosa nos gusta o no, el Hecho de elegir y
rechazar, el saber y ser ignorante! Si la vida es difícil de entender, cuánto más lo es la mente.
Aquí también tendría que demostrar humildad, paciencia y docilidad, para comprender esas
ideas. Empero tan pronto como funciona, tendría que procurar entender algo más elevado que
la mente, según se observa en los seres humanos. Nuevamente se vería confrontado aquí con
algo nuevo, extraño, y que no se podría explicar haciendo referencia a lo que había conocido
hasta entonces. Tendría que ser esmerado, humilde y dócil.
Luego entonces nuestro ángel o visitante procedente de Marte esperaría, y nosotros
también haríamos muy bien en esperar que cuando pasamos del estudio o consideración de la
naturaleza del hombre, al estudio de la naturaleza de Dios, hallaremos algo nuevo.
Empero existe un método por medio del cual las verdades que están muy por encima de
la razón pueden aún, en cierto grado, ser puestas a la altura de la razón. Nos referimos a uso de
las ilustraciones o analogías. Empero las debemos de usar con cuidado, y no ir demasiado lejos
con las comparaciones. "Toda comparación renguea," dijo un sabio de la antigua Grecia. Aún
en el mejor de los casos, son imperfectas e inadecuadas. Se las puede comparar con pequeñas
linternas que nos ayudan a vislumbrar lo razonable de las verdades demasiado vastas para la
comprensión perfecta.
Se pueden obtener ilustraciones de tres fuentes a saber: la naturaleza, la personalidad
del hombre y las relaciones humanas.
a. La naturaleza nos proporciona muchas alegorías. (1) El agua es una, y sin embargo se la
conoce en tres formas o estados: líquido, sólido y gaseoso. (2) La electricidad es una, y sin
embargo produce movimiento, luz y calor. (3) El sol es uno, y no obstante ello se manifiesta
mediante la luz, el calor y el fuego. (4) Cuando San Patricio evangelizaba a los irlandeses, les
explicó la doctrina de la trinidad mediante el trébol de tres hojas. (5) Se ha señalado que todos
haz de luz tiene tres rayos: el actínico o químico, el cual es invisible; el luminoso, el cual es
visible, y el calórico, que produce calor, y que se siente pero no se ve. Donde están estos tres,
hay luz; donde hay luz, tenemos estos tres. Juan el Apóstol dijo: "Dios es luz." Dios es Padre es
invisible: se hizo visible por medio de su Hijo; y opera en el mundo por medio del Espíritu, que
aunque invisible, es eficaz. (6) Tres ampolletas en una sala darán una sola luz. (7) Un triángulo
tiene tres lados y tres ángulos; si se le quita un lado, deja de ser triángulo. Donde hay tres
ángulos, hay un triángulo.
b. La personalidad del hombre. (1) Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen.,
conforme a nuestra semejanza." El hombre es uno, no obstante lo cual posee naturaleza triple,
pues consiste en cuerpo, alma y espíritu. (2) El tener conciencia de nosotros mismos nos señala
la división de la personalidad.
c. Relaciones humanas. (1) Dios es amor. Dios ha amado desde la eternidad. Empero el
amor requiere un objeto para ser amado, y al ser eterno, deber de haber tenido un objeto
eterno de su amor, es decir, su Hijo. El eterno Amante y el eterno Amado. Y el eterno Vínculo y
expresión de ese amor es el Espíritu Santo. (2) El gobierno es uno, y sin embargo está
compuesto de tres poderes: Ejecutivo, legislativo y judicial.