Cúrcuma (Curcuma longa): características,
hábitat, propiedades, consumo, dosis,
contraindicaciones
La cúrcuma (Curcuma longa) es planta herbácea, perenne y rizomatosa
perteneciente a la familia Zingiberaceae. Conocida como azafrán cimarrón, flor
de abril, jengibrillo, guisador, oro indio, palillo cholón, palillo chuncho,
turmérico o yuquilla, es una especie nativa de la India.
Es una hierba de hojas anchas, ovales o lanceoladas de color verde brillante,
cuyos tallos aéreos puede alcanzar un metro de altura. Las flores agrupadas en
inflorescencias terminales presentan diversos colores según la variedad, siendo
blanquecinas, rosadas, amarillas o violáceas.
Cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: Thamizhpparithi Maari [CC BY-SA 3.0
(https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)]
La formación de semilla viables es muy escasa, por lo tanto, la planta se
reproduce vegetativamente por esquejes a partir del rizoma. Es este rizoma
carnoso, alargado y anaranjado, el que hace que la cúrcuma sea una planta
beneficiosa desde el punto de vista alimentario, medicinal y cosmético.
Es conocida internacionalmente como una hierba aromática, utilizada en
gastronomía por dar un sabor picante y un toque de color a las comidas. Los
compuestos fitoquímicos, conocidos como curcuminoides, presentes
principalmente en su rizoma, le proporcionan importantes propiedades
medicinales.
Características generales
Apariencia
Planta herbácea perenne de porte bajo, hojas anchas y lanceoladas que mide
entre 80-120 cm de altura. Se caracteriza por sus rizomas tubulares o
tubérculos de color marrón-oscuro y corteza arrugada con pulpa aromática de
tono amarillo-anaranjado.
Hojas
Hojas oblongo-lanceoladas de color verde brillante dividas en vaina, pecíolo y
lámina foliar, pecíolo de 50-120 cm de largo y lámina foliar de 75-120 cm de
largo. Las vainas dispuestas en pares se entrelazan formando un falso tallo o
pseudotallo de consistencia herbácea.
Flores
Las flores hermafroditas de simetría bilateral se agrupan en posición terminal
sobre una larga vara floral que nace directamente del rizoma. Los pétalos
pubescentes de color amarillo-blanquecino y bordes aserrados se fusionan en
una corola tubular de 2-3 cm de largo.
Los sépalos de color blanco igualmente fusionados y pubescentes se ubican
sobre un cáliz con tres dientes de crecimiento desigual. Las flores agrupadas
en 3-5 unidades están protegidas por brácteas verdosas matizadas de tonos
rosados y bordes violáceos.
Flores de cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: H. Zell [CC BY-SA 3.0
(https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)]
Frutos
El fruto es una cápsula globular que se divide en tres compartimientos donde
se ubican las semillas ovoides y ariladas. Las semillas tienden a ser inviables,
por lo que su propagación es exclusivamente vegetativa, a través de división y
multiplicación de rizomas.
Composición química
La cúrcuma contiene diversos compuestos fenólicos antioxidantes, conocidos
como curcuminoides, que son los responsables del característico color amarillo-
anaranjado de la raíz. El polifenol natural curcumina (curcumina I o CUR) es el
principal principio activo presente en la Curcuma longa y constituye
aproximadamente el 75% de los curcuminoides.
Además, se encuentran otros elementos similares, como la demetoxi-
curcumina (curcumina II o DMC) y la bisdemetoxi-curcumina (curcumina III o
BDMC). Estos representan respectivamente, entre un 10-20% y un 3-5% de
los curcuminoides totales presentes en el rizoma de la cúrcuma.
Por otra parte, el parénquima cortical contiene un aceite esencial rico en
monoterpenos (alcanfor, borneol y terpineno) y sesquiterpenos (atlantona,
curcumenol y turmerona). Asimismo, ciertos hidrocarburos terpénicos como el
cineol, felandreno, sabineno y turmerol.
La proporción de cada componente, ya sea oleorresina o aceite esencial,
depende de la forma de uso del rizoma, fresco o seco. En el rizoma fresco
predomina la turmerona aromática, α y β-turmerona, en los secos turmerona
aromática, α-santaleno, curcumeno aromático, α y β-turmerona y burlona.
Valor nutricional por cada 100 g (rizoma)
- Energía: 350-390 kcal
- Carbohidratos: 66-70 g
- Azúcares: 3,2-3,5 g
- Fibra alimentaria: 20-25 g
- Grasas: 5-10 g
- Proteínas: 8-10 g
- Agua: 12,6-12,9 g
- Tiamina (vitamina B1): 0,058 mg
- Riboflavina (vitamina B2): 0,150 mg
- Niacina (vitaminaB3): 1,350 mg
- Vitamina B6: 0,107 mg
- Vitamina C: 0,7 mg
- Vit. E: 4,43 mg
- Vit. K: 13,4 μg
- Calcio: 168 mg
- Fósforo: 299 mg
- Hierro: 55,00 mg
- Magnesio: 208 mg
- Potasio: 2080 mg
- Sodio: 27 mg
- Zinc: 4,50 mg
Hojas de cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: Ashay vb [CC BY-SA 4.0
(https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)]
Hábitat y distribución
La cúrcuma es una planta tropical nativa del sudeste asiático, específicamente
de la India y la región meridional de Vietnam. Se localiza en la Polinesia y
Micronesia, siendo la ciudad de Sangli en el estado de Maharashtra al oeste de
la India la mayor productora a nivel mundial.
Las regiones cálidas y húmedas son las ideales para el desarrollo del cultivo,
con rangos de temperatura promedio entre 20-30 ºC. Crece en ecosistemas de
selva baja y selva alta, con altos niveles de pluviosidades durante las fases de
crecimiento y desarrollo del cultivo.
Se desarrolla efectivamente sobre suelos francos, bien drenados, alto
contenido de materia orgánica y pH ligeramente ácido (5-6). Requiere plena
exposición solar para expresar su máxima productividad, cultivos bajo sombra
desarrollan rizomas de menor calidad.
Taxonomía
- Reino: Plantae
- División: Magnoliophyta
- Clase: Liliopsida
- Subclase: Zingiberidae
- Orden: Zingiberales
- Familia: Zingiberaceae
- Género: Curcuma
- Especie: Curcuma longa L.
Etimología
- Curcuma: el nombre del género procede del sánscrito «kunkuma» que a su
vez deriva del árabe «كركم, Kurkum» que significa azafrán.
- longa: es adjetivo especifico deriva del término en latín «longus» que
significa «largo», en alusión a la forma alargada de sus rizomas.
Sinonimia
- Amomum curcuma Jacq.
- Curcuma brog Valeton
- Curcuma domestica Valeton
- C. euchroma Valeton
- C. ochrorhiza Valeton
- Curcuma soloensis Valeton
- Curcuma tinctoria Guibourt
- Kua domestica Medik.
- Stissera curcuma Giseke
- Stissera cúrcuma Raeusch.
Raíces de cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: Thamizhpparithi Maari [CC BY-
SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)]
Propiedades para la salud
Los compuestos fitoquímicos presentes en el rizoma, conocidos como
curcuminoides, le aportan ciertas propiedades terapéuticas y medicinales sobre
diversas enfermedades. Particularmente, aquellos trastornos relacionados con
algún daño oxidativo o afecciones crónicas, como diabetes mellitus,
alteraciones neurológicas, inflamaciones y ciertos tipos de cáncer.
Capacidad antioxidante
La curcumina, principal curcuminoide presente en esta especie ejerce un efecto
antioxidativo neutralizando la acción de ciertos radicales libres como los
peroxinitritos. Esta capacidad mediada por enzimas catalasa, glutatión y
superóxido dismutasa (SOD) previene la oxidación lipídica de la membrana
celular y el daño del ADN.
Este proceso, conocido como peroxidación lipídica se relaciona estrechamente
con las enfermedades cardiovasculares, las inflamaciones y el cáncer. De igual
forma, las inflamaciones activan diversos trastornos metabólicos relacionados
con la diabetes, obesidad, artritis, enfermedades cardiovasculares y ciertos
tipos de cáncer.
Capacidad antiinflamatoria
La actividad antiinflamatoria de la cúrcuma está relacionada con la expresión
génica de las sustancias involucradas en el proceso inflamatorio. Entre estas
sustancias se encuentran ciertas enzimas y citoquinas, así como algunos
factores de crecimiento de naturaleza proteica, hormonal y neurotransmisores.
Por otra parte, la curcumina presenta un efecto anticancerígeno que actúa
sobre la inflamación, oxidación y expresión de los genes. En efecto, influye en
la regulación de los genes que intervienen en el desarrollo de los tumores o
durante la apoptosis o muerte celular programada.
Regeneración muscular
Su efecto antiinflamatorio influye positivamente en la prevención de lesiones
por desgaste físico y la recuperación de daños musculares. Investigaciones
clínicas han determinado su efectividad en la recuperación de daños causados
por entrenamiento deportivo, como el estrés oxidativo de los músculos, la
bursitis o la tendinitis.
Articulaciones
El consumo regular de cúrcuma mejora los síntomas relacionados con la
osteoartritis (OA), así como la reducción del movimiento, rigidez articular,
dolor e inflamación. Asimismo, reduce la producción de las enzimas
metaloproteinasa (MMP’s) asociadas con el desgaste del cartílago y alivia
trastornos relacionados con artritis reumatoide.
Cardiopatías
El nivel de colesterol alto en la sangre es considerado un factor de riesgo
cardiovascular. Sin embargo, un alto contenido de colesterol HDL o colesterol
bueno se considera un factor protector, ya que favorece el trasporte del
colesterol hasta el hígado.
Por otra parte, el colesterol LDL o colesterol malo se acumula en las arterias
favoreciendo la arterosclerosis y el desarrollo de enfermedades
cardiovasculares. Ante estas cardiopatías, la curcumina tiene la capacidad de
disminuir el colesterol de la sangre y regular la oxidación del colesterol LDL.
Ensayos de laboratorio han permitido determinar el efecto de la curcumina al
reducir los metabolitos oxidados de la lipoproteína. En efecto, el consumo de
500 mg diarios ha favorecido el incremento del colesterol HDL y la disminución
del colesterol total en pocos días.
Rizoma de cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: pixabay.com
Diabetes y sobrepeso
La ingesta de curcumina puede controlar los altos niveles de azúcar en la
sangre o hiperglucemia en caso de diabetes. En efecto, el incremento de
radicales libres y el daño oxidativo debilita la acción de la insulina y propicia
otros trastornos relacionados con la diabetes.
El consumo de curcumina mejora la acción de la insulina en diabéticos, ya que
modifica las enzimas relacionadas con la oxidación de ácidos grasos y glucosa.
Además, reduce los procesos inflamatorios y protege ciertos órganos como el
páncreas, riñones, ojos, corazón o nervios de los efectos secundarios de la
diabetes.
De igual manera, debido a su acción reguladora sobre la insulina, protege al
organismo contra la obesidad, disminuyendo la producción de células grasas y
triglicéridos. De hecho, su consumo favorece la pérdida de peso y evita
recuperar el peso perdido, actúa como protector de la alteración metabólica
originada por el excesivo consumo de grasa.
Sistema endocrino
La curcumina mantiene estables los niveles de testosterona en tratamientos
médicos que afectan su contenido y durante la ingesta excesiva de cadmio o
cromo. Asimismo, protege la funcionalidad de las gónadas masculinas de
ciertas sustancias toxicas como el alcohol, tabaco o drogas.
De manera similar, tiene la capacidad de atenuar la actividad enzimática de la
5-α-reductasa durante el proceso de conversión de la testosterona en
dihidrotestosterona (DHT). Esta hormona es la responsable del crecimiento de
la próstata, el crecimiento del vello facial y la alopecia androgénica.
Aparato digestivo e hígado
La ingesta de cúrcuma está indicada para el tratamiento tradicional de la
dispepsia funcional, úlceras pépticas y la pérdida de apetito. Su consumo tiene
la capacidad de incrementar la secreción de bilis y jugos gástricos, lo que
disminuye la producción de gases y la hinchazón del estómago favoreciendo la
digestión.
A su vez, tiene la facultad de proteger el tejido intestinal, aliviando aquellos
trastornos inflamatorios como el intestino irritable, colitis ulcerosa o
enfermedad de Crohn. Además, permite reducir la producción de sustancias
toxicas asociadas con la presencia de ciertos tipos de cáncer, como las
nitrosamidas y nitrosaminas.
Sistema nervioso
Los compuestos curcuminoides presentes en la cúrcuma actúan como
antioxidantes del cuerpo, mejorando su capacidad de defensa y reduciendo las
inflamaciones. De igual forma, su consume ayuda en ciertas alteraciones del
sistema nervioso, como tumores cerebrales, isquemias o traumatismos
cerebrales.
Ensayos clínicos reportan resultados favorables para la prevención y
tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la
esclerosis múltiple. Ambas enfermedades están relacionadas con la inflamación
del tejido cerebral, síntomas que tienden a reducirse significativamente en
estudios experimentales realizados con el consumo oral de curcumina.
Cultivo de cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: T. R. Shankar Raman [CC BY-SA
3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)]
Otros beneficios
- Reduce los síntomas asociados con el estrés.
- Protege conta la inflación del páncreas o pancreatitis.
- Efectiva para erradicar problemas bronquiales relacionados con infecciones
microbianas, como el Helicobacter pylori.
- Actúa como protector celular frente al consumo de sustancias cardiotóxicas o
nefrotóxicas.
- Reduce la inflamación ocular y la formación de cataratas.
- Favorece la recuperación de los tejidos musculares luego de un trauma físico
o cirugía.
- Renueva la piel luego de problemas como psoriasis o vitíligo y favorece la
cicatrización de heridas.
- Protege la piel contra daños oxidativos e incluso contra la incidencia de rayos
solares.
Formas de consumo
- Infusión del polvo: simplemente se diluyen 20 gr por litro de agua hervida, se
recomienda un consumo máximo de tres vasos al día.
- Extracto líquido: cocimiento concentrado de la raíz en agua hervida, su
consumo se limita a 25 gotas distribuidas en tres dosis al día.
- Tintura: se recomienda mezclar con jugos de frutas unas 50-80 gotas al día,
distribuidos en tres o cuatro tomas.
- Jarabe: se emplea como desintoxicante y para reducir el sobrepeso,
combinado con zumo de limón.
- Polvo: usado en gastronomía como condimento para aromatizar o colorear
diferentes platillos y guisos.
- Polvo micronizado: forma como se comercializa industrialmente para su
utilización en la elaboración de productos alimenticios, farmacológicos o
cosmetológicos.
- Aceite de cúrcuma: se emplea de forma tópica sobre la piel para aliviar
dolores y contracciones musculares, así como inflamaciones reumáticas.
Además, tiene efecto fungicida y es un efectivo repelente contra los insectos.
- Cataplasma: indicado para curar el acné común, manchas y otras impurezas
de la piel.
- Suplemento nutricional: su consumo se asocia con diversos complejos de
fosfolípidos o de oligoelementos que facilitan su absorción. Se recomiendan
500 mg en tres dosis diarias.
- Cápsulas: se recomienda una cápsula de 50 mg al día.
Uso culinario de la cúrcuma (Curcuma longa). Fuente: pixabay.com
Dosis
La dosis recomendada depende del tipo de uso, ya sea para gastronomía o
para el tratamiento terapéutico de alguna enfermedad. Como complemento
alimenticio, se ha consumido desde hace siglos, siendo su consumo promedio
en la India de 2-3 gramos diarios (60-120 mg/día de curcumina).
En farmacología, no se ha establecido una dosis óptima, pero una dosis
recomendada se ubica entre 1.000-8.000 mg distribuidos en tres tomas
diarias. Por ejemplo, para síntomas relacionados con artritis una dosis de
1.200 mg/día ha reportado buenos resultados, mientras que 500 mg/día son
suficientes para reducir los niveles de colesterol.
Para tratamientos antiinflamatorias o ciertos tipos de cáncer se recomienda la
ingesta con suplementos de 200-500 mg de curcuminoides por dosis. En este
caso, se debe tener en cuenta la necesaria suplementación y no asumir la
cantidad ingerida en la dieta diaria.
Es importante tener en cuenta la fuente de curcumina, el método para su
obtención y la forma de consumo. En efecto, si la fuente es natural o ha sido
potenciada durante su fabricación las concentraciones pueden variar
significativamente.
Contraindicaciones
- Su uso esta restringido durante el embarazo y la lactancia materna.
- No se recomienda el uso en niños o adolescentes menores a los 18 años.
- Altas dosis puede afectar la mucosa intestinal desarrollando úlceras gástricas
o intestinales.
- Su consumo frecuente puede reforzar la acción de los anticoagulantes,
estando contraindicada en casos de cálculos biliares o afecciones hepáticas.
- No se aconseja su consumo si el paciente está bajo tratamiento
antiinflamatorio con medicamentos no esteroides o anticoagulantes.
- En efecto, se recomienda consultar con un especialista antes de consumir
Curcuma longa, ya que su uso en combinación con otros medicamentos puede
tener efectos secundarios.
Referencias
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