LAS DISCIPLINAS FILOSÓFICAS
Las disciplinas filosóficas son aquellas actividades intelectuales que nos muestran las
formas que puede adoptar la filosofía, que son muchas. Y es que desde que
aparecieron los primeros filósofos hace miles de años, son muchos los ámbitos de
reflexión e investigación que han abordado, y algunos de ellos son muy diferentes entre
sí, por lo que pueden ser clasificados en categorías diferentes.
Así pues, podemos entender las disciplinas filosóficas como los diferentes puntos de
partida desde los cuales nos podemos hacer preguntas e intentar responderlas
según la naturaleza de estas incógnitas. Cada una de ellas pretende dar respuesta a
preguntas o problemas específicos, y presenta unas características concretas; además,
su objeto de estudio varía. Algunas principales disciplinas filosóficas son:
a. Lógica
La lógica es considerada una ciencia formal (no empírica). Su nombre viene del término
Logos” (en griego), que significa idea, pensamiento o razón. El objeto de estudio de la
lógica son las propias ideas, y busca sacar conclusiones a partir de determinadas
premisas, a través de la realización de inferencias.
Las inferencias, por su parte, pueden ser de dos tipos: válidas o no válidas. La lógica es la
que permitirá determinar de qué tipo son. La lógica puede aplicarse en diversos campos o
ámbitos de estudio, como por ejemplo las matemáticas o la informática, ya que puede
resultar una herramienta muy útil para resolver problemas complejos. A su vez, mantiene
una estrecha relación como lo que se conoce como ciencias formales, hasta el punto de
que llega a difuminarse con el concepto mismo de ciencia.
b. Axiología
El objeto de estudio de la axiología son los valores. Es decir, estudia el valor que
tienen las cosas, qué se entiende por valor, cuál es su naturaleza, etc. Ahonda en sus
fundamentos y en su esencia, y en cómo se relacionan con el ser humano. Es por ello que
muchas veces la axiología también se hace llamar la “Filosofía de los valores”.
Etimológicamente, la palabra axiología proviene de “Axis” (valor) y de “Logia” (estudio,
ciencia). Esta palabra fue utilizada por primera vez en 1902 por Paul Lapie, y
posteriormente por Eduard Von Hartmann, en 1908. Este último autor fue el que la
consolidó como una disciplina filosófica, y el que la utilizó para fundamentar sus estudios
de filosofía.
c. Ontología
La ontología tiene como objeto de estudio “el ser en general”, así como su esencia y sus
propiedades. De entre las disciplinas filosóficas, es una de las que tiene un mayor
componente metafísico (de hecho, algunos expertos la consideran parte de ella).
Etimológicamente, la palabra ontología proviene del griego “Onthos” (ser) y “Logia”
(estudio, ciencia).
La ontología se encarga también de estudiar las relaciones entre los entes, y las
relaciones entre los actos y las personas que los realizan.
Por otro lado, también pretende analizar los principios que rigen el propio ser, las
categorías generales del ser humano y las clases de entes que existen. Un ente es
una “cosa o ser que tiene existencia real o imaginaria”; se trata de un concepto un tanto
abstracto, metafísico. Así, la ontología va más allá de la apariencia física, y busca analizar
las cosas o los seres más abstractos o intangibles.
d. Antropología filosófica
Otra de las disciplinas filosóficas, la antropología filosófica, se encarga de estudiar al
hombre como objeto y como sujeto del conocimiento filosófico. Etimológicamente también
proviene del griego, concretamente del término “Antrophos”, que significa hombre.
Así, pretende averiguar aquello que determina la condición racional y espiritual en las
personas, a partir de la investigación de la esencia humana. Busca entender el lugar del
ser humano en el cosmos, sus problemáticas y conflictos, su naturaleza de ser, etc.
Hoy en día la antropología es una carrera universitaria.
e. Ética
La ética es otra de las disciplinas filosóficas “por excelencia”. Se encarga de estudiar “el
bien y el mal” según unos principios fundamentales, en relación al comportamiento
humano. Etimológicamente proviene del término “Ethos”, que significa costumbre.
La ética estudia también las relaciones entre los actos o comportamientos del ser humano
(buenos o malos) y la propia moral. Así, se trata de la disciplina filosófica que regularía las
normas sociales y las costumbres dentro de una comunidad, permitiendo que
valorásemos los comportamientos dentro de unos parámetros “éticos” o morales,
calificándolos como correctos o incorrectos, buenos o malos, etc.
Se trata de una de las disciplinas filosóficas con más uso práctico, porque se fundamenta
en situaciones cotidianas, muchas de las cuales pueden ser experimentadas por la
mayoría de personas, y nos habla acerca de nuestra manera de conceptualizar el bien y
el mal, la distinción entre el valor moral de las intenciones y de los efectos, etc.
f. Estética
La estética se encarga de estudiar la belleza, la percepción de la misma y los juicios
estéticos. Etimológicamente, proviene de la palabra “Aisthanomai” (sentir lo bello),
aunque también se ha dicho que proviene del griego “Aisthetikê”, que significa sensación
o percepción.
En otras palabras, podría decirse que la estética es la “Filosofía del Arte”. Concretamente,
estudia la experiencia estética, la naturaleza del valor de la belleza, el orden y la
armonía de las cosas susceptibles de ser bellas. Analiza, además, qué condiciones
son necesarias para sentir o percibir que algo es bello.
Por otro lado, la estética se encarga de formular una serie de categorías y
fundamentos dentro del campo artístico, en el lenguaje del arte. Esto permite que la
filosofía sea introducida en muchos ámbitos de las Humanidades y de la Historia del Arte,
entre otros campos de conocimiento con los que mantiene una relación estrecha.
g. Epistemología