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Los Poetas

Este documento resume un discurso de Nietzsche en el que Zaratustra critica a los poetas por mentir demasiado para ocultar su ignorancia. Un discípulo de Zaratustra cuestiona si él también es un poeta mentiroso. Zaratustra explica que los poetas inventan historias sobre dioses y superhombres para engañar al público ignorante y ganar admiración. Sin embargo, Zaratustra no es como esos poetas porque su enseñanza está informada por una intuición filosófica sobre la naturaleza humana y

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Los Poetas

Este documento resume un discurso de Nietzsche en el que Zaratustra critica a los poetas por mentir demasiado para ocultar su ignorancia. Un discípulo de Zaratustra cuestiona si él también es un poeta mentiroso. Zaratustra explica que los poetas inventan historias sobre dioses y superhombres para engañar al público ignorante y ganar admiración. Sin embargo, Zaratustra no es como esos poetas porque su enseñanza está informada por una intuición filosófica sobre la naturaleza humana y

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“De los poetas” inicia con una pregunta de uno de los discípulos de Zaratustra.

En un
discurso de la primera parte, Zaratustra había dicho que los poetas mienten demasiado.
Aquí, uno de sus discípulos pregunta por qué dijo eso. Responde Zaratustra que hace
mucho tiempo que ha vivido las razones de sus opiniones, que no las trae cargando. En
todo caso, dice Zaratustra, si los poetas mienten demasiado, ten en cuenta que Zaratustra
también es poeta. “¿Crees pues que dijo entonces la verdad? El discípulo respondió ‘Yo
creo en Zaratustra’”. Zaratustra responde: “La fe no me hace bienaventurado, y mucho
menos la fe en mí”.
En discursos anteriores, Zaratustra ha dicho que no quiere creyentes, no quiere ser el
pastor de un rebaño, y ya había abandonado sus discípulos una vez con la esperanza de
que se diera esa transformación en ellos, pero hasta el momento parece que no. Con este
discípulo, trata de sacudir su fe para que juzgue las cosas por su propia cuenta. En la
segunda parte de este discurso, Zaratustra sí da su razón de por qué los poetas mienten.
Principalmente porque son ignorantes; para ocultar su ignorancia, inventan fábulas de
dioses y superhombres lo cual le gustan a la gente porque son ignorantes también y no
quieren tomar la molestia de estudiar y aprender. Mejor que les eduque el poeta que afirma
que la naturaleza les cuenta secretos en sus oídos. Es muy fácil engañar a la gente; el
poeta sólo tiene que enturbiar sus aguas para que aparenten profundidad. A fin de cuentas,
el poeta es vanidoso y busca cualquier público, por ignorante que sea, que le aplauda.
Al escuchar todo esto, el discípulo se enfada, primero porque Zaratustra calumnia la poesía,
pero más que eso porque se da cuenta que su maestro está jugando con él de alguna
manera. Al mencionar el superhombre y una relación especial con la naturaleza, Zaratustra
ha incluido su propia enseñanza en su crítica de los poetas. ¿Es todo lo que ha dicho hasta
ahora en el libro sólo la imaginación ignorante de un poeta que pende ante los ojos de un
público más ignorante que él para conseguir su admiración y a fin de cuentas su sumisión?
Zaratustra es, sin duda, un poeta, pero también un filósofo que afirma que el fondo de la
realidad es la dinámica de la voluntad de poder. ¿Cómo distinguir esa enseñanza de las
fábulas de los poetas que critica?
Este dilema no se resuelve aquí, pero queda claro que el poeta Zaratustra no es cómo los
demás. Aunque este discurso, y el libro entero, no sea un argumento discursivo sino una
retórica poética, está informado por una intuición filosófica sobre la naturaleza del hombre y
el mundo que le rodea. El Nietzsche que escribe este libro no es un filósofo académico, sino
un filósofo poético, ya que, sin el elemento poético, el filósofo se deteriora en un perverso
del conocimiento inmaculado y la acumulación de hechos y datos. Pero sin el lado filosófico,
el poeta crea castillos en el aire que no cambian nada.

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