Relación del mar y el
antiguo peruano
hasta la proclamación
de la independencia
Cuatro usos/atributos del mar
a) para su acción política en el campo internacional, Dominio
b) para satisfacer las necesidades de intercambio y Transporte/información
comunicaciones,
Recursos
c) para utilizarlo como fuente de riquezas y de energía
Información
d) para la investigación científica de sus posibilidades
(Till, 2007, p.29)
(de los Ríos, 1979, p.36).
“El Mar Peruano no es una simple
creación retórica, es más bien, parte de
nuestro hábitat natural, sostenido y
enmarcado por la recia estructura andina,
con todas las esencias de su lecho y de sus
entrañas”.
Vicealmirante
Luis Ernesto Vargas Caballero
Ministro de Marina, 1974.
“Para las poblaciones
costeras el mar no fue
una barrera, sino una
ruta abierta a sus
inquietudes”.
Rostworowski, 1991.
Hacían nacer “al sol en el
Titicaca, lugar de donde salió
Wiraqocha, y también la pareja
fundadora […] hacían finalizar
en el mar el recorrido del sol (y
el de Wiraqocha) […] Las
versiones andinas presentan el
origen del hombre vinculado al
agua”.
Pease, Franklin, 1991.
“El hombre, asentado ya en la
costa, consumió grandes
cantidades de mariscos; la
prueba irrefutable está en la
gran cantidad de conchales que
se pueden ubicar […] Así los
conchales han sido los primeros
vestigios que el hombre
primitivo nos legó para que
sirviera de testimonio de sus
más remotos vínculos con el
mar”.
Percy Cayo Córdova y Raúl Palacios
Rodríguez, 1986.
Recolectores.
“El mayor volumen de su alimentación la extrajeron del mar” pescados, aves marinas,
lobos de mar, etc.
“La pesca se realizaba de diversos modos:
utilizando una hierba llamada barbasco que
intoxicaba a los peces, sin hacerlos nocivos al
hombre; pescaban en seco, desviando un brazo
del río […] una práctica de pesca era echarse a
nado con una fisga en la mano derecha,
haciendo uso sólo de la mano izquierda para
nadar a gran velocidad y zambulléndose tras
del pescado […]”.
Moche.
Bernabé Cobo S.J. en Cayo y Rodríguez, 1986.
“El ingenio de los antiguos peruanos en las “Se puede afirmar que el hombre fue un gran
faenas pesqueras, tuvo también una nadador y buceador desde, por lo menos, la época
manifestación excepcional en el adiestramiento precerámica”.
de cormoranes”.
Cayo y Rodríguez, 1986. Cayo y Rodríguez, 1986.
El señor de Chincha (de quien se toma el
nombre de Chinchaysuyo) fue tan reconocido
por su dominio de las rutas de navegación que
estuvo en andas junto al inca Atahualpa durante
la entrevista de Cajamarca.
El inca Túpac Yupanqui zarpó hacia
el poniente llegando a las islas de la
Polinesia francesa.
Actualmente, en varias islas
polinésicas, existen evidencias
lingüísticas, culturales y religiosas de
este viaje.
Inca Navegante.
Escultura de Pilar Martínez
pintura de Orlando Yantas
Cuatro tipos de material de construcción
• Troncos
• Totora
• Calabazas
• Odre o pellejos inflados
“Hacían della (sic) balsas grandes y chicas, de
cinco o de siete palos largos, atados unos con
otros: el de en medio era más largo que todos los
otros; los primeros colaterales eran menos largos,
luego los segundos eran más cortos, porque así
cortasen mejor el agua, que no la frente toda
pareja y la misma forma tenían a la popa que a la
proa”.
Garcilaso de la Vega en Cayo y Palacios, 1986.
“… Su tamaño es vario, y su
ejercicio, o destino también:
unas tienen el de la Pesca;
otras sirven para el tráfico del
mismo río, conduciendo todo
género de mercaderías y
frutos […]”.
Jorge Juan y Antonio de Ulloa, 1748, en Cayo y Palacios,
1986.
“La mayor particularidad de esta embarcación es que
navega, y bordea quando (sic) tiene viento contrario lo
mismo, que qualquiera (sic) de quilla; y van tan segura
en la dirección del rumbo, que se le quiera dar, que
discrepa muy poco de él: esto lo logra con distinto
artificio que el del timón, y se reduce a unos tablones de 3
a 4 varas de largo, y media de ancho, que llaman Guares,
los cuales se acomodan verticalmente en la parte posterior
o Popa; y en la anterior o Proa entre los palos principales
de ella”.
Jorge Juan y Antonio de Ulloa, 1748, en Cayo y Palacios, 1986.
Colección Johnny Schuler.
Archivo Histórico de Marina
Las guaras se muestran en estas láminas que representan la tecnología
desarrollada por los antiguos peruanos para dominar el mar
“La táctica naval es la que sobre las
encrespadas ondas del océano
decide la preponderancia de los
imperios y la suerte de sus
conquistas”.
Hipólito Unánue, 1793.
“[La Expedición Libertadora] no es un tema peruano sino un horizonte que
interesa a la totalidad de la América Española, y es el único signo que puede
ofrecer aval y permanencia a la soberanía que tan afanosamente se gana al
Norte de nuestro Virreinato y al Sur del Perú”.
(Puente Candamo 1974: 266).
Juan Pablo Viscardo y Guzmán quien tuvo, para 1790, la “convicción del
enorme valor del mar como elemento decisorio en la independencia”.
Cayo Córdova 1993: 29.
“La expedición destinada al Perú va a afianzar la
libertad de la América del Sur; mientras los tiranos
dominen ese territorio, la suerte de Buenos Aires y
de Chile debe ser vacilante”.
Francisco de Paula Santander a Bernardo O’Higgins, 1820.
“Nada puede emprenderse con esta fuerza, sin tener una
marítima que nos asegure […] Dominado el Pacífico, hacer salir
la expedición de seis mil hombres y desembarcar en Lima”
José San Martín al General en Jefe del Ejército del Perú, Manuel Belgrano, 20 de agosto de
1817.
(Pons Muzzo 1971 I: 487).
“Es por demás encarecer a vuestra excelencia la necesidad de un
fuerte armamento naval para estos mares cuando está penetrado,
que sin ese auxilio, son estériles nuestros esfuerzos contra el
virreinato de Lima”
José de San Martín al Director de las Provincias Unidas de Sud América, Juan Martín de
Pueyrredón, el 12 de diciembre 1817.
(Pons Muzzo 1971 I: 494).
“Este triunfo, ni cien más serán de valor, si no
dominamos el mar”.
(Bernardo O’Higgins en López Urrutia 1969:27).
Batalla de Chacabuco, 12 de febrero de 1817.
“La nación española no puede dejar
de ser marítima sin renunciar ante
la integridad de las Provincias que
la componen”.
Virrey José de Abascal.
(Puente Candamo 1945: 268).
“El poder Naval de un país,
no depende solamente del
hecho de tener buques y
cañones, sino, principalmente,
de un poder invisible pero
real, que es el efectivo poder
de los hombres que manejan
esos buques y cañones”.
Revista de Marina, agosto, 1907.
Respecto al zarpe de la expedición libertadora, desde
Valparaíso, Chile:
“La mayor parte de las tripulaciones se componían de
cholos, o paisanos del país que jamás habían visto el
mar; los oficiales de marina eran casi todos ingleses o
norteamericanos, que no hablaban el español o lo
hablaban muy mal; casi todos afectaban una
prevención contra todo lo que difería de las reglas del
servicio en que se habían educado, y estaban
demasiados engreídos de su saber y de sus opiniones
[…]
pero el jefe de la escuadra era un joven, que a pesar de
un cierto aire que disgusta a primera vista, poseía
afortunadamente las cualidades necesarias para
establecer la unión, la armonía y el buen orden,
cualidades de más importancia en aquellas
circunstancias que una gran destreza práctica” .
Manuel Blanco Encalada dirigió la captura de la
María Isabel.
“Tratar de debilitar a las
fuerzas realistas a través del
bloqueo, motivar a los
patriotas para que se levanten
contra el gobierno español,
reunir información de
inteligencia, así como evitar
encuentros con fuerzas
superiores”.
Brian Vale, 2008.
Perú. Colección Johnny Schuler.
Archivo Histórico de Marina.
“Soy de los primeros que le trajo al Perú su
independencia y le sirvo desde entonces con el mayor
entusiasmo y honor. Hay todavía heridas en mi
cuerpo de las que recibí al principio, combatiendo
las fortalezas del Callao, que se vuelven a abrir de
cuando en cuando y tengo que cerrarlas de nuevo.
Ellas mismas me estimulan a mayores empeños por
esta mi nueva patria, en cuya busca vine, lleno de
caudal efectivo, como es notorio, y con un excelente
buque, mío propio, armado en guerra y tripulado y
sostenido a mi costa. Todo lo he sacrificado en su
obsequio, y le sacrificaré también mi propia vida, si
fuese necesario”.