Los delitos de peligro abstracto
Bacigalupo (2004), señaló: “Los delitos de peligro —especie de tipo legal—, según
las características externas de la acción-, puede definirse como aquellos en los
que no se requiere que la conducta del agente haya ocasionado un daño sobre un
objeto, sino que es suficiente con que el objeto jurídicamente protegido haya sido
puesto en (peligro) de sufrir la lesión que se quiere evitar (peligro es un concepto
de naturaleza normativa, en cuanto a que su objeto de referencia es un bien
jurídico, aunque su fundamento, además de normativo, también se basa en una
regla de experiencia o de frecuente que es, a su vez, sintetizada a un tipo legal),
sea cuando se requiere realmente la posibilidad de la lesión —peligro concreto—,
o cuando según la experiencia general representa en sí misma un peligro para el
objeto protegido —peligro abstracto—(…). Los primeros son siempre, delitos de
resultado y los otros son delitos de mera actividad”.
Los delitos de peligro abstracto son aquellos delitos que de acuerdo al desarrollo
teórico penal por su naturaleza ocasionan un riesgo para un bien jurídico, sin la
necesidad que exista de manera directa un resultado lesivo. En los delitos de
peligro abstracto el elemento central está en la posibilidad de producir un resultado
lesivo o daño al bien jurídico, aunque sea poco probable.
Uno de los fundamentos más importantes de los delitos de peligro abstracto es
proteger aquellos bienes jurídicos que son susceptibles a producir daño, aunque
no exista un daño directo o cuantificable sino la posibilidad de producir un daño.
Uno de los delitos más comunes para poder ejemplificar los delitos de peligro
abstracto es la conducción en estado de ebriedad donde el bien jurídico vulnerado
es la seguridad pública, en específico la seguridad víctima, aunque no hay la
certeza que el conductor cause efectivamente un accidente de tránsito.
Los delitos de peligro abstracto se pueden ejemplificar en los siguientes:
conducción en condiciones de ebriedad, la tenencia ilegal de armas. Los delitos de
peligro abstracto son figuras controvertidas en el ámbito del derecho penal; sin
embargo, consideramos que es un desarrollo importante para evitar potenciales
transgresiones a los bienes jurídicos más importantes de la sociedad.
El delito de tenencia ilegal de armas
El delito de tenencia ilegal de armas pertenece a los denominados delitos contra la
seguridad pública, siendo que este delito tuvo muchas modificaciones. Es
necesario precisar que la tenencia ilegal de armas es distinta a la posesión
irregular de armas, siendo que el primero es una conducta típica, jurídica y
culpable y el segundo es un incumplimiento de carácter administrativo.
Los tipos penales de este delito están desarrollados en el artículo 279 (tipo base) y
el Artículo 279-G (tipo específico), el tipo específico establece lo siguiente:
Artículo 279-G.- Fabricación, comercialización, uso o porte de
armas
El que, sin estar debidamente autorizado, fabrica, ensambla,
modifica, almacena, suministra, comercializa, trafica, usa, porta
o tiene en su poder, armas de fuego de cualquier tipo,
municiones, accesorios o materiales destinados para su
fabricación o modificación, será reprimido con pena privativa de
libertad no menor de seis ni mayor de diez años, e inhabilitación
conforme al inciso 6 del artículo 36 del Código Penal.
Será sancionado con la misma pena el que presta, alquila o facilita,
siempre que se evidencie la posibilidad de su uso para fines ilícitos,
las armas o bienes a los que se hacen referencia en el primer
párrafo. La pena privativa de libertad será no menor de ocho ni
mayor de doce años cuando las armas o bienes, dados en préstamo
o alquiler, sean de propiedad del Estado.
En cualquier supuesto, si el agente es miembro de las Fuerzas
Armadas, Policía Nacional del Perú o Instituto Nacional
Penitenciario la pena será no menor de diez ni mayor de quince
años.
El que trafica armas de fuego artesanales o materiales destinados
para su fabricación, será reprimido con pena privativa de libertad no
menor de seis ni mayor de quince años.
Para todos los supuestos se impondrá la inhabilitación conforme a
los incisos 1), 2) y 4) del artículo 36 del Código Penal, y
adicionalmente el inciso 8) si es miembro de las Fuerzas Armadas o
Policía Nacional del Perú y con ciento ochenta a trescientos sesenta
y cinco días - multa."
BIEN JURÍDICO PROTEGIDO EN EL DELITO DE TENENCIA ILEGAL DE
ARMAS
Respecto a la definición de bien jurídico Martínez (2016) señala que: “son las
expectativas institucionalizadas más relevantes para el desarrollo de la persona en
sociedad, y no bienes (jurídicos). Pues lo que resulta importante en sociedad es la
comunicabilidad que se pueda alcanzar en la misma, y ello sólo se logra con las
expectativas normativas que permiten a los ciudadanos contar con el “mapa”
social vigente, los cuales dan sentido a los bienes que se encuentran en la
sociedad. Por ello, lo relevante es el sentido comunicativo vigente en una
sociedad, la misma que está plasmado en su identidad normativa, y no en bienes.
Lo antes indicado queda validado con algunos ejemplos como: La vida. El
Derecho penal no interviene porque la vida desaparezca por cuestiones de edad o
por una catástrofe natural, sino sólo ante expectativas de conductas de que las
personas no le quitarán la vida a otra persona de forma ilegal” (págs. 6-7)
Estado a que el delito de tenencia ilegal de arma está dentro de los delitos de
contra la seguridad pública, Donna (2002) señala que la seguridad pública
consiste en cuidado de los bienes en común, la seguridad pública cuida tanto a
personas como a bienes. La seguridad implica la ausencia de riesgos. En el delito
de tenencia ilegal de armas el bien jurídico protegido es la seguridad pública. La
tenencia ilegal de armas constituye un potencial riesgo de poder dañar otros
bienes jurídicos con su actividad, puesto que el Estado otorga la licencia y demás
autorizaciones mediante un debido procedimiento en relación con los valores de
un Estado Constitucional y un sistema democrático. Siendo que el portar un arma
transgrediría el ordenamiento jurídico y su bien jurídico protegido que es la
seguridad pública.
CONCLUSIONES:
El delito de tenencia ilegal de armas como tipo penal específico es un delito de
peligro abstracto porque general un potencial riesgo para otros bienes jurídicos
relevantes, siendo la seguridad pública el bien jurídico que protege y la seguridad
pública se traduce en la ausencia de riesgos. El cometer las conductas del artículo
279-G implica la generación de riesgos no permitidos que podrían vulnerar a su
vez otros bienes jurídicos.
BIBLIOGRAFÍA
Bacigalupo, E. (2004). Derecho Penal Parte General. En ARA EDITORES, pág. 223.
Martínez, R. (2016). Obtenido de http://perso.unifr.ch/derechopenal/assets/files/
articulos/a_20160308_04.pdf
Donna, E. (2002). Derecho penal. parte especial. Buenos Aires: Rubinzal-Culzoni.