Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Joana Marcús Sastre
Irresistible
propuesta
1
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Publicado por:
Nova Casa Editorial
www.novacasaeditorial.com
[email protected]
© 2015, Joana Marcús Sastre
© 2017, de esta edición: Nova Casa Editorial
Editor
Joan Adell i Lavé
Coordinación
Tiago Casquinha
Imagen cubierta
Mike Marrotte | stock.tookapic.com
Portada
Vasco Lopes
Maquetación
Daniela Alcalá
Revisión
Mario Morenza
Cualquier for ma de reproducción, distribución, comunicación pública o trans-
for mación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titu-
lares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de
Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de
esta obra. (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)
2
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
ÍNDICE
Joana Marcús Sastre
Sinopsis
Recuerda: Las apariencias engañan
Capítulo 1
La propuesta
Capítulo 2
Nuevo novio
Capítulo 3
Cambio
Capítulo 4
Conocerte
Capítulo 5
Fiesta y problemas
Capítulo 6
Montaña rusa
Capítulo 7
Partido
Capítulo 8
Campeones
Capítulo 9
Peleados
Capítulo 10
3
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Cercanos
Capítulo 11
El regalo
Capítulo 12
Descubiertos..., casi
Capítulo 13
Stacy Ross
Capítulo 14
Su casa
Capítulo 15
Pelea
Capítulo 16
Víspera
Capítulo 17
El baile
Capítulo 18
Traicionada
Capítulo 19
Otra
Capítulo 20
Llamada
Capítulo 21
Indiferencia
Capítulo 22
Plan
Capítulo 23
Celos
Capítulo 24
Reconciliación
4
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Capítulo 25
Revelaciones
Capítulo 26
Formal
Capítulo 27
Molesto
Capítulo 28
Increíble
Capítulo 29
Castigo
Capítulo 30
Concierto
Capítulo 31
Sorpresas
Capítulo 32
Hotel
Capítulo 33
Razón
Capítulo 34
Adam
Capítulo 35
Cena
Capítulo 36
Final del curso
Epílogo
Extra 1
Extra 2
Extra 3
5
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Extra 4
Joana Marcús Sastre
6
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
SINOPSIS
Recuerda: Las apariencias engañan
Jessica Evans está enamorada profundamente de Matt Fi-
ggins desde hace unos cuatro años. Aunque, a sus ojos, Je-
ssica no existe. Pero es comprensible, ya que Matt es de las
personas más conocidas en el instituto Eastwood.
Por otro lado, Scott Danvers es un compañero del equipo
de Matt, y por algunas circunstancias, necesita un favor de
Jessica, por lo que le propone algo irresistible; ella fingirá
ser su novia durante un mes a cambio de que él la acerque
a Matt.
A pesar de que para Jessica Scott sería la última opción
como amigo entre todos los hombres del mundo, acepta.
¿Saldrá bien la Irresistible Propuesta?
7
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
CAPÍTULO 1
La propuesta
El zumbido procedente del aparato que se encontraba en
mi mesita de noche hizo que abriera los ojos perezosamen-
te, odiando el instituto por completo. Cuando mis ojos se
encontraron abiertos y mis músculos estirados, bostecé y
me incorporé en la cama, mirando fijamente un punto cual-
quiera. Mis sentidos fueron despertando lentamente a me-
dida que pasaban los segundos y deseaba con todas mis
fuerzas volver a tumbar me y dor mir un rato más.
Escuché unos pasos procedentes del pasillo que conducía
a mi habitación. Observé cuidadosamente la puerta cerrada
con el ceño fruncido. Mamá no podía ser. Ella solía estar de
mal humor por las mañanas, en caso de que se despertara,
claro.
—¡Cariño! —escuché a mi madre, que gritaba con buen
humor impropio en ella—. ¡Ha venido a verte Jules!
—No...
Pero era tarde, porque una pelirroja bajita y pecosa se co-
ló en mi habitación dando tumbos con la mochila colgando
del hombro. Agarré la almohada y me cubrí la cabeza con
ella. En menos de diez segundos, Jules estaba sobre mí y
me había arrebatado el cojín, lanzándolo al otro lado de la
habitación.
8
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
—¡Vamos! ¿Qué haces sin vestirte aún? ¡Hoy es el gran
día! —exclamó con una enor me sonrisa.
Puse los ojos en blanco.
—¿Por qué estás de buen humor por las mañanas?
—Vamos, dor milona —me dio un golpecito en la frente
con la palma de la mano—. ¡Que hoy es el gran día!
—Voy a duchar me —gruñí.
—Así me gusta —me guiñó un ojo.
Entré en la bañera todavía ador milada y me duché rápida-
mente. Aún llevaba el pelo húmedo cuando me vestí con lo
primero que encontré en el fondo de mi ar mario, que cons-
tituía, básicamente, en una masa de ropa arrugada. Me diri-
gí rápidamente a la diminuta cocina donde mi madre y Ju-
les hablaban animadamente. Mamá estaba de demasiado
buen humor para ser ella. Deduje que se había tomado su
medicación y no había bebido nada. A ver cuánto le dura-
ba. Y de cuánto se acordaba.
—¿Lo ves? Todavía estás medio dor mida, mar mota —me
regañó Jules negando con la cabeza—. ¡Y hoy es el gran
día!
Y dale.
—¿Te das cuenta de que me lo has dicho dieciséis veces
contadas desde que empezó la semana? —protesté co-
giendo zumo de naranja y vertiéndolo dentro de un vaso—.
Tres solo esta mañana.
Aunque era algo pesada, a Jules la consideraba una de
9
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
mis mejores amigas. Quiero decir, nos conocíamos desde
que tenía memoria ya que sus padres y los míos eran bas-
tante amigos. Lo mismo pasaba con Kia, que ya debía estar
en el instituto. Ella sí tenía suerte al disponer del coche vie-
jo de su padre, el cual había conseguido con las mejores
notas del curso pasado. No como nosotras, que nos las
arreglábamos caminando cada una por su lado y sacando,
como ella diría, mediocres suficientes. Jules solo venía an-
tes del instituto en las ocasiones especiales, como ese día.
—¿Por qué es el gran día? —preguntó mi madre, intervi-
niendo curiosa en la conversación.
—Hoy se va a declarar a Matt —dijo Jules con tono melo-
so.
—¿Con el hijo de los Figgins? —preguntó mamá—. Creí
que nunca lo haría.
—Ya somos dos.
—Eh... Sigo aquí —agité los brazos en el aire haciéndome
notar.
Si odiaba algo de este pueblo, era que al ser muy peque-
ño todos nos conocíamos, y eso significaba que los padres
también se conocían, y los abuelos, y así sucesivamente.
Por si fuera poco, mi madre cuando era más joven había si-
do la capitana de las animadoras del instituto, lo que la
convertía en la chica más interesante en la opinión de mu-
chos, y estaba convencida de que yo iba a ser la próxima,
cosa que claramente no sería. Si alguien me conocía en el
instituto, era por ser de las más torpes y con menos habili-
dades gimnásticas que circulaban por ahí.
10
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
—¿Y qué le dirás? —inquirió Jules mientras metía los li-
bros en mi bolsa.
—Pues..., la verdad —suspiré—. Que me gusta desde ha-
ce cuatro años, cuando Scott Danvers me rompió las gafas
que llevaba de un balonazo y él me defendió.
Recordaba ese día como si fuera ayer.
Cuando empecé el instituto era de esa clase de chicas a
las que cualquiera apuntaría como objetivo para molestar.
Tímida, silenciosa y sonriente. Nunca me metía en proble-
mas. Siempre llevando una estúpida cola de caballo, unos
aparatos en los dientes y las gafas que me quitaron en mi
tercer año de instituto, gracias a Dios.
Por eso, caí en el punto de mira del que se convertiría en
mi peor pesadilla en los tres años siguientes, hasta que me
quitaran las gafas y los aparatos. Scott Danvers. Chulo, en-
greído, desagradable... Se encargó personalmente de mo-
lestar me durante todo el tiempo que pasábamos en la mis-
ma clase, mientras que sus amigos se reían con él. La ma-
yoría de la gente no decía nada por no meterse en proble-
mas, pero Matt no era así. Él me defendía, siempre me de-
dicaba esa pequeña sonrisa tier na cuando conseguía que
Scott se callara.
Y, aún así, nunca se había acercado para hablar me.
—Es muy cursi —Jules puso una mueca casi de asco.
—A veces lo cursi es efectivo —señaló mi madre.
—Pero aún así —continué—, a Matt le gusta Samantha.
Así que dudo que tenga alguna posibilidad con él.
11
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
—Bueno, si no lo intentas nunca lo sabrás.
• • •
Las clases se me habían hecho eter nas y aburridas. En las
cuatro horas que había hecho, tres de ellas habían sido con
Matt en mi aula, y no podía evitar dejar de mirarlo. Él no
prestaba atención en clase casi nunca, y aún así sacaba
buenas notas. Era tan perfecto...
La quinta vez que me giré unos ojos gélidos y azules me
escrutaron con desagrado. Volví la vista al frente. Lo último
que necesitaba era un motivo para que Scott Danvers vol-
viera a meterse conmigo. Eso hizo que dejara de girar me y
prestara la poca atención que era capaz de profesar al pro-
fesor mientras parloteaba acerca de los autores famosos
del siglo XIX.
Cuando fuimos a la cafetería, noté como Kia y Jules se
colgaban de mis brazos guiándome hacia la máquina de
bebidas. Sabía que Matt siempre iba ahí a por un refresco,
y siempre iba solo.
—Suerte —me susurraron mis amigas mientras se aleja-
ban a su mesa, dejándome sola en la máquina de bebidas.
Más sola que nunca.
Tragué saliva mientras hacía tiempo buscando en mi car-
tera monedas para la máquina. Se me hizo eterno mientras
Matt no aparecía. No dejaba de echar miradas furtivas ha-
cia su mesa, preguntándome si ese día se quedaría ahí sen-
tado, sin levantarse, ¿tendría tanta mala suerte? Con lo que
me había costado ar mar me de valor para decirle lo que
sentía, lo último que quería era no tener la oportunidad de
12
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
hacerlo.
Todas las posibilidades pasaban por mi cabeza rápida-
mente, desde un final feliz con cincuenta pequeños Matts
revoloteando a mi alrededor hasta la humillación delante
de todos por un rechazo inminente. Sabía las pocas posibi-
lidades que tenía de que eso saliera bien, pero también sa-
bía que si no lo intentaba me arrepentiría toda mi vida de
ello.
Cuando me giré por decimocuarta vez para mirar su me-
sa, vi como soltaba una carcajada, apretando un poco el
hombro de una de las chicas de la mesa, y se levantaba
empezando a caminar tranquilamente en mi dirección.
Saludó a unas cuantas personas con la cabeza por el ca-
mino. Tragué saliva y las manos me empezaron a temblar.
Lo iba a hacer, me iba a confesar a él. No me lo podía
creer. Tantos años esperando el momento adecuado, tanto
tiempo, y ahora...
—¿Tienes que coger algo?
Su dulce voz llegó a mis oídos, dejándome helada.
Por un momento, lo miré roja, temblorosa y con la boca
abierta como una idiota.
—¿Eh?
—De la máquina.
Miré la máquina y luego mi mano, llena de moneditas
que ni siquiera sabía qué sumaban, como si intentara resol-
ver una ecuación irresoluble.
—Pu… Puedes coger tú —tartamudeé.
13
Irresistible propuesta (Spanish Edition) Joana Marcus
Cerré los ojos con fuerza, me sentía como una tonta.
¿Qué debía pensar de mí ahora? Escuché como sacaba al-
go de la máquina y se disponía a alejarse cuando lo retuve
carraspeando la garganta. Oh, vaya, ahora me estaba mi-
rando fijamente, casi con curiosidad. Desvié mis ojos hacia
cualquier punto, que en este caso resultó ser una mancha
de óxido en la máquina.
—Esto... Yo... —empecé con un hilillo de voz.
—¿Sí? —inquirió con una sonrisa.
Oh, no, si sonreía ya era imposible decirle nada coheren-
te.
Noté cómo la sangre subía a mi cabeza ruborizándome
por completo. Las pier nas me empezaron a temblar y mi
corazón empezó a palpitar con fuerza. La sensación de que
me estaba acobardando me llenó por completo, y supe
que no sería capaz de hacerlo. Muy en el fondo, era cons-
ciente de ello.
Podía notar las miradas de media cafetería, con mis ami-
gas incluidas, sobre mí. Era incapaz de articular ninguna pa-
labra y notaba las pier nas entumecidas, estáticas. Apreté
los puños.
—Me gustó mucho el partido del sábado —susurré.
—Oh, gracias —le escuché decir mientras giraba sobre
mis talones y me iba caminando lo más deprisa posible.
Me sentía como una idiota incapaz de hablar con él. Im-
potente. Había tenido la oportunidad de hablarle y de con-
fesar que había estado años suspirando por él, y ahora me
encontraba huyendo sin rumbo fijo. Ojalá pudiera desapa-
14
FIN DEL FRAGMENTO
Sigue leyendo, no te quedes con las ganas
Adquiere este eBook
Dando Click Aqui