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Parashat Vaetjanan

Moshé le ruega a Dios que lo deje entrar a la Tierra Prometida para verla y asegurarse de que se elimine toda vestigio de idolatría, ya que preveía que los hijos de Israel no destruirían completamente los lugares de culto pagano y Dios los castigaría por su desobediencia.

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Parashat Vaetjanan

Moshé le ruega a Dios que lo deje entrar a la Tierra Prometida para verla y asegurarse de que se elimine toda vestigio de idolatría, ya que preveía que los hijos de Israel no destruirían completamente los lugares de culto pagano y Dios los castigaría por su desobediencia.

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Pa r a s h a t Va e tja n a n

23 – Y YO SUPLIQUE A ADONAI EN AQUEL TIEMPO, DICIENDO:


23 – Y YO SUPLIQUE A ADONAI. El Zóhar le atribuye a esta oración el modelo de nuestras
oraciones cotidianas y desarrolla la idea. Al basarse en esta afirmación, Rabí Natán Shapiro de
Cracovia (el libro que Descubre las Profundidades) analiza las reflexiones de Moshé poco antes
de su muerte, tal como las ha establecido en esta oración. Las detalla en doscientos cincuenta y
dos puntos que corresponden a las palabras {rav láj} ; “suficiente para ti”, por medio de las
cuales el Eterno ha respondido, aunque con negativa, a la súplica de Moshe. Así expone los
puntos de vista de la Cábala en la oración. Aquí nos bastará citar algunas partes.
Cuando Moshé rogó: “Déjame pasar, yo quisiera ver”, ¿qué veía él en el futuro que llegara a
desear con tanta vehemencia entrar en la Tierra Santa? El deseaba ver la guerra contra Amalék,
uno de los tres deberes que Israel debía cumplir a su llegada. Deseaba ver en persona cómo el
Nombre del Eterno iba a presentarse [manifestarse] en su estado perfecto. Mas Dios le dijo:
“¡Es suficiente para ti, la hora no ha sonado todavía!” (Punto 140).
Moshé ha visto que se le ha llamado el Siervo de Dios (vers. 24) y no el hijo de Dios. Sólo son
llamados hijos de Dios aquellos que merecen esta designación y viven en Tierra Santa. Él le
ruega a Dios que lo llame Su hijo para tener así la ocasión de contemplar los Tesoros Divinos.
Pero Dios le ha respondido: “Es suficiente para ti que hayas erigido el Santuario de Dios”. Y le
mostró todos los secretos de Su Ley, como si hubiera sido un hijo (Punto 234).
Moshé ya entreveía en el futuro las grandes discusiones entre Hillél y Shamái; el día en que se
iniciaron estas discusiones fue tan importante como el día en que fabricaron el “becerro de
oro”. Moshé quería entrar a Israel para ser la autoridad superior ante la cual todos se
sometieran. El quería ser en la tierra de Israel el maestro único y el único pastor, lo que se
deduce de la palabra (e ‘everáh} , “déjame pasar”, palabra que está compuesta de (av} y {ro
‘é} , maestro y pastor. Pero el Eterno le respondió: “Tú has contribuido a que las discusiones en
Israel se multipliquen a partir del incidente de {me Meriváh} ; a este efecto se ha escrito (Núm.
XX, 13): “{asher ravú Bené Yisraél} los hijos de Israel contestaron al Eterno”; por lo tanto, tú
no estás capacitado para apaciguar las discusiones entre Hillél y Shamái” (Punto 74).
Además Moshé vio que la Toráh se dividía en la Ley Escrita y la Ley Oral. Ahora bien, él
quería invertir los términos y anteponer la Ley Oral a la Escrita; se ha dicho en efecto: “A Mí
me pertenece la plata, a Mí el oro, declara El Eterno”; en tal caso para El Eterno predomina la
Toráh Oral (ya que la plata corresponde a la Toráh Oral, que es {ilidát ha-Rajamím…cualidad
de Amor y Misericordia}, y después sólo se cita la Toráh Escrita, que representa {Midát ha-
Dín…la estricta justicia}, principio simbolizada por el oro). Moshé pensaba que para los
hombres la Toráh Oral tiene prioridad sobre la Toráh Escrita. Dios le dice otra vez: “Es
suficiente, deja de hablar sobre este asunto” (Punto 168). (Ver a este propósito el Com. Exo.
XXI, 7).
Se presenta una gran dificultad a propósito de la plegaria de Moshé. ¿Por qué no ha orado en el
momento de la muerte de su hermano Aharón para que éste pudiese entrar en Tierra Santa? La
respuesta es que él ha visto en su espíritu profético transmigrar el alma de su hermano en la de
Ezrá el escriba, que también era el Sumo Sacerdote a su llegada a Tierra Santa; he aquí por qué
no rogó en favor de su hermano Aharón. Ver Mishnáh Paráh III, 5 y la introducción de
Maimónides en su Código; ver asimismo Kohélet Rabbá I, 8 (Punto 28).
Por último se indica la explicación de Rashí, según la cual Moshe ha rogado “en ese momento”,
ya que “después de haber conquistado las tierras de Sijón y de ‘Og he imaginado que tal vez el
deseo de Dios, que prohibía mi entrada en Tierra Santa, se había anulado”. Ante la insistencia
de Moshé, Dios replica: “¿Haría yo entonces de la Toráh una enseñanza hipócrita? Está escrito
que si un hombre calumnia el nombre de una mujer y si el supiera que esta mala reputación no
tiene fundamento, la tomará por mujer suya y no podrá repudiarla en toda la vida XXII, 19).
Así tú has dicho de los hijos de Israel “este pueblo ha cometido un gran pecado” (Exo. XXXII,
31) cuando lo cierto es que había sido la “turba numerosa” la que había adorado el “becerro de
oro”. Es por haber calumniado a la Comunidad de Israel que tú te quedarás con ella y serás
enterrado fuera de tu país” (Punto 199).

DICIENDO. Como se suele interpretar, {lemór} significa: “para decirlo a otros”; es decir, que
una indicación particular resulta del suceso. Aquí la “repetición a los demás” quiere decir que si
el ruego de Moshé fue demorado tanto tiempo era porque él esperaba en vano que Israel lo
hiciera por él. Ahora bien, él no hizo nada; he aquí por qué se siente un ligero tono de reproche
en este relato. Es también por otra parte una lección de trato social de Moshé a su Pueblo, que
consistía en no importunar a otro mientras estuviera encolerizado o en duelo; Moshé, que la
había comprendido de inmediato, se abstuvo de suplicar en el momento en que Dios había
montado en cólera a raíz del incidente de las aguas de Meriváh (Avót IV, 18). Esperó hasta el
momento que juzgó oportuno para rogar a Dios con el fin de obtener perdón.
Quedaba aún otra lección por aprender de esta oración. Una vez conquistada la Transjordania y
que ya no se trataba más que de atravesar el Yardén (Jordán), Moshé insistió una vez más para
que Dios lo dejara pasar; pues “aún si te encontraras con el cuchillo sobre la garganta no debes
desesperar de la Misericordia Divina” (Talmúd Berajót 10a). Si bien la plegaria de Moshé había
sido rechazada, se conocen otras que fueron acogidas en un momento que parecía desesperado:
tal fue la plegaria de Tzidkiyáhu, Rey de Yehudáh, a quien Dios le dio como regalo un buen
número de años de vida adicionales, aunque su suerte ya había sido fijada (Yeshayáhu
XXXVIII).

24 – ADONAI DIOS, TU HAS COMENZADO A MOSTRAR A TU SIERVO TU


GRANDEZA Y TU MANO PODEROSA; PUES ¿QUE DIOS HAY EN EL CIELO O EN LA
TIERRA, QUE PUEDA HACER CONFORME A TUS OBRAS, Y CONFORME A TUS
HECHOS ESTUPENDOS?
24 – ADONAI DIOS. Rashí explica: “misericordioso en la justicia”. Rabí Bajyéh interpreta,
que Moshé ha querido decir que ha tenido la revelación del eje central que va del cielo a la
tierra: este es el eje, que se mantiene a igual distancia del amor y de la justicia y que es idéntico
a la armonía de los dos extremos, (Tiféret), el que constituye este “eje central”. Moshé quería
descubrir la prolongación de este eje que se extiende desde abajo hacia arriba. Por eso pidió
“ver esta buena tierra y esta bella montaña”. El insistió para que este eje central, que se eleva
desde el Santuario de Jerusalén, fuera visible dentro de la perspectiva humana: valía la pena
continuar viviendo para verlo y he aquí el motivo de las súplicas de Moshé.
TÚ HAS COMENZADO A MOSTRAR A TU SIERVO. Según Rabí Bajyéh esto significa: Tú
has comenzado a dar, por mi intermedio, la Toráh; así pues ella no puede realizarse más que en
la tierra de Israel; ahora termina Tu obra como ha sido dicho: “A aquel que comience una
Mitzváh se le dice que la termine” (Talmúd de Yer. Pesajím X, 5).

TU GRANDEZA Y TU MANO PODEROSA. Los Medrashím completan: “que Tú me has


revelado en la zarza ardiente”. Moshé le rogo a Dios: “He rehusado Tu oferta durante siete días,
más Tú has insistido hasta cuando he aceptado. Durante cuarenta años he hecho todo por
obedecerte. Y ahora me dices que no puedo entrar en Tierra Santa. ¿No me habías dicho en
Egipto: “Te llevaré a Terra Santa {vehevetí etjém él ha-áretz}”? ¡Mira qué grande es mi
humillación! ¡No te pido una recompensa por mis méritos, sino sólo un favor!”
Es como una mujer a quien un rey hubiera visto y le hubiera gustado: él le pide la mano pero
ella rehúsa; no obstante, a fuerza de insistir, él logra que ella lo acepte por fin. Algún tiempo
después el rey la repudia. Entonces ella le dice: “¿Acaso no recuerdas que al principio te rehusé
y que no diste tregua hasta que yo no te aceptara? ¡Ahora me siento obligada a pedirte un favor,
tan bajo me has dejado caer!”

25 – ¡RUEGOTE, ME PERMITAS PASAR Y VER LA BUENA TIERRA QUE ESTA MAS


ALLA DEL YARDEN (JORDAN), AQUELLA SERRANIA HERMOSA Y EL LEVANON!
25 – “RUEGOTE, ME PERMITAS PASAR Y VER LA BUENA TIERRA –. Hagamos una
comparación con la historia del rey que, deseando desposar una mujer, envía una delegación
para saber si es bella o fea: Los delegados regresan diciendo —”No la hay más fea”. El
consejero del rey, habiendo comprendido, afirma: “ellos mienten, pues no la hay más bella”. El
rey escucha a su consejero y se compromete. El día del matrimonio el padre de la joven dice:
“¡Nadie de la delegación real que haya hablado mal de mi hija entrar aquí.'” El consejero
protesta y quiere participar en la fiesta diciendo: “Pero yo, que he hablado bien de ella, ¿por
qué no habría de entrar?”
De la misma manera Moshé habla a Dios: “Los exploradores han hablado mal del país,
mientras que yo he afirmado lo contrario. ¿Por qué no puedo entrar yo en Israel?” (Medrashím).
Moshé quería entrar en la Tierra Santa para desterrar de una vez por todas cualquier vestigio de
idolatría, como lo había ordenado Dios en Deut. XI, 16 y enseguida edificar él mismo el
Santuario en Jerusalén. En efecto, él preveía que los hijos de Israel no destruirían todos los
lugares idólatras y que Dios los castigaría por su infidelidad. Durante toda la historia del Tanáj
la obediencia alterna con la desobediencia, y el futuro Santuario de Jerusalén no los detendría
en su ruta. También se elevaría en llamas, lo que Moshé quería evitar a toda costa.

AQUELLA SERRANIA HERMOSA Y EL LEVANON. “Rabí Simlái ha planteado esta


pregunta: ¿Por qué tenía que entrar Moshé a Israel? ¿Era para gozar de sus frutos o para
saciarse de riquezas? No obstante, Moshé había dicho: Muchas Mitzvót que se ordenan no
pueden ser cumplidas sino en Israel; yo quiero ir para poder realizarlas” (Sotáh 14a).
De cualquier forma, en la bendición que hacemos de los pasteles o de los frutos de la tierra,
encontramos este pasaje: “Te agradecemos, Eterno, por habernos permitido heredar de nuestros
antepasados una tierra que nos permite gozar de sus frutos y saciarnos de sus riquezas”. Pues en
realidad no despreciamos ninguna parte material de la tierra, aunque Moshé no haya
considerado sino el beneficio espiritual.

26 – MAS ADONAI ESTABA ENOJADO CONTRA MI POR CAUSA VUESTRA, DE


MANERA QUE NO ME ESCUCHO. ME DIJO, PUES, ADONAI: ¡BASTETE!, NO
VUELVAS A HABLARME SOBRE ESTE ASUNTO.
26 – MAS ADONAI ESTABA ENOJADO CONTRA MI. Rashí explica: El estaba lleno de
cólera (de {‘evrá} ). Pero el Zóhar afirma que {vayit'abér} se deriva del {Sod haibúr}, el
secreto de la gestación. Según el Séfer Torat Jayim, el Zóhar trata de explicar que en ninguna
generación falta la chispa del alma de Moshé para defender los intereses del Pueblo de Israel
(Ver Rabí Bajyéh ed. Cheval).
La palabra {lema'anjém} significa entonces “para vosotros, para vuestra defensa”.

DE MANERA QUE NO ME ESCUCHO. Moshé había elevado quinientas quince plegarias


con motivo de su solicitud para pasar el Yardén (Jordán). Este número corresponde al valor
numérico de la palabra (Vaet-janán…e imploré), pero también a las quinientas quince plegarias
que los ángeles cantan todos los días ante Dios (es decir, el valor numérico de la palabra
{Shiráh… Cántico}: esto significa que Moshé tenía quinientos quince argumentos distintos
para reforzar su plegaria, pero esto no le ha servido de nada pues Dios no le ha escuchado.
Entre los argumentos que él formula están los dos siguientes: invoca el recuerdo de su anciana
madre Yojéved; ella ya había perdido a sus dos hijos Miriám y Aharón; ¿tenía que soportar
ahora el triste destino de ver morir a su tercer hijo? En realidad, ella murió varios años después,
cuando ya se encontraba en Kená'an (Tanj. ). Cf. Com. Núm. XXVI, 59. Por otra parte, Moshé
obedeció la orden Divina de buscar a Yehoshú'a y de ir con él a la Tienda de Asignación (Deut.
Rabbá IX). Fue, al ver a Yehoshú ‘a tomar su lugar y enseñar a su Pueblo, que exclamó:
“¡Antes sufrir cien muertes que una sola vez la aflicción de los celos!”

BASTETE, NO VUELVAS A HABLARME. Uno se puede preguntar cuál es la razón para esta
respuesta categórica. Jamás se ha visto antes luchar a un profeta por el derecho de vivir y jamás
ha sido una reacción Divina tan definitiva. La razón nos la da en realidad el Medrásh
Tanjumáh.
Se plantea, a nombre de Rabí Yehoshú'a Ben Kóraj, que el ángel de la muerte ha sido creado
desde el primer día de la Creación, en tanto que el hombre no ha sido creado sino el sexto, y
por lo tanto el hombre se encuentra subordinado al ángel de la muerte. Se dice sobre el tema de
Moshé que, desde el comienzo de su misión (Exo. VI,1), fue advertido de que no vería la
derrota de los treinta y un reyes kena'anítas. Esta advertencia le fue dada una segunda vez en las
aguas de Meriváh (Núm. XX, 12); en razón del pecado que se cometió, Dios juró que Moshé y
Aharón se quedarían en Transjordania. El Medrásh Tanjumáh declara entonces que estas
advertencias no son sino “pretextos” (Salm. LXVI, 5) pues en verdad el hombre más digno está
predestinado a la muerte y no puede substraerse a ella.
El Medrásh Deut. Rabbá relata de forma similar cómo Moshé se decidió a dejar que la muerte
le llegase: “¡Moshé! — le dijo el Eterno — si eres enterrado con ellos, ellos te acompañarán un
día gracias a tus méritos, en Tierra Santa”. Esto se parece a la historia de aquel hombre que
había dejado caer y regar sus monedas en la oscuridad. Y se decía a sí mismo: “Si yo pido que
me traigan una linterna para recoger las monedas nadie me prestará atención”. ¿Qué hizo
entonces? Tomó una moneda de oro, la dejó caer entre las otras y llamó: “¡tráiganme una
linterna! ¡acabo de perder ahora mismo una moneda de oro! “; le alumbraron de inmediato y él
aprovechó para hacer que le recogieran también las otras monedas. Es de esta manera que Dios
le dice a Moshé: “Si sigues con ellos en el desierto, llegarás a la cabeza de ellos a la Tierra
Santa”, como está dicho en Deut. XXXIII, 21.
En el momento crucial Moshé se cubrió el rostro con las manos y lloró. El Eterno le dijo
entonces: “He hecho un doble juramento; o bien has de morir, o bien Yo perderé a Israel, pero
Me es imposible anular ambas partes de Mi juramento. Entonces, si tú quieres conservar la
vida, Israel se perderá”. Moshé respondió: “¡Me sorprendes con este pretexto. Que mueran mil
Moshé antes de que perezca un sólo israelita!” (Yalkút). Moshé respetó el decreto y murió en el
desierto, donde había muerto el resto de su generación.
El diálogo épico entre Dios y Moshé, en lo que respecta a la última insistencia de este último
por querer entrar a Israel, está descrito en el Medrásh Tanjumáh al final de la Sidrá de
Vetjanan.
Es probable que Moshé tuviera por lo menos una vez, si no más, un presentimiento de su
muerte. Él sabía que había de morir. Al final de la Toráh, los Medrashím comentan e insisten
sobre esta muerte que es el destino de todos los seres humanos, y que concluye en esta
sentencia del Eclesiastés: “Pues tal es el destino de los hijos de Adám, tal el destino de los
animales; su condición es la misma, la muerte de los unos es como la muerte de los otros; un
mismo soplo les anima; la superioridad del hombre sobre el animal es nula, pues todo es
vanidad. Todo termina en el mismo lugar: todo proviene del polvo y regresa al polvo. ¿Quién
puede saber si el hálito de los hijos de Adám se remonta a lo alto mientras que el de los
animales desciende hacia abajo, hacia la tierra?” (Ecl. III, 19-21; ver asimismo el Com. Núm.
XX, 10). Tal desenvolvimiento del Medrásh viene a reforzar otros, que consideran la muerte
como algo previsto dentro del plan inicial. Ver Com. Gén. II, 17.

27 – SUBE A LA CUMBRE DEL PIZGAH, Y ALZA TUS OJOS HACIA EL OCCIDENTE,


HACIA EL AQUILON, HACIA EL MEDIODIA, HACIA EL ORIENTE, Y MIRA CON
TUS OJOS; PUES NO PODRÁS PASAR ESTE YARDEN (JORDAN).
27 – SUBE A LA CUMBRE DEL PIZGAH. Los Tosafistas, en Sotáh 14a, comentan que cada
año, por la época en que los judíos habían perdido la vergüenza con las hijas de Moáv, el
demonio viene a acusarlos, mirando hacia la cima del Pizgáh, pero cada vez que quiere hacerlos
condenar huye ante la vista de la tumba de Moshé.
ALZA TUS OJOS HACIA EL OCCIDENTE… Y HACIA EL ORIENTE. Los cuatro puntos
de la rosa de los vientos no siempre se indican en el mismo orden, comenta Rabí Bajyéh. Pero
la dimensión espacial hace alusión a la dimensión temporal. Moshé visualizó detalles de la vida
de Israel en todas sus perspectivas y la conoció hasta los días del futuro Mesías.

PUES NO PODRÁS PASAR ESTE YARDEN (JORDAN). Esto quiere decir que no solo
Moshé debe quedarse en Transjordania, sino que sus huesos mismos no atravesarán el Yardén
(Jordán). A Moshé se le negó este favor que se le concedió a Yoséf: Dios no se lo otorgó pues
debía quedarse con la generación condenada a morir por culpa del pecado de los exploradores,
y resucitar después con ellos (Medr. Tanj.). Además, él debía morir en Transjordania para estar
cerca de todos aquellos que morirían fuera de la Tierra Santa y protegerlos hasta el día de la
resurrección (Tanjumáh).

28 – MANDA EMPERO A YEHOSHU'A, Y FORTALECELE, Y ANIMALE; PORQUE EL


HA DE PASAR AL FRENTE DE ESTE PUEBLO, Y EL LOS HARÁ POSEER LA TIERRA
QUE TU VERAS.
28 – MANDA EMPERO A YEHOSHU'A, Y FORTALECELE, Y ANIMALE. En el Talmúd
Berajót 32b se dice que cuatro acciones necesitan de la firmeza moral; estas son: “El estudio de
la Toráh, la buenas obras que deben ejecutarse, la oración a Dios y los medios [la acción del
hombre en su lucha por la subsistencia] “.

Y EL LOS HARÁ POSEER. Así acaba el relato de la plegaria de Moshé: esta termina con el
rechazo categórico del Eterno. Moshé, comprendidos o no los motivos, no insistió más. Si se ha
de llegar a alguna conclusión de esta plegaría, será la que aparece en Séfer Jasidím 534 citado
por el Yalkút Reuvéni, en el sentido de que “el hombre no debe discutir con alguien más fuerte
que él”.

29 – Y NOS QUEDAMOS EN EL VALLE, FRENTE A BET PE'OR.


29 – Y NOS QUEDAMOS EN EL VALLE. “Y os habéis aferrado a la idolatría” (Núm. XXV,
3) y, a pesar de ello: “ahora, Israel, escucha los decretos…” (IV, 1) y todo te será perdonado;
pero yo, yo no tengo derecho al perdón. Tal es la explicación literal de Rashí; pero el Yalkút
cita aún la tesis de nuestros Maestros, que interpretan el versículo de esta manera: “Yehoshú'a
sentía temor del espíritu del mal, que podía aprovecharse de la larga permanencia de los
israelitas en el mismo sitio, donde ya habían cometido su pecado, para volver a atormentarlos.
Moshé le tranquilizó diciendo: Si hemos permanecido largo tiempo en frente de Bet Pe'or,
donde yo desapareceré de esta tierra, el espíritu del mal se apartará de mi tumba y no se
atreverá a actuar contra los hijos de Israel.

CAPITULO IV
1- AHORA, PUES, OH ISRAEL, ESCUCHA LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES QUE OS
ENSEÑO, A FIN DE OBSERVARLOS, PARA QUE VIVÁIS, Y ENTREIS A HEREDAR
LA TIERRA QUE ADONAI, VUESTRO DIOS, OS DA.
1 – AHORA, PUES, OH ISRAEL. El Pueblo de Israel mismo tiene que determinar, por medio
de la razón y de la experiencia, el balance de los años vividos. Este balance no puede encontrar
su interpretación sino por medio del lazo indisoluble que existe de ahora en adelante entre Dios
y Su Pueblo. Pero, cuidado… este lazo, para que sea durable, debe ser objeto constante de la
preocupación del hombre. Y Moshé no deja de recalcar la importancia vital de esta actitud leal
y concienzuda, que conferirá a este lazo una solidez a toda prueba (Rabí S.R. Hirsch).

ESCUCHA LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES. Nos llama la atención el hecho de que en todo
el Deut. Las leyes {Jukím} se nombran antes que los estatutos {Mishpatím}: las leyes
dogmáticas (Jukím), tienen prioridad sobre los estatutos; por su carácter dogmático y místico.
Esto significa: Es imposible comprender la Toráh sólo según los criterios del pensamiento
racional; los valores afectivos, con su aspecto dogmático, inherentes a toda obra de origen
metafísico, tienen una importancia que no puede ser mermada en la Toráh.

PARA QUE VIVAIS. La primera condición para cumplir la Toráh con fidelidad es conocerla:
“para que viváis”, ya que la vida de Israel no se puede concebir sino en función del
conocimiento de la Toráh y de su práctica. Israel no le puede dar un sentido a su vida sino
dándole un sentido a su Ley, y este es el propósito final de toda la grandiosa existencia del
Pueblo Elegido. Darle el sentido de la vida a la Ley y darle el sentido de la Ley a la vida. La
fidelidad aplicada con libertad a la Ley, es creadora de vida. Vivir para ser más que un
fenómeno biológico aporta un valor verdadero a nuestra existencia. Este valor, duradero, no
puede imaginarse sino como el fruto de un Ser perdurable en sí mismo, de existencia eterna. De
ahí la necesidad de condicionar la vida humana y de orientarla hacia el conocimiento de Dios y
de Su Ley (Rabí S.R. Hirsch).

2 – NO AÑADIREIS A LA PALABRA QUE YO OS PRESCRIBO, NI QUITAREIS NADA


DE ELLA; PARA QUE GUARDEIS LOS MANDAMIENTOS DE ADONAI, VUESTRO
DIOS, QUE OS ORDENO.
2 – NO AÑADIREIS A LA PALABRA QUE YO OS PRESCRIBO. La primera falta, debido a
una iniciativa personal en la creación, ha sido la de añadir algo a la palabra de Dios, aunque
fuera un pecado “por exceso de celo”. Las consecuencias fueron trágicas, como lo hemos
descrito en el Com. Gén. I, 12. Si se quiere, además, medir el alcance de este pasaje, es
recomendable referirse al Talmúd Sanh. 21b. Rabí Yisják dice al respecto: “¿Por qué no han
sido revelados los motivos de la Ley? Porque dos preceptos cuyos motivos fueron revelados,
han sido la causa de la caída de un gran hombre. Está escrito: “Ni tampoco ha de multiplicar
para sí mujeres, para que no se aparte de Mí su corazón” (Deut. XVII, 17); luego encontramos
que “y sucedió cuando Shelomó ya era viejo que sus mujeres hicieron inclinar su corazón” (I
Rey. XI,4). También se ha escrito: “Pero no ha de multiplicar para sí caballos, ni hará volver el
Pueblo a Egipto” (Devarím XVII, 16); pero Shelomó ha dicho: “Yo aumentaré su número, pero
sin hacer regresar… “; así (él recibe) telas traídas de Egipto” (1 Rey. X, 29). Nuestro versículo
presenta consecuencias múltiples, tanto en materia práctica como en lo moral. Significa
primero que ninguna falsificación, aún bien intencionada, de la forma que la Toráh da a las
leyes, no es tolerable. Por consiguiente, sería inadmisible que nosotros cambiáramos cualquier
detalle en los Tefilím o en la práctica de la Shejitáh, etc. Esta rigidez aparente no debe
confundirse con una actitud endurecida, inflexible, inaccesible al libre proceso de la razón del
individuo. Se trata, para el Legislador Divino, de dar a los hombres la mejor manera de aplicar
una moral reconocida dentro de la acción. Un mandamiento no encuentra su realización plena y
total sino en una sola forma, que no autoriza las aproximaciones ni las tentativas parciales. Lo
que precisamente confiere originalidad al Judaísmo, es el haber completado su enseñanza por
medio de una práctica establecida con rigor, y a la cual toda modificación de base le restaría
tanto valor como eficacia.
Además, y Maimónides insiste sobre este particular (Hiljót Mamrím II, 9) — ver también Rabí
Y. Haleví (Kuzári III, 41) —nuestro texto contiene una advertencia para todos los
procedimientos y autoridades judías, de prever, las medidas para salvaguardar y “proteger la
Ley” de una presentación distinta del cuerpo original de la Toráh. Evitando así la confusión
posible entre el conjunto de la codificación del Sinái y la actividad legislativa de los Sabios,
manteniendo la fidelidad de la Ley propia-mente dicha. No obstante, con honestidad
escrupulosa, el Talmúd y los jueces que lo siguen distinguirán siempre entre “lo que es de la
Toráh” y “lo que es de los Sabios” (Rabí S.R. Hirsch).

3 – VUESTROS MISMOS OJOS HAN VISTO LO QUE HIZO ADONAI CON MOTIVO DE
BA'AL-PE'OR, PUES QUE A TODO HOMBRE QUE SIGUIO A BA'AL-PE'OR LO HA
DESTRUIDO ADONAI, VUESTRO DIOS, DE EN MEDIO DE TI;
3 – VUESTROS MISMOS OJOS HAN VISTO. Sobre la relación entre las añadiduras o
supresiones a la Palabra Divina y el pecado de Bá'al-Pe'or ver nuestros comentarios en Com.
Núm. XXV, 17.

4 – MAS VOSOTROS QUE OS ADHERISTEIS A ADONAI, VUESTRO DIOS, ESTAIS


TODOS VIVOS HOY.
4 – MAS VOSOTROS, QUE OS ADHERISTEIS A ADONAI. El autor de A'emek Davár
comenta este versículo como sigue. “Conviene relacionar esta proclamación con los versículos
precedentes. “Para que viváis…” como existen otros medios para llegar a la “adhesión” a la
Divinidad (por ej. sacrificios, el ascetismo y los ayunos, que preparan al hombre para elevarse
hasta el espíritu Divino), se nos dice que vale más emplear “las reglas y los juicios” de la Ley
para alcanzar esta vitalidad, que cualquier otro medio. Es por esto que se ha dicho: “No
añadiréis”, pues hay que cuidarse de todos los medios que no sean recomendados por la Ley
para no llegar así a añadir a la “palabra”; es decir, a las instrucciones orales por el mero hecho
del precepto cumplido por amor a Dios. “Y no recortaréis nada de esta”, de la palabra, esto es
de las instrucciones orales, con el fin de “observar los mandamientos del Eterno”, es decir la
esencia de los mandamientos según vuestra propia idea para prepararos a amar y reconocer la
Divinidad”. Rabí Kuk en la introducción a su obra sobre el año sabático, “Shabbat Ha-Aretz”,
se explica en los siguientes términos sobre este versículo: “La virtud de la Comunidad de Israel
reside en el hecho, de que considera todo lo que existe bajo el aspecto deslumbrante de la
Santidad; con toda la fuerza de su alma profesa que la vida merece la pena ser vivida en tanto
que sea divina, y que una vida sin propósito no vale nada. Y esta noción que yace en el fondo
de la naturaleza de su alma le imprime su valor particular, que marca a cada uno de sus
individuos. Porque “la luz y el socorro” que se dan al individuo dependen de la medida en que
él reconozca la profundidad y el significado de esta disposición colectiva, de la idea de que la
vida no vale sino por la chispa Divina que reside en el fondo de su alma: “vosotros entonces,
por vuestra fidelidad al Eterno, estáis todos vivos hoy”. Esta adhesión implica las obras y las
virtudes que los hombres han tomado por costumbre: todo aquello que se haga con la intención
de estar cerca del Nombre de Dios, aún si se trata de funciones corporales o de asuntos
materiales. Así es, para todos los esfuerzos que el hombre realice, no importa en qué actividad
se ocupe, ya sea dormir, comer u orar. La preocupación esencial en todo es la de cumplir con
este deber, con la intención de unirse a Dios por medio del espíritu. Observemos, sin embargo,
que el mandamiento de “unirse a Dios” no se encuentra aquí sino en Deut. XI, 22 (ver Com.
sobre este versículo). No es sino gracias a este Nombre Inefable que Dios quiere unirse a Israel,
como está dicho (Deut. XXXII, 9): la parte de Dios es Su Pueblo” {ki jélek Ado-nái ‘amó}; por
otro lado Israel se siente unido gracias a ese mismo Nombre: {veatém ha-debekím ba-Ado-
nái… y ustedes que están pegados a Dios) . En este versículo no se trata de otro Nombre de
Dios que pudiera explicar por el sufijo la pertenencia a un particular. También es totalmente
imposible que otra nación participe en esta maravillosa alianza y adhesión. Incluso en Israel no
puede haber sino una minoría escogida que puede alcanzar tal perfección. Es el Salmo
LXXXVII el que destaca que las demás naciones no tienen el privilegio de tener entre ellos
elegidos que se eleven hasta tal punto: “Sólo de Tziyón se dice que han nacido este y aquel”.
Sólo Israel posee seres excepcionales que logran el ideal de unión con Dios.

5 – VED, QUE OS ENSEÑE ESTATUTOS Y LEYES, ASI COMO ME MANDO ADONAI,


MI DIOS, PARA QUE LOS PRACTIQUEIS EN MEDIO DE LA TIERRA ADONDE VAIS
PARA POSEERLA.
5 – VED, QUE OS ENSEÑE ESTATUTOS Y LEYES… “Para que las sigáis en el país adonde
vais a entrar”. Es por este mandato que se caracteriza la Ley de Israel, la que la distingue de
otras leyes: vosotros, hijos de Israel, sois el único Pueblo que ha recibido una Legislación antes
de haber poseído vuestro país. Estas leyes no son un medio con miras a una existencia nacional
exclusiva, sino un propósito y una inspiración final. Cada pueblo « se organiza por medio de su
territorio y crea leyes para si mismo. Vosotros os habéis convertido en un Pueblo gracias a la
Ley y recibís un país para la Ley. Las leyes de otros pueblos deben sus orígenes a condiciones
particulares, una vez que hay una serie de afinidades que obligan a respetarse mutuamente.
“Así como Dios llena el Universo, el alma llena el cuerpo. Así como Dios ve sin ser visible el
alma de las naciones y cada país. Por el contrario, vosotros habéis recibido vuestra Ley de un
hombre (que no fue sino el agente transmisor) que nunca ha puesto los pies en el país, que ha
sido enterrado en el desierto casi como un acto simbólico de la perennidad de esta Ley, que no
podría limitarse a una comarca o a una época (Rabí S.R. Hirsch).

6 – LOS GUARDAREIS, PUES, PARA CUMPLIRLOS, PORQUE EN ESTO CONSISTIRA


VUESTRA SABIDURIA Y VUESTRA INTELIGENCIA A LOS OJOS DE LAS
NACIONES, LAS CUALES OIRÁN DE TODOS ESTOS ESTATUTOS, Y DIRÁN:
CIERTAMENTE PUEBLO SABIO Y ENTENDIDO ES ESTA GRAN NACION.
6 – EN ESTO CONSISTIRÁ VUESTRA SABIDURIA Y VUESTRA
INTELIGENCIA. Según Rabí Yojanán, este punto se dirige a los cálculos relacionados con las
estaciones y las constelaciones (Shab. 75a). Esta es la ciencia peculiar a Israel, en especial en lo
que concierne al {Sod ha-lbúr}, que es el misterio del calendario judío y considerado como
inaccesible a las naciones del mundo. Sí es un deber ocuparse con atención del cálculo de las
{Tekufót u-Mazalót} (ibíd.); no obstante, es condenable iniciar a las naciones en los misterios
del calendario judío. Ya hemos expuesto en el Com. Exo. XII, 1 por qué razón cabalística el
{Sod ha- lbúr}, que significa literalmente el misterio de la gestación, no debe ser revelado; el
misterio de la gestación supone el misterio de la armonización de los sistemas solar y lunar.
Esta es la clave de la armonía del cielo y de la tierra, tal como la concibe Israel, cuyo sistema
solar representa el firmamento en su conjunto, mientras que el sistema sublunar está
relacionado con la tierra. Nos está prohibido por un juramento solemne revelar el secreto del
calendario judío a las naciones del mundo (Cánt. II, 7 Ket. 111a y Tos. ibíd.). Maimónides se
atiene rigurosamente a esta prohibición en su desarrollo del sistema del calendario judío.

7 – PORQUE ¿QUE NACION HAY TAN GRANDE, QUE TENGA DIOSES TAN
CERCANOS A SI, COMO LO ESTA ADONAI, NUESTRO DIOS, SIEMPRE QUE
NOSOTROS LE INVOQUEMOS?
7 – ¿QUE NACION HAY TAN GRANDE, QUE TENGA DIOSES TAN CERCANOS A
SI? Cuando Moshé pronunció estas palabras era porque en efecto Dios había intervenido
directa e inmediatamente en la recompensa y en el castigo. Era esta la gran época de la
“Historia Santa”. Hemos mostrado, en Com. Exo. XVII, 8 como se podía decir en esta época:
“Dios está cerca de nosotros cada vez que lo invocamos”. Pero, después de la muerte de Moshé,
Dios se alejó de los hombres en la medida que los hombres se alejaron de El. Esta es la época
que se denomina “el mutismo de Dios” y cuya idea desarrollamos en el Com. Exo. XV, 11.

SIEMPRE QUE NOSOTROS LE INVOQUEMOS. El Trono Divino se encuentra rodeado de


setenta príncipes celestiales que intervienen en representación de las setenta naciones del
mundo. Y en cada Año Nuevo, los ángeles determinan para las naciones “aquellas que deberán
pasar hambre y aquellas que, por el contrario, tendrán derecho a ser saciadas, etc.”. Después de
la fecha de Rosh Hashanáh no es posible hacer ningún cambio. Israel, en cambio, es juzgada
sólo por Dios, Maestro del Universo; todos los cambios son todavía posibles, por lo menos para
la Comunidad; he aquí porque se ha dicho: “¿Qué gran Pueblo tiene un Dios como nosotros, tan
asequible cada vez que lo invocamos?” (Yalkút Reuvéni, en nombre de Sha'aré Oráh 80b).

8 – Y ¿QUE NACION ES TAN GRANDE, QUE TENGA ESTATUTOS Y LEYES TAN


JUSTAS, COMO TODA ESTA LEY QUE OS PONGO DELANTE HOY?
8 – QUE TENGA ESTATUTOS Y LEYES TAN JUSTAS. Rashí explica: honestas y
aceptables. En efecto, anota Maimónides, se trata de prácticas religiosas en las cuales no hay
carga ni exceso como sucede en la monarquía, en la vida del viajero, etc., ni defecto o vicio que
conduzca a la glotonería y a los excesos que reduzcan la perfección del hombre en relación con
las costumbres y con el estudio, como lo son todas las leyes religiosas de los pueblos antiguos
(Guía de los Desc. II, 39). Sin embargo, cuando se considera que los
{Jukím…dógmas} designan los mandamientos de la Toráh en particular, de los cuales las
naciones del mundo hacen objeto de burla, y de lo que se sirven para atacar la Divinidad de la
Ley; se puede imaginar ahora el esfuerzo que significaría para las naciones volver al
arrepentimiento y encontrar estas leyes y preceptos “honestas y aceptables” (Yomá 67b). Las
reglas aludidas son, por ejemplo, aquellas relacionadas con los tejidos formados de materias
heterogéneas, a la carne cocida en leche, a los sacrificios propiciatorios, a la vaca bermeja, a la
circuncisión, etc. Las naciones del mundo han podido convencerse, gracias al efecto que tienen
sobre Israel y la prodigiosa santidad moral y física que se desprende de ellas, de su utilidad y de
sus consecuencias saludables. “Todos nuestros Sabios creen, al contrario, que ellas tienen
necesariamente una razón, esto es, un fin de utilidad; pero esta razón se nos escapa a causa de
la debilidad de nuestra inteligencia o de nuestra falta de instrucción. Según ellos, entonces,
todos los Mandamientos tienen una razón de ser; es decir, que cada prescripción o prohibición
tiene un fin de utilidad. A veces su utilidad es evidente para nosotros, como la de la prohibición
de matar o de robar; otras, la utilidad no es tan evidente, como por ejemplo, cuando se prohibe
el uso de los primeros productos de los árboles o la mezcla de la vid con otras plantas (ibíd. III,
26).

9 – GUARDATE, POR ESO, Y GUARDA TÚ ALMA MUCHO, NO SEA QUE TE OLVIDES


DE LAS COSAS QUE HAN VISTO TUS OJOS, Y QUE SE APARTEN DE TU CORAZON
TODOS LOS DIAS DE TU VIDA; ANTES BIEN, HAZLAS SABER A TUS HIJOS, Y A
LOS HIJOS DE TUS HIJOS:
9 – GUARDATE… NO SEA QUE TE OLVIDES. Rashí dice: “Entonces, si no las olvidáis y
las guardáis correctamente seréis considerados sabios e inteligentes, pero si os alejáis de ellas
por olvido, pareceréis insensatos”. Najmánides, por el contrario, interpreta este versículo de
otra manera: él ve la prohibición formal de olvidar todo aquello que Israel ha visto en el Monte
Sinái, cuyo punto esencial es que Dios se ha manifestado directamente y sin intermediario a los
hijos de Israel, y ha apartado de Sí a todos los ángeles e intermediarios que hubieran podido
intervenir. Con eso ha demostrado que la Palabra dirigida a Moshé era Divina y no podía ser
derogada por ningún otro profeta. Para terminar, este versículo contiene asimismo el
mandamiento de hacer conocer los milagros del Sinái a sus hijos y nietos.
10 – EL DIA EN QUE ESTUVISTE DELANTE DE ADONAI, TU DIOS, EN JOREV,
HABIENDOME DICHO ADONAI: JUNTAME AL PUEBLO PARA QUE YO LE HAGA
OIR MIS PALABRAS, LAS QUE APRENDERÁN, PARA QUE ME TEMAN TODOS LOS
DIAS QUE VIVIEREN SOBRE LA TIERRA, Y LAS ENSEÑEN A SUS HIJOS.
10 – PARA QUE ME TEMAN. El temor de Dios es también objeto de aprendizaje “durante
todo el tiempo que vivan sobre la tierra”: que “se lo enseñen a sus hijos”. La literatura del
Musár ha hecho de este versículo el pilar de su enseñanza.

11 – OS ACERCASTEIS, PUES, Y ESTUVISTEIS AL PIE DEL MONTE; Y EL MONTE


SE ABRASABA EN FUEGO HASTA EL CENTRO DE LOS CIELOS, EN MEDIO DE
OSCURIDAD, Y NUBE, Y DENSAS TINIEBLAS.
11 – OS ACERCASTEIS, PUES, Y ESTUVISTEIS AL PIE DEL MONTE. El Talmúd
(Shabbat 88a) extrae de esta expresión la enseñanza de que el Eterno ha volteado la montaña
sobre ellos como una cubeta y les dice: “Si queréis aceptar la Toráh está bien, si no, ésta será
vuestra tumba” (Cf. nuestro Com. Exo. XIX, 17.

OSCURIDAD, Y NUBE, Y DENSAS TINIEBLAS. Ver nuestro Com. Exo. XIX, 18.
Maimónides explica en su Guía de los Desc. III, 9: “Es posible que sea esto lo que se ha
querido decir con las palabras tinieblas, nubes y oscuridad, no que las tinieblas envuelvan a la
Divinidad, puesto que cerca de Dios no existen las tinieblas sino, por el contrario, la luz
resplandeciente y permanente, cuyo desbordamiento ilumina todas las tinieblas, como se ha
dicho en las alegorías de los Profetas: y la tierra fue esclarecida por Su gloria” (Yejezkél XLIII,
2).

12 – Y HABLO ADONAI CON VOSOTROS DE EN MEDIO DEL FUEGO; UNA VOZ


QUE HABLABA OISTEIS, MAS NO VISTEIS FIGURA ALGUNA, TAN SOLO UNA VOZ.
12 – UNA VOZ QUE HABLABA OÍSTEIS. Sobre el asunto de saber si los hijos de Israel no
escucharon la voz de las palabras, sino con la proclamación de los primeros Mandamientos del
Decálogo o si las escucharon todas de la Voz Divina, lo que ha sido objeto de controversia
entre Maimónides y Najmánides, ver Com. Exo. XX, 1.

13 – Y EL OS ANUNCIO SU PACTO. EL CUAL OS MANDO OBSERVAR, ES A SABER,


LOS DIEZ MANDAMIENTOS; Y LOS ESCRIBIO SOBRE DOS TABLAS DE PIEDRA.
14 – Y ADONAI ME MANDO EN ESE TIEMPO QUE OS ENSEÑASE ESTATUTOS Y
LEYES, PARA QUE LOS PRACTICASEIS EN LA TIERRA, ADONDE VAIS A PASAR
PARA HEREDARLA.
14 – Y ADONAI ME MANDO EN ESE TIEMPO QUE OS ENSEÑASE ESTATUTOS Y
LEYES. El segundo hemistiquio de la frase indica que esta enseñanza es indispensable ahora:
“Para que las practiquéis en la tierra de la cual vais a tomar posesión”. Ver sobre el tema
nuestro Com. Deut. XI, 18.

15 – GUARDAD, PUES, ESCRUPULOSAMENTE VUESTRAS ALMAS, PORQUE NO


VISTEIS FIGURA ALGUNA EL DIA QUE HABLO ADONAI A VOSOTROS EN JOREV,
DE EN MEDIO DEL FUEGO,
15 – GUARDAD, PUES, ESCRUPULOSAMENTE VUESTRAS ALMAS. Estas leyes, que
son la principal inquietud de nuestros guías, deberán ocupar vuestro espíritu en todos los
momentos de vuestra existencia. Más estas no han de mortificaros, ya que “velaréis por
vuestras almas con todas vuestras fuerzas” lo que significa, según la Tradición, que cuidéis de
vuestra salud, de vuestro bienestar y de vuestro cuerpo. Porque entre vuestro cuerpo y vuestra
alma y, por otra parte, vuestro Creador, El percibe sin ser visible. Dios alimenta al mundo, el
alma alimenta el cuerpo. Dios es puro, el alma es pura; Dios es inaccesible y el alma es
inaccesible. Que este que es portador del alma con las cinco cualidades, venga a rendir
homenaje a Este que es portador de las mismas cinco cualidades”. Es así como se explica el
Medrásh, es así como aprendemos que entre Dios y el ser humano existe una unión que nada
puede destruir, y que el nexo de filiación no puede traducirse sino imperfectamente. Es más que
un parentesco, es menos que una identidad (Rabí S. R. Hirsch).

PORQUE NO VISTEIS FIGURA ALGUNA. Y no obstante, se dice a propósito de Moshé en


lo relativo a las críticas de su hermano y hermana: “El contempla la imagen del Eterno” (Núm.
XII, 8). Pero la contradicción surge cuando se considera que este último versículo no hace más
que señalar los límites del don de profecía de Moshé; él contempla la imagen de Dios, pero sólo
la contempla de espaldas, pues está escrito (Exo. XXXIII, 20-23) “Tú no podrás ver Mi
rostro… Mis espaldas, más Mi rostro no será visto”. Ver Com. ibíd.

16 – NO SEA QUE OS CORROMPAIS, Y HAGAIS PARA VOSOTROS ESCULTURA A


SEMEJANZA DE CUALQUIER IDOLO, FORMA DE HOMBRE O DE MUJER;

17 – O FORMA DE BESTIA ALGUNA QUE HAYA EN LA TIERRA; FORMA DE AVE


ALGUNA ALADA QUE VUELA EN EL CIELO;
18 – FORMA DE REPTIL ALGUNO QUE SE ARRASTRE SOBRE EL SUELO; FORMA
DE PEZ ALGUNO QUE NADE EN LAS AGUAS BAJO LA TIERRA;

19 – O NO SEA QUE ALCES TUS OJOS A LOS CIELOS, Y VEAS EL SOL, Y LA LUNA Y
LAS ESTRELLAS, CON TODO EL EJERCITO DE LOS CIELOS, Y SEAS IMPULSADO
A POSTRARTE ANTE ELLOS Y DARLES CULTO, LOS QUE HA ASIGNADO ADONAI,
TU DIOS, PARA TODAS LAS NACIONES, BAJO TODO EL CIELO.
19 – LOS QUE HA ASIGNADO ADONAI, TU DIOS, PARA TODAS LAS
NACIONES. Rashí explica: “Como divinidades; de ninguna manera debe el hombre
convertirlos en objetos de culto, como la idolatría o la astrología. Cada pueblo decidirá si desea
usar la bendición de la luz de los astros y luminarias para el desarrollo de sus vidas,
controlando y sometiendo las fuerzas físicas que estos representan, o si van a someterse a ellas,
esclavizando su mente y su razón por creer en su divinidad”. Esto quiere decir — declara
Maimónides — “que Él ha destinado intermediarios para que gobiernen a las criaturas, no para
que sean adorados” (Guía de los Desc. 11,5). Rabbá Ben Yisják le dice a Rabí Yehudáh: “Hay
en nuestra ciudad un templo de culto idólatra, donde una aparición se dirige en sueños a los
adeptos cuando tienen necesidad de lluvia, y les dice: “cuando hayáis inmolado a un hombre en
mi nombre caerá la lluvia”; y así sucede”. Rabí Yehudáh responde: “Es precisamente en este
sentido que está escrito que “el Eterno ha otorgado el ejército celestial a todos los pueblos”;
esto enseña que Dios les seduce por medio de obras satánicas y demoníacas para hacerles
desaparecer de este mundo”. Ahora bien, confirma Rabí Shim'ón Ben Lakísh, está escrito con
claridad: “El escarnece a los escarnecedores, más da gracia a los humildes” (Prov. III, 34). Así,
cuando alguien opta por lo amoral e impuro se le facilita, y quien se determina a ser moral y
ético se le ayuda [por donde el hombre quiere ir se le lleva] (Avodáh Zaráh 55a). He aquí lo
que merecen los idólatras, arrogantes en su corrupción. Pero ¿está permitido preguntarse si no
está previsto, al margen de esta interpretación Medráshica del Talmúd, legalizar la dependencia
de las naciones para con el sol, la luna, y el ejército celestial? Es para prevenir un error de esta
clase que los [Sabios] traductores alejandrinos han traducido este versículo de otra manera, de
acuerdo con el relato del Talmúd Meg. 9b: ellos han añadido al texto las palabras (leha-ír
lahém} “para iluminarlos”. (Estas palabras se encuentran, no en nuestras ediciones de la
Septuaginta, sino en la Vulgata. Hoffman). Ver nuestro Com. Gén. I, 14 acerca de la misión de
iluminar a los hombres, que se atribuye a los ejércitos celestiales. Rabí J.Z. Mecklenburg,
admite que Dios había querido conceder a las naciones el derecho de adorar otras divinidades
que Le son subordinadas ({shitúf. .asociadas}). Sin embargo, en realidad, el hecho de adorar
divinidades se remonta a Dios mismo. Lo que Dios ha pretendido es que el grado intermedio les
conduzca rápidamente al reconocimiento del Dios Unico. Se puede convencer con facilidad a
un pueblo que adora a un astro majestuoso como el sol, de que el verdadero Dios es aquel que
ordena al sol seguir su trayectoria eternamente, como dice Maimónides acerca del cristianismo
y del islamismo, considerados como un grado preparatorio a la Era Mesiánica. Este pasaje no
figura en nuestras ediciones ordinarias censuradas. Ver otra vez Rabí Yehudáh Haleví en
Kuzári IV, 23 y Najmánides pág. 144.
20 – A VOSOTROS EMPERO OS HA TOMADO ADONAI, Y OS HA SACADO DEL
CRISOL DE HIERRO DE EGIPTO, PARA QUE SEAIS SU PUEBLO DE HERENCIA,
COMO LO SOIS HOY.

21 – Y ADONAI SE ENOJO CONTRA MI POR CAUSA VUESTRA, Y JURO QUE YO NO


HABIA DE PASAR EL YARDEN (JORDAN), NI DE ENTRAR EN AQUELLA BUENA
TIERRA QUE ADONAI, TU DIOS, TE VA A DAR EN POSESION.

22 – POR LO CUAL HE DE MORIR EN ESTA TIERRA; YO NO PUEDO PASAR EL


YARDEN (JORDAN). VOSOTROS EMPERO LO PASAREIS, Y HEREDAREIS
AQUELLA BUENA TIERRA.
22 – HE DE MORIR EN ESTA TIERRA. Moshé temía que el Pueblo le erigiera una estatua
para eternizar su memoria, por eso le indica (vers. 23) que está prohibido levantar una imagen
del legislador: “El Eterno se enojó conmigo por causa vuestra (vers. 21); no hace falta que yo
me convierta de nuevo en el blanco de Su ira por causa de vosotros”. Aquel que conoce los
anales de los pueblos de la antigüedad no puede asombrarse de que Moshé temiera que se le
divinizara y venerara por la eternidad.

23 – GUARDAOS, PUES, NO SEA QUE OLVIDEIS EL PACTO DE ADONAI, VUESTRO


DIOS, QUE EL TIENE HECHO CON VOSOTROS, Y OS HAGÁIS ESCULTURA
ALGUNA, A SEMEJANZA DE CUALQUIERA COSA QUE TE HA VEDADO ADONAI,
TU DIOS.

24 – PORQUE ADONAI, TU DIOS, ES UN FUEGO DEVORADOR, DIOS CELOSO ES.


24 – ADONAI, TU DIOS, ES UN FUEGO DEVORADOR. Ver Rashí infra XI, 22 donde
plantea la pregunta: “¿Cómo se puede exigir el “apegarse” a un Dios que es fuego devorador?
El explica que esto significa: “Acércate a los estudiantes y a los Sabios y será como si te
acercaras a El”. Pero el Zóhar toma de nuevo el asunto y pregunta, ¿cómo en estas condiciones,
se puede ordenar “que os acerquéis al Eterno, vuestro Dios”?. El Zóhar responde que Dios es
un fuego devorador como las llamas, es decir que destruye a quienes se Le oponen, al igual que
el fuego destruye todo aquello de lo que se apodera (Guía I, 30). Así la llama consume en su
centro oscuro todas las partículas sólidas. Pero cuando se dice: acercarse a Dios, que es fuego
devorador”, no se piensa en el centro oscuro de la llama, sino en su parte luminosa, azulada o
rojiza, que envuelve el centro de la llama. Israel se convierte así en el soporte de la llama
incolora o blancuzca, de acuerdo con el término cabalístico, que es la llama Divina que se
multiplica infinitamente y que irradia sobre los hombres.
DIOS CELOSO ES. Ver Com. XX, 5. Un filósofo le preguntó a Rabí Gamliél: “Está escrito
que el Eterno es un Dios celoso: ¿Por qué está celoso de los adoradores y no de los ídolos
mismos?” A lo que él respondió: “Esto es comparable a un rey que tenía un hijo único: el hijo
crió a un perro al que le dio el nombre de su padre. ¿Contra quién había de irritarse el rey,
contra su hijo, o contra el perro? Tú contestarás correctamente: ¡Contra el hijo!” (‘A.Z. 54b).

25 – CUANDO HUBIEREIS ENGENDRADO HIJOS E HIJOS DE HIJOS, Y HUBIEREIS


ESTADO LARGO TIEMPO EN LA TIERRA, Y OS CORROMPIEREIS, E HICIEREIS
ESCULTURAS A SEMEJANZA DE CUALQUIER COSA, HACIENDO LO QUE ES
MALO A LOS OJOS DE ADONAI, TU DIOS, PARA PROVOCARLE LA IRA,
25 – CUANDO HUBIEREIS ENGENDRADO HIJOS. Con clarividencia sorprendente Moshé
pone a su Pueblo en guardia contra el peligro del “envejecimiento” prematuro, consecuencia de
su implantación en el país. Cuando la Nación haya echado raíces por dos o tres generaciones
sobre el suelo de Israel, sus ciudadanos se considerarán israelitas de viejo linaje, dueños de un
país de propiedad inalienable y maestros absolutos de su destino. Y ya no se acordarán más de
la época, cuando sin tierra y sin patria, debían su existencia a la constante intervención de Dios.
El peligro del aburguesamiento, de la pérdida de la energía juvenil y del entusiasmo que los
conduciría hacia Dios, es ante los ojos de Moshé, el enemigo más solapado y amenazador.
Empero sólo podrán vencer estos peligros, si reconocen que su felicidad o su decadencia
dependen exclusivamente de esta juventud o de esta vejez. (A ello se debe que los sacrificios
cotidianos del Templo lo constituían animales muy jóvenes, imagen de la Nación ideal) (Rabí
S. R. Hirsch).

E HIJOS DE HIJOS. “El producto del justo asegura la vida; el provecho del malvado conduce
al pecado”. Este versículo de Los Prov. X, 16 aparece antes en Deut. Rabbá, y significa que la
educación impartida por un abuelo a los nietos se reconoce en el espíritu de estos. Así Elifáz,
que había crecido bajo la tutela de Yisják, rehusó obedecer la orden de su padre ‘Esáv de matar
a Ya'akóv, como hace notar Rashí en Gén. XXIX, 11 (Ver Com. Gén. XXXVI, 4). Por el
contrario, ‘Amalék, nieto de ‘Esáv, criado bajo el cuidado de su abuelo, se convirtió en el más
grande enemigo del Pueblo de Israel (Ver Com. ibíd. 12).

Y HUBIEREIS ESTADO LARGO TIEMPO EN LA TIERRA. Najmánides hace resaltar que


este versículo no comienza por {ím} que significa “si” [condicional] sino por (kí} que significa
“cuando”. Esto quiere decir que el versículo contiene a la vez una advertencia y una predicción
para el futuro. Los Sabios sostenían como Tradición (Talmúd Guittín 88a) que el versículo se
refería al exilio posterior a la destrucción del Primer Templo; ellos veían en la palabra
{venoshan-tém} crujir, la alusión a que el exilio sobrevendría en ochocientos cincuenta y dos
años, que es el valor numérico de esta palabra. En efecto, estos sucesos ocurrieron al cabo de
ochocientos cincuenta años; Dios, en Su piedad, anticipó en dos años el cumplimiento de la
misma, para que no se realizara en su totalidad la siguiente profecía. Najmánides comenta que
conocía la Tradición, según la cual, este capítulo revela al mismo tiempo, por discreta
conclusión, el término del presente exilio. Ver infra vers. 30.

26 – PONGO HOY POR TESTIGOS CONTRA VOSOTROS A LOS CIELOS Y A LA


TIERRA, DE QUE INFALIBLEMENTE PERECEREIS EN BREVE DE SOBRE LA
TIERRA ADONDE VAIS, PASANDO EL YARDEN (JORDAN), PARA POSEERLA; NO
PROLONGAREIS LOS DIAS EN ELLA, SINO QUE SEREIS DEL TODO DESTRUIDOS.
26 – PONGO HOY POR TESTIGOS CONTRA VOSOTROS A LOS CIELOS Y A LA
TIERRA. El común de los mortales no pensaría en invocar al cielo y a la tierra como testigos
contra un pueblo que habitara la tierra. Pero Moshé no era un simple mortal; él era mitad ángel,
mitad hombre. Él había crecido, como explica el Deut. Rabbá X, 4, en los cielos, aunque
hubiera nacido en la tierra; se dice de él (Exo. XXXIV, 28): “Y él estuvo allí con el Eterno
cuarenta días”. Él se consideraba más cercano al cielo que a la tierra, a diferencia del Profeta
Yeshayáhu I, 2 que decía en sus profecías: “¡Oíd cielos, y escucha oh tierra; porque habla el
Eterno!” El creía que el cielo tiene boca, corazón y oídos; es decir, que puede expresar sus
pensamientos y sentimientos (ibíd.).
La función esencial del testigo, según la Fe Judía, es la de poner primero la mano sobre aquel
que ha sido reconocido como culpable (Deut. XVII, 7). Rashí nos explica que Moshé escuchaba
los cielos y la tierra. ¿Por qué tomó él como testigos contra ellos al cielo y a la tierra? Moshé se
decía: “Estoy hecho de carne y de sangre, mañana he de morir; si algún día Israel pretende no
haber aceptado la Alianza, ¿quién podrá desmentirlos?” Es por ello que él pone como testigos,
contra el Pueblo, al cielo y a la tierra, testigos que vivirán una eternidad. Asimismo, si los
israelitas son dignos, los testigos vendrán a recompensarlos; la vida dará su fruto, la tierra su
producto y los cielos su rocío. Si, por el contrario, ellos son encontrados culpables, la mano de
los testigos les dará el primer golpe: “El cerrará los cielos, no habrá más agua y la tierra no dará
más su cosecha” (Deut. XI, 17), y acto seguido “moriréis pronto” por la mano de las naciones.
Finalmente, conviene considerar que el testimonio del cielo y de la tierra era necesario desde
otro punto de vista. Al tratarse de la fidelidad de Israel a la alianza convenida con Dios ¿quién
en adelante podía atestiguar con objetividad? Nadie más que el cielo o la tierra podían ser
invocados como testigos, dado que la alianza comprometía al cielo y a la tierra, como se dijo
anteriormente.

PERECEREIS EN BREVE DE SOBRE LA TIERRA. Rav Ajá Ben Ya'akóv decía que la
rapidez con la que Dios habla sobre el castigo de los hijos de Israel comprende en realidad
ochocientos cincuenta y dos años, como se explicó en el versículo precedente (Guittín 88b).
Del mismo modo, cuando El anuncia que en caso de infidelidad Israel será exterminado, no es
menos cierto que el versículo siguiente habla de Israel disperso entre las naciones,
sobreviviendo en pequeños números entre esas naciones. En medio de las palabras del rigor de
la justicia, se entre ven por todas partes las referencias a la gracia y a la piedad Divinas (Ver
Tosafót ibíd.).
27 – Y OS ESPARCIRÁ ADONAI ENTRE LAS NACIONES, Y QUEDAREIS POCOS EN
NUMERO ENTRE LAS NACIONES, ADONDE OS LLEVARA ADONAI.
27 – Y OS ESPARCIRÁ ADONAI ENTRE LAS NACIONES. Esta es una mención al exilio
en la Diáspora. Puede considerarse el colmo de la desgracia nacional; contiene, a pesar de todo,
poderosos consuelos expuestos en el Talmúd (Pes. 87b).
Así se ha dicho, que es una expresión de misericordia del Eterno, en consideración a sus hijos
de Israel, el haberles dispersado a los cuatro vientos: de esta manera no se les puede someter a
todos al mismo tiempo; y si un rey quiere aniquilar a los judíos que le han sido subordinados,
nuestro Pueblo siempre encontrará un rincón donde se le ofrecerá refugio. Además se dice, que
para Israel representa un bien estar disperso entre las naciones, ya que gracias a ello vendrán
numerosos prosélitos a unírsele. Ver otra vez Com. Gén. XLVI, 3.

QUEDAREIS POCOS EN NÚMERO ENTRE LAS NACIONES. Esto significa, según


Najmánides, que Israel vivirá siempre en minoría entre las naciones. Pero, a Dios gracias,
somos numerosos en conjunto [¿en lo cualitativo?].
Basta considerar que el número de judíos hoy en día es de unos quince millones, y que por lo
tanto se ha multiplicado cinco veces con respecto a los hebreos que dejaron Egipto, que eran
casi tres millones. Que dicho número se hubiera alcanzado ya en la época de David y que, a
pesar de la separación de las diez tribus en la época del Segundo Templo (según Pesajím 64b),
el total de la Nación ascendía a más de doce millones; y que según Flavio Joséfo se estimó en
un millón a aquellos que sucumbieron durante el sitio de Jerusalén, aunque en la época de los
romanos había por lo menos cuatro millones de judíos en el mundo. Parece entonces que la
promesa hecha: “Sobreviviréis en pequeñas cantidades en medio de los pueblos” es una
condición Providencial inalterable e inmutable.

28 – Y SERVIREIS ALLI A DIOSES QUE SON OBRA DE MANOS DE HOMBRES DE


MADERA Y DE PIEDRA, QUE NO VEN, NI OYEN, NI COMEN, NI HUELEN.
28 – SERVIREIS ALLI A DIOSES. En su propio país se inclinarían ante estatuas que eran
símbolos de una idea más noble; en el exilio, sin embargo, los hijos de Israel descenderían al
grado de simples adoradores de fetiches, y se inclinarían ante objetos de madera y piedra. Pero
esto no puede satisfacer, a la larga, a las almas humanas que han conocido la verdad. Y este
descenso constante de nivel moral en el exilio, logrará provocar una reacción espiritual entre
los individuos escogidos de la Nación. También se debe pensar en esta sentencia del Tratado
Ketubót 110b que nos dice, que cualquiera que habite fuera del país es como un idólatra. En
efecto, sabemos que para vivir plenamente el Judaísmo se requiere habitar en Tierra Santa
(Najmánides y Bá'al Haturím).

NO VEN NI OYEN. En esta enumeración de los sentidos falta la de hablar. La razón es el


relato siguiente citado por el Gaón de Vílna. Se dice en el Medrásh del Cantar de los Cantares
VII, 14 y en Gén. Rabbá LXVIII y en el Zóhar, en la Sidrá de Terumáh, como el Rey
Nabucodonosor había empujado a Daniel para que se arrodille delante de la estatua que había
hecho erigir. Le dice: “Verás, cuando te arrodilles delante de ella…”. Él había tomado la
medalla de oro del Sumo Sacerdote, donde se encontraba inscrito el sagrado Nombre de Dios;
la colocó en su boca y la estatua comenzó a proferir {Anojí Ado-nái}. Cuando Daniel vio esto,
le pidió a Nabucodonosor que tuviera a bien permitirle subir y besarla en la boca. Entonces
subió y dijo: “No soy más que un hombre y el delegado del Eterno; te ordeno venir a mí”. El la
besó y colocó la medalla en su boca y la estatua perdió su poder (Daniel III). Lo mismo sucedió
con Guejazí, quien empleó un medio artificial para hacer pronunciar por medio del toro del
sacrificio las palabras “Yo soy el Eterno, tu Dios” y “no tendrás otros dioses a mi lado” (Sotáh
47a). Es por casos como estos, que la mención de este versículo no ha incluido las palabras “ni
hablan”.

29 – Y DESDE ALLI BUSCAREIS A ADONAI, TU DIOS, Y LO HALLARAS, SI


ACUDIERES A EL CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA.
29 – BUSCARAS DESDE ALLI A ADONAI. Esta es una de las sentencias más enérgicas que
proclama el poder de la {Teshuváh}, del arrepentimiento. El pecador debe recuperar a Dios, es
decir que debe sentir que “ha perdido a Dios” y que debe empeñarlo todo para recuperarlo y
ganar de nuevo Su favor. Más ha de buscarlo “con toda su alma y con todo su corazón”: un
arrepentimiento sincero ayuda siempre y en cualquier parte a recibir el favor Divino. Lo será
incluso, para el caso aquí citado, a lo largo del exilio, si se busca a Dios con un corazón
enteramente renovado y una devoción desde lo más profundo del alma. Toda la historia del
Galút de Israel prueba la verdad de los últimos versículos en dos sentidos: la vitalidad extrema
hacia el exterior y la voluntad de descubrir nuevamente la Toráh hacia el interior. Sin embargo,
observemos que este movimiento [manifestación] de la {Teshuváh} , del arrepentimiento, se
cumple pese a nuestra permanencia en el exilio, espontáneamente y sin la existencia del
Templo de Jerusalén. Además, la conversión en el mismo versículo de la segunda persona del
plural “y desde allí buscaréis” a la segunda persona del singular “y Lo hallarás si acudieres a El
con todo corazón y con toda tu alma”, indica que el arrepentimiento siempre es un trabajo
individual, y ello a pesar de los grandes méritos de la plegaria en común. Rabénu Chayím Ben
‘Attar considera que este versículo forma el preludio del versículo siguiente, designando una
{Teshuváh} que llega sin incitación exterior, con base sólo en la voluntad de acercarse a Dios
con todo el corazón y con toda el alma. El versículo siguiente habla de la {Teshuváh} que viene
después de la aflicción y cuando todas las desgracias le hayan acaecido a Israel: esta
{Teshuváh} es sin duda menos sincera que la anterior, pero también tiene su propósito porque
está sostenida gracias a la misericordia de Dios.

30 – CUANDO TE VIERES EN ANGUSTIA, Y TE SOBREVINIEREN TODAS ESTAS


COSAS, ENTONCES EN LOS POSTREROS DIAS VOLVERÁS A ADONAI, TU DIOS, Y
LE OBEDECERÁS.
30 – CUANDO TE VIERES EN ANGUSTIA. El Zóhar comenta que esta frase también tiene
que ver con la Shejináh, que sufre con Israel en las desgracias, pero que siempre permanece
invisible cerca de él. En este versículo es la expresión {beajarít ha-yamím} , “en los postreros
días”, que hace mención a la Shejináh. Es comúnmente por una forma de este género, que
comprende el final de substantivo o de las últimas letras de la denominación de Dios, como
aparece citada la Shejináh, puesto que ella es el último reflejo de la Majestad Divina.
Najmánides repite que el término del exilio actual se encuentra indicado bajo forma de
referencia en el presente versículo. El valor numérico de las palabras {lejá, umtzaúja, kol, ha-
devarím, ha-éleh, be-ajarít, ha-yamím} suma 1291.
Si se agrega este número al que indica la fecha de la destrucción del Segundo Templo, se
encuentra la fecha exacta de la liberación, de acuerdo con la venida del primer Mesías.

31 – Y PUESTO QUE ADONAI, TU DIOS, ES DIOS MISERICORDIOSO, POR TANTO


NO TE DEJARA, NI TE DESTRUIRÁ, NI SE OLVIDARA DEL PACTO DE TUS
PADRES, EL CUAL LES TIENE JURADO.

32 – PUES, INFORMATE, SI QUIERES, DESDE LOS PRIMEROS TIEMPOS, QUE


ERAN ANTES DE TI, DESDE EL DIA QUE CREO DIOS AL HOMBRE SOBRE LA
TIERRA, Y DESDE UN CABO DE LOS CIELOS HASTA EL OTRO CABO DE LOS
CIELOS, SI ALGUNA VEZ HA HABIDO COSA PARECIDA A ESTA GRAN COSA, O SI
SE HA OIDO (HABLAR) DE OTRA PARECIDA A ESTA.
32 – INFORMATE, SI QUIERES, DESDE LOS PRIMEROS TIEMPOS. Nuestros Sabios en
el Talmúd (Jaguigáh 11b) han deducido de este versículo la lección de que el hombre no debe
conocer la historia sino después de la Creación. Los sentidos del hombre son limitados y su
percepción no va más allá de la Creación del mundo. Ver Guía I, 32.

33 – ¿PUEBLO ALGUNO, POR VENTURA, HA OIDO JAMAS LA VOZ DE DIOS


HABLANDO DE EN MEDIO DEL FUEGO, COMO TU LA OISTE, Y HA SEGUIDO
VIVIENDO?

34 – 0 ¿HA INTENTADO DIOS IR A TOMAR PARA SI UNA NACION DE EN MEDIO


DE OTRA NACION, CON PRUEBAS, CON SEÑALES, Y CON MARAVILLAS, Y CON
GUERRA, Y CON MANO FUERTE, Y CON BRAZO EXTENDIDO, Y CON TERRORES
ESTUPENDOS, COMO TODO LO QUE ADONAI, VUESTRO DIOS, HIZO POR
VOSOTROS, EN EGIPTO, ANTE TUS OJOS?

35 – A TI TE FUE MOSTRADO ESTO, PARA QUE SUPIESES QUE EL, ADONAI ES


DIOS; NINGUN OTRO HAY FUERA DE EL.
35 – A TI TE FUE MOSTRADO ESTO. Toda la Concepción Judía se concentra en esta frase
lapidaria: es gracias al “ver” que tú has sido conducido hacia el “saber”. Ya que nuestro
reconocimiento de Dios, nuestras afirmaciones acerca de Su existencia, de Su acción y de Su
voluntad no reposan sobre una fe, producto inestable de la sensibilidad humana, sino sobre una
certeza, que resulta de la experiencia personal, inmediata y colectiva. La única razón valiosa, de
todas las manifestaciones a las cuales Israel asistió después de Egipto, ha sido precisamente la
de retirar del espíritu inquieto del hombre las hipótesis y las analogías dudosas, para establecer
su fe sobre los fundamentos sólidos de la experiencia y de la realidad. Seiscientos mil hombres
han tenido “de visu” [de ver] esta experiencia, han vivido esta realidad (de la cual la Toráh es el
minucioso relato) y ni uno de ellos se ha declarado en contra de este verdadero “proceso
verbal”. Ni uno de ellos ha buscado trasmitirnos una protesta contra un relato que le hubiera
parecido inexacto. De todo nuestro pasado surge un sólo testimonio, el de nuestro “ver”, base
de nuestro “saber” (Rabí S.R. Hirsch). (Ver en Kuzári I, 37 las mismas conclusiones de Rabí
Yehudáh Haleví. ).

PARA QUE SUPIESES QUE EL. Maimónides se refiere a este versículo en los términos
siguientes: Tal es el verdadero culto para aquellos que se dan cuenta de la verdad
transcendental: mientras más meditan acerca de Dios y se paran cerca de Él, más se convierte
El en objeto de su culto. En cuanto a aquellos que parecen meditar acerca de Dios y que hablan
mucho sin poseer el conocimiento, no se acercan en cambio, más que a un simple estado de su
imaginación, o a una creencia que han recibido por tradición, éstos — digo yo — se encuentran
fuera del palacio y alejados de Él. El primer grado se adquiere por medio del intelecto, como se
ha dicho: “Se te ha enseñado a reconocer que el Eterno etc… mientras que el segundo grado se
aprende por medio de la percepción: “Para amar al Eterno, vuestro Dios y para servirlo con
todo vuestro corazón y con toda vuestra alma”. Sin embargo, también es posible que sea
simplemente el resultado de la fe ardiente, {Emunáh} , la que conduce así al conocimiento de
Dios: {veerastíj Li be-Emunáh viyad'aát et Ado-nái} (Guía de los Desc. III, 51; sobre este
capítulo bastante complejo ver las anotaciones en S. Munk).
El Zóhar, por su parte, se dedica al análisis de la expresión: “Él te ha dado la vista para que
reconozcas… “; y la explica históricamente: “Hasta ahora se te ha concedido ver las pruebas,
los signos, los milagros, los combates (librados) por una mano poderosa y por un brazo
extendido, con prodigios apocalípticos. Te ha sido concedido ver estos milagros para que
reconozcas la verdad del Eterno. De hoy en adelante ya no es necesaria la convicción por medio
de tus propios ojos, y creerás en Dios por el sendero de la fe judía, {Emunáh} , y la Tradición:
{Shem ‘ á… Escucha} .

QUE EL, ADONAI ES DIOS. Rabénu [Link] Pakúda hace notar que siempre se dice {Ado-nái
hú ha-Elo-hím…El Eterno el sólo es Dios} y que no está escrito en parte alguna {Elo-hím hú
Ado-nái}. La razón es que el Nombre {Ado-nái} comprende todas las (otras) manifestaciones
Divinas: {Midát ha-Dín} , el principio de la justicia, se incluye en {Ado-nái}, que es a priori
{Midát ha-Jésed}, el principio del amor; los milagros no manifiestos están contenidos por los
milagros evidentes contenidos en {Ado-nái}; Dios, que es en este momento nuestro Dios, será
un día el Dios reconocido por toda la Humanidad: {Ado-nái Elo-hénu Ado-nái ejád}.
NINGUN OTRO HAY FUERA DE EL. Rashí explica: “Cuando el Santo, Bendito sea El, ha
dado la Toráh, ha abierto los siete cielos y, al igual que Él ha abierto los cielos superiores,
también ha abierto los cielos inferiores y ellos han visto que Él era único”. Así los israelitas han
visto positivamente que Dios era el único Amo del cielo y de la tierra, y por el contrario que no
había ningún otro fuera de Él. ¿Y qué podría tener aquel que fuera capaz de dar o de tomar la
vida? Rabí Jananiyáh responde: “Las obras de la brujería son impotentes si la muerte que quiere
causar es contraria a las intenciones Divinas; porque está escrito: “No hay nada fuera de Él”
(Talmúd Julín 7b).

36 – DESDE LOS CIELOS TE HIZO OIR SU VOZ, PARA CORREGIRTE; Y SOBRE LA


TIERRA TE HIZO VER SU GRAN FUEGO, Y SUS PALABRAS HAS OIDO DE EN
MEDIO DEL FUEGO.

37 – TAMBIEN POR CUANTO AMO A TUS PADRES, POR TANTO ESCOGIO LA


SIMIENTE DEL ULTIMO DE ELLOS, Y TE SACO DE EGIPTO CON SU PRESENCIA,
CON SU GRAN PODER;
37 – POR CUANTO AMO A TUS PADRES. “Si tú preguntas por qué motivo Dios se muestra
más receloso hacia nosotros que hacia las demás naciones, sabe que es porque El recuerda la
Alianza que ha contraído con tus antepasados” (vers. 31).

38 – PARA DESPOSEER DELANTE DE TI NACIONES MAS GRANDES Y MAS


FUERTES QUE TU, A FIN DE HACERTE ENTRAR Y DARTE EN HERENCIA LA
TIERRA DE ELLAS, COMO HOY SE VE.

39 – ENTIENDE ESTO, PUES, HOY DIA, Y RECAPACITALO EN TU CORAZON, QUE


SOLO ADONAI ES DIOS ARRIBA EN LOS CIELOS Y ABAJO EN LA TIERRA; NO HAY
OTRO ALGUNO.
39 – ENTIENDE ESTO, PUES, HOY DIA. En hebreo el vocablo “día” comprende también la
noche. Lo mismo sucede con la palabra “corazón”, que designa por igual la propensión al bien
y al mal; es a esto a lo que el término {levavéja} hace referencia (y no {libéja}), para indicar
que “si tú buscas a Dios con tus dos propensiones, lo encontrarás”.
La Cábala ha de determinar, por medio de sus constantes preocupaciones, los límites de los
dominios del rigor de la justicia y del amor; es decir, la oscilación entre estos principios plantea
un problema inextricable de la vida humana. También se encontrarán otra vez reflexiones del
Zóhar a propósito de este versículo.
Y RECAPACITALO EN TU CORAZON, QUE SOLO ADONAI ES DIOS. Rabí Eli'ézer está
sentado delante de su padre Rabí Shim'ón y le dice: “nosotros hemos aprendido que la palabra
{Elo-hím} representa siempre el principio de la justicia; ¿qué significan entonces las palabras
{Ado-nái hú ha-Elo-hím} que encontramos aquí y que parecen querer decir lo contrario [que
Adonái = Dios es Elohím = Justicia]?” Rabí Shim'ón responde: “La justicia toma tres aspectos
diferentes; en primer lugar la palabra {Ado-nái} cuando este Nombre utiliza las vocales de
{álef, dálet, nun y yúd} ; quiere decir que el amor a veces necesita de los aspectos de la justicia
para manifestarse; enseguida, en nuestra frase, el énfasis está sobre la palabra {Ado-nái}‫יהוה‬,
que es {Elo-hím} ‫אלהים‬, que muestra que incluso el amor Divino a veces se revela en actos de
guerra (como se ha expuesto en Com. Exo. XV, 6); finalmente, la justicia misma se presenta
con la apariencia del amor para mostrarse bajo un aspecto más brillante”. Ver por ejemplo
Com. Gén. 11,17.

NO HAY OTRO ALGUNO. El Deut. Rabbá comenta este versículo de la siguiente manera:
Yitró había alabado al Eterno diciendo: “Yo sé que el Eterno es más grande que todos los
dioses” (Exo. XVIII, 11). Rajáv de Yerijó honró a Dios en los siguientes términos: “El Eterno,
vuestro Dios, El solo es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra” (Jos. II, 11). Na'amán,
general del ejército del Rey de Siria, glorificó al Dios de Israel una vez curado de la lepra por
Eliseo, exclamando: “¡He aquí, yo ya conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en
Israel!” (II Reyes V, 15). Pero Moshé alabó a Dios como Amo del espacio, lo que no había
dicho nadie antes que él, al emplear las palabras {en ‘od… no hay más [otro]}. Entonces resonó
una voz desde el cielo que testificó sobre Moshé, de la misma manera que Moshé testificó
acerca del Eterno: “Y no ha surgido {‘od} otro profeta en Israel semejante a Moshé” (Deut.
XXXIV, 10).
Los israelitas se dijeron, sin embargo, a propósito de la promesa hecha en el versículo siguiente
y que no parece estar contemplada a la luz del homicidio involuntario: “¿Es esta la larga vida
prometida a aquellos que cumplan con las Mitzvót, aún si son secundarias, como la descrita en
Deut. XXII, 7?” Dios respondió a Moshé: “Sin duda ellos tienen razón de preguntar esto, de
modo que les explicarás el alcance de la ley en las ciudades de refugio”, que sigue enseguida.
Es en virtud de estas diversas interpretaciones que el versículo (viyadá'ata ha-yóm… y sabrás
hoy) , fue escogido como frase esencial de la oración cotidiana del {‘Alénu}.

40 – POR TANTO, GUARDA SUS ESTATUTOS Y SUS MANDAMIENTOS, QUE YO TE


ORDENO HOY, PARA QUE TE VAYA BIEN A TI, Y A TUS HIJOS DESPUES DE TI: Y
PARA QUE SE TE PROLONGUEN LOS DIAS SOBRE LA TIERRA, QUE ADONAI, TU
DIOS TE DA, PARA SIEMPRE”.

41- ENTONCES MOSHE HIZO SEPARAR [SEPARARA] TRES CIUDADES DE ESTE


LADO DEL YARDEN (JORDAN), HACIA EL ORIENTE.
41 – ENTONCES MOSHE HIZO SEPARAR [SEPARARA] TRES CIUDADES. La brusca
interrupción de las palabras de Moshé por la designación de las ciudades de refugio en
Transjordania, lo que no fue definitivo sino cuando se escogieron también tres ciudades de
Israel, exige una explicación. En sentido literal se dirá que la idea expresada por las frases que
afirman la existencia del Dios Unico y Singular y de la incorporeidad Divina, se asocia con el
principio de la dignidad humana que se deriva de la ley de las ciudades de refugio, para
conformar conjuntamente los términos fundamentales de la fe de Israel. Rashí hace notar:
“Moshé se ha dedicado de todo corazón a meditar en su designación, aunque no se hayan
convertido en ciudades de refugio antes de haber escogido aquellas del País de Israel. Moshé ha
dicho: un mandamiento que yo tenga la posibilidad de cumplir, cumpliré” (de ahí el empleo del
futuro {yavdíl… separará) en lugar del pasado histórico). Rabí Yisják decía: “Quienquiera que
ame las Mitzvót nunca se sacia”. También acerca del Rey David: Dios le había dicho que no
edificara Su Templo, puesto que había designado a su hijo Shelomó para que lo hiciera: pero
David preparó todos los accesorios estando en vida y los ofreció a su hijo para la construcción
del Templo (I Crón. XXII, 14). Igual fue el caso de Moshé, a quien Dios le había dicho: “no
atravesarás el Jordán. Esta no es una razón, replicó Moshé, para abstenerme de escoger las
ciudades de refugio”. Y enseguida se dedicó a mencionarlas (Deut. Rabbá II, 18): éstas fueron
fijadas en Transjordania, y dieron las indicaciones para el establecimiento de las futuras
ciudades de refugio en Israel (Makót 9b). Por último, las ciudades de refugio tenían una
relación especial con Moshé, relación que ha sido definida en nuestro Com. Exo. II, 12. Como
asesino de un egipcio, se sintió personalmente advertido por Dios, cuando le habló la primera
vez de un sitio de refugio y lo hemos subrayado en el Com. Exo. XXI, 13. Ver también el Com.
Núm. XXXV, 13. Se comprende bajo este aspecto de las relaciones personales, porque dice {az
yavdíl… entonces separará} , que nuestros Sabios identifican con {az yashír… entonces
cantará}, llegando a la conclusión de que Moshé ha cantado un himno por haber obtenido aún,
poco antes de su muerte, la inesperada ocasión de consagrar las ciudades de refugio, lo que fue
una expiación de su pecado de juventud.

HACIA EL ORIENTE. Hemos explicado en el Com. Gén. III, 23 las razones por las cuales
“siempre es el Oriente el que acoge a los criminales y les ofrece un lugar de refugio”. Así
sucedió en el caso de Adám y de Caín; y Moshé escogió para los asesinos tres ciudades más acá
del Jordán, al Oriente (de éste).

42 – PARA QUE HUYERA ALLI EL HOMICIDA QUE MATARE A SU PROJIMO SIN


PREMEDITACION, Y QUE NO LE ODIABA ANTES, Y PARA QUE, HUYENDO A UNA
DE DICHAS CIUDADES, VIVA;

43 – A SABER, BETZER, EN EL DESIERTO, EN LA TIERRA DE LA LLANURA PARA


LOS REUVENITAS; Y RAMOTH EN GUIL'AD PARA LOS GADITAS; Y GOZAN, EN EL
BASHAN, PARA LOS MENASHITAS.
43 – A SABER, BETZER, EN EL DESIERTO. Ver Com. Núm. XXXV, 26 donde se narra
cómo el ángel guardián de Edóm (Roma) ha errado y, en vez de buscar refugio delante del
Mesías en la ciudad de Botzráh (Yeshayáhu LXIII, 1), se ha dirigido a la otra ciudad de refugio,
llamada Bétzer.

44 – ESTA ES, PUES, LA LEY QUE MOSHE PRESENTO A LOS HIJOS DE ISRAEL.
44 – ESTA ES, PUES, LA LEY QUE MOSHE PRESENTO. Rashí explica: “Aquella que va a
clasificar después de este párrafo”, ya que las advertencias que Moshé ha prodigado hasta ahora
no contienen ni leyes ni mandamientos. El Medrásh resalta, sin embargo, que la frase agrega un
detalle a las ciudades de refugio: de la misma manera que las ciudades de refugio salvan de la
muerte, así también lo hacen las palabras de la Toráh; y no sólo salvan de la muerte, sino que si
las ciudades de refugio salvan sólo al asesino involuntario, las palabras de la Toráh salvan
también a los asesinos voluntarios. “Porque esta no es una palabra vana” (Deut. XXXII, 47),
que es lo que ha sido traducido en los Proverbios (III, 18) por “es un árbol de vida para los que
se aferran a ella”.

DE LOS HIJOS DE ISRAEL. Pero no a los otros pueblos y sobre todo a aquellos pueblos de
incircuncisos: la mínima palabra que se les enseña es desviada de su sentido y hacen con ello
desastres. Del mismo modo, los maestros de Onkélos, futuros traductores de la Toráh, no le han
instruido nada antes de que él fuera circuncidado (Zóhar). Cf. Com. Gén. VII, 11. Maimónides
analiza la ley de las ciudades de refugio en sus Ocho Capítulos. Desde su punto de vista, esta
ley contradice aquellas que consideran que el hombre sigue el destino de su horóscopo. Pues, si
él fuera en efecto dependiente ¿por qué habría de haber castigo? dado que el destino del
asesino, al igual que el de la muerte, estaría trazado desde antes por los astros. Está claro
entonces que es la Providencia Divina, que sigue los actos de los hombres, la que interviene
aquí (como se deduce del Talmúd, Tratado Makót 10a). He aquí por qué esta ley está
enmarcada por versículos, de los cuales, el que va al comienzo, afirma: “Reconocerás en tu
corazón que el Eterno es el sólo Dios, en los cielos arriba y en la tierra abajo, que no hay otro”;
el mismo principio de la Providencia individual es confirmado por el versículo final: “Esto fue
lo que Moshé enseñó a los hijos de Israel”.

45 – ESTOS SON LOS TESTIMONIOS Y LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES QUE HABLO
MOSHE A LOS HIJOS DE ISRAEL, CUANDO SALIERON DE EGIPTO,
45 – ESTOS SON LOS TESTIMONIOS. Rashí explica: “Se trata de aquellos que había
explicado a su salida de Egipto. El ha vuelto a repetirlos en las estepas de Moáv, a la orilla del
Yardén (Jordán); es decir, sobre la ribera oriental, puesto que la segunda ribera se hallaba
situada al oeste”. Esto fue lo que incitó a Moshé a repetir todas sus amonestaciones y decretos;
se trataba de poderlos confirmar aquí después de su ocupación de los países de Sijón y de ‘Og
(Rey de Bashán) y de su descenso hasta Aro'ér, situada a la orilla del torrente del Arnón. Moshé
era ahora prácticamente señor de la Transjordania y, a pesar de esto, las reglas no han cambiado
respecto de la época en que él había hecho simplemente salir a los hijos de Israel del país de
Egipto (Najmánides)

46 – DE ESTA PARTE DEL YARDEN (JORDAN), EN EL VALLE FRENTE A BET-


PE'OR, EN LA TIERRA DE SIJON, REY DE LOS EMORITAS, QUE HABITABA EN
JESHVON, A QUIEN BATIO MOSHE Y LOS HIJOS DE ISRAEL, DESPUES QUE
HUBIERON SALIDO DE EGIPTO.

47 – Y SE POSESIONARON DE SU TIERRA, Y DE LA TIERRA DE ‘OG, REY DE


BASHAN (DOS REYES DE LOS EMORITAS QUE HABLAN DE ESTA PARTE DEL
YARDEN (JORDAN), DONDE NACE EL SOL),

48 – DESDE ‘ARO'ER, QUE ESTA SOBRE LA RIBERA DEL TORRENTE DE ARNON,


HASTA EL MONTE TZIYON, (EL CUAL ES JERMON);

49 – Y TODA LA ‘ARAVAH, MAS ACA DEL YARDEN (JORDAN), HACIA EL ORIENTE,


Y HASTA EL MAR DE LA ‘ARAVAH, AL PIE DE LAS VERTIENTES DEL PIZGAH.

CAPITULO V
1 – Y LLAMO MOSHE A TODO ISRAEL, Y LES DIJO: “OYE, OH ISRAEL, LOS
ESTATUTOS Y LAS LEYES QUE HABLO EN VUESTROS OIDOS HOY, A FIN DE QUE
LOS APRENDAIS Y LOS GUARDEIS PARA CUMPLIRLOS.
1 – Y LLAMO MOSHE A TODO ISRAEL. El convocó a Israel, dice Najmánides, porque iba a
interpretar las leyes. Pero Rabí A. Ibn Ezrá y Rabí Bajyéh explican que la convocación iba
dirigida sobre todo a los jóvenes. Aquellos que no tenían la edad para concertar una alianza, en
el Monte Jorév, fueron incluidos en esta Alianza. A esto es a lo que hace referencia el versículo
que sigue: “No con nuestros padres hizo este pacto, sino con nosotros, con todos nosotros que
estamos aquí mismo hoy vivos”. Ver Com. Exo. XX, 1.

2 – ADONAI, NUESTRO DIOS, HIZO UN PACTO CON NOSOTROS EN JOREV.


3 – NO CON NUESTROS PADRES HIZO ESTE PACTO, SINO CON NOSOTROS, CON
TODOS NOSOTROS QUE ESTAMOS AQUI MISMO HOY VIVOS.

4 – CARA A CARA HABLO ADONAI CON VOSOTROS EN EL MONTE, DE EN MEDIO


DEL FUEGO;
4 – CARA A CARA HABLO ADONAI CON VOSOTROS. Maimónides (en su Guía de los
Desc. I, 37) explica que cada vez que se utiliza la expresión {paním be paním} , quiere decir:
sin intermediario. La proposición “cara a cara habló el Eterno con vosotros” ha sido explicada
con claridad en otra parte en los siguientes términos: “una voz que hablaba oísteis, más no
visteis figura alguna, tan sólo una voz” (Deut. IV, 12).

5 – YO MEDIABA ENTRE ADONAI Y VOSOTROS EN ESE TIEMPO, PARA


COMUNICAROS LA PALABRA DE ADONAI, PORQUE TEMISTEIS A CAUSA DEL
FUEGO, Y NO SUBISTEIS AL MONTE, Y DIJO ASI:
5 – YO MEDIABA ENTRE ADONAI Y VOSOTROS. Yo, explicado aquí por {Anojí} y no
por {aní} , como para decir que lo que nos separa de lo Divino no es sino lo [material] corpóreo
del ser humano. Moshé se encontraba ahora entre el Eterno e Israel, pero recalcó que no era en
calidad de legislador, sino sólo para trasmitir la palabra Divina. Ver Com. Exo. XX, 1, sobre la
parte de los mandamientos que fue escuchada directamente por Israel en el Monte Sinái.

Y DIJO ASI. Ver Com. Exo. XXXIV, 5 sobre la necesidad de reemplazar las primeras Tablas
de la Ley por las segundas, y cómo Moshé recibió el agradecimiento de Dios por haber
quebrado las primeras. Ver Com. Exo. XXXIV, 1 sobre los estudios profundos que exigieron
las segundas Tablas de la Ley, respecto de las primeras, para llegar a la luz completa gracias a
las deducciones e interpretaciones del Texto Sagrado.

6 – YO SOY ADONAI, TU DIOS, QUE TE SAQUE DE LA TIERRA DE EGIPTO, DE LA


CASA DE SERVIDUMBRE.
6 – YO SOY ADONAI, TU DIOS. Ver Com. Exo. XX, 2. Las principales diferencias entre el
primer Decálogo y el segundo consisten, por una parte, en la inclusión de ciertas palabras que
no figuran en el primer Decálogo. Estas diferencias tienen como propósito, dentro del conjunto,
explicar los mismos mandamientos, pero éstos se aproximan más al destinatario que al
Donante. Aquí se reúne el objetivo general del {Mishnéh Toráh} que, en el Deut. se encuentra
más cerca del destinatario que es Israel. Finalmente se trata también de interpretaciones
suplementarias que surgen del texto, repetido con modificaciones.
7 – NO TENDRAS OTROS DIOSES DELANTE DE MI.

8 – NO IZARAS PARA TI ESCULTURA, NI SEMEJANZA ALGUNA DE LO QUE ESTA


ARRIBA EN EL CIELO, NI DE LO QUE ESTA ABAJO EN LA TIERRA, NI DE LO QUE
ESTA EN LAS AGUAS DEBAJO DE LA TIERRA:

9 – NO TE INCLINARAS A ELLAS, NI LES RENDIRÁS CULTO, PORQUE YO SOY


ADONAI, TU DIOS, DIOS CELOSO, QUE CASTIGO LA INIQUIDAD DE LOS PADRES
EN LOS HIJOS, HASTA LA TERCERA Y LA CUARTA GENERACION DE LOS QUE ME
ABORRECEN.

10 – Y QUE USO DE MISERICORDIA HASTA CON MILES DE GENERACIONES DE


LOS QUE ME AMAN Y GUARDAN MIS MANDAMIENTOS.

11 – NO TOMARAS EL NOMBRE DE ADONAI, TU DIOS, EN VANO, PORQUE NO


TENDRÁ ADONAI POR INOCENTE AL QUE TOMARE SU NOMBRE EN VANO.

12 – GUARDARAS EL DIA DEL SABADO PARA SANTIFICARLO, COMO ADONAI, TU


DIOS, TE HA MANDADO.
12 – GUARDARAS EL DIA DEL SABADO. Rashí comenta: {shamór} (guardar); ahora bien,
la primera vez El había dicho {zajór} (recordar): los dos verbos han sido enunciados en una
sola emisión de voz, con una sola palabra, y han sido escuchados en una sola percepción”.
{Shamór} , explica el Zóhar, corresponde al principio de la noche, y {Zajór}, “recuerda”, al
principio del día. Esto equivale a afirmar que {shamór} representa el principio estático y
pasivo, en tanto que {zajór} el principio dinámico y activo, habiendo sido ambos pronunciados
por Dios en una sola palabra, ya que es sólo ante de los hombres que éstas se muestran bajo dos
faces de una aparente contradicción, mientras que ante Dios constituyen una “sola palabra” que
comprende ambas caras. “Guarda” se refiere a las prohibiciones relacionadas con el Sabado, y
{zajór} , “recuerda” se refiere a los mandamientos activos que se relacionan con el Sabado y
los días de la semana. Aquí vemos cómo el segundo Decálogo se acerca más al destinatario que
es Israel, ya que, tratándose del principio estático y pasivo, el verbo {shamór} se refiere a las
numerosas prohibiciones de trabajo instituidas por el Sábado. Al contrario, {zajór} es el
principio activo que se relaciona con el campo espiritual y sentimental y no comprende, en
consecuencia, sino algunos de los mandamientos. Es también en virtud de este aspecto “más
cercano a los destinatarios de la Alianza” que varía el motivo del Sábado. Mientras que en el
Exodo se trataba del “recuerdo de la Creación”, ya puesto en evidencia, aquí por el contrario, se
trata del “recuerdo de la salida de Egipto”, como lo indica el que “te recordarás de que has sido
esclavo en el país de Egipto y de que el Eterno, tu Dios, te ha hecho salir con una mano fuerte y
un brazo extendido”. Los hijos de Israel entrarían en el país de Kená'an; su entrada sería
inminente; es por esto que el Eterno les recuerda con insistencia el deber, desde el punto de
vista social que emana del Sábado; y, mientras que el Sábado en el Exodo aparece bajo una
forma más ideal, aquí está representado bajo una forma social debido a la proximidad de la
ocupación de la Tierra Santa.

13 – SEIS DIAS TRABAJARAS, Y HARAS TODA TU OBRA;

14 – MAS EL DIA SEPTIMO ES SÁBADO, CONSAGRADO A ADONAI, TU DIOS; NO


HAGAS EN EL OBRA ALGUNA, TU, NI TU HIJO, NI TU HIJA, NI TU SIERVO, NI TU
SIERVA, NI TU BUEY, NI TU ASNO, NI NINGUNA BESTIA TUYA, NI TU PEREGRINO
QUE HABITA DENTRO DE TUS PUERTAS, PARA QUE PUEDA DESCANSAR TU
SIERVO Y TU SIERVA ASI COMO TU.

15 – Y ACUERDATE QUE TU FUISTE SIERVO EN LA TIERRA DE EGIPTO, Y QUE


ADONAI, TU DIOS, TE SACO DE ALLI CON MANO FUERTE, Y CON BRAZO
EXTENDIDO; POR TANTO ADONAI, TU DIOS, TE HA MANDADO QUE GUARDES EL
DIA DEL SÁBADO.

16 – HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE, COMO TE HA MANDADO ADONAI, TU


DIOS, PARA QUE SE PROLONGUEN TUS DIAS, Y PARA QUE TE VAYA BIEN SOBRE
LA TIERRA QUE ADONAI, TU DIOS, TE DA.
16 – COMO TE HA MANDADO ADONAI, TU DIOS. Rashí anota: En Maráh ellos también
habían recibido el mandamiento sobre el respeto al padre y a la madre, como está dicho “allá Él
le impuso un estatuto y un juicio”. Ver Com. Exo. XV, 25.

Y PARA QUE TE VAYA BIEN. En el Talmúd (B.K. 55a), los Amoraím discuten entre si sobre
la razón por la cual no se dice {tov ba-hém} ; es decir {lemá'an yitáv láj…para que te haga
bien}, en las primeras Tablas de la Ley: “por qué se agrega a las segundas Tablas de la Ley y
por qué las primeras no contienen la letra {tet} ” A esto responde Rav Ashí que, en fin de
cuentas, de haber figurado en las primeras Tablas, ¡la felicidad” habría sido “quebrantada con
las Tablas para siempre!”.
El Maharál explica el Medrásh de la siguiente manera: “Las primeras Tablas habían sido
escritas para una generación de ángeles que aún no había conocido el pecado. En estas
circunstancias la felicidad es la felicidad absoluta, suprema. Ha desaparecido con el pecado de
los hombres: Es por esto que Dios dio las segundas Tablas, que se referían apenas a la felicidad
relativa a la parte material de las cosas. Es esta felicidad relativa la que se explica en los días de
la Creación como, por ejemplo, por los términos {vayár Elo-hím ki tov… y vio Dios que estaba
bien} . Este grado es el que nos importa conservar para nuestra salud [espiritual]. Es dentro del
mismo orden de ideas que el Maharál resuelve la pregunta que se plantea en el Talmúd (Shab.
104a): las letras {sámej} y {mem} no podían ser leídas sino por milagro, ya que las primeras
Tablas estaban grabadas de un lado al otro de la piedra. Para el Maharál se trata sencillamente
de la escritura Divina que no puede materializarse de un sólo lado de las Tablas.

17 – NO MATARAS. Y NO COMETERÁS ADULTERIO. Y NO HURTARAS. Y NO


HABLARAS CONTRA TU PROJIMO FALSO TESTIMONIO.
17 – NO MATARAS. Las cinco prohibiciones siguientes están conectadas entre sí por medio de
un vav, que les da una cierta cohesión, emitiendo un sonido que no se detiene ni se interrumpe,
por una “voz no descontinuada”.
En el Zóhar se pregunta a Rabí Yehoshú'a por qué el primero de estos mandamientos sociales,
“no matarás” {lo tir-tzáj…no matarás) , no está escrito con una {vav} : esta es la única
excepción entre las cinco prohibiciones. El responde: “Las otras prohibiciones son introducidas
por medio de una (vav) , porque la (vav) ‫ ו‬denota un acento decreciente: este acento atenúa y
modera el carácter de la prohibición, como se explica en Com. del Exo. XX, 13 . Por el
contrario, la prohibición de matar se enuncia de manera absoluta: no admite grado alguno de
moderación que pudiera atenuar su carácter de dureza y brutalidad.

18 – Y NO CODICIARAS LA MUJER DE TU PROJIMO, NI DESEARAS LA CASA DE


TU PROJIMO, NI SU CAMPO, NI SU SIERVO, NI SU SIERVA, NI SU BUEY, NI SU
ASNO NI COSA ALGUNA QUE SEA DE TU PROJIMO”.
18 – Y NO CODICIARAS LA MUJER DE TU PROJIMO. ¿Cómo se puede, desde este punto
de vista, legitimar el acto de David, que ha codiciado la mujer de Uriá? El Zóhar plantea la
pregunta y la responde así, en nombre de Rabí Shim'ón Bar Yojái: “Aquel que se arrepiente de
su pecado queda exento. Sin embargo, este no es el caso de David, ya que Betsabé fue suya
después de ser viuda, puesto que se nos enseña que ella estaría destinada a David desde la
Creación, siendo la causa de la demora para esta unión el matrimonio de David con Mijál, hija
de Shaúl. Así pues, David hizo matar a Uriá, por lo que fue castigado y reprendido por el
Eterno”. Ver además Talmúd (Sanh. 107a) donde se da una interpretación más favorable al
pecado de David.

19 – ESTAS PALABRAS HABLO ADONAI A TODA VUESTRA ASAMBLEA EN EL


MONTE, DE EN MEDIO DEL FUEGO, DE LA NUBE, Y DE LAS DENSAS TINIEBLAS,
CON VOZ POTENTE; Y NO AÑADIO MAS. Y LAS ESCRIBIO SOBRE DOS TABLAS DE
PIEDRA, Y ME LAS DIO.

CON VOZ POTENTE Y NO AÑADIO MAS. La voz fuerte, explica el Zóhar, es la voz que
brota del interior. Esta es la voz que resuena siempre en los oídos de Israel. Ver Com. Exo. XX,
17.

20 – Y ACONTECIO QUE CUANDO VOSOTROS OISTEIS LA VOZ DE EN MEDIO DE


LAS TINIEBLAS, EN TANTO QUE EL MONTE SE ABRASARA EN FUEGO, OS
ACERCASTEIS A MI, TODOS LOS JEFES DE VUESTRAS TRIBUS, CON VUESTROS
ANCIANOS.

21 – Y DIJISTEIS: “HE AQUÍ, ADONAI, NUESTRO DIOS, NOS HA HECHO VER SU


GLORIA Y SU GRANDEZA, Y HEMOS OIDO SU VOZ DE EN MEDIO DEL FUEGO.
HOY HEMOS VISTO QUE DIOS HABLA CON EL HOMBRE, Y ESTE VIVE.

22 – AHORA BIEN, ¿POR QUE HEMOS DE MORIR?, PUES NOS CONSUMIRA ESTE
GRAN FUEGO. SI VOLVEMOS A OIR LA VOZ DE ADONAI, NUESTRO DIOS,
ALGUNA VEZ MAS, ENTONCES MORIREMOS.

23 – PORQUE ¿Cuál ES LA CRIATURA, QUE ESCUCHO COMO VOSOTROS LA VOZ


DE DIOS VIVO, HABLANDO DE ENTRE EL FUEGO Y VIVIO?
23 – ¿CUAL ES LA CRIATURA, QUE ESCUCHO COMO VOSOTROS LA VOZ DE DIOS
VIVO, HABLANDO DE ENTRE EL FUEGO Y VIVIO? La palabra “vivo” se intercala aquí
con el fin de establecer una distinción entre el Eterno y el ejército celestial. Ya que ¿quién
podría afirmar que la voz del Eterno sola es suficiente para hacer morir a un hombre? Las
palabras de Dios son fuente de vida y es así como Yehoshú'a lo declaró a los hijos de Israel:
“Acercáos y escuchad las palabras del Eterno… he aquí que os probará que Dios vivo está en
medio de vosotros…” (Jos. III, 9-10).

24 – LLEGATE TU, Y OYE TODO LO QUE DIJERE ADONAI, NUESTRO DIOS; LUEGO
TU NOS DIRÁS TODO LO QUE TE DIJERE ADONAI, NUESTRO DIOS; ASI
NOSOTROS LO OIREMOS Y CUMPLIREMOS”.
24 – LLEGATE TU… LUEGO TU NOS DIRÁS. Rashí explica este pasaje del discurso de
Moshé de la manera siguiente: “Tú”, en la forma del femenino ({át) ) aunque se dirigían a
Moshé, “Tú nos dirás”: “Debilitasteis mi fuerza y estoy como si fuera una mujer (floja), puesto
que me apené con vosotros y estuve a punto de desfallecer cuando percibí que no estáis
dispuestos a acercaros a El con amor. ¿Acaso no era mejor para vosotros aprender directamente
de boca del Todopoderoso y no de mí (como intermediario)?” Existe una diferencia de
interpretación en cuanto a la actitud de los hijos de Israel entre Moshé y Dios, quien sabía que
ellos Le temían y creían que El tenía la intención de darles toda la Toráh directamente y no sólo
los Diez Mandamientos. Por eso buscaban obtener por medio de Moshé, que Dios no les hiciera
escuchar Su voz ni ese día ni después; pues no es en todo momento que ocurre un milagro
(permitiéndoles conservar la vida salvo en circunstancias similares), y no deseaban permanecer
en esta situación, sino que contaban con los profetas para hacerse trasmitir más tarde, por su
intermedio, la Palabra Divina, como está dicho en Deut. XVIII, 15-16 (Najmánides).

25 – Y OYO ADONAI LA VOZ DE VUESTRAS PALABRAS CUANDO HABLASTEIS


CONMIGO; Y ME DIJO ADONAI: “HE OIDO LA VOZ DE LAS PALABRAS DE ESTE
PUEBLO, QUE ELLOS TE HAN DICHO; BIEN HAN HABLADO CUANTO TE HAN
DICHO.

26 – ¡OH, SI PERMANECIERA CON ELLOS ESTE SENTIR SUYO, A FIN DE QUE ME


TEMAN, Y GUARDEN TODOS MIS MANDAMIENTOS EN TODO TIEMPO PARA QUE
LES VAYA BIEN A ELLOS Y A SUS HIJOS PARA SIEMPRE!
26 – SI PERMANECIERA CON ELLOS ESTE SENTIR SUYO… Maimónides explica este
versículo diciendo: “Aunque cualquiera puede, por milagro, cambiar de naturaleza, Dios no ha
recurrido nunca al milagro para cambiar la naturaleza de los individuos. Es en razón de este
principio importante que está dicho: “¡Oh, si permaneciera con ellos este sentir suyo!” etc. Y
esta es la razón de los preceptos, de las prohibiciones, de las recompensas y de las sanciones.
Ya hemos expuesto en varias partes de nuestra obra este principio fundamental, apoyándolo
con pruebas. Si profesamos este principio, no quiere decir que creamos que el cambio de la
naturaleza de un individuo cualquiera sea difícil para Dios; al contrario, es posible y se somete
al poder de Dios. Sin embargo, según los principios contenidos en la Ley del Pentateuco, El no
ha querido practicarlo nunca ni lo querrá jamás, pues si fuera Su voluntad cambiar
constantemente la naturaleza de un ser humano en virtud de lo que desee obtener del individuo,
la misión de los Profetas y toda la legislación serían inútiles” (Guía de los Desc. III, 32). Tal no
es la opinión del Talmúd y de sus principales comentaristas. A propósito de este versículo
Israel es amonestado por no haber dicho: (ten lánu Atá) ,‫ ״‬ir, danos Tú mismo”. Quieren decir
con esto que Israel ha debido rogar para que el Eterno les dejara “su buen corazón para
siempre”. Así, está dicho en Deut. XXIX, 3 que Dios puede influir en el corazón humano para
que se incline al bien como El desea (Rabí S. Edels). Más, ¿cómo han podido cometer los
israelitas el pecado del “becerro de oro” tan rápidamente después de la Revelación? Rabí
Shim'ón Bar Yojái ha dicho al respecto: “Los israelitas no estaban dispuestos a cometer este
pecado, pero se prestaron a él para mostrar a los hombres como se arrepiente una Comunidad
entera delante de Dios”. Este ejemplo nos muestra que el libre albedrío del hombre puede ser
influido tanto para el bien como para el mal.

27 – ANDA, DILES: “VOLVEOS A VUESTRAS TIENDAS”.

28 – MAS EN CUANTO A TI, QUEDATE AQUI CONMIGO, Y YO TE DECLARARE


TODOS LOS MANDAMIENTOS, LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES QUE LES HAS DE
ENSEÑAR, PARA QUE LOS PRACTIQUEN EN LA TIERRA QUE LES VOY A DAR
PARA POSEERLA”.
28 – MAS EN CUANTO A TI, QUEDATE AQUI CONMIGO. Moshé recibe aquí la
aprobación Divina para la abolición de sus lazos conyugales. Sobre este punto ver Núm. XII, 1
y el Talmud Shabbat 87a, Tosafistas. Maimónides explica: “Si un ser humano se llegara a
elevar para percibir las grandes verdades y a disfrutar lo que percibe hasta el punto de poderse
entretener con los hombres, y ocuparse de sus necesidades corporales mientras su inteligencia
entera está dirigida hacia Dios, y que por medio del Corazón, estuviera siempre en presencia de
Dios a pesar de estar exteriormente con los hombres — poco más o menos como se dice en las
alegorías poéticas sobre el tema: “Yo dormía más mi corazón estaba en vela: es la voz de mi
amigo; él conmueve, etc.” (Cánt. V,2) — este sería un grado (de perfección), que yo no
atribuiría ni siquiera a todos los Profetas, y diría más bien que este es el grado alcanzado por
Moshé, nuestro Maestro, a quien le fue dicho “Y tú, quédate aquí, cerca de Mí”, de acuerdo con
el sentido que le hemos dado a este versículo. Este es también el grado alcanzado por los
Patriarcas, quienes se hallaban hasta tal punto cerca de Dios, que es de ellos de quien deriva la
denominación por medio de la cual El era conocido en el mundo: “Dios de Abrahám, Dios de
Yisják y Dios de Ya'akóv… este es Mi nombre para todas las generaciones” (Exo. III, 15). Su
inteligencia, habiendo percibido a Dios hasta unirse a El, dio como resultado que El
estableciera con ellos una alianza permanente: “Y Yo recordaré Mi alianza con Ya'akóv” (Lev.
XXVI, 42). En efecto, los Textos Sagrados dan claro testimonio de que estos cuatro, quiero
decir los patriarcas y Moshé, nuestro maestro, estaban unidos a Dios; es decir, que ellos le
percibían y le amaban” (Guía de los Desc. III, 51).

29 – PONED CUIDADO, PUES, EN HACER SEGUN OS HA MANDADO ADONAI,


VUESTRO DIOS, NO OS DESVIAREIS A DIESTRA NI A SINIESTRA.
29 – PONED CUIDADO… Se refiere, según Najmánides, al Decálogo que ellos habían
escuchado, aunque parcialmente, de boca del Eterno, mientras que los mandamientos, las leyes
y las reglas citadas en el versículo precedente también exigían su fiel cumplimiento, aunque
trasmitidos por Moshé.
30 – EN TODO EL CAMINO QUE OS HA PRESCRITO ADONAI, VUESTRO DIOS,
ANDAREIS, A FIN DE QUE VIVAIS, Y OS VAYA BIEN, Y PROLONGUEIS LOS DIAS
EN LA TIERRA QUE VAIS A HEREDAR.

CAPITULO VI
1 – ESTE ES, PUES, EL MANDAMIENTO, ESTOS LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES
QUE ADONAI, VUESTRO DIOS, MANDO QUE OS ENSEÑASE, PARA QUE LOS
PONGAIS POR OBRA EN LA TIERRA, ADONDE PASÁIS PARA HEREDARLA;

2 – A FIN DE QUE TEMAS A ADONAI, TU DIOS, DE MODO QUE GUARDES TODOS


SUS ESTATUTOS Y SUS MANDAMIENTOS QUE YO TE ORDENO, TU, Y TU HIJO, Y
EL HIJO DE TU HIJO, TODOS LOS DIAS DE TU VIDA; A FIN DE QUE SE TE
PROLONGUEN LOS DIAS.

3 – OYE PUES, OH ISRAEL, Y GUARDA ESTO PARA HACERLO, A FIN DE QUE TE


VAYA BIEN, Y OS MULTIPLIQUEIS MUCHO, COMO TE HA PROMETIDO ADONAI,
DIOS DE TUS PADRES, EN LA TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL.
3 – EN LA TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL. No es casual que el párrafo del {Shem'á
Yisraél…0ye Israel] vaya precedido por estas palabras. De la misma manera que las delicias
materiales de la leche y de la miel no pueden obtenerse sino por las pruebas que las preceden;
la leche, que es segregada por la sangre de la madre y la miel proveniente de la libación de las
abejas, así las delicias del mundo espiritual, que siguen a la obediencia y al amor hacia Dios, no
son (ellas también) más que el fruto de numerosas pruebas (Rabí Bajyéh).

4 – OYE, ISRAEL: ADONAI, NUESTRO DIOS, ADONAI ES UNO.


4 – OYE, ISRAEL… Esta frase es la “Profesión de Fe” que acompaña al judío desde su más
tierna infancia hasta la tumba. Está con él si se encuentra sólo, y separado de todos sus
hermanos, y lo hace consciente de su Judaísmo. Es la base de la labor educativa de los padres y,
en cada hogar judío se la recita al acostarse y al levantarse. Representa el axioma del
pensamiento y dirige la voluntad tanto hacia el hogar como hacia la vida comunitaria. Ha sido
escogida entre los 4875 versículos de la Toráh [Pentateuco] para convertirse en la divisa de
Israel, en todas las épocas y bajo cualquier horizonte. Es con esto en mente [y en sus labios]
que los mártires han sido llevados a la hoguera y han sufrido por Israel y por su Dios. Sin
embargo, es introducida esta “Profesión de Fe” por la palabra {Shem'á) , que significa “oye” y
no por “cree” o “mira”. Con anterioridad (IV, 35) se había dicho a Israel: “A ti te fue mostrado
esto para que supieses”. A la salida de Egipto y en el momento de la revelación en el Monte
Sinái han ocurrido fenómenos que Israel ha visto con sus propios ojos y que lo han convencido.
En consecuencia no era ya necesario renovar la visión de los acontecimientos para cada
generación, sino que esta tradición de los antepasados era suficiente para asegurar la conciencia
permanente: {Shem'a}, se convertía así en la consigna. No es la creencia lo que se exige, ni
tampoco la experiencia personal en las ciencias de la naturaleza y de la historia, sino el saber
por medio de la tradición. Y además, la lectura del {Shem'á}; mañana y noche se califica de
“ciencia”: el versículo de los Prov. (XV, 7) “Los labios de los sabios propagaron la ciencia
{Dá'at} se refiere a esta lectura. El descubrimiento de la Unidad [Unicidad] en el Universo
representa una verdadera ciencia. (Yalkút ibíd.). La primera frase, de una riqueza de
pensamiento inagotable, tiene un significado cosmológico, ético e histórico de comprensión
universal. La variedad infinita de los fenómenos y la extensión de sus contrastes en el dominio
de la naturaleza, de la historia y de la condición humana han suscitado, en los otros pueblos, el
error del politeísmo. Más para la Doctrina Judía esta diversidad refleja la acción del Dios Unico
cuyas solas relaciones con el mundo aparecen bajo diferentes aspectos. Nos lo indican las
designaciones del Nombre Divino: {Ado-nái} es el espíritu original, absoluto y eterno, que crea
libremente y prodiga amor y bondad, {llidát ha-Rajamítn}, mientras que {Midát Iza-Dín} —
{Elo-hím} — es el Todopoderoso quien, por medio de las leyes inmutables de la naturaleza se
manifiesta a los hombres de la misma manera que se manifiesta a Su Pueblo, por la [Toráh] Ley
de la Revelación, la cual representa el derecho y la ley dentro de su intangibilidad. Esta
filosofía revelada no sólo permite fecundar eternamente el pensamiento humano, proclamando
la unidad del amor y la justicia, del espíritu y la materia, de la libertad y la necesidad, de lo
infinito y lo finito, de la substancia y el atributo, sino que ésta verdad constituye el fundamento
de la unidad de nuestra vida y de nuestra propia personalidad y, por consiguiente, el principio
mismo de la Etica Judía. Si el amor y la justicia, la dicha y la tristeza, lo grandioso y lo
decadente, la vida y la muerte, emanan de la misma fuente; si todo lo que somos, todo lo que
poseemos, y todo lo que deseamos, nuestro espíritu y nuestro cuerpo y nuestro poder no
provienen sino del mismo amor que da y que recibe, del amor del Ser Unico y Singular, y de El
exclusivamente, entonces somos sólo de El, en cada parte de nuestro ser, con todo nuestro
corazón y con toda nuestra alma y con todo nuestro poder. He aquí porque la continuación
inmediata de {Ado-nái ejád..Dios es Uno} no puede ser sino {veahav-táh}, “tú amarás”.
Nuestra religión no es una visión conceptual del mundo o una filosofía abstracta, sino que nos
enseña lo imperativo del deber y nos da la consigna de la conducta moral, nos ordena amar y
servir a Dios en toda la variada riqueza de nuestra vida y de nuestro ser. El hombre se entrega
entera y exclusivamente al Dios Unico y Singular, sin reserva, y es este “darse” a sí mismo lo
que hace del hombre una personalidad armoniosa y sin contradicciones interiores: {yijúd tataé}
, “la unidad de abajo” se convierte en el fiel reflejo de la “unidad de arriba”, {yijúd, ´ilaé} .
La Humanidad todavía se encuentra lejos de reconocer a este Dios Unico y Singular como
Padre Todopoderoso de toda la creación. Es apenas una pequeña fracción de la Humanidad la
que responde: {barúj…Bendito} a la proclamación del Monoteísmo puro y de la Providencia
universal; esta palabra de ofrenda traduce nuestro gozoso sacrificio, convencido, inalterable e
incondicional — {Barúj Shem Kevód Maljutó le'Olám Va'éd} “Bendito sea el Nombre de Su
reino glorioso por siempre jamás”. Y es por esto que {Barúj… Bendito} permanece como
nuestro más ardiente voto, conservado y cultivado en el secreto de nuestros corazones, como
anunciador de los tiempos por venir. Este voto es pronunciado en voz baja como un dulce
presentimiento del futuro, hasta cuando pueda convertirse en el grito de ofrenda entusiasta de
toda la Humanidad en el momento en que el Eterno, que no es otro que “nuestro” Dios, {Elo-
hénu} será {Ado-nái Ejád} , el Dios Unico de todos los hombres, en el momento en que las
dudas desaparezcan del corazón de los hombres, como en otro tiempo desaparecieron entre los
doce hijos de Ya'akóv, será el momento en que por fin la Humanidad se presentará purificada y
unida frente a Dios, como Israel cada año en su día más solemne, en la fiesta del Gran Perdón.
Hasta ahí llevará Israel sólo, más allá de los milenios, la idea de esta Unidad, no sólo para El,
sino para toda la Humanidad. Y del hecho de su existencia y perennidad, después de miles de
años, durante los cuales se ha dedicado al servicio exclusivo de esta idea, Israel mantiene el
testimonio viviente de su verdad absoluta. Dos letras escritas en tamaño sobresaliente, la
{‘ayín} de {Shem'á} y la {dálet} de {ejad} , forman en conjunto la palabra {‘ed} ‫עד‬, “testigo”
y nos recuerda nuestra vocación como testigos del Dios Unico entre los pueblos. Con el fin de
fortificarse cada día en vista del cumplimiento de este deber, el israelita pone todo su amor y
toda su abnegación en esta palabra {ejád} , cuando la pronuncia en voz alta, concentrando en
ella todos sus pensamientos y todos sus sentimientos: cierra los ojos a cualquier cosa que pueda
desviarlo hacia el mundo exterior, y afirma su resolución y su fuerza interior de vivir y de morir
por este {ejád}. El se sobrepasa, por así decir, y jura (Sifré) imitar, si se le exigiera, al gran
Rabí ‘Akivá Ben Yoséf, quien aceptó gozosamente morir como mártir bajo espantosas torturas,
y quien en ese momento pronunció el {ejád} , justo en el instante de entregar su alma para
santificar al Eterno.
El primer párrafo nos indica cómo la creencia en Dios ({Shem ‘á} en el sentido de: acepta,
Israel), está condicionada por su amor ({vea-havtá} ). Nos falta entender que el amor no se
adquiere más que estudiando asiduamente los tesoros espirituales de la Revelación ({ve-hayú
ha-devatím…y serán estas palabras} …), dando a nuestros hijos una educación marcada con la
mayor seriedad religiosa ({veshinan-tám le-banéja}), y orientando de manera constante el
pensamiento hacia lo Divino por medio de la “Alianza” [signos] de los Tefilím y de las
Mezuzót. Con respecto al segundo párrafo (XI, 13) {Vehayáh}, pone en el primer plano el
cumplimiento de los mandamientos, como medio para perfeccionar nuestra unión íntima con
Dios. Esta exigencia del sacrificio activo a la voluntad Divina, concretiza los principios
generales impuestos en el primer capítulo. Pues sólo aquellos que se entregan a la voluntad
Divina, sin reservas y en su totalidad, cumpliendo con los actos de santificación; y que de tal
forma penetran profundamente en el espíritu de la revelación Divina, son llamados a vivir la
maravillosa experiencia de la asociación y de la comunión con Dios.

ADONAI, NUESTRO DIOS. Se dice “Nuestro Dios” y no “tu Dios” o “vuestro Dios” como se
acostumbra por lo general en el Deuteronomio. Sin duda Moshé quería incluirse en este
mandamiento, tanto más cuanto que él había realizado los prodigios y los milagros al lado de
Dios, y que esto podría haber dado motivo a una falsa interpretación con respecto a la Unidad
exclusiva del Eterno. Por otra parte se dice expresamente, “Adonái, nuestro Dios, Adonái, es
Unico” y no “Nuestro Dios, Adonái, es Unico, {Ado-nái Elo-hénu ejád} ; esto debido a que las
naciones del mundo sacaron en conclusión de ahí: “Es cierto que el Eterno, Dios de Israel, es
Unico, pero lo es lo mismo que nuestro dios, que es igualmente único”. Es por esto que se
repite ({ejád} ) {Ado-nái} no sólo {Elo-hénu} , nuestro Dios, sino {Ado-nái} , significa que el
Dios Universal y Eterno, es Uno.

ADONAI ES UNO. La frase excluye cualquier forma de politeísmo, de panteísmo, de dualismo


o de trinidad. Implica, por el contrario, la Unidad del universo, la fraternidad de todos los
hombres, la Unidad de la Historia y el Reino de Dios sobre toda la tierra. Los israelitas habían
tenido tiempo durante los cuarenta y nueve días que separan Pésaj de Shavu'ót para profundizar
en su conocimiento de Dios y para estudiar la ciencia de la filosofía, de la misma manera que la
naturaleza de las cosas. De este modo llegaron al día de la Revelación, preparados a nivel de la
profecía que les permitiría comprender su sentido, como ya lo hemos dicho en nuestro Com.
Exo. XIX,4 . Es precisamente porque el reino de Dios sobre la tierra no se afirma más que de
modo indirecto en nuestro versículo, como se deduce del Talmúd (R. H. 32b), por lo que esta
idea es tomada otra vez en la frase {Barúj Shém Kevód Maljutó le'Olám va'ed} ella está
dedicada al reino de Dios sobre la tierra, que será glorioso y majestuoso por siempre jamás.
Esta frase se dice en voz baja porque aún no ha sido realizada en nuestros días y no constituye
sino un dulce secreto hasta los tiempos Mesiánicos. La ultima letra de {ejád} es una {dálet}
‫( ד‬numéricamente 4); ahora bien, la cuarta dimensión significa, dentro de la terminología
cabalística, la actividad de los hombres en la esfera histórica que conduce al reino de Dios en la
tierra. Ver Com. Gén. XXIX, 35 donde hemos expuesto este punto de vista. Es por este que se
cierran los ojos y se concentra el pensamiento cuando se pronuncia esta palabra {ejád} del
{Shem ‘á} (Rabí Bajyéh). Eso es tanto más así, en cuanto que la expresión {Shem ‘ á Yisraél},
significa al mismo tiempo “concéntrate Israel”. Ver I Shemuel XV, 4. Se debe concentrar el
poder del pensamiento sobre este punto del Reino de Dios. Está escrito en Yejezkél III, 12: “El
Espíritu me alzó; y oí detrás de mí el sonido de un estruendo tumultuoso, que decía: ¡Bendita
sea la gloria del Eterno desde Su lugar!” Moshé lo escuchó en los cielos y lo relató
clandestinamente a los israelitas (Deut. Rabbá). Esta exclamación significaba: que el Reino de
Dios sea loado y glorificado en cualquier rincón donde se encuentre, {bejol makóm shehú} (de
la Kedusháh del sábado por la mañana). Moshé trasmitió entonces a Israel la frase que celebra
el Reino de Dios por siempre jamás, si bien los ángeles alaban Su Reino en el espacio, y los
hombres, al mismo tiempo, en las dimensiones temporales. El Talmúd (Jag. 13b) formula la
siguiente pregunta: ¿por qué se dice una vez que cada ángel tiene seis alas (Yeshayáhu VII, 2) y
otra vez que el ángel no tiene sino cuatro alas (Yejezkél I, 6)? En el tiempo de las seis alas se
encontraba sobre cada una, una de las palabras de la frase {Barúj Shém Kevód Maljutó le'Olám
Va'ed} esto, explica el Talmúd, no cuenta sino para la época en que el Templo de Jerusalén
estaba en pie; pero después de su destrucción han desaparecido las alas del medio. Es por esto
que leemos en la Tefiláh del Musáf de los días de fiesta, la frase que evoca el retorno de la
antigua gloria, {galé Kevód Maljutejá ‘alénu… manifiesta Tu Reinado sobre nosotros} , dado
que las palabras {Kevód Maljutó… el Honor de Su Reinado} que adornan las alas del medio
han desaparecido después de ese momento (Gaón de Vana). Esta también es una de las razones
por las cuales decimos la fiase {Barúj Shém…} en voz baja, pues Moshé la había escuchado
insonora “detrás de él” en los cielos, y así nos la ha relatado. Pero en Yom Kipúr, cuando nos
encontramos aquí abajo como los ángeles en el cielo, recitamos esta frase en voz alta.

5 – Y AMARAS A ADONAI, TU DIOS, CON TODO TU CORAZON Y CON TODA TU


ALMA Y CON TODA TU FUERZA.
5 – Y AMARAS A ADONAI, TU DIOS. El conocimiento de Dios en el pensamiento no es
esencial, pero lo que la Toráh nos exige es la concretización en los actos y su difusión entre los
hombres. El Talmúd (Tratado Yomá 86a) nos indica a este propósito: que el Nombre de Dios
sea amado por ti: cuando un hombre aprende y enseña de un Talmíd Jajám, y cuando su
comportamiento es honesto y sereno hacia el prójimo, ¿qué dicen los hombres acerca de él?
“¡Mirad cómo la Toráh lo ha formado bien y cómo sus caminos son bellos y sus actos
honestos!” Esta es la primera instancia en la historia de la Humanidad, y dentro de la misma, de
una religión cualquiera, en que se ordena el amor de Dios. Este amor de Dios es la marca
decisiva de sus fieles servidores. El creyente que proclama la Unidad de Dios se da en el amor
y sin reservas, de espíritu y de corazón, a la Divina voluntad. Esta devoción espiritual es llama:
“Tomar sobre sí mismo el yugo de la Realeza Divina, {Kabalát Maljút Shamáyim} . De la
misma manera que la Unidad de Dios es la base de la “Profesión de la Fe Judía”, así el amor de
Dios lo es de la vida judía. ¿Cómo se llega al amor de Dios? Esta es la pregunta que formula
Maimónides (Hiljót Yesodé Hatoráh II, 2). “Desde el momento en que el hombre considera los
actos de Dios, Sus creaciones y Sus prodigiosos milagros, y que entreve Su sabiduría ilimitada
e infinita, Lo amará enseguida y Lo glorificará y Lo celebrará. El experimentará una fuerte
atracción por conocerlo como la cantaba David: ¡Como la cierva anhela las corrientes de las
aguas, así anhela a Ti el alma mía, oh Dios!” (Salm. XLII, 2). Este amor de Dios, tal como lo
divulga Maimónides, es un amor intelectual. Supone un esfuerzo considerable del espíritu. Esta
definición también ha encontrado críticas: el amor de Dios no es accesible a todos los
miembros de la Comunidad de Israel. Así Rabí Eliyáh Mizráji y Rabí Ch. Kozis precisan que el
amor de Dios descansa sobre los actos de los {Mitzvót u-ma'asím tovím… preceptos y las
buenas acciones} que el hombre cumple durante su vida. Este es el contenido del próximo
versículo: “Estos deberes que hoy te impongo serán grabados en tu corazón”. Esta es la forma
por excelencia de adquirir el amor de Dios, que es por consiguiente accesible a cada miembro
de la comunidad. Sobre el amor de Dios matizado de austeridad, ver Bajyáh (Los Deberes del
Corazón, portada 10). Sobre el amor de Dios como cima de los sentimientos personales al
servicio de Dios, y con base, al igual que el temor de Dios, en la alegría, ver Rabí Yoséf Albo
(‘Ikarím III, 33-35). Sobre el amor de Dios que estimula los actos al servicio de Dios, ver la
introducción de Likuté Amarím II de Rabí Schneur Zalman de Liady z.l…
Bajo todas estas formas, el amor de Dios es una negación del amor místico predicado por
ciertas religiones. ¿De dónde sabemos nosotros que el hombre no debe decir “yo deseo amar a
Dios a condición de transgredir uno de Sus mandamientos”? Porque está señalado: “Para amar
a vuestro Dios y servirlo con todo vuestro corazón” (Deut. XI, 13).
Para caracterizar el sentimiento de amor con respecto a Dios, la Toráh escoge el verbo
{Ahóv..,amar), haciendo abstracción del verbo {jashák), que significa “desear”. Ver a este
propósito nuestro Com. Gén. XXXIV, 8.

CON TODO TU CORAZON. Si no existe más que un Dios Unico, debemos reconocerlo sin
reserva. El Dios Unico exige al hombre “entero”. Los Rabinos han explicado que “con todo tu
corazón” significa “con tus dos inclinaciones, incluso las malas inclinaciones”, es decir, “haz
de tus pasiones, incluso las más materiales, los instrumentos de tu servicio Divino”.

CON TODA TU ALMA. Quiere decir con toda tu vida. El ejemplo clásico de la ejecución de
esta orden es Rabí ‘Akivá. Durante muchos siglos su ejemplo ha inspirado a los mártires judíos
el consuelo y el valor para renunciar a sus vidas en honor de Dios: este es el deber del mártir
(ver Com. Lev. XXII, 32). Este supremo sacrificio de la vida no se exige sino, fuera de los
períodos de persecución, cuando se trata de evitar la idolatría, el homicidio o el libertinaje.
6 – Y ESTAS PALABRAS QUE TE ORDENO HOY, HAN DE PERMANECER SOBRE TU
CORAZON;
6 – Y ESTAS PALABRAS… HAN DE PERMANECER SOBRE TU CORAZON. Sobre la
profesión de fe que reemplaza la previsión de la fecha en la cual terminará el exilio, ver Com.
Génesis XLIX, 1. La lectura de la {Shem'á} une reemplaza los sacrificios de la mañana y de la
tarde: esta es la interpretación que da el Medrásh Rabbá sobre este versículo del Cántico (V, 2):
“Yo duermo, más mi corazón está en vela”. Leer la {Shem ‘á} une en la mañana y en la tarde
constituye un mérito suficiente para sustraer a Israel de la merced de sus enemigos: así enseña
Rabí Shim'ón Bar Yojái en el Talmúd (Sotáh 42a). He aquí porque Rashí dice que el versículo
[citado en las profecías de Bil'ám, cuando vino a maldecir a Israel]: “Israel se levantan de su
sueño a la mañana y se llena de fuerza como leones para apresar los Preceptos, ponerse el talít,
decir la oración, ponerse las filacterias. No yacerá en su lecho, a la noche, hasta que extermine
a todos los seres nocivos que pueden hacerle daño… etc. Esto es lo que interpreta con
referencia a la lectura de la {Shem ‘á}; de la mañana y tarde (Rashí, Núm. XXIII, 24). La
destrucción de Jerusalén no puede haber tenido lugar sino debido a que los israelitas
descuidaron la lectura de la {Shem ‘á) de la mañana y de la tarde (Talmúd, Shab. 119b). Todo
aquel que recite la {Shem'á} antes de acostarse, estará seguro de no ser atormentado por la
noche (Zóhar, Deut. 272).

7 – Y LAS INCULCARAS A TUS HIJOS, Y HABLARAS DE ELLAS ESTANDO EN TU


CASA, Y ANDANDO POR EL CAMINO, Y AL ACOSTARTE, Y AL LEVANTARTE;
7 – Y LAS INCULCARAS A TUS HIJOS. Lo que se enseña en este versículo es el deber de
estudiar la Toráh {Talmúd Toráh} , deber que se iguala a todos los otros deberes religiosos:
{Talmúd Toráh ke-néged kulám}(Mishnáh Peáh I, 1). Más parece que el texto quisiera decirnos
que es sobre todo la Ley Oral la que hay que estudiar y enseñar. En efecto, el término
{veshinan-tám…y se lo inculcarás} , utilizado aquí excepcionalmente, da a entender un
aprendizaje intensivo y tajante; se deriva de {shinén} Cf. “una saeta aguda” (Prov. XXV, 18).
Onkélos lo traduce por {ut-tanínun}, y esto se refiere al estudio de la Mishnáh.
Este estudio es más complejo que el de la Ley Escrita, de la {Toráh} propiamente dicha, y
supone un grado más avanzado de parte del maestro y del alumno. La consecuencia, en todo
caso, es que el aprendizaje de la religión judía, del hebreo hablado, del Tanáj y de la Historia
Judía, no son el propósito esencial, sino que los dictados de la Ley Oral son necesarios para
asegurar una verdadera educación judía. Porque la Alianza con el Eterno se basa ante todo en la
Ley Oral, como lo muestra Rabí Yojanán (Guittín 60b). Aquí se dice que se admite por
consiguiente que cada uno tiene su parte en la Toráh, parte que le es asignada desde Arriba
(Avót V, 23): (vetén jelkénu be-Toratéja…y danos nuestra parte en Tu Toráh}. “Todo judío
está sometido a la obligación de estudiar la Toráh, ya se trate de pobre o rico, ya sea que se
encuentre en excelente salud o esté sujeto a enfermedades, ya sea joven o muy anciano, igual si
es casado y padre de familia, el mismo mendigo, debe determinar una hora para el estudio de la
Toráh”. Así se expresa Maimónides al comienzo de sus capítulos sobre la Toráh . Un judío que
no tenga la capacidad intelectual necesaria para aprender la Toráh debe subvencionar las
necesidades materiales de aquellos que la estudian. Tal fue el caso de Zebulún con respecto a
Yisajár, según lo hemos explicado en nuestro Com. Gén. XXX, 19. El Medrásh Sifré añade
también este detalle (XI, 13): “Podrás pensar: “deseo aprender la Toráh porque quiero que se
me llame Jajám, porque quiero estar sentado en la Yeshiváh, porque quiero tener una larga
vida, porque quiero tener mi parte del mundo futuro”; He aquí porque dice la Toráh: “debes
amar al Eterno, tu Dios”. Has de saber que si Lo amas, no tienes derecho de repudiar la Toráh
en virtud de cualquier cosa que te desagrade: aquel que ama no da un puntapié”. (Rashí).

8 – Y LAS ATARAS POR SEÑAL EN TU MANO, Y ESTARÁN POR FRONTALES ENTRE


TUS OJOS;
8 – Y LAS ATARAS POR SEÑAL EN TU MANO. Ver Com. Exo. XXIII, 9. Rabénu Bajyáh
Ibn Pakúda cita el Medrásh según el cual los hijos de Gad han cumplido bien con la condición
que les había sido impuesta: el orden de distribución de los territorios en Israel. Ellos
participaron con valentía en la guerra contra los paganos. (Ver la bendición de Moshé en Deut.
XXXIII, 20-21). Como ellos confiaban plenamente en su fuerza y en el vigor que guardaban en
sus manos gracias a las Mitzvót. Se dice de Gad: “él destroza brazo y cabeza”. Rashí comenta:
se podía reconocer a sus víctimas: él les cortaba la cabeza y la espalda de un sólo golpe. Pero el
Medrásh explica que los hijos de Gad tenían el mérito de llevar los {Tefilím…Filacterias) en el
brazo y en la cabeza (Núm. XXXII, 33; Rabí M.M. Schneherson de Lubávitch da una
explicación más detallada sobre este asunto. El mandamiento de los {Tefilím} aparece en dos
instancias en la Toráh: una vez en la Sidrá de {Bó}, a la salida de Egipto cuarenta años antes de
la conquista del país de Israel; la segunda vez es en nuestra Sidrá de {Vaet-janán} . Ahora bien,
hay que admitir que los judíos, durante los cuarenta años de trayectoria en el desierto no habían
inscrito en sus {Tefilím}, sino las dos secciones de {Kadésh) y {Vehayáh} . Fue sólo al final
del trayecto que las dos secciones, {Vehayáh ím shamó'a) y la {Shem'á} vinieron a unirse,
puesto que habían sido enunciadas más tarde. Ahora bien, si a Moshé le hubiera sido concedido
introducir a los hijos de Israel en Tierra Santa, él habría efectuado su conquista, por medios
sobrenaturales. Está escrito, en efecto, acerca de Israel: “todos los pueblos de la tierra verán que
el nombre del Eterno es invocado sobre ti y te temerán” (Deut. XXVIII, 10). Es gracias a los
{Tefilím} que se llevan en la cabeza, que Israel se impone sobre las naciones y que ellas le
temen. (Men. 35b). Este temor se basa en los dos factores siguientes que son, en primer lugar,
el vigor indómito del Pueblo de Moshé (Exo. XV, 16) y, por otra parte, su fuerza intelectual.
Esta se ve representada por las dos únicas secciones que Israel llevaba en época de Moshé y
que (refiriéndose a la salida de Egipto) constituían los fundamentos de su poder de
pensamiento. Pero, una vez decidido que fuera Yehoshú'a quien lo condujera a Tierra Santa, la
vida sobrenatural de la época de Moshé desapareció, y es entonces la conquista, por la vía
[común] natural, la que se impuso. También las dos secciones {Shem'á) y {Vehayáh} vinieron
ahora a añadirse a las primeras. Estas exponen las cualidades del corazón, tales como el amor
de Dios, la fidelidad a Sus preceptos y la creencia en una recompensa y en un castigo. Son las
que acompañan a los judíos en sus fuerzas armadas contra el enemigo. La fórmula {Vetaráf
zeró ‘a af kod- kod…y desgarrará el brazo, y también la mollera) [Deut. XXXIII, 20], que hace
referencia a los méritos que adquirió Israel para llevar los {Tefilím} en el brazo y en la cabeza,
constituye el secreto que lleva a Israel, aún hasta nuestros días, a la victoria.

9 – Y LAS ESCRIBIRÁS SOBRE LAS JAMBAS DE TU CASA Y EN TUS PUERTAS (DE


LAS CIUDADES).
9 – LAS ESCRIBIRÁS SOBRE LAS JAMBAS DE TU CASA. Las Mezuzót contienen los dos
textos de (Shem'á Yisraél} y {Vehayáh} .Estas secciones comprenden el principio de la
Unidad de Dios del cual emana el principio de la Creación, el principio del amor de Dios, al
cual se refiere la fidelidad a la Toráh, y el principio de la Providencia al cual se vuelve a unir el
de la recompensa y del castigo. Así, las Mezuzót constan de un lado interior que marca los
principios fundamentales de nuestra religión. (Rabí Bajyéh). Cada judío, mientras va y viene
por su casa recordará estos principios de {Kabalát ‘ol Maljút Shamáyim… aceptar el yugo de
los Cielos [Divino]} y {Kabalát ‘ol Mitzvót…. aceptar los Preceptos) .
En la parte exterior, sin embargo, se encuentra el nombre de Dios, {Sha-dái}, de frente al
espacio que separa las dos secciones. Ya que si bien los no judíos creen que todo lo que
pertenece a la casa no depende más que de leyes naturales, nosotros pensamos que es Dios
quien interviene en las leyes naturales para regirlas de acuerdo con Sus deseos. Este es también
el nombre de Dios {Sha-dái} que interviene aquí como se ha definido en nuestro Com. Gén.
XVII, 1. Además, el nombre de Dios (Sha-dái), corresponde a las iniciales de tres palabras
(Shomér delatót Yisraél) El que protege las puertas de Israel. (Ver Iyóv XXII, 17-18).
Aquí encontramos el pensamiento dogmático, de que el Eterno protege las casas de los judíos
que tienen la Mezuzáh en sus jambas. En principio, esta es una protección contra la muerte
violenta, tal como había estado previsto con respecto a las casas egipcias en la época del éxodo,
aquellas que llevaban el signo de la sangre que Dios vio al pasar sobre ellas: “Y no habrá
destrucción contra vosotros cuando Yo castigue la tierra de Egipto” (Exo. XII, 13). Esta
protección se encontró, desde entonces, en todas las casas que pertenecían a los ghettos donde
vivían los judíos, lo mismo que en sus domicilios ubicados en su propio país. La Mezuzáh nos
defiende contra la muerte y ella comprende el nombre que dice (zaz mávet…la muerte se
desplaza [se va]} .
Pero se trata de una protección que llega más lejos. La marca de la Mezuzáh delimita en alguna
manera el rayo de luz protector bajo el cual se encuentran los judíos piadosos; pues la Mezuzáh
es también una protección contra los malos espíritus y los demonios que vienen a atormentar a
los hombres. También es el Nombre de Dios (Sha-dái), que encontramos al comienzo del
Salmo XCI, en tanto que abrigo y como nuestro gran defensor contra los seres maléficos que se
encuentran al exterior de la Mezuzáh: {be-tzél Sha-dái yit-lonán…a la sombra del Omnipotente
se abrigará}. Ciertos judíos tienen la costumbre de besar la Mezuzáh cuando entran y salen de
la casa. El secreto de este beso reside en el valor numérico de {Mezuzáh}, igual a los del
nombre de Dios {Adonái} (La costumbre de poner sobre la Mezuzáh los nombres de Dios
{Adonái Elo-hénu Adonái} haciendo referencia a estos nombres por medio del empleo de las
letras del alfabeto que siguen, a saber {Nombres Sagrados [Letras intraducibles]} , de manera
que no sea necesario expresar el nombre de Dios en vano, ya no se aplica en nuestros días. (Bet
Yoséf, Yoréh De'áh § 288). Maimónides se indigna contra los ignorantes que inscriben
versículos de la Mezuzáh para servirse de ellos como amuleto o fetiche. Que se utilice la
Mezuzáh de acuerdo con la Ley es lo que está dicho en el texto de la Toráh, y exclusivamente
{le-Shém Shamáyim…en el Nombre de Dios} y el resto vendrá por sí mismo. (Bet Yoséf,
ibíd.)

10 – Y SERA QUE CUANDO TE HAYA INTRODUCIDO ADONAI, TU DIOS, EN LA


TIERRA QUE JURO A TUS PADRES, A ABRAHAM, A YITZJAK Y A YA'AKOV, QUE TE
DARIA, (PROVISTA) DE CIUDADES GRANDES Y BUENAS, QUE TU NO
EDIFICASTE,
10 – CUANDO TE HAYA INTRODUCIDO ADONAI EN LA TIERRA. Tú no puedes atribuir
a tus propios méritos el país que te ha sido prometido: ya se te había conferido cuando todavía
no habías hecho tu aparición en el mundo. Tú lo has recibido por la promesa hecha a tus
primeros antepasados; parece que ha sido necesario repetir esto después de los mandamientos
del Tefilím y de las Mezuzót, como para recordar bien, que ellos son necesarios para que tengas
siempre conciencia de tus orígenes (Rabí S.R. Hirsch).

11 – Y DE CASAS LLENAS DE TODA SUERTE DE COSAS BUENAS, QUE TU NO


LLENASTE; Y DE CISTERNAS CAVADAS QUE TU NO CAVASTE, Y DE VIÑAS Y
OLIVARES QUE TU NO PLANTASTE; Y CUANDO COMIERES Y TE SACIARES,

12 – CUIDATE ENTONCES, NO SEA QUE TE OLVIDES DE ADONAI QUE TE SACO


DE LA TIERRA DE EGIPTO, DE LA CASA DE SERVIDUMBRE.
12 – CUIDATE ENTONCES, NO SEA QUE TE OLVIDES DE ADONAI. Ver cap. IV, 9, la
misma prohibición en términos similares. El Talmúd (Men. 99b) precisa: Yo hubiera podido
creer que se es igualmente culpable cuando el olvido viene de una pérdida de memoria
inevitable [amnesia]; es por eso que se te dice: “No alejes de tu corazón”.

13 – A ADONAI, TU DIOS, TEMERÁS, Y A EL SERVIRÁS, Y POR SU NOMBRE


SOLAMENTE JURARAS.
13 – A ADONAI, TU DIOS, TEMERAS. El temor de Dios está comprendido en el amor; pero
el temor no implica amor. Como explica Rashí en el versículo 5: “Amarás al Eterno, tu Dios,
obedece Sus palabras por amor; aquel que obra por amor no es igual a aquel que obra por
temor. Aquel que sirva a su amor por temor, aunque éste le tiranice, él le deja y se va”. Aunque
aquí se hable del temor, se contempla el temor primitivo, que no es más que el temor al castigo
por una deseo de Dios no cumplido {yirát ha'ónesh} (Rabí Bajyéh). La mayor parte de los
hombres experimentan este temor ante el deber de cumplir las órdenes Divinas. El amor —
indica Rabí A. Ibn Ezrá — impulsa a los hombres a cumplir los mandamientos, mientras que el
temor les impide violar las prohibiciones de Dios. Sin embargo, muchos son los Filósofos
Judíos que consideran que el temor aquí se refiere a “la veneración: {Yir-át ha-romemút…el
temor ante lo trascendental} ,”: ésta se compone de amor y de temor. Rabí Yeshayáhu Horovitz
expone este tema extenso desde todos los ángulos. En su evolución suprema, el amor y la
veneración se confunden en un mismo sentimiento, (Sifré): es sólo hacia Dios donde el amor y
el temor se unen en un mismo sentimiento. Ver también nuestro Com. Exo. XX, 12. Si el temor
aquí expresado es en verdad una veneración, es mucho más fácil comprender lo que dice Rabí
‘Akivá: la partícula {et} al comienzo de este versículo pretende incluir a los Talmidé Jajamím;
es decir, a los piadosos eruditos. Rabí Shim'ón Jamsuni, quien había explicado todas las
partículas {et} desde el comienzo de la Toráh hasta ésta, iba a renunciar a la interpretación de
esta última cuando vino Rabí ‘Akivá y explicó que los Talmidé Jajamím están implícitos en la
orden de temer a Dios. Aquel que teme a Dios con todo su corazón, temerá también a aquellos
que son sus más fieles servidores (Pes. 22b).

Y POR SU NOMBRE SOLAMENTE JURARAS. Rashí explica: “Si posees todas estas
cualidades, si temes Su Nombre y si Le sirves, entonces podrás jurar en Su Nombre, puesto
que, a partir del hecho de que tú respetas Su Nombre, permanecerás atento a tu juramento: si
no, no deberás jurar”. Según Maimónides, se trata de un mandamiento que autoriza a prestar
juramento (en caso de necesidad) en el Nombre de Dios. Por el contrario, Najmánides
interpreta nuestro versículo de la manera siguiente: se permite jurar sólo en el Nombre de Dios
y no en el nombre de alguna otra divinidad.

14 – NO IREIS EN POS DE OTROS DIOSES, DE LOS DIOSES DE LAS NACIONES


QUE ESTAN ALREDEDOR DE VOSOTROS,

15 – PORQUE ADONAI, TU DIOS, QUE HABITA EN MEDIO DE TI, ES UN DIOS


CELOSO; NO SEA QUE SE ENCIENDA LA IRA DE ADONAI, TU DIOS, CONTRA TI, Y
TE DESTRUYA DE SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA.

16 – NO TENTAREIS A ADONAI, VUESTRO DIOS, COMO LE TENTASTEIS EN


MASSAH.
16 – NO TENTAREIS… COMO LE TENTASTEIS EN MASSAH. Rashí señala: “cuando
ellos han salido de Egipto y Lo han puesto a prueba por agua, diciendo: ¿Se encuentra el Eterno
entre nosotros?” (Ver Com. Exo. XVII, 7). No conviene, explica Najmánides, pedir milagros a
Dios para permanecer siéndole fiel, sin lo cual se Le abandonaría; pues no es la voluntad de
Dios hacer milagros sin importar en qué momento (Talmúd, Shab. 53b). No está en la voluntad
de Dios que se Le sirva para obtener una recompensa: hace falta servirle [inclusive] cuando se
experimentan pruebas y sufrimientos. Los milagros que Dios ha hecho por Israel se sitúan en el
pasado. A la salida de Egipto El lo ha colmado de prodigios y signos sobrenaturales. Después
de este momento conviene servirle por obediencia a Su voluntad. (Ver más adelante, vers. 20).
No se trata sino de una excepción por medio de la cual los Sabios permiten tentar a Dios
pidiéndole un milagro, y esta excepción es la beneficencia (Malají II, 10), de la cual se trata en
estos términos: “Traed todo el diezmo al granero, para que haya alimento en Mi casa.
Probadme en esto, dice el Eterno-Tzevaót: (Y veréis) si no os abro las ventanas del cielo y os
derramo una bendición, para que haya (cosecha) más que suficiente” (Ver Talmúd, Ta'aníth
9a). Según Maimónides (Yesodé ha-Toráh X, 5) el versículo debe asimismo implicar la
prohibición de tentar a un hombre ya reconocido como profeta, pidiéndole una señal o un
milagro para afianzar la veracidad de las profecías.
17 – GUARDAD ESCRUPULOSAMENTE LOS MANDAMIENTOS DE ADONAI,
VUESTRO DIOS, Y SUS TESTIMONIOS, Y SUS ESTATUTOS QUE EL TE HA
PRESCRITO,

18 – Y HARÁS LO QUE ES RECTO Y BUENO A LOS OJOS DE ADONAI, PARA QUE TE


VAYA BIEN, Y PARA QUE ENTRES Y POSEAS LA BUENA TIERRA QUE ADONAI
PROMETIO CON JURAMENTO A TUS PADRES;
18 – LO QUE ES RECTO Y BUENO. “Se trata de un arbitraje no exigido por la letra estricta
de la Ley”, dice Rashí. El versículo precedente parece involucrar todos los dominios de la
obediencia: observar los mandamientos del Eterno, Sus testimonios y Sus leyes. ¿Qué añade
entonces: “harás lo que sea justo y grato a los ojos de Dios”? El hecho de que, mientras que el
versículo precedente prescribe la obediencia a las leyes que emanan de Dios, este versículo nos
invita a hacer lo que es bueno y justo a los ojos de Dios, aún si esto no constituye un deber
prescrito por un mandamiento Divino especifico. He aquí porque se nos explica que esta es una
incitación a no tomarnos muy a pecho nuestros derechos, tal como los define la letra estricta de
la ley, y a aceptar un compromiso para evitar que nos comportemos con dureza con respecto a
nuestro prójimo. Aquí se abre un vasto campo libre para los sentimientos de bondad, de caridad
y de generosidad, de los cuales ha dotado a los hombres la naturaleza. Estas virtudes pueden
manifestarse bajo las formas más variadas. La primera, relativa al derecho civil, consiste en
reconocer por altruismo un derecho legalmente reconocido o a ir, gracias a la generosidad, más
allá de las obligaciones legales. He aquí algunos ejemplos extraídos del código Talmúdico: “Un
asalariado, habiendo sido condenado a pagar daños y perjuicios, y al no tener a su disposición
sino bienes inmobiliarios, puede más tarde, y cuando le plazca, reclamar su restitución para
redimirse de sus deudas de bienes muebles, puesto que está dicho: “Haz lo que sea justo y grato
a los ojos del Eterno” (B. M. 35a). Unos jornaleros rompieron un día un tonel de vino que
pertenecía a Rabbá Bar-Janán. Este se indemnizó quitándoles sus vestimentas, entonces ellos
fueron a quejarse ante Rav, quien le dijo: Devuélveles la vestimenta. Este replicó: ¿Es ésta la
Ley? Rav respondió: sí, pues está dicho (Prov. II, 20): “Adopta la senda de los hombres de
bien”. El les entregó las vestimentas, pero los hombres le dijeron: Somos pobres y hemos
trabajado todo el día; tenemos hambre y no tenemos nada qué comer. Rav le dijo: Anda, dales
su jornal. El replicó: ¿es ésta la Ley? Rav respondió: sí, puesto que está dicho (ibíd.): “anda por
la senda de los justos”. (B.M. 83a).

19 – Y PARA QUE EL ARROJE A TODOS TUS ENEMIGOS DE DELANTE DE TI,


COMO ADONAI HA PROMETIDO.

20 – CUANDO TE PREGUNTARE TU HIJO, EL DIA DE MAÑANA, DICIENDO: ¿QUE


SIGNIFICAN LOS TESTIMONIOS, LOS ESTATUTOS Y LAS LEYES QUE OS ORDENO
ADONAI, NUESTRO DIOS?”
20 – CUANDO TE PREGUNTARE TU HIJO, EL DIA DE MAÑANA. Esta frase se
encuentra estrechamente ligada a las anteriores. Se trataba del camino sobrenatural, por el cual
el Eterno condujo a Israel, mucho antes de la Revelación Divina. ¿Por qué entonces Dios no
nos muestra Sus señales y milagros, y nos da en lugar de éstos testimonios, decretos y reglas
que nos obligan a obedecer? La vía natural parece oponerse a la senda de los milagros y esto
mismo exige una explicación. La Toráh precisa: cuando tu hijo te haga esta pregunta
“mañana”… lo que quiere decir es lo siguiente: cuando la era de los milagros haya pasado. La
Toráh ordena responder (vers. 21-22): “nosotros éramos esclavos del Faraón en Egipto y el
Eterno ha obrado señales y prodigios poderosos y terribles sobre Egipto, contra el Faraón y
toda su casa, bajo nuestros ojos”; después (vers. 24): “el Eterno nos ha ordenado cumplir estas
leyes para nuestro bien y para mantenernos en vida”. Así el hijo recibe la respuesta ya dada más
arriba, acerca de que los milagros y prodigios no han tenido lugar sino en la época de la salida
de Egipto y que, después de esta época, es la disciplina de las sendas y de las reglas la que nos
rodea y nos garantiza la vida aquí abajo y allá arriba (Rabí S.R. Hirsch).

21 – ENTONCES RESPONDERÁS A TU HIJO: “SIERVOS ERAMOS DEL FARAON EN


EGIPTO, Y NOS SACO ADONAI DE EGIPTO CON MANO FUERTE.
21 – RESPONDERAS A TU HIJO. Con referencia a los tipos de hijos enumerados en la
Hagadáh de Pésaj, el asunto que se plantea aquí es el del {jajám} ; es decir, del sabio. Esta se
cita hacia el final de la Toráh porque allí se presentan comparaciones entre la senda
sobrenatural de los milagros y los prodigios por una parte, y la senda natural de las Mitzvót por
otra: he aquí porque interviene sólo aquí. Más el texto indica: “responderás a tu hijo” queriendo
decir que se le debe responder con detalles y precisión. De esto se deduce que el {jajám} es
más inteligente que los hijos de las otras tres categorías. Ahora el autor de la Hagadáh nos
quiere mostrar, al comenzar por el {jajám} , que es conveniente convencer desde un principio
al hijo inteligente, respondiéndole las preguntas de manera minuciosa, ya que él ayudará a su
padre a persuadir a sus hermanos, cada uno en función de su mentalidad. Al introducir esta
explicación detallada con la frase {‘avadím hayínu le-far'ó be-Mitzráyim…esclavos fuimos al
Faraón en Egipto) etc., los Sabios han comprendido que la Toráh quiere describir toda la velada
del Séder hasta el último precepto (que aparece en la Mishnáh Pesajím y se titula: (en maftirín
ajár ha-pésaj afikomén} .Las largas explicaciones dadas durante todo el curso del Séder
proporcionan al mismo tiempo la respuesta a las preguntas del hijo inteligente: “¿Qué
significan los testimonios, los estatutos y las leyes que os ordenó Adonái, nuestro Dios?” Ver
Com. Exodo XII, 26.

22 – Y ADONAI HIZO SEÑALES Y MARAVILLAS GRANDES Y DESTRUCTORAS


SOBRE EGIPTO, SOBRE PAR'0 Y SOBRE TODA SU CASA, DELANTE DE
NUESTROS OJOS:
23 – MAS A NOSOTROS NOS SACO DE ALLI, PARA TRAERNOS ACA, A FIN DE
DARNOS ESTA TIERRA, QUE HABIA PROMETIDO CON JURAMENTO A
NUESTROS PADRES.

24 – Y NOS MANDO ADONAI QUE CUMPLIESEMOS TODOS ESTOS ESTATUTOS,


TEMIENDO A ADONAI, NUESTRO DIOS, PARA BIEN NUESTRO, TODOS LOS
DIAS, PARA QUE EL NOS DE VIDA, COMO SUCEDE EL DIA DE HOY.
24 – QUE CUMPLIESEMOS TODOS ESTOS ESTATUTOS. {JUKIM} Es en verdad
notable que la Toráh designe las diferentes Mitzvót bajo el nombre de {Jukím}, es decir las
leyes dogmáticas, y que establezca la recompensa por el ejercicio de estas leyes sobre nosotros.
Esto nos prueba una vez más que las leyes inaccesibles a nuestro espíritu son del mayor
significado para nuestro bien presente y futuro.

PARA BIEN NUESTRO. Maimónides da la siguiente explicación: “Hay gente a la cual le


repugna ver un motivo en una ley cualquiera de las leyes (Divinas); prefieren no encontrar
ningún sentido racional en las ordenanzas o en las prohibiciones. Lo que les conduce a esto es
una cierta debilidad que experimentan en su corazón, pero sobre la cual no pueden razonar y de
la cual no pueden darse cuenta. He aquí como piensan: si las leyes debieran sernos provechosas
en esta existencia (temporal) y si nos hubiesen sido dadas por tal cual motivo, podría ser que
fuesen producto de la reflexión y del pensamiento de un hombre de genio. Si, en cambio, una
cosa no tiene ningún sentido comprensible y no produce ninguna ventaja, emana de la
Divinidad, pues la reflexión humana no conduciría a semejante cosa. Se diría que, según estos
espíritus débiles, el hombre es más perfecto que su Creador: pues el hombre (según ellos)
hablaría y actuaría teniendo en cuenta cierto fin, mientras que Dios lejos de actuar de la misma
manera, nos ordenaría hacer lo que para nosotros no es de ninguna utilidad, y nos prohibiría
acciones que no pueden traernos ningún daño. ¡Lejos de El semejante idea! Lo que ocurre es lo
contrario. La Divinidad siempre ha tenido en vista nuestro bien, como lo hemos mostrado por
las siguientes palabras de la Toráh: “Para que seamos siempre felices y vivamos hoy” (Deut.
VI, 24). Esta dicho: Los que oirán todos estos estatutos dirán: Ciertamente, esta gran Nación es
un Pueblo sabio e inteligente (ibíd IV, 6). Aquí se dice claramente que todos los estatutos (o
reglamentos) aparecerán ante las naciones como emanados de la sabiduría y de la inteligencia.
Pero si una cosa no tiene motivo apreciable, si ella no produce ninguna ventaja, no aleja ningún
mal, ¿por qué se dirá de aquel para quién ella es objeto de creencia o regla de conducta, que es
sabio e inteligente y ocupa un rango elevado? ¿qué habrá en esto que pudiese asombrar a los
pueblos? Pero no, la cosa es sin duda como la hemos dicho: Cada uno de los seiscientos trece
mandamientos debe, o producir una opinión sana o destruir una opinión errónea, o dar una regla
de justicia, o hacer cesar la injusticia, o hacer que el hombre tenga buenas costumbres o
preservarlo de las costumbres depravadas. El conjunto de mandamientos se vincula, entonces, a
tres cosas: a las opiniones, a las costumbres y a las practicas de los deberes sociales. Si no
mencionamos aquí las palabras es porque las palabras que la Toráh ordena o prohíbe
pronunciar entran en la clase de los deberes sociales o hacen contraer ciertas opiniones, o bien,
ciertas costumbres. Por esto aquí, tratándose de indicar el motivo de cada mandamiento, nos
limitaremos a las tres clases que acabamos de indicar” (Guía de los Desc. III, 31).
25 – ENTONCES TENDREMOS JUSTICIA, CUANDO CUIDEMOS DE CUMPLIR TODO
ESTE MANDAMIENTO EN PRESENCIA DE ADONAI, NUESTRO DIOS, COMO EL
NOS LO TIENE MANDADO.
25 – TENDREMOS JUSTICIA. Rabí Bajyéh piensa que la respuesta a dar al hijo que hace la
pregunta acerca del significado de los testimonios, preceptos y reglas, se persigue hasta aquí.
Conviene explicarle que la voluntad Divina no es algo abstracto, sino muy concreto en nuestra
existencia. Esta tiene por finalidad asegurarnos una recompensa desde el punto de vista
material, explicado (vers. 23) mediante los términos “para darnos esta tierra que El había
prometido con juramento a nuestros padres” y, desde el punto de vista espiritual, garantizarnos
(vers. 24) “para bien nuestro, todos los días, como sucede el día de hoy”; se sabe que la
expresión “a todo lo largo de los días” incluye la vida en el mundo futuro. Este es uno de los
principales artículos de fe y es necesario recordarlo de manera permanente; es con esta frase
que se debe terminar la respuesta al hijo.

CAPITULO VII
1 – CUANDO TE HUBIERE INTRODUCIDO ADONAI, TU DIOS, EN LA TIERRA
ADONDE VAS PARA POSEERLA, Y HUBIERE ECHADO MUCHAS NACIONES DE
DELANTE DE TI, AL JIJITA, AL GUIRGASHITA, AL EMORITA, AL KENA'ANITA, AL
PERIZITA, AL JIVITA Y AL YEVUSITA, SIETE NACIONES, MAS GRANDES, MAS
FUERTES QUE TU;
1 – HUBIERE ECHADO MUCHAS NACIONES DE DELANTE DE TI. Aquí se nombra
también el Guirgashita, en contraste con Exo. III, 17 y XXIII, 23; según nuestros Sabios, esta
población había abandonado Kená'an antes de la entrada de los judíos y huido al norte del
Africa [¿Marruecos?]. Esta había aceptado así la proposición de Yehoshú'a, que dejaba la
elección a los siete pueblos ya sea de huir [retirarse], de hacer la paz con Israel, o de hacerle la
guerra. (Lev. Rabbá XVII, 6; Yer. Shev. III, 36; y Najmánides XX, 10).

2 – Y CUANDO ADONAI, TU DIOS, LAS HUBIERE ENTREGADO DELANTE DE TI Y


LAS BATIRAS, LAS DESTRUIRÁS DEL TODO; NO HARÁS CON ELLAS PACTO
ALGUNO NI LES TENDRÁS PIEDAD.
2 – LAS DESTRUIRÁS DEL TODO. A la luz de las proposiciones enviadas por Yehoshú'a
citadas en el versículo anterior, existía también la posibilidad de hacer la paz con los pueblos
kena'anítas a condición de que ellos se comprometieran a respetar en lo sucesivo las siete leyes
de Nóaj. Ver también Najmánides en su comentario sobre Deut. XX, 10, ed. Cheval, con las
anotaciones referentes a la opinión diferente de Maimónides.
NO HARÁS CON ELLAS PACTO ALGUNO. Rashí declara: “Le está prohibido decir al
hombre: ¡Qué hermoso es este pagano! Otra explicación: No les darás un lugar de permanencia,
{jana-yál} , en el país”. El verbo puede provenir también de {janán} y entonces significa: no
les ofrecerás presentes. Rabí Bajyéh resalta, al comentar este versículo: Aquí nos damos cuenta
de cuán elevada es la Toráh, que da lugar a varias interpretaciones con una sola palabra,
susceptible de hacerse con vocales diferentes. Puesto que las vocales son el alma de la palabra,
que constituye el cuerpo. Al igual que el alma es el principio que gobierna los movimientos del
cuerpo, las vocales gobiernan el sentido de las palabras. He aquí por qué la Toráh ha debido
escribirse sin vocales, con el fin de que pudiera ser interpretada de acuerdo con diversas
opiniones. El Nombre Inefable de Dios va también sin puntuación, para que se pueda [dejar]
concebir de diversas maneras según las vocales que se le coloquen.

3 – Y NO CONTRAERÁS MATRIMONIOS CON ELLAS; NO DARÁS TU HIJA A SU


HIJO, NI TOMARAS SU HIJA PARA TU HIJO;
3 – Y NO CONTRAERÁS MATRIMONIOS CON ELLAS. Se sabe que la Ley Judía se
pronuncia con gran severidad ante todo lo que atente contra la pureza de la familia. No sólo se
prohíbe estrictamente cualquier matrimonio entre judíos y no judíos, sino que se incluye en las
categorías de personas de nacimiento judío, como consecuencia de una tara moral o de una
indignidad personal, que sean excluidas del círculo de nuestras familias (por ejemplo la
prostituta, la mujer repudiada por el sacerdote, etc…). Esto prueba que la Ley considera el
matrimonio como una institución que no sólo debe asegurar la continuidad de la especie, sino
proporcionar las condiciones óptimas para la educación del niño. El hogar del judío es la tierra
sobre la cual crece la planta joven. En vano se cuida una planta si el suelo no ofrece los
elementos nutritivos indispensables. He aquí por qué el matrimonio mixto es excluido con tanto
rigor, ya que no constituiría más que un simple acto de unión física, sin alcance. No es sino por
medio de una extremada prudencia y examinando con rigor lo bien fundado de las intenciones,
que la Ley admite la conversión. Además hace falta que esta conversión no conlleve ninguna
indicación de interés personal, de ventajas materiales o morales, de sentimentalismo o de lazos
familiares exclusivos. Cuando el prosélito presente todas las garantías de una sinceridad
religiosa completa, puede entrar en la familia judía, porque así podrá formar a su descendencia,
puesto que no será un padre o una madre sólo desde el punto de vista físico, sino también su
educador y el responsable de él (Rabí S.R. Hirsch.) Pero el Talmúd (Yeb. 76b) hace notar que,
si la conversión no es aceptable para los ocho pueblos kena'aneos, esta es tolerada para las
(otras) naciones.

4 – PORQUE ELLOS APARTARAN A TU HIJO DE EN POS DE MI, PARA QUE SIRVA


A OTROS DIOSES, Y ASI SE ENCENDERA LA IRA DE ADONAI CONTRA VOSOTROS
Y TE DESTRUIRÁ MUY EN BREVE.
4 – PORQUE ELLOS APARTARAN A TU HIJO DE EN POS DE MI. Rashí comenta: el hijo
del gentil, cuando tome a tu hijo, apartará a tu hijo, nacido de tu hija, de Mí, Nos enseña que el
nieto (hijo de tu hija), nacido del gentil, es llamado “tu hijo”; pero el hijo nacido de una nuera
gentil no se dice “tu hijo”, sino “su hijo”; ya que de la hija del gentil se dice que no la tomen
porque apartará a tu hijo de Mí”. De esta manera Rashí trae la proposición {ki yasír et binjá
meajarái} al primer caso, el que prohíbe “tomar su hija para tu hijo”: la razón para esto es que
su hijo seguirá siendo no-israelita como su madre. Pero es posible que haya un doble sentido en
esta frase. A saber, que la misma ley aplica para las mujeres vírgenes como la que ha
prevalecido para las mujeres midianitas (que tienen el mismo status de las mujeres kena'anítas),
cuyo relato nos es presentado en Núm. XXXI, 18: “Todas las niñas, entre las mujeres que no
hayan conocido la cohabitación con un hombre, dejadlas vivir para vosotros”. Esta concesión es
contemplada en la confianza de que estas vírgenes abrazarán el Judaísmo para ustedes poner
casarse con ellas (cita Rabénu Ch. Ben Attar, con referencia a este versículo).

PARA QUE SIRVA A OTROS DIOSES. Las consecuencias trágicas de las relaciones ilícitas
con mujeres no judías son presentadas en todas las épocas y en particular cuando el drama de
Bá'al-Peor (Núm. XXV, 1-13; ver también Malají II, 11-12). En la época de Rabí A. Ibn Ezrá
(IX-X), éste constató el enfrentamiento espiritual de su Pueblo debido a las uniones efectuadas
por altos dignatarios con mujeres no judías, y no vio otra solución para el futuro de Israel que la
separación de estas mujeres y sus niños. La Toráh sólo ha prohibido el matrimonio con mujeres
no judías. Los Sabios han ido más lejos al prohibir, en la época de los macabeos, todo género
de relación con ellas (‘Avodáh Zaráh 36b).

5 – ANTES, DE ESTA MANERA HABEIS DE HACER CON ELLAS: SUS ALTARES


DERRIBAREIS, Y SUS ESTATUAS QUEBRAREIS, Y SUS IMÁGENES DE ASHERA
CORTAREIS, Y SUS ESCULTURAS QUEMAREIS A FUEGO.

6 – PORQUE PUEBLO SANTO ERES PARA ADONAI, TU DIOS; A TI TE ESCOGIO


ADONAI, TU DIOS, PARA QUE LE SEAS UN PUEBLO DE PREFERENCIA, MAS QUE
TODOS LOS PUEBLOS QUE ESTAN SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA.
6 – PORQUE PUEBLO SANTO ERES. La palabra “santo” es aquí un adjetivo, un epíteto de
la palabra “Pueblo”. Pero sucede que Israel mismo sea llamado “Santo”, {Kadósh}; esta
segunda circunstancia explica de manera indiscutible un grado superior de la santidad de Israel.
Este grado le llega al rebasar los tres factores de santidad comprendidos en la Kedusháh, como
los enunciamos: {Kadósh, Kadósh, Kadósh} . En tal caso Israel representa la santidad en sí
misma y no como atributo. Esto se revela en las palabras del Profeta Yirmiyáhu (II, 3):
{Kódesh Yisraél la-Ado-nái} , Israel es santo para el Eterno (constituye las primicias de Su
cosecha; aquellos que hagan con ella su alimento cometen una falta, les acaecerá la desgracia,
dice el Eterno” (Zóhar). “Aquellos que hagan con ella su alimento cometen una falta”, porque
la Toráh dice: “Nadie profane, ni coma de esto que es santo” (Lev. XXII, 10), y agrega:
“cualquiera que comiere de esto que es santo por inadvertencia será culpable, {ve-ísh ki yojál
Kódesh bishgagáh} . Cuando Rabí Yitzják escuchó esta explicación de Rabí Yojái, le dijo: “Si
no hubiera venido más que para escuchar esta interpretación, ya habría bastado”. Es evidente
que Israel alcanzará su más alta dignidad en materia de santidad, si observa con mucho rigor las
leyes referentes a las costumbres y matrimonios, sobre lo cual trata el versículo 3.
7 – NO POR SER VOSOTROS MAS NUMEROSOS QUE TODOS LOS PUEBLOS, OS HA
AMADO ADONAI Y OS HA ESCOGIDO; (PORQUE VOSOTROS ERAIS EL MAS
PEQUEÑO DE TODOS LOS PUEBLOS);
7 – NO POR SER VOSOTROS MAS NUMEROSOS QUE TODOS LOS PUEBLOS. ¿Cómo
conciliar esta afirmación con la palabra de Moshé al comienzo del Deut. (I, 10): “El Eterno,
vuestro Dios, os ha hecho numerosos; y heos aquí el día de hoy como las estrellas del cielo en
multitud”? Esto es lo que lleva a Rashí a recurrir a la explicación del Medrásh, tanto para el
versículo del primer capítulo del Deuteronomio como para nuestro versículo. Allá él explica:
¿Eran ellos aquel día, numerosos como las estrellas del cielo, no eran sólo seiscientos mil? De
hecho, “sois comparables al día, dotados de eternidad como el sol, la luna y las estrellas”. Aquí
Rashí interpreta: “Puesto que vosotros no os glorificáis cuando Yo derramo sobre vosotros la
felicidad,” por esto es que: El se ha acercado a vosotros…, porque vosotros sois los más
pequeños, (es decir), vosotros os empequeñecéis ante vuestros ojos”, igual a Abrahám que dijo
(Gén. XVIII, 27): “yo que soy polvo y cenizas”, como Moshé y Aharón que dijeron (Exo. XVI,
7) “porque nosotros, ¿qué somos?” y no como Nabucodonosor que declaró (Yeshayáhu, XIV,
14): “quiero parecerme al Dios supremo”, o Sanjerív (ibíd. XXXVI, 20) que preguntó:
“¿Quiénes de entre tódos los dioses de esas tierras son los que han librado su tierra de mi
mano?”, o Jirám que dijo (Yejezkél XXVIII, 2) “yo soy un dios. Me siento en el trono de
dios…”.

Y OS HA ESCOGIDO. Najmánides comenta que esta selección fue una libre selección, a pesar
de la Alianza que Dios había formulado con los antepasados. Esta selección se basaba sobre la
convicción de que, a pesar de todas las desgracias acumuladas sobre Su Pueblo, éste se
mantuvo fiel a El en todas las circunstancias. Porque Israel es uno de los tres “porfiados” que
permanecen invariablemente fieles (Betzáh 25b): Israel opone su resistencia no importa a cual
desgracia.

8 – SINO POR EL AMOR DE ADONAI HACIA VOSOTROS, Y POR GUARDAR EL


JURAMENTO QUE HABIA HECHO A VUESTROS PADRES, OS SACO ADONAI CON
MANO FUERTE, Y TE REDIMIO DE LA CASA DE SERVIDUMBRE, DE MANO DE
PAR `O, REY DE EGIPTO.
8 – SINO POR EL AMOR DE ADONAI HACIA VOSOTROS. ¿Por qué entonces, se podría
preguntar, obligarnos el estricto cumplimiento de la Ley y de los Preceptos? La respuesta está
en el próximo versículo, donde Dios dice que aquel que Lo ama y guarda Sus mandamientos
conserva Su benevolencia hasta mil generaciones. El esperará hasta la milésima generación si
es necesario, para darle su recompensa a aquellos que observen Sus mandamientos (Rashbám).
Y TE REDIMIO DE LA CASA DE SERVIDUMBRE. La salida de Egipto se considera aquí
bajo el concepto de rescate, como desarrolla la idea el Profeta Yeshayáhu XLIII, 3-4: “Yo soy
el Eterno, tu Dios, salvador tuyo: Yo daré a Egipto por tu rescate, a Etiopía y Seba en lugar
tuyo: porque eres precioso a Mis ojos y Yo te amo; por tanto daré hombres por ti, y naciones
por tu vida” (Najmánides, ver en detalle Com. Gén. XXII, 20).

9 – SABE, PUES, QUE ADONAI, TU DIOS, ES EL DIOS, EL DIOS FIEL, QUE GUARDA
EL PACTO Y LA MISERICORDIA PARA CON LOS QUE LE AMAN Y GUARDAN SUS
MANDAMIENTOS, HASTA MIL GENERACIONES;
9 – HASTA MIL GENERACIONES. Racanati nos hace observar que no se trata de
generaciones dentro de la acepción corriente de la palabra. En efecto, desde la creación del
mundo hasta Rabí El'azár Ben ‘Azariyáh, quien vivió hasta después de la destrucción del
Segundo Templo, ha habido en total, cincuenta generaciones. Por esto hay que explicar que las
generaciones que se contemplan aquí comprenden cincuenta años, como el intervalo que separa
los jubileos. Así, mil generaciones constituyen una promesa que va hasta el fin de los tiempos.

10 – PERO A SUS ENEMIGOS LES PAGA EN SU CARA PARA DESTRUIRLOS: NO


SE DEMORA CON SU ENEMIGO, EN SU MISMA CARA LE DARÁ LA
RECOMPENSA.
10 – PERO A SUS ENEMIGOS. Se trata aquí de ateos sin ningún mérito y que niegan la
Divinidad. Sin embargo, cuando se trata de impíos y de perversos, hay tres situaciones en las
que Dios se muestra paciente para con ellos: Dios les da la oportunidad de terminar por hacer
penitencia, también Dios les concede la recompensa a cambio de una buena acción cumplida en
este mundo; y finalmente, ellos darán la luz a los justos, como fue el caso de Ajáz, que
engendró a Tzidkiyáhu, o el de ‘Ammón, que dio la luz a Yoshiyá, o de Shim'í, que dio la luz a
Mordejái. Estos individuos no son enemigos ante los ojos del Eterno. (Ecl. Rabbá VII, 32;
Najmánides).

11 – GUARDA, PUES, EL MANDAMIENTO. Y LOS ESTATUTOS, Y LAS LEYES QUE


YO TE PRESCRIBO HOY, PARA PONERLOS POR OBRA.
11 – QUE YO TE PRESCRIBO HOY. Rashí añade: “… para, mañana en el mundo futuro,
recibir la recompensa”. Ver infra XI, 14 sobre nuestra concepción de la recompensa y del
castigo que sancionan las leyes [las Mitzvót].

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