UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE TLAXCALA
Unidad de Aprendizaje
Macroeconomía
Tercer Semestre
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CONTENIDO
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3.4 EL DESEMPLEO.
3.4.1 DATOS DEL EMPLEO EN MÉXICO.
3.4.2 TIPOS DE DESEMPLEO
3.4.3 LOS EFECTOS DEL DESEMPLEO
3.5 TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL DESEMPLEO Y POLÍTICAS A SEGUIR.
3.5.1 EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO DE TRABAJO
3.5.2 EL DESEMPLEO KEYNESIANO
3.5.3. POLÍTICAS MACROECONÓMICAS CONTRA EL DESEMPLEO.
3.6 EL CICLO ECONÓMICO.
3.6.1 LAS FASES DEL CICLO
3.4.2 Tipos de desempleo
Los principales tipos de desempleo son:
El desempleo cíclico tiene lugar cuando los trabajadores, y en general los factores productivos,
quedan ociosos debido a que el gasto de la economía durante ciertos periodos a lo largo del ciclo es
insuficiente para dar empleo a todos los recursos.
El desempleo estacional es el causado por cambios en la demanda de trabajo en momentos
diferentes del año. Así, al final del verano, muchas personas contratadas para trabajar en restaurantes
y hoteles de forma temporal se ven forzadas a buscar otro empleo o a permanecer paradas.
El desempleo friccional, es el ligado al funcionamiento normal del mercado de trabajo. Se origina
cuando los trabajadores dejan sus puestos para buscar otro mejor, porque algunas empresas están
atravesando una crisis o porque los nuevos miembros de la fuerza laboral emplean un cierto tiempo
buscando trabajo.
El desempleo estructural, se debe a desajustes entre la cualificación o la localización de la fuerza de
trabajo y la cualificación requerida por el empleador. La informatización y la robotización de ciertas
actividades pueden suponer que muchos trabajadores permanezcan en paro durante largos periodos
por no poseer la formación técnica requerida.
3.4.3 Los efectos del desempleo
El desempleo tiene efectos económicos y sociales. Entre los efectos económicos podemos destacar la caída
de la producción real, la disminución de la demanda y el aumento del déficit público.
Caída de la producción real. La existencia de desempleo supone una deficiente asignación de recursos. Si
toda la población activa pudiera trabajar, la producción total del país sería mayor. Al no aprovechar todos
los recursos disponibles, la producción se sitúa por debajo de la frontera de posibilidades de producción
Disminución de la demanda. El nivel de renta de los individuos disminuye cuando pasan a la condición de
parados. Como consecuencia del desempleo y de la disminución de la renta, se genera una caída de la
demanda en términos agregados.
Aumento del déficit público. Si el desempleo aumenta, el sector público deberá afrontar mayores gastos por
subsidios de desempleo, y a la vez, los impuestos sobre el trabajo se reducirán de forma que el déficit público
se incrementará.
Los efectos del desempleo sobre los individuos se ven paliados por el seguro de desempleo. Sin embargo, no
se evitan todos los males. La cuantía de las prestaciones de desempleo suele ser inferior al salario normal y
además no toda la población desempleada está acogida a ella.
Efectos psicológicos negativos. El trabajo no es sólo un medio para conseguir ingresos que permitan la
subsistencia de los individuos. A lo largo de la historia, el trabajo se ha convertido en un factor de autoestima
y en una carta de presentación social.
Los efectos del desempleo:
Económicos:
• Reducción de la producción real.
• Disminución de la demanda
• Aumento del déficit público
Sociales:
• Psicológicos negativos
• Discriminatorios.
• Los “desanimados” y los “subempleados”
Por ello, el desempleado se siente minusvalorado socialmente. Este sentimiento puede llegar a provocarle
enfermedades, como la depresión.
Efectos discriminatorios El desempleo no afecta a todos los individuos, por igual, sino que discrimina por
edades, sexo u origen étnico. Así, es un problema más grave en el caso de la mujer y en los mayores de
cincuenta años.
La gravedad del desempleo se debe, en parte, a que suele haber unos grupos identificables de personas que
permanecen desempleadas largos periodos de tiempo.
El desempleo de larga duración, esto es, el que es igual o superior a seis meses, es mucho más grave en sus
consecuencias sobre un individuo y su familia que el desempleo de corta duración.
La duración del desempleo es el tiempo que una persona está desempleada, los costes de desempleo
aumentan cuando lo hace su duración.
3.5 Teorías explicativas del desempleo y políticas a seguir.
El desempleo no puede explicarse por un solo factor, al ser muchos los elementos que
inciden en su determinación. Por un lado está el componente demográfico, ya que
aquellos países que tengan una elevada tasa de natalidad verán incrementar la
población activa, contribuyendo a aumentar la tasa de desempleo. Otros factores,
como son los cambios tecnológicos y la mayor apertura al comercio internacional,
también pueden incidir sobre el nivel de desempleo de un país en cuestión.
Lógicamente, el ciclo económico también incidirá y en las fases de recesión es de
esperar que la tasa de desempleo sea más elevada que en las fases de expansión
(véase el gráfico 3.6).
Desde el punto de vista de la teoría económica, el desempleo tiene básicamente
dos tipos de explicaciones: a) el funcionamiento del mercado de trabajo, y b) un nivel
insuficiente de la demanda agregada en términos del esquema de la demanda y la
oferta agregadas.
3.5.1 El Funcionamiento del mercado de trabajo
Para los economistas clásicos, la explicación del desempleo por encima del desempleo
friccional (esto es, el derivado del normal funcionamiento del mercado) hay que basarla en las
imperfecciones y rigideces del mercado laboral y, en particular, en el deseo de los trabajadores
de recibir unos salarios superiores al salario de equilibrio WE (Figura 3.6).
La legislación laboral –que introduce normativas tales como los salarios mínimos—y la presión de
los sindicatos por unas redistribuciones más altas; se concreta en la no aceptación de
reducciones en los salarios aunque exista un importante número de personas desempleadas. Por
estas razones los salarios nominales son rígidos a la baja. Según los economistas clásicos el
desempleo es “voluntario” ya que éste desaparecería si los trabajadores aceptaran reducir sus
salarios hasta el nivel de equilibrio. La rigidez a la baja de los salarios es la causa del desempleo.
Figura 3.4 El desempleo según los clásicos. El desempleo se debe a que el
salario que exigen los trabajadores (W1) es superior al salario del equilibrio
3.5.2 El desempleo keynesiano
Para los economistas keynesianos el desempleo no se debe al comportamiento de los salarios, sino al nivel
insuficiente de la demanda agregada y, por tanto, el desempleo será involuntario. El empleo aumentaría si
se incrementase el gasto total de la economía (o demanda agregada). El gasto se debería estimular,
mediante una política expansiva de demanda.
Algunos de los componentes de la demanda, esto es, el consumo de las economías domésticas, la
inversión de las empresas, el gasto público o las exportaciones netas deberían incrementarse.
Teorías explicativas del desempleo
Clásicos: mal funcionamiento del mercado de trabajo: salarios superiores a los de equilibrio.
Keynesianos: nivel insuficiente de la demanda agregada.
Los keynesianos toman como referencia la obra de J.M. Keynes y ante la existencia de desempleo, en
general, se muestran partidarios de recurrir a una política de demanda expansiva.
Desde una perspectiva keynesiana se defiende que el desempleo por encima del friccional es involuntario,
pues se debe a que el nivel de la demanda agregada es insuficiente.
El inconveniente de este tipo de políticas expansivas de demanda es que, a la vez que
incrementan el producto y el empleo también hacen que aumente el nivel general de precios,
esto es, la inflación (Figura 3.5.a). Por ello, a largo plazo las políticas de demanda no suelen ser
muy efectivas (Figura 3.5b).
El inconveniente de este tipo de políticas expansivas de demanda es que, a la vez que
incrementan el producto y el empleo también hacen que aumente el nivel general de
precios, esto es, la inflación (Figura 9.5.a). Por ello, a largo plazo las políticas de demanda no
suelen ser muy efectivas (Figura 3.5b).
3.5.3. Políticas macroeconómicas contra el desempleo.
Por tratar de reducir el desempleo cabe apelar a dos tipos de políticas: unas encaminadas a incidir sobre la demanda agregada, y otras
orientadas a propiciar reformas estructurales, a lograr un funcionamiento más eficiente del mercado de trabajo y, en general, a actuar sobre
la oferta agregada. Por otro lado, desde el punto de vista de los economistas clásicos la política a seguir para combatir el desempleo es muy
simple, basta con lograr que los salarios se reduzcan hasta el nivel del equilibrio.
Políticas de demanda
Las políticas de demanda se pueden instrumentar mediante las políticas monetarias, fiscales o cambiarias, y su efectividad, a corto plazo, está
condicionada por la posición de la economía en relación con el producto potencial. Conforme más cerca se esté del producto potencial,
menor será su efecto sobre el desempleo y mayor el impacto inflacionista.
Las políticas de demanda a corto plazo actúan como sigue: un aumento del gasto hará que aumente la producción y el empleo;
reduciéndose por tanto el desempleo. El inconveniente es que también incrementará los precios.
A largo plazo, sin embargo, los efectos positivos de una política de demanda pueden desaparecer. El aumento de los precios hará
que se incrementen los salarios y otros costes. El resultado es una “perturbación de oferta” negativa; en términos gráficos la curva de oferta
agregada se desplazará hacia la izquierda haciendo que aumenten los precios y se reduzca el nivel de producción y consiguientemente el
empleo (Figura 3.5b). A largo plazo, por lo tanto, el producto total y el empleo puede que no se alteren y que sólo aumenten los precios.
Políticas contra el desempleo:
•De demanda:
Incrementar la demanda agregada mediante una política expansiva fiscal o monetaria.
•De oferta : desplazar la oferta agregada hacia la derecha.
Las políticas de oferta
Las políticas de oferta pretenden desplazar la función de oferta agregada hacia la derecha, incrementando la producción y reduciendo el nivel de
precios. Estas políticas de oferta se pueden concretar en las estrategias siguientes:
•Reducción de la tasa natural de paro o tasa de paro a largo plazo mediante actuaciones sobre las prestaciones de desempleo, políticas activas de
empleo y mejoras en la formación profesional . Este tipo de actuaciones reducirán la duración y la frecuencia del desempleo, pues incidirán
favorablemente en la organización del mercado de trabajo y en la capacidad y deseo de los desempleados por encontrar trabajo.
•Disminución del margen de precios establecido por las empresas sobre los costes marginales, mediante políticas de fomento de la competencia y
liberalización de los mercados.
•Elevación de la productividad media del trabajo mediante mejoras en la tecnología, en los procedimientos y en la formación.
•Flexibilidad regional en los precios y salarios, pues no todas las áreas de una nación están igualmente desarrolladas, ni sus niveles de precios son
diferentes.
•Aumento de la renta potencial o producción de pleno empleo, mediante la creación de incentivos a la producción, básicamente por la vía de
reducción de impuestos.
Tasa natural de paro: Es la tasa normal de desempleo o tasa de desempleo a largo plazo en torno a la cual fluctúa la tasa de desempleo a corto
plazo.
Efectos de una política de oferta
Una política de oferta desplaza la curva de oferta agregada hacia la derecha. Además de incrementar el producto reducirán el
nivel de precios pues suponen un incremento de las posibilidades de producción de la economía.
3.6 El ciclo económico
Cuando se analiza la evolución de las variables económicas a lo largo del tiempo como por ejemplo el PIB se suelen distinguir
cuatro movimientos:
1.- La tendencia creciente, que recoge la evolución sostenida de la producción a largo plazo y que se denomina producción
potencial.
Los ciclos económicos, que son las fluctuaciones o desviaciones recurrentes respecto de la tendencia, con una duración variable,
superior a un año.
2.- Las variaciones estacionales, que son movimientos también recurrentes, con duración generalmente fija e inferior al año.
El ciclo económico son las fluctuaciones del PIB y del empleo en torno a una tendencia en las que se pueden apreciar una fase
de expansión y otras de recesión. En las fases de expansión el empleo tiende a aumentar, mientras que en las fases de recesión al
empleo tiende a disminuir.
3.- Las variaciones aleatorias o irregulares
El PIB o renta crece a lo largo del tiempo siguiendo una trayectoria oscilante alrededor de la producción potencial o producción
natural.
El carácter fluctuante de la actividad económica a corto plazo se puede comprobar analizando la evolución temporal del PIB. La
economía crece pero lo hace de forma no uniforme. A fases de fuerte expansión y notable crecimiento del empleo le suelen
seguir otras de recesión, y en raras ocasiones de depresión, durante las cuales la producción nacional disminuye y la tasa de
desempleo se eleva hasta alcanzar niveles excesivamente altos.
4.- La tendencia a largo plazo recoge el comportamiento secular de la serie. El componente cíclico se manifiesta en movimientos
oscilatorios de las series sistemáticamente, con periodicidad anual. Por último, las variaciones irregulares se deben a factores
aleatorios que somos incapaces de identificar.
Estas fluctuaciones ascendentes y descendentes de la producción, del empleo y de los precios (entre otras variables) constituyen
el ciclo económico que está presente en todas las economías de mercado.
3.6.1 Las fases del ciclo
Las fases de mayor crecimiento se denominan expansión. Cuando la producción experimenta un crecimiento
bajo se dice que hay una crisis. Las cimas y los fondos constituyen los puntos de giro (Figura 9.8). La fase
descendente es la recesión, a lo largo de la cual se reducen la producción y el empleo y suele durar entre seis
meses y un año y la mayoría de los sectores de la economía se contraen. Una depresión es una recesión
mayor, tanto por su magnitud como por su duración.
Las recesiones imponen muchos costes a la sociedad, y sin embargo, ninguna economía ha sido capaz
de erradicar las fluctuaciones económicas.
¿La Expansión porqué desencadena las fluctuaciones cíclicas?
En la vida real es frecuente que el origen de las expansiones y de las recesiones esté en las perturbaciones
exógenas por el lado de la demanda agregada como las analizadas en el epígrafe anterior. Las variaciones
del gasto afectan inicialmente a uno o más sectores y al final se trasladan a toda la economía.
Las fluctuaciones cíclicas suelen tener su arranque en una fluctuación del gasto, que inicialmente afecta a uno
o más sectores y posteriormente se traslada a otros.
Una expansión puede iniciarse por un incremento exógeno de la actividad en un sector de la economía,
por ejemplo, en el sector turístico. Al incrementarse el número de turistas aumentará el empleo en el sector y el
consumo realizado por los turistas. Además, el gasto de los trabajadores contratados en este sector para
atender el aumento de la demanda también acaba afectando a otros sectores. De esta forma, la producción
de la economía aumentará y el empleo crecerá por encima del nivel de pleno empleo.
Para explicar el origen de una recesión pensemos, por ejemplo, que por el
comienzo de una guerra, de la que aún no se sabe bien cuál será su alcance,
las empresas del sector turístico ven que empiezan a reducirse las reservas de
estancias y de viajes y temen que surja una crisis en el sector. Ante esta situación
las empresas empiezan a reducir su actividad y a despedir trabajadores.
Los trabajadores despedidos, al ver reducidos sus ingresos, disminuirán sus
gastos en diversos bienes de consumo y pospondrán la compra de cualquier
bien que implique un gran gasto. Esto hará que otras empresas (las que
producen esos bienes y servicios que no se compran) reduzcan su producción,
despidan a sus trabajadores, etc. Lo que empezó como una percepción y una
pequeña caída de actividad puede contagiarse a otros sectores, provocando
una verdadera recesión.
Figura 3.8 La tendencia y el ciclo. Olvidándonos de las variaciones estructurales y aleatorias,
nos centramos en el estudio de la tendencia (teoría del crecimiento ) y del componente
cíclico.