Revista de materialismo filosófico
Nº 57 (2022), páginas 178-179
Carlos M. Madrid Casado
Universidad Complutense de Madrid
ORCID 0000-0003-3604-522X
Escolástica y Mecánica Cuántica. Sobre El enigma cuántico. Descubriendo la clave oculta
de Wolfgang Smith (Sekotia, España 2021) (reseña)
Resumen:
Tras exponer las principales tesis defendidas por Wolfgang Smith en su libro El enigma cuántico. Descubriendo la clave oculta (Sekotia,
España 2021), donde se intenta comprender la mecánica cuántica desde la escolástica, se realizan algunas coordinaciones con la filosofía
tomista de la ciencia subyacente, pero también se critica el punto de vista teológico que informa la obra.
Palabras clave: Ciencia, Filosofía, escolástica, mecánica cuántica.
Abstract:
After exposing the main theses defended by Wolfgang Smith in his book The Quantum Enigma. Discovering the hidden key (Sekotia,
Spain 2021), where an attempt is made to understand quantum mechanics from the scholastic perspective, some coordination is made
with the underlying Thomistic philosophy of science, but the theological point of view that informs the work is also criticized.
Keywords: Science, Philosophy, Scholasticism, Quantum Mechanics.
EL BASILISCO
Fundador Consejo de Redacción
Gustavo Bueno Jesús G. Maestro (Universidad de Vigo)
José Arturo Herrera Melo (Universidad Veracruzana, México)
Director
Íñigo Ongay de Felipe (Universidad de Deusto)
Gustavo Bueno Sánchez Patricio Peñalver (Universidad de Murcia)
Secretaría de Redacción Elena Ronzón (Universidad de Oviedo)
Pedro Santana (Universidad de La Rioja)
Amparo Martínez Naves (Fundación Gustavo Bueno)
Todos los artículos publicados en esta revista han sido informados anónimamente por pares de evaluadores externos a la Fundación Gustavo Bueno.
EL BASILISCO se publica con periodicidad semestral. Véanse las normas para los autores en: [Link]
[Link] ISSN 0210-0088 (vegetal) - ISSN 2531-2944 (digital)
basilisco@[Link] Depósito Legal: O-343-78
© Fundación Gustavo Bueno * Avenida de Galicia 31 * 33005 Oviedo (España)
Reseñas
Escolástica y Mecánica Cuántica
Sobre El enigma cuántico. Descubriendo la clave oculta
de Wolfgang Smith (Sekotia, España 2021)
Carlos M. Madrid Casado
Universidad Complutense de Madrid
ORCID 0000-0003-3604-522X
Nacido en Viena en 1930 pero de nacionalidad un complejo modus operandi basado en la medición,
estadounidense, Wolfgang Smith es un matemático, mediada por la teoría, mediante instrumentos. Así, todo
físico y filósofo católico romano, que trata en este libro objeto corpóreo X (una bola de billar) puede someterse
de entender la mecánica cuántica desde la escolástica, a mediciones para determinar un objeto físico asociado
desde el tomismo de raigambre aristotélica. SX (una esfera rígida de densidad constante), pero X
y SX no son lo mismo (porque, por ejemplo, el radio
Smith comienza desmontando el dualismo
o la densidad de la esfera son imperceptibles, págs.
cartesiano que divide el mundo en dos, en res extensa
50-51). Pero, recíprocamente, no todo objeto físico
y res cogitans, porque esta partición de la realidad en
SX consta de una presentación corpórea X, existiendo
objetos físicos y sujetos mentales imposibilita –como ya
entidades físicas transcorpóreas, como los electrones o
entreviera Heisenberg (citado en la pág. 44)- interpretar
las radioestrellas, que se encuentran más allá del plano
correctamente la mecánica cuántica, al introducir la
corpóreo en relación al cual el hombre construye el
conciencia del observador.
conocimiento (pág. 52).
Se trata, a su juicio, de redescubrir el mundo corpóreo
Con respecto a esta última clase de entidades,
(cap. I). La distinción fundamental no sería la de sujeto/
Smith viene a plantear que lo que tienen en común el
objeto, con su brecha insalvable entre lo interno y lo
sistema físico SY y la entidad transcorpórea Y no puede
externo, sino la que diferencia entre el dominio corpóreo
ser una semejanza visual (“¿cómo puede hablarse de
(el mundus adspectabilis del materialismo filosófico) y
semejanza si nunca se ha visto el original, y si de
el dominio de la física (con sus hiperrealidades, diríamos
hecho no puede verse en absoluto?”, pág. 53), sino la
nosotros), e investiga cómo ambos dominios enlazan.
forma matemática. “Si el universo físico, de alguna
Mientras que los objetos corpóreos nos son accesibles
manera, no encarnase o reflejase formas matemáticas,
de forma inmediata, los objetos físicos precisan de
178 El Basilisco
Carlos M. Madrid Casado. Escolástica y Mecánica Cuántica (reseña)
El Basilisco, nº 57 (2022), págs. 178-179. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)
simplemente sería ininteligible y la física no existiría” profundo, del que serían manifestaciones, afirma Smith
(pág. 63). El problema es que esta respuesta platónica (págs. 100 y 103). Esta naturaleza recóndita (que
pide el principio, porque presupone que el mundo es podríamos coordinar –coordinar no es identificar- con
matemático de por sí (aunque, claro, Smith cuenta con el la materia ontológico general M) no sería una materia
as en la manga de Dios en calidad de dator formarum). prima sino una materia secunda marcada por la
cantidad, es decir, materia quantitate signata (y aquí se
Smith persigue una interpretación realista -¿en
constata la diferencia con M, que es una pluralidad pura
sentido matemático?- de la mecánica cuántica,
de contenidos indeterminados, resultado de entender
alejada del dictum de Bohr de que “no hay ningún
los géneros de materialidad ontológico especial que
mundo cuántico”. A su entender, y no está tan lejos
conforman el mundo antrópico de un modo crítico,
de la interpretación de Copenhague como quiere (ni
borrando toda sustancialidad y evitando cualquier
de la interpretación que formulara Gustavo Bueno),
asomo de mundanismo consistente en proyectar los
el electrón no es ni un corpúsculo ni una onda, y las
contenidos determinados de Mi en M). En este punto,
paradojas que arrastra la mecánica cuántica provienen
Smith vuelve a jugar la carta del demiurgo platónico,
de querer visualizar esta entidad transcorpórea
del Dios creador de una naturaleza en último término
simultáneamente bajo ambas imágenes propias del
cognoscible porque goza de estructura matemática
dominio corporal. El electrón carece –en y por sí mismo-
(pág. 112).
de posición o impulso hasta el instante de la medición
(págs. 77-79). La física cuántica opera –como también Además, este Deus absconditus reaparecería en
sostuviera Bohr- en dos planos: el físico y el corpóreo, el seno de la mecánica cuántica como responsable
en el que resulta la medición que, como consecuencia del colapso del vector de estado. Smith apela a un
de la interacción, actualiza la potencialidad de oscuro y confuso concepto de “causalidad vertical”
posibilidades del sistema físico, al forzar el colapso (¿proveniente de lo alto, de los Cielos?) como Deus ex
del vector de estado del electrón –explica Smith con machina, nunca mejor dicho, para explicar el problema
lenguaje aristotélico que también empleara Heisenberg de la medida en mecánica cuántica, por qué colapsa la
(pág. 85)-. El gato de Schrödinger, por ejemplo, colapsa función de onda; pero también, atención, para sustentar
su propio vector de estado por el hecho de existir en el la teoría del diseño inteligente frente al evolucionismo
plano corpóreo (pág. 90). darwinista. En su opinión, lo natural (la natura naturata)
presupone lo sobrenatural (la natura naturans, que es
Adentrándose en terreno ontológico, el autor
–según él- un nomen Dei, pág. 130).
sostiene que si pudiéramos mirar el mundo con el
ojo de Dios, el mundo como tal directamente dejaría Desde nuestras coordenadas, el libro de Wolfgang
de existir, a la manera que las imágenes en la pantalla Smith resulta atractivo por cuanto toca con maestría
de un cine se desvanecen al encender una luz lo el viejo órgano escolástico, así como es pertinente en
suficientemente brillante (pág. 25). Nada en el mundo lo que tiene de crítica –aunque en ocasiones sea por
simplemente existe, sino que existir es precisamente razones equivocadas- del fundamentalismo científico
interactuar (co-existir, diríamos nosotros desde el y su reduccionismo. No obstante, es innegable que
materialismo filosófico), de modo que los objetos del Smith está envuelto en el fundamentalismo religioso
mundo (antrópico Mi, matizaríamos) muestran marcas de la “escuela tradicionalista”, que le lleva a defender
de relatividad, son contextuales, están orientados –por la existencia de una filosofía perenne (pág. 153), de
así decir- al observador humano (págs. 26-28). Y añade: una sabiduría metafísica que incluso Santo Tomás
“No se puede hablar de un objeto físico X hasta que se y Aristóteles habrían bebido (supuestamente) del
haya establecido cierto contacto observacional inicial manantial de los mitos religiosos.
con X” (pág. 72). Así, “un objeto no es específico hasta
que ha sido especificado” (pág. 71). Ahora bien, fiel a su Recibido: 10-03-22
diferenciación ontológica entre el dominio corporal y Aceptado: 25-04-22
el dominio físico, Smith sustenta que mientras algunos
objetos corpóreos –como el planeta Júpiter (pág. 71
n.p.)- pueden existir antes de ser especificados, no
ocurriría así con algunos objetos físicos transcorpóreos
–como las partículas cuánticas (pág. 72)-, que no serían
cosas de por sí sino más bien “cosas con respecto a
modos específicos de indagación empírica” (pág. 99).
Estos objetos físicos existen, pero relativamente
a la constitución humana (dominio corpóreo), la
disposición de los instrumentos (dominio físico) y a
un tercer dominio, un tercer estrato ontológico más
El Basilisco 179
Carlos M. Madrid Casado. Escolástica y Mecánica Cuántica (reseña)
El Basilisco, nº 57 (2022), págs. 178-179. ISSN 0210-0088 (vegetal) ISSN 2531-2944 (digital)