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Abonos

El documento describe cómo las plantas absorben nutrientes del suelo y el aire. Solo una pequeña parte de los nutrientes en el suelo están disponibles para las plantas, el resto está unido a la materia orgánica e inorgánica. Las plantas absorben los nutrientes a través de las raíces y las hojas. Las raíces secretan sustancias para solubilizar los nutrientes y absorberlos como iones.

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Abonos

El documento describe cómo las plantas absorben nutrientes del suelo y el aire. Solo una pequeña parte de los nutrientes en el suelo están disponibles para las plantas, el resto está unido a la materia orgánica e inorgánica. Las plantas absorben los nutrientes a través de las raíces y las hojas. Las raíces secretan sustancias para solubilizar los nutrientes y absorberlos como iones.

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ABSORCIÓN DE ELEMENTOS NUTRITIVOS POR LAS PLANTAS

Sólo una pequeña parte de cada nutriente presente en el suelo se encuentra disponible para las
plantas (2%). El resto (98%) aparece en formas no asimilables por las plantas, es decir, se halla
firmemente ligado a la fracción mineral y a la materia orgánica, resultando inaccesible mientras no
se vea afectado por los procesos de descomposición. Éstos ocurren lentamente, durante largos
períodos, y los nutrientes son liberados de modo gradual.

Las plantas absorben los nutrientes contenidos en el aire y en el suelo a través de las hojas y de las
raíces. El CO2, fuente de carbono y oxígeno, se absorbe a través de los estomas de las hojas, en
tanto que los demás nutrientes se absorben generalmente desde la disolución del suelo a través de
las raíces.

Las plantas absorben los nutrientes por medio de los numerosos pelos radicales que poseen las
raíces jóvenes, las cuales se renuevan continuamente, ya que tienen una vida de unos pocos días.
Estos pelos radicales segregan sustancias ácidas que contribuyen a solubilizar compuestos
difícilmente solubles, tales como fosfatos y carbonatos. En esta acción de solubilización también
interviene el CO2 producido por la respiración de las raíces.
Los elementos nutritivos que las plantas absorben del suelo proceden de las rocas (salvo en el caso
del N, que procede del aire), que al degradarse lentamente se convierten en compuestos solubles.
Estos compuestos se disocian en el agua del suelo en iones positivos (cationes) y negativos
(aniones), y bajo estas formas son asimilados por las plantas .
Los iones pueden estar libres en la disolución del suelo o pueden ser adsorbidos por las partículas coloidales del mismo.
Los aniones y una pequeña parte de los cationes están contenidos en la disolución del suelo, mientras que la mayoría de
los cationes están adsorbidos en el complejo coloidal.
Los iones adsorbidos por las partículas coloidales pueden ser absorbidos directamente por las raíces o, más
frecuentemente, pasar primero a la solución del suelo, de donde son absorbidos por las raíces.

Cuando un ión pasa de la disolución a la


planta, otro ión pasa del complejo a la
disolución, con el fin de mantener una
concentración adecuada de iones. Por lo
general, la cantidad de macronutrientes
que necesitan absorber las plantas para
poder desarrollar su ciclo de vida es
sensiblemente mayor que la de
micronutrientes. De este modo, se explica
el hecho de que la absorción de
macroelementos por las cosechas puede
representar una cantidad importante en
comparación con las reservas de dichos
elementos contenidas en el suelo. Esto
explica la necesidad de adición de abonos
y fertilizantes a la mayor parte de los suelos
agrícolas .
La proporción de macronutrientes extraída por las cosechas puede suponer la práctica totalidad de las existencias
en el suelo mientras que en la extracción de micronutrientes del suelo, estas cantidades nunca suponen una
proporción tan alta respecto del total sino que, en general, sólo representan un pequeño porcentaje de la cantidad
total existente en un suelo.

Esto supone que, salvo excepciones, no deberían aparecer deficiencias en cuanto a la nutrición de los cultivos, y
sin embargo esto no es así.
Hay que tener en cuenta que, por sus características, los microelementos tienen una movilidad, en general, escasa
derivada de factores condicionantes por lo que, son poco asimilables por las plantas.
Esto, unido a la influencia de las técnicas de cultivo y las características de la especie cultivada, explica la aparición
de deficiencias en cultivos sobre suelos de contenidos normales en microelementos.
[Link]

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Nitrógeno
El nitrógeno está en el aire que respiramos, como N2 de una forma muy abundante, pero así no es
aprovechable por las plantas. Solo las leguminosas son capaces de transformar el nitrógeno
atmosférico en formas disponibles para las plantas. El hombre ha aprendido a transformar el
nitrógeno natural para su uso en agricultura en la llamada Síntesis del Amoniaco. El nitrógeno en
forma amoniacal es el precursor del resto formas de nitrógeno. El proceso de la síntesis de amoniaco
requiere una gran cantidad de energía.
Fósforo
Los fertilizantes fosforados provienen de roca fosfórica que es altamente insoluble y no puede ser
aprovechada por las plantas. Para ello, se trata con ácidos minerales, sobre todo ácido sulfúrico y
ácido fosfórico. Las reservas mundiales de yacimientos fosfatados están muy limitadas y
concentradas, ya que más del 68% lo tienen en China y Marruecos. Se calcula que las reservas de
fósforo fácilmente extraíble en La Tierra serían suficientes para un intervalo entre 150 y 300 años.

Potasio
Las sales que se encuentran de forma natural en los yacimientos terrestres se extraen y muelen
para hacerlos más asimilables por las plantas. Las sales más habituales son el Cloruro Potásico y la
Potasa (Hidróxido de Potasio). A partir de estas materias primas (o fuentes de K) se elaboran los
distintos fertilizantes.
ABONOS DE LIBERACIÓN LENTA Y LIBERACIÓN CONTROLADA

• Con el objetivo de prolongar los efectos de los fertilizantes y evitar posibles lavados y
contaminaciones ambientales, los complementamos con distintas sustancias especiales que
generalmente afectan a la velocidad de disponibilidad del Nitrógeno, denominándose entonces
abonos de liberación CONTROLADA .
• En ciertos productos se usan inhibidores de la nitrificación, que impiden la acción de las bacterias
nitrificadoras y prolongan los efectos del nitrógeno.
• También pueden tratarse los gránulos de los abonos y englobarlos o rebozarlos con resinas y
arcillas, que en cierta manera y por un tiempo, impiden que el agua del suelo los disuelva de una
forma rápida. Solemos denominar este efecto como abonos de liberación LENTA y afectan a todos
sus componentes nutritivos por igual. Este efecto puede verse ampliado por compactación, como
en los clavos o con los tacos.
FERTIRRIGACIÓN
Los abonos generalmente se aplican de forma directa al suelo.
Ciertos fertilizantes de elevada pureza y solubilidad en agua, pueden aplicarse directamente por los
sistemas de riego ya sean localizados como el goteo y la microaspersión ya sea por aspersión o con
mangueras y dosificadores.
Esta técnica se denomina fertirrigación.
EQUILIBRIO DE NUTRIENTES
La determinación del contenido de elemento asimilable que define la riqueza del fertilizante obedece a unas normas
concretas de análisis para cada tipo de fertilizante en particular que, de algún modo, se estima que refleja la cantidad de
elemento que puede participar activamente en las reacciones del sistema suelo-planta.
Al analizar las propiedades específicas de los principales fertilizantes, se examinará el valor agronómico del contenido
fertilizante en cada caso.
En el caso de los fertilizantes simples, la riqueza o unidad fertilizante corresponde a la cantidad del único elemento nutritivo
que contiene, expresada en porcentaje o lo que es igual, en Kg. de elemento por cada 100 Kg. de producto.
Las unidades empleadas en España para expresar la riqueza de elementos nutritivos, son:
N para el nitrógeno
P20S para el fósforo
K20 para el potasio
Cao, para el calcio.
MgO, para el magnesio.
S03, para el azufre.
B, para el boro.
Cl, para el cloro.
Co, para el cobalto.
Cu, para el cobre.
Fe, para el hierro.
Mn, para el manganeso.
MO, para el molibdeno.
Zn, para el cinc.
En los demás nutrientes se utiliza el propio elemento, con la excepción del calcio (Cao) y el magnesio (MgO), en que se
utilizan igualmente los óxidos correspondientes. En muchos países se viene utilizando ya el elemento como unidad en todos
los casos.
La relación existente entre las unidades indicadas y el elemento correspondiente que permite
calcular las cantidades o riquezas equivalentes, es decir, el factor de conversión en cada caso, es:
Nitrógeno: -
Fósforo: 0,44
Potasio: 0,12
Una unidad fertilizante se corresponde a un kg. puro de un elemento.

Calcular el número de U.F. es muy sencillo, por ejemplo:


Si utilizamos un compuesto 8-24-16 NPK, por cada 100 kg de producto estamos aplicando:
8 UF de N,
24 UF de P y
16 de k.
¿Cuanto N, P, y K hay en una bolsa de 25 kg de 16-6-12? Recordar que los números dados en el grado
fertilizante son un porcentaje de esos nutrientes en el fertilizante en peso y pueden expresarse como
una fracción ([Link]., 6% 0.06).

Dado que no se requiere el factor de conversión para N,


El contenido de N= 0.16 x 25 kg =4 kg de N
El factor de conversión para P20S es 0.44. así El contenido de P = 0.06 x 0.44 x 25 kg -= 0.66 kg de P
El factor de conversión para K20 es 0.83, así El contenido de K = 0.12 x 0.83 x 25 kg =2.S kg de K
Épocas de realizar la fertilización mineral
Resulta conveniente fraccionar la aportación total en dos:

- la primera a principios de primavera en la que se reparta el total


de la fertilización fosfo-potásica, y el 60% de la nitrogenada,
para que los vegetales puedan afrontar la primavera y principios
del verano, épocas de las máximas necesidades

- La segunda aportación, con el resto de la fertilización


nitrogenada, debería repartirse a finales del verano, antes de
iniciarse la otoñada del jardín.

- En zonas meridionales de largo período vegetativo, fraccionar la


segunda en dos repartos iguales, uno incluso en verano y el otro
a final de septiembre
En céspedes deportivos o de alta exigencia, la fertilización puede llegar a fraccionarse hasta
mensualmente, incrementando la cantidad de abono nitrogenado en primavera y reduciéndola
el resto del año.

• En jardinería en general resulta mas aconsejable fraccionar las aportaciones con el riesgo de
perdidas por lavados de los riegos.

La opción mas aconsejable son los abonos de liberación lenta, donde se suelen usar:
• Abonos de liberación a 3 meses y hacer aplicación trimestral
• Abonos de liberación a 12 meses con un solo reparto

El mejor momento para iniciar las aportaciones suele ser a principios de primavera ya que la
liberación del abono es función de la temperatura de éste

• En el caso de usar fertiriego, la época de aplicación suele coincidir también con el período de
actividad vegetativa, haciendo un riego fertilizante cada semana o cada 10 días desde el inicio
de la primavera hasta el otoño, aumentando un poco la dosificación del abono en primavera,
sobre la de pleno verano.
En zonas costeras se puede seguir fertirigando todo el año, pero reduciendo la dosificación del
abono.
• Equipos mecánicos empleados
[Link]

En parques públicos o en espacios verdes con mantenimientos de poca exigencia, la fertilización mineral
puede estar constituida por equipos normales como:
abonadoras manuales centrífugas o remolques distribuidores agrícolas,
pero en la mayoría de los casos, el abonado en jardinería requiere una homogeneidad de reparto mejor
que la que proporcionan estos equipos y una mecanización que respete pies arbustivos y arbóreos
Abonado simplificado para céspedes adultos. Sin aportar restos de siega
Programa:
Noviembre-enero ............... Materia orgánica: I50 kg/área
Añadir algo de arena del río
15 marzo- 1 abril ............... Nitrato amónico: 1,5 kg/área
Mayo ................................. Nitrato amónico: 1,5 kg/área
15 julio .............................. Nitrato amónico: 1,5 kg/área
15 de agosto ...................... 10-10- 10: 2,5 kg/área
Antes: cortar el césped.
Septiembre ......................... 10-10- 10 2 kg/área
Abonado de macizos de plantas de flor.
Repartido en varias veces durante primavera a otoño
Nitrato amónico: 5 kg/área
Superfosfato de cal: 3 kg/área
Sulfato potásico: 2‘5 kg/área
Abonado del resto del jardín
Noviembre ......................... Materia orgánica: 150 kg/área
Marzo ................................ Nitrato amónico: 3 kg/área
Superfosfato de cal:2,5 kg/área
Sulfato potásico: 1‘5 kg/área
Mayo ................................. Nitrato amónico: 1‘5 kg/área
Julio ................................... Superfosfato de cal: 2‘5 kg/área
Sulfato potásico: 1'S kg/área
Agosto .............................. .Nitrato amónico: 1,5 kg/área

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