Adaptación: Celia Cruz / Equipo Susaeta
Ilustraciones: Pilar Campos
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Contenido
La gallina de los huevos de oro 8
El patito feo 20
Garbancito 42
El flautista de Hamelin 56
El gato con botas 74
El león y los animales de la selva 90
El oso, la mona y el cerdo 100
La liebre y la tortuga 108
La pastora que se convirtió en zarina 118
Los dos amigos y el oso 128
La pava y la hormiga 136
La lechera 146
El burro flautista 156
El congreso de los ratones 160
Cuentos para ni os
L a gallina de los
huevos de oro
Esopo
raserase una vez un campesino muy pobre
que todos los ueves pasaba la
ma ana en el mercado
ll vend an de todo
8
La gallina de los huevos de oro
Hab a puestos de comida, de ropa, de
cacharros y, un poco m s le os, vend an
animales vacas, cerdos, ove as, pavos
ero como el campesino ten a poco dinero,
sólo pudo comprar una gallina En cuanto
llegó a casa, se la ense ó a su mu er
u gallina tan hermosa eguro que es
una buena ponedora Ll vala al corral
y dale trigo para comer y agua para beber
Cuentos para ni os
el marido as lo hizo
l d a siguiente, el campesino se dio una
vuelta por el gallinero para comprobar si
la gallina hab a puesto alg n huevo
Cuando vio aquel pedazo de oro entre
la pa a, comenzó a gritar
Es un huevo de oro, un huevo de
oro
l o r aquellos gritos, la mu er y
los siete hi os se presentaron
inmediatamente en el corral
odos se quedaron con la
boca abierta sin saber qu
decir
10
La gallina de los huevos de oro
Cuentos para ni os
i no llega a ser porque la madre estuvo a
punto de atragantarse con una mosca,
todav a est n all contemplando el huevo
ero, finalmente, la madre habló
ete a la ciudad y vende el huevo
Con el dinero que te den, compra carne, pan,
vino, pescado, aceite, queso
ensaba el pobre hombre que iba a necesitar
un carro para traer aquella inmensa lista de la
compra Cuando la madre acabó, la hi a mayor
di o
ap , yo quiero un vestido nuevo
ues yo prefiero un caballo de verdad
comentó el hi o mayor
o te olvides de traerme uguetes
y mu ecas di o la m s peque a
as , cada uno pidió lo que m s deseaba
12
La gallina de los huevos de oro
Loco de contento, el campesino enganchó al
carro su escu lido caballo y marchó a la
ciudad Con el dinero que le dieron por el
huevo de oro, compró todo lo que su mu er y
sus hi os le pidieron, y a n le sobraron varias
monedas
Cuando el campesino regresó a casa, los
hi os, felices, lo besaron y abrazaron
Cuentos para ni os
aunque la madre no hab a pedido nada
para ella, su marido le hab a comprado el
vestido m s bonito y el collar m s caro
espu s de cenar como reyes, cada uno se fue
a su cama quella noche, el campesino y su
mu er no pegaron o o, y la pasaron so ando
despiertos
i la gallinita vuelve a poner un huevo,
lo guardaremos, y cuando tengamos varios,
nos haremos una casa nueva di o la mu er
u buena idea in duda, ser la me or
casa del pueblo la m s grande, la m s
alta, la m s cara comentó
el marido
14
La gallina de los huevos de oro
i la gallinita sigue poniendo m s y m s
huevos de oro, nos compraremos una casa en
la ciudad er la m s alta, la m s grande,
la m s cara y pondremos a nuestros hi os a
estudiar a adió la campesina
Cuentos para ni os
el d a siguiente, y el otro y el de m s all ,
la gallina siguió poniendo huevos Cada huevo
era m s grande que el del d a
anterior ened en cuenta que
el campesino le daba muy
bien de comer y mimaba m s
a la gallina que a cualquiera
de sus hi os
La gallina de los huevos de oro
En poco tiempo, el campesino y su
familia fueron los m s ricos del pueblo,
los m s ricos de la ciudad y los m s ricos
del pa s donde viv an en an casas,
tierras, dinero, criados, oyas o les faltaba
de nada ero el campesino quer a mucho
m s eseaba ser el hombre m s rico del
mundo s que un d a le di o a su mu er
Ma ana mismo matar a la gallina de
los huevos de oro Estoy seguro de que en su
vientre encontrar una mina Con esa mina
de oro, no tendr n que traba ar nuestros hi os
ni nuestros nietos, ni los nietos
de nuestros nietos
17
Cuentos para ni os
or favor, no la
mates le rogó su
mu er La gallinita
ha sido tan buena con
nosotros que no
se lo merece
ero el marido,
que era muy cabezota
y muy ambicioso,
la mató sab is lo que encontró ues no
encontró nada, porque la gallina de los huevos
de oro era por dentro como cualquier gallina
de corral para que no os ocurra lo mismo,
no olvid is esta lección
18
La gallina de los huevos de oro
Cu ntos hay que teniendo lo bastante
quieren enriquecerse en un instante
cu ntos hay que pierden lo que ten an
sin saber lo bien que viv an
19
Cuentos para ni os
E l patito feo
Hans Christian ndersen
Era Era
ra verano y el campo estaba precioso
con los trigales amarillos, los prados
verdes y el cielo azul
20
El patito feo
Cerca del bosque hab a una gran a y all
se encontraba la se ora pata empollando
sus patitos Estaba aburrida los polluelos
tardaban en salir y nadie iba a visitarla
us amigas prefer an ba arse en el canal
a estar de palique con ella
aya unas amigas unca est n a
tu lado cuando las necesitas
ba a seguir que ndose, cuando oyó el
cru ido de un cascarón
arece que, por fin, van a salir del huevo
o, p o, p o di eron todos al asomar la
cabeza
Cua, cua, cua les respondió mam
pata, anim ndoles a que corriesen por la
hierba
Cuentos para ni os
o, qu grande es el mundo exclamó
uno de los patitos, que estaba muy contento al
ver que ten a m s espacio que en el huevo
Hi o, esto sólo es el corral de la gran a
El mundo es much simo m s grande y llega
m s all del bosque que vemos a lo le os
Mam pata paró de hablar, se quedó
embobada mirando a sus patitos y exclamó
ueno, ya est is todos aqu
Entonces, la se ora pata se levantó
y descubrió un huevo grande, oculto entre
la pa a de su nido
Lo que me faltaba n queda un huevo
qu grande y raro es o puede ser, no
puede ser En fin, terminar de empollarlo
El patito feo
En ese momento, pasó por all una vie a pata
que, tras mirar detenidamente el huevo, di o
Es un huevo de pavo, no hay duda
Lo s porque una vez empoll uno
Menudos problemas que tuve or m s que lo
intentaba, no hab a manera de que el pollito
se metiese en el agua
Cuentos para ni os
e aconse o que de es ese huevo y te vayas a
nadar con tus patitos
Llevo tanto tiempo acurrucada, que me da
lo mismo esperar un poco m s contestó la
pata
la espera fue larga ero como todo llega en
esta vida, el polluelo, finalmente, rompió el
cascarón del huevo
iu, piu, piu
La se ora pata lo miró extra ada
u grande es o se parece en nada a
los otros patitos er un pollo de pavo En
cuanto vea el agua lo sabr
mam pata se llevó a sus pollitos al canal
24
El patito feo
l agua, patos l agua, patos
gritó mam pata
odos se tiraron al canal y nadaron
estupendamente, incluso el patito enorme
y feo
Este pollito tambi n
es hi o m o
gritó mam pata
a los cuatro
vientos
Cuentos para ni os
no es tan feo como parece Es cuestión de
mirarlo con cari o
Mam pata salió del agua y esperó a que
hicieran lo mismo todos sus patitos Cuando
estuvieron a su lado, les di o
hora, vamos a ir al corral uiero
presentaros a nuestros vecinos rocurad ser
muy educados y no os separ is de mi lado
El patito feo
En el camino se encontraron con una
pandilla de patos óvenes que, al ver a la pata
con sus patitos, se burlaron
Como ramos pocos Mirad esa birria
aya pinta gritaban se alando al patito
feo
o contentos con eso, uno de aquellos patos
se acercó al patito feo y le dio un picotazo
ale, grandullón o te da verg enza
le gritó la pata uieres que yo haga lo
mismo contigo
La pata m s noble del corral, que observaba
atentamente la escena, tambi n opinó
Cuentos para ni os
La verdad es que tiene usted unos patitos
preciosos, pero se di o, se alando al patito
feo no parece pato ni nada
e ora, es verdad que el patito es grande
ero si usted lo mira detenidamente, se dar
cuenta de lo hermoso que es Estoy segura de
que, cuando sea mayor, ser el m s guapo de
todos
El pobre patito tuvo que aguantar aquella
tarde much simos desprecios, empu ones y
picotazos Hasta los pollos de las gallinas se
burlaban de l
28
El patito feo
se fue su primer d a en el corral ero a
partir de entonces, las cosas fueron de mal en
peor ncluso sus hermanos le dec an
Cuello largo, plumas cortas lumas
cortas, cuello largo
odos los habitantes del corral lo
maltrataban, incluida la chica que les tra a la
comida anto sufr a el pobre patito que,
un buen d a, se fue volando
de all
Cuentos para ni os
riste y solo, el patito feo caminó toda la
tarde al anochecer, cansado y hambriento,
se echó sobre la hierba que crec a unto a una
laguna En cuanto amaneció, lo despertaron
las voces de dos patos silvestres no preguntó
al otro
Hab as visto alguna vez un pato tan feo
El patito feo
Los patos se echaron a re r y alzaron el
vuelo Hubieran seguido ri ndose, a no
ser por los disparos de unos cazadores que
acabaron con su vida El patito, asustado,
se escondió entre las ca as
l poco tiempo, oyó un ladrido a su espalda
y se volvió n perrazo de fiero aspecto se le
quedó mirando fi amente, puso cara de asco
y se dio la vuelta
an feo soy que ni los perros se atreven
a morderme , se preguntaba el patito,
sinti ndose peor que nunca
Cuando los cazadores se ale aron de la
laguna, el patito reanudó su marcha media
tarde, vio una casa entre los rboles Como
ten a la puerta abierta, entró, se acurrucó en
un rincón y se quedó dormido
Cuentos para ni os
l amanecer, lo descubrieron el gato
y la gallina que viv an con una se ora en
aquella casa
abes arquear el lomo y hacer ronrón
quiso saber el gato
o contestó
el patito feo
El patito feo
abes poner huevos le preguntó la
gallina
ampoco respondió el patito
ues si no sirves para nada, nuestra ama
no va a querer que vivas con
ella di o la gallina
El patito,
avergonzado
por su inutilidad,
agachó la cabeza
y abandonó
la casa
Cuentos para ni os
Cuando el oto o llegó, el pobre patito feo
segu a yendo de ac para all Com a lo poco
que encontraba y dorm a donde le pillaba el
sue o El tiempo fue pasando y vino el
invierno con la nieve y el hielo
n d a que el patito feo nadaba en una
charca, quedó aprisionado entre los hielos
Muerto de miedo, el patito lloraba y dec a
El patito feo
oy a morir adie podr
salvarme esta vez
Menos mal que un campesino lo vio Le dio
tanta pena el pobre animal, que lo sacó de la
charca y se lo llevó a casa l verlo, su mu er
exclamó
u gracioso oy a avisar a los ni os
de que les has tra do un patito
Los ni os se pusieron tan contentos que
empezaron a gritar y a perseguirlo para ugar
con l ero como el patito cre a que
quer an hacerle da o, se echó a
volar e un aletazo, tiró la arra
de la leche La mu er, muy
enfadada, fue tras l con un
palo Menos mal que estaba
abierta la puerta de la casa
Cuentos para ni os
El patito abrió las alas y no paró de volar
hasta el bosque, donde se refugió entre unos
mato os o hubo ni un solo d a de aquel
invierno que el pobrecito no llorase su
desgracia
llegó la primavera na tarde que no sab a
qu hacer, el patito se fue volando hasta el
estanque de un parque y se sorprendió al ver
tanta belleza
u bonito es todo en este lugar
Hay rboles, flores y
ambi n hab a cisnes
El patito se quedó tan embobado mir ndolos,
que no pudo decir palabra anto le gustaron
aquellas hermosas aves, que decidió ir a su
encuentro Mientras se acercaba, se dec a
El patito feo
Cuentos para ni os
Estoy convencido de que me van a
acribillar a picotazos ero me da igual adie
me impedir contemplar tanta belleza
a iba por la mitad del estanque cuando, de
pronto, ba ó la cabeza y observó su figura
refle ada en las aguas cristalinas
Es incre ble ebo de estar viendo
visiones
Lo que el patito ve a en el agua era el cuerpo
de un cisne esbelto y elegante
a no soy un patito feo oy un cisne
oy yo
El patito feo
Cuentos para ni os
e ó de mirarse y volvió a nadar Mientras
mov a las patas, iba diciendo
o ser que el cansancio, el fr o y el
hambre me hacen ver lo que no hay
ero, entonces, oyó a unos ni os que
gritaban
Eh, mirad, mirad
Hay otro cisne y es el m s
bonito de todos
oco despu s, los dem s cisnes se acercaron
a l para saludarlo Entonces, el patito feo
levantó la cabeza y se sintió inmensamente
feliz l fin hab a encontrado a los suyos
El patito feo
Cuentos para ni os
Garbancito
Cuento popular espa ol
raserase una vez un matrimonio que no
ten a hi os y todos los d as ped a a
ios que les diese uno, aunque fuese tan
peque o como un garbanzo
Garbancito
tanto y tanto rogaron que, finalmente, lo
tuvieron Como el ni o resultó ser en verdad
tan peque o como un garbanzo, lo llamaron
Garbancito
na hora despu s de nacer, el ni o
sorprendió a su madre, dici ndole
engo hambre,
quiero pan
43
Cuentos para ni os
Garbancito se comió medio pan en un
santiam n y pidió varios trozos m s Cuando
estuvo lleno, di o
Madre, saque la burra de la cuadra
y prep reme la cesta con la comida de
mi padre oy a llev rsela al campo
Hi o m o, cómo vas a hacer eso con lo
peque o que eres
sted haga lo que le digo, porque yo s
muy bien lo que tengo que hacer
La madre puso las alfor as a la burra
y dentro metió la cesta espu s, subió
a Garbancito al lomo del animal El ni o
corrió por el pescuezo hasta meterse
en una ore a del animal
rre, burra rre, burra
gritaba Garbancito
44
Garbancito
la borriquilla le obedec a Cuando llegaron
a la mitad del camino, se encontraron con
unos gitanos que, al verla, exclamaron
Mirad, esa burra va sola amos
a cogerla
paz,
en
burra
e ad a la
due o
que tiene
Cuentos para ni os
l o r aquella voz, que no era
sino la de Garbancito, los gitanos
echaron a correr, creyendo que
la burra estaba embru ada
Cuando ulgarcito llegó
a la tierra donde traba aba
su padre, le di o
adre, b eme al suelo que
vengo en la ore a de la burra
Como el pobre
hombre se hab a
quedado alelado,
le tuvo que hablar
de nuevo
46
Garbancito
adre, soy Garbancito, su hi o, y le traigo
la comida
El padre hizo lo que el hi o ordenaba y una
vez que estaba en el suelo, Garbancito le di o
Mientras usted come tranquilo, yo arar
la tierra con los bueyes
o, hi o, eres muy peque o para traba ar
a ver , padre, qu bien lo hago óngame
encima de uno de ellos y se lo demostrar
l poco rato, se o a la voz de Garbancito
que animaba a los bueyes
rre, Lucero amos, Moreno
Garbancito acabó de arar en poco tiempo
Luego llevó los bueyes a la cuadra y se puso
a dormir en el pesebre de Lucero que,
sin darse cuenta, se lo comió
47
Cuentos para ni os
Como Garbancito tardaba en llegar, su padre
fue a buscarlo a la cuadra y lo llamó
Garbancito, dónde est s, que no te veo
Garbancito contestó
Estoy en el vientre de Lucero
Garbancito
ara sacarlo de all , sus padres
tuvieron que matar al buey,
pero por mucho que miraron en
el vientre del animal, no vieron
a Garbancito por ninguna parte
Esa noche, el lobo entró en el corral y se
comió las tripas del buey y a Garbancito,
que estaba dentro
Cuando a la ma ana
siguiente el lobo se
aproximaba a unas
ove as, Garbancito
gritó con todas
sus fuerzas a los
pastores
49
Cuentos para ni os
Cuidado, que el lobo se acerca
nmediatamente, los pastores corrieron
detr s del lobo y le dieron su merecido
Mientras le abr an la barriga, Garbancito les
dec a
Cuidado con la nava a, que me vais a
cortar
or m s que miraron en el vientre del lobo,
los pastores no vieron por ninguna parte al
chiquillo Con las tripas del lobo hicieron un
tambor y dentro de l quedó Garbancito
En esto aparecieron unos ladrones y los
pastores salieron corriendo, de ndose el tambor
quellos bandidos colocaron su bot n deba o
de un rbol y empezaron a repartirlo El efe de
la banda dec a
50
Garbancito
Este sombrero es para uan la arra para
ndr s y la flauta para m
Entonces oyeron una voz que dec a
qu me vais a dar a m
ui n ha dicho eso gritó
el efe a sus hombres
adie contestó todos mov an la cabeza
queriendo decir que no
i ndolos tan asustados, Garbancito
se puso a tocar el tambor l ver
que sonaba sin que nadie lo
tocase, los ladrones huyeron
y de aron sus tesoros ba o
el rbol
Cuentos para ni os
Entonces Garbancito ara ó el tambor, hizo
un agu ero y salió de all espu s, cogió el
saco de los ladrones y se fue a su casa
Los padres se llevaron una gran alegr a
or fin hab a vuelto el ni o y, adem s, los
hab a hecho ricos
l a o siguiente, los ladrones regresaron
al pueblo El efe de la banda ten a tanta sed
que fue a pedir agua a una casa que era,
precisamente, la de Garbancito La madre
se la sirvió en una de las copas robadas y, al
verla, el ladrón exclamó
e ora, esta copa es m a e puede saber
de dónde la ha sacado
52
Garbancito
La madre no contestó, pero dio
al ladrón con la puerta en las
narices l poco rato, el efe
de la banda se reunió con sus
hombres, les contó lo que le hab a
sucedido y les di o
Esta noche iremos a recuperar
lo que es nuestro
ero Garbancito, que tambi n
estaba avisado, le comentó
a su madre
uiero que enciendas
la chimenea y pongas al
fuego un gran
caldero con aceite
hirviendo
Cuentos para ni os
Garbancito se sentó unto al fuego a esperar
a los ladrones medianoche, sintió ruidos en
el te ado y oyó que el efe de la banda dec a a
sus hombres
oy a ba ar por la chimenea tadme una
cuerda a la cintura y me de is caer
suavemente Cuando grite, me sub s
Los ladrones as lo hicieron y al poco rato,
oyeron unos gritos terribles
ubidme deprisa, subidme que me abraso
54
Garbancito
Cuando oyeron estos gritos, los ladrones se
asustaron much simo e ba aron del te ado y
de aron que el efe se abrasara en el caldero
esde entonces, Garbancito vivió con sus
padres feliz y contento
55
Cuentos para ni os
E l flautista
de Hamelin
Hermanos Grimm
Hamelin
Hamelin
amelin era una bella ciudad
amurallada, regada por un
r o tranquilo y transparente Cuando
sus felices habitantes descansaban, les
gustaba pasear por las calle uelas
cercanas a la catedral, por la plaza del
palacio municipal o por la orilla del r o
La gente viv a feliz y contenta, hasta
que un mal d a la ciudad se vio
invadida por una plaga de ratas
56
El flautista de Hamelin
Cuentos para ni os
Las ratas de los sótanos, los graneros y las
alcantarillas se paseaban tranquilamente por
todos los rincones de la ciudad
Los perros y los gatos estaban asustados Los
ni os no pod an salir a la calle sin que les
mordieran estos asquerosos animales
58
El flautista de Hamelin
La comida desaparec a de las cocinas y las
despensas Era tal el ruido que hac an las ratas
con sus dientes, que los habitantes de
Hamelin no pod an ni dormir La situación
era desesperada
n buen d a apareció en el palacio
municipal un persona e tan extra o como
fascinante Era un hombre alto, delgado y
vest a con una larga t nica de vivos colores
ero lo que m s llamaba
la atención eran sus
intensos o os azules
El hombre misterioso
se presentó en el
Conse o Municipal,
que se reun a aquel
d a, y dirigi ndose
al alcalde di o
59
Cuentos para ni os
Excelencia, poseo el poder de arrastrar
detr s de m a todos los seres de este mundo
i usted lo desea, yo har desaparecer las
ratas de esta ciudad Mi nombre es ueno,
da lo mismo odos me conocen como el
lautista M gico
El alcalde y sus conce ales vieron que una
flauta de madera colgaba de una cinta ro a y
amarilla adie se atrev a a mirarlo ni
a decir una sola palabra, as que el flautista
siguió hablando
Excelencia, mis haza as son conocidas
en el mundo entero He liberado a un pa s de
una plaga de mosquitos en una región de la
ndia, hice desaparecer una plaga de
vampiros que ten a aterrorizadas a sus gentes
tro tanto hice en agdad con una plaga de
langostas
60
El flautista de Hamelin
ero como en esta vida todo tiene un precio
siguió , yo os pido mil florines de oro a
cambio de hacer desaparecer las ratas de la
ciudad de Hamelin
El alcalde, entusiasmado con la oferta,
exclamó
o sólo le daremos mil uro que le
entregaremos diez mil florines Me or a n,
le daremos cien mil florines de oro si nos quita
de encima las ratas
Cuentos para ni os
Claro que s Cien mil florines de
oro gritaron a la vez todos los
conce ales
El lautista M gico fi ó sus o os en el
alcalde y di o
Est bien Cuando acabe mi traba o,
vendr a por mil florines de oro,
eso bastar
in a adir una sola palabra, el flautista
salió de la sala y se fue al centro de la
plaza e llevó la flauta a los labios
y empezó a tocar
u m sica tan extra a
comentaron todos
e repente, un ratoncillo corrió
a los pies del flautista y se quedó
mir ndolo embelesado
62
El flautista de Hamelin
l poco tiempo, los bigotes de una rata
asomaron detr s de una esquina Luego
aparecieron otra y otra, hasta que vinieron
tantas ratas y ratones que no se ve a el suelo
de la plaza
Las gentes de Hamelin no pod an creer lo
que ve an e todas las calles y rincones
por los que pasaba el lautista M gico
sal an ratas de todos los tipos gordas,
flacas, negras, blancas, calvas y peludas
odas las ratas de la ciudad estaban all
y marchaban al son de la flauta
63
Cuentos para ni os
El flautista no de aba de tocar Cuando las
reunió a todas, comenzó a caminar hacia
el r o na tras otra fueron cayendo y
ahog ndose en sus aguas
ncre ble mpresionante
exclamaban todos los habitantes de
la ciudad
ara celebrar aquel acontecimiento,
las gentes organizaron fiestas y bailes en
las calles, plazas y calle as unca nadie
hab a visto tanta alegr a
e improviso, apareció el lautista M gico
en la plaza del yuntamiento ll estaban
el alcalde y los conce ales, brindando por
lo bien que les hab a salido todo El flautista
se encaminó hacia el grupo y, fi ando
la mirada en el alcalde, le di o
64
El flautista de Hamelin
Cuentos para ni os
o he cumplido mi trato y ahora le toca a
usted Como puede suponer, vengo a por los
mil florines
El alcalde se quedó blanco del susto y los
conce ales ba aron la cabeza
66
El flautista de Hamelin
or lo visto nadie ten a la intención de pagar
tal cantidad a ese extra o persona e dem s,
el alcalde pensó en lo cara que le iba a salir
aquella fiesta s que, con mucha calma,
le di o al flautista
e estamos muy agradecidos, pero mil
florines son muchos florines Me temo que
tendr n que ser cincuenta
Le recuerdo respondió el flautista
que usted y sus conce ales llegaron a
prometerme hasta cien mil florines
El alcalde se puso ro o de verg enza y
exclamó
ueno, hombre quello era una broma,
era una situación peculiar
67
Cuentos para ni os
El flautista lo miró fi amente a los o os y le
di o
n trato es un trato Hasta ahora, nadie
me ha enga ado stedes me est n obligando
a tocar la flauta con unas intenciones distintas
a las que desear a Les aseguro que se
arrepentir n
68
El flautista de Hamelin
in decir una palabra m s, el flautista
desapareció de all y se fue al centro de la
plaza e llevó la flauta a los labios y empezó
a tocar una m sica dulce y alegre que sacaba a
todos los ni os
de su casa
69
Cuentos para ni os
En poco tiempo, la plaza del yuntamiento
se llenó de chavales de todas las edades que
saltaban y bailaban al son de la flauta
Los padres, el alcalde y los conce ales se
quedaron aterrorizados en an miedo de
que el flautista llevase a los ni os al r o,
como hizo con las ratas ero no fue as El
flautista torció hacia la derecha y, dando
saltos de alegr a, se dirigió hacia una colina
cercana
Cuando llegaron al pie de la monta a, se
abrieron unas inmensas puertas que se
volvieron a cerrar al entrar el ltimo ni o de
aquel impresionante desfile ero todos no
entraron Hubo un ni o co ito que se quedó
atr s, porque no pod a seguir el paso de los
otros Cuando el co ito llegó a la cumbre, vio
que el boquete se cerraba sepultando a sus
compa eros
70
El flautista de Hamelin
Largo rato lloró sentado sobre una roca, pero
de pronto vio que algo brillaba ante l era la
siniestra flauta El co ito la llevó a sus labios y,
como ten a buena memoria para la m sica,
tocó la melod a del flautista
71
Cuentos para ni os
penas sonaron las primeras notas, la tierra
se movió ba o sus pies y, oh maravilla ,
la colina se abrió lentamente y uno a uno
aparecieron todos sus amiguitos
El co ito, como un h roe, fue llevado al
yuntamiento, donde el alcalde, avergonzado
por su mala acción, le entregó como premio
una bolsa de mil florines
El flautista desapareció y nunca
pudieron encontrarlo
72
El flautista de Hamelin
Cuentos para ni os
El
gato con botas
Charles errault
Al
ll morir un pobre molinero, de ó
por toda herencia a sus hi os un
molino, un asno y un gato
l mayor le tocó el molino al segundo, el
asno, y al m s oven, el gato Este ltimo se
lamentaba de su mala suerte y dec a
Mis hermanos podr n
traba ar untos y ganarse la
vida con el molino y el
burro in embargo, yo
qu puedo hacer con un
gato
74
El gato con botas
El gato, que estaba a su lado, le contestó
o os preocup is, mi amo i me dais un
saco y unas botas, os demostrar la
buena suerte que hab is tenido
de recibirme como
herencia
75
Cuentos para ni os
Como nada ten a que perder, el oven dio al
gato lo que ped a ste se calzó las botas y, con
el saco al hombro, entró en el molino para
llenarlo de c scaras de trigo Cuando llegó al
bosque, abrió el saco y se tumbó, como si
estuviera muerto, esperando que alg n animal
confiado se acercara a comer ocos minutos
despu s, un cone o entró en el saco y de all
no volvió a salir
El gato con botas
Contento y satisfecho, el gato fue a palacio y
solicitó hablar con el rey En cuanto le llevaron
ante su ma estad, hizo una reverencia y di o
Ma estad, este cone o que os entrego lo ha
cazado para usted mi amo, el marqu s
de Carab s
El gato, que acababa de inventar este
noble t tulo para el hi o del molinero,
esperó la respuesta del rey
i a tu se or que le agradezco
mucho el regalo
Cuentos para ni os
urante los dos o tres meses siguientes,
no hubo d a en que el gato no llevase al rey
una perdiz o un cone o de parte de su amo,
el marqu s de Carab s
anto iba el gato a palacio que, una ma ana,
se enteró de que el rey
y su hi a saldr an aquella
tarde a pasear por la
orilla del r o s que,
sin p rdida de tiempo,
el gato le di o
a su amo
El gato con botas
i escuch is y segu s mis conse os, pronto
ser is un hombre rico ólo ten is que ba aros
en la parte del r o que yo os diga y de ar que
os esconda la ropa deba o de una piedra
El hi o peque o del molinero siguió las
indicaciones del gato se metió en el agua
y se puso a nadar l poco rato, pasó por all
la carroza del rey y el gato empezó a gritar con
todas sus fuerzas
ocorro, socorro, se ahoga mi
amo, el marqu s de Carab s
Cuentos para ni os
l o r aquellos gritos, el rey se asomó
y, reconociendo al gato que tantos
regalos le hab a hecho, ordenó a sus
guardias que auxiliaran al marqu s de
Carab s Mientras sacaban al oven, el
gato se acercó a la carroza
Ma estad, hoy es un d a terrible para mi
amo Hace apenas unos minutos, un ladrón
le ha robado la ropa
l o r esta nueva desgracia, el rey ordenó
a un criado que fuese a palacio y tra ese uno de
sus me ores tra es para el marqu s de Carab s
estido lu osamente, el hi o del molinero
parec a un verdadero marqu s ero no todo
lo hace el vestido
El oven era tan guapo, educado y cari oso
que la hi a del rey se enamoró de l
80
El gato con botas
ras los ruegos
del rey y su hi a,
el marqu s de Carab s
aceptó dar un paseo en
la carroza real El gato,
sin embargo, se marchó
corriendo, dispuesto a preparar
el camino para su amo l pasar por un
prado, el gato se acercó a los campesinos
y les gritó
81
Cuentos para ni os
Eh, buenas gentes i no dec s al rey que
este prado pertenece al marqu s de Carab s,
acabar is hechos picadillo
Cuando el rey pasó por all , ordenó parar la
carroza y preguntó a los segadores
odr an decirme de qui n es este hermoso
prado
Los campesinos, todos a una, contestaron
Estas tierras son propiedad del marqu s
de Carab s
El gato con botas
El rey, mirando con simpat a al marqu s,
exclamó
u prados tan hermosos ten is
El gato, que siempre iba por delante de la
carroza, se detuvo delante de unos campesinos
que segaban el trigo y les di o
Escuchad, buenas gentes i no dec s al
rey que estos campos pertenecen al marqu s
de Carab s, acabar is hechos picadillo para un
pastel
Cuando poco despu s el rey preguntó a
qui n pertenec an aquellos trigales, los
campesinos respondieron
Ma estad, son de nuestro se or, el
marqu s de Carab s
83
Cuentos para ni os
lo largo del camino, el gato fue amenazando
a cuantos campesinos encontraba or este
motivo, el rey llegó a la conclusión de que
el oven marqu s era enormemente rico
El gato llegó entonces al castillo del
ogro, que era en rea lidad el due o y se or
de todas las tierras que el rey cre a que
eran del marqu s de Carab s
El gato, que conoc a los especiales y
fant sticos poderes del ogro, llamó a la puerta
del castillo y solicitó hablar con l El ogro
lo recibió en el gran patio de la entrada y, tras
presentarle sus respetos, el gato le
di o
Me han asegurado que
ten is el poder de
transformaros en cualquier
animal, incluso en algunos
84
El gato con botas
tan grandes como el león o el
elefante odo me parece tan
exagerado, que no s si
creerlo
s es contestó el
ogro para que lo veas
con tus propios o os,
me convertir en un león
El gato se asustó tanto al ver
al león, que trepó hasta el
te ado Cuando el ogro
recuperó su aspecto
habitual, el gato ba ó y
exclamó
u miedo he
pasado y continuó
hablando
85
Cuentos para ni os
ambi n me han dicho que sois capaz de
transformaros en animales tan peque os
como una rata o un ratón m , la verdad,
me parece absolutamente imposible
mposible gritó el ogro ues
ahora ver s
entonces se transformó en un ratoncillo
En cuanto el gato lo vio corretear por el suelo,
no dudó ni un instante se abalanzó sobre l y
lo devoró
l poco rato, el gato oyó que se acercaba la
carroza real toda prisa, salió a su encuentro
y di o al rey
Ma estad, sed bienvenido al castillo del
marqu s de Carab s
ambi n este castillo es vuestro
86
El gato con botas
preguntó el rey sorprendido unca hab a
visto nada igual
Con mucho gusto os lo ense ar di o
el supuesto marqu s
El rey, el marqu s y su hi a entraron a
un gran salón
87
Cuentos para ni os
ll estaba servida la comida que el ogro
hab a preparado para unos amigos
El rey estaba feliz y contento dmiraba las
cualidades del marqu s y su enorme riqueza
or otra parte, como se hab a dado cuenta de
que su hi a estaba locamente enamorada del
oven, al final de la comida pronunció estas
palabras
88
El gato con botas
e or marqu s, sólo de vos
depende que quer is ser
el marido de mi hi a
el hi o del molinero,
haciendo una gran
reverencia, aceptó el
honor que el rey le
hac a Ese mismo d a se
casó con la bella princesa
El gato se convirtió en un gran se or y,
a partir de entonces, sólo cazó ratones
cuando se aburr a
89
Cuentos para ni os
E l león
y los animales
de la selva
lix Mar a de amaniego
n nn buen d a, el rey de la selva reunió
a todos los animales a su alrededor
y les di o
He decidido que, a partir de hoy, vamos a
de ar de pelear y empezaremos a llevarnos
bien
90
El león y los animales de la selva
La rana m s vie a de la charca se
alegró mucho y empezó a aplaudir
y a gritar
Eso est bien, eso est muy bien
ero si no me de a continuar a adió
el león dirigi ndose a la rana , vamos por
mal camino
icho lo dicho, el león carraspeó Esperó
a que todos se callasen
y continuó hablando
91
Cuentos para ni os
espu s de mucho pensar, he
llegado a la conclusión de que nuestro
gran enemigo es el hombre s que os
propongo formar un e rcito Esto es lo
nico que podemos hacer para
defendernos de sus trampas, de sus
escopetas y de sus rifles Est is de acuerdo
adie di o nada, pero todos aplaudieron,
que es como decir yo tambi n estoy
de acuerdo
Entonces, cada animal dio un paso adelante
para contar a los dem s qu
era lo que me or sab a hacer
El primero de todos fue
el elefante que, tras
presentarse, di o
92
El león y los animales de la selva
Como soy el animal m s grande de la
selva, puedo ser til para transportar troncos y
otras cosas pesadas
Cien vivas por el elefante di o el loro
Cuando los animales gritaron cien veces
ue viva el elefante , que viva, que viva ,
habló el lobo
Con estos dientes
afilados y el lobo
se abrió la bocaza
con la pata
delantera ser el
encargado de meter
miedo a
los humanos
93
Cuentos para ni os
Estamos de acuerdo, estamos de acuerdo
gritaron todos
El oso patoso dio un paso
hacia delante y comentó
oy tan gordo y tan
pesado, que lo me or que
puedo hacer es tirarme en
plancha sobre los humanos
s aseguro que con mi peso
los pobres quedar n
espachurrados
ras los aplausos,
salió el mono
or ser el m s gracioso
y divertido de la selva,
me encargar de entretener
al enemigo Mientras hago
94
El león y los animales de la selva
monadas con
las manos o salto
de rama en rama,
los dem s podr n hacer
prisionero a quien nos venga
a atacar
La siguiente en intervenir fue la zorra
Como soy astuta e inteligente, podr
enga ar a los cazadores Los llevar donde
no quer an ir y caer n en todas mis trampas
Las risas y los gritos de alegr a de los
animales se o an hasta en
el rincón m s apartado de la selva
Entonces, la liebre dio un paso
hacia delante para hablar y
95
Cuentos para ni os
uera, fuera La liebre es una in til
chillaron el elefante, el lobo, el oso, el mono
y la zorra
e eso nada gritó m s fuerte a n el
león qu servimos todos partir de ahora,
la liebre traer y llevar el correo e ese modo,
nos podremos comunicar r pidamente
a todos les pareció muy bien lo que acababa
de decir el rey de la selva pero olvidaron
sus palabras al momento
96
El león y los animales de la selva
Cuando el burro dio un paso hacia delante,
todos comenzaron a gritar de nuevo
uera, fuera El burro es un tonto
dec an unos
El burro es un lerdo opinaban otros
El león se enfadó much simo con
todos rugió como nadie lo hab a
o do rugir se pasó las garras por la
melena, abrió la boca con no muy
buenas intenciones pero,
finalmente, se tranquilizó y di o
o tengo un buen traba o
para el burro i el gallo es el
encargado de despertar a los
animales del corral, el burro
har lo mismo con los
animales de la selva,
ser nuestro despertador
97
Cuentos para ni os
partir de ahora, nos levantaremos con su
potente rebuzno
quella reunión se acabó al anochecer
ntes de que cada animal se fuese hacia
su casa, el león les di o estas palabras
98
El león y los animales de la selva
o lo olvid is nunca,
recordadlo siempre
odos somos tiles,
unos por valiosos,
otros por valientes
99
Cuentos para ni os
E l oso la mona
y el cerdo
om s de riarte
ntes ntes
ntes de la función, los animales del
circo ensayaban su n mero La
mona daba vueltas en el aire, bailaba sobre la
cuerda, montaba en bicicleta
100
El oso, la mona y el cerdo
todo lo hac a bien us compa eros la
aplaud an sin parar Ella, que estaba un poco
harta de la vida que llevaba, siempre
dec a lo mismo
Cu ntas monadas tiene que hacer una
para ganarse la vida
o te que es tanto Los dem s
tambi n traba amos y no nos van
tan bien las cosas respondió el
cerdo ncluso hay
algunos que, como yo,
cuando hacemos las cosas
bien, en vez de aplausos
recibimos pitidos
101
Cuentos para ni os
La verdad sea dicha, el cerdo lo nico que
hac a era ponerse como un guarro mientras
intentaba pintar una valla se era todo su
espect culo i se manchaba mucho, la gente
se re a una barbaridad
ero ltimamente hab a decidido
tomarse el traba o en serio y pintaba tan
bien que casi no se manchaba claro, la
gente no se re a nada y silbaba
i sigues as le dec an sus
amigos , el due o del circo
te va a despedir
ero qu es lo que
hago mal preguntaba
el pobre cerdo
102
El oso, la mona y el cerdo
ues hacerlo bien le respond an sus
compa eros ienes que mancharte m s,
llenarte de pintura desde el morro al rabo
Lo entiendes
ues no lo entiendo, no lo entiendo y
no lo entiendo repet a una y mil veces
el pobre cerdo
ara que pintase mal, lo nico que pod an
hacer sus amigos era no de arle ensayar,
a ver si de esa manera se le
olvidaba pintar como un
pintor profesional
espu s de esta discusión,
le tocó ensayar al oso peludo
y patoso l comp s de la
103
Cuentos para ni os
trompeta que tocaba la mona, el oso bailaba en
la pista
no, dos, cuatro, ocho dec a el oso para
llevar el ritmo
l cabo de un rato de repetir tantas
barbaridades, la mona de ó de tocar y le di o
eo que a ti te da igual
ocho que ochenta
tambi n tienes alg n
problemita, no te
parece i aprendieras
a contar, tal vez
podr as bailar me or
ues yo creo replicó el
oso que bailo requetebi n esde que he
adelgazado, parezco m s airoso, m s saleroso
104
El oso, la mona y el cerdo
Cuentos para ni os
M rame con atención
el oso, esta vez sin m sica,
se puso a bailar
so patoso, ruidoso, espantoso,
penoso, soso, latoso
erdona bonita respondió el
cerdo , respira porque te vas a ahogar
si sigues hablando tan deprisa Mira,
mona, a m el baile del oso me
parece gracioso, hermoso,
maravilloso y asombroso
l o r las alabanzas del cerdo,
el oso empezó a dudar de
que bailase tan bien como cre a
106
El oso, la mona y el cerdo
l cabo de un rato, y sin que nadie le oyera, el
oso di o en voz muy ba ita
Cuando me criticó la mona pens que no
lo hac a tan mal, pero ahora que oigo al cerdo,
mucho me temo que lo hago fatal
y, qu vida tan cruel
si el sabio no aprueba,
malo si el necio aplaude,
peor
107
Cuentos para ni os
La liebre y la tortuga
bula de Esopo
quel d a de verano todos
los animales del bosque se
sent an contentos La liebre
La liebre y la tortuga
estaba a la sombra de un sauce,
charlando con el se or erizo y la
se ora cone a or el camino, la
tortuga regresaba de hacer la
compra ba tan cargada, que la
pobre se ten a que parar a cada
paso porque no pod a m s Cuando llegó
unto al rbol, la liebre fue la primera en
saludarla
uenos d as, tortuguita ese paso,
usted no llega a su casa en todo el d a
uenos d as, amigos di o la tortuga,
mientras se quitaba el sudor con la mano
h, se ora liebre o se preocupe
tanto por m y oc pese de sus cosas
La se ora cone a y el se or erizo
se sonrieron La liebre, como era
muy orgullosa y vanidosa, no soportaba
109
Cuentos para ni os
que nadie le di era lo que no quer a o r s
que contestó a la tortuga
Hay que ver el mal humor que se gasta
esta ma ana o he querido ofenderla ólo
he dicho lo que todo el mundo dice, lo que
todo el mundo sabe usted es m s lenta que el
cangre o
Est bien di o la tortuga me or
que nadie que soy lenta y que mis pies no
corren como los suyos ero tambi n s que soy
fuerte y consigo todo lo que deseo s que, si
La liebre y la tortuga
usted quiere, le voy a proponer esta apuesta El
domingo, usted y yo haremos una carrera
desde este sauce hasta la orilla del r o, a ver
qui n llega el primero y la tortuga
continuó hablando con los otros
animales i el se or erizo est
de acuerdo, ser el uez usted,
se ora cone a, puede avisar a todos
los animales para que vengan a
vernos
La liebre, la cone a y el erizo se
miraron sorprendidos La liebre,
muy divertida, exclamó
Con este sol, no es extra o
que a la tortuga se le hayan
reblandecido los
sesos ero est
111
Cuentos para ni os
bien El domingo habr carrera entre la
tortuga y yo
La tortuga volvió a coger sus bolsas
y deseó un buen d a a sus amigos
partir de ese momento, en cuanto ten a
un rato libre, la tortuga entrenaba por
los caminos del bosque u nico deseo
era ganar a la presumida liebre
asaron los d as y llegó el
domingo odos los animales del
bosque madrugaron para coger un
buen sitio y poder ver la carrera
las diez de la ma ana,
el camino del sauce hasta el r o
estaba lleno, no cab a ni una
pulga
112
La liebre y la tortuga
En cuanto apareció la tortuga,
no hubo animal peque o o grande
que no se burlase de la pobre
amos, que t puedes
le dec a el gamo con sorna
Hoy vas a ser la reina de
la velocidad le gritaba el zorro
u se habr cre do
exclamó el caracol Hasta yo
soy capaz de ganar a la tortuga
Cuando llegó el momento, el uez dio el
pistoletazo de salida La tortuga comenzó a
andar pasito a paso La liebre, que se
cre a muy graciosa, iba detr s de ella
imitando su forma de caminar
exclamando
113
Cuentos para ni os
obre de m , pobre de m o, que
siempre gano a los perros, voy a perder esta
carrera con la tortuga Han visto Me va a
ganar, ay, qu pena partir de ahora, los
cazadores, en vez de perros, llevar n tortugas
Los animales no paraban de re r nos
invitaban a la liebre a tomar un trago otros
le daban conversación ero la tortuguita,
sin hacer caso de nadie y de nada, segu a
caminando lo le os, o a que la liebre
dec a
La liebre y la tortuga
Hasta el ltimo momento, no pienso dar
ni un paso
Los cone os y los topos aplaudieron
a la liebre y la invitaron
a tomar un aperitivo Comió
y bebió tanto que le entró
un sue o atroz s que se
echó a dormir sobre la hierba
y se olvidó totalmente de la carrera
Cuando se despertó, vio cómo la tortuga
estaba a punto de llegar a la meta ue
entonces cuando la liebre saltó
como un rayo ero sus patas, aunque
eran muy r pidas, no pudieron hacer
nada La tortuga ya hab a pasado
la meta odos los animales
la aplaud an y la felicitaban
115
Cuentos para ni os
Cuando llegó la liebre,
la tortuga se acercó a ella
y le di o al o do
TA
ME
La liebre y la tortuga
o seas presumida, no seas orgullosa,
y aprende que en la vida
existen los dem s
ecuerda que a la meta
quien m s habla no llega,
sino el que paso a paso
traba a por llegar
117
Cuentos para ni os
La pastora
que se
convirtió en zarina
Cuento popular b lgaro
Cuentan Cuentan
uentan los que lo vieron que, hace
muchos, muchos a os, existió un zar en
usia que mandó pregonar este bando por
todo el reino
El zar hace saber que a quien logre romper
con sus manos una piedra y de ella
salga sangre, le nombrar
primer ministro
e todos los pueblos llegaron
muchachos valientes y fuertes
118
La pastora que se convirtió en zarina
ero ninguno pudo
romper la piedra
y nadie sab a cómo
se pod a hacer que de ella saliese sangre
En un pueblecito ale ado viv a una
pastorcilla que se dedicaba a cuidar su reba o
de ove as Cuando se enteró de lo que hab a
dicho el zar, se vistió de hombre y fue ante
su presencia Con mucha calma, le di o al zar
119
Cuentos para ni os
e or, yo puedo matar a la piedra y hacer
que sangre
nmediatamente, la noticia se extendió por
todo el reino y much sima gente fue a ver, en
el d a se alado, de qu era capaz aquel
muchacho ambi n acudieron a ver el
espect culo el zar y sus ministros
En medio de una explanada, la pastora,
disfrazada de muchacho, sacó un cuchillo
y le di o al zar
e or, si quer is que mate a
la piedra, deb is darme primero
un alma si despu s de eso no
soy capaz de matarla,
podr is cortarme
la cabeza
La pastora que se convirtió en zarina
El zar se sorprendió de lo que o a y le
contestó con estas palabras
Muchacho, sin lugar a dudas eres el m s
inteligente de todos mis s bditos y voy a
nombrarte primer
ministro ólo t te
has dado cuenta de
lo absurda e
imposible que era
mi orden ero,
si adem s haces
lo que voy a
proponerte,
te aseguro que
ser s para m
como un hi o
121
Cuentos para ni os
e or, qu dese is preguntó
el muchacho, o sea, la pastora
entro de tres d as volver s a este lugar
cabalgar s y no cabalgar s me entregar s un
regalo y no me lo entregar s todos los que
estamos ahora aqu saldremos a recibirte,
pero te recibiremos y no te recibiremos
Muy contenta, la pastora volvió a su pueblo
nmediatamente, pidió a un amigo cazador que
le cogiera vivas cuatro liebres y dos palomas
El d a que la pastora deb a
presentarse ante el zar,
metió cada liebre en un saco
distinto y pidió a cuatro
amigos que le llevaran
los sacos hasta la ciudad
espu s, les di o
122
La pastora que se convirtió en zarina
Estad muy atentos en cuanto alce la
mano, vosotros deber is abrir los sacos para
que salgan los animales
odos untos fueron al encuentro del zar
La pastorcilla, montada en una cabra, llevaba
las dos palomas escondidas en su pecho
123
Cuentos para ni os
l enterarse el zar de que se acercaba la
pastora, salió a recibirla con todos sus
ministros y una multitud de gente Cuando
la oven estaba a unos pasos del zar, alzó la
mano para que sus amigos de asen en libertad
las liebres
En cuanto la gente vio las
liebres, todos corrieron
detr s de ellas con la
intención de atraparlas
La pastora, que
cabalgaba encima de
la cabra, pisaba
alternativamente el
suelo con uno de
sus pies
124
La pastora que se convirtió en zarina
Cuando estuvo frente al zar, sacó las dos
palomas del pecho y se las entregó usto en
el momento en que el zar abr a las manos
para recibirlas, la muchacha las de ó libres
para que volaran
Cuentos para ni os
l ver la cara de sorpresa del zar,
la pastora le di o
e or, habr is podido comprobar
cómo la gente me ha recibido y no
me ha recibido yo he cabalgado y no
he cabalgado hasta llegar ante vuestra
presencia , por ltimo, os he tra do
un regalo pero no os lo he tra do
Entonces, el zar respondió
esde este mismo momento,
ser s tratado como uno de mis hi os
La pastora se rió y, acerc ndose
al zar, le di o al o do
126
La pastora que se convirtió en zarina
Eso va a ser imposible, se or,
porque soy una mu er
El zar, que era viudo, se casó con ella y,
de esta manera, la pastora se convirtió
en zarina gracias a su inteligencia
Cuentos para ni os
Los dos amigos y el oso
lix Mar a de amaniego
En Enn cierta ocasión, iban dos amigos por
el bosque edro, que era muy miedoso,
le contaba a uan historias terribles que hab an
ocurrido en aquel lugar
ues dicen en el pueblo que aqu vive una
banda de ladrones
Los dos amigos y el oso
Cuentos para ni os
o te preocupes por eso Estamos de
suerte nosotros nadie puede robarnos
omos tan pobres que no tenemos nada
ues dice la gente que en este bosque hay
monstruos nos salen por el
d a y otros salen por la
noche
Eso son bobadas,
edro Los monstruos sólo
existen en los cuentos
arece mentira que, con
lo mayor que eres, seas
tan miedoso
En esto, edro oyó un
ruido extra o
terrorizado, preguntó a
su amigo
130
Los dos amigos y el oso
uan, no has o do algo extra o
Claro que lo he o do es el ruido de unas
ramas y las pisadas de un animal Estamos en
el bosque y aqu viven animales
peque os y grandes, con pelos y con
plumas En fin, viven animales de
todas las clases
ero esos ruidos en concreto los
hac a un oso grande, peludo y con cara de
pocos amigos
Como edro ten a miedo, volvió la cabeza
y echó a correr a toda prisa mientras gritaba
n oso, un oso, un oso
131
Cuentos para ni os
e un salto se
subió a la rama m s
alta de un rbol l verse
solo, uan se tiró al suelo y se hizo el muerto
El oso, grande, peludo y con cara de pocos
amigos, se acercó a uan Con su enorme zarpa,
le dio varias veces la vuelta Le tocó la cara, le
agarró del pelo, le movió las piernas, le
pasó la manaza por el pecho pero
uan, por la cuenta que le tra a, no
movió ni pata ni ore a Mientras lo
investigaba, el oso di o
Los dos amigos y el oso
u pena,
qu fatalidad Este
oven no est vivo, est
muerto de verdad
ero como aquel oven le parec a un bocado
tierno y apetitoso, decidió asegurarse de que
estaba bien muerto espu s de registrarlo
con las zarpas, se acercó a su nariz l
no sentir su aliento, el oso di o
ste est m s muerto que mi
abuelo, que murió cuando yo era
peque o Como soy un oso remilgado y
sólo como la carne que yo mato, de ar para
otros el regalo s que, con m s hambre que
antes, me voy con la m sica a otra parte
el oso, grande, peludo y con cara de pocos
amigos, se marchó por donde hab a venido
133
Cuentos para ni os
espu s de un buen rato, ba ó edro del
rbol Corriendo, se acercó a su compa ero
Mientras le abrazaba, le di o
aya suerte que has tenido o pens que
te mataba
El pobre uan estaba tan aterrorizado que era
incapaz de decir una palabra ero edro le
preguntó
134
Los dos amigos y el oso
or cierto, he notado que el oso se
acercaba a tu ore a y te dec a algo u te ha
dicho, compa ero
Entonces, uan se acercó al o do de edro
y le dio este conse o de parte del oso
parta tu amistad de la persona
que si necesitas su ayuda
te abandona
135
Cuentos para ni os
L a pava y la hormiga
lix Mar a de amaniego
Como
omo todas las ma anas, el pastor fue a
Como buscar a las ove as acó todo el reba o
y, sin darse cuenta, de ó el corral
abierto de par en par En cuanto la pava lo vio,
di o a sus polluelos
eprisa, deprisa, peque os, que hoy nos
vamos de excursión al campo
136
La pava y la hormiga
137
Cuentos para ni os
odos los pavipollos se fueron muy contentos
detr s de su madre e vez en cuando se
paraban a descansar y aprovechaban para
picotear la hierba o beber en alg n charco
l cabo de un rato, volv an a andar asito a
pasito, llegaron muy le os
Estaban cerca del bosque, cuando la se ora
pava mandó a sus hi os que se detuviesen
e alando con una pata hacia el suelo,
les di o
138
La pava y la hormiga
Mirad, hi os m os, esto es un hormiguero
Las que van en fila se llaman hormigas
Estos bichitos negros son un rico alimento
para los pavos Comed, hi os o teng is
miedo a las hormiguitas, yo tambi n las como
y mirad qu fuerte y qu grande me he hecho
Cuentos para ni os
e pronto, y sin saber cómo ni por qu ,
la pava se acordó de cosas tristes
Mientras suspiraba, les dec a a sus pavipollos
Hi os m os, qu felices ser amos si no
hubiese cocineros en el mundo
or qu , mam
on malos los
cocineros preguntó
el m s peque o
, corazón m o,
son muy malos,
terribles, perversos Los
cocineros nos asan en
el horno, nos guisan en
las cazuelas, nos fr en
en las sartenes ero la
culpa de todo la tienen
los humanos on
140
La pava y la hormiga
unos carniceros Cuando
celebran una fiesta, nunca falta
un pavo muerto sobre la mesa e
comen nuestra carne, machacan
nuestros huesos o hay derecho
y mam pava se puso a llorar
desconsoladamente
Mientras la pava se que aba, una hormiga
muy lista consiguió escaparse de la fila Lo
m s deprisa que pudo, se subió por el tronco
de un rbol Cuando se sintió segura, le di o a
la pava
s que usted opina que los hombres son
crueles, perversos, asesinos y carniceros
141
Cuentos para ni os
in duda alguna respondió la pava,
mientras trataba de descubrir en qu lugar
estaba la hormiga que le hablaba
Estamos de acuerdo di o la hormiga
ero entonces, d game usted si los hombres
son crueles con los pavos, no son los pavos
crueles con las hormigas
o, se ora, ni mucho menos gritó
la pava enfadada
ues sepa, do a pava, que usted y sus
polluelos acaban de desayunarse a mi familia
padres, hi os, t os, primos y abuelos
u digo o sólo se han tragado a mi
familia, han devorado un pueblo entero
142
La pava y la hormiga
nte estas razones
la pava se quedó sin
palabras entonces
sucedió algo bien
curioso Cerca del
hormiguero, un gusano
chupaba un grano de trigo l verlo,
la hormiga comenzó a dar gritos
Hermanas, salid Hay aqu un gusano
que est chupando un
grano y tiene el granero
lleno pido, salid
Cuentos para ni os
nmediatamente salió del hormiguero un
e rcito de hormigas En un periquete, robaron
al gusano todos los granos que ten a guardados
La pava le di o a la hormiga
Es curioso, compa era, que t y yo veamos
los defectos de los dem s, pero no los nuestros
rocura no olvidar esta lección que te ofrezco
144
La pava y la hormiga
b h
l t
f lt d l d
d lt h d
ld lt
t l t
145
Cuentos para ni os
L a lechera
lix Mar a de amaniego
rase rase una vez una lechera oven,
simp tica y traba adora quella
ma ana se levantó de madrugada Era d a de
mercado y ten a muchas cosas que hacer
espu s de arreglar la casa, se fue a orde ar
sus cuatro ove as
u alegr a gritó la lechera al rato
no era para menos unca antes sus ove as
le hab an dado tanta leche
s que cogió el c ntaro, se lo puso en
la cabeza y se marchó al mercado
146
La lechera
or el camino, se encontró con algunos
vecinos
Hay que ver qu contenta est s hoy
comentaban las mu eres
o hay ninguna moza que lleve el
c ntaro con m s salero que t le dec an
los hombres
Como la lechera no quer a que
le diesen tanta conversación,
se fue por un camino solitario
Mientras andaba, empezó a so ar
despierta y en voz alta
En cuanto llegue al mercado,
vender este c ntaro de leche
l ser tan cremosa y tan fresca,
la vender a buen precio a
estoy viendo que no me van a
caber en la mano las monedas
147
Cuentos para ni os
Como no soy gastona, con el
dinero recibido me comprar una
gallina ponedora Me gustan m s
las negras que las blancas, sobre todo si
tienen la cresta colorada Llevar
la gallina al gallinero y,
antes de que llegue el fr o,
tendr m s de cien
pollos piando y correteando
Con granos de ma z, centeno y trigo,
r pidamente los pollitos se
convertir n en pollos Cuando est n
bien grandes y gorditos los llevar
La lechera
al mercado, ya me imagino el l o que
se va a armar odo el mundo querr
comprar un pollo de corral
como so ar no cuesta dinero, la
lechera continuó so ando
Con el dinero que saque de vender los
pollos, me comprar un cochino rosadito,
que ya no mame y sea un poco grande
Cuentos para ni os
Contento y feliz, andar por
el corral el d a entero
or la noche, dormir en la
pocilga encima de una pa a que
est limpia esayunar sus buenas
berzas frescas Le dar de comer
manzanas de la
huerta para cenar, le
pondr patatas y los restos
de comida que me sobren Los
d as que haga sol, lo llevar al
monte para que tome el aire
y se llene la panza
La lechera
de casta as y bellotas Con esta dieta
tan sabrosa, en poco tiempo arrastrar la
barriga por el suelo marrado de una
cuerda, lo llevar al mercado Cu nto
sacar por l upongo que me dar n m s
dinero de lo que ahora puedo so ar
mientras imaginaba todo el dinero que
le pod an dar, la lechera se paró un rato
Cuentos para ni os
Hizo sus cuentas con los
dedos y, muy contenta, volvió
a caminar y a hablar en voz alta
En cuanto venda el cerdo, me
comprar un ternero Correr por las
monta as, pastar en los prados
Cada noche dormir en el establo y,
en poco tiempo, se har tan grande
como sus padres Cuando est hecho un
toro, lo llevar al mercado y me dar n
por l tanto dinero, que ser la m s
rica de este pueblo
so ando despierta, la oven
lechera se ve a en una
inmensa gran a con cerdos,
vacas, pollos y ove as cerca
de la gran a estaba su gran casa
unque, puestos a so ar,
la lechera se di o
La lechera
Me or que una
casa, un palacio
hermoso y confortable
so ando, so ando,
se imaginó vestida
cual princesa
Cuentos para ni os
Menuda envidia iba a dar a sus
vecinas , seguro que al verla se dir an
ate, por ah va la que hace bien
poco era lechera hora es gran era
y viste y vive como una reina
Era tanta su alegr a, que dio un salto
y el c ntaro cayó al suelo l ver el
c ntaro roto y la leche derramada,
la lechera, entre l grimas, exclamó
diós leche, adiós dinero, adiós gallina,
pollos, cerdo y ternero Como antes estaba,
ahora me quedo
La lechera volvió para su casa y por
el camino iba diciendo
La lechera
o sigas mi e emplo,
no seas ambicioso
isfruta de lo que tienes
y vivir s gozoso
155
Cuentos para ni os
E l burro flautista
om s de riarte
Esta Esta
sta fabulilla,
salga bien o mal,
se me ha ocurrido ahora
por casualidad
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad
156
El burro flautista
na flauta en ellos
halló, que un zagal
se de ó olvida da
por casualidad
cercose a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad
Cuentos para ni os
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad
El burro flautista
h di o el borrico
qu bien s tocar
dir n que es mala
la m sica asnal
in reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad
Cuentos para ni os
E l congreso
de los ratones
lix Mar a de amaniego
Como todos los a os, los ratones
Como
celebraron su congreso mundial l
asist an ratones de
todos los colores,
de todas las edades
y de todos los
tama os
160
El congreso de los ratones
Los que se conoc an de otros congresos se
alegraban de verse y se daban abrazos muy
fuertes y besos muy ruidosos
ayonara di o una ratoncita aponesa
a un ratón espa ol, inclinando la cabeza
Hola, hola le devolvió el saludo el
ratoncillo espa ol en lengua e ratonil,
que consiste en dar muchos chillidos y mover
los bigotes, comenzaron a contarse su vida
n seguir an all los dos ratones, de no haber
o do que les llamaban por megafon a
Empezaba la reunión
or favor, ocupen sus
puestos, empieza la sesión
161
Cuentos para ni os
odos los ratones entraron en un inmenso
salón circular En el centro estaban los ratones
conferenciantes, que hablaron, con gran
seriedad, de los problemas de la
población ratonil
Hablaron de la comida, de lo sano
que es el queso para los dientes y para los
huesos
Hablaron de la limpieza, de lo bueno que es
ba arse de los pies a la cabeza
Hablaron de los m s peque os, de los óvenes
y de los vie os
hablaron y hablaron y hablaron
ue al final del
congreso cuando un ratón
mexicano planteó la
cuestión m s importante
162
El congreso de los ratones
uiero que alguien conteste
a esta pregunta qu podr amos
hacer para librarnos del gato
e hizo un largo silencio y, como nadie
contestaba, el presidente di o
Hay que dar una respuesta a cuestión tan
importante or este motivo, aconse o que se
re nan los ratones de diez en diez espu s de
discutir, cada grupo dar una solución para
librarnos del gato
e untaron los ratones y, despu s de
un largo rato, llegaron a una sola conclusión
El presidente del congreso
la leyó en voz alta
Cuentos para ni os
La nica solución es poner un cascabel
al gato al gato de nuestra casa, al de nuestro
pueblo y al de nuestro barrio Con el cascabel
al cuello, sabremos cu ndo se acerca el
zamparratones y podremos escapar
ravo, bravo gritaban unos, mientras
aplaud an
Magn fica idea exclamaban otros
Entonces, en medio de aquel
griter o, levantó la pata
el ratoncillo espa ol
Cuando se hizo el
silencio y no se o a ni
el vuelo de una mosca,
el ratón les preguntó
164
El congreso de los ratones
o sólo quiero saber
qui n de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato
odos se callaron y se pusieron a pensar
deben de seguir pensando, porque hasta hoy,
que se sepa, ning n ratón se ha atrevido a
poner un cascabel a un gato
165
Los
Me ores cuento
para
i os y ni a
La gallina de los huevos de oro
El patito feo
Garbancito
El flautista de Hamelin
El gato con botas
El león y los animales de la selva
El oso, la mona y el cerdo
La liebre y la tortuga
La pastora que se convirtió en zarina
Los dos amigos y el oso
La pava y la hormiga
La lechera
El burro flautista
El congreso de los ratones
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