REGULADOR DE WATT
HISTORIA
James Watt (Greenock, 19 de enero de 1736 - Handsworth, 25 de agosto de 1819) fue
un matemático, ingeniero e inventor escocés. Los inventos de Watt fueron de gran
importancia para el desarrollo del motor térmico y de la máquina de vapor.
Watt inventó una válvula de control (que todavía se conoce como regulador "Watt", el
regulador centrífugo) para mantener constante la velocidad de la máquina de vapor, se
encontró con una manera de transformar el movimiento alternativo rectilíneo del
émbolo en un movimiento de rotación continua de un volante de inercia. Introdujo el
"efecto doble", es decir, la entrada de vapor alternativamente en los dos extremos
del cilindro, para operar el pistón tanto en la carrera de avance como de retorno.
Finalmente, inventó el indicador para medir la presión de vapor durante todo el ciclo
de trabajo del motor.
James Watt fue de gran ayuda en el desarrollo de la máquina de vapor, convirtiéndola
en una fuente de poder económico explotable. Entendió que la máquina Newcomen
estaba desperdiciando casi tres cuartas partes de la energía del vapor en el
calentamiento del pistón y la cámara, y consecuentemente desarrolló una cámara de
condensación separada, lo que aumentó considerablemente su eficiencia. Nuevos
refinamientos hicieron de la máquina de vapor el trabajo de su vida.
Relación de James W att con la máquina de vapor
En este período hizo importantes amistades con algunos de los principales exponentes
de la comunidad científica escocesa, en particular la vinculación con Joseph Black,
quien luego introducirá el concepto de calor latente. En 1764, Watt, al observar las
pérdidas de vapor en las máquinas Newcomen, desarrolló un modelo de condensador
separado del cilindro, reduciendo así las pérdidas. En 1768, con John Roebuck,
construyó su modelo de máquina de vapor.
En 1772 se mudó a Birmingham, donde, en 1775, entró en estrecho contacto con
Matthew Boulton; James Watt trató de comercializar su invención, pero la difusión
tuvo lugar solo con el comienzo de una colaboración de treinta años con Boulton.
En 1782 James Watt patentó la máquina de doble acción y el regulador de fuerza
centrífuga para el control automático de la máquina; paralelogramo articulado en su
lugar, se remonta a 1784. En este mismo período Watt introdujo una unidad de
"medición de potencia conocido como" el fin de comparar la energía producida por
las máquinas de vapor, que todavía se utiliza hoy en día para indicar la potencia de los
motores de vehículos de motor.
En 1785 James Watt fue finalmente invitado a unirse a la Royal SocietyLondres. En
1794 se convirtió en parte de la Sociedad Lunar, de la que se retiró en 1800. Watt
muere en 1819 y sus restos están enterrados en el cementerio de la parroquia de
Santa María en Handsworth, en el condado de West Midlands.
SU APLICACIÓN
Este regulador tuvo su primera aplicación en las máquinas de vapor tanto para la
tracción de ferrocarriles como para el accionamiento de hélices de grandes barcos de
vapor. Con posterioridad se utilizó, y se continúa utilizando, e n la regulación de
motores térmicos, generalmente estáticos, y en máquinas que precisan mantener
constante el régimen de vueltas independientemente de la carga a la que puedan estar
sometidas. El regulador cumple su misión actuando sobre los mandos de aceleración y
deceleración de los motores.
Un regulador de velocidad es un dispositivo que se utiliza para controlar el régimen
con el que funciona una máquina, como puede ser un motor. Un ejemplo clásico es
el regulador centrífugo ideado por el ingeniero James Watt para controlar la velocidad
de giro de las máquinas de vapor, que utilizaba el efecto de la fuerza de inercia sobre
unos pesos giratorios impulsados por el eje de salida de la máquina con el fin de
reducir el suministro de vapor a medida que se alcanzaba una determinada velocidad
de giro
SU USO
Los reguladores también se encontraban en los primeros vehículos de motor de
explosión (como el Wilson-Pilcher de 1900), donde eran una alternativa al acelerador
manual. Se usaron para establecer la velocidad requerida del motor, ajustando el
acelerador para mantener la velocidad del motor constante, en una idea análoga a la
de un control de crucero moderno. Los reguladores también eran opcionales en
vehículos de trabajo (como los Land Rover), equipados con accesorios accionados por
motores, como cabrestantes o bombas hidráulicas, con el fin de mantener el motor a la
velocidad requerida independientemente de las variaciones de la carga.
M áquinas de vapor, turbinas y otros motores de flujo energético regulable
Existen numerosos sistemas basados en el regulador centrífugo de Watt, aplicado
inicialmente con éxito a sus máquinas de vapor estacionarias. La idea original consiste
en disponer un sistema formado por dos contrapesos suspendidos de un cuadrángulo
articulado en un eje que gire ligado a un motor. A medida que aumenta la velocidad de
giro, las masas suspendidas se elevan y arrastran una biela, que a su vez controla el
grado de apertura de una válvula que regula el caudal con el que se impulsa la
máquina. Este caudal puede ser un flujo de vapor a presión, una corriente de agua, un
suministro de combustible o el amperaje de una corriente eléctrica. En todos estos
casos, el control de la velocidad descansa en la posibilidad de ajustar de forma
continua el suministro de energía. El equilibrio se logra gracias a que un exceso de
velocidad de giro tiende a cerrar la válvula (frenando el motor). La reducción de la
velocidad de giro implica a su vez que se abra la válvula, produciéndose un bucle
alrededor de la posición de equilibrio.
M otores de cuerda
Regulador de velocidad de un fonógrafo Victrola Caracol
Los motores de cuerda presentan la particularidad de que su fuerza motriz (la energía
contenida en un muelle en espiral) es prácticamente constante, y se diferencia de los
casos anteriores en que no es posible graduar la fuerza que se entrega regulando el
caudal de un flujo energético. Los motores de cuerda utilizados en los primeros
gramófonos antes de la generalización del uso de los motores eléctricos, requerían un
ajuste bastante preciso de la velocidad de rotación para escuchar correctamente los
discos fonográficos. Esto llevó al desarrollo de un tipo especial de regulador de
velocidad centrífugo (denominado en inglés governor), en el que la reducción de
velocidad se logra mediante un ingenioso sistema de frenado, en el que un disco en
rotación es comprimido contra unas zapatas cuando es desplazado por los dos
contrapesos giratorios con los que está unido. Para un ajuste fino de la velocidad, se
disponía de un mando que permitía acercar o alejar las zapatas de la posición del disco
en reposo: al aumentarla, se incrementa el régimen de giro, y al reducirla, se aminora.
Numerosos modelos de gramófonos de Edison y de Víctor utilizaban sistemas
similares.
Sistemas utilizados en relojería
Para garantizar el funcionamiento a velocidad constante de los relojes de cuerda, se
idearon una serie de dispositivos mecánicos encaminados a obtener en todo el
recorrido del resorte espiral un par de giro constante. Hasta que se dispuso de aceros
de calidad con capacidad de almacenar energía suficiente utilizando únicamente la
parte del arrollamiento del muelle que se comporta de forma lineal, se utilizaron
dispositivos como el stackfreed91011 (que permitía regular la fuerza motriz del resorte
aplicando una fuerza de rozamiento variable) y el caracol12 (que se valía del radio
variable de un engranaje de forma cónica, que aumentaba el par resultante
compensando la pérdida de tensión de los antiguos resortes espirales a medida que se
iban desenrollando).
Limitadores de velocidad
Los reguladores se pueden utilizar para limitar la velocidad máxima de los vehículos y,
para algunas clases de vehículos, dichos dispositivos son un requisito legal. Pueden
utilizarse más generalmente para limitar la velocidad de rotación de un motor de
combustión interna o para protegerlo de posibles daños causados por una velocidad de
giro excesiva.
Coches
Actualmente, BMW, Audi, Volkswagen y Mercedes-Benz limitan la velocidad máxima
de sus automóviles de serie a 250 kilómetros por hora (155 mph), aunque ciertos
modelos de sus gamas de lujo (Quattro GmbH y AMG, y el Mercedes/McLaren SLR)
son una excepción. Los BMW Rolls-Royce están limitados a 240 kilómetros por hora
(149 mph). Los Jaguar, aunque británicos, también incluyen un limitador en aquellos
modelos donde es necesario, al igual que los suecos Saab y Volvo.
Los fabricantes alemanes fueron los primeros en alcanzar un "acuerdo de caballeros"
para limitar electrónicamente la velocidad máxima de sus vehículos a 250 kilómetros
por hora (155 mph),1314 en consonancia con la posibilidad de circular a altas
velocidades en la red de autopistas alemanas (las famosas Autobahn). Este acuerdo
pudo estar encaminado a evitar el deseo de los dirigentes políticos de introducir un
límite de velocidad legal.
En los mercados europeos, General Motors Europa optó en ocasiones por no seguir
este acuerdo, lo que significó que ciertos automóviles Opel o Vauxhall de alta potencia
podían superar los 250 kilómetros por hora (155 mph), mientras que los Cadillac no
tenían esta posibilidad. Ferrari, Lamborghini, Maserati, Porsche, Aston
Martin y Bentley tampoco limitan la velocidad máxima de sus coches (al menos, no a
250 km/h). El Chrysler 300C SRT8 estaba limitado a 270 km/h. La mayoría de los
vehículos del mercado nacional japonés se limitan a 180 kilómetros por hora
(112 mph) o 190 kilómetros por hora (118 mph).15 La velocidad máxima es un fuerte
argumento de ventas, aunque velocidades superiores a unos 300 kilómetros por hora
(190 mph) sean prácticamente inaccesibles con unas mínimas condiciones de
seguridad en la inmensa mayoría de las vías públicas.
Muchos automóviles de alto rendimiento están limitados a una velocidad de
250 kilómetros por hora (155 mph),16 contribuyendo así a limitar los costes del seguro
del vehículo y a reducir el riesgo de fallo de los neumáticos.
Ciclomotores
Desde 1977, los ciclomotores en el Reino Unido han tenido legalmente limitada su
velocidad a 30 millas por hora (48 km/h) mediante un regulador.17 La mayoría de los
demás países europeos tienen reglas similares (consúltese el artículo principal).
Vehículos de servicios públicos
Los vehículos de servicio público suelen tener una velocidad máxima reglamentada.
Por ejemplo, la circulación de los servicios de autobuses regulares en el Reino Unido
está limitada a 65 mph.18
Los autobuses públicos urbanos suelen tener reguladores de velocidad que
normalmente se establecen entre 65 kilómetros por hora (40 mph) y 100 kilómetros
por hora (62 mph).
Camiones
Todos los vehículos pesados en Europa y Nueva Zelanda tienen por ley reguladores que
limitan su velocidad a 90 kilómetros por hora (56 mph) o 100 kilómetros por hora
(62 mph). Los camiones de bomberos y otros vehículos de emergencia están exentos de
este requisito.
Controles de turbina
En las turbinas de vapor, su velocidad se regula por el procedimiento de controlar el
caudal de vapor suministrado, con el objetivo de mantener constante su velocidad de
rotación. El caudal de vapor se supervisa y controla mediante válvulas interpuestas
entre la caldera y la turbina.
En las turbinas hidráulicas, los reguladores se han utilizado desde mediados del siglo
XIX para controlar su velocidad. Normalmente se usaba un sistema de tipo Watt que
actuaba directamente sobre la válvula de entrada de la turbina o la compuerta trasera
para controlar la cantidad de agua que entraba a la turbina. En 1930, los reguladores
mecánicos comenzaron a utilizar controladores PID para obtener una regulación más
precisa. En la última parte del siglo XX, los reguladores electrónicos y los sistemas
digitales comenzaron a reemplazar a los reguladores mecánicos.
Generadores eléctricos
Para la generación eléctrica en redes eléctricas síncronas, los motores principales
impulsan generadores eléctricos que están acoplados eléctricamente a cualquier otro
generador de la red. Con el control de la caída de velocidad, la frecuencia de toda la red
determina el combustible entregado a cada generador, de modo que si la red funciona
más rápido, el regulador reduce el combustible a cada generador para limitar su
velocidad.
Ascensores
El regulador es un elemento clave en el funcionamiento de los ascensores. Actúa como
un mecanismo de reducción de velocidad o parada en caso de que
el ascensor funcione más allá de su velocidad máxima admisible (que suele ser un
factor de la velocidad máxima del ascensor y está preestablecida por el fabricante
según las pautas internacionales de seguridad de ascensores).