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Arte y Muerte: La Visión de Hirst

Damien Hirst creó en 1991 la escultura "The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living", que consistía en un tiburón tigre de cuatro metros suspendido en formaldehído dentro de un contenedor de vidrio. Esta obra provocó gran controversia y lanzó la carrera de Hirst. Posteriormente, Hirst creó más obras que involucraban animales muertos conservados como parte de su serie "Historia Natural".

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Arte y Muerte: La Visión de Hirst

Damien Hirst creó en 1991 la escultura "The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living", que consistía en un tiburón tigre de cuatro metros suspendido en formaldehído dentro de un contenedor de vidrio. Esta obra provocó gran controversia y lanzó la carrera de Hirst. Posteriormente, Hirst creó más obras que involucraban animales muertos conservados como parte de su serie "Historia Natural".

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THE PHYSICAL IMPOSIBILITY OF DEATH IN THE MIND ON

SOMEONE LIVING (1991),


DAMIEN HIRST
INTRODUCCIÓN Y REFRENCIAS A OTROS ARTISTAS QUE LE INSPIRARON
Damien Hirst no es un profesor de ciencias naturales, es un artista, lo que significa que
esto es una obra de arte, algo que pide ser juzgado como una obra de arte.
Cuando era estudiante, Hirst descubrió las macabras y turbadoras pinturas del pintor
expresionista irlandés Francis Bacon. En aquella época, Hirst trataba de convertirse en
un buen pintor, pero se dió cuenta de que no servía para este sector y dejó de intentarlo.
Entonces comenzó a darle vueltas a la idea de realizar las pinturas de su referente en tres
dimensiones.
El tema de sus obras: la vida y la muerte, el nacimiento y la decadencia, es tan antiguo
como el propio arte. La caja rectangular y el cubo blanco son algo más modernos y, en
realidad, remiten al minimalismo, a artistas como Sol LeWitt y Donald Judd.
En el conjunto también hay algo que recuerda a Joseph Beuys. Al artista alemán le
gustaba usar vitrinas (cajas de cristal en las que se exhiben objetos) dentro de las cuales
ponía pilas, huesos, manteca y uñas.
También contiene algo del Merz (movimiento dadaísta) de Schwitters o de los Combine
(técnica donde confluyen el collage, el ensamblaje y el ready – made u objeto encontrado)
de Rauschenberg, entre otras cosas, la presencia de un animal muerto.

DESCRIPCIÓN DE LA OBRA ESCULTORICA


En 1985, para mostrar y dar a conocer su colección de arte contemporáneo, el empresario
Charles Saatchi había abierto una galería epónima en un barrio rico del norte de Londres.
Poco después de la exposición Freeze de Damien Hirst, Saatchi comenzó a comprar obra
a los participantes en la exposición.

Había una escultura de gran tamaño, un enorme contenedor rectangular de vidrio con un
marco de acero (ahora blanco) en el que Hirst había introducido un animal muerto. Pero
esta vez la bestia estaba entera y era lo bastante grande como para comerse a un humano.
Era un tiburón tigre de cuatro metros de largo que Hirst había dejado en suspensión
dentro de un contenedor de vidrio lleno de formaldehído. La imposibilidad física de la
muerte en la mente de un ser vivo (The Physical Impossibility of Death in the Mind of
Someone Living, 1991) era una idea mucho más ambiciosa y estaba materializada con una
seguridad y un ojo implacable para el arte y la publicidad.

REPRESENTACIONES DE SU SERIE “HISTORIA NATURAL”


Seis años después de la elaboración de esta obra, las reputaciones de Hirst y Satchi ya
estaban consolidadas en la historia del arte. La respetada Royal Academy de Piccadilly,
en Londres, organizó una exposición con obras de la colección de Charles Saatchi:
Sensation (Sensación). El título podía referirse a las diferentes experiencias sensoriales
que las obras de arte expuestas podían provocar en los espectadores.

Damien Hirst participó, entre otros artistas, como no podía ser de otro modo. En la
muestra estaban incluidas la pieza de las moscas y el tiburón, al igual que otros animales
muertos conservados en formaldehído de su serie Historia natural, una pintura de puntos
y otra pintura giratoria (spin painting).

Cabe destacar una de sus primeras obras: en 1990 finalizó A Thousand Years (Hace mil
años), una obra macabra, y al mismo tiempo, una afirmación de la vida. Dicha obra
consiste en una gran estructura rectangular de cristal rodeada por un marco de acero
oscuro. En el centro del suelo del otro compartimento se encuentra la cabeza putrefacta
de una vaca muerta sobre la que pende un insectocutor, un aparato eléctrico que sirve
para abrasar insectos. En dos de los lados de este compartimento de cristal hay unos
cuencos que contienen azúcar. Para completar la obra, Hirst ha incorporado moscas y
gusanos. El resultado final es una especie de clase de biología en la que se nos muestra el
ciclo de la vida.

Dos décadas más tarde, otra obra completaría lo que son sus «grandes éxitos»: For the
Love of God (Por el amor de Dios) es una réplica en platino y a tamaño natural de un
cráneo humano que Hirst cubrió con más de ocho mil diamantes y un juego completo de
dientes humanos.

CRÍTICAS SOBRE EL PINTOR Y LA OBRA


Los periódicos británicos publicaron la obra inmediatamente. The Sun tituló
sarcásticamente en primera página: «¡Cincuenta mil libras por un pescado sin patatas!»,
algo que hizo que la reputación de Hirst y Satchi en el mundo del arte internacional
quedara afianzada con este gesto.

CONCLUSIÓN
Sus obras son las de un individuo absolutamente seguro de sí mismo que, según sus
propias palabras, pertenece a una generación que «nunca tuvo el menor reparo en robar
ideas de otros». Su mirada sobre la historia del arte no es posmoderna. Hirst no busca
extrañas combinaciones que desentonen y hagan que el espectador se interrogue acerca
de la identidad o la fugacidad, sino condensar en todas sus obras lo que quiere transmitir:
lo que es la muerte, la vida, la religión, la belleza y la ciencia.

BIBLIOGRAFÍA:
Gompertz W. What are you looking at?: 150 Years of modern art in the blink of an eye.
Harlow, Inglaterra: Penguin Books; 2016.

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