Capitulo I
Generalidades
Introduccion
antecedentes
Planteamiento del problema
FORMULACION DEL PROBLEMA
¿Se podrá implementar el achachairú en técnicas de reposteria?
REPRESENTACION GRAFICA DEL PRODUCTO
Objetivos
Objetivo General
desarrollar una prelación con las frutas exóticas como el ahachairu de la
comunidad de porongo
Objetivos Específicos
detallar la información sobre el achachairú y la comunidad de porongo
para la investigación
Establecer una receta estándar a base de el achachairú y utilizar
técnicas de repostería
Realizar entrevista sobre el achachairu en la comunidad de porongo con
un conjunto e personas
Justificación
5.3.1 Justificación Técnica
El presente trabajo, aplicara conocimientos adquiridos en:
Técnicas de reposteria
Permitirá aplicar conocimientos básicos adquiridos y ser ejecutados en este
proyecto. En cuanto a técnicas de reposteria y técnicas de elaboración de
productos entre muchos otros.
Inocuidad alimentaria
Permitirá aplicar conocimientos de seguridad alimentaria e inocuidad
alimentaria.
Productos gastronómicos.
Permitirá proyectar el proyecto a nivel más profesional con la aplicación de
costos, elaboración de productos gastronómicos.
5.3.2 Justificación Social
La alimentación sana nos dirige a que aprovechar los ingredientes con
porcentajes de nutrientes muy recomendables para poder así vivir de manera
sana y con energía además de poder prevenir el envejecimiento o el cuidado
de la piel entre otros beneficios.
Delimitación
Delimitación es la acción y efecto de delimitar o determinar los límites de la
investigación.
6.1 Delimitación geográfica
El presente trabajo se realizará en la comunidad de porongo de la ciudad de
santa cruz de la sierra
6.2 Delimitación poblacional
La población a la que se pretende llegar se encuentre comprendidos entre
clientes de edades de 15 a 45 años de edad.
6.3 Delimitación temática
La investigación se realizó en el área de reposteria.
Capitulo II
Marco teórico
Comunidad de porongo
Corría el año 1708, el Gobernador de la provincia de Santa Cruz de la Sierra
era Don José Cayetano Hurtado de Mendoza y Dávila, cuando se tiene noticias
de que el religioso criollo Fray Santiago del Rivero, de la Orden de Nuestra
Señora de la Merced, había logrado adoctrinar a algunos amerindios
chiriguanos de la zona y había establecido un núcleo misional a cuatro leguas
de la ciudad, bajo el nombre de San Juan Bautista de Porongo. Una vez
asentados y con los primeros amerindios pacificados, se procedió a reunir a
otros de la zona del Piraí, Cabezas y Abapó, creándose la Misión y celebrando
la primera misa el 22 de febrero de 1714.
Cuando el obispo Fray Jaime de Mimbela tiene conocimiento de este evento, y
al tratarse de la primera vez que se lograba adoctrinar a amerindios de la
llanura, en 1716 solicita al Obispo provincial del Cuzco, a quien se debían los
religiosos de esta zona, que nombrara al Fray Santiago del Rivero como
doctrinero de esa misión. La solicitud fue atendida favorablemente,
autorizándose el funcionamiento de la Misión de San Juan Bautista de
Porongo, asignándole a Fray Santiago dos colaboradores: el Padre José de
Ortega y Miguel Borda del convento de Santa Cruz de la Sierra, ante el júbilo
del comendador del convento Padre Francisco de Almansa.
Esta misión tuvo una tarea muy importante; la de contener a los amerindios
yurakarés que vivían en la zona norte del actual Parque Amboró y que
constantemente amenazaban con atacar la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y
sus alrededores, actitud que desapareció luego del asentamiento.
En los inicios del año 1729, el hechicero chiriguano Aruma levantó a todo el
pueblo chiriguano del Chaco en contra del hombre blanco, avanzando sobre
propiedades, misiones religiosas y todo lo que se encontraba a su paso
debiendo, el gobernador de la provincia de Santa Cruz Don Francisco Antonio
de Argamosa y Zeballos en compañía de 200 hombres armados, salir a la
guerra contra éstos sublevados, pero al no encontrarlos regresa a la ciudad. A
los pocos años, en enero de 1735, nuevamente se sublevan los amerindios
chiriguanos y vuelven los ataques a todos los asientos poblados de toda la
zona chaqueña, para luego ingresar a las misiones de Nuestra Señora del
Carmen de Cabeza, Nuestra Señora del Pilar de la Florida, Nuestra Señora de
la Asunción del Piraí y a la de San Juan Bautista de Porongo destruyendo las
mismas y reclutando a los amerindios chiriguanos.
Completado el ejército chiriguano se dirigieron a Santa Cruz de la Sierra donde
el gobernador, quien ya estaba alertado, procedió a atrincherar la ciudad y
cercarla con empalizadas para poder resistir los ataques chiriguanos que
llegaron hasta la zona del Pari, Luego que cesó el ataque, el gobernador con
hombres armados y sacerdotes sale a la captura de los amerindios,
registrándose una de las más sangrientas guerras jamás vista. Esa fue la
primera rebelión de los amerindios que se encontraban en la misión de San
Juan Bautista de Porongo.
El año 1787, el último gobernador colonial de la provincia de Santa Cruz de la
Sierra Don Francisco de Viedma y Narváez, eleva un informe al virreinato del
Rio de la Plata en el que describe a la Misión de San Juan Bautista de Porongo
de la siguiente manera:
“Dista cuatro leguas de la ciudad de Santa Cruz, y ciento y ocho de la capital
de la provincia (…) En uno de sus frentes está la casa o habitación del cura,
con varias oficinas para el beneficio del azúcar de su cosecha y la escuela de
los indios; en el mismo frente está la iglesia, es bien larga y ancha, las paredes
de palizada, barro y adobe, muy baja de techo, cubierto con motacú, su adorno
moderado. Mantiene una música de violines, bajones y otros instrumentos de
boca, que aprenden los indios: entre todos serán doce. Las habitaciones son
unos galpones o chozas infelices y sin orden, techadas con motacú; el Cabildo
se compone de cuantos empleos concejiles puede tener la más populosa
ciudad, porque así sus curas lo han dispuesto, como si tuvieran toda la
autoridad real. La robustez, estatura, fisonomía, traje, usos, costumbres y
armas de estos indios. Ni cuando se fundó esta población, ni después, se
señaló el distrito de su jurisdicción, ni se les repartió a los indios las tierras para
su labranza y cultivo, ni se asignaron las de bienes de la comunidad y demás
que previenen las leyes de estos dominios. En esta parte se sigue igual método
que la ciudad de Santa Cruz”.
“Los indios se ocupan cuatro días en la semana en trabajar para el cura los
plantíos de caña, que siembran en los mejores terrenos que elige a su
voluntad, y demás faenas en que quiera ocuparlos, como único sínodo que
goza por asignación de patrón y prelado. Las cosechas en años fértiles, son de
consideración; suelen llegar a mil arrobas de azúcar, y pudieran ser más
abundantes si pusieran otro empeño en la extensión y cultivo de sus
cañaverales. mandó a los curas… que se destinase la tercera parte de la
fábrica de la iglesia, y las otras dos partes para el cura, con otras providencias
económicas y gubernativas a los intereses temporales de la misión, con que la
sujeta a la jurisdicción episcopal, y como bienes eclesiásticos dispone del
ganado que posee el común de los indios. Los dos días que, fuera del
domingo, le quedan libre en la semana, los invierten en el cultivo de sus
reducidas chacras, donde siembran arroz, algodón, yuca, camote, maíz,
zapallos y alguna corta plantada de caña: en el corte y conducción de maderas
para proveer de ellas a Santa Cruz, o en trabajar de peones en los chacos de
los españoles, con el jornal de dos reales y medio, que perciben en plata o
géneros.
El temperamento de este pueblo es algo más ardiente que el de Santa Cruz,
sano y su agua buena. El ganado que en aquel tiempo poseía el común de los
indios, era 230 cabezas de vacuno de yerro. El todo de la población se
compone de 1.701 indios”
Durante la Guerra por la Independencia (1.810 – 1.825), la Misión de Porongo
aportó a la causa patriota con alimentos y combatientes, hasta quedar sin
siquiera una vaca en pie. Por ello el Cnel. Ignacio Warnes solicita al cura de la
Misión de Buenavista envíe vacas y toros a Porongo para repoblar la hacienda
del lugar.
En la provincia Cercado (hoy Andrés Ibañez) es creado el Cantón Ayacucho, en
el territorio de la antigua Misión de Porongo, por Decreto Ley de 10 de agosto
de 1826, reivindicando el nombre original por resolución expresa de 18 de
diciembre de este mismo año y refrendada por el Decreto Ley de 15 de
septiembre de 1883.
Dentro de su jurisdicción se incluyeron los pueblos de Terebinto, Lomas,
Palmar, Bajío y la Misión de Porongo, nombrándose al primer agente municipal
entre una terna de ciudadanos notables, que recayó en la persona del
ciudadano Juan Manuel Roca. (ENCICLOPEDIA HISTÓRICA DE SANTA CRUZ
DE BISMARK A. CUÉLLAR CHÁVEZ)
Poblacion de la comunidad de porongo
Habitantes de la comunidad de porongo son alrededor den 17.047 personas de
las cuales estas están arriesgadas a las tradiciones y costumbres de sus
antepasados además de la producción y riequesas que tiene su comunidad en
el ámbito cultural
La producción de achachairú café naranja y mandarina son unas de las varias
maneras de ingreso para la canasta familiar siendo en si la producción q
abastece con un 50 % en la ciudad de Santacruz y también un bajo porcentaje
al resto el país
Su plaza tan colonial y las torrres clásicas hacen que porongo sea un lugar
atrayente de gente externa junto a la flora que puede dar porongo sin duda un
lugar turístico que dan ingresos de personas que visitan el lugar.
Oroco o camururu
Árbol dioico de tamaño mediano que alcanza de los 30 a los 45 pies de altura
troco recto corteza grisarea copa simétrica hojas opuestas de color verde
oscuro elípticas u oblongadas de 2 a 8 pulgadas de largo y 1 m o 3 de ancho
que contiene un latex amarillo flores amarillentas producidas en grupo de 1 a
15 en los nudos de las ramas fruta esférica ovoide o elpsiode de 2 a 3 pulgadas
de largo la pulpa blanca aomatica jugosa de sabor agridulce y que contiene de
1 a 3 semillas.
Propagación o plantación del oroco
Se produce mediante su semilla esta tarda alrededor de 2 a 3 años en crecer
ya que el árbol necesita tiempo para producir la fruta
El cultivo es en climas calidos se comprobó también que se adapta en suelos
saldos y húmedos
No se iodentifico plgas que puedan dañar la planta
La fruta del oroco tienden a consumirse frescos o al natural ya que se presenta
el sabor a agridulce muy agradable pero también lo consumen en frescos
elaborasdos con la pulpa
Aun no se conoce variedad de dicha fruta (pagina fruitlovers .com)
La fruta ocoro es recomendade el consumo por sus altos valores de nutrivon
que gracias a sus nutrientes llega ser adelgazante combate el colesterol yu
frena el envejesieminto yab que sus altos niveles de antioxidantes hacen que la
piel rejuvenesca a la nueva presencia de las células
Aporta energía
Esta fruta es ideal para combatir el cansancio y la fatiga o para recuperarse
tras la práctica de ejercicio intenso debido a su elevado contenido de
carbohidratos, que lo convierten en un alimento energético.
Combate el colesterol
Los flavonoides y la fibra que contiene el ocoro limitan la absorción de las
grasas a través del intestino, de manera que ayuda a mantener los niveles
adecuados de colesterol en sangre, favoreciendo así la salud cardiovascular.
Mantiene el vientre plano
Este superalimento termina con la sensación de hinchazón provocado por la
retención de líquidos ya que es un producto detox. Sus propiedades diuréticas
contribuyen a eliminar del organismo grasas y toxinas.
Frena el envejecimiento
Al ser un producto rico en antioxidantes, contribuye al buen estado, a nivel
celular, de todos los tejidos que componen el organismo, frenando la acción de
los radicales libres y el envejecimiento prematuro de la piel.