MARÍA CUIDA NUESTRO SÍ
CANTO
Santa María, Ruega por nosotros,
Santa María, danos el amor a Jesús.
Santa María, danos confianza,
Santa María, haznos renacer en su luz.
Porque sé que a ti te ha gustado mi vocación,
llénala por siempre con tu sí,
Quiero responder sirviendo al Jesús que sirvió,
Santa María por mí intercede hoy.
PROCLAMACION DE LA PALABRA
ESCUCHAMOS, COMO SI FUERA LA PRIMERA VEZ, CON ASOMBRO AGRADECIDO, EL
MENSAJE DE ESTA PALABRA: Lucas 1, 30 - 38
"El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en
el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será
llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la
casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será
esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será
llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este
es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para
Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel
dejándola se fue."
Silencio orante
REFLEXIÓN
En el momento de la Anunciación está María con su Sí, con su Fiat, está la plenitud de su fe.
María que dice Sí. Y dice que Sí porque sabe que ese Dios, que es amor, se lo pide, lo puede
todo. Entonces no duda y le dice que Sí: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí
según tu palabra.” La Iglesia nace de la plenitud de la fe de María, en la sencillez de su Sí total,
generoso, radical a la Palabra.
Cambió la historia cuando María dijo Sí. Va a llegar el momento en que la nube, preñada de
Cristo, se abra sin partirse, sin quebrarse. En la virginidad nos dará la luz, la alegría, la paz, la
esperanza, porque María dijo que Sí. Por eso Isabel le dirá: “Bienaventurada tú porque has
creído, porque dijiste que sí” Pero también bienaventurados nosotros, María, porque Tú dijiste
que Sí.
HH. Carmelitas Teresas de San José
Es el momento de renovar la determinación y la alegría de nuestro Sí. En la plenitud de fe de
nuestro corazón nacerá la Iglesia. Esa Iglesia que debemos llevar después en misión, que
debemos a todos la humanidad gritar.
ORAMOS CON ESTA CANCIÓN, DEJAMOS EN MANOS DE MARÍA, LA VIVENCIA DE
NUESTRA VOCACIÓN, CON SUS MOMENTOS ALEGRES Y DE DIFÍCILES.
CANCIÓN: Acaso no estoy yo aquí
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Hijo mío, lo que te aflige y asusta Hijo mío, lo que te aflige y asusta
Se encuentra en las manos de Dios Se encuentra en las manos de Dios
Se encuentra en las manos de Dios Nada es imposible para nuestro Dios
Hijo mío, no temas ninguna angustia. Hijo mío, no temas ninguna angustia.
No se turbe tu corazón, No se turbe tu corazón
No se turbe tu corazón No se turbe tu corazón
Acaso no estoy yo aquí Acaso no estoy yo aquí…
que soy tu madre?
Bajo mi manto y en mi regazo Déjame consolarte
Te cuidaré Déjame a Jesús llevarte
Déjame ser tu madre
Acaso no estoy yo aquí
que soy tu madre? Déjame consolarte
Toma mi mano y hacia mi Hijo Déjame a Jesús llevarte
Te llevaré Déjame ser tu madre
Acaso no estoy yo aquí…
OREMOS
Señor, cuántas cosas me has mostrado, cuántos horizontes me has abierto. Yo cierro los ojos, y
como María de Nazaret, te digo que Sí, para que la Iglesia empiece a nacer en mi corazón. Yo
te digo que sí con toda el alma.
Señor, creo, te digo que Sí soy tu sierva hágase en mí según tu palabra. Vuelvo, Señor, con más
conciencia que nunca, a renovar el Sí que dije en mi profesión, primero, y que pronuncié,
después, ya de una manera más consciente, más definitiva, en la Profesión Perpetua. Señor, te
digo que sí desde el Corazón de nuestra Señora, la Virgen Fiel. Amén.
HH. Carmelitas Teresas de San José