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CLASE #18. Parte B

Este documento presenta una discusión sobre la interpretación del pasaje de Génesis 6:1-2. Se analizan tres interpretaciones principales sobre la identidad de los "hijos de Dios" y las "hijas de los hombres": 1) que se refieren a reyes y personas de clases inferiores, 2) a descendientes piadosos de Set y descendientes de Caín, y 3) a seres angelicales y mujeres humanas. Luego se examinan los argumentos de cada posición y se concluye que la tercera interpretación, de seres angelicales, es
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CLASE #18. Parte B

Este documento presenta una discusión sobre la interpretación del pasaje de Génesis 6:1-2. Se analizan tres interpretaciones principales sobre la identidad de los "hijos de Dios" y las "hijas de los hombres": 1) que se refieren a reyes y personas de clases inferiores, 2) a descendientes piadosos de Set y descendientes de Caín, y 3) a seres angelicales y mujeres humanas. Luego se examinan los argumentos de cada posición y se concluye que la tercera interpretación, de seres angelicales, es
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CLASE #18 Parte B

UNIDAD: HERMENÉUTICA. PRINCIPIOS Y PROCEDIMIENTOS DE INTERPRETACIÓN BÍBLICA

TEMA GENERAL: El recorrido interpretativo: Antiguo Testamento

TEMA DE LA LECCIÓN: Antiguo Testamento: Narración

Introducción general: siguiendo la teoría sobre las características de una narración, a saber: Cuatro
importantes elementos de la narración de los que no hablamos anteriormente son: (1) argumento, (2)
escenario, (3) personajes, y (4) el punto de vista del narrador. En nuestra exposición de los Evangelios (clase
15) planteamos la conveniencia de algunas preguntas estándar como ¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?
¿Por qué? y ¿Cómo? Es tas preguntas servirán para introducirnos en el estudio de la narración, pero su
aplicación a cada uno de los cuatro elementos que acabamos de mencionar requiere una cierta ampliación.
1. Argumento. La exploración del argumento es una extensión de la pregunta ¿Qué? y ¿Cómo?
2. Escenario. El escenario está relacionado con las preguntas ¿Cuándo? y ¿Dónde?
3. Personajes. Los personajes son la respuesta a la pregunta, ¿quién?, y representan un elemento crucial de
toda narración.
4. El punto de vista del narrador. El narrador (autor) es el responsable de transmitir el significado a los
lectores por medio del relato.
NOTA: Comparación/contraste. Esta técnica literaria es un importante recurso que se utiliza en la narración
veterotestamentaria para desarrollar el argumento e imprimir movimiento a la narración, es decir,
esclarecer lo más posible el suceso que se está narrando.
A saber, el recorrido interpretativo del Antiguo Testamento será algo así:
 Paso 1: Entender el texto en su contexto original. ¿Qué significó el pasaje para los receptores
bíblicos originales?
 Paso 2: Medir la anchura del río de diferencias. ¿Cuáles son las diferencias entre los receptores
bíblicos y nosotros?
 Paso 3: Cruzar el puente de los principios. ¿Cuál es el principio teológico que subyace en este
texto?
 Paso 4: Cruzar al Nuevo Testamento. ¿Modifica o matiza este principio la enseñanza del Nuevo
Testamento y, en caso afirmativo, cómo?
 Paso 5: Entender el texto en nuestro contexto. ¿Cómo deberían aplicar los cristianos de hoy el
principio teológico a sus vidas?
Sin embargo, ¿cómo haremos posible esto? Recordar SIEMPRE el siguiente cuadro:

 Principio #1: “Toda la Escritura debe ser interpretada en su sentido común, natural y
normal (esto es, literal)”, permitiendo por supuesto, los simbolismos y figuras literarias.
 Principio #2: “El mensaje de una palabra, expresión o pasaje en general estará delimitado
por el contexto en el que está sumergido”.
 Principio #3: “Comparar Escritura con Escritura”.
 Principio #4: “Las antinomias nunca son aceptables”.
 Principio #5: “Muchos pasajes de la Escritura, tienen implicaciones (cumplimiento) y
aplicaciones cercanas y lejanas (esto es DUAL)”.
A continuación, desarrollaremos el ejemplo de Génesis 6:1-2, aplicando la teoría antes vista y explicada en
clase. Recordemos que estamos estudiando el género literario de “Narración”, es por ello que elegimos
otro pasaje del A.T. (Génesis 6: 1-8), uno de los pasajes que ha despertado más curiosidad, disputas y
divergencia de opiniones en la Biblia, para aplicar lo que hemos venido estudiando, la Hermenéutica. Pero
como veremos en esta lección la dificultad desaparece en gran medida si nos apegamos al significado literal
del texto y nos alejamos de las tradiciones utilizadas para interpretarlo. Y la conclusión a la que llegaremos le
podrá parecer inesperada y profundamente desconcertante. Ahora veamos quienes son los “hijos de Dios” y
“las hijas de los hombres”. Este texto de Génesis, que escribió Moisés (tradicionalmente aceptado), nos da
una breve descripción de los hechos ocurridos en los primeros 1,656 años antes del Diluvio resumidos en
unos cuantos versículos, muy probablemente porque la audiencia de sus tiempos tuvo una mejor visión
histórica de estos hechos por la tradición oral en la que vivían. Pero para nosotros, 3,400 años después, esta
información nos puede parecer ambigua si no hacemos el esfuerzo de entender el mensaje que el Señor nos
quiere dar (2 Timoteo 3:16-17). Y como veremos en los estudios de Génesis 6, el entender esta información
va a jugar un papel crucial en nuestras vidas porque nos ayudará a comprender los hechos que están
ocurriendo actualmente y vemos en las noticias, porque la humanidad está regresando a comportarse como
en los tiempos de Noé, antes de que el juicio (El Diluvio) les fuera aplicado, la diferencia ahora es que el juicio
va a ser con fuego.
“Por esto el mundo de entonces fue destruido, inundado en agua. Pero por la misma palabra, los cielos y la
tierra que ahora existen están reservados para el fuego; guardados hasta el día del juicio y de la destrucción
de los hombres impíos.” — 2 Pedro 3:6-7 (RVA-2015)

(Ver. 1-3) Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les
nacieron hijas, 2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí
mujeres, escogiendo entre todas.
A través de la historia ha surgido una gran controversia sobre la identidad de los «hijos de Dios» y de las
“hijas de los hombres” descritos en las Escrituras. Ahora veremos las tres interpretaciones principales que se
han considerado, como la unión de:

1. Los reyes, príncipes, o tiranos (de la línea de Caín) en contraste con las hijas de las personas de
«órdenes inferiores».
2. Los hombres piadosos descendientes de Set con las hijas descendientes de Caín.
3. Un grupo de seres angelicales con mujeres de la humanidad en general.
La cuestión de si los «hijos de Dios» eran hombres o ángeles, puede determinarse a partir del contexto, el
significado de las palabras en hebreo, la conducta de los “hijos de Dios”, y las consecuencias de estas
relaciones para la humanidad. Ahora veamos cada una de estas posturas.

1. LOS REYES, PRÍNCIPES, O TIRANOS CON LAS HIJAS DE «ÓRDENES INFERIORES»


“2 Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la
deshonró.” — Génesis 34:2

ARGUMENTO: Esta interpretación es defendida por rabinos judíos ortodoxos quienes enseñan que los “hijos
de Dios” se refiere a figuras reales, nobles y hombres de alto rango que se relacionaron con mujeres bellas
de las clases bajas. Esto lo basan porque estos “hijos de los reyes” eran considerados como dioses en las
culturas de la antigüedad. Esta interpretación muestra a gobernantes ambiciosos, despóticos y autoritarios
en busca de un mayor poder y mujeres con el afán de incrementar su autoridad y notoriedad. El ejemplo
más claro de este punto de vista es Lamec, de la línea de Caín, quien se muestra como un príncipe que
ejerce una tiranía, asesinando a quien se le oponga, y fomentando la bigamia. Así que estos reyes
orgullosamente perpetuaron y agravaron el estilo de vida corrupto de Lamec probablemente estableciendo
harenes reales. Existen textos que respaldan esta posición de mezclas de clases sociales como la traducción
al arameo de la Torá, el Tárgum de Onquelos (del siglo II d.C.), que traduce la frase los «hijos de Dios», “
‫“ – ”ְבֵני־ָֽהֱאֹלִהים‬Benéi haElohím”, como «hijos de los poderosos», o Símaco en su traducción al griego los
llama «los hijos de los reyes». Esta postura está fundamentada en la interpretación de que la palabra ‫ֱאֹלִהים‬
– elohím se usa a veces para describir a los líderes o jueces israelitas (Éxodo 21:6; 22:8; Salmo 82:1,6), y
además porque el fruto de esta relación fue llamado en Génesis 6:4, ‫ – ִּגֹּבִר ים‬giborím, que significa «grandes
hombres de valor, fuerza, riqueza o poder».

«Que los hijos de los poderosos vieron a las hijas de los hombres que eran hermosas, y tomaron esposas de
todas las que quisieron». – Génesis 6:2 Tárgum de Onquelos.
“Yo dije: «Ustedes son dioses [elohím], y todos son hijos del Altísimo.” — Salmos 82:6

REFUTACIÓN: Las Escrituras en ningún momento nos dan información innecesaria, cada palabra contenida
está localizada de forma precisa. Bajo este esquema, la suposición de que hombres ricos como reyes,
príncipes o tiranos, busquen casarse con mujeres hermosas porque les gustaron, no tiene nada de raro, no
es nada fuera de lo ordinario, esto sucede todos los días en todo el mundo. De modo que, si leemos este
versículo pensando en esto, nos damos cuenta que ésta no puede ser la interpretación del pasaje. Algo
similar sucede con la interpretación que algunos le han dado a Isaías 7:14 en donde traducen «doncella» en
lugar de «virgen», las doncellas conciben hijos todos los días, eso no tiene nada de raro, pero el hecho de
que una virgen conciba, esto sí es extraordinario. Sin embargo, la frase “Benéi haElohím” no se utiliza en el
resto del Antiguo Testamento para referirse a humanos, sino para hablar de seres angelicales (Como lo dice
Job), por lo que esta interpretación está forzando una excepción con el objetivo de no aceptar a estos seres
sobrenaturales como parte de la descripción en este pasaje. Por eso no podemos aplicar el término de hijos
de Dios (Elohím) a estas personas. Jesús nos especifica en Juan 10:34-36, en donde cita el Salmo 82:6 para
describir al tipo de personas que se les puede llamar “elohím” en las Escrituras. Y como podemos ver, en el
comportamiento de una persona como Lamec (de la línea de Caín) no se ven los frutos de alguien quien
recibió la Palabra de Dios en su vida. Por lo que si nuestro Señor Jesucristo está diciéndonos que el término
de “elohím” solo aplica a aquellos a quienes vino la Palabra de Dios a sus vidas, y Jesús es la Palabra. Por lo
tanto, no se puede aplicar este término a “los hijos de los poderosos”, esta interpretación no es la correcta
por no estar justificada por el uso del lenguaje y por no ser bíblica. “ 34 Jesús les respondió: ¿No está escrito
en vuestra ley: Yo dije, ¿dioses (elohím) sois? 35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y
la Escritura no puede ser quebrantada), 36 ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú
blasfemas, porque dije: ¿Hijo de Dios soy?” — Juan 10:34-36

Además, esta interpretación no proporciona ninguna explicación al versículo de Génesis 6:4, en donde los
hijos de estos matrimonios fue una raza de gigantes (como veremos cuando lleguemos al estudio de los
NEPHILÍM) o héroes de renombre. Hoy en día, cuando tenemos esta mezcla de clases sociales, los embarazos
son suprimidos o son escondidos para evitar el escándalo de los poderosos, ricos y famosos en los medios de
comunicación. Por ello esta interpretación es la menos aceptada en la actualidad.

2. LOS HOMBRES PIADOSOS DESCENDIENTES DE SET CON LAS HIJAS DESCENDIENTES DE CAÍN.

ARGUMENTO: Esta segunda interpretación que veremos, es generalmente la más aceptada por los
estudiosos en los tiempos modernos, y, por lo tanto, es enseñada en los seminarios. Describe que Génesis
6:1-4 relata el matrimonio entre las dos líneas de los hijos de Adán, en donde las “hijas de los hombres”
pertenecían a la perversa y apóstata posteridad de Caín (Génesis 4), que se casaron con los “hijos de Dios”,
los descendientes piadosos, religiosos, temerosos y fieles a Dios de la línea de Set (Génesis 5). Por lo que
tenemos que preguntarnos ¿de dónde surgió esta interpretación? Los primeros indicios surgieron en el
segundo siglo d.C., donde Sexto Julio Africano (c. 160-c. 240) recurrió a insinuar esta interpretación como
una posible alternativa para refutar los ataques al cristianismo por parte del filósofo griego Celso. Pero no
fue sino hasta el siglo V d.C., cuando esta interpretación fue popularizada por Agustín de Hipona, quien
afirmó sin lugar a dudas que los “hijos de Dios” simplemente se referían a los hijos de Set. Esta fue la
interpretación que prevaleció durante toda la Edad Media, y después fue adoptada por todos los que han
seguido los pasos de Agustín de Hipona hasta nuestros días (como Jerónimo, Calvin). Todavía se enseña
ampliamente hoy en día entre muchas iglesias que encuentran la visión literal de «los ángeles» un poco
inquietante y perturbadora.

REFUTACIÓN: Este punto de vista trata de hacer ver el matrimonio entre estas dos líneas como si fuera un
pecado, pero la Biblia no nos habla de ningún tipo de prohibición para casarse antes del Diluvio. La idea de
que las personas incrédulas debían permanecer separadas de los creyentes en el SEÑOR se empieza a aplicar
hasta los tiempos de Isaac, hijo de Abraham, quien pertenecía a la línea Mesiánica, y después lo vemos
como parte de la ley de Dios que Moisés recibió (Génesis 24:3, 27:46, 28:1; Éxodo 34:16). “Entonces
Abraham dijo a un siervo suyo… te haré jurar por el SEÑOR, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no
tomarás para mi hijo [Isaac] una mujer de las hijas de los cananeos entre los cuales habito.” — Génesis 24:2-
3 (RVA-2015)

Pero si Génesis 6:1-8, solo habla del comportamiento del hombre antes de Diluvio, ¿por qué Moisés utilizó el
término “hijos de Dios” para describir a los “hijos de Set” y “las hijas del hombre” para hablar solo de las
hijas de Caín? No hubiera sido apegado a los hechos el haberlos llamarlos por su nombre. Además, la frase
“Benéi haElohím” («hijos de Dios») nunca se usa para referirse a los creyentes en el Antiguo Testamento.
Este punto de vista asume que solo los hombres descendientes de Set eran creyentes y que solo las mujeres
del linaje de Caín eran incrédulas. Pero como vemos, para los tiempos del nacimiento de Enos, hijo de Set, la
humanidad ya estaba profanando el nombre de su Creador. No hay indicios en las Escrituras de que la línea
de Set estuviera formada exclusivamente por creyentes. Además, ¿Por qué un creyente iba a casarse con
una mujer no creyente? El apóstol Pablo nos advierte a los creyentes para que no se unan en un yugo
desigual con los incrédulos (2 Corintios 6:14-18). Y aunque esto llegara a pasar, el Señor no destruye estos
matrimonios mixtos hoy en día. Así que esta interpretación estaría acusando a Dios de ser inconsistente en
Sus juicios. “No estén unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la
iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene en
común un creyente con un incrédulo?” — 2 Corintios 6:14-15

Otro punto que invalida esta interpretación, es el considerar que, si los descendientes de Set en general
fueron fieles al Señor, entonces ¿por qué todos ellos murieron ahogados en el Diluvio a excepción de Noé y
su familia? Recordemos que de entre todos los seres humanos antes del Diluvio, solamente Enoc y 8
personas en el Arca se salvaron del juicio de Dios. Por lo que más bien, lo que la Biblia nos dice es que tanto
los descendientes de Caín como los de Set, formaron parte de una corrupción universal de toda la raza
humana, que incluso llevó a Dios a lamentar haber hecho al hombre en la tierra. Imagine la aflicción en el
corazón de nuestro Creador al ver que la humanidad había llegado a un punto de maldad que era
irreversible y que la única solución era su destrucción. La descripción divina no podía ser más clara que en
Génesis 6:12: “porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. “Entonces el SEÑOR lamentó
haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo el SEÑOR: “Arrasaré de la faz de la tierra
los seres que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo; porque lamento
haberlos hecho” — Génesis 6:6-7 (RVA-2015)

El juicio del Diluvio no podía ser ejecutado hasta que todos los hombres justos estuvieran a salvo, de la
misma manera que ocurrió en el pasaje de Sodoma y Gomorra, en donde los ángeles no podían ejecutar el
juicio de Dios hasta que Lot y su familia estuviera fuera del peligro (Génesis 19:22). “Tampoco perdonó al
mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio
sobre el mundo de los impíos. También condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra,
reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después. Además,
rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos” — 2 Pedro 2:5-8

 Además, la frase «las hijas de los hombres» viene del hebreo ‫ – ְּבֹנות ָֽהָאָד ם‬benót haAdám, que
significa “las hijas de Adán”, que es la forma de designar a las mujeres de la Biblia y abarca a todas
las mujeres, no solo a las hijas de Caín. Por lo que podemos concluir que Set no era Dios y Caín no
era Adán. Entonces el contraste hecho en este versículo requiere otra interpretación.
 Otro punto a evaluar en «las hijas de los hombres eran hermosas» es la palabra «hermosa», que
viene del hebreo ‫ – טֹוב‬TOV que significa principalmente “buena», «justa», y adicionalmente
“hermosa”. Es la misma palabra que utiliza Dios cuando vio que Su creación era “buena (y
hermosa)” en Génesis 1:31. Pero para esta interpretación se aplica un significado opuesto para las
hijas de Caín, en lugar de ser buenas y hermosas, se les califica como mujeres malas e incrédulas
que corrompen la supuesta bondad de los hombres descendientes de Set. Por lo que este contraste
no es lo que reflejan las Escrituras, ya que tanto hombres como mujeres se alejaron del
Todopoderoso.

“Pero la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Dios miró a la tierra,
y vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” — Génesis
6:11-12.

 Por último, si esta interpretación fuera la correcta ¿por qué la unión entre hombres piadosos y
mujeres impías produjo gigantes? Los matrimonios mixtos entre personas con principios, religiones
y prácticas opuestas eran necesariamente fuentes de una gran corrupción. Las mujeres no
religiosas podrían ejercer como madres una poderosa influencia negativa en los hijos con una muy
baja probabilidad para hacerlos hombres de renombre, siendo más probable que los hundieran en
una depravación fatal, tal como nos dicen las Escrituras. Tampoco estos matrimonios de un
creyente con una incrédula tendrán como descendencia a gigantes, superhumanos o monstruos,
llamados en hebreo nephilím en la Biblia. Por lo que el resultado de la interpretación que promovió
Agustín de Hipona con la frase “Benéi haElohím” para alejarse de lo sobrenatural, aunque fuera en
contra de la traducción como seres angelicales que vemos en el resto de la Biblia, ha causado
confusión en el entendimiento de otros pasajes de las Escrituras durante siglos, y aún hasta el día
de hoy. Por lo que esperamos que la confusión desaparezca una vez que veamos la tercera
interpretación de este versículo, la cual creemos es la más acertada y apegada al texto original, en
nuestro próximo artículo.

Entonces ¿quiénes son Los “Hijos de Dios”?

¿Quiénes son “‫“ – ”ְבֵני־ָֽהֱאֹלִהים‬Benéi ha-Elohím”, es decir, los hijos del Creador mismo? Para responder a esta
pregunta debemos de dejar a un lado las interpretaciones que los hombres han desarrollado a través del
tiempo e ir directamente a las Escrituras para encontrar quienes son estos seres, denominados así por haber
sido una creación directa de la mano de Dios. “«Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el
honor y el poder, porque Tú creaste todas las cosas, y por Tu voluntad existen y fueron creadas».” —
Apocalipsis 4:11

Ahora veamos las 3 categorías de seres que son llamados “Hijos de Dios” en las Escrituras y se caracterizan
por haber sido creados por Jesucristo directamente:

1. LOS SERES ANGELICALES: El término “‫“ – ”ְבֵני־ָֽהֱאֹלִהים‬Benéi ha-Elohím”, “los hijos de Dios”, se ha usado
constantemente en el Antiguo Testamento para referirse exclusivamente a ángeles, ya sean buenos o malos,
porque por definición son hijos de Dios porque no tienen, digamos, padres que los hayan procreado. Vemos
ejemplos de esta expresión utilizada para referirse a ángeles en pasajes como Job 1:6 y Job 2:1 (aplicando el
principio 3), donde se habla de la corte celestial que rodea al trono de Dios en el cielo y entre los hijos de
Dios está Satanás. “Un día, cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse delante del SEÑOR, Satanás vino
también entre ellos.” — Job 1:6.

“Aconteció cierto día que vinieron los hijos de Dios para presentarse ante el SEÑOR, y entre ellos vino
también Satanás para presentarse ante el SEÑOR.” — Job 2:1.

 En Job 38:7, los hijos de Dios son testigos del momento en el que Dios creó los cimientos de la
tierra, y en ese momento la raza humana aún no existía todavía, por lo que podemos asegurar que
este versículo nos está hablando de ángeles. “¿Dónde estabas tú cuando Yo echaba los cimientos
de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia… ¿Quién puso su piedra angular cuando cantaban juntas
las estrellas del alba, y todos los hijos de Dios gritaban de gozo?” — Job 38:4, 6b-7.
 El Rey David, en Salmos 29:1, utiliza la expresión de “Benéi Elohím” para llamar a los “seres
celestiales” a alabar la gloria y el poder del SEÑOR. “Honren al SEÑOR, oh seres celestiales [benéi
Elohím]; honren al SEÑOR por Su gloria y fortaleza.” — Salmos 29:1.
 En Salmos 89:6-7, Etán el ezraíta (cuya sabiduría es comparada a la de Salomón en 1 Reyes 4:30-31)
alaba a Dios porque es temido en la corte celestial y ninguno de los “hijos de Dios” se le compara.
“6 Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos
de los potentados? 7 Dios temible en la gran congregación de los santos, Y formidable sobre todos
cuantos están alrededor de él.” — Salmos 89:6-7.
 Daniel nos relata de que “el hijo de Dios” (bar Elohím en Arameo)” protegió a Ananías, Misael y
Azarías dentro del horno para que no fueran lastimados por el fuego, y esto solamente pudo haber
sido hecho por un ser celestial que participa de la naturaleza Divina. “ 25 Y él dijo: He aquí yo veo
cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del
cuarto es semejante a hijo de los dioses.” — Daniel 3:25.

IMPORTANTE: La expresión “Benéi ha-Elohím” nunca se usa para describir a seres humanos. Así lo
entendieron las antiguas fuentes rabínicas, como los traductores de la Septuaginta (traducción al griego) y
los primeros padres de la iglesia como Justino Mártir, Ireneo de Lyon, Tertuliano, Eusebio de Cesarea,
Clemente de Alejandría, Origen, y Ambrosio de Milán, quienes interpretaron esta frase para referirse a
ángeles. Pero en la actualidad, no hay debate acerca del significado de la expresión “Benéi ha-Elohím” en
ninguno de los versículos mencionados arriba excepto en el versículo de Génesis 6:2, lo cual no tiene
sentido.

2. ADÁN: En la genealogía de Jesús, el doctor Lucas menciona solamente a Adán como un «hijo de Dios» en
Lucas 3:38. Adán fue hecho directamente por el SEÑOR del polvo de la tierra en la imagen de Dios (Génesis
2:7, 5:1). Pero todos los descendientes de Adán están hechos a la imagen de Adán (Génesis 5:3) porque
después de que Adán y Eva pecaron en contra de Dios y fueron expulsados del Jardín del Edén, sus
descendientes de generación en generación no heredaron la imagen de Dios, y sus almas están muertas
espiritualmente, alejadas de las cosas de Dios. Por lo que Adán y Eva fueron los únicos “hijos de Dios” entre
la raza humana, porque todos sus descendientes son “hijos/hijas del hombre” nacidos de sus padres. “Hijo
de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.” — Lucas 3:38.

3. CREYENTES VUELTOS A NACER: Cuando una persona recibe el regalo de salvación de Dios, al arrepentirse
y tener fe en que Jesucristo es nuestro Salvador, decimos que esta persona ha vuelto a nacer (Juan 1:12; 1
Juan 3:1; Romanos 8:14; 1 Pedro 1:3, 1 Juan 5:1). El Espíritu Santo convierte milagrosamente a esta persona
(cuya alma estaba muerta espiritualmente) en una nueva creación espiritual del Señor (Juan 3:6),
convirtiéndola en un “hijo/hija de Dios”. “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas.” — 2 Corintios 5:17. “Miren cuán gran amor nos ha
otorgado el Padre: que seamos llamados hijos de Dios. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce,
porque no lo conoció a Él.” — 1 Juan 3:1.

Ahora que hemos visto las 3 categorías de seres que son llamados “hijos de Dios”: los ángeles, Adán y Eva,
y los creyentes vueltos a nacer, todos caracterizados por ser creaciones directas de Dios, aplicaremos este
conocimiento al contexto de Génesis 6, y dado que el texto no se está refiriendo a Adán, ni a los creyentes
en Jesucristo (porque todavía no se había pagado el precio de nuestra redención en la cruz), la única opción
restante para saber quiénes son “los hijos de Dios” de los que estaba hablando Moisés es: los ángeles. Ahora
veamos cómo está interpretación nos explica los eventos ocurridos en Génesis 6:2.

TERCER INTERPRETACIÓN: UN GRUPO DE SERES ANGELICALES CON MUJERES

Dado que la designación de «hijos de Dios» se usa constantemente en el Antiguo Testamento para referirse
a los ángeles, es lógico concluir que el término en Génesis 6:2 también se refiere a los ángeles.
Personalmente, creo que la correcta interpretación de este versículo es que nos está hablando de la unión
entre seres angelicales y mujeres porque es la descripción literal más apegada al contexto de Génesis 6 que
explica los eventos que ocurrieron antes y después del Diluvio, y tiene significados proféticos aplicables hoy
en día para explicar los fenómenos que están ocurriendo a nuestro alrededor y que ocurrirán en los Últimos
Días, los cuales describiremos con el favor de Dios, en estudios futuros para explicar la relación entre los
ángeles caídos, los gigantes y/o nephilím, los demonios, y hasta explicar parte de las mitologías de las
religiones del mundo. “Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que,
habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado.” — 2 Pedro 2:21.

El considerar que este pasaje está hablado de ángeles ha sido lo más común hasta antes del siglo V como lo
reflejan los escritores de la Septuaginta (Traducción al griego del Pentateuco), e historiadores como Filo y
Josefo. También lo vemos en libros como el libro de Enoc, que fue muy popular entre los creyentes en el
período del Nuevo Testamento, los Manuscritos del Mar Muerto, y el Libro de los Jubileos, los cuales,
interpretan a los hijos de Dios como ángeles rebeldes. Permítame aclarar que no estamos promoviendo la
lectura de libros apócrifos, tan solo menciono los términos que se han utilizado en estos escritos, como una
referencia histórica de términos utilizados en la antigüedad. Este punto de vista ha sido atacado porque es el
producto de una unión que viola el orden ordenado por Dios (Génesis 2:24). Pero el pasaje precisamente
pone un fuerte énfasis en el contraste entre lo angelical versus lo humano para demostrar lo abominable de
este pecado entre seres de dos diferentes clases. La principal objeción a esta interpretación es que de
acuerdo a Mateo 22:30, los ángeles no se reproducen sexualmente para que nazcan más ángeles, ¿pero es
esto en realidad lo que las Escrituras nos enseñan? Veamos lo que nos dice Jesús acerca de los ángeles en
los evangelios de Mateo y de Lucas que hablan del mismo pasaje.

 “Porque en la resurrección, ni se casan ni son dados en matrimonio, sino que son como los ángeles
de Dios en el cielo.” — Mateo 22:30
 “Pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos,
ni se casan ni son dados en matrimonio. Tampoco pueden morir, pues son como ángeles, y son hijos
de Dios, siendo hijos de la resurrección.” — Lucas 20:35-36.

Vemos que Jesús está hablando de que los creyentes vueltos a nacer después de la resurrección no van a
necesitar casarse porque, gracias a Dios, serán grandes multitudes igual que los ángeles (Hebreos 12:22). Si
a esto agregamos la información del pasaje paralelo donde el doctor Lucas nos explica que Jesús se está
refiriendo a que las personas resucitadas se van a parecer a los ángeles porque no va a morir. Podemos
concluir que Jesucristo no estaba hablando de la posibilidad de que los ángeles pudieran o no reproducirse,
sino de que son inmortales “Tampoco pueden morir”, al igual que los creyentes resucitados. Dios creó el
casamiento para que la humanidad se multiplicara a partir de una pareja, Adán y Eva, pero en el caso de los
ángeles, no necesitaban casarse para multiplicarse porque multitudes innumerables fueron creadas por el
Señor desde un principio. Por lo que este versículo no puede usarse para probar que los seres angelicales no
puedan tener descendencia con las mujeres. Tal vez la razón de que no se multiplican, es que todos los seres
angelicales entendemos que son del sexo masculino. Pero, ¿pueden reproducirse los ángeles? Tenemos que
mirar entonces los pasajes que hablan de ángeles y cómo fue su intervención en relación con los humanos.
Primero, tenemos que recordar que los ángeles se pueden MATERIALIZAR, es decir, tomar cuerpos
humanos. Esto se vio cuando Abraham la visita de tres seres espirituales los cuales comieron de la comida
hecha por Abraham. También los ángeles que visitaron a Lot, fueron materializados adoptando cuerpos
reales por lo que los sodomitas querían violarlos. Adicionalmente, debemos considerar que Jesús estaba
solamente hablando de los ángeles buenos que “están en el cielo”, un punto muy importante a observar, su
ubicación. Porque Judas, el hermano de Jesús, explícitamente nos dice que los ángeles rebeldes que dejaron
“el cielo”, son los que se corrompieron al seguir carne extraña, teniendo relaciones sexuales con mujeres en
la tierra “6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha
guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; 7 como Sodoma y Gomorra y las
ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios
contra naturaleza, fueron puestas, por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.” — Judas 6-7.

Otro pasaje que prueba que los ángeles se pueden reproducir lo tenemos en la maldición a Satanás en
Génesis 3:15. Aquí el SEÑOR está profetizando que Satanás va a tener descendencia refiriéndose a la
enemistad entre la simiente de Satanás y la simiente de la mujer. En la antigüedad LA SIMIENTE (‫ – ֶזַר ע‬zerá
(Esperma) en hebreo) o semilla era atribuida solamente al hombre, lo cual, no debería de extrañarnos
porque la palabra zerá, en griego es σπέρμα – SPERMA, de donde proviene la palabra “espermatozoide”, la
semilla del hombre, que fecunda al óvulo de la mujer para que pueda nacer un bebé. Sin embargo, también
se habla del “Esperma” de Satanas. La simiente de Satanás, recibirá su poder, su trono, y gran autoridad, y la
Biblia lo llama el “anticristo”, mejor descrito como la bestia en Apocalipsis 13:2, 4, por ser una abominación
para nuestro Creador por tener una mezcla de ADN humanos y angelicales. “Pondré enemistad entre tú y la
mujer, y entre tu simiente y su simiente; Él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el talón.” — Génesis 3:15

¿POR QUÉ LOS “HIJOS DE DIOS” COMETIERON ESTA TRANSGRESIÓN?

Considere que cuando Lucifer se rebeló en contra de Dios (Ezequiel 28:15) ocasionó que otros ángeles
también se rebelaran, de ahí tuvieron su castigo, Lucifer se convirtió en Satanás y los otros ángeles también
cayeron. Entonces, ¿para qué se metieron en tanto trabajo estos ángeles, de acuerdo a Judas? ¿Por qué se
arriesgaron a ser castigados por Dios otra vez, acumulando pecado sobre pecado? [Dice Jesús] «—Sí —les
dijo—. Vi a Satanás caer del cielo como un rayo.» — Lucas 10:18. Para encontrar la respuesta a esta
pregunta, necesitamos ir a Génesis 3:15: Cuando Satanás fue maldecido, Dios profetizó que el Mesías iba a
nacer de la simiente (o semilla) de la mujer, quien lo derrotaría y heriría de muerte. Por lo que, Satanás
debió haber tenido la intencionalidad de evitar que la profecía de su destrucción se cumpliera, y al mismo
tiempo, para frustrar el plan de salvación que el Señor tenía para la humanidad. Como resultado, su plan
satánico fue el corromper el ADN (la semilla) de toda la humanidad y así evitar que la descendencia de la
mujer, Jesucristo, le hiriera en la cabeza. Si bien es cierto, no sabemos si estos ángeles cayeron con Satanás
(probablemente no), lo que si es cierto es que en sus designios hicieron algo que estaba en la mente de
Lucifer. (2 Pedro 2:4). “Porque si Dios no dejó sin castigo a los ángeles que pecaron, sino que, habiéndolos
arrojado al infierno en prisiones de oscuridad, los entregó a ser reservados para el juicio.” — 2 Pedro 2:4.
Cabe mencionar que aquí “infierno” no es el lugar “Geena” o lugar de tormento para las almas antes del
juicio, sino es la palabra griega “TÁRTARUS”, que indica otra prisión distinta al infierno o lugar de tormento y
al abismo o prisión de demonios.

De Génesis 6:1 – La Población Antediluviana pudo haber sido muy numerosas, quizás millones. Así que la
tarea de estos ángeles debió haber sido titánica, porque tenían que corromper a todo el mundo para que no
existiera ninguna posibilidad de que existiera la simiente de la mujer. Imaginen si estos “Benéi haElohím”, al
comando de Satanás lograron infectar no solo a todos los seres humanos, con excepción de solo 8 personas
(la familia de Noé, ya que Noé era «perfecto en sus generaciones» no indica que era sin pecado sino puro, es
decir, entendemos que tenía su ADN intacto, libre de corrupción. Satanás pudo haber estado celebrando la
victoria de su plan para frustrar el castigo que Dios le impuso a través de la descendencia de la mujer al
haber diseminado el ADN de los ángeles caídos por todo el mundo, cuando de pronto, vio con incredulidad
como toda su descendencia corrupta moría ahogada por el Diluvio. Y así podemos responder a la pregunta
de ¿Por qué la raza humana fue destruida si fueron los ángeles caídos los que pecaron? La respuesta sería,
para acabar con el ADN híbrido corrupto en la descendencia de los “hijos de Dios”. “Dios miró a la tierra, y
vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” — Génesis 6:12

Es mi opinión personal que el pecado de los “hijos de Dios” fue repetido después del Diluvio y el causante
también de que Dios ordenara a Josué y a los israelitas que acabaran por completo con ciertos pueblos en la
Tierra Prometida, porque había nephilím o gigantes, y el ADN de sus habitantes estaba corrupto incluyendo
el de sus animales. Pero se estudia con mayor detalle en Génesis 6:4. Observe que muchas veces Dios no
nos da explicaciones acerca de por qué hace las cosas. Pero Él tiene Sus motivos para hacer las cosas
necesarias para nuestra salvación porque Sus pensamientos son más altos que los nuestros (Isaías 55:9),
nosotros simplemente necesitamos tener fe en Él y obedecerlo. «Destruyeron por completo, a filo de
espada, todo lo que había en la ciudad: hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, bueyes, ovejas y asnos.» —
Josué 6:21.
En el libro de Enoc, los hijos de Dios son llamados “Observadores o Vigilantes” (Daniel 4:13, 17, 23) y
menciona que 200 ángeles rebeldes bajaron a la tierra sobre el Monte Hermón, al norte de Israel, con el
propósito de corromper a la humanidad. Y de acuerdo con el apóstol Pedro y con Judas (el medio hermano
de Jesús), todos estos ángeles caídos que participaron en este plan diabólico fueron castigados por su
iniquidad, la cual están pagando encarcelados en lo más profundo y oscuro del infierno (en un lugar llamado
Tártaro) hasta el Juicio Final.

“También a los ángeles que no guardaron su dignidad (primer estado), sino que abandonaron su propia
morada los ha reservado bajo tinieblas en prisiones eternas para el juicio del gran día.” — Judas 1:6.

Judas nos explica en todo el trabajo en el que se metieron estos ángeles caídos para cometer esta
abominación, porque primero “no guardaron su primer estado”, esto puede significar que, renunciaron a la
autoridad que tenían sobre sus principados y dominios así como a su estado material de espiritualidad, ya
que estos ángeles, de la clase de los principados, debieron tener altos puestos en la jerarquía satánica, pero
hicieron un juramento para sabotear las condiciones necesarias para que se cumpliera la profecía del Señor,
aunque les costara su reinado, lo que muestra hasta qué grado piensan que pueden vencer a su Creador, al
parecer creen que serán liberados del infierno y que regresarán victoriosos al reino de Satanás, con mayores
poderes por su sacrificio. Además «dejaron su propia morada» en el Cielo, es decir, que tomaron una
decisión final y probablemente irrevocable, al invadir un dominio que estaba divinamente prohibido para
poder ir tras la carne extraña (opuesto a su propia naturaleza) cometiendo inmoralidad sexual, no solo con
la raza humana, sino que, en su perversión, hasta con animales para corromper a toda la creación del Señor.
Algo curioso es que la palabra utilizada para describir la “MORADA” viene del griego οἰκητήριον –
oiketérion, que solo se utiliza 2 veces en el Nuevo Testamento, en Judas 1:6 y en 2 Corintios 5:2, donde el
apóstol Pablo la utiliza para hacer referencia al nuevo cuerpo que los creyentes vueltos a nacer anhelamos
tener y que se nos dará durante la Segunda Venida de Jesucristo para establecer Su reino aquí en la tierra,
esta es, por increíble que parezca, la misma “morada” a la que los ángeles caídos renunciaron.

 “Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidos con nuestra habitación celestial
[oikitérion].” — 2 Corintios 5:2

El apóstol Pedro nos explica que la prisión en la que están estos ángeles caídos, traducida como infierno,
viene del griego ταρταρώσας – Tartarósas, o Tártaro que es la sección del infierno más profunda, ésta es aún
peor que la sección llamada “abismo”, en donde entendemos que los ángeles caídos y demonios solo están
encarcelados temporalmente y pueden volver a salir, como Satanás que estará preso solo por 1,000 años en
Apocalipsis 20:3. Por lo que entendemos, “Tártaro” es la sección del infierno que está reservada para
encarcelar solo a los peores ángeles caídos que estarán prisioneros permanentemente y sin posibilidad de
salir hasta que sean enjuiciados y arrojados al Lago de Fuego. Pedro también nos dice que fueron
encarcelados al tiempo que su descendencia fue eliminada durante el Diluvio.

 “Porque Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno [tártaro] y los
entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio. Tampoco perdonó al mundo antiguo, sino que
guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de
los impíos.” — 2 Pedro 2:4.

El libro de Job nos habla de la mentalidad torcida y llena de maldad de un espíritu de miedo, un ángel caído,
que acusa a Dios con mentiras y desprecia a los hombres comparándonos con polillas que desaparecemos
cuando morimos sin dejar rastro, nos ven de forma despectiva al referirse a las moradas humanas (nuestros
cuerpos) que están hechas de barro. No vemos que haya ninguna forma de arrepentimiento en ellos. Aquí
está el mensaje que le da este espíritu a Elifaz, al parecer de forma telepática:
«14 Me sobrevino un espanto y un temblor, Que estremeció todos mis huesos; 15 Y al pasar un espíritu por
delante de mí, Hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo. 16 Paróse delante de mis ojos un fantasma, Cuyo
rostro yo no conocí, Y quedo, oí que decía: 17 ¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más limpio
que el que lo hizo? 18 He aquí, en sus siervos no confía, Y notó necedad en sus ángeles; 19 ¡Cuánto más en los
que habitan en casas de barro, Cuyos cimientos están en el polvo, ¡Y que serán quebrantados por la polilla!
20
De la mañana a la tarde son destruidos, Y se pierden para siempre, sin haber quien repare en ello. 21 Su
hermosura, ¿no se pierde con ellos mismos? Y mueren sin haber adquirido sabiduría.» — Job 4:14-21.

¿CÓMO ES QUE LOS “HIJOS DE DIOS” PUDIERON PROCREAR DESCENDENCIA CON MUJERES?

La parte más difícil de creer en esta historia es que ángeles caídos se pudieran materializar en nuestra
dimensión, tuvieran relaciones sexuales, y pudieran tener descendencia hibrida ángel caído-humano.
Tenemos diferentes Escrituras en donde ángeles interactúan en nuestra dimensión, como los 2 ángeles que
interactúan con Lot (Génesis 19:1), el ángel que liberó a Pedro de prisión (Hechos 12:7), e incluso el autor
del libro de Hebreos nos dice que mostremos hospitalidad a desconocidos porque podemos estar en
contacto con ángeles sin saberlo. De esta manera sabemos que los ángeles, que habitan en el reino
espiritual, pueden materializarse en nuestra dimensión.

 “No se olviden de mostrar hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
— Hebreos 13:2.

Adicionalmente tenemos el maná (ver Éxodo 16), que es una comida espiritual, un alimento de ángeles
(Salmos 78:25), que se materializaba en las mañanas para que los Israelitas se alimentaran durante 40 años
en el desierto (Éxodo 16:35), este alimento no provenía de este mundo, sino del reino espiritual (1 Corintios
10:3), pero era tan real que una vez ingerido proveía todos los nutrientes y energía que el cuerpo requiere
tal y como los recibe de la comida producida aquí en la tierra (Juan 6:51). Inclusive podemos decir que la
comida espiritual es mejor, como la comida que le dio “el ángel del SEÑOR” al profeta Elías, que le dio
fuerzas para viajar durante 40 días y 40 noches (1 Reyes 19:5-8).

También está el agua que bebieron los Israelitas en el desierto, era agua que provenía del reino espiritual y
se materializaba a través de la Roca y no de un manantial u otra fuente subterránea (1 Corintios 10:4).

 “Todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque
bebían de una roca espiritual que los seguía. La roca era Cristo.” — 1 Corintios 10:3-4.

Cuando la Biblia habla de cosas espirituales, no lo está haciendo en forma alegórica, sino que nos está
hablando de cosas que no se originan en nuestras 3 dimensiones espaciales. Los hijos de Dios, son ángeles
que, en su rebeldía hacia Dios, encontraron la forma de materializarse en este mundo, producir alguna clase
de material genético, y de procrear una descendencia corrupta con las mujeres de este mundo.

A lo largo de la historia y en diferentes culturas, se ha reportado un fenómeno conocido como íncubo y


súcubo. Estos son demonios que tratan de seducir a humanos, o a veces simplemente los atacan
sexualmente, en ocasiones se hacen pasar por hombres o mujeres atractivos, aunque a veces simplemente
son sombras o figuras oscuras, o bien pueden tomar otras formas. Se piensa que estas experiencias tuvieron
su origen con los “hijos de Dios” o con demonios. Las mujeres experimentan visitas nocturnas de íncubos,
quienes se aparecen como hombres jóvenes hermosos, quienes las violan. Y este fenómeno se puede repetir
durante toda la vida de la persona. Y hasta donde entendemos, tienen su origen cuando la víctima o sus
ancestros se han involucrado en alguna forma de ocultismo o brujería, como las prohibidas por el Señor en
Deuteronomio 18:9-14. Sin embargo, misioneros en China han reportado que estas apariciones demoniacas
desaparecen cuando las mujeres reciben a Jesucristo en sus corazones y comandan a los espíritus a que se
vayan en el nombre de Jesús.

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