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Historia y Origen del Tequila

El documento proporciona una historia del origen y desarrollo del tequila. Se describe que el tequila toma su nombre de la región de Tequila, Jalisco, México, donde se cultivaba el agave azul de manera prehispánica. Los españoles aprendieron la técnica de destilación y comenzaron a producir tequila en el siglo XVI. A lo largo de los siglos, la producción de tequila fluctuó debido a la prohibición, la popularidad y los avances tecnológicos. Actualmente, el tequ
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Historia y Origen del Tequila

El documento proporciona una historia del origen y desarrollo del tequila. Se describe que el tequila toma su nombre de la región de Tequila, Jalisco, México, donde se cultivaba el agave azul de manera prehispánica. Los españoles aprendieron la técnica de destilación y comenzaron a producir tequila en el siglo XVI. A lo largo de los siglos, la producción de tequila fluctuó debido a la prohibición, la popularidad y los avances tecnológicos. Actualmente, el tequ
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HISTORIA.

De origen náhuatl tequitl: trabajo u oficio; tlan: lugar o “lugar de trabajo” hace referencia al
actual municipio de tequila Jalisco de donde el destilado recibe su denominación de origen y
donde también desde la época prehispánica se le daba un gran valor al agave aprovechándose al
máximo éste recurso pues las hojas de la planta eran aprovechadas para construir techumbres,
fabricar agujas, punzones, alfileres y clavos, hacer buenas cuerdas, elaborar papel y un cierto tipo
de recipientes; además de utilizarse las pencas secas como combustible, sus cenizas se usaban
como jabón, lejía o detergente y su savia para la curación de heridas. Principalmente se empleaba
el corazón de ésta planta para obtener el aguamiel obtenido de la penca al cual se le otorgaba un
significado ritual, siendo éste un precedente de la bebida. Sin embargo, una versión
complementaria sobre el origen de la palabra tequila hace referencia a la piedra que es típica de
esa región, obsidiana, y que se tallaba para usarse como herramienta. Estas piedras se conocía por
ese tiempo como tecatlis y por ende a quien la manejaba se le llamaba tecuilo; así por costumbre
al lugar se le comenzó a llamar Tecuila y posteriormente, con la colonia se le llamó Tequila.
Entre las leyendas que explican el origen del tequila, existe una que dice que se descubrió
durante una tormenta eléctrica, cuando un rayo cayó sobre un sembradío de agaves y dada su
intensidad originó un incendio, donde posteriormente los vapores calentaron las bolas de agave,
ocasionando que de ellas emergiera una miel de sabor dulce y aroma agradable que llamó la
atención de los nativos; quienes descubrieron que al fermentarse, ésta tenía poderes relajantes y
efectos de euforia al beberla. Así que pensaron que era un regalo de los dioses de la embriaguez.
Es por eso que en muchas pinturas que hacen referencia a la historia de la bebida. En los
primeros años de la conquista, al tratarse de un producto con perfección de su elaboración tras
el encuentro de dos mundos, utiliza una técnica de destilación originaria del continente europeo
para transformar una materia muy antigua y característica de la tierra americana.
Aproximadamente en el siglo XVI cuando algún español desesperado empezó a fabricar
mezcal en tierras pertenecientes a Tequila, dada la abundancia de agaves azules en la comarca y el
enorme valor que se tenía para la vida cotidiana siendo empleado en menor frecuencia el mezcal,
es muy probable que una vez conociendo que los antiguos pobladores lo emplearon como
golosina que los españoles hayan discurrido su destilación.
Sin embargo, la destilación del agave no fue bien vista por las autoridades ya que se debía
de favorecer la importación de vinos y aguardientes provenientes de la península hacia el
virreinato, hecho por el cual las autoridades novohispanas prohibió a toda costa la fabricación de
aguardientes americanos que significaran una competencia dentro del mercado, es así como el
tequila tomó lugar dentro de la clandestinidad. Fue hasta el siglo XVIII con las reformas
Borbónicas implementadas en la Nueva España para aumentar el erario de la corona que se
legalizó la venta de los licores cobrando un impuesto correspondiente, gracias a ésto se pudo
sustentar la producción de obras importantes como el abasto de agua potable en Guadalajara.
Debido a que ésta bebida se elaboraba también en el camino a San Blas (hoy en día
Nayarit pero anteriormente pertenecía a la jurisdicción de la Intendencia de Guadalajara) el
puerto del mismo nombre cobró cierta importancia y teniendo al “vino de ésta tierra” como el
primer producto elaborado en la intendencia de Guadalajara (actual Jalisco)en exportarse hacia
los demás virreinatos.
Tras la independencia de México en el año de 1821, los productos de la península
empezaron a tener dificultades para entrar al territorio, lo cual fue una gran oportunidad para
los fabricantes de tequila para aumentar sus ventas en el territorio; es así que durante el siglo
XIX las élites políticas del occidente eran, en su mayoría, productores de tequila que se oponían
al liberalismo en México para defender sus propios intereses.
Durante el siglo XX el principal enemigo de la producción del tequila fue el ferrocarril,
ya que este medio de transporte pues era capaz de llevar licores extranjeros de costa a costa,
desplazando del mercado al destilado de agave, además de la fuerte influencia y preferencia por
lo francés durante el Porfiriato, en especial, por la clase alta mexicana. De ese modo, solo entre
las masas populares se encontraban los principales consumidores del aguardiente.
Con la destitución del régimen Porfirista y tras la revolución mexicana, empieza a
desarrollarse la corriente nacionalista donde el país entero buscaba expresiones, tradiciones y
costumbres para crear y fortalecer su propia identidad. En éste contexto, el consumo de tequila y
no de otros destilados fue impulsado por el propio gobierno favoreciendo una conciencia a una
imagen del tequila como un símbolo del propio estado nacional. Debemos hacer una importante
mención al cine mexicano como un influyente de la popularización y estereotipo sobre ésta
bebida ante los ojos de miles de extranjeros.
Durante el azote de la gripe española surgió una creencia en torno al destilado de agave
por sus “beneficios curativos” al mezclar la vitamina c del limón acompañado de un tequila, a tal
punto donde por la fuerza de la demanda se empezaron a fabricar botellas de este producto en la
ciudad de Monterrey.
Tras el auge petrolero en México se empezaron a fabricar envases de medio litro,
facilitando su transportación, en el año de 1940 la industria estuvo lista para suplir al whisky en
Estados Unidos por el desabasto con la segunda guerra mundial.
A partir de 1950 la producción de tequila gozó de mejoras técnicas y de calidad
alcanzando índices altos de rendimiento e higiene, surgiendo marcas más accesibles, se descubrió
que la región apta para cosechar agave azul podía ser mayor logrando un crecimiento en el
mercado, sin embargo una gran problemática de ésto es que en varios países se falsifique el
tequila sin que sus gobiernos parezcan preocuparse por ello, no obstante que, según el espíritu
de convenio y acuerdos internacionales -entre los que destaca el acuerdo de Lisboa-, nuestra
bebida sólo puede fabricarse legítimamente en una región determinada de México.
Siendo así que actualmente el tequila es un producto con Denominación de Origen
(DOT), que le da a la bebida la característica de exclusividad de elaborarse sólo en ciertas
regiones que se encuentren en denominación de origen. Para el tequila, estas regiones son:
Jalisco, parte de Nayarit, parte de Michoacán, parte de Guanajuato y parte de Tamaulipas.

INFORMACIÓN ADICIONAL
El Tequila es un destilado que proviene de la fermentación y posterior destilación del
jugo procedente de la planta de agave. Para que sea considerado Tequila, el agave tiene
que proceder de la zona de denominación de origen y ser de la variedad agave azul o
agave tequilana; siendo así una variedad especial de Mezcal, con una elaboración
específica y denominación de origen en Jalisco y parte de otros 4 estados de México.
Antiguamente era conocido como Vino de Mezcal.
Tequila es por tanto también el nombre de la ciudad que dio origen a esta agua ardiente
y donde se encuentran un gran número de fábricas productoras de la bebida.
En las primeras décadas después de la conquista, nació la bebida como un fermentado de
la planta de agave y posteriormente, con su influencia árabe e hispánica se destiló en
alambiques introducidos al continente.
En la historia se cuenta que los primeros en darle el nombre de tequila a la bebida fue
uno de los productores más importantes para la industria del tequila Don Cenobio
Sauza, que cambió el nombre de vino mezcal de tequila a tequila
Existen dos categorías para los tequilas.
Tequila: Cuya composición de acuerdo a la NOM es de por lo menos 51% de
azúcares provenientes del agave y el resto de azúcares de caña o jarabe de maíz.
Comúnmente se utiliza el término Tequila Mixto para identificarlos, sin embargo de
acuerdo a la norma el término está mal empleado y sólo se les debe llamar Tequilas.
Tequila 100 % puro de agave: Composición total y absoluta de azúcares
provenientes de agave. Esto nos lleva a hacer una relación de los litros producidos por
una piña o bola de agave. En promedio, se utilizan 3 kg de agave por cada litro de tequila
y 6 kg de agave por cada litro 100% de la bebida.
Se produce a partir de la destilación del mosto fermentado obtenido del corazón de una
planta conocida como "agave azul". A este corazón de la planta, semejante a una
gigantesca piña, se le denomina también "mezcal". En náhuatl quiere decir "la casa de la
luna" y se usa para significar el meollo, la esencia, el centro, etc.

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