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Tema 3

1) Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa se enfrentó a la tarea de reconstruirse económica y políticamente, con cambios de gobierno en países occidentales y la división de Alemania y Austria. 2) Mientras los países occidentales iniciaron su reconstrucción bajo un modelo económico liberal con el estado de bienestar, los países del este cayeron bajo control soviético y se inició su sovietización. 3) La división de Alemania en dos estados, Alemania Occidental y Alemania Oriental, fue un punto clave
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1) Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa se enfrentó a la tarea de reconstruirse económica y políticamente, con cambios de gobierno en países occidentales y la división de Alemania y Austria. 2) Mientras los países occidentales iniciaron su reconstrucción bajo un modelo económico liberal con el estado de bienestar, los países del este cayeron bajo control soviético y se inició su sovietización. 3) La división de Alemania en dos estados, Alemania Occidental y Alemania Oriental, fue un punto clave
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Tema 3.

La Europa de la Reconstrucción: Nuevos retos, distintas soluciones

Europa tras la Segunda Guerra Mundial

Tras la IIGM, Europa se enfrentaba a la difícil tarea de reconstruir económicamente y


políticamente el continente.

En Europa Occidental se vivirían cambios políticos de envergadura, mientras se iniciaba la


reconstrucción:
-El Gobierno de Gran Bretaña pasaría de manos de los conservadores a los laboristas.
-En Francia, tras la dimisión de De Gaulle, se formaría la IV República en 1946 con la nueva
constitución.
-Alemania y Berlín quedarán divididas en 4 zonas.
Italia pasaría de ser una monarquía a una República tras un referéndum en 1947 (Humberto
II).
-Portugal y España mantuvieron sus sistemas dictatoriales.
-Austria fue dividida en 4 zonas y no sería hasta 1955 con el Tratado de Viena cuando se
reunificaría.
-Dinamarca y Noruega mantendrían sus monarquías, mientras que Finlandia tendría que
ceder territorio a la URSS.

En muchos de estos países, como Francia, Italia, Bélgica o Holanda, los partidos
comunistas y socialistas obtendrían buenos resultados tras el prestigio obtenido en los
movimientos de resistencia contra los alemanes.

Sin embargo, con el desarrollo de la Guerra Fría, los partidos comunistas retrocederían en
resultados, mientras que los partidos socialistas virarían hacia la socialdemocracia.
Importante destacar a su vez, la importancia que adquieren los partidos democristianos en
Alemania o Italia.

Europa Occidental inicia su reconstrucción basándose en un modelo económico liberal, pero


introduciendo los postulados sociales que marcaron el inicio de la “Europa del bienestar” o
del Estado social.

Por el contrario, en Europa Oriental la situación fue radicalmente distinta. La URSS


expandió sus fronteras hacia el oeste absorbiendo las Repúblicas Bálticas y adquiriendo
distintas regiones de los países del Este (Polonia, República Checa, Rumania).

En todos los países del Este, los comunistas se harían con el poder entre 1945 y 1948
iniciando la sovietización de la región (incluso por la fuerza como el Golpe de Praga de
1948).

Todos estos países del Bloque del Este quedarán bajo control de la URSS mediante
distintas organizaciones como el COMECON, la Komiforn o el Pacto de Varsovia.

Sin embargo, tanto Albania como Yugoslavia, se mantendrán fuera del control directo de la
URSS por discrepancias políticas e ideológicas.
De las primeras crisis al proceso de reconstrucción

La división de Alemania

Sin embargo, pese al final de la IIGM, se iniciaba un nuevo conflicto en Europa conocido
como la Guerra Fría. La primera crisis que se dio en el continente fue la Guerra Civil Griega
entre los comunistas y los nacionalistas monárquicos helenos. El conflicto finalizó tras la
intervención de Estados Unidos y Reino Unido, manteniéndose Grecia del lado de las
potencias occidentales.

Alemania fue el otro punto de conflicto en este período. Los primeros desacuerdos sobre la
división y la organización de Alemania surgieron poco después del fin de la guerra. La
URSS, a través del Partido Socialista Unificado (SED) alemán, inició el proceso de
sovietización del 40% de la región controlada por ellos (colectivización de tierras,
nacionalización de bancos, control político y económico…).

Los aliados, en cambio, optaron por dejar de lado el castigo a Alemania y el pago de las
compensaciones de guerra para centrarse en la reconstrucción y unificar bajo un mismo
mando las distintas zonas bajo su control. Además, se creó un Consejo Económico Común
y se convocaron elecciones provinciales.

En 1947, los intentos de conversaciones para firmar un acuerdo de paz con Alemania que
pusiera fin a la división no llegaron a buen puerto. Ninguno de los dos bandos estaba
dispuesto a ceder en sus pretensiones.

En la zona Occidental, se firmaría la Carta de Frankfort, que establecía un gobierno común


y una misma moneda, el marco, para toda la zona occidental. Stalin respondió a la creación
de una Alemania Occidental unida con el Bloqueo de Berlín entre mediados de 1948 y mayo
de 1949. Sin embargo, gracias al Puente Aéreo emprendido por los estadounidenses, Berlín
pudo resistir, teniendo la URSS que ceder sobre el bloqueo.

En 1949, se constituía la República Federal de Alemania (RFA) con capital en Bonn, aunque
los aliados mantendrían competencias en defensa, política exterior y reparaciones. Las
elecciones fueron ganadas por los democristianos (CDU) liderados por Konrad Adenauer
(quien estaría el poder hasta 1963). La RFA recuperaría el control de su política exterior en
1951 y en 1954 con los Tratados de París obtendría la plena soberanía.

En 1955, la ocupación se daba por finalizada y la RFA ingresaba en la OTAN. Además,


había sido fundador de la CECA en 1950, pero no entraría en la ONU hasta 1973 (al igual
que la RDA).

En el lado Oriental, la República Democrática Alemana (RDA) fue fundada en 1949,


ingresando en el COMECON y el Pacto de Varsovia. Sin embargo, al permanecer la frontera
entre las dos Alemanias abierta a través de Berlín se producía un éxodo masivo de gente
desde el este al oeste e, incluso, de otros países comunistas (se calcula que entre 1949 y
1961 emigraron 3 millones de personas de la RDA). Al mismo tiempo, en el resto de
Alemania la Frontera Interalemana se fortificó y se cerró.
Con el fin de atajar esta situación, y poner bajo control el mercado negro y la economía,
durante la madrugada del 12 al 13 de agosto de 1961 se levantó el Muro de Berlín (o Muro
de Protección Antifascista) que dividiría Berlín y evitaría la emigración de alemanes
orientales. El Muro de Berlín no caería hasta la noche del 10 de noviembre de 1989, lo que
iniciaría el proceso de reunificación de las dos Alemanias.

Adenauer en 1963 se retiraría por su avanzada edad (85 años). Fue sustituido por su
anterior ministro Ludwig Erhard hasta 1966 debido a la ralentización de la economía, el
crecimiento del desempleo y una serie de derrotas electorales frente a los socialistas y el
aumento de la extrema derecha en algunas poblaciones. Erhard había sido considerado
como el padre del “milagro económico” alemán en la pasada década.

De este modo, los conservadores y socialistas entablaron negociaciones con el fin de


establecer la primera “gran coalición” de la Alemania moderna. De este modo, Kiesinger
sería elegido como canciller con el apoyo del socialista Willy Brandt. En este periodo, los
conservadores afianzaron sus lazos con el CSU (Unión Social Cristiana de Baviera), lo que
dio mayor fuerza a sus gobiernos e instauraron un momento de crecimiento económico.

Las elecciones de 1969, serían ganada por la CDU-CSU. No obstante, los socialistas
consiguieron el apoyo de los liberales para formar gobierno. De esta forma, Willy Brandt
gobernaría Alemania en los siguientes años.

Entre 1969 y 1974, la República Federal de Alemania sería gobernada por Willy Brandt
(SPD). Este iniciaría una etapa de giro hacia la izquierda en la política interior alemana y
reforzaría el Estado del Bienestar en el país. Asimismo, inició la Ostpolitik con el fin de
mejorar las relaciones con la Alemania Oriental, el bloque del Este y la Unión Soviética.

En 1970, viajó a Polonia donde a través de la Genuflexión de Varsovia pidió perdón por los
crímenes alemanes durante el conflicto. En 1971, recibió el Premio Nobel de la Paz.
Además, se firmaron bajo su mandato una serie de acuerdos con los países del bloque del
Este (entre ellos se firmó la “paz” con Polonia).

El objetivo era realizar un acercamiento a los alemanes del este para luchar contra la RDA
como sistema de gobierno en vez de aislarlos internacionalmente. De este modo, se
buscaba enseñar las ventajas del mundo occidental y las contradicciones del comunismo.

Durante su mandato, Brandt se enfrentó al crecimiento de las protestas estudiantiles en


Alemania y a las críticas de una buena parte de la población por su acercamiento a los
países del Este (especialmente, de los ciudadanos que habían huido de la RDA). A partir de
1972, va a perder la mayoría parlamentaria. Tras descubrirse un caso de espionaje (el
asunto Guillaume donde uno de los colaboradores más cercanos de Brandt fue descubierto
como espía de la RDA) y las consecuencias de la crisis del Petróleo de 1973, Brandt dimitió
como canciller.

Su sucesor fue Helmut Schmidt entre 1974 y 1982, quien mantuvo la alianza con los
liberales para impedir que la CDU-CSU volviese al poder. Schmidt moderó la política de
Brandt frente a los países del Este, aumentó la cercanía con Estados Unidos una vez más y
consiguió eliminar la actividad terrorista de la organización Fracción del Ejército Rojo. Aplicó
medidas keynesianas para paliar los efectos de la crisis del 73 y apostó por aumentar la
integración europea y mejorar las relaciones con Francia. Sin embargo, a final de su
mandató recibió importantes críticas por los recortes aplicados y las cambiantes políticas
laborales que le enfrentaron a sus socios.

En 1982, una moción de confianza expulsaba a Schmidt de la cancillería. La CDU-CSU con


Helmut Kohl se hacía con la cancillería tras obtener el apoyo de liberales y algunos
diputados socialistas. Kohl fue canciller de Alemania entre 1982 y 1998. Tras obtener un
apoyo electoral masivo en las siguientes elecciones, Kohl mantuvo el acercamiento con
Francia y USA, permientiendo además que la OTAN posicionase misiles de medio alcance
en suelo alemán. A nivel interno, realizó importantes cambios en la asistencia social y en las
jubilaciones.

En 1987, se reunió con Erich Honecker, líder de la Alemania Oriental, en el primer


encuentro entre los dirigentes de ambos países. Durante su mandato, se produjo la
reunificación de Alemania (que no restauración). Kohl apostó por una reunificación por la vía
rápida. Para ello, todos los territorios de la RDA pasaron a estar bajo la legislación y la
estructura de la RFA el 3 de octubre de 1990. Asimismo, se aplicó un tipo cambiario de 1-1
entre ambas monedas, salarios, pensiones, etc. que llevaron a una importante inflación en
la antigua Alemania Oriental y a que estos territorios entrasen en una importante crisis
social, económica y de identidad. Kohl fue finalmente derrotado en las elecciones de 1998
por el socialista Gerhard Schröder tras perder gran parte de su popularidad.

La RDA

En 1953, tras la muerte de Stalin, se produjo un intentó de sublevación (similar a los


producidos en Polonia o en Hungría) en las regiones agrícolas y las principales zonas
industriales contra las políticas económicas y el aumento de las horas de trabajo. El Ejército
soviético y la policía de la RDA aplastaron brutalmente la sublevación e instaurándose una
dura represión.

En 1960, Walter Ulbricht accedió a la presidencia de la RDA. Bajo su mandato, la RDA


siguió lealmente las directrices de la URSS. En 1961, se levantó el Muro de Berlín con el fin
de acabar con el contrabando, la economía sumergida y la emigración de miles de personas
anualmente (3 millones de personas entre 1949 y 1961) y se fortificó la frontera. Sin
embargo, durante su mandato no se produjeron importantes mejoras en la economía o en la
calidad de vida de los ciudadanos.

En 1971, fue sustituido por Erich Honecker quien creó el “socialismo de consumo” para
mejorar las condiciones de vida de la población y aumentó la construcción de vivienda
estatal. Asimismo, se permitió un aumento de la libertad en la cultura y en las artes, aunque
en la política se aplicaba la ortodoxia de Moscú.

La caída del Muro de Berlín se produjo sorpresivamente cuando pareció que la RDA iba a
permanecer más tiempo sin un cambio político. En septiembre de 1989, Hungría decidió
abrir la frontera, lo que hizo que miles de alemanes de la RDA huyesen a través de ese
espacio. En ese momento, la conflictividad social aumentó con huelgas y manifestaciones
con miles de participantes que comenzaron a darse en toda Alemania oriental. En esas
fechas, la RDA acababa de celebrar el 40º aniversario de su fundación.

Honnecker, se planteó reprimir estos movimientos. Sin embargo, no encontró el apoyo de


Gorbachov y de la URSS para ello. Honnecker dimitió en octubre de 1989 siendo sustituido
por Egon Krenz, que era contrario a una reforma democrática. Sin embargo, la regulación
de los permisos para viajar, la presión social y los acontecimientos condujeron a la caída del
Muro de Berlín de forma sorpresiva en noviembre de 1989.

En las siguientes semanas y meses, el SED desaparecía mientras Alemania Oriental


celebrará elecciones en febrero de 1990 que dieron la victoria a los partidos favorables a la
reunificación con la RFA, mientras las instituciones orientales desaparecían. En octubre de
1990, la RDA desaparecía totalmente tras el acuerdo de unificación. Para ello fue de vital el
importancia el Acuerdo 4+2 (EE.UU, Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y la RDA)
que permitió la reunificación (o absorción) a cambio de evitar el rearme alemán, el
estacionamiento de tropas de la OTAN en Alemania oriental y de ayudas económicas para
la unificación.

La implicación estadounidense en la reconstrucción

Estados Unidos participó de forma activa en la reconstrucción de Europa, ante la debilidad


de los países occidentales tras la IIGM, y el temor a que el comunismo avanzase por el
continente en plena Guerra Fría. Esta intervención norteamericana se realizó a través de
dos frentes:

El Plan Marshall para colaborar económicamente con la reconstrucción de Europa.


La Doctrina Truman con el fin de “contener” el avance del comunismo en el mundo.

Además, para la defensa militar colectiva de las potencias occidentales, y como bloque de
presión, se fundó en 1949 la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta
organización internacional tenía como objetivo crear una asociación de defensa
euro-americana para la defensa de Europa Occidental, consecuencia del Golpe de Praga y
del Bloqueo de Berlín.

La OTAN tuvo un importante papel disuasorio durante la Guerra Fría participando en


algunos de los conflictos junto a Estados Unidos. La URSS respondió a la creación de la
OTAN con el Pacto de Varsovia.

La OTAN no solo surgió como una alianza militar, sino que también para extender la
colaboración a nivel político y económico. En 1949, fue fundada por 12 países, teniendo en
la actualidad 29 socios.

El Artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte establece la defensa colectiva en caso de que
alguno de los miembros de la OTAN sea atacado, por lo que se activaría el derecho a la
legítima defensa, de acuerdo con el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, de
forma individual o colectiva. La única vez que este artículo ha sido invocado fue tras el 11-S.
Tras la disolución de la URSS y del Pacto de Varsovia, la OTAN siguió existiendo,
rediseñándose y adaptándose al cambiante mundo. Además, se integró a parte de las
antiguas repúblicas del Bloque del Este. Con el inicio del siglo XXI, la OTAN adaptó su
funcionamiento a través de tres pilares básicos: defensa colectiva, seguridad colectiva y
gestión de crisis desde un enfoque integral.

Con la crisis económica, la OTAN ha tenido que reducir gastos y prepararse para la
“defensa inteligente”. Algunas actuaciones de la OTAN han sido en Bosnia, Kosovo o
Afganistán.

La diversidad de Europa Occidental

Francia y Gran Bretaña

Tras la IIGM, Francia inició la tarea de reconstruir políticamente y económicamente el país.


La fractura social era importante por el colaboracionismo de parte de la sociedad por los
alemanes. El General De Gaulle, tuvo un importante papel en el Gobierno Provisional y en
la proclamación de la IV República. Sin embargo, por las divisiones políticas de los partidos
y la inestabilidad del nuevo régimen, decidió retirarse.

En 1958, De Gaulle volvió a la política al frente del Movimiento Popular Francés en pleno
conflicto por la descolonización. De Gaulle, obtuvo la presidencia y decidió redactar una
nueva constitución que proclamase la V República. El nuevo Presidente, deseaba restaurar
la grandeza de Francia. Para ello, hizo crecer la industria y la agricultura francesa,
conviertiendo al país en una economía exportadora. Además, bloqueó la entrada de Reino
Unido en la CEE, retiró al país de las estructuras militares de la OTAN, obtuvo la bomba
nuclear para Francia y dio la independencia a Argelia.

Sin embargo, el aumento de los precios en 1968 tras la descolonización y la falta de


respuestas a la realidad social, hicieron que las protestas de Mayo del 68 acabase con su
presidencia y se realizaran ciertas reformas, aunque sin llegar a ser radicales.

Georges Pompidou sustituyó a De Gaulle, quien dimitió por rechazo de su plan


descentralizador del Estado tras un referéndum donde su opción salió derrotada. Su
mandato se extendió entre 1969-1974 al frente del gaullismo. En este periodo Francia
desarrolló el Estado del Bienestar y los ciudadanos alcanzaron cotas de calidad de vida muy
elevadas.

Entre 1974 y 1981, Francia sería gobernada por Valery Giscard al frente de los gaullistas.
Sin embargo, habría importante escisiones dentro de esta corriente política. Giscard fue un
auténtico federalista europeo. Se alejó de las políticas gaullistas: legalización aborto,
facilidades divorcio, acercamiento a EE.UU. La mayoría de edad legal pasó de los 21 a los
18 años.

Sin embargo, en el plano económico sus medidas no consiguieron frenar el estancamiento


(dos crisis del petróleo). Apostó por aumentar la integración europea.
En 1981, las elecciones fueron ganadas por François Mitterrand al frente del Partido
Socialista Francés (primera vez que en la V República gobernaba un partido no gaullista).
Su mandato se va a extender hasta 1995. En este periodo se van a realizar importantes
reformas sociales y laborales.
Asimismo, se va a apostar por una política europeísta (lanzamiento del "eje francoalemán“)
y por una tímida descentralización del país (sistema proporcional electoral). En este
momento, surgirá con cierta fuerza el Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen.
Entre las reformas más importantes, la regulación de la semana laboral de 39 horas y el
adelantó la edad de jubilación a los 60 años. También se despenalizó la homosexualidad y
se abolió la pena de muerte. Mitterrand tuvo que gobernar con gobiernos de izquierda y de
derecha durante su mandato.
Fue sucedido en la presidencia, por Jacques Chirac hasta 2007 de nuevo al frente de la
derecha.

En 1945, Churchill fue derrotado en las elecciones ante los problemas internos del país
frente a la buena gestión en asuntos de política exterior que el mandatario tenido. De este
modo, entre 1945 y 1951, el país sería gobernado por los laboristas con Clement Attlee al
frente. Durante su mandato se inicia la reconstrucción del país, pero se va a enfrentar al
ahondamiento de la crisis económica por consecuencia de la guerra y el conflicto con los
sindicatos.

No obstante, con el fin de la IIGM y el ascenso del Partido Laborista al poder, se desarrolló
en Reino Unido el estado del bienestar con el aumento del gasto social, la nacionalización
de múltiples sectores económicos y la creación del Servicio Nacional de Salud. Por otra
parte, se nacionalizó el Banco de Inglaterra y algunos de los principales sectores
productivos del país como el carbón y el gas, la producción de electricidad, los ferrocarriles,
la aviación, la industria del metal, etc.

Además, se continuó con los procesos de descolonización y el desarrollo de la


Commonwealth para mantener el vínculo con las nuevas naciones. A pesar de ello,
surgieron importantes conflictos con las independencias de algunas regiones como
Palestina, la India o Pakistán.

En 1951, tras una ajustada derrota electoral, dimitió como Primer Ministro siendo sucedido
una vez más por el conservador Wiston Churchill hasta 1955. No obstante, retornaría al
cargo con una edad muy avanzada, lo que sería criticado por los miembros de la oposición
y la población.

Durante su mandato, Churchill mantuvo la mayor parte de las prestaciones sociales. Sin
embargo, frenó las nacionalizaciones que los laboristas habían emprendido. También le dio
un importante impulso a la Commonwealth e inició el rearme de Gran Bretaña ante la
Guerra Fría apoyando las acutaciones de la OTAN. Churchill se enfrentó a la
descolonización de gran parte de los países africanos. De este modo, la vuelta del poder de
los conservadores, no modificó el modelo del estado del bienestar, aunque la recuperación
británica fue más lenta debido a que no se integró en los organizaciones europeas por el
rechazo de Churchill a estas instituciones.
Churchill se enfrentó también a la decadencia y al abandono del imperio británico,
encontrándose con dificultades a la hora de mantener los intereses británicos en Irán,
Egipto, Kenia o Malasia.

En 1955, Churchill se ve obligado a retirarse por la edad y aquejado por la enfermedad, le


sucederá su anterior ministro, Anthony Eden entre 1955 y 1957. Eden revalida triunfo
conservador en las elecciones, aunque se va a enfrentar a la crisis del Canal de Suez en
1956 (nacionalización del canal de Suez por Nasser). Ante el intento de intervención
franco-británico en la región, la presión internacional obligaría a Eden a retirar las tropas, lo
que dañaría su imagen pública e internacional.

En 1957, Eden se dimite del cargo, ante la falta de confianza de los miembros de su partido.
Es sustituido por el conservador Harold Macmillan hasta 1963. La crisis de Suez mostró al
mundo la debilidad de Reino Unido y Francia frente a las nuevas potencias mundiales (la
URSS y USA). Macmillan renovó las relaciones de Reino Unido con USA, aunque también
fue el primero en intentar entrar en el espacio económico europeo. No obstante, apostó
finalmente por apoyar la creación de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA)
frente a la CEE, mientras intentaba torpedear a esta organización. Macmillan también tuvo
que permitir la independencia de las últimas colonias africanas.

En 1963, Macmillan dimitió por su estado de salud mientras era atacado por la prensa por
un escándalo de espionaje (caso Profumo). Fue sustituido por el plazo de un año por el
también conservador Douglas-Home.

En 1964, las elecciones fueron ganadas por los laboristas dirigidos por Harold Wilson
(1964-1970). Durante su mandato la política en Reino Unido viró hacia la izquierda con la
aprobación de distintas leyes sobre el divorcio, el aborto, la igualdad de sexos y la
homosexualidad. Asimismo, intentó introducir a RU en la CEE en 1967, aunque sin éxito.
Asimismo, realizó diversas reformas para controlar la inflación, las pensiones, reducir los
gastos de defensa… con una política de austeridad por las dificultades económicas, los
enfrentamientos internos dentro del laborismo, la devaluación de la libra y los conflictos con
los sindicatos.

Las elecciones de 1970, fueron ganadas por los conservadores encabezados por Edward
Heath (1970-74). Durante su gobierno, hubo importantes enfrentamientos con los sindicatos
debido al intento del gobierno de reducir su poder, desregular la economía, la reforma fiscal
y la crisis energética.

El gobierno de Heath consiguió la entrada de Reino Unido en la CEE en 1973 tras años de
negociaciones. También se enfrentó al incremento del terrorismo en Irlanda del Norte por el
conflicto con las diversas facciones del IRA. Tras la derrota de las elecciones del año 74, fue
sustituido una vez más por Harold Wilson (74-76), aunque con un gabinete en minoría que
consiguió sacar adelante algunas importantes reformas sociales y aumentar los impuestos a
los ricos.

En 1976, asumió el cargo de primer ministro James Callaghan (1976-1979) mientras el


laborismo se desangraba en divisiones internas. Durante su mandato, Reino Unido se
enfrentó a una importante crisis económica mientras no disponía de mayoría en las
Cámaras. Su mandato, finalizó con el “invierno del descontento” cuando el país quedó
paralizado por las numerosas e importantes huelgas que devastaron el país en plena crisis
económica y energética y con el paro desbocado.

Callaghan fue derrotado en una moción de censura mientras los conservadores


aumentaban sus fuerzas. De esta forma, Margaret Thatcher se hacia con el cargo de
Primera Ministra.

Entre los 70 y los 80, Margaret Thatcher adquirió un papel relevante, siendo la Primera
mujer al frente del Gobierno (1979-1990). Thatcher, o la Dama de Hierro, se enfrentó a una
serie de conflictos sociales por las numerosas huelgas (entre ellas, las de los mineros) que
paralizaron la economía. Además, realizó una política neoliberal reduciendo el papel de los
sindicatos y vendiendo las empresas estatales. Asimismo, realizó una importante reforma
en los impuestos y desreguló la economía.

A nivel internacional, Thatcher mantuvo una excelente relación con Reagan y Bush y
rechazó todo lo posible el incremento de la integración europea. Con la Guerra de las
Malvinas (1982) consiguió recuperar parte de su prestigio que había perdido por los
problemas económicos y el aumento del paro.

En cualquier caso, en 1990 se vio obligada a dimitir ante la falta de apoyos dentro de su
propio gabinete por sus enfrentamientos con la CEE. Fue sustituida por John Major quien
mantuvo una política similar, pero menos frentista con el continente. Sin embargo, su
gobierno se fue haciendo impopular por los problemas económicos, lo que condujo a que
los liberales consiguiesen el Gobierno en 1997 con Tony Blair.

Italia

En 1946, el panorama político dejado tras la el fin del fascismo tenía como principales
partidos a la Democracia Cristiana (DC), el Partido Socialista Italiano (PSI) y el Partido
Comunista Italiano (PCI). Estas organizaciones renovaron el “pacto unitario” de la etapa de
la resistencia a través de la formación de un gobierno de unidad nacional.

El referéndum de 1946 acabó con la monarquía italiana de la Casa de Saboya,


desprestigiada por su implicación en la dictadura de Mussolini y en la IIGM. Anteriormente,
el rey Víctor Manuel III había intentado abdicar en su hijo, Humberto II, aunque con escaso
éxito. En 1948, entra en vigor la nueva constitución que establece la República de Italia.

Italia vive tras la IIGM un reajuste de las fronteras con Francia y Yugoslavia que determinó
las fronteras actuales del país. Asimismo, también perdió todas sus posesiones coloniales.
En las primeras elecciones en 1946 hubo una dura competición entre la Democracia
Cristiana (heredera de los “popolari”), apoyada por EEUU, y el Partido Socialista Italiano y
Partido Comunista Italiano, que eran respaldados la URSS.

Aunque en un primer momento hubo un gobierno de coalición, finalmente, los comunistas


fueron apartados del Gobierno por las presiones de Estados Unidos. En las elecciones de
1948, los democristianos obtuvieron la victoria a pesar de la coalición de la izquierda. Una
vez más, en estas elecciones, hubo una importante implicación de USA ante el temor a que
Italia pudiese caer en manos de la izquierda dentro del contexto de la Guerra Fría (voto
italo-americano).

Entre 1945 y 1953, el país estará gobernado por Alcide Gasperi de Democracia Cristiana, el
cual inicia importantes medidas sociales y liberalizadoras y consigue el apoyo EEUU para
reconstruir el país. El país se unirá a la OTAN en 1949 y participará en la creación de la
CECA y, posteriormente, de la CEE.

Gasperi tuvo una fuerte oposición del Partido Comunista con importante poder municipal,
pero obtuvo importantes victorias con Democracia Cristiana en las distintas elecciones
generales. Durante 40 años, el país será gobernado por este partido (ballena blanca) con el
apoyo católico (y del Vaticano) y conservador y como una forma de parar al comunismo.

Durante su mandato, Gaspieri realizó importantes reformas en la seguridad social o las


pensiones y comenzó la reconstrucción del país. Sin embargo, tras las elecciones del 53 y
la reforma electoral, Gaspieri fue defenestrado por su propio partido. En los siguientes años,
Italia fue gobernada por distintos políticos de los democristianos que conformaron gabinetes
inestables de poca duración con el apoyo de socialdemócratas y liberales.

En este periodo, la economía italiana crecería espectacularmente al amparo del Plan


Marshall, la inmigración al norte más industrializado y el crecimiento de los intercambios
económicos. No obstante, el sur siguió siendo una región empobrecida.

En 1963, con Aldo Moro (1963-1968) se conformó la primera coalición entre los socialistas
italianos (que habían rechazado la actuación de la URSS a nivel internacional) y
Democracia Cristiana, lo que dio lugar a una etapa de importantes reformas sociales,
nacionalizaciones, incrementos salariales, etc. Sin embargo, los desequilibrios territoriales
se mantuvieron mientras crecía el problema de la mafia en el país.

En 1968, Italia vivió un momento especialmente convulso por el auge del extremismo, las
protestas estudiantiles y la violencia mientras el gobierno era incapaz de dar respuesta a los
problemas del país. Las dos décadas siguientes serían conocidas como los “anni di piombo”
(años de plomo) por los números atentados y actividades terroristas que vivía el país (por
ejemplo, de las Brigadas Rojas), la crisis económica (73 y 79), el desempleo, los conflictos
sociales y la intervención de los servicios secretos de otros países.

Entre 1974 y 1978, gobernaba de nuevo el democristiano Aldo Moro. En 1978, fue
asesinado por las Brigadas Rojas tras intentar un acercamiento político al Partido
Comunista Italiano que había realizado una importante renovación política (alejándose de la
URSS) y había obtenido un importante apoyo popular. El acuerdo con su dirigente
eurocomunista, Enrico Berlinguer, iba a ser conocido como Compromiso Histórico. Con ello,
se pretendía crear una gran coalición que fuera capaz de solucionar los numerosos
problemas del país. Sin embargo, Aldo Moro fue secuestrado durante semanas y asesinado
por dicha banda terrorista de carácter izquierdista que se sentía traicionada.

A pesar de la inestabilidad y de la crisis, Italia se fue modernizando durante esta década a


nivel social y económico. En los años 80, hubo dos presidentes que no pertenecían a los
democristianos: Spadolini (81-82) y el socialista Bettino Craxi (83-87). Mientras tanto, el
Partido Comunista fue consiguiendo más apoyos, bajo el dictado del eurocomunismo, pero
sin llegar a obtener el poder. Durante el mandato de Craxi, Italia se consolidó como una
potencia económica internacional.

En los años 90, se comenzaron a filtrar una serie de escándalos de corrupción (Mani pulite
o Manos Limpias) que hicieron tambalearse a la política italiana. Los casos afectaban a
cientos de políticos y mostraban los vínculos entre el Estado y la mafia (asesinato del Fiscal
Falcone en 1992). También los 40 años de gobierno de los democristianos mostraron la
corrupción que se había generado. Todo ello, condujo a la desaparición de grandes partidos
políticos (como el PSI o DC) y al encarcelamiento de importantes figuras.

A partir de este momento, la política italiana se fragmentó totalmente y surgieron nuevos


partidos como la Liga Norte y también nuevos elementos como Berlusconi. También dio
lugar a la “Segunda República” por los importantes cambios demandados por la ciudadanía
y la reforma electoral que ha conducido a la fragmentación del parlamento italiano.

El Norte de Europa

Los países nórdicos vivieron un espectacular desarrollo tras la IIGM, convirtiéndose en uno
de los espacios más ricos de Europa y en un gran mercado. A nivel político, Noruega,
Suecia y Dinamarca son monarquías, mientras Islandia y Finlandia son repúblicas. Además,
solo Noruega, Islandia y Dinamarca decidieron formar parte de la OTAN (Finlandia ha
entrado en 2023 y Suecia se encuentra en trámite para ello en este momento).

Estos países del norte de Europa destacan con su colaboración permanente tras el conflicto
mundial a través del Consejo Nórdico, creado en 1952, para fomentar la cooperación
cultural y económica. Con el Acuerdo de Helsinki en 1962, esta colaboración se amplia a
otras cuestiones como transporte, comunicaciones, medio ambiente, justicia, sociedad,
medio ambiente…

Con la incorporación de Suecia, Dinamarca y Finlandia a la Unión Europea, el Consejo


Nórdico perdió importancia, centrándose en cuestiones culturales actualmente.

España y Portugal: un mundo aparte

La dictadura española del General Franco se extendería entre 1939 y 1975. Entre 1945 y
1950, España se encontraría prácticamente aislada a nivel internacional por sus vínculos
con las potencias totalitarias. Sin embargo, con el desarrollo de la Guerra Fría, Estados
Unidos vería un valioso aliado en el Franquismo, firmado diversos acuerdos para el
establecimiento de bases militares en territorio español a cambio de ayuda económica
(Acuerdos de 1953). Entre 1950 y 1955, España entraría en diversos órganos
internacionales como la FAO o la UNESCO. Sin embargo, hasta 1955 no entraría en la
ONU. A nivel europeo, España no entraría a formar parte de la CEE hasta el 1 de enero de
1986, aunque se firmaría un Acuerdo Preferencial en 1970.

Portugal viviría una situación similar, aunque con menor presión internacional. La dictadura
de Salazar finalizaría en abril de 1974 con la denominada como Revolución de los Claveles,
iniciándose el camino hacia la democracia y la descolonización de Angola y Mozambique. Al
igual que España, entraría en la CEE en 1986.

El caso yugoslavo

Yugoslavia era un país subdesarrollado al finalizar la IIGM. El país era dirigido por el
Mariscal Tito, quien mantenía con mano de hierro las tensiones entre las distintas etnias (las
tres principales lenguas eran la serbocroata, el esloveno y el macedonia) y religiones
(ortodoxa, católica y musulmana).

La Yugoslavia de Tito realizó su propia política internacional con los países del Este y en
conflictos como la Guerra Civil Griega, lo que hizo que se rompieran las relaciones con la
URSS de Stalin en 1948. Estas relaciones se relanzarían con Krushev en 1955. Sin
embargo, Yugoslavia formaría parte del Movimiento de Países No Alineados. Además, Tito
no dudó en solicitar la ayuda económica norteamericana.

El sistema económico yugoslavo era un modelo comunista propio con un importante


autoritarismo político e ideológico con autogestión, economía mixta y una cierta libertad
cultural.

Con la muerte de Tito en 1980, la presidencia de Yugoslavia se fue haciendo rotatoria entre
las distintas repúblicas. Sin embargo, el sistema colapsó con las primeras elecciones libres
en 1990, desintegrándose y comenzando una serie de crueles conflictos étnicos y
religiosos.

Los primeros pasos de la integración

La idea de una Europa integrada y unida políticamente tienes sus orígenes en la Edad
Media a través de la religión (la República Cristiana) donde los diversos países se unirían
con el fin de lograr una mayor capacidad política y militar contra el Islam. Sin embargo, el
origen del mito de Europa ya provenía anteriormente de los griegos y los romanos, siendo
reconocido Carlomagno en el año 800 como el Padre venerable de Europa “Rex Pater
Europae”.

En la Edad Moderna, estas ideas se desarrollaron a través de distintos tratados como el


Abad Pierre Du Bois, quien proyectó una confederación de naciones, y de Antoine Marini, el
cual diseñó un pacto federal entre naciones. En el siglo XVII surgirán otros proyectos como
el del Duque de Sully o el Abad de Saint- Pierre.

Con la Revolución Francesa y la difusión de los Derechos Fundamentales del Hombre la


idea de una Europa unida se extenderá por el continente, destacando los tratados de
Manzini (Carta de la Joven Europa) o la propuesta de Víctor Hugo de crear los Estados
Unidos de Europa.
Tras la I Guerra Mundial, estas ideas pro-europesitas se extenderán con el fin de evitar otro
posible conflicto entre las naciones europeas. De gran importancia fue el movimiento
“paneuropeo” liderado por Richard Coudenhove-Kalergi.
Sin embargo, con la crisis de la democracia y de los sistemas parlamentarios previa a la II
Guerra Mundial, el debilitamiento de la Sociedad de Naciones y la agresividad de Alemania
o Italia, se rompería cualquier proyecto de integración hasta después de la II Guerra
Mundial.

Una vez finalizado el conflicto, se creó en 1949 el Consejo de Europa con el fin de aumentar
la cooperación entre las naciones de Europa Occidental. Sin embargo, este no sería el inicio
de la actual Unión Europea.

La CECA

El origen de la Unión Europea, se encuentra en la Comunidad Económica del Carbón y el


Acero (CECA). Esta organización internacional surge con la idea de poner en común la
producción del acero y el carbón europeo, integrando a Francia y Alemania, con el fin de
acabar con cualquier conflicto futuro.

Esto significaba unificar la economía en torno a dos materias primas fundamentales para
cualquier conflicto militar y establecer una unión en torno a algo tan simbólico. Además, esto
podría ayudar en aumentar la productividad en torno a estos recursos, reducir los aranceles
y descender los costes de la reconstrucción en Europa.

La CECA surge de la colaboración entre Robert Schuman, Ministro francés de Asuntos


Exteriores, y Jean Monnet. Ambos deseaban entrelazar de algún modo a Francia y
Alemania y la respuesta fue a través de uno de los orígenes de los conflictos entre ambos
países: el carbón y el acero.

El 9 de mayo de 1950, se presentaba esta idea al mundo mediante la conocida como


“Declaración Schuman”.

De esta forma, el 18 de abril de 1951, se firmó en París el Tratado de París entre Francia, la
República Federal Alemana, Italia y los países del Benelux (Bélgica, Holanda y
Luxemburgo).

Con este tratado, se creaba una Alta Autoridad Común que creaba en torno a estos
productos una serie de reglas para su producción e intercambio comercial, estableciendo un
mercado común único entre estos países, donde se suprimían aranceles internos y las
subvenciones estatales con el fin de crear la libre competencia entre los países.

Además, se creaban una serie de instituciones europeas en torno a esta organización como
la Alta Autoridad de la CECA (el poder ejecutivo, su primer presidente fue Jean Monnet), la
Asamblea (precursora del Parlamento europeo) y un Consejo de Ministros entre los países
integrantes.

La CED y la UEO

Otro intento de integración se realizó en este período con la creación de la Comunidad


Europea de Defensa (CED) en 1952. EL objetivo de esta organización internacional era
colaborar en materia de seguridad y defensa.
Sin embargo, ante las dificultades de los países miembros en ceder competencias y asumir
sus compromisos (especialmente de la Francia de De Gaulle) hizo que prácticamente no
llegara a nacer. Además, su papel tenía competencias similares a la OTAN.

En 1954, se realizó otro intento con la creación de la Unión Europea Occidental, como una
organización de defensa colectiva. Sin embargo, no realizaría un papel especialmente
brillante hasta décadas después. Pese a los intentos de reforma solo consiguió realizar
algunas tareas como las Misiones Petersberg (misiones humanitarias o de rescate). Con la
firma del Tratado de Lisboa, sus funciones serían absorbidas por la Unión Europea.

La EURATOM y la CEE

Tras el éxito de la CECA, las potencias europeas siguieron con el proceso de integración
económica. En esta ocasión, esto se hizo con la firma los Tratados de Roma en 1957 que
dio lugar a la creación de la Comunidad Económica Europea (CEE) y de la Comunidad
Europea de la Energía Atómica (EURATOM).

EURATOM nace como una organización de cooperación en torno a la energía atómica y al


desarrollo científico sobre esta materia. EL objetivo final era crear un mercado energético
común, vender los excedentes y potenciar y desarrollar la energía nuclear entre los socios.

La CEE surgió con el fin de crear una unión económica y comercial entre los países
miembros a través del mercado común y la unión aduanera. No solo era una unión
económica, sino política. Además incorporaba la dimensión agrícola a la integración
europea

La crisis de la silla vacía, el Tratado de Fusión y el Consejo Europeo

Los Tratados de Roma incorporó una novedad: las decisiones del Consejo podían ser, por
primera vez, por mayoría. Esto creó una crisis, encabezada por el gobierno francés de
Charles de Gaulle, que estalló en 1965 en un debate sobre la PAC. Francia abandonó el
Consejo y durante 6 meses se amenazó la supranacionalidad de la UE. Finalmente, se llegó
al Compromiso de Luxemburgo, el cual no modificaba normativamente el reglamento pero
afirmaba que en caso de estar en juego los intereses importantes de un país, se trataría de
alcanzar la unanimidad.

El Tratado de Fusión de 1967 (sobre la CECA, la CEE y el EUROATOM) establecía un


único Consejo y una Comisión dentro de las Comunidades Europeas, a las que se sumaba
un Parlamento y Tribunal de Justicia (que ya eran comunes desde los Tratados de Roma).

En 1969, los Ministros de Asuntos Exteriores redactaron los informes de Luxemburgo y de


Copenhague, haciendo énfasis en la necesidad de realizar cumbres para lograr una
integración política. La institucionalización de estas cumbres se conocería como el Consejo
Europeo.

Las ampliaciones de la Unión Europea


Las Comunidades Europeas experimentaron un importante crecimiento en los siguientes
años, acrecentando los intercambios comerciales y consolidando la integración.

En 1973, Reino Unido, Dinamarca e Irlanda entrarían en las Comunidades Europeas,


mientras que Noruega se quedaría fuera tras un referéndum.

Posteriormente, en 1981, Grecia se sumaría al club europeo. Mientras que España y


Portugal se integrarían en 1986. En 1995, entrarían Austria, Suecia y Finlandia.

En el 2004, se produciría la adhesión de las antiguas repúblicas comunistas del Este como
República Checa, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia, Hungría, Lituania, Letonia, Estonia y
Chipre. Mientras que Rumania y Bulgaria tuvieron que esperar hasta 2007.

Finalmente, la última incorporación ha sido Croacia en 2013.

El Acta Única Europea

Mientras, las Comunidades Europeas ampliaban su número de socios, se proseguía con el


proceso de integración. En 1979 se realizaban las primeras elecciones democráticas al
Parlamento Europeo y se establecía el Sistema Monetario Europeo (primer paso para la
unión monetaria).

En 1985, cinco estados miembros firmaban el Acuerdo de Schengen por el que eliminaban
los controles fronterizos y permitían la libre circulación de personas (actualmente, se
encuentra integrado dentro de los Tratados de la UE y se incluye la libre circulación de
personas, mercancías, servicios y capitales). Dos años después, se pondría en marcha el
Programa Erasmus por el que ya han pasado más de dos millones de personas.

En 1986, se firmaba el Acta Única Europea que buscaba consolidar el mercado único,
aumentaba las competencias de las Comunidades en cohesión económica y social, política
monetaria, medio ambiente, investigación, etc. Además, se fortalecían las capacidades del
Consejo y del Parlamento Europeo.

En 1986, se utilizaría por primera vez la bandera de la futura Unión Europea.

La creación de la Unión Europea

El Tratado de Maastricht

Pese a los importantes avances en integración, el proceso europeo también se encontró


con diversas dificultades como económicas por las Crisis del Petróleo de 1973 o 1979 que
debilitaron el proyecto europeo hasta finales de la década de los 80 y aumentaron la
inflación o el desempleo.

A la integración económica, se le habían unido otras cuestiones como aspectos jurídicos,


sanitarios, sociales, políticos, monetarios, financieros, medioambientales, educativos,
alimentarios, etc. La integración europea se había ampliado hasta formar un complejo
esquema.
El siguiente salto político más importante fue la firma del Tratado de Maastricht en 1992 por
el que se creaba la Unión Europea conformándose por el Tratado de la Unión Europea
(TUE) y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea. La Unión Europea quedaba
formada por tres pilares: Las Comunidades, la Política Exterior y la Seguridad Común
(PESC) y la Cooperación Policial y Judicial (JAI).

Los Tratados de Ámsterdam y Niza

En 1997, se firmaba el Tratado de Ámsterdam que modificaba los tratados de la Unión


Europea. Con este acuerdo se creó el proceso de “cooperación reforzada” (los países que
lo desearan podrían avanzar más hacia la integración en determinadas materias). Además,
este tratado buscó crear el espacio de libertad, justicia y seguridad común, creaba el
Ministro de la PESC europeo (“Míster PESC”) y potenciaba el Parlamento y su capacidad de
control sobre la Comisión europea.

En 1997, se creó la Europol (policía europea). Dos años después, en 1999, se avanzó en la
Unión Económica y Monetaria con la creación del Euro, la moneda única para once países
de la Unión Europea. Actualmente, 19 de los 28 Estados de la Unión Europea utilizan el
Euro como moneda oficial.

En 2001, tuvo lugar el Tratado de Niza con el fin de preparar las instituciones europeas para
la ampliación de la Unión Europea. Con este acuerdo se establecía una nueva composición
del Parlamento Europeo y de la Comisión, se reforzó el sistema judicial de la UE, el control
de los derechos humanos en la organización y se creó por primera vez un sistema de
sanción para los Estados que no cumplieran los acuerdos.

La Constitución Europea

En 2003, los Estados miembros de la Unión Europea firmaron la Constitución Europea que
remplazaría a los distintos tratados constitutivos de la UE y tendría una estructura y unos
objetivos similares al de una constitución.

Este tratado definía la Unión Europea como una unión de Estados y ciudadanos con
derechos fundamentales y proseguía la senda hacia la integración política entre los estados
miembros, estableciendo los símbolos de la UE, el sistema de referéndum europeo,
estabilizaba y reorganizaba la legislación comunitaria en un mismo tratado, etc.

Sin embargo, a la hora de su ratificación en cada uno de los Estados miembros, la


Constitución Europea fue rechazada en Francia y Holanda en referéndum, lo que paralizó el
proceso de aprobación y por primera vez detenía el proceso de integración europeo, pese a
que en la mayoría de Estados miembros había sido aprobada por amplias mayorías en
referéndum o en los parlamentos nacionales.

El Tratado de Lisboa
Tras el fracaso de la Constitución Europea, el proyecto europeo se renovó con la firma del
Tratado de Lisboa en 2007. Este tratado recoge gran parte de las medidas adoptadas en la
anterior Constitución. Entre los cambios más importantes se encuentran:

-Las Comunidades Europeas se integran definitivamente en la Unión Europea. El “Tratado


constitutivo de la Comunidad Europea” se convierte en el “Tratado de Funcionamiento de la
-Unión Europea” (TFUE).
-La UE adquiere personalidad jurídica propia.
-Creación de la figura del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política
de Seguridad y del Presidente del Consejo Europeo.
-Clarificación de las competencias de la Unión Europea en exclusivas, mixtas y de apoyo.
-Proceso de retirada de la Unión (Art. 50 del TUE).
-El Presidente de la Comisión Europea sería elegido por el Parlamento en función de los
resultados de las elecciones europeas.
-Se amplían las capacidades del Parlamento Europeo como la capacidad de devolver
propuestas a la Comisión Europea o la adquisición de nuevas competencias en agricultura,
seguridad, justicia, comercio…
-Todas las actividades de la UE quedaron sometidas a la acción del Tribunal de Justicia de
la UE.
-Refuerzo de la democracia y de la protección de los derechos fundamentales a través de la
Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Las futuras ampliaciones de la UE

Los artículos 2 y 49 del TUE establecen que cualquier Estado europeo que sea un país
democrático, que respete los derechos humanos y que mantenga un sistema económico
estable puede solicitar el ingreso en la UE. Además, debe cumplir una serie de condiciones
políticas, sociales y económicas y comprometerse a respetar el acervo comunitario.

En la actualidad, las futuras ampliaciones de la UE se dirigen a los Balcanes. Actualmente,


Montenegro y Serbia se encuentran en negociaciones desde 2012 y 2014 respectivamente.
Albania ya tiene estatuto de candidato desde 2015. Sin embargo, debe mejorar ciertas
exigencias políticas y económicas primero.

Respecto a Macedonia, las negociaciones están a la espera de que sea capaz de encontrar
un acuerdo con Grecia respecto a su denominación. Kosovo y Bosnia están en fase de
candidatos potenciales, iniciándose las negociaciones en los próximos años si llegan a
cumplir los requisitos.

Sobre Turquía, las negociaciones se iniciaron en 2005. Sin embargo, las dificultades en las
negociaciones y la deriva autoritaria de Erdogan han paralizado el proceso.

Nuevos retos de la UE

La Unión Europea se ha enfrentado a importantes retos en la última década, desde la


aprobación del Tratado de Lisboa. EN primer lugar, la Crisis financiera de 2008 impactó
fuertemente en Europa, teniendo que intervenir las instituciones europeas y los principales
Estados para evitar la quiebra del euro, del mercado común, de los bancos y de países
como Grecia, Portugal, España o Italia.

Por otra parte, la aprobación por un 52% de los votos en referéndum de la salida de Reino
Unido celebrado en junio de 2016 ha sido un duro golpe para la UE. Las negociaciones
sobre la salida de Reino Unido y los futuros tratados para regular las relaciones no están
siendo fáciles y es posible que se produzca un “Brexit duro”.

Finalmente, el auge de partidos anti-europeístas y nacionalistas como el Frente Nacional


Francés, el PVV de Geert Wilder, el partido austriaco UE-STOP, el Partido del Pueblo
Danés, los Demócratas de Suecia y el UKIP dirigido por Nigel Farage han obtenido
importantes resultados y muestran la crisis del proyecto europeo.

Más allá del Brexit, estos últimos años han sido años de mucho dinamismo para la Unión
Europea.

En 2019, se aprobó un nuevo reglamento de FRONTEX sobre gestión de fronteras


comunitarias, creándose un cuerpo europeo permanente.

En 2020, la llegada de la pandemia COVID-19 puso a prueba los mecanismos de resiliencia


europeos, y al contrario que con la crisis de 2008, las instituciones europeas optaron por la
aprobación del Fondo REACT-EU en julio de 2020, parte del paquete de ayudas Next
Generation que consta de más de 750.000 millones de €, con el objetivo de reparar los
daños económicos y sociales de la pandemia.

Además, en mayo de 2022 se presentaron los resultados de la Conferencia sobre el Futuro


de Europa (CoFoE), la consulta ciudadana más grande hecha hasta la fecha. Los resultados
de esta Conferencia aún se están materializando, pero es posible que se modifiquen los
tratados a raíz de algunas propuestas.

Por otra parte, otro nuevo reto innegable es la guerra de Ucrania, fruto de la invasión por
parte de Rusia el 28 de febrero de 2022.

Esta es la mayor guerra en suelo europeo de las últimas décadas, y ha tenido diversas
consecuencias. En primer lugar, desde el 23 de junio de 2022 Ucrania ha pasado a ser
formalmente un candidato a la adhesión a la Unión Europea tras una resolución del
Parlamento Europeo.

Esta invasión, además, ha tenido un efecto decisivo en el abastecimiento de gas europeo


tras el sabotaje del Nord Stream.

Ante esta guerra, líderes europeos como Macron han propuesto la idea de creación de una
Comunidad Política Europea (CPE), en el que socios con valores democráticos encuentren
“un nuevo espacio de cooperación política, de seguridad, de cooperación en materia de
energía, de transporte, de inversiones, de infraestructuras y de circulación de personas”.

Las instituciones europeas


Las instituciones europeas vienen reguladas por el TUE y el TFUE. Las cinco principales
son el Consejo Europeo, la Comisión, el Consejo de la Unión Europea, el Parlamento
Europeo y el Tribunal de Justicia.

Además, hay otros organismos de gran importancia como el Banco Central Europeo, el
Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo Europeo, el Comité Europeo de las Regiones o
el Comité Económico y Social Europeo.

El Consejo Europeo está formado por todos los Jefes de Estado o de Gobierno de los
países que integran la UE. Se crea en 1974, pero no se institucionaliza hasta el Tratado de
Lisboa. Se reúne de forma cuatrimestral y decide las directrices generales de la UE y las
grandes cuestiones comunitarias.

La Comisión es el órgano ejecutivo de la UE. Tiene capacidad de iniciativa política y de


representar los intereses de la Unión Europea. Además, es la encargada de velar porque se
cumplan los tratados y las leyes de la UE. Está formada por 28 miembros (uno por cada
país). El Presidente es elegido por el Parlamento. Los comisarios por el Presidente con la
aprobación del Parlamento. Cada comisión se encarga de distintos asuntos específicos.

El Consejo de la Unión Europea está compuesto por los ministros de los Gobiernos de la
UE. Su composición es variable, según los asuntos a tratar en cada reunión (hay diez
formaciones diferentes). El Consejo de la Unión Europea se encarga de adoptar la
legislación europea, de coordinar las políticas europeas de cada país y de representar sus
intereses. La Presidencia del Consejo es rotativa cada seis meses. El método de decisión
se realiza por mayoría cualificada, salvo para los asuntos más relevantes que se hace por
unanimidad.

El Parlamento Europeo tiene la capacidad co-legislativa junto con el Consejo de la Unión


Europea. Está formado por 751 diputados que se organizan por tendencias políticas. Ejerce
como supervisor de la Comisión y otros órganos de la Unión Europea. Además, tiene
capacidad de co-decisión en determinados asuntos como la aprobación del presupuesto
europeo (junto con el Consejo de la Unión Europea), aprobación de acuerdos de asociación,
integración de nuevos estados miembros, etc. El Presidente en la actualidad es Antonio
Tajani. Las elecciones se celebran cada 5 años.

El Tribunal de Justicia de la UE se encarga de velar porque los Estados miembros apliquen,


cumplan e interpreten la legislación europea de la misma forma. Los jueces son elegidos
por los Estados miembros cada seis años. Esta compuesto por tres formaciones: Justicia,
compuesta por 28 jueces y 11 abogados generales; Tribunal General, 28 jueces que se
encargan de resolver los recursos interpuestos por las personas físicas o jurídicas contra las
decisiones que les afecten; y Función Pública, que es interno de la actividad administrativa
de la UE.

El Banco Central Europeo se encarga de gestionar el euro, de mantener la estabilidad de


los precios de conducir la política económica y monetaria de la UE. Por su parte, el Tribunal
de Cuentas, se encarga de vigilar por el correcto uso de los fondos europeos que hace cada
país. El Defensor del Pueblo Europeo investiga las reclamaciones contra las
administraciones de la UE. Finalmente, el Comité Europeo de las Regiones sirve como
órgano consultivo de las regiones o localidad de la UE, mientras o el Comité Económico y
Social Europeo representa a los trabajadores y empresas.

La legislación europea
La legislación europea afecta diariamente a la vida de todos los ciudadanos de los países
miembros. En España en los últimos años, más de un 50% de la legislación aprobada ha
estado relacionada de algún modo con la Unión Europea. La legislación europea tiene
distintos rangos:

Tratados de la UE (TUE y TFUE).


Reglamentos (de aplicación automática a todos los países miembros).
Directivas (marcan un objetivo que se debe cumplir en cierto tiempo. Hay libertad para ver
cómo se legisla para ello).
Decisiones (Actos jurídicos vinculantes aplicables a estados, empresas o particulares).
Recomendaciones (sugieren una línea de actuación).
Dictámenes (una opinión de las instituciones europeas).
Actos delegados y actos de ejecución.

El procedimiento por el cual un país adopta la legislación europea se denomina


transposición.

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