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- ALFABETIZACIÓN INICIAL -
1. CONCEPTO DE LECTURA Y ESCRITURA - Fons, M. (2005)
● Lectoescritura
Sabemos que no necesariamente el leer precede al escribir y que un aprendizaje está
relacionado con el otro, de manera que no obliga a mantenerlos separados en la
escuela. Así sucede cuando los niños tienen que leer lo que han escrito o tienen que
leer para después escribir, o tienen que corregir, o tantas otras prácticas en las que el
leer y escribir, o el escribir y el leer, se interrelacionan y fortalecen mutuamente su
aprendizaje.
Leer y escribir están interrelacionados fundamentalmente porque hacen referencia a
un mismo hecho que es objeto de conocimiento: el texto escrito (entendido como un
sistema de representación gráfica del lenguaje que se escribe).
Lo que distingue la escritura del lenguaje escrito (Tolchinsky, 1993):
➔ La escritura es la forma, el sistema de notación alfabética y el conjunto de
caracteres y convenciones gráficas no alfabéticas (signos de puntuación,
mayúsculas, subrayados, etc.).
➔ El lenguaje escrito es el instrumento, sometido a las condiciones de uso que
constituyen las formas de discurso. En una comunidad que utiliza la escritura
para diferentes funciones, hay muchas variedades de lenguajes escritos.
● Leer
Leer es el proceso mediante el cual se comprende el texto escrito. Aunque nos parece
obvio que leer quiere decir comprender, no siempre ha sido así, todavía hay mucha
gente alfabetizada que relaciona el leer con la habilidad de decodificar más que con
la de comprender. Está tan arraigado el concepto, que aún se siguen haciendo
actividades en el aula que responden aún a un concepto de lectura relacionado
únicamente con las descodificación.
Para poder llegar a responder a las preguntas de ¿qué quiere decir comprender y cómo se
comprende un texto escrito?, hay que saber qué implica (Solé, 1987):
➔ Leer es un proceso activo, porque quien lee debe construir el significado del
texto interactuando con él. Eso quiere decir que el significado que un escrito
tiene para quien lo lee no es el significado que el autor quiso darle, sino una
construcción propia en la que se ven implicados el texto, los conocimientos
previos del lector y los objetivos con el que se enfrenta.
➔ Leer es conseguir un objetivo, ya que siempre leemos por algún motivo, con
alguna finalidad. Aunque los objetivos o finalidades pueden ser muchos,
conviene tener presente que es el objetivo lo que guía la lectura. El objetivo
determina tanto las estrategias que se ponen en marcha para la comprensión
como el control de esta comprensión que de forma inconsciente se va
ejerciendo durante la lectura. Mientras leemos y comprendemos no nos
damos cuenta de que estamos ejerciendo este control de la comprensión, pero
cuando aparece algún obstáculo, se irrumpe la fluidez para encontrar la
solución y seguir adelante o abandonar la lectura.
➔ Leer es un proceso de interacción entre quien lee y el texto. Quien lee debe
hacerse suyo el texto, relacionándolo con lo que ya sabe; y, también, debe
adaptarse al texto, transformando sus conocimientos previos en función de las
aportaciones del texto. Esto es denominado por Smith (1990), como
información visual y no visual, ambas necesarias para leer. La visual es
aportada por el texto y la no visual por quien lee, poniendo en juego su
competencia lingüística, sus conocimientos previos, su interés y su propósito
de obtener un significado. También Harste y Burke (1982) hacen referencia a
esta interacción cuando definen la lectura como pensamiento estimulado por
el texto impreso.
➔ Leer es implicarse en un proceso de predicción e inferencia continua. Este
proceso se basa en la información que aporta el texto y en el propio bagaje, y
en un proceso que permite afirmar o rechazar las predicciones e inferencias
realizadas.
● Escribir
Escribir es el proceso mediante el cual se produce el texto escrito. Producción se
refiere a la elaboración del escrito, hecho que implica pensar en el receptor, en el
mensaje, en la manera en que quiere manifestarse quien escribe, etc. Se trata de dar
forma de escrito y reajustar todas las variables para conseguir un texto escrito
portador del significado deseado por el autor.
Actualmente sabemos que escribir es un proceso que va más allá de poner letras y
signos sobre un papel, sabemos que implica elaborar un significado global y preciso
para una audiencia utilizando el código escritor. Aún existen muchas prácticas para
aprender a escribir que se basan en la caligrafía, la relación grafofónica o la
disposición en el papel, y pocas veces abarcan el proceso completo de producción del
texto.
Cualquier actividad de escritura debe implicar el proceso completo de producción
del texto, en el que intervienen los aspectos de notación gráfica, los relacionados con
el lenguaje y los aspectos discursivos. Pero, ¿cómo se elabora el texto escrito?
La situación discursiva que ofrece el proyecto es lo que da sentido a la composición
del texto y define el contexto (destinatario, emisor, finalidad). Después, la
composición del texto se desarrolla a través de diferentes subprocesos: planificación,
textualización y revisión.
➔ Planificación: decisiones que el escritor toma mientras configura el texto, ya
sea antes de escribir, mientras lo está escribiendo o como consecuencia de la
revisión. Durante la planificación, el escritor hace una representación de la
tarea y desarrolla esencialmente tres subprocesos: generación de ideas,
organización de estas y establecimiento de objetivos.
➔ Textualización: conjunto de operaciones que conduce a la construcción de
una trama textual a través de la linealización de las unidades lingüísticas. Se
ponen en funcionamiento una gran cantidad de saberes, algunos de ellos
calificados de bajo nivel (componer palabras, dominar el instrumento de
producción material del texto, etc.) y otros de alto nivel (factores léxicos y
sintácticos y los de cohesión textual). Todos estos factores se unen a que el
escritor en el momento de linealizar el texto debe hacerlo de acuerdo con los
propósitos y planes globales que había elaborado en la planificación y que el
texto deberá reflejar.
➔ Revisión: es lo que caracteriza de manera especial a la producción escrita y la
diferencia de la oral. Quien escribe tiene todo el tiempo para examinar y
reexaminar el texto, y puede hacer todos los cambios que quiera hasta quedar
satisfecho del resultado. La revisión consiste en cambiar los aspectos del texto
en que se constata un desajuste; se puede dar en momentos y niveles (abarca
aspectos relacionados con la notación gráfica, con el texto y con el discurso)
diferentes de la producción. Aunque la corrección se manifiesta básicamente
en cuatro operaciones (supresión, sustitución, adición y cambio de orden)
hay que tener presente también que no siempre la revisión comporta
modificación en el texto, sino que se considera que el proceso de revisión
puede iniciarse sin que necesariamente lleve a retocar lo que se ha escrito.
1.1. PROCESOS DE COMPRENSIÓN Y PRODUCCIÓN ESCRITA (texto de
apoyo al punto 1)
● Leer como proceso de comprensión del texto escrito (Fons, M. 2005)
- Antes de la lectura: crear objetivos de lectura, actualizar los conocimientos
previos relevantes y establecer hipótesis.
- Durante la lectura: establecer inferencias y controlar la comprensión.
- Después de la lectura: recapitular, resumir, hablar sobre lo leído y reconstruir
el conocimiento.
● Ayudar a producir textos (Cassany, Luna y Sanz, 2000).
- Planificación: para qué/quién escribimos, qué textos tomamos como modelo,
qué contenidos abordaremos.
- Textualización: hacer borrados para favorecer el desarrollo del contenido y la
función de lo que escribimos.
- Revisión: reflexionar sobre el trabajo hecho, para mejorarlo y aceptarlo.
Dar función al producto elaborado y editado.
2. EL LENGUAJE ESCRITO (Bigas, 2000)
● Alfabetización
Según la RAE, se denomina alfabetización al proceso de aprender a leer y escribir, y
alfabetizada a la persona que sabe leer y escribir. Se podría precisar diciendo que la
persona alfabetizada tiene un nivel de comprensión y producción del lenguaje escrito
y, también del oral, que le permite desenvolverse sin problemas en la sociedad en la
que vive y puede dar respuesta a las demandas sociales.
La palabra analfabeto hace referencia a aquella persona incapaz de leer y escribir un
relato breve y sencillo de hechos relacionados con su vida cotidiana. Se modificó la
definición, ampliándola y precisándola de la siguiente manera:
- Analfabeto funcional: persona incapaz de ejercer todas las actividades por las
cuales la alfabetización es necesaria en interés del buen funcionamiento del
grupo y de la comunidad, asimismo para permitirle continuar leyendo,
escribiendo y calculando para su propio desarrollo y el de su comunidad.
○ Alfabetización y lenguaje escrito
Para algunos, alfabetización se relaciona con las aptitudes vinculadas a la lengua
escrita; para otros, el concepto no tiene un ámbito tan restringido sino que abarca las
aptitudes relacionadas con el lenguaje en general; por lo tanto, con la capacidad de
comprender, hablar, leer y escribir.
La alfabetización aquí se define como el dominio del lenguaje hablado y la lectura y
la escritura; una definición más extendida incluiría solamente el lenguaje escrito.
○ La familia, primer agente alfabetizador
Muchos padres no son conscientes de la importancia de las actividades relacionadas
con el lenguaje escrito que pueden hacer con sus hijos, de los intercambios
lingüísticos que se producen durante estas actividades y de los beneficios derivados
de estas situaciones. Estas experiencias repercutirán de forma importante en su
proceso de alfabetización. No hay que olvidar que la familia sigue siendo el primer
agente educador y socializador en los primeros años y a lo largo de la
escolarización. Se trata de crear situaciones que potencien el diálogo, la explicación
por parte de los niños de hechos o cuestiones que le interesen; de usar, en el seno
familiar, el escrito para funciones diversas.
Las situaciones que crearán un entorno favorecedor del desarrollo del lenguaje oral
y del aprendizaje de la lengua escrita serán:
- Mecanismo afectivo: pone en relación la actividad de leer con la posibilidad
de tener la dedicación del adulto casi en exclusiva. Estos momentos donde
niño y adulto comparten sensaciones agradables y positivas en las que el libro
es el eje central.
- Explicación o lectura de un texto narrativo de las características del cuento
popular: contribuye a la internalización del esquema narrativo y familiariza a
los más pequeños con un lenguaje propio del escrito. La explicación de
cuentos hace más accesible el significado de la historia, puesto que el adulto
suele adaptar aquellos elementos lingüísticos que pueden ser difíciles.
- Desarrollo de la imaginación (de la fantasía): un cuento permite, a través del
lenguaje, la evocación de mundos desconocidos y de experiencias no vividas.
Con solo palabras es posible referirse a realidades distintas de aquellas a las
que los niños están acostumbrados y ello les abre las puertas a mundos
desconocidos poco imaginables.
No solo la explicación o la lectura de cuentos se ha revelado como actividad eficaz
para la preparación de la lectura y la escritura; un ambiente familiar rico en
situaciones en las que se use la lengua escrita, para leer o para escribir, proporciona
experiencias positivas relacionadas con el lenguaje escrito.
○ La función de la escuela en la alfabetización de los niños
En la actualidad, todo el mundo es consciente de la función de la escuela como
responsable máximo de alfabetizar a los niños. Esta situación ha tenido
consecuencias altamente positivas, tanto para el individuo como para el conjunto de
la sociedad.
- Impulsar el desarrollo cultural y tecnológico en estas sociedades.
- Ayudar a consolidar la democracia.
3. BENEFICIOS DE LA LECTURA COMPARTIDA (Goikoetxea Iraola, E.,
Martínez Pereña, N. 2015.).
La lectura compartida de libros infantiles ilustrados se refiere a la lectura en voz alta
que hace un adulto en compañía de un niño, generalmente prelector. Esta actividad
es una de las prácticas que se tiene en cuenta en los estudios sociológicos y
económicos sobre inversión parental y logro educativo.
● Efectos en el lenguaje oral
Aunque existen muchos términos diferentes para referirse a las destrezas de lenguaje
oral, la investigación en este área ha incluido generalmente el vocabulario (receptivo
y expresivo), el conocimiento sintáctico y semántico y las destrezas narrativas
(describir y narrar una situación.
La práctica regular de leer libros a niños da lugar a beneficios en el desarrollo del
lenguaje oral, especialmente, en la adquisición de vocabulario receptivo. Whitehurst
(1988) y su equipo crearon un modelo de lectura compartida llamado «lectura
dialógica» utilizando técnicas interactivas tales como hacer preguntas (p. ej., realizar
preguntas abiertas al niño), dar feedback (p. ej., repetir lo que el niño dice ampliando
y corrigiendo el contenido, elogiar) y ajustar la conversación al nivel de desarrollo del
niño (p. ej., ayudar al niño en las respuestas ofreciendo modelos, seguir sus intereses).
La lectura compartida es considerada, por tanto, una de las actividades más
importantes que los adultos pueden realizar con niños en edad preescolar por los
beneficios que tiene en el desarrollo del lenguaje. El lenguaje oral es un componente
clave de la alfabetización temprana que está fuertemente relacionado con la
sensibilidad fonológica en niños de infantil, la decodificación y la comprensión
lectora.
Además, la lectura compartida durante la etapa preescolar parece crucial porque ya
desde la edad preescolar aparecen diferencias notables en el tamaño del vocabulario.
● Efectos en el conocimiento de lo impreso
Este término hace referencia al conjunto de conocimientos tempranos o emergentes
que puede desarrollar un niño prelector sobre las formas y funciones del lenguaje
escrito tales como la organización de un texto (p. ej., dirección de la escritura de
izquierda a derecha, de arriba abajo y de adelante hacia atrás, orden por frases,
párrafos, hojas), nociones básicas sobre la escritura (p. ej., identificación de la letra,
identificación de la palabra), interés por el lenguaje escrito y por los elementos que
integran un libro (p. ej., autor, portada, título).
● Efectos en niños en desventaja social y con retraso en el lenguaje
Hace ya dos décadas, Raz y Bryant (1990) encontraron diferencias entre niños de
diferentes clases sociales:
Clase baja Clase media Clase alta
Palabras oídas: 616 Palabras oídas: 1251 por Palabras oídas: 2153 por
palabras por hora. hora. hora.
Libros: 1 Libros: 13
Lectura compartida: 25 Lectura compartida: 1000 a 1700 horas.
horas.
Desarrollo de la lengua:
muy por debajo de la Desarrollo de la lengua: en la media o superior
media
Otro grupo de niños que puede beneficiarse de la lectura compartida es el de niños
con retraso en el lenguaje ya sea de tipo primario (trastorno específico del lenguaje),
o secundario (retraso mental, el autismo o el trastorno generalizado del desarrollo).
Aunque mejorar el lenguaje de niños con trastornos, o desaventajados, o meros
aprendices de una segunda lengua, no es tarea fácil y exige intervenciones
cuidadosamente pensadas e implementadas, la investigación muestra que la lectura
compartida puede ser efectiva.
● Posibles causas del beneficio de la lectura compartida
La revisión de la literatura científica permite inferir algunas causas que explican el
desarrollo del lenguaje oral y el conocimiento de lo impreso durante la lectura
compartida de libros.
- Una actividad rutinaria y repetitiva: esta estrategia se ve muy beneficiada
por la rutina y la repetición. Así, las actividades que son predecibles y se
repiten facilitan el aprendizaje temprano de vocabulario, de expresiones y
ayudan a desarrollar generalizaciones. Aunque muchas de las actividades que
realizan los niños en sus primeros años de vida están bien definidas, son
estructuradas y se repiten (comer, asearse, jugar), pocas son comparables a la
lectura de libros como rutina para adquirir vocabulario pues el lenguaje es el
elemento central de la actividad.
- El rico vocabulario de los libros: la lectura de libros infantiles es una
actividad muy poderosa para adquirir vocabulario, incluso más que las
conversaciones con adultos y ver la televisión, debido a la multitud de palabras
de uso frecuente que contiene, pero más especialmente, debido a la riqueza de
palabras infrecuentes. Las ilustraciones, son también un vehículo importante
para la enseñanza de vocabulario al representar objetos reales en solo dos
dimensiones y con trazos que acentúan las características típicas del objeto.
- La interacción entre el adulto y el niño: la lectura de libros es una situación en
la que el adulto se inclina de manera natural a facilitar al niño el aprendizaje
de vocabulario haciendo preguntas sobre imágenes, explicando palabras
difíciles y eventos de la historia, así como realizando comentarios
informativos sobre las respuestas de los niños durante el intercambio.
- Una experiencia emocional: la lectura compartida tiene el potencial de
conectar emocionalmente a los niños con las experiencias de los personajes,
especialmente cuando el adulto tiene una estrecha relación con el niño y logra
asociar experiencias del niño con eventos de la historia. Además, los apoyos
no verbales durante la lectura de libros como la entonación, las pausas, los
gestos y el contacto visual, proveen información sobre emociones que facilita
la comprensión y enganche con la historia y con ello el aprendizaje del
lenguaje.
- La exposición al texto escrito: existe un aprendizaje informal del
conocimiento del lenguaje escrito (a través del contacto con carteles, juegos o
puzzles de letras, fichas de ejercicios, etc.), no existe ninguna otra actividad
comparable que acerque a un niño a la forma y funciones del lenguaje escrito
(p. ej, organización del texto, partes de un libro, identificación de letras y
palabras).
● Implicaciones educativas
La lectura compartida de libros puede practicarse de forma natural y espontánea, sin
embargo es útil conocer algunos factores que parecen aumentar su efecto beneficioso
en el desarrollo del lenguaje y en el conocimiento de lo impreso.
- Frecuencia de la lectura compartida: es aconsejable tres o más veces por
semana.
- Edad de inicio: entre los 14 y los 24 meses.
- Características de los libros: libros ilustrados con letras grandes y pocas
palabras por página, debe existir relación entre el texto y las ilustraciones para
apoyar el aprendizaje concreto de esta edad y visualizar objetos y experiencias
que el niño nunca ha visto o vivido, libros de gran tamaño.
- Agentes (padres y maestros) y entrenamiento: no existe diferencias en la
eficacia de la lectura compartida realizada por familiares o por profesores. En
cuanto al modo de entrenamiento, puede recibirse tanto de manera directa
como a través de vídeo, una oferta rentable y efectiva que permite mayor
difusión
- Interacción entre el adulto y el niño: la lectura dialógica se caracteriza por
utilizar distintas estrategias interactivas como hacer preguntas abiertas,
seguir preguntando cuando el niño responde, repetir lo que el niño dice
ampliando el contenido, elogiar y dar feed-back, seguir los intereses del niño
animándole a hablar y divertirse con una actitud distendida.
3.1. MODELOS DE ALFABETIZACIÓN DE WELLS (documento de apoyo del
punto 3)
Wells indaga sobre aquello que en los medios educativos se identifica
espontáneamente como propio del saber leer y escribir:
- Primer nivel: ejecutivo. ser capaz de traducir un mensaje del código escrito al
hablado y viceversa, como si se tratara únicamente de que los mensajes
escritos y hablados se diferencian por el canal adoptado. Desde el punto de
vista educativo, posesión escrita del código como tal. (Métodos tradicionales
que se centran solo en saber la escritura).
- Segundo nivel: funcional. La lengua escrita consiste en un acto de
comunicación interpersonal y su dominio radica en la capacidad de afrontar
exigencias cotidianas de nuestra sociedad (seguir una instrucción). Además, se
incluye el saber cómo varía la lengua escrita según el contexto y requiere
instrucción sobre las características de determinados tipos textuales. (Ayuda a
ver el uso funcional de los textos, utilizan tanto el nivel ejecutivo como el
funcional, como al escribir una carta, ya que explica que, por ejemplo, hay que
utilizar mayúscula pero va integrado con la utilización del mensaje; los dos
niveles se van adquiriendo a la vez). Saber cómo utilizar los términos formales,
así como conocer los diferentes contextos.
- Tercer nivel: instrumental. Posibilidad de buscar y registrar información
escrita. Tanto el código como la forma textual, tienden a usarse de manera
transparente, ya que para la persona que lo escribe no piensa específicamente
en quien lo escribe, da por hecho que todo aquel que lo lea lo va a entender. Se
utilizan los tres niveles a la vez.
- Cuarto nivel: epistémico. El dominio de lo escrito se contempla como un
medio de transformación y de actuación sobre el conocimiento y la
experiencia. Lenguaje como manera de pensar. Empoderar a las personas para
comprender lo que leen, buscar informar y poder plasmar las suyas propias. La
tarea educativa se concreta en objetivos de creatividad y de interpretación y
evaluación crítica.
4. LECTURA DIALÓGICA Y LA COMUNIDAD COMO ENTORNO
ALFABETIZADOR (Soler, 2003)
Escuela y familia tienen el mismo grado de importancia, aunque las funciones no son
las mismas.
Soler indica que hay dos tipos de familias: académicas y no académicas, que forman
dos polos que constituyen un mismo continuo (se mueven en ese continuo, tirando
hacia un lado o hacia otro).
- Académicas: mayor formación, incluso formación universitaria. Son aquellas
que conversan con ellos, y consiguen una mayor riqueza en el léxico, ya que
interactúan con los niños. Tienen acceso a recursos, pueden aportar
materiales. Suelen tener buenos libros en casa.
- No académicas: menor formación, contexto cultural alejado del escolar, no es
parecido. No se conversa sobre ese tipo de cosas. Sin acceso a recursos
educativos.
Continuidades y discontinuidades en el proceso de alfabetización inicial.
● Factores que contribuyen a desarrollar la alfabetización inicial
➔ Interacciones: tanto las interacciones como los cuentos influyen en el
proceso de adquisición del lenguaje y el aprendizaje posterior de la
lectura, al constituir una base de conocimiento de la que solamente
algunos niños parten cuando llegan a la educación infantil.
➔ Altas expectativas, autoestima y motivación para la lectura: los niños
perciben las expectativas que su entorno tienen hacia ellos y este proceso
contribuye a consolidar o superar sus dificultades de aprendizaje con la
lectura y su capacidad de asimilar con rapidez y creatividad el mundo
escrito.
➔ Dimensión instrumental: es necesario que el niño adquiera conciencia
fonológica, así como saber identificar letras y sonidos correspondientes.
➔ Transformación del contexto: la alfabetización de familiares y las
actividades culturales con familias y otros miembros de la comunidad
repercutirá de forma indirecta en la alfabetización de los niños y su
motivación por la lectura y la cultura escrita en general.
5. LA ESCUELA: ESPACIO ALFABETIZADOR (Nemirovsky, 2009)
La escuela debe ser un ambiente donde los objetos y modos de actuar estén
presentes diariamente. En cuanto a qué se puede hacer de la escuela un espacio que
impulse la lectura y la escritura es tarea y responsabilidad de todos los docentes; se trata de
buscar alternativas que sean una invitación a leer y a escribir desde el momento en
que estudiantes y personal entran cada día en la escuela.
● Recepción: el vestíbulo no se suele aprovechar desde el punto de vista
didáctico, pero puede hacerse. Aquí encontramos tres zonas donde colocamos
diferentes tipos de materiales:
- Textos obtenidos: antes de colocarlos en la biblioteca, se exponen aquí
para invitar a usarlos.
- Fotos y datos biográficos: en la contraportada/portada de un libro
suelen aparecer una foto del escritor y una pequeña biografía.
- Citas de autores: escogemos fragmentos de textos que nos interesa
compartir, estas citas las seleccionamos por diferentes razones como
pueden ser, por ser interesantes, o divertidas, o novedosas, o
sustanciales, o ambiguas.
- Eventos culturales: una zona de recepción se dedica a la información
correspondiente a eventos culturales.
● Pasillos: cada clase tiene un expositor en alguno de los pasillos de la escuela.
Puede ser un amplio cartón o corcho donde colocamos distintas
informaciones.
- Anuncios de temas que se están trabajando en el aula: en cada grupo
se elabora entre docentes y estudiantes, breves notas en las que se
comentan el tema o asunto que se está iniciando, así como razones,
inquietudes o preguntas que ha llevado a abordarlo.
- Pedidos de colaboración: incluimos en cada expositor pequeños
carteles donde se solicitan textos, datos o expertos que puedan
enriquecer y ampliar el tema de trabajo.
- Hallazgos y datos curiosos: se van adjuntando notas que contienen
información obtenida durante el proceso de trabajo y que llaman la
atención, generan curiosidad o asombro.
- Agradecimientos: también se incorporan notas donde agradecemos
sus aportaciones a todos los que iban prestando algún apoyo al proceso
de trabajo.
● Biblioteca del centro: es el foco que irradia el uso y la producción de textos
en la escuela. Se transforma en el espacio de referencia al cual acudir para
consultar, buscar información, ampliar, indagar, profundizar, disfrutar, a
través de la lectura y del uso intensivo de textos de todo tipo.
● Aula: la principal función es promover la lectura y la escritura. Para ello
existen dos zonas para impulsarlas:
- Expositor de textos: los docentes organizan en sus aulas una zona
donde se colocan textos producidos en el aula. Es una zona con doble
propósito: compartir las diferentes producciones que se van realizando
ante situaciones y necesidades distintas y evidenciar las diferentes
maneras en las que escribimos los miembros del grupo.
- Biblioteca de aula: hace posible tener textos a mano, para cogerlos,
consultarlos, hojearlos, compartirlos, disfrutarlos, en cualquier
momento. Favorece una estrecha cercanía y la posibilidad de usar
textos sin que medie protocolo alguno.
6. NARRACIÓN ORAL Y ESCRITA (Domínguez y Barrio, 2003)
Ejemplo de la Bella Durmiente
● Los cuentos
En los cuentos, la relación entre el lenguaje oral y escrito reviste unas características
particulares. Los cuentos pueden desempeñar funciones psicológicas, cognitivas y de
construcción de la identidad sociocultural, y se han destacado también sus
aportaciones en el desarrollo del lenguaje en conexión con el éxito escolar.
● La narración oral
A la hora de que los niños cuenten un cuento en clase, toman el que es, normalmente,
el sitio de la maestra “el centro del corro”, para así estar a la vista de todos y poder
dar muestras constantes de su intención comunicativa al pasear la mirada por los
rostros de sus oyentes.
● La narración escrita
Los niños suelen comenzar por las líneas de texto y completar la página con la
imagen, para ello seleccionan unos determinados elementos del cuento al tiempo que
iba escribiendo, adapta un formato libro y en cada hoja está acompañado de un
dibujo con quien está relacionado.
● Narración oral y escrita
La comparación entre el texto transcrito y la escritura de la niña tiene un punto de
partida común. En ambos casos se guía por sus recuerdos, por la memoria de la
narración que ha escuchado con atención en numerosas ocasiones. En ambos casos
es individual que se diferencia en que en la narración oral la niña se dirige a la
maestra y el grupo, recibe feedback, introduce componentes dirigidos a la misma y se
apoya en el gesto para completar la expresión oral.