Primer parcial Psicoanálisis.
INTRODUCCIÓN: NEUROPSICOSIS DE DEFENSA
El Psicoanálisis es un conocimiento teórico fundado por Sigmund Freud (médico neurólogo,
austríaco), es una teoría de la praxis (etapa previa para la construcción de una teoría). Comienza
cuando Freud se encuentra con la histeria, trabaja con el discurso del paciente.
La construcción del psicoanálisis comienza cuando Freud empieza a tratar con pacientes histéricos.
La histeria, antes de Freud, era abordada por la neurología, pero sus síntomas no podían ser
adjudicados a causas orgánicas, era una afección que no tenía ningún correlato orgánico, y
contrariaba al discurso médico hegemónico de la época.
SOBRE EL MECANISMO PSIQUICO DE FENÓMENOS HISTÉRICOS (1893)
Freud postula justo a Breuer que la génesis de los síntomas histéricos debe buscarse en el ámbito de
la vida psíquica.
Para desarrollar esto toman como punto de partida el trabajo de Charcot en relación con las histerias
traumáticas:
Los traumas responsables de esta clase de histerias deben cumplir dos condiciones:
● Ser graves, pero no lo suficiente para que cese la actividad psíquica.
● Estar relacionado con una parte del cuerpo.
Para investigar este mecanismo, Charcot, a través de la hipnosis con sugestión, reproduce
artificialmente la parálisis en pacientes que ya se encontraban en un estado de histeria y descubre
que estos muestran exactamente los mismos síntomas producidos por el trauma mecánico
realmente acontecido en otros pacientes.
A partir de esto establece una analogía, entre el trauma y la sugestión verbal: sospecha que una
representación también es la responsable de la génesis de las parálisis traumáticas espontáneas y
que durante estas el sujeto se encuentra bajo un particular estado mental equiparándolo con la
hipnosis.
Charcot determina que la génesis del síntoma está determinada unívocamente por las circunstancias
del trauma.
Freud y Breuer, buscan si es posible aplicar estos conocimientos a histerias no traumáticas:
A través de la hipnosis sin sugestión, buscan averiguar las circunstancias en las cuales apareció por
primera vez el síntoma, ya que los pacientes no podían acceder a este recuerdo en estado de vigilia.
Mediante este método, denominado método catártico descubre que los síntomas histéricos se
encuentran unívocamente determinados por vivencias teñidas de afecto que se esconden tras ellos.
1° tesis: existe una total analogía entra la histeria traumática y la no traumática.
Freud equipara el trauma tras la parálisis con la historia de padecimientos tras lo síntomas, por lo
cual, el esquema de Charcot vale para todos los fenómenos histéricos, ya que todos se tratan del
efecto de un trauma psíquico (en ese sentido toda histeria es traumática).
La relación entre el síntoma y el trauma psíquico, es decir lo que lo ocasionó es:
● Simbólica, ya que el lenguaje ofrece los puentes para expresar un estado psíquico, mediante uno
corporal.
● De causación directa, ya que el material patógeno es ilustrado por Freud como un cuerpo extraño
que al ser removido cesaría la causa, por lo tanto, cesaría el efecto.
Al hallar el trauma psíquico, Freud descubre que este recuerdo poseía una intensidad
desacostumbrada, es decir, una carga de afecto mayor o igual a la que tuvo en el momento en el que
el hecho aconteció y se pregunta por qué estos recuerdos no se desgastan con el tiempo.
2° tesis: Los histéricos padecen de traumas psíquicos incompletamente abreaccionados.
Ante una impresión psíquica se acrecienta en el aparato psíquico una suma de excitación, que este
trata de reducir para mantener el equilibrio; a esta propiedad Freud la postula como el principio de
constancia.
Esta suma de excitación puede reducirse mediante una acción o una palabra específica. Si esta
reacción ante un suceso es interrumpida se conserva de manera plena el afecto y este suceso puede
devenir como trauma psíquico.
A partir de él, se generaría un síntoma, un modo de descarga patológico del afecto no
abreaccionado.
La terapia, por lo tanto, consiste en averiguar el ocacionamiento del síntoma y consumar la abracción
del afecto asociado a ese suceso. Esta cura descubierta en la práctica es sintomática ya que solo
resuelve los síntomas y no la histeria en sí misma.
LAS NEUROPSICOSIS DE DEFENSA (1894)
Todas las teorías comparten el supuesto de que la histeria comprende una escisión de conciencia
con formación de un grupo psíquico separado/segundo y se diferencian al origen de esa escisión.
JANET
Plantea que la escisión de conciencia es un rasgo innato y primario de los histéricos. Estos poseen
una debilidad innata para lograr la síntesis psíquica y un estrechamiento del campo de la conciencia.
CHARCOT
Plantea que la escisión de conciencia desempeña un papel mínimo. Él habla de histeria de retención
pura, en la cual se interceptó la reacción necesaria del sujeto ante un estímulo traumático.
BREUER
Plantea que la escisión de conciencia es secundaria y adquirida respecto de a los estados hipnoides.
Él habla de histeria hipnoide, en la cual hallamos estos estados de conciencia particularmente
oníricos en los cuales advienen representaciones que quedan segregadas del resto de las
representaciones del yo formando un grupo psíquico separado.
Para curar los síntomas utiliza el método catártico, consiste reconducir que en al paciente al suceso
que ocasionó el a través de la hipnosis. Esto permite ensanchar la conciencia y acceder al psíquico
mediante un trabajo de pensamiento, completar la abreacción grupo separado para luego, mediante
un trabajo de pensamiento, completar la abreacción del afecto.
FREUD
Plantea que la escisión de conciencia es secundaria y adquirida respecto de la operatoria de la
defensa. Él habla de neuropsicosis de defensa (ya que incluye junto a la histeria a las neurosis
obsesivas y psicosis alucinatorias), en las cuales sobreviene en la conciencia del sujeto una
representación inconciliable con el yo, es decir, una representación tan penosa, usualmente de
índole sexual, que entra en conflicto con el conjunto de representaciones del sujeto.
Una vez que la huella mnémica de la representación (marca que deja la representación en nuestro
psiquismo) y el monto de afecto (investidura de la representación) adherido a ella sobrevinieron en
la conciencia no pueden ser olvidados y ahí es donde opera la defensa.
La defensa es un mecanismo psíquico que consiste en el divorcio entre la representación
inconciliable y el monto de afecto adherido a ella para debilitar su huella mnémica. La huella
mnémica debilitada queda segregada de la conciencia formando un grupo psíquico separado y el
destino de la suma de excitación es diferente en cada neuropsicosis:
● Histeria: el monto de afecto es traspuesto en parte del cuerpo a través de un nexo lógico o asociativo
con la representación inconciliable formando así un enlace falso. Para que esto ocurra es necesario
que el sujeto tenga aptitud para la conversión.
● Neurosis obsesivas: el monto de afecto permanece en el ámbito psíquico y es desplazado a una
representación no inconciliable a la cual se asocia por medio de un nexo lógico o asociativo
formando así un enlace falso en virtud del cual devienen obsesivas.
● Psicosis de confusión alucinatoria: el monto de afecto se entrama con un fragmento de la realidad
objetiva pero el yo desestima tanto a la representación inconciliable como a su monto de afecto y se
deshace de ellos desprendiéndose también ese fragmento de la realidad.
A partir de esto, los síntomas serían representaciones sustitutivas de la representación inconciliable y
dan testimonio del conflicto psíquico que puso en marcha la defensa.
Esta posición de Freud se sostiene sobre dos supuestos básicos:
● Principio de constancia: el aparato psíquico tiende a mantener los niveles de excitación lo más bajos
y estables posible.
● Hipótesis auxiliar: el monto de afecto tiene las propiedades de una cantidad, puede aumentar/
disminuir/ desplazarse/ descargarse.
LA ETIOLOGÍA DE LA HISTERIA
Los síntomas histéricos derivan su determinismo psíquico de vivencias de eficacia traumáticas que
son reproducidas en la vida psíquica, es decir que los síntomas están enlazados asociativamente con
las representaciones inconciliables que los originaron y aparecen como sustitutos de estas.
Para que la vivencia tenga eficacia traumática debe satisfacer dos condiciones:
● Idoneidad determinadora
● Fuerza traumática.
El método catártico puede conducir hasta escenas que cumplan con las dos condiciones, pero la
mayoría de las veces cumplen solo una de ellas o ninguna. Cuando Freud se encuentra con esta
situación en el análisis comienza a sospechar que los síntomas no están determinados unívocamente
por una escena, sino que están sobre-determinados:
● La escena hallada cumple el rol de un eslabón en una cadena asociativa de representaciones, un
conjunto ramificado de representaciones anudadas que se encuentran en la base de los síntomas
histéricos.
● Solo la acción conjugada de dos o más escenas puede producir un síntoma histérico.
Si se sigue el camino de las distancias cadenas asociativas encontradas en el análisis estas
comienzan a converger formando puntos nodales (vivencias que pertenecen a dos o más cadenas) y
desembocan en escenas sexuales infantiles.
Las escenas sexuales infantiles:
● Vivencias de la niñez temprana de carácter sexual.
● Experiencias en el propio cuerpo.
● A diferencia de las escenas de la pubertad, uniformes y sustantivas.
● Mudas cuando ocurre, son ineficientes y el paciente nada recuerda sobre ellas (amnesia histérica).
Por lo tanto, el origen de los síntomas histéricos está dado por el afán defensivo contra una
representación inconciliable, la cual debe entrar en un nexo lógico o asociativo con una escena
sexual infantil en carácter de recuerdo inconsciente. Las escenas sexuales infantiles pueden sustentar
un síntoma histérico solo cuando están presentes como recuerdos inconscientes, es decir que solo
despliegan su efecto patógeno cuando pasada la pubertad son despertados por vía asociativa con
otras representaciones; esta es la condición psicológica de los síntomas.
SOBRE LA PSICOTERAPIA DE LA HISTERIA
Freud establece dos barreras para limitar el alcance del método:
1era barrera: aunque la etiología de ambas se halle en factores sexuales, el método no es aplicable
para las neurosis actuales (neurosis de angustia y neurastenia) ya que no poseen un mecanismo
psíquico.
2da barrera: el método no influye sobre las condiciones causales de la histeria, solo elimina síntomas
individuales y no puede evitar el surgimiento de otros nuevos.
En la práctica, se encuentra con la dificultad de que no todos los pacientes eran hipnotizables.
Debido a esto abandona el método catártico y comienza a utilizar la orden sugestiva: Freud les
ordenaba a sus pacientes cerrar los ojos, les decía que, mediante la presión de sus manos en su
frente, los recuerdos vendrían a su mente y que debían comunicar aquellos recuerdos. Con el cambio
de método, descubre que debe superar resistencias, es decir, fuerzas en los pacientes que
contrariaban el devenir consiente de las representaciones patógenas (que no son patógenas en sí
mismas, sino por efecto de la defensa). Freud sospecha que esta fuerza es la misma fuerza que en la
génesis del síntoma reprimió esas representaciones inconciliables con el yo. La fuerza psíquica que
había esforzado fuera de la conciencia las representaciones patógenas es la misma que ahora
contraría su retorno en recuerdo, por lo tanto, el “no saber” de los pacientes es un “no querer
saber” y la tarea del terapeuta está en disolver esas resistencias de asociación para alcanzar el
núcleo de la cadena asociativa (ya no piensa al síntoma como un cuerpo extraño a extirpar sino
como una infiltración que alcanza la conciencia descompuesta en fragmentos ya que el síntoma esta
diversamente determinado).
El material psíquico (aquello que rodea al núcleo de la cadena) en la histeria es un producto
multidimensional de triple estratificación/ordenamiento:
1- Ordenamiento cronológico: las vivencias más recientes, aparecen primero, pero se avanza de
manera lineal hasta la representación patógena.
2- Ordenamiento concéntrico: las vivencias se organizan en capas de estratos entorno al núcleo,
aquellas que se encuentran en la superficie presentan menor resistencia de asociación que aquellas
más cercanas al núcleo, este tipo de resistencia se denomina resistencia radial.
3- Ordenamiento según el contenido del pensamiento: las vivencias se enlazan en hilos lógicos de
pensamiento en forma ramificada que llegan hasta el núcleo. Es de carácter dinámico a diferencia de
los otros dos ordenamientos que son morfológicos.
Otra de las dificultades con las que se encuentra Freud en el análisis es la perturbación del vínculo
con el paciente: cuando esta relación pasa a 1er plano se generan nuevas resistencias y síntomas
neo-producidos que involucran al analista por enlaces falsos (antecedente de la transferencia) lo cual
dificulta el curso del análisis.
MANUSCRITO K
Freud define a las neuropsicosis de defensa como aberraciones patológicas de estados afectivos
psíquicos normales que no llevan a ninguna tramitación, sino que ponen en marcha el mecanismo de
defensa. El suceso que pone en marcha dicho mecanismos debe cumplir dos condiciones:
o Condición sexual: el suceso debe ser de índole sexual.
o Condición temporal: el suceso debe ocurrir en un periodo prepuberal (infantil).
Se puede distinguir dos tipos de tendencias defensivas:
Normal: se dirige contra representaciones de orden yoico que al ser recordadas no despiertan un
displacer mayor al que produjeron en el momento en el que ocurrieron.
Nociva: se dirige contra representaciones que al ser recordadas desprenden un displacer mayor al
que produjeron en el momento en que ocurrieron; su eficacia es póstuma, el recuerdo de una
vivencia desprende un displacer más intenso que la vivencia en sí. Para que esto ocurra entra la
vivencia y su recuerdo se debe ubicar la pubertad.
Para Freud, el displacer que desprenden estas escenas sexuales infantiles proviene de una fuente
independiente de desprendimiento de displacer que es parte estructural del psiquismo, este
concepto es el antecedente de la pulsión.
FORMULA CANÓNICA
Freud propone una fórmula que describe el desarrollo típico de la enfermedad:
1. VIVENCIA SEXUAL PREMATURA TRAUMÁTICA
En este estadio ocurre una vivencia sexual prematura (respecto a la madurez sexual, entendida
como pubertad o como salida del complejo de Edipo) traumática (en tanto es recordada en un
segundo tiempo).
2. REPRESIÓN
En este estadio una vivencia despierta el recuerdo inconsciente de aquella VSPT y opera la defensa
reprimiendo esas representaciones. La VSPT solo deviene traumática y se reprime cuando entra en
nexo lógico o asociativo con una vivencia más reciente, en base a esto Freud ubica:
● La temporalidad del trauma como retroactiva e inversa al orden cronológico.
● La eficacia traumática dada por el encadenamiento de dos escenas.
3. DEFENSA LOGRADA
Es un estado de salud aparente debido a la presencia de síntomas defensivos primarios.
4. RETORNO DE LO REPRIMIDO
En este estadio fracasa la defensa, retornan aquellas representaciones reprimidas y entran en
conflicto con el yo formando síntomas defensivos secundarios.
NUEVAS PUNTUALIZACIONES SOBRE LA NEUROPSICOSIS DE DEFENSA
Freud articula la fórmula anterior y explica su desarrollo en las neurosis obsesivas:
1. PERÍODO DE INMORALIDAD INFANTIL
En este período ocurren dos vivencias sexuales prematuras
● Una vivencia pasiva y displacentera, acontece en el propio cuerpo del niño por el accionar de otro.
● Una vivencia activa y placentera, agresión sexual del niño contra el otro sexo.
La primera vivencia será la que posibilite la represión y la segunda la que aparecerá como
acciones-reproche.
2. PERIODO INGRESO A LA MADUREZ SEXUAL
En este periodo aparece el recuerdo de la segunda vivencia que se anuda a un reproche (afecto
penoso). Al entrar en nexo lógico o asociativo con la primera vivencia ambas son reprimidas junto
con el reproche anudado. Las vivencias en sí mismas no poseen efecto traumático, sino que su
reanimación como recuerdo al entrar en la madurez sexual hace que devengan traumáticas y sean
reprimidas.
3. PERIODO DE SALUD APARENTE
En este periodo el reproche reprimido es sustituido por síntomas defensivos primarios (escrúpulos
de la conciencia moral, vergüenza, desconfianza de sí mismo) que corresponden al 1er estatuto del
síntoma.
4. PERIODO DE LA ENFERMEDAD
En este periodo retornan los recuerdos y reproches reprimidos por el fracaso de la defensa. Los
mismos retornan alterados a la conciencia: mediante una formación de compromiso entre las
representaciones, son sustituidos por representaciones y afectos obsesivos. Esos corresponden al
2do estatuto del síntoma, los síntomas de compromiso de la enfermedad.
Estas representaciones obsesivas advienen a la conciencia doblemente desfiguradas:
En tiempo, ya que algo actual reemplaza a algo pasado.
El contenido ya que algo no sexual análogo reemplaza a algo sexual.
El yo del enfermo busca defenderse de estas representaciones y afectos obsesivos en la lucha
defensiva secundaria, a partir de esta se forman los síntomas defensivos secundarios (medidas
protectoras contra las representaciones y afectos obsesivos que adquieren el carácter de lo
compulsiva y se mudan en acciones obsesivas) que corresponden al 3er estatuto del síntoma. Hay un
pasaje de lo ideativo a lo motor.
PRIMERA TEORÍA DE LA ANGUSTIA
SOBRE LA JUSTIFICACIÓN DE SEPARAR
Freud distingue a las neuropsicosis de defensa de lo que llama las neurosis actuales dentro de las
cuales están comprendidas la neurastenia y las neurosis de angustia.
En esta primera teoría acerca de estos fenómenos plantea que las neurosis actuales no poseen
mecanismo psíquico alguno, sino que hay en su base encontramos una acumulación de excitación
sexual somática no tramitada o no adecuadamente que se muda en angustia.
Se cae en este tipo de neurosis cuando el aparato psíquico no puede reequilibrar mediante la acción
específica necesaria las excitaciones endógenas, es decir, las fuentes internas de excitación.
A pesar de que las neurosis actuales se relacionan con la sexualidad como las neuropsicosis de
defensa, la diferencia está en que en estos fenómenos las escenas sexuales etiológicas son actuales,
tienen que ver con la sexualidad presente y no infantil como en otros.
MANUSCRITO E
La fuente de la angustia se halla en una acumulación de excitación sexual somática que, como
consecuencia de una descarga estorbada, se transpone en angustia (no está contenida en esta
tensión sexual física estancada, sino que surge a partir de esta).
Las excitaciones endógenas, a diferencia de las exógenas, provienen del propio cuerpo y requieren
de una acción específica para impedir que esta excitación siga creciendo. Al alcanzar cierto umbral
despiertan un afecto psíquico que luego lleva a la ejecución de la acción específica; esto último es lo
que no ocurre en las neurosis actuales.
En las neurosis actuales de la excitación sexual somática alcanza su valor de umbral, pero el
anudamiento psíquico resulta insuficiente y esa tensión no ligada psíquicamente se muda en
angustia.
PSICOPATOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA
Freud dice que las formaciones del inconsciente son las distintas formas en las que lo reprimido
retorna a la conciencia y dentro de estas podemos distinguir los lapsus, olvidos, chistes, sueños y
síntomas (las primeras cuatro son cotidianas y la ultima es patológica).
RECUERDO DE INFANCIA Y RECUERDOS ENCUBRIDORES
Freud plantea que los mecanismos que operan en la formación de los síntomas pueden hallarse en la
vida cotidiana. Llama recuerdos encubridores a aquellos recuerdos nimios e indiferentes que
conservamos acerca de nuestra infancia que están reemplazo de recuerdos de gran significación y
plenos de afecto. Su existencia se debe a un proceso de desplazamiento en el cual el recuerdo no
importante forma un enlace falso con el afecto antes adherido al recuerdo importante, hay un
vínculo asociativo entre ambos recuerdos que permite esta sustitución. Son una formación de
compromiso entre una fuerza que busca recordar y otra que lo impide.
Existen tres tipos de recuerdos encubridores según su relación temporal con el recuerdo encubierto:
● Aquellas vivencias previas (de la primera infancia) a la vivencia encubierta constituyen los recuerdos
arrasadores.
● Aquellas vivencias posteriores/actuales respecto a la vivencia encubierta constituyen los recuerdos
adelantadores.
● Aquellas vivencias que se enlazan por su contigüidad en el tiempo constituyen los recuerdos
simultáneos.
No existe ninguna garantía de corrección de los recuerdos conservados, sino que por lo general
están falseados, incompletos o desplazados en tiempo y espacio. Esto significa que los recuerdos
son la elaboración de la huella mnémica que se inscribe en el aparato y no la huella real; en ese
sentido los recuerdos de la infancia son recuerdos encubridores.
EL OLVIDO DE NOMBRES PROPIOS
Para Freud, el olvido de nombres propios con recordar fallido no es un fenómeno trivial, sino que en
él operó un proceso de desplazamiento en el empeño de recordar un nombre aparecen nombres
sustitutivos en la memoria que, aunque sean reconocidos como erróneos, no dejan de imponerse; la
búsqueda de un nombre particular se ha desplazado hacia otros nombres que poseen algún nexo
lógico o asociativo con el buscado.
EJ: Signorelli – Boticelli – Boltrafio (Bosnia – Herzegovina [Herr=Señor|Signor] – Trafoi)
Una representación reprimida relacionada con la muerte y sexualidad se apodera asociativamente
del nombre buscado y lo sustituye con los nombres incorrectos u otras representaciones sustitutivas.
Estos nombres o representaciones son formaciones de compromiso, ya que aluden tanto a lo que se
quería olvidar como a lo que se quería recordar. Se olvida el nombre contra la voluntad del sujeto
cuando se buscaba olvidar otro pensamiento con intensión.
LA TÉCNICA DEL CHISTE
Para Freud, el chiste es una formación del inconsciente en tanto es el resultado de los mecanismos
de desplazamiento y condensación y tanto es un modo de decir aquello que no alcanza a ser, dicho
de otra manera.
TÉCNICA DEL CHISTE – FAMILIONARMENTE
Dos pueden convertir a en chiste a un dicho:
● El pensamiento expresado de chiste (“R me trato como a uno de los sueños, por entero
familiarmente, como lo haría un millonario”)
● La expresión verbal del chiste (“… por entero familionarmente”).
En el caso de este chiste, el carácter chistoso está en la expresión, la forma de enunciarlo es la
esencia del mismo.
La técnica de este chiste consiste en una condensación lingüística con formación sustitutiva. Una
fuerza comprensora actúa sobre la frase que expresa el pensamiento cabal del chiste sofocando la
segunda parte de la misma. Una de las palabras se resiste a la sofocación y logra introducirse a
presión en la primera parte de la frase fusionándose con el elemento más semejante de ella. Esta da
como resultado una palabra mixta (familiarmente + millonario= familionariamente) que subroga a la
frase reprimida y es la responsable del carácter chistoso.
OTRAS TÉCNICAS
● Doble sentido- chiste del baño: el chiste contiene una palabra susceptible de la interpretación
múltiple.
● Desplazamiento-chiste del salmón con ahumado: el chiste contiene un desvío de la ilación de
pensamiento desplazando el acento psíquico a un tema diverso.
LOS SUEÑOS
Un sueño es el acto psíquico de pleno derecho y su fuerza impulsora es el cumplimiento de un deseo.
Representa la vía regia de acceso al inconsciente y cumple la función de ser el guardián del dormir.
CONFERENCIA 7,9,11 Y EL INTERÉS POR PSICOANALISIS
El sueño se presenta como algo no genuino que sustituye algo desconocido para el soñante cuyo
saber está presente en él, pero le es inaccesible; el sueño es el sustituto transpuesto de algo
inconsciente.
● Contenido manifiesto del sueño: relato que el sujeto enuncia, lo que se evoca del sueño.
● Pensamientos oníricos latentes: aquellos pensamientos ocultos detrás de los elementos del sueño
que se forman en la interpretación, a partir de la lectura del contenido manifiesto surgen estos
pensamientos.
TRABAJO DEL SUEÑO
Consiste en la redacción del texto del sueño, son operaciones que se realizan sobre cierto material
que dan como resultado un sueño: es el trabajo que cifra el sueño.
La censura o desfiguración onírica es un mecanismo que opera en la transposición del sueño
volviendo ajeno e incomprensible. Se presenta en el trabajo de interpretación como resistencias. La
censura se ejerce contra mociones de deseo que perturban al yo y sus efectos son:
Omisión: lagunas de contenido en el contenido manifiesto.
Modificación: alusiones o alteraciones de contenido genuino.
Reagrupamiento: descentramiento del sueño, desplazamiento del acento psíquico en el contenido
manifiesto respecto de los pensamientos oníricos latentes.
Las operaciones del trabajo del sueño son:
1. Condensación: no es efecto de la censura onírica, sino de un mecanismo de economía, el hecho de
que el contenido manifiesto tenga menos contenido que el latente es obra de la condensación. Esta
produce que:
a. Algunos elementos sean omitidos por completo.
b. Aparezcan solo jirones de los elementos latentes en el contenido manifiesto.
c. Aparezcan formaciones mixtas (elementos latentes con algo común se fusionan en uno y así
aparecen en el contenido manifiesto).
2. Desplazamiento: es efecto de la censura onírica, por lo tanto, opera a través de la alusión y el
descentramiento del sueño.
3. Puesta en escena en imágenes: también se denomina a esta operación figurabilidad en imágenes
sensibles y es la operación esencial en la formación del sueño. Esta consiste en trasponer a
imágenes sensibles los pensamientos aplicándoles un tratamiento regresivo. El sueño no debe ser
leído como una pictografía, sino como escrituras antiguas no alfabéticas o rebus (acertijos en
imágenes); lo signos de los sueños deben ser interpretados en su relación con otros signos (muchas
veces funcionan como determinativos, no valen nada en sí mismos, pero permiten comprender
otros) y por su contexto (en el cual es crucial el papel del analista).
4. Elaboración secundaria: intenta formar, a partir del resultado de las otras operaciones, un todo más
o menos entramado, busca darle coherencia y racionalidad al material.
5. Temporalidad: la idea de que el sueño ocurre en un tiempo presente.
TRABAJO DE INTERPRETACIÓN DEL SUEÑO
Consiste en producir, a partir del contenido manifiesto, los pensamientos oníricos latentes detrás de
él: es el trabajo que descifra el sueño, traduce el lenguaje del sueño (modo de expresión de la vida
anímica inconsciente) al de nuestra vida de vigilia.
El trabajo de interpretación se cumple en contra de resistencias que suelen ser exteriorizadas por los
sujetos como objeciones contra los pensamientos que acuden a su memoria durante la
interpretación. Las resistencias son la distancia en representaciones que existe entre el contenido
manifiesto y los pensamientos oníricos latentes. Estas resistencias poseen un carácter dinámico ya
que puede haber mayores o menores resistencias:
● A menor resistencia, el elemento se encuentra más próximo al sustituto y será necesario recorrer
menos asociaciones para alcanzarlo.
● A mayor resistencia el elemento genuino se encuentra más alejado del sustituyo y será más
necesario recorrer más asociaciones para alcanzarlo.
LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS
EL OLVIDO DE LOS SUEÑOS
Para Freud, el texto del sueño es sagrado y todo aquello que perturbe su interpretación es
considerado una resistencia. El olvido y la duda son para Freud resistencias que forman parte del
texto del sueño y detrás de estas resistencias se encuentran los pensamientos oníricos latentes
buscados.
El trabajo de interpretación de los sueños posee un límite, ese límite es el ombligo del sueño: es un
punto sin clausura (no hay una última representación) del sueño donde convergen los pensamientos
oníricos latentes y no puede ser interpretado, es el lugar donde se asienta lo no reconocido. De este
punto es de donde emerge el deseo inconsciente.
LA REGRESIÓN
A partir de los sueños, Freud esquematiza el aparato psíquico:
● Posee una localidad psíquica, no anatómica, es decir que su existencia es ideal y no material
● Es un instrumento compuesto por instancias o sistemas. Estos se caracterizan por tener:
o Espacialidad fija, poseen una secuencia fija establecida (in-pc-cc).
o Temporalidad móvil, las excitaciones que recorren los sistemas pueden hacerlo en series temporales
diversas (progradiente-regrediente).
● La base para la construcción del aparato es el esquema del arco reflejo
El aparato posee un extremo p que recibe las percepciones, recepciona estímulos, y un extremo m
que corresponde a la motilidad, descarga de energía. Las excitaciones que recorren el aparato lo
hacen desde el extremo p hacia el extremo m en un sentido progrediente.
● El segundo esquema propuesto por Freud es el esquema del peine
Aquellas percepciones que ingresaron en el aparato dejan huellas mnémicas, es decir, alteraciones
permanentes que sobrevienen en elementos de los sistemas. En este esquema se pueden reconocer
dos subsistemas: el sistema p, que es el sistema delantero encargado de recibir estímulos, este
carece de memoria y nada conserva de ellos pero ofrece al aparato diversas cualidades sensoriales
que quedan impresas en nuestra memoria como las primeras huellas mnémicas (las más cercanas al
extremo p) y el sistema mnémico que se encuentra detrás y se encarga de transponer la excitación
en huellas mnémicas, estas huellas son inconscientes y suelen asociarse por simultaneidad.
Como resultado de este sistema podemos reconocer que percepción y memoria se excluyen
mutuamente ya que competen a dos sistemas diferentes.
● El tercer esquema reconoce la distinción entre los sistemas inconsciente, preconsciente y consiente
Para explicar la formación de los sueños supone la existencia de dos instancias psíquicas que será la
base de los sistemas inconsciente y preconsciente, estas son la instancia criticadora que corresponde
al preconsciente y es la que realiza juicio sobre la actividad de la otra instancia evitando su devenir
consiente y la instancia criticada que corresponde al inconsciente es la censurada.
El sistema preconsciente es aquel más cercano al polo motor, mantiene relaciones más estrechas
con la conciencia y se ubica entre este sistema y el inconsciente a modo de pantalla, evitando que lo
inconsciente pase a lo consiente a través de la censura. Este sistema guía nuestra vida de vigilia y
nuestro obrar consiente.
El sistema inconsciente se encuentra detrás del anterior y no tiene acceso a la conciencia si no es
por medio del preconsciente, que produce modificaciones en la excitación que recorre el aparato. En
este sistema encontramos la fuerza impulsora del sueño.
Durante la noche, la censura que el preconsciente ejerce contra el inconsciente disminuye abriendo
el acceso a la conciencia, a su vez se clausura el mundo exterior cesando así la continua corriente
progrediente de la excitación y dando lugar a una contra-corriente regrediente. Esta genera que la
excitación se propague hacia el extremo p del aparato produciendo una investidura alucinatoria de
las imágenes perceptivas. A este proceso se lo denomina regresión y es efecto de un doble juego de
fuerzas simultáneas:
● La resistencia, aquella repulsión que se opone a que los pensamientos inconscientes accedan a la
conciencia.
● La atracción, aquella fuerza que las escenas infantiles de gran vivacidad sensorial ejercen sobre los
pensamientos inconscientes.
Por esto se puede decir que la regresión se expresa de tres modos:
1. Regresión tópica: corresponde al esquema de sistemas que recorre la excitación.
2. Regresión temporal: corresponde a la reanimación de escenas infantiles.
3. Regresión formal: corresponde al uso de modos de expresión primitivos y arcaicos del sueño.
El soñar es en su conjunto, una regresión a la condición más temprana del soñante
EL CUMPLIMIENTO DE DESEO
El sueño es el cumplimiento de un deseo inconsciente, este se caracteriza por ser inmoral, infantil,
indestructible y reprimido, por lo tanto, no sabido.
Para producir un sueño es necesaria una formación de compromiso entre dos elementos:
1. Los restos diurnos (socio-empresario), pensamientos que se engendran durante el día pero que
resultan indiferentes o pasan inadvertidos para nuestra conciencia (pertenecen al sistema
preconsciente) y son el material que el trabajo del sueño remodela en el sueño manifiestos. Estos
pensamientos pueden devenir conscientes, pero no lo hacen debido a que:
a. Fueron descuidados, es decir que no se les aplico atención, no recibe energía de investigura de las
representaciones meta (aquellas que ejercen atracción sobre otras representaciones).
b. Fueron sofocados, es decir que fueron desestimados dejando caer la investidura de atracción, se les
sustrajo la energía de investidura de las representaciones meta.
Estas ilaciones de pensamiento poseen dos destinos;
A. Extinguirse, es decir que decaen por su propia investidura energética que se transmuda en
investidura quiescente (en reposo).
B. Conservarse, a partir de la transferencia de energía desde un deseo inconsciente que arrastra estas
ilaciones hacia el inconsciente haciendo que sufran procesos psíquicos anormales vinculados con el
trabajo del sueño.
2. El deseo inconsciente (socio capitalista), una moción de deseo intensa pero reprimida que aporta la
energía psíquica necesaria para la producción de un sueño.
Freud divide a las etapas que atraviesa en el aparato en tres para explicar el cumplimiento de deseo:
1. FUNCIONAMIENTO TEMPRANO DEL APARATO (el sueño es testimonio de este funcionamiento)
Está regido por el principio de constancia, es decir que busca mantener los niveles de excitación lo
más bajos y estables posible y para eso adopta el esquema del arco reflejo, descargado por vía motriz
las excitaciones que provienen del exterior, satisfaciendo las necesidades externas por medio de
acciones específicas.
El problema de este primer funcionamiento es que no puede satisfacer las necesidades internas,
estas actúan como una fuerza constante que perturba el aparato y solo sobreviene un cambio a
través de la vivencia de satisfacción que cancela el estímulo mediante el cuidado ajeno, la presencia
del otro.
A partir de la vivencia de satisfacción se inscriben en el aparato dos huellas mnémicas asociadas
entre sí:
- La huella de la excitación producida por la necesidad interior.
- La huella de la percepción de la satisfacción de la necesidad.
Cuando sobreviene nuevamente la necesidad se despierta en el aparato una moción psíquica que
intenta reestablecer fallidamente es primera percepción de satisfacción, la acumulación de excitación
es percibida como un displacer y pone en funcionamiento el aparato para alcanzar nuevamente el
placer. A esta moción la llamamos deseo y es el único capaz de poner en movimiento el aparato.
2. PROCESO PRIMARIO (propio del sistema inconsciente)
Es regido por el principio de placer, es decir que busca regular el displacer para alcanzar el placer. En
esta instancia se ubica el cumplimiento de deseo a partir de una investidura regrediente (ya que la
excitación se mueve hacia las primeras huellas mnémicas= hambre de signos) y alucinatoria (ya que
busca reanimar la primera percepción de satisfacción) de la vivencia de satisfacción.
El problema de este proceso es, aunque se cumpla el deseo no se satisface la necesidad, ese busca
descargar la excitación que circula libre en el aparato a fin de encontrar la identidad perceptiva con la
vivencia de satisfacción, la cual nunca se cumple ya que hay un punto de perdida que marca la
diferencia entre lo buscado y lo encontrado. La no satisfacción produce un quiebre en la
homeostasis del aparato e inscribe una tensión del deseo.
3. PROCESO SECUNDARIO
Está regido por el principio de realidad, es decir que inhibe la actividad del proceso primario,
mudando la excitación en investidura quiescente y evitando que se invistan alucinatoriamente las
primeras huellas mnémicas. Para esto se lleva a cabo una actividad de pensamiento, un rodeo
mediante el cual se reconduce la excitación del aparato para lograr que sobreventa la percepción real
de la satisfacción de la necesidad por medio de la motilidad voluntaria que levanta la inhibición.
El objetivo de este proceso es alcanzar la identidad de pensamiento con la vivencia de satisfacción
vía la motilidad.
La contraparte de la vivencia de satisfacción es la vivencia de terror frente a algo exterior: cuando el
estímulo es percibido como algo doloroso, sobrevienen reacciones motrices que buscan sustraer esa
percepción dolorosa. Siempre que reaparezca ese estimulo se repetirán las reacciones que lo
sustrajeron la primera vez. Esta conducta reacciona con la tendencia del aparato a no investir aquello
doloroso (defensa normal).
CARTA 52
En su primer esquema del aparato psíquico Freud planteó que la memoria es múltiple, que esta se
registra en diversas variedades de signos y que el material mnémico sufre cada tanto de
ordenamientos o transcripciones. Estas se llevan a cabo en una serie de instancias.
1- Percepción: donde se generan las percepciones, pero se conserva nada de ellas, es el material bruto
de la percepción.
2- Signos de la percepción: es la primera transcripción y corresponde a aquellas huellas perceptivas
primitivas insusceptibles de conciencia.
3- Inconciencia: es la segunda transcripción y corresponde a aquellas huellas ordenadas según nexos
causales también inasequibles a la conciencia.
4- Preconciencia: es la tercera transcripción y corresponde a huellas de representaciones palabras y son
capaces de devenir conscientes.
5- Conciencia
Estas transcripciones se suceden de una etapa o la otra a lo largo de la vida, entre las dos primeras
etapas de la vida debe darse la traducción del material psíquico, es decir, una resignificación de las
vivencias. En la neuropsicosis esta transducción se deniega y eso es lo que denominamos represión.