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10 Decimo Paso

El Décimo Paso involucra hacer un inventario personal diario para identificar errores y áreas de mejora, admitirlos rápidamente, y aprender de ellos para evitar repetir patrones destructivos. Hacer un inventario regular permite reconocer pensamientos y comportamientos disfuncionales y corregir el curso antes de que causen daño. Este paso es una herramienta valiosa para la prevención y el mantenimiento de la sobriedad.
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10 Decimo Paso

El Décimo Paso involucra hacer un inventario personal diario para identificar errores y áreas de mejora, admitirlos rápidamente, y aprender de ellos para evitar repetir patrones destructivos. Hacer un inventario regular permite reconocer pensamientos y comportamientos disfuncionales y corregir el curso antes de que causen daño. Este paso es una herramienta valiosa para la prevención y el mantenimiento de la sobriedad.
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DECIMO PASO

"Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando


nos equivocábamos lo admitíamos rápidamente."
El Décimo Paso nos libera del naufragio de nuestro presente.
Si no seguimos atentos a nuestros defectos, pueden
acorralarnos y ponernos en una situación de la que no
conseguiremos salir limpios. Una de las primeras cosas que
aprendemos en Narcóticos Anónimos es que si consumimos
estamos perdidos. De igual modo, no sufriremos tanto si
podemos evitar lo que nos causa dolor. Continuar haciendo un
inventario personal significa adquirir la costumbre de examinar
con regularidad nuestra conducta, nuestras actitudes y
relaciones con los demás.
Somos criaturas de costumbre, vulnerables a nuestras viejas
formas de pensar y reaccionar. A veces nos parece mas fácil
seguir por el mismo camino autodestructivo de siempre que
probar uno nuevo aparentemente peligroso. No tenemos por
qué dejarnos atrapar por nuestros viejos patrones de conducta.
Hoy podemos elegir.
El Décimo Paso puede ayudarnos a corregir nuestros
problemas para vivir y evitar que se repitan. Examinamos
nuestra conducta del día. Algunos escribimos sobre nuestros
sentimientos, explicamos cómo nos sentimos y que papel
jugamos en los problemas que se presentaron. jHicimos daño
a alguien? ¿Tenemos que admitir que nos equivocamos? Si
nos enfrentamos con dificultades, hacemos un esfuerzo por
solucionarlas. Cuando dejamos estas cosas sin hacer,
encuentran la manera de envenenarnos.
Este paso puede ser una defensa contra la vieja locura. Nos
permite preguntarnos si no estaremos cayendo otra vez en
nuestros viejos esquemas de ira, resentimiento o miedo. jNos
sentimos acorralados? ¿Nos estamos buscando problemas?
¿Estamos demasiado hambrientos, enojados, solos o
cansados? ¿Nos estamos tomando demasiado en serio? jNos
juzgamos interiormente por las apariencias externas de los
demás? ¿Sufrimos algún problema físico? Las respuestas a
estas preguntas pueden ayudarnos a tratar con las dificultades
del momento. Ya no tenemos por qué vivir con la sensación de
tener "un nudo en el estómago". Nuestras principales
preocupaciones y problemas más serios derivan de nuestra
inexperiencia de vivir sin drogas. A menudo, cuando
preguntamos qué podemos hacer a otro adicto con mucha
experiencia en recuperación, nos sorprendemos de la
simplicidad de la respuesta.
El Décimo Paso puede servir de válvula de escape. Lo
trabajamos cuando todavía tenemos frescos los altibajos del
día. Hacemos una lista de lo que hemos hecho y tratamos de
no justificar nuestra conducta. Podemos hacerlo escribiendo al
final del día. ¡Lo primero que hacemos es parar! Luego nos
tomamos nuestro tiempo para concedernos el privilegio de
pensar. Examinamos nuestras acciones, reacciones y
motivaciones. A menudo descubrimos que hemos actuado
mejor de lo que nos parecía. Todo esto nos permite observar
nuestras acciones y reconocer nuestros errores antes de que
empeoren. Tenemos que evitar las justificaciones. Admitimos
nuestras fallas rápidamente, no las explicamos.
Trabajamos este paso de forma continuada. Es una acción
preventiva. Cuanto más lo practiquemos, menos
necesitaremos aplicar la parte correctiva del mismo. Este paso
es una herramienta importantísima para evitar que nos
causemos dolor. Vigilamos nuestros sentimientos, emociones,
fantasías y acciones. A través de un examen constante de
nosotros podemos evitar repetir la conducta que nos hace
sentir mal.
Nos hace falta este paso incluso cuando nos sentimos bien y
las cosas van bien. Para nosotros sentirnos bien es algo nuevo
y tenemos que cuidar estos sentimientos. En épocas difíciles
podemos emplear lo que nos funcionó en los buenos
momentos. Tenemos derecho a sentirnos bien. Podemos
elegir. Los buenos momentos también pueden ser una trampa;
existe el peligro de que olvidemos la prioridad número uno:
mantenernos limpios. La recuperación para nosotros es más
que un simple placer.
Debemos recordar que todos cometemos errores. Nunca
seremos perfectos. Sin embargo, si usamos el Décimo Paso
podemos aceptarnos. A través de un inventario personal
continuo nos libramos aquí y ahora de nosotros y del pasado.
Ya no justificamos nuestra existencia. Este paso nos permite
ser nosotros mismos.

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