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Sucesiones: Legados y Herencias

Este módulo trata sobre los diferentes tipos de legados como legados de cosas específicas, genéricas, de cantidad, alternativos, de cosas ajenas o gravadas, así como legados de créditos y de derechos personales.

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Este módulo trata sobre los diferentes tipos de legados como legados de cosas específicas, genéricas, de cantidad, alternativos, de cosas ajenas o gravadas, así como legados de créditos y de derechos personales.

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Módulo 5 - (Sucesiones)

1º El legado.

2º Las sustituciones hereditarias: sus clases.

3º El derecho de acrecer.

4º Ejecución de últimas voluntades: el albacezago.

El alumno debe de tener muy claro que el legatario o sucesor a título particular lo es
desde el mismo momento del fallecimiento del causante con la facultad de
repudiarlo, pero la cosa legada debe serle entregada por los herederos o albaceas, y
no responden de las deudas y cargas de la herencia, y en el caso de que toda la
herencia se distribuya en legados, las deudas se prorratean en proporción a la
cuantía de cada legado entre los legatarios. Lo que si se puede hacer por el testador
es gravar con una carga un legado, por ejemplo, te lego la casa de Marbella , con la
obligación de que cuides de mi perro , o destines 50 euros a una ONG , por ejemplo .

Los legados se deben de hacer en testamento y respetar la legítima, sino serán


reducidos por inoficiosos.

I. COSAS OBJETO DE LEGADO

Pueden legarse todas las cosas con tal que sean posibles, determinadas, licitas y
susceptibles de trasmisión o disposición. El CC establece que “Será nulo el legado de
cosas que están fuera de comercio” [art. 865 CC]. Las cosas pueden ser presentes o
futuras, propias del testador o ajenas

II. CLASES DE LEGADOS EN FUNCIÓN DE LA NATURALEZA, MODALIDAD O


SITUACIÓN DEL OBJETO

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A. LEGADO DE COSA ESPECIFICA
El CC establece las siguientes reglas:

1. El heredero debe dar la misma cosa legada, pudiendo hacerlo, y no


cumple con dar su estimación [art. 886.1 CC]
2. La cosa debe entregarse al legatario con todos sus accesorios y en el
estado en el que se halle al morir el testador [art. 883 CC]
3. El legatario adquiere la propiedad de la cosa legada desde que muere el
testador y hace suyo los frutos o rentas pendientes, pero no las rentas
devengadas y no satisfechas antes de la muerte. Como el legatario
adquiere la cosa desde el momento de la muerte del testador, el riesgo
de pérdida o deterioro de la cosa corre, también, a su cargo desde la
muerte de aquel [882 CC].

B. LEGADO DE COSA GENÉRICA

Es, obviamente, el que recae sobre cosas que se determinan por su género.

a. Elección de la cosa. Si nada dispuso el testador, la elección de la cosa


corresponde al heredero, quien cumple con dar una cosa que no sea de la cantidad
inferior ni de la superior [art. 875.3, que concuerda con el art. 1167 CC].

Pero si el testador deja la elección al heredero o al legatario, podrá el primero dar, o el


segundo elegir libremente, lo que mejor le pareciere [art.876 CC]. En caso de que el
heredero o legatario no pudieran hacer la elección de haberles sido concedida, pasara
su derecho a los herederos [art. 877]. Una vez hecha la elección será irrevocable.

b. Naturaleza mueble o inmueble de la cosa legada. Si la cosa genérica es


mueble: será válido el legado aunque no haya de ellas en la herencia. El de cosa
inmueble no determinada no será válido si no la hubiere de su género en la herencia
[art. 875].

c. Frutos. Pertenecerán los frutos de la cosa legada al heredero desde la muerte


del testador hasta la entrega de la cosa al legatario, salvo que el causante haya
dispuesto expresamente que correspondan los frutos al legatario [art. 884 CC]. Es
decir, en caso de no haber dispuesto nada el testador, el CC atribuye los frutos al
heredero hasta el momento de la entrega de la cosa, y como el art. 1095 dispone que
el acreedor tiene derecho a los frutos de la cosa desde que nace la obligación de
entregarla, se plantea la cuestión de si debe prevalecer la norma contenida en el art.
1095 sobre el art. 885 CC. La doctrina más generalizada se pronuncia más a favor del
art. 884, como norma específica de la sucesión mortis causa [así. Espín, Osorio
Morales Etc.].

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C. LEGADO DE CANTIDAD O LEGADO DE DINERO

Es una subespecie de legado de género. En la práctica es muy frecuente el de cantidad


de dinero, respecto al cual el CC dispone que deberá pagarse en esta especie (dinero),
aunque no lo haya en la herencia [art. 886.2 CC]

D. LEGADO ALTERNATIVO

Es el que comprende la posibilidad de entregar varias cosas señaladas por el propio


testador, pero el heredero cumple con entregar una de ellas. El CC regula las
obligaciones alternativas cuyas disposiciones serán de aplicación, salvo las
modificaciones que se deriven de la voluntad expresa del testador [art. 874 CC]. La
elección de la cosa corresponderá al heredero, como deudor, en tanto no haya
dispuesto otra cosa el causante, por aplicación del art. 1132 CC.

E. LEGADO DE COSA AJENA (de rei aliena)


Ofrece la particularidad de que, en realidad, no se produce el fenómeno de la sucesión
a título particular del testador al legatario porque el objeto no existe en el patrimonio
del causante, es decir este va a disponer de una cosa que no es suya. Sin embargo, el
CC, siguiendo la pauta de otras legislaciones y del Derecho histórico, regula el legado
de cosa ajena, distinguiendo los supuestos siguientes:

a. Legado de cosa ajena conociendo el testador esta circunstancia (ajenidad de


la cosa). Es válido y el heredero está obligado a adquirir la cosa para entregársela al
legatario , y no siendo posible dará a éste su justa estimación. La prueba de que el
testador sabía que la cosa era ajena corresponde al legatario [art. 861 CC]. Esta es la
solución que ofreció el derecho romano.

b. Legado de cosa ajena ignorando el testador esta circunstancia. El legado


será nulo [art. 862.1 CC], pero si el testador adquiere la cosa después de otorgado el
testamento, será válido [art. 862.2]. La validez, en este caso, se funda en que la
adquisición de la cosa revela la voluntad del testador que ordeno en su testamento el
legado de que este sea cumplido.

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c. Legado de cosa ajena perteneciente al heredero o legatario gravados. Es
válido y el heredero o legatario deben entregar, al aceptar la sucesión, la cosa legada o
su justa estimación a elección suya, sin perjuicio de la legítima de los herederos
forzosos [art. 863 CC].

d. Legado de cosa ajena parcialmente ajena. Cuando el testador, heredero o


legatario tuviesen solo una parte o un derecho de la cosa legada, se entenderá
limitado el legado a esta parte o derecho, a menos que el testador declare
expresamente que lega la cosa por entero [art. 864 CC].

e. Legado de cosa propia del legatario favorecido. El legado hecho al legatario


de cosa suya en el momento del otorgamiento del testamento, no tiene validez,
aunque en la cosa tuviese algún derecho otra persona. Pero “si el testador dispone
expresamente que la cosa sea liberada de este derecho o gravamen, valdrá en cuanto
a esta liberación el legado [art. 866 en relación 878 CC].

F. LEGADO DE COSA GRAVADA.

El código distingue dos supuestos:

a. Legado de cosa pignorada o hipotecada para seguridad de deuda exigible.


El pago de esta quedara a cargo del heredero y si, por no pagar el heredero, lo hiciera
el legatario, quedara este subrogado en el lugar y derechos del acreedor para reclamar
contra el heredero [art. 867 CC].Salvo que el propio testador imponga el pago de la
hipoteca como carga al legatario.

b. Legado de cosa gravada con otra carga perpetua o temporal, la cosa legada
pasa con la carga (censo, servidumbre, etc.) al legatario; pero las rentas y los intereses
o réditos devengados hasta la muerte del testador son carga de la herencia [art. 867.2
CC]

G. LEGADO DE COSA SUJETA A USUFRUCTO, USO O HABITACIÓN


El legatario deberá respetar, hasta que se haya extinguido legalmente cualquiera de
estos derechos a que se hallare afecto el legado conservando, mientras tanto, solo la
nuda propiedad de la cosa legada sin poder disponer de la plena propiedad hasta que
no se consolide el derecho de usufructo con el dominio. [art. 868 CC]

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H. LEGADO DE CREDITO
Aparece este legado cuando el testador deja al legatario un crédito que le corresponde
contra un tercero. En tal caso, el legatario puede exigir del tercero el pago de lo que
éste debiese al testador al morir. El CC establece estas reglas:

1. Solo surtirá efecto en la parte del crédito subsistente al tiempo de


morir el testador [art. 870.1 CC] De donde se deduce según Sánchez
Román, que el pago voluntario del deudor al testador, antes de su
fallecimiento, extingue el legado, puesto que al momento de la
apertura de la sucesión ya no existe la cosa legada (el crédito).
2. El legado de crédito comprenderá los intereses que se debieran al
morir el testador [art. 870 in fine CC].
3. Para que surta efecto el legado del crédito bastara que el heredero
ceda al legatario todas las acciones que pudieran corresponderle contra
el deudor [art. 870.2 CC]. Traviesas (Los legados en RDP 1981) entiende
que el heredero no puede cobrar, en ningún caso, el crédito por que no
le pertenece (corresponde al legatario) al haberse trasmitido al
legatario a partir de la muerte del testador. Por otra parte, puede
convenir al legatario no hacer efectivo el crédito porque devengue
intereses y si el heredero pudiera exigir el crédito, le sumaria el
patrimonio del legatario y el derecho a regir sus propios asuntos.
4. Si el crédito legado es un crédito ajeno, el heredero o el legatario
gravado tienen obligación de adquirir el crédito del legatario.

I. LEGADO DE PERDON O LIBERACIÓN

Surge la figura cuando el testador condona al legatario la deuda que este tenía
contraída con el primero. Es decir, el testador lega al deudor la liberación de su deuda.
No hay, como puede observarse, desplazamiento patrimonial. Reglas:

1. Solo comprende la parte de la deuda existente al tiempo de morir el


testador [art. 870.1 CC]. No se extiende, por tanto, a lo pagado antes
de la muerte del causante. El testador puede otorgar la liberación de
un solo crédito, de varios o en todos los que tenga a su favor. Si se
extiende a todos, serán solo los que correspondieran al testador en el
momento de otorgar el testamento y no a los que hubiere adquirido
posteriormente [art. 872 CC].
2. El legado de liberación se extiende a los intereses que por la deuda se
debieren al morir el testador [art.870 in fine CC].
3. Caduca el Legado (mejor se entenderá revocado) si el testador
después de haberlo hecho, demandare judicialmente al deudor para

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el pago de su deuda, aunque el pago no se hubiera hecho efectivo al
tiempo del fallecimiento del testador [art. 871 CC].
4. Si el legatario lo Pide, el heredero tiene la obligación de darle carta de
pago [art.870.3].

J. LEGADO DE DEUDA

Es aquel por el que el testador lega a un acreedor suyo lo que a este le debe el propio
testador. Entonces, el acreedor tiene dos razones para obtener el cobro de su crédito:
Por el derecho de crédito a su favor frente al testado (su deudor) y haberle legado el
causante lo que este le debía (la deuda).

Si el legatario cobra por cualquiera de estos conceptos se extingue su derecho.

El art. 873 CC establece que el legado hecho a un acreedor no se imputará en pago de


su crédito, a no ser que el testador lo declare expresamente; y en ese último caso, si
no fueren iguales las cantidades objeto de la deuda y la del legado, el acreedor tendrá
derecho a cobrar el exceso de crédito o del legado. Realmente este exceso es la única
libertad efectiva que se le hace al legatario. En este caso se atribuye cualquier ventaja
patrimonial al acreedor del testador en consideración a la deuda pendiente entre
ambos y con finalidad novatoria o solutoria.

Las sustituciones:

Directas: sustitución vulgar: A designa heredero a B, para el caso de que esta fallezca
antes que él (le premuera), repudie la herencia o sea incapaz de heredar. En definitiva,
lo que trata A es asegurarse de que la persona que le suceda sea la que ella elija y por
eso se designa un sustituto.

Según el art 774 del CC “puede el testador sustituir una o más personas al heredero a
herederos instituidos para el caso en que mueran antes que él, o no quieran, o no
puedan aceptar la herencia “Si no se expresan los casos, la sustitución comprende
estos tres (premoriencia, repudiación e incapacidad) y el sustituto queda sujeto a las
mismas cargas y condiciones impuestas al instituido, salvo que sean personales o el
testador hubiera dispuesto lo contrario. Pueden ser designados sustitutos, una o
varias personas, lo mismo que una solo puede sustituir a dos o más herederos. Si los
herederos instituidos en partes desiguales, fueran sustituidas recíprocamente, tendrán
en la sustitución la misma parte que en la institución, a no ser que aparezca
claramente haber sido otra la voluntad del testador (es decir que si instituyo como
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herederos, a mi hija María en el 1/3 de mejora y en 1/ 3 del 1/ 3 de libre disposición y
a mi hija Carla en los 2/3 que quedan del tercio de libre disposición y designo como
sustituta de ambas a mi nieta Lola, para el caso de que cualquiera de mis hijas no
quiera o no pueda heredar , si mi hija Carla repudia la herencia, mi nieta Lola me va a
suceder en los 2/3 que quedaban del 1/3 de libre disposición, que era lo que le
correspondía a mi hija Carla que repudio la herencia.

El sustituto además queda sujeto a las mismas cargas y condiciones impuestas al


instituido, salvo que el testador disponga lo contrario o que la carga o condición sean
meramente personales.

La sustitución pupilar y la sustitución ejemplar la finalidad que tienen en definitiva es


testar por otra persona, en la primera por el hijo menor catorce años para el caso de
que fallezca antes de llegar a los 14 años edad, sin otorgar testamento (sólo se puede
a partir de los 14 años) y en la segunda por el hijo incapacitado judicialmente por
enajenación mental) queda sin efecto la sustitución en este segundo caso, si el hijo
otorga testamento en intervalo lúcido o después de recobrar la razón. Estas
sustituciones nunca pueden perjudicar a la legítima.

La cuestión que se plantea es si el sustituto hereda en todo los bienes que deje el
menor de 14 años o el incapacitado en el momento de su fallecimiento o si sólo hereda
en los bienes que el menor o incapaz han recibido de la persona que les nombro
sustituto , el TS parece inclinarse por la primera solución, es decir le hereda en todo
.En realidad estas sustituciones son una manera de otorgar testamento por otra
persona , teniendo en cuenta que con arreglo al CC el testamento es un acto
personalísimo y no se puede otorgar testamento por otra persona , ni dos cónyuges
hacer testamento conjuntamente , en estas sustituciones en definitiva los padres
nombran heredero por el hijo que no lo puede hacer, al ser menor de 14 años y no
puede otorgar testamento o al estar incapacitado .

Sustituciones indirectas: las fideicomisarias: el testador fideicomitente instituye un


primer heredero denominado heredero fiduciario con la obligación de conservar y
transmitir los bienes a un segundo heredero fideicomisario, que va a adquirir derecho
a la sucesión, desde la muerte del testador y su derecho pasa a los herederos.

Tiene como límite según el art 781 del CC que se tienen que hacer a favor de personas
que vivan en el momento de fallecimiento del testador o que no pasen del segundo
grado (entendiendo este grado como llamamiento, por tanto a favor de personas que
no vivan al momento del fallecimiento del testador sólo se pueden hacer dos
llamamientos) y los llamamientos deben de ser expresos.

El problema que plantean es que posición jurídica tiene el fiduciario (se considera un
usufructuario, un propietario, teniendo en cuenta que debe entregar los bienes de la
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herencia al fideicomisario sin otras deducciones de la que corresponde por gastos
legítimos, créditos y mejoras), se considera en relación a los tesoros encontrados en la
finca se considera como un propietario. En nuestra opinión se trata de una titularidad
fiduciaria, es decir el fiduciario puede enajenar los bienes con este gravamen, y
sabiendo lo el adquirente. El testador puede autorizar al fiduciario a enajenar los
bienes de la herencia, en cuyo CASO NOS ENCONTRAMOS CON EL FIDEICOMISO DE
RESIDUO (que tiene dos modalidades (según el fiduciario pueda dispones con límite en
cuyo caso el fideicomisario va a recibir lo que quede o lo que reste o sin ningún límite,
en cuyo caso solo va a recibir bienes si es que queda alguno).

Ver art 785 786 y 787 del CC.

Por tanto en una sustitución fideicomisaria nos encontramos 1º quien ordena la


sustitución que se denomina fideicomitente, 2º el primera heredero instituido que se
denomina fiduciario, 3º el segundo heredero instituido, que se denomina
fideicomisario. Ambos son herederos de la persona que ordeno la sustitución, es decir
del fideicomitente por tanto el fideicomisario adquiere derecho a la sucesión desde la
muerte del fideicomitente (persona que ordeno la sustitución ), aunque muera antes
que el fiduciario y su derecho pasa a sus herederos .

El derecho de acrecer supone el aumento que se produce en la cuota de los restantes


coherederos como consecuencia de no llegar a serlo uno de los herederos llamados.

Tratándose de sucesión intestada según el art 981 del CC la parte del que repudia la
herencia acrece siempre a sus herederos, con lo que su fundamento se encuentra
directamente en la ley y en el principio el pariente de grado más próximo excluye el de
grado más remoto.

En la sucesión testada se exigen los siguientes requisitos: a) que tenga lugar una
pluralidad de llamamientos, es decir que dos o más sean llamados a una misma
herencia o una porción de la misma al mismo tiempo o simultáneamente (no tiene
lugar el derecho de acrecer en el caso de llamamientos subsidiarios (sustitución vulgar)
o sucesivos (sustitución fideicomisaria), b) conjunción de llamamientos o llamamiento
solidario dado que tiene que ser llamamientos al todo o a una misma porción dentro d
la propia herencia, y según el art 983 del CC se entiende hecha la designación por
partes cuando el testador haya determinado expresamente una cuota para cada
heredero, así no hay derecho de acrecer cuando a cada heredero se asigna un cuerpo
de bienes por separado (a mi hija M la casa de Madrid, a mi hija C la casa de Marbella y
a mi hija L, la finca de Badajoz ) y en el caso de que se utilice la “frase por mitad o por
partes iguales” u otras que aunque designen una parte alícuota, no fijan esta
numéricamente o por señales que hagan a cada uno dueño de un cuerpo de bienes por
separado, no excluye el derecho de acrecer, (así mis hijas C y L me suceden como
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herederas por partes iguales en el tercio de mejora y en el tercio de libre disposición, si
hay derecho de acrecer) se admite actualmente el derecho de acrecer si se fijan partes
alícuotas tanto iguales o desiguales, c) que exista una porción vacante a consecuencia
de alguno o alguno de los llamamientos (premoriencia, renuncia, incapacidad).

En realidad el fundamento del derecho de acrecer en la sucesión testada se encuentra


en la voluntad del testador y en el llamamiento solidario y los herederos que suceden
por derecho de acrecer suceden en los mismos derechos y obligaciones que tenía el
que no quiso o no pudo recibirla.

No tiene lugar el derecho de acrecer en la sucesión testada si el testador designo un


sustituto vulgar al que no quiso o no pudo recibir la herencia, así si por ejemplo una
persona repudia la herencia a la que ha sido llamada hay que ver 1º, si se le designo un
sustituto, luego ver en 2º si procede el derecho de acrecer, y sino 3º se acude a la
sucesión intestada.

En la legítima sólo tiene lugar el derecho de acrecer en el tercio de libre disposición,


nunca en el tercio de legitima estricta y en nuestra opinión, si en el tercio de mejora.

El derecho de acrecer se da entre herederos, entre legatarios y entre usufructuarios.

III. EL ALBACEA; SU CONCEPTO, NATURALEZA Y CLASES

Tiene la misión de velar la voluntad del testamento. Se recoge en el testamento


porque el testador lo designa. En concreto el art. 911 CC establece que, en caso de que
el albacea exista, puede ejercer su función y si no los herederos ejecutarán la voluntad
del testador. Si son éstos, en este caso, no se les aplica los artículos que vamos a ver
ahora, es decir, del albaceazgo (“En los casos del artículo anterior, y en el de no haber
el albacea aceptado el cargo, corresponderá a los herederos la ejecución de la voluntad
del testador”).

El art. 892 CC “El testador podrá nombrar uno o más albaceas”. El cargo de albacea es
un cargo voluntario, es decir, es posible que esté nombrado y no acepte este cargo, el
art. 900 CC dice “El albacea que no acepte el cargo, o lo renuncie sin justa causa,
perderá lo que le hubiere dejado el testador, salvo siempre el derecho que tuviere a la
legítima Se puede aceptar o no el cargo, la voluntariedad del cargo de albacea está
reflejado en el art. 898 CC “El albaceazgo es cargo voluntario” pero este artículo añade
más datos “se entenderá aceptado por el nombrado para desempeñarlo si no se
excusa dentro de los seis días siguientes a aquel en que tenga noticia de su
nombramiento, o, si éste le era ya conocido, dentro de los seis días siguientes al en
que supo la muerte del testador”', le dan seis días en los dos casos tanto si sabe o no
que va a ejercer como albacea.

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El art. 899 CC señala “El albacea que acepta este cargo se constituye en la obligación
de desempeñarlo”, pero este mismo precepto le permite renunciar. Esta renuncia
exige justa causa (no puede ser caprichosa), “pero lo podrá renunciar alegando causa
justa al prudente arbitrio del Juez”.

El cargo de albacea es un cargo personalísimo, el testador confía en ese sujeto y lo


designa a él, sin embargo, el Código civil permite una posibilidad: el cargo de albacea,
en principio, no puede delegarse pero cabe que el testador autorice esa delegación y,
en ese caso, si se permite esa delegación, art. 909 CC “El albacea no podrá delegar el
cargo si no tuviese expresa autorización del testador”.

Aquí, puesto que el CC admite esa pequeña posibilidad de delegar, ¿en qué supuestos?
el testador los puede autorizar:

1. Cabría que se fije a la persona del albacea y este albacea podría traspasar sus
funciones (todas sus funciones y facultades) a otro sujeto, de modo que ese nuevo
sujeto pasa a ser albacea sustituyendo al anterior.

2. El albacea sin dejar de serlo (sin retirarse de su cargo o responsabilidad)


encomienda alguna de sus funciones a otro sujeto (autorizado por el causante). En
este caso, el albacea que cede no actúa personalmente en esas funciones que está
cediendo, el otro actúa pero el albacea originario, es decir, el primero nombrado
conserva su responsabilidad como albacea y sigue obligado por el cargo y sigue
obligado a rendir cuentas. Además, respecto de este segundo modelo es posible que el
albacea originario pueda retirar esa delegación (retirarle su confianza).

3. Es posible que el albacea conserve su cargo pero ese albacea desglosa o


separa de ese cargo algunas facultades o misiones. La peculiaridad de esta tercera
figura es que en esa misión o facultad deja el cargo de albacea, es decir, en esa parte
se libera de todo lo que obliga el cargo de albacea. Normalmente este ejercicio se
suele articular en el sentido que se nombra un albacea para que gestione unos bienes
que estén en un país concreto.

4. Ultima posibilidad es que ese albacea esté autorizado por el testador para
designar a otros albaceas. Aquí la especialidad es que esos albaceas compartan todo,
es decir, su cargo con él y estos compañeros pueden establecer que respondan con él
mancomunada o solidariamente con él.

Dentro de todas estas figuras señaladas, es el testador quien decide cual figura quiere
señalar, pero si no está clara la voluntad del testador se entiende que el testador
admite la delegación pero, en principio, debería entender que el albacea nombrado
por él continúa en su puesto. Respecto de esta autorización para delegar o destituir
¿Cómo lo concede el testador? El testador puede decidir en qué circunstancia cabe la
delegación o sustitución, también puede decidir quiénes van a ser los designados: uno
o varios o si el testador no dice nada, cabe que sea el propio albacea quien determine
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la ocasión y circunstancias para designar y, también, las personas que van a ocupar
esos papeles.

También, respecto a esta posibilidad de delegar o sustituir el art. 1280 CC se habla de


la forma “Deberán constar en documento público: 4o La cesión, repudiación y renuncia
de los derechos hereditarios... 5. ... el poder para administrar bienes, y cualquier otro
que tenga por objeto un acto redactado o que deba redactarse en escritura pública...

Esta figura de la delegación o sustitución habrá que diferenciarla de la figura de los


auxiliares', el albacea puede valerse de personas que le ayuden [porque no todos los
actos los debe hacer el albacea], p.ej.: que sean expertos en hacer el avalúo de los
bienes, para este extremo no necesitaría el permiso del testador, es decir, para
nombrar “auxiliares”. Respecto de los auxiliares, actúan bajo la responsabilidad del
propio albacea.

3.1. CLASES DE ALBACEAS

Las clasificaciones diferencian entre:

A. solidarios, se caracteriza un albacea nombrado solidariamente con otros


podrá actuar él solo, es decir, sin necesidad de un acuerdo con los demás, y
mancomunados: los albaceas nombrados mancomunadamente han de actuar todos
conjuntamente.

B. testamentarios: nombrados por el testador o causante, y legítimos', son


aquellos nombrados por la ley o autoridad judicial. De estos dos grupos, propiamente
llamados albaceas son los primeros (que nombra el testador]),

C. función de realización', su tarea consiste en realizar los bienes de la herencia


[venderlos] y dar a ese dinero que obtienen con la venta o realización darles el destino
determinado por el testador, y función de entrega', cuya misión es la entrega de los
bienes. Él toma los bienes de la herencia y los entrega al heredero.

D. titular, es el primer nombrado, y sustituto: es aquel sujeto que se nombra


para el caso de que un primer nombrado no pueda o no quiera serlo o para el caso de
que el primer nombrado tenga que cesar en el cargo, p.ej.: por imposibilidad o por
enfermedad.

E. simultáneos, sustitutos y sucesivos.

Pero quizás la clasificación más importante es la de diferenciar entre albacea


particular y albacea universal.

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El art. 894 CC recoge nominalmente algunas figuras: albacea universal o particular. En
todo caso, los albaceas podrán nombrar mancomunada, sucesiva o solidariamente.
Según este precepto, si se nombran varios albaceas y el testador no dice nada se
entiende que todos han de desempeñar el cargo simultáneamente. El art. 897 CC dice
que “Si el testador no establece claramente la solidaridad de los albaceas, ni fija el
orden en que deben desempeñar su encargo, se entenderán nombrados
mancomunadamente y desempeñarán el cargo conforme a los arts. 895 y 896 CC”.
Este precepto también hace alusión a un punto concreto que es la posibilidad de que
los albaceas se puedan nombrar para dos casos concretos:

a. Por si alguno no puede serlo (es decir, nombro a Fulano y si no puede ser
nombro a Mengano).

b. El albacea o varios albaceas se pueden nombrar para que uno ocupe su


puesto después del otro. Esto nos recuerda a la sustitución fideicomisaria.

Nos vamos a centrar en todas estas figuras:

3.2. ALBACEAS UNIVERSALES/ALBACEAS PARTICULARES

El art. 894 CC (“El albacea puede ser universal o particular. En todo caso, los albaceas
podrán ser nombrados mancomunada, sucesiva o solidariamente”) solo dice que el
albacea puede ser universal O particular. La doctrina es la que ha intentado aclarar
este punto.

- Albacea universal, es aquél que le corresponde la ejecución de todo lo


establecido en el testamento, y debe cumplir todo lo que ha ordenado el
testador y debe tener varias funciones: a) representar la herencia , b)
administrar ese caudal , c) la partición o división de los bienes entre los
destinatarios; d) entrega a los destinatarios estos bienes.
- Albacea en sentido particular: es aquél que tiene las facultades recogidas en el
artículo 902 del CC.

¿Cómo combinan todas estas figuras? El albacea universal puede coexistir con los
albaceas particulares. También puede concurrir con otros albaceas universales de
varias maneras: una de modo que se obliguen mancomunadamente o solidariamente,
o bien puede ser, también, del modo siguiente: cada uno de ellos se ocupa de un
sector de esa sucesión y suele ser: uno se ocupa de los bienes que deja el testador en
un país y el otro los de otro país.

En cuanto a las FUNCIONES:

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- Albacea universal, tendrá las facultades de contar y de partir (repartir los
bienes entre los herederos) porque su misión es dejar ultimada la sucesión.
Todo esto salvo que el testador hubiera establecido lo contrario, es decir, le
hubiera privado de esta facultad.
- Albacea particular, en principio las funciones que tiene son las recogidas en el
artículo 902 del CC.

El causante puede nombrar con la palabra “albacea universal” o bien puede omitir esta
expresión pero, asignarle todas las funciones y también, se le considera albacea
universal.

Cabe que el testador nombre a varios albaceas, cabe que los nombre simultáneamente
para que desempeñen el cargo a la vez, pero añadiendo un matiz, pero a cada uno de
ellos les asigne una función o una actividad que debe cumplir o resolver. Aquí no
surgen problemas ninguno porque tienen su atribución determinada.

También es posible que el testador designe a varias personas pero que se haga sin
diferenciar funciones diversas para cada uno de ellos. Cada uno de estos nombrados
son competentes para todos los actos. Cualquiera de ellos puede realizar cualquier
acto. Este tipo de designación se puede hacer tanto si son albaceas universales o
particulares. En este segundo supuesto puede haber problemas. El CC plantea la
posibilidad de que en este segundo grupo, el nombramiento se haga de modo
mancomunado o solidario. En concreto, del art. 894 párrafo 2o CC se recoge la idea del
nombramiento mancomunado o solidario pero hay que acudir al art. 897 CC que dice
“Si el testador no establece claramente la solidaridad de los albaceas, ni fija el orden
en que deben desempeñar su encargo, se entenderán nombrados
mancomunadamente y desempeñarán el cargo como previenen los dos artículos
anteriores”', el art. 895 CC dice "Cuando los albaceas fueren mancomunados, sólo
valdrá lo que todos hagan de consuno (todos a la vez o de mutuo acuerdo), o lo que
haga uno de ellos legalmente autorizado por los demás, o lo que, en caso de
disidencia, acuerde el mayor número ”.

Resumiendo estos preceptos dice que en el caso de solidaridad, este albacea solidario
podría actuar aisladamente, aunque haya otros albaceas nombrados pero si hay
mancomunados debe actuar conjuntamente. En consecuencia, esa mención a la
solidaridad no se extiende a otros aspectos del albaceazgo (responsabilidad, rendición
de cuentas del albaceazgo, remuneración del albaceazgo); solo es la actuación de los
albaceas. Esta actuación que prevé el art. 895 CC permite la siguiente posibilidad: que
actúen todos los albaceas mancomunados personalmente o bien, también, que actúen
por medio de representante o bien en caso de discrepancia que decida la mayoría pero
ocurre lo siguiente: si hubiera un empate de votos, cabe que el propio testador
previera esta posibilidad y cabe que atribuya el voto decisivo a alguno de ellos
(autonomía de la voluntad del testador). Esto si lo hubiera previsto, si no ha dicho nada
el testador la solución es difícil, caben dos posibilidades:
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a. Acudir a los tribunales, es decir, que lo decida un Juez.

b. La extinción del albaceazgo. Esta medida es demasiado, quizás drástica. Los


autores señalan que esta solución habría que dilatarla para intentar alcanzar una
solución.

Respecto de esta mayoría se computan según el número de albaceas que ejerzan el


cargo: o bien que un albacea cese en el cargo [por renuncia] o cabe que ni siquiera
entre en el cargo. En esta posibilidad, la mayoría se refiere a los albaceas que
realmente lo sean, es decir, que ejerzan su cargo. ¿Es preciso que esos albaceas se
reúnan para decidir si se reparte un bien o no, o si se divide así o no? Esos acuerdos
para adoptarlos por mayoría: el legislador no establece ningún artículo donde exija una
reunión para alcanzar esos acuerdos. Sí se admitiría, cabría que lo que hace uno de
esos albaceas mancomunados sea ratificado por los demás [eso nos recuerda a la
figura del mandato].

3.3. ACTOS URGENTES

¿Cómo actúan los albaceas mancomunados? El art. 896 CC señala que “en los casos de
suma urgencia podrá uno de los albaceas mancomunados practicar, bajo su
responsabilidad personal, los actos que fueren necesarios, dando cuenta
inmediatamente a los demás.

Aquí para empezar "... podrá uno de los albaceas... Estas actuaciones urgentes
significan que no se puede contar con el consentimiento de los demás por esa premura
o urgencia. Cuando este precepto señala “...dando cuenta inmediatamente a los
demás” no es en el sentido de buscar la aprobación de los demás albaceas, sino solo
de notificar que ha existido esa actuación para que se enteren de la marcha del
albaceazgo y, además, si quieren impugnar ese acto (pero igual que lo pueden hacer
con los que no son urgentes).

Este acto de urgencia es plenamente válido, excepcionalmente porque se dice que


“««o solo actúe”. Además este art. 896 CC dice “...bajo su responsabilidad personal”
que significa que responderá ese albacea en concreto, que ha actuado como si fuera
un único albacea, no es una responsabilidad especial, actúa en vez de ser como
mancomunado sino como si fuera solo.

3.4. SOLIDARIDAD DE ALBACEAS

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- En primer lugar, cabe la actuación única de cada uno de ellos con cualquiera de
los actos.
- En segundo lugar, pueden actuar por si solo respecto de toda su función.
- En tercer lugar, no es necesario el acuerdo de los demás, es decir, la
deliberación con el resto de los componentes del albaceazgo.

El problema surge cuando otros solidarios quieren, también, actuar; cuando la


actuación de los albaceas solidarios la quieren realizar varios ¿qué ocurre? ¿Cuáles son
las normas por las que se rigen? Se aplican las normas sobre la mancomunidad pero
con la peculiaridad de que se aplican solo a aquellos que estén actuando respecto de
ese caso concreto en ese momento concreto (tendrán que actuar por acuerdos
mayoritarios).

IV. CAPACIDAD PARA SER ALBACEA. FACULTADES

Es necesaria la capacidad plena, el art. 893 CC dice “No podrá ser albacea el que no
tenga capacidad para obligarse. El menor no podrá serlo, ni aun con la autorización del
padre o del tutor”. Esto significa que quedan excluidos todos los menores, incluidos los
emancipados, es decir, un menor nunca puede ser albacea, por lo tanto, personas
mayores de edad y la libre disposición de su bienes [plena capacidad de obrar].

4.1. FACULTADES Y DEBERES DE LOS ALBACEAS

El albacea tiene el deber general de ejecutar y cumplir la voluntad del testador (su
misión y función). Otros deberes se desprenden de estos deberes generales:

En primer lugar, el art. 901 CC “Los albaceas tendrán todas las facultades que
expresamente les haya conferido el testador, y no sean contrarias a las leyes”, es decir,
las facultades y obligaciones que diga el testador.

Si el testador no dice nada, esas facultades serán las que ordena el legislador,
es decir, las facultades legales que este CC asigna al albacea particular. Estas facultades
se enumeran en el art. 902 CC (que hace una alusión al art. 901 CC): “No habiendo el
testador determinado especialmente las facultades de los albaceas, tendrán las
siguientes:

1. Disponer y pagar los sufragios y el funeral del testador con arreglo a lo


dispuesto por él en el testamento; y, en su defecto, según la costumbre del
pueblo.

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2. Satisfacer los legados que consistan en metálico, con el conocimiento y el
beneplácito del heredero.
3. Vigilar sobre la ejecución de todo lo demás ordenado en el testamento, y
sostener, siendo justo, su validez en juicio y fuera de él (la representación del
caudal),
4. Tomar las precauciones necesarias para la conservación y custodia de los
bienes, con intervención de los herederos presentes”.

Vamos a centramos en el art. 903 CC que dice "Si no hubiere en la herencia dinero
bastante para el pago de funerales y legados, y los herederos no lo aportaren de lo
suyo, promoverán los albaceas la venta de los bienes muebles; y no alcanzando éstos,
la de los inmuebles, con intervención de los herederos. Si estuviere interesado en la
herencia algún menor, ausente, corporación o establecimiento público, la venta de los
bienes se hará con las formalidades prevenidas por las leyes para tales casos”. Se trata
de lo siguiente: se le faculta al albacea a vender los bienes de la herencia; cuando no
hay bienes para pagar esos gastos de funeral, respecto de esta posibilidad: se estará a
la voluntad del testador para la venta de esos bienes. En segundo lugar, si nada dijo el
testador, se regirá por lo que dice el art. 903 CC cuyos requisitos son: la falta de dinero,
que los herederos no lo aporten y que se vendan primero los bienes muebles.

Además, respecto de los deberes de los albaceas hay que citar el art. 899 CC “El
albacea que acepta este cargo se constituye en la obligación de desempeñarlo; pero lo
podrá renunciar alegando causa justa al prudente arbitrio del Juez”. Aquí uno de los
deberes de los albaceas es desempeñar su función: primero cumpliendo exactamente
lo que dijo el testador y, en todo caso, el contenido del CC pero respecto de si el
testador incluyó facultades ilegales para el albacea o le hace cumplir una disposición
ilegal ¿Hasta qué punto debe adecuarlas a la legalidad o a la norma? Como el albacea
debe cumplir estrictamente el testamento, no está facultado para transformar lo ilícito
(contra la norma) en válido. Se le dice que lo que sea ilícito, que no lo haga.

Respecto al albacea citar otra norma como es el art. 1459.3 CC “No podrán adquirir por
compra, aunque sea en subasta pública o judicial, por sí ni por persona alguna
intermedia: 3 o Los albaceas, los bienes confiados a su cargo

4.2. RESPONSABILIDAD DEL ALBACEA

Los daños que sufra el albacea ¿cómo los reclama o los repercute? La responsabilidad
del albacea surge de un cargo. Esta responsabilidad procede de la obligación de hacer
inherente a ese cargo, es una responsabilidad obligacional, es decir, no se trata de una
responsabilidad extracontractual, sino obligacional y se rige por el art. 1101 CC
“Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el

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cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los
que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas”.

Además, el albacea responde igual que lo hacía el mandatario (art. 1723 CC “La
Responsabilidad de dos o más mandatarios, aunque hayan sido instituidos
simultáneamente, no es solidaria, si no se ha expresado así”) por dolo o culpa. Si ese
albacea se comporta con negligencia o dolo.

Si el albacea sufre daños en el desempeño de su función tiene derecho a ser resarcido.


Los gastos que se le produzca para desempeñar esa función, también tiene derecho a
reclamarlos y tiene derecho a pedir el adelanto de las cantidades necesarias para el
ejercicio de su función.

4.3. GRATUIDAD DEL CARGO DE ALBACEA

El art. 908 CC “El albaceazgo es cargo gratuito, Podrá, sin embargo, el testador señalar
a los albaceas la remuneración que tenga por conveniente; todo sin perjuicio del
derecho que les asista para cobrar lo que les corresponda por los trabajos de partición
u otros facultativos. Si el testador lega o señala conjuntamente a los albaceas alguna
retribución, la parte de los que no admitan el cargo acrecerá a los que lo desempeñen

- En primer lugar este artículo dice, que ese albacea no va a cobrar nada; pero el
testador puede señalar una remuneración al albacea por ese cargo que ha
desempeñado.
- En segundo lugar, el testador también puede nombrar sucesor a ese albacea, es
decir, que esa retribución la reciba a través de la herencia.
- La tercera posibilidad es, además que el testador le asignare un honorario,
cuando esa tarea del albacea sea una tarea profesional [es decir, un sueldo], es
decir, porque se debe a sus conocimientos profesionales [el avalúo de los
bienes] que son honorarios separados de cualquier retribución.

Si el causante no dice nada, en principio, la remuneración depende de que se


desempeñe el puesto de albacea. Art. 900 CC “El albacea que no acepte el cargo, o lo
renuncie sin justa causa, perderá lo que le hubiere dejado el testador, salvo siempre el
derecho que tuviere a la legítima.

4.4. PLAZO PARA CUMPLIR EL ENCARGO DE ALBACEAZGO

El art. 904 CC “El albacea, a quien el testador no haya fijado plazo, deberá cumplir su
encargo dentro de un año, contado desde su aceptación, o desde que terminen los
litigios que se promovieren sobre la validez o nulidad del testamento o de algunas de

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sus disposiciones”. Art. 905 CC “Si el testador quisiere ampliar el plazo legal, deberá
señalar expresamente el de la prórroga. Si no lo hubiese señalado, se entenderá
prorrogado el plazo por un año. Si, transcurrida esta prórroga, no se hubiese todavía
cumplido la voluntad del testador, podrá el Juez conceder otra por el tiempo que fuere
necesario, atendidas las circunstancias del caso Art. 906 CC “Los herederos y legatarios
podrán, de común acuerdo prorrogar el plazo del albaceazgo por el tiempo que crean
necesario; pero, si el acuerdo fuese sólo por mayoría, la prórroga no podrá exceder de
un año.

V. TERMINACIÓN DEL ALBACEAZGO

Art. 910 CC “Termina el albaceazgo por la muerte, imposibilidad (p.ej.: que tenga que
atender a otras personas), renuncia o remoción del albacea, y por el lapso del término
señalado por el testador, por la ley y, en su caso, por los interesados’’.

Interesa otro aspecto, es decir, en concreto no la renuncia sino ¿qué es el abandono?


No se recoge en la enumeración del art. 910 CC ¿por qué se alude al abandono?
porque el CC sólo prevé la renuncia con justa causa para liberar a ese albacea. Para
permitir el abandono del cargo sin junta causa (es decir, porque yo quiero y ya está)
debería admitirse la figura del abandono y requiere indemnización por cualquier daño
causado.

Remoción: no dice quién le puede echar del cargo, podría ser cualquier interesado, las
causas de remoción serían: el desempeño incorrecto del cargo.

Por último, el art. 907 CC establece la obligación que tienen los albaceas de rendir
cuentas a los herederos: “Los albaceas deberán dar cuenta de su encargo a los
herederos. Si hubieren sido nombrados, no para entregar los bienes a herederos
determinados, sino para darles la inversión o distribución que el testador hubiese
dispuesto en los casos permitidos por derecho, rendirán cuentas al Juez. Toda
disposición del testador contraria a este artículo será nula”.

Artículo 899.

El albacea que acepta este cargo se constituye en la obligación de desempeñarlo; pero


lo podrá renunciar alegando causa justa al prudente arbitrio del Juez.

Setenta y dos. El artículo 899 queda redactado de la forma siguiente:

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«El albacea que acepta el cargo se constituye en la obligación de desempeñarlo; pero
lo podrá renunciar alegando causa justa al criterio del Secretario judicial o del
Notario.»

Artículo 905.

Si el testador quisiere ampliar el plazo legal, deberá señalar expresamente el de la


prórroga. Si no lo hubiese señalado, se entenderá prorrogado el plazo por un año.

Si, transcurrida esta prórroga, no se hubiese todavía cumplido la voluntad del testador,
podrá el Juez conceder otra por el tiempo que fuere necesario, atendidas las
circunstancias del caso.

Setenta y tres. El artículo 905 queda redactado de la forma siguiente:

«Si el testador quisiera ampliar el plazo legal, deberá señalar expresamente el de la


prórroga. Si no lo hubiese señalado, se entenderá prorrogado el plazo por un año. Si,
transcurrida esta prórroga, no se hubiese cumplido todavía la voluntad del testador,
podrá el Secretario judicial o el Notario conceder otra por el tiempo que fuere
necesario, atendidas las circunstancias del caso.»

Artículo 910.

Termina el albaceazgo por la muerte, imposibilidad, renuncia o remoción del albacea, y


por el lapso del término señalado por el testador, por la ley y, en su caso, por los
interesados.

Setenta y cuatro. El artículo 910 queda redactado de la forma siguiente:

«Termina el albaceazgo por la muerte, imposibilidad, renuncia o remoción del albacea,


y por el lapso del término señalado por el testador, por la ley y, en su caso, por los
interesados. La remoción deberá ser apreciada por el Juez.»

En los casos del artículo anterior y en el de no haber aceptado el cargo el albacea


corresponde a los herederos la ejecución de la voluntad del testador.

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Práctica :

1º José instituye como heredera en su testamento a su hija Lola , y para el supuesto


que no quiera o no pueda aceptar la herencia , instituye como herederos a sus nietos
María y Carlos.

Es válida esta cláusula , de que figura se trata .

2º Pedro instituye como herederos universales en el tercio de libre disposición por


partes iguales a sus sobrinos Juan y Adolfo . Juan renuncia a la herencia de Pedro.
Adolfo se pregunta si le corresponde a él la parte de Juan , o le corresponde a los hijos
de Juan .

Razonar la respuesta .

3º En qué momento Juan que le ha dejado su tío Carlos como legado la casa de
Marbella , adquiere la propiedad de dicha casa .

Razonar la respuesta .

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