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Ecuaciones de Maxwell y Potenciales Electromagnéticos

Este documento presenta las ecuaciones de Maxwell, que describen los fenómenos electromagnéticos. Consisten en cuatro ecuaciones integrales y diferenciales para los campos eléctricos y magnéticos. También introduce las relaciones constitutivas, que vinculan los campos en materiales. Finalmente, explica que los potenciales electromagnéticos permiten reducir el número de ecuaciones al resolver los campos producidos por fuentes de carga y corriente.

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Ecuaciones de Maxwell y Potenciales Electromagnéticos

Este documento presenta las ecuaciones de Maxwell, que describen los fenómenos electromagnéticos. Consisten en cuatro ecuaciones integrales y diferenciales para los campos eléctricos y magnéticos. También introduce las relaciones constitutivas, que vinculan los campos en materiales. Finalmente, explica que los potenciales electromagnéticos permiten reducir el número de ecuaciones al resolver los campos producidos por fuentes de carga y corriente.

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Universidad de Santiago de Chile

Facultad de Ciencia
Departamento de Fı́sica
Prof. Ernesto Matute Carvajal

01. ECUACIONES DE MAXWELL


Las ecuaciones de Maxwell constituyen la base para el entendimiento de todos los
fenómenos electromagnéticos en la materia. Consisten en un conjunto de cuatro
ecuaciones para los campos electromagnéticos que, en general, toman las siguientes
formas integrales en el sistema internacional de unidades SI:
I Z
1) ΦD = ⃗ · dS
D ⃗ = Q(int) =
ρdV (ley de Gauss)
S V
donde
⃗ = desplazamiento eléctrico (esencialmente campo eléctrico en la materia) [C/m2 ]
D
ρ = densidad espacial de cargas libres [C/m3 ]
ΦD = flujo de desplazamiento eléctrico [C]
I
2) ΦB = B ⃗ · dS
⃗ = 0 (ley de Gauss magnética)
S
donde
⃗ = campo de inducción magnética [T ]
B
ΦB = flujo de inducción magnética [T m2 = W b]
Esta ley refleja la no existencia de cargas magnéticas aisladas.
I dΦB d Z ⃗ ⃗
3) E = E · dℓ = −
⃗ ⃗ =− B · dS (ley de Faraday-Lenz)
C dt dt S
donde
⃗ = campo eléctrico [V /m = N/C]
E
E = fuerza electromotriz (o circulación del campo eléctrico) [V ]
Esta ley refleja la no existencia de corrientes magnéticas.
I dΦD Z ⃗ ⃗ d Z ⃗
⃗ ⃗
4) H = H · dℓ = I(int) + = J · dS + D · dS

C dt S dt S
(ley de Ampere-Maxwell)
donde
H⃗ = intensidad de campo magnético (esencialmente campo de inducción magnética
en la materia) [A/m]
J⃗ = densidad espacial de corriente eléctrica [A/m2 ]
I = corriente eléctrica [A]
H = fuerza magnetomotriz (o circulación de intensidad de campo magnético) [A]

1
Usando los teoremas de las integrales
I Z
⃗ · dS
D ⃗ = (∇ ⃗ · D)dV
⃗ (teorema de Gauss o de la divergencia)
IS ZV
⃗ · d⃗ℓ = (∇
E ⃗ × E)
⃗ · dS
⃗ (teorema de Stokes o del rotor)
C S
las formas integrales de las ecuaciones de Maxwell pueden ser transformadas en
ecuaciones diferenciales:
1) ∇⃗ · D(⃗
⃗ r, t) = ρ(⃗r, t) (ley de Gauss)
2) ∇⃗ · B(⃗
⃗ r, t) = 0 (ley de Gauss del magnetismo)

3) ∇ ⃗ r, t) = − ∂ B(⃗r, t) (ley de Faraday-Lenz)
⃗ × E(⃗
∂t
⃗ r, t)
∂ D(⃗
4) ∇ × H(⃗r, t) = J(⃗r, t) +
⃗ ⃗ ⃗ (ley de Ampere-Maxwell)
∂t
Ecuaciones 2) y 3) son homogéneas en los campos básicos E, ⃗ B⃗ y son independi-
entes de las propiedades de los materiales. Ecuaciones 1) y 4) son inhomogéneas
en los campos D, ⃗ H⃗ y dependen de las propiedades de los materiales descritos por
⃗ Las
las densidades de carga eléctrica ρ y las densidades de corriente eléctrica J.
ecuaciones de Maxwell están basadas en resultados experimentales y aplicadas a
situaciones macroscópicas. Son ecuaciones fenomenológicas que no han sido de-
ducidas de primeros principios.
Las ecuaciones macroscópicas de Maxwell forman un conjunto de ocho ecuaciones
para las componentes de los cuatro campos vectoriales E, ⃗ B,⃗ D⃗ y H.
⃗ Para re-
solverlas completamente es necesario conocer la relación de los campos D ⃗ yH ⃗ de
las ecuaciones inhomogéneas con los campos E ⃗ yB
⃗ de las ecuaciones homogéneas.
Estas conexiones son conocidas bajo el nombre de relaciones constitutivas y en
general se expresan como
⃗ = D(
D ⃗ E,
⃗ B)

⃗ = H(
H ⃗ E,
⃗ B)

En el caso de medios materiales conductores, hay que agregar una tercera ecuación
constitutiva, la cual corresponde a una ley de Ohm generalizada:
J⃗ = J(
⃗ E,
⃗ B)

Estas tres ecuaciones constitutivas en un medio material pueden resultar bastantes


complicadas, debido a la gran diversidad de propiedades eléctricas y magnéticas
en la materia, especialmente en sólidos cristalinos con materiales ferroeléctricos y
ferromagnéticos.

2
Ejemplos de relaciones constitutivas
En vacı́o:
⃗ = ϵ◦ E
D ⃗

⃗ = 1B
H ⃗
µ◦
donde
ϵ◦ = 8, 85419 × 10−12 [C 2 /N m2 ] = permitividad del vacı́o
µ◦ = 1, 25664 × 10−6 [N s2 /C 2 ] = 4π × 10−7 [T m/A] = permeabilidad del vacı́o
En medios dieléctricos isótropos (propiedades independientes de la di-
rección):
⃗ = ϵE
D ⃗
donde
ϵ = permitividad del dieléctrico = constante
Relación entre ϵ y ϵ◦ está dada por la relación constitutiva macroscópica
D ⃗ + P⃗
⃗ = ϵ◦ E
que en el caso de dieléctricos lineales con
P⃗ (E)
⃗ = χe E⃗
establece la siguiente relación constitutiva:
D⃗ = (ϵ◦ + χe )E
⃗ = ϵE ⃗
donde
ϵ = ϵ◦ + χe
En estas relaciones son introducidas las cantidades
P⃗ = vector de polarización (densidad de dipolos eléctricos en el dieléctrico)
χe = susceptibilidad eléctrica
En medios magnéticos permeables isótropos:
H⃗ = 1B ⃗
µ
donde
µ = permeabilidad magnética = constante
Relación entre µ y µ◦ está dada por la relación constitutiva macroscópica
⃗ = 1B
H ⃗ −M ⃗
µ◦
que en el caso de medios magnéticos lineales con
⃗ (H)
M ⃗ = χm H ⃗
establece la relación constitutiva:
⃗ = µ◦ (1 + χm )H
B ⃗ = µH ⃗

3
donde
µ = µ◦ (1 + χm )
En estas relaciones las cantidades introducidas son
M⃗ = vector de magnetización (densidad de dipolos magnéticos)
χm = susceptibilidad magnética
Por simplicidad, en todo lo que sigue consideraremos sólo medios materiales lineales
e isótropos (medios ideales) cuyo comportamiento dinámico está determinado por
las ecuaciones constitutivas:
⃗ r, t) = ϵE(⃗
D(⃗ ⃗ r, t)

⃗ r, t) = 1 B(⃗
H(⃗ ⃗ r, t)
µ
donde ϵ y µ son constantes.
Para estos materiales lineales, las formas integrales de las ecuaciones de Maxwell
son:
I Q(int) 1 Z
1) ΦE = E · dS =⃗ ⃗ = ρdV (ley de Gauss)
IS ϵ ϵ V
2) ΦB = B ⃗ · dS⃗ = 0 (ley de Gauss magnética)
S
I Z
3) E = E ⃗ · d⃗ℓ = − dΦB = − d B ⃗ · dS
⃗ (ley de Faraday-Lenz)
I
C dt dt S
Z
⃗ dΦE d Z ⃗ ⃗
4) Γ = B · dℓ = µI(int) + ϵµ
⃗ = µ J · dS + ϵµ
⃗ ⃗ E · dS
C dt S dt S
(ley de Ampere-Maxwell)
mientras que sus expresiones diferenciales tienen la forma
1) ∇ ⃗ r, t) = ρ(⃗r, t) (ley de Gauss)
⃗ · E(⃗
ϵ
2) ∇⃗ · B(⃗
⃗ r, t) = 0 (ley de Gauss del magnetismo)

3) ∇ ⃗ r, t) = − ∂ B(⃗r, t) (ley de Faraday-Lenz)
⃗ × E(⃗
∂t

4) ∇⃗ × B(⃗ ⃗ r, t) + ϵµ ∂ E(⃗r, t) (ley de Ampere-Maxwell)
⃗ r, t) = µJ(⃗
∂t
En el caso de medios conductores se agrega la relación constitutiva
⃗ r, t) = σ E(⃗
J(⃗ ⃗ r, t) (ley de Ohm)
donde σ=constante es la conductividad eléctrica del conductor.
En estos medios lineales, las ecuaciones de Maxwell son ocho ecuaciones diferen-
ciales de primer orden lineales y acopladas para las seis componentes de E⃗ y B,

de modo que aparentemente el sistema queda sobre determinado; sin embargo,
hay que mencionar que los campos (al incorporar las condiciones de borde) quedan

4
unı́vocamente determinados.
Finalmente, para tener un conjunto de leyes que dé una descripción clásica completa
de las partı́culas cargadas que interactúan electromagnéticamente, se debe agregar
a las anteriones la ecuación de la fuerza de Lorentz:
⃗ r, t) + ⃗v (t) × B(⃗
F⃗ (⃗r, t) = q[E(⃗ ⃗ r, t)]

5
Universidad de Santiago de Chile
Facultad de Ciencia
Departamento de Fı́sica
Prof. Ernesto Matute Carvajal


Potenciales electromagnéticos (ϕ, A)
Los potenciales electromagnéticos son introducidos para resolver las ecuaciones
de Maxwell con fuentes de cargas y corrientes prescritas. Los potenciales elec-
tromagnéticos permiten reducir el número de las ecuaciones del campo electro-
magnético producido por la fuentes de cargas y corrientes (generadas por agentes
externos al sistema) y poner de manifiesto los grados de libertad que se liberan al
disminuir el número de tales ecuaciones.
Consideramos en primer lugar las ecuaciones de Maxwell homogéneas. Como el
campo B ⃗ tiene divergencia nula,∇⃗ ·B⃗ = 0, puede representarse siempre como el
⃗ Esto es, la identidad vectorial
rotor de un potencial vector A.

⃗ · (∇
⃗ × A)
⃗ ≡0
permite obtener B ⃗ según
⃗ r, t) = ∇
B(⃗ ⃗ × A(⃗
⃗ r, t)

Reemplazando esta expresión en la ecuación de Faraday, ∇×⃗ E ⃗ = − ∂ B , se obtiene
∂t


⃗ × (E ⃗ + ∂A ) = 0
∂t
que en virtud de la identidad vectorial

⃗ × (∇ϕ)⃗ ≡0
permite introducir un potencial escalar ϕ de modo de tener el campo E ⃗ de acuerdo
a la expresión
⃗ r, t)
∂ A(⃗
E(⃗r, t) = −∇ϕ(⃗r, t) −
⃗ ⃗
∂t
Por lo tanto, estas formas de E⃗ yB ⃗ en términos de los potenciales ϕ y A⃗ satisfacen
de manera trivial las dos ecuaciones de Maxwell homogéneas, de modo que el
número de ecuaciones de campo disminuye inmediatamente en dos; sin embargo
se verá luego que esto conlleva la incorporación de grados de libertad que antes
no existı́an. El comportamiento de ϕ y A ⃗ queda entonces determinado por las dos
ecuaciones de Maxwell inhomogéneas. Para resolverlas asumimos por simplicidad
medios materiales lineales.
Reescribamos entonces las ecuaciones de Maxwell no homogéneas en función de

1
los potenciales. La ley de Gauss, ∇ ⃗ = ρ , toma la forma
⃗ ·E
ϵ
∂ ⃗ ⃗ ρ
∇2 ϕ + (∇ · A) = −
∂t ϵ

mientras que de la ecuación de Ampere-Maxwell, ∇ ⃗ = µJ⃗ + ϵµ ∂ E , se tiene
⃗ ×B
∂t


⃗ × (∇ ⃗ + ϵµ ∂ (∇ϕ
⃗ × A) ⃗ + ∂ A ) = µJ⃗
∂t ∂t
que usando la identidad vectorial

⃗ × (∇⃗ × A)
⃗ = ∇(⃗ ∇⃗ · A)
⃗ − ∇2 A ⃗
conduce a la ecuación
2⃗
⃗ − ϵµ ∂ A − ∇(
∇2 A ⃗ ∇⃗ ·A⃗ + ϵµ ∂ϕ ) = −µJ⃗
∂t2 ∂t
De esta manera, se ha reducido el conjunto de las cuatro ecuaciones de Maxwell a
sólo dos ecuaciones, las cuales, sin embargo, siguen acopladas. Esta disminución
en el número de ecuaciones implica la liberación de ciertos grados de libertad que
se manifiestan en la arbitrariedad de la definición de los potenciales. Esto permitirá
desacoplar las ecuaciones para los potenciales escalar y vectorial a través de las
llamadas transformaciones de norma.
Transformaciones de norma:
Dados los campos electromagnéticos E ⃗ y B,
⃗ la elección de los potenciales ϕ y A

no es única. Estos quedan definidos a menos de una función escalar Λ. Los campos
no cambian si los potenciales son transformados del siguiente modo:
∂Λ
ϕ −→ ϕ′ = ϕ −
∂t

A ⃗′ = A
⃗ −→ A ⃗ + ∇Λ

En efecto, se verifica que
∂A ⃗ ∂Λ ∂A⃗′ ∂ ⃗ ∂A⃗′
′ ′
E = −∇ϕ −
⃗ ⃗ = −∇ϕ − ∇( ) −
⃗ ⃗ + (∇Λ) = −∇ϕ −⃗
∂t ∂t ∂t ∂t ∂t
B⃗ =∇ ⃗ ×A ⃗=∇ ⃗ ×A⃗′ − ∇
⃗ × (∇Λ)
⃗ =∇ ⃗ ×A ⃗′
Esta invariancia de los campos electromagnéticos bajo las transformaciones de
norma de los potenciales es llamada invariancia de norma.
Describimos a continuación los distintos tipos de norma que se conocen.

2
Norma de Lorentz:
La libertad implicada por las transformaciones de norma significa que se puede es-
⃗ tal que se cumpla la condición
coger un conjunto de potenciales (ϕ, A)


⃗ ·A ⃗ + ϵµ ∂ϕ = 0 (norma de Lorentz)
∂t
Esta norma desacopla las ecuaciones inhomogéneas para los potenciales√en la forma
de ecuaciones de ondas inhomogéneas que propagan con rapidez v = 1/ϵµ:
∂ 2ϕ ρ
∇ ϕ − ϵµ 2 = −
2
∂t ϵ
∂ 2A⃗
∇ A − ϵµ 2 = −µJ⃗
2⃗
∂t
ecuaciones que también son llamadas ecuaciones de D’Alambert no homogéneas.
Estas ecuaciones de onda inhomogéneas junto con la condición de Lorentz consti-
tuyen un conjunto de ecuaciones que son equivalentes en todos los aspectos a las
ecuaciones de Maxwell. Notar que las dos ecuaciones de onda inhomogéneas son de
segundo orden, en lugar de ser de primer orden como en el caso de las ecuaciones
de Maxwell.
Resulta que la condición de la norma de Lorentz para los potenciales siempre es
posible de satisfacer. Para demostrarlo, supongamos que se disponen de potenciales
ϕ, A ⃗ que no satisfacen la condición de Lorentz, es decir,


⃗ ·A ⃗ + ϵµ ∂ϕ ̸= 0
∂t
entonces efectuamos una transformación de norma para obtener nuevos potenciales
ϕ′ , A
⃗ ′ que sı́ satisfagan la condición de Lorentz:
′ 2

⃗ ·A ⃗ ′ + ϵµ ∂ϕ = 0 = ∇ ⃗ + ϵµ ∂ϕ + ∇2 Λ − ϵµ ∂ Λ
⃗ ·A
∂t ∂t ∂t2
Por lo tanto, basta encontrar una función Λ que cumpla con la ecuación
∂ 2Λ ⃗ + ϵµ ∂ϕ ) ̸= 0
∇2 Λ − ϵµ 2 = −(∇ ⃗ ·A
∂t ∂t
Resolviendo esta ecuación para obtener Λ, los nuevos potenciales ϕ′ , A
⃗ ′ satisfacerán
la condición de Lorentz y las ecuaciones de ondas.
Sin embargo, los potenciales electromagnéticos que satisfacen la condición de
Lorentz tienen aún cierta arbitrariedad. En efecto, la transformación de Lorentz
restringida
∂Λ
ϕ −→ ϕ′ = ϕ −
∂t
⃗ −→ A ′
⃗ =A ⃗ + ∇Λ

A

3
con
∂ 2Λ
∇ Λ − ϵµ 2 = 0
2
∂t
conserva la condición de Lorentz siempre que ϕ, A⃗ la satisfagan inicialmente. Todos
los potenciales electromagnéticos de esta clase restringida se dice que pertenecen
o tienen norma de Lorentz. La norma de Lorentz es muy utilizada por dos razones:
en primer lugar porque conduce a ecuaciones de onda desacopladas para ϕ y A ⃗
en que éstos desempeñan roles similares; en segundo lugar porque se trata de un
concepto independiente del sistema de coordenadas elegido y entonces encaja en
forma natural en las consideraciones de la teorı́a de la relatividad especial.
Norma de Coulomb:
Otra elección interesante de norma para los potenciales electromagnéticos es la
llamada norma de Coulomb. Esta es la norma donde se cumple simplemente la
condición

⃗ ·A ⃗=0
1
Notar que la norma de Coulomb es la norma de Lorentz en el lı́mite v = √ → ∞.
ϵµ
En la norma de Coulomb, el potencial escalar ϕ satisfase la ecuación de Poisson
∇⃗ 2 ϕ(⃗r, t) = − ρ(⃗r, t)
ϵ
cuya solución es
1 ∫ ρ(⃗r′ , t) 3 ′
ϕ(⃗r, t) = dr
4πϵ |⃗r − ⃗r′ |
Este potencial escalar es precisamente el potencial coulombiano instantáneo debido
a la densidad de carga eléctrica ρ(⃗r, t). Notar que esta solución por simple susti-
tución de ρ(⃗r′ , t) en la solución estática. Este es el origen del nombre para la norma
Coulomb.
Por otra parte, se demuestra que en la norma de Coulomb, el potencial vector A ⃗
satisface la siguiente ecuación de ondas inhomogénea:
∂ 2A⃗
∇ A − ϵµ 2 = −µJ⃗t
2⃗
∂t
donde J⃗t es la componenete transversal o solenoidal de la densidad de corriente J⃗
que tiene la propiedad 

⃗ · J⃗t = 0 y está dada por

∫ ⃗ ′
1 ⃗ ⃗ J(⃗r , t) 3 ′ 
J⃗t (⃗r, t) = ∇ × ∇ × d r
4π |⃗r − ⃗r′ |
Esta es la razón por la que la norma Coulomb es también llamada norma transversal.
Es interesante notar la siguiente particularidad de la norma de Coulomb. Es

4
bien sabido que las ondas electromagnéticas se propagan con velocidad finita. Sin
embargo, la solución encontrada para el potencial escalar ϕ indica que éste se
propaga instantáneamente por todo el espacio. Por otro lado, el potencial vector A ⃗
satisface la ecuación de √
ondas inhomogénea transversal que implica una velocidad de
propagación finita v = 1/ϵµ. Hay entonces una aparente contradicción. Además,
la corriente transversal J⃗t involucra una integración instantánea sobre todo el espacio
y no sólo una región finita. También hay que decir que la norma de Coulomb no es
consistente con la teorı́a de la relatividad especial.
Norma de radiación:
La norma de radiación es la norma de Coulomb aplicada en regiones sin fuentes de
cargas y de corrientes, es decir, con ρ = 0 y J⃗ = 0. En este caso, las condiciones
para los potenciales son
ϕ=0

⃗ ·A⃗=0
El potencial vector satisface la ecuación de ondas homogénea
2⃗
∇2 A⃗ − ϵµ ∂ A = 0
∂t2
y los campos electromagnéticos dependen sólo de A ⃗ según

⃗ = − ∂A
E
∂t
⃗ =∇
B ⃗ ×A ⃗

Campos independientes del tiempo:


En particular consideramos aquı́ el caso en que los campos no dependen del tiempo.
De las ecuaciones anteriores, se desprende que las relaciones de los campo eléctrico
y magnético con los potenciales son
⃗ r) = −∇ϕ(⃗
E(⃗ ⃗ r)
⃗ r) = ∇
B(⃗ ⃗ × A(⃗
⃗ r)
donde aplica la norma de Coulomb

⃗ · A(⃗
⃗ r) = 0
y se tienen las ecuaciones de Poisson para los potenciales
ρ(⃗r)
∇2 ϕ(⃗r) = −
ϵ
∇ A(⃗r) = −µJ(⃗
2⃗ ⃗ r)

5
con las soluciones integrales coulombianas
1 ∫ ρ(⃗r′ ) 3 ′
ϕ(⃗r) = dr
4πϵ |⃗r − ⃗r′ |
⃗ r′ )
µ ∫ J(⃗

A(⃗r) = d3 r ′
4π |⃗r − ⃗r |′

que en el caso de distribuciones lineales de cargas y corrientes toman la forma


1 ∫ λdℓ′
ϕ(⃗r) =
4πϵ |⃗r − ⃗r′ |
⃗ µ ∫ Id⃗ℓ′
A(⃗r) =
4π |⃗r − ⃗r′ |
¿Cómo se modifican estas soluciones en los casos en que los campos dependen
del tiempo? La respuesta pasa por tener que resolver las ecuaciones de ondas
inhomogéneas obtenidas anteriormente.

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Ecuaciones de ondas y sus soluciones


Para completar la presentación de las soluciones de las ecuaciones de Maxwell
vı́a los potenciales electromagnéticos, debemos obtener las soluciones de las cor-
respondientes ecuaciones de ondas en norma Lorentz. Estas ecuaciones tienen la
forma general
1 ∂ 2 ψ(⃗r, t)
∇2 ψ(⃗r, t) − 2 = −f (⃗r, t)
v ∂t2
donde f (⃗r, t) es una función conocida que da la distribución de las fuentes de la
función de onda, que en el caso electromagnético son las densidades de cargas y
corrientes. El factor v es la velocidad de propagación de la onda en el medio.
La solución general de la ecuación contempla la solución general de la ecuación
homogénea y una solución particular de la inhomogénea. Por simplicidad, comen-
zamos por considerar las soluciones de la ecuación de diferencial homogénea para
ondas unidimensionales.

Ondas unidimensionales:
La ecuación de ondas en consideración es
∂ 2 ψ(x, t) 1 ∂ 2 ψ(x, t)
− 2 =0
∂x2 v ∂t2
cuya solución general es
ψ(x, t) = C1 f (x − vt) + C2 g(x + vt)
donde C1 y C2 son constantes. Aquı́, esta solución general es la suma de dos ondas
descritas por las funciones de ondas f y g que viajan en direcciones opuestas a lo
largo del eje x (la primera hacia la derecha y la segunda hacia la izquierda) con la
misma rapidez pero no necesariamente la misma forma o perfil.
Una caracterı́stica importante de esta ecuación de ondas es ser lineal, es decir,
ψ(x, t) y sus derivadas aparecen sólo con la primera potencia. Aplica por lo tanto
el llamado principio de superposición, Esto es, si ψ1 (x, t), ψ2 (x, t),...,ψn (x, t) son
soluciones individuales de la ecuación de ondas, entonces cualquier combinación
lineal de éstas es a su vez solución. Es decir,

ψ(x, t) = ni=1 Ci ψi (x, t)
satisface la ecuación de onda, donde Ci son constantes arbitrarias. En otras pal-
abras, la onda resultante en cualquier posición e instante es la suma algebraica

1
de las ondas separadas. Nuevamente, esto es consecuencia de la linealidad de la
ecuación de ondas.
Ejemplo: Ondas sinusoidales
Hasta aquı́ no se ha especificado ninguna forma o perfil para la función de onda
ψ(x, t). Particularizemos en lo que sigue a un perfil descrito por una función seno o
coseno. Cualquier forma de onda, por arbitraria que sea, puede expresarse como una
superposición de estas ondas sinusoidales, de modo que hay en realidad bastante
generalidad en lo que se discuta.
Escojamos la función simple del seno. Para una onda propagando con rapidez v
en la dirección +x, se tiene entonces
ψ(x, t) = f (x − vt) = A sin k(x − vt)
donde k es una constante positiva conocida como el número de propagación y kx
está en radianes. El valor máximo de ψ es la constante A, llamada amplitud de la
onda. Notar que ψ(x, t) es periódica tanto en el espacio como en el tiempo.
Perı́odo espacial λ:
El perı́odo espacial corresponde a la longitud de onda denotada por λ, que es la
distancia menor entre dos puntos en los cuales la función de onda toma el mismo
valor. Un aumento o disminución en x en la cantidad λ deja ψ invariante, es decir,
ψ(x, t) = ψ(x ± λ, t)
En el caso de una onda armónica senoidal, esto corresponde a
sin k(x − vt) = sin k[(x ± λ) − vt] = sin[k(x − vt) ± kλ]
siendo k y λ números positivos:
2π 2π
λ= o bien k =
k λ
Perı́odo temporal T:
En forma similar se analiza el perı́odo temporal T . Este es la cantidad de tiempo
que le toma a una onda completa (una longitud de onda) pasar por un observador
en reposo. En este caso interesa el comportamiento periódico de la onda en el
tiempo:
ψ(x, t) = ψ(x, t ± T )
que aplicada a una onda senoidal implica
sin k(x − vt) = sin k[(x − v(t ± T )] = sin[k(x − vt) ∓ kvT ]
Sigue que

2
λ
kvT = 2π o bien T =
v
El perı́odo temporal es el tiempo que toma una oscilación completa (o ciclo) de la
onda. El inverso es la frecuencia f o el número de ondas (ciclos) por unidad de
tiempo:
1
f=
T
Otra cantidad que se usa en la teorı́a del movimiento oscilatorio es la frecuencia
angular

ω= = 2πf
T
Ası́
ω
v = λf =
k
La longitud de onda, perı́odo, frecuencia, frecuencia angular y número de propa-
gación describen aspectos de la naturaleza perı́odica de una onda en el espacio y
en el tiempo. Varios de estos aspectos se aplican igualmente bien a ondas que
no son sinusoidales siempre que cada perfil de onda esté formado por un patrón
regularmente repetitivo.
Fase y velocidad de fase:
Consideremos una función de onda senoidal de la forma
ψ(x, t) = A sin[k(x ∓ vt) + ε] = A sin(kx ∓ ωt + ε)
donde se ha usado ω = kv. El argumento completo de la función se conoce como
la fase φ de la onda:
φ(x, t) = kx ∓ ωt + ε
ε es una contribución constante a la fase y es llamada simplemente constante de
fase o fase inicial. Notar que la fase es función del espacio y del tiempo. A partir
de las derivadas parciales
( )
∂φ
= k (tiempo constante)
∂x t
( )
∂φ
= ∓ω (posición constante)
∂t x
y de la misma definición de derivadas parciales que establece
( ) ( )
∂φ ∂φ
dφ = dx + dt
∂x t ∂t x
se tiene

3
( )
∂φ
( )
∂x
= − ( ∂t )x (fase constante es dφ = 0)
∂t φ ∂φ
∂x t
esto
(
es )
∂x ω
= ± = ±v
∂t φ k
de modo que un punto de fase constante (ejemplo: la cresta de una onda) se mueve
junto con el perfil de la onda con velocidad v, razón por la cual v es llamada ve-
locidad de fase, la cual lleva un signo positivo si la onda se mueve en la dirección
en que aumenta x y negativo si se mueve en la dirección en que disminuye x.
Representación de ondas con funciones complejas:
En lugar de representar ondas sinusoidales con funciones trigonométricas es mu-
cho más conveniente en cálculos prácticos usar la representación compleja, en-
tendiéndose que la parte real es la cantidad fı́sica real que se está representando.
Ası́
C
ψ(x, t) = A cos(kx ∓ ωt + ε) −→ ψ(x, t) = Aei(kx∓ωt+ε)
C
ψ(x, t) = A sin(kx ∓ ωt + ε) −→ ψ(x, t) = −iAei(kx∓ωt+ε)
La principal razón para usar la expresión exponencial compleja es que es algebraica-
mente más simple que la representación trigonométrica. Sólo después de llegar a un
resultado final, y sólo si se desea representar la onda verdadera, se necesita tomar
la parte real. Es claro que la representación compleja satisface la ecuación de ondas
toda vez que las parte real e imaginaria satisfacen la ecuación de ondas.

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Ondas tridimensionales: ondas planas


La onda plana es el ejemplo más simple de una onda tridimensional. Es una gen-
eralización directa a tres dimensiones de una onda unidimensional. Puntos de fase
constante forman ahora un plano perpendicular a la dirección de propagación, en
lugar de un punto como en el caso unidimensional. Si k̂ es un vector unitario con-
stante en la dirección de propagación de los planos, la ecuación a considerar es la
de un plano perpendicular a este vector y que se encuentra a una distancia d del
origen de un sistema de referencia:
k̂ · ⃗r = d
de manera que para representar una secuencia de planos paralelos sobre los cuales
la función de onda varı́a sinusoidalmente, será cuestión de reemplazar la variable
x de una onda unidimensional por la variable d asociada a los planos de la onda
tridimensional, es decir,
ψ(x, t) = Aei(kx∓ωt) −→ ψ(d, t) = Aei(kd∓ωt)
Por lo tanto, la representación compleja de una onda plana del tipo sinusoidal
monocromática (frecuencia fija) que propaga en dirección ⃗k queda dada por

ψ(⃗r, t) = Aei(k·⃗r∓ωt)
donde ⃗k = k k̂. En buenas cuentas es reemplazar kx en la función de onda unidi-
mensional por ⃗k · ⃗r = kx x + ky y + kz z para obtener la onda tridimensional plana;
coordenadas cartesianas son particularmente útiles para describir ondas planas. El
vector ⃗k es llamado vector de propagación o vector de onda. Su magnitud está
relacionada con la longitud de onda como en el caso unidimensional, cumpliéndose
también las otras relaciones encontradas entre los parámetros periódicos de la onda:
⃗k = k = 2π
λ
ω λ
v = = λf =
k T
A medida que la onda viaja a lo largo de la dirección ⃗k, llenando en principio todo el
espacio, podemos asignarle una fase correspondiente con cada punto en el espacio
y en el tiempo. En cualquier instante, las superficies que unen todos los puntos
de igual fase se llaman frentes de onda o superficies de onda, en el caso presente
frentes de onda plana. Notar que la función de onda misma tendrá un valor con-

1
stante sobre el frente de onda sólo si la amplitud A tiene un valor fijo en el frente.
En general, A es una función de ⃗r y puede no ser constante sobre todo el espacio
o ni siquiera sobre un frente de onda. Cuando la amplitud cambia dentro de un
mismo frente de onda plana, se dice que la onda es inhomogénea. Por el momento
ignoraremos esta complicación.

Ecuación de ondas tridimensionales:


La ecuación homogénea de ondas en tres dimensiones es
1 ∂ 2 ψ(⃗r, t)
∇ ψ(⃗r, t) − 2
2
=0
v ∂t2
Verifiquemos que nuestra función de onda plana es solución de esta ecuación. Notar
al respecto que las operaciones en la representación compleja de la onda
∇ψ
⃗ = A∇e ⃗ i(±⃗k·⃗r∓ωt) = ±i⃗kψ
∂ψ ∂ ⃗
= A ei(±k·⃗r∓ωt) = ∓iωψ
∂t ∂t
permite efectuar los siguientes reemplazos de onda plana en los desarrollos alge-
braicos:
⃗ −→ ±i⃗k


−→ ∓iω
∂t
En el caso de la ecuación de ondas, se tiene
1 ∂ 2ψ ω2
∇ ψ − 2 2 = −k ψ + 2 ψ = 0
2 2
v ∂t v
Asimismo se muestra que soluciones ondas planas no sinusoidales, de forma arbi-
traria, tendrán que ser del tipo
ψ(⃗r, t) = f (±⃗k · ⃗r ∓ ωt)

Soluciones con funciones de onda no periódicas: método de separación de


variables
La ecuación de ondas homogénea puede ser resuelta directamente por la técnica
matemática de separación de variables, la cual aplica para ecuaciones diferenciales
donde sus distintos términos no mezclan variables, como es el caso de nuestra
ecuación de ondas. Consiste en buscar soluciones en la forma
ψ(⃗r, t) = φ(⃗r)f (t)
separando entonces las variables ⃗r y t. Reemplazando en la ecuación de ondas, se
obtiene

2
1 ∂ 2 f (t)
f (t)∇ φ(⃗r) − 2 φ(⃗r)
2
=0
v ∂t2
que al dividirla por el producto φ(⃗r)f (t) nos da
∇2 φ(⃗r) 1 ∂ 2 f (t)
= 2 2
≡ constante ≡ −k 2
φ(⃗r) v f (t) ∂t
Esto corresponde a tener que resolver las siguientes dos ecuaciones:
∂ 2 f (t)
2
+ ω 2 f (t) = 0 donde ω ≡ kv = constante arbitraria
∂t
ω2
∇ φ(⃗r) + 2 φ(⃗r) = 0
2
v
La solución de la primera es
ψ(⃗r, t) = φ(⃗r, ω)e−iωt
la cual nos permite escribir la solución general de la ecuación de ondas como la
integral
Z ∞
ψ(⃗r, t) = φ(⃗r, ω)e−iωt dω (transformada inversa de Fourier)
−∞
donde se está tomando en cuenta todos los valores posibles (continuos), positivos y
negativos, de la constante ω. Matemáticamente, es una de las llamadas integrales
de Fourier. La otra resulta al despejar en forma inversa para obtener
1 Z∞
φ(⃗r, ω) = ψ(⃗r, t)eiωt dt (transformada de Fourier)
2π −∞
donde se ha introducido el factor convencional 2π.
Como caso particular tenemos la solución de onda plana, donde la parte espacial es

φ(⃗r) = Ae±ik·⃗r
y por lo tanto

ψ(⃗r, t) = Aei(±k·⃗r−ωt)
Agregamos finalmente la solución general para ondas planas no monocromáticas
Z ∞ Z ∞  
⃗ ⃗
ψ(⃗r, t) = φ(⃗r, ω)e−iωt dω = A(ω)eik·⃗r + B(ω)e−ik·⃗r e−iωt dω
−∞ −∞
donde k = ω/v.

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Solución de la ecuación de ondas inhomogénea:


Resolvamos ahora nuestra ecuación de ondas inhomogénea planteada iniciamente
1 ∂ 2 ψ(⃗r, t)
∇ ψ(⃗r, t) − 2
2
= −f (⃗r, t)
v ∂t2
aplicando el método de las transformadas de Fourier y asumiendo por simplicidad
que no hay fronteras que considerar. Suponemos entonces que ψ(⃗r, t) y f (⃗r, t)
pueden ser expandidas
Z ∞
según
ψ(⃗r, t) = φ(⃗r, ω)e−iωt dω
−∞
Z ∞
f (⃗r, t) = g(⃗r, ω)e−iωt dω
−∞
mientras que sus inversan son
1 Z∞
φ(⃗r, ω) = ψ(⃗r, t)eiωt dt
2π −∞
1 Z∞
g(⃗r, ω) = f (⃗r, t)eiωt dt
2π −∞
Reemplazando

lasintegrales de Fourier en la ecuación de ondas, se tiene
Z ∞ ω2  Z ∞
−iωt
∇2 + φ(⃗r , ω)e dω = − g(⃗r, ω)e−iωt dω
−∞ v 2 −∞

es decir, la transformada de Fourier φ(⃗r, ω) debe satisfacer la ecuación


∇2 φ(⃗r, ω) + k 2 φ(⃗r, ω) = −g(⃗r, ω)
para cada valor de ω. Como es lo usual, k = ω/v es el número de onda asoci-
ado a la frecuencia ω. Esta ecuación es llamada ecuación de ondas de Helmholtz
inhomogénea. Se reduce a la ecuación de Poisson si k = 0.
La ecuación puede resolverse más fácilmente encontrando primeramente la solución
para una fuente puntual y luego sumando todas ellas sobre la distribución de la
fuente total según g(⃗r, ω). Para describir una fuente puntual localizada en la
posición ⃗r′ usamos la función delta de Dirac δ(⃗r − ⃗r′ ), es decir, escribimos sim-
plemente
g(⃗r, ω) = δ(⃗r − ⃗r′ )
Ası́, g(⃗r, ω) es cero en todas partes excepto en ⃗r = ⃗r′ , la posición de la fuente
puntual. Además, cada fuente unitaria satisface la ecuación
∇2 Gω (⃗r, ⃗r′ ) + k 2 Gω (⃗r, ⃗r′ ) = −δ(⃗r − ⃗r′ )
Ahora bien, multiplicando esta ecuación por g(⃗r′ , ω), integrando en ⃗r′ y usando las

1
propiedades de
Z
la función delta de Dirac,Zse obtiene
(∇2 + k 2 ) Gω (⃗r, ⃗r′ )g(⃗r′ , ω)d3 r′ = − δ(⃗r − ⃗r′ )g(⃗r′ , ω)d3 r′ = −g(⃗r, ω)
| {z }
φ(⃗r,ω)
es decir, obtenemos solución correspondiente a la fuente total a través de la super-
posición o integral
Z
φ(⃗r, ω) = Gω (⃗r, ⃗r′ )g(⃗r′ , ω)d3 r′

Más aún, si no hay fronteras, Gω será función sólo de R ⃗ = ⃗r − ⃗r′ y esféricamente


simétrica, debido a que es una fuente puntual única en todo el espacio, dependiendo
por lo tanto sólo de R = |R|. ⃗ Esto es, por simetrı́a:
Gω (⃗r, ⃗r′ ) = Gω (R) donde R = |R| ⃗ = |⃗r − ⃗r′ |
de modo que ahora la ecuación para fuente puntual es
∇R 2 Gω (R) + k 2 Gω (R) = −δ(R) ⃗
Para determinar Gω usamos la expresión de ∇2 en coordenadas esféricas:
1 ∂2 1 ∂ ∂G 1 ∂ 2G
∇2 G = (RG) + (sin θ ) +
R ∂R2 R2 sin θ ∂θ ∂θ R2 sin2 θ ∂ϕ2
ası́, la ecuación para Gω = Gω (R), independiente de θ y ϕ, toma la siguiente forma:
1 d2
2
(RGω ) + k 2 Gω = −δ(R)⃗
R dR
En todos los puntos del espacio, exceptuando R = 0, RGω (R) satisface la ecuación
homogénea
d2
2
(RGω ) + k 2 (RGω ) = 0
dR
Esta ecuación diferencial tiene solución inmediata:
RGω = Ae±ikR con k = ω/v
donde A es una constante arbitraria. Para evaluarla, consideramos la integral de
volumen de la ecuación no homogénea inicial para Gω sobre la inmediata vecindad
del punto singular R = 0. Aquı́ Gω se comporta como
A
Gω ≈
R
Integrando,
Z Z Z
∇2 Gω d3 R + k 2 Gω d3 R = − δ(R)d ⃗ 3R
Z 1 Z R 4πR2
A ∇2 ( )d3 R + k 2 A dR = −1
R 0 R
y usando
1
∇2 ( ) = −4πδ(R)⃗
R
2
se tiene
−4πA + 2πAk 2 R2 = −1
que en el lı́mite R → 0 determina
1
A=

Por lo tanto, Gω queda calculado:
1 ±ikR
Gω (R) = e con k = ω/v
4πR
Reeplazando en la última expresión integral para φ(⃗r, ω), se obtiene

1 Z e±ik|⃗r−⃗r | ′
φ(⃗r, ω) = g(⃗r , ω)d3 r′
4π |⃗r − ⃗r | ′

Ası́ entonces, el efecto del segundo término que depende de k en la ecuación de


Helmholtz es introducir un factor exponencial complejo en la solución coulombiana
de la ecuación de Poisson. Por lo demás, haciendo k = 0, la solución encontrada
para φ(⃗r, ω) se reduce a la expresión coulombiana conocida.
Finalmente, la función de onda que depende del tiempo y satisface la ecuación
de ondas inicial, es

1 Z Z e−iω(t± v |⃗r−⃗r |) ′
1

ψ(⃗r, t) = g(⃗r , ω)d3 r′ dω


4π |⃗r − ⃗r | ′

Introduzcamos ahora en el integrando una nueva variable temporal:


1
t′ = t ± |⃗r − ⃗r′ |
v
la cual corresponde a un corrimiento del tiempo en una cantidad que es igual al
tiempo que toma un frente de onda en propagarse desde el punto ⃗r′ al punto ⃗r.
Luego,

1 Z Z e−iωt
ψ(⃗r, t) = g(⃗r′ , ω)d3 r′ dω
4π |⃗r − ⃗r | ′

esto es, usando la expresión integral de Fourier para la función f ,


1 Z f (⃗r′ , t′ ) 3 ′
ψ(⃗r, t) = dr
4π |⃗r − ⃗r′ |
o bien,
1 Z f (⃗r′ , t ± v1 |⃗r − ⃗r′ |) 3 ′
ψ(⃗r, t) = dr
4π |⃗r − ⃗r′ |
Notar que el punto de observación ⃗r aparece explı́citamente en el denominador del
integrando y también en el tiempo en que las fuentes de ondas son introducidas en
el integrando. Matemáticamente tanto el signo + como el signo − son válidos. Sin

3
embargo, sólo el signo − tiene significado fı́sico. Lo que se quiere es el efecto en ⃗r
de las fuentes de ondas en ⃗r′ , y el signo − corresponde a la causa que precede el
efecto. Aquı́, el efecto observado en el punto ⃗r en el instante t es debido a la acción
de una fuente alejada una distancia |⃗r − ⃗r′ | en un momento anterior o retardado
t′ = t − |⃗r − ⃗r′ | /v. La diferencia de tiempo |⃗r − ⃗r′ | /v es precisamente el tiempo
de propagación de un punto al otro. La solución con el signo − es llamada la
solución retardada o causal de la ecuación de ondas inhomogénea. La solución con
el signo + es llamada la solución avanzada o no causal. Su uso viola las nociones
elementales de causalidad: implica que el efecto es anterior en el tiempo a la causa.
Por esta razón descartamos esta última solución; transgrede en forma evidente la
experiencia; las ondas no preceden a las fuentes que las producen.

Soluciónes integrales para los potenciales electromagnéticos


tiempo-dependientes:
Con las soluciones obtenidas de la ecuación de ondas inhomogénea, construimos
ahora las expresiones en función de las coordenadas espaciales y el tiempo de los
⃗ en la norma de Lorentz, los
potenciales electromagnéticos escalar ϕ y vectorial A
llamados potenciales retardados (o tardı́os):
1 Z ρ(⃗r′ , t′ ) 3 ′
ϕ(⃗r, t) = dr
4πϵ |⃗r − ⃗r′ |
µ Z J(⃗ ⃗ r ′ , t′ )

A(⃗r, t) = d3 r′
4π |⃗r − ⃗r | ′

donde
|⃗r − ⃗r′ | 1
t′ = t − = tiempo retardado, con v = √
v ϵµ
Los potenciales en el caso de depender del tiempo tienen expresiones que indican
que, en un punto ⃗r y en un instante dado t, los potenciales se determinan por la
carga y la corriente que existı́an en otros puntos del espacio ⃗r′ en los instantes
anteriores o retardados t′ (y no en los instantes simultáneos t). El tiempo correcto
para cada punto fuente es anterior a t en una cantidad igual al tiempo necesario
para desplazarse desde la fuente al punto ⃗r del campo con rapidez v. Si, por
ejemplo, una carga puntual q situada en el origen de coordenadas se cambiara
repentinamente, entonces el efecto de este cambio no se sentirı́a a una distancia
r hasta que transcurriera un tiempo r/v después que el cambio haya ocurrido. El
efecto del cambio se propaga hacia afuera aproximadamente como un frente de onda
esférico. Notar que los potenciales en el lı́mite estático se reducen a las expresiones
coulombianas conocidas.

4
Habiendo encontrado los potenciales electromagnéticos, podemos a continuación

obtener los campos electromagnéticos según E ⃗ = −∇ϕ⃗ − ∂A y B ⃗ =∇ ⃗ × A.
⃗ En
∂t
principio estas operaciones son directas; sin embargo, veremos posteriormente que
en la práctica son operaciones más bien complicadas.

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Energı́a electromagnética y su conservación en un sistema de cargas y


campos
Determinaremos aquı́ la energı́a asociada a los campos electromagnéticos tiempo-
dependientes que llenan una determinada región del espacio. Para esto, considere-
mos una partı́cula cargada q que se mueve con velocidad ⃗v bajo la acción de campos
electromagnéticos externos E ⃗ y B.⃗ La fuerza sobre la partı́cula es
F⃗ = q(E ⃗ + ⃗v × B)⃗
El trabajo mecánico realizado por esta fuerza en la unidad de tiempo, es decir, la
potencia, es
dW d⃗r
= F⃗ · = F⃗ · ⃗v = q(E⃗ + ⃗v × B)⃗ · ⃗v = q E
⃗ · ⃗v
dt dt
Notar que el campo magnético no realiza trabajo pues la fuerza magnética es per-
pendicular a la velocidad. En el caso de una distribución continua de carga y
corriente, se considera la fuerza por unidad de volumen (densidad de fuerza)
f⃗ = ρE ⃗ + J⃗ × B ⃗ donde J⃗ = ρ⃗v
esto es,
dw
= J⃗ · E

dt
Ası́, J⃗ · E
⃗ determina el trabajo mecánico realizado por los campos electromagnéticos
por unidad de volumen y por unidad de tiempo, es decir, la potencia electro-
magnética por unidad de volumen. Representa una conversión de energı́a elec-
tromagnética en energı́a mecánica. Por supuesto, esto debe balancearse con la
correspondiente rapidez de la disminución local de energı́a electromagnética si ésta
ha de conservarse. Para demostrarlo explı́citamente, usemos la ley de Ampere-
Maxwell para reemplazar J: ⃗
∂D⃗ ∂D⃗
∇×H =J +
⃗ ⃗ ⃗ =⇒ J · E = E · (∇ × H) − E ·
⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗
∂t ∂t
Utilizamos la identidad vectorial
∇⃗ · (E ⃗ × H)⃗ =H ⃗ · (∇
⃗ × E)
⃗ −E ⃗ · (∇
⃗ × H) ⃗
y combinamos con la ley de Faraday para reescribir la expresión de J⃗ · E: ⃗
∂B⃗ ⃗
∂D ⃗
∂B
∇×E =−
⃗ ⃗ =⇒ −J · E = ∇ · (E × H) + E ·
⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗ +H ·

∂t ∂t ∂t

1
Para proseguir suponemos que el medio macroscópico es lineal, de manera que
∂D⃗ ∂E⃗ ϵ∂ ⃗ ⃗ 1∂ ⃗ ⃗

⃗ = ϵE ·
⃗ = (E · E) = (E · D)
∂t ∂t 2 ∂t 2 ∂t
⃗ ⃗
H⃗ · ∂ B = µH ⃗ · ∂ H = µ ∂ (H ⃗ = 1 ∂ (B
⃗ · H) ⃗ · H)

∂t ∂t 2 ∂t 2 ∂t
obteniéndose entonces
−J⃗ · E⃗ = 1 ∂ (E ⃗ ·D ⃗ +B ⃗ · H)
⃗ +∇ ⃗ · (E
⃗ × H)

2 ∂t
Si introducimos las siguientes definiciones
1 ⃗ ⃗
uem = (E ·D+B ⃗ · H)

2
S =E×H
⃗ ⃗ ⃗
la ecuación anterior puede ser escrita como
∂uem ⃗ ⃗
+ ∇ · S = − |J⃗ {z·E⃗
}
∂t ∂umec
∂t

o bien,

(uem + umec ) + ∇⃗ ·S⃗=0
∂t
Veamos ahora el significado fı́sico de las cantidades definidas. Considerando que
las dimensiones fı́sicas de J⃗ · E
⃗ son las de energı́a por unidad de volumen y por
unidad de tiempo y que representa la pérdida de energı́a electromagnética debido
a su conversión en energı́a mecánica de las partı́culas cargadas, se concluye que
las dimensiones de uem son las de energı́a por unidad de volumen, es decir, uem
describe la densidad total de energı́a electromagnética en la región. Asimismo, las
dimensiones de S ⃗ son las de energı́a por unidad de área y por unidad de tiempo,
siendo entonces interpretado como la densidad de corriente de energı́a o densidad
de flujo de energı́a electromagnética; es también llamado vector de Poynting. Por lo
tanto, la ecuación diferencial anterior representa la conservación local de la energı́a
electromagnética (o forma diferencial del teorema de Poynting).
Por otra lado, en un medio no conductor J⃗ · E ⃗ = 0. La ecuación se simplifica
entonces en
∂uem ⃗ ⃗
+∇·S =0
∂t
Esta expresión tiene exactamente la forma matemática de la ecuación diferencial
para la conservación de la carga eléctrica (ecuación de continuidad):
∂ρ ⃗ ⃗
+∇·J =0
∂t
lo que enfatiza la interpretación del vector de Poynting como densidad de corriente

2
de energı́a o rapidez de flujo de energı́a por unidad de área. Debe tenerse presente
que sólo la divergencia ∇·
⃗ S⃗ contribuye al balance de energı́a; en el caso estacionario
y en ausencia de corrientes externas, S ⃗ ̸= 0 y ∇⃗ ·S⃗ = 0 y por lo tanto no hay flujo
de energı́a.
Obtengamos a continuación la forma integral de la expresión para la conservación
de la energı́a. Integrando sobre un volumen fijo V limitado por una superficie A, se
tiene
d Z Z Z
uem d r + ∇ · S d r = − J⃗ · E
3 ⃗ ⃗ 3 ⃗ d3 r
dt V V V
Aplicando el teorema de la divergencia a la segunda integral,
d Z Z I
uem d3 r + J⃗ · E ⃗ d3 r = − S ⃗ · dA

dt V V A
Ahora bien, la primera integral representa la energı́a electromagnética dentro del
volumen V :
Z 1Z ⃗ ⃗
εem = uem d r = 3
(E · D + B⃗ · H)
⃗ d3 r
V 2 V
Por otra parte, ya que la materia está al final de cuentas compuesta de partı́culas
cargadas ( electrones y núcleos atómicos), podemos decir que la conversión de
energı́a electromagnética en energı́a mecánica, representada por J⃗ · E,⃗ corresponde
a un aumento de la energı́a mecánica (cinética) de las partı́culas cargadas por unidad
de volumen. Si denotamos la energı́a total de las partı́culas dentro del volumen V
por εmec y suponemos que las partı́culas no escapan del volumen, se obtiene
dεmec Z ⃗ ⃗ 3
= J ·E d r
dt V
Por lo tanto, podemos escribir
d I
(εem + εmec ) = − S ⃗ · dA⃗
dt A
El lado izquierdo de esta ecuación representa el cambio por unidad de tiempo de
la energı́a total del campo electromagnético y de las partı́culas en el interior del
volumen considerado. La integral del lado derecho se interpreta como el flujo de
energı́a electromagnética a través de la superficie que limita el volumen dado; el
vector de Poynting S ⃗ representa esta densidad de flujo, es decir, la cantidad de
energı́a del campo electromagnético que atraviesa la unidad de área de la superficie
por unidad de tiempo. Claramente, la ecuación expresa la forma integral de la
conservación de la energı́a (o del teorema de Poynting). En el caso de existir efectos
disipativos, tales como hysteresis (efecto no lineal) en materiales ferromagnéticos,
el balance de energı́a anterior no es válido, sino que se deben agregar términos que
representen las pérdidas por hysteresis.
Nuevamente, hay que tener presente que sólo la integral de superficie completa de

3
⃗ contribuye al balance de energı́a. Ası́, el flujo neto de energı́a electromagnética
S
será siempre nula si ∇
⃗ ·S
⃗ = 0.

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Momentum lineal electromagnético y su conservación en un sistema de


cargas y campos
La conservación del momentum lineal es tratada en forma similar a la conservación
de la energı́a. Asumimos una distribución continua de cargas y corrientes. Si p⃗mec
denota el momentum total de todas las partı́culas por unida de volumen, entonces
la segunda ley de Newton nos permite escribir
d⃗pmec
= f⃗ = ρE ⃗ + J⃗ × B ⃗
dt
Al igual que lo hecho en el caso de la energı́a, usamos las ecuaciones de Maxwell
para reemplazar ρ y J: ⃗
ρ=∇ ⃗ ·D ⃗

J⃗ = ∇⃗ ×H ⃗ − ∂D
∂t
Luego
∂D ⃗

f = E(∇ · D) + B ×
⃗ ⃗ ⃗ ⃗ −B⃗ × (∇⃗ × H)

∂t
Considerando
∂D⃗ ∂ ⃗ ∂B⃗ ∂ ⃗

⃗ = − (D × B) + D ×⃗ ⃗ = − (D × B)
⃗ −D ⃗ × (∇
⃗ × E)

∂t ∂t ∂t ∂t
donde se ha usado la ley de Faraday ∂ B/∂t ⃗ = −∇ ⃗ × E, ⃗ ∇
⃗ y agregando H( ⃗ · B)
⃗ =0
por ley de Gauss magnética, se tiene
f⃗ = E(
⃗ ∇ ⃗ · D)⃗ + H( ⃗ ∇⃗ · B)
⃗ −D ⃗ × (∇⃗ × E)
⃗ −B ⃗ × (∇ ⃗ − ∂ (D
⃗ × H) ⃗ × B) ⃗
∂t
Para seguir, suponemos nuevamente que el medio es lineal, esto es, D ⃗ = ϵE ⃗ y
B⃗ = µH. ⃗ Luego,

f⃗ = ϵE(⃗ ∇⃗ · E)⃗ + µH( ⃗ ∇⃗ · H)


⃗ − ϵE⃗ × (∇⃗ × E)
⃗ − µH ⃗ × (∇ ⃗ − ϵµ ∂ (E
⃗ × H) ⃗ × H)

∂t
Pero, utilizando la simbologı́a cartesiana
(x, y, z) → (1, 2, 3) ; (∂/∂x, ∂/∂y, ∂/∂z) → (∂1 , ∂2 , ∂3 )
 
calculamos E(∇ · E) − E × (∇ × E) :
⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗ ⃗
1
E1 (∂1 E1 + ∂2 E2 + ∂3 E3 ) − E2 (∂1 E2 − ∂2 E1 ) + E3 (∂3 E1 − ∂1 E3 ) =
∂1 (E12 ) + ∂2 (E1 E2 ) + ∂3 (E1 E3 ) − 21 ∂1 (E12 + E22 + E32 ) =

1


P3
j=1 ∂j (E1 Ej − 12 E
⃗ ·E⃗ δ1j ) donde δij = 1 si i = j
 0 si i ̸= j

y similarmente para las otras dos componentes cartesianas de esta expresión vecto-
rial. Introduciendo el ı́ndice i = 1, 2, 3 escribimos
  3
⃗ ∇
E( ⃗ · E)
⃗ −E ⃗ × (∇ ⃗ = X ∂j (Ei Ej − 1 E
⃗ × E) ⃗ ·E
⃗ δij )
i j=1 2
Similarmente,
  X 3
⃗ ∇ ⃗ · H)
⃗ −H ⃗ × (∇ ⃗ × H) 1⃗ ⃗
H( ⃗ = ∂j (Hi Hj − H · H δij )
i j=1 2
En consecuencia,
d X3 1 ⃗ ⃗
(⃗pmec )i = ∂j [ϵEi Ej + µHi Hj − (ϵE · E + µH ⃗ δij ] − ϵµ ∂ (E
⃗ · H) ⃗ × H)
⃗ i
dt j=1 2 ∂t
Es costumbre introducir la definición de la llamada dı́ada o tensor de tensiones de
Maxwell:
1 ⃗ ⃗
Tij = ϵEi Ej + µHi Hj − (ϵE · E + µH ⃗ · H)
⃗ δij = Tji
2
| {z }
uem
el cual es simétrico en el caso simple de medios lineales. Por lo tanto,
d X3 ∂ ⃗
(⃗pmec )i = ∂j Tji − (D × B)
⃗ i
dt j=1 ∂t
En notación vectorial:
d⃗pmec
+ (D
∂ ⃗
× B) ⃗ T↔
⃗ = ∇·
dt ∂t

⃗ T↔ es un vector cuyas tres
donde T es la notación de dı́ada para Tij . Notar que ∇·
componentes son las respectivas divergencias de los tres vectores columnas o filas
de la matriz Tij construida en un sistema dado de coordenadas. Tij tiene unidades
de energı́a por unidad de volumen, o bien unidades de momentum lineal por unidad
de área y por unidad de tiempo, o bien unidades de fuerza por unidad de área.
Además, es natural definir la densidad de momentum lineal electromagnético como
p⃗em = D ⃗ ×B ⃗ = ϵµE ⃗ ×H⃗ = ϵµS

de modo que el vector de Poynting tiene un rol doble, al contener información de la
energı́a y del momentum lineal electromagnético. Ası́ entonces, la forma diferencial
de la ecuación de la conservación local del momentum lineal es
d⃗pmec ∂⃗pem
+ ⃗ T↔
= ∇·
dt ∂t
Para obtener ahora la forma integral de la ley de conservación del momentum

2
lineal, integramos sobre un volumen V limitado por una superficie A. Denotamos
por P⃗mec y P⃗em el momentum lineal total de todas las partı́culas y del campo elec-
tromagnético
Z
en el volumen V , respectivamente:
P⃗mec = p⃗mec d3 r
Z V Z
P⃗em = p⃗em d3 r = D ⃗ × Bd
⃗ 3r
V V
entonces,
dP⃗mec dP⃗em Z ⃗ ↔ 3
+ = ∇· T d r
dt dt V
Finalmente,
Z
aplicando
I ↔
el teorema de la divergencia
↔ 3
∇·
⃗ T d r = T · dA ⃗
|{z}
V A
n̂dA
se tiene:
d ⃗ I ↔
(Pmec + Pem ) = T ·dA
⃗ ⃗
dt A
que en componentes es
d ⃗ I X 3
(Pmec + P⃗em )i = Tij nj dA
dt A j=1

Al representar esto una ley de conservación del momentum lineal, T· n̂ representa
el flujo por unidad de área perpendicular a n̂ del momentum lineal a través de la
superficie A hacia el interior del volumen V . La componente Tij del tensor de
Maxwell da la cantidad de la componente i del momentum lineal que entra por
unidad de tiempo a través de la unidad de superficie perpendicular al eje xj . Con

otras palabras, T · n̂ es la fuerza por unidad de área transmitida a través de la
superficie A y que actúa sobre el sistema combinado de partı́culas y campos dentro
del volumen V . La ecuación anterior puede, por lo tanto, ser usada para calcular las
fuerzas que actúan sobre objetos materiales en campos electromagnéticos (ejemplo:
hornos microondas) si se encierran los objetos con una superficie A y se calcula la
fuerza electromagnética total según el lado derecho de la ecuación.

3
Momentum angular electromagnético:
La conservación del momentum angular de un sistema combinado de partı́culas y
campos electromagnéticos puede ser tratada con el mismo método que se usó para
las conservaciones de la energı́a y del momentum lineal. La densidad de momentum
angular electromagnético es definida como
⃗ℓem = ⃗r × p⃗em = ⃗r × (D
⃗ × B)
⃗ = ϵµ ⃗r × (E
⃗ × H)
⃗ = ϵµ ⃗r × S⃗
El momentum
Z
angular electromagnético contenido en un volumen V es entonces:
⃗ em = ⃗ℓem d3 r
L
V

4
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02. Propagación de ondas electromagnéticas


Propagación de las ondas electromagnéticas en medios no conductores:
La existencia y propagación de ondas electromagnéticas son explicadas por las
ecuaciones de Maxwell que describen los campos electromagnéticos. Son
consecuencia de las ecuaciones de ondas obtenidas a partir de éstas. En el caso de
medios no conductores lineales (dieléctricos), con densidades de cargas y corrientes
eléctricas nulas (𝜌 = 0 y 𝐽⃗ = ⃗0⃗), las ecuaciones de Maxwell en su forma diferencial se
reducen a las siguientes:

⃗⃗ ∙ 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 0
1) ∇ (ley de Gauss eléctrica)

⃗⃗ ∙ 𝐵
2) ∇ ⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 0 (ley de Gauss magnética)
𝜕
⃗⃗ × 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = −
3) ∇ ⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡)
𝐵 (ley de Faraday-Lenz)
𝜕𝑡
𝜕
⃗⃗ × 𝐵
4) ∇ ⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝜖𝜇 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) (ley de Ampere-Maxwell)
𝜕𝑡

Aplicando el operador del rotor sobre la tercera ecuación


𝜕
⃗⃗ × (∇
∇ ⃗⃗ × 𝐸⃗⃗ ) = − ⃗⃗ × 𝐵
(∇ ⃗⃗ )
𝜕𝑡
usando la identidad vectorial
⃗∇⃗ × (∇
⃗⃗ × 𝐸⃗⃗ ) = ⃗∇⃗(∇
⃗⃗ ∙ 𝐸⃗⃗ ) − ∇2 𝐸⃗⃗

y combinando con la cuarta ecuación, se tiene


𝜕2
⃗∇⃗(∇
⃗⃗ ∙ 𝐸⃗⃗ ) − ∇2 𝐸⃗⃗ = − 𝜖𝜇 𝐸⃗⃗
𝜕𝑡 2
la cual, después de utilizar la primera ecuación de Maxwell, nos lleva a la ecuación
de ondas del campo eléctrico:
1 𝜕2 1
∇2 𝐸⃗⃗ − 𝐸⃗⃗ = 0 con v 2 =
v2 𝜕𝑡 2 𝜖𝜇

En forma similar se obtiene la ecuación de ondas para el campo magnético. En


efecto, la aplicación ahora del operador rotor sobre la cuarta ecuación de Maxwell
conduce a la expresión
𝜕
⃗∇⃗ × (∇
⃗⃗ × 𝐵
⃗⃗ ) = 𝜖𝜇 ⃗⃗ × 𝐸⃗⃗ )
(∇
𝜕𝑡

1
⃗⃗ y la ley de Faraday, genera la
que, usando la identidad vectorial anterior para 𝐵
ecuación
𝜕2
⃗⃗(∇
∇ ⃗⃗ ∙ 𝐵
⃗⃗ ) − ∇2 𝐵
⃗⃗ = − 𝜖𝜇 ⃗⃗
𝐵
𝜕𝑡 2
es decir, la ecuación de ondas al considerar la segunda ecuación de Maxwell:

2 ⃗⃗ 1 𝜕2
∇ 𝐵− ⃗⃗ = 0
𝐵
v2 𝜕𝑡 2
Soluciones onda plana monocromáticas (frecuencia 𝜔 fija)
de estas ecuaciones de ondas, en la representación
compleja, son
𝜔
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 𝐸⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝑘⃗⃗∙𝑟⃗−𝜔𝑡) con v =
𝑘

⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝑘⃗⃗∙𝑟⃗−𝜔𝑡)
⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐵
𝐵
donde 𝐸⃗⃗0 y 𝐵
⃗⃗0 son los vectores amplitud de la onda y 𝑘⃗⃗ es su vector de propagación.
El carácter vectorial de las magnitudes ondulatorias complica la descripción de las
ondas, pues según éstas propagan los vectores campo eléctrico y campo magnético
pueden cambiar de magnitud, dirección y sentido. Analicemos a continuación las
propiedades que presentan las distintas cantidades vectoriales.
Consideremos nuevamente las ecuaciones de Maxwell, usando por simplicidad los
reemplazos de onda plana que aplican en la representación compleja:
⃗⃗ = 𝑖𝑘𝑘̂
⃗∇⃗ ⟶ 𝑖𝑘

𝜕
⟶ −𝑖𝜔
𝜕𝑡
Así, las cuatro ecuaciones de Maxwell establecen las cuatro relaciones siguientes:

⃗⃗ ∙ 𝐸⃗⃗ = 0
1) 𝑘

⃗⃗ ∙ 𝐵
2) 𝑘 ⃗⃗ = 0

⃗⃗ = 1 𝑘
3) 𝐵 ⃗⃗ × 𝐸⃗⃗ = 1 𝑘̂ × 𝐸⃗⃗ ⃗⃗| =
|𝐵
|𝐸⃗⃗ |
𝜔 v v 𝜔
1 ⃗⃗ 𝑘=
⃗⃗ =
4) 𝐸 − ⃗⃗
𝑘×𝐵 ⃗⃗ × 𝑘̂
=v𝐵 v
𝜖𝜇𝜔

las cuales indican que 𝐸 ⃗⃗ , 𝐵 ⃗⃗ son vectores mutuamente perpendiculares y que


⃗⃗ y 𝑘
⃗⃗ | = |𝐸⃗⃗ |/v. Se dice que estas ondas electromagnéticas son transversales, en el
|𝐵
⃗⃗ y 𝐵
sentido de que los campos que ondulan 𝐸 ⃗⃗ son ortogonales a la dirección de
⃗⃗ . Notar también que, al no ser complejas (ecuaciones no
propagación dada por 𝑘

2
contienen el número imaginario 𝑖), las relaciones obtenidas son válidas tanto en la
representación compleja como en la real.
Polarización de las ondas electromagnéticas:
Una de las características importantes de las ondas transversales es la polarización.
Se define la dirección de polarización de una onda electromagnética como la
dirección del campo eléctrico, que es el campo ópticamente activo (mayoría de los
detectores de ondas electromagnéticas son sensibles a las fuerzas eléctricas y no a
las fuerzas magnéticas). El campo eléctrico es un campo vectorial que puede como
tal cambiar de magnitud, dirección y sentido, definiendo así los tres tipos de
polarización posibles que puede tener una onda: lineal, circular o elíptica.
Para el análisis de la polarización elijamos la dirección del vector de propagación
̂ = 𝑧̂ . El plano xy será entonces
como el eje z de nuestro sistema de coordenadas: 𝑘
⃗⃗ y 𝐵
el plano que contenga a los vectores 𝐸 ⃗⃗ de la onda en cuestión. Por lo tanto, el
⃗⃗ puede ser escrito en general como
vector 𝐸

𝐸⃗⃗ (𝑧, 𝑡) = 𝐸⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝑘𝑧−𝜔𝑡)

𝐸⃗⃗ (𝑧, 𝑡) = (𝐸0𝑥 𝑒 𝑖𝛿𝑥 𝑥̂ + 𝐸0𝑦 𝑒 𝑖𝛿𝑦 𝑦̂)𝑒 𝑖(𝑘𝑧−𝜔𝑡) = (𝐸0𝑥 𝑥̂ + 𝐸0𝑦 𝑒 𝑖(𝛿𝑦 −𝛿𝑥 ) 𝑦̂)𝑒 𝑖(𝑘𝑧−𝜔𝑡+𝛿𝑥 )

Definiendo 𝜀 = 𝛿𝑦 − 𝛿𝑥 e ignorando la constante de fase global (sólo la diferencia de


fase entre las dos componentes tiene significado físico), se tiene

𝐸⃗⃗ (𝑧, 𝑡) = (𝐸0𝑥 𝑥̂ + 𝐸0𝑦 𝑒 𝑖𝜀 𝑦̂)𝑒 𝑖(𝑘𝑧−𝜔𝑡)

Consideremos las dos componentes reales del campo:


𝐸𝑥 = 𝐸0𝑥 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)
𝐸𝑦 = 𝐸0𝑦 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡 + 𝜀)

Los distintos tipos de polarizaciones resultan de los valores que puede tener 𝜀. Notar
que todo esto es posible debido a la propiedad de transversalidad de la onda.
Polarización lineal: 𝜺 = 𝟎 ó 𝝅
En este caso, las componentes son
𝐸𝑥 = 𝐸0𝑥 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)
𝐸𝑦 = ±𝐸0𝑦 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)

que al eliminar las variables da


𝐸0𝑦
𝐸𝑦 = ± 𝐸
𝐸0𝑥 𝑥

3
es decir, la ecuación de una línea recta que pasa por el origen del plano (𝐸𝑥 , 𝐸𝑦 ).
Según propaga la onda, 𝐸 ⃗⃗ cambia de magnitud, pero no de dirección. Una
representación espacial de una onda polarizada linealmente es:

𝝅 𝝅
Polarización circular: 𝜺 = ó− con 𝑬𝟎𝒙 = 𝑬𝟎𝒚 = 𝑬𝟎
𝟐 𝟐

Las dos componentes del campo quedan como


𝐸𝑥 = 𝐸0 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)
𝐸𝑦 = ±𝐸0 sen(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)
𝜋
donde el signo (+) corresponde a 𝜀 = − y el
2 z cte
𝜋
(−) a 𝜀 = . Al eliminar las variables ahora da
2

𝐸𝑥2 + 𝐸𝑦2 = 𝐸02

es decir, la ecuación de un círculo centrado en el origen del plano (𝐸𝑥 , 𝐸𝑦 ). A medida


⃗⃗ cambia de dirección, pero no de magnitud. Al rotar, el campo
que la onda propaga, 𝐸
lo puede hacer en sentido horario (polarización circular derecha) en correspondencia
con 𝜀 = −𝜋/2 o en sentido antihorario (polarización circular izquierda) en
correspondencia con 𝜀 = 𝜋/2, cuando estamos enfrentando la onda (vector de onda
⃗⃗ saliendo del plano de polarización (𝐸𝑥 , 𝐸𝑦 )) que es la convención adoptada en
𝑘
óptica. Se produce una rotación completa por cada período temporal transcurrido o
por cada longitud de onda avanzada. Una representación espacial de una onda
polarizada circularmente es:

4
Polarización elíptica: cualquier otro caso
𝜋
Ejemplo: 𝜀 = ; 𝐸0𝑥 = 𝐸01 ; 𝐸0𝑦 = 𝐸02
2

En este caso las componentes son


𝐸𝑥 = 𝐸01 cos(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)
𝐸𝑦 = −𝐸02 sen(𝑘𝑧 − 𝜔𝑡)

las cuales al ser combinadas entregan la ecuación


𝐸𝑥2 𝐸𝑦2
2 + 2 =1
𝐸01 𝐸02
que describe una elipse simétrica centrada en el origen del plano (𝐸𝑥 , 𝐸𝑦 ). Conforme
la onda se desplaza, 𝐸⃗⃗ cambia de magnitud y dirección en sentido antihorario, es
decir, se trata de una onda con polarización elíptica izquierda que propaga en la
𝜋
⃗⃗ rota en una
dirección 𝑧̂ . Si la diferencia de fase 𝜀 es distinta de los valores 0, 𝜋, ± 2 , 𝐸
elipse inclinada respecto de los ejes del plano (𝐸𝑥 , 𝐸𝑦 ):

La figura que sigue ilustra espacialmente y compara los tres tipos de polarización que
puede presentar una onda electromagnética:

5
Densidad de energía en ondas electromagnéticas:
En general, en un medio lineal iluminado por campos electromagnéticos, la densidad
de energía electromagnética tiene la expresión
1 1 1
𝑢𝑒𝑚 = (𝐸⃗⃗ ∙ 𝐷
⃗⃗ + 𝐵
⃗⃗ ∙ 𝐻
⃗⃗ ) = (𝜖𝐸 2 + 𝐵2 )
2 2 𝜇
que para ondas electromagnéticas se reduce a

𝑢𝑒𝑚 = 𝜖𝐸 2

Densidad de flujo de energía en ondas electromagnéticas:


En una región de campos electromagnéticos, la densidad de flujo electromagnético
está dada por el vector de Poynting
1
𝑆⃗ = 𝐸⃗⃗ × 𝐻
⃗⃗ = 𝐸⃗⃗ × 𝐵
⃗⃗
𝜇
En el caso de una onda electromagnética queda
1
𝑆⃗ = 𝐸𝐵 𝑘̂ = 𝜖v 𝐸 2 𝑘̂ = 𝑢𝑒𝑚 v 𝑘̂
𝜇
es decir,

𝑆⃗ = 𝑢𝑒𝑚 v
⃗⃗

Intensidad de las ondas electromagnéticas:

La intensidad (o irradiancia) de una onda electromagnética, denotada como 𝐼 , es


definida como el promedio en el tiempo de la magnitud del vector de Poynting
𝑇
1
𝐼 = ∫ 𝑆 𝑑𝑡 =< 𝑆 >
𝑇
0

Así la intensidad de una onda electromagnética es igual a la densidad media de


energía por la velocidad de propagación. Representa el flujo medio de energía a
través de una unidad de área perpendicular a la dirección de propagación de la
onda.

6
Densidad de momentum lineal en ondas electromagnéticas:
Una onda electromagnética transporta también momentum lineal, determinado por la
expresión
1
⃗⃗ × 𝐵
𝑝⃗𝑒𝑚 = 𝐷 ⃗⃗ = 𝜖𝜇 𝐸⃗⃗ × 𝐻
⃗⃗ = 𝑆⃗
v2
o bien,
𝑢𝑒𝑚
𝑝⃗𝑒𝑚 = 𝑘̂
v

Espectro electromagnético
El espectro electromagnético es el conjunto de las ondas electromagnéticas
ordenadas según su frecuencia, longitud de onda o energía. Para su estudio, se lo
divide en regiones o bandas. La división del espectro no es rigurosa. Así, en orden
creciente de la frecuencia, su distribución es la siguiente:

Tipo de radiación Frecuencia (f)


Región ondas:
Ondas de radio < 109 Hz
Microondas 109 Hz – 1012 Hz
Región óptica:
Infrarrojo 1012 Hz – 4.3x1014 Hz
Visible 4.3x1014 Hz – 5.7x1014 Hz
Ultravioleta 5.7x1014 Hz – 1016 Hz
Región rayos:
Rayos X 1016 Hz – 1019 Hz
Rayos gamma > 1019 Hz

Radiofrecuencias, microondas y radiación infrarroja son generadas por electrones


acelerados en circuitos eléctricos. Radiación en el espectro visible y ultravioleta
provienen principalmente de electrones ligados débilmente en átomos y moléculas.
Rayos X son emitidos por electrones ligados fuertemente a núcleos atómicos y rayos
gamma por partículas cargadas en el interior de núcleos atómicos. En óptica, la
región de interés es la que se extiende desde el infrarrojo al ultravioleta, pasando por
todo el espectro visible.

7
-
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Dipolo eléctrico oscilante


El dipolo eléctrico oscilante es el ejemplo más simple de solución de las ecuaciones
de ondas electromagnéticas con presencia de fuentes de cargas y corrientes (𝜌 ≠ 0
y 𝐽⃗ ≠ ⃗0⃗). Fue demostrado anteriormente que las soluciones generales para los
potenciales escalar y vectorial en la norma de Lorentz son los llamados potenciales
retardados dados por las formas integrales siguientes:

1 𝜌(𝑟⃗ ′ , 𝑡′) 3 ′
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑑 𝑟
4𝜋𝜖 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |
𝜇 𝐽⃗(𝑟⃗ ′ , 𝑡′) 3 ′
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑑 𝑟
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |

|⃗𝑟⃗−𝑟
⃗⃗ | 1

donde 𝑡 = 𝑡 − = tiempo retardado, con v = .
v √𝜖𝜇

Para un sistema de cargas y corrientes que varían con el tiempo, se puede efectuar
una descomposición de Fourier de la dependencia temporal en la forma

𝜌(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝜌(𝑟⃗, 𝜔)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 𝑑𝜔


−∞

y manejar de manera separada cada componente de Fourier. Por lo tanto, no se


pierde generalidad al considerar que las cargas y corrientes de un sistema localizado
varían armónicamente con el tiempo:

𝜌(𝑟⃗, 𝑡) = 𝜌(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡


𝐽⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐽⃗(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
Estas densidades tienen la misma dependencia temporal, satisfaciendo la ecuación
de continuidad
𝜕𝜌
+ ⃗∇⃗ ∙ 𝐽⃗ = 0
𝜕𝑡
Con esto, la solución integral para el potencial vector toma la forma

𝜇 𝐽⃗(𝑟⃗ ′ ) −𝑖𝜔𝑡′ 3 ′ 𝜇 −𝑖𝜔𝑡 𝑒 𝑖𝑘|𝑟⃗−𝑟⃗ | 3 ′
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑒 𝑑 𝑟 = 𝑒 ∫ 𝐽⃗(𝑟⃗ )

𝑑 𝑟
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |

1
-
𝜔 2𝜋
donde 𝑘 =
v
= 𝜆
es el número de onda y 𝜆 es la longitud de onda de las
oscilaciones periódicas. La expresión de 𝐴⃗ puede reescribirse como

𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐴⃗(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡


donde,

𝜇 𝑒 𝑖𝑘|𝑟⃗−𝑟⃗ | 3 ′
𝐴⃗(𝑟⃗) = ∫ 𝐽⃗(𝑟⃗ )

𝑑 𝑟
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |
presentando entonces la misma dependencia temporal que las fuentes de carga y
corriente.
El campo magnético, por otro lado, está dado por

𝐵 ⃗⃗ × 𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐵
⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∇ ⃗⃗(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
con

⃗⃗ × 𝐴⃗(𝑟⃗)
⃗⃗(𝑟⃗) = ∇
𝐵
mientras que el campo eléctrico, fuera de la fuente, lo está como
𝑖𝜔
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) = ⃗⃗ × 𝐵
∇ ⃗⃗(𝑟⃗)
𝑘2
resultado que es obtenido partiendo con la ley de Ampere-Maxwell aplicada en
regiones donde no hay fuentes:

𝜕𝐸⃗⃗ 1 𝜕𝐸⃗⃗
⃗∇⃗ × 𝐵
⃗⃗ = 𝜇𝐽⃗ + 𝜖𝜇 =0+ 2
𝜕𝑡 v 𝜕𝑡
𝜕𝐸⃗⃗
pero, 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡 ⟹ = −𝑖𝜔 ⃗𝐸⃗
𝜕𝑡
2
luego, ∇ ⃗⃗ = −𝑖𝜔 𝐸⃗⃗ = −𝑖𝑘 𝐸⃗⃗ ⟹ 𝐸⃗⃗ = 𝑖𝜔 ∇
⃗⃗ × 𝐵 ⃗⃗ × 𝐵
⃗⃗
v2 𝜔 𝑘
2

Ya que los campos pueden ser calculados usando 𝐴⃗, no haremos referencia al
potencial escalar 𝜙.
Potencial vector de un dipolo eléctrico oscilante:
El potencial vector asociado al dipolo eléctrico oscilante es determinado utilizando
la llamada aproximación dipolar en la fórmula de arriba, que consiste en
considerar:

𝑟 ′ ≪ 𝑟 (zona lejana) y 𝑟 ′ ≪ 𝜆 (fuente localizada)

2
-
2𝜋 2𝜋𝑣
donde 𝜆 =
𝑘
= 𝜔
es la longitud de onda asociada a las oscilaciones de la
corriente. Así,
1
1 2
′ ′ ′ 2 2 ′
𝑟⃗ ∙ 𝑟⃗ ′ 𝑟 ′ 2
′2 2
𝑟 ≪ 𝑟 ⟹ |𝑟⃗ − 𝑟⃗ | = √(𝑟⃗ − 𝑟⃗ ) = (𝑟 − 2𝑟⃗ ∙ 𝑟⃗ + 𝑟 ) = 𝑟 (1 − 2 2 + 2 )
𝑟 𝑟

𝑟⃗ ∙ 𝑟⃗
≈ 𝑟 (1 − 2 ) = 𝑟 − 𝑟′𝑟̂ ∙ 𝑟̂ ′
𝑟

𝑒 𝑖𝑘|𝑟⃗⃗−𝑟⃗⃗ | 𝑒 𝑖𝑘𝑟
implicando ≈ 𝑒 −𝑖𝑘𝑟′𝑟̂ ∙𝑟̂ ′
|𝑟⃗−𝑟⃗ ′ | 𝑟

𝑟 ′ ≪ 𝜆 ⟹ 𝑘𝑟′ ≪ 1

𝑒 𝑖𝑘|𝑟⃗⃗−𝑟⃗⃗ | 𝑒 𝑖𝑘𝑟
de modo que ≈
|𝑟⃗−𝑟⃗ ′ | 𝑟

Por lo tanto, con la aproximación dipolar, la ecuación integral anterior para 𝐴⃗ se


reduce a:

𝜇 𝑒 𝑖𝑘𝑟
𝐴⃗(𝑟⃗) = ∫ 𝐽⃗(𝑟⃗ ′ ) 𝑑 3 𝑟 ′
4𝜋 𝑟
Esta integral es llevada a una forma más familiar de la siguiente manera. Partiendo
con el teorema de la divergencia aplicada a la cantidad vectorial 𝑥𝑖 𝐽⃗, con 𝑥𝑖 (𝑖 =
1,2,3) como las componentes de 𝑟⃗, sobre una superficie cerrada S que envuelve un
volumen V con todas las corrientes en su interior, se tiene

∮(𝑥𝑖 𝐽⃗) ∙ 𝑑𝑆⃗ = ∫ ⃗∇⃗ ∙ (𝑥𝑖 𝐽⃗) 𝑑3 𝑟 = ∫(∇


⃗⃗ 𝑥𝑖 ) ∙ 𝐽⃗ 𝑑3 𝑟 + ∫ 𝑥𝑖 (∇
⃗⃗ ∙ 𝐽⃗)𝑑3 𝑟 = ∫ 𝑥̂𝑖 ∙ 𝐽⃗𝑑3 𝑟 + ∫ 𝑥𝑖 (∇
⃗⃗ ∙ 𝐽⃗)𝑑3 𝑟

la cual, al considerar que la integral inicial es cero por no haber corrientes sobre la
superficie S, queda como

⃗⃗ ∙ 𝐽⃗)𝑑 3 𝑟
∫ 𝐽𝑖 𝑑3 𝑟 = − ∫ 𝑥𝑖 (∇

o en su forma vectorial como

∫ 𝐽⃗ 𝑑 3 𝑟 = − ∫ 𝑟⃗(∇
⃗⃗ ∙ 𝐽⃗) 𝑑3 𝑟

Por otra parte, empleando la ecuación de continuidad,


𝜕𝜌
⃗⃗ ∙ 𝐽⃗ = −
∇ = 𝑖𝜔𝜌
𝜕𝑡
se llega a

3
-
∫ 𝐽⃗ 𝑑 3 𝑟 = − ∫ 𝑟⃗(∇
⃗⃗ ∙ 𝐽⃗) 𝑑3 𝑟 = −𝑖𝜔 ∫ 𝑟⃗ 𝜌 𝑑 3 𝑟

lo que permite reescribir 𝐴⃗ según la fórmula

𝜇 𝑒 𝑖𝑘𝑟
𝐴⃗(𝑟⃗) = −𝑖𝜔 ∫ 𝑟⃗′ 𝜌(𝑟⃗′) 𝑑 3 𝑟 ′
4𝜋 𝑟
Pero, por definición,

𝑝⃗ = ∫ 𝑟⃗′ 𝜌(𝑟⃗′) 𝑑 3 𝑟 ′ = ∫ 𝑟⃗ ′ 𝑑𝑞 = momento dipolar eléctrico

Finalmente:

𝜇𝜔 𝑒 𝑖𝑘𝑟
𝐴⃗(𝑟⃗) = −𝑖 𝑝⃗
4𝜋 𝑟
Así entonces,

𝜇𝜔 𝑒𝑖𝑘𝑟
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐴⃗(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡 = −𝑖 𝑝⃗(𝑡) con 𝑝⃗(𝑡) = 𝑝⃗ 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
4𝜋 𝑟
que es el potencial vector tiempo-dependiente asociado a un dipolo eléctrico
oscilante. Notamos además que
𝑟 ′
𝜇𝜔 𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡) 𝜇𝜔 𝑒 −𝑖𝜔(𝑡−v) 𝜇𝜔 𝑒 −𝑖𝜔𝒕 𝜇𝜔 𝑝⃗(𝑡′)
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = −𝑖 𝑝⃗ = −𝑖 𝑝⃗ = −𝑖 𝑝⃗ = −𝑖
4𝜋 𝑟 4𝜋 𝑟 4𝜋 𝑟 4𝜋 𝑟
esto es,

𝜇 𝑑𝑝⃗(𝑡′)
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) =
4𝜋 𝑟 𝑑𝑡′

donde 𝑡 ′ = 𝑡 − 𝑟/v es el tiempo retardado. Resultado indica que el potencial


observado en el punto de campo 𝑟⃗ y en el instante t depende del estado del dipolo
en el instante anterior 𝑡′, cumpliendo con el principio de causalidad. Observamos
igualmente que 𝐴⃗ = ⃗0⃗ si 𝜔 = 0 (no oscilaciones) y que el potencial vector del dipolo
eléctrico oscilante varía con la distancia como 1/r, a diferencia del dipolo magnético
estático que lo hace como 1/r2.

Campo magnético de un dipolo eléctrico oscilante:


El campo magnético del dipolo eléctrico oscilante es

⃗⃗ ⃗⃗ ⃗⃗⃗ 𝜇𝜔 ⃗⃗⃗ 𝑒𝑖𝑘𝑟 𝜇𝜔 𝑒𝑖𝑘𝑟 1


𝐵 (𝑟⃗) = ∇ × 𝐴(𝑟 ⃗⃗) = −𝑖 ∇( )×𝑝
⃗⃗ = −𝑖 (𝑟̂ × 𝑝
⃗⃗⃗) (𝑖𝑘 − )
4𝜋 𝑟 4𝜋 𝑟 𝑟

4
-
𝜇𝜔𝑘 𝑒 𝑖𝑘𝑟 1
⃗⃗(𝑟⃗) =
𝐵 (r̂ × 𝑝⃗) (1 − )
4𝜋 𝑟 𝑖𝑘𝑟
𝜇𝜔𝑘 𝑒 𝑖𝑘𝑟 1
⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐵
𝐵 ⃗⃗(𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡 = 𝑟̂ × 𝑝⃗(𝑡) (1 − )
4𝜋 𝑟 𝑖𝑘𝑟
es decir,

𝜇𝜔𝑘 1 1
⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) =
𝐵 𝑟̂ × 𝑝⃗(𝑡 ′ ) (1 − )
4𝜋 𝑟 𝑖𝑘𝑟

lo cual muestra que también el campo magnético que se mide depende del estado
⃗⃗ es
del dipolo en el instante retardado. Notar que, independiente de la distancia, 𝐵
ortogonal al vector unitario de posición 𝑟̂ .

Campo eléctrico de un dipolo eléctrico oscilante:


El campo eléctrico del dipolo oscilante queda definido por

𝑖𝜔 𝑖𝜇𝜔2 𝑒 𝑖𝑘𝑟 1 1 1
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) = ⃗∇⃗ × 𝐵
⃗⃗(𝑟⃗) = 𝑟̂ × (𝑟̂ × 𝑝
⃗) [(𝑖𝑘 − ) (1 − ) + ]
𝑘2 4𝜋𝑘 𝑟 𝑟 𝑖𝑘𝑟 𝑖𝑘𝑟 2
𝑖𝜇𝜔2 𝑒 𝑖𝑘𝑟 1
+ ⃗⃗
∇ × (𝑟̂ × 𝑝⃗) (1 − )
4𝜋𝑘 𝑟 𝑖𝑘𝑟
⃗⃗ × (𝑟̂ × 𝑝⃗) = − 1 [𝑝⃗ + 𝑟̂ (𝑟̂ ∙ 𝑝⃗)]
Pero, 𝑟̂ × (𝑟̂ × 𝑝⃗) = −𝑝⃗ + 𝑟̂ (𝑟̂ ∙ 𝑝⃗) ; ∇
𝑟

reduce la ecuación a los siguientes términos, ordenados en potencias de 1/r :

𝑘2 𝑒 𝑖𝑘𝑟 1 1 𝑖𝑘
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) = (𝑟̂ × 𝑝⃗) × 𝑟̂ + [3𝑟̂ (𝑟̂ ∙ 𝑝⃗) − 𝑝⃗]( 3 − 2 )𝑒 𝑖𝑘𝑟
4𝜋𝜖 𝑟 4𝜋𝜖 𝑟 𝑟
Siendo 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) 𝑒 −𝑖𝜔𝑡 , ocurre que, al igual que en los casos del campo
magnético y del potencial vector, el campo eléctrico instantáneo en 𝑡 depende del
estado del dipolo en el tiempo retardado 𝑡 ′ :

𝑘2 1 1 𝑖𝑘
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = (𝑟̂ × 𝑝⃗(𝑡 ′ )) × 𝑟̂ + [3𝑟̂ (𝑟̂ ∙ 𝑝⃗(𝑡 ′ )) − 𝑝⃗(𝑡 ′ )]( 3 − 2 )
4𝜋𝜖𝑟 4𝜋𝜖 𝑟 𝑟
⃗⃗ y 𝐸⃗⃗ son perpendiculares entre sí y que 𝐸⃗⃗ tiene componentes tanto
Notar que 𝐵
perpendicular como paralela a la dirección de 𝑟̂ .

5
-
La comparación de la longitud de onda 𝜆 asociada a las oscilaciones de la corriente,
con la distancia 𝑟 desde el punto de corriente hasta el punto de campo, permite que
se distingan tres regiones:
(1) Zona cercana (o de comportamiento estático): 𝑟 ≪ 𝜆 ó 𝑘𝑟 ≪ 1
(2) Zona intermedia (o de inducción): 𝑟 ~ 𝜆 ó 𝑘𝑟 ~ 1
(3) Zona lejana (o de radiación): 𝑟 ≫ 𝜆 ó 𝑘𝑟 ≫ 1
Campos en las zonas extremas
Campos estáticos (no oscilaciones): 𝑘 = 0; 𝜔 = 0

⃗⃗(𝑟⃗) = ⃗0⃗
𝐵
1 3𝑟̂ (𝑟̂ ∙𝑝
⃗⃗)−𝑝
⃗⃗ 1 𝑟̂ ∙𝑝⃗
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) = 3
⃗⃗∅(𝑟⃗)
= −∇ donde ∅(𝑟⃗) =
4𝜋𝜖 𝑟 4𝜋𝜖 𝑟 2
Campos radiativos:
𝑖𝑘𝑟
⃗⃗(𝑟⃗) = 𝜇𝜔𝑘 r̂ × 𝑝⃗ 𝑒 = 𝑘 𝑟̂ × 𝐸⃗⃗
𝐵
4𝜋 𝑟 𝜔
2
𝑘 𝑒𝑖𝑘𝑟 𝜔 ⃗⃗
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗) = (𝑟̂ × 𝑝⃗) × 𝑟̂ = 𝐵 × 𝑟̂
4𝜋𝜖 𝑟 𝑘
Propiedades son

⃗⃗ , 𝐵
(i) 𝐸 ⃗⃗ y 𝑟̂ mutuamente ortogonales
1
(ii) 𝐵 = 𝐸
v
1 1
(iii) 𝐸~ ; 𝐵~
𝑟 𝑟
⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 𝐸⃗⃗0 (𝑟⃗) 𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡) ; 𝐵
(iv) 𝐸 ⃗⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝐵
⃗⃗0 (𝑟⃗) 𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡)
⃗⃗ y 𝐵
(v) No hay simetría espacial de los campos a una distancia dada; 𝐸 ⃗⃗ son nulos
en la dirección 𝑟̂ = 𝑝̂
Reconocemos entonces en esta zona, el comportamiento típico de ondas
electromagnéticas localmente esféricas que propagan en la dirección radial, con
⃗⃗ = 𝑘𝑟̂ . Esto justifica el nombre de zona de radiación para la región
vector de onda 𝑘
considerada del espacio. La variación de los campos con la distancia como 1/r, es
el comportamiento típico de los campos radiativos, a diferencia de los campos
intermedios que varían como 1/r2 y del campo eléctrico estático que lo hace como
1/r3.

6
-
Es importante reconocer que, en la zona lejana, los frentes locales esféricos de
radiación pueden ser aproximados por frentes locales de ondas planas propagando
en la dirección radial. Por lo mismo, los campos radiativos pueden ser obtenidos
directamente del potencial vector operando vectorialmente en lugar de tener que
considerar los operadores en su forma diferencial, esto es, usar el llamado
reemplazo de onda plana en la representación compleja:
⃗⃗ = 𝑖𝑘 𝑟̂
⃗∇⃗ ⟶ 𝑖𝑘

𝜕
⟶ −𝑖𝜔
𝜕𝑡
el cual nos lleva a los mismos resultados obtenidos para los campos radiativos. En
efecto, partiendo nuevamente con el potencial vector
𝜇𝜔 𝑒 𝑖𝑘𝑟
𝐴⃗(𝑟⃗) = −𝑖 𝑝⃗
4𝜋 𝑟
pero ahora, operando vectorialmente según el reemplazo onda plana, se tienen
como campos radiativos
𝜇𝜔𝑘 𝑒 𝑖𝑘𝑟
⃗⃗ = ⃗∇⃗ × 𝐴⃗ = 𝑖𝑘 𝑟̂ × 𝐴⃗ =
𝐵 r̂ × 𝑝⃗
4𝜋 𝑟
𝑖𝜔 𝜔 𝑘2 𝑒 𝑖𝑘𝑟
𝐸⃗⃗ = ⃗⃗ × 𝐵
∇ ⃗⃗ = − 𝑟̂ × 𝐵
⃗⃗ = (𝑟̂ × 𝑝
⃗) × 𝑟̂
𝑘2 𝑘 4𝜋𝜖 𝑟
Notar que, al operar sólo vectorialmente, se mantiene la dependencia con la
distancia como 1/r del potencial, que es la característica de los campos radiativos.
Las líneas de campo eléctrico de un dipolo eléctrico oscilante son mostradas en la
siguiente figura:

Finalmente, comentamos que ejemplos de un comportamiento dipolar eléctrico


oscilante se encuentran en moléculas, átomos, condensadores con corriente alterna
y antenas cortas comparadas con la longitud de onda de la radiación.
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Ondas electromagnéticas en medios conductores


Se estudia aquí las propiedades básicas de las ondas electromagnéticas y su
propagación en medios conductores sin tomar en cuenta fronteras. El énfasis estará
en medios conductores normales. Así entonces, se considera una región conductora,
donde no existen fuentes externas de cargas y corrientes, que es parte de un medio
conductor lineal donde aplican las relaciones constitutivas
1
⃗ = 𝜖𝐸⃗ ; 𝐻
𝐷 ⃗ = ⃗ ; 𝐽 = 𝜎𝐸⃗
𝐵
𝜇

En tal caso, es más conveniente trabajar directamente con los campos


electromagnéticos, sin tener que recurrir a los potenciales electromagnéticos. Las
cuatro ecuaciones de Maxwell, las cuales son de primer orden, pueden ser reducidas
a un sistema de dos ecuaciones diferenciales lineales y de segundo orden. Para
hacer esta reducción, partimos con las ecuaciones de Maxwell que, para estos
medios lineales, son

⃗ ∙ 𝐸⃗ = 0
(1) ∇
⃗ ∙𝐵
(2) ∇ ⃗ =0
⃗⃗
⃗ × 𝐸⃗ = − 𝜕𝐵
(3) ∇
𝜕𝑡
⃗⃗
⃗ = 𝜇𝜎𝐸⃗ + 𝜖𝜇 𝜕𝐸
⃗ ×𝐵
(4) ∇
𝜕𝑡
Luego, tomando el rotor de (3) y usando (4), se tiene

𝜕 𝜕𝐸⃗ 𝜕 2 𝐸⃗
⃗ × (∇
∇ ⃗ × 𝐸⃗ ) = − ⃗ ⃗
(∇ × 𝐵) = −𝜇𝜎 − 𝜖𝜇 2
𝜕𝑡 𝜕𝑡 𝜕𝑡
esto es,
𝜕𝐸⃗ 𝜕 2 𝐸⃗
⃗ (∇
∇ ⃗ ∙ 𝐸⃗ ) − ∇ 𝐸 = −𝜇𝜎
2⃗
− 𝜖𝜇 2
𝜕𝑡 𝜕𝑡
la cual, al usar (1), se reduce a la ecuación de ondas homogénea (sin fuentes)

2⃗
𝜕 2 𝐸⃗ 𝜕𝐸⃗
∇ 𝐸 − 𝜖𝜇 2 − 𝜇𝜎 =0
𝜕𝑡 𝜕𝑡

1
Notar que el segundo término de esta ecuación, relacionado con los aspectos
ondulatorios, es el que está asociado con la corriente de desplazamiento de Maxwell

𝜕𝐷
𝐽𝐷 = , mientras que el tercer término, relacionado con los aspectos disipativos,
𝜕𝑡
⃗.
está asociado con la corriente de conducción 𝐽 = 𝜎𝐸
El campo magnético, por su parte, satisface la misma ecuación, obtenida de manera
similar. En efecto, tomando ahora el rotor de (4) y usando (3), se obtiene

𝜕 ⃗
𝜕𝐵 𝜕2𝐵⃗
⃗ × (∇
∇ ⃗ ×𝐵
⃗ ) = 𝜇𝜎 ∇
⃗ × 𝐸⃗ + 𝜖𝜇 ⃗ ⃗
(∇ × 𝐸 ) = −𝜇𝜎 − 𝜖𝜇 2
𝜕𝑡 𝜕𝑡 𝜕𝑡
es decir,


𝜕𝐵 𝜕2𝐵⃗
⃗ (∇
∇ ⃗ ∙𝐵
⃗ ) − ∇2 𝐵
⃗ = −𝜇𝜎 − 𝜖𝜇 2
𝜕𝑡 𝜕𝑡
que, utilizando (2), conduce a la esperada ecuación de ondas

𝜕2𝐵⃗ ⃗
𝜕𝐵
2⃗
∇ 𝐵 − 𝜖𝜇 2 − 𝜇𝜎 =0
𝜕𝑡 𝜕𝑡

Estas ecuaciones homogéneas de ondas son consecuencia necesaria de las


ecuaciones de Maxwell, pero lo inverso no es cierto. Al resolver las ecuaciones de
onda, se debe tener especial cuidado en obtener soluciones de las ecuaciones de
Maxwell. En otras palabras, no todas las soluciones de las ecuaciones de onda son
soluciones de las ecuaciones de Maxwell. Esto sucede porque se ha reducido el
número de ecuaciones de ocho a seis.

Ondas electromagnéticas planas en medios conductores:


La solución onda plana para el campo eléctrico es

𝐸⃗ (𝑟, 𝑡) = 𝐸⃗0 𝑒 𝑖(𝐾⃗∙𝑟−𝜔𝑡)


la que, al sustituirla en la ecuación de onda usando los reemplazos

⃗ = 𝑖𝐾𝑛̂ ; 𝜕 ⟶ −𝑖𝜔
⃗ ⟶ 𝑖𝐾

𝜕𝑡
conlleva a la condición que debe cumplir el vector de onda

−𝐾 2 + 𝜖𝜇 𝜔2 + 𝑖 𝜇𝜎 𝜔 = 0
o bien,

2
𝜎 𝜎
𝐾 = √𝜖𝜇 𝜔 √1 + 𝑖 = 𝑘 √1 + 𝑖 = 𝛼 + 𝑖 𝛽 = |𝐾|𝑒 𝑖𝜑/2
𝜖𝜔 𝜖𝜔

donde 𝑘 = √𝜖𝜇 𝜔 es el número de onda usual en el límite de conductividad 𝜎 = 0,


mientras que 𝛼 y 𝛽 son números reales por determinar. Observar que 𝐾 es ahora un
número complejo. Usando notación vectorial para las cantidades 𝐾, 𝛼 y 𝛽,
escribimos

⃗ = 𝐾𝑛̂ = 𝛼𝑛̂ + 𝑖𝛽𝑛̂ = 𝛼 + 𝑖𝛽


𝐾
de modo que, la solución onda plana la reescribimos como
⃗⃗
𝐸⃗ (𝑟, 𝑡) = 𝐸⃗0 𝑒 𝑖(𝐾⃗∙𝑟−𝜔𝑡) = 𝐸⃗0 𝑒 −𝛽∙𝑟 𝑒 𝑖(𝛼⃗⃗∙𝑟−𝜔𝑡) = 𝐸⃗0 𝑒 −𝛽𝑛̂∙𝑟 𝑒 𝑖(𝛼𝑛̂∙𝑟−𝜔𝑡)
Se muestra con esto que según la onda propaga, su amplitud experimenta un
decaimiento o amortiguamiento espacial de tipo exponencial. Se debe tener presente
aquí que 𝑛
̂ ∙ 𝑟 = 𝑑 mide la distancia de los frentes de onda plana al origen y que el
desvanecimiento de la onda determinada por 𝛽 va con la conductividad eléctrica 𝜎.

Por otra parte, de la misma manera como se define un número de onda complejo 𝐾 ,
se define también una permitividad compleja para el medio conductor. Así,
𝜎
𝐾 = √𝜖 (𝜔)𝜇 𝜔 ⟹ 𝜖(𝜔) = 𝜖 + 𝑖
𝜔

donde el carácter complejo de 𝜖(𝜔) también depende de la conductividad 𝜎. En


conductores lineales normales, 𝜇 ≈ 𝜇0 .
Para el campo magnético se tiene una solución onda plana del mismo tipo que para
el campo eléctrico:

𝐵 ⃗ 0 𝑒 𝑖(𝐾⃗∙𝑟−𝜔𝑡) = 𝐵
⃗ (𝑟, 𝑡) = 𝐵 ⃗ 0 𝑒 −𝛽𝑛̂∙𝑟 𝑒 𝑖(𝛼𝑛̂∙𝑟−𝜔𝑡)

A continuación, veamos las condiciones que las ecuaciones de Maxwell imponen


sobre nuestras soluciones onda plana:

⃗ ∙ 𝐸⃗ = 0 ⟹ 𝑛̂ ∙ 𝐸⃗ = 0
(1) ∇

⃗ ∙𝐵
(2) ∇ ⃗ = 0 ⟹ 𝑛̂ ∙ 𝐵
⃗ =0
⃗⃗
⃗ × 𝐸⃗ = − 𝜕𝐵
(3) ∇ ⃗ = 𝐾 𝑛̂ × 𝐸⃗
⟹ 𝐵
𝜕𝑡 𝜔
⃗⃗
(4) ∇ ⃗ = 𝜇𝜎𝐸⃗ + 𝜖𝜇 𝜕𝐸
⃗ ×𝐵 /∙ 𝑖𝜔 ⟹ −𝜔𝐾 𝑛̂ × 𝐵⃗ = 𝜖𝜇𝜔2 𝐸⃗ + 𝑖𝜇𝜎𝜔𝐸⃗ = 𝐾 2 𝐸⃗
𝜕𝑡
𝜔 ⃗
⟹ 𝐸⃗ = 𝐵 × 𝑛̂
𝐾

3
éstas indican que 𝐸⃗, 𝐵
⃗ y 𝑛̂ son vectores mutuamente ortogonales. Estas ondas
electromagnéticas son transversales, en el sentido de que los campos que ondulan
𝐸⃗ y 𝐵⃗ son ortogonales a la dirección de propagación dada por 𝑛̂. Además, las
relaciones obtenidas son válidas sólo en la representación compleja, debido a que 𝐾
es ahora una cantidad compleja. Más aún, siendo 𝐾 = |𝐾|𝑒 𝑖𝜑/2 , se presenta un
desfase de 𝜑/2 entre las oscilaciones de 𝐸 ⃗ y 𝐵⃗ . Claramente, este desfase
desaparece en el límite de conductividad eléctrica 𝜎 = 0.
Determinemos las expresiones que adquieren 𝛼, 𝛽 y 𝜑 en función de la frecuencia 𝜔
y de los parámetros 𝜖, 𝜇 y 𝜎 del medio conductor.
Por simplicidad en la notación, escribimos
1
𝜎 1 𝜎2 1
𝜎2 4
𝐾 = 𝑘(1 + 𝑖 )2 = 𝑘(√1 + 𝑒 𝑖𝜑 )2 = 𝑘 (1 + ) 𝑒 𝑖𝜑/2
𝜖𝜔 𝜖 2 𝜔2 𝜖 2 𝜔2
1
𝜎2 4 𝜑 𝜑
= 𝑘 (1 + ) (cos 2 + 𝑖 sin 2 ) ≡ 𝛼 + 𝑖𝛽
𝜖 2 𝜔2
𝜎
donde tan 𝜑 = . Por lo tanto,
𝜖𝜔
1 1
𝜎2 4 𝜑 𝜎2 4 𝜑
𝛼 = 𝑘 (1 + ) cos 2 ; 𝛽 = 𝑘 (1 + 𝜖2𝜔2) sin 2
𝜖 2 𝜔2

pero, usando
1/2
𝜑 1 1 𝜖𝜔 1/2 1 1
cos = √ (1 + cos 𝜑) = [ (1 + )] = [ (1 + )]
2 2 2 √𝜖 2 𝜔2 +𝜎 2 2 2
√1+ 2𝜎 2
𝜖 𝜔

1/2
𝜑 1 1 1
sin = √ (1 − cos 𝜑) = [ (1 − 2
)]
2 2 2
√1+ 2𝜎 2
𝜖 𝜔

queda finalmente
1/2
1 𝜎2
𝛼 = 𝑘 [ (√1 + 2 2 + 1)]
2 𝜖 𝜔

1/2
1 𝜎2
𝛽 = 𝑘 [ (√1 + 2 2 − 1)]
2 𝜖 𝜔

4
Además, en su representación exponencial compleja, 𝐾 = |𝐾|𝑒 𝑖𝜑/2 , se verifica que
1
𝜎2 4 𝜎
|𝐾| = 𝑘 (1 + ) ; 𝜑 = tan−1 ( )
𝜖2 𝜔2 𝜖𝜔

Notar que si 𝜎 = 0, entonces 𝐾 = 𝑘 y desaparece el efecto de amortiguamiento


exponencial de la onda con la distancia, como debe ser. Con estos resultados, la
expresión anterior para el campo magnético puede reescribirse como
1

⃗ = 𝜎2 4
𝐵 √ 𝜖𝜇 (1 + ) 𝑒 𝑖𝜑/2 𝑛̂ × 𝐸⃗
𝜖2 𝜔2

la cual muestra que, efectivamente, los campos eléctrico y magnético no están en


fase en un conductor, contrario a lo que sucede en un dieléctrico donde no existe tal
desfase. Por supuesto, y así lo vemos, el desfase y la atenuación de los campos en
un conductor depende de su conductividad.

Tiempo de relajación de un medio conductor:


2𝜋
Siendo el período de las oscilaciones temporales de los campos igual a 𝑇 = , es
𝜔
evidente de las fórmulas anteriores que la cantidad
𝜖
𝜏=
𝜎
tiene unidades de tiempo. Es llamado tiempo de relajación del medio conductor. Para
metales puros, este tiempo es del orden de 𝜏~10−14 [s]; para polietileno, 𝜏~100[s];
en el límite 𝜎 → 0 (aisladores), 𝜏 → ∞. Así, el tiempo de relajación mide la
velocidad a la que un medio conductor se aproxima al equilibrio electrostático. Para
metales puros (buenos conductores) el equilibrio se alcanza muy rápidamente.
Cuanto menos conductor sea el material, más lenta será la aproximación al equilibrio.
Esto explica físicamente el por qué las ondas pueden propagar por malos
conductores (baja absorción de energía electromagnética), pero no por buenos
conductores (alta absorción de energía electromagnética).

Aproximaciones útiles:
Para un mal conductor con 𝜎 ≪ 𝜖𝜔 (ó 𝜏 ≫ 𝑇), se tiene la forma aproximada

𝑘𝜎 𝜇𝜎
𝐾 = 𝛼 + 𝑖𝛽 ≈ 𝑘 + 𝑖 = √𝜖𝜇𝜔 + 𝑖√
2𝜖𝜔 𝜖2

5
de modo que 𝛽 ≪ 𝛼 y la atenuación de la onda es pequeña e independiente de la
frecuencia, a menos que se presente una variación de la conductividad con la
frecuencia.

En el caso de un buen conductor de 𝜎 ≫ 𝜖𝜔 con frecuencias bajas comparadas con


aquéllas de la región óptica (ó 𝜏 ≪ 𝑇),

𝜎 𝜇𝜎𝜔
𝐾 = 𝛼 + 𝑖𝛽 ≈ (1 + 𝑖)𝑘√ = (1 + 𝑖)√
2𝜖𝜔 2

así, 𝛽 ≈ 𝛼 y el amortiguamiento de la onda es fuerte y depende de la frecuencia.


También vemos que la magnitud del campo magnético en muy buenos conductores,
como en los metales, crece enormemente en comparación con el campo eléctrico y
que el desfase es de casi 45°. Esto implica que la energía de la onda es casi en su
totalidad de naturaleza magnética. Por lo demás, esto está relacionado con el hecho
que sólo la energía eléctrica es absorbida por las cargas del conductor, en otras
palabras, es el campo eléctrico y no el magnético el que hace el trabajo sobre las
cargas.

Longitud de atenuación:
Según se ha establecido, las ondas electromagnéticas en medios conductores
experimentan un amortiguamiento exponencial con la distancia. Al respecto, se
define la llamada longitud de atenuación, o profundidad de penetración, como la
distancia 𝛿 recorrida por la onda al cabo de la cual su amplitud inicial ha disminuido
1
en el factor = 0,369, esto es,
𝑒
1
𝛿=
𝛽

que, para buenos conductores, depende de la frecuencia en la forma

2
𝛿(𝜔) ≈ √
𝜇𝜎𝜔

así, por ejemplo, en cobre 𝛿 ≈ 0,85 cm para frecuencia f = 60 Hz y 𝛿 ≈ 0,71 × 10−3


cm para f = 100 MHz. Esta rápida atenuación de las ondas explica por qué en
circuitos de alta la corriente circula solamente por la superficie de los conductores.
Se observa además que a medida que 𝜔 se aproxima a cero, 𝛿 se hace infinita, lo
que concuerda con el resultado conocido de que el campo eléctrico y la densidad de
corriente son uniformes en un buen conductor para corriente continua y también
aproximadamente para una corriente de 60 Hz.
En el caso de malos conductores,

6
𝜖 2
𝛿≈√
𝜇 𝜎

es independiente de la frecuencia y en el límite de conductividad cero adquiere un


valor infinito. Un medio no conductor es entonces transparente al paso de una onda
electromagnética.

Resistencia eléctrica como función de la frecuencia:


La resistencia eléctrica de un buen conductor de longitud ℓ y sección transversal de
radio 𝑎, en régimen de corriente continua, es

𝑅=
𝜎 𝜋𝑎2
Sin embargo, para corriente alterna de alta frecuencia 𝜔, la corriente circula por la
superficie del conductor penetrando sólo una distancia 𝛿(𝜔), de manera que la
sección transversal efectiva por la que atraviesa corriente es 2𝜋𝑎𝛿(𝜔). Para esta
situación, la resistencia eléctrica queda dada por

𝑅 (𝜔) =
𝜎 2𝜋𝑎𝛿(𝜔)

Por lo tanto, se encuentra que la siguiente relación entre estas resistencias:


𝑎
𝑅(𝜔) = 𝑅
2𝛿(𝜔)
que al reemplazar 𝛿(𝜔) queda como

𝑎 𝜇𝜎𝜔
𝑅(𝜔) = √ 𝑅
2 2

Siendo así, la resistencia aumenta con la frecuencia. Esta fórmula es conocida como
la fórmula de Rayleigh para la resistencia eléctrica como función de la frecuencia. En
2
cuanto a la potencia disipada, ésta también aumenta, pero según 𝑃 = 𝐼𝑒𝑓 𝑅.

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Condiciones de borde para campos electromagnéticos

En el estudio de campos electromagnéticos que dependen del tiempo realizado hasta


aquí, no se han considerado condiciones de frontera. Sin embargo, en regiones
donde existen medios con diferentes propiedades eléctricas y magnéticas, es algo
que sí hay que tratar. Son condiciones de borde que, en general, son deducidas de
las ecuaciones de Maxwell. Específicamente, son restricciones que se traducen en
relaciones de continuidad o discontinuidad de las componentes normal y tangencial
de los campos sobre la superficie que separa dos medios distintos. Las de
continuidad son consecuencia de las ecuaciones homogéneas de Maxwell, mientras
que las de discontinuidad lo son de las ecuaciones inhomogéneas. Analicemos estas
condiciones una a una.

1) Condición de borde para la componente normal de ⃗𝑩


⃗:

La condición de borde para la componente normal del campo de inducción


magnética 𝐵⃗ es obtenida a partir de la correspondiente ecuación homogénea de
Maxwell:
⃗∇ ∙ 𝐵
⃗ =0

En cualquier superficie (o interfase) que separa dos medios, se puede construir una
superficie cilíndrica de dimensiones pequeñas, como se muestra en la figura.
Aplicamos esta ecuación de Maxwell en cada punto interior e integramos sobre todo
el volumen encerrado,

∫ ⃗∇ ∙ 𝐵
⃗ 𝑑𝑉 = 0
𝑉

Usamos el teorema de la divergencia para que


quede en la forma

⃗⃗⃗ ∙ 𝑛
∮𝐵 ̂ 𝑑𝐴 = 0
𝑆

esto es,

⃗ ∙ 𝑛̂1 𝑑𝐴 + ∫ 𝐵
∫𝐵 ⃗ ∙ 𝑛̂2 𝑑𝐴 + ∫ 𝐵
⃗ ∙ 𝑛̂3 𝑑𝐴 = 0
𝑆1 𝑆2 𝑆3

1
Si 𝐵⃗ está acotado, el tomar ℎ → 0 hace que el tercer término se anule y que 𝑆1
tienda hacia 𝑆2 . Tomando en cuenta que 𝑛̂1 = −𝑛̂2 ≡ 𝑛̂

⃗1−𝐵
∫ (𝐵 ⃗ 2 ) ∙ 𝑛̂𝑑𝐴 = 0
𝐴

donde, como se muestra en la figura, 𝑛̂ es normal a la superficie y está dirigido desde


el medio 2 al medio 1.
Suponiendo que el área A es suficientemente pequeña como para que los campos
sean esencialmente constantes a través de ella,
⃗1−𝐵
(𝐵 ⃗ 2 ) ∙ 𝑛̂𝐴 = 0

Por lo tanto, se concluye que

⃗1 −𝐵
𝑛̂ ∙ (𝐵 ⃗ 2) = 0
o bien,

𝐵1𝑛 (𝑟, 𝑡) = 𝐵2𝑛 (𝑟, 𝑡)


⃗ es continua en la interfase
Así, la componente normal de la inducción magnética 𝐵
que separa dos medios diferentes, independientemente de sus propiedades.

2) Condición de borde para la componente tangencial de ⃗𝑬


⃗:

La condición de borde para la componente tangencial del campo eléctrico 𝐸⃗ es


deducida de la ecuación de Maxwell homogénea correspondiente a la ley de
Faraday:
⃗⃗
⃗ × 𝐸⃗ = − 𝜕𝐵

𝜕𝑡
Integrando esta ecuación sobre la superficie limitada por una espira rectangular,
como se muestra en la figura, se tiene


𝜕𝐵
⃗ × 𝐸⃗ ) ∙ 𝑑𝐴 = − ∫
∫ (∇ ∙ 𝑑𝐴
𝜕𝑡
𝑆 𝑆

Aplicando el teorema del rotacional,


⃗ = − ∫ 𝜕𝐵 ∙ 𝑑𝐴
∮ ⃗⃗𝐸 ∙ 𝑑ℓ
𝜕𝑡
𝐶 𝑆

y descomponiendo la circulación, queda

2

𝜕𝐵
⃗ 1 + ∫ 𝐸⃗ ∙ 𝑑ℓ
∫ 𝐸⃗ ∙ 𝑑ℓ ⃗ 2 + ∫ 𝐸⃗ ∙ 𝑑ℎ
⃗ 1 + ∫ 𝐸⃗ ∙ 𝑑ℎ
⃗2 =− ∫ ∙ 𝑡̂𝑑𝐴
𝜕𝑡
ℓ1 ℓ2 ℎ1 ℎ2 𝑆

Si ahora reducimos el tamaño de la espira dejando que ℎ1 y ℎ2 tiendan a cero, los


últimos dos términos del lado izquierdo de la ecuación se anulan, así como el lado
derecho, siempre y cuando 𝜕𝐵 ⃗ ⁄𝜕𝑡 esté acotada. Considerando 𝑑ℓ⃗ 1 = −𝑑ℓ
⃗ 2 = 𝑑ℓ
⃗ , la
ecuación adquiere la forma

⃗ =0
∫ (𝐸⃗1 − 𝐸⃗2 ) ∙ 𝑑ℓ ⟹ ∫ (𝐸⃗1 − 𝐸⃗2 ) ∙ (𝑡̂ × 𝑛̂)𝑑ℓ = 0
ℓ ℓ

Suponiendo que ℓ es lo suficientemente pequeño como para tomar los campos


esencialmente constantes a lo largo de esta longitud, podemos concluir que
(𝐸1𝑡 − 𝐸2𝑡 )ℓ = 0
es decir,

𝐸1𝑡 (𝑟, 𝑡) = 𝐸2𝑡 (𝑟, 𝑡)


Por lo tanto, la componente de 𝐸⃗ tangencial a la superficie de interfase, en cualquier
dirección, debe ser continua al pasar de un medio a otro, cualesquiera sean sus
propiedades. Notar que el plano de la espira puede ser rotado en torno a 𝑛̂ y la
conclusión es la misma.
Considerando, por otra parte, que

(𝑡̂ × 𝑛̂) ∙ (𝐸⃗1 − 𝐸⃗2 ) = 0 ⟺ 𝑡̂ ∙ 𝑛̂ × (𝐸⃗1 − 𝐸⃗2 ) = 0

vemos que en términos de 𝑛̂, la continuidad de la componente tangencial de 𝐸⃗ sobre


la superficie puede ser escrita como

𝑛̂ × (𝐸⃗1 − 𝐸⃗2 ) = 0
independientemente de las direcciones de los campos.

3) Condición de borde para la componente normal de ⃗𝑫


⃗:

La ecuación de Maxwell que viene al caso es la debida a la ley de Gauss:

⃗ ∙𝐷
∇ ⃗ =𝜌
Si se integra sobre un volumen cilíndrico como en el primer caso, resulta

⃗ ∙𝐷
∫∇ ⃗ 𝑑𝑉 = ∫ 𝜌 𝑑𝑉
𝑉 𝑉

que, al aplicar el teorema de la divergencia, queda como

3
∮ ⃗⃗⃗
𝐷∙𝑛 ̂ 𝑑𝐴 = 𝑄 = 𝜌ℎ𝐴
𝑆

En el límite ℎ → 0, se tiene 𝜌ℎ → 𝜌𝑆 y 𝑄 → 𝜌𝑆 𝐴, donde 𝜌𝑆 es la densidad de carga


superficial en la superficie de la interfase. En este límite, siguiendo lo hecho en el
caso 1), la ecuación se reduce a la siguiente condición de discontinuidad para la
componente normal de los vectores desplazamiento eléctrico

⃗1−𝐷
𝑛̂ ∙ (𝐷 ⃗ 2 ) = 𝜌𝑆
es decir,

𝐷1𝑛 (𝑟, 𝑡) − 𝐷2𝑛 (𝑟, 𝑡) = 𝜌𝑆 (𝑟, 𝑡)


Un caso particular de interés ocurre cuando se está en la superficie de separación
entre dos dieléctricos, donde 𝜌𝑆 = 0. Lo que se produce aquí es una discontinuidad
de la componente normal del campo eléctrico según

𝜖1 𝐸1𝑛 (𝑟, 𝑡) = 𝜖2 𝐸2𝑛 (𝑟, 𝑡)

4) Condición de borde para la componente tangencial de ⃗𝑯


⃗⃗ :

Finalmente, se debe determinar la condición de borde para la componente tangencial


del campo magnético 𝐻 ⃗ . Esta se obtiene integrando la ecuación de Maxwell
inhomogénea correspondiente a la forma general de la ley de Ampere-Maxwell:


𝜕𝐷
⃗ ×𝐻
∇ ⃗ =𝐽+
𝜕𝑡
Si se considera una espira rectangular como en el segundo caso y se integra sobre
la superficie limitada por tal espira, se tiene

⃗⃗
𝜕𝐷
⃗ ×𝐻
∫𝑆 (∇ ⃗ ) ∙ 𝑑𝐴 = ∫ 𝐽 ∙ 𝑑𝐴 + ∫ ∙ 𝑑𝐴 con 𝑑𝐴 = 𝑡̂𝑑𝐴 = 𝑡̂ℎ𝑑ℓ
𝑆 𝑆 𝜕𝑡
y lo que ahora queda al usar el teorema del rotor es


𝜕𝐷
∮𝐻 ⃗ = ∫ 𝐽 ∙ 𝑑𝐴 + ∫
⃗ ∙ 𝑑ℓ ∙ 𝑑𝐴
𝜕𝑡
𝐶 𝑆 𝑆

En el límite ℎ → 0, 𝐽ℎ → 𝐽𝑆 , definiendo así la densidad de corriente superficial, la cual


representa una corriente finita en una capa infinitesimal, de manera análoga a como
se definió la densidad de carga superficial. En este límite, siguiendo los pasos del
segundo caso, la integral anterior implica

⃗1−𝐻
(𝑡̂ × 𝑛̂) ∙ (𝐻 ⃗ 2 ) = 𝐽𝑆 ∙ 𝑡̂ ⟺ ⃗1−𝐻
𝑡̂ ∙ 𝑛̂ × (𝐻 ⃗ 2 ) = 𝐽𝑆 ∙ 𝑡̂

4
es decir,

⃗1 −𝐻
𝑛̂ × (𝐻 ⃗ 2 ) = 𝐽𝑆
o bien, en virtud de la primera condición,

𝐻1𝑡 (𝑟, 𝑡) − 𝐻2𝑡 (𝑟, 𝑡) = 𝐽𝑆⊥ (𝑟, 𝑡)


donde 𝐽𝑆⊥ es la componente de la densidad de corriente superficial perpendicular a la
⃗ que se está igualando.
dirección de la componente tangencial de 𝐻
En el caso de conductores normales para los cuales aplica la ley de Ohm

𝐽 = 𝜎𝐸⃗
con conductividad 𝜎 finita, se da que

∫ 𝐽 ∙ 𝑑𝐴 = 𝜎 ∫ 𝐸⃗ ∙ 𝑡̂ ℎ𝑑ℓ → 0
ℎ→0
𝑆 𝑆

de modo que no puede existir tal corriente superficial. En consecuencia, para


conductividades finitas,

⃗1−𝐻
𝑛̂ × (𝐻 ⃗ 2) = 0

𝐻1𝑡 = 𝐻2𝑡
Así, en conductores normales, la componente tangencial de 𝐻 ⃗ es continua. En el
caso especial de dieléctricos sin propiedades magnéticas (𝜇 = 𝜇0 ), se establece la
continuidad de la componente tangencial del campo de inducción magnética 𝐵 ⃗.

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Prof. Ernesto Matute Carvajal

Reflexión de ondas electromagnéticas en conductores

Consideramos aquí solamente el caso de una interfase plana entre un dieléctrico y


un conductor. Supondremos que el medio desde el cual incide la onda
electromagnética sobre la superficie de separación es el no conductor. Es el caso de
mayor importancia práctica. Asumimos ondas planas monocromáticas de frecuencia
𝜔. Iniciamos el estudio describiendo el concepto del índice de refracción que, para
un dieléctrico, es simbolizado por 𝑛 y se trata de un valor real adimensional definido
como el cociente de la velocidad de la onda electromagnética en el vacío, 𝑐 , y la
velocidad de la onda en el dieléctrico, 𝑣 , esto es
𝑐
𝑛=
𝑣
Es una medida del cambio de la velocidad de la onda en el medio. Es igual a
𝑐
𝑛= 𝑘 = 𝑐 √𝜖𝜇
𝜔
donde 𝑘 es el número de onda (angular) medido en radianes por metro, 𝜖 es la
permitividad del medio y 𝜇 es su permeabilidad. En el caso de conductores eléctricos,
esta relación es generalizada usando la representación de números complejos ya
descrita, de forma tal que el índice de refracción generalizado de conductores está
dado por el siguiente número complejo:
𝑐 𝑐
𝑁= 𝐾 = (𝛼 + 𝑖𝛽)
𝜔 𝜔
que en términos de la conductividad eléctrica es
𝜎
𝑁 = 𝑐 √𝜖𝜇√1 + 𝑖
𝜖𝜔
También es introducida una permitividad generalizada definida por
𝜎
𝜖(𝜔) = 𝜖 + 𝑖
𝜔
de modo que,

𝑁 = 𝑐√𝜖(𝜔)𝜇
expresiones todas que se reducen a las del dieléctrico en el límite de conductividad
𝜎 = 0.

1
Consideremos ahora la reflexión de una onda electromagnética sobre una superficie
conductora. Comenzamos suponiendo que las direcciones de los vectores de
propagación no tienen relaciones entre sí y por lo tanto que los ángulos, medidos a
partir de la normal a la superficie, son distintos para las ondas incidente, reflejada y
transmitida (o refractada), como se muestra en la figura; los vectores 𝑛̂ y 𝑘 ⃗ definen
el llamado plano de incidencia, que identificamos como el plano (𝑥, 𝑦). Igualmente,
asumimos las expresiones generales de los campos electromagnéticos que
propagan en medios dieléctricos y conductores sin frontera. Así, tenemos como
punto de partida los siguientes campos:
Para onda incidente,
⃗ = 1 ⃗⃗⃗𝑘 × 𝐸⃗
𝐸⃗ = 𝐸⃗0 𝑒 𝑖(𝑘⃗∙𝑟−𝜔𝑡) ; 𝐵 𝜔
𝜔 𝑛𝜔
con 𝑘 = =
𝑣 𝑐

Para onda reflejada,


′′ ′′
⃗ ′′ = 1′′ 𝑘
𝐸⃗ ′′ = 𝐸⃗0′′ 𝑒 𝑖(𝑘⃗ ∙𝑟−𝜔 𝑡) ; 𝐵 ⃗ ′′ × 𝐸⃗ ′′
𝜔

𝑛𝜔′′
con 𝑘 ′′ =
𝑐

Para onda transmitida,


′ ′ ⃗⃗ ′ ′ ′
⃗ ′ = 1′ 𝐾
𝐸⃗ ′ = 𝐸⃗0′ 𝑒 𝑖(𝐾⃗ ∙𝑟−𝜔 𝑡) = 𝐸⃗0′ 𝑒 −𝛽 ∙𝑟 𝑒 𝑖(𝛼⃗ ∙𝑟−𝜔 𝑡) ; 𝐵 ⃗ ′ × 𝐸⃗ ′ = 1′ 𝛼 ′ × 𝐸⃗ ′ + 𝑖 1
𝛽 ′ × 𝐸⃗ ′
𝜔 𝜔 𝜔′

⃗ ′ = 𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′
con 𝐾 ⃗ 𝛽′
⃗ 𝛼′ + 𝐵
=𝐵

Sin embargo, hay condiciones de borde que estos campos deben cumplir sobre los
puntos de la interfase dieléctrico-conductor:

⃗ = 𝐵.
a) Continuidad de las componentes tangenciales de 𝐸⃗ y 𝐻 𝜇

⃗ = 𝜖𝐸⃗ y 𝐵
b) Continuidad de las componentes normales de 𝐷 ⃗.

El requerimiento de que estas condiciones de frontera se cumplan para todos los


puntos de la interfase en cualquier instante, implica que las variaciones espacial y
temporal de todos los campos en la interfase deben ser las mismas, es decir, en la
interfase deben tener la misma dependencia funcional de las variables 𝑟 y 𝑡, lo cual
significa las siguientes condiciones sobre las fases:
(1) 𝜔′′ = 𝜔′ = 𝜔
⃗ ∙ 𝑟)
(2) (𝑘 ⃗ ′′ ∙ 𝑟)
= (𝑘
𝑦=0 𝑦=0

⃗ ∙ 𝑟)
(𝑘 = (𝛼 ′ ∙ 𝑟)𝑦=0 (3.1)
𝑦=0
⃗ ⃗ ∙ 𝑟)
(3) (𝑘 ∙ 𝑟)𝑦=0 = (𝐾 ′ ′ ′
= [(𝛼 + 𝑖𝛽 ) ∙ 𝑟]𝑦=0 ⟹ {
𝑦=0
(𝛽 ′ ∙ 𝑟)𝑦=0 = 0 (3.2)

2
La ecuación (1) implica que: 𝑘 ′′ = 𝑘

La ecuación (2) implica la ley de reflexión: 𝜃 ′′ = 𝜃

Esta ley de reflexión puede ser deducida de la siguiente manera: Estando 𝑘 ⃗ definido
en el plano de incidencia (𝑥, 𝑦) y 𝑟 en el plano de la interfase (𝑥, 𝑧), se tiene
⃗ = 𝑘𝑥 𝑥̂ + 𝑘𝑦 𝑦̂ ; 𝑟 = 𝑥𝑥̂ + 𝑧𝑧̂ ; (𝑘
𝑘 ⃗ ∙ 𝑟) = 𝑘𝑥 𝑥
𝑦=0

⃗ ′′ , escribimos
por el otro lado, considerando dirección arbitraria para 𝑘
⃗ ′′ = 𝑘𝑥′′ 𝑥̂ + 𝑘𝑦′′ 𝑦̂ + 𝑘𝑧′′ 𝑧̂ ; (𝑘
𝑘 ⃗ ∙ 𝑟) ⃗ ′′ ∙ 𝑟)
= (𝑘 = 𝑘𝑥′′ 𝑥 + 𝑘𝑧′′ 𝑧
𝑦=0 𝑦=0

Así, para cualquier punto en el plano de la interfase,


(𝑘𝑥 − 𝑘𝑥′′ )𝑥 − 𝑘𝑧′′ 𝑧 = 0
de donde concluimos que,
⃗ ′′ en el plano de incidencia
𝑘𝑧′′ = 0 ⟹ 𝑘
𝑘𝑥′′ = 𝑘𝑥 ⟹ 𝑘 sin 𝜃 = 𝑘 ′′ sin 𝜃 ′′ ⟹ 𝜃 ′′ = 𝜃

Las ecuaciones (3.1) y (3.2) implican que 𝛼 ′ y 𝛽 ′ tienen direcciones diferentes. En


este caso, se dice que la onda transmitida es inhomogénea. En particular, la
ecuación (3.2) significa que el vector 𝛽 ′ , el cual define la dirección de los planos de
amplitud constante, es siempre perpendicular a la interfase. Por otra parte, los planos
de fase constante están definidos por el vector 𝛼 ′ , el cual puede tener cualquier
dirección. Así, las ondas electromagnéticas propagan en la dirección del vector 𝛼 ′ ,
pero sus amplitudes disminuyen exponencialmente con la distancia al plano de la
frontera (ver figura).
Similarmente, la ecuación (3.1) conduce a la ley de refracción:

𝑘 sin 𝜃 = 𝛼 ′ sin 𝜃 ′
Esta fórmula determinaría 𝜃 ′ si 𝛼 ′ fuese conocido. El problema es que, según
veremos, 𝛼 ′ no es constante para ondas inhomogéneas, sino que es una función del
ángulo 𝜃 ′ entre los vectores 𝛼 ′ y 𝛽 ′ .

𝑛′𝜔
En el caso de medios no conductores, con 𝜎 = 0, 𝑁 ′ = 𝑛′ , 𝛼 ′ = 𝑐 = 𝑘 ′ , la fórmula
anterior se traduce en la ley de refracción de Snell:

𝑛 sin 𝜃 = 𝑛′ sin 𝜃 ′

Para tomar en cuenta el ángulo de refracción entre 𝛼 ′ y 𝛽 ′ , es decir, el carácter


inhomogéneo de la onda, consideramos el vector de propagación generalizado 𝐾 ⃗′
complejo en la forma

3
2 2
⃗ ′2 = 𝜔 𝑁 ′2 = 𝑘 𝑁 ′2 ≠ 𝐾 ′2 (igualdad sólo para incidencia normal, correspondiente
𝐾
𝑐2 𝑛2
a onda homogénea)
esto es,
2 2
𝑘 ′2 𝑘
(𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′ ) ∙ (𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′ ) = 𝑁 ⟹ 𝛼 ′2 − 𝛽 ′2 + 2𝑖𝛼 ′ ∙ 𝛽 ′ = 2 𝑁 ′2
𝑛2 𝑛
Para simplificar, seguimos según
2
𝑘
𝛼 ( sin 𝜃 + cos 𝜃 ) − 𝛽 + 2𝑖𝛼 𝛽 cos 𝜃 = 2 𝑁 ′2
′2 2 ′ 2 ′ ′2 ′ ′ ′
𝑛
que, usando la fórmula de refracción, da

2 2 ′2 2 ′ ′2
𝑘 2 ′2 ′ ′ ′
𝑘 sin 𝜃 + 𝛼 cos 𝜃 − 𝛽 + 2𝑖𝛼 𝛽 cos 𝜃 = 2 𝑁
𝑛
𝑘 2 ′2
(𝛼 ′ cos 𝜃 ′ + 𝑖𝛽 ′ )2 = (𝑁 − 𝑛2 sin2 𝜃)
𝑛2
Por lo tanto,

𝑘
𝛼 ′ cos 𝜃 ′ + 𝑖𝛽 ′ = √𝑁 ′2 − 𝑛2 sin2 𝜃
𝑛
𝜎 𝜎
donde, recordemos, 𝑁 ′ = 𝑛′ √1 + 𝑖 ′
= 𝑐√𝜖 ′ (𝜔)𝜇0 con 𝜖 ′ (𝜔) = 𝜖 ′ + 𝜔
𝜖𝜔
𝑘
Sólo para incidencia normal (𝜃 = 0), esta ecuación se reduce a 𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′ = 𝑛 𝑁 ′ , es
𝜔
decir, 𝐾 ′ = 𝑐 𝑁 ′ , que es la relación conocida para el caso de ondas homogéneas.
Notar que, para incidencia normal, la orientación de los planos de fase constante es
la misma que la de los planos de amplitud constante.
Por otro lado, uno puede escribir de manera puramente formal una ley de refracción
de Snell generalizada en términos del índice de refracción complejo del conductor
como

𝑛 sin 𝜃 = 𝑁 ′ sin Θ′
donde el ángulo Θ′ es un número complejo. Este ángulo complejo no tiene una
interpretación física simple, pero puede ser considerado como definido por esta
ecuación. Resulta, sin embargo, que Θ′ es muy útil para simplificar las ecuaciones
que se refieren a la reflexión y refracción a través de un medio conductor. Notar que
esta definición de Θ′ no es más que la generalización de la ley de Snell en su forma
ordinaria para una interfase dieléctrico-dieléctrico.
Usando ahora la definición de Θ′ , se tiene

4
𝑛2 sin2 𝜃
cos Θ′ = √1 − sin2 Θ′ = √1 −
𝑁 ′2

Reemplazando en la ecuación anterior, se obtiene

𝑘 ′
𝛼 ′ cos 𝜃 ′ + 𝑖𝛽 ′ = 𝑁 cos Θ′
𝑛

𝑘𝑛′
Notar que para un medio dieléctrico: 𝑁 ′ = 𝑛′ ; Θ′ = 𝜃 ′ ; 𝛽′ = 0 ; 𝛼 ′ ≡ 𝑘 ′ =
𝑛
𝑘 𝑘′ 𝜔
o bien = = .
𝑛 𝑛′ 𝑐
Condiciones para las amplitudes: Fórmulas de Fresnel
Con todo lo que se ha dicho, se está en condiciones de obtener las correspondientes
fórmulas de Fresnel para las amplitudes de las ondas reflejada y refractada. Con
respecto a las polarizaciones de la onda, consideraremos dos situaciones
independientes. Un primer caso donde el campo eléctrico de la onda incidente es
perpendicular al plano de incidencia, esto es, paralelo a la interfase; el caso es
llamado transversal eléctrico o polarización TE. El segundo caso que considerar es
cuando el campo eléctrico de la onda incidente es paralelo al plano de incidencia o
el campo magnético perpendicular al plano de incidencia; este caso es llamado
transversal magnético o polarización TM. El caso general es tratado usando las
combinaciones lineales apropiadas de los casos TE y TM.
Polarización lineal TE:
Las condiciones de borde para los campos implican las siguientes relaciones entre
las distintas amplitudes.

● Continuidad de la componente tangencial de 𝐸⃗ :


𝐸0 + 𝐸0′′ = 𝐸0′ (1)
⃗⃗⃗
⃗ = 𝐵:
● Continuidad de la componente tangencial de 𝐻 𝜇
La mayoría de los materiales presenta una
permeabilidad muy cercana a la del vacío, esto es,
𝜇 ≅ 𝜇0 , de forma tal que se puede establecer en ellos
una continuidad de la componente tangencial de 𝐵 ⃗.
Así,

−𝐵0 cos 𝜃 + 𝐵0′′ cos 𝜃 = −𝐵𝛼0

cos 𝜃 ′ − 𝐵𝛽0

que, expresado en términos del campo eléctrico, da


𝑘 ′
−𝑘𝐸0 cos 𝜃 + 𝑘𝐸0′′ cos 𝜃 = −(𝛼 ′ 𝐸0′ cos 𝜃 ′ + 𝑖𝛽 ′ 𝐸0′ ) = − 𝑛 𝑁 ′ 𝐸0′ cos 𝛩

5
Simplificando, se obtiene

𝑛(𝐸0 − 𝐸0′′ ) cos 𝜃 = 𝑁 ′ 𝐸0′ cos 𝛩 (2)
⃗:
● Continuidad de la componente normal de 𝐵
−𝐵0 sin 𝜃 − 𝐵0′′ sin 𝜃 = −𝐵𝛼0

sin 𝜃 ′ ⟹ 𝑘(𝐸0 + 𝐸0′′ ) sin 𝜃 = 𝛼 ′ 𝐸0′ sin 𝜃 ′
pero, 𝑘 sin 𝜃 = 𝛼 ′ sin 𝜃 ′ ⟹ 𝐸0 + 𝐸0′′ = 𝐸0′
es decir, esta condición de borde sólo reproduce el resultado de la primera.
Combinando ahora ecuaciones (1) y (2) para eliminar 𝐸0′ , se tiene

𝑛(𝐸0 − 𝐸0′′ ) cos 𝜃 = (𝐸0 + 𝐸0′′ )𝑁 ′ cos 𝛩
que, después de factorizar, queda como
′ ′
𝐸0 (𝑛 cos 𝜃 − 𝑁 ′ cos 𝛩 ) = 𝐸0′′ (𝑛 cos 𝜃 + 𝑁 ′ cos 𝛩 )
Finalmente,

𝐸0′′ 𝑛 cos 𝜃 − 𝑁 ′ cos 𝛩
𝑟𝑇𝐸 =( ) =
𝐸0 𝑇𝐸 𝑛 cos 𝜃 + 𝑁 ′ cos 𝛩′

donde el cociente de las amplitudes de las ondas reflejada e incidente define el


llamado coeficiente de reflexión para polarización TE, 𝑟𝑇𝐸 .

El coeficiente de transmisión TE, 𝑡𝑇𝐸 , correspondiente al cociente de las


amplitudes transmitida e incidente, es obtenido a partir de la ecuación (1):
𝐸0′ 𝐸0′′
𝑡𝑇𝐸 = ( ) = 1 + ( ) = 1 + 𝑟𝑇𝐸
𝐸0 𝑇𝐸 𝐸0 𝑇𝐸

Luego,

𝐸0′ 2𝑛 cos 𝜃
𝑡𝑇𝐸 = ( ) =
𝐸0 𝑇𝐸 𝑛 cos 𝜃 + 𝑁 ′ cos 𝛩′

Notar que los coeficientes 𝑟𝑇𝐸 y 𝑡𝑇𝐸 son números complejos, lo cual significa que
los campos 𝐸⃗ ′′ y 𝐸⃗ ′ están desfasados con respecto a 𝐸⃗ para polarización lineal TE.
Polarización lineal TM:
Las condiciones de frontera para los campos establecen aquí relaciones similares
entre las amplitudes.

● Continuidad de la componente tangencial de 𝐸⃗ :

𝐸0 cos 𝜃 − 𝐸0′′ cos 𝜃 = 𝐸0′ cos 𝜃 ′ (3)

6
⃗⃗⃗
⃗ = 𝐵:
● Continuidad de la componente tangencial de 𝐻 𝜇
Asumiendo 𝜇 ≅ 𝜇0 , la continuidad de la componente
⃗ implica
tangencial de 𝐵

𝐵0 + 𝐵0′′ = 𝐵𝛼0

+ 𝐵𝛽0

que, en términos de 𝐸⃗ , significa


𝜋
𝑘(𝐸0 + 𝐸0′′ ) = [𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′ sin( + 𝜃 ′ )]𝐸0′
2
= (𝛼 ′ + 𝑖𝛽 ′ cos 𝜃 ′ )𝐸0′
Por otra parte,
𝑘 𝑘
𝛼 ′ cos 𝜃 ′ + 𝑖𝛽 ′ = 𝑛 𝑁 ′ cos Θ′ ⟹ 𝛼 ′ (1 − sin2 𝜃 ′ ) + 𝑖𝛽 ′ cos 𝜃 ′ = 𝑛 𝑁 ′ cos Θ′ cos 𝜃 ′

esto es,
𝑘
𝛼 ′ + 𝑖𝛽′ cos 𝜃 ′ = 𝑁 ′ cos Θ′ cos 𝜃 ′ + 𝑘 sin 𝜃 sin 𝜃 ′
𝑛
donde para el último término se ha usado el resultado 𝛼 ′ sin 𝜃 ′ = 𝑘 sin 𝜃
Así,

𝑁′
𝐸0 + 𝐸0′′ = cos Θ′ (𝐸0′ cos 𝜃 ′ ) + sin 𝜃 (𝐸0′ sin 𝜃 ′ ) (4)
𝑛

⃗ = 𝜖𝐸⃗ :
● Continuidad de la componente normal de 𝐷

𝜖𝐸0 sin 𝜃 + 𝜖𝐸0′′ sin 𝜃 = 𝜖 ′ 𝐸0′ sin 𝜃 ′

1 𝑛2 𝑁′2 𝜎
con 𝜖 = = , 𝜖 ′ (𝜔) = , donde 𝜖 ′ (𝜔) = 𝜖 ′ + 𝑖
𝜇0 𝑣2 𝜇0 𝑐2 𝜇 0 𝑐2 𝜔

Sustituyendo estas permitividades, se tiene


2
′ ′ ′′ 𝑛
𝐸0 sin 𝜃 = (𝐸0 + 𝐸0 ) sin 𝜃 (5)
𝑁′2

Finalmente, al reemplazar en (4) lo obtenido en las ecuaciones (3) y (5), sigue que

𝑛2 𝑁′
(𝐸0 + 𝐸0′′ ) (1 ′′
− ′2 sin 𝜃) = (𝐸0 − 𝐸0 ) cos Θ′ cos 𝜃
2
𝑁 𝑛
cos 2 Θ′
Por lo tanto, el coeficiente de reflexión para polarización TM queda definido según

7

𝐸0′′ 𝑁 ′ cos 𝜃 − 𝑛 cos 𝛩
𝑟𝑇𝑀 =( ) =
𝐸0 𝑇𝑀 𝑁 ′ cos 𝜃 + 𝑛 cos 𝛩′

El coeficiente de transmisión para polarización TM es obtenido a partir de (3):


𝐸0′ cos 𝜃 2𝑛 cos 𝜃 cos 𝛩
𝑡𝑇𝑀 = ( ) = (1 − 𝑟𝑇𝑀 ) ′
= ′ ′
𝐸0 𝑇𝑀 cos 𝜃 𝑁 ′ cos 𝜃 + 𝑛 cos 𝛩 cos 𝜃

Estos coeficientes son también complejos, con la consecuencia de un desfasaje de


las ondas reflejada y transmitida respecto de la onda incidente.

Las cuatro ecuaciones para los coeficientes 𝑟𝑇𝐸,𝑇𝑀 y 𝑡𝑇𝐸,𝑇𝑀 constituyen las llamadas
fórmulas de Fresnel. Éstas, complicadas para incidencia oblicua, se simplifican

drásticamente para incidencia normal (𝜃 = 𝜃 ′ = 𝛩 = 0):
𝑛 − 𝑁′
𝑟𝑇𝐸 = −𝑟𝑇𝑀 =
𝑛 + 𝑁′
2𝑛
𝑡𝑇𝐸 = 𝑡𝑇𝑀 =
𝑛 + 𝑁′
cumpliéndose que 𝑟𝑇𝑀 + 𝑡𝑇𝑀 = 1.

8
Universidad de Santiago de Chile
Facultad de Ciencia
Departamento de Física
Prof. Ernesto Matute Carvajal

Reflexión de ondas electromagnéticas en dieléctricos

En el caso de una interfase sólo entre dieléctricos, la ley de Snell y las ecuaciones
de Fresnel adoptan las siguientes formas.
Ley de Snell:
𝑛 sin 𝜃 = 𝑛′ sin 𝜃 ′
Fórmulas de Fresnel:
𝐸0′′ 𝑛 cos 𝜃 − 𝑛′ cos 𝜃 ′
𝑟𝑇𝐸 = ( ) =
𝐸0 𝑇𝐸 𝑛 cos 𝜃 + 𝑛′ cos 𝜃 ′

𝐸0′′ 𝑛′ cos 𝜃 − 𝑛 cos 𝜃 ′


𝑟𝑇𝑀 =( ) = ′
𝐸0 𝑇𝑀 𝑛 cos 𝜃 + 𝑛 cos 𝜃 ′

𝐸0′ 2𝑛 cos 𝜃
𝑡𝑇𝐸 =( ) =
𝐸0 𝑇𝐸 𝑛 cos 𝜃 + 𝑛′ cos 𝜃 ′

𝐸0′ 2𝑛 cos 𝜃
𝑡𝑇𝑀 = ( ) = ′
𝐸0 𝑇𝐸 𝑛 cos 𝜃 + 𝑛 cos 𝜃 ′

Estas ecuaciones de Fresnel pueden quedar expresadas únicamente en función de


los ángulos al ser combinadas con la ley de Snell. En efecto, considerando el
cociente 𝑛′/𝑛 = sin 𝜃 / sin 𝜃 ′ de la ley Snell en las fórmulas de Fresnel, se obtiene
cos 𝜃 sin 𝜃 ′ − sin 𝜃 cos 𝜃 ′ sin(𝜃 − 𝜃 ′ )
𝑟𝑇𝐸 = = −
cos 𝜃 sin 𝜃 ′ + sin 𝜃 cos 𝜃 ′ sin(𝜃 + 𝜃 ′ )
cos 𝜃 sin 𝜃 − cos 𝜃 ′ sin 𝜃 ′ tan(𝜃 − 𝜃 ′ )
𝑟𝑇𝑀 = =
cos 𝜃 sin 𝜃 + cos 𝜃 ′ sin 𝜃 ′ tan(𝜃 + 𝜃 ′ )
2 cos 𝜃 sin 𝜃 ′ 2 cos 𝜃 sin 𝜃 ′
𝑡𝑇𝐸 = =
cos 𝜃 sin 𝜃 ′ + sin 𝜃 cos 𝜃 ′ sin(𝜃 + 𝜃 ′ )
2 cos 𝜃 sin 𝜃 ′ 2 cos 𝜃 sin 𝜃 ′
𝑡𝑇𝑀 = =
cos 𝜃 sin 𝜃 + cos 𝜃 ′ sin 𝜃 ′ sin(𝜃 + 𝜃 ′ ) cos(𝜃 − 𝜃 ′ )
Reflexión externa e interna:
La reflexión externa (interna) se produce cuando una onda electromagnética incide
desde un medio dieléctrico sobre otro de índice de refracción mayor (menor), esto
es, 𝑛′ > 𝑛 (𝑛′ < 𝑛). En tal caso, la ley de Snell indica que el ángulo de refracción es

1
menor (mayor) que el ángulo de incidencia, es decir, al ser comparada con la onda
incidente, la onda refractada propaga en una dirección que está más cerca (alejada)
de la normal a la superficie que separa ambos medios. Además, el coeficiente de
Fresnel 𝑟𝑇𝐸 es siempre negativo (positivo), independientemente de la medida del
ángulo de incidencia.

Ángulos de incidencia notables


a) Angulo de incidencia normal: 𝜃 = 0°
𝑛 − 𝑛′
𝑟𝑇𝐸 = −𝑟𝑇𝑀 =
𝑛 + 𝑛′
2𝑛
𝑡𝑇𝐸 = 𝑡𝑇𝑀 =
𝑛 + 𝑛′
𝜋
b) Angulo de Brewster o de polarización 𝜽𝑷 : 𝜃𝑃 + 𝜃 ′ = 2

El ángulo de Brewster es el ángulo de incidencia que anula el coeficiente de reflexión


𝑟𝑇𝑀 ; está asociado a una onda reflejada con polarización lineal TE. Se caracteriza
por la ortogonalidad entre las direcciones de propagación de las ondas reflejada y
𝜋
refractada, esto es, 𝜃𝑃 + 𝜃 ′ = 2, como se indica en la figura, donde también se
muestran las componentes TE y TM de los campos eléctricos de las ondas .
Ya que, sin 𝜃 ′ = cos 𝜃𝑃 , la ley de Snell determina el ángulo de polarización según

𝑛′
tan 𝜃𝑃 =
𝑛

lo cual está en correspondencia con el hecho que 𝑟𝑇𝑀 = 0. En efecto, para 𝜃 = 𝜃𝑃 :


𝑛′
𝑛′ cos 𝜃𝑃 − 𝑛 cos 𝜃 ′ 𝑛′ cos 𝜃𝑃 − 𝑛 sin 𝜃𝑃 − tan 𝜃𝑃
𝑟𝑇𝑀 = ′ = ′ = 𝑛′ =0
𝑛 cos 𝜃𝑃 + 𝑛 cos 𝜃 ′ 𝑛 cos 𝜃𝑃 + 𝑛 sin 𝜃𝑃 𝑛 + tan 𝜃
𝑛 𝑃

2
Este ángulo de polarización se presenta tanto en reflexión externa como en reflexión
interna, con la propiedad de que
𝑛′
tan 𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 = >1
𝑛 } ⟹ tan 𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 tan 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 = 1 ⟹ cos 𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 cos 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 − sin 𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 sin 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 = 0
𝑛′
tan 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 = <1
𝑛
Es decir, cos(𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 + 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 ) = 0. Por lo tanto,
𝜋
𝜃𝑒𝑥𝑡 𝑖𝑛𝑡
𝑃 + 𝜃𝑃 =
2
lo que significa que 𝜃𝑃𝑒𝑥𝑡 y 𝜃𝑃𝑖𝑛𝑡 son ángulos complementarios.

𝜋
c) Angulo crítico 𝜽𝑪 : 𝜃 ′ = 2

El ángulo crítico es el ángulo de incidencia para el cual la onda transmitida propaga


en una dirección que alcanza los 90° medidos a partir de la normal a la superficie
que separa los dos medios. Para un ángulo de incidencia mayor o igual al ángulo
crítico, la onda incidente deja de atravesar la superficie de separación y es reflejada
totalmente. Para producir este fenómeno, la onda debe incidir desde un medio de
alto índice de refracción sobre otro de menor índice de refracción (𝑛 > 𝑛′ ), es decir,
se presenta sólo en el caso de reflexión interna. La reflexión interna total es usada
en fibras ópticas para conducir ondas electromagnéticas a través de la fibra sin
pérdidas de energía.
Una simple aplicación de la ley de Snell permite calcular la medida del ángulo crítico:

′ ′ ′
𝜋 𝑛′
𝑛 sin 𝜃 = 𝑛 sin 𝜃 ⟹ 𝑛 sin 𝜃𝐶 = 𝑛 sin ⟹ sin 𝜃𝐶 = <1
2 𝑛

3
esto es,

𝑛′
𝜃𝐶 = sin−1
𝑛
Notar que, para un ángulo de incidencia igual al
ángulo crítico, los coeficientes de reflexión y
transmisión para polarización TE y TM son:
𝑛
𝑟𝑇𝐸 = 1 ; 𝑟𝑇𝑀 = 1 ; 𝑡𝑇𝐸 = 2 ; 𝑡𝑇𝑀 = 2 .
𝑛′

Curvas de reflexión externa e interna


Las ilustraciones siguientes muestran las curvas típicas de las reflexiones externa
e interna determinadas por los coeficientes de Fresnel 𝑟𝑇𝐸 y 𝑟𝑇𝑀 según el ángulo
de incidencia 𝜃 varía entre 0° y 90°, donde se hace indicación de los ángulos
notables.

Reflexión externa Reflexión interna

Valores negativos de los coeficientes de reflexión significa que la onda reflejada está
fuera de fase en π radianes (-1=eiπ ) con relación a la onda incidente. En el caso de
reflexión interna total, el corrimiento de fase aumenta gradualmente desde 0 (𝜃 =
𝜃𝐶 ) hasta π (𝜃 =90°).

4
Intensidades de las ondas reflejada y transmitida
La intensidad (o irradiancia) es la densidad de flujo radiante en (W/m2) que para una
onda polarizada linealmente en un dieléctrico está dada por
1
𝐼 = ⟨𝑆⟩ = 𝜖v⟨|𝐸⃗ |2 ⟩ = 𝜖0 𝑐𝑛⟨|𝐸⃗ |2 ⟩ = 𝜖0 𝑐𝑛𝐸02
2
Corresponde a la energía promedio por unidad de tiempo que cruza un área unitaria
normal al vector de Poyntig 𝑆, que está en la dirección de propagación de la onda.
Sean entonces 𝐼, 𝐼 ′′ e 𝐼 ′ , las intensidades de las ondas incidente, reflejada y
transmitida, respectivamente. Si consideramos una sección circular de área A en la
superficie de separación, sus proyecciones transversales a las direcciones de
propagación de las tres ondas serán Acos𝜃, Acos𝜃, Acos𝜃 ′ . Así, la energía incidente
por unidad de tiempo sobre la interfase de área A es
𝐼𝐴 cos 𝜃
mientras que la energía reflejada por
unidad de tiempo desde la misma
sección de la interfase corresponde a
la cantidad
𝐼 ′′ 𝐴 cos 𝜃
Por el otro lado de la interfase, la
energía transmitida por unidad de
tiempo a través de la sección de área
A es igual a
𝐼 ′ 𝐴 cos 𝜃′
Usando estas intensidades, se define la reflectancia R como el cociente entre las
intensidades reflejada e incidente:

𝐼 ′′ 𝐴 cos 𝜃 𝐼 ′′
𝑅= ⟹ 𝑅=
𝐼𝐴 cos 𝜃 𝐼
y la transmitancia T como el cociente entre las intensidades transmitida e incidente:

𝐼 ′ 𝐴 cos 𝜃′ 𝐼 ′ cos 𝜃 ′
𝑇= ⟹ 𝑇=
𝐼𝐴 cos 𝜃 𝐼 cos 𝜃
La conservación de la energía para la configuración que se está considerando
implica
𝐼𝐴 cos 𝜃 = 𝐼 ′′ 𝐴 cos 𝜃 + 𝐼 ′ 𝐴 cos 𝜃′
esto es,

5
𝐼 ′′ 𝐴 cos 𝜃 𝐼 ′ 𝐴 cos 𝜃′
+ =1
𝐼𝐴 cos 𝜃 𝐼𝐴 cos 𝜃
que en términos de R y T significa

𝑅+𝑇 =1
En los casos de polarizaciones lineales TE y TM, las reflectancias y transmitancias
se relacionan con los coeficientes de Fresnel según las siguientes expresiones:
2
𝐸0′′ 2
𝑅𝑇𝐸(𝑇𝑀) =( ) = 𝑟𝑇𝐸(𝑇𝑀)
𝐸0 𝑇𝐸(𝑇𝑀)
2
𝑛′ cos 𝜃 ′ 𝐸0′ 𝑛′ cos 𝜃 ′ 2
𝑇𝑇𝐸(𝑇𝑀) = ( ) = 𝑡
𝑛 cos 𝜃 𝐸0 𝑇𝐸(𝑇𝑀) 𝑛 cos 𝜃 𝑇𝐸(𝑇𝑀)

cumpliéndose que 𝑅𝑇𝐸(𝑇𝑀) + 𝑇𝑇𝐸(𝑇𝑀) = 1.

Curvas de reflectancia y transmitancia


Las figuras siguientes ilustran las curvas típicas de las reflectancias y transmitancias
externa e interna para las polarizaciones lineales TE Y TM, según el ángulo de
incidencia 𝜃 varía entre 0° y 90°, donde también se señalan los ángulos notables.

Reflexión externa Reflexión interna

𝜃𝑃 𝜃𝑃

Observar que, para incidencia normal externa e interna, con 𝜃 = 𝜃 ′ = 0°, se da


2
𝑛 − 𝑛′
𝑅𝑇𝐸 = 𝑅𝑇𝑀 =( )
𝑛 + 𝑛′

6
4𝑛𝑛′
𝑇𝑇𝐸 = 𝑇𝑇𝑀 =
(𝑛 + 𝑛′ )2
También notar que, para incidencia rasante, con 𝜃 = 90°, 𝑅𝑇𝐸 = 𝑅𝑇𝑀 = 1, tanto para
reflexión externa como interna. Esto implica que una superficie muy lisa de cualquier
material dieléctrico se comporta como un espejo para la incidencia rasante. Si se
intenta observar, por ejemplo, una fuente luminosa con una hoja de papel en forma
rasante, se podrá ver una imagen bastante clara de la fuente reflejada en el papel.

Reflectancia en conductores
La reflectancia en conductores está determinada por el cuadrado de la magnitud del
coeficiente de reflexión:
2
𝐸0′′ 2
𝑅𝑇𝐸(𝑇𝑀) =( ) = |𝑟𝑇𝐸(𝑇𝑀) |
𝐸0 𝑇𝐸(𝑇𝑀)

El comportamiento típico de la reflectancia para las polarizaciones TE y TM es


ilustrado en la figura siguiente tomando el caso de los metales plata y oro, donde
son comparados con el diamante (dieléctrico).

La reflectancia para polarización TE aumenta en forma monótona desde su


magnitud para incidencia normal hasta su valor unitario para incidencia rasante.
Para polarización TM, la reflectancia pasa por un mínimo poco profundo a cierto
ángulo 𝜃𝑃 cuyo valor depende de las constantes ópticas. Este ángulo es llamado
ángulo de incidencia principal y corresponde al ángulo de Brewster o de polarización
para dieléctricos donde 𝑅𝑇𝑀 = 0, como en el caso del diamante. De todas maneras,
hay alguna polarización por reflexión.

7
En un medio conductor semi-infinito, la energía transmitida es finalmente absorbida
en su totalidad de manera que es costumbre definir la absorbancia del conductor
por: 𝐴 = 1 − 𝑅.
Por otra parte, el desfasaje entre la onda reflejada y la onda incidente hace que la
onda reflejada para incidencia oblicua quede en general elípticamente polarizada,
aun cuando la onda incidente esté polarizada linealmente; una onda linealmente
polarizada es en general una superposición de las polarizaciones TE y TM. Con la
teoría desarrollada se puede determinar la intensidad y la polarización de la onda
reflejada. Esto implica, sin embargo, conocer el índice de refracción complejo N del
conductor. Inversamente, es posible determinar N mediante mediciones apropiadas
de la intensidad y polarización de la onda reflejada. El método es conocido como
elipsometría.

8
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Departamento de Física
Prof. Ernesto Matute Carvajal

03. Emisión de radiación electromagnética

Seguiremos ahora con el estudio de la emisión de ondas electromagnéticas,


tratando con sistemas localizados de cargas y corrientes. En general nos
limitaremos aquí a un estudio de la radiación electromagnética emitida por cargas
que se mueven lentamente (límite no relativista); esto es, aquéllas cuya velocidad v
es muy pequeña comparada con la velocidad de la luz, v<<c. Sin embargo, los
resultados son aplicables a toda la región que va desde las ondas de radio emitidas
por antenas hasta la luz visible proveniente de los átomos.
Radiación de un dipolo eléctrico oscilante:
El dipolo eléctrico oscilante es el ejemplo más simple en el estudio de la emisión de
radiación por una distribución de carga-corriente preestablecida.
En la zona lejana del sistema, esto es, la región donde las distancias al dipolo son
muy grandes respecto a la longitud de onda de las oscilaciones periódicas del dipolo
(zona de radiación), los campos electromagnéticos están dados por
1/v

𝜇𝜔𝑘 𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡) ⏞
𝑘
⃗ (𝑟, 𝑡) =
𝐵 (𝑟̂ × 𝑝) = 𝑟̂ × 𝐸⃗ (𝑟, 𝑡) ≡ 𝐵
⃗ 0 (𝑟)𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡)
4𝜋 𝑟 𝜔
𝑘2 𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡) 𝜔
𝐸⃗ (𝑟, 𝑡) = (𝑟̂ × 𝑝) × 𝑟̂ = 𝐵⃗ (𝑟, 𝑡) × 𝑟̂ ≡ 𝐸⃗0 (𝑟)𝑒 𝑖(𝑘𝑟−𝜔𝑡)
4𝜋𝜖 𝑟 𝑘
los cuales representan ondas electromagnéticas esféricas que viajan alejándose del
origen. A distancias lejanas de la fuente, pueden ser consideradas como ondas
planas en pequeñas regiones del espacio. Notar que la frecuencia de las ondas
emitidas es igual a la frecuencia de oscilación del dipolo eléctrico.
El vector de Poynting instantáneo asociado a las ondas puede ser escrito como
1 1
𝑆 = 𝐸⃗ × 𝐻
⃗ = 𝐸⃗ × 𝐵
⃗ = 𝑅𝑒[𝐸⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 ] × 𝑅𝑒[𝐵
⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 ]
𝜇 𝜇
con la convención de que los campos físicos corresponden a las partes reales de
las cantidades complejas. Ya que
1
𝑅𝑒[𝐸⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 ] = [𝐸⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 + 𝐸⃗ ∗ (𝑟)𝑒 𝑖𝜔𝑡 ]
2
se tiene

1
1
𝑆= [𝐸⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 + 𝐸⃗ ∗ (𝑟)𝑒 𝑖𝜔𝑡 ] × [𝐵
⃗ (𝑟)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 + 𝐵
⃗ ∗ (𝑟)𝑒 𝑖𝜔𝑡 ]
4𝜇
1
= [𝐸⃗ (𝑟) × 𝐵
⃗ ∗ (𝑟) + 𝐸⃗ ∗ (𝑟) × 𝐵
⃗ (𝑟) + 𝐸⃗ (𝑟) × 𝐵
⃗ (𝑟)𝑒 −2𝑖𝜔𝑡 + 𝐸⃗ ∗ (𝑟) × 𝐵 ∗ (𝑟)𝑒 2𝑖𝜔𝑡 ]
4𝜇
1 ∗
= 𝑅𝑒 [⃗⃗𝐸(𝑟
⃗ ) × ⃗⃗𝐵 (𝑟
⃗ ) + ⃗⃗𝐸(𝑟
⃗ ) × ⃗⃗𝐵(𝑟
⃗ )𝑒−2𝑖𝜔𝑡 ]
2𝜇

Consideramos como cantidad de interés el promedio temporal de 𝑆, particularmente


a frecuencias altas, donde la dependencia respecto al tiempo no es mensurable. En
tal caso,
1
⟨𝑆⟩ = 𝑅𝑒(𝐸⃗ × 𝐵
⃗ ∗)
2𝜇
Por simplicidad en la notación, escribimos simbólicamente

1 1
𝑆= 𝐸⃗ × 𝐻
⃗∗= 𝐸⃗ × 𝐵
⃗∗
2 2𝜇

entendiéndose que toda vez que en el producto uno de los factores entra en forma
conjugada entonces la cantidad está promediada en el tiempo y que la cantidad
física es su parte real.
Reemplazando los campos radiativos del dipolo oscilante, el vector de Poynting
promediado en el tiempo queda como
𝑘 𝑘 2 1 2 1 2
𝑆= 𝐸⃗ × (𝑟̂ × 𝐸⃗ ∗ ) = |𝐸⃗ | 𝑟̂ = 𝜖|𝐸⃗ | v𝑟̂ = 𝜖|𝐸⃗ | v⃗
2𝜇𝜔 2𝜇𝜔 2 2
De la misma manera, la densidad de energía promedio transportada por la onda
electromagnética emitida es igual a
1 1 2 1 2 1 2
𝑢 = (𝐸⃗ ∙ 𝐷
⃗ ∗+𝐵
⃗ ∙𝐻
⃗ ∗ ) = (𝜖|𝐸⃗ | + |𝐵
⃗ | ) = 𝜖|𝐸⃗ |
4 4 𝜇 2
Por lo tanto, se obtiene la siguiente relación entre valores medios:

𝑆 = 𝑢v

es decir, de acuerdo con lo esperado, el flujo de energía es a la velocidad de la
onda, sin acumularse ni desaparecer en punto alguno.
La magnitud del vector de Poynting determina la energía electromagnética media
irradiada por unidad de tiempo y por unidad de área transversal, esto es, la potencia
media por unidad de área:
𝑑𝑃
𝑆=
𝑑𝐴

2
La distribución angular de la potencia irradiada, sin embargo, es tratada en función
del ángulo sólido.
Angulo sólido
El ángulo sólido es un concepto geométrico que extiende a tres dimensiones (3D)
la definición de un ángulo plano en dos dimensiones (2D). Tomando como
referencia una superficie esférica de radio r, se puede definir un ángulo sólido Ω
como la apertura espacial que presenta un cono en su vértice cuando, estando
centrado en la esfera, su manto intercepta una superficie A dada sobre la misma
esfera. La relación entre la superficie esférica sostenida por el cono y el cuadrado
del radio de la esfera es usada como medida del ángulo sólido:
𝐴
Ω=
𝑟2
que en su forma diferencial es
𝑑𝐴
dΩ =
𝑟2
La unidad de ángulo sólido en el Sistema
Internacional de Unidades es el
estereorradián, el cual se simboliza
como sr. Así, el ángulo sólido completo
sostenido por toda la superficie esférica
es 4π [sr]. Usando las coordenadas
esféricas (𝑟, 𝜃, 𝜑),
𝑑𝐴 = 𝑟 2 sin 𝜃 𝑑𝜃 𝑑𝜑 ⟹ 𝑑Ω = sin 𝜃 𝑑𝜃 𝑑𝜑
En el caso general de una superficie no esférica,
el elemento diferencial de ángulo sólido queda
determinado por

𝑟̂ ∙ 𝑑𝐴
dΩ =
𝑟2
donde 𝑑𝐴 es el vector elemento diferencial de
área perpendicular a la superficie.

Distribución angular de la radiación emitida por el dipolo oscilante


Empleando entonces 𝑑𝐴 = 𝑟 2 𝑑Ω, se puede establecer que la potencia media
irradiada por unidad de ángulo sólido está dada por

𝑑𝑃
= 𝑟 2𝑆
𝑑Ω
que, usando los campos radiativos del dipolo, queda como

3
𝑑𝑃 1 2 v𝑘 4 v𝑘 4
= 𝜖|𝐸⃗ | v𝑟 2 = |(𝑟̂ × 𝑝 ) × 𝑟̂ | 2
= |𝑝|2 sin2 𝜃
𝑑Ω 2 32𝜋 2 𝜖 32𝜋 2 𝜖
O bien,

𝑑𝑃 𝜔4
= |𝑝|2 sin2 𝜃
𝑑Ω 32𝜋 2 𝜖v 3
donde 𝜃 es el ángulo medido con respecto a la dirección de 𝑝 (ver figura). Esta
cantidad 𝑑𝑃/𝑑Ω da la distribución angular de la radiación emitida; notar que depende
del factor sin2 𝜃. Así, la dirección de máxima energía irradiada es perpendicular al
eje del dipolo, mientras que no hay irradiación en la dirección del eje del dipolo.

La distribución angular de la radiación dipolar eléctrica es ilustrada en el diagrama


polar de la siguiente figura, donde existe simetría alrededor del eje del dipolo.

Observar también que la potencia media irradiada depende de la cuarta potencia de


la frecuencia angular de oscilación del dipolo. Además, no depende de la distancia,
lo que es de esperar pues la energía irradiada se propaga con velocidad 𝑣 = 1/√𝜖𝜇
sin acumularse ni desaparecer en el espacio; esto es posible porque la magnitud
del campo decae como 1/𝑟. Más aún, cualquier componente del campo eléctrico

4
que decaiga con la distancia como 1/𝑟 2 no contribuye a la radiación a grandes
distancias, esto es, 𝑑𝑃/𝑑Ω → 0.
𝑟→∞

La potencia media total irradiada es


𝜋 𝜋
𝑑𝑃 𝜔4 |𝑝|2 2
𝜔4 |𝑝|2
𝑃 = ∫ ( ) 𝑑Ω = ∫ sin 𝜃 2𝜋 sin 𝜃 𝑑𝜃 = ∫ sin3 𝜃 𝑑𝜃
𝑑Ω 32𝜋 2 𝜖v 3 16𝜋𝜖v 3
0 0
𝜋
𝜔4 |𝑝|2 1 3
= [ cos 𝜃 − cos 𝜃]
16𝜋𝜖v 3 3 0

luego,

𝜔4 |𝑝|2
𝑃=
12𝜋𝜖v 3
En vacío, con 𝜖v 3 = 𝜖0 𝑐 3 , 𝑃 es menor que en medios dieléctricos debido a que las
oscilaciones son menos forzadas y por lo tanto es necesario suministrar menos
energía para obtener oscilaciones de igual frecuencia.
Ejemplos prácticos relativamente sencillos de radiación dipolar eléctrica son la
radiación emitida por un condensador cargado con una fuente de voltaje alterno y
la radiación emitida por una antena lineal excitada en su punto medio por una
corriente que varía en forma sinusoidal, la longitud de la antena pequeña comparada
con la longitud de onda de las oscilaciones de la corriente o de la radiación emitida.

5
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Radiación de una carga acelerada

Los campos electromagnéticos producidos por una carga puntual en movimiento


arbitrario se pueden calcular a partir de las soluciones integrales de los potenciales
retardados. En este estudio consideraremos movimiento en el vacío, de manera que
𝜖 = 𝜖0 , 𝜇 = 𝜇0 , v = 1⁄√𝜖0 𝜇0 = 𝑐.

El potencial escalar debido a una distribución de carga en movimiento está dado por
el potencial retardado
1 𝜌(𝑟⃗ ′ , 𝑡 ′ ) 3 ′ ′
|𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑑 𝑟 con 𝑡 = 𝑡 −
4𝜋𝜖0 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 𝑐
o bien,
1 𝜌(𝑟⃗ ′ , 𝑡 ′ ) ′
|𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 3 ′ ′
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∬ 𝛿 (𝑡 − 𝑡 + ) 𝑑 𝑟 𝑑𝑡 con − ∞ < 𝑡 ′ < ∞
4𝜋𝜖0 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 𝑐
En el caso de una carga puntual q en el punto 𝑟⃗0 (𝑡) con
densidad de carga
𝜌(𝑟⃗, 𝑡) = 𝑞𝛿(𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡))
el potencial escalar queda como
𝑞 𝛿(𝑟⃗ ′ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )) ′
|𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 3 ′ ′
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∬ 𝛿 (𝑡 − 𝑡 + ) 𝑑 𝑟 𝑑𝑡
4𝜋𝜖0 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 𝑐

que, al integrar en 𝑟⃗ ′ , da
|𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )|
𝑞 𝛿 (𝑡 ′ − 𝑡 + )
𝑐
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑑𝑡 ′
4𝜋𝜖0 |𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )|
Para calcular esta integral, introducimos la notación

𝑅⃗⃗ (𝑡 ′ ) = 𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ ) ; 𝑅(𝑡 ′ ) = |𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )|


y una nueva variable de integración definida por


𝑅(𝑡 ′ )
𝑢 =𝑡 −𝑡+ = 𝑓(𝑡 ′ ) − 𝑡 ; 𝑑𝑢 = 𝑓 ′ 𝑑𝑡 ′
𝑐
𝑅(𝑡′) 𝑑𝑓
′)
donde 𝑓(𝑡 ≡ 𝑡 + 𝑐 y 𝑓′ ≡ ′ .

𝑑𝑡

1
Así,
𝑞 𝛿(𝑢) 𝑑𝑢 𝑞 1
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ ′ ′ ′
= [ ′]
4𝜋𝜖0 𝑅(𝑡 )𝑓 (𝑡 ) 4𝜋𝜖0 𝑅𝑓 𝑢=0

Pero, a partir de

′) ′
|𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )| √(𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ ))2
𝑓(𝑡 ≡𝑡 + = 𝑡′ +
𝑐 𝑐
se tiene,
𝑑𝑟⃗
(𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )) ∙ 0′ ′
⃗⃗0 (𝑡 ′ ) ⃗⃗0 (𝑡 ′ ) ∙ 𝑅⃗⃗ (𝑡 ′ )

𝑑𝑓
𝑓 = ′ = 1− 𝑑𝑡 = 1 − (𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 )) ∙ v = 1 −
v
𝑑𝑡 𝑐 |𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )| 𝑐 |𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )| 𝑐 𝑅(𝑡 ′ )
Reemplazando,

𝑞 1
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) =
4𝜋𝜖0 ⃗⃗0 (𝑡 ′ ) ∙ 𝑅⃗⃗ (𝑡 ′ )
v
𝑅(𝑡 ′ ) (1 − )
[ 𝑐 𝑅(𝑡 ′ ) ] 𝑅(𝑡 ′ )
𝑡 ′ =𝑡−
𝑐

Este resultado generalmente se escribe como

𝑞 1
𝜙(𝑟⃗, 𝑡) = [ ]
4𝜋𝜖0 𝑅(1 − 𝑅̂ ∙ v
⃗⃗0 /𝑐) ret

donde la subscripción “ret” significa que las cantidades dentro del paréntesis deben
calcularse en el instante retardado 𝑡 ′ = 𝑡 − 𝑅(𝑡 ′ )/𝑐.

Notar que el potencial escalar obtenido es relativista y que, en el límite de


movimientos lentos, v0 /𝑐 → 0, se reduce al resultado estático conocido.

El potencial vector 𝐴⃗ se calcula en forma similar. Para una distribución de corriente


𝐽⃗, está dado por el potencial retardado

𝜇0 𝐽⃗(𝑟⃗ ′ , 𝑡 ′ ) 3 ′ |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ |
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ ′
𝑑 𝑟 con 𝑡 = 𝑡 −
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 𝑐
el cual reescribimos como

𝜇0 𝐽⃗(𝑟⃗ ′ , 𝑡 ′ ) |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 3 ′ ′
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∬ ′
𝛿 (𝑡 − 𝑡 + ) 𝑑 𝑟 𝑑𝑡 con − ∞ < 𝑡 ′ < ∞
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗ ′ | 𝑐

Si se tiene una carga puntual q en el punto 𝑟⃗0 (𝑡) desplazándose con velocidad v
⃗⃗0 (𝑡),
la densidad de corriente es

𝐽⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝜌(𝑟⃗, 𝑡)v ⃗⃗0 (𝑡)𝛿(𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡))


⃗⃗0 (𝑡) = 𝑞v
2
Luego, efectuando las integrales,
|𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )|
𝜇0 𝑞 ⃗⃗0 (𝑡 ′ ) 𝛿 (𝑡 ′ − 𝑡 +
v )
𝑐
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = ∫ 𝑑𝑡 ′
4𝜋 |𝑟⃗ − 𝑟⃗0 (𝑡 ′ )|
𝑅(𝑡 ′ )
𝑞 ⃗⃗0 (𝑡 ′ ) 𝛿 (𝑡 ′ − 𝑡 +
v )
𝑐
= ∫ 𝑑𝑡 ′
4𝜋𝜖0 𝑐 2 𝑅(𝑡 ′ )

𝑞 ⃗⃗0 (𝑡 ′ )/𝑐 2
v
=
4𝜋𝜖0 ⃗⃗0 (𝑡 ′ ) ∙ 𝑅⃗⃗ (𝑡 ′ )
v
𝑅(𝑡 ′ ) (1 − )
[ 𝑐 𝑅(𝑡 ′ ) ] 𝑅(𝑡 ′ )
𝑡 ′ =𝑡−
𝑐

esto es,

𝑞 ⃗⃗0 /𝑐 2
v
𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = [ ]
4𝜋𝜖0 𝑅(1 − 𝑅̂ ∙ v
⃗⃗0 /𝑐) ret

Los potenciales obtenidos se conocen con el nombre de potenciales de Liénard-


Wiechert. Notar que 𝐴⃗(𝑟⃗, 𝑡) = 𝜙(𝑟⃗, 𝑡)v
⃗⃗0,ret /𝑐 2 .
⃗⃗⃗⃗
⃗⃗𝜙 − 𝜕𝐴 y 𝐵
El procedimiento de calcular los campos electromagnéticos 𝐸⃗⃗ = −∇ ⃗⃗ =
𝜕𝑡
⃗⃗ × 𝐴⃗ a partir de los potenciales de Liénard-Wiechert resulta mucho más complicado

que hacerlo a partir de las formas integrales anteriores. Se encuentra que el campo
eléctrico toma la siguiente expresión (relativista):
2
⃗⃗
v v ̂ ̂ v ⃗⃗0 𝑎⃗0
𝑞 (𝑅̂ − 0 ) (1 − 02 ) 𝑞 𝑅 × {(𝑅 − 𝑐 ) × 𝑐 2 }
𝑐 𝑐
𝐸⃗⃗ (𝑟⃗, 𝑡) = 3 + 3 ≡ 𝐸⃗⃗v + 𝐸⃗⃗𝑎
4𝜋𝜖0 ⃗
v⃗ 4𝜋𝜖 0 ⃗
v

2 ̂ 0 ̂ 0
[ 𝑅 (1 − 𝑅 ∙ 𝑐 ) ] ret [ 𝑅 (1 − 𝑅 ∙ 𝑐 ) ] ret

Así, el campo eléctrico 𝐸⃗⃗ se divide en un “campo de velocidad” 𝐸⃗⃗v , que no depende
de la aceleración 𝑎⃗0 , y un “campo de aceleración” 𝐸⃗⃗𝑎 que depende linealmente de
la aceleración. Notar que en el límite estático se obtiene lo esperado:
𝑞 𝑅̂
𝐸⃗⃗v = ; 𝐸⃗⃗𝑎 = ⃗0⃗
4𝜋𝜖0 𝑅 2

3
Vemos entonces que el campo de velocidad es esencialmente estático y decrece
como 1/𝑅 2, mientras que el campo de aceleración es un campo de radiación típico,
transversal al radio vector 𝑅̂ y que decrece como 1/𝑅.
La figura que sigue ilustra el campo eléctrico de una carga lenta (no relativista)
uniformemente acelerada.

El campo magnético es calculado en forma similar, llegándose a un resultado que


en términos simples es:

1 1 1
⃗⃗ =
𝐵 𝑅̂ × 𝐸⃗⃗ = 𝑅̂ × 𝐸⃗⃗v + 𝑅̂ × 𝐸⃗⃗𝑎 = 𝐵
⃗⃗v + 𝐵
⃗⃗𝑎
𝑐 𝑐 𝑐
donde en estas ecuaciones se entiende que se considera el vector unitario
retardado 𝑅̂ret . De este modo, el campo magnético 𝐵 ⃗⃗ también se divide en un
“campo de velocidad” 𝐵 ⃗⃗v , que no depende de la aceleración, y un “campo de
⃗⃗𝑎 que depende linealmente de la aceleración. En el límite estático:
aceleración” 𝐵
⃗⃗v = ⃗0⃗ ; 𝐵
𝐵 ⃗⃗𝑎 = ⃗0⃗

El campo de velocidad es entonces esencialmente estático y decrece como 1/𝑅 2 ,


mientras que el campo de aceleración es también un campo de radiación típico,
transversal al radio vector 𝑅̂ y al campo eléctrico de aceleración 𝐸⃗⃗𝑎 y que decrece
como 1/𝑅. Esto es, si los campos son radiativos, 𝐸⃗⃗ , 𝐵 ⃗⃗ y 𝑅̂ son mutuamente
perpendiculares.

Radiación de una carga puntual acelerada no relativista (movimiento lento):


Si una carga acelerada es observada desde un sistema de referencia en que su
velocidad es pequeña frente a la de la luz, esto es, v0 ≪ 𝑐, entonces se pueden
hacer las siguientes aproximaciones:
⃗v⃗0 ⃗⃗0
v v02
𝑅̂ − ≈ 𝑅̂ ; 1 − 𝑅̂ ∙ ≈ 1 ; 1 − 2 ≈ 1
𝑐 𝑐 𝑐

4
En este caso, los campos de aceleración (o radiativos) de 𝐸⃗⃗ ,
⃗⃗ y sus respectivas magnitudes se reducen a
𝐵
𝑞 𝑅̂ × (𝑅̂ × 𝑎⃗0 ) 𝑞𝑎0
𝐸⃗⃗𝑎 = 2
; 𝐸𝑎 = sin 𝜃
4𝜋𝜖0 𝑐 𝑅 4𝜋𝜖0 𝑐 2 𝑅

⃗⃗𝑎 = 1 𝑅̂ × 𝐸⃗⃗𝑎 ; 𝐵𝑎 = 𝐸𝑎
𝐵 𝑐 𝑐

donde 𝜃 es el ángulo entre 𝑎⃗0 y 𝑅̂ , y se ha despreciado la diferencia entre tiempo


instantáneo y tiempo retardado. Notar que 𝑅̂ , 𝑎⃗0 y 𝐸⃗⃗𝑎 son coplanares (𝑎⃗0 ∙ 𝐵
⃗⃗𝑎 = 0).

El flujo energético irradiado instantáneamente viene dado por el vector de Poynting

1 1
𝑆⃗ = 𝐸⃗⃗𝑎 × 𝐻
⃗⃗𝑎 = 𝐸⃗⃗𝑎 × 𝐵
⃗⃗𝑎 = 𝐸⃗⃗ × (𝑅̂ × 𝐸⃗⃗𝑎 ) = 𝜖0 𝑐 {𝐸𝑎2 𝑅̂ − (𝐸
⃗⃗𝑎 ∙ 𝑅̂ ) 𝐸⃗⃗𝑎 }

𝜇0 𝜇0 𝑐 𝑎
0

esto es,

𝑞 2 𝑎02 sin2 𝜃
𝑆⃗ = 𝜖0 𝑐𝐸𝑎2 𝑅̂ = 𝑅̂
16𝜋 2 𝜖0 𝑐 3 𝑅 2

Luego, la potencia irradiada por unidad de ángulo sólido desde la posición


instantánea es:

𝑑𝑃 2
𝑞 2 𝑎02
=𝑅 𝑆= sin2 𝜃
𝑑Ω 16𝜋 2 𝜖0 𝑐 3

Esta distribución angular de la potencia radiada por la carga


acelerada es característica de la radiación dipolar eléctrica.
Notar que la radiación es cero a lo largo de 𝑎⃗0 y máxima en
dirección perpendicular.

La potencia total radiada instantáneamente se obtiene integrando sobre todos los


ángulos sólidos:
𝜋 𝜋
𝑑𝑃 𝑞 2 𝑎02 2
𝑞 2 𝑎02 3
𝑞 2 𝑎02 4
𝑃 = ∫ ( ) 𝑑Ω = ∫ sin 𝜃 (2𝜋 sin 𝜃𝑑𝜃) = ∫ sin 𝜃 𝑑𝜃 = ( )
𝑑Ω 16𝜋 2 𝜖0 𝑐 3 8𝜋𝜖0 𝑐 3 8𝜋𝜖0 𝑐 3 3
0 0

Finalmente,

𝑞 2 𝑎02
𝑃=
6𝜋𝜖0 𝑐 3

5
Este resultado es conocido como la fórmula de Larmor para la potencia total radiada
instantáneamente por una carga acelerada que se mueve lentamente (no
relativista).

Aplicación: Ecuación de movimiento (no relativista) de una partícula cargada

Con el fin de tomar en cuenta la pérdida de energía por radiación y el efecto que
produce en el movimiento de una partícula cargada, lo que se hace es modificar la
ecuación de Newton sumándole una fuerza de reacción a la radiación:

𝑚𝑎⃗ = 𝐹⃗ext + 𝐹⃗rad

La forma de 𝐹⃗rad es determinada con la condición de que el trabajo efectuado por


esta fuerza sobre la partícula en un intervalo de tiempo 𝑡1 < 𝑡 < 𝑡2 sea igual a la
energía radiada en este tiempo con signo negativo, según fórmula de Larmor. De
este modo se conservará la energía, al menos en el intervalo de tiempo [𝑡1 , 𝑡2 ].
Usando entonces el resultado de Larmor, esta condición da
𝑡2 ⃗⃗ 𝑑𝑡
v 𝑡2 ⃗⃗
𝑑v
⏞ 𝑞2 ⏞
⃗ ⃗
𝐹rad ∙ 𝑑𝑟⃗ = −𝑃𝑑𝑡 ⟹ ∫ 𝐹rad ∙ 𝑑𝑟⃗ = − ∫ 𝑎⃗ ∙ 𝑎
⃗ 𝑑𝑡
6𝜋𝜖0 𝑐 3
𝑡1 𝑡1

que, al integrar por partes la segunda integral, resulta en


𝑡2 𝑡2
𝑞2 𝑑𝑎⃗ 𝑞2 𝑡
∫ 𝐹⃗rad ∙ v
⃗⃗ 𝑑𝑡 = ∫ ∙ ⃗
v
⃗ 𝑑𝑡 − ⃗⃗)|𝑡21
(𝑎⃗ ∙ v
6𝜋𝜖0 𝑐 3 𝑑𝑡 6𝜋𝜖0 𝑐 3
𝑡1 𝑡1

Si 𝑎⃗ ∙ v
⃗⃗ = 0 para 𝑡1 y 𝑡2 , como es el caso de un movimiento periódico (lineal o
circular), se tiene
𝑡2
𝑞 2 𝑑𝑎⃗
∫ (𝐹⃗rad − )∙v
⃗⃗ 𝑑𝑡 = 0
6𝜋𝜖0 𝑐 3 𝑑𝑡
𝑡1

Luego, la energía se conserva si

𝑞 2 𝑑𝑎⃗ 𝑑𝑎⃗
𝐹⃗rad = 3
≡ 𝑚𝜏
6𝜋𝜖0 𝑐 𝑑𝑡 𝑑𝑡

donde se ha introducido un tiempo característico definido como


𝑞2
𝜏=
6𝜋𝜖0 𝑚𝑐 3
que, para electrones es 𝜏 = 6.26 × 10−24 𝑠, siendo este lapso el más largo entre las
partículas cargadas.

6
La ecuación de movimiento modificada toma entonces la forma

⃗⃗
𝑑𝑎
𝑚 (𝑎⃗ − 𝜏 ) = 𝐹⃗ext
𝑑𝑡

Esta ecuación, postulada para describir el movimiento no relativista de una partícula


cargada, recibe el nombre de ecuación de movimiento de Abraham-Lorentz. Puede
ser considerada como una ecuación que aproximadamente y de forma temporal
media incluye los efectos reactivos de la emisión de radiación. La crítica inmediata
que recibe esta ecuación es que depende de la derivada de la aceleración por lo
que va en contra de los requisitos conocidos de una ecuación dinámica de
movimiento (2da. ley de Newton). Así, la ecuación resulta útil sólo cuando el término
de reacción a la radiación es una corrección pequeña, como resulta ser. Entonces,
se puede tratar a la radiación como una perturbación que produce cambios lentos o
pequeños en el estado de movimiento de la partícula.
En todo caso, vamos a considerar oscilaciones forzadas en estado estacionario
donde la ecuación de Abraham-Lorentz adopta una forma convencional.
Ejemplo: Movimiento de una partícula cargada debido a una onda
electromagnética
Aquí seguimos el modelo de Drude que trata a la partícula cargada como un
oscilador armónico, esto es, una partícula ligada a una posición de equilibrio
mediante una fuerza restauradora lineal de origen electromagnético. Este modelo
nos introduce en el estudio de la interacción de ondas electromagnéticas con las
partículas cargadas de la materia.

Las simplificaciones introducidas en el modelo de Drude son las siguientes:


1) La onda electromagnética que interactúa con la carga es plana y polarizada
linealmente.
2) El movimiento de la carga tiene un régimen no relativista (v≪c), lo cual aplica
para frecuencias ópticas y aún rayos-X de baja frecuencia.
⃗⃗ de la radiación incidente. Esto
3) Se desprecian los efectos del campo magnético 𝐵
𝐸 𝑛𝐸 v v
se justifica al considerar que 𝐵 = v = 𝑐 y 𝐹𝐵 = 𝑞v𝐵 = 𝑞𝐸𝑛 (𝑐) = 𝐹𝐸 𝑛 (𝑐) ≪ 𝐹𝐸 .
𝑒𝑚

7
4) Se desprecia la variación del campo eléctrico de la onda sobre la posición de la
partícula, tomando como valor efectivo el que tiene en el origen 𝑟⃗ = ⃗0⃗; esto será
válido en la medida que la amplitud de las oscilaciones de la carga sea pequeña
comparada con la longitud de onda del campo externo. Así, el campo eléctrico de
una onda plana es aproximado como

𝐸⃗⃗ = 𝐸⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝑘⃗⃗∙𝑟⃗−𝜔𝑡) ≈ 𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡

⃗⃗ ∙𝑟⃗
𝑖𝑘 ̂ ∙𝑟̂ (𝑟)
𝑖2𝜋𝑘
Por ejemplo, 𝑒 =𝑒 𝜆 ≈ 1 si consideramos la carga

a escala atómica con 𝑟~1[Å] y la onda en el espectro visible


con 𝜆~5000[Å] (1 Å = 10−10 m). Esta aproximación es
llamada aproximación dipolar.

5) Se asume que la fuerza elástica restauradora interna de origen electromagnético


tiene simetría esférica, esto es, 𝐹⃗0 = −𝑘𝑟⃗ = −𝑚𝜔02 𝑟⃗.

6) Se consideran medios suficientemente diluidos como para ignorar las


interacciones entre cargas.

Bajo estos supuestos, la ecuación de movimiento de la partícula cargada es

𝑑𝑎⃗
𝑚 (𝑎⃗ − 𝜏 + 𝜔02 𝑟⃗) = 𝑞𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑑𝑡

es decir,

𝑑2 𝑟⃗ 𝑑3 𝑟⃗
𝑚( − 𝜏 + 𝜔02 𝑟⃗) = 𝑞𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑑𝑡 2 𝑑𝑡 3

La solución de estado estacionario es de la forma 𝑟⃗ = 𝑟⃗(0)𝑒−𝑖𝜔𝑡 , donde las


oscilaciones de la carga tienen la misma frecuencia de las oscilaciones de la onda
𝑑3 𝑟⃗ 𝑑𝑟⃗
electromagnética externa. Más aún, en estado estacionario 3 = −𝜔2 , o bien,
𝑑𝑡 𝑑𝑡
𝑑𝑎⃗⃗
= −𝜔2 v
⃗⃗. Luego,
𝑑𝑡

𝑑𝑎⃗
𝐹⃗rad = 𝑚𝜏 = −𝑚𝜏𝜔2 v
⃗⃗ ≡ −𝑚𝛾v
⃗⃗
𝑑𝑡

donde se ha introducido la llamada frecuencia de amortiguamiento radiativa 𝛾 ≡


𝜏𝜔2 . De esta forma, en estado estacionario, la fuerza de reacción radiativa resulta
ser una fuerza de amortiguamiento proporcional a la velocidad.

La ecuación de movimiento en estado estacionario puede entonces reescribirse en


una forma más convencional:

8
⃗⃗ + 𝜔02 𝑟⃗) = 𝑞𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑚(𝑎⃗ + 𝛾v
Equivalentemente,
𝑑 2 𝑟⃗ 𝑑𝑟⃗
𝑚( 2
+𝛾 + 𝜔02 𝑟⃗) = 𝑞𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑑𝑡 𝑑𝑡

La constante 𝛾 tiene en consideración los efectos disipativos radiativos. Si se quiere


tomar en cuenta efectos disipativos no electromagnéticos, como por ejemplo el
efecto disipativo debido a colisiones entre partículas, habrá que agregar un segundo
término resistivo proporcional a la velocidad, lo cual equivale a incluir una segunda
constante de amortiguamiento, 𝛾 ′ , cuya dimensión es también la de frecuencia:
𝛾 ⟶ Γ = 𝛾 + 𝛾′
donde Γ es entonces la constante de amortiguamiento total a considerar en la
ecuación de movimiento:
𝑑2 𝑟⃗ 𝑑𝑟⃗ 𝑞
2
+ Γ + 𝜔02 𝑟⃗ = 𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑑𝑡 𝑑𝑡 𝑚
Así, el modelo de Drude nos lleva a la ecuación de movimiento de un oscilador
armónico forzado. La solución de estado estacionario es ahora
𝑞 𝑒 −𝑖𝜔𝑡
𝑟⃗(𝑡) = 𝑟⃗(0)𝑒 −𝑖𝜔𝑡 ⃗⃗
= 𝐸0 2
𝑚 𝜔0 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ
Pero,
𝜔Γ
𝜔02 − 𝜔2 − 𝑖𝜔Γ = √(𝜔02 − 𝜔 2 )2 + 𝜔 2 Γ 2 𝑒 −𝑖𝜙 ; tan 𝜙 =
𝜔02 − 𝜔 2
es decir, la parte compleja del denominador de 𝑟⃗(𝑡) introduce un ángulo de desfase
entre las oscilaciones del movimiento de la partícula y las oscilaciones mismas del
campo electromagnético de la onda incidente:

𝑞 𝑒 −𝑖(𝜔𝑡−𝜙) 𝑞 𝑒 𝑖𝜙
𝑟⃗(𝑡) = 𝐸⃗⃗0 = 𝐸⃗⃗ (𝑡)
𝑚 √(𝜔02 − 𝜔 2 )2 + 𝜔 2 Γ 2 𝑚 √(𝜔02 − 𝜔 2 )2 + 𝜔 2 Γ 2

Notar que si Γ = 0, entonces 𝜙 = 0 y las oscilaciones están en fase. Observar


también que la amplitud de oscilación de la carga, la cual es dependiente de la
frecuencia 𝜔, es
𝑞𝐸0 /𝑚
𝑟0 (𝜔) =
√(𝜔02 − 𝜔 2 )2 + 𝜔 2 Γ 2
de manera que,
𝑟⃗(𝑡) = 𝑟0 (𝜔)𝑒 −𝑖(𝜔𝑡−𝜙)
En particular, si 𝜔 = 𝜔0 , se tiene
9
𝑞𝐸0 𝜋
𝑟0 (max) = ; 𝜙=
𝑚𝜔Γ 2
es decir, si 𝜔 = 𝜔0 se produce el efecto de resonancia, donde las amplitudes de
oscilación de la partícula alcanzan su valor máximo posible. Notar que la existencia
de la constante de amortiguamiento Γ resuelve el problema de tener en resonancia
amplitudes infinitas, como sucedería en el caso de tomar Γ = 0.

10
Universidad de Santiago de Chile
Facultad de Ciencia
Departamento de Física
Prof. Ernesto Matute Carvajal

Ondas electromagnéticas en medios dispersivos

Un material se dice dispersivo si sus constantes 𝜖 , 𝜇, 𝜎 varían con la frecuencia de


𝑛𝜔
las ondas electromagnéticas. Esto implica que las constantes ópticas 𝑛 y 𝑘 =
𝑐
de un material dispersivo también dependen de la frecuencia de la radiación. En
particular, la ecuación para el índice de refracción 𝑛 en función de la frecuencia 𝜔
es conocida como ecuación de dispersión:

𝑛 = 𝑛 (𝜔 )
En la realidad, todos los materiales son dispersivos, variando sus parámetros, y a
veces ampliamente, en el intervalo de frecuencias que va desde el régimen estático
o continuo (sin oscilaciones) hasta rayos-X. Sólo en un rango limitado de
frecuencias, o en el vacío, pueden considerarse como independientes de la
frecuencia.

Medios dieléctricos dispersivos:


El modelo más simple de dispersión aplica el modelo de Drude, considerando a las
cargas eléctricas (electrones y iones) como partículas ligadas por una fuerza
restauradora armónica de origen electromagnético y sometidas al campo eléctrico
de una radiación monocromática. Las cargas son tratadas como un conjunto de
osciladores forzados, con las mismas ecuaciones de movimiento encontradas
anteriormente:
𝑑2 𝑟⃗ 𝑑𝑟⃗ 𝑞 𝑞
2
+ Γ + 𝜔02 𝑟⃗ = 𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝑖𝜔𝑡 = 𝐸⃗⃗ (𝑡)
𝑑𝑡 𝑑𝑡 𝑚 𝑚
donde Γ es la constante de amortiguamiento total. El modelo de Drude desprecia el
campo eléctrico local debido a cargas similares en la vecindad, de modo que se está
en la aproximación en que cada oscilador solamente interactúa con el campo
eléctrico externo de la onda. El modelo entonces es apropiado sólo para sustancias
de baja densidad, como es el caso de gases diluidos; en todo caso esta
aproximación puede ser fácilmente mejorada. También se asumen materiales no
magnéticos, tales que 𝜇 = 𝜇0 . Como ya sabemos, la solución a la ecuación de
movimiento en estado estacionario es:

𝑞 𝐸⃗⃗ (𝑡)
𝑟⃗(𝑡) =
𝑚 𝜔02 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ

1
Ahora bien, para obtener la variación de las constantes ópticas con la frecuencia,
es necesario considerar la polarización 𝑃⃗⃗ que adquiere el medio como consecuencia
de la radiación. A nivel microscópico, la polarización 𝑃⃗⃗ de un medio es definida como
la densidad de dipolos eléctricos, esto es, el momento dipolar por unidad de
volumen. En nuestro caso, cada carga (oscilador) contribuye con un momento
dipolar igual a

𝑞2 𝐸⃗⃗
𝑝⃗ = 𝑞𝑟⃗ =
𝑚 𝜔02 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ

Si hay 𝑁0 dipolos eléctricos oscilantes por unidad de volumen y suponemos, para


generalizar, que una fracción 𝑓𝑗 tiene una frecuencia de resonancia 𝜔0𝑗 y una
constante de amortiguamiento Γ𝑗 , debido a una energía de ligadura distinta,
entonces la polarización 𝑃⃗⃗ está dada por

𝑞 2 𝑁0 𝑓𝑗
𝑃⃗⃗ = (∑ 2 ) 𝐸⃗⃗
𝑚 𝜔0𝑗 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ𝑗
𝑗

𝑁0𝑗
con 𝑓𝑗 = , ∑𝑗 𝑓𝑗 = 1.
𝑁0

Los factores 𝑓𝑗 entran como factores de peso y son conocidos como intensidad de
los osciladores. Ellos reflejan el énfasis que se debe dar a cada uno de los modos
de oscilación.
Por otro lado, consideramos las relaciones constitutivas macroscópicas en medios
lineales,
⃗⃗ = 𝜖𝐸⃗⃗ = 𝜖0 𝐸⃗⃗ + 𝑃⃗⃗ = 𝜖0 (1 + 𝜒𝑒 )𝐸⃗⃗ = 𝜖0 𝐾𝑒 𝐸⃗⃗
𝐷
donde 𝜒𝑒 y 𝐾𝑒 son la susceptibilidad eléctrica y la constante dieléctrica del medio,
respectivamente. Cumpliéndose entonces que la relación entre la polarización 𝑃⃗⃗ y
el campo eléctrico 𝐸⃗⃗ es

𝑃⃗⃗ = (𝜖 − 𝜖0 )𝐸⃗⃗

concluimos, comparando con la expresión anterior para 𝑃⃗⃗, que la permitividad


eléctrica es función de la frecuencia 𝜔 y está dada por

𝑞 2 𝑁0 𝑓𝑗
𝜖(𝜔) = 𝜖0 + ∑ 2
𝑚 𝜔0𝑗 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ𝑗
𝑗

Este modelo aplica a medios diluidos y es usualmente empleado para tratar los
electrones ligados en átomos que son parte de un gas monoatómico (gas perfecto).

Usando ahora el hecho de que el índice de refracción 𝑛 (real) para medios no


magnéticos (𝜇 = 𝜇0 ) es dado por

2
𝑐2 𝜖𝜇0 𝜖
𝑛2 = 2
= =
v 𝜖 0 𝜇0 𝜖 0
se llega a la ecuación para el índice de refracción 𝑁 (complejo) como función de la
frecuencia que se conoce como ecuación de dispersión:

2 (𝜔)
𝑞 2 𝑁0 𝑓𝑗
𝑁 =1+ ∑ 2
𝜖0 𝑚 𝜔0𝑗 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ𝑗
𝑗

la cual aplica a medios no densos. Observar que se cumple:


𝜖(𝜔)
𝑁 2 (𝜔) = = 𝜒𝑒 (𝜔) + 1 = 𝐾𝑒 (𝜔)
𝜖0
de manera que el índice de refracción, la permitividad eléctrica, la susceptibilidad
eléctrica y la constante dieléctrica como función de la frecuencia de la radiación
electromagnética son todas cantidades complejas. Esto está relacionado con el
hecho de que 𝑃⃗⃗ y 𝐸⃗⃗ no están en fase, con una diferencia de fase que depende de
la frecuencia.
Ahora bien, las constantes de amortiguamiento Γ𝑗 son generalmente pequeñas en
comparación con las frecuencias de ligadura o resonancia 𝜔0𝑗 :

𝜔0𝑗 (ultravioleta) ≫ Γ𝑗 (infrarrojo)

Esto significa que 𝑁 2 (𝜔) es aproximadamente real para la mayoría de las


2
frecuencias. El factor (𝜔0𝑗 − 𝜔2 )−1 es positivo para 𝜔 < 𝜔0𝑗 y negativo para
𝜔 > 𝜔0𝑗 . Luego, a frecuencias bajas, menor que la más pequeña de las 𝜔0𝑗 , todos
los términos en la suma contribuyen con el mismo signo positivo y 𝑁 2 (𝜔) > 1. Según
sean sobrepasados los distintos 𝜔0𝑗 , más y más términos negativos ocurren en la
suma, hasta que finalmente la suma total es negativa y 𝑁 2 (𝜔) < 1. En la vecindad
de cada 𝜔0𝑗 hay, por supuesto, un cambio drástico. La parte real del denominador
se anula para ese término en que 𝜔 = 𝜔0𝑗 y dicho término se hace grande y
puramente imaginario.
Gráficamente, la dependencia general de la parte real de 𝑁(𝜔) presenta el
comportamiento ilustrado en la figura que sigue, la cual es típica de materiales como
el vidrio que es transparente en la región visible del espectro electromagnético y
tiene bandas de absorción en el infrarrojo y en el ultravioleta. Las resonancias
electrónicas usualmente ocurren en la región ultravioleta, las resonancias
vibracionales y rotacionales ocurren en el infrarrojo, y las resonancias electrónicas
de capas bien al interior del átomo ocurren en la región de rayos-X.
Se observa que Re N es mayor que 1 para frecuencias bajas y aumenta con la
frecuencia según se aproxima a la frecuencia de resonancia. Este es el caso de
2
dispersión normal, donde 𝜔0𝑗 − 𝜔2 ≫ 𝜔Γ𝑗 y N es real. Se ve que ello ocurre en
todas las zonas (“zonas de dispersión normal”) excepto en las vecindades de las

3
frecuencias de resonancia. La mayoría de los medios transparentes en la región
visible exhiben dispersión normal, mientras que las principales frecuencias de
resonancia se hacen presente en la región ultravioleta.

En la región ultravioleta, cuando 𝜔 se aproxima a una frecuencia de resonancia, los


osciladores comenzarán a resonar. Sus amplitudes aumentarán marcadamente y
esto será acompañado por amortiguamiento y una fuerte absorción de la onda
incidente. Cuando 𝜔 = 𝜔0𝑗 el término de amortiguamiento se hace dominante. Las
regiones cercanas a 𝜔0𝑗 son llamadas bandas de absorción. Allí, el índice de
refracción disminuye con la frecuencia y se dice que el proceso es de dispersión
anómala, es decir anormal.
Las variaciones características de las partes real e imaginaria de 𝑁(𝜔) en las
vecindades de una resonancia es mostrada en la siguiente ilustración:

En las regiones de dispersión anómala, Im N es apreciable y positiva, representando


disipación de energía de la onda en el medio. Si Im N es negativa, es el medio el
que entrega energía a la onda ocurriendo entonces una amplificación de la onda,
como es el caso de un láser.
Índice de refracción en las zonas de dispersión
Indicamos aquí las ecuaciones de dispersión en las distintas zonas.
1) Zona de dispersión estática:
En el límite de frecuencia cero, 𝑁 2 se aproxima al valor estático 𝑛2 que es también
la constante dieléctrica estática 𝐾𝑒 del medio, esto es,

4
𝑞 2 𝑁0 𝑓𝑗 𝜖
𝜔 → 0 ⟹ 𝑁 2 → 𝑛2 = 1 + ∑ 2 = = 𝐾𝑒
𝜖0 𝑚 𝜔0𝑗 𝜖0
𝑗

el cual resulta ser un número real mayor que 1.


2) Zona de dispersión normal:
2
En las zonas de dispersión normal, es decir |𝜔0𝑗 − 𝜔2 | ≫ 𝜔Γ𝑗 , la absorción es
despreciable y 𝑁 es un número real dado por

2 (𝜔) 2 (𝜔)
𝑞 2 𝑁0 𝑓𝑗
𝑁 =𝑛 =1+ ∑ 2
𝜖0 𝑚 𝜔0𝑗 − 𝜔 2
𝑗

En la región de alta frecuencia (rayos-X), la teoría predice que el índice de refracción


debería tener un valor menor que 1 y aproximarse a 1 desde abajo según 𝜔 → ∞.
Este efecto es observado experimentalmente.
3) Zona de dispersión anómala:
En la zona de dispersión anómala 𝜔 ≈ 𝜔0𝑗 y el índice de refracción 𝑁 es un número
complejo, lo que equivale a absorción. Esto implica que también el número de
propagación 𝐾 de la onda sea un número complejo, siendo la relación entre ellos:
𝜔
𝐾= 𝑁
𝑐
Si escribimos
𝐾 = 𝛼 + 𝑖𝛽
entonces,
𝜔
𝛼= 𝑅𝑒 𝑁
𝑐
𝜔
𝛽 = 𝐼𝑚 𝑁
𝑐
Luego, el campo eléctrico de una onda electromagnética plana propagando en el
dieléctrico dispersivo en la dirección 𝑛̂, podrá ser escrito como

𝐸⃗⃗ = 𝐸⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝐾⃗⃗.𝑟⃗−𝜔𝑡) = 𝐸⃗⃗0 𝑒 𝑖(𝐾𝑛̂.𝑟⃗−𝜔𝑡) = 𝐸⃗⃗0 𝑒 −𝛽𝑛̂.𝑟⃗ 𝑒 𝑖(𝛼𝑛̂.𝑟⃗−𝜔𝑡)

Este resultado, que es similar al caso de medios conductores, indica que la amplitud
de la onda decrece exponencialmente con la distancia. Esto es, según la onda
avanza, la energía de la onda es absorbida por el medio. Ya que la energía de la
2
onda en un punto dado es proporcional a |𝐸⃗⃗ | , la energía varía con la distancia 𝑑 =
̂. ⃗𝑟⃗ como 𝑒 −2𝛽𝑑 ; así, para la intensidad media o irradiancia de la onda se tiene:
𝑛
𝐼(𝑑) = 𝐼(0)𝑒 −2𝛽𝑑 = 𝐼(0)𝑒 −𝑎𝑑

5
donde el parámetro 𝑎 = 2𝛽 recibe el nombre de coeficiente de absorción, el cual da
cuenta entonces de la absorción exponencial de la onda. Por otra parte, el factor de
fase indica una onda sinusoidal cuya velocidad de fase es igual a
𝜔 𝑐
v= =
𝛼 𝑅𝑒 𝑁
de manera que v > 𝑐 si 𝑅𝑒 𝑁 < 1. Sin embargo, v denota sólo la velocidad de fase
de una onda plana ideal y no la velocidad de una señal real; lo que importa es que
la energía propague con velocidad menor que 𝑐 . El resultado entonces no implica
una violación de la teoría de la relatividad.
Dispersión de la luz por refracción en dieléctricos:
Una consecuencia importante y familiar de la dispersión es el cambio en el ángulo
de refracción de los diferentes colores de la luz, como se ve en el espectro de color
producido por un prisma y en la aberración cromática de lentes. Dado que el índice
de refracción varía con la frecuencia, se deduce, a partir de la ley de Snell, que el
ángulo que la luz es refractada también varía con la frecuencia, provocando una
separación angular de los colores conocida como dispersión angular.
a) Dispersión normal:
Si luz blanca incide sobre un vidrio transparente, la región del
azul tiene un índice mayor que el rojo y por consiguiente será
refractado en un ángulo menor. En efecto, denotando como 𝜔1
la frecuencia azul y como 𝜔2 la frecuencia roja, la ley de Snell
establece que
sin 𝜃 = 𝑛(𝜔1 ) sin 𝜃1 = 𝑛(𝜔2 ) sin 𝜃2
Pero,
𝜔1 (𝑎𝑧𝑢𝑙) > 𝜔1 (𝑟𝑜𝑗𝑜) ⟹ 𝑛(𝜔1 ) > 𝑛(𝜔2 ) ⟹ 𝜃1 < 𝜃2
Notamos que la extrapolación de la ecuación de dispersión a medios no diluidos,
como el vidrio, no altera los aspectos generales de la descripción.
b) Dispersión anómala:
Si se usa un vidrio con un colorante que tiene bandas de
absorción en el visible y exhibe dispersión anómala en la
región de estas bandas, el fenómeno de refracción ocurre a la
inversa, siendo el azul con mayor refracción que el rojo:
𝜔1 (𝑎𝑧𝑢𝑙) > 𝜔1 (𝑟𝑜𝑗𝑜) ⟹ 𝑛(𝜔1 ) < 𝑛(𝜔2 ) ⟹ 𝜃1 > 𝜃2

Por otro lado, los átomos dentro de una molécula también pueden vibrar alrededor
de sus posiciones de equilibrio. Pero los núcleos son masivos y así las frecuencias
de oscilación resonante serán bajas, en el infrarrojo. Moléculas como H2O y CO2

6
tendrán resonancias tanto en el infrarrojo como en el ultravioleta. Si el agua fuera
atrapada dentro de una pieza de vidrio durante su fabricación, existiría una banda
de absorción infrarroja. La presencia de óxidos también resultará en una absorción
infrarroja. A las frecuencias aún más bajas de las ondas de radio, el vidrio será de
nuevo transparente. En comparación, una pieza de vidrio coloreado evidentemente
tiene una resonancia en el visible donde absorbe un rango particular de frecuencias
transmitiendo el resto. Otro ejemplo: en la fabricación de cables coaxiales para
audio se recomienda cobre sin oxígeno, para evitar así distorsiones en la señal
debido a la presencia de resonancias de bajas frecuencias introducidas por el
oxígeno.

Medios conductores dispersivos:


Un medio conductor sometido a radiación electromagnética puede también ser
visualizado como un conjunto de osciladores forzados. Algunos de éstos
corresponden a electrones libres y por consiguiente no tendrán fuerza restauradora
mientras que otros están unidos al átomo en forma muy parecida a la de los medios
dieléctricos. Sin embargo, los electrones de conducción son los contribuidores
predominantes en las propiedades ópticas de los metales.
Si consideramos separadamente las contribuciones de los electrones libres (𝜔0 =
0), la ecuación para la permitividad eléctrica en función de la frecuencia es
𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑒
𝜖(𝜔) = 𝜖 + 𝑖
𝑚𝑒 𝜔(Γ𝑒 − 𝑖𝜔)

donde 𝜖 incluye las contribuciones de las cargas ligadas, 𝑁0 es el número de átomos


por unidad de volumen y 𝑓𝑒 es el número de electrones libres debido a cada átomo.
Esta expresión debe ser consistente con la obtenida anteriormente en medios
conductores:
𝜎
𝜖(𝜔) = 𝜖 + 𝑖
𝜔
donde suponemos que el conductor tiene una permitividad estática igual a 𝜖. La
comparación conlleva a una expresión para la conductividad eléctrica:
𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑒 𝜎
𝜎(𝜔) = =
𝑚𝑒 (Γ𝑒 − 𝑖𝜔) 1 − 𝑖𝜔/Γ𝑒
donde
𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑒
𝜎=
𝑚𝑒 Γ𝑒
es la conductividad estática. Por ejemplo, para el cobre 𝜎 = 5.9 × 107 (Ω𝑚)−1 ; Γ𝑒 =
3 × 1013 𝑠 −1 (frecuencia infrarroja).

7
Así entonces, las conductividades en los metales son esencialmente reales (es
decir, la corriente en fase con el campo eléctrico) e independientes de la frecuencia
hasta frecuencias inferiores a la región de microondas (𝜔 ≲ 1011 𝑠 −1). A frecuencias
superiores (en el infrarrojo y más allá) la conductividad eléctrica es compleja y varía
con la frecuencia aproximadamente en la forma dada por el modelo de Drude.
Todas estas consideraciones muestran que fuera de 𝜔 = 0, la distinción entre
medios conductores y dieléctricos es mas bien artificial: si el medio posee electrones
libres es un conductor a bajas frecuencias; de lo contrario es un aislador. Pero a
frecuencias superiores, la contribución conductora de los electrones libres a 𝜖(𝜔)
simplemente aparece como una amplitud resonante igual que las contribuciones de
las cargas ligadas. Las propiedades dispersivas del medio pueden ser atribuidas a
una permitividad compleja o bien a una conductividad compleja que depende de la
frecuencia.
Consideremos ahora el índice de refracción complejo 𝑁 para conductores,
extrapolando y aplicando sólo a los electrones de conducción la ecuación de
dispersión de un medio diluido o enrarecido:
𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑒
𝑁 2 (𝜔) = 1 − 2
𝜖0 𝑚𝑒 𝜔 + 𝑖𝜔Γ𝑒
con 𝑁0 𝑓𝑒 = 𝑁𝑒 como el número de electrones por unidad de volumen. Esta relación
de dispersión, válida para muy buenos conductores como metales, es reescrita en
la forma

𝜔𝑝2
𝑁 2 (𝜔) = 1 −
𝜔 2 + 𝑖𝜔Γ𝑒

donde

𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑒
𝜔𝑝 = √ = √𝜇0 𝑐 2 Γ𝑒 𝜎~1015 𝑠 −1 (ultravioleta cercana) ≫ Γ𝑒
𝜖 0 𝑚𝑒

𝜔𝑝 es llamada la frecuencia de plasma del metal. Es una frecuencia natural del


metal cuando es imaginado como un plasma de electrones libres y iones positivos
con densidad oscilante. La frecuencia de plasma sirve como un valor crítico debajo
del cual el índice de refracción es complejo y la onda que incide decae
exponencialmente a partir de la frontera; mientras que a frecuencias por encima de
𝜔𝑝 , 𝑁 es real, la absorción es pequeña y el conductor es transparente. El
comportamiento de Re N e Im N en función de 𝜔 es ilustrado en la siguiente figura.

8
La figura muestra que el índice Re N es menor que 1 para un amplio intervalo de
frecuencias en la región de 𝜔𝑝 . El coeficiente Im N es bien grande a bajas
frecuencias y decrece monótonamente con el aumento de la frecuencia, siendo muy
pequeña para frecuencias mayores que la frecuencia de plasma. Así, el metal es
transparente (no absorción) para frecuencias altas (rayos-X). Las predicciones de
la teoría andan bien para los mejores conductores tales como plata, oro y cobre, así
como también para metales alcalinos como litio, sodio, potasio y rubidio.
Lo más frecuente es que el índice de refracción de un buen conductor tipo metal
sea complejo y que la onda incidente sufra absorción en una cantidad que depende
de la frecuencia. Debe notarse, sin embargo, que en un medio que es fuertemente
absorbente para una frecuencia, en el fenómeno de reflexión y refracción en
realidad no absorbe mucho de la luz incidente con esa frecuencia, sino que mas
bien la refleja selectivamente. Por ejemplo, el oro y el cobre son rojizo-amarillo
porque Im N aumenta con la disminución de la frecuencia y los valores más
pequeños de 𝜔 son reflejados más fuertemente. Entonces, el oro debe ser muy
opaco a las frecuencias visibles más bajas (rojo-amarillo). Además, bajo la
iluminación de luz blanca, una lámina de oro de menos de aproximadamente 10 -4
cm de espesor transmitirá predominantemente luz azul-verdosa. Entre las distintas
aplicaciones está el caso de los visores exteriores de los trajes espaciales, los
cuales han sido recubiertos con una película de oro muy delgada. La cubierta refleja
alrededor del 70% de la luz incidente y es usada bajo condiciones brillantes tales
como con ángulos del sol bajos y de frente. Fue diseñada para disminuir la energía
térmica interior, reflejando fuertemente la energía radiante en el infrarrojo mientras
que se mantenía aún adecuada la transmisión en el visible. En el comercio se
encuentran lentes para el sol recubiertos también con metal, en principio muy
similares.
También cabe mencionar el ejemplo de la atmósfera superior ionizada de la Tierra
(ionósfera), la cual contiene una distribución de electrones libres que se comportan
en forma muy parecida a la de los que están confinados dentro de un metal. El índice
de refracción de tal medio será real y menor que 1 para frecuencias por encima de
𝜔𝑝 (mucho menor que el de un metal típico). Si se desea una comunicación entre
dos puntos terrestres distantes, se puede reflejar ondas electromagnéticas de baja
frecuencia en la ionósfera de la Tierra (ondas cortas de radio). En cambio, a fin de

9
hablar con alguien en el espacio se deben usar señales de alta frecuencia a las
cuales la ionósfera es transparente (microondas).

Dispersión en malos conductores y semiconductores:


En el caso de malos conductores y semiconductores, tanto los electrones libres
como los electrones ligados contribuyen a las propiedades ópticas. Luego, la
ecuación clásica para la dispersión de radiación será:
𝜔𝑝2 𝑞𝑒2 𝑁0 𝑓𝑗
𝑁 2 (𝜔) = 1 − 2
+ ∑ 2
𝜔 + 𝑖𝜔Γ𝑒 𝜖0 𝑚𝑒 𝜔0𝑗 − 𝜔 2 − 𝑖𝜔Γ𝑗
𝑗

donde la última suma incluye solamente electrones ligados.

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