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Empatía y Habilidades Sociales en la Inteligencia Emocional

Este documento describe conceptos relacionados con la empatía y las habilidades sociales. Explica que la empatía es una capacidad que permite comprender los sentimientos de los demás y que está relacionada con las neuronas espejo. También señala que los seres humanos son animales sociales y que la empatía es fundamental para las interacciones sociales.

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Empatía y Habilidades Sociales en la Inteligencia Emocional

Este documento describe conceptos relacionados con la empatía y las habilidades sociales. Explica que la empatía es una capacidad que permite comprender los sentimientos de los demás y que está relacionada con las neuronas espejo. También señala que los seres humanos son animales sociales y que la empatía es fundamental para las interacciones sociales.

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Unidad 4

Empatía y Habilidades
Sociales (Inteligencia
Interpersonal)
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 114 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

En este capítulo abordaremos Empatía y Habilidades Sociales, los dos


pilares que definen la Inteligencia Interpersonal (encuentro con los
otros).

Empatía

La soledad puede ser buena compañera al momento de buscar nuestra


esencia interior para alcanzar la propia consciencia, sin embargo, somos
seres sociales. No estamos solos al nacer ni podemos sobrevivir sin
cuidados.

“La naturaleza se encarga de que tanto en el ejercicio del sexo como en


saciar el hambre, prodigar cuidados o ser sociable se garantice la
reproducción y supervivencia”, nos explica el divulgador científico
Eduard Punset.

Somos con otros y sobrevivimos en manada. La empatía es el estímulo


principal del comportamiento social y una respuesta de adaptación al
medio. La componen aspectos instintivos, pero también emocionales y
racionales.

Para desandar este concepto en profundidad recomendamos, a quienes


interese, la lectura de un libro que repasa la evolución de la empatía y
su poderosa influencia en el desarrollo y futuro de nuestra especie. La
obra referida, “La civilización empática” de Jeremy Rifkin, plantea una
visión interdisciplinar de la naturaleza humana poniendo de manifiesto
aportes de la biología y las ciencias cognitivas.

“La civilización empática” se puede descargar gratis aquí:


[Link]
[Link]
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 115 ·

¿Qué es la empatía? Una capacidad, la de


alcanzar el sentimiento del prójimo.
Es aquella que nos permite comunicarnos
con eficacia. Una identificación mental y
afectiva de un sujeto con el estado de
ánimo del otro. Exige confianza y voluntad
de entrega.

Es comúnmente definida, en un sentido


menos académico, como la capacidad de
ponerse en los zapatos o en la piel del otro
para alcanzar sus sentimientos

Un punto interesante que nos aclara Jeremy Rifkin “es el hecho de que
muchos autores han asociado erróneamente la empatía a simples
sentimientos y emociones. Si sólo se tratara de eso, la conciencia
empática sería imposible.

Estamos empezando a saber que


un momento empático exige
compromiso personal y cierta
medida de desapego. Si volcamos
totalmente nuestros sentimientos
en los sentimientos de otra
persona o los sentimientos de
otra persona inundan nuestra
psique, perderemos nuestra
individualidad y la capacidad de
imaginar al otro como si
fuéramos él. La empatía supone un equilibrio delicado. Tenemos que
estar abiertos a sentir el sufrimiento del otro como si fuera nuestro,
pero sin que ese sufrimiento nos engulla y anule la capacidad del yo
para ser un ente único y separado. La empatía requiere un límite poroso
entre el «yo» y el «tú» que permita que las identidades de dos seres se
reúnan en un espacio mental común”.

La empatía es una experiencia afectiva, pero también cognitiva. Sin


embargo, no alcanzaría definirla sólo desde la razón. Porque si bien
razonar permite organizar experiencias, la empatía combina
pensamientos junto a sensaciones, sentimientos y emociones.

Neuronas espejos

Las neuronas espejo fueron descubiertas en 1996 por el equipo de


neurofisiólocos dirigidos por Giacomo Rizzolatti en la Universidad de
Parma (Italia) mientras estudiaban el cerebro de los Macaca
nemestrina, una especie de monos que suele ser utilizada en los
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 116 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

laboratorios neurocientíficos de todo el mundo.


Las células cerebrales de los macacos no sólo
se ponían en funcionamiento cuando los
animales realizaban algún tipo de movimiento
particular, sino que alcanzaba con observar a
otros de la especie hacerlo para activarse. Ese
fue el motivo por el que se las denominó
neuronas espejo o especulares.

Con el tiempo, las mismas neuronas


fueron descubiertas en la corteza
cerebral frontal inferior de la especie
humana. Parte de las investigaciones
revelaron que la imitación no se
limitaba a los movimientos físicos. El
reflejo se trasladaba al plano de los
sentimientos, produciendo un contagio a nivel emocional. La
empatía podría ser entendida, en parte, desde el
funcionamiento de este grupo neuronal.

“Estas células son los diminutos milagros gracias a los


cuales atravesamos el día. Son el núcleo del modo en
que vivimos la vida. Nos vinculan entre nosotros, desde
el punto de vista mental y emocional. (…) Sin lugar a
dudas, las neuronas espejo nos brindan, por primera vez
en la historia, una explicación neurofisiológica plausible
de las formas complejas de cognición e
interacción sociales”. (Iacoboni)

Así es qué, explica el investigador, cuando observamos


una película en la que los protagonistas se besan,
algunas de las células que se activan en nuestro cerebro
son las mismas que se activan cuando besamos. De
igual manera, al observar que una persona siente dolor,
las neuronas espejo nos ayudan a leer la expresión facial
y experimentar igual sufrimiento.

“Si alguien ve que tengo un nudo en la garganta, si me


ve sufrir porque he cometido un fallo, las neuronas
espejo de su cerebro simulan la angustia que siento yo.
Empatiza conmigo automáticamente. Sabe cómo me
siento porque, literalmente, siente lo mismo que yo”, afirma Iacoboni
para explicarnos que estamos cableados para sentir empatía y es esa
parte de nuestra naturaleza la que nos hace seres sociales.

Cuando escuchamos u observamos a alguien gesticular, activamos las


neuronas espejo que afectan las mismas zonas del habla que nuestro
interlocutor. Como si fuéramos nosotros mismos los que hacemos uso
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 117 ·

de la palabra. Incluso antes de la aparición del leguaje funcionaban por


conducta imitativa en la rudimentaria gesticulación.

Hipótesis del bucle

William James (principios de la Psicología - 1850) ya


consideraba que para que una emoción pueda
sentirse son esenciales determinados cambios
corporales. El miedo –por ejemplo- viene
acompañado de sudor en las manos, palidez y
temblores.

Además de las modificaciones orgánicas, es precisa


una señal hacia el cerebro que le informe el
acontecimiento. Se establece, pues, una
retroalimentación. A partir de ella, el psicólogo contemporáneo
portugués Antonio Damasio desarrolló su hipótesis del bucle: “cerebro-
cuerpo-cerebro”. Hay estructuras cerebrales que perciben lo que nos
pasa en el cuerpo y actúan en consecuencia. Si pongo cara triste (de
rabia o cualquier otra) mi sistema límbico lo reconoce y devuelve eso en
el sentimiento correspondiente. Es un ida y vuelta.

La “ínsula” (una estructura del cerebro) está ubicada en la corteza


exterior y tiene conexiones con casi todas las áreas. Esto hace que
pueda reconocer los gestos del rostro y los vincule y sincronice con la
emoción correspondiente. De ahí que muchos expertos nos digan lo
bueno que es reír. Estos cambios gestuales llevan información al
cerebro y nos aportan sensación de bienestar y buen humor. El sólo
dibujar una sonrisa alcanza para empezar.

Cuando hay determinadas expresiones en tu rostro (no importa si son


voluntarias o no) se activan determinadas zonas cerebrales que te
provocan una emoción simultánea. Esas son las células que llamamos
“neuronas espejo”. Esto ocurre con tus expresiones faciales, tanto si lo
ves como si lo imaginás.

“Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender


las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas
espejo nos permiten entender la mente de los demás, no sólo a través
de un razonamiento conceptual sino mediante la simulación directa.
Sintiendo, no pensando”. G. Rizzolatti

Ver video: El poder de la empatía - Brené Brown


[Link]
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· 118 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Cooperación y cuidado de la especie

Según nos relata Riftkin en “La civilización empática”, Darwin, al que se


lo conoce fundamentalmente por la “supervivencia del más apto”,
también refirió al sentimiento de “cooperación”. El investigador ya
hablaba -por ejemplo- de la
naturaleza social y de las
emociones en animales. Una de
sus citas:

“Todos sabemos cuán tristes se


quedan los caballos, los perros y
los carneros cuando se los separa
de sus compañeros, y cuántas
pruebas se dan de afecto las dos
primeras especies cuando
vuelven a estar reunidas”.

Y a pesar de que su justificación


biológica fue sostenida durante
mucho tiempo, en sus últimos
escritos se enfrentó a algunos
autores utilitaristas sosteniendo que «los impulsos [humanos] no
siempre surgen de un placer previsto». Para ejemplificarlo, Darwin citó
el ejemplo de una persona que se lanza a rescatar a un desconocido en
un incendio corriendo un grave peligro y sin pensar en ninguna
recompensa. Darwin decía que esta conducta surge de un impulso
humano más profundo que el impulso por el placer: el instinto social.
Darwin vivió antes de que la conciencia psicológica llegara a su auge, en
un mundo donde la palabra empatía aún estaba por inventar. Aun así,
captó la importancia del vínculo empático. En el caso del hombre que
salva a otro de un incendio, ese hombre siente instintivamente el
sufrimiento de la víctima como si fuera suyo y acude en su ayuda. Esto
es lo que entendía Darwin por «instinto social»”.

Una prueba más de la conciencia del otro en nuestros antecesores, los


monos, estaría dada por el acto de
acicalamiento: la conducta social de
desparasitar. En un experimento realizado con
chimpancés pudo observarse que cuando se les
suministraron raciones de comida, muchos de
ellos se la obsequiaron a los miembros de la
comunidad que habían quitado sus parásitos.

Riftkin nos explica que al igual que nuestros


parientes más cercanos, el hombre primitivo
dedicaba mucho más tiempo al acicalamiento mutuo, al juego y a otras
conductas pro- sociales.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 119 ·

En el caso del juego, también se entiende como una actividad social


importante, “porque en él creamos compañía y confianza, y ejercitamos
la imaginación y la creatividad individual. Es en el juego donde
superamos nuestra sensación de soledad existencial y recuperamos el
sentimiento de compañía que descubrimos por primera vez con nuestra
compañera de juegos primigenia, nuestra madre.”

Etapas de la empatía

Martin L. Hoffman, doctor en piscología social, define una predisposición


para la empatía en cada etapa del desarrollo del niño y la considera el
elemento principal de la comunicación efectiva.

Las primeras son preverbales, automáticas y en la mayoría de los


casos, involuntarias.

En el orden superior, la empatía es cognitiva. Hay un registro del


otro a nivel consciente. Mucho tiene que ver en la edad adulta y a
la hora de relacionarnos con un prójimo, nuestras historias
personales.

El vínculo que tuvimos con nuestros padres primero, y las formas


en las que nos relacionamos en otros espacios de socialización
después, hicieron la diferencia.
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· 120 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

La empatía incluye consciencia y afecto. El otro que me construye


también me responsabiliza y compromete desde el amor. Porque para
Ser, el Yo no alcanza. Apenas nos da existencia.

“Ser significa comunicar [...]. Ser significa ser para otro y, por medio
del otro, para uno mismo. La persona no tiene un territorio interno
soberano: se encuentra siempre, y plenamente, en la frontera; cuando
mira en su interior, mira en los ojos de otro o con los ojos de otro”
Bajtin

Paradigma del cuidado

Bernardo Toro, catedrático e investigador -especializado en ciudadanía,


democracia y participación- destaca la importancia del cuidado para
prevenir daños futuros y salvar la especie.
Autor del Paradigma del cuidado, nos explica
que el cuidado no es una opción, aprendemos a
cuidar o perecemos.

“Cuando amamos, cuidamos, y cuando


cuidamos, amamos”.

Nos resulta relevante, antes de finalizar con el


apartado empatía, compartirles una conferencia
de Bernardo Toro en la que no sólo refiere al prójimo, también pondera
el cuidado de uno mismo y de la tierra. Porque difícilmente podamos
amar a otro si antes no alcanzamos la autoestima. Y es casi imposible
que sobrevivamos si, como dice Riftkin, nuestro impulso empático no
alcanza la vida que conforma la biósfera del planeta.

Ver video: “El Paradigma del cuidado”


[Link]

El arte de comprender emociones

Según Daniel Goleman, la empatía como coincidencia


de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de
los demás, comprende diferentes competencias:

• Comprensión de los demás: tener la capacidad de


captar los sentimientos y los puntos de vistas de
otras personas e interesarnos activamente por
las cosas que les preocupan.

• Desarrollo de los demás: comprender las


necesidades de desarrollo de los otros y
ayudarles a fomentar sus habilidades.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 121 ·

• Orientación hacia el servicio: anticiparse, reconocer y satisfacer a


quienes necesitan ayuda o padecen penurias.

• Aprovechamiento de la diversidad: aprovechar las oportunidades


que nos brindan diferentes tipos de personas.

• Comprensión organizativa: capacidad de darse cuenta de las


corrientes emocionales y de las relaciones de poder subyacentes
en un grupo.

La licenciada en filosofía, Sofía Hidalgo, define de manera simple y clara


algunos actitudes características de acciones empáticas.

¿Cuándo demostramos empatía?

Cuando sabemos escuchar y comprender los sentimientos del


otro sin estar tan pendiente de nosotros mismos y de nuestras
propias palabras.
Cuando no sólo utilizamos las palabras para consolar. También un
abrazo, una palmada en el hombro, un beso o una caricia.
Cuando estamos con alguien que tiene un problema y le
ayudamos con el sentido del humor, por ejemplo.
Cuando nos expresamos con delicadeza y cortesía.
Cuando no mostramos gestos de aburrimiento, irritación o
cansancio hacia lo que nos cuentan los demás.
Cuando evitamos un comentario, una broma o un chiste que
sabemos va a molestar.
Cuando ayudamos a resolver problemas y somos capaces de
consolar.

¿Cuándo no demostramos empatía?

Por el contrario, también pueden existir momentos y situaciones en las


que no mostramos empatía:

Cuando creemos que nuestros problemas son los únicos que hay
en el mundo.
Cuando no escuchamos a los demás.
Cuando juzgamos y hacemos comentarios hirientes.
Cuando escatimamos una sonrisa, un gesto amable o una
demostración de afecto.
Cuando hacemos algo esperando recompensa.

La empatía, explica Hidalgo, es una buena habilidad para practicar, pues


nos permite comprender a los demás. Pero – aclara- debemos tener
cuidado para no desconectar de nosotros mismos.
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· 122 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

¿Eres una persona empática?

Puedes realizar un test en línea desde:


[Link]

Habilidades Sociales

Las habilidades sociales son un conjunto de capacidades (hábitos o


estilos), que permiten el desarrollo de conductas favorables al momento
de optimizar nuestras relaciones interpersonales.

El término habilidad nos señala que esas competencias sociales que


aspiramos alcanzar no son un solo un rasgo determinado por la
personalidad. Mucho hay también de comportamientos aprendidos y
adquiridos.

¿Para qué sirven?

Expresar sentimientos de una forma eficaz.


Alcanzar objetivos.
Solucionar o evitar conflictos.
Actuar asertivamente.

En esta posibilidad de relacionarnos eficazmente también debemos


comprender que ganar es saber ceder. La autoestima y los deseos son
importantísimos, pero también lo es atender a intereses y derechos de
otros.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 123 ·

La Dra. E. Collado y el Dr. A. Vindela contemplan en su definición de


habilidades sociales el “ser capaces de expresar nuestros sentimientos,
opiniones, deseos o necesidades en diferentes contextos o situaciones”
sin “tensión, ansiedad u otras emociones
negativas”.

Destacan su importancia en dificultades tales


como:

La determinación para decir No.


Sostener o cerrar conversaciones.
Enfrentarse eficazmente a las críticas.
Hacer valer los propios derechos.
Pedir favores.
Manejar adecuadamente situaciones
interpersonales conflictivas.

Elia Roca, psicóloga y autora de “Cómo mejorar las


habilidades sociales”, también explica que son primordiales en nuestras
vidas ya que:

La relación con otras personas es nuestra principal fuente de


bienestar; pero también puede convertirse en la mayor causa de
estrés y malestar, sobre todo, cuando carecemos de habilidades
sociales.

Los déficits en habilidades sociales nos llevan a sentir con


frecuencia emociones negativas como la frustración o la ira, y a
sentirnos rechazados, infravalorados o desatendidos por los
demás.

Los problemas interpersonales pueden predisponernos a padecer


ansiedad, depresión, o enfermedades psicosomáticas.

Mantener unas relaciones interpersonales satisfactorias facilita la


autoestima.

Ser socialmente hábil ayuda a incrementar nuestra calidad de


vida.

Si bien los conflictos interpersonales son inevitables -como lo es el


desacuerdo o la confrontación de intereses- , las habilidades sociales
son un conjunto de herramientas necesarias en la comunicación eficaz.
Y, junto con el autoconocimiento, el autocontrol, la motivación y la
empatía nos conceden el conocimiento necesario para encontrar una
salida justa al momento de resolver conflictos.
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 124 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Todos percibimos la realidad de manera diferente, pero tendemos a


defender nuestras creencias y deseos mucho antes de contemplar lo
mismo en la otra parte.

No existe comunicación sin malentendidos, ni situación que se


complique más que aquella en la que olvidamos ser empáticos.
Debemos ser sinceros con nosotros mismos y dar luz a nuestra
consciencia: ¿hay un interés genuino por el otro o prevalece el
comportamiento egoísta? En este punto la escucha activa es
básica. Y “escuchar sin prejuicios”, agregaría el biólogo Umberto
Maturana.

“El amar ocurre en el momento en que usted abre el espacio relacional para ver y oír
al otro sin prejuicio o a la otra sin expectativa, pero para que eso pase usted tiene que
estar dispuesto a hacerlo”
Umberto Maturana

Los elementos constitutivos de las Habilidades Sociales

Antes de pensar en la posibilidad de una comunicación efectiva,


debemos gestionar nuestra emocionalidad. No es posible
reaccionar con lucidez en estado de estrés. Como vimos, eso
genera una sensación de amenaza. Y el otro que piensa distinto
pasa a ser un peligro para nuestra mente. Responderemos con
ataque o huida. El miedo como algo útil para la supervivencia se
transforma en nocivo para la interacción social. Este aspecto, el
fisiológico, es uno de los tres elementos constitutivos de las
habilidades sociales. Los otros dos son el cognitivo y el
conductual.

Conductuales:
Refieren a los que hacemos o decimos cuando realizamos una conducta
social (en interacción con otros). Incluyen componentes no verbales,
para-verbales y verbales. En el primer grupo se destacan las
expresiones faciales, la mirada, la sonrisa, la postura corporal, la
distancia de contacto y la gestualidad. En el segundo contemplamos
todos los componentes de la voz que no tienen que ver con lo dicho sino
con el cómo: volumen, tono, timbre, fluidez, velocidad, claridad y
tiempo de habla. Por último, los verbales. Allí se contempla: contenido,
humor, atención personal, preguntas y respuestas.

Cognitivos:
Refieren a “lo encubierto”: pensamiento, creencias y expectativas. Son
nuestros procesos de interpretación, aquello que pensamos y a partir de
lo cual construimos sentido. Por eso a algunos “nos parece una cosa y a
otros, otra”. Cuando emitimos un juicio, por ejemplo, mucho tiene que
ver la manera en que pensamos acerca de lo evaluado…
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· Prof. Mg. Corina Verminetti · 125 ·

Fisiológicos:
Son los cambios que se producen en el organismo. Son indicadores de
nuestra emocionalidad.

Regla de Merehibian

En los años 80, el psicólogo alemán Albert Mehrabian explicaba que en


la comunicación de emociones (no confundamos con el contenido ni
le quitemos importancia a las palabras) más del 90% del mensaje es
leído a partir de los no verbales.

La conocida Regla de Mehrabian sostiene que en una conversación


personal o íntima, solo un 7% de lo que recibe el enunciatario proviene
de la palabra. El 93% restante es interpretado a partir de la
paralingüística y el lenguaje corporal, un 38% se atribuye a la voz
(entonación) y el 55% a los gestos, posturas, expresiones faciales o
ritmo respiratorio.
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· 126 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Ver video Regla de Mehrabian:


[Link]

Ver video: Comunicación no verbal / Lenguaje corporal


[Link]

De todos los elementos conductuales enunciados y explicados a través


de los videos sugeridos, elegimos dedicar un apartado especial a dos de
los “No Verbales”: Mirada y Sonrisa.

La Mirada

La mirada constituye
uno de los elementos
más importantes en el
encuentro con el
prójimo. Evitarla suele
ser rápidamente
connotada como falta
de confianza. El
contacto ocular es señal
de una buena
disposición al momento
de la comunicación.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 127 ·

¡Ojo con los ojos!

Según donde fuera orientada, se clasifica en:

(a) La mirada de poder: Cuando miramos en el triángulo que va desde


los ojos y hasta la frente de la otra persona. Generalmente se da en
relaciones de poder, sin vínculo afectivo.

(b) La mirada social: Cuando miramos el triángulo entre los ojos y la


boca. Adecuada para relaciones sociales. A medida que la relación de
trabajo se torna más empática, prevalece esta segunda por sobre la
primera.

(c) La mirada íntima: Cuando miramos entre los ojos y el cuello del
otro. Este llamado “triángulo inacabado” es para las relaciones íntimas o
amorosas. En otros espacios puede ser denunciado por acoso sexual.

Es muy importante entender y atender a los inconvenientes que pudiera


traer la mirada íntima en espacios
inadecuados.

Mirada filosófica de la mirada

Quisiéramos profundizar con una “mirada


filosófica” y citar a Sartre para honrar el culto
que de ella hace el filósofo en su obra “El Ser y
la nada”.

El "mirar", aclara Jean - Paul, es la acción por


la cual "el otro" se hace presente a mí.

¿Cuál es mi reacción ante esa mirada que se


me echa encima?, se pregunta.
Sartre menciona tres tipos:

o El miedo
o La vergüenza
o El orgullo

Miedo: La mirada del otro, dirigida a mí, me alcanza y hace cambiar de


actitud poniéndome en guardia. Sentirse mirado es para Sartre sentir la
existencia absurda que soy.

Vergüenza: Por la vergüenza reconozco que soy el objeto que el otro


mira y juzga.
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 128 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Orgullo: Sentirse mirado es dejar de ser dueño de la situación. La


mirada cosifica, me permite vivir la sensación de que existe alguien que
me ve no como “Ser para sí” sino como “ser en sí”.

¿Se dan cuenta por qué las miradas son los ojos del alma?

La sonrisa

Desde una construcción poética o metafórica, la sabiduría popular acuñó


muchas frases para definirlas:

“La sonrisa es la distancia más corta entre dos personas”


“La sonrisa es un arma de construcción masiva”
“La sonrisa es una línea curva que lo endereza todo”
“La sonrisa es el idioma de las personas inteligentes”

La ciencia también ha realizado investigaciones que


prueban su poder. Investigadores de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Maryland
compararon los resultados entre un grupo de
pacientes que miraban películas bajo tensión con
otros que visualizaron comedias.

Contrariamente con aquellos que se mantuvieron


en situación de estrés, la risa del segundo grupo
provocó que el endotelio, capa interior de los vasos
capilares, se expandiera para permitir un mejor
flujo sanguíneo.

Reír reduce los riesgos de problemas cardiovasculares, entre otros


tantos beneficios:

1. Produce endorfinas, y como consecuencia disminuye el mal


humor, la preocupación, la angustia y la tristeza.

2. Limpia las paredes arteriales, haciendo que baje la presión


arterial y reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

3. Favorece la eliminación del colesterol, lo que mejora la circulación


y nos protege de un posible accidente cerebro-vascular.

4. Refuerza el sistema inmunológico, y al aumentar


los linfocitos y ciertas inmunoglobinas,
permanecemos protegidos de elementos
externos perniciosos.

5. Favorece la digestión y la eliminación de la bilis


al movilizar 450 músculos.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 129 ·

6. Elimina el insomnio; gracias a la sana fatiga que produce y a la


actuación sobre el sistema vegetativo.

7. Se limpian los ojos por un mayor lagrimeo junto al movimiento de


los músculos orbiculares.

8. Despeja la nariz y los oídos debido a la vibración de la cabeza.

9. Mejora la capacidad respiratoria: hace trabajar a nuestros


pulmones (entran 12 litros de oxígeno en lugar de 6 habituales)

10. Rejuvenece al estimular y estirar los músculos de la cara.

11. Relaja tus músculos: se masajean y estiran naturalmente la


columna y las cervicales.

12. Envía mensajes positivos: mediante la sonrisa haces más feliz a


su entorno y atrae a la gente.

13. Reduce el estrés, ya que consigue disminuir el cortisol y la


adrenalina en el cuerpo.

14. Libera emociones: las emociones positivas que se mantienen


reprimidas se ven favorecidas por la sonrisa.

15. Se eliminan toxinas, debido al aumento de la sudoración y la


contracción muscular.

Contagio emocional: la risa como organizador social

Además de percibir y regular nuestras propias emociones, podemos


hacer lo mismo con las ajenas.

El “circuito abierto del sistema límbico” permite comunicar nuestras


emociones y captar la de quienes nos rodean. A esto se llama contagio
emocional. Este circuito opera de manera inconsciente y sincroniza
nuestro estado de ánimo con el de otros.

Los investigadores demostraron que


entre las emociones más contagiosas
se encuentra la alegría. Es por esta
razón que cuando estamos con
alguien que es pesimista y negativo
comenzamos a sentirnos mal. Pero
como dijimos, el autocontrol mejora
nuestra calidad de vida. Si
procuramos - aunque sea
conscientemente- generar una
sonrisa, contagiaremos esa
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 130 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

sensación positiva a otros mientras la experimentamos en nosotros


mismos. Sonreír produce una sensación placentera hacia nuestro
interior y en el de las personas que nos rodean.

”La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al
día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.”
Madre Teresa de Calcuta

¿Es posible cultivar la sonrisa?

“El sólo ejercicio de sonreírle a otro es el mejor disparador de una


buena comunicación. Este hecho casi automático no requiere más que
tu sonrisa como punto de partida. Cuando una persona SONRIE, se
establece un enlace espiritual, la
otra persona va por más…”,
sostiene Fabián Sorrentino,
director del sitio Sonrí[Link].

La sonrisa puede cultivarse -según


el especialista- buscando espacios
o actividades que nos la
provoquen. Un proceso más
elaborado, nos explica, consiste en
la risa compartida. Porque en la
medida en que una persona sea
capaz de generala para sí, también
la generará en su grupo social.

El poder oculto de la sonrisa

Recomendamos visualizar el video de Ron Gutman, Director General de


HealthTap, una iniciadora de la salud interactiva cuya misión es utilizar
la Internet y la tecnología de los medios sociales para conectar mejor a
los pacientes con sus médicos. Ron es conocido por el público en
general como un defensor de la sonrisa.

Ver video: “El poder oculto de la sonrisa”


[Link]

Postura corporal, gestos y componentes paralingüísticos

Para quienes interese, descargar gratis el cuadernillo “Habilidades


sociales y de comunicación” desde aquí:
[Link]
problemas/material-de-clase-1/[Link]
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 131 ·

Estilos de comunicación ¿Qué es la asertividad?

Asertividad y Habilidades Sociales no son sinónimos.


Según la Real Academia Española, asertividad (o cualidad de asertivo)
significa expresar opiniones de manera firme.

El término se emplea en referencia a una estrategia comunicativa que


se ubica en el medio de dos conductas antagónicas: la pasividad y la
agresividad. La asertividad incluye una utilización adecuada de los
componentes verbales, no verbales y paralingüísticos de la
comunicación.

Una persona asertiva logra


establecer un vínculo comunicativo
sin agredir a su interlocutor ni
someterse a él. Reúne actitudes que
contemplan sus intereses sin olvidar
las obligaciones. Atiende, de manera
respetuosa, deseos del otro.

A la hora de desarrollar la
asertividad no alcanza con conocer
la teoría. La autoestima como
cimiento de la confianza, adquiere
un rol relevante.

El respeto hacia uno mismo y el amor propio son indispensables para


poder amar y respetar a otros.

A continuación, repasaremos los tres modos comunicativos y las


particularidades que se le adjudican a cada uno de los estilos según su
tono enunciativo.

*Los rasgos característicos fueron relevados de diferentes sitios en la


WWW.
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· 132 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Conducta Pasiva

CONDUCTA GENERAL: actúa con la esperanza de que los demás


adivinen sus deseos. Su apariencia es de inseguridad.

VERBALMENTE: se disculpa constantemente, da mensajes indirectos,


habla con rodeos, no encuentra palabras adecuadas, se humilla a sí
mismo.

VOZ: débil, temblorosa, volumen bajo.

MIRADA: evita el contacto visual, ojos caídos y llorosos.

POSTURA: retraída

Rasgos característicos:

a) Elementos no verbales.

• Expresión facial seria y tensa.


• Ojos orientados hacia abajo.
• Sonrisa tímida, con poca frecuencia y amplitud.
• Postura corporal: tiende a alejarse y contraerse.
• Posición ladeada con respecto al interlocutor, evitando el
frente a frente.
• Evita el contacto físico al estrechar la mano y la suele dejar
“muerta”.
• Gestos: pocos y próximos al cuerpo para pasar
inadvertidos.
• Movimientos nerviosos en manos y piernas.

b) Elementos paraverbales:

• Volumen de voz excesivamente bajo.


• Entonación más bien monótona.
• Fluidez verbal escasa, resultando el habla entrecortada.
• Velocidad: muy lenta o muy rápida.
• Claridad deficiente. Duración breve y a base de monosílabos.

c) Elementos verbales:

• Contenido: uso del condicional, sin afirmaciones y con muletillas


dubitativas.
• Atención personal: no suelen interesarse por sus interlocutores.
• Preguntas y respuestas: contestan con la menor cantidad de
palabras.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 133 ·

Conducta Agresiva

CONDUCTA GENERAL: exagera para demostrar “superioridad”. Refleja


agresividad. Suelen estar tensos y aislados. Comunican de manera
unidireccional y no permiten el ida y vuelta.
VERBALMENTE: exige, usa palabras altisonantes. Hace acusaciones,
impone su opinión. Se comunica a base de mandatos. Se sobrestima.
VOZ: fuerte, fría y autoritaria.
MIRADA: sin expresión. Fija, penetrante y orgullosa.
POSTURA: rígida, desafiante y soberbia.

Rasgos característicos:

a) Elementos no verbales

• Expresión facial con signos de tensión o de enfado


permanente.
• Ojos: miran de manera agresiva y sostenida.
• No respeta las distancias traspasando incluso la distancia
íntima.
• Posición frente a frente.
• Gestos: abundantes y amenazadores.

b) Elementos paraverbales:

• Volumen de voz excesivamente alto, lo que impide el uso de


la entonación.
• Fluidez verbal buena.
• Velocidad: muy rápida.
• Claridad: no muy buena.
• Duración: excesiva.

c) Elementos verbales:

• Contenido: usan términos imperativos con críticas al


comportamiento de los demás y palabras amenazantes.
• Atención personal: no suelen interesarse por sus interlocutores.
• Preguntas y respuestas: contestan a las preguntas con otra
pregunta o la ignoran.
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 134 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Conducta Asertiva

CONDUCTA GENERAL: actúa con organicidad; escucha con atención.


VERBALMENTE: expresa a partir del “Pienso, siento y necesito”.
VOZ: firme, calurosa, relajada.
MIRADA: ve a los ojos. Mirada franca y ojos expresivos.
POSTURA: bien balanceada, relajada y tranquila.

Rasgos característicos:

a) Elementos no verbales.

• Expresión facial amistosa y distendida.


• Ojos: miran directamente al interlocutor pero le
dan descansos.
• Sonríe con frecuencia.
• Posición frente a frente manteniendo las
distancias adecuadas.
• Gestos: firmes y abundantes pero nunca
amenazadores.

b) Elementos paraverbales:

• Volumen de voz adecuado.


• Entonación: variable en función de la parte del
mensaje que quiere resaltar.
• Fluidez verbal buena.
• Velocidad: adecuada.
• Duración: proporcional a los participantes.

c) Elementos verbales:

• Contenido: usan la primera persona para expresar sus ideas,


opiniones, emociones y sentimientos. Habla en términos de
colaboración.
• Atención personal: abundante, reforzando siempre al otro.
• Preguntas y respuestas: formula preguntas pertinentes y
responde de manera adecuada al tipo de pregunta (abierta o
cerrada).
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 135 ·

Actuar asertivamente no es algo que


logremos hacer siempre ni asegura la
ausencia de conflictos. Por momentos
somos agresivos y otras tantas veces
actuamos de manera pasiva. En el medio, el
equilibrio, es lo que procuraremos alcanzar
a partir de lo revisado en cada aporte
teórico.

La baja estima –por ejemplo- es una de las razones por las cuales
llegamos a creer que no tenemos derechos. En este sentido, el
entrenamiento en habilidades sociales y la búsqueda de la asertividad,
nos permite estar dispuestos y preparados para reclamar lo merecido o
actuar con lucidez ante situaciones de injusticia.
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 136 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

La conducta ASERTIVA solo es posible de alcanzar cuando


logramos Autoestima.

Ser asertivo significa dejar que los demás sepan lo que sentís,
pensás y necesitás de una forma que no les ofenda, pero que al
mismo tiempo te permita expresarlo.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 137 ·

Características de las personas asertivas:

Se siente libre y con derechos para manifestarse: “Esto es lo que


yo siento, pienso y necesito".
Puede comunicarse de manera franca y directa con afectos
cercanos, lejanos o ajenos. Actúa de un modo que juzga
respetable: ni todo, ni nada.
Acepta sus limitaciones
Evita los dos extremos: por un lado la represión, y por otro la
expresión agresiva.

Estrategias asertivas:
Decir NO
Ser específico
Criticar constructivamente

Decir NO asertivamente:
Evita repercusiones negativas.
Hace que ganemos el respeto de los demás y aumentemos el
respeto por nosotros mismos.
Nos ayuda a vencer sentimientos de inferioridad.

Pasos para dar una Crítica Constructiva (Scholtes, 1991):


· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 138 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Secuencia:
1. “Cuando tú...”
2. “Siento...”
3. “Porque yo...”
(Pausa para el diálogo)
4. “Me gustaría...”
5. “Porque...”
6. “¿Qué opinas?”

Cómo recibir crítica constructiva:


Respirar profundamente.
Escuchar cuidadosamente.
Hacer preguntas para
clarificar.
Reconocer la crítica
constructiva.
Reconocer los puntos
válidos.
Tomar tiempo para
interpretar lo escuchado.

(No olvidemos los pensamientos erróneos que revisamos en las


distorsiones cognitivas)

Ver nota: “Cómo entablar mejores conversaciones con los demás”


[Link]
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 139 ·


· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 140 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

¿Se acabaron para siempre los problemas?

No, el conflicto parte constitutiva de las relaciones humanas y de la


convivencia. Stephen
Robbins lo define como
“un proceso que se inicia
cuando una parte percibe
que otra la ha afectado
de manera negativa o
que está a punto de
afectar alguno de sus
intereses”. Implica
desarmonía entre las
partes.

Las habilidades comunicacionales nos permiten negociar con eficacia.

Alcanzar el ganar-ganar (conformidad de ambas partes con el


acuerdo) seguramente implica un “ceder – ceder” en algo durante la
negociación.

¿Cuáles son las herramientas para


para alcanzar un arreglo
conveniente?

Retroalimentación en la
comunicación
Escucha Activa
Empatía
Asertividad

Estos cuatro conceptos


(mencionados y desarrollados
durante el Seminario) nos
permiten hacer de la Inteligencia
Emocional una efectiva
herramienta de negociación.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 141 ·

Habilidades para la vida

La Inteligencia Emocional nos permite entrenar “Habilidades para la


vida”, y aunque hay diversas formas de clasificarlas, la propuesta de la
Organización Mundial de la Salud logró un amplio reconocimiento por su
flexibilidad y aplicabilidad.

Los puntos recorridos durante los módulos y


sugeridos por la OMS son:

Autoconocimiento: es el soporte y el motor de la


identidad y de la autonomía. Captar mejor nuestro
ser, personalidad, fortalezas, debilidades, actitudes,
valores, aficiones… Construir sentidos acerca de
nosotros mismos, de las demás personas y del
mundo que compartimos. Conocerse no es solo mirar
hacia dentro, sino que también es saber de qué redes
sociales se forma parte, con qué recursos personales y sociales
contamos para celebrar la vida y para afrontar los momentos de
adversidad. En definitiva, saber qué se quiere en la vida e identificar los
recursos personales con que se cuenta para lograrlo.

Empatía: es una capacidad innata de las personas que permite tender


puentes hacia universos distintos al propio, para imaginar y sentir cómo
es el mundo desde la perspectiva de la otra persona. Poder sentir con la
otra persona facilita comprender mejor las reacciones, emociones y
opiniones ajenas, e ir más allá de las diferencias, lo que nos hace más
tolerantes en las interacciones sociales. “Ponerse en la piel” de la otra
persona para comprenderla mejor y responder de forma solidaria, de
acuerdo con las circunstancias.

Comunicación asertiva: la persona que se comunica asertivamente


expresa con claridad lo que piensa, siente o necesita, teniendo en
cuenta los derechos, sentimientos y valores de sus interlocutores. Para
esto, al comunicarse da a conocer y hace valer sus opiniones, derechos,
sentimientos y necesidades, respetando las de las demás personas. La
comunicación asertiva se fundamenta en el derecho inalienable de todo
ser humano a expresarse, a afirmar su ser y a establecer límites en las
relaciones sociales.

Relaciones interpersonales: Establecer y conservar relaciones


interpersonales significativas, así como ser capaz de terminar aquellas
que bloqueen el crecimiento personal (relaciones tóxicas). Esta destreza
incluye dos aspectos claves. El primero es aprender a iniciar, mantener
o terminar una relación; el segundo aspecto clave es aprender a
relacionarse en forma positiva con las personas con quienes se
interactúa a diario (en el trabajo, en la escuela, etcétera)
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 142 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Toma de decisiones: Decidir significa actuar proactivamente para


hacer que las cosas sucedan en vez de limitarse a dejar que ocurran
como consecuencia del azar o de otros factores externos.
Continuamente estamos tomando decisiones, escogiendo qué hacer tras
considerar distintas alternativas. Esta habilidad ofrece herramientas
para evaluar las diferentes posibilidades en juego, teniendo en cuenta
necesidades, valores, motivaciones, influencias y posibles consecuencias
presentes y futuras, tanto en la propia vida como en la de otras
personas.

Manejo de problemas y conflictos: No es posible ni deseable evitar


los conflictos. Gracias a ellos, renovamos las oportunidades de cambiar
y crecer. Pueden ser una fuente de sinsabores, pero también una
oportunidad de crecimiento. Podemos aceptar los conflictos como motor
de la existencia humana, dirigiendo nuestros esfuerzos a desarrollar
estrategias y herramientas que permitan manejarlos de forma creativa y
flexible, identificando en ellos oportunidades de cambio y crecimiento
personal y social.

Pensamiento creativo: Usar la razón y la “pasión” (emociones,


sentimientos, intuiciones, fantasías, etcétera) para ver la realidad desde
perspectivas diferentes que permitan inventar, crear y emprender con
originalidad. Pensar creativamente hace referencia a la capacidad para
idear algo nuevo, relacionar algo conocido de forma innovadora o
apartarse de esquemas de pensamiento o conducta habituales (pensar
“fuera de la caja”). Esto permite cuestionar hábitos, abandonar inercias
y abordar la realidad de formas novedosas.

Pensamiento crítico: Analizar experiencias e información y ser capaz


de llegar a conclusiones propias sobre la realidad. La persona crítica no
acepta la realidad de manera pasiva “porque siempre ha sido así”. Por el
contrario, se hace preguntas, se cuestiona rutinas, investiga. El
pensamiento crítico requiere la puesta en acción tanto de habilidades
cognitivas (un proceso activo de pensamiento que permite llegar a
conclusiones alternativas), como de competencias emocionales
(relacionadas con las actitudes personales, ya que es necesario también
querer pensar).

Manejo de emociones y sentimientos: Esta habilidad propone


aprender a navegar en el mundo de las emociones y sentimientos,
logrando mayor sintonía con el propio mundo afectivo y el de las demás
personas. Las emociones y sentimientos nos envían señales constantes
que no siempre escuchamos. A veces pensamos que no tenemos
derecho a sentir miedo, tristeza o ira. Este es un ejemplo de cómo el
mundo afectivo se puede ver distorsionado por prejuicios, temores y
racionalizaciones. Comprender mejor lo que sentimos implica tanto
escuchar lo que nos pasa por dentro, como atender al contexto en el
que nos sucede.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 143 ·

Manejo de tensiones y estrés: Las tensiones son inevitables en la


vida de todas las personas. El reto que representan no consiste en
evadir las tensiones, sino en aprender a afrontarlas de manera
constructiva, sin instalarse en un estado crónico de estrés. Esta
habilidad permite identificar las fuentes de tensión y estrés en la vida
cotidiana, saber reconocer sus distintas manifestaciones y encontrar
vías para eliminarlas o contrarrestarlas de manera saludable. Fuente:
[Link]

Camino a la felicidad

¿Por qué solemos escuchar que es más importante el trayecto que


alcanzar la meta?
Veamos cómo funciona en nosotros cualquier incentivo.
Dijimos que las sinapsis cambian de manera constante a través de
nuevos aprendizajes. Para que esas sinapsis se desarrollen se activan
unas hormonas llamadas neurotransmisores.

La dopamina es una hormona relacionada con el placer, la recompensa


y el incentivo. Los experimentos demuestran que está íntimamente
ligada a la “anticipación”. O sea, la expectativa de que algo ocurra es
más placentera que el propio resultado. Por eso solemos escuchar que
“La felicidad es el camino, no la meta”.

Así podemos comprender la expectativa por un ascenso, el ahorro para


alcanzar un bien muy deseado o las relaciones amorosas que van y
vienen. Creer que voy a tener una recompensa actúa mejor que la
certeza de conseguirla. El incentivo por la recompensa y por la
incertidumbre se da gracias a la dopamina.

Toma de decisiones

La felicidad depende, en gran


medida, de un manejo
inteligente de las emociones. El
Dr. Antonio Damasio demostró
que sin ellas es imposible la
toma de decisiones. Para
ilustrarlo citaremos un caso
paradigmático: Elliot, abogado
de una importante empresa que
fuera sometido a una operación
cerebral.

A Elliot se le diagnosticó un
tumor detrás de la frente. Los
médicos lograron extirparlo
completamente, pero el paciente ya no era el mismo. Su personalidad
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 144 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

había mutado rotundamente. Tan grande fue su cambio que lo


despidieron de la empresa en la que trabajaba, se divorció de su esposa
de muchos años y perdió la casa. No lograba establecer prioridades ni
hacer una gestión eficiente del tiempo.

Ante su vida derrumbada, consultó a un especialista.

Ese neurólogo fue el Dr. Antonio Damasio, quien estaba más


sorprendido que el propio Elliot.

Damasio pensó en la hipótesis de un hombre totalmente desconectado


de las emociones. También lo percibía por su parca manera de relatar lo
que le estaba sucediendo. Y así fue. Los cirujanos que extirparon el
tumor habían cortado-accidentalmente- conexiones donde está la
amígdala. O sea, los enlaces entre el cerebro emocional y el racional.
Esto hacia que Elliot pudiera evaluar racionalmente todas las
alternativas sin decidirse por ninguna. Para él, todas tenían el mismo
valor. Ese era el problema del paciente: sin emociones no había
preferencias. Todo da lo mismo…

Al momento de la toma de decisiones además de tener en cuenta los


datos de la realidad debemos prestar atención a nuestros sentimientos e
intuiciones.

“La llave que favorece la toma de decisiones es permanecer en


contacto con nuestras propias emociones.”
Daniel Goleman

“Los sentimientos desempeñan un papel fundamental para navegar a


través de la incesante corriente de las decisiones personales que la vida
nos obliga a tomar. Es cierto que los sentimientos muy intensos pueden
crear estragos en el razonamiento, pero también lo es que la falta de
conciencia de los sentimientos puede ser absolutamente desastrosa,
especialmente en aquellos casos en los que tenemos que sopesar
cuidadosamente decisiones de la que, en gran medida, depende nuestro
futuro: la carrera que estudiaremos, la necesidad de mantener un
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 145 ·

trabajo estable o de arriesgarnos a cambiarlo por otro más interesante,


con quién casarnos, donde vivir, que apartamento alquilar, que casa
comprar, etcétera. Éstas son decisiones que no pueden tomarse
exclusivamente con la razón, sino que también requieren del concurso
de las sensaciones viscerales y de la sabiduría emocional acumulada por
la experiencia pasada. La lógica formal por sí sola no sirve para decidir
con quién casarnos, en quien confiar, o qué trabajo desempeñar porque,
en esos dominios, la razón carente de sentimientos es ciega”.
Antonio Damasio

Ver más en: “Entre la razón y el corazón: la importancia de la emoción


en la toma de decisiones”.
[Link]

El efecto velcro-teflon

Verónica De Andrés y Florencia Andrés, autoras de “Desafiando


Imposibles”, nos alertan en su libro acerca de la necesidad de evitar uno
de los caminos que más rápido
nos llevan a la infelicidad: el
efecto velcro-teflon

Explican las divulgadoras, que


solemos poner el acento de
nuestra atención “en cosas que
no han salido como esperábamos,
y a dar por sentado o pasar por
alto todo lo que ha salido bien.
Nuestro cerebro es como el velcro para lo negativo —se adhiere con
fuerza a eso— y al teflón para las cosas positivas —parece patinar y
pasar de largo—“.

Una de las trampas que nos tiende la mente [distorsiones cognitivas] –


manifiestan- es convencernos de que los eventos negativos son
verdaderamente tremendo y los positivos no son tan importantes.

“Esta trampa es una de las claves de la infelicidad cotidiana (…)


Abandonar este camino implica dar importancia a los eventos positivos,
mucha más importancia de la que naturalmente nuestro cerebro quiere
darle, y aprender a bajar la intensidad emocional que suele surgir en
torno a eventos negativos. ¿Una manera simple de lograrlo? Hablar
sobre las cosas buenas que nos suceden, comentarlas con nuestra
pareja, amigos. Este simple hábito de poner en palabras los eventos
positivos ayuda a revertir en parte el “efecto teflón”.

Hablar de lo bueno nos hace sentir mejor y contagia emociones


positivas.
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 146 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Obligados a conquistar la felicidad

El título de este apartado corresponde a un artículo publicado en la


Web. Da cuenta de que "(...) la ley suprema del funcionamiento del
cerebro es mantenernos vivos, no felices". La felicidad no es instintiva,
es una conducta aprendida. Una construcción mental nacida de
funciones cognitivas (pensamientos).

No podemos ser felices de forma permanente, - por mucho que lo


intentemos- explica el neurocientífico Francisco Mora–. “Porque el
cerebro humano no lo permite. Los códigos construidos y depositados
en él no dejan alcanzar la felicidad constante, lúcida, sin sufrimiento. No
obstante –alega este experto y divulgador–, es posible llegar a
parpadeos de felicidad, momentos fugaces, que son aquellos que
experimentamos cuando uno se aleja mentalmente del mundo y se
encuentran satisfechos los placeres y no se siente ni dolor ni
sufrimiento”.

Conocer cómo funciona nuestro cerebro y poder ser dueños de nuestros


pensamientos nos permite diseñar estrategias para enfrentarnos a las
diferentes situaciones que se nos irán presentando a lo largo de la vida.
Entendiendo que ser feliz no implica evitar el sufrimiento, sino asumirlo
como parte aprendizaje

¿Cómo transitar esas pruebas y salir fortalecidos?

Recordado –también- que la felicidad es un estado de ánimo, y que ellos


proceden de las emociones. No elegimos lo que nos pasa, pero sí cómo
reaccionamos ante las circunstancias de vida.
Cuando nos detenemos en una emoción sin traer pensamientos
superadores, quedamos atrapados en ella.

Ver más en:


“Obligados a conquistar la felicidad”
[Link]
[Link]

“En busca de la felicidad”


[Link]
felicidad/?utm_content=bufferf122b&utm_medium=social&utm_source=[Link]&ut
m_campaign=buffer

Aprendiendo a ser felices

Compartimos una entrevista realizada por Eduard Punset al Dr. Martin


Seligman.
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 147 ·

Sinopsis:
Salud, dinero y amor. Siempre se ha dicho que estos son los tres
componentes básicos de la felicidad. Pero, ¿se corresponde esta idea
tan generalizada con la realidad?

Martin Seligman, psicólogo de la Universidad de Pennsylvania desmiente


este mito instaurado en nuestra sociedad con su psicología positiva.

El dinero sólo influye en la felicidad cuando uno es extremadamente


pobre, pero una vez superado este umbral el aumento de la riqueza
tiene muy poca relación con el aumento de satisfacción en la vida.

La salud parece que tampoco es un factor determinante en la felicidad


de las personas. Gente con problemas serios de salud tiene por lo
general, tanta satisfacción en la vida como las personas sanas.

El amor es quizás el elemento que más nos puede ayudar a sentirnos


felices. Y es que conseguir un nivel alto de satisfacción en la vida está
estrechamente ligado a las relaciones con las otras personas. Pero, a
pesar de que los casados se declaran más felices que los solteros, este
tampoco parece ser el ingrediente determinante de la felicidad.

Entonces, ¿qué necesitamos para sentirnos satisfechos con nuestra


vida?
Para Seligman es básico rediseñar nuestra forma de actuar para tener
una vida más comprometida y con más significado.

Video completo desde:


[Link]

Los 3 niveles de felicidad

¿Qué hace a una persona para alcanzar la felicidad? ¿Hay diferentes


intensidades en esa sensación de bienestar?

Martin Seligman ofrece una mirada positiva ante la posibilidad de


sentirnos plenos. El psicólogo diferencia tres tipos de vida felices:

1. LA VIDA AGRADABLE O PLACENTERA


El placer que obtenemos a través de los sentidos.
Se relaciona con gratificaciones pasajeras, algo así como pequeños o
grandes lujos: comprarnos algo, disfrutar de una comida o ir al cine, por
ejemplo.

2. UNA VIDA CON COMPROMISO


Disfrutar en el trabajo, compartir con afectos, gozar el tiempo libre…
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 148 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

También logramos este grado de felicidad cuando nos comprometemos


con actividades que permiten desarrollar nuestras habilidades y alcanzar
el estado de flujo (fluir).

3. LA VIDA CON SENTIDO


Es el nivel más profundo y el que requiere un mayor grado de madurez.
Implica ponemos al servicio de algo más grande que nosotros mismos y
que finalmente da sentido a nuestra existencia.

«Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido»

Madre Teresa de Calcula

Cuando me amé de verdad, por Charles Chaplin

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia,


yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces,
pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi


sufrimiento emocional no son sino señales de qué voy contra mis
propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente,


y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento.
Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo


tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar
aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento o que la
persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de
eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese


saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me
empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa
actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo


libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos
de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando
quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y,
con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de


preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es
INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 149 ·

donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama…


plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede


atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de
mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… ¡saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan


y del caos nacen las estrellas.
Charles Chaplin

Actividad de Aprendizaje Nº1

A partir de lo leído y los videos visualizados durante la presente unidad,


elaborar conclusiones o formular inquietudes para compartir y debatir
en los foros de la plataforma.
…………………………………………………………………………………………………………………….
…………………………………………………………………………………………………………………….
…………………………………………………………………………………………………………………….
· UNIDAD 4 · INTELIGENCIA EMOCIONAL

· 150 · Prof. Mg. Corina Verminetti ·

Síntesis de la Unidad Nº4

Abordamos Empatía y Habilidades Sociales, los dos pilares que


fundan la Inteligencia Interpersonal.

Definimos Empatía desde nuestra


constitución biológica y desarrollamos sus
características como experiencia afectiva y
cognitiva.

Distinguimos la predisposición para la


empatía en cada etapa de la vida y su valor
como elemento indispensable para una
comunicación efectiva.

Precisamos Habilidades Sociales,


explicamos sus elementos constitutivos y
destacamos la importancia de aprenderlas
para optimizar nuestras relaciones
interpersonales.

Dedicamos un apartado especial a la


mirada y la sonrisa desde la biología y la
filosofía.

Repasamos los Estilos de comunicación (agresivo, asertivo y


pasivo) y desarrollamos el concepto asertividad.

Conceptualizamos la felicidad y repasamos sus diferentes niveles.


INTELIGENCIA EMOCIONAL · UNIDAD 4 ·

· Prof. Mg. Corina Verminetti · 151 ·

Bibliografía consultada

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Editores

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