0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas5 páginas

Derecho Penal

Este documento discute la necesidad de aprobar el Protocolo de Aborto Terapéutico en Perú para regularizar la oferta y financiamiento del aborto por razones de salud en los servicios públicos. A pesar de que el aborto por razones de salud no es ilegal en Perú, el Estado se niega a incluirlo en la política pública, violando los derechos de las mujeres. El documento analiza los argumentos usados por el Estado para no aprobar el protocolo y por qué debería cumplir con esta obligación de acuerdo al marco de derechos human
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas5 páginas

Derecho Penal

Este documento discute la necesidad de aprobar el Protocolo de Aborto Terapéutico en Perú para regularizar la oferta y financiamiento del aborto por razones de salud en los servicios públicos. A pesar de que el aborto por razones de salud no es ilegal en Perú, el Estado se niega a incluirlo en la política pública, violando los derechos de las mujeres. El documento analiza los argumentos usados por el Estado para no aprobar el protocolo y por qué debería cumplir con esta obligación de acuerdo al marco de derechos human
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD NACIONAL JOSE FAUSTINO SANCHEZ CARRION

Doctor : JIMENEZ HERRERA JUAN CARLOS

Alumno : Herrera Pariasca Frank Anthony

Ciclo : lll

Tema : “EL ABORTO TERAPÉUTICO EN EL PERÚ”


A pesar de que el aborto, por razones de salud, no es considerado un delito en el Perú, el
Estado niega su inclusión en la política pública, con lo cual infringe el derecho de las mujeres a
interrumpir un embarazo cuando este afecta su salud. Al examinar el artículo del Código Penal
que exceptúa de delito a este tipo de aborto, se identifican atribuciones que protegen a las
mujeres y establecen condiciones para ofertar dicha atención. En el presente documento se
pone en debate los argumentos que el Estado Peruano viene usando para no aprobar el
Protocolo de Aborto Terapéutico, con el cual se reglamentaria su oferta y financiamiento en los
servicios públicos y se fundamenta por qué se debería cumplir con esta obligación, en base al
marco conceptual de la “causal salud”. Se presentan, además, dos casos judicializados, en que
el Estado Peruano ha sido encontrado responsable de violar los derechos humanos de dos
adolescentes a quienes se les negó el aborto terapéutico.

El artículo 119 del código penal peruano propone tres condiciones que deben confluir para que
un aborto no sea penalizado. En 2010, Dador analizó estas condiciones y señaló que la
obligación que sea practicado por un médico, implica la participación de un profesional
calificado, que junto con su competencia técnica tiene también la obligación de respetar la
personalidad, dignidad e intimidad de sus pacientes y debe, así mismo, guardar la
confidencialidad y garantizar el consentimiento informado. Además, que sea la mujer quién lo
solicite -basada en el principio de autonomía, la prerrogativa está en la mujer afectada- al igual
que otras condiciones sanitarias, esto solo puede ser obviado en un contexto de emergencia o
cuando una mujer esté imposibilitada de expresar sus propias decisiones y no cuente con un
representante legal. Respecto a la tercera condición, cuando es el único medio para salvar la
vida de la gestante o evitar en su salud un mal grave y permanente, Dador señala que con esta
condición se establecen dos protecciones distintas, aunque relacionadas, “evitar la muerte” y
“preservar la salud”; el primero está vinculado al derecho a la vida y el segundo a la
preservación de la salud, que incluye estar libre de enfermedades o de daños, y la garantía de
contar con servicios de salud geográficos y financieramente accesibles, oportunos y pertinentes.

Tal como se interpreta de esta norma, ninguna mujer tiene que estar en inminente peligro para
permitir la interrupción del embarazo, pues el eje del aborto por razones de salud es la
prevención de daños y no la exposición a riesgos innecesarios
Según el Código Penal, el aborto está catalogado con penas que no superan los dos años (8),
cuatro años para los profesionales que lo realicen y cinco años si la mujer muere a causa del
aborto (9) y la no penalidad del aborto por “causal salud” está vigente desde 1924.

Hay también figuras atenuadas del delito de aborto que reducen las penas a un menor tiempo,
tal es el caso del aborto en caso de violación, o por daños eugenésicos. En el primer Código
Penal del Perú, de 1863, la pena se reducía cuando el aborto era practicado por móvil de honor,
que en términos de Dador, dicha tolerancia estaba dirigida a Proteger la reputación de las
mujeres y sobre todo, de la familia a la que pertenecían .

LA NECESIDAD DEL ABORTO TERAPÉUTICO PARA PROTEGER LA SALUD DE LA MUJER

A pesar de los avances de la medicina y el mayor uso de métodos anticonceptivos, hay todavía
muchas mujeres que continúan sufriendo daños a su salud a causa de un embarazo y aunque se
trate de un riesgo menor y controlable, desencadenan impactos en la salud, sobre todo cuando
se trata de niñas o adolescentes. El impacto del riesgo no controlado se expresa en morbilidad
extrema grave, mortalidad materna, incluyendo el suicidio, por un embarazo no deseado, y
mortalidad perinatal

La salud de la mujer gestante puede ser afectada por diversas razones, y puede ser el embarazo
en sí mismo el origen de la complicación, impidiendo un tratamiento oportuno o agravando una
enfermedad preexistente Estas circunstancias podrían darse incluso en un embarazo deseado,
lo que hace más compleja la toma de decisiones.

Si bien el uso del riesgo tiene que ver con la detección oportuna de un probable daño, y con
evitar un resultado adverso no es unidireccional, por lo que su evaluación debe incluir una serie
de variables tanto mediatas e inmediatas y es imposible predecir de manera categórica una
circunstancia específica, en tal sentido, el principal aporte de este enfoque será la
intervención a priori .

En el campo de la salud materna el concepto de riesgo ha sido ampliamente usado, y su


definición ha ido evolucionando de una perspectiva genérica y poco predecible, a un uso más
riguroso e individual, tal como lo señalaron Maine et al. dado que cada vez son más conocidas
las entidades clínicas que pueden poner en peligro la salud de la mujer .

EL RIESGO COMO ELEMENTO CLAVE PARA CONSIDERAR LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO


En un tema polémico como el aborto, la certidumbre que aporta el concepto de riesgo es clave,
pues aunque este no puede modificar la situación anterior ,puede evitar la carga futura de
enfermedades, interviniendo sobre; los factores de vulnerabilidad, que predisponen a la
aparición de un riesgo o de daño a la salud; b) los factores precipitantes, que desencadenan la
aparición de un riesgo o afectación de la salud y, los factores de consolidación, que pueden
generar daño irreversible o condiciones crónicas. En 2009, estos temas fueron ampliamente
discutidos tanto en la “Mesa por la Vida de las Mujeres y la Alianza por el Derecho a Decidir”
como en el “Foro por el Derecho a Decidir de las Mujeres” en donde, además, se señaló que los
factores de riesgo deberán estar basadas en evidencias, sin perder de vista el contexto de vida
de cada mujer, así como su ciclo de vida. En el Perú, la Sociedad Peruana de Obstetricia y
Ginecología identificó, en 2005, algunos daños que se pueden desencadenar por el embarazo

LAS BARRERAS QUE IMPIDEN EL ACCESO AL ABORTO POR RAZONES DE SALUD

Aunque la legalidad del aborto por razones de salud no ha sido puesta en discusión, sino muy
subrepticiamente a través de los derechos “especiales y privilegiados” que se pretende dar al
concebido, propuesto en el proyecto del Nuevo Código del Niño y Adolescente, aprobado en la
Comisión de la Mujer del Congreso de la República del Perú en junio de 2013, lo real es que su
acceso sigue siendo limitado (24), debido al también limitado entendimiento de derechos
humanos que aún prevalece en el sistema sanitario, y a la presión que ejercen los grupos
confesionales (25). El centro del debate es la aprobación del protocolo de aborto terapéutico. Los
argumentos que han planteado hasta el momento para su incumplimiento, y los
contraargumentos a los mismos se detallan a continuación.

La Constitución protege al concebido, por lo tanto no es factible ningún tipo de aborto


legal. Aunque respecto a este tema hay un conjunto de opiniones a favor y en contra, lo real es
que la legislación peruana ha resuelto este dilema al incluir como figura de excepción el aborto
por razones de salud y, por lo tanto, no debería ser el sistema sanitario, ni los médicos quieren
que reediten dicho debate, sin caer en la arbitrariedad de la ley no cumplida.

La Ley no obliga a brindar la atención del aborto por razones de salud. Al respecto hay dos
aspectos por considerar: Por un lado, si es éticamente permisible la actitud del Estado, en
particular la del Ministerio de Salud, de negarse a una intervención que puede prevenir un daño
grave y permanente, teniendo todos los recursos para hacerlo, incluyendo el significativo
ahorro económico que implicaría a las familias y al propio estado prevenir complicaciones que
afectaran la salud de la mujer. Del mismo modo, se debe reflexionar si es legalmente aceptable
el incumplimiento de las sentencias judiciales, sin afectar el estado de derecho.

El protocolo no es un requisito indispensable para atender un aborto no punible y, por lo tanto, no


es necesario. En efecto, la ausencia de un protocolo no justifica la no prestación del servicio y así
lo han entendido las Cortes, pues la responsabilidad no ha sido atenuada por la falta de
protocolos. Sin embargo, ello no niega su importancia, tanto para las mujeres, como para los
proveedores, tal como lo han señalado previamente otros investigadores (26), quienes han
resaltado las contribuciones que un protocolo tendría en beneficio tanto de la salud de la mujer
como del ejercicio médico

También podría gustarte