Hoy nos despedimos con las palabras sabias de Carlos Skliar en mente: "Educar
es un acto de amor, es acompañar y caminar juntos". Durante tu tiempo como
inspectora de educación primaria, has personificado estas palabras. Tu amor por
la educación y tu compromiso inquebrantable con el crecimiento de nuestros
alumnos y docentes han sido verdaderamente inspiradores.
Caminaste junto a nosotras, guiándonos en el proceso de aprendizaje,
brindando apoyo y aliento en cada paso del camino. Tu labor dejó una huella
imborrable en nuestras vidas y en el sistema educativo en el que has trabajado.
A medida que te embarcas en esta nueva aventura, recordaremos con cariño tu
dedicación y tus enseñanzas. Estamos seguros de que seguirás compartiendo tu
amor por la educación y dejando una marca positiva en donde vayas.
¡Hasta siempre, querida inspectora! Que tu camino esté lleno de éxitos y que tu
amor por la educación continúe iluminando vidas.