HABITATIO
Como arquitectos, creamos espacios para que sean habitados, usados en la
cotidianeidad de nuestra supervivencia como especie, ¿pero realmente qué nos determina si
ese espacio va a ser habitado o trascender en el tiempo? ¿Qué criterio creativo y funcional
usamos para saber que acertamos en un espacio bien logrado? De acuerdo con Christian
Norberg-Schulz, el criterio clave para darle rumbo y significado a un espacio es un término
romano llamado Genius loci. Este concepto establece que cada lugar cuenta con un espíritu
guardián que le da vida y los acompaña desde el nacimiento hasta la muerte, determina su
esencia, y citando las palabras de Louis Khan, “denota lo que una cosa es o lo que quiere
ser” (Norberg-Schulz, s.f.). Siendo más realistas, un arma de doble filo para cualquier
arquitecto, pero ¿por qué?
Cuando nos encontramos en el proceso creativo y técnico de cualquier proyecto, nos
guiamos con necesidades superficiales de vivienda para darle un qué y un cómo al espacio.
Hablando poéticamente, jugamos a ser Dios para darle un espíritu a ese espacio, denotar
nosotros mismos “lo que es, o lo que quiere ser”, como diría Khan. Entendemos la necesidad
humana de comprender todo, pero UNO, no podemos saber con exactitud qué quiere el
espacio al momento de ser creado (intuyendo que es un ser viviente y trascendente) y, DOS,
¿realmente el espíritu lo denota el arquitecto?
Esta última pregunta lleva a nuestra primera hipótesis de trabajo. Creemos que en
efecto, existe un espíritu del lugar. Sin embargo, no es un espíritu que ya exista y que
determine el carácter del espacio, sino más bien, el espíritu de un lugar, “Genius loci”, se
crea, altera y evoluciona a partir de las necesidades e intenciones de quien lo habita.
Un espacio recién creado carece de este espíritu, al habitarlo por primera vez se le
da parte de él. Cuando se abandona, su espíritu no se pierde por completo, ya que se
mantienen memorias (así es, memoria tal cual como la de los dientes o los músculos), bases
clave para el siguiente ser que lo vuelva a habitar. Bajo esta hipótesis, se crea un hilo
conductor a través del tiempo, un hilo que representa el espíritu, encapsulado en 4 paredes
pero con libertad total de fluir, truncarse, torcerse y enredarse. Tomamos de esta primera
idea nuestro elemento más importante de diseño, el hilo, representando la idea romana del
genius loci.
Sin embargo, había otra idea que permanecía en el aire cada vez que platicamos
sobre el genius loci. Retomemos la pregunta hecha anteriormente: “¿realmente el espíritu lo
denota el arquitecto? Como arquitectos en formación nos estamos acostumbrando a hacer
arquitectura siguiendo actividades cotidianas correspondientes a una fase horaria. En la
página 54 del libro Especies de Espacios, por Georges Perec se mofa esta idea. Se desglosa
por horas y actividades la rutina de una familia, relacionando cada hora a cada espacio y
poniendo en duda la versatilidad y libertad de un espacio arquitectónico (Perec, 2001). Se
antepone la funcionalidad ante la creatividad. Rápidamente, surgió otra hipótesis de trabajo
que pone en crítica nuestra profesión. Concluimos que al no considerar los criterios
creativos y necesidades espaciales evolutivas del cliente, la arquitectura que se imagina y
produce supone rutinas específicas y espacios de un sólo uso. Al no tener esta versatilidad
ante los modos de vida cambiante, los usuarios no pueden identificarse por completo
con el espacio, llevando a una falta de habitabilidad, y por ende, a una falta de
trascendencia espacial.
A partir de ambas hipótesis de trabajo, nos dimos a la tarea de explorar varios
espacios abandonados con el fin de representar estos pensamientos a través de la
fotografía. Escogimos espacios abandonados por el hecho de que a través del tiempo, han
pasado por muchos habitantes con muchos estilos de vida diferentes y por ende, con
muchos tipos de espíritus. Seleccionamos 7 fotografías tomadas con una cámara digital
semi-profesional Canon Rebel T61. Cada una captura una esencia especial ya que a pesar
de ser todos espacios abandonados y un poco similares, a su vez son diferentes por los
elementos que contienen, el uso que mantenían, la iluminación que poseen, las
dimensiones y proporciones, la materialidad, etc. Una gran cantidad de factores que juntos
y apartados ayudan a determinar el espíritu ya que alteran la manera en que se habita el
espacio.
Estos mismos objetos ayudan a defender la segunda teoría. Por el tipo de mobiliario
podemos darnos una idea del uso que mantenía, limitando a sus usuarios a darle un uso
diferente, especialmente tratándose de espacios antiguos en donde los estilos de vida
cotidianos eran más marcados y estrictos. No existía una pandemia que llegara a modificar
todo y mucho menos una libertad tecnológica con la que contamos hoy en día.
Para poder representar ambas teorías, decidimos intervenir las 7 fotografías en una
manera simple y abstracta siguiendo el hilo conductor previamente mencionado. Una
delgada línea amarilla atraviesa cada una de ellas, interactuando, traspasando o evitando
ciertos elementos artísticos y arquitectónicos. Decidimos utilizar el color amarillo por su
doble significado espiritual. De acuerdo a la compositora de música Cynthia Ortega, el color
amarillo normalmente se relaciona con aspectos positivos, luz, energía positiva, sabiduría,
entre otros, características de un genius loci “positivo”. No obstante, un genius loci no
necesariamente tiene que ser positivo, por lo cual el color amarillo también puede
representar un modo de habitabilidad espacial referente a egoísmo o celos (Ortega, 2022).
Alejandra Ugalde Martínez, Ariane Michelle Rito Zozaya y Pablo Ignacio López
Fernández, los invitamos a reflexionar sobre el genius loci como arquitectos y como seres
humanos, incitándolos a entender por ustedes mismos la línea amarilla y cuestionar los
procesos creativos que siguen, preguntándonos si como arquitectos estamos trascendiendo,
o cayendo en el modo automático de hacer por hacer.
Referencias
Norberg-Schulz, C. (s.f.). Genius Loci, el espíritu del lugar. Morar #1 / Facultad de
Arquitectura Universidad Nacional de Colombia.
Ortega, C. (2022). ¿Cuál es el significado de los colores en el ámbito espiritual? En Bioguia.
https://www.bioguia.com/tendencias/cual-colores-significado-espiritual-descubrelo_10651
4689.html#Amarillo-color-del-sol
Perec, G. (2001). Especies de Espacios (pg. 54). Montesinos: España