Preguntas de EBAU Lengua y Literatura:
GENERACIÓN DEL 98 Y MODERNISMO:
A finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, España experimenta un periodo
literario en el que coexisten dos movimientos prominentes: El Modernismo y la
Generación del 98. Estos movimientos nacen fruto de una gran inestabilidad política,
social y cultural a nivel mundial, y de cierto sentimiento de desencanto y frustración a
nivel nacional tras el conocido como “Desastre del 98” cuándo España pierde sus
últimas colonias en América dejando así de ser considerado un Imperio.
En cuánto al Modernismo, este es un término que les impusieron los sectores mas
conservadores de esa época. Este movimiento se da en todo el mundo hispánico,
siendo el género más tratado la poesía e inspirándose en movimientos como el
Parnasianismo y el Simbolismo. Este movimiento estuvo liderado por el nicaragüense
Rubén Darío, quien introdujo el modernismo en España a través de su influencia en
autores españoles, sus obras más importantes, “Azul”, “Prosas profanas” y “Cantos de
vida y esperanza” están ligadas a sus tres etapas poéticas. El Modernismo se
caracterizó la búsqueda de la belleza, la musicalidad en sus obras y el lenguaje
poético, así como por la incorporación de elementos simbólicos, en sus obras. Y los
temas más tratados son la evasión de la realidad, lo exótico, y lo erótico entre otros.
En cuánto a los autores modernistas españoles destacan Eduardo Marquina,
Francisco Villaespesa y Manuel Machado.
Se denomina Generación del 98 a un grupo de autores españoles que empiezan a
escribir sobre la decadencia de España y la necesidad de una regeneración nacional,
los géneros más tratados son la narrativa y el ensayo. Entre los temas más tratados
por los autores de esta generación se encuentran la preocupación por España, el
paisaje castellano, el gusto por lo castizo recuperando así un lenguaje popular y
clásico, los problemas existenciales, el cainismo y el interés por las leyendas o
historias de la Edad Media Española. Su estilo es sobrio, y cuenta con reflexiones
sociales y cierta crítica social. Se consideran miembros de la Generación del 98 a:
Miguel de Unamuno, nacido en Bilbao que estudió letras en Madrid, que tras
oponerse a la dictadura de Primo de Rivera se tuvo que exiliar en Francia, durante la
Segunda República apoyaría el levantamiento militar de Franco, que posteriormente
rechazaría. Concebía la vida como una lucha, como una agonía para encontrar la paz
que nunca se encuentra, esta idea las manifiesta en sus obras “Niebla” y “San
Manuel Bueno Martir”, aparte crea un nuevo género denominado “Nívola” que es una
especie de novela donde lo importante son los pensamientos de los personajes.
Ejemplos: “Paz entre guerra” y “Tía Tula”.
Pío Baroja, era anticlerical, misógino y misántropo. Sus novelas son abiertas, en sus
novelas se plasma su anticlericismo y su desconfianza hacia el ser humano. En El
árbol de la ciencia, cuenta la vida de Andrés Hurtado desde que comienza a estudiar
medicina hasta la frustración por el miserable estado de la ciencia en aquel tiempo en
España. Escribió novelas de aventuras como Zalacaín el aventurero con la trama de la
tierra vasca y las últimas guerras carlistas.
José Martínez Ruíz “Azorín” fue periodista y critico literario durante toda su vida.
Tenía una obsesión constante con el paso del tiempo. Tenía un carácter
autobiográfico, paso de ser anticlerical a creyente.
Sus ensayos tienen como tema principal lo español. Destacan: “La ruta de don
Quijote”.
Sus novelas carecen de trama argumental, son una excusa para expresar su dolor:
“Las confesiones de un pequeño filósofo”.
Al terminar la guerra civil se declaro Franquista.
Valle-Inclán, sus primeras obras son modernistas(Sonatas). La simbología
todavía tiene presencia en sus obras de teatro como: Comedias bárbaras y
Divinas palabras. Posteriormente crea el esperpento con su obra Luces de
bohemia. También se destacan obras como “Tirano Banderas” y el ciclo
novelesco “El ruedo ibérico”.
NOVECENTISMO(GENERACIÓN DEL 14) Y VANGUARDIAS:
GENERACIÓN DEL 27:
Tras el agotamiento del sistema de la Restauración, se dará lugar a la dictadura de
Primo de Rivera, y con ello se podrá experimentar con nuevas formas artísticas y un
mayor desarrollo cultural, por lo que se crean dos organismos para llevar a cabo este
proyecto de desarrollo cultural, la Institución Libre de Enseñanza y la Junta para
Ampliación de Estudios que creará en 1910 la Residencia de Estudiantes en la que se
juntaría una generación entera de intelectuales y de la que saldría un grupo de jóvenes
autores a los que se denominarían como la Generación del 27, haciendo referencia al
tercer aniversario de la muerte de Góngora.
Esta generación de autores se caracteriza principalmente por la vuelta a la estrofa
como signo de modernidad, la mezcla entre la tradición y la renovación, el equilibrio
entre lo culto y lo popular y el lenguaje cuidado.
Se destacan tres etapas en la evolución de esta generación:
La etapa de juventud (hasta 1927): Se trata de una poesía pura y deshumanizada en
la que se empieza a notar la influencia de las vanguardias, sobre todo el ultraísmo y el
creacionismo.
La etapa de la poesía humanizada (desde 1938 hasta la república): Es la época de
mayor influencia del surrealismo y de la imagen visionaria, por lo que se tratan temas
como el amor, la nostalgia y la búsqueda de la identidad. De esta manera se vuelve a
la expresión de los sentimientos y emociones humanas.
La etapa del exilio (tras la Guerra civil): Después de la Guerra Civil varios autores
se ven obligados al exilio desde donde escriben poemas en forma de acusación al
bando vencedor, que luego se irá transformando en un sentimiento de nostalgia.
Desde España la poesía que se escribe trata temas como la angustia y el desarraigo.
Entre los autores que componen esta generación se encuentran: Pedro Salinas,
considerado el poeta del amor por excelencia, escribió “Presagios” y “Seguro de Azar”.
Jorge Guillén, es el máximo representante de la poesía pura y es considerado el
discípulo directo de Juan Ramón Jiménez, escribió “Cántico” y “Clamor”. Gerardo
Diego, su obra poética es una mezcla entre la tradición y la renovación, escribió
“Romancero de la novia” y “Manual de espumas”. Vicente Aleixandre, fue
galardonado con el premio Nobel en 1977, además de ser el maestro de las
generaciones póstumas, escribió “Espadas como labios” y “Sombra del paraíso”. Luis
Cernuda, fue un ensayista y crítico literario, reunió toda su obra en “La realidad y el
deseo”. Dámaso Alonso, su obra más importante es “Hijos de la ira”. Rafael Alberti,
toda su vida estuvo marcada por el exilio y por su compromiso político, escribió
“Marinero en tierra” y “El poeta en la calle”. Federico García Lorca, fue el poeta más
reconocido de su generación, se dedicó integramente a la poesía y al teatro (creando
el grupo La Barraca), su obra esta marcada por el folclore, el amor frustrado, la
simbología, la muerte como presagio y el dominio absoluto de la métrica. Entre sus
obras más destacadas se encuentran “Romancero gitano” y un poemario surrealista
llamado “Poeta en New York”.
Por último cabe mencionar a Miguel Hernández, que aunque no forme parte de la
Generación del 27, fue un gran poeta que fue autodidacta ya que de pequeño no fue a
la escuela debido a su labor de pastor. Ya en la cárcel le dedicará sus poemas a su
mujer e hijos, su obra más importante es “El Rayo que no cesa”.
TEATRO ANTERIOR A 1939:
TRES SOMBREROS DE COPA: